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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Paternidad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/paternidad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Paternidad]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Brasil amplió la licencia por paternidad hasta 20 días y reabre el debate sobre el atraso del régimen de licencias en la Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/brasil-amplio-licencia-paternidad-20-dias-reabre-debate-atraso-regimen-licencias-argentina_1_13121836.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b85f0109-4a40-4089-9d11-0df8e74455e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Brasil amplió la licencia por paternidad hasta 20 días y reabre el debate sobre el atraso del régimen de licencias en la Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente Luiz Inácio Lula da Silva promulgó una ley que llevará el descanso para padres de cinco a veinte días en 2029. La medida busca repartir las tareas de cuidado desde el nacimiento. En la Argentina, en cambio, la legislación laboral mantiene una licencia de apenas dos días para los padres.</p></div><p class="article-text">
        La licencia por paternidad en Brasil comenzar&aacute; a ampliarse de forma progresiva tras la promulgaci&oacute;n de una nueva ley impulsada por el presidente Luiz In&aacute;cio Lula da Silva. <strong>La norma llevar&aacute; el descanso para los padres desde los actuales cinco d&iacute;as hasta un m&aacute;ximo de veinte en 2029</strong>, con el objetivo expl&iacute;cito de promover la corresponsabilidad en las tareas de cuidado desde el nacimiento o adopci&oacute;n de un hijo.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n vuelve a poner en evidencia el contraste con la Argentina, donde el r&eacute;gimen de licencias familiares pr&aacute;cticamente no cambi&oacute; en d&eacute;cadas. <strong>La Ley de Contrato de Trabajo mantiene una licencia por paternidad de apenas dos d&iacute;as</strong>, mientras que la licencia por maternidad es de 90 d&iacute;as. El esquema se sostuvo incluso despu&eacute;s del debate legislativo que acompa&ntilde;&oacute; la reciente reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei.
    </p><p class="article-text">
        La ampliaci&oacute;n aprobada en Brasil reglamenta finalmente un derecho que ya estaba reconocido en la Constituci&oacute;n de 1988, pero que nunca hab&iacute;a contado con una legislaci&oacute;n espec&iacute;fica que estableciera su duraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con la nueva norma, el Estado brasile&ntilde;o busc&oacute; consolidar un modelo de cuidado compartido desde el inicio de la vida familiar</strong>, una pol&iacute;tica que en la regi&oacute;n viene ganando peso en los debates sobre igualdad de g&eacute;nero y condiciones de trabajo.
    </p><h2 class="article-text">Un esquema progresivo hasta 2029</h2><p class="article-text">
        El nuevo r&eacute;gimen brasile&ntilde;o establece un calendario gradual de ampliaci&oacute;n de la licencia. Seg&uacute;n la ley promulgada por Lula, el beneficio se extender&aacute; de forma escalonada en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El cronograma previsto es el siguiente:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>2027: licencia de 10 d&iacute;as.</strong></li>
                                    <li><strong>2028: licencia de 15 d&iacute;as.</strong></li>
                                    <li><strong>2029: licencia de 20 d&iacute;as.</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La ampliaci&oacute;n alcanzar&aacute; a los trabajadores en casos de nacimiento, adopci&oacute;n o guarda judicial, lo que incorpora tambi&eacute;n situaciones familiares diversas dentro del r&eacute;gimen de licencias.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la norma introduce un mecanismo de financiamiento que busca evitar resistencias empresariales. El sistema crea el denominado <strong>&ldquo;salario-paternidad&rdquo;</strong>, mediante el cual los empleadores pagan inicialmente el salario durante el per&iacute;odo de licencia y luego recuperan ese monto a trav&eacute;s de compensaciones en sus aportes a la seguridad social.
    </p><p class="article-text">
        De ese modo, <strong>el costo del tiempo de cuidado se traslada al sistema de seguridad social y no queda exclusivamente a cargo de las empresas</strong>, una decisi&oacute;n que busca garantizar la aplicaci&oacute;n efectiva del derecho sin generar presiones econ&oacute;micas sobre la contrataci&oacute;n laboral.
    </p><p class="article-text">
        La ley tambi&eacute;n contempla situaciones excepcionales. Si la madre fallece, el padre accede a una licencia equivalente a la de maternidad. Adem&aacute;s, el inicio del descanso puede postergarse cuando el reci&eacute;n nacido o la madre permanecen internados, y se prev&eacute;n extensiones espec&iacute;ficas en casos de discapacidad, prematuridad o complicaciones m&eacute;dicas.
    </p><h2 class="article-text">El objetivo: repartir el cuidado desde el nacimiento</h2><p class="article-text">
        El fundamento pol&iacute;tico de la reforma se apoya en una discusi&oacute;n que se consolid&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en el mercado laboral: <strong>la distribuci&oacute;n desigual de las tareas de cuidado entre varones y mujeres</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explic&oacute; el propio Lula al presentar la ley, el objetivo central es evitar que la maternidad se transforme en un factor de discriminaci&oacute;n en la contrataci&oacute;n laboral. Cuando el cuidado recae exclusivamente sobre la madre, la inserci&oacute;n laboral femenina suele verse afectada por ausencias prolongadas o responsabilidades dom&eacute;sticas que el sistema productivo no reconoce.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, <strong>la ampliaci&oacute;n de la licencia para los padres busca equilibrar la carga del cuidado desde el primer momento de la vida familiar</strong>, algo que distintos organismos internacionales y especialistas en pol&iacute;ticas laborales vienen se&ntilde;alando como un paso clave para reducir brechas de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        La reforma brasile&ntilde;a se inscribe as&iacute; en una tendencia regional que comenz&oacute; a incorporar licencias parentales m&aacute;s amplias y flexibles, entendidas no s&oacute;lo como un derecho familiar sino tambi&eacute;n como una pol&iacute;tica laboral.
    </p><h2 class="article-text">El contraste con la Argentina</h2><p class="article-text">
        En la Argentina, el r&eacute;gimen de licencias familiares permanece pr&aacute;cticamente congelado desde hace d&eacute;cadas. <strong>El trabajador tiene derecho a dos d&iacute;as corridos de licencia por nacimiento de hijo</strong>, seg&uacute;n establece la Ley de Contrato de Trabajo.
    </p><p class="article-text">
        El plazo, adem&aacute;s, no contempla mecanismos de extensi&oacute;n autom&aacute;tica cuando el nacimiento ocurre en d&iacute;as no laborales. En la pr&aacute;ctica, si el parto sucede durante un fin de semana, la licencia puede reducirse a&uacute;n m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Para las madres, en cambio, la ley fija una licencia de 90 d&iacute;as, dividida entre un per&iacute;odo previo y posterior al parto. Ese esquema tampoco sufri&oacute; modificaciones durante el debate de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La legislaci&oacute;n aprobada mantuvo intacto el r&eacute;gimen hist&oacute;rico de licencias familiares</strong>, pese a que diversos especialistas y organizaciones laborales se&ntilde;alaron que el debate parlamentario era una oportunidad para actualizar el sistema.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico cap&iacute;tulo del proyecto original que gener&oacute; una discusi&oacute;n relevante sobre licencias fue el vinculado a las enfermedades o accidentes no laborales. En su versi&oacute;n inicial, la iniciativa propon&iacute;a modificar el r&eacute;gimen salarial durante ese per&iacute;odo y reducir la duraci&oacute;n m&aacute;xima de las licencias m&eacute;dicas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ese punto &mdash;conocido como art&iacute;culo 44&mdash; gener&oacute; una fuerte resistencia sindical y pol&iacute;tica durante el tratamiento parlamentario. <strong>Finalmente fue eliminado o modificado durante la negociaci&oacute;n legislativa</strong>, lo que dej&oacute; sin cambios el esquema vigente de licencias m&eacute;dicas.
    </p><h2 class="article-text">Un debate pendiente</h2><p class="article-text">
        Mientras Brasil avanza en la ampliaci&oacute;n de derechos vinculados al cuidado, el r&eacute;gimen argentino contin&uacute;a apoyado en un modelo laboral dise&ntilde;ado en un contexto social muy distinto.
    </p><p class="article-text">
        Las transformaciones en la estructura familiar, la creciente participaci&oacute;n de las mujeres en el mercado de trabajo y el reconocimiento de las tareas de cuidado como parte de la organizaci&oacute;n econ&oacute;mica reabrieron en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la discusi&oacute;n sobre el sistema de licencias. Pero la Argentina de hoy parece no hacerse eco de las &uacute;ltimas tendencias, al menos en lo que respecta a los derechos de los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 13:35:11 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[China pasó de prohibir los nacimientos a rogar por ellos: su población cae al ritmo más rápido desde 1949]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/china-pasado-prohibir-nacimientos-rogar-poblacion-cae-ritmo-rapido-1949-pm_1_12931426.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce8135e3-be83-4e7b-af75-ba9768e0e791_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="China pasó de prohibir los nacimientos a rogar por ellos: su población cae al ritmo más rápido desde 1949"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El paso del hijo único a la autorización de tres hijos no tuvo efecto, y el gasto medio por niño desanima a muchas parejas, que priorizan estabilidad económica y vivienda antes que ampliar la familia.</p></div><p class="article-text">
        Las sociedades que crecieron bajo controles estrictos suelen tener dificultades para modificar h&aacute;bitos cuando la situaci&oacute;n cambia. En el caso de <strong>China</strong>, el intento de alterar un patr&oacute;n demogr&aacute;fico arraigado puso al pa&iacute;s ante un problema que pone en jaque la econom&iacute;a por culpa de una severa planificaci&oacute;n estatal.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica que durante d&eacute;cadas <strong>limit&oacute; los nacimientos </strong>se transform&oacute; en un<strong>a estrategia desesperada para impulsarlos,</strong> aunque los resultados hasta ahora fueron m&iacute;nimos. Lo que antes se consideraba un exceso de poblaci&oacute;n se convirti&oacute; en una escasez que amenaza la estructura misma del pa&iacute;s, y con ello la sostenibilidad de su modelo productivo.
    </p><h2 class="article-text">Pek&iacute;n intenta revertir la ca&iacute;da de la natalidad con medidas que apenas funcionan</h2><p class="article-text">
        El gobierno chino intenta revertir una fuerte ca&iacute;da de nacimientos tras <strong>a&ntilde;os de control de la fertilidad</strong>, de acuerdo con <em>Fortune</em>. En 2024 y 2025 la tasa descendi&oacute; un 17%, el nivel m&aacute;s bajo desde 1949. Pek&iacute;n elimin&oacute; ventajas fiscales para anticonceptivos, condones y p&iacute;ldoras, buscando desincentivar su uso y animar a las familias a tener hijos<strong>. Xi Jinping</strong> lleg&oacute; a pedir p&uacute;blicamente a las mujeres que <strong>aumenten la natalidad</strong>, pero las pol&iacute;ticas no lograron resultados. La poblaci&oacute;n envejece, y el n&uacute;mero de muertes supera al de nacimientos.
    </p><p class="article-text">
        Otros pa&iacute;ses de Asia vivieron un proceso similar. <strong>Corea del Sur,</strong> que registra la tasa de fertilidad m&aacute;s baja del mundo con 0.7 hijos por mujer, lleva dos d&eacute;cadas ofreciendo ayudas a los padres. Desde 2006 el Gobierno invirtieron m&aacute;s de 200.000 millones de d&oacute;lares en programas para promover los nacimientos, sin &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        En <strong>Singapur</strong>, las autoridades probaron bonificaciones fiscales, permisos de maternidad pagados y campa&ntilde;as p&uacute;blicas. Incluso una marca de caramelos, Mentos, lanz&oacute; un anuncio para fomentar la &ldquo;noche nacional&rdquo; como iniciativa para aumentar los embarazos. Nada cambi&oacute;: la tasa sigue en 1.2.
    </p><h2 class="article-text">Los cambios sociales complican a&uacute;n m&aacute;s el aumento de nacimientos</h2><p class="article-text">
        China, mientras tanto, tuvo que girar por completo su pol&iacute;tica. Pas&oacute; de la<strong> imposici&oacute;n del hijo &uacute;nico</strong>, establecida en los a&ntilde;os 70 y mantenida durante d&eacute;cadas, a la autorizaci&oacute;n de dos hijos en 2015 y tres en 2021. La medida pretend&iacute;a provocar un repunte en los nacimientos, pero no lo consigui&oacute;. La natalidad continu&oacute; bajando hasta 1.0 hijos por mujer en 2024. Entre tanto, el<strong> coste de criar un ni&ntilde;o subi&oacute; hasta unos 538.000 yuanes, que viene a ser poco m&aacute;s de 65.500 </strong>euros, hasta los 18 a&ntilde;os, lo que disuade a muchas parejas.
    </p><p class="article-text">
        Un padre entrevistado por la <em>BBC</em> explic&oacute; que el nuevo impuesto del 13% sobre los anticonceptivos apenas cambia nada: &ldquo;Una caja de preservativos cuesta cinco yuanes m&aacute;s, a lo sumo veinte. En todo un a&ntilde;o no supone ni mil yuanes, es asumible&rdquo;, dijo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Otros países asiáticos llevan décadas intentando el mismo objetivo sin éxito"
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                Otros países asiáticos llevan décadas intentando el mismo objetivo sin éxito                            </span>
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        Los cambios sociales tambi&eacute;n influyen. La modernizaci&oacute;n ha <strong>ampliado la formaci&oacute;n y el empleo de las mujeres</strong>, lo que lleva a retrasar la maternidad o renunciar a ella. Muchos matrimonios prefieren centrarse en la estabilidad econ&oacute;mica antes que en formar una familia. Las parejas urbanas, en especial, valoran el coste de vivienda, educaci&oacute;n y sanidad como barreras casi infranqueables. Seg&uacute;n el soci&oacute;logo<strong> Wang Feng</strong>, de la Universidad de California, &ldquo;las pruebas de otros pa&iacute;ses muestran que los<strong> incentivos econ&oacute;micos apenas influyen</strong> en el aumento de la natalidad&rdquo;, una idea que repiti&oacute; en declaraciones al <em>New York Times</em>.
    </p><p class="article-text">
        El envejecimiento r&aacute;pido ya afecta al mercado laboral y al sistema de pensiones. Cada a&ntilde;o<strong> disminuye el n&uacute;mero de personas en edad de trabajar</strong>, lo que obliga a cubrir la demanda con mayor productividad o con automatizaci&oacute;n. Las cifras oficiales apuntan a un desequilibrio que va a m&aacute;s:<strong> m&aacute;s de 11 millones de muertes frente a 7,9 millones de nacimientos en el &uacute;ltimo a&ntilde;o contabilizado</strong>. Adem&aacute;s, la tendencia arrastra consecuencias econ&oacute;micas y sociales que se acumulan con el tiempo.
    </p><h2 class="article-text">La demograf&iacute;a se convierte en un freno que puede cambiar el modelo chino</h2><p class="article-text">
        Los especialistas en demograf&iacute;a, como <strong>Dudley L. Poston Jr.</strong>, profesor de Sociolog&iacute;a en Texas A&amp;M University, consideran que China ha ca&iacute;do en la llamada <em><strong>trampa de baja fertilidad</strong></em>. Seg&uacute;n explic&oacute; en su an&aacute;lisis, una vez que el &iacute;ndice baja de 1.5 hijos por mujer, resulta casi imposible subirlo de forma sostenida. La transformaci&oacute;n del pa&iacute;s durante la industrializaci&oacute;n redujo voluntariamente la natalidad, y ahora ese proceso es dif&iacute;cil de revertir. Las medidas actuales, como los subsidios de 3.600 yuanes por ni&ntilde;o menor de tres a&ntilde;os, tienen un alcance limitado frente al peso de los factores culturales y econ&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>poblaci&oacute;n china ha comenzado a reducirse desde 2022</strong>, y los expertos creen que el descenso continuar&aacute;. Aunque el crecimiento econ&oacute;mico todav&iacute;a ronda el 5% anual, la demograf&iacute;a amenaza con dejar al pa&iacute;s con millones de trabajadores menos en pocos a&ntilde;os. Es un cambio estructural que ya no depende de impuestos ni de campa&ntilde;as, sino de una decisi&oacute;n conyugal dif&iacute;cil de alterar una vez fijada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/china-pasado-prohibir-nacimientos-rogar-poblacion-cae-ritmo-rapido-1949-pm_1_12931426.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Jan 2026 15:59:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[China pasó de prohibir los nacimientos a rogar por ellos: su población cae al ritmo más rápido desde 1949]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[China,Hijos,Paternidad,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La infertilidad se vive en silencio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/infertilidad-vive-silencio_129_12404576.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cc87acf6-b2ef-4905-ba30-9da8b28dd8c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La infertilidad se vive en silencio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La falta de una narrativa colectiva ligada a la infertilidad refuerza la vivencia de falla personal e impide enmarcar el problema como lo que es: una enfermedad real que pone la vida en pausa y genera mucha angustia
</p></div><p class="article-text">
        Durante un tiempo se dijo que la infertilidad es una enfermedad invisible. A diferencia de otras afecciones del cuerpo que pueden ser claramente diagnosticadas o comprendidas por el entorno, y pese a que fue reconocida por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud como una enfermedad del sistema reproductivo, se suele vivir en silencio.
    </p><p class="article-text">
        En nuestra sociedad la infertilidad no tiene inscripci&oacute;n ps&iacute;quica como trauma. No produce el mismo impacto ps&iacute;quico, ni los diversos efectos que sentimos al conocer el diagn&oacute;stico de otro tipo de enfermedad. La falta de una narrativa colectiva ligada a la infertilidad refuerza la vivencia de falla personal e impide enmarcar el problema como lo que es: una enfermedad real, ubicada en el aparato reproductor que puede tener causas hormonales, gen&eacute;ticas, biol&oacute;gicas, inmunol&oacute;gicas o simplemente desconocidas, que pone la vida en pausa y genera mucha angustia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Se piensa como un camino que est&aacute; en proceso, una meta que m&aacute;s tarde o m&aacute;s temprano se va a alcanzar, la gente responde con el discurso de autoayuda rechazando de cuajo, descartando y negando toda posibilidad de que el embarazo nunca suceda. De eso no se habla, no se dice, no existe, sobre la posibilidad de una vida sin hijos no se quiere saber, el entorno responde de forma autom&aacute;tica con frases de autoayuda: &ldquo;lo vas a lograr&rdquo;, &ldquo;ten&eacute;s que confiar&rdquo;, &ldquo;no pierdas la fe&rdquo;, imprimiendo responsabilidades que solo generan culpa. 
    </p><p class="article-text">
        Marina Larrondo, en el libro La suerte de tu lado, una cr&oacute;nica escrita en primera persona critica las terapias alternativas, explicando muy bien el boom de las nuevas espiritualidades y la centralidad que en estos discursos tiene el yo. Menciona lo que para ella es una noci&oacute;n clave en la fuente de culpabilidad: &ldquo;El empoderamiento como una potencia propia e individual&hellip; se trata de un yo que se relata a s&iacute; mismo&hellip; El<em> a m&iacute; me pas&oacute;, a m&iacute; me funcion&oacute;, &eacute;sta es mi versi&oacute;n</em> se utiliza como fuente de conocimiento. &lsquo;<em>Si yo pude, vos pod&eacute;s, si nosotras podemos, todas pueden&rsquo;&rdquo;. </em>Suponer que todo es posible y depende de nosotros, que podemos manejar nuestro cuerpo a voluntad es imprudente y produce sufrimiento. 
    </p><p class="article-text">
        La psicoanalista Alexandra Kohan, autora del libro Un cuerpo al fin, explica que son discursos imperativos y voluntaristas que funcionan porque producen un efecto de autosuficiencia, creando la ilusi&oacute;n de que todo depende de nosotros. El descubrimiento freudiano revela que no somos sujetos de la voluntad y que el cuerpo es el primero que se entera de que lo que hacemos con &eacute;l casi nunca tiene que ver con la voluntad.  
    </p><p class="article-text">
        Como si no quedar embarazada fuera el resultado de no quererlo lo suficiente. El psicoan&aacute;lisis pone l&iacute;mite a eso, no somos due&ntilde;os de nuestro cuerpo. Las terapias de apoyo, el discurso de la psicolog&iacute;a supone que el yo gobierna nuestras decisiones. El psicoan&aacute;lisis aporta la existencia de lo inconsciente, el deseo como pulso y motor implica renunciar a la gobernabilidad del yo, como dice Anne Dufourmantelle, existe una potencia secreta que se revela. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La salud es el silencio de los &oacute;rganos&rdquo;, sostuvo el cirujano franc&eacute;s Ren&eacute; Leriche en la segunda mitad del siglo XX, una forma po&eacute;tica de expresar que la salud se caracteriza por la ausencia de se&ntilde;ales de alerta o dolor que indican que algo no funciona correctamente en el cuerpo. En la infertilidad ocurre lo opuesto, porque no produce marcas visibles en el cuerpo como otras enfermedades. El cuerpo sigue andando, con dificultades y desajustes mudos.  Esta caracter&iacute;stica produce un golpe que irrumpe en el psiquismo, el trauma se produce precisamente en ese punto: cuando el cuerpo no obedece y en el encuentro con lo real se abre la dimensi&oacute;n de lo imposible, los &oacute;rganos no responden a la voluntad ni a la planificaci&oacute;n, se produce el impacto con la existencia de lo real como l&iacute;mite. El psicoan&aacute;lisis se ocupa de trabajar con lo innombrable.
    </p><p class="article-text">
        En la trama del lazo social, la maternidad y la paternidad ocupan un lugar privilegiado, sostenido por una maquinaria simb&oacute;lica que otorga sentido, pertenencia y reconocimiento. Tal vez el tab&uacute; corresponda al lugar sacralizado de la maternidad, idealizado, intocable, suponiendo que ser madre es algo del orden natural, casi divino. Mientras la maternidad contin&uacute;a siendo sagrada de la infertilidad no se puede hablar, ciertos significantes quedan reprimidos. 
    </p><p class="article-text">
        A las mujeres que hacen tratamientos de fertilidad les duele sentirse excluidas entre amigas, cu&ntilde;adas, hermanas, que siendo madres y sabiendo el inmenso lugar que ocupa el deseo de ser madre no les den un lugar en su discurso. &iquest;Qu&eacute; sucede cuando no hay ni siquiera el gesto simb&oacute;lico de alojar el sufrimiento del otro en el campo del reconocimiento de la diferencia? 
    </p><p class="article-text">
        Rosario Yori, en su novela autobiogr&aacute;fica <em>Inf&eacute;rtil</em> detalla y describe silencios frecuentes, otorg&aacute;ndole cierto valor a la dificultad de quienes viven en silencio los impedimentos biol&oacute;gicos en la b&uacute;squeda de un embarazo: &ldquo;Les he contado a algunos amigos lo que pasa. Luis no se lo ha contado a nadie. No lo ha hablado ni con su familia. Lo s&eacute; porque el domingo, en la visita de costumbre, su t&iacute;a me pregunt&oacute; cu&aacute;ndo &iacute;bamos a tener hijos y &eacute;l call&oacute;. Yo sonre&iacute; por cortes&iacute;a y busqu&eacute; hacer contacto visual con &eacute;l, pero desvi&oacute; la mirada. &lsquo;Ser&iacute;a lindo', insisti&oacute; ella, pero yo ya me hab&iacute;a encargado de desviar tambi&eacute;n la conversaci&oacute;n.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La periodista Luciana Mantero, escribi&oacute; en este diario una <a href="https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/madre-no-dolor-negocio-silencio_132_12211275.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&oacute;nica contundente sobre querer ser madre y no poder</a> con testimonios e investigaci&oacute;n d&oacute;nde subraya: &ldquo;El camino se vive con mucha soledad, coinciden todas las entrevistadas, sobre todo porque la mayor&iacute;a de las personas que las circundan no se le animan al dolor, lo evitan, intentan ignorarlo. El resultado es la invisibilizaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando cuentan que el tratamiento fue negativo, que no hay embarazo, las personas no saben qu&eacute; decir. Faltan palabras y sobran silencios. As&iacute;, adem&aacute;s de la infertilidad en s&iacute; misma, lo que duele &mdash;y mucho&mdash; es toparse con la incapacidad de alojar ese dolor en un mundo que no tolera la diferencia. 
    </p><p class="article-text">
        La infertilidad se sit&uacute;a en un terreno ambiguo: no es una p&eacute;rdida concreta sino una imposibilidad, una falta que no se materializa como objeto perdido sino como algo que nunca llega a ser. Es la p&eacute;rdida de una ilusi&oacute;n, de un lugar entre otros, del deseo que no logra satisfacerse. Lo que faltan son lazos reales para poder abrir espacios donde la diferencia no sea excluida, donde ese sufrimiento pueda tomar palabra, donde la infertilidad no sea solo una anomal&iacute;a m&eacute;dica sino una experiencia humana pasible de ser escuchada, simbolizada y, sobre todo, compartida. 
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres que hacen tratamientos de fertilidad expresan que a ellas se les exige tener que participar de baby showers, hablar de nacimientos y embarazos, sensibilidad al celebrar, estar presentes y poner el cuerpo, pero del otro lado no hay exigencias. La fiesta contin&uacute;a como si la infertilidad no existiera o fuera un asunto estrictamente privado. Lo que se revela, es que no hay exigencia hacia quienes son padres de escuchar, alojar, dar lugar o incluso reconocer el sufrimiento de quienes a&uacute;n no lo son. Esta falta de exigencia en el pr&oacute;jimo se vuelve un vac&iacute;o que duele, porque instala una doble herida: la del hijo que no llega y la del lazo social que no acoge.
    </p><p class="article-text">
        Al final del cap&iacute;tulo 3 de la serie El Eternauta, Juan Salvo le pide prestado el auto a su amigo Tano Favalli para seguir buscando a su hija y le dice: 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Mi hija est&aacute; en alg&uacute;n lado y yo no voy a parar hasta encontrarla y vos no vas a entender nunca esto porque no sos padre, no tuviste hijos.
    </p><p class="article-text">
        Un conflicto que tambi&eacute;n parece ser silencioso circula alrededor de la primac&iacute;a o superioridad en la que se ubican los adultos por el hecho de tener hijos. Pareciera que la prioridad o la urgencia del problema que aqueja la tienen quienes tienen hijos, como si otros problemas de la vida adulta no tuvieran el mismo valor. Se le adjudica un valor adicional o mayor a quienes sufren mientras transitan el ejercicio de la maternidad. Quienes ya tienen hijos est&aacute;n inmersos en una narrativa que valida su rol y le otorga pertenencia. Quienes est&aacute;n en la b&uacute;squeda de un hijo sin lograrlo quedan desdibujados o directamente al margen. El padecimiento de aquellos que sufren a causa de no tener hijos es subestimado.
