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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Norberto Oyarbide]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/norberto-oyarbide/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Norberto Oyarbide]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El juez más rockstar: alta notoriedad y baja justicia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/juez-rockstar-alta-notoriedad-baja-justicia_129_8267281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/762561d9-3ec2-4491-8c63-bc6a4b6a3a68_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El juez más rockstar: alta notoriedad y baja justicia"></p><p class="article-text">
        Norberto Oyarbide no fue un buen juez, pero <strong>tampoco el peor de todos</strong>. Obviamente no fue el magistrado modelo que prev&eacute; la Constituci&oacute;n Nacional.&nbsp;Lleg&oacute; al cargo en 1994 envuelto en sospechas sobre su independencia y se jubil&oacute; en medio de una confusa trama (que nunca se aclar&oacute;) en 2016, bajo esas mismas sospechas. Lo conoc&iacute; en sus &uacute;ltimos meses como fiscal. Luc&iacute;a impecables trajes blancos que combinaba con zapatos del mismo color. A menudo organizaba eventos en su oficina, a los que concurr&iacute;an entonces importantes funcionarios judiciales. Tuvimos siempre buena onda en t&eacute;rminos personales, aunque la relaci&oacute;n profesional estuvo surcada por los desacuerdos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a muchos Oyarbides. Cuando le toc&oacute; resolver casos complejos y de alto impacto p&uacute;blico su trabajo fue coherente<strong>. Siempre se amold&oacute; a las necesidades del poder de turno o a las propias, ligadas a los pedidos de enjuiciamiento que lo acompa&ntilde;aron durante toda su trayectoria.</strong> Oyarbide se acerc&oacute; a ese modelo de juez que en &ldquo;Rep&uacute;blica de la Impunidad&rdquo; (Ariel 2020) llam&eacute; &ldquo;juez rockstar&rdquo;; para definir a los jueces<strong> que buscan notoriedad y no hacen justicia</strong>. Pero Oyarbide se comportaba as&iacute; en las causas que &eacute;l llamaba de &ldquo;ricos y famosos&rdquo;, que eran sus preferidas. Disfrutaba de las tensiones propias de un cargo tan complejo. Incluso de momentos de mucha tensi&oacute;n cuando, por ejemplo, poderosos imputados durante las audiencias le reprochaban en su cara su trabajo como juez. Vi como soportaba esos transes sin despeinarse. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n le gustaba la ansiedad de los cronistas judiciales para acceder a informaci&oacute;n en off. Jugaba con esas necesidades y administraba esa informaci&oacute;n con mucha eficacia.&nbsp;Supo mover los expedientes al ritmo de los requerimientos sociales. Por ejemplo, procedimientos judiciales en momentos del prime time televisivo, citaciones a personas reconocidas en horarios precisos, resoluciones procesales publicadas el d&iacute;a indicado. <strong>Oyarbide supo jugar como nadie los &ldquo;juicios medi&aacute;ticos&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando intervino en causas &ldquo;normales&rdquo; su trabajo era diferente. Recuerdo que en una &eacute;poca saludaba a todos los detenidos que pasaban por su juzgado y a todos les daba su tel&eacute;fono celular para que lo llamen ante cualquier problema. A las chicas que colaboraban con &eacute;l les regalaba flores los 21 de septiembre. Tambi&eacute;n recuerdo sus obsesiones por la atenci&oacute;n al p&uacute;blico y a los abogados en su juzgado. Lleg&oacute; a colocar c&aacute;maras en la mesa de entradas y personalmente monitoreaba la relaci&oacute;n entre los empleados y los litigantes. A punto tal que muchas veces abr&iacute;a el micr&oacute;fono y dejaba su opini&oacute;n en las t&iacute;picas discusiones entre abogados y empleados judiciales.
