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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Apropiación cultural]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/apropiacion-cultural/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Apropiación cultural]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Generación ofendida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/generacion-ofendida_1_8268153.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f847968-d2a1-434c-9e52-cf8b3226656a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Generación ofendida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En "Generación ofendida. De la policía de la cultura a la policía del pensamiento" (Del Zorzal, 2021), Caroline Fourest se ocupa de los pequeños linchamientos ordinarios que, como una peste de la sensibilidad, terminan por invadir nuestra intimidad, asignar identidades y censurar nuestros intercambios democráticos. Aquí, un fragmento del libro.</p></div><h3 class="article-text">Madonna a la hoguera </h3><p class="article-text">
        &ldquo;Like a Prayer&rdquo; encendi&oacute; mi imaginario de adolescente. En aquel clip, la madona del pop se menea al estilo g&oacute;spel en un vestido p&uacute;rpura, con un infartante escote. Desafiando las cruces de fuego del Ku Klux Klan, libera de su c&aacute;rcel a un Cristo negro, injustamente arrestado, y lo besa en un fogoso arrebato. Un manifiesto incandescente y casi lit&uacute;rgico contra el racismo, que le vali&oacute; convertirse en la peor pesadilla de la derecha religiosa y supremacista. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos en 1989, a&ntilde;o de todas las hogueras, la del caso Rushdie, la del caso Scorsese. Ciertos integristas cristianos juran quemar <em>La &uacute;ltima tentaci&oacute;n de Cristo </em>por blasfema y hasta incendian un cine en Saint-Michel. &ldquo;Like a Prayer&rdquo; llega como una bola de fuego. El papa en persona llama a boicotear a la cantante y algunos cat&oacute;licos desaforados presionan a sus <em>sponsors.</em>&nbsp;Pepsi se retira de la gira. A la madona le da igual. Con una aureola de azufre, su canci&oacute;n se coloca a la cabeza de los <em>rankings </em>mundiales. La &eacute;poca se vuelve loca con esas provocaciones que ofuscan a los reprimidos. No hay nada m&aacute;s rockero que estar condenado a la hoguera. 
    </p><p class="article-text">
        Treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, cambio de disco y de tiempos. Esta vez, no son los conservadores los que apuntan con el dedo a la madona por &ldquo;blasfema&rdquo;, sino los progresistas, que la maldicen por &ldquo;apropiaci&oacute;n cultural&rdquo; en el marco de un fallido homenaje a Aretha Franklin durante los MTV Awards. 
    </p><p class="article-text">
        La reina del soul acababa de morir, y la reina del pop subi&oacute; al escenario con una ins&oacute;lita t&uacute;nica ber&eacute;ber, cargada de joyas plateadas y pulseras de colores, la frente ornamentada con trenzas rubias. Se le recrimina menos su atuendo que el haber hablado tanto de s&iacute; misma. Pronunci&oacute; un largo, muy largo mon&oacute;logo, en el que cuenta sus a&ntilde;os de infortunio en Detroit, ciudad donde creci&oacute;, al igual que Aretha Franklin. &iquest;Era atinado comparar ambos guetos, realidad seguramente m&aacute;s violenta para una joven negra que para una joven blanca? La idea de Madonna solo era mencionar los puntos que ten&iacute;a en com&uacute;n con la homenajeada. Pero la an&eacute;cdota perdur&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, cuesta encontrar un nexo entre su atuendo ber&eacute;ber y los modelos chics, muy occidentales, de Aretha Franklin. No lo hay. Sencillamente es el atav&iacute;o del &uacute;ltimo &aacute;lbum de la cantante, su &uacute;ltima fantas&iacute;a en materia de look. Pero ese look, y m&aacute;s a&uacute;n sus trenzas denominadas &ldquo;africanas&rdquo;, son motivo de reproche. Uno tiene derecho a encontrarla m&aacute;s excitante en <em>baby doll</em>&nbsp;p&uacute;rpura. &iquest;Pero cabe por lo tanto lincharla por &ldquo;apropiaci&oacute;n cultural&rdquo;? &iquest;Se le est&aacute; enrostrando inspirarse en otras culturas? &iquest;Qu&eacute; m&uacute;sica no se inspira en otras? 