    </p><p class="article-text">
        El gesto de alojar al otro en su diferencia no deber&iacute;a depender solo de la sensibilidad individual. Deber&iacute;a inscribirse en una &eacute;tica colectiva. Una &eacute;tica que reconozca que no todos los caminos son lineales, que no todas las maternidades comienzan con un test positivo, y que el deseo de un hijo no concretado es tambi&eacute;n un lugar leg&iacute;timo desde donde habitar el mundo.
    </p><p class="article-text">
        <em>DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Wang]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/infertilidad-vive-silencio_129_12404576.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Jun 2025 09:47:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La infertilidad se vive en silencio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fertilidad,Embarazo,Maternidad,Paternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mejor momento para tener un hijo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mejor-momento-hijo_129_12283055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b32f029-7b73-4a71-8118-85ccd82e0340_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El mejor momento para tener un hijo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Existe realmente un “mejor momento” para tener un hijo? ¿Podemos planificar el deseo o se impone como una respuesta vital, incluso en medio de las contradicciones del amor? ¿Qué lugar ocupa el hijo en la historia de una pareja: es consecuencia, punto de inflexión o intento de rescate?</p></div><p class="article-text">
        Hace poco alguien me pregunt&oacute; cu&aacute;l era el mejor momento para tener un hijo. No supe qu&eacute; responder, pero me qued&eacute; pensando en la pregunta. Pensarla tampoco me permite tener hoy una respuesta, pero s&iacute; me hizo recordar ciertas situaciones. Si por &ldquo;el mejor momento&rdquo; se entiende el momento ideal, menos podr&iacute;a responder, porque francamente no creo que exista ese momento. M&aacute;s bien tengo presente una triple distinci&oacute;n por la que los hijos llegan a este mundo, que aplica en principio a las parejas.
    </p><p class="article-text">
        Primero, me refiero a una constataci&oacute;n. Las parejas que tienen un hijo poco tiempo despu&eacute;s de haber iniciado el v&iacute;nculo. Es cierto que en esta circunstancia habr&iacute;a que tener en cuenta de d&oacute;nde viene cada uno &ndash;porque no pocas veces se tiene con una persona a la que se conoce hace poco el hijo que no se tuvo con una pareja anterior&ndash;, pero si nos atenemos a la circunstancia de dos personas que se conocen y se enamoran, aqu&iacute; suelen pasar dos cosas: la pareja se separa al poco tiempo y el amor se convierte en odio; o bien el amor hacia el hijo produce una culpa enorme que mantiene a la pareja funcionando en el nivel exclusivamente parental.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        De esta doble consideraci&oacute;n creo que se desprenden tres ideas: por un lado, la llegada de un hijo absorbe en buena medida el amor que se tienen entre los miembros de la pareja; de otra manera: para tener un hijo es preciso estar dispuestos a amarse un poco menos y esta es una renuncia que puede ser muy dolorosa para una pareja en el inicio. Por otro lado, los hijos implican una separaci&oacute;n en la pareja, que tiene que estar preparada para atravesar el proceso de distancia y, por &uacute;ltimo, la adquisici&oacute;n del rol parental reprime en buena medida lo er&oacute;tico de la pareja conyugal &ndash;m&aacute;s bien, lo reprime y tambi&eacute;n genera uno nuevo, pero como todo lo nuevo necesita un descubrimiento que, si la pareja no se am&oacute; lo suficiente antes, es vivido en t&eacute;rminos de una merma.
    </p><p class="article-text">
        De la constataci&oacute;n anterior y de las tres ideas anteriores, puedo pasar a una segunda v&iacute;a para pensar otra cuesti&oacute;n: las parejas que tienen un hijo cuando ya no se aman hace tiempo; aqu&iacute; hay nuevamente una consideraci&oacute;n doble, porque suelen pasar dos cosas: llega el hijo y la separaci&oacute;n ocurre al poco tiempo, porque para ese entonces el v&iacute;nculo ya est&aacute; sumamente desgastado; o bien, antes de que ocurra el embarazo, cuando un atraso lo hace presentir o se habla del tema, uno decide poner fin a la relaci&oacute;n &ndash;como si el razonamiento vivencial fuera: para tener un hijo y separarnos, mejor separarnos.
    </p><p class="article-text">
        De esta segunda consideraci&oacute;n de dos situaciones, se desprende una idea &ndash;tercera, en la serie de distinciones que anticip&eacute; al comienzo&ndash; que creo que es central: si hubiera algo as&iacute; como &ldquo;el mejor momento&rdquo; para tener un hijo, este tendr&iacute;a que ser ese en que dos personas ya no se aman demasiado, pero tampoco dejaron de amarse del todo. Como si el amor atenuado de la pareja consolidada fuera el escenario m&aacute;s propicio para que la pareja pueda rehabilitar su amor a trav&eacute;s del hijo. Como si el n&uacute;cleo del deseo de hijo no estuviese en desear un hijo por s&iacute; mismo, sino en que este puede ser un modo de recuperar el amor de la pareja o, mejor dicho, en que una pareja puede (volver a) amarse a trav&eacute;s de un hijo. 
    </p><p class="article-text">
        Como contrapunto, pienso en la situaci&oacute;n de un var&oacute;n que despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os en una relaci&oacute;n no se pod&iacute;a separar porque le generaba mucha culpa que ella no hubiera tenido hijos (con &eacute;l). Por ese entonces avanzaban en un tratamiento que no lograba consolidarse en la implantaci&oacute;n de un embri&oacute;n. &Eacute;l insist&iacute;a: &ldquo;As&iacute; no me voy a poder separar m&aacute;s&rdquo;, porque la otra cara de su angustia estaba en que ella le dijera: &ldquo;Si esto no funciona, al menos est&aacute; vos&rdquo;. Sin duda fue un arduo trabajo el que tuvo que hacer este var&oacute;n para atravesar la culpa neur&oacute;tica que lo dejaba atado hostilmente a un lugar en el que ya no estaba. En su fantas&iacute;a inconsciente, el hijo funcionaba como relevo &ndash;dejarlo e irse, no porque fuera a abandonarlo, ya que &eacute;l ten&iacute;a toda la intenci&oacute;n de ser un padre presente. Por cierto, el padre excelente tambi&eacute;n puede ser la versi&oacute;n de un padre que desprecia a la madre.
    </p><p class="article-text">
        Otra situaci&oacute;n que tambi&eacute;n funciona como contraejemplo es la del var&oacute;n al que una vez le pregunt&eacute; c&oacute;mo era que se llevaba tan bien con la madre de su hijo, despu&eacute;s de separarse al poco tiempo del nacimiento del ni&ntilde;o. Su repuesta fue elocuente: &ldquo;Creo que fuimos sinceros y reconocimos que nunca nos amamos&rdquo;. El saber popular dice que donde hubo fuego cenizas quedan; esta sabidur&iacute;a podr&iacute;a extenderse con la de que la falta de amor puede ser el origen de una amistad. En este punto alguien podr&iacute;a decir: &ldquo;Qu&eacute; b&aacute;rbaro, traer un hijo al mundo en esas condiciones&rdquo;, pero desde mi humilde punto de vista, creo, los hijos llegan al mundo tambi&eacute;n porque quieren y quiz&aacute; conf&iacute;an en que padres imperfectos, siempre que no fuercen las cosas, pueden recibirlos y hacerles un espl&eacute;ndido lugar en su vida.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mejor-momento-hijo_129_12283055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 May 2025 11:13:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mejor momento para tener un hijo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Paternidad,Hijos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dios y la mujer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dios-mujer_129_12245741.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0f60ca4-4a1c-4925-a194-8a28bf7956eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dios y la mujer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lacan propone pensar a Dios y la mujer como figuras que no deben oponerse sino reunirse en una lógica distinta a la del Padre autoritario. El amor auténtico no garantiza seguridad narcisista, pero abre una vía hacia un vínculo con un Otro que ama sin condiciones.</p></div><p class="article-text">
        El s&aacute;bado pasado mi hijo menor vino a la cama por la ma&ntilde;ana y, mientras abrazaba a mi esposa, me dijo: &ldquo;Mi mam&aacute; es toda mi mam&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su formulaci&oacute;n me hizo re&iacute;r; luego me qued&eacute; pensando. Como suele ocurrir en este tipo de situaciones, sopesar la frase me hace pensar en lo que dijo, pero tambi&eacute;n en lo que no dijo. Mi hijo no dijo &ldquo;Mi mam&aacute; es toda m&iacute;a&rdquo;. Quiz&aacute; su intenci&oacute;n era posesiva &ndash;podr&iacute;a fantasearse la rivalidad ed&iacute;pica entre el padre y el hijo&ndash;, pero lo que dijo excedi&oacute; su intenci&oacute;n, ya que dijo algo m&aacute;s. 
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        Explico mejor esto &uacute;ltimo, en la medida en que facilita dar cuenta de un aspecto crucial de la pr&aacute;ctica del psicoan&aacute;lisis: el analista no interpreta con el Edipo, lo escucha en la palabra de quien habla, pero para descentrarla hacia ese punto en que el inconsciente va m&aacute;s all&aacute; de la estructura ed&iacute;pica. El inconsciente no es ed&iacute;pico.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a mi peque&ntilde;o hijo. Su planteo era m&aacute;s bien tautol&oacute;gico, pero justamente de esa reiteraci&oacute;n nace un sentido novedoso. &ldquo;Mi mam&aacute; es toda mi mam&aacute;&rdquo;; la mam&aacute; es toda, en ella no hay otra cosa que su maternidad. En efecto, esta es la definici&oacute;n de un ni&ntilde;o &ndash;dado que se basa en desconocer la feminidad de la mujer.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, si lo dice con ese &eacute;nfasis es porque alguna noticia ya tiene de lo contrario. &iquest;Se aferra a su angustia? &iquest;Ser&aacute; esa angustia la que lo hace correr a nuestra cama para saltar sobre mi esposa y abrazarla? En ese punto, mi hijo tiene la fidelidad del creyente que conf&iacute;a en un Otro absoluto.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, &iquest;se puede creer de la misma forma en la mujer? Hago la pregunta mientras recuerdo una clase del seminario <em>Aun</em>, de <strong>Jacques Lacan</strong>, que lleva el t&iacute;tulo &ldquo;Dios y la mujer&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; clase de Otro es la mujer para Lacan? Porque una de las cuestiones sobre las que advierte el psicoan&aacute;lisis lacaniano est&aacute; en que, no pocas veces, la mujer es una figura de lo divino para el var&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;En qu&eacute; punto un var&oacute;n no es como el ni&ntilde;o que, detr&aacute;s de la mujer, busca al Dios que es la madre? El planteo de Lacan tiene un alcance teol&oacute;gico serio: &iquest;hay chances de pensar a Dios como un Otro que no sea absoluto? Esta pregunta no es meramente ret&oacute;rica, porque si algo le importa a Lacan es pensar a Dios a partir de su relaci&oacute;n con el deseo. 
    </p><p class="article-text">
        Este no fue solo el inter&eacute;s del lacanismo, sino tambi&eacute;n el del cristianismo, en la medida en que este es la religi&oacute;n en que Dios ama. No obstante, no quisiera ponerme te&oacute;rico, por eso voy a ilustrar esto mismo con una breve an&eacute;cdota cl&iacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de un hombre que, luego de varias parejas signadas por la repetici&oacute;n de un rasgo narcisista (mujeres que lo admiran), inicia una relaci&oacute;n con una mujer que lo confronta con un s&iacute;ntoma &ndash;la impotencia&ndash; que se vuelve el hilo conductor de una renuncia al erotismo &ndash;tal como lo hab&iacute;a conocido hasta ese entonces&ndash; para hacerle lugar a un nuevo modo de amar.
    </p><p class="article-text">
        Este nuevo amor determin&oacute; un nuevo lazo que redund&oacute; en un alivio durante un tiempo, hasta que se vio asaltado por fantas&iacute;as de usufructo, por una creciente desconfianza en torno al amor de ella; en concreto, se sent&iacute;a usado y traicionado en su amor. Sin que importe c&oacute;mo se resolvi&oacute; este obst&aacute;culo, importa la formulaci&oacute;n que adquiri&oacute;: ten&iacute;a que encontrarse con el desaf&iacute;o de ser amado de un modo diferente (al que esperaba).
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otra manera, no alcanzaba con amar de otro modo; tambi&eacute;n era necesario que hubiera un cambio en su experiencia del amor. Como la mayor&iacute;a de las personas, este var&oacute;n se amaba a s&iacute; mismo a partir de ser amado. Ahora bien, &iquest;qu&eacute; pasa cuando uno no es amado de un modo en que se siente amado?
    </p><p class="article-text">
        Lo f&aacute;cil es decir que el otro no nos ama. Si yo no me siento amado, el otro no me ama. Alcanza con escribirlo para saber que no es cierto. Quiz&aacute; a m&iacute; no me interese el modo en que el otro me ama. Bien, puedo elegir tomar una decisi&oacute;n al respecto. Lo que no puedo hacer &ndash;porque lleva al fracaso&ndash; es pedirle al otro que me ame como yo quiero que lo haga, menos si es para amarme a m&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, ese var&oacute;n se encontr&oacute; con una experiencia t&iacute;pica del cristianismo, de la que testimonian muchos de los m&iacute;sticos que tanto le interesan a Lacan. El amor de Dios no se confirma en el sentimiento de sentirse amado; no tiene ese reaseguro narcisista. Por eso es que Lacan destacaba la fascinaci&oacute;n del cuerpo martirizado en la religi&oacute;n cat&oacute;lica. Si me ama, &iquest;c&oacute;mo es que me hace sufrir?
    </p><p class="article-text">
        Ya que estamos, agreguemos que para Lacan el goce m&iacute;stico fue una de las v&iacute;as para la exploraci&oacute;n del goce femenino. En este punto, cabe aclarar que este no el goce de la mujer, sino el goce de un Otro que no es absoluto. Aunque, en su dimensi&oacute;n m&aacute;s cl&iacute;nica, Lacan les atribu&iacute;a a las mujeres esa chance. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dios y la mujer&rdquo;, dec&iacute;a Lacan, pero no para oponerlos, sino para unirlos, para ponerlos del mismo lado. Y a contrapelo de Freud, pensaba que la religi&oacute;n cat&oacute;lica era la religi&oacute;n del Padre, pero solo en la medida en que este se orienta por la mujer. Mejor dicho, la propuesta lacaniana es la de dejar de buscar a Dios en el Padre&hellip; porque este no es m&aacute;s que el tipo al que el ni&ntilde;o desaf&iacute;a con su angustia, cuando en realidad su fe m&aacute;s verdadera se juega en si va renunciar a la creencia materna de ser amado.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dios-mujer_129_12245741.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Apr 2025 09:58:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dios y la mujer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Paternidad,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El tiempo que no tenemos y el derecho a decidir (cómo usarlo)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/tiempo-no-derecho-decidir-usarlo_132_11600802.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b114a895-521a-4f5e-baf7-9cfe0b8e3c37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El tiempo que no tenemos y el derecho a decidir (cómo usarlo)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El reparto de las tareas de cuidado es uno de los principales factores de desigualdad de género, especialmente para mujeres madres. 
La decisión sobre el acceso a la anticoncepción y la interrupción del embarazo, claves para poder decidir. 
</p></div><p class="article-text">
        El &ldquo;giratiempo&rdquo; es un aparato fascinante del mundo m&aacute;gico de Harry Potter que permite retroceder en el tiempo mediante la rotaci&oacute;n de su delicada esfera. Este artefacto fue creado por poderosos magos con un control meticuloso sobre las fuerzas temporales, y es extremadamente raro debido a los riesgos que conlleva su mal uso. Hermione Granger, una de las estudiantes m&aacute;s brillantes y dedicadas de Hogwarts, lo utiliza para poder asistir a varias clases a la vez y as&iacute; cumplir con las exigencias que ella misma se impone. Estas exigencias de un personaje de ficci&oacute;n reflejan una tendencia com&uacute;n entre las mujeres a asumir m&aacute;s responsabilidades, muchas veces debido a las expectativas externas y a la presi&oacute;n de demostrar sus capacidades en m&uacute;ltiples &aacute;reas al mismo tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El tiempo es el recurso m&aacute;s valioso y esencial que poseemos. </strong>Es un tejido invisible que entrelaza cada aspecto de nuestra existencia, marcando el ritmo de nuestras vidas desde el momento en el que nacemos. Cada segundo que pasa es irrecuperable, lo que convierte cada elecci&oacute;n que hacemos en una inversi&oacute;n irremplazable. Desde el trabajo que realizamos hasta las relaciones que cultivamos, el tiempo define nuestras prioridades y revela lo que realmente valoramos. En un mundo donde la velocidad y la productividad son a menudo glorificadas, es crucial recordar que c&oacute;mo elegimos gastar nuestro tiempo es, en &uacute;ltima instancia, c&oacute;mo elegimos vivir nuestra vida.
    </p><p class="article-text">
        En un mundo donde muchos recursos pueden ser reciclados, reutilizados o restaurados, el tiempo se erige como la excepci&oacute;n absoluta. No hay tecnolog&iacute;a, ciencia o magia que pueda devolvernos un solo segundo invertido.
    </p><p class="article-text">
        Es como un tesoro que, a medida que lo gastamos, disminuye de manera irreversible. Cada decisi&oacute;n, cada acci&oacute;n que tomamos, es un acto de consumo de este recurso finito. Mientras que algunos recursos pueden tener ciclos de vida o alternativas que compensen su uso, el tiempo sigue un camino lineal, implacable y unidireccional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En Tierra del Fuego AIAS existe una norma provincial que establece licencias de maternidad y maternidad intercambiables entre agentes estatales. Es una iniciativa para equiparar la distribución de los cuidados."
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            <span class="title">
                En Tierra del Fuego AIAS existe una norma provincial que establece licencias de maternidad y maternidad intercambiables entre agentes estatales. Es una iniciativa para equiparar la distribución de los cuidados.                            </span>
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        El tiempo, en este contexto, <strong>se convierte en un recurso no renovable que las mujeres tienen menos acceso a administrar.</strong> Cada minuto dedicado a tareas no reconocidas es un minuto que no puede ser invertido en su desarrollo profesional, en el ocio, en la educaci&oacute;n o en la participaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">No es ficci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El uso del tiempo y la forma de distribuirlo difiere entre hombres y mujeres. Seg&uacute;n datos del INDEC, <strong>los varones ocupados tienen 1 hora m&aacute;s de tiempo libre que las mujeres</strong> y no solo las mujeres realizan tareas de trabajo no remunerado en mayor proporci&oacute;n que los varones, sino que, adem&aacute;s, dedican el doble de tiempo promedio diario a este tipo de actividad.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n subraya la necesidad de un monitoreo riguroso y de pol&iacute;ticas que garanticen no solo el acceso equitativo a servicios de salud, sino tambi&eacute;n el reconocimiento y la distribuci&oacute;n justa de las responsabilidades relacionadas con el control de la fertilidad. En un contexto donde el tiempo es un recurso finito y valioso, la carga adicional de estas responsabilidades impacta directamente en la capacidad de las mujeres para dedicar su tiempo a otras &aacute;reas esenciales de su vida, como el desarrollo profesional, el ocio y la participaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Los derechos sexuales y reproductivos garantizan a las mujeres la libertad de decidir cu&aacute;ndo y cu&aacute;ntos hijos tener, o incluso de no tenerlos nunca. Esta capacidad de elecci&oacute;n est&aacute; ligada, justamente, al control del tiempo. En una sociedad donde <strong>las responsabilidades de crianza recaen de manera desproporcionada sobre las mujeres</strong>, estas decisiones implican una significativa inversi&oacute;n de ese recurso limitado. Para muchas, postergar o evitar la maternidad es una forma de gestionar su disponibilidad, dedic&aacute;ndose a &aacute;reas como la educaci&oacute;n, la carrera profesional o el desarrollo personal.
    </p><h2 class="article-text">No es resultado de la IVE</h2><p class="article-text">
        En mayo de este a&ntilde;o la organizaci&oacute;n feminista La Hoguera realiz&oacute; la presentaci&oacute;n del Informe Luz Verde; un monitoreo social sobre el cumplimiento de la Ley Nacional 27.610 (ley de interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo). Durante la actividad participaron varias personas profesionales de la salud, entre ellas, Jorge Farina, m&eacute;dico Jefe del programa provincial de Salud Sexial y Reproductiva de Tierra del Fuego AIAS. 
    </p><p class="article-text">
        Durante su intervenci&oacute;n expuso un gr&aacute;fico que da cuenta de la cantidad de nacimientos anuales en el Hospital Regional Ushuaia, desde 2013 hasta 2023, y explic&oacute; que ese n&uacute;mero funciona como un muestreo de una estimaci&oacute;n provincial. El resultado es que en 10 a&ntilde;os se redujo a la mitad la cantidad de nacimientos anuales; pas&oacute; de 673 en 2013 a 317 en 2023. Esto, adem&aacute;s, resulta contraintuitivo pensando que en 2010 hab&iacute;a 127 mil habitantes en Tierra del Fuego y seg&uacute;n el censo de 2023 en la actualidad hay 185 mil.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Desde el Colegio de Farmacéuticos aseguran que se cuenta con provisión de medicamentos para IVE e ILE. La información oficial y el trabajo de los feminismos llevó a que el 93% por ciento de la población de la provincia conozca la ley."
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            <span class="title">
                Desde el Colegio de Farmacéuticos aseguran que se cuenta con provisión de medicamentos para IVE e ILE. La información oficial y el trabajo de los feminismos llevó a que el 93% por ciento de la población de la provincia conozca la ley.                            </span>
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        Farina evidenci&oacute; en su gr&aacute;fico que, a partir de 2021 -que es cuando se comenz&oacute; a registrar la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo- <strong>no se observ&oacute; una disminuci&oacute;n significativa en la cantidad de nacimientos fuera de la tendencia ya existente registrada desde 2013.</strong> Esto demuestra que la pr&aacute;ctica, legal o no, se llevaba a cabo de todas maneras y que la sanci&oacute;n de la ley no es el factor en la disminuci&oacute;n de nacimientos.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; situaci&oacute;n no escapa a la realidad nacional. La disminuci&oacute;n de los nacimientos en Argentina puede reflejar, en parte, una conciencia creciente entre las mujeres sobre el valor de su tiempo y una reivindicaci&oacute;n de sus derechos sexuales y reproductivos. Decidir tener menos hijos, o incluso no tenerlos, es una forma de resistir las expectativas tradicionales que asignan a las mujeres la mayor parte del trabajo de cuidado no remunerado, que consume una porci&oacute;n considerable de su tiempo. Es tambi&eacute;n un reconocimiento de que el tiempo que se dedica a la crianza es irrecuperable y tiene un impacto directo en las oportunidades de vida de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, <strong>la menor tasa de nacimientos puede ser vista como una respuesta a la falta de pol&iacute;ticas de apoyo que equilibren la distribuci&oacute;n del tiempo entre g&eacute;neros. </strong>En ausencia de sistemas robustos de cuidado infantil, permisos parentales equitativos y una verdadera corresponsabilidad en las tareas del hogar, muchas mujeres optan por priorizar su autonom&iacute;a y bienestar sobre la maternidad. Esta tendencia subraya la necesidad de un enfoque integral que considere el tiempo como un factor clave en la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas de igualdad de g&eacute;nero.
    </p><h2 class="article-text">El tiempo de cuidado</h2><p class="article-text">
        En Tierra del Fuego AIAS, en 2012 se sancion&oacute; una norma bastante novedosa que buscaba equiparar la distribuci&oacute;n del tiempo del cuidado. Se trata de la Ley Provincial&nbsp; 911 que establece un r&eacute;gimen de licencias por maternidad o paternidad intercambiable entre los dos agentes estatales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El tiempo es lo que siempre falta, nunca alcanza. Se hace notoria la falta de tiempo en la culpa que genera no llegar a cumplir con todo lo que pienso que deber&iacute;a cumplir. Y es ah&iacute; cuando se hacen notorias las desigualdades de g&eacute;nero, porque aunque las cargas puedan estar repartidas, culturalmente la presi&oacute;n sigue estando sobre nosotras, muchas veces tambi&eacute;n autoimpuesta. El tiempo es un recurso finito, sumado a los deberes que tenemos impuestos las mujeres, la doble (cuando no triple) jornada laboral, hacen que este recurso sea m&aacute;s escaso para nosotras. Y en el reparto de tiempo entre trabajo, crianza, tareas del hogar, ir y venir, el tiempo de ocio deja de existir.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Este an&aacute;lisis de Natalia Caso, licenciada en Comunicaci&oacute;n Social especializada en g&eacute;nero, revela c&oacute;mo <strong>el tiempo se convierte en un eje central de las disparidades que enfrentan las mujeres.</strong> A pesar de tener menos tiempo disponible debido a las m&uacute;ltiples responsabilidades que asumen, las mujeres dedican m&aacute;s tiempo que los hombres a su formaci&oacute;n. Entre los 18 y 24 a&ntilde;os, las mujeres presentan tasas de asistencia al sistema educativo formal m&aacute;s elevadas que los varones, y un porcentaje mayor de mujeres alcanza niveles educativos superiores o universitarios, seg&uacute;n datos del INDEC.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de esta inversi&oacute;n adicional de un recurso tan limitado e intransferible, sus carreras laborales no alcanzan el mismo nivel de &eacute;xito que las de los hombres. Este fen&oacute;meno es el resultado de un entramado de reglas sociales y expectativas culturales que no s&oacute;lo perpet&uacute;an la carga desproporcionada de responsabilidades sobre las mujeres, sino que tambi&eacute;n condicionan la manera en que administran su tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n laboral de las mujeres es diferente en comparaci&oacute;n con la de los hombres: mientras que el 55,5% de mujeres de 14 a&ntilde;os y m&aacute;s es econ&oacute;micamente activa, entre los varones este valor alcanza el 72,4%. De todas formas, la participaci&oacute;n de las mujeres en el mercado laboral var&iacute;a mucho seg&uacute;n la regi&oacute;n, con disparidades que van del 45,6% en Santiago del Estero al 65,7% en Tierra del Fuego, Ant&aacute;rtida e Islas del Atl&aacute;ntico Sur.
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                    alt="La distribución de las tareas del hogar sigue siendo un factor de desigualdad para el que se necesitan políticas públicas, pero se está lejos de un abordaje integral."
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            <span class="title">
                La distribución de las tareas del hogar sigue siendo un factor de desigualdad para el que se necesitan políticas públicas, pero se está lejos de un abordaje integral.                            </span>
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        Cuando las mujeres logran acceder a roles de toma de decisiones, lo hacen bajo condiciones m&aacute;s estrictas: la mitad de las mujeres que se insertan como patronas o empleadoras tiene nivel educativo superior o universitario incompleto o completo, mientras que solo 3 de cada 10 varones en estas posiciones tienen la misma preparaci&oacute;n. Esta disparidad ilustra c&oacute;mo el tiempo que las mujeres dedican a su formaci&oacute;n no siempre se traduce en carreras tan fruct&iacute;feras como las de sus pares masculinos.