    </p><p class="article-text">
        Pero todos los diferentes &ldquo;Oyarbides&rdquo; conflu&iacute;an en un punto: la exageraci&oacute;n de sus actos. Teatraliz&oacute; gran parte de su vida p&uacute;blica.&nbsp;Narraba con orgullo por los pasillos de Comodoro Py, siempre seguido por sus fieles custodios (los gladiadores), que Mirtha Legrand lo felicit&oacute; por su trabajo investigando medicamentos truchos. Convirti&oacute; algunas audiencias en sesiones cinematogr&aacute;ficas.&nbsp;Recuerdo una tarde memorable, cuando recibi&oacute; en su juzgado a Chiche Gelblung, acusado de hacer apolog&iacute;a de las drogas. Protagonizaron escenas desopilantes. Uno en defensa de la libertad de prensa. El otro explicando la importancia del acto procesal de defenderse. Norberto Oyarbide tuvo muchos rostros como magistrados. Fue un modelo de juez, no un juez modelo, que dej&oacute; marcas muy importantes en el sistema judicial. Su pol&eacute;mico comportamiento, habla de &eacute;l. Es verdad. <strong>Pero Norberto Oyarbide fue juez por mas de 20 a&ntilde;os. Y ello habla del desempe&ntilde;o de nuestras instituciones.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        FD
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federico Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/juez-rockstar-alta-notoriedad-baja-justicia_129_8267281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Sep 2021 14:41:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Norberto Oyarbide,Justicia,Juez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oda a la madre, lealtad a la Federal y blanco del homo-odio: la vida del juez más denunciado en la historia argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/madre-policia-homo-odio-juez-denunciado-historia-argentina_1_8265898.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/146afd7f-0776-426f-bfbb-8bb9a522f34b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Oda a la madre, lealtad a la Federal y blanco del homo-odio: la vida del juez más denunciado en la historia argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Barrió pisos en una empresa de Concepción del Uruguay, en Entre Ríos. Llegó a Buenos Aires porque quería ser "doctor". Mediático por gusto o a la fuerza, estuvo en el centro de los escándalos y acumuló un récord de causas en su contra. La parábola del juez juzgado, Norberto Oyarbide.</p></div><p class="article-text">
        Cuando <strong>Norberto Oyarbide</strong> baj&oacute; del micro llov&iacute;a. Era verano, era Retiro y era la primera vez que pisaba la Ciudad solo. <strong>Ten&iacute;a 20 a&ntilde;os y los &uacute;ltimos dos los hab&iacute;a pasado barriendo los pisos de una empresa de alarmas en Concepci&oacute;n del Uruguay</strong>, en Entre R&iacute;os. All&iacute; hab&iacute;a nacido, all&iacute; <strong>hab&iacute;an muertos sus dos hermanos</strong>, all&iacute; hab&iacute;an quedado, en la casita de piso de tierra, sus padres: &eacute;l peluquero, ella, ama de casa. <strong>Oyarbide quer&iacute;a ser &ldquo;Doctor&rdquo;</strong>. Y por eso estaba reci&eacute;n llegado a Buenos Aires. A&ntilde;o 1971. <strong>Tra&iacute;a consigo una valija peque&ntilde;a de cart&oacute;n que se desarm&oacute; apenas la roz&oacute; el agua de tormenta.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Consigui&oacute; una pieza en una pensi&oacute;n de San Crist&oacute;bal </strong>y un trabajo que ya sab&iacute;a hacer, limpieza nocturna en una empresa porte&ntilde;a, que <strong>apenas alcanzaba para la comida</strong>. Decidido a anotarse en la carrera de Medicina en la Universidad de Buenos Aires,<strong> el t&iacute;tulo de Perito Mercantil</strong> con el que hab&iacute;a egresado del secundario no le serv&iacute;a. Hab&iacute;a que ser, en aquel tiempo, bachiller o maestro. No val&iacute;an, siquiera, esas <strong>notas sobresalientes</strong>. Se inscribi&oacute;, entonces, en <strong>Derecho</strong>. Para 1976 entr&oacute; en el Juzgado Correccional N&deg;6 como auxiliar sin sueldo. <strong>Fue el primer envi&oacute;n para instalarse en el Poder Judicial durante 40 a&ntilde;os, la mitad como juez federal.</strong>
    </p><p class="article-text">
        De maestranza a alquilar un anillo por 7.500 d&oacute;lares al mes. <strong>Exc&eacute;ntrico, controversial: siempre en el centro</strong>. Coleccionista de arte, apasionado por el folclore, amigo de actrices y actores. <strong>Gustaba de la far&aacute;ndula con la misma intensidad con la que abrazaba el protocolo.</strong> Ten&iacute;a una mesa reservada a su nombre en un rest&oacute; de Puerto Madero: all&iacute; se beb&iacute;a el mejoe champagne. Medi&aacute;tico por gusto o a la fuerza. <strong>Devoto de su madre</strong>, aliado de la Polic&iacute;a Federal. <strong>Gay y acaso v&iacute;ctima de una </strong><em><strong>pornovenganza,</strong></em><strong> cuando aquella palabra no exist&iacute;a</strong>. Refinado y, a veces, ordinario. <strong>Su nombre se populariz&oacute; durante la presidencia de Carlos Menem. Present&oacute; su renuncia durante la presidencia de Mauricio Macri.</strong> Bati&oacute; el <strong>r&eacute;cord de denuncias en su contra por mal desempe&ntilde;o</strong>: 47, un hito. <strong>Norberto Oyarbide muri&oacute; a los 70 a&ntilde;os</strong>. Estaba internado por una neumon&iacute;a bilateral desde julio, un cuadro que se agrav&oacute; luego de contagiarse de coronavirus. 
