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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Pedro Lemebel]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/pedro-lemebel/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Pedro Lemebel]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Derecho a réplica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/derecho-replica_129_11591621.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c24f298-76d8-40b2-bcc7-a40ac66748c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Derecho a réplica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uno con ostentación de rostro y ademán provocador, la otra con un susurro que incita a que la palabra poética irrumpa contra el ruido de la producción masiva, Pedro Lemebel y Elvira Henández muestran en sendos libros su intento de despegarse “del pantano atmosférico en el que hemos caído”.</p></div><p class="article-text">
        En la Feria de Editores de este a&ntilde;o compr&eacute; dos libros de la editorial chilena Alquimia, uno con extractos de entrevistas a <strong>Pedro Lemebel</strong> y otro con fragmentos de entrevistas a <strong>Elvira Hern&aacute;ndez.</strong> Ambos t&iacute;tulos empiezan con la palabra &ldquo;No&rdquo;: el de Lemebel, <em>No tengo amigos, tengo amores</em>; y el de Hern&aacute;ndez, <em>No soy tan moderna</em>. El procedimiento de componer textos solo en base a respuestas y sin incluir las preguntas es conocido en medios period&iacute;sticos, pero hay que saber armar con eso un libro y que funcione. En estos casos, las ediciones son impecables en su coherencia y dise&ntilde;o: el libro del cronista y performer Pedro Lemebel est&aacute; ordenado como una autobiograf&iacute;a involuntaria que va del nacimiento hasta la muerte, y el de la poeta y ensayista Elvira Hern&aacute;ndez como una serie de reflexiones sobre temas diversos, desde el oficio de escribir hasta la importancia pol&iacute;tica del poema, el feminismo y los efectos de las tecnolog&iacute;as en el lenguaje, entre otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Claro que, como figuras de autor/a, Lemebel y Hern&aacute;ndez est&aacute;n en las ant&iacute;podas, uno por la puesta en escena de cuerpo entero al escrutinio p&uacute;blico y la otra por su sustracci&oacute;n a la mirada. Mientras el rostro de uno se ha difundido incontables veces con maquillaje, pa&ntilde;uelos de colores y hasta pintado con hoz y martillo, al de Hern&aacute;ndez se lo encuentra serio, recatado, incluso ausente. En la portada de su libro ella posa de espaldas a la c&aacute;mara, dejando ver s&oacute;lo ese pelo lacio y oscuro cubriendo la nuca. Consistente con esa actitud, afirma: &ldquo;Siempre he pensado que el poeta debe ser un ser invisible&rdquo;. Y tambi&eacute;n: &ldquo;Lo importante no es que el escritor sea visto, sino lo que ha podido ver. Por eso la poes&iacute;a no es medi&aacute;tica. Se mueve desde rincones insignificantes que son observatorios de primera magnitud de la vida&rdquo;.&nbsp;
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                Pedro Lemebel y Elvira Hernández, artistas chilenos.                            </span>
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        Por el contrario, Lemebel hizo de la extrema visibilidad una operaci&oacute;n pol&iacute;tica y literaria: &ldquo;Mi forma de vestir tiene que ver con la libertad&rdquo;. Con iron&iacute;a, proclama: &ldquo;Yo no hice nada por hacerme visible, siempre fui evidente desde un sat&eacute;lite. Me dej&eacute; llevar por cierta porf&iacute;a que experimentamos los ni&ntilde;os raros frente al adiestramiento agresivo de la formaci&oacute;n masculina, y escog&iacute; la posibilidad de una identidad siempre cambiante. En la magia tornasol me alej&eacute; del formato hombre para siempre, sin vuelta&rdquo;. De all&iacute; que &ldquo;en el &aacute;lbum macho, familiar y tradicional del canon literario chileno, quiz&aacute;s soy la t&iacute;a solterona cronista&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Hern&aacute;ndez