    </p><h2 class="article-text">Por casa c&oacute;mo andamos</h2><p class="article-text">
        Con el perd&oacute;n de la autorreferencialidad, en el &aacute;mbito de la Informaci&oacute;n y Comunicaci&oacute;n, solo el 31,3% de las profesionales son mujeres, una cifra que expone la realidad de un mundo en el que predominan las &ldquo;mesas de chabones&rdquo; en la que explican cosas. Esta escasa representaci&oacute;n femenina limita la diversidad de perspectivas en la construcci&oacute;n de narrativas y contenidos. En la actualidad los hombres forman, trabajan y narran el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso en el &aacute;mbito del streaming se puede observar esta desigualdad. Mientras las plataformas digitales se expanden y ganan influencia, la presencia femenina en roles de liderazgo y en la creaci&oacute;n de contenido sigue siendo menor.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n subraya la necesidad de un monitoreo riguroso y de pol&iacute;ticas que garanticen no solo el acceso equitativo a servicios de salud, sino tambi&eacute;n el reconocimiento y la distribuci&oacute;n justa de las responsabilidades relacionadas con el control de la fertilidad. En un contexto donde el tiempo es un recurso finito y valioso, la carga adicional de estas responsabilidades impacta directamente en la capacidad de las mujeres para dedicar su tiempo a otras &aacute;reas esenciales de su vida, como el desarrollo profesional, el ocio y la participaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">El tiempo para cuidar(se)</h2><p class="article-text">
        Hay que agregar un componente m&aacute;s: decidir cu&aacute;ndo maternar o no, arrastra una carga que las mujeres asumen en solitario. Porque la alarma para tomar la pastilla se configura s&oacute;lo en los tel&eacute;fonos de las personas con capacidad de gestar, as&iacute; como hacer el tr&aacute;mite en la obra social, ir a ginecolog&iacute;a para buscar las recetas y conocer la normativa vigente que garantiza la gratuidad de todas las pr&aacute;cticas, acompa&ntilde;ar a mujeres que fueron dejadas de lado por el sistema de salud.
    </p><p class="article-text">
        Jessica Olmos, secretaria del Colegio de Farmace&uacute;ticos de Tierra del Fuego AIAS, zona sur, descart&oacute; la existencia de problemas de abastecimiento de misoprostol y mifepristona en la actualidad en farmacias; se pueden adquirir al contar con la receta y adem&aacute;s contar con la cobertura de la obra social o prepaga.
    </p><p class="article-text">
        Al consultar sobre la cobertura que brindan las obras sociales y prepagas, reconoci&oacute;: &ldquo;La cobertura es por planes ambulatorios al 40%, no vi ninguna que cubriera al 100%&rdquo;. Vale la pena mencionar que la ley establece que todas las personas tienen derecho a recibir atenci&oacute;n totalmente gratuita tanto en el sistema p&uacute;blico como en obras sociales y prepagas (incluyendo todos los estudios, medicamentos y pr&aacute;cticas que fueran necesarios).
    </p><p class="article-text">
        Entonces, hay que sumar el tiempo en hacer el reclamo para que la cobertura sea 100%. Pero para poder hacer eso, hay que dedicar minutos y minutos a conocer las leyes, las normas y los mecanismos. En el marco de la presentaci&oacute;n del informe de La Hoguera, la organizaci&oacute;n realiz&oacute; un relevamiento para saber cu&aacute;nto sabe la poblaci&oacute;n fueguina sobre los derechos sexuales y reproductivos. Del informe se desprende que un 93% de las personas que contestaron el relevamiento conoc&iacute;a la existencia de la ley de interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo (IVE), pero <strong>el 33% no sab&iacute;a que la normativa prev&eacute; la pr&aacute;ctica sin causales hasta la semana 14.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Ushuaia, los consultorios amigables funcionan desde la implementaci&oacute;n del fallo F.A.L. y la articulaci&oacute;n entre profesionales y organizaciones feministas, funciona como un b&aacute;lsamo a la hora de garantizar derechos, aliviar cargas mentales y economizar tiempo. Conocer los circuitos administrativos hace las cosas m&aacute;s f&aacute;ciles.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de esto, seg&uacute;n ese mismo informe, s&oacute;lo el 48,3% de las personas que respondieron el relevamiento conoc&iacute;an la existencia del consultorio. Hay que tener en cuenta que el relevamiento se hizo principalmente a trav&eacute;s de las redes sociales de la organizaci&oacute;n, con lo que se presume una audiencia relativamente movilizada por la tem&aacute;tica. A&uacute;n as&iacute;, solo la mitad conoc&iacute;a los consultorios.
    </p><p class="article-text">
        Esto motiv&oacute; acciones articuladas entre el Ministerio de Salud provincial y La Hoguera, como la colocaci&oacute;n de carteler&iacute;a con la informaci&oacute;n a disposici&oacute;n en los centros m&eacute;dicos de salud. Mujeres invirtiendo horas, para economizar minutos de otras mujeres que no conocen.
    </p><p class="article-text">
        <em>LS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luz Scarpati]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/tiempo-no-derecho-decidir-usarlo_132_11600802.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Aug 2024 03:04:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El tiempo que no tenemos y el derecho a decidir (cómo usarlo)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Punto de encuentro,tiempo,Aborto,Maternidad,Paternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hombres en el posparto: “Hasta que no te quedás en casa mano a mano con el bebé, no te das cuenta de todo lo que implica”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/hombres-posparto-no-quedas-casa-mano-mano-bebe-no-das-cuenta-implica_1_11248856.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b28d0faa-aaf2-4025-933d-d32eb80dc77e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hombres en el posparto: “Hasta que no te quedás en casa mano a mano con el bebé, no te das cuenta de todo lo que implica”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los hombres pueden hacer mucho en esta etapa y los estudios demuestran que esta implicación desde el nacimiento incide en una buena salud física y mental de toda la familia.</p></div><p class="article-text">
        Cuando las hijas de Andr&eacute;s nacieron, hace menos de 20 a&ntilde;os, &eacute;l solamente pudo tomarse dos d&iacute;as en su trabajo. Coincidi&oacute; adem&aacute;s que ambas nacieron en fin de semana, por lo que al lunes siguiente &eacute;l fich&oacute; en su oficina a primera hora de la ma&ntilde;ana, como un d&iacute;a cualquiera. &ldquo;Dejaba en casa a mi mujer, que adem&aacute;s se estaba recuperando de una ces&aacute;rea, con un beb&eacute; reci&eacute;n nacido. Lo llev&eacute; mal, yo lo que quer&iacute;a era implicarme y pasar tiempo con ellas. Esa ausencia la supli&oacute; mi suegra, que se instal&oacute; en nuestra casa para darnos una mano, pero siempre he pensado que ese rol me correspond&iacute;a a m&iacute; y que de alguna manera me robaron esos primeros meses del beb&eacute;. Trataba de hacer todo lo que pod&iacute;a de noche, ba&ntilde;arlas, cambiarles el pa&ntilde;al, dar alguna mamadera&hellip; pero no fue suficiente, ni mucho menos&rdquo;, recuerda. 
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la equiparaci&oacute;n de los permisos de paternidad en Espa&ntilde;a ha permitido a los hombres incorporarse al cuidado de los beb&eacute;s desde el inicio de su vida. Diferentes estudios han demostrado ya que esa ampliaci&oacute;n de permisos hizo que los hombres los cojan mayoritariamente, aunque de manera diferente a las mujeres. En el caso de parejas heterosexuales, las investigaciones indican que la implicaci&oacute;n del padre en los cuidados desde el principio aporta beneficios a la salud f&iacute;sica y mental de la madre y del beb&eacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como padres, tenemos que empezar a plantearnos qué es lo que no podemos hacer. Evidentemente solo hay un par de cosas muy específicas que no podemos hacer, del resto no hay nada de lo que no podamos encargarnos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alfredo Ramos</span>
                                        <span>—</span> doctor en Ciencia Política y experto en masculinidades
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Frente a la creencia socialmente extendida de que los primeros d&iacute;as son &uacute;nicamente las madres las que pueden y deben cuidar al beb&eacute;, cada vez m&aacute;s voces reclaman que se ejerza una paternidad corresponsable desde el principio de la vida. &ldquo;Tenemos que dejar de preguntarnos qu&eacute; cosas podemos hacer como padres durante los primeros d&iacute;as, y empezar a plantearnos qu&eacute; es lo que no podemos hacer. Evidentemente solo hay un par de cosas muy espec&iacute;ficas que no podemos hacer, del resto no hay nada de lo que no podamos encargarnos&rdquo;, asegura Alfredo Ramos, doctor en Ciencia Pol&iacute;tica y experto en masculinidades. 
    </p><p class="article-text">
        Ramos, que acaba de publicar un ensayo titulado <a href="https://www.bellaterra.coop/es/libros/perforar-las-masculinidades" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Perforar las masculinidades</em></a><a href="https://www.bellaterra.coop/es/libros/perforar-las-masculinidades" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> (Bellaterra, 2024)</a>, profundiza en todo lo que los padres pueden aportar durante el posparto: &ldquo;Nuestras posibilidades tienen que ver con nuestra implicaci&oacute;n previa durante el embarazo y en el parto. No se trata solo de asistir a los cursos de preparaci&oacute;n, visitar hospitales o tener claro cu&aacute;l es el plan de parto. Se trata de participar de la complej&iacute;sima infraestructura que requiere el cuidado del beb&eacute;: ropa, mobiliario, organizaci&oacute;n del tiempo... y que son parte de esa carga mental que est&aacute; desigualmente distribuida. Esto supone que no tenemos que pasar los primeros d&iacute;as del posparto pensando '&iquest;qu&eacute; es esto?' '&iquest;para qu&eacute; sirve?' o '&iquest;d&oacute;nde est&aacute;n los pa&ntilde;ales?'&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n &eacute;l, la corresponsabilidad pasa por &ldquo;responsabilizarse de un amplio conjunto de tareas que van desde organizar las visitas, ba&ntilde;os, pa&ntilde;ales, comida familiar, agendar posibles visitas m&eacute;dicas, responder a lo inestable de los periodos de sue&ntilde;o, lavar las ropas&hellip; y estar con el beb&eacute; y nuestra pareja&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Algo semejante a eso es lo que intent&oacute; hacer David, que est&aacute; actualmente de baja para cuidar de su hija, tras haberse reincorporado su pareja al trabajo. &ldquo;Al principio todo el mundo me dec&iacute;a que, como mi mujer daba la teta, yo estar&iacute;a borrado durante los primeros meses. Como era primerizo, y como a veces es dif&iacute;cil renunciar a ese rol privilegiado que todo el mundo te da, al inicio me costaba ver que no era as&iacute;. Pero hay much&iacute;simas cosas que podemos aportar, sin que por ello se tenga que decir de nosotros que somos unos <em>padrazos</em>&rdquo;, explica. Y contin&uacute;a: &ldquo;Hay una parte que es verdad, porque los primeros d&iacute;as el beb&eacute; y la madre est&aacute;n pegados todo el tiempo, pero el cuidado implica muchas m&aacute;s cosas. En nuestra casa, por ejemplo, yo la ba&ntilde;aba y cambiaba de ropa, la paseaba en carrito para que la madre descansara y, cuando descubr&iacute; el porteo, entend&iacute; que yo tambi&eacute;n pod&iacute;a establecer un v&iacute;nculo mucho m&aacute;s cercano con el beb&eacute;. Por supuesto me encargu&eacute; de gestionar todo el resto de la log&iacute;stica: comidas, lavadoras, visitas&hellip;&rdquo;, asegura David.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La matrona Laia Aguilar recomienda a los padres que se impliquen antes del nacimiento formándose o acudiendo a los grupos de preparación al parto y a todas las pruebas. Tras el nacimiento, es su labor crear un ambiente en el que la madre pueda cuidarse.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En su libro <a href="https://www.penguinlibros.com/es/tematicas/276342-libro-conoce-tu-posparto-9788418055294?mot_tcid=5c67c662-1068-43eb-9e61-ad7f0e000bec" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Conoce tu posparto</em></a><a href="https://www.penguinlibros.com/es/tematicas/276342-libro-conoce-tu-posparto-9788418055294?mot_tcid=5c67c662-1068-43eb-9e61-ad7f0e000bec" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> (Grijalbo, 2022)</a>, la matrona especializada en lactancia y posparto Laia Aguilar dedica un cap&iacute;tulo entero a hablar del papel de la pareja en esa etapa. Para ella, la clave est&aacute; en concebir la parentalidad como un &ldquo;trabajo de equipo&rdquo;, sin competir ni compararse, sino colaborando y complement&aacute;ndose. Aguilar recomienda a los padres que se impliquen incluso antes del nacimiento: &ldquo;Formarse, leer, acudir a los grupos de preparaci&oacute;n al parto y a todas las pruebas&rdquo;, enumera. Y en cuanto el beb&eacute; ha nacido, &ldquo;el papel fundamental del padre pasa por generar un ambiente en el que la madre pueda cuidarse&rdquo;, expone Aguilar. 
    </p><p class="article-text">
        Para la matrona, el padre deber&aacute; ocuparse de toda la log&iacute;stica, teniendo en cuenta que &ldquo;durante los primeros d&iacute;as, el beb&eacute; pr&aacute;cticamente vive encima de la madre&rdquo;. As&iacute; que ella recomienda al padre que asuma el resto de tareas: &ldquo;comidas, funcionamiento de la casa, tareas dom&eacute;sticas, gesti&oacute;n de los otros hijos, gesti&oacute;n de las visitas y la familia, etc.&hellip;&rdquo;. En cuanto al beb&eacute;, tambi&eacute;n puede asumir todas las tareas que no impliquen dar el pecho &mdash;si se opta por esta opci&oacute;n, como aclara la matrona&mdash;: &ldquo;El piel con piel, el aseo, el cambio de pa&ntilde;al, los paseos, cantar, bailar, acunar, cortarle las u&ntilde;as, dormir juntos, el ba&ntilde;o, etc.&rdquo;. Esta implicaci&oacute;n de los padres lleva a generar un ambiente familiar mejor e incide directamente en la salud f&iacute;sica y mental de toda la familia. &ldquo;Las investigaciones sobre el papel del padre cada vez concluyen de forma m&aacute;s clara que su implicaci&oacute;n en la crianza tiene un efecto directo en la salud y el bienestar de la madre y del beb&eacute;&rdquo;, escribe Aguilar. 
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga perinatal Diana Crego, que lidera el proyecto <a href="https://mitribuperinatal.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Mi Tribu Psicolog&iacute;a Perinatal</a>, ahonda en los beneficios que tiene la corresponsabilidad para la salud f&iacute;sica y mental de la mujer: &ldquo;La madre necesita saber que dispone de un soporte social robusto. Cuanto mayor sea la red de apoyo, mayor ser&aacute; la probabilidad de tener una mejor salud mental y f&iacute;sica, adem&aacute;s de una mayor calidad de vida percibida&rdquo;, asegura. La psic&oacute;loga insiste en la necesidad de que el padre cuente tambi&eacute;n con su propia red: &ldquo;Si &eacute;l se hace cargo de todo lo que rodea a la d&iacute;ada madre-beb&eacute;, se siente apoyado por sus amigos, se siente escuchado por familiares cercanos como su padre o hermano y cuenta con referentes en su paternidad que le hagan sentir comprendido porque comparten su vivencia, podr&aacute; sostener mucho m&aacute;s eficientemente y saludablemente a la madre. Con menos estr&eacute;s, m&aacute;s sensaci&oacute;n de competencia y m&aacute;s confianza, lo cual aumenta su autoestima y autopercepci&oacute;n al pensar que lo est&aacute; haciendo bien&rdquo;, apunta Crego.
    </p><p class="article-text">
        Es ah&iacute; donde cobra relevancia tambi&eacute;n la necesidad de contar con referentes de padres cuidadores. &ldquo;Uno de los elementos fundamentales de nuestra socializaci&oacute;n tiene que ver con aprender a ser hombres, pero no a ser padres&rdquo;, explica el experto en masculinidades Alfredo Ramos. Y pone un ejemplo para comprenderlo: &ldquo;Parece un detalle est&uacute;pido, pero para m&iacute; es relevante: es habitual que en los grupos de mensajer&iacute;a de mujeres aparezcan consejos, archivos de Excel con las cosas que tienes que tener en casa cuando llegas del hospital... un conjunto de conocimientos pr&aacute;cticos que se socializan con facilidad. Esto no suele suceder en los grupos de hombres, donde las preguntas sobre el parto, el postparto, sobre c&oacute;mo se han abordado esas situaciones suelen ser muy raras&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l, esta situaci&oacute;n ha cambiado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con la incorporaci&oacute;n de los hombres a los cuidados de manera m&aacute;s corresponsable: &ldquo;Est&aacute; por ver c&oacute;mo en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os el uso de las bajas de paternidad afectar&aacute; a las excedencias o las reducciones de jornada, que por el momento son esencialmente femeninas. Es muy importante, por ejemplo, c&oacute;mo se gestionan las bajas de maternidad y paternidad. Las investigaciones recientes se&ntilde;alan la importancia de alternarlas. Los hombres nos vamos a implicar m&aacute;s en el cuidado, nos vamos a hacer mucho m&aacute;s responsables de la carga mental del cuidado si tenemos que asumir &lsquo;solos&rsquo; uno de estos periodos&rdquo;, resume el experto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hasta que no te quedas en casa mano a mano con el bebé, no te das cuenta de todo lo que implica, es no parar durante todo el día. Pero esto me está ayudando a dimensionar la importancia de los cuidados y a establecer una relación muy especial con mi hija</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">David</span>
                                        <span>—</span> padre
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        David, el padre que est&aacute; cuidando ahora mismo de su beb&eacute; tras la incorporaci&oacute;n de la madre al trabajo, asegura estar disfrutando mucho de este per&iacute;odo, aunque se siente &ldquo;agotado&rdquo;: &ldquo;Hasta que no te quedas en casa mano a mano con el beb&eacute;, no te das cuenta de todo lo que implica, es no parar durante todo el d&iacute;a. Pero esto me est&aacute; ayudando a dimensionar la importancia de los cuidados y a establecer una relaci&oacute;n muy especial con mi hija&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n celebra esta ampliaci&oacute;n de los permisos Ricardo, cuyos hijos, de 5 y 2 a&ntilde;os, nacieron en pleno proceso de ampliaci&oacute;n, ya que los permisos fueron alarg&aacute;ndose de manera progresiva. Por eso, &eacute;l puede comparar entre una y otra situaci&oacute;n. &ldquo;Cuando naci&oacute; mi primer hijo me correspond&iacute;an ocho semanas, estaba empezando la ampliaci&oacute;n de permisos; y cuando naci&oacute; el segundo ya pude disfrutar de las 16 semanas, que es cuando realmente te da tiempo a participar en todo el proceso. Celebro todas las medidas que se toman en favor de la conciliaci&oacute;n, hacen mucha falta sobre todo en casos como el nuestro, que no tenemos apoyo familiar&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        Su papel al llegar a casa fue asumir el rol de cuidador principal, ya que su mujer tuvo partos complicados y estaba convaleciente. &ldquo;Sobre todo las noches eran cosa m&iacute;a, porque ella ten&iacute;a que descansar y recuperarse. Yo me despertaba todas las veces que hiciera falta para darles la toma cada cuatro horas, para acunarles, para cambiarles, para lo que fuese. Era agotador, pero a la vez muy bonito&rdquo;, recuerda.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/hombres-posparto-no-quedas-casa-mano-mano-bebe-no-das-cuenta-implica_1_11248856.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Mar 2024 09:29:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hombres en el posparto: “Hasta que no te quedás en casa mano a mano con el bebé, no te das cuenta de todo lo que implica”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Paternidad,Licencia por paternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La estupidez paterna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/estupidez-paterna_129_10969328.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/615c7851-921c-4e63-bd82-893606fd98ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La estupidez paterna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un padre no es quien le explica a un hijo cómo ser hombre. Desde una perspectiva mucho más pragmática, un padre es ese que, muchas veces, no puede intervenir sin un dejo de torpeza.</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas, luego de que un hombre tocara el timbre de mi consultorio y yo me acercara a la puerta para abrirle, lo encontr&eacute; haci&eacute;ndole el nudo de la corbata a un muchacho. La escena fue de lo m&aacute;s divertida: &eacute;l en bermudas y remera, el joven con una camisa blanca y el remedo de un traje formal.
    </p><p class="article-text">
        Como tercera figura del collage, estaba la que ser&iacute;a la madre de quien cargaba con la ficci&oacute;n de tener que vestirse masculinamente. Ella sonre&iacute;a y agradec&iacute;a. En ese momento, tuve la idea de que esa sonrisa me alegra a m&iacute; tambi&eacute;n. El hombre al que yo hab&iacute;a salido a buscar se las arregl&oacute; con dignidad, pero cuando le pas&oacute; el nudo al muchacho&hellip; sobraba un resto de la parte m&aacute;s fina de la corbata.
    </p><p class="article-text">
        Sus palabras fueron: &ldquo;Bueno, y esta parte la escond&eacute;s entre los botones de la camisa&rdquo;. La escena me despert&oacute; ternura. Despu&eacute;s me qued&eacute; pensando por qu&eacute;. Durante mucho tiempo yo escuch&eacute; a este hombre hablar de sus hijos. En ese punto me di cuenta de que tambi&eacute;n eran las suyas las palabras de un padre.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como no es lo mismo que una mujer sea madre por hablar de un hijo, la palabra de un padre tambi&eacute;n tiene su particularidad. Hoy dir&iacute;a que hay transmisi&oacute;n paterna ah&iacute; donde se juega alg&uacute;n consejo respecto de qu&eacute; hacer con lo que no anda, con lo que sobra o, mucho m&aacute;s sencillamente, con un resto inasimilable.
    </p><p class="article-text">
        Un padre no es quien le explica a un hijo c&oacute;mo ser hombre. La transmisi&oacute;n no es asunto de ense&ntilde;anza. Y el padre, en un aspecto m&aacute;s pragm&aacute;tico, es ese que muchas veces no puede hacer su intervenci&oacute;n sin un dejo de torpeza. Al padre se lo convoca cuando no anda alg&uacute;n tipo de aparato y, despu&eacute;s de zamarrearlo un poco, lo rompe. &ldquo;Es que estaba roto&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El padre es el boludo&rdquo; dijo alguna vez <strong>Jacques Lacan</strong>. Sin duda a un hombre le cuesta ocupar ese lugar, renunciar al ideal viril, sacrificar su narcisismo para ponerle el cuerpo a la estupidez de lo irremediable. Mejor dicho, para interpretar con su estupidez aquello que no tiene remedio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La paternidad como la transmisión de un fracaso, a partir del modo en que los padres suelen hacer con su impotencia y, si son dignos de amor, no es por su virtud, sino por aquello que habilitan con la ofrenda sacrificial de su grandeza</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por qu&eacute; cada vez m&aacute;s hombres deciden no tener hijos, o bien optan por una paternidad idealizada, incluso por una que funciona como sucursal materna, menos por intenci&oacute;n de ser colaboradores, que para preservar su imagen &ndash;&iquest;c&oacute;mo no advertir que detr&aacute;s de esta pantalla de bondad se esconde un desprecio?&ndash;, este es un tema sobre el que volver&eacute; en otra ocasi&oacute;n, en otra columna. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; prefiero detenerme en la paternidad como la transmisi&oacute;n de un fracaso, a partir del modo en que los padres suelen hacer con su impotencia y, si son dignos de amor, no es por su virtud, sino por aquello que habilitan con la ofrenda sacrificial de su grandeza. Es sabido que un padre que no se deja matar simb&oacute;licamente es arrasador y nunca se le agradece tanto a un padre el relato de la vez en que le pas&oacute; mismo que nos aqueja. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando seas grande y tengas tu casa &ndash;o vivas solo&ndash; hac&eacute; lo que vos quieras&rdquo; es una frase rid&iacute;cula (entre otras) de las que suelen decir los padres. Es rid&iacute;cula si se la toma literalmente y no se tiene en cuenta la legalidad que transmite. Porque la ley no se transmite de modo abstracto, sino encarn&aacute;ndola. 
    </p><p class="article-text">
        Y encarnar la ley es fuente de todo tipo de contradicciones en los padres. Por encarnar la ley, los padres se vuelven contradictorios y rid&iacute;culos. Y los hijos lo saben y a veces lo se&ntilde;alan. Eso les permite tomar distancia respecto de su autoridad, pero porque ya incorporaron la ley. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando un padre dice semejante ridiculez (como la de que cuando el hijo sea grande&hellip;) no le est&aacute; prometiendo un goce a futuro o fuera de su &oacute;rbita. Al contrario, as&iacute; es que lo cobija y s&iacute; le asegura que crecer&aacute; y tendr&aacute; lo suyo. El punto es qu&eacute; lleva a un padre a decir algo que, en su enunciado, es tan tonto. Es cierta irritaci&oacute;n, y esto es lo interesante: el padre dice una ridiculez porque no es indiferente ante el goce del ni&ntilde;o, pero no en s&iacute; mismo, sino porque &ndash;como dec&iacute;a <strong>Sigmund Freud</strong>&ndash; le recuerda su propia privaci&oacute;n infantil. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¡Qué problema lo que ocurre hoy cuando los padres no quieren encarnar la contradicción y decir ridiculeces y prefieren identificarse con el goce autoerótico del niño!</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Entonces, es como si el padre le dijera al hijo: Vas a tener que dome&ntilde;ar tu autoerotismo como yo tuve que hacerlo cuando ten&iacute;a tu edad. Por eso es gracioso cuando los chicos se&ntilde;alan la contradicci&oacute;n rid&iacute;cula y dicen: Pero si no se puede, &iquest;por qu&eacute; vos los hac&eacute;s? Y ah&iacute; los padres trastabillan: Porque yo soy grande, porque para m&iacute; es distinto&hellip; entre otras tonter&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Estas tonter&iacute;as pareciera que sit&uacute;an a los padres en un lugar de transgresi&oacute;n, pero en realidad es esta la apariencia con que la ley se transmite: la fantas&iacute;a de un padre gozador es el velo de la contradicci&oacute;n. As&iacute; se articulan las figuras de un padre real (de la contradicci&oacute;n), un padre imaginario (del goce de la transgresi&oacute;n) y un padre simb&oacute;lico (de la ley). 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, qu&eacute; problema lo que ocurre hoy cuando los padres no quieren encarnar la contradicci&oacute;n y decir ridiculeces y prefieren identificarse con el goce autoer&oacute;tico del ni&ntilde;o: que nada lo limite, que sea libre para gozar y que lo deje cuando quiera, etc. Desde el punto de vista de la constituci&oacute;n del sujeto son preferibles los padres rid&iacute;culos a los padres que perversamente gozan de la perversi&oacute;n polimorfa de sus hijos, y todo en nombre del respeto y el cuidado.