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                Norberto Oyarbide.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Causas, cuarteto, renuncia y despu&eacute;s</h3><p class="article-text">
        En 2001, Oyarbide <strong>investig&oacute; al ex presidente Carlos Menem por supuestas cuentas sin declarar en Suiza y lo sobresey&oacute;</strong>. En 2005<strong> revoc&oacute; la prisi&oacute;n domiciliaria de Jorge Rafael Videla</strong>. En 2009 <strong>investig&oacute; al ex presidente N&eacute;stor Kirchner y a la actual vicepresidente Cristina Fern&aacute;ndez por presunto enriquecimiento il&iacute;cito: los sobresey&oacute;.</strong> Ese mismo a&ntilde;o <strong>investig&oacute; a Mauricio Macri, entonces jefe de Gobierno porte&ntilde;o, y parte del gabinete por espionaje ilegal con fines personales</strong>. Oyarbide lo proces&oacute; y otro juez -Sebasti&aacute;n Casanello- lo sobresey&oacute;. <strong>En 2011 se subi&oacute; al escenario de la Mona Jim&eacute;nez. Cant&oacute; con &eacute;l </strong><em><strong>La &uacute;ltima curda</strong></em><strong> y bail&oacute; </strong><em><strong>Beso a beso</strong></em><strong>. Fue en el Sargento Cabral, el estadio templo del cuarteto</strong>. Hubo aplausos y desconcierto.
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            </figure><p class="article-text">
        Para 2016, Macri hab&iacute;a asumido como presidente y<strong> Oyarbide ya ostentaba 47 denuncias</strong> por mal desempe&ntilde;o. <strong>El juicio pol&iacute;tico en su contra, que se tramitada en el Consejo de la Magistratura, era una amenaza</strong>: pod&iacute;an destituirlo y con la destituci&oacute;n, perder&iacute;a los beneficios. As&iacute; que <strong>Oyarbide le present&oacute; su renuncia a Macri, que acept&oacute; encantado</strong>. El flamante ex juez seguir&iacute;a ganando a lo VIP: el 95% de lo que cobraba como magistrado en funciones. Seis meses despu&eacute;s de dejar el despacho de Comodoro Py,<strong> pas&oacute; por la peluquer&iacute;a y se ti&ntilde;&oacute; el cabello: platinado.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><h3 class="article-text">Carmencita, esa madre</h3><p class="article-text">
        <strong>Faltaban quince d&iacute;as para que Gregorio Mario Oyarbide se casara</strong> con una mujer cuya familia era &ldquo;due&ntilde;a&rdquo; de la mitad del pueblo, Villa Elisa. <strong>Pero el destino lo cruz&oacute; con Carmencita</strong>. El casamiento, por supuesto, se anul&oacute;. <strong>Gregorio y Carmencita dieron el s&iacute;, se instalaron en un ranchito y tuvieron tres hijos: dos murieron</strong>. La apuesta fue, entonces, para Norberto. &ldquo;Mi padre era un gal&aacute;n muy requerido por las mujeres y lo sorprend&iacute; en situaciones de infidelidad&rdquo;, cont&oacute; Oyarbide <a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/norberto-oyarbide-en-la-justicia-siguen-las-mismas-personas-ahora-ajustadas-a-la-nueva-melodia-politica-nid1940932/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista a La Naci&oacute;n</a>. El padre le exigi&oacute; silencio ante la falta. El, dijo, se coloc&oacute; una m&aacute;scara para <strong>&ldquo;salvar la dignidad de su familia&rdquo;</strong>. Y se peg&oacute; a la madre, Carmencita.