    </p><p class="article-text">
        El escritor ingl&eacute;s de origen indio Kenan Malik es uno de los primeros en ver en la apropiaci&oacute;n cultural &ldquo;una versi&oacute;n secularizada de la blasfemia&rdquo;. &Eacute;l aboga por la mezcla, al mejor estilo Elvis Presley. No hace tanto tiempo, recuerda, las radios blancas se negaban a pasar las canciones de los pioneros del rock&rsquo;n&rsquo;roll, como Chuck Berry, clasificado como m&uacute;sica &ldquo;&eacute;tnica&rdquo;. Advino el Rey. El rockero blanco democratiz&oacute; el rock y lo sac&oacute; del gueto. Por m&aacute;s injusto que sea, tal imitaci&oacute;n fue menester para reconocer, m&aacute;s adelante, el aporte de los rockeros negros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Imaginemos que Elvis hubiera sido disuadido de apropiarse de aquella m&uacute;sica supuestamente negra. &iquest;Habr&iacute;a eso provocado un retroceso del racismo o la eliminaci&oacute;n de las leyes Jim Crow? Definitivamente no&rdquo;, persiste Malik. 
    </p><p class="article-text">
        La segregaci&oacute;n musical jam&aacute;s hizo retroceder el m&aacute;s &iacute;nfimo prejuicio. Al contrario, es la mezcla, la fuente misma de la creatividad, lo que permite componer un mundo com&uacute;n. Por lo mismo, se les endilg&oacute; a los Rolling Stones haber saqueado el repertorio de algunos bluseros negros que permanecieron en las sombras. Muddy Waters, que forma parte de los &ldquo;saqueados&rdquo;, pronunci&oacute; al respecto esta frase genial: &ldquo;Me robaron mi m&uacute;sica, pero me dieron un nombre&rdquo;. Sin los Stones, el blues jam&aacute;s habr&iacute;a cruzado las puertas del gueto. &iquest;En qu&eacute; mundo vivir&iacute;amos si el blues fuera considerado &ldquo;m&uacute;sica negra&rdquo; y solo se difundiera en radios &ldquo;negras&rdquo;? &iquest;A qu&eacute; se parecer&iacute;a el pop si Madonna no se hubiera inspirado en el Voguing, aquel movimiento oriundo del gueto gay y latino, o del g&oacute;spel? &iquest;Y si escuchara las cr&iacute;ticas y limitara su inspiraci&oacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        Por suerte para nosotros, a la madona le importa un comino. &ldquo;Oh, they can kiss my ass&rdquo; (Que me besen el culo), declar&oacute; al <em>Huffington Post</em>: &ldquo;No me estoy apropiando de nada. Me inspiro y hago referencia a otras culturas. Tengo ese derecho como artista. Se ha llegado a decir que Elvis Presley rob&oacute; la cultura afroamericana. Pero es nuestra labor, como artistas, poner el mundo patas para arriba, con el fin de desconcertar y obligarnos a volver a pensarlo todo&rdquo;. Bien dicho. 
    </p><p class="article-text">
        Madonna puede permit&iacute;rselo. Tiene espaldas, recursos y una carrera contundente. &iquest;Qu&eacute; joven cantante tendr&aacute; tanto coraje? Al contrario de las cazas de brujas iniciadas en los tiempos de &ldquo;Like a Prayer&rdquo;, las piedras de la &ldquo;apropiaci&oacute;n cultural&rdquo; hoy son arrojadas por j&oacute;venes liberales, ya no tan rockeros, que linchan y boicotean ante la menor sospecha. Ning&uacute;n joven artista, menos a&uacute;n una marca, puede darse el lujo de ignorar aquellos edictos digitales. Una compa&ntilde;&iacute;a discogr&aacute;fica lo obligar&aacute; entonces a deshacerse en disculpas frente al primer runr&uacute;n negativo que circule. 
    </p><p class="article-text">
        A veces, esos enjuiciamientos alcanzan a los artistas hasta su tumba. Y aqu&iacute; viene a cuento Johnny Clegg, el m&aacute;s afro de los cantantes blancos sudafricanos. El autor del m&iacute;tico &ldquo;Asimbonanga&rdquo;, un canto contra el apartheid con el que bailaba Nelson Mandela, no recibi&oacute; &uacute;nicamente flores en su entierro. Mientras el African National Congress (ANC) le rend&iacute;a un vibrante homenaje, no faltaron activistas franceses y americanos que lo acusaron de haber vivido de la apropiaci&oacute;n cultural. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo visto, si eres blanco no es bueno que te guste una cultura ajena. Como escribe la ensayista Fatiha Boudjahlat: &ldquo;No te cae bien, eres racista. Te cae bien, eres racista&rdquo;. Y concluye en un <em>impasse</em>&nbsp;absoluto, en una &eacute;poca trastocada: &ldquo;Hoy en d&iacute;a, Mandela ser&iacute;a calificado de siervo dom&eacute;stico&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Caroline Fourest]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/generacion-ofendida_1_8268153.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Sep 2021 12:36:17 +0000]]></pubDate>
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