    </p><p class="article-text">
        De regreso a la escena del comienzo, vuelvo a la sonrisa de esa madre aliviada porque un hombre se prest&oacute; a hacerle el nudo de la corbata a su hijo. Mientras camin&aacute;bamos hacia el departamento, ambos dijimos: &ldquo;Ella lo hubiera hecho mucho mejor&rdquo;. Sin embargo, es claro que no hubiese sido lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/estupidez-paterna_129_10969328.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Mar 2024 11:23:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La estupidez paterna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paternidad,Psicología,Familia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué queremos tener hijos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/queremos-hijos_129_10929385.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84d230d5-31a2-4f88-92f0-e3b4406e2214_16-9-discover-aspect-ratio_default_1089973.jpg" width="624" height="351" alt="¿Por qué queremos tener hijos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Son muchos y diversos los motivos por los que alguien puede desear tener (o no tener) hijos, una decisión especialmente difícil, con miles de variables para sopesar.</p></div><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a le&iacute;a una nota en la que temerosamente, es decir, con cierto dejo de cobard&iacute;a &ndash;porque no se lo dec&iacute;a de manera directa, sino que se lo daba a entender&ndash; se afirmaba que no tener hijos es un acto ego&iacute;sta.
    </p><p class="article-text">
        No estoy de acuerdo. Pueden ser much&iacute;simos los motivos por los que alguien puede decidir no tener hijos y, por ejemplo, como se afirmaba en el art&iacute;culo en cuesti&oacute;n, prefiere los viajes o comprarse cosas.
    </p><p class="article-text">
        La perspectiva que juzga a las personas no me interesa, prefiero la comprensi&oacute;n; porque puedo estar de acuerdo en que cada vez son m&aacute;s las personas que deciden no tener hijos, pero decir que es porque son ego&iacute;stas me resulta trivial.
    </p><p class="article-text">
        En principio, creo que cabe distinguir entre el deseo de hijo y la decisi&oacute;n de tener hijos. A esto se agrega un tercer elemento, querer tener un hijo. Y aqu&iacute; no podemos soslayar que desde hace unos a&ntilde;os se espera que quienes van a tener hijos est&eacute;n completamente seguros de lo que van a hacer, seguridad fantaseada que no hace m&aacute;s que ir en desmedro de la decisi&oacute;n &ndash;que, como toda decisi&oacute;n, supone un grado de incerteza.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, a partir de mi pr&aacute;ctica como psicoanalista podr&iacute;a decir que hay personas que llegan tard&iacute;amente al deseo de hijo. Quiz&aacute; durante mucho tiempo son capaces de plantear que no quieren tener hijos, pero seamos claro: no querer tener un hijo no es lo mismo que no desearlo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n podr&iacute;a ocurrir que alguien quiera no tenerlo &ndash;que no es id&eacute;ntico a no querer tenerlo. Sirva todo esto para situar que las cosas no son tan simples como para subsumirlas bajo una categor&iacute;a sin simple (y moral) como la de ego&iacute;smo.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; s&iacute; sirva la noci&oacute;n de narcisismo. Y podr&iacute;amos pensar que tener un hijo implica una cesi&oacute;n de narcisismo hacia el beb&eacute;. Por cierto, hay quienes hacen del ni&ntilde;o una propiedad narcisista y m&aacute;s bien se enriquecen con la llegada de un beb&eacute;. Nunca ser&aacute;n padres o madres, aunque tengan hijos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No creo que haya una respuesta general para echar luz sobre el deseo de hijo, mucho menos sobre lo que implica querer tener un hijo o decidirlo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero tener un hijo es una p&eacute;rdida de narcisismo y aqu&iacute; la cuesti&oacute;n no es tan sencilla. Ya que podr&iacute;amos pensar en la situaci&oacute;n de aquellas personas a las que quiz&aacute; les tom&oacute; tiempo la investidura narcisista en su familia de origen y quiz&aacute; no se sienten en condiciones de perderla tan f&aacute;cilmente. Ser&iacute;a poco decir que son ego&iacute;stas.
    </p><p class="article-text">
        Pienso en un ejemplo t&iacute;pico de la pr&aacute;ctica del psicoan&aacute;lisis, la del var&oacute;n con severas dificultades para ser padre porque de su posici&oacute;n de hijo se sostiene una madre depresiva. Dar ese paso ser&iacute;a dejarla caer, no es tan sencillo que se decida, ni que ose querer un hijo, sea que lo desee o no.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, hay quienes han vivido severas privaciones en su infancia &ndash;privaciones an&iacute;micas, que no tienen por qu&eacute; ser materiales&ndash;, que tal vez en la mediana edad, en un mundo en el que es muy dif&iacute;cil tener trabajo con seguridad y cierta previsibilidad con respecto al futuro, se sienten estables&hellip; entonces, la idea de un hijo les representa una p&eacute;rdida terrible. Sin embargo, ser&iacute;a poqu&iacute;simo decir que se trata de motivos ego&iacute;stas.
    </p><p class="article-text">
        El deseo de hijo es algo idealizado en nuestra sociedad, lo que obstaculiza que podamos reflexionar seriamente sobre la cuesti&oacute;n. Como ocurre con todo ideal, se presta m&aacute;s a la ideolog&iacute;a que a la constataci&oacute;n de lo que ocurre en la vida real.
    </p><p class="article-text">
        Hay quienes se deciden a tener hijos porque m&aacute;s adelante no podr&iacute;an. Hay quienes lo hacen porque temen perder una relaci&oacute;n. Hay quienes dicen que nunca quisieron ser madres y, cuando lo son, se convierten en fundamentalistas al punto de que ni la Virgen Mar&iacute;a fue tan exigente con Jes&uacute;s cuando este quiso irse a vagar por el desierto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tener hijos es tener miedos&rdquo;, me dijo una vez una amiga. Yo creo que la maternidad es m&aacute;s bien una justificaci&oacute;n de los miedos, pero no su causa. Si algo le agradezco a mi madre es la libertad. Es decir, que en chiste (quiz&aacute; no tanto) varias veces me dijera &ldquo;Yo ya te cri&eacute;, ahora lo que te pasa hablalo con la mujer que te soporte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tengo la impresi&oacute;n de que tener hijos se volvi&oacute; una decisi&oacute;n especialmente dif&iacute;cil, ya que hoy contamos con miles de variables para sopesar y, por supuesto, cuando una decisi&oacute;n es extremadamente consciente, tiende a inhibirse.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se agrega un segundo factor. Que las personas no terminan de dejar del todo su familia de origen. Por ejemplo, no son raros los casos de varones que tienen hijos para d&aacute;rselos a sus madres &ndash;esta es la ra&iacute;z inconsciente del t&iacute;pico conflicto entre suegra y nuera. 
    </p><p class="article-text">
        Si alguien no elabora que un hijo ser&aacute; la salida definitiva de la familia de origen, quiz&aacute; no est&eacute; en condiciones para dar ese paso y lo reprima con explicaciones m&aacute;s o menos l&uacute;cidas y sofisticadas, pero explicaciones al fin.
    </p><p class="article-text">
        No creo que haya una respuesta general para echar luz sobre el deseo de hijo, mucho menos sobre lo que implica querer tener un hijo o decidirlo. S&iacute; estoy seguro de que, si se trata de un deseo, va a decepcionar cualquier ideal. Y si se trata de querer, no lo es en el sentido de un acto voluntario, sino de aceptaci&oacute;n. Cuando queremos tener un hijo, no queremos un hijo, sino que queremos querer un hijo. Y as&iacute; sucesivamente.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/queremos-hijos_129_10929385.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Feb 2024 09:27:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué queremos tener hijos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Paternidad,Hijos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bluey y los devenires de la paternidad millennial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/bluey-devenires-paternidad-millennial_129_10665951.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e878e223-dba1-4ce4-b0ec-eadde6804478_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bluey y los devenires de la paternidad millennial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para el autor, este dibujo animado se convirtió en la cifra de un nuevo ideal de paternidad que también se vislumbra en el bombardeo de redes sociales, libros y recomendaciones de crianza. Bluey surfea ese mandato con grandes dosis de humor, sensibilidad y unos guiones y dibujos maravillosos. </p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas, mientras explicaba por qu&eacute; eligi&oacute; no ser madre, la escritora Mariana Enriquez declar&oacute;: &ldquo;Yo no me voy a morfar Peppa Pig &iquest;entend&eacute;s? &iquest;Viste esa gente que te dice &lsquo;no, pero en realidad est&aacute; buen&iacute;simo&rsquo;. Pero d&eacute;jame de joder &lsquo;en realidad est&aacute; buen&iacute;simo&rsquo;. Yo quiero ver pel&iacute;culas de Gaspar Noe, soy un adulto. El chico tiene su vida, no tengo por qu&eacute; compartir con &eacute;l. Lo que pasa es que si sos padre s&iacute; lo ten&eacute;s que compartir con &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Noto algo de ese mismo desd&eacute;n cada vez que mi esposa (que s&iacute; eligi&oacute; tener hijos) baja al living y se sorprende de que los tres (mis dos hijas y yo) estemos enfrascados, absortos, frente a la pantalla donde pasan un dibujito animado. En general, estamos mirando <em>Bluey</em>.
    </p><p class="article-text">
        La serie creada por Joe Bruum y el estudio Ludo para la Australian Broadcasting Corporation cuenta las aventuras de Bluey, una ni&ntilde;a que vive con su mam&aacute; Chili, su pap&aacute; Bandit y su hermana menor Bingo. 
    </p><p class="article-text">
        Los pap&aacute;s de Bluey son dos adultos de unos treinta y tantos a&ntilde;os, profesionales pujantes y abrumados por la vida familiar. Tienen una muy linda casa con jard&iacute;n en los suburbios de la ciudad de Brisbane, se llevan bien con sus vecinos, comen asados los fines de semana y piden pizza los s&aacute;bados a la noche. 
    </p><p class="article-text">
        Bandit, el pap&aacute;, es fan&aacute;tico del curry y encontr&oacute; otro pap&aacute; de la escuela al que tambi&eacute;n le gusta cocinar e intercambian versiones, tupper va, tupper viene. Chili reniega la mayor&iacute;a de las veces que le toca trabajar desde casa porque eso significa gestionar por tel&eacute;fono los l&iacute;os de su oficina a la vez que se ocupa de las nenas. 
    </p><p class="article-text">
        Si no fuera porque son una familia de perros antropom&oacute;rficos, unos pastores australianos, no habr&iacute;a nada fuera de lo convencional en la familia de Bluey. Lo que no es tan mundano es la forma en que Bluey y Bingo se relacionan con el mundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde el primer cap&iacute;tulo de la primera temporada la serie nos propone una realidad demasiado parecida a la nuestra, aunque algo alterada</strong>. En <em>El xil&oacute;fono m&aacute;gico</em> (T01E01) Bandit intenta escapar desesperado cuando las chicas encuentran un xil&oacute;fono en el fondo del caj&oacute;n de los juguetes que tiene la capacidad de congelar con tan solo hacerlo sonar. Con su padre completamente sometido, las dos hermanas empiezan a pelearse por el xil&oacute;fono y terminan descubriendo, para decirlo en criollo, que si las hermanas se pelean las devoran los de afuera.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        La idea de que el contenido para ni&ntilde;os es inmirable para los adultos no es nueva ni tampoco es tan anti intuitiva, de lo contrario no estar&iacute;an segmentados. Sin embargo, de unos a&ntilde;os a esta parte, y probablemente a causa del nivel de involucramiento de los padres en la crianza de los hijos y la cantidad agobiante de mandatos sobre c&oacute;mo debe ser esa crianza, los creadores de programas infantiles empezaron a tener en cuenta cada vez m&aacute;s dos aspectos: qu&eacute; modelos, reacciones y ejemplos le ofrecen sus personajes al menor y cu&aacute;n interesante es ese propio contenido para un adulto que pretende en algunos casos monitorear y en otros compartir con sus hijos el tiempo frente a la pantalla.
    </p><p class="article-text">
        Bluey no esconde algo de ese &aacute;nimo moralizador. Todo el tiempo ocurren escenas donde Bandit y Chili, los padres, se encuentran con situaciones problem&aacute;ticas, dif&iacute;ciles o francamente irresolubles que les plantean sus hijas. Ya sea porque hacen una pregunta inc&oacute;moda, hay que explicar una situaci&oacute;n compleja o porque sencillamente quieren jugar cuando a sus pap&aacute;s no les viene bien, la serie pone en primer plano el rol de los padres en la crianza. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; no todas las personas que leen esto lo sepan, pero hoy los padres tenemos la desgracia de vivir bombardeados por mandatos en formas de stories. Centenares sino miles de videos sobre c&oacute;mo hablar, contener, e incluso a veces c&oacute;mo mirar a nuestras hijas e hijos.
    </p><p class="article-text">
        Algunos son &uacute;tiles, otros molestos, algunos dicen cosas ciertas y otros te psicopatean, como aquellos donde, por ejemplo, se insin&uacute;a que la menor distracci&oacute;n u error de parte de nosotros, los padres varones, desencadenar&iacute;a que nuestras hijas mujeres solo puedan tener relaciones con hombres t&oacute;xicos.
    </p><p class="article-text">
        En Bluey esa demanda se satisface gracias a uno de los recursos m&aacute;s viejos de la humanidad: contar historias. En la serie todo est&aacute; al servicio de lo que plantea el cuentito de ese cap&iacute;tulo.
    </p><p class="article-text">
        En el medio, por supuesto, se tocan temas sensibles, dif&iacute;ciles y algunos francamente abrumadores. Como en <em>Disfraces</em> (T03E32) donde se revela que la hermana de Chili no puede tener hijos y eso repercute en la relaci&oacute;n con sus sobrinas, o <em>Bumpy y el perro lobo viejo y sabio</em> (T01E32) en el que Bluey le manda un video divertido a su hermana Bingo, de cuatro a&ntilde;os, que est&aacute; internada en el hospital y todav&iacute;a no pueden darle el alta. 
    </p><p class="article-text">
        Supongo que es una escena que estremece a cualquiera, pero a los que somos padres nos toca una fibra profunda y muy aterradora. De ese p&aacute;nico el cap&iacute;tulo te saca, de a poco, con una sonrisa que asoma por detr&aacute;s de los nervios y se permite convivir con la incertidumbre.
    </p><p class="article-text">
        Contada as&iacute;, parece un embole para los ni&ntilde;os, pero puedo dar fe de que la disfrutan y mucho.
    </p><p class="article-text">
        Las historias vienen acompa&ntilde;adas de un arte sencillamente hermoso, muy buena m&uacute;sica, guiones inteligent&iacute;simos y un aire chispeante que no deja indiferente a nadie que se atreva a enfrentarse a los ocho minutos y monedas que dura un cap&iacute;tulo promedio. 
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        En narratolog&iacute;a llaman focalizaci&oacute;n interna al tipo de narraci&oacute;n que est&aacute; contada desde el punto de vista de un personaje, la perspectiva de alguien en particular, del que sabemos lo que hace, piensa y siente, pero no as&iacute; del resto de los involucrados en la historia. En Bluey ese foco casi siempre est&aacute; en los ni&ntilde;os. Y para que ese procedimiento funcione es necesaria la suspensi&oacute;n de la incredulidad. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando en<em> Varita de plumas</em> (T02E02) Bingo se enoja porque invitaron a Bluey a una fiesta de cumplea&ntilde;os y a ella no, decide hacer uso de una pluma que encontr&oacute; en su patio para volver loca a su familia. La pluma tiene la capacidad de hacer pesad&iacute;simo cualquier objeto que ella indique. Bingo primero lo prueba con una cinta scotch. Cuando ve que funciona, va hasta la cocina para probarlo con su pap&aacute;, que en ese momento entra con una caja de cereales a la cocina. Hay un segundo, casi un instante, de duda. Bingo grita &ldquo;&iexcl;pesado!&rdquo; y Bandit la mira y responde: &ldquo;&iquest;eh?&rdquo;. Reci&eacute;n cuando Bingo insiste una segunda vez ah&iacute; la caja pasa a pesar una tonelada. En esa escena que no dura m&aacute;s que un par de segundos, el equipo detr&aacute;s de Bluey nos deja espiar los secretos de su maquinaria. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay una sola cosa imperturbable, intocable en el universo de la serie: el juego. </strong>Los adultos pueden equivocarse, hartarse, gritar, patalear, pedir un rato de calma; pero no pueden desarmar la ilusi&oacute;n de los chicos. Y jugar, para las protagonistas de la serie, implica inventar roles, actuar, disfrazarse, pero sobre todo creerse las cosas, dejarse ilusionar.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso la adolescencia resulta, a veces, tan dura: crecer implica un ejercicio de automutilaci&oacute;n, arrancarse la ilusi&oacute;n a pedazos para poder encajar en un mundo de horarios, responsabilidades y roles inamovibles. Algunos, ojal&aacute; hayamos sido los menos, cre&iacute;mos que para crecer era indispensable volverse serios. Y as&iacute; transformamos el disfrute en una obligaci&oacute;n. Las cosas que am&aacute;bamos se convirtieron en un &iacute;tem que anotar en la agenda, ten&iacute;amos que <em>hacernos tiempo</em> para leer ese libro, para ir a ver esa pel&iacute;cula. Para disfrutar nos pusimos metas, plazos. Nos volvimos incr&eacute;dulos, c&iacute;nicos, nos agobiamos. Y nos olvidamos de jugar.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que tuvimos hijos. Y nos acordamos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Damián Tullio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/bluey-devenires-paternidad-millennial_129_10665951.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Nov 2023 09:13:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bluey y los devenires de la paternidad millennial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Series,Infancias,Paternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Victoria Villarruel le respondió a Lilia Lemoine: “El crimen del aborto no se resuelve quitándole la responsabilidad al hombre”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/victoria-villarruel-le-respondio-lilia-lemoine-crimen-aborto-no-resuelve-quitandole-responsabilidad-hombre_1_10611510.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35db196f-8e58-48f8-881d-bec300d19204_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Victoria Villarruel le respondió a Lilia Lemoine: “El crimen del aborto no se resuelve quitándole la responsabilidad al hombre”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“No estoy de acuerdo y creo que el crimen del aborto no se resuelve quitándole la responsabilidad a la otra contraparte del asunto, que es el hombre”, dijo la candidata a vicepresidenta de LLA ante una consulta de elDiarioAR en la previa al cierre de campaña del espacio libertario en el Movistar Arena. Lemoine había dicho que si fuera electa diputada (ocupa el octavo lugar de la lista bonaerense), presentaría un proyecto que le dé a los hombres el “derecho a renunciar a la paternidad”.</p><p class="subtitle">Quién es Lilia Lemoine, la candidata de Milei que milita el “derecho a renunciar a la paternidad”
</p></div><p class="article-text">
        La candidata a vicepresidenta en la f&oacute;rmula que encabeza <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/javier-milei/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Milei</a> por la <strong>Libertad Avanza</strong>, <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/victoria-villarruel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Victoria Villarruel</a>, sali&oacute; este mi&eacute;rcoles al cruce de las declaraciones de la aspirante a diputada nacional por la provincia de Buenos Aires por su espacio, <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/lilia-lemoine/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lilia Lemoine</a>, quien d&iacute;as atr&aacute;s se manifest&oacute; que en caso de llegar a la c&aacute;mara Baja el primer proyecto que presentar&iacute;a consistir&iacute;a en&nbsp;otorgarle a los hombres el &ldquo;<strong>derecho a renunciar a la paternidad</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No estoy de acuerdo y creo que <strong>el crimen del aborto no se resuelve quit&aacute;ndole la responsabilidad a la otra contraparte del asunto, que es el hombre</strong>&rdquo;, respondi&oacute; Villarruel ante una consulta de <strong>elDiarioAR</strong> en la previa al cierre de campa&ntilde;a del partido libertario en el Movistar Arena. Y agreg&oacute;: &ldquo;Al contrario, creo que todos somos responsables de nuestros actos y el derecho a la vida se entiende de esa forma tambi&eacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ratio ratio__9_16">
    
            
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    </figure><h3 class="article-text">Qu&eacute; dijo Lemoine</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Ya que las mujeres tienen el&nbsp;privilegio de poder matar a sus hijos&nbsp;y renunciar a ser madres entonces, &iquest;por qu&eacute; los hombres por ley tienen que mantener una criatura? &iquest;Porque les dijeron que tomaban la pastilla? Porque hay muchas mujeres que para enganchar un tipo se aprovechan&rdquo;, cuestion&oacute; Lemoine en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=82SBcPtyTnk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una Hora y Gracias, el programa que conducen los periodistas Guadalupe V&aacute;zquez y Diego Lewen en el canal de streaming Neura Media</a>, al ser consultada sobre lo que har&iacute;a apenas ocupe su banca.
    </p><p class="article-text">
        Al cuestionar la ley de&nbsp;Interrupci&oacute;n Voluntaria del Embarazo, se&ntilde;al&oacute; que su proyecto, que seg&uacute;n dijo forma parte de una centena de iniciativas que tiene pensadas, busca darle al hombre el derecho a decidir si quiere ser padre o no. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; los hombres por ley tienen que mantener a una criatura?&rdquo;, cuestion&oacute; y explic&oacute; que de ocupar una banca redactar&iacute;a el proyecto para que &ldquo;la mujer&rdquo;, en un plazo de quince d&iacute;as, &ldquo;notifique al padre&rdquo; y &ldquo;que el padre pueda decidir si va a hacerse cargo del hijo o no&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a sus dichos asegur&oacute; no estar &ldquo;ciento por ciento en contra del aborto&rdquo; y que en redes sociales le dicen &ldquo;abortera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo creo que hay casos especiales y hay que tenerlos en cuenta. <strong>Yo no creo que una chica de 9 a&ntilde;os, que la violaron o la usan para prostituirse, deba ser madre</strong>&rdquo;, lanz&oacute;&nbsp;Lemoine. Sin embargo justific&oacute; su idea en &ldquo;el privilegio de poder matar a sus hijos y renunciar a ser madres&rdquo; que tienen las mujeres.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text">Qui&eacute;n es Lilia Lemoine</h3><p class="article-text">
        <strong>Lilia Adela Bolukalo Lemoine</strong>&nbsp;es candidata a diputada nacional por la provincia de Buenos Aires en&nbsp;La Libertad Avanza (<strong>ocupa el octavo lugar entre los postulantes libertarios</strong>), el espacio a trav&eacute;s del que Javier Milei busca alcanzar la presidencia. Tiene 43 a&ntilde;os, se define como <strong>&ldquo;antifeminista&rdquo;</strong> aunque dice que en redes sociales la tildan de &ldquo;abortera&rdquo; y en las &uacute;ltimas horas cobr&oacute; gran notoriedad por anticipar que, de llegar a ser legisladora, presentar&aacute; un proyecto de ley para que los hombres &ldquo;<a href="https://www.eldiarioar.com/politica/candidata-javier-milei-dijo-primer-proyecto-ley-diputada-sera-establecer-derecho-renunciar-paternidad_1_10606480.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puedan renunciar a la paternidad</a>&rdquo;. Tiempo atr&aacute;s, adem&aacute;s, hab&iacute;a dicho que intentar&iacute;a derogar la ley 27.610 que garantiza el&nbsp;aborto legal, seguro y gratuito.
    </p><p class="article-text">
        Lemoine se opone a &ldquo;la casta&rdquo;, tal como lo hace Milei, pero <strong>trabaja como asesora en la Legislatura porte&ntilde;a</strong>. Compite por una banca en la C&aacute;mara baja aunque dijo en declaraciones a la periodista Guadalupe V&aacute;zquez en el programa Una Hora Y Gracias que se emite por el canal de streaming Neura Media: &ldquo;<strong>me chupa un huevo ser Diputada</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tiene <a href="https://www.instagram.com/lilialemoine/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">124 mil seguidores en Instagram</a> y <a href="https://twitter.com/lilialemoine" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">75 mil en X&nbsp;(ex Twitter)</a>, por lo que algunos la definen como &ldquo;influencer&rdquo;. Su desembarco a las redes sociales no fue por la pol&iacute;tica. Hab&iacute;a llegado antes por su hobby: <strong>cosplayer</strong>, que inici&oacute; cuando ten&iacute;a 29 y consiste en la interpretaci&oacute;n de personajes espec&iacute;ficos de ficci&oacute;n, como superh&eacute;roes, y la interacci&oacute;n con comunidades de subculturas que centran su entretenimiento en juegos de interpretaci&oacute;n de roles. Del contenido que sube se desprende que es &ldquo;terraplanista&rdquo;: tal cual lo explica en algunos de sus videos, no cree que la tierra sea esf&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Logr&oacute; que el propio Milei encarne a Ancap, un h&eacute;roe anarcocapitalista, durante 60 minutos. Eso fue a&ntilde;os atr&aacute;s. Hoy, <strong>Lemoine y Milei comparten otras cosas. Ella lo maquilla, le corta el pelo y lo retrata</strong>. Es la vicepresidenta del Partido Libertario, una de las fuerzas que integra La Libertad Avanza, y hace las veces de asesora de imagen mientras aspira a ser vocera presidencial.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo esto, para&nbsp;Lemoine&nbsp;a ella <strong>&ldquo;la subestiman&rdquo;</strong>. No le gusta que se la nombre como &ldquo;maquilladora y peluquera&rdquo; porque se define, como dijo en una entrevista con el&nbsp;<a href="https://elpais.com/argentina/2023-09-13/lilia-lemoine-custodia-de-la-imagen-de-javier-milei-se-ha-vuelto-uno-de-los-hombres-mas-deseados-del-pais.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diario El Pa&iacute;s de Espa&ntilde;a</a>, como &ldquo;una de las mejores cosplayers del mundo&rdquo;. Adem&aacute;s, cont&oacute;, trabaj&oacute; en inform&aacute;tica y<strong> fue parte de &ldquo;la batalla cultural contra el feminismo y la cuarentena&rdquo;</strong>. De hecho, durante la pandemia, tom&oacute; di&oacute;xido de cloro para prevenirse del contagio del COVID-19. Esas dos luchas para ella son cucardas. Y las quiere lucir.
    </p><p class="article-text">
        Para la candidata de Milei,<strong> &ldquo;la izquierda es violenta&rdquo;</strong> y la &ldquo;quisieron matar&rdquo;. Lo dijo porque el 4 de septiembre, en un acto que encabez&oacute; la diputada nacional y candidata a vicepresidenta por su mismo espacio, Victoria Villarruel, &ldquo;contra las v&iacute;ctimas del terrorismo&rdquo; denunci&oacute; que la rociaron con nafta. El ataque no fue esclarecido, pero fue vinculado a la promoci&oacute;n de Lemoine de un&nbsp;tratamiento oftalmol&oacute;gico para aclarar el color de ojos&nbsp;capaz de provocar ceguera.