    </p><p class="article-text">
        La mujer de &ldquo;presencia gigante&rdquo;, la &ldquo;exigente&rdquo;, la que le marc&oacute; &ldquo;reglas muy claras de conducta&rdquo;. Esa mujer, la que <strong>en v&iacute;speras de su muerte dio instrucciones</strong>: <em>&ldquo;Creo que en pocos d&iacute;as voy a dejar de estar contigo en forma f&iacute;sica pero voy a estar en tu coraz&oacute;n acompa&ntilde;&aacute;ndote siempre. As&iacute; que no tengas temor si eso ocurre. A m&iacute; no me gustan esas cosas de coronas y flores y dem&aacute;s&hellip; Tampoco me gustan esos cajones barnizados, berretas. </em><em><strong>Te voy a hacer gastar un poco de dinero: un caj&oacute;n de roble y un ramo de rosas blancas. Y no vayas a cometer el error de servir caf&eacute;, como en todos los velatorios. Serv&iacute; champagne porque ese es el d&iacute;a m&aacute;s feliz de mi vida</strong></em><em>. Me voy habiendo cumplido una misi&oacute;n fant&aacute;stica que es haberte tenido a vos. Lo &uacute;nico que te pido es que no admitas censuras en tu vida, que nadie te domestique, s&eacute; libre e intent&aacute; ser feliz&rdquo;.&nbsp;</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Norberto Oyarbide                            </span>
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        Norberto Oyarbide recitar&aacute; a su madre en cada programa de tev&eacute; cada vez que le pregunten por ella. Cuando la entona, tambi&eacute;n la act&uacute;a y se quiebra. Carmencita quer&iacute;a un ata&uacute;d de lujo y cerrado, las rosas blancas y el champagne. Y quer&iacute;a, tambi&eacute;n, <strong>que su hijo vistiera con ese traje que ella ya hab&iacute;a separado. Y Oyarbide cumpli&oacute;.</strong> La madre muri&oacute; en 2006, a los 96 a&ntilde;os. <strong>Vivieron juntos hasta su &uacute;ltimo d&iacute;a.</strong>
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;A m&iacute; no se me ocurrir&iacute;a preguntarles qu&eacute; hacen en un cuarto con otra persona&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Es el a&ntilde;o 1998. <strong>Norberto Oyarbide est&aacute; acorralado por la prensa. </strong>Es un esc&aacute;ndalo: trampol&iacute;n medi&aacute;tico y salida exigida del cl&oacute;set.<strong> Han circulado unas im&aacute;genes de un circuito privado de c&aacute;maras de seguridad</strong>: Oyarbide, juez federal, estuvo en el prost&iacute;bulo <strong>Spartacus</strong>. Han circulado versiones: <strong>el juez paga por los servicios de los trabajadores sexuales, en aquel momento llamados &ldquo;taxi boys&rdquo;</strong>. Y hay una denuncia: <strong>Oyarbide recibir&iacute;a entre 10 y 15 mil d&oacute;lares por mes para &ldquo;proteger&rdquo; el lugar de posibles allanamientos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entonces Oyarbide, frente a los micr&oacute;fonos que por poco le pegan en la cara, dice: <strong>&ldquo;En lo que hace a la imputaci&oacute;n de la conducta sexual que ayer mereci&oacute; distintos comentarios, quiero se&ntilde;alar que a mi no se me ocurrir&iacute;a preguntarles jam&aacute;s a ninguno de ustedes qu&eacute; es lo que hacen en un cuarto con otra persona&hellip;&rdquo;</strong>. Pero los diarios, la televisi&oacute;n y la radio no se ocupan de otra cosa que no sean las s&aacute;banas del juez ni su identidad y orientaci&oacute;n sexual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entra en escena televisiva <strong>Luciano Garbellano</strong>, a quien los medios se&ntilde;alan como taxi boy pero &eacute;l se asume empresario y due&ntilde;o de Spartacus y dice esto:<strong> &ldquo;Yo pon&iacute;a el dinero y Oyarbide la gran capacidad de protecci&oacute;n que ten&iacute;a&rdquo;</strong>. En la edici&oacute;n del domingo 30 de agosto de 1998, el diario <strong>P&aacute;gina/12</strong> titula en tapa: &ldquo;El Padrino&rdquo;. <strong>La bajada adelanta informaci&oacute;n exclusiva que vincula a Oyarbide con &ldquo;el mundo de la prostituci&oacute;n femenina en Capital Federal&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes que ubican a Oyarbide en Spartacus las difunde Mariano Grondona en su programa <em><strong>Hora Clave</strong></em>. <strong>Grondona justifica la difusi&oacute;n: explica que lo hizo para mostrar &ldquo;la evidencia de que este se&ntilde;or estaba ah&iacute;&rdquo; y agrega que &ldquo;si un particular va a un lugar ilegal, no tiene la obligaci&oacute;n de denunciarlo, pero Oyarbide era un funcionario p&uacute;blico, y deb&iacute;a hacerlo&rdquo;.</strong> En el programa de Joaqu&iacute;n Morales Sol&aacute;, <em><strong>Bajo Palabra</strong></em>, Oyarbide dice que la difusi&oacute;n del video le genera <strong>&ldquo;da&ntilde;o infinito que no tiene retorno&rdquo;</strong> y que alientan la &ldquo;posibilidad&rdquo; de renunciar a su cargo. No hab&iacute;a redes sociales, sobraba<em> talk show.</em>