susurra: &ldquo;El poeta pasa a ocupar un lugar marginal. M&aacute;s que hacerse notar, es alguien que tiene que notar lo que est&aacute; ocurriendo, no al rev&eacute;s. Observar, pero no ser observado&rdquo;. La marginalidad es un tema que atraviesa ambas experiencias: &ldquo;Cuando te imputan lo marginal, es una forma de anularte&rdquo;, declara Lemebel. &ldquo;Yo prefiero intentar otras estrategias, otro cruce de fronteras, moverse en los bordes. Lo que yo hago es un gesto al interior de la literatura, de lo r&iacute;gido y patriarcal que son los g&eacute;neros literarios&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Hern&aacute;ndez, &ldquo;el desaf&iacute;o es poder desautomatizar el lenguaje. Que es algo que de tanto usarlo va perdiendo su efectividad... Uno va reteniendo la palabra, solt&aacute;ndola de a poco. Y eso demora&rdquo;. De all&iacute; el rechazo de la poeta a la &ldquo;velocidad endemoniada&rdquo; de estos tiempos, al tr&aacute;fico de informaci&oacute;n que es tan dif&iacute;cil de asimilar, a la p&eacute;rdida de la memoria actual y la entrega de los recuerdos m&aacute;s vivos e &iacute;ntimos a m&aacute;quinas que lo fotograf&iacute;an y lo registran todo: &ldquo;Me siento adversaria de las m&aacute;quinas en la medida en que estas se han convertido en un modelo para el ser humano. Nos hacen rendir como m&aacute;quinas porque la m&aacute;quina no se cansa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las r&eacute;plicas est&aacute;n anotadas con referencias a las fuentes al final de ambos libros. Claro que en toda entrevista se despliega el poder del interrogatorio, como lo estudi&oacute; Barthes: la respuesta es una parte del discurso constre&ntilde;ida por la forma &ldquo;pregunta&rdquo;. Habr&iacute;a un &ldquo;terrorismo de la pregunta&rdquo;, dado que esta niega el derecho a no saber, o el derecho al saber incierto. Por eso &ldquo;detesto la obviedad de la entrevista&rdquo;, se queja Lemebel, &ldquo;hay algo de superioridad en quien pregunta, el periodista juez, el periodista inquisidor&rdquo;. De esa trampa sali&oacute; siempre gracias a su velocidad de reflejos. Cuando le preguntan si no se cansa de tener que ser siempre un personaje, responder&aacute;: &ldquo;No, porque tengo varios. Cada d&iacute;a me levanto con uno diferente&rdquo;. Adem&aacute;s, &ldquo;&iquest;por qu&eacute; debo quedarme en la marginalidad y pudrirme ah&iacute;?&rdquo;. De todos modos, &ldquo;a la poes&iacute;a le tengo un gran respeto, sin que yo sea un sujeto que respete muchas cosas. Y los poetas son buenos para la droga, para el trago, para los placeres. Si se descuidan uno les puede correr mano&rdquo;.
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                Elvira Hernández                            </span>
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        Para Hern&aacute;ndez, &ldquo;no se puede estar cerca del poder sin contaminarse. Tengo muy claro que el poeta no puede ser parte del sistema&rdquo;. Adem&aacute;s, &ldquo;es el tiempo de la mujer para hacer un viraje social&rdquo;. En una de las pocas ocasiones en las que el libro incluye una pregunta, esta es sobre si el no tener hijos fue una definici&oacute;n. Ella responde: &ldquo;S&iacute;. Hay algunas mujeres que no est&aacute;n vinculadas a la maternidad&rdquo;. Lemebel coincidir&iacute;a: &ldquo;Los discursos emancipatorios tienen que ver con mis alianzas y con mis interlocutores que en su mayor&iacute;a son mujeres&rdquo;. Despu&eacute;s de todo, &ldquo;cada uno hace lo que quiere y con quien quiere y por d&oacute;nde quiere. &iquest;No es esa la huevadita de la democracia y la libertad?