    </p><p class="article-text">
        Vive en Villa Santa Rita, Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires, pero se cri&oacute; en provincia de Buenos Aires, en Jos&eacute; Le&oacute;n Su&aacute;rez. Su mam&aacute; es una peluquera simpatizante del Partido Intransigente y su pap&aacute; es un comisario de la polic&iacute;a definido, seg&uacute;n El Pa&iacute;s, como &ldquo;af&iacute;n al peronismo de libre mercado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada de los '90 se mud&oacute; con su familia a Aguas Verdes, en la costa Atl&aacute;ntica. En Mar de Aj&oacute;, a pocos kil&oacute;metros de all&aacute; curs&oacute; el primer a&ntilde;o de Ingenier&iacute;a en Sistemas. La inform&aacute;tica siempre le llam&oacute; la atenci&oacute;n. Eso deriv&oacute; en que m&aacute;s tarde conociera una nueva pasi&oacute;n: los videojuegos. Tambi&eacute;n le abri&oacute; puertas en el mercado laboral y pas&oacute; por empresas como Fibertel, Hewlett-Packard e IBM. Seg&uacute;n El Pa&iacute;s, Lemoine &ldquo;prefer&iacute;a la parte t&eacute;cnica, pero las empresas la asignaban en puestos de atenci&oacute;n al cliente&rdquo; y &ldquo;cuando empez&oacute; a cansarse de las empresas de inform&aacute;tica hizo un curso de efectos especiales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su presente est&aacute; enfocado en su futuro y, como si fuera una ni&ntilde;a, sus ganas de trabajar en pol&iacute;tica tienen que ver con tachar un deseo m&aacute;s de su lista. Lo dice ella en su perfil de LinkedIn: &ldquo;Nac&iacute; artista, crec&iacute; especialista en IT, me desarroll&eacute; como Efectista, hice un negocio de mi amor por el Cosplay, entend&iacute; las redes, me convert&iacute; en influencer... y <strong>descubr&iacute; que todo me conduce a buscar la Libertad</strong>. Ya cumpl&iacute; casi todos mis sue&ntilde;os de la infancia, as&iacute; que busco nuevos. Mi meta es #Milei2023&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El pensamiento de Lemoine</h3><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/victoria-villarruel-le-respondio-lilia-lemoine-crimen-aborto-no-resuelve-quitandole-responsabilidad-hombre_1_10611510.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Oct 2023 11:45:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Victoria Villarruel le respondió a Lilia Lemoine: “El crimen del aborto no se resuelve quitándole la responsabilidad al hombre”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lilia Lemoine,Aborto,Paternidad,Victoria Villarruel,La Libertad Avanza,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una candidata de Javier Milei dijo que su primer proyecto como diputada será establecer el "derecho a renunciar a la paternidad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/candidata-javier-milei-dijo-primer-proyecto-ley-diputada-sera-establecer-derecho-renunciar-paternidad_1_10606480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8109f84c-a258-48a8-924d-a301f6339f7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una candidata de Javier Milei dijo que su primer proyecto como diputada será establecer el &quot;derecho a renunciar a la paternidad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lilia Lemoine, postulante a diputada nacional por la provincia de Buenos Aires de La Libertad Avanza, anticipó que buscará defender a los hombres para que puedan "decidir" si quieren "hacerse cargo" o no de sus hijos. Según apuntó, las mujeres tienen "el privilegio de poder matar a sus hijos y renunciar a ser madres entonces" mediante el aborto legal. </p><p class="subtitle">“La libertad es nuestra”: las nuevas olas de la Marea Verde marcharon contra el avance de las derechas
</p></div><p class="article-text">
        El primer proyecto que presentar&iacute;a<strong> Lilia Lemoine</strong> si asumiera como diputada nacional por la provincia de Buenos Aires de La Libertad Avanza, el espacio que lidera Javier Milei, consistir&iacute;a en <strong>otorgarle a los hombres el &ldquo;derecho a renunciar a la paternidad&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya que las mujeres tienen el <strong>privilegio de poder matar a sus hijos </strong>y renunciar a ser madres entonces, &iquest;por qu&eacute; los hombres por ley tienen que mantener una criatura? &iquest;Porque les dijeron que tomaban la pastilla? Porque hay muchas mujeres que para enganchar un tipo se aprovechan&rdquo;,  cuestion&oacute; Lemoine en Una Hora y Gracias, el programa que conducen los periodistas Guadalupe V&aacute;zquez y Diego Lewen en el canal de streaming Neura Media, al ser consultada sobre lo que har&iacute;a apenas ocupe su banca.
    </p><p class="article-text">
        Al cuestionar la ley de <strong>Interrupci&oacute;n Voluntaria del Embarazo</strong>, se&ntilde;al&oacute; que su proyecto, que seg&uacute;n dijo forma parte de una centena de iniciativas que tiene pensadas, busca darle al hombre el derecho a decidir si quiere ser padre o no. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; los hombres por ley tienen que mantener a una criatura?&rdquo;, cuestion&oacute; y explic&oacute; que de ocupar una banca redactar&iacute;a el proyecto para que &ldquo;la mujer&rdquo;, en un plazo de quince d&iacute;as, &ldquo;notifique al padre&rdquo; y &ldquo;que el padre pueda decidir si va a hacerse cargo del hijo o no&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CygyuttJd8_/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Pese a sus dichos asegur&oacute; no estar &ldquo;ciento por ciento en contra del aborto&rdquo; y que en redes sociales le dicen &ldquo;abortera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo creo que hay casos especiales y hay que tenerlos en cuenta. Yo no creo que una chica de 9 a&ntilde;os, que la violaron o la usan para prostituirse, deba ser madre&rdquo;, lanz&oacute; <strong>Lemoine</strong>. Sin embargo justific&oacute; su idea en &ldquo;el privilegio de poder matar a sus hijos y renunciar a ser madres&rdquo; que tienen las mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de<a href="https://www.amnesty.org/es/what-we-do/sexual-and-reproductive-rights/abortion-facts/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Amnist&iacute;a Internacional</a>, &ldquo;se calcula que en todo el mundo, cada a&ntilde;o, uno de cada cuatro embarazos termina en aborto&rdquo;, sin embargo, &ldquo;el acceso a servicios legales y sin riesgos de aborto&nbsp;dista de estar garantizado&nbsp;para quienes puedan necesitarlos&rdquo;. El aborto no es un privilegio, es un derecho humano y un tipo de evento que ocurre independientemente de lo que dicte cualquier ley. Es por esto que, de no ser legal su procedimiento, las mujeres lo llevan a cabo igual de forma il&iacute;cita y, sobre todo, peligrosa para su salud.
    </p><p class="article-text">
        En la Argentina <strong>la Ley 27.610 </strong>que garantiza el<strong> aborto legal, seguro y gratuito</strong>, fue sancionada en diciembre de 2020. Seg&uacute;n datos del<strong> Ministerio de Salud de la Naci&oacute;n</strong>, entre enero y septiembre de 2022, las provincias informaron 59.267 interrupciones en condiciones seguras en el sistema p&uacute;blico de salud, y 73.487 en 2021. Fueron realizadas adem&aacute;s 187 asistencias t&eacute;cnicas a las provincias para la resoluci&oacute;n de situaciones de interrupci&oacute;n voluntaria e interrupci&oacute;n legal del embarazo (IVE/ILE), y la l&iacute;nea telef&oacute;nica 0800 222 3444 de Salud Sexual recibi&oacute;, entre enero y octubre del &uacute;ltimo a&ntilde;o, 13.752 consultas por IVE/ILE, mientras que en todo el 2021 fueron 17.943.
    </p><p class="article-text">
        La Ley reconoce el derecho a la interrupci&oacute;n voluntaria de embarazo (IVE) hasta la semana 14 de gestaci&oacute;n inclusive, con solo expresar la decisi&oacute;n de abortar, sin tener que explicar motivos. Y, a partir de la semana 15, reconoce tambi&eacute;n el derecho a la interrupci&oacute;n legal del embarazo (ILE) si es consecuencia de violencia sexual o hay un peligro para la salud o la vida de la persona gestante.
    </p><h3 class="article-text">Las reacciones de dirigentes de Juntos por el Cambio y Uni&oacute;n por la Patria</h3><p class="article-text">
        Diversas dirigentes de Juntos por el Cambio y Uni&oacute;n por la patria cuestionaron la propuesta de &ldquo;renunciamiento a la paternidad&rdquo; de Lemoine. De parte del oficialismo, la <strong>ministra de Mujeres, G&eacute;nero y Diversidades, Ayel&eacute;n Mazzina, </strong>advirti&oacute; sobre la cantidad de mujeres que hoy deben afrontar la crianza de sus hijos por su cuenta. En este sentido, consider&oacute; que es una injusticia que &ldquo;haya <strong>1.600.000 mujeres que se hacen cargo solas de 3 millones de hijos e hijas</strong> y que la mitad de esos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as no reciban la cuota alimentaria por parte de sus padres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su lado, la secretaria Legal y T&eacute;cnica de la Presidencia, <strong>Vilma Ibarra</strong>, critic&oacute; el proyecto desde sus redes sociales y sostuvo que La Libertad Avanza &ldquo;puede hacer mucho da&ntilde;o&rdquo;. En la misma l&iacute;nea, la diputada nacional del Frente de Todos, <strong>Florencia Lampreabe</strong>, repudi&oacute; los valores del espacio de ultraderecha y los acus&oacute; de ser &ldquo;terraplanistas, negacionistas, machistas, vendepatria y anti familia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La portavoz de Alberto Fern&aacute;ndez, <strong>Gabriela Cerruti</strong>, tambi&eacute;n acompa&ntilde;&oacute; el rechazo a la iniciativa v&iacute;a redes sociales y llam&oacute; a los hombres a &ldquo;quererse&rdquo;  y &ldquo;no votar este desprop&oacute;sito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De parte de Juntos por el Cambio, la <strong>ex gobernadora bonaerense Mar&iacute;a Eugenia Vidal</strong> asegur&oacute; que estas propuestas atrasan y aprovech&oacute; la ocasi&oacute;n para recordar algunas de las propuestas m&aacute;s pol&eacute;micas de Javier Milei. &ldquo;Venta de &oacute;rganos, libre portaci&oacute;n de armas y el proyecto de renuncia a la paternidad porque 'las mujeres pinchan preservativos'. Son la libertad atrasa&rdquo;, public&oacute; en la red social X.
    </p><p class="article-text">
        <em>MM/ACM/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/candidata-javier-milei-dijo-primer-proyecto-ley-diputada-sera-establecer-derecho-renunciar-paternidad_1_10606480.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Oct 2023 22:40:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una candidata de Javier Milei dijo que su primer proyecto como diputada será establecer el "derecho a renunciar a la paternidad"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Aborto,Aborto legal,La Libertad Avanza,Mujeres,Género,Paternidad,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Migrar por calor, fumar o no tener hijos: cuando las decisiones vitales se toman mirando al futuro climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/decisiones-vitales-condicionadas-por-la-crisis-climatica_1_10318226.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5ddd67d-5928-4fd1-99a2-b40aaa45c1cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Migrar por calor, fumar o no tener hijos: cuando las decisiones vitales se toman mirando al futuro climático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Anna tiene 33 años y trabaja en una ONG, todos los días se dice que ya tomó la decisión de no tener hijos y todos los días acaba dudando; como ella, ya hay muchas personas que incluyen la variable climática en su cotidianidad y en sus planes de vida.</p></div><p class="article-text">
        Francisco Javier Garc&iacute;a tiene 41 a&ntilde;os y reside en Barcelona. Despu&eacute;s de m&aacute;s de dos d&eacute;cadas enganchado a la nicotina, decidi&oacute; dejar de fumar pero no lo tiene del todo claro. Hace semanas que no llueve en su ciudad y la contaminaci&oacute;n se hace patente en el ambiente, se respira y eso le hace dudar de su prop&oacute;sito. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; sentido tiene dejar el tabaco por salud si nos va a matar la poluci&oacute;n?&rdquo;, comenta sentado en una terraza. Su tono es jocoso y lo dice medio en broma pero, en realidad, s&iacute; se lo plante&oacute; al igual que en relaci&oacute;n a otros planes vitales a medio y largo plazo como tener hijos o d&oacute;nde vivir&aacute; dentro de unas d&eacute;cadas. &ldquo;Me parece que dentro de a&ntilde;os va a ser muy complicado estar en este mundo y los &uacute;nicos que tendr&aacute;n opciones ser&aacute;n los que tengan mucho dinero&rdquo;, afirma. No considera que sufra de ecoansiedad sino que m&aacute;s bien es realista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo tengo muy en cuenta como una variable. Sin embargo, no logro todav&iacute;a del todo tomar resoluciones en funci&oacute;n de la crisis clim&aacute;tica&rdquo;, sostiene Camila N., una argentina de 37 a&ntilde;os que vive en Londres. &ldquo;Muchas decisiones, como d&oacute;nde vivir o de qu&eacute; manera hacerlo, se ven atravesadas por estar viviendo con mi pareja, que no ve las cosas con la misma urgencia que yo. Es complejo tratar de transmitirle al otro mi perspectiva sobre por qu&eacute; es importante tener en cuenta la variable de la crisis clim&aacute;tica y c&oacute;mo va a afectarnos cada vez m&aacute;s en nuestras vidas y en el d&iacute;a a d&iacute;a de aqu&iacute; en adelante&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Ella tiene muy presente el tema porque despu&eacute;s de cursar en Madrid una diplomatura sobre ecolog&iacute;a y sostenibilidad ahora trabaja en una ONG de econom&iacute;a circular, as&iacute; que recibe datos cada d&iacute;a sobre las previsiones para el planeta. La maternidad es uno de los temas en los que m&aacute;s influencia tienen esas perspectivas de futuro. &ldquo;Es una variable que tengo en cuenta a la hora de tener hijos, aunque no sea la &uacute;nica&rdquo;, declara. &ldquo;Me cuesta mucho imaginar un mundo vivible y disfrutable en un futuro, creo que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mapa-calor-record-espana-provincia-2023-crisis-climatica_1_10153937.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">hay mucha evidencia</a> de que no va a ser as&iacute;. Entonces siento que es bastante ego&iacute;sta e inconsciente traer hijos al mundo sabiendo c&oacute;mo van a ser las cosas de aqu&iacute; en adelante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2020, la revista <em>Climatic Change</em> <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10584-020-02923-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">public&oacute;</a> el resultado de una encuesta realizada a 607 estadounidenses de edades comprendidas entre los 25 y los 45 a&ntilde;os sobre cu&aacute;nto influye la crisis clim&aacute;tica a la hora de reproducirse. Aunque no hay evidencias emp&iacute;ricas de que haya sido un factor definitivo en la toma de esa decisi&oacute;n, s&iacute; que el 96,5% de los encuestados estaban &ldquo;muy&rdquo; o &ldquo;extremadamente&rdquo; preocupados por el bienestar de sus hijos existentes, esperados o hipot&eacute;ticos en un mundo afectado por el cambio clim&aacute;tico. El a&ntilde;o anterior se hab&iacute;a hecho conocido el movimiento Birth Strike, fundado por Blythe Pepino y Alicia Brown, que advert&iacute;an a los organismos internacionales de que no se reproducir&iacute;an a no ser que se pusieran a trabajar en serio para 'salvar el mundo'. La iniciativa solo dur&oacute; un a&ntilde;o y sirvi&oacute; m&aacute;s para poner el foco de atenci&oacute;n en el problema que para controlar la natalidad mundial, pero obtuvo mucha repercusi&oacute;n.
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            <span class="title">
                Manifestantes por el clima en Madrid (2021).                            </span>
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        Para Anna Q. la crisis clim&aacute;tica tambi&eacute;n es un factor muy importante a la hora de decidir si ser madre o no. &ldquo;La vida no es solo de blancos y negros, sino que es un espectro de cosas. Creo que porque somos humanos que estamos muy acostumbrados al comportamiento y a tradiciones culturales, muchas veces puede ser complicado tomar una decisi&oacute;n radical&rdquo;, sostiene. Ahora tiene pareja y el tema de los hijos est&aacute; muy presente. Ella tiene 33 a&ntilde;os y le gustar&iacute;a ser madre pero, por otro lado, la perspectiva del futuro en la Tierra le indica que no es muy buena idea. &ldquo;Llevo diez a&ntilde;os trabajando en el &aacute;rea del medio ambiente y tengo acceso a much&iacute;sima informaci&oacute;n que viene de publicaciones del IPCC o de varias ONG, institutos cient&iacute;ficos, etc&eacute;tera, y no anuncian futuros muy pr&oacute;speros&rdquo;. Todos los d&iacute;as se dice que ha tomado ya la decisi&oacute;n de no reproducirse y todos los d&iacute;as acaba dudando. &ldquo;Para m&iacute; es una lucha constante. Hay una parte de m&iacute; que dice, bueno, pues si lo voy atrasando, quiz&aacute; tambi&eacute;n van bajando las posibilidades y as&iacute; no tengo que tomar yo la decisi&oacute;n&rdquo;, dice.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Anna tiene 33 años y trabaja en una ONG. Todos los días se dice que ha tomado ya la decisión de no reproducirse y todos los días acaba dudando</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Migrantes clim&aacute;ticos</strong></h3><p class="article-text">
        Jorge Fern&aacute;ndez tiene 24 a&ntilde;os y vive en Alicante. La crisis clim&aacute;tica le hace plantearse muchas cuestiones como, por ejemplo, el tema de la descendencia. &Eacute;l tiene bastante claro que, aunque le gustar&iacute;a tener hijos no lo har&aacute; por c&oacute;mo prev&eacute; la vida en este planeta. Ha estudiado matem&aacute;ticas y periodismo y no duda de que su futuro estar&aacute; condicionado por las condiciones del clima. De momento, dice: &ldquo;Me he planteado este verano buscar trabajo en Andorra o en alg&uacute;n sitio al norte y de monta&ntilde;a para evitar pasar tanto calor como el verano pasado y poder descansar mejor&rdquo;. Pero a largo plazo, m&aacute;s que plante&aacute;rselo sospecha que va a ser algo que tenga que hacer obligatoriamente. &ldquo;Me parece probable que tenga que emigrar como tantas otras personas al norte de Europa o al menos a n&uacute;cleos rurales donde el acceso al agua dulce y a la tierra cultivable sea m&aacute;s cercano y equitativo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los temas que estudi&oacute; Camila en su diplomatura de ecolog&iacute;a y sostenibilidad fue el mapa con el aumento de las temperaturas en todo el mundo de aqu&iacute; a los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Ella y su pareja cambian a menudo de pa&iacute;s &mdash;&ldquo;somos bastante n&oacute;madas&rdquo;, declara&mdash; y siempre tiene muy presente ese mapa en su imaginario a la hora de escoger cu&aacute;l ser&aacute; su pr&oacute;ximo destino. &ldquo;No s&oacute;lo por una cuesti&oacute;n de que va a ser inviable vivir en lugares como, por ejemplo y lamentablemente, Espa&ntilde;a, sino tambi&eacute;n por una cuesti&oacute;n de alimentos, porque va a ser muy dif&iacute;cil cultivar y tener acceso al agua. Todo eso me genera bastante ansiedad y angustia&rdquo;, declara.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me parece probable que tenga que emigrar al norte de Europa o al menos a núcleos rurales donde el acceso al agua dulce y a la tierra cultivable sea más cercano y equitativo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge Fernández</span>
                                        <span>—</span> alicantino de 24 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las olas de calor del verano pasado y las previsiones del aumento de la temperaturas ya han empezado a influir en sectores como el turismo o el inmobiliario. Espa&ntilde;a sigue teniendo en <a href="https://www.eldiario.es/economia/2023-ano-consolidacion-turismo-espana-cantidad-hay-hablar-calidad_1_10055518.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el primero uno de sus pilares econ&oacute;micos</a> y, aunque a&uacute;n es un destino atractivo para los turistas, esta tendencia <a href="https://www.eldiario.es/economia/calor-sequia-amenazan-ejes-crecimiento-economico-turismo-agricultura_1_10178903.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podr&iacute;a cambiar</a> de aqu&iacute; a poco tiempo como se ha especulado desde el Hamburg Commercial Bank y algunos medios internacionales. Adem&aacute;s, algunos portales inmobiliarios ya han empezado a publicar en sus webs anuncios como &ldquo;los pueblos m&aacute;s frescos y calurosos donde comprar casa&rdquo; y el presidente del Principado de Asturias se ha referido a su comunidad en varias ocasiones como &ldquo;refugio clim&aacute;tico&rdquo;. Una de ellas fue en julio de 2022, cuando la poblaci&oacute;n asturiana baj&oacute; del mill&oacute;n de habitantes.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los que se ha adelantado a pillar sitio antes de que el mercado se sature y los precios de la vivienda se disparen es Luis R&iacute;os, de 47 a&ntilde;os. Desde hace tres a&ntilde;os vive entre Madrid y Asturias, aunque en los pr&oacute;ximos meses su marcha de la capital ser&aacute; definitiva. &ldquo;Decid&iacute; iniciar mi vida en el norte hace muchos a&ntilde;os porque la ciudad se agotaba y me agotaba&rdquo;, comenta. Las razones son muchas, pero principalmente se&ntilde;ala que: &ldquo;Cuando a la contaminaci&oacute;n hubo que sumarle hace a&ntilde;os el incremento de las temperaturas, la falta de lluvia y mayor poluci&oacute;n, la decisi&oacute;n que hab&iacute;a tomado hace a&ntilde;os se mostr&oacute; evidente. Asturias era el lugar donde podr&iacute;a refugiarme&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Manifestantes por el clima en Málaga (2021)."