    </p><p class="article-text">
        Por el caso, Oyarbide enfrent&oacute; un juicio pol&iacute;tico que, por entonces, se dirim&iacute;an en el Senado. Y el juez tuvo<strong> &ldquo;un golpe de suerte&rdquo;: necesitaba dos tercios de los votos, pero justo ese d&iacute;a faltaron varios senadores</strong> porque la audiencia fue el 11 de septiembre de 2001, d&iacute;a del atentado a las Torres Gemelas. El juez fue confirmado en el cargo. Fue la astucia, el azar o un  estilo muy personal:<strong> Oyarbide logr&oacute; permanecer.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/madre-policia-homo-odio-juez-denunciado-historia-argentina_1_8265898.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Sep 2021 11:42:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Oda a la madre, lealtad a la Federal y blanco del homo-odio: la vida del juez más denunciado en la historia argentina]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oyarbide, el perfecto culpable de Comodoro Py]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/oyarbide-perfecto-culpable-comodoro-py_1_8265396.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fcadb900-4b98-4713-8de9-a3ef43df3d3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Oyarbide, el perfecto culpable de Comodoro Py"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El exjuez federal falleció este miércoles a los 70 años. Su rutina en los tribunales federales y la ambivalente relación con sus colegas.</p><p class="subtitle">Análisis,  por Franco Torchia - Enano Trolo</p></div><p class="article-text">
        Norberto Oyarbide era un hombre de costumbre. Sol&iacute;a llegar al edificio de<strong> Comodoro Py</strong> 2002 a media ma&ntilde;ana, escoltado por gendarmes de traje y corbata. Uno de sus custodios cargaba siempre su cl&aacute;sico bolso Louis Vuitton. Rutina y show, para romper con la monoton&iacute;a de los tribunales federales de Retiro. Un ritual que despertaba las miradas burlonas de algunos jueces, fiscales y abogados, y el pudor de otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su hist&oacute;rica secretaria, Anita, lo esperaba en el ingreso a su despacho, en el piso tres. En el pasillo, sol&iacute;an acumularse visitantes que aguardaban la llegada del juez, como en una sala de espera. Abogados, emisarios, solicitadores de favores y misericordia, y hasta un grupo de inmigrantes africanos hicieron guardia en la puerta de su juzgado para obtener algo del juez o al menos ser escuchados. Luego, part&iacute;a para almorzar en el restaurante de turno, de Recoleta a Puerto Madero.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que ingresaba al edificio, Oyarbide se encargaba de ser el centro de atenci&oacute;n, a pesar del rechazo <em>sotto voce</em> que causaba en muchos de sus colegas. El desprecio nunca fue abierto. Los saludos eran cordiales y afectuosos, y las invitaciones de Oyarbide a sus cumplea&ntilde;os, atendidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su entrada al edificio ten&iacute;a la misma impronta que sus fallos m&aacute;s pol&eacute;micos, desde el sobreseimiento expr&eacute;s a los Kirchner por supuesto enriquecimiento il&iacute;cito hasta la conveniente avanzada contra Mauricio Macri en el caso de las escuchas ilegales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para un sector de Comodoro Py fue el peor ejemplo y para otro,<strong> la verg&uuml;enza m&aacute;s conveniente</strong>, la encarnaci&oacute;n de todos los males de la Justicia concentrados en un &uacute;nico y evidente hombre: la connivencia con el poder pol&iacute;tico; la presunta corrupci&oacute;n judicial; la opulencia injustificable; decenas de pedidos de juicio pol&iacute;tico saldados por la pol&iacute;tica; la ruptura entre el Poder Judicial y la sociedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Oyarbide siempre neg&oacute; haber cometido delitos y fallos arbitrarios. En 2016, el gobierno de Macri le dio la opci&oacute;n de retirarse, conservar sus custodios y su jubilaci&oacute;n privilegiada, y evitar el juicio pol&iacute;tico y la destituci&oacute;n. El juez acept&oacute; la oferta y se salv&oacute;. Lo m&aacute;s cerca que hab&iacute;a estado de perder su cargo hab&iacute;a sido el 11 de septiembre de 2001. Mientras el mundo entero observaba caer las Torres Gemelas en Nueva York, el Partido Justicialista (PJ) lo absolvi&oacute; del &uacute;nico juicio pol&iacute;tico que prosper&oacute; en su contra.
