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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Basureros]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/basureros/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Basureros]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Por tierra, aire y agua, las denuncias de contaminación en Vaca Muerta exponen el daño de la promesa energética]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/tierra-aire-agua-denuncias-contaminacion-vaca-muerta-exponen-dano-promesa-energetica_1_10235025.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe4f7387-109e-4ff5-a5e1-947aa9e4adf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por tierra, aire y agua, las denuncias de contaminación en Vaca Muerta exponen el daño de la promesa energética"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Neuquén, aún funciona a 11 kilómetros de la ciudad capital un basurero de residuos por la extracción de petróleo y gas a través del fracking; hay emisiones de gases contaminantes, como el metano, en las plantas de las empresas que están reguladas pero no prohibidas; y los vecinos de Tratayen debieron dejar de tomar agua de sus pozos por los derrames de petróleo.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Sin fracking no hay Vaca Muerta </strong>y las consecuencias de esta forma de extraer petr&oacute;leo y gas en la Cuenca Neuquina est&aacute; alterando todo lo que toca. Basureros petroleros a cielo abierto, emisiones de gases contaminantes que podr&iacute;an evitarse y contaminaci&oacute;n del aire que respiran los neuquinos y del agua que toman son s&oacute;lo tres de los principales problemas socioambientales que generan, de acuerdo a la consulta a expertos, denunciantes, vecinos, empresas y exautoridades realizadas por <strong>elDiarioAR</strong>. Las autoridades de la provincia no quisieron responder las consultas de este medio.
    </p><p class="article-text">
        Argentina espera que este conjunto de yacimientos de petr&oacute;leo no convencional en la provincia de Neuqu&eacute;n dupliquen en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os la producci&oacute;n de crudo del pa&iacute;s para alcanzar el mill&oacute;n de barriles diarios. De acuerdo con las estimaciones de la petrolera argentina YPF, en 2026 podr&iacute;an alcanzarse exportaciones por 18 mil millones de d&oacute;lares anuales. En cuanto al gas, &ldquo;la Argentina podr&iacute;a autoabastecerse y exportar gas a Chile y Brasil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>elDiarioAR </strong>viaj&oacute; durante tres d&iacute;as a Vaca Muerta, en un viaje organizado por <a href="https://periodistasporelplaneta.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Periodistas por el Plantea</a>, <a href="https://farn.org.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Ambiente y Recursos Naturales (FARN)</a> y el <a href="https://opsur.org.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observatorio Petrolero Sur (Opsur)</a>, y financiado por <a href="https://earthworks.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Earthworks</a>, una organizaci&oacute;n ambientalista de Estados Unidos que milita contra la contaminaci&oacute;n provocada por la industria de hidrocarburos y la miner&iacute;a en su pa&iacute;s y el mundo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fracking en Vaca Muerta, mayo 2023.                            </span>
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        <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/lado-b-vaca-muerta-desigualdad-poblaciones-gas-agua-precios-nubes-sismos-contaminacion_1_10227948.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Al contradictorio y desigual escenario social</a>, se suma la convivencia forzada de los habitantes de Vaca Muerta con la alteraci&oacute;n del medioambiente provocado por la t&eacute;cnica del fracking. Sobre Vaca Muerta, la inflaci&oacute;n argentina tiene inflaci&oacute;n extra con &ldquo;precios petroleros&rdquo; en alimentos y alquileres que se trasladan a todos los vecinos del &aacute;rea, sin importar si cobran o no un sueldo de la industria. El progreso trajo prostiuci&oacute;n, desigualdad y m&aacute;s personas fuera del sistema. Aqu&iacute; la tierra comenz&oacute; a temblar en 2015 por los sismos provocados por el fracking y se rajaron las casas de un pueblo entero.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; tambi&eacute;n se mont&oacute; uno de los basureros petroleros m&aacute;s importantes del pa&iacute;s y los residuos denunciados como contaminantes forman monta&ntilde;as a 11 kil&oacute;metros del centro de la ciudad capital y las autoridades no quieren hablar de da&ntilde;os al medioambiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta provincia hist&oacute;ricamente petrolera, el boom del fracking comenz&oacute; hace una d&eacute;cada. Esta t&eacute;cnica, tambi&eacute;n denominada fractura hidr&aacute;ulica, es mucho m&aacute;s compleja que la tradicional o convencional, que se realiza mediante el bombeo. El fracking consiste en la inyecci&oacute;n de millones de litros de agua, arena y aditivos qu&iacute;micos a alta presi&oacute;n en la roca del sedimento. Al inyectar estos materiales se generan nuevas fracturas en la roca y se ampl&iacute;an las ya existentes. Eso permite finalmente la extracci&oacute;n del gas y el petr&oacute;leo.
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                El basurero de Comarsa en las afueras de Neuquén capital.                            </span>
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        En Tratayen, uno de los territorios neur&aacute;lgicos de Vaca Muerta, no s&oacute;lo se extrae petr&oacute;leo y gas de Vaca Muerta. Tambi&eacute;n se construye el gasoducto N&eacute;stor Kirchner, los oleoductos y una planta de transferencia de Transportadora Gas del Sur (TGS), que transporta el gas que consumimos en Buenos Aires. All&iacute; vive una veintena de familias, muchas de ellas productoras locales y criadoras de animales de pastoreo, como vacas, cabras, ovejas. Tambi&eacute;n tienen caballos. <strong>Los Mardones y los Rosales son dos de esas familias, emparentadas entre s&iacute;. Son descendientes del pueblo Mapuche a trav&eacute;s de su abuela.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los Mardones son titulares del territorio donde se instal&oacute; la planta de fracking de Shell. Los Rosales reclaman el territorio donde opera YPF y el gasoducto. Ninguna de las familias que viven y trabajan aqu&iacute; puede tomar el agua de pozo que sol&iacute;a consumir. La petrolera de bandera argentina les inform&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os que debido a &ldquo;una filtraci&oacute;n&rdquo; ya no deber&iacute;an consumirla y les entrega bidones de agua potable para consumo familiar. &ldquo;A los animales no nos queda otra que darles agua de pozo&rdquo;, dijo Diego Rosales a <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        YPF sostiene que el agua de pozo en la zona no es apta para el consumo humano debido a contaminaci&oacute;n en la d&eacute;cada de 1970,  que no tiene que ver con efectos del fracking y que el problema se est&aacute; remediando junto a las comunidades mapuches de la zona. La empresa afirma que cuenta con un sistema de prevenci&oacute;n y control de derrames y que tiene un plan de inversiones para mejorar las instalaciones y ductos, que muchas veces son viejos y no est&aacute;n adecuados. Tambi&eacute;n afirman que alertan a la autoridad ambiental a trav&eacute;s de un sistema de comunicaci&oacute;n inform&aacute;tica. &ldquo;En 2021, el volumen de derrames de hidrocarburos mayores a un barril fue de 2.911 barriles, 49% menos que en 2020&rdquo;, asegur&oacute; la compa&ntilde;&iacute;a.
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                    alt="Bidones de agua entregados por YPF a la familia Rosales en Tratayen, Vaca Muerta."
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            <span class="title">
                Bidones de agua entregados por YPF a la familia Rosales en Tratayen, Vaca Muerta.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Basura</strong></h3><p class="article-text">
        El fracking genera desechos o residuos. Son lodos de perforaci&oacute;n, es decir, barro y sedimentos que se extraen cuando se fractura la tierra y que tambi&eacute;n contienen petr&oacute;leo y los qu&iacute;micos que se utilizan para fracturar.Tambi&eacute;n hay residuos del agua de retorno del fracking, es decir, del agua limpia de los r&iacute;os de Neuqu&eacute;n que se utilizaron para inyectar en el subsuelo y fracturar la tierra. El agua tambi&eacute;n vuelve con los qu&iacute;micos utilizados en el proceso de perforaci&oacute;n y fractura.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, tanto el lodo como el agua de retorno suelen tener metales pesados (mercurio, cromo, plomo, cadmio, ars&eacute;nico, entre otros) y materiales radiactivos de origen natural (uranio, radio torio y rad&oacute;n), <a href="https://opsur.org.ar/wp-content/uploads/2021/06/La-basura-del-fracking-en-Vaca-Muerta.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explic&oacute; el Observatorio Petrolero Sur (Opsur) en un informe elaborado en base a la informaci&oacute;n oficial obtenida por el diputado provincial Andres Blanco (PTS-FIT)</a> por medio de pedidos de informes dirigidos a la Subsecretar&iacute;a de Ambiente de la Provincia de Neuqu&eacute;n en enero de 2021.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un caño roto en Tratayen, Vaca Muerta, utilizado para el transporte de petróleo.                            </span>
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        <strong>Como existen pozos muy profundos, de entre 4 y 6 kil&oacute;metros de extensi&oacute;n, la cantidad de residuos es importante.</strong> &ldquo;Buena parte de los l&iacute;quidos que cada pozo produce son descartados con alg&uacute;n tratamiento menor, en el mejor de los casos, en &lsquo;pozos sumideros&rsquo;. Es decir, pozos que llegan a formaciones permeables del subsuelo donde esos millones de litros son depositados a la espera de que no generen inconvenientes mayores. Por otro lado, los residuos s&oacute;lidos, semis&oacute;lidos y l&iacute;quidos son tratados&rdquo;, dice el informe.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;D&oacute;nde tratan estos residuos? En plantas privadas, que en el caso de los lodos utilizan hornos que queman los residuos para disminuir el contenido de hidrocarburos que posee esa tierra. La primera de ellas fue instalada en el Parque Industrial de Neuqu&eacute;n, en las afueras de la ciudad capital de la provincia. Es manejada por la Compa&ntilde;&iacute;a de Saneamiento y Recuperaci&oacute;n de Materiales S.A. (Comarsa).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay informaci&oacute;n como m&iacute;nimo sesgada sobre el impacto ambiental de la industria y el fracking porque informan algunos de los incidentes en los campos petroleros pero no informan sobre el impacto en el suelo&rdquo;, afirm&oacute; Blanco.
