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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Déficit externo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/deficit-externo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Déficit externo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Déficit fiscal, déficit externo: la urgencia de hacer virtud de los defectos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/deficit-fiscal-deficit-externo-urgencia-virtud-defectos_129_8237361.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53d4d740-fd66-4393-8485-44d0ef5f44b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Déficit fiscal, déficit externo: la urgencia de hacer virtud de los defectos"></p><p class="article-text">
        La crisis todav&iacute;a no termin&oacute;. El segundo semestre, probablemente, traer&aacute; los mejores meses desde 2017: la actividad se recuperar&aacute; y la inflaci&oacute;n bajar&aacute;. Sin embargo, <strong>quedar&aacute;n muchos desequilibrios pendientes que tendr&aacute;n que corregirse en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os</strong>: una reestructuraci&oacute;n con el FMI, un d&eacute;ficit fiscal relevante y el desarme del esquema de control de cambios, m&aacute;s conocido como cepo, son algunos problemas inevitables que la econom&iacute;a argentina tendr&aacute; que resolver en el corto plazo. 
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente, parece dif&iacute;cil salir de estos problemas sin una nueva ronda de aceleraci&oacute;n de la inflaci&oacute;n y recesi&oacute;n, a lo que podr&iacute;a sumarse otra ca&iacute;da m&aacute;s del poder adquisitivo. Pensar qu&eacute; pol&iacute;ticas podr&iacute;an minimizar estos golpes, tanto sobre la econom&iacute;a real como sobre los indicadores sociales, <strong>es un desaf&iacute;o que conviene encarar cuanto antes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace poco m&aacute;s de diez a&ntilde;os que la Argentina tiene dos grandes d&eacute;ficits, fiscal y externo. Un sector p&uacute;blico que necesita m&aacute;s pesos de los que recauda para funcionar y una econom&iacute;a que demanda m&aacute;s d&oacute;lares de los que genera. <strong>Estos dos problemas se retroalimentan mutuamente.</strong> Por ejemplo, el rojo del sector p&uacute;blico se cubre con emisi&oacute;n, algo que m&aacute;s temprano que tarde <strong>termina devaluando a nuestra moneda y alentando el ahorro en divisas, o con m&aacute;s impuestos,</strong> lo que deteriora la competitividad del sector privado, complicando su inserci&oacute;n internacional v&iacute;a exportaciones y reduciendo el super&aacute;vit de cuenta corriente. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el rojo externo suele motivar el <strong>endeudamiento en d&oacute;lares del sector p&uacute;blico, tal como pas&oacute; en 2016 y 2017,</strong> aumentando el riesgo de descalce de moneda del Tesoro Nacional -ingresos en pesos y compromisos en moneda extranjera, que se encarece despu&eacute;s de las devaluaciones-. A la vez, las recurrentes crisis que provocan los estrangulamientos externos golpean al sector privado, achicando el nivel de actividad y la recaudaci&oacute;n potencial del Palacio de Hacienda.
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, aunque estas dos variables podr&iacute;an parecer independientes <em>a priori</em> y resolubles &ldquo;por partes&rdquo;, <strong>tienen que corregirse de manera simult&aacute;nea.</strong> En una lectura r&aacute;pida, esto podr&iacute;a dar la idea de agravar la crisis y complicar la situaci&oacute;n. Sin embargo, tambi&eacute;n puede hacerse del defecto virtud y aprovechar estas conexiones para solucionar ambos problemas.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo con el FMI <strong>exigir&aacute; corregir los desequilibrios de las cuentas p&uacute;blicas. </strong>El desarme -progresivo- del cepo obligar&aacute; a achicar la brecha entre la oferta y la demanda de d&oacute;lares de nuestra econom&iacute;a; de lo contrario, la normalizaci&oacute;n del mercado cambiario solo se lograr&aacute; mediante un nuevo salto devaluatorio, tanto o m&aacute;s relevante que los de 2018 y 2019.
    </p><p class="article-text">
        En el corto plazo, hay una salida que permitir&iacute;a equilibrar el d&eacute;ficit externo de manera paulatina, siempre que haya un sendero cre&iacute;ble y consistente de correcci&oacute;n fiscal<strong>: la llegada de inversiones, productivas y financieras.</strong> Dado que las exportaciones no pueden crecer a la velocidad que nuestros desequilibrios necesitan, en tanto que nuestras urgencias no son las del resto del mundo, <strong>la entrada de d&oacute;lares por la cuenta capital podr&iacute;a salvar este descalce de tiempos</strong>, m&aacute;s no sea de manera transitoria y parcial.
    </p><p class="article-text">
        En la primera mitad de la gesti&oacute;n Cambiemos se intent&oacute; algo de esto. Sin embargo, la velocidad del endeudamiento fue inconsistente con la tasa de reducci&oacute;n del d&eacute;ficit fiscal, a la vez que la desregulaci&oacute;n total a la entrada y salida de las inversiones financieras <strong>facilit&oacute; primero el sobre-ingreso de capitales especulativos de corto plazo y su desarme despu&eacute;s.</strong> Peor a&uacute;n, en lugar de abordar a este per&iacute;odo de endeudamiento externo como transitorio, y aprovechar el tiempo que daba para mejorar la capacidad de generaci&oacute;n de divisas genuinas, es decir, la competitividad del sector productivo y su capacidad exportadora, se lo trat&oacute; como permanente, atrasando al tipo de cambio y recost&aacute;ndose en la idea de que la confianza era tan eterna como espont&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        En 2015, la econom&iacute;a argentina ten&iacute;a un solo activo relevante, el bajo nivel de endeudamiento externo, y muchos desequilibrios por corregir: atrasos de precios relativos, cepo y rojo fiscal, entre otros. En 2019, por el contrario, el nivel de endeudamiento externo era un problema urgente, pero los pasivos de cuatro a&ntilde;os atr&aacute;s estaban en v&iacute;as de corregirse -a excepci&oacute;n del cepo, que hab&iacute;a vuelto en septiembre de 2019, luego del salto cambiario pos-PASO y un apetito dolarizador que parec&iacute;a no tener techo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 2021, el nivel de endeudamiento externo sigue siendo un problema,</strong> menos urgente por la reestructuraci&oacute;n de la deuda con privados y el posible acuerdo con el FMI, pero igual de relevante. A la vez, los puntos fuertes de 2019 desaparecieron, en parte producto de la pandemia y las pol&iacute;ticas que motiv&oacute;. La ausencia de activos es un problema, dado que reduce las chances de recostarse sobre una variable y aprovecharla para suavizar los costos de las correcciones. No obstante, y por la misma raz&oacute;n, nos obligar&aacute; a llevar adelante las correcciones: <strong>ya no hay sobre qu&eacute; recostarse, ni herencia que explotar. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Corregir las dos brechas, de manera simult&aacute;nea y sostenible, sin generar nuevas recesiones ni transferencias de ingresos de pobres a ricos es el desaf&iacute;o. La velocidad de los ajustes y su consistencia rec&iacute;proca, m&aacute;s all&aacute; de cu&aacute;l sea esta velocidad, la clave del &eacute;xito. Parece f&aacute;cil de decirlo, tanto como dif&iacute;cil de lograrlo. La cuenta regresiva ya empez&oacute;. Ojal&aacute; esta vez sepamos frenar el reloj a tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Mat&iacute;as Rajnerman es economista jefe de Ecolatina</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías Rajnerman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/deficit-fiscal-deficit-externo-urgencia-virtud-defectos_129_8237361.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Aug 2021 03:04:11 +0000]]></pubDate>
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