    </p><p class="article-text">
        <em>ED</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Delfino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/oyarbide-perfecto-culpable-comodoro-py_1_8265396.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Sep 2021 09:34:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Oyarbide, el perfecto culpable de Comodoro Py]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Norberto Oyarbide,Comodoro Py]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enano trolo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/enano-trolo_1_8265948.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b74d46e-ad9c-471d-819b-335aeb657eea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Enano trolo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Ese cariz indeleble -devenir puto violentamente desclosetado, esto es, dejar de ser sólo Juez Federal sospechado y pasar a ser sobre todo y antes que nada, mariquita- es la marca de la que Oyarbide nunca más pudo desprenderse; un signo que el funcionariado judicial heterosexual jamás porta", escribe Franco Torchia en este análisis sobre la figura del ex magistrado que murió ayer a los 70 años por Covid-19.</p><p class="subtitle">Perfil sobre el exjuez federal. - Oyarbide, el perfecto culpable de Comodoro Py por Emilia Delfino</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Yo soy enano, trolo, pero traidor no soy y mentiroso menos&rdquo; aseguraba Norberto Oyarbide hace un a&ntilde;o, cuando el n&uacute;cleo convocante eran las escuchas ilegales pero el verdadero n&uacute;cleo convocante era (y es) su homosexualidad, ese &ldquo;desv&iacute;o&rdquo; original que muchos imaginaron capaz, per se, de torcer hasta romper la honorabilidad del se&ntilde;or de sombrero y frac. Ese cariz indeleble -devenir puto violentamente desclosetado, esto es, dejar de ser s&oacute;lo Juez Federal sospechado y pasar a ser sobre todo y antes que nada, mariquita- es la marca de la que Oyarbide nunca m&aacute;s pudo desprenderse; un signo que el funcionariado judicial heterosexual jam&aacute;s porta.&nbsp;
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        Art&iacute;fice de una vida sexual aparentemente dorada, la leyenda Spartacus narraba supuestas sesiones grupales de b&uacute;squeda y experimentaci&oacute;n. A fines de la d&eacute;cada del 90 (y hoy tambi&eacute;n) esas delicias encendieron la sospecha punitivista de proxenetismo encubierto, porque si el denunciado se dedicaba a pagar, tomar y fifar, contribu&iacute;a as&iacute; a sostener una red de trata y no el trabajo sexual de algunos. Claro: el argumento m&aacute;s importante en aquel momento era que el magistrado hab&iacute;a pedido coimas a cambio de protecci&oacute;n del lugar. &iquest;Y por qu&eacute; entonces el pedido de juicio pol&iacute;tico, del que finalmente se salva gracias al ala peronista del Senado? &iquest;Por el pedido de coimas? &iquest;Por asistir a un prost&iacute;bulo? &iquest;Por enriquecimiento il&iacute;cito? &iquest;O por todo eso junto y porque la rep&uacute;blica necesitaba un enano trolo con una vida privada, pero privada de privacidad?&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        As&iacute;, para la iconograf&iacute;a manflora, la figura de Oyarbide pas&oacute; a ser la de la marica recoletera que debi&oacute; esperar a que muera su madre para salir del segundo de los armarios, como &eacute;l mismo cont&oacute;. Del primero, lo sac&oacute; de prepo Mariano Grondona en la televisi&oacute;n de aire y secuaces varios en el sistema de inteligencia estatal. El uso de c&aacute;maras ocultas dio cuenta de la verdadera intenci&oacute;n de aquel montaje: exhibir lo prohibido; capturar al delincuente en plena comisi&oacute;n de un delito alternativo, mucho m&aacute;s condenatorio que el supuesto delito principal. Hipersexualizado -como no le pasar&iacute;a jam&aacute;s a Rodolfo Canicoba Corral, a Sebasti&aacute;n Casanello o Servini de Cubr&iacute;a, por citar ejemplos resonantes- el resto fue actuar el quiebre de mu&ntilde;eca; bailar en pantalla, ostentar anillos caros y hasta dejarse fotografiar con figuras del circo vern&aacute;culo. Incluso, hablar de su novio. Hay un desenfreno propio de aquel que fue empujado del ropero y fan de las luces como casi toda loca, sobreact&uacute;a orgullo despu&eacute;s de la verg&uuml;enza. Algo de eso transmit&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;El deambular prostibulario de los se&ntilde;ores jueces jam&aacute;s habr&iacute;a derivado, como en el caso Oyarbide, en la difusi&oacute;n masiva y concreta de sus presuntas fantas&iacute;as, sus h&aacute;bitos m&aacute;s firmes y sus debilidades; el detalle de los atuendos y las pr&aacute;cticas sexuales favoritas. No hay registro period&iacute;stico semejante sobre ning&uacute;n otro integrante de alg&uacute;n poder. Sobre &eacute;l, en cambio, hasta existi&oacute; un libro y una