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                    alt="Parte de atrás de la planta de tratamiento de Comarsa. Las autoridades ordenaron en 2016 el traslado del basurero."
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                Parte de atrás de la planta de tratamiento de Comarsa. Las autoridades ordenaron en 2016 el traslado del basurero.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El primer basurero de Comarsa est&aacute; bordeado por muros de concreto. El frente de la planta se ve en buen estado pero es muy f&aacute;cil llegar a la parte de atr&aacute;s, donde los muros de concreto est&aacute;n ca&iacute;dos y cualquier persona puede ingresar a las monta&ntilde;as de residuos s&oacute;lidos. &ldquo;No existe evidencia que indique que esta tierra con restos de hidrocarburos representen un riesgo para la salud y el ambiente, siempre que est&eacute;n confinados en espacios debidamente acondicionados para tal fin como se encuentran en nuestra planta, emplazada en un parque industrial destinado para tal fin&rdquo;, afirm&oacute; Comarsa ante la consulta de <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La empresa fue denunciada por presuntos delitos ambientales por la Asociaci&oacute;n Argentina de Abogados Ambientalistas y por la supuesta apropiaci&oacute;n de tierras p&uacute;blicas, el presunto acopio ilegal de residuos peligrosos y el trabajo con m&aacute;quinas clausuradas por la Secretar&iacute;a de Ambiente de la provincia.
    </p><p class="article-text">
        Sus denunciantes sostienen que acopi&oacute; m&aacute;s del doble de lo permitido, enterr&oacute; residuos sin tratar y no cumple con los plazos que ella mismo se impuso en el plan de remediaci&oacute;n de su planta en el Parque Industrial Neuqu&eacute;n.
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            <span class="title">
                Residuos petroleros de un oleducto roto en Tratayen, Vaca Muerta.                            </span>
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        La planta termin&oacute; fuera de operaci&oacute;n por un decreto de la Subsecretar&iacute;a de Ambiente de 2016, en el que se oblig&oacute; a la compa&ntilde;&iacute;a a trasladar las operaciones a otra planta en A&ntilde;elo, fuera del ejido urbano, explic&oacute; Comarsa. El plazo para el traslado definitivo est&aacute; vencido pero la planta sigue all&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El material (que se ve en las monta&ntilde;as negras del basurero clausurado) es tierra con hidrocarburos estabilizada y sin l&iacute;quidos libres caracterizada por laboratorios habilitados, y monitoreada de forma permanente por las autoridades de aplicaci&oacute;n tanto nacionales como provinciales y municipales&rdquo;, respondi&oacute; la compa&ntilde;&iacute;a, y asegur&oacute; que &ldquo;todo el material se encuentra estabilizado sin l&iacute;quidos libres&rdquo; y que se aplicaron &ldquo;productos de bioremediaci&oacute;n que aceleran su proceso natural de degradaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Por aire</strong></h3><p class="article-text">
        Durante el viaje entre Neuqu&eacute;n capital y Vaca Muerta, a lo largo de las rutas 7 y 17, los campos de extracci&oacute;n de hidrocarburos convencionales y no convencionales pueden verse a la vera de los caminos, incluso en zonas habitadas, como en el caso de las cig&uuml;e&ntilde;as que extraen petr&oacute;leo al lado de las casas de vecinos o de los patios de jugo de los ni&ntilde;os.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Patricia Rodr&iacute;guez, chilena de nacimiento, brasile&ntilde;a de crianza y actualmente viviendo en Arizona, Estados Unidos, es miembro de la organizaci&oacute;n Earthworks y est&aacute; de visita en Neuqu&eacute;n con una c&aacute;mara FLIR GF320. Parece una c&aacute;mara de video pero tiene la capacidad de detectar compuestos org&aacute;nicos vol&aacute;tiles (VOC), incluyendo agentes cancer&iacute;genos conocidos y gases de efecto invernadero. Se utiliza para identificar emisiones y fugas durante las operaciones cotidianas de la extracci&oacute;n de petr&oacute;leo y gas, o debido a equipos en mal estado, accidentes y descargas programadas por parte de los operadores.
    </p><p class="article-text">
        Rodr&iacute;guez coloca la c&aacute;mara frente al ingreso de plantas de tratamiento, compresores y campos de extracci&oacute;n y miden las &ldquo;emisiones fugitivas&rdquo; de las empresas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Patricia Rodríguez de Earthworks, en Vaca Muerta.                            </span>
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        &ldquo;Adem&aacute;s de las emisiones de CO2 por el uso, se generan emisiones en los pozos de extracci&oacute;n y en el transporte del gas, llamadas en la jerga &lsquo;emisiones fugitivas&rsquo; y que est&aacute;n compuestas en su mayor parte por metano con alto potencial de calentamiento global. Estas emisiones fugitivas representan entre un 8% y un 12% de las emisiones totales por el uso del gas&rdquo;, explic&oacute; a <strong>elDiarioAR</strong> Gabriel Blanco, profesor de la Facultad de Ingenier&iacute;a de la Universidad Nacional del Centro (UNICEN) y ex Director Nacional de Cambio Clim&aacute;tico en el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible del gobierno de Alberto Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        En Neuqu&eacute;n y Vaca Muerta, Eartheworks midi&oacute; esas emisiones en las plantas de YPF Loma Campana, la refiner&iacute;a de Complejo Industrial Plaza Huincul, set de fractura de &Aacute;rea Bandurria Sur y la planta de tratamiento de crudo R&iacute;o Neuqu&eacute;n. Tambi&eacute;n tienen im&aacute;genes de emisiones en la planta de procesamiento de gas de Tecpetrol en Fort&iacute;n de Piedra (Grupo Techint), en la planta de tratamiento de crudo Aguada Pichana Este, de la francesa Total; en la central t&eacute;rmica Agua del Caj&oacute;n, de Capex; y en plantas de Yacimiento Centenario, de Pluspetrol.
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                    alt="Andrés Blanco, diputado de Neuquén por el FIT, invetsigó al basurero de Comarsa. La empresa responde que los residuos no son perjudicales para la salud de las persona sy el medioambiente."
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                Andrés Blanco, diputado de Neuquén por el FIT, invetsigó al basurero de Comarsa. La empresa responde que los residuos no son perjudicales para la salud de las persona sy el medioambiente.                            </span>
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        No s&oacute;lo se detectan emisiones de estos gases contaminantes por las mechas que emiten llamas. La c&aacute;mara de Earthworks permite ver emisiones que el ojo no ve a simple vista o a la distancia. <strong>Chimeneas que parecen apagadas est&aacute;n emitiendo metano a la atm&oacute;sfera. Lo mismo sucede con compresores que est&aacute;n cubiertos por dep&oacute;sitos.</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>Qu&eacute; dicen las petroleras</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Estas emisiones est&aacute;n reguladas por la provincia de Neuqu&eacute;n, pero no est&aacute;n prohibidas por completo</strong>. Existen estrategias para reducirlas esas emisiones, como disminuir o eliminar la fuente de las emisiones mediante operaciones efectivas o redirigirlas a un dispositivo de control para evitar la emisi&oacute;n directa de metano a la atm&oacute;sfera, <a href="https://methaneguidingprinciples.org/wp-content/uploads/2021/01/Reduccio%CC%81n-Emisiones-Metano-Gui%CC%81a-Venteo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sostiene la organizaci&oacute;n Methane Guiguing Principles</a>.
    </p><p class="article-text">
        En YPF, sostienen que la gesti&oacute;n de la petrolera &ldquo;est&aacute; orientada a minimizarlas y hacer un tratamiento adecuado a la legislaci&oacute;n local&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; emite YPF? De acuerdo a su &uacute;ltimo informe de sustentabilidad: di&oacute;xido de azufre (SO2 ), &oacute;xidos de nitr&oacute;geno (NOX ), compuestos org&aacute;nicos vol&aacute;tiles (COVNM), mon&oacute;xido de carbono (CO) y material particulado (PM10). <a href="https://www.ypf.com/LaCompania/Documents/ypf-reporte-de-sustentabilidad-2021.pdf?_ga=2.82915667.417757780.1684502238-446364016.1554746007" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La empresa sostiene que sus emisiones cayeron un 3,4% entre 2020 y 2021 y un 24% entre 2018 y 2021</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Shell asegur&oacute; a <strong>elDiarioAR </strong>que &ldquo;tiene el compromiso global de convertirse en una compa&ntilde;&iacute;a neta de emisiones de carbono para 2050&rdquo;. &ldquo;En Argentina estamos implementando hace tiempo un Plan de Descarbonizaci&oacute;n para reducir las emisiones de nuestras operaciones en Vaca Muerta. Una de las m&uacute;ltiples iniciativas en ese sentido fue la electrificaci&oacute;n de nuestras plantas de Sierras Blancas, conectando las instalaciones a la red nacional de energ&iacute;a el&eacute;ctrica para reemplazar la energ&iacute;a previamente generada a trav&eacute;s de generadores de di&eacute;sel y de gas&rdquo;, asegur&oacute; la multinacional.