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            <span class="title">
                Manifestantes por el clima en Málaga (2021).                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>La decisi&oacute;n de adelantarse al problema</strong></h3><p class="article-text">
        Precisamente, algunos asturianos y asturianas no ven que su tierra pueda seguir presumiendo de ser un 'para&iacute;so natural' como hasta ahora dentro de mucho m&aacute;s tiempo. O, al menos, no con su verdor caracter&iacute;stico. La crisis clim&aacute;tica tambi&eacute;n va a afectar a su zona y ciertas personas ya han comenzado a prepararse para sobrevivir en circunstancias m&aacute;s adversas que las actuales. Una de ellas es Patricia Mart&iacute;nez, de 38 a&ntilde;os. Vive con su marido y sus dos hijos en Nava, un concejo del interior de Asturias, en una casa con una finca de unos 5.000 metros. Siempre hab&iacute;an tenido en mente cultivarla, pero nunca hab&iacute;a pasado de ser un proyecto hasta que, despu&eacute;s del temor de la pandemia de la COVID-19, lleg&oacute; la preocupaci&oacute;n por la crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los &uacute;ltimos dos veranos, pasamos de los 40 grados en el interior de la comunidad, una cosa que era muy anecd&oacute;tica antes. Pasamos de quejarnos por el tiempo a agradecer el agua&rdquo;, sostiene. Hace un par de a&ntilde;os decidieron empezar a plantar &aacute;rboles frutales, en parte pensando en la sombra y en parte en el abastecimiento de alimentos: &ldquo;Tenemos manzanos, nogales, melocotoneros, ciruelos e higueras y de matorral como ar&aacute;ndanos, grosellas y fresas&rdquo; comenta. Tambi&eacute;n han puesto en marcha un sistema de recogida de agua de lluvia para regar en &eacute;pocas de sequ&iacute;a. &ldquo;Era algo que ya hab&iacute;an hecho mis <em>g&uuml;elos</em>, pero de forma casi accidental. En la casa hab&iacute;a un canal&oacute;n roto que goteaba todo el d&iacute;a, as&iacute; que pon&iacute;an un balde para que no se mojase el suelo y ese agua se usaba despu&eacute;s para dar de comer a los animales o regar, as&iacute; que recuperamos la idea&rdquo;. Adem&aacute;s, tienen previstos otros proyectos m&aacute;s a medio o largo plazo para mejorar las aguas residuales e instalar paneles solares. &ldquo;Vemos la casa y la finca como un ecosistema circular&rdquo;, afirma.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vemos la casa y la finca como un ecosistema circular</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patricia Martínez</span>
                                        <span>—</span> vecina de Nava (Asturias), de 38 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Muchos kil&oacute;metros al sur, en C&oacute;rdoba, reside I&ntilde;aki &Aacute;lvarez, de 42 a&ntilde;os. &Eacute;l tambi&eacute;n ha decidido plantar &aacute;rboles como una soluci&oacute;n para que &ldquo;no me coma la ecoansiedad&rdquo;, dice. Sus suegros le han dejado un espacio en su jard&iacute;n para que utilice como un vivero donde va germinando las semillas que planta en bandejas forestales. &ldquo;La idea es repoblar en el terreno de la familia con especies de la zona: alcornoques, encinas, algarrobos, almezos. Me permite adem&aacute;s estar atento al entorno, buscar &aacute;rboles nodriza que den semillas id&oacute;neas y pensar en hacer lo mismo en otras zonas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, intenta desplazarse en bicicleta y transporte p&uacute;blico siempre que puede y utilizar menos el coche. De hecho, tambi&eacute;n piensa en buscar una alternativa al veh&iacute;culo de combusti&oacute;n de cara a las limitaciones para 2035, pero no es algo demasiado asequible. &ldquo;El <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/pesadilla-formula-1-epsilon-sueno-basquevolt-democratizar-coches-electricos_1_10306896.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el&eacute;ctrico es demasiado caro</a>; del de hidr&oacute;geno, ni hablamos. Al final, el monedero y el corto plazo mandan y probablemente tengamos que buscar uno de combusti&oacute;n&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, en la alimentaci&oacute;n ha tomado medidas. Adem&aacute;s de comprar productos de proximidad en la medida de lo posible, ha reducido la ingesta de carnes rojas y procesadas. &ldquo;Aparte de por las consideraciones de salud, por la cantidad de <a href="https://especiales.eldiario.es/contaminacion-agua-macrogranjas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">recursos como el agua</a> que son necesarios para producir cada kilo de carne de vacuno o porcino que consumo&rdquo;, pero reconoce que es algo dif&iacute;cil de llevar a cabo debido a lo enraizado que est&aacute; el consumo de carne y embutidos en el entorno familiar y de amistades. Algo parecido es lo que ha decidido hacer Jorge Fern&aacute;ndez: &ldquo;Dej&eacute; de coger aviones en 2019, he dejado de comer ternera y cerdo (me har&eacute; vegano seguramente) e intento usar menos la luz el&eacute;ctrica. Y no uso calefacci&oacute;n ni aire acondicionado a no ser que sienta que me estoy muriendo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Dejé de coger aviones en 2019, he dejado de comer ternera y cerdo e intento usar menos la luz eléctrica. Y no uso calefacción ni aire acondicionado a no ser que sienta que me estoy muriendo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge Fernández</span>
                                        <span>—</span> 24 años, Alicante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por su parte, Anna Q. tambi&eacute;n ha reducido su consumo de carne roja y mira mucho de d&oacute;nde viene la comida, algo que antes no hac&iacute;a. Adem&aacute;s, estuvo un tiempo intentando no coger aviones a no ser que fuese imprescindible, pero considera que poner el foco solamente en los individuos no es una soluci&oacute;n y apela a la responsabilidad de empresas y gobiernos al respecto. &ldquo;Aunque hay muchas cosas que se pueden hacer a nivel individual, a veces es dif&iacute;cil&rdquo;. En la misma l&iacute;nea, Camila se&ntilde;ala que aunque ella es muy consciente del problema por su trabajo, a veces se ve haciendo cosas que sabe que son da&ntilde;inas para el planeta. &ldquo;Por un lado es como si hoy no estuviese pasando nada, pero en realidad s&iacute; est&aacute; pasando. Es como la moraleja de la rana que vive en el agua hirviendo y no se da cuenta porque se ha acomodado&rdquo;, sostiene. &ldquo;Me observo a m&iacute; en comparaci&oacute;n a otras personas que s&eacute; que no tienen todas estas cosas tan presentes y no veo que yo est&eacute; haciendo nada tan distinto. El resumen es que aun sabiendo un mont&oacute;n de cosas no es tan f&aacute;cil actuar y tomar decisiones serias en consecuencia&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/decisiones-vitales-condicionadas-por-la-crisis-climatica_1_10318226.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Jun 2023 14:20:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Migrar por calor, fumar o no tener hijos: cuando las decisiones vitales se toman mirando al futuro climático]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio Climático,Contaminación,Tabaquismo,Tabaco,Paternidad,Paternidades,Polución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Etología de la paternidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/etologia-paternidad_129_10200596.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dacf0ccd-eb22-495c-9fbe-033d934809fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Etología de la paternidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada padre es una manera de ser. Un padre es un instrumento para conocer el mundo. No sabemos nada de nuestros padres, de cómo funcionan. Ningún padre sabe de todo lo que es capaz, lo va aprendiendo a medida que prueba. Lecturas y escrituras en torno a la paternidad.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando pap&aacute; me regal&oacute; el reloj del abuelo, me dijo, Quentin, te lo doy no para que recuerdes el tiempo, sino para que puedas olvidarlo de cuando en cuando por un momento y no malgastes&nbsp;todos tus esfuerzos&nbsp;tratando de conquistarlo. Porque ninguna batalla se gana, dijo. Ni siquiera son libradas. El campo de batalla s&oacute;lo revela al hombre su propia locura y desesperaci&oacute;n . Y la victoria es una ilusi&oacute;n de los fil&oacute;sofos y tontos&rdquo;, este recuerdo es del dos de junio de 1910. Lo anota el joven Quentin Compson en el cap&iacute;tulo segundo de <em>El sonido y la furia </em>donde &eacute;l va a suicidarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es lo mismo una columna en un diario de papel que en un diario digital, est&aacute; construida de otro material. Una columna en una casa a veces sirve para que alguien se apoye a fumar un cigarrillo y una columna que marcha&nbsp;en la guerra puede ser un lugar lleno de desesperaci&oacute;n o entusiasmo. Una columna puede ser una madre o un padre. Cuando la columna cede, porque tarde o temprano todo cede, el poeta <strong>Dylan Thomas</strong> le escribe a su padre este poema: &ldquo;No entres d&oacute;cilmente en esa noche quieta./ La vejez deber&iacute;a delirar y arder cuando se cierra el d&iacute;a./ Rabia, rabia contra la agon&iacute;a de la luz&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llevo en auto a mi amigo Caaman y cuando pasamos por una plaza, &eacute;l me dice que recuerda que en ese lugar su padre lo llevaba a jugar. Cuando le pregunto cu&aacute;ndo fue, me dice que no sabe. Me doy cuenta que el tiempo es una f&aacute;bula que nos contamos los humanos, que el espacio es lo que existe de verdad. Sab&eacute;s d&oacute;nde sucedi&oacute; algo, pero no cu&aacute;ndo. En esa plaza est&aacute; materializado el recuerdo del padre jugando con el hijo, el tiempo no importa. El correlato objetivo no se posa en el tiempo, se posa en las cosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fabio me dice que sac&oacute; entradas para ver un recital con Nina, su hija, y que ahora las entradas son electr&oacute;nicas, ya no se pueden tocar, pero igual se pueden perder si el celular no anda o la aplicaci&oacute;n falla. Y que casi se pierden el recital si no fuera que Nina consigui&oacute; hacer una triangulaci&oacute;n tecnol&oacute;gica que permiti&oacute; que recuperaran las entradas y padre e hija disfrutaran del concierto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Querido pap&aacute;, so&ntilde;&eacute; con vos despu&eacute;s de mucho tiempo. Yo me despertaba en un lugar parecido a un resort, en una playa, y preguntaba por vos y todos me se&ntilde;alaban el lugar donde estabas, en una especie de casa de madera -como la de Tarz&aacute;n en la jungla- y yo caminaba hacia ah&iacute;. Estaba amaneciendo y el clima era estupendo. Me costaba caminar porque estaba descalzo y pisaba arena, pero arena&nbsp;de verdad, como la que pisan los obreros de la obra, hasta que llegaba al lugar donde vos estabas sentado leyendo una revista &ndash;siempre te gusto m&aacute;s leer revistas que libros- y me dec&iacute;as: &iquest;C&oacute;mo est&aacute;s querido? No recuerdo qu&eacute; hablamos. Pero era una conversaci&oacute;n genial, satisfactoria. Me sent&iacute;a muy feliz de volver a verte. Y entonces yo te ped&iacute;a la revista. Te dec&iacute;a que era de una colecci&oacute;n que ten&iacute;a. Y vos me dec&iacute;as: Ya s&eacute;, ya s&eacute; querido. &iexcl;Si yo te las compro! Y entonces te pon&iacute;as la revista debajo de las nalgas -entre tu culo y la silla- para jugar a que no me la ibas a devolver.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Leo en la revista Almagro, una traducci&oacute;n de un reportaje a <strong>Vinciane Despret</strong>. Ella dice: &ldquo;Un animal es una manera de conocer el mundo. La frase de <strong>Mark Bekoff</strong> es crucial porque redirecciona y experimenta la idea apasionante que propuso Deleuze de que cada animal es una manera de ser. En su curso sobre Spinoza Deleuze dec&iacute;a que, lejos de buscar&nbsp;esencias, los et&oacute;logos van a investigar en los animales sus maneras de ser, y m&aacute;s precisamente lo que pueden, aquello de lo que son capaces. Por lo tanto la etolog&iacute;a es, seg&uacute;n Deleuze, la ciencia pr&aacute;ctica de las potencias. Bekoff dice, entonces: cada ser es una manera de conocer&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada padre es una manera de ser. Tanto para el hijo o la hija -Nina tratando de conseguir su entrada digital que el padre anal&oacute;gico no puede- como para el hombre que un d&iacute;a, se convierte en padre. Un padre es un instrumento para conocer el mundo. Usamos nuestros celulares para grabar, filmar, pero no sabemos c&oacute;mo lo hace el aparato, es un misterio salvo que nos especialicemos en la t&eacute;cnica. No sabemos nada de nuestros padres, de c&oacute;mo funcionan. Ning&uacute;n padre sabe de todo lo que es capaz, lo va aprendiendo a medida que prueba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltimo libro,<em> Lupa de la inmersi&oacute;n</em> (Editorial Caleta Olivia), <strong>Daniel Durand</strong> investiga en c&oacute;mo ser padre, en qu&eacute; consiste esa pr&aacute;ctica ancestral. Lo hace a trav&eacute;s de esa lupa que es un poema. Poemas cortos. En uno, construye el objeto con lo que va observar. &ldquo;Debe tener mi edad, unos 50./ Est&aacute; sentado en la vereda, rompe/cuidadosamente un frasco de vidrio/con una piedra, hasta que le queda/ sobre el redondel de la base./Toca con las yemas los bordes filosos/ lo mira y lo acerca despacio/a su cara. Veo como su ojo desmedido/ intenta leer un diario&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este poema que acabo de transcribir se llama &ldquo;Lectura: &iquest;c&oacute;mo se lee a un padre?&rdquo;.&nbsp;Hace poco Daniel me cont&oacute; que volvi&oacute; de un pa&iacute;s muy lejano donde viv&iacute;a porque quer&iacute;a estar con su padre, que ya est&aacute; grande. Cuando se fue, era s&oacute;lo hijo, ahora que volvi&oacute; es padre. Conozco al padre de Daniel, as&iacute; que me lo puedo imaginar en este otro poema en que aparece: &ldquo;Miro las hojas verdes pastel del sauce/no hay tanta angustia en las ramas/que bajan hasta el suelo, hojas viejas/ de mayo que pronto, har&aacute;n su &uacute;ltimo/n&uacute;mero de color. (&hellip;)Primero titilar&aacute;n/hacia los amarillos, ver&eacute; despu&eacute;s/ a mi padre barrerlas todas las tardes/ acompa&ntilde;ando su trabajo con protestas&rdquo;. Pero Alon, el hijo del poeta, fulgura tambi&eacute;n en los poemas, como en &ldquo;Ni&ntilde;o con banana&rdquo;: &ldquo;La banana que pide que le pelen/ debe ser perfecta, verse/ blanca y en el punto justo/ entre lo duro y lo blandengue/ no tener machucones oscuros/ ni cordones colgantes de fibra,/entonces s&iacute;,/ la empu&ntilde;a y la va comiendo despacio/mientras deambula por la casa/ iluminando las habitaciones/ con su antorcha vegetal&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Querido pap&aacute; -le escribe Julian Sorel en los escritos hallados p&oacute;stumos de Stendhal y que no fueron publicados, versiones que podr&iacute;a haber tenido la novela, caminos que no sigui&oacute;- no sab&eacute;s la alegr&iacute;a que me da cuando salgo del Liceo y te veo esper&aacute;ndome en la puerta, veo tu cara entre la de los otros padres y es diferente para m&iacute;, porque es la cara de mi padre, que est&aacute; feliz, que viene a buscarme. Esa felicidad que siento en mi cara mientras te busco y ans&iacute;o que me abraces es la misma felicidad que crece en tu cara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>FC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabián Casas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/etologia-paternidad_129_10200596.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 May 2023 02:35:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Etología de la paternidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fabián Casas,Paternidad,Padres,Hijos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Demandan a un donante de esperma en Países Bajos al que se atribuyen 550 hijos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/demandan-donante-esperma-paises-bajos-atribuyen-550-hijos_1_10073653.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b0f9577-4143-4d12-9791-912b761faa7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Demandan a un donante de esperma en Países Bajos al que se atribuyen 550 hijos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El donante había sido incluido en una lista negra en las clínicas de Países Bajos, pero continuó donando en otros países, como Dinamarca y Ucrania.
</p></div><p class="article-text">
        Un donante de esperma en Pa&iacute;ses Bajos, vinculado con m&aacute;s de 550 hijos engendrados por donaci&oacute;n de semen en al menos 13 cl&iacute;nicas neerlandesas y extranjeras, ser&aacute; llevado ante los tribunales por una de las madres inseminadas y por <a href="https://donorkind.eu/persbericht-stichting-donorkind-en-gedupeerde-moeder-stappen-naar-de-rechter-om-massadonor-te-stoppen/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la fundaci&oacute;n Donorkind</a>, que defiende los intereses de las personas nacidas por este m&eacute;todo.
    </p><p class="article-text">
        La propia fundaci&oacute;n anunci&oacute; que iniciar&aacute; un procedimiento judicial para intentar detener el comportamiento de este donante neerland&eacute;s de 41 a&ntilde;os, acusado de enga&ntilde;ar a mujeres en todo el mundo, al haber mentido y minimizado el n&uacute;mero de veces que hab&iacute;a donado su esperma. Donorkind estima que ayud&oacute; a engendrar m&aacute;s de 500 ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Las pautas de las cl&iacute;nicas requieren que cada donante de esperma pueda hacerlo hasta un m&aacute;ximo de 25 veces con &eacute;xito o ayudar a 12 familias en total. El objetivo es evitar la endogamia, el incesto y los problemas psicol&oacute;gicos de las personas nacidas por este m&eacute;todo.
    </p><p class="article-text">
        El donante denunciado en Holanda, sin embargo, entreg&oacute; su esperma en al menos 13 cl&iacute;nicas en Pa&iacute;ses Bajos y en el extranjero. Seg&uacute;n Donorkind, &ldquo;tambi&eacute;n se acerca a futuros padres que buscan un donante para su inseminaci&oacute;n en casa a trav&eacute;s de plataformas de reuniones y redes sociales, y miente sobre el n&uacute;mero de hijos que tuvo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los demandantes alegan que este hombre &ldquo;dijo a las madres que no quiere detener su comportamiento y recientemente se acerc&oacute; a nuevos futuros padres&rdquo;, por lo que pidieron a la justicia &ldquo;prohibirle bajo sanci&oacute;n nuevas donaciones, que se le exija que no contacte con nuevos futuros padres, y que escriba a las cl&iacute;nicas para pedir la destrucci&oacute;n de su esperma almacenado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eva, la madre que inicia ahora la denuncia en los tribunales contra este sujeto, asegura que &eacute;l se hab&iacute;a comprometido a no engendrar m&aacute;s de 25 hijos cuando ella lo eligi&oacute; como su donante en 2018.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hubiera sabido que ya hab&iacute;a tenido m&aacute;s de cien hijos, nunca le hubiera elegido. Cuando pienso en las consecuencias que esto podr&iacute;a tener para mi hijo, me quedo con mal cuerpo y me entra la incertidumbre sobre su futuro: &iquest;cu&aacute;ntos hijos m&aacute;s habr&aacute;? En conversaciones con el donante, muchas madres le han pedido que parara, pero nada ayuda&rdquo;, asegura la demandante.
    </p><p class="article-text">
        Su abogado, Mark de Hek, alerta de que el donante est&aacute; actuando ilegalmente &ldquo;al anteponer su impulso reproductivo&rdquo; y recuerda que &ldquo;este comportamiento es peligroso para el bienestar mental y la salud de los ni&ntilde;os nacidos por donaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Consideramos que es importante que las personas implicadas sean conscientes de c&oacute;mo se convierten en una familia a trav&eacute;s de un donante&rdquo;, asegura la fundaci&oacute;n en su comunicado. &ldquo;Esto quiere decir que tanto los padres como los donantes deben tener en cuenta los intereses y derechos de los ni&ntilde;os. Desafortunadamente, eso no es posible con este hombre&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n de ginec&oacute;logos neerlandeses NVOG advirti&oacute; por primera vez en 2017 sobre este hombre, un m&uacute;sico, cuando se supo que hab&iacute;a engendrado al menos 102 ni&ntilde;os en Pa&iacute;ses Bajos a trav&eacute;s de 10 cl&iacute;nicas diferentes.
    </p><p class="article-text">
        El donante fue incluido en una lista negra en las cl&iacute;nicas neerlandesas, pero continu&oacute; donando en otros pa&iacute;ses, como Dinamarca y Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        No est&aacute; claro cu&aacute;ndo se ver&aacute; el caso en la Justicia neerlandesa, pero Donorkind espera tener m&aacute;s detalles &ldquo;en las pr&oacute;ximas semanas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de este caso, la fundaci&oacute;n identific&oacute; ya al menos diez ginec&oacute;logos neerlandeses que han usado su propio semen sin conocimiento de las mujeres que quer&iacute;an quedarse embarazadas en cl&iacute;nicas de fertilidad de Pa&iacute;ses Bajos.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, una cifra r&eacute;cord de 1.415 personas nacidas por donaci&oacute;n de esperma buscaron en 2021 informaci&oacute;n gen&eacute;tica sobre su padre biol&oacute;gico, tras hacerse p&uacute;blicos estos esc&aacute;ndalos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/demandan-donante-esperma-paises-bajos-atribuyen-550-hijos_1_10073653.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Mar 2023 11:34:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Demandan a un donante de esperma en Países Bajos al que se atribuyen 550 hijos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Esperma,Donación de esperma,Paternidad,Paternidades,Fertilización asistida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lecciones de la nueva paternidad: por qué nosotros no hablamos de lo bueno y lo malo de la crianza de los hijos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/lecciones-nueva-paternidad-no-hablamos-bueno-malo-crianza_129_10049013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3efa1577-a1d8-4e3a-ab85-349ba5d8d5d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lecciones de la nueva paternidad: por qué nosotros no hablamos de lo bueno y lo malo de la crianza de los hijos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La crianza viene con el pack completo, con lo bueno y con todo lo malo que las madres llevan tiempo poniendo sobre la mesa. Igual nosotros no hablamos de estos temas porque aún el sacrificio de ellas sigue estando muy por encima. O porque tampoco nos enseñaron a reflexionar sobre ello.</p><p class="subtitle">Por Andrés Gil - Mi hija mayor cumple 18 y vuelvo a ser un padre primerizo asustado
</p></div><p class="article-text">
        Cuando vi asomar esa cabeza deforme, azulada,&nbsp;encajada todav&iacute;a en el cuerpo de&nbsp;mi&nbsp;pareja,&nbsp;reconozco&nbsp;que sufr&iacute; una especie de trauma pasajero.&nbsp;&iquest;De verdad iba a ser as&iacute;&nbsp;de horroroso&nbsp;ese individuo al que llev&aacute;bamos esperando toda la noche?&nbsp;Cambiar&iacute;a&nbsp;despu&eacute;s, &iquest;no?&nbsp;Con&nbsp;esta forma de presentarse, entend&iacute; r&aacute;pidamente todas esas pel&iacute;culas que fantasean con criaturas imposibles&nbsp;expulsadas del cuerpo humano. A veces nos olvidamos de lo que somos,&nbsp;pero un acto tan salvaje nos pone delante de las narices nuestra naturaleza animal. Pod&iacute;a ser peor. Cuando sali&oacute; por completo y arranc&oacute; a llorar, aquel ser extra&ntilde;o mut&oacute; para parecerse a mi suegro, que espero que no me est&eacute; leyendo.
    </p><p class="article-text">
        Llevaba demasiadas horas esperando para esto, cansado y dolorido, con los dedos rotos de los tirones por cada una de las contracciones que le ven&iacute;an a ella. Pero pensemos que ya no somos tan toscos como para sentirnos protagonistas en estos momentos; antiguamente exist&iacute;a el estereotipo del hombre que acud&iacute;a a este rito m&aacute;s preocupado&nbsp;de no desplomarse en estos momentos que de prestar apoyo a quien de verdad lo necesita.&nbsp;A algunos el shock&nbsp;del alumbramiento les dura un tiempo.&nbsp;A m&iacute; se me olvid&oacute; pocas horas m&aacute;s tarde, al tenerlo en brazos, cuando lo empez&aacute;s a querer como si llevara ah&iacute; toda la vida.&nbsp;Antes incluso. Resulta m&aacute;s dif&iacute;cil explicarlo que vivirlo.
    </p><p class="article-text">
        Hace no tanto todo esto terminaba poco despu&eacute;s. Las visitas de rigor al hospital, brindis con los colegas -ellas en ese momento no beben-, un d&iacute;a para ir al registro y al siguiente, a trabajar. Que se ocupara entonces su madre. Hoy la nueva paternidad tiene car&aacute;cter normativo.&nbsp;Yo pude disfrutar de 16 semanas de licencia, m&aacute;s otros 15 d&iacute;as de lactancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En mi caso, apur&eacute; todos y cada uno de los d&iacute;as que me correspond&iacute;an, aunque cada cual hace lo que considera.&nbsp;Los aut&oacute;nomos lo tienen m&aacute;s complicado, a muchos el &ldquo;capricho&rdquo; de obtener unos ingresos m&iacute;nimos les obliga a reincorporarse al trabajo mucho antes. Llama la atenci&oacute;n que las mujeres tengan que seguir dando explicaciones en estos casos, cuando en los hombres se ve como inevitable.&nbsp;Yo acababa de agotar mi licencia&nbsp;cuando&nbsp;Ione&nbsp;Belarra, que no es aut&oacute;noma sino ministra, adelant&oacute; la vuelta a su puesto despu&eacute;s de haber dado a luz teniendo que justificarse ante los periodistas. 
    </p><p class="article-text">
        Nosotros, como&nbsp;la mayor&iacute;a de parejas, nos dividimos. Ella se reincorpor&oacute; pasados cinco meses y medio, y ah&iacute;, amigos, es cuando vino lo bueno, cuando me qued&eacute; solo con &eacute;l. Tras la lactancia&nbsp;materna&nbsp;exclusiva, tocaba darle las primeras papillas, ense&ntilde;arle a comer, cambiarle el pa&ntilde;al cuando se manchaba hasta el cuello, intentar que durmiese mientras&nbsp;yo no pod&iacute;a y enga&ntilde;arle para hacerle creer que el mundo estaba lleno de otras cosas igual de maravillosas&nbsp;que&nbsp;el pecho al que hab&iacute;a estado enganchado hasta entonces. Y&nbsp;eso cuando no se pon&iacute;a malo,&nbsp;que pasaba bastante a menudo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es en ese momento de los cuidados cuando se establece un v&iacute;nculo afectivo m&aacute;s estrecho con los hijos, lo dicen pediatras y psic&oacute;logos. No es que nuestros padres no nos hayan querido, o no nos hayan querido lo suficiente, pero seguramente fue distinto. La legislaci&oacute;n te mandaba al trabajo, la sociedad te educaba en otra direcci&oacute;n y vos probablemente te dejabas llevar sabiendo que exist&iacute;a una red de seguridad materna.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, deber&iacute;amos estar en las mismas. O al menos igualarnos un poco. Y <strong>solo&nbsp;en ese instante en el que te cambia la vida pude&nbsp;empezar a entender ese discurso femenino actual</strong> que desvincul&oacute; el concepto maternidad del romanticismo. No se trata de ser h&eacute;roes, ni de reivindicar que sabemos hacer lo mismo que hicieron miles de millones de personas -de mujeres, quiero decir- a lo largo de la historia sin presumir. Esto trata de que llegamos muy tarde a compartir por igual las cosas m&aacute;s b&aacute;sicas.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un debate por abrir</strong></h3><p class="article-text">
        El a&ntilde;o en el que el cine espa&ntilde;ol se entreg&oacute; definitivamente a las mujeres, las nominaciones de los Goya -no tanto los premios- consagraron&nbsp;esa nueva narrativa de la maternidad que ya es&nbsp;<em>mainstream</em>. Se ven en las penurias de Laia Costa para ser madre en &lsquo;Cinco Lobitos&rsquo; o en la vida mucho m&aacute;s perra que Pilar Palomero retrata en &lsquo;La maternal&rsquo;. Ambas pel&iacute;culas solo vienen a afianzar una corriente. Con la irrupci&oacute;n de nuevas autoras j&oacute;venes en sectores antes m&aacute;s predispuestos a lo masculino, por decirlo de alguna manera, el cine y la literatura se llenaron de infinitas formas de metamorfosis maternas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2021 el festival de Sitges premi&oacute; la pel&iacute;cula &lsquo;Lamb&rsquo;, en la que una mujer da a luz a un cordero; en Cannes triunf&oacute; &lsquo;Titane&rsquo;, donde se mezclan lo humano y la m&aacute;quina; y una de las &uacute;ltimas novedades editoriales es &lsquo;Canina&rsquo;, la historia de una madre transfigurada en perra. Son solo unos pocos ejemplos, los m&aacute;s radicales; y sin haber hablado de las muchas formas de diversidad familiar actuales. La maternidad est&aacute; tan de moda que copa las librer&iacute;as, recibe premios cinematogr&aacute;ficos y se convirti&oacute; en himno festivalero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes otras mujeres advirtieron que hab&iacute;a muchas m&aacute;s aspiraciones vitales al margen de la procreaci&oacute;n, escribieron sobre la realidad paralela a todo lo bonito que te contaron, de las dificultades para quedarse embarazada y de los aprietos una vez que lo consiguieron. Los hombres&nbsp;no podemos comprender la experiencia brutal de un parto, pero tampoco solemos explayarnos en p&uacute;blico sobre lo que viene despu&eacute;s,&nbsp;como nos cuesta casi siempre con los sentimientos. Frente al 'boom' femenino, existe muy poca literatura masculina al respecto.&nbsp;Mi historia no tiene nada de dram&aacute;tica, ni siquiera de especial. Intento contar lo bueno y lo malo, ya que esa paternidad renovada todav&iacute;a no afront&oacute; estos temas. Parece m&aacute;s bien en fase de asimilaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hablo de&nbsp;los momentos de nerviosismo por la que se viene encima, de no saber si vamos a estar a la altura, de la angustia que generan ciertos cambios, del desasosiego, del desastre vital de los nuevos horarios, de la desesperaci&oacute;n por la falta de sue&ntilde;o, de&nbsp;la inquietud por su educaci&oacute;n, del futuro, de que este art&iacute;culo haya tenido que retrasarse muchas veces porque el trabajo ya no es lo primero y de la incertidumbre de vivir hipotecado a un individuo que conf&iacute;a en que sepas darle lo que &eacute;l todav&iacute;a no es capaz de explicar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n de lo que&nbsp;&eacute;l&nbsp;te ofrece a cambio, aunque no lo verbalice y pueda parecer poco a ojos ajenos. Eso,&nbsp;ya lo dije, hay que vivirlo. Yo llevo as&iacute; un a&ntilde;o.&nbsp;Esto es muy subjetivo, pero&nbsp;no lo&nbsp;cambio&nbsp;pese a todo lo anterior. <strong>La crianza viene con el pack completo, con lo bueno y con todo lo malo que las madres llevan tiempo poniendo sobre la mesa</strong>. Igual nosotros no hablamos de estos&nbsp;temas porque a&uacute;n&nbsp;el&nbsp;sacrificio&nbsp;de ellas sigue estando muy por encima.&nbsp;O porque&nbsp;tampoco&nbsp;nos ense&ntilde;aron&nbsp;a reflexionar sobre ello.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ismael Monzón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/lecciones-nueva-paternidad-no-hablamos-bueno-malo-crianza_129_10049013.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Mar 2023 12:48:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lecciones de la nueva paternidad: por qué nosotros no hablamos de lo bueno y lo malo de la crianza de los hijos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paternidad,Paternidades,Licencia por paternidad,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andrés Neuman: “Hacía muchos años que no me sentía tan huérfano como ahora que soy padre"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/andres-neuman-anos-no-sentia-huerfano-ahora-padre_1_9802002.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de2a0ba9-5089-41b3-9610-847985b8863b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andrés Neuman: “Hacía muchos años que no me sentía tan huérfano como ahora que soy padre&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor acaba de publicar "Umbilical", un texto en el que se aproxima a la paternidad en una suerte de carta llena de lirismo dedicada a su hijo a lo largo de su primer año de vida. Las falacias del patriarcado, las omisiones en la literatura y la autoficción, en la mirada de un autor que eligió mostrar un costado intimista y vulnerable.</p><p class="subtitle">Entrevista - Liliana Heker: “La literatura no busca verdades consensuadas”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Encantado, hijo m&iacute;o, de empezar a la vez a ser lo que seremos&rdquo;, escribe <strong>Andr&eacute;s Neuman</strong> en su nuevo libro <em>Umbilical</em> (Alfaguara, 2022). Una carta en peque&ntilde;os fragmentos al hijo, a la espera de un nacimiento, a la llegada de una persona que no habla (<em>&ldquo;nunca amaste tanto a alguien con quien no pod&eacute;s compartir un idioma. S&iacute; un lenguaje pero no un idioma&rdquo;</em>, dir&aacute; despu&eacute;s) ni puede leer. Una apuesta, la escritura de una memoria posible y al mismo tiempo fabricada.