pel&iacute;cula de 2011, en la que entre otros el periodista Luis Ventura lo trata de &ldquo;enano maric&oacute;n&rdquo; muchos a&ntilde;os antes de que el destinatario de ese ep&iacute;teto pueda decirlo &eacute;l mismo sobre s&iacute; mismo. La detall&iacute;stica con la que se narr&oacute; todo aquello se extendi&oacute; hasta los &uacute;ltimos a&ntilde;os, como lo prueba el tratamiento esc&eacute;nico que el periodista Jorge Lanata le dedic&oacute; en 2014 en su programa PPT (<strong>El Trece</strong>). En esa ocasi&oacute;n, el actor c&oacute;mico que imita al ex Juez ingresa al estudio sumergido en la espuma de un jacuzzi m&oacute;vil que empujan dos j&oacute;venes musculosos y aceitados. El falso Oyarbide toma champagne y mueve influencias v&iacute;a celular. Si bien el sketch no incurre en comentarios sobre la sexualidad, el conductor lo define como &ldquo;atildado&rdquo; y no hay en la situaci&oacute;n signo alguno que no remita a la postal decisiva (y desaprobada) del sexo grupal, pasado de lujuria. La emisi&oacute;n tampoco dud&oacute; en volver a compartir las im&aacute;genes de aquellas sesiones en Spartacus. Ese mismo a&ntilde;o, la revista<strong> Noticias </strong>public&oacute; en tapa una foto suya en calzoncillos con el subt&iacute;tulo de &ldquo;Sushi, lomo y hemorragias digestivas&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Justicia impúdica&quot;, la tapa de la revista Noticias con el perfil                            </span>
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        La historia de la vida cosmopolita del gay promedio est&aacute; llena de escenarios grecoromanos y gladiadores siempre dispuestos a dar batalla. Esa crueldad medi&aacute;tica fue<strong> homoodio </strong>diseminado en fasc&iacute;culos con aroma a telo s&oacute;rdido, la risa socarrona ante el deseo de un amanerado bien peinado que se la(s) come. Cuando hace poco, Oyarbide fue columnista del programa de Coco Silly en<strong> Radio 10</strong>, su llegada fue en limousine. Una evocaci&oacute;n de su propia caricatura, dise&ntilde;o nacido de una exposici&oacute;n repentina desvinculada por completo de sus posibles pecados. Esa tarde dijo que &ldquo;El erotismo nos acompa&ntilde;a hasta el momento en que morimos, nunca deja de construirse en cada ser humano&rdquo;. Hasta el final, dando cuenta de Eros, narr&aacute;ndose una y mil veces y apostando por hacer de s&iacute; mismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como surgido de las notas al pie de p&aacute;gina de la novela El beso de la mujer ara&ntilde;a de <strong>Manuel Puig</strong>, Oyarbide parti&oacute; ayer hacia el reencuentro con su madre, que a juzgar por la psic&oacute;loga de esa ficci&oacute;n, es la posible hacedora de su mariconer&iacute;a. Y eso s&iacute;, la responsable confesa de la tendencia de ambos por los espumantes. Un brindis perpetuo al que s&oacute;lo le qued&oacute; como alternativa la puerta siempre abierta y el juego simulado.
    </p><p class="article-text">
        <em>FT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Franco Torchia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/enano-trolo_1_8265948.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Sep 2021 09:26:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Enano trolo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Norberto Oyarbide,Homofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oyarbide, un juez que tuvo alta exposición pública y mediática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/oyarbide-juez-tuvo-alta-exposicion-publica-mediatica_3_8265370.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63a04d2c-870e-46ec-8355-0938717f0549_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Oyarbide, un juez que tuvo alta exposición pública y mediática"></p><p class="article-text">
        Norberto Oyarbide, nacido en la provincia de Entre R&iacute;os el 1 de enero de 1951, inici&oacute; su carrera judicial como auxiliar en 1976, poco antes del golpe militar, y pas&oacute; por varios cargos -como secretario de juzgado y fiscal- hasta llegar a juez federal en 1994, durante el Gobierno de Carlos Menem.
    </p><p class="article-text">
        El exjuez tuvo siempre una alta exposici&oacute;n p&uacute;blica y medi&aacute;tica e instruy&oacute; causas de alto impacto pol&iacute;tico, en las que incluso investig&oacute; a altas autoridades como expresidentes desde los a&ntilde;os 90 hasta 2019.
    </p><p class="article-text">
        Oyarbide tuvo alrededor de medio centenar de pedidos de juicio pol&iacute;tico por presunto mal desempe&ntilde;o y en 2001 estuvo a punto de ser destituido, acusado de connivencia con la Polic&iacute;a Federal y de haber protegido prost&iacute;bulos de esta capital.
    </p><p class="article-text">
        Pero, el mismo d&iacute;a de los atentados a las Torres Gemelas en Estados Unidos, el Senado Nacional lo ratific&oacute; en su cargo.