    </p><p class="article-text">
        En Pluspetrol, que opera en Yacimiento Centenario, donde extrae tight gas utilizando fracking aseguraron a este medio: &ldquo;Cumplimos con todas las regulaciones en el tema de referencia y no hemos tenido multas de la provincia por incumplir con la regulaci&oacute;n&rdquo;. El &aacute;rea concesionada a este empresa coincide con algunos de los barrios m&aacute;s pobres de las ciudades de Neuqu&eacute;n y Plottier.
    </p><p class="article-text">
        Tecpetrol, de Techint, declin&oacute; responder sobre sus pol&iacute;ticas de emisiones, entre otras consultas de <strong>elDiarioAR </strong>sobre sus operaciones en Vaca Muerta. Este medio consult&oacute; en la web <a href="https://www.tecpetrol.com/media/x5tphcm2/reporte-sustentabilidad-2021.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el informe de sustentabilidad de la compa&ntilde;&iacute;a en 2021 (&uacute;ltimo publicado)</a> en el que sostiene que &ldquo;una de las principales fuentes de emisi&oacute;n de gases de efecto invernadero (GEI) en el sector es la cantidad de gas emitido a la atm&oacute;sfera por venteo&rdquo;. &ldquo;Esta pr&aacute;ctica se lleva a cabo por razones operativas asociadas a procesos espec&iacute;ficos, como, por ejemplo, ensayos de pozos, purgas y tareas de mantenimiento&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La otra fuente de gases de efecto invernadero &ldquo;es la combusti&oacute;n de combustibles, principalmente, gas natural y, en proporciones menores, gasoil y di&eacute;sel para los procesos propios de la actividad&rdquo;, dice la compa&ntilde;&iacute;a. Tecpetrol mide emisiones de CO2 y metano y no incluye otros gases como &oacute;xidos de nitr&oacute;geno y de azufre, hidrocarburos sin metano o&nbsp; gases refrigerantes.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Tecpetrol no especifica cu&aacute;nto emite en Vaca Muerta sino a nivel global como compa&ntilde;&iacute;a y asegur&oacute;, en 2021, que sus niveles de emisiones ven&iacute;an disminuyendo lentamente durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
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                Las &quot;anacondas&quot; son las mangueras flexibles que utilizan las petroleras para extraer el agua del río hacia las plantas de fracking.                            </span>
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        Las emisiones fugitivas son apenas un porcentaje de las emisiones ligadas directamente a Vaca Muerta, aunque las emisiones fugitivas no sean menores. Blanco afirm&oacute; que &ldquo;la proyecci&oacute;n de las emisiones de di&oacute;xido de carbono (CO2) por el consumo interno de gas y otros hidrocarburos en Argentina tiene una tendencia creciente hacia 2030&rdquo;. &ldquo;Esto incluye el consumo en tres grandes sectores: el residencial, el transporte y el industrial, incluyendo la generaci&oacute;n de electricidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Utilizando proyecciones oficiales de la producci&oacute;n de gas de Vaca Muerta, se pueden calcular las emisiones que se producir&iacute;an por su uso, tanto dentro del territorio argentino, como por su uso en aquellos pa&iacute;ses a los que se exporte ese gas. Estas &uacute;ltimas emisiones, podr&iacute;an duplicar las emisiones que se producir&iacute;an por el uso dentro de nuestro territorio&rdquo;, agreg&oacute; el experto. Es decir, la exportaci&oacute;n futura de gas a Chile y Brasil, como m&iacute;nimo, van a duplicar el efecto invernadero que ya provocamos dentro del pa&iacute;s por el uso interno de este combustible f&oacute;sil.
    </p><p class="article-text">
        Al cierre de esta nota, <strong>elDiarioAR </strong>aguardaba la respuesta de Total, que adelant&oacute; que la empresa realiza trabajos permanentes &ldquo;en pos de la disminuci&oacute;n concreta de emisiones&rdquo; y que responder&aacute; las consultas. Este medio no pudo comunicarse con ning&uacute;n representante de Capex.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>ED/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Delfino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/tierra-aire-agua-denuncias-contaminacion-vaca-muerta-exponen-dano-promesa-energetica_1_10235025.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 May 2023 19:56:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por tierra, aire y agua, las denuncias de contaminación en Vaca Muerta exponen el daño de la promesa energética]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vaca Muerta,Contaminación,Emisiones de carbono,Basureros,Petroleras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El declive de Roma: vecinos resignados entre incendios, basura y una planta que puede hacer caer el Gobierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/declive-roma-vecinos-resignados-incendios-basura-planta-caer-gobierno_1_9183805.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a702c8b-5bcc-4076-b1fa-2c589f1c0096_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El declive de Roma: vecinos resignados entre incendios, basura y una planta que puede hacer caer el Gobierno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La serie de fuegos que en las últimas semanas han alcanzado zonas residenciales aumenta la exasperación de los habitantes de la capital de Italia, aquejada por una degradación que es ya una emergencia crónica</p><p class="subtitle">Draghi anuncia su dimisión tras la ruptura con el Movimiento 5 Estrellas y Mattarella la rechaza</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Yo vivo en el bajo y <strong>lo que hab&iacute;a aqu&iacute; era el infierno. Llamas alt&iacute;simas. Se o&iacute;an explosiones, parec&iacute;an bombas</strong>. Hemos tenido much&iacute;simo miedo. Los bomberos luego nos evacuaron y volvimos a medianoche y no se pod&iacute;a ni respirar&rdquo;. Lidia Mattana vive en el terror desde que, el pasado 9 de julio, el edificio de siete plantas en el que pas&oacute; 21 de sus 68 a&ntilde;os qued&oacute; envuelto por una espesa nube de humo negro y cenizas mientras el fuego se levantaba desde un terreno al otro lado de su calle, la v&iacute;a Carlo Fadda, en el barrio Don Bosco, en la parte sur de Roma. 
    </p><p class="article-text">
        Era el &uacute;ltimo incendio de una serie que, desde hace semanas, alcanz&oacute; varias zonas residenciales de la ciudad y que aument&oacute; la desesperaci&oacute;n de los habitantes y el debate sobre el declive de la urbe, aquejada desde hace a&ntilde;os por emergencias que se convirtieron en cr&oacute;nicas una administraci&oacute;n tras otra: <strong>la falta de mantenimiento de las a&eacute;reas verdes, los baches que se abren de repente en las v&iacute;as, la debilidad del transporte p&uacute;blico que llena las calles de coches y atascos, y la basura,</strong> sobre todo la basura, con mont&iacute;culos malolientes que puntean los barrios, de norte a sur de oeste a este, sin excepci&oacute;n. Unos problemas que se sienten a&uacute;n m&aacute;s acuciantes en esta mitad de julio en el que el pa&iacute;s se espeja en su capital, mientras se abre la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/crisis-gobierno-italia-draghi-pierde-apoyo-socios-movimiento-5-estrellas_1_9170592.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en&eacute;sima crisis pol&iacute;tica y el Gobierno central se tambalea.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Roma no se puede ni ver ahora mismo. No solo aqu&iacute;, tambi&eacute;n el centro. Antes estaba la Raggi y era culpa de la Raggi, ahora est&aacute; Gualtieri y me parece incluso peor. A ver si hacen algo porque si no habr&aacute; que montar una revuelta&rdquo;, dice Mattana citando los nombres de los &uacute;ltimos dos alcaldes, Virginia Raggi, del Movimiento 5 Estrellas, que solo permaneci&oacute; un mandato, salpicado de pol&eacute;micas y bloqueo, y Roberto Gualtieri, extitular del Ministerio de Econom&iacute;a, que fue elegido en octubre con la promesa de que Roma estar&iacute;a limpia para Navidad y, nueve meses despu&eacute;s, ve como se empieza a acabar la luna de miel con los romanos. Mattana sujeta en una mano una bolsa con botellas y contenedores que llevar&aacute; al cubo del pl&aacute;stico, un gesto normal que se ha convertido en un acto de fe.