    </p><p class="article-text">
        En tiempos en los que las mesas de novedades rebalsan de libros &ndash;prescriptivos, incendiarios, oportunos, oportunistas, pol&eacute;micos, testimoniales, c&oacute;micos, literarios, genuinos en sus planteos, cargados de una &eacute;pica sospechosa: un mundo&ndash; que abordan a la maternidad y la crianza desde distintos planos, <strong>el escritor opt&oacute; por una mirada sobre la paternidad. La propia, la &iacute;ntima, la de su cuerpo, la que vivi&oacute; en su casa desde el embarazo de su pareja hasta el primer a&ntilde;o de Telmo, su hijo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l, se trata de un fen&oacute;meno de alguna manera paralelo al de esas publicaciones: el de repensar todo aquello que se da por sentado. Durante una visita reciente a Buenos Aires, en di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong><em> </em>el autor, que vive desde su adolescencia en Espa&ntilde;a, apunt&oacute;: &ldquo;Todos esos libros tienen que ver con cuestionar el mandato colectivo, familiar, hist&oacute;rico sobre la madre, sobre la obligaci&oacute;n de maternar o no y sobre c&oacute;mo maternar. <strong>En mi caso fue un intento, una primera b&uacute;squeda de las paternidades desde el cuerpo, desde la vulnerabilidad y desde la redefinici&oacute;n o reescritura de lo afectivo. Una especie de desobediencia emocional. </strong>Parecen fen&oacute;menos opuestos, pero en realidad son complementarios: est&aacute;n las escritoras ideando maneras de huir del canon de la maternidad, es decir de la naturalizaci&oacute;n de la maternidad, de la mitificaci&oacute;n del instinto maternal, de la obligaci&oacute;n de ser madre. &iquest;Y cu&aacute;l es el mandato del padre? Lo que me aparec&iacute;a en principio era una suerte de distancia como mandato, una distancia que es casi legendaria. Los que no gestamos llegamos tarde a la paternidad en todos los sentidos. <strong>Nuestro cuerpo llega tarde al hijo, pero tambi&eacute;n nuestra comunicaci&oacute;n afectiva. Nuestro involucramiento. Estoy hablando en t&eacute;rminos muy generales como es evidente &iquest;no? Hablo del canon, no de los individuos.</strong> El imaginario est&aacute; programado para casi sintetizar esa distancia. Pienso en esa imagen del cine, la del se&ntilde;or trajeado fum&aacute;ndose los nervios y yendo de un lado, arriba a abajo en un pasillo de espera de la noticia de la paternidad. El nacimiento sucede fuera de campo. <strong>Me parec&iacute;a que lo pol&iacute;tico estaba ah&iacute;, en detenerse en lo afectivo y en el cuerpo. En este caso, el cuerpo del padre. O sea, &iquest;existe? &iquest;Qu&eacute; le pasa? &iquest;Qu&eacute; piensa, qu&eacute; teme un hombre antes, durante y despu&eacute;s del nacimiento de su hijo? &iquest;Hay otras formas de cercan&iacute;a posibles?</strong> &iquest;Se puede poner el cuerpo antes del nacimiento? &iquest;Hasta qu&eacute; punto sabemos o podemos ponerlo despu&eacute;s del nacimiento? &iquest;Cu&aacute;les son los otros posibles cordones umbilicales?&rdquo;.
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                &quot;Encantado, hijo mío, de empezar a la vez a ser lo que seremos&quot;, dice el narrador de &quot;Umbilical&quot; a su bebé recién nacido.                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; la idea de lo umbilical, para usar una definici&oacute;n actual, desde las personas no gestantes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo tiene varias lecturas. A m&iacute; se me ocurri&oacute; observando a mi hijo, como casi todo &uacute;ltimamente en mi vida. <strong>M&aacute;s que pensar las cosas yo miro a mi hijo. Conf&iacute;o mucho en su sabidur&iacute;a pre-verbal</strong>. Para el t&iacute;tulo del libro se me ocurr&iacute;an toda clase de absurdos, hasta que de pronto noto que hacia el final del texto hay un cap&iacute;tulo que habla de un libro de animales marinos. Y en ese libro de animales marinos, entre los que hab&iacute;a un delf&iacute;n, una ballena, un tibur&oacute;n, aparec&iacute;a un ping&uuml;ino con un bolsillo. Las personas que hab&iacute;an escrito el libro tuvieron la generosidad no binaria de poner a un pap&aacute; ping&uuml;ino que alojaba un beb&eacute; ping&uuml;ino. Y el beb&eacute; estaba como unido al vientre de su pap&aacute; que era una mezcla de ping&uuml;ino y canguro ahora que lo pienso, por una cuerdita. <strong>Me di cuenta de que mi hijo llevaba todo un mes tirando una y otra vez de esa cuerdita. Se obsesionaba no solamente con introducir y extraer al beb&eacute; ping&uuml;ino de su padre sino en el peque&ntilde;o lazo de uni&oacute;n que hab&iacute;a.</strong> En resumidas cuentas, &eacute;l ten&iacute;a esa cuerdita en la mano todo el tiempo. &iexcl;Se puede decir que nuestro beb&eacute; me dict&oacute; el t&iacute;tulo! (risas). Pero m&aacute;s all&aacute; de eso, <strong>aparecieron las preguntas por un v&iacute;nculo que en la literatura oscila entre el silencio y el tab&uacute;, que es la relaci&oacute;n entre hombres y beb&eacute;s</strong>. Hay muchos libros con padres o sobre padres. De la Biblia en adelante casi no se habla de otra cosa. Pero hay muchos menos desde la paternidad y la crianza: no tenemos la imagen de un padre que cuente c&oacute;mo siente y c&oacute;mo vive la crianza en general. Mucho menos si pensamos en padres con sus beb&eacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más que pensar las cosas, últimamente yo miro a mi hijo. Confío mucho en su sabiduría pre-verbal.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Por lo general, m&aacute;s que el comienzo de la paternidad, aparecen los padres del final, los recuerdos, los legados, en algunos casos los ajustes de cuentas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto, eso es, es el balance del padre. Por eso digo que directamente la idea de un var&oacute;n con un beb&eacute; es un silencio. A m&iacute; me fascina mucho este tema: por qu&eacute; el beb&eacute; no es el tema literario para el canon del escritor var&oacute;n. Y si nos vamos a la etapa prenatal, ya entonces casi no est&aacute; previsto que podamos escribir sobre esto.<strong> Evidentemente no opera un l&iacute;mite biol&oacute;gico sino cultural y espec&iacute;ficamente literario</strong>. Es decir, c&oacute;mo construimos nuestro imaginario. Y es que el imaginario es causa y consecuencia de nuestras costumbres. Es descriptivo y prescriptivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Lo vincul&aacute;s con el patriarcado? &iquest;Con lo que se espera de los varones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto. Lo pienso en t&eacute;rminos de lenguaje, en lo que se narra y se omite. Por ejemplo, con la escatolog&iacute;a del cotidiano, algo que me parece extremadamente necesario escribir. <strong>Est&aacute;n estos tres c&iacute;rculos conc&eacute;ntricos que son biolog&iacute;a, tradici&oacute;n de reparto de roles e imaginario cultural. </strong>De lo que hablamos, cantamos, escribimos, fotografiamos o filmamos, me pareci&oacute; muy interesante c&oacute;mo no solo hemos delegado las tareas de la crianza en las madres sino que literariamente hemos delegado en las madres escribir sobre estas cuestiones que culturalmente parecemos creer que no nos corresponden, &iquest;no?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me fascina mucho por qué el bebé no es el tema literario para el canon del escritor varón. Y si nos vamos a la etapa prenatal, ya entonces casi no está previsto que podamos escribir sobre esto. No opera un límite biológico sino cultural y literario.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Lo que se ha visto tradicionalmente como una tarea menor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto y ese es el problema. Claro. <strong>&iquest;Por qu&eacute; como escritor voy a hablar de los pa&ntilde;ales o la caca pudiendo pensar en el imperativo categ&oacute;rico de Kant? &iquest;Qu&eacute; inter&eacute;s tiene que le corte las u&ntilde;as a mi hijo si puedo estar pensando en el Estado-Naci&oacute;n y su posible vigencia en el capitalismo global? Se arma esto del gran tema versus el tema peque&ntilde;o. Y esta falacia de lo peque&ntilde;o y lo grande tiene mucho que ver con nuestra educaci&oacute;n, ya no solo como varones sino como escritores que eligen unos temas y eluden otros.</strong> Esto pasa porque seguramente muchos varones criaron, pero no lo contaron. Quiz&aacute;s porque no lo consideraban un tema digno de poetizar, pero tambi&eacute;n porque no hab&iacute;a una comunidad que estuviera abriendo una conversaci&oacute;n sobre eso. Aqu&iacute; est&aacute; la cuesti&oacute;n: no es tanto qu&eacute; hace un padre sino por qu&eacute; estamos tardando tanto, reci&eacute;n ahora estamos empezando a abrir una conversaci&oacute;n que es familiar, es colectiva, pero tambi&eacute;n es literaria y pertenece al imaginario.<strong> Y ah&iacute; es donde interviene perversamente el imaginario. Si pensamos en lo audiovisual, en el </strong><em><strong>mainstream</strong></em><strong> por lo menos, la &uacute;nica uni&oacute;n posible entre un hombre y un beb&eacute; es una comedia pedorra en la que un se&ntilde;or se queda horrorizadamente a solas con un beb&eacute; porque algo sali&oacute; mal</strong>. El subtexto es que es esencialmente gracioso y torpe asistir a la interacci&oacute;n entre un pap&aacute; y un beb&eacute;. Eso no puede salir bien &iquest;no? Entonces siempre es una comedia. Si es un drama es porque hay una viudez, una p&eacute;rdida. Siempre hay un accidente que explica la extra&ntilde;a reuni&oacute;n entre un hombre y un beb&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; cre&eacute;s que aparece esa diferencia entre beb&eacute;s y ni&ntilde;os un poco m&aacute;s grandes?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo mismo era uno de esos hombres que dec&iacute;an &ldquo;me gustan los ni&ntilde;os a partir de tal edad&rdquo;, que es la edad del lenguaje, de la raz&oacute;n, de los filtros emocionales, cuando ya hay una cierta educaci&oacute;n en lo que Freud llamaba el malestar en la cultura. Las personas cuando ya han sido atravesadas por lo que llamamos civilizaci&oacute;n. <strong>Entonces hay ya como unos rituales que est&aacute;n hechos. Pero antes de eso, &iquest;qu&eacute; v&iacute;nculo posible hay? Un beb&eacute; es pre-verbal, no tiene filtro emocional, es todo llanto, tiene un cuerpo un&aacute;nimemente vulnerable. Es decir todo eso que a los varones no nos ense&ntilde;an.</strong> Entonces, &iquest;con qu&eacute; herramientas no biol&oacute;gicas, culturales, afectivas, psicol&oacute;gicas, te pod&eacute;s relacionar con un ser que es la otra cara de tu supuesta identidad de g&eacute;nero? Como que no ten&eacute;s herramienta posible. Es todo lo que no sab&eacute;s y no ten&eacute;s. Y eso va generando, va reforzando esta distancia aparentemente natural con el beb&eacute;. Dentro de esa distancia est&aacute; el no hablar de nuestros beb&eacute;s. Te dedic&aacute;s a cambiar pa&ntilde;ales, pero cuando termin&aacute;s volv&eacute;s al gran tema pol&iacute;tico, semi&oacute;tico, de turno. Dicho sea lo cual yo estudi&eacute; ling&uuml;&iacute;stica, me encanta la semi&oacute;tica y me considero altamente interesado en la pol&iacute;tica as&iacute; que no lo digo con desd&eacute;n sino lamentando la manera limitada en que entendemos estas cuestiones.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se arma esto del gran tema versus el tema pequeño. Y esta falacia de lo pequeño y lo grande tiene mucho que ver con nuestra educación, ya no solo como varones sino como escritores que eligen unos temas y eluden otros.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En este sentido, de todos los padres posibles sos un padre que escribe, que en este caso tom&oacute; este punto de partida para un libro. &iquest;Fue inevitable?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tener hijos es lo m&aacute;s natural del mundo pero tambi&eacute;n lo m&aacute;s extra&ntilde;o del mundo como es el sexo o el amor, o la muerte. <strong>Entonces s&iacute;, un nacimiento es tan evidente y misterioso como una muerte. Entonces es importante y digno de escribirse, as&iacute; como todo lo que damos por sentado es lo m&aacute;s urgente que tenemos para repensar.</strong> Con la primera ecograf&iacute;a, que fue la primera raz&oacute;n por la cual empec&eacute; a tomar nota, tuve la sensaci&oacute;n de estar asistiendo, como se dice en el libro, a una pintura rupestre del futuro. Es decir, a algo que era mitad ancestral, at&aacute;vico e id&eacute;ntico al principio de los tiempos y, por otro lado, a un fen&oacute;meno de vanguardia y casi de ciencia ficci&oacute;n, de alta tecnolog&iacute;a, muy sofisticado teniendo en cuenta que <strong>la mayor parte de la humanidad nunca fue ecografiada, incluy&eacute;ndome a m&iacute;</strong>. Hace muy poquitas generaciones que ecografiamos a los fetos. As&iacute; que me mov&iacute;a entre la sombra de c&oacute;mo no escribir esto si es trascendental como la muerte de mi madre o como mi iniciaci&oacute;n sexual y la conciencia un poco extra&ntilde;ada de que en mi biblioteca casi no hay nada de esto. Entre la evidencia y el silencio era una sensaci&oacute;n muy rara tomar nota sobre esto. Pero al principio era la idea de hacerle simplemente un regalo de bienvenida a nuestro hijo. Como no s&eacute; tejer, todav&iacute;a no puedo gestar, &iquest;qu&eacute; puedo hacer en este momento? Pens&eacute; que pod&iacute;a tejer un librito para entreg&aacute;rselo a la criatura como regalo de bienvenida y tambi&eacute;n como construcci&oacute;n de un interlocutor, para construir puentes con &eacute;l, incluso prenatales, como se ve en el libro. <strong>El hecho de dirigirse a alguien que viene existiendo era una forma de crear una intimidad con esa criatura, de hablarle, de imaginarlo. Una mezcla de separaci&oacute;n y proyecci&oacute;n.</strong> Hacer algo con esa espera que no fuera simplemente pasivo, mirar para otro lado hasta que llegue el momento pasillo del se&ntilde;or de las pel&iacute;culas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con la primera ecografía tuve la sensación de estar asistiendo a una pintura rupestre del futuro. Es decir, a algo que era mitad ancestral, atávico e idéntico al principio de los tiempos y, por otro lado, a un fenómeno de vanguardia. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>El narrador en alg&uacute;n momento va hacia sus propias memorias, habla de &ldquo;crecer entre omisiones&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo pensaste el v&iacute;nculo entre paternidad y memoria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese es otro aspecto interesante para m&iacute; que me atrajo mucho de esta escritura mucho antes de que fuese un libro: narrarle a nuestro hijo todo eso que sabemos que no recordar&aacute;, pero tambi&eacute;n trabajar con ese hueco inaugural de la memoria de todo individuo, tenga o no familia, que es que <strong>desde que nacemos empezamos a caminar sobre un agujero negro</strong>. Porque es sumamente asombroso que no recordemos nuestro casi a&ntilde;o adentro de nuestra madre, que es el lugar de residencia m&aacute;s decisivo que hemos tenido. Despu&eacute;s, &iexcl;que no recordemos nuestro nacimiento es directamente inaceptable! (risas). <strong>Es como si de pronto nos fu&eacute;ramos de viaje a un lugar y record&aacute;ramos a partir del segundo o tercer a&ntilde;o y no te acordaras de cuando decidiste ir o cuando aterrizaste. &iquest;Qu&eacute; es eso? Es sumamente bizarro</strong>. No recordamos cuando aprendemos a hablar, a comer, a respirar, a caminar. O sea, esto es una idea medio a lo Camus pero es profundamente absurda la existencia humana desde ah&iacute;. Despu&eacute;s est&aacute; el olvido, que es algo distinto. Porque el olvido es como la fragilidad de la memoria, pero nuestra conciencia se asienta no sobre el olvido sino sobre la imposibilidad del recuerdo.&nbsp;
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                    alt="Andrés Neuman pasó su infancia en Buenos Aires hasta que sus padres debieron exiliarse a España durante la dictadura. Actualmente vive con su familia en Granada."
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            <span class="title">
                Andrés Neuman pasó su infancia en Buenos Aires hasta que sus padres debieron exiliarse a España durante la dictadura. Actualmente vive con su familia en Granada.                            </span>
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        <strong>Tambi&eacute;n aparecen los recuerdos ajenos trasladados, contados, narrados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me fascinaba mucho pensar en que nada de lo narrado en el libro mi hijo lo va a recordar jam&aacute;s. Ni una sola coma. <strong>Pero tambi&eacute;n hab&iacute;a un trabajo retrospectivo como de recuperar una memoria nunca tenida</strong>. <strong>Casi la reinvenci&oacute;n del hueco de la memoria: &iquest;c&oacute;mo habr&aacute; sido vestir pa&ntilde;ales tanto tiempo?, &iquest;c&oacute;mo ser&aacute; cagarse encima todo el tiempo?</strong> Y, claro, est&aacute; la cuesti&oacute;n de escribirle una carta de amor a alguien que no sabe que existen las palabras. Esto ya era una especie de desaf&iacute;o literario que me parec&iacute;a muy estimulante porque la literatura siempre trabaj&oacute; con los l&iacute;mites del lenguaje. O por lo menos la que a m&iacute; m&aacute;s me gusta. <strong>Tambi&eacute;n la poes&iacute;a, que es una pregunta sobre hasta d&oacute;nde se puede nombrar o c&oacute;mo poner en palabras a eso que va m&aacute;s all&aacute; de las palabras. </strong>Y de pronto el amor por una criatura peque&ntilde;a es todo el tiempo as&iacute;. No es el punto de llegada conceptual, es el punto de partida. Nunca amaste tanto a alguien con quien no pod&eacute;s compartir un idioma. S&iacute; un lenguaje pero no un idioma.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El olvido es como la fragilidad de la memoria, pero nuestra conciencia se asienta no sobre el olvido sino sobre la imposibilidad del recuerdo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y en cuanto a tu propia memoria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como le pasa a cualquier persona que convive con una criatura, todo esto me llev&oacute; a pensar en mi propia infancia, en mis propios ancestros</strong>, en mi madre que muri&oacute; muy joven, y tambi&eacute;n en ese otro hueco: c&oacute;mo el pasado, y no solo el futuro, acelera con una nueva vida. Porque el pasado empieza a acelerar, te rebasa y se vuelve a poner delante y espera que llegues. En mi caso fue el de mi madre, que muri&oacute; muy joven. <strong>Hac&iacute;a muchos a&ntilde;os que no me sent&iacute;a tan hu&eacute;rfano como ahora que soy padre. Entonces apareci&oacute; por otro lado la misi&oacute;n de narrarla: nunca fue tan necesario para m&iacute; hablar de mi madre</strong> y narr&aacute;rsela a mi hijo para que empiece a existir del mismo modo que habl&eacute; con &eacute;l cuando todav&iacute;a no hab&iacute;a nacido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ser padre para volverse m&aacute;s hijo que nunca.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. <strong>Pero este es un proceso totalmente universal, no hace falta ser madre o padre para eso porque todo el mundo se dirige hacia su infancia o la relee o tiene un momento como de reencuentro ya sea grato o cr&iacute;tico con las figuras maternas o paternas</strong>. Esto le pasa a cualquier persona, te alej&aacute;s de la infancia hasta que sin darte cuenta la ten&eacute;s encima otra vez. Y una de las ocasiones para que esto pase es un hijo. No es imprescindible que lo haya pero es como una ocasi&oacute;n casi irresistible para que esto pase. Aparecen esas heridas fundantes que todo el mundo tiene en su vida. El caso m&iacute;o y de mi hermano es la p&eacute;rdida temprana de la madre y el exilio familiar. Me resulta interesante pero tambi&eacute;n un poco aterrador que ahora esas dos heridas que cre&iacute;a cicatrizadas hac&iacute;a largo tiempo volvieran. Yo hice la escuela en Espa&ntilde;a, me sent&iacute; muy extranjero en Espa&ntilde;a durante muchos a&ntilde;os, pero treinta y pico de a&ntilde;os despu&eacute;s no me sent&iacute;a un sujeto dr&aacute;sticamente extranjero. Ya hablo como espa&ntilde;ol en Espa&ntilde;a, mi mujer es espa&ntilde;ola, mi hijo es espa&ntilde;ol. Hice la universidad en Espa&ntilde;a, en fin, viv&iacute; la mayor parte de mi vida ah&iacute;. <strong>Sin embargo ten&eacute;s un hijo de pronto y pens&aacute;s hijo, &iquest;vamos a los </strong><em><strong>columpios</strong></em><strong> que en Argentina se dicen </strong><em><strong>hamacas</strong></em><strong>?</strong> &iquest;Vamos al <em>parque</em> que en Argentina se dice <em>plaza</em>? Te est&aacute;s comiendo una <em>fresa</em> que en Argentina se llama <em>frutilla</em>. Qu&eacute; rara la palabra <em>frutilla</em>. <em>Fresa</em> tambi&eacute;n es rara &iquest;no? De repente volv&eacute;s a la crisis del nombrar, que es una cosa que mi hermano y yo vivimos en la escuela cuando tuvimos que reaprender la lengua materna. Es decir, mi hijo est&aacute; a punto de darse cuenta de que su pap&aacute; es extranjero.<strong> Es curioso c&oacute;mo el exilio y la orfandad, que son dos marcas de muchas personas y desde luego en mi vida son esenciales, de pronto vuelven</strong>. En lugar de una gran sabidur&iacute;a y una gran fortaleza cuidadora lo que siento es una enorme desprotecci&oacute;n ante esto que yo cre&iacute;a medio atado. Hay que empezar todo de nuevo en la compa&ntilde;&iacute;a abrumadora de mi hijo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace unos meses entrevist&eacute; a Eduardo Halfon, que tambi&eacute;n public&oacute; un libro en el que recupera escenas de su reciente paternidad. Entre otras cuestiones, &eacute;l comentaba que detesta el mote de &ldquo;autoficci&oacute;n&rdquo; (N. de la R. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/eduardo-halfon-autoficcion-parece-nefasto_1_9629983.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En la entrevista se&ntilde;ala entre otras cosas, que en mayor o menor medida &ldquo;toda literatura es autobiogr&aacute;fica&rdquo; y &ldquo;toda escritura es ficci&oacute;n&rdquo;</strong></a><strong>). &iquest;C&oacute;mo te llev&aacute;s vos con este t&eacute;rmino?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siento cosas diferentes. Por un lado, depende de c&oacute;mo lo tomes. Si lo tomas con conciencia hist&oacute;rica literaria la autoficci&oacute;n existe desde que existe la novela porque la novela naci&oacute; como autoficci&oacute;n. Uno podr&iacute;a pensar, al menos en castellano, en el <em>Lazarillo de Tormes</em>,<em> </em>que desde que empieza hasta que termina intenta dar cuenta de la propia biograf&iacute;a con intenciones interesadas determinadas de L&aacute;zaro que se descubren al final del libro. <strong>Tambi&eacute;n pod&eacute;s pensar que la idea de la novela burguesa o moderna o narrada por un yo est&aacute; en el origen mismo de la narrativa tal y como la entendemos hoy. Visto as&iacute; es cero novedad. </strong>Visto desde la idea de qu&eacute; es ficci&oacute;n o qu&eacute; es imaginario sigue teniendo un elemento provocador, perturbador, que es interesante porque pone en crisis las dicotom&iacute;as. Esto me parece muy saludable porque <strong>creo que una de las dicotom&iacute;as m&aacute;s absurdas de la historia es la de realidad versus ficci&oacute;n</strong>. Como si la realidad tuviese una gram&aacute;tica y una sintaxis y la pudi&eacute;ramos fotocopiar diciendo &ldquo;esto es lo que pas&oacute; en realidad&rdquo;. &iquest;As&iacute; con esa prosodia pas&oacute;? &iexcl;Qu&eacute; maravilla, qu&eacute; prodigio! (risas)
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/andres-neuman-anos-no-sentia-huerfano-ahora-padre_1_9802002.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Jan 2023 04:30:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andrés Neuman: “Hacía muchos años que no me sentía tan huérfano como ahora que soy padre"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andrés Neuman,Libros,Literatura,Paternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Notas sobre la paternidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/atencion-flotante/notas-paternidad_132_9695922.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88b4e0c7-e159-484e-8456-477003de8514_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Notas sobre la paternidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alexandra Kohan escribe sobre la paternidad y dice, parafraseando a Richard Ford, que un padre es una otredad que siempre se escapa.</p></div><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La comprensión incompleta de las vidas de nuestros padres no es algo que les afecte a ellos. Nos afecta sólo a nosotros

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Richard Ford</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>I.</strong>&nbsp;Una de las cosas que m&aacute;s me gustan del psicoanalista Guy Le Gaufey es que est&aacute; metido en eso de lo que se ocupa. A la vez que est&aacute; pensando cuestiones arduas, complejas, y por momentos tediosas, echa mano a algo de su propia historia. No lo hace a modo de ejemplo sino, creo yo, como un efecto de lectura. Como si estuviera leyendo esas escenas que recuerda desde sus intereses actuales, como si fuera a buscar el germen -no el origen- de algo de lo que se ocup&oacute; siempre, como si a partir de ah&iacute; pudiera decir eso ya estaba ah&iacute;.&nbsp;Ahora leo un libro suyo acerca del padre en Freud y en Lacan que comienza con una experiencia infantil con su padre. Dice: &ldquo;Alguna vez tuve dificultades con las unidades de medidas&rdquo; y luego cuenta una situaci&oacute;n embarazosa que vivi&oacute; de ni&ntilde;o al decir, en una clase, que hab&iacute;a visto un metro cuadrado. A partir de esa escena sigue la pista de sus intereses posteriores y ubica una pregunta: &ldquo;&iquest;qu&eacute; hay de real en todo esto?&rdquo; -dice que el libro surge tambi&eacute;n de esa preocupaci&oacute;n-. Y luego dice lo siguiente: &ldquo;nada pod&iacute;a hacer callar esa interrogaci&oacute;n puntual, es cierto, pero perfectamente iterativa como cuando inspeccionamos sin cesar con la punta de la lengua ese diente que sabemos que nos hace doler&rdquo;. La pregunta por el padre &iquest;no es tambi&eacute;n esa iteraci&oacute;n que no se detiene? &iquest;Preguntar por el padre no es tambi&eacute;n hacer doler un diente? &iquest;Y no es tambi&eacute;n como echar sal en una llaguita: arde un poco pero evita que la herida se expanda? -s&oacute;lo que a veces la sal no est&aacute; del todo disuelta en el agua-.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>II.&nbsp;</strong>&ldquo;Decididamente algo no funcionaba muy bien cuando uno trataba de saber lo que fuera&rdquo;. La frase de Guy Le Gaufey, derivada de sus reflexiones acerca de la f&iacute;sica, las superficies y las medidas que nunca son exactas -para luego ocuparse del&nbsp;padre-, funciona como lectura de&nbsp;<em>La otra hija</em>, de Santiago La Rosa -editada por Sigilo-. Porque se trata de eso mismo: la s&uacute;bita pregunta de un hijo acerca de qui&eacute;n es realmente su padre. Es una pregunta que se desencadena en el protagonista cuando nace su hija. Y es que ese pasaje de hijo a padre -un pasaje que no es de una vez y para siempre, que no es limpio, que no es sin restos, que nunca es un pasaje definitivo porque nadie deja de ser hijo- hace de su padre, otro. Hace de su padre un enigma. &iquest;Acaso no lo era antes? Lo cierto es que ese padre convertido en enigma, encarnando una opacidad imposible de atravesar, da inicio a una pesquisa por parte de su hijo, pesquisa que intenta precisar ciertas coordenadas paternas, que intenta dar respuesta a preguntas que nunca antes se hab&iacute;an formulado, pesquisa que tiende -parad&oacute;jicamente- a hacer de su padre un personaje cada vez m&aacute;s desconocido. La novela despliega esa b&uacute;squeda. Cuando termin&eacute; de leerla pens&eacute; que un padre es siempre una versi&oacute;n, la versi&oacute;n de un agujero<strong>.</strong>
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            <span class="title">
                Notas sobre la paternidad                            </span>
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        <strong>III.&nbsp;</strong>&iquest;Acaso el edipo no es eso: la versi&oacute;n que la neurosis nos brinda de lo que es un padre? No es s&oacute;lo eso, pero tambi&eacute;n es eso: relatos, novelas, ficciones alrededor de ese enigma llamado padre. El psicoan&aacute;lisis -en el mejor de los casos- no se confunde con la neurosis. Una cosa es el padre para la neurosis, otra es el padre para el para el psicoan&aacute;lisis. Jorge Jinkis dice que &ldquo;el mito individual est&aacute; m&aacute;s cerca de los delirios con los que la neurosis llena el hueco de una pregunta verdadera&rdquo;. Tambi&eacute;n dice: &ldquo;inevitablemente fuera de lugar (...) la c&eacute;lebre incertidumbre sobre la paternidad (...) Es por eso que le pedimos ayuda a los poetas. No porque sabr&iacute;an m&aacute;s o menos sobre este misterio atormentador que tambi&eacute;n abraza al discurso del psicoan&aacute;lisis. No es que el poeta conozca el nombre de las cosas, pero la lengua lo elige para entregarlo a esa oscura incapacidad de nombrar que aqueja a la palabra y que hace de la met&aacute;fora la ley de esa inadecuaci&oacute;n radical que asola a&nbsp;<em>Padre</em>&rdquo;.&nbsp;El padre acaso sea una piedra en el camino (Edipo mat&oacute; a un hombre que se le interpuso en el camino). No hace falta matar al padre, tampoco eternizarlo. Con reducir la piedra del camino y ponerla en el zapato, se puede andar.