&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno con ostentaci&oacute;n de rostro, maquillaje, performance y adem&aacute;n provocador para hablar por su diferencia, y la otra con un susurro que incita a que la palabra po&eacute;tica irrumpa contra el ruido de la producci&oacute;n masiva, las dos intentar&aacute;n despegarse &ldquo;del pantano atmosf&eacute;rico en el que hemos ca&iacute;do&rdquo;. Ah&iacute; est&aacute; la magia de estas r&eacute;plicas que fueron transcriptas de decenas de entrevistas: las frases sueltas se cruzan y se contagian y se abren a una multiplicidad enemiga del sentido &uacute;nico. En un libro dice Hern&aacute;ndez: &ldquo;La poes&iacute;a busca que uno se haga todas las preguntas que puede hacerse sobre las palabras&rdquo;. Y en otro a&ntilde;ade Lemebel: &ldquo;Escribir es una pregunta que no est&aacute; contestada&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>OB/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Osvaldo Baigorria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/derecho-replica_129_11591621.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Aug 2024 09:54:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Derecho a réplica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Yo, libertario,Chile,Poesía,Pedro Lemebel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Milei sigue su guerra personal con Pedro Sánchez: “Estudió economía pero parece que no entendió nada"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/milei-sigue-guerra-personal-pedro-sanchez-estudio-economia-parece-no-entendio_1_11469186.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8445e648-bef0-4009-ba5f-9372d2875800_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Milei sigue su guerra personal con Pedro Sánchez: “Estudió economía pero parece que no entendió nada&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente argentino fue premiado con la Medalla Internacional de la Comunidad madrileña y reiteró sus criticas contra el mandatario español.</p></div><p class="article-text">
        El presidente&nbsp;<strong>Javier Milei&nbsp;</strong>asegur&oacute; hoy que el mandatario espa&ntilde;ol,&nbsp;<strong>Pedro S&aacute;nchez</strong>, &ldquo;no sabe&rdquo; de econom&iacute;a a pesar de ser economista y dijo que &ldquo;le gusta mucho&rdquo; el Estado para &ldquo;llevarse puesto a los espa&ntilde;oles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el marco de la ceremonia de premiaci&oacute;n donde la presidenta de la Comunidad,<strong>&nbsp;Isabel D&iacute;az Ayuso</strong>, le entreg&oacute; la Medalla Internacional de la Comunidad madrile&ntilde;a, el jefe de Estado volvi&oacute; a criticar al S&aacute;nchez.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Quiero contarles dos frases: una de von Mises y otra de Hayek. La de Mises dice que el conocimiento en economía lleva al liberalismo y la de Hayek dice que, si los socialistas entendieran de economía, no serían socialistas.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y agreg&oacute;: &ldquo;Bueno, parece que una de las excepciones que hacen a la regla la tienen ustedes con el se&ntilde;or (Pedro) S&aacute;nchez, que&nbsp;<strong>a pesar de haber estudiado econom&iacute;a parece que no entendi&oacute;, o le gusta mucho el Estado para llevarse puesto a los espa&ntilde;oles&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En tanto, Milei elogi&oacute; a Ayuso y volvi&oacute; a reiterar su mirada acerca del socialismo en territorio espa&ntilde;ol. &ldquo;Tal como se&ntilde;alaba el presidente, en alg&uacute;n sentido, lo he dicho en otros discursos, nosotros venimos del futuro a contarles una historia que es deseable evitar. Es la historia del da&ntilde;o y la decadencia que causa el socialismo&rdquo;, manifest&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el mandatario argentino, expres&oacute;: &ldquo;Es por eso que quiero alertarlos sobre los riesgos y c&oacute;mo funciona ese modelo. No es necesario llegar a una situaci&oacute;n tan extrema como la que lleg&oacute; Argentina&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Madrid es tan hermoso, no dejen que el socialismo les arruine la vida.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La actividad Milei en Espa&ntilde;a continuar&aacute; m&aacute;s tarde, cuando ser&aacute; premiado por el Instituto Juan de Mariana en el marco de la Cena de la Libertad en el Casino de Madrid, durante la Semana de la Libertad.