    </p><h3 class="article-text">Nubes t&oacute;xicas desde el basurero</h3><p class="article-text">
        El primer gran incendio de estas semanas pr&aacute;cticamente ha destruido la principal planta de tratamiento mec&aacute;nico-biol&oacute;gico de basura de la ciudad, el Tmb2 de Malagrotta. Durante horas, un enorme hongo de humos t&oacute;xicos se levant&oacute; desde los terrenos del basurero y las autoridades decretaron la prohibici&oacute;n de actividades al aire libre en un radio de seis kil&oacute;metros. La misma pesadilla la vivieron tres semanas despu&eacute;s los vecinos de la calle Carlo Fadda donde varios d&iacute;as despu&eacute;s el aire, sobre todo por las noches, sigue impregnado de un olor acre que produce picor en la garganta. <strong>Con el pasar de los d&iacute;as los niveles de dioxina empezaron a bajar pero, inmediatamente despu&eacute;s del incendio, alcanzaron cifras 35 veces superiores a los l&iacute;mites de seguridad marcados por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo un beb&eacute; de un a&ntilde;o y, para evitar que respire ese aire, me mud&eacute; a casa de mi madre. Ahora vine a limpiar la casa. El balc&oacute;n estaba lleno de cenizas&rdquo;, dice Federica Serbaroli, otra vecina del bloque de edificios m&aacute;s cercanos al incendio donde, en la s&eacute;ptima planta, por poco no se quema una vivienda entera despu&eacute;s de que unas cortinas se prendieron fuego por chispas levantadas por el viento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El edificio de vía Carlo Fadda, en Roma, alcanzado por las llamas del incendio del pasado 9 de julio.                             </span>
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        &iquest;C&oacute;mo puede un incendio generar tanto perjuicio en el centro de la ciudad? Contestar a esta pregunta, en el caso de Roma, significa abrir una caja de Pandora de la que salen, de golpe, los fallos de la burocracia, las zonas grises de una ciudad donde ilegalidad y legalidad conviven a veces sin soluci&oacute;n de continuidad, los retrasos acumulados en la b&uacute;squeda de soluciones... 
    </p><p class="article-text">
        El incendio del 9 de julio empez&oacute; en una zona que desde hace casi 20 a&ntilde;os ten&iacute;a que ser un parque, el parque de Centocelle, destinado a convertirse por su extensi&oacute;n en uno de los pulmones verdes de la ciudad. Por eso, hace a&ntilde;os se desalojaron dos asentamientos, el campo Casilino 700 y 900, que fueron durante a&ntilde;os unos enormes guetos para decenas de familias de gitanos. &ldquo;Presentamos hace tiempo una denuncia porque en aquellos terrenos creemos que, tras la demolici&oacute;n de los campos, se enterraron todos los escombros y la basura. Fuimos con unas palas y basta con levantar tierra para encontrar de todo, utensilios, objetos de vida cotidiana...El alcalde de la &eacute;poca, Gianni Alemanno, dice que se llevaron a otro lugar, pero el hecho es que all&iacute; hay un basurero enterrado&rdquo;, dice Cristiana Trizzino, portavoz del comit&eacute; Parco di Centocelle Libero, un grupo de asociaciones y residentes que luchan desde hace a&ntilde;os para que el proyecto varado en 2003 para las 126 hect&aacute;reas de la zona se convierta en realidad. Un camino lleno de obst&aacute;culos.
    </p><h3 class="article-text">Desguaces ilegales en lugar del parque</h3><p class="article-text">
        Al lado de los terrenos donde surg&iacute;an los campos y de d&oacute;nde se origin&oacute; el &uacute;ltimo incendio, existen desde hace d&eacute;cadas decenas de desarmaderos, la mitad sin licencia. &ldquo;Con todo lo que esto conlleva en t&eacute;rminos de tratamiento de los residuos. Nosotros encargamos unos an&aacute;lisis en los primeros 10 cent&iacute;metros de los terrenos colindantes y <strong>los niveles de metales pesados superan y mucho lo que estar&iacute;a permitido por ley</strong>. Pero, como comit&eacute; ciudadano, no podemos hacer otra cosa que denunciar y dejar todo en mano de la fiscal&iacute;a&rdquo;, explica Trizzino. Si el incendio de hace 10 d&iacute;as fue tan grave, fue precisamente porque el fuego alcanz&oacute; algunos de estos desarmaderos, donde se quemaron decenas y decenas de veh&iacute;culos amontonados al lado de la calle Palmiro Togliatti, la arteria que lleva el nombre del hist&oacute;rico secretario del Partido Comunista italiano y que atraviesa el sur de la ciudad. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un hombre pasa por delante de los desarmaderos quemados por un incendio en la zona de Centocelle, en Roma.                             </span>
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        En lo que eran los <em>sfasci </em>(la palabra en romano para desguaces), ahora quedan los esqueletos chamuscados de los veh&iacute;culos, un espect&aacute;culo de desolaci&oacute;n que se abre donde ten&iacute;a que surgir el parque, en un territorio que, como todo en Roma, habla de historia: all&iacute; hace 2.000 a&ntilde;os se encontraba la villa de Elena, la madre del emperador Constantino, y la residencia de los caballeros del soberano, las <em>centum cellae</em>, de donde viene el nombre de la zona, Centocelle.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un lugar que se ha convertido en bomba ecol&oacute;gica</strong>, que sigui&oacute; estando all&iacute; a pesar de las denuncias y las promesas de traslados de las actividades legales. Trizzino explica que esta semana, junto a otros comit&eacute; ciudadanos, se reunir&aacute;n para decidir si presentan una denuncia contra las autoridades locales por negligencia por el da&ntilde;o medioambiental. No esconde su desaz&oacute;n: &ldquo;Desde el incendio, no paran de llamar vecinos. La situaci&oacute;n es desesperante. La semana pasada en la &uacute;ltima asamblea llor&eacute;&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Montones de basura en las calles</h3><p class="article-text">
        El des&aacute;nimo une a los vecinos de una punta a otra de la ciudad. Cuando no son los incendios, es la hierba alta que crece en esquinas de las banquisas, en las rotondas, cerca de los monumentos incluso en las calles m&aacute;s c&eacute;ntricas; las botellas que se acumulan alrededor de los &aacute;rboles y en los jardines, donde durante los meses m&aacute;s duros de la pandemia se amontonaban las mascarillas; las redecillas de pl&aacute;stico color naranja que se&ntilde;alan obras o un bache y que se desti&ntilde;en con el paso del tiempo hasta convertirse en un elemento urbano m&aacute;s... <strong>Y la basura, de la que no se libra literalmente ni el Papa</strong>. El mi&eacute;rcoles pasado en Via dei Corridori, que colinda con el Vaticano y de la que se divisa la ventana a la que el pont&iacute;fice se asoma para recitar el &Aacute;ngelus, una vecina arrastraba resignada un carrito de la compra lleno de varias bolsas de basura, dividida seg&uacute;n el tipo de residuos. &ldquo;Nosotros har&iacute;amos el reciclaje, pero mire lo que hay aqu&iacute;, as&iacute; es imposible&rdquo;, dec&iacute;a &Aacute;ngela, mostrando los contenedores rodeados por restos de todo tipo, al lado del arco que se abre en el Passetto del Borgo, un tramo de los muros vaticanos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La vía de Corridori, en Roma, a las puertas del Vaticano, el pasado miércoles.                            </span>
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        El problema de la basura en Roma se debe tambi&eacute;n a la falta de estructuras adecuadas, despu&eacute;s de que en 2013 se cerrara el antiguo vertedero de Malagrotta, el mayor basurero de Roma y de Europa, de gesti&oacute;n privada, por incumplir los est&aacute;ndares de seguridad previstos por la normativa europea. La nueva administraci&oacute;n de Gualtieri propuso la construcci&oacute;n de una planta de procesamiento de basura que tambi&eacute;n sirve para producir energ&iacute;a, como una de las medidas para atajar el problema del ciclo de los residuos urbanos de la capital. 