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    </figure><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>IV.</strong>&nbsp;En 1985 el Congreso Nacional sancion&oacute; la Ley de Patria Potestad compartida. La Ley 23.264 reconoce los derechos de las mujeres respecto de sus hijos. Luego, con la aprobaci&oacute;n del nuevo C&oacute;digo Civil en 2014, la patria potestad pas&oacute; a llamarse responsabilidad parental. Sigue habiendo padres que se borran, s&iacute;. Y tambi&eacute;n sigue habiendo madres que no quieren compartir a sus hijos con el padre, que los quieren mantener en un r&eacute;gimen de visitas. Para muchas mujeres patriarcado y padre son equivalentes. Y queriendo hacer caer uno, se llevan puesto&nbsp;el otro.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>V.</strong>&nbsp;La dedicatoria de la pel&iacute;cula es &ldquo;a mi pap&aacute;&rdquo; y parece ser la &uacute;nica. Luego de un peque&ntilde;o espacio se agrega &ldquo;y a mi mam&aacute;&rdquo;. En ese espacio, en esa suspensi&oacute;n entre uno y otro, en ese lapso en el que parec&iacute;a que todo era para el padre, Ana Garc&iacute;a Blaya hace de su film&nbsp;<em>Las buenas intenciones</em>&nbsp;un lugar que termina diluyendo esa peque&ntilde;a jerarqu&iacute;a insinuada en la dedicatoria. Como si la pregunta inc&oacute;moda y fuera de lugar: &ldquo;&iquest;a qui&eacute;n quer&eacute;s m&aacute;s: a pap&aacute; o a mam&aacute;?&rdquo;, pronunciada sin pudor y sin temblor por algunos adultos, fuera expuesta en su m&aacute;s est&uacute;pida existencia. Esa es acaso la enunciaci&oacute;n de la pel&iacute;cula: no hay culpables, no hay se&ntilde;alamientos de un padre irresponsable frente a una madre responsable, no hay jerarqu&iacute;as, no hay acusaciones, no hay abogados, no hay superioridades morales. Hay dos que se han querido y que no hacen de eso que no funcion&oacute; &mdash;&iquest;no funcion&oacute;?&mdash; un clima agobiante para los hijos. Hay dos, un hombre y una mujer, que deciden no arrasar con la historia que los hizo padres de Amanda, Lala y Manuel; que deciden preservarlos, que deciden preservar su infancia. Y es ah&iacute;, en esa infancia, en esa infancia escrita hoy, que se pueden leer las buenas intenciones. Con buenas intenciones no alcanza, es cierto, pero tampoco alcanzar&iacute;a sin esas buenas intenciones: que son las del padre y que son tambi&eacute;n las de la madre. Porque Cecilia, la madre, no se&ntilde;ala a Gustavo, el padre, como el culpable ni se queja de que no est&eacute; a la altura del &ldquo;padre ideal&rdquo;. Cecilia entiende que un padre no es solamente un hombre proveedor. A veces me pregunto por qu&eacute; algunas mujeres no logran separarse sin entrar en una guerra con el padre de sus hijos. Como si no pudieran distinguir a ese padre de sus hijos del hombre del que se quieren separar. No me refiero a los juicios cuando son justos porque el padre se borra, me refiero al gesto de querer borrar al padre que quiere estar presente. Me refiero a la manera en que todav&iacute;a insiste la idea de que los hijos son propiedad de la madre. Suele apenarme leer en el &aacute;mbito p&uacute;blico el modo en que algunas mujeres denigran a los padres de sus hijos. A veces me pregunto si esa guerra no es la que muestra que todav&iacute;a no han podido separarse. Si el odio que le dirigen al padre de sus hijos no es la cifra de lo que las mantiene atadas a ellos. Si no es una insistencia en erigir -parad&oacute;jicamente- un padre ca&iacute;do, inservible y que nunca est&aacute; a la altura de sus expectativas. Si no es un modo de aferrarse, una y otra vez, a ser una madre tambi&eacute;n para ellos. La &eacute;pica materna arrasa, muchas veces, con la posibilidad de que los hijos tengan tambi&eacute;n un padre. El que sea. &iquest;Darle lugar a un padre? S&iacute;. Pero d&aacute;ndoles lugar a los hijos para que se inventen su propia versi&oacute;n del padre -que de todas maneras suceder&aacute;-.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>VI.</strong>&nbsp;Nunca es inocuo para los hijos ser un bot&iacute;n de la guerra de los padres, nunca.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>VII.</strong>&nbsp;Las madres seguimos teniendo buena prensa, los padres siguen teniendo mala prensa. No importa lo que hagamos, no importa lo que hagan. Pocas cosas m&aacute;s conservadoras y&nbsp;m&aacute;s machista que sacralizar a las madres y estigmatizar a los padres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>VIII.&nbsp;</strong>&iquest;Qu&eacute; se hace con la decadencia de un padre, adem&aacute;s de odiarlo? &iquest;C&oacute;mo se lidia con su desintegraci&oacute;n para que no sea insoportable? Daniel Guebel escribi&oacute; la sobrecogedora novela&nbsp;<em>El hijo jud&iacute;o</em>&nbsp;-PRH-. Dijo acerca de la novela: &ldquo;Contar no es saber sino preguntarse y darse respuestas y aceptar su provisoriedad&rdquo;. Y tambi&eacute;n: &ldquo;Hab&iacute;a decidido publicarlo antes de que mi padre muriera, no quer&iacute;a contar la escena final, la de su muerte, que ven&iacute;a a paso lento, prefigurada. Pero pocos meses despu&eacute;s &eacute;l muri&oacute; y yo volv&iacute; sobre el escrito y puse lo que faltaba. Y esa es la versi&oacute;n, siempre incompleta, pero &uacute;ltima, la indefinible definitiva que mis bellas amigas, Silvia Bardel&aacute;s y Beatriz Gonz&aacute;lez, acaban de publicar en su sello De Conatus&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>IX.&nbsp;</strong>&ldquo;En esos reajustes que el duelo produce sin que lo sepamos&rdquo;, escribe Guy Le Gaufey. Y pienso en&nbsp;<em>Mi libro enterrado</em>&nbsp;-Mansalva-, de Mauro Libertella, acerca de la enfermedad y la muerte de su padre -que tambi&eacute;n escrib&iacute;a-: &ldquo;Su autobiograf&iacute;a fue el &uacute;nico libro que me dio una vez terminado para que lo lea antes de su publicaci&oacute;n. Lo encar&eacute; con entusiasmo y v&eacute;rtigo, pero hubo muchos detalles que se me pasaron en esa primera lectura. Era un libro que podr&iacute;a entender si &eacute;l ya no estaba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>X.&nbsp;</strong>Mi pap&aacute; siempre se olvidaba de los cumplea&ntilde;os. El m&iacute;o no era una excepci&oacute;n -&iquest;por qu&eacute; lo ser&iacute;a?-. Luego de varios a&ntilde;os de pretender que de mi cumplea&ntilde;os s&iacute; se acordara, luego de enojarme alg&uacute;n tiempo por eso, supe que ese signo de amor que yo esperaba de &eacute;l y que &eacute;l no me daba, no pod&iacute;a hacerse absoluto. Dejar mi capricho de lado, dejar de pedirle eso que &eacute;l no ten&iacute;a, dejar de pedirle ser la excepci&oacute;n, dejar de pedirle que fuera el padre que yo imaginaba, me posibilit&oacute; experimentar por fin todo su amor, el que s&iacute; ten&iacute;a, el que s&iacute; hab&iacute;a. Cumplo a&ntilde;os el 29 de enero. Cada 28 lo llamaba para record&aacute;rselo y as&iacute;, el 29, recib&iacute;a el tan esperado llamado. Nos re&iacute;amos del artificio, mientras nos dispon&iacute;amos al juego.&nbsp;Y es que el an&aacute;lisis tambi&eacute;n hace de los padres, padres posibles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>XI.&nbsp;</strong>No s&eacute; qu&eacute; es un padre. El psicoan&aacute;lisis ensaya algunas respuestas. Pero no s&eacute; para qu&eacute; sirven, supongo que para detener la pregunta por un rato. En la experiencia de cada uno de nosotros, un padre es lo que hacemos con &eacute;l, un padre se va escribiendo entre las adjetivaciones esperables: ausente, presente, amable, terrible, ca&iacute;do, potente, soberbio, aband&oacute;nico, irresponsable, blando, autoritario, fallado, irremplazable. Un padre nunca est&aacute; a la altura de su funci&oacute;n, por suerte. Un padre que no se sabe y, a&uacute;n as&iacute;, se narra. Porque un padre, parafraseando a&nbsp;Richard Ford, es una otredad que siempre se escapa.
    </p><p class="article-text">
        <em>AK</em>
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      <dc:creator><![CDATA[Alexandra Kohan]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/atencion-flotante/notas-paternidad_132_9695922.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Nov 2022 10:22:17 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[De la neurosis al deseo de hijo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/neurosis-deseo-hijo_129_9621917.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a464a75-50e3-436d-8654-3db096ec9c41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la neurosis al deseo de hijo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué hay detrás del deseo de hijo? Desde la neurosis a los millenials, Luciano Lutereau ensaya algunas hipótesis que rodean al tema.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Un amigo &iacute;ntimo y un enemigo odiado siempre han sido para m&iacute; exigencias requeridas por mi vida de sentimiento; sab&iacute;a c&oacute;mo consegu&iacute;rmelos de nuevo, tanto a uno como al otro, y no es extra&ntilde;o que mi ideal de infancia se haya realizado a punto tal que mi amigo y enemigo hayan coincidido en la misma persona&rdquo;, escribe Freud en una carta a Fliess.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; narra uno de los n&uacute;cleos de su neurosis, que no solo le perteneci&oacute; toda la vida (por su lucha con disc&iacute;pulos amados a los que, luego, expuls&oacute; del psicoan&aacute;lisis), sino que es m&aacute;s com&uacute;n de lo que nos imaginamos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Bebé/Filip Mroz Oko                            </span>
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        &iquest;Qu&eacute; es analizarse? Es trascender esta estructura basada en, por un lado, amar a unos y, por otro lado, odiar a otros; que esta disyunci&oacute;n deje de ser una exigencia sentimental. Porque sabemos c&oacute;mo termina eso: los amados de hoy son los odiados de ma&ntilde;ana. Y esto vale para la pol&iacute;tica, pero tambi&eacute;n para una relaci&oacute;n de pareja cuando alguien &ndash;sin matiz&ndash; pasa a decir que tir&oacute; a la basura los mejores a&ntilde;os de su vida con tal o cual.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; produce esta exigencia neur&oacute;tica? El delirio de traici&oacute;n, la incapacidad para duelar un v&iacute;nculo, el horror a la soledad y la voz propia, el refugio en la camarilla, la segregaci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo se reconoce a alguien que se analiza? Cuando hablar con esa persona no te pone de un lado u otro; cuando su capacidad de escuchar es superior a la de juzgar; cuando no te quiere como amigo ni enemigo; cuando no te quiere comprar ni te quiere vender; cuando es alguien con quien se puede hablar.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el an&aacute;lisis de alguien se reconoce tambi&eacute;n por la posici&oacute;n que tiene ante sus padres. Esto es lo que se conoce como escena primaria, que consiste en estar como espectador del goce de la pareja parental. Esta posici&oacute;n de espectador, cuando no est&aacute; analizada, se narra como si el sujeto estuviera en la escena &ndash;cuando, en realidad, es un tercero (est&aacute; afuera).
    </p><p class="article-text">
        Poder situar que uno no sabe qu&eacute; uni&oacute; o une a sus padres es un umbral que se atraviesa con angustia. Siempre es algo vinculado con el espanto, porque no hay lazo &ndash;m&aacute;s que por identificaci&oacute;n&ndash; que se funde en un ideal.
    </p><p class="article-text">
        Reconocer el artificio de la uni&oacute;n de los padres, descompletar el relato familiar, escuchar que lo que se dice que une a dos personas (o lo que los separ&oacute;) no es m&aacute;s que un velo para un deseo del que no tenemos la menor idea, es un paso importante en todo an&aacute;lisis y un indicador preciso.
    </p><p class="article-text">
        Tanto quienes romantizan la historia de amor de los padres, como quienes asumen un desenga&ntilde;o por decepci&oacute;n, no hacen m&aacute;s que confirmar la m&aacute;s b&aacute;sica de las posiciones del neur&oacute;tico: contar la historia como si hubiera estado ah&iacute;, donde nunca estuvo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tanto quienes romantizan la historia de amor de los padres, como quienes asumen un desengaño por decepción, no hacen más que confirmar la más básica de las posiciones del neurótico: contar la historia como si hubiera estado ahí, donde nunca estuvo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A algunos neur&oacute;ticos esto les ocurre en relaci&oacute;n a sus propios recuerdos, cuando algo que cuentan no saben si lo vivieron o se lo contaron; cuando pueden actuar un relato como si les estuviera pasando en ese mismo momento.
    </p><p class="article-text">
        Un neur&oacute;tico es un espectador excluido que se cree en la escena; por eso cada tanto hay que decirle a alguno: &ldquo;Y vos qu&eacute; te metes&rdquo;, o como ya lo dijo Moria: &ldquo;El decorado se calla&rdquo;. La neurosis es mirona, pero ese no es el problema, no lo ser&iacute;a si la curiosidad no estuviera mal usada, torpemente, para creer en la escena. El neur&oacute;tico no tiene la menor idea de nada, pero cree&hellip; para no angustiarse.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;La cuesti&oacute;n ser&iacute;a no creer? No. El escepticismo es tan torpe como la creencia ingenua. Otra cosa es creer en el artificio y poder hacerse la pregunta por lo velado. Tambi&eacute;n tener el valor de admitir que bajo el velo no hay nada. Porque perder el lugar de espectador de esa nada implica sacrificar la posici&oacute;n de hijo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora s&iacute;, entonces, el deseo de hijo. Expresi&oacute;n que puede ser le&iacute;da de dos maneras: por un lado, desear como hijo &ndash;algo que, como ya vimos, es propio de la neurosis; por otro lado, el deseo que lleva hacia la filiaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin duda es preciso haber hecho alg&uacute;n tratamiento de la propia posici&oacute;n de hijo para que la llegada de un ni&ntilde;o no sea apenas una continuaci&oacute;n de la estrategia con que la neurosis busca espiar su parentalidad; es lo que ocurre con los padres que les preguntan todo el tiempo a sus hijos cuestiones que tendr&iacute;an que decidir ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que alguna vez llam&eacute; &ldquo;destituci&oacute;n parental&rdquo;, basada en el refuerzo de la inseguridad con que los padres viven su funci&oacute;n, y el modo en que no quieren estar jam&aacute;s en el lugar de quienes puedan ser vistos como &ldquo;malos&rdquo; o &ldquo;enemigos&rdquo; de sus hijos, lleva a pensar en una neurosis filiatoria. Es necesario volver a pensar, entonces, en el deseo de hijo &ndash;en sentido estricto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, aunque siempre sea deseo de algo, el deseo no tiene objeto.&nbsp;De ah&iacute; que la interpretaci&oacute;n de un deseo (con la atribuci&oacute;n de un objeto; por ejemplo, &ldquo;vos quer&eacute;s tal o cual cosa&rdquo;) sea reduccionista. Incluso esto vale para uno de los deseos que parece el m&aacute;s natural, el deseo de hijo.
    </p><p class="article-text">
        En el deseo de hijo no se desea un hijo. Como con todo deseo, a trav&eacute;s del deseo de hijo se responde a una demanda o expectativa. As&iacute; es que, por ejemplo, el deseo de hijo puede tener arraigo infantil, pero no se realiza salvo en situaciones muy puntuales; hoy una de las m&aacute;s comunes es como respuesta desafiante a la finitud biol&oacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s conocidas son otras respuestas: recurrir al deseo de hijo para que la pareja no se separe; a veces tambi&eacute;n para separarse de una vez por todas; para dejar en suspenso la exigencia laboral; para sentirse joven; para competir con amigo o una hermana; etc. Las opciones son m&uacute;ltiples y lo importante es que cada analista se haga una idea de a qu&eacute; demanda responde su paciente cuando le anuncia que va a tener un hijo y por qu&eacute; es a partir de ese deseo y no de otro.
    </p><p class="article-text">
        Hay personas que se embarazan cuando sus padres se enferman; otras en el medio de una pandemia o de una guerra; pocas veces el deseo de hijo se realiza de acuerdo con una planificaci&oacute;n. Los millennials tienen algo de raz&oacute;n cuando dicen que tener un hijo es mucha responsabilidad y que habr&iacute;a que pensarlo mucho antes de lanzarse a semejante aventura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los millennials piensan mucho y logran mantener a raya el deseo de hijo. Tanto que, despu&eacute;s, cuando quieren, a veces casi no pueden; porque el deseo de hijo no se delibera, no se pauta, sino que es uno de los deseos m&aacute;s primitivos y su refuerzo inconsciente es dif&iacute;cil de controlar.
    </p><p class="article-text">
        Nunca se sabe bien qu&eacute; se desea cuando se desea un hijo; ninguno de los ideales (de crianza, de amor, de cuidado, etc.) explica por qu&eacute;, de vez en cuando, alguien responde a una demanda a trav&eacute;s de un deseo de hijo.
    </p><p class="article-text">
        Responder a una demanda con un deseo es lo m&aacute;s humano que hay. Es responder de un modo que no es la satisfacci&oacute;n de la demanda. Es responder con la insatisfacci&oacute;n. Ese es el deseo, la insatisfacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, por qu&eacute; a veces se responde con ese tipo particular de insatisfacci&oacute;n que es un hijo, eso ya es otra cosa; aunque lo que es claro, es que m&aacute;s que algo normal, lo m&aacute;s sensato es que no haya deseo de hijo. Que ante una demanda, alguien pueda hacer una regresi&oacute;n que recupere ese deseo infantil &ndash;de hijo&ndash;, lo traiga al presente, en lugar de hacerlo con otro deseo, esto s&iacute; es extra&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Como todo deseo infantil, el de hijo, necesita una relaci&oacute;n con un anhelo preconsciente para abrirse paso. Ese anhelo es el que hoy falta, porque es el menos acorde a la realidad y sociedad en que se vive.
    </p><p class="article-text">
        El deseo de hijo tiene su origen en la infancia, es un deseo infantil &ndash;como todo deseo que se precie de tal&ndash;, pero curiosamente solo puede realizar cuando quien lo porta es capaz de perder su posici&oacute;n de hijo. Parad&oacute;jicamente, para acceder al deseo de hijo es preciso dejar de desear neur&oacute;ticamente como un hijo.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/neurosis-deseo-hijo_129_9621917.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Oct 2022 10:55:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la neurosis al deseo de hijo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Maternidad,Paternidades,Paternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Padres piden licencias paternales para crianzas con mayor equidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/padres-piden-licencias-paternales-crianzas-mayor-equidad_1_9257702.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30e240e9-d45c-49c3-886a-21b391ac7a66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Padres piden licencias paternales para crianzas con mayor equidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según datos del Indec, en Argentina el 95% de los niños de hasta 2 años no asisten a establecimientos educativos y esto afecta desproporcionadamente a las mujeres porque mientras ellas dedican 5,7 horas diarias la actividad no remunerada del cuidado, ellos ocupan sólo dos.</p></div><p class="article-text">
        La Campa&ntilde;a Ciudadana Paternar, que trabaja por la ampliaci&oacute;n de la licencia por paternidad, record&oacute; este domingo &ldquo;la importancia de que en los hogares haya m&aacute;s equidad en las tareas de cuidados&rdquo; de ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes, en coincidencia con el D&iacute;a de las Infancias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;En Argentina hay una gran desigualdad en las tareas del hogar: hoy en d&iacute;a las mujeres realizan m&aacute;s del 75% de las tareas dom&eacute;sticas no remuneradas y las infancias son v&iacute;ctimas de esta realidad, al crecer en hogares desiguales&rdquo;</strong>, dijo Mat&iacute;as Criado, integrante de la Campa&ntilde;a y padre de dos ni&ntilde;os de 8 y 3 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos del Indec, en Argentina el 95% de los ni&ntilde;os de hasta 2 a&ntilde;os no asisten a establecimientos educativos y esto afecta desproporcionadamente a las mujeres porque mientras ellas dedican 5,7 horas diarias la actividad no remunerada del cuidado, ellos ocupan s&oacute;lo dos.
    </p><p class="article-text">
        Como contrapartida, <strong>la mitad de las mujeres con ni&ntilde;os menores de 3 a&ntilde;os est&aacute;n fuera del mercado laboral, lo que redunda en una feminizaci&oacute;n de la pobreza y en un aumento de las desigualdades</strong> porque mientras algunas pueden volver r&aacute;pidamente al trabajo en virtud de la contrataci&oacute;n de cuidadores, otras deben recluirse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta realidad tiene profundas ra&iacute;ces culturales, hist&oacute;ricas y est&aacute; presente en nuestras leyes, siendo Argentina uno de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n m&aacute;s retrasados en ese sentido&rdquo;, dijo Criado, en una comunicado de la campa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Es que la legislaci&oacute;n vigente favorece esta divisi&oacute;n sexual del trabajo, ya que establece una licencia por maternidad de 90 d&iacute;as y una de paternidad de 2 d&iacute;as corridos, excluyendo a quienes fueron padres por adopci&oacute;n o por t&eacute;cnicas de fertilizaci&oacute;n humana asistida, pero tambi&eacute;n desalentando la contrataci&oacute;n de mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Atendiendo a esta situaci&oacute;n, <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/cuidar-igualdad-gobierno-presento-proyecto-ley-extender-licencias-paternidad-maternidad_1_8961278.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pasado 1 de mayo el presidente Alberto Fern&aacute;ndez anunci&oacute; el env&iacute;o al Congreso del proyecto de ley &ldquo;Cuidar en Igualdad&rdquo;</a> que, entre otras cosas, extiende las licencias a 126 y 90 d&iacute;as, adem&aacute;s de incorporar licencias por adopci&oacute;n y realizaci&oacute;n de t&eacute;cnicas de fertilizaci&oacute;n asistida o nacimientos por esta v&iacute;a, entre otras modificaciones.
    </p><p class="article-text">
        Criado destac&oacute; esta iniciativa equiparable a &ldquo;otros proyectos en el mismo sentido ya presentados&rdquo; y consider&oacute; que &ldquo;es momento de que el Congreso avance con esta agenda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A su tuno, Juli&aacute;n Novo, del mismo colectivo, record&oacute; que &ldquo;el D&iacute;a del Padre nos movilizamos en distintos puntos del pa&iacute;s y empezamos una campa&ntilde;a de firmas para mostrar el amplio apoyo que tiene este reclamo&rdquo;, al que adem&aacute;s adhieren &ldquo;diputados y diputadas de distintos signos pol&iacute;ticos, representantes sindicales y de distintos espacios de la sociedad civil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay excusas para que el Congreso no avance con esta agenda y creemos que el momento es ahora&rdquo;, concluy&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM con informaci&oacute;n de la agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/padres-piden-licencias-paternales-crianzas-mayor-equidad_1_9257702.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Aug 2022 16:08:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Padres piden licencias paternales para crianzas con mayor equidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paternidad,Licencia por paternidad,Día de las infancias]]></media:keywords>
    </item>
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