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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Torres Gemelas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/torres-gemelas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Torres Gemelas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Veinte años de Nueva York en Chinatown: de la resurrección tras el 11-S a la crisis de la pandemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/veinte-anos-nueva-york-chinatown-resurreccion-11-s-crisis-pandemia_1_8292098.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/488276e4-b58f-4056-b836-6ac1c98f9991_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Veinte años de Nueva York en Chinatown: de la resurrección tras el 11-S a la crisis de la pandemia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El barrio, a pocas manzanas de la Zona Cero, logró resucitar tras los atentados y ahora sufre las consecuencias del hundimiento de los negocios por la COVID-19 y los crecientes delitos de odio</p><p class="subtitle">Los "bebés del 11-S" que crecieron a la sombra de la tragedia y ahora temen el aniversario</p></div><p class="article-text">
        Cuando el segundo avi&oacute;n secuestrado por terroristas se aproxim&oacute; a la Torre Sur del World Trade Center el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/bebes-11-s-crecieron-sombra-tragedia-ahora-temen-aniversario_1_8279780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">11 de septiembre de 2001</a>, Amy Chin ya hab&iacute;a huido del lugar. El primer avi&oacute;n ya hab&iacute;a impactado contra la Torre Norte unos minutos antes y todo hab&iacute;a quedado cubierto de papeles y de humo.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entonces el cielo se volvi&oacute; naranja y el segundo avi&oacute;n se estrell&oacute; contra la Torre Sur&rdquo;, explica Chin, que en ese momento dirig&iacute;a una organizaci&oacute;n art&iacute;stica china.
    </p><p class="article-text">
        Consigui&oacute; llegar a su oficina, situada en una de las calles de Chinatown m&aacute;s al sur y m&aacute;s cercanas a Wall Street, y ya estaba dentro cuando sinti&oacute; que &ldquo;las ventanas se estremec&iacute;an y la tierra las tragaba&rdquo;, mientras en el exterior, una enorme nube gris se extend&iacute;a por la avenida. La Torre Sur acababa de derrumbarse. 
    </p><p class="article-text">
        El barrio de Chinatown, situado a pocas manzanas de la Zona Cero, se llen&oacute; de humo denso, escombros y personas con aspecto aturdido y cubiertas de ceniza, que se dirig&iacute;an hacia el norte de Manhattan. En los d&iacute;as siguientes, tambi&eacute;n se llen&oacute; de carteles de los desaparecidos &ndash;un rostro tras otro, sin que se conociera todav&iacute;a su suerte&ndash; y de miembros de la guardia nacional y de la polic&iacute;a, impidiendo que la gente y los veh&iacute;culos entraran en lo que se conoci&oacute; como &ldquo;la zona congelada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que pas&oacute; a continuaci&oacute;n no ten&iacute;a precedentes en Nueva York, pero tras la irrupci&oacute;n de la pandemia de la COVID&ndash;19 resulta muy familiar: calles vac&iacute;as, negocios paralizados, altas tasas de desempleo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El barrio de Chinatown, Nueva York, mayo de 2020.                            </span>
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        Los vecinos empezaron a estar muy preocupados por su salud; por <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/negro-cancer-despues-abundan-enfermedades_1_1942044.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el impacto que pod&iacute;a tener inhalar las part&iacute;culas t&oacute;xicas</a> que flotaban en el aire y por la incertidumbre absoluta sobre el futuro. Entonces, como ahora, esa crisis puso a prueba a la comunidad y dej&oacute; al descubierto sus problemas y, por extensi&oacute;n, las debilidades del pa&iacute;s en general. Sin embargo, tambi&eacute;n sirvi&oacute; de est&iacute;mulo a la poblaci&oacute;n para ponerse en marcha, mostr&oacute; las necesidades del barrio y demostr&oacute; su capacidad de recuperaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">El barrio aislado</h3><p class="article-text">
        El barrio chino de Manhattan es un enclave &eacute;tnico nacido de la exclusi&oacute;n, una gran iron&iacute;a, si tenemos en cuenta su proximidad con el ayuntamiento. Fundado por marineros y mercaderes chinos, que echaron ra&iacute;ces cerca de lo que entonces era una zona portuaria multi&eacute;tnica y multiling&uuml;e, la cifra de residentes creci&oacute; considerablemente durante la d&eacute;cada de 1870, cuando las oleadas de violencia antichina en el oeste de Estados Unidos empujaron a un gran n&uacute;mero de trabajadores chinos hacia la costa este. En 1882, la aprobaci&oacute;n de la Ley de Exclusi&oacute;n China congel&oacute; en gran medida a la comunidad durante ocho d&eacute;cadas, hasta que los cambios en la ley abrieron la inmigraci&oacute;n de pa&iacute;ses fuera de Europa occidental.