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde la crisis de Roma acab&oacute; vinculada a la actual crisis de Gobierno. Una de las razones con la que el Movimiento 5 Estrellas justific&oacute; su decisi&oacute;n de ausentarse de la votaci&oacute;n de la moci&oacute;n de confianza al primer ministro Mario Draghi el pasado jueves fue que el decreto por el que se votaba otorgaba, entre otras cosas, poderes extraordinarios al alcalde de la capital para la construcci&oacute;n de la central, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/parabola-movimiento-5-estrellas-primera-fuerza-politica-italia-escision_1_9150321.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">a la que los</a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/parabola-movimiento-5-estrellas-primera-fuerza-politica-italia-escision_1_9150321.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em> grillini </em></a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/parabola-movimiento-5-estrellas-primera-fuerza-politica-italia-escision_1_9150321.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">se oponen.</a>
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            <span class="title">
                La basura que se acumula cerca de los contenedores en una calle de Roma.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">La Fiscal&iacute;a investiga</h3><p class="article-text">
        Mientras tanto, la Fiscal&iacute;a investiga para averiguar si los cuatro grandes incendios de las &uacute;ltimas semanas son de naturaleza dolosa. &ldquo;Es prematuro sacar conclusiones y esperamos el resultado de la investigaci&oacute;n. Lo cierto es que la secuencia de incendios de las &uacute;ltimas semanas no tiene precedentes y que en la mayor&iacute;a de los casos, la mano del hombre est&aacute; detr&aacute;s, por culpa o dolo. Si resulta que los incendios m&aacute;s graves como los de Malagrotta, Pineto y Centocelle fueron dolosos, ser&iacute;a muy grave&rdquo;, dijo el alcalde tras el &uacute;ltimo incendio, deslizando la sospecha de una mano criminal detr&aacute;s de los fuegos. &ldquo;Estoy decidido a seguir sin dejarme intimidar. Roma tendr&aacute; el termovalorizador&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; en una entrevista al <em>Corriere della Sera</em>. La idea de la administraci&oacute;n es que la planta est&eacute; lista para el Jubileo de 2025, la primera gran cita de una ciudad que se postula para ser la sede del Expo de 2030 e intentar replicar el &eacute;xito de Mil&aacute;n de hace cinco a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Un horizonte lejano para los vecinos, que piden respuestas inmediatas. Antes de que, alimentadas por la escasa manutenci&oacute;n y los montones de basura, las llamas vuelvan a propagarse hasta amenazar las casas. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n pas&oacute; en la Balduina, un barrio residencial en el norte de la ciudad, en la otra punta con respecto a Centocelle. Como en el sur, all&iacute; los vecinos vieron el 4 de julio las lenguas de fuego que se levantaban desde el terreno hasta casi alcanzar las casas. El alcalde, que acudi&oacute; a la zona por la noche, se encontr&oacute; con los vecinos de los edificios evacuados que le rogaban soluciones. Unos d&iacute;as despu&eacute;s, Patrizia Marino, vecina de zona desde hace 50 a&ntilde;os, recuerda como ya en 2007 las llamas casi entraron en su casa por las ventanas. Junto a su marido, mira hacia el terreno alcanzado hace dos semanas por el fuego, que prendi&oacute; en un &aacute;rea muy amplia, volviendo a llenar el cielo de Roma de nubes grises. &ldquo;All&iacute; hace 50 a&ntilde;os se ve&iacute;a pastar a las ovejas. Casi era mejor entonces&rdquo;, comenta, desolada.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, encuentra los vecinos del barrio de Balduina, tras el incendio del 4 de julio.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Mariangela Paone]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/declive-roma-vecinos-resignados-incendios-basura-planta-caer-gobierno_1_9183805.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Jul 2022 14:51:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El declive de Roma: vecinos resignados entre incendios, basura y una planta que puede hacer caer el Gobierno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Roma,Basureros,Incendios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jardim Gramacho: tras 10 años de su cierre, en el basural más grande de América latina solo hay hambre, miseria y miedo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/jardim-gramacho-10-anos-cierre-basural-grande-america-latina-hay-hambre-miseria-miedo_1_8857156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0660bc22-9729-4b23-8541-c8035f4fa5af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jardim Gramacho: tras 10 años de su cierre, en el basural más grande de América latina solo hay hambre, miseria y miedo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Está en las afueras de Río de Janeiro y fue clausurado antes de la cumbre de desarrollo sustentable Rio+20. El difícil presente de unas 200 familias cartoneras y el Plan de Recuperación del área que nunca se puso en marcha.</p></div><p class="article-text">
        Madera por madera, la choza de Nina emergi&oacute;, y esos trozos de madera se convirtieran en su hogar. Cuando llueve, el aguacero atraviesa el techo y moja todo. En febrero durante tres d&iacute;as seguidos estuvieron as&iacute;: usando la luz de las velas, sin electricidad. Agua en la pileta y en el inodoro tienen solo tres d&iacute;as por semana, pero hay calles enteras donde sus vecinos nunca fueron abastecidos.<strong> El saneamiento b&aacute;sico es una promesa m&aacute;s </strong>en la cloaca a cielo abierto de estas tierras de gente olvidada por el gobierno. Nina se mud&oacute; aqu&iacute;, a, poco tiempo despu&eacute;s de la clausura del vertedero<strong> Jardim Gramacho</strong>. Con seis hijos y tres nietos, sue&ntilde;a tener una casa de bloques, pero el sue&ntilde;o est&aacute; empolvado como las bolsas de cemento tiradas en su patio porque no tiene plata para m&aacute;s materiales de construcci&oacute;n. O compra arroz y porotos o encomienda bloques, arena, mortero.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
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                Jardim Gramacho, el mayor vertedero de basura de América Latina, clausurado hace diez años.                            </span>
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        Arina da Cunha Lopes, <em>Nina</em>, es una mujer negra de 42 a&ntilde;os nacida en una familia de cartoneros del barrio Jardim Gramacho, en la ciudad de <strong>Duque de Caxias, regi&oacute;n metropolitana de R&iacute;o de Janeiro</strong>. Su casa queda a 35 kil&oacute;metros de la playa tur&iacute;stica Copacabana, pero entre la vida que ella vive y la vida de quien mora cerca del mar hay una distancia oce&aacute;nica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por 34 a&ntilde;os Nina vio camiones de la empresa de limpieza de R&iacute;o obstruir su barrio con la basura de casi siete millones de cariocas. Vio c&oacute;mo el lugar se transform&oacute; en una ciudad de basura con una monta&ntilde;a de 60 metros de altura con residuos, una villa alrededor &ndash; donde vive Nina &ndash; y la mayor industria de reciclables del Brasil con m&aacute;s de dos mil cartoneros. Cuando el basural a&uacute;n estaba abierto, Nina, su familia y sus vecinos viv&iacute;an de las <strong>6 mil toneladas de material llevados todos los d&iacute;as </strong>por 600 camiones de la <em>Companhia Municipal de Limpeza Urbana</em> m&aacute;s otros incontables camiones de construcci&oacute;n civil, de basura hospitalaria, de comida podrida.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los veh&iacute;culos llegaban cargados de residuos s&oacute;lidos, los cartoneros,&nbsp; a la distancia, ya sab&iacute;an lo que vendr&iacute;a en cada uno. Tambi&eacute;n los buitres y ratones que se mezclaban entre hombres y mujeres -la mayor&iacute;a negras-: todos en b&uacute;squeda de supervivencia. La basura era vertida sobre la monta&ntilde;a t&oacute;xica, un lugar hasta hoy llamado &ldquo;rampa&rdquo;, desde donde se ve la inmensa y contaminada Bah&iacute;a de Guanabara, esa postal t&iacute;pica de R&iacute;o de Janeiro.&nbsp;
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                Jardim Gramacho, el mayor vertedero de basura de América Latina, clausurado hace diez años.                            </span>
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        La realidad de los cartoneros de Gramacho fue mostrada al mundo en el documental &ldquo;Lixo Extraordinario&rdquo; -en ingl&eacute;s Waste Land-, del artista pl&aacute;stico carioca Vik Muniz,. La pel&iacute;cula que estuvo nominada al &Oacute;scar en 2011 muestra la vida cotidiana de esas personas mientras, impulsados por el artista que los filmaba, ayudan a transformar parte de la basura recolectada en obras de arte. Un a&ntilde;o despu&eacute;s del estreno del largometraje, <strong>el vertedero fue clausurado para siempre pero su olor y el calor del gas metano todav&iacute;a se sienten en el aire con tanta materia org&aacute;nica que se pudre abajo de la tierra.</strong>
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            </figure><p class="article-text">
        El mayor vertedero de Am&eacute;rica Latina fue clausurado a las apuradas por el entonces intendente Eduardo Paes, un hombre experto en propaganda pol&iacute;tica, dos semanas antes del inicio de <strong>R&iacute;o+20</strong>, la Conferencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sustentable. Dijo aquel d&iacute;a que &ldquo;R&iacute;o no va a admitir m&aacute;s la violencia contra el medio ambiente&rdquo;. En el mundo ideal, cerrar la puerta del vertedero con un candado como lo hizo Paes -alcalde otra vez desde 2021- ser&iacute;a el comienzo de una administraci&oacute;n moderna de residuos que incluir&iacute;a tambi&eacute;n el cierre de todos los vertederos del pa&iacute;s y la urbanizaci&oacute;n total de los barrios alrededor. Pero en el mundo real de Jardim Gramacho, las leyes de la vida son otras y desde junio de 2012, hace casi 10 a&ntilde;os, cuando se clausur&oacute; el vertedero se impusieron el hambre, la miseria y el miedo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De la noche a la ma&ntilde;ana, los cartoneros perdieron su &uacute;nica fuente de ingreso econ&oacute;mico y cayeron en un limbo del cual nunca pudieron salir, arrastrando a maridos y esposas, hijos y nietos, t&iacute;as y sobrinos. Personas que escucharon promesas que nunca fueron m&aacute;s que sue&ntilde;os: &ldquo;curso de capacitaci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;urbanizaci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;centro deportivo&rdquo;, &ldquo;escuela&rdquo;, &ldquo;hospital&rdquo;, &ldquo;plantaci&oacute;n de &aacute;rboles&rdquo;, &ldquo;departamentos sociales&rdquo;. Caminar por las calles de tierra del barrio revela que aument&oacute; el n&uacute;mero de vertederos clandestinos en terrenos pr&oacute;ximos, uno de ellos a pocos minutos de la entrada principal del antiguo vertedero. El movimiento de camiones es constante, llegan con basura de construcci&oacute;n, con poco o nada reciclable.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Nina                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Nina</h3><p class="article-text">
        Nina se despierta todos los d&iacute;as a las 5 de la ma&ntilde;ana. Su alarma es el gallo de un sobrino que canta en la casa de al lado. Otros parientes, t&iacute;os y primos tambi&eacute;n viven en el mismo terreno; todos son cartoneros y depend&iacute;an de lo que ganaban en el vertedero. Hoy van en busca de basura a barrios lejanos. Ella prepara su caf&eacute; y se alista en la penumbra del amanecer aunque su casa es siempre as&iacute;, oscura, no la ilumina ni el sol del mediod&iacute;a porque tiene ventanas muy peque&ntilde;as y da al fondo del terreno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nina camina hasta la Coopergramacho. Cruza toda la Calle Tocantins, donde vive, hasta llegar al lugar donde es vice-presidenta de la cooperativa de reciclaje, una de las 18 que todav&iacute;a existen en la regi&oacute;n aunque cada una est&aacute; en situaci&oacute;n peor que la otra.