    </p><p class="article-text">
        Durante esa ceremonia, est&aacute; previsto que brinde un discurso de 30 minutos junto al profesor Jes&uacute;s Huerta de Soto, y a otros referentes del &aacute;mbito acad&eacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        <em>DM con informaci&oacute;n de agencia NA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/milei-sigue-guerra-personal-pedro-sanchez-estudio-economia-parece-no-entendio_1_11469186.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Jun 2024 19:35:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Milei sigue su guerra personal con Pedro Sánchez: “Estudió economía pero parece que no entendió nada"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madrid,Javier Milei,Isabel Díaz Ayuso,Pedro Sánchez,Pedro Lemebel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Avísame cuando hagas una revolución que nos incluya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/avisame-hagas-revolucion-incluya_129_8250441.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c24f298-76d8-40b2-bcc7-a40ac66748c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Avísame cuando hagas una revolución que nos incluya"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pedro Lemebel puso el cuerpo como pocos y asumió con dignidad ser una isla: nadie escribía como él, nadie vivía como él. Cuando la tentación autoritaria vuelve, cuando el machismo, el racismo y la homofobia aprietan incluso en los movimientos de supuesta liberación, hay que volver a él.</p></div><p class="article-text">
        Termin&eacute; de releer <em>Tengo miedo torero</em> una noche de estas de sudor de bolero crepitante en la entrepierna de mi incomprendida soledad y ahora voy por el mundo hablando as&iacute; en este barroco sical&iacute;ptico, tan suyo, y con ganas locas de ayudar a cometer alg&uacute;n magnicidio. En la novela de Pedro Lemebel, una maricona encandilada por uno de los barbudos miembros del Frente Patri&oacute;tico Manuel Rodr&iacute;guez se ve envuelta como una colaboradora m&aacute;s en los preparativos del atentado que en 1986 pudo acabar con &ldquo;el chancho&rdquo; y cambiar la historia. No se pudo. Los que quer&iacute;an matar a Pinochet dec&iacute;an que <em>cuando al pueblo le atacan con balas, el pueblo no puede contestar con consignas</em>. Y la Loca del frente dec&iacute;a: &ldquo;Cuando hagan una revoluci&oacute;n que incluya a las locas av&iacute;same, ah&iacute; voy a estar yo en primera fila&rdquo;. Y todos ten&iacute;an raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Record&eacute; que un a&ntilde;o antes de morir, Pedro me dio una entrevista en la que hablaba de cosas que tambi&eacute;n est&aacute;n detr&aacute;s de este libro ahora bellamente reeditado en Espa&ntilde;a por Las Afueras, en el que Lemebel quiso &ldquo;cruzar la izquierda con la homosexualidad&rdquo;, como en otras obras imprescindibles, <em>El beso de la mujer ara&ntilde;a</em>, la novela de Puig, o en la pel&iacute;cula de Guti&eacute;rrez Alea, <em>Fresa y chocolate</em>. No cre&iacute;a que fuera a publicar la entrevista, ya otras veces hab&iacute;a sido embaucado por periodistas, as&iacute; que me oblig&oacute; a pedirle a mi editor que le enviara un mail asegur&aacute;ndole que publicar&iacute;a la entrevista ese domingo, y as&iacute; lo hice. Cuando le envi&eacute; el link me dijo, &ldquo;bien linda qued&oacute; la entrevista que hicimos, amiga, se nota que eres poeta m&aacute;s que apestosa periodista&rdquo; y agreg&oacute;:&nbsp;&ldquo;tampoco te pongas soberbia, lobita cronista&hellip;&rdquo;. As&iacute; que aqu&iacute; ando, rememor&aacute;ndolo en mi narciso candor.