    </p><p class="article-text">
        Tras los atentados del 11-S, un lugar que se caracteriza por estar fuera de lugar qued&oacute; a&uacute;n m&aacute;s aislado. Durante ocho d&iacute;as, se bloque&oacute; la entrada de veh&iacute;culos y de personas no residentes y el acceso sigui&oacute; siendo dif&iacute;cil durante muchos meses m&aacute;s. Durante mes y medio, dos l&iacute;neas de metro se saltaron las paradas de Chinatown. Se interrumpi&oacute; el servicio de las l&iacute;neas telef&oacute;nicas y de red y el servicio completo no volvi&oacute; a funcionar hasta&nbsp;cuatro meses m&aacute;s tarde. Excepto la comunidad de Chinatown, nadie tuvo conocimiento de estos problemas o del impacto que tuvieron sobre los residentes y los negocios. &ldquo;Siempre se da por sentado que los estadounidenses de origen asi&aacute;tico est&aacute;n bien&rdquo;, se&ntilde;ala la soci&oacute;loga del Hunter College Margaret M. Chin.
    </p><h3 class="article-text">La pandemia</h3><p class="article-text">
        Veinte a&ntilde;os m&aacute;s tarde y en un nuevo contexto de crisis, muchos residentes se sienten de nuevo ignorados. El racismo y la xenofobia <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2020/feb/21/nyc-chinatown-coronavirus-fears-business" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vaciaron las calles de Chinatown a finales de enero de 2020</a>, meses antes de que la ciudad impusiera medidas de cierre de establecimientos para frenar la pandemia de la COVID&ndash;19. 
    </p><p class="article-text">
        En los devastadores 20 meses transcurridos desde entonces, numerosos negocios han cerrado, <a href="https://www.nytimes.com/2021/03/10/nyregion/chinatown-restaurant-closures-coronavirus.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incluido Jing Fong</a>, un enorme sal&oacute;n de banquetes que ten&iacute;a capacidad para 800 comensales y serv&iacute;a a 10.000 personas a la semana. Muchos miembros de la comunidad tienen una sensaci&oacute;n de amenaza existencial.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la crisis tambi&eacute;n ha provocado una oleada de energ&iacute;a y autosuficiencia. Los esfuerzos de cooperaci&oacute;n han proliferado en el barrio. Empresas, organizaciones sin &aacute;nimo de lucro y particulares han proporcionado durante la pandemia <a href="https://www.cnbc.com/2021/05/28/46-motts-patrick-mock-helps-feed-chinatown-residents-during-covid.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comidas gratuitas</a> a los trabajadores sanitarios y a las personas necesitadas, y han coordinado la labor de voluntarios que <a href="https://www.curbed.com/2021/04/chinatown-block-watch-one-year-later.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">patrullan el barrio</a> en un contexto en el que han aumentado los episodios de violencia contra los asi&aacute;ticos. Tambi&eacute;n han ayudado a los restaurantes, de forma completamente altruista, <a href="https://www.thinkchinatown.org/assembly" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a instalar mesas al aire libre</a> y han <a href="https://www.welcometochinatown.com/the-longevity-fund-small-business-grants" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recaudado fondos</a> para ayudar a los <a href="https://www.aafe.org/small-business-fund" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peque&ntilde;os negocios en apuros</a>.