    </p><p class="article-text">
        Nina es una l&iacute;der tanto en la comunidad como en la cooperativa. A las 6:30 de la ma&ntilde;ana ya est&aacute; barriendo el piso del lugar de trabajo. Una de las promesas no cumplidas por el poder p&uacute;blico es construir un galp&oacute;n para que los cooperativistas almacenen los reciclables. Sin ese techo, todo queda expuesto a la humedad, bajo sol y lluvia, las cosas se da&ntilde;an y eso hace bajar los precios: les pagan menos por lo recolectado. Cada cooperativa busca y recolecta su propio material, sea en los barrios privados de ricos en Leblon como en empresas privadas del centro de la ciudad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Cerraron nuestro vertedero y empezaron a enviar camiones para la ciudad de Serop&eacute;dica, donde todo es tirado al vertedero, incluso el material para reciclaje. &iquest;Por qu&eacute; no lo traen para ac&aacute; como nos prometieron? La compa&ntilde;&iacute;a municipal (Comlurb) solo permite que vayamos a buscar el material con nuestro cami&oacute;n una vez por mes. &iquest;Por qu&eacute; no podemos ir todos los d&iacute;as? Est&aacute;n enterrando oro all&aacute; y nosotros ac&aacute; pasando hambre. Lo que las personas todav&iacute;a no entendieron es que la basura es oro&ndash;, dice Nina mientras llegan los primeros de los siete trabajadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Si la Comlurb nos diera el material podr&iacute;amos dar empleo por lo menos&nbsp; a 100 mujeres cartoneras. Hoy solo tengo tres <em>batedeiras</em> (personas que separan los reciclables en la cinta) y cuatro hombres. La promesa era que con el cierre del vertedero las cooperativas ser&iacute;an fortalecidas. Nosotros lidi&aacute;bamos con la basura pero era un buen trabajo porque ten&iacute;amos valor como trabajadores,&nbsp; &iquest;cu&aacute;l es el valor que tenemos ahora?
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                Domício                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Dom&iacute;cio</h3><p class="article-text">
        Dom&iacute;cio Moreira de Sousa, de 62 a&ntilde;os, trabaja desde los 15 a&ntilde;os haciendo la misma cosa. Est&aacute; sentado en una silla en la puerta de su choza esperando el almuerzo. Se ve triste. Es m&aacute;s joven de lo que aparenta su rostro cincelado por el sol. Est&aacute; enojado: trabaj&oacute; de las cuatro de la ma&ntilde;ana hasta las dos de la tarde y gan&oacute; solamente veinticinco reales (unos cinco d&oacute;lares). Con esa plata, el padre de 11 hijos apenas tendr&aacute; 2.5 reales para alimentar a cada uno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dom&iacute;cio ha vivido desde de chico los cambios en el destino de la basura en R&iacute;o de Janeiro: desde la entrada R&iacute;o-Petr&oacute;polis hasta la Cracrinha, en Duque de Caxias, antes de empezar a funcionar en 1974 el vertedero de Jardim Gramacho. &Eacute;l y su familia fueron siguiendo el camino de la basura, trabajando y viviendo en cada uno de esos lugares porque es en la basura donde saben transformar hambre en panza llena. Pero desde que el vertedero de Gramacho fue cerrado, hace diez a&ntilde;os, el ingreso familiar cay&oacute; un 75% (antes ganaba un m&iacute;nimo 100 reales por d&iacute;a).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Que habr&aacute; hoy para el almuerzo, Dom Dom&iacute;cio?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Solomillo&ndash;, contesta en tono de broma pero sin dejar el mal humor, provocando risas en sus hijos y nietos. El men&uacute; de hoy es huevo, arroz y poroto. &ldquo;Solomillo&rdquo; es como comenzaron a llamar al huevo en la pandemia, con iron&iacute;a por la falta de carne en su dieta. Es lo que comen en un d&iacute;a normal, s&oacute;lo compran carne o pollo cuando sobra dinero.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Tengo muchas marcas en el cuerpo &ndash;recuerda el viejo cartonero&ndash;. Yo las llamo &ldquo;cicatrices de la basura&rdquo; principalmente por el vidrio roto que corta nuestra carne. Una vez un pedazo de hierro atraves&oacute; mi pie. Segu&iacute; trabajando hasta el fin del d&iacute;a y al d&iacute;a siguiente tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Su hija Elaine da Silva, de 32 a&ntilde;os, tambi&eacute;n trabaj&oacute; en la rampa del Gramacho. Cuenta que en aquellos tiempos llevaba &ldquo;vida de lujo&rdquo;: los cartoneros ten&iacute;an dinero para comprar casa, moto, auto. Cada tanto le gusta ir a escondidas hasta el lugar donde la basura era tirada, all&iacute; donde arrancaba la carrera de los cartoneros por materiales. Elaine dice que ahora en la cumbre de la monta&ntilde;a de basura, tomada ya por el pasto, crecieron varios &aacute;rboles frutales como guayaba, maracuy&aacute;, coco y pepino. Desde que se termin&oacute; la rampa, cuenta, mucha gente est&aacute; pasando hambre porque ah&iacute; estaba el sost&eacute;n de todos los d&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Era una vida de lujo. Mi madre ten&iacute;a las manos llenas de anillos. Nosotros encontr&aacute;bamos d&oacute;lares en el vertedero, encontr&aacute;bamos oro, hall&aacute;bamos hasta lo que no est&aacute;bamos buscando. Me acuerdo de una se&ntilde;ora canosa que hall&oacute; un rosario hecho de oro y lo vendi&oacute; por seiscientos reales (unos 120 d&oacute;lares).&ndash;Elaine cuenta, sin poder trabajar hace a&ntilde;os, sin perspectivas. -La botella de aceite ahora est&aacute; costando R$10. La garrafa de gas, R$100. Todo lo que conseguimos en una iglesia como kit b&aacute;sico de alimentaci&oacute;n en la Navidad, ya se termin&oacute;. Lo que falta para nosotros es trabajo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Habitantes de Jardim Gramacho, el mayor vertedero de basura de América Latina, clausurado hace diez años."
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            <span class="title">
                Habitantes de Jardim Gramacho, el mayor vertedero de basura de América Latina, clausurado hace diez años.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Carro&ntilde;ear</h3><p class="article-text">
        Nina tiene un rol social importante en la comunidad: ella es quien involucra a los vecinos en la lucha por mejoras. Por ejemplo, organiz&oacute; una colecta de dinero para cambiar los cables de la red el&eacute;ctrica despu&eacute;s de un cortocircuito. Junt&oacute; mil 800 reales y cada habitante dio solamente veinte. Nina es un punto de equilibrio en Jardim Gramacho, siempre atenta a la distancia entre lo que fue prometido y lo que fue entregado para mejorar la vida de los cartoneros.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Nos mostraron una maqueta con predios y &aacute;rboles, parec&iacute;a otro lugar de tan lindo. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, ni asfaltada fue esa calle. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n el hospital, el centro deportivo con parques para los ni&ntilde;os? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la escuela nueva?, porque en mi casa tengo dos ni&ntilde;os y no encuentro vacante para ellos. Esta es una tierra sin oportunidad. Mucha gente se va de Gramacho para trabajar con basura en otros lugares como en el barrio del Caju o para cartonear por las calles. Salimos a trabajar y no tenemos con qui&eacute;n dejar&nbsp; a nuestros hijos. Muchos ni&ntilde;os est&aacute;n sin clases, lo que nos obliga a las madres a quedarnos en casa con ellos o a dejarlos con sus hermanos m&aacute;s grandes, que todav&iacute;a son ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En las calles sin asfalto de Jardim Gramacho, el polvo sube cuando pasan camiones de la basura que clandestinamente van a tirar residuos s&oacute;lidos en terrenos dominados por traficantes de drogas, los verdaderos due&ntilde;os del lugar en la ausencia del intendente y el gobernador. Las autoridades saben, la polic&iacute;a sabe, pero es como si nadie supiera porque nadie hace nada. Algunos d&iacute;as de la semana, tambi&eacute;n llegan camiones con restos de comida y tiran la basura org&aacute;nica en Gramacho. Se ven entonces chanchos comiendo junto a un caballo cerca de una casilla. Hay basura por absolutamente todos lados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La falta de trabajo y de asistencia social son dram&aacute;ticas. Obliga a mujeres que siempre trabajaron como cartoneras a hacer lo que nunca hicieron, porque deben alimentar a sus hijos. Vera Lucia Lemos, de 29 a&ntilde;os, tuvo que empezar a ser &ldquo;carro&ntilde;era&rdquo; luego de ser mam&aacute; por primera vez a los 16 a&ntilde;os. Era 2010 y la monta&ntilde;a de basura estar&iacute;a abierta apenas por dos a&ntilde;os m&aacute;s. Vera dice que era &ldquo;dinero f&aacute;cil&rdquo; pero desde que el vertedero fue cerrado, ella depende de donaciones para sostener a sus tres hijos y qued&oacute; dislocada en el mercado de trabajo: nunca recibi&oacute; cursos de formaci&oacute;n profesional en otra &aacute;rea, al rev&eacute;s de lo que le hab&iacute;an prometido.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Nunca me pareci&oacute; mal trabajar en el vertedero. Era muy bueno, empec&eacute; muy joven y all&aacute; me sent&iacute;a en casa. Pero despu&eacute;s de que me separ&eacute; de Eduardo,&nbsp; el padre de mis hijos, todo empeor&oacute;. Nos peleamos porque &eacute;l quer&iacute;a quedarse conmigo y con otra mujer, y yo no acept&eacute;. Mira, voy a ser muy sincera: yo no mato ni robo, pero del resto hago de todo. Si tengo que salir con alguien para darle de comer a mis hijos, salgo; no me averg&uuml;enza contarlo. Es mejor hacer lo necesario para que ellos no pasen hambre. Las clases est&aacute;n volviendo: &iquest;c&oacute;mo voy a comprar material escolar?, &iquest;la mochila, las zapatillas, la ropa? Por eso estoy en la calle, para ver si consigo dinero&ndash; explica Vera, que es comadre de Nina, mientras camina bajo el sol caliente del &aacute;rea metropolitana de R&iacute;o de Janeiro.