    </p><p class="article-text">
        En 2016, durante el Gobierno de Macri, Oyarbide renunci&oacute; al cargo, en medio de un proceso en su contra en el Consejo de la Magistratura que iba en camino a su destituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La administraci&oacute;n Macri resolvi&oacute; aceptarle la dimisi&oacute;n en lugar de continuar con el tr&aacute;mite para la expulsi&oacute;n del entonces juez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/oyarbide-juez-tuvo-alta-exposicion-publica-mediatica_3_8265370.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Sep 2021 04:00:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Oyarbide, un juez que tuvo alta exposición pública y mediática]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Norberto Oyarbide,Fotogalería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murió el exjuez federal Norberto Oyarbide]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/murio-exjuez-federal-norberto-oyarbide_1_8265280.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1bd1ce7e-ac01-43c0-847b-22304f541eb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió el exjuez federal Norberto Oyarbide"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El exmagistrado estaba intubado desde principios de julio tras complicarse la neumonía bilateral que padecía luego de contagiarse coronavirus Fue uno de los jueces más famosos de la política argentina de los últimos años debido a sus investigaciones relacionadas a presidentes como Carlos Menem, Néstor y Cristina Kirchner y Mauricio Macri, además de una variedad de altos funcionarios de sus gobiernos.</p></div><p class="article-text">
        E<strong>l exjuez federal Norberto Oyarbide muri&oacute; este mi&eacute;rcoles a los 70 a&ntilde;os,</strong> confirmaron fuentes allegadas al exmagistrado. Estaba internado en el Sanatorio Otamendi y Miroli, atravesando una&nbsp;<strong>neumon&iacute;a bilateral producto de haber contra&iacute;do coronavirus.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Oyarbide fue uno de los jueces m&aacute;s famosos de la pol&iacute;tica argentina de los &uacute;ltimos a&ntilde;os debido a sus investigaciones relacionadas a presidentes como Carlos Menem, N&eacute;stor y Cristina Kirchner y&nbsp;Mauricio Macri, adem&aacute;s de una variedad de altos funcionarios de sus gobiernos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El exjuez Oyarbide.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Entre sus decisiones m&aacute;s famosas de principios de la d&eacute;cada del 2000 se encuentran el&nbsp;<strong>revocamiento de la prisi&oacute;n domiciliaria a Jorge Rafael Videla</strong>, presidente de facto durante la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico-militar, o la resoluci&oacute;n en la que<strong>&nbsp;catalog&oacute; el accionar de la Triple A como delitos de lesa humanidad</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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}
</script>
    </figure><p class="article-text">
        Oyarbide, nacido en la provincia de Entre R&iacute;os el 1 de enero de 1951, inici&oacute; su carrera judicial como auxiliar en 1976, poco antes del golpe militar, y pas&oacute; por varios cargos -como secretario de juzgado y fiscal- hasta llegar a juez federal en 1994, durante el gobierno de Carlos Menem.
    </p><p class="article-text">
        El exjuez tuvo siempre una alta exposici&oacute;n p&uacute;blica y medi&aacute;tica e instruy&oacute; causas de alto impacto pol&iacute;tico, en las que incluso investig&oacute; a altas autoridades como expresidentes desde los a&ntilde;os 90 hasta 2019.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Oyarbide tuvo alrededor de medio centenar de pedidos de juicio pol&iacute;tico por presunto mal desempe&ntilde;o y en 2001 estuvo a punto de ser destituido, acusado de connivencia con la Polic&iacute;a Federal y de haber protegido prost&iacute;bulos de esta capital. Pero, el mismo d&iacute;a de los atentados a las Torres Gemelas en Estados Unidos, el Senado Nacional lo ratific&oacute; en su cargo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En 2016, durante el gobierno de Macri, Oyarbide renunci&oacute; al cargo, en medio de un proceso en su contra en el Consejo de la Magistratura que iba en camino a su destituci&oacute;n. La administraci&oacute;n Macri resolvi&oacute; aceptarle la dimisi&oacute;n en lugar de continuar con el tr&aacute;mite para la expulsi&oacute;n del entonces juez.
    </p><p class="article-text">
        Durante la &eacute;poca del menemismo, enfrentado con Domingo Cavallo, el exministro de Econom&iacute;a lo se&ntilde;al&oacute; como uno de los &ldquo;jueces de la servilleta&rdquo;, en alusi&oacute;n a una serie de candidatos que habr&iacute;an sido anotados en un papel por el entonces ministro del Interior, Carlos Corach, para ser nombrados en el estrat&eacute;gico y poderoso fuero federal porte&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En febrero de este a&ntilde;o, Oyarbide asegur&oacute; en declaraciones a Radio 10 que el expresidente Mauricio Macri le pidi&oacute; que se &ldquo;inhibiera&rdquo; en las causas que lo involucraban, a trav&eacute;s de &ldquo;enviados especiales&rdquo; que le intentaron ofrecer dinero con ese fin, propuesta que dijo haber rechazado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me pidi&oacute; que me inhiba en sus casos, yo tuve la causa de las escuchas ilegales&rdquo;, afirm&oacute; en ese momento el exjuez, al referirse a la causa por escuchas ilegales realizadas en la Ciudad de Buenos Aires mientras Macri era jefe de gobierno porte&ntilde;o, y asegur&oacute; que a pesar de ese mensaje &eacute;l &ldquo;no se inhibi&oacute;&rdquo; porque &ldquo;no cotizaba en Bolsa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        DA con informaci&oacute;n de agencias
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/murio-exjuez-federal-norberto-oyarbide_1_8265280.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Sep 2021 00:15:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murió el exjuez federal Norberto Oyarbide]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Norberto Oyarbide]]></media:keywords>
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