    </p><h3 class="article-text">La vida en la zona congelada</h3><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n es un reflejo de los d&iacute;as posteriores a los atentados del 11 de septiembre, cuando, incluso con el barrio se vio sumido en el aislamiento, sus habitantes tendieron la mano a los dem&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Los restaurantes cerrados prepararon comidas para los que participaron en las tareas de rescate. Los vecinos donaron sangre, prepararon paquetes de ayuda y rescataron a las mascotas abandonadas en los apartamentos cerrados. Sinocast, una emisora de radio local en chino que se convirti&oacute; en una de las &uacute;nicas fuentes de informaci&oacute;n disponibles para muchos no angloparlantes, se vio inundada de consultas de personas que preguntaban c&oacute;mo donar. La emisora acab&oacute; recaudando 1,45 millones de d&oacute;lares (1,22 millones de euros) para los esfuerzos de rescate, gran parte de los cuales proced&iacute;an de &ldquo;gente normal que pasaba por all&iacute; y dejaba uno o cinco d&oacute;lares&rdquo;, explica Cao K O, entonces director ejecutivo de la organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro <a href="https://www.aafederation.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asian American Federation of New York (AAF)</a>.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los d&iacute;as de aislamiento f&iacute;sico y de incomunicaci&oacute;n se convirtieron en semanas, y luego en meses, la econom&iacute;a del barrio se hundi&oacute;. En las dos semanas posteriores al 11-S, se calcula que 25.000 personas, <a href="https://www.washingtonpost.com/archive/politics/2004/08/15/nys-chinatown-tries-to-bounce-back-from-911-sars/bcd7970d-3d43-4e03-8b48-924d413aaa09/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 75% de la poblaci&oacute;n activa de Chinatown</a>, se qued&oacute; sin trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        Gran parte del barrio funciona con &ldquo;salarios bajos y escasos m&aacute;rgenes de beneficio, por lo que cualquier par&oacute;n de actividad es muy duro para la comunidad&rdquo;, explica Patrick Kwan. Ten&iacute;a 20 a&ntilde;os el d&iacute;a del atentado. M&aacute;s tarde trabaj&oacute; en la campa&ntilde;a Explora Chinatown del Fondo del 11 de septiembre para la reconstrucci&oacute;n del turismo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Foto de archivo de la bandera estadounidense ondeando en la llamada Zona Cero, entre los escombros del World Trade Center."
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            <span class="title">
                Foto de archivo de la bandera estadounidense ondeando en la llamada Zona Cero, entre los escombros del World Trade Center.                            </span>
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        Entre otras consecuencias, el 11 de septiembre pr&aacute;cticamente cerr&oacute; el sector de la confecci&oacute;n, que ahora es m&iacute;nimo, y que hab&iacute;a sido uno de los mayores empleadores de Chinatown, ya que daba trabajo a entre 14.000 y 15.000 personas. Chin explica que los trabajadores eran predominantemente mujeres inmigrantes con familia y apoyaban un ecosistema de comercio vinculado: tiendas de comestibles, peluquer&iacute;as, oficinas de seguros, guarder&iacute;as y otros peque&ntilde;os negocios. Chin ten&iacute;a familiares que trabajaban en el sector de la confecci&oacute;n en el momento de los atentados. Era temporada alta (los atentados ocurrieron durante la semana de la moda de Nueva York), y como los camiones de reparto no pod&iacute;an entrar ni salir, y los jefes y los trabajadores no pod&iacute;an contactar los unos con los otros, las f&aacute;bricas subcontrataron el trabajo en el extranjero. 
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte de esta mano de obra nunca se recuper&oacute;. Los trabajadores de Chinatown se dispersaron. Al principio, algunos fueron contratados para trabajar en casinos fuera del estado; otros no tuvieron m&aacute;s remedio que jubilarse anticipadamente. M&aacute;s tarde, a medida que el dinero de la ayuda llegaba al barrio, los que pudieron sortear la burocracia recibieron una nueva formaci&oacute;n laboral y se convirtieron en asistentes sanitarios a domicilio y trabajadores de hoteles. La comunidad se redujo en tama&ntilde;o. Entre los muchos negocios que cerraron en los a&ntilde;os siguientes estaba la tienda m&aacute;s antigua del barrio, 32 Mott Street General Store, <a href="https://www.nytimes.com/2003/10/26/nyregion/chinatown-journal-store-founded-in-1891-succumbs-to-effects-of-9-11.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fundada por el abuelo del propietario, Paul Lee, en 1891</a>.