    </p><p class="article-text">
        Acababa de perder la voz en una laringectom&iacute;a y de ganar el premio Jos&eacute; Donoso. Cuando le preguntaron qu&eacute; iba a hacer con el dinero, Lemebel dijo que se pondr&iacute;a tetas, cuatro. Yo le pregunt&eacute; si le parec&iacute;a simb&oacute;lico que le dieran un premio llamado Jos&eacute; Donoso, que vivi&oacute; su propia homosexualidad en doloroso silencio, y contest&oacute;: &ldquo;No s&eacute; si Donoso vivi&oacute; su homosexualidad en un 'doloroso silencio' o si solo fue comodidad de closet&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo que le ped&iacute; que recreara para m&iacute; c&oacute;mo le contar&iacute;a a Mistral y a Donoso que le hab&iacute;an dado ese premio: &ldquo;No voy a&nbsp; ficcionar encuentros &ndash;respondi&oacute; rotundo&ndash;, Donoso era un se&ntilde;or carroza de la burgues&iacute;a que no ten&iacute;a mucho en com&uacute;n con mis cosas, &eacute;l nunca opin&oacute; mucho sobre la homosexualidad y tampoco sac&oacute; la voz en dictadura, fue bastante t&iacute;mido y cuidadoso. Gabriela se fue a vivir su lesbianismo lejos, fue&nbsp;extranjera tambi&eacute;n en la catedral de la pr&oacute;stata l&iacute;rica chilena. Este pa&iacute;s fue injusto con ella&rdquo;. Cuando a Lemebel le preguntaban si le&iacute;a a Sep&uacute;lveda o a Bola&ntilde;o sol&iacute;a responder que la literatura era una empresa copada por escrituras de hombres y que &eacute;l prefer&iacute;a leer escritoras como Diamela Eltit.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pedro siempre defendi&oacute; la causa comunista, pero no la de machitos marxistas que lo rechazaron, esos toreros que temen al toro. </strong>&iquest;C&oacute;mo construimos una nueva izquierda que nos incluya como quer&iacute;a La Loca del frente? Y &eacute;l: &ldquo;Luchando, creando poder copular&hellip;?&rdquo;. &iquest;Y qu&eacute; te parecen los hombres marxistas? &ldquo;Demasiado sencillos, las locas proletarias somos m&aacute;s sofisticadas en nuestra miseria. Creamos mundos de papel y fantas&iacute;as de hilachas tornasol&rdquo;. La loca de enfrente es la loca proletaria que canta boleros entre bombas lacrim&oacute;genas, como ese de Sarita Montiel, para salvarse la vida.
    </p><p class="article-text">
        Quise saber tambi&eacute;n qu&eacute; hab&iacute;a sido lo peor de todos esos a&ntilde;os de represi&oacute;n y violencia de la dictadura que cuenta brillantemente <em>Tengo miedo torero </em>y qu&eacute; lo mejor de los a&ntilde;os posteriores al NO. Pedro, que no lleg&oacute; a ver el gran estallido social, me dijo: &ldquo;Lo peor&nbsp;fue la falta de verdad y justicia en la violaci&oacute;n sistem&aacute;tica a los derechos humanos por parte del Estado, aunque los pol&iacute;ticos de la derecha empresarial justifiquen todo con el auge econ&oacute;mico, lo mejor sin duda es poder respirar un poco de libertad en esta democracia neoliberal a pesar de las ataduras constitucionales que dej&oacute; el tirano.&rdquo; <strong>Y en eso de terminar de matar a Pinochet matando su constituci&oacute;n se encuentra hoy el pueblo chileno. Ojal&aacute; hubiera podido verlo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pedro puso el cuerpo como pocos y asumi&oacute; con dignidad ser una isla: nadie escrib&iacute;a como &eacute;l, nadie viv&iacute;a como &eacute;l. Cuando la tentaci&oacute;n autoritaria vuelve, cuando el machismo, el racismo y la homofobia aprietan incluso en los movimientos de supuesta liberaci&oacute;n, hay que volver a Lemebel y a lo &uacute;ltimo que me dijo: &ldquo;Pinochet fue una peste de la crueldad y el horror, pero no lo fue solo, lo acompa&ntilde;&oacute; parte de la sociedad civil. Con la memoria herida cuesta volver a so&ntilde;ar un pa&iacute;s&rdquo;, sentenci&oacute;, &ldquo;pero se sue&ntilde;a&rdquo;. <em>Tengo miedo torero </em>habla de esa herida y de ese sue&ntilde;o de un mundo que nos incluya a todas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Wiener]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/avisame-hagas-revolucion-incluya_129_8250441.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Aug 2021 12:00:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Avísame cuando hagas una revolución que nos incluya]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Pedro Lemebel,Chile,Augusto Pinochet]]></media:keywords>
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