    </p><p class="article-text">
        Nadie parece interesado en desarrollar Jardim Gramacho: si hubiera inter&eacute;s no dejar&iacute;an a las personas de ese barrio agonizar a cielo abierto, con madres prostituy&eacute;ndose para que sus hijos no mueran de hambre. El municipio de Duque de Caxias, ciudad del &aacute;rea metropolitana que tiene uno de los &iacute;ndices de Producto Interno Bruto m&aacute;s altos de Brasil, por incre&iacute;ble que pueda parecer no tiene ning&uacute;n proyecto de reciclaje, aunque haya tenido hospedado por tantos a&ntilde;os el m&aacute;s grande vertedero del continente.
    </p><p class="article-text">
        El municipio de R&iacute;o de Janeiro, principal responsable de la basura llevada para all&aacute; durante 34 a&ntilde;os, est&aacute; libre de responsabilidad porque, a partir del Plan Nacional de Residuos S&oacute;lidos aprobado en 2010, la recolecci&oacute;n de basura es responsabilidad de cada municipalidad y Jardim Gramacho, aunque est&aacute; pegado a R&iacute;o, formalmente pertenece a otra ciudad (Duque de Caxias). Es una situaci&oacute;n muy rentable, ya que hasta hoy una parte del vertedero pertenece a R&iacute;o y as&iacute; el 18% del gas metano explotado en su terreno puede ser y es usado para generar energ&iacute;a para una empresa privada. Una de las promesas dec&iacute;a que parte del 18% se usar&iacute;a para capacitar al barrio y a sus profesionales del reciclaje, pelo el dinero nunca ha salido del cofre de R&iacute;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Jardim Gramacho, el mayor vertedero de basura de América Latina, clausurado hace diez años.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">El olvido</h3><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; pas&oacute; con los otros vertederos del pa&iacute;s m&aacute;s all&aacute; de Jardim Gramacho? Llegaron a existir 3.257 de los cuales, en 2020 quedaban 2.707. Pero esa cuenta no incluye a los vertederos clandestinos que emergieron posteriormente: y solamente en la Baixada Fluminense, cerca de Gramacho, son por lo menos veinte. El cartonero Wellington Cunha de Sousa, de 18 a&ntilde;os, trabaja arriesg&aacute;ndose en uno de los vertederos irregulares de Caxias aunque no recomienda:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&ndash;La vida es muy barata en esos lugares, te matan por un real. Si fueran solamente cartoneros no habr&iacute;a problema pero hay mucha &aacute;rea de paramilitares por ac&aacute; y ellos est&aacute;n siempre rondando los vertederos para ocultar cad&aacute;veres. Mira el tipo de cosas que necesitamos enfrentar para ganar una mierda&ndash;&ndash;, dice el joven que abandon&oacute; la escuela porque necesitaba pagar los gastos de su familia. Sue&ntilde;a con seguir la carrera militar pero el curso de preparaci&oacute;n para el ex&aacute;men cuesta 350 reales por mes, unos 70 d&oacute;lares, imposibles para &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Es de personas negras que estamos hablando. Son ellas las que trabajan con la basura desde que los portugueses llegaron a Brasil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquella &eacute;poca, una nueva categor&iacute;a de esclavos fue creada por el emperador Juan VI para &ldquo;limpiar&rdquo; las calles del centro de la ciudad que estaban llenas de basura, heces y restos de comida. Los esclavos recolectaban basura en las calles y en las casas de los ricos portugueses en cestos de madera y arcilla. El esti&eacute;rcol &aacute;cido que se derramaba de los cestos por sus cuerpos manchaba sus pieles y por eso eran llamados &ldquo;tigres&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La exclusi&oacute;n que hoy viven los habitantes de Jardim Gramacho es la continuaci&oacute;n de ese pasado que, antes como ahora, incluye no s&oacute;lo a brasile&ntilde;os. Hay una comunidad congole&ntilde;a que se form&oacute; en el ex gran basurero aunque muchos de ellos, traumados, ya salieron de all&iacute; rumbo a Estados Unidos; migrantes que emprendieron un tortuoso camino conducido por coyotes (personas que cobran para guiar a los migrantes por los peligrosos caminos que cruzan la frontera entre M&eacute;xico y Estados Unidos).&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La exclusión que hoy viven los habitantes de Jardim Gramacho es la continuación de ese pasado que, antes como ahora, incluye no sólo a brasileños. Hay una comunidad congoleña que se formó en el ex gran basurero</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;No s&eacute; todav&iacute;a qu&eacute; estoy haciendo ac&aacute; en este lugar. En realidad, no tengo dinero para comer, menos para salir del pa&iacute;s. Mis hermanos ya se fueron, solo falta que vaya yo. Es un viaje muy caro, de 3 a 4 mil d&oacute;lares. Pero tengo miedo de quedarme ac&aacute; para siempre&ndash;, cuenta el congol&eacute;s Gerard Nzuzi, de 48 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil creer esta tragedia en un barrio donde viven 50 mil personas y que a&ntilde;os atr&aacute;s recibi&oacute; tanta atenci&oacute;n internacional a partir del documental &ldquo;Lixo Extraordinario&rdquo;. El artista perdi&oacute; el Oscar, pero Jardim Gramacho gan&oacute; notoriedad. A&ntilde;os antes, en 2006, el documentalista Marcos Prado hab&iacute;a estrenado &ldquo;Estamira&rdquo;, retrato de una sabia trabajadora de Gramacho que sufr&iacute;a problemas mentales.
    </p><p class="article-text">
        Protagonista de &ldquo;Lixo Extraordinario&rdquo;, Sebastiao Santos es presidente hasta hoy la Coopergramacho, cooperativa fundada en 1996. Fue de su madre,&nbsp; la primera de la familia en heredar &ldquo;el arte de trabajar con materiales reciclables&rdquo;, como dice. Despu&eacute;s de la pel&iacute;cula, Tiao, como le llaman todos, recorri&oacute; el mundo hablando de la causa de los cartoneros, valorizando el trabajo de esas 800 mil personas responsables de reciclar en forma precaria, sin absolutamente ning&uacute;n apoyo, casi toda la basura del pa&iacute;s. Solamente la Coopergramacho, tiene cerca de diez recicladores contratados, con ellos el a&ntilde;o pasado recuper&oacute; 460 toneladas de cartones, pl&aacute;sticos, aluminio, metal y vidrio, generando 360 mil reales (m&aacute;s de 71 mil d&oacute;lares). Tiao se siente triste por haber tenido la oportunidad de ver y vivir experiencias que sus compa&ntilde;eros no tuvieron pero lo que lo ha sumido en una depresi&oacute;n es algo todav&iacute;a m&aacute;s perturbador.
    </p><p class="article-text">
        -&ndash;Yo me sent&iacute;a culpable por el cierre del vertedero. Lloro hasta hoy por eso. Cargo con la culpa de quien crey&oacute; en un mont&oacute;n de cosas, un mont&oacute;n de falsas promesas. No solo siento culpa, tambi&eacute;n mucha rabia de m&iacute; mismo, rabia de todo. Hoy soy un hombre de 43 a&ntilde;os, tengo la mente mucho m&aacute;s madura, pero todav&iacute;a me siento culpable.