    </p><p class="article-text">
        En una visita al barrio en diciembre de 2001, la entonces secretaria de Trabajo, Elaine Chao, dijo que &ldquo;los atentados del 11 de septiembre provocaron una onda expansiva en toda la econom&iacute;a nacional, pero en Chinatown esa onda fue m&aacute;s bien un maremoto&rdquo;. En comparaci&oacute;n con otras partes del bajo Manhattan, la ayuda econ&oacute;mica del gobierno hab&iacute;a tardado en llegar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo estuvo cerrado durante meses desde Canal Street hacia el sur, pero las calles de Chinatown no recibieron ninguna ayuda&rdquo;, explica Kwan, que ahora es asesor en la oficina del alcalde. 
    </p><p class="article-text">
        Las primeras rondas de pr&eacute;stamos para peque&ntilde;as empresas y otras ayudas solo se aplicaron a las calles m&aacute;s cercanas a la Zona Cero. Chin se&ntilde;ala que los habitantes de los barrios acomodados colindantes con Chinatown, como Tribeca, que pod&iacute;an seguir la situaci&oacute;n desde su segunda residencia, recibieron ayudas del gobierno, mientras que a unas pocas calles de distancia, los trabajadores que hab&iacute;an perdido sus puestos de trabajo no la recibieron. &ldquo;Creo que se olvidaron, literalmente, del barrio&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, la Agencia Federal de Gesti&oacute;n de Emergencias (Fema) fij&oacute; la l&iacute;nea de corte de la ayuda en Canal Street, una importante arteria de este a oeste que atraviesa Chinatown, y otras organizaciones de ayuda siguieron su ejemplo. Sin embargo, la mayor&iacute;a de las f&aacute;bricas de confecci&oacute;n se encontraban al norte de Canal, muchas de ellas a solo una calle. 
    </p><p class="article-text">
        Al igual que muchos otros negocios, trabajadores y residentes, todos experimentaban las mismas dificultades, ol&iacute;an el mismo humo acre de los incendios que duraron meses en la Zona Cero y, como quedar&iacute;a claro en a&ntilde;os posteriores, se ve&iacute;an perjudicados por el mismo amianto, mercurio y otros compuestos t&oacute;xicos que llegaban desde las torres, al igual que los que estaban al sur del Canal. Gracias a la labor de los grupos comunitarios locales y otros defensores durante los meses y a&ntilde;os posteriores al 11-S, la l&iacute;nea fue finalmente redise&ntilde;ada y el dinero de la ayuda lleg&oacute; a raudales, aunque para entonces, muchos trabajadores ya se hab&iacute;an ido.
    </p><h3 class="article-text">La doble pandemia</h3><p class="article-text">
        Chinatown sobrevivi&oacute; al 11-S y m&aacute;s tarde continu&oacute; lidiando con otras situaciones adversas, como el hurac&aacute;n Sandy y una recesi&oacute;n. Luego irrumpi&oacute; la pandemia de COVID&ndash;19. Una vez m&aacute;s, el enclave est&aacute; sufriendo una parte excesiva de las consecuencias, agravadas, esta vez, por una doble pandemia de racismo antiasi&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las empresas asi&aacute;tico&ndash;americanas fueron las m&aacute;s afectadas, las primeras en sufrir las consecuencias y las que menos ayuda recibieron&rdquo;, escribi&oacute; la AAF en un informe de mayo de 2021 sobre el impacto de la pandemia en las peque&ntilde;as empresas.