    </p><p class="article-text">
        En ese dif&iacute;cil proceso interior, Tiao tuvo que irse de Jardim Gramacho pero vive a pocos minutos de distancia, en otra comunidad de Duque de Caxias. Le ha costado reencontrar su lugar en el mundo, empez&oacute; a ser atendido por una psic&oacute;loga, y as&iacute; hoy en d&iacute;a est&aacute; m&aacute;s fuerte para seguir la lucha, consciente de que no puede contar con nadie adem&aacute;s de los cartoneros. Sus ojos brillan cuando habla sobre reciclaje.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En la Ley 12.305 que cre&oacute; la Pol&iacute;tica Nacional de residuos s&oacute;lidos los cartoneros somos citados m&aacute;s de 20 veces. La ley habla de nuestros derechos y dice &ldquo;quien es contaminador, es pagador, y quien contribuye para descontaminaci&oacute;n, es recibidor&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;ntos cartoneros reciben dinero por el servicio prestado? Casi ninguno, el 95% de los cartoneros no recibe ni un centavo. Nuestra lucha es solitaria, todo es hecho por nosotros, con nuestro dinero, sin apoyo de la municipalidad de Caxias, de la municipalidad de R&iacute;o ni del gobierno federal &ndash;&ndash;dice Tiao con los ojos en llamas&ndash;-. Este lugar sufri&oacute; durante casi cuatro d&eacute;cadas el derramamiento de residuos y, todav&iacute;a as&iacute;, construimos en la comunidad el mayor mecanismo de generaci&oacute;n de trabajo e ingreso econ&oacute;mico con reciclaje de todo el pa&iacute;s. Y fue desactivado.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo puede el lugar que sufri&oacute; un proceso de exclusi&oacute;n con la llegada del vertedero pasar por una nueva exclusi&oacute;n despu&eacute;s de su cierre? La &uacute;nica promesa cumplida por los gobernantes fue el pago de una indemnizaci&oacute;n de 13,9 mil reales (2750 d&oacute;lares) para 1.707 cartoneros que estaban registrados. Para aquellos que tienen familia y no tienen trabajo, ese dinero est&aacute; lejos de ser una cantidad significativa. Sin ninguna orientaci&oacute;n de c&oacute;mo usar ese recurso, la mayor&iacute;a de los cartoneros dej&oacute; el dinero en los mercados y bares de la regi&oacute;n. De acuerdo con Tiao, que se emociona al contar su historia, es necesario romper con el ciclo vicioso para que haya un fin en la exclusi&oacute;n de los cartoneros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La única promesa cumplida por los gobernantes fue el pago de una indemnización de 13,9 mil reales (2750 dólares) para 1.707 cartoneros que estaban registrados.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;Nadie se hace cartonero porque es ambientalista, porque quiere salvar al planeta. Pero nosotros somos los que hacemos un trabajo duro y esencial, somos responsables del 90% de la basura reciclada del pa&iacute;s. Mi madre no era ninguna loca que quer&iacute;a llevar a sus ocho hijos dentro de un vertedero. Mi padre se volvi&oacute; alcoh&oacute;lico, qued&oacute; desempleado, y mi madre tuvo que cuidarnos. Es la historia de la mayor&iacute;a de los cartoneros de Brasil, y en verdad la mayor&iacute;a (63% seg&uacute;n el Instituto de Investigaci&oacute;n Econ&oacute;mica Aplicada) son cartoneras, negras, madres de familia. Como Nina, que es la continuaci&oacute;n de la historia de mi madre. Solo es posible romper ese ciclo a trav&eacute;s de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, no con promesas.
    </p><p class="article-text">
        Tiao recuerda que cuando el vertedero fue clausurado las autoridades de R&iacute;o acordaron el Plan De Enclaustramiento de Jardim Gramacho. Pero la recuperaci&oacute;n del pasivo social y ambiental, la generaci&oacute;n de trabajo e ingreso econ&oacute;mico, la construcci&oacute;n de un barrio cerrado para que las personas pudieran vivir de manera digna: todo qued&oacute; en el mundo de las ideas. Estaba previsto tambi&eacute;n el uso de la explotaci&oacute;n del gas metano presente en el suelo del vertedero como compensaci&oacute;n por todos los da&ntilde;os causados en Jardim Gramacho por R&iacute;o de Janeiro, la segunda ciudad m&aacute;s grande del pa&iacute;s. Pero la mayor&iacute;a de sus 7 millones de habitantes no tiene idea de qu&eacute; pasa en el antiguo vertedero, ni tiene idea del camino que hace su propia basura, como si desapareciera m&aacute;gicamente cuando sale de casa. Nadie sabe cu&aacute;nto gana ahora el municipio con el gas metano y ni un real de ese dinero fue usado para mejorar al barrio o capacitar a sus cartoneros. De acuerdo con Tiao, &ldquo;desde el cierre, nunca m&aacute;s se habl&oacute; de ese tema&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando el vertedero fue clausurado las autoridades acordaron el Plan De Enclaustramiento de Jardim Gramacho. Pero la recuperación del pasivo social y ambiental, la generación de trabajo e ingreso económico. Pero todo quedó en el mundo de las ideas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En una cooperativa vecina, la Cooper Nova Era, donde trabajan hasta el momento diez cartoneros, la situaci&oacute;n est&aacute; muy dif&iacute;cil, sobre todo despu&eacute;s que el precio del cart&oacute;n baj&oacute; a 30 centavos de real por kilo, unos cinco centavos de d&oacute;lar cuando hace pocas semanas val&iacute;a el cu&aacute;druple. Lo ideal para ellos ser&iacute;a mudarse a R&iacute;o, pero &iquest;c&oacute;mo van a pagar un alquiler? La municipalidad de Caxias nunca les ha dado apoyo ni han podido acceder&nbsp; a la secretar&iacute;a municipal del Medio Ambiente.
    </p><p class="article-text">
        -&ndash;Nuestra situaci&oacute;n es terrible pero somos brasile&ntilde;os, intentamos hasta el fin. La comisi&oacute;n municipal nos dona material diciendo que es reciclable pero tenemos que pagar el flete. Ellos deber&iacute;an tener una obligatoriedad con Gramacho pero nos dan esa limosna porque no existe justicia en este pa&iacute;s. Entonces tenemos que rogar para recibir ese material, aunque resulte luego una limosna&ndash;&ndash; afirma Ana Paula Serafim da Silva, de 47 a&ntilde;os, tambi&eacute;n una mujer negra, presidenta de la cooperativa y cartonera desde los 11 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Con tama&ntilde;o abandono de los trabajadores, no es de sorprender que el reciclaje sea uno de los obst&aacute;culos para la Pol&iacute;tica Nacional de Residuos S&oacute;lidos, y que R&iacute;o de Janeiro tenga &iacute;ndices baj&iacute;simos: recicla apenas entre un 5 y un 7 por ciento de los materiales potencialmente reciclables. Muy similar a lo que ocurre a nivel nacional: por a&ntilde;o en todo el pa&iacute;s son generados casi 80 millones de toneladas de basura pero solamente el 4% se recicla. Son datos de la Asociaci&oacute;n Brasile&ntilde;a de Empresas de Limpieza P&uacute;blica y Residuos Especiales (Abrelpe). Cerca de 12 millones de toneladas de residuos son descartados en el medio ambiente dejando de generar trabajo, ingreso econ&oacute;mico y la reutilizaci&oacute;n de materiales. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Brasil cerca de 12 millones de toneladas de residuos son descartados en el medio ambiente dejando de generar trabajo, ingreso económico y la reutilización de materiales. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Oportunidades desaprovechadas porque as&iacute; cada a&ntilde;o, <a href="https://www.cnnbrasil.com.br/nacional/brasil-deixa-de-ganhar-r-14-bilhoes-com-reciclagem-de-lixo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brasil deja de generar 2,7 billones de </a>d&oacute;lares por falta de destino apropiado. De acuerdo con una investigaci&oacute;n de septiembre de 2021 de la Firjan con base en datas p&uacute;blicas oficiales, s&oacute;lo en R&iacute;o de Janeiro la p&eacute;rdida es de 196,7 millones de d&oacute;lares por a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Tenemos 50 mil personas en Jardim Gramacho que saben todo de residuos. &iquest;Por qu&eacute; no capacitamos a esas personas y usamos sus conocimientos? Estamos hablando de vidas. Nadie nunca penaliz&oacute; a los responsables por lo que viene pasando all&aacute;. Hay personas muriendo, personas en la miseria, falta de agua, falta de saneamiento, falta de salud, falta de educaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s se requiere para que hagan algo? Existe una cosa que es vivir, y la mayor&iacute;a de nuestra poblaci&oacute;n vive bien. Otra cosa es sobrevivir, y en Gramacho se sobrevive&ndash;&ndash; afirma Luise Valentim, consultora de sustentabilidad, ingeniera ambiental con foco en residuos y saneamiento que estudia Jardim Gramacho desde hace nueve a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Es mediod&iacute;a, hora del almuerzo en la casa de Nina.Ella hace una oraci&oacute;n antes de servir la comida. Sus hijos y nietos sonr&iacute;en: es d&iacute;a de carne.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Soy evangelista y recib&iacute; durante el culto el mensaje de que Dios me dar&iacute;a un trabajo. Yo estaba con muchas deudas, sin saber c&oacute;mo ir&iacute;a pagar. Ese trabajo en la cooperativa es una bendici&oacute;n de Dios&ndash; dice Nina con labial en la boca y maquillaje en el rostro porque est&aacute; en su semana de vacaciones. &ndash;S&eacute; que est&aacute; todo mal, pero mucha gente est&aacute; peor. No dejo de agradecer.
    </p><p class="article-text">
        Nadie en la choza sabe cu&aacute;ndo volver&aacute;n a comer carne, menos cu&aacute;ndo van a tener una casa de ladrillos donde no falte agua para cocinar ni ba&ntilde;arse, ni luz para que los ni&ntilde;os puedan ver dibujos animados. Pero es la hora de comer y todo parece estar en paz. Como el kilo de la carne est&aacute; a precio de oro, Nina reparte tres trozos peque&ntilde;os para cada uno y los mezcla en el plato de los ni&ntilde;os. Los trozos desaparecen en la blancura del arroz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta nota es parte del especial de</em><a href="https://bocado.lat/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em> Bocado Lat sobre la basura en Am&eacute;rica Latina. </em></a>
    </p><p class="article-text">
        <em>CBB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Caio Barretto Briso]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Mar 2022 20:24:31 +0000]]></pubDate>
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