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de estadounidenses de origen asi&aacute;tico en el estado de Nueva York que solicitaron prestaciones por desempleo aument&oacute; en m&aacute;s de un 6.000% entre abril de 2019 y abril de 2020, el triple de solicitudes que las tramitadas por la poblaci&oacute;n en general. En parte, esto se debe a que los negocios gestionados por asi&aacute;ticos ofrecen servicios que se vieron muy afectados por las medidas de cierre, como restaurantes, salones de u&ntilde;as y transporte. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se han repetido muchos de los problemas que ya surgieron el 11 de septiembre: las barreras ling&uuml;&iacute;sticas, las empresas que funcionan con dinero en efectivo y no llevan buenos registros, los bajos niveles de conocimientos inform&aacute;ticos y los programas de ayuda que no tienen en cuenta estas barreras. Durante los primeros d&iacute;as de la pandemia, como indica Howard Shih, director de investigaci&oacute;n y pol&iacute;tica de la AAF, &ldquo;los materiales traducidos para solicitar fondos se publicaban a menudo justo cuando los fondos se agotaban&rdquo;.
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                El barrio de Chinatown, Nueva York, marzo de 2020.                            </span>
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        Una vez m&aacute;s, muchos residentes de Chinatown se sienten ignorados. Despu&eacute;s del 11 de septiembre, relativamente pocas personas de fuera de la comunidad sab&iacute;an que el barrio estaba en la zona congelada, o que se qued&oacute; sin servicio telef&oacute;nico completo durante casi cuatro meses, o que una v&iacute;a principal importante para los autobuses tur&iacute;sticos sigue parcialmente cerrada hasta el d&iacute;a de hoy. 
    </p><h3 class="article-text">Epidemia de odio contra asi&aacute;ticos</h3><p class="article-text">
        Ahora, comparativamente, pocos saben que las calles de Chinatown empezaron a vaciarse y los negocios cayeron en picado no a mediados de marzo, cuando la ciudad impuso por primera vez medidas de cierre de los negocios generalizadas, sino ya en enero de 2020. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los prejuicios injustificados hacia los negocios asi&aacute;ticos en particular ya estaban teniendo un impacto negativo sobre su actividad&rdquo;, subraya Shih. Desde entonces, una mezcla t&oacute;xica de miedo, desinformaci&oacute;n y racismo &ndash;agravada por el discurso en contra de China <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-china-coronavirus-cueste-elecciones_1_5955707.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">difundida por el anterior presidente</a> [Trump <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ultima-hora-coronavirus-mundo-espana_6_1108630_1024744.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se refer&iacute;a al virus</a> causante la pandemia como &ldquo;el virus chino&rdquo;] ha generado un aumento de ataques<a href="https://www.eldiario.es/internacional/stopasianhate-lema-resuena-estados-unidos-acabar-odio-comunidad-asiatica_1_7332116.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> contra los asi&aacute;ticos</a>. 
    </p><p class="article-text">
        En todo el pa&iacute;s, los delitos de odio contra los estadounidenses de origen asi&aacute;tico y los isle&ntilde;os del Pac&iacute;fico aumentaron un 146% en 2020, seg&uacute;n el Centro para el Estudio del Odio y el Extremismo de la Universidad Estatal de California. La coalici&oacute;n nacional <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2021/mar/16/asian-americans-hate-incidents-pandemic-study" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stop AAPI Hate</a> ha registrado m&aacute;s de 9.000 episodios de odio contra los asi&aacute;ticos desde el 19 de marzo de 2020. 
    </p><p class="article-text">
        El 16 de marzo de 2021, un hombre armado blanco <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ocho-personas-asesinadas-cadena-tiroteos-salones-masajes-asiaticos-atlanta_1_7317351.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mat&oacute; a nueve personas en el &aacute;rea metropolitana de Atlanta</a>, seis de ellas mujeres asi&aacute;ticas. Unas semanas m&aacute;s tarde, un hombre armado <a href="https://www.eldiario.es/internacional/multiples-tiroteo-instalaciones-fedex-cerca-aeropuerto-indianapolis_1_7827168.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mat&oacute; a ocho personas</a>, cuatro de ellas estadounidenses de origen sij, en unas instalaciones de FedEx en Indian&aacute;polis con una gran proporci&oacute;n de trabajadores surasi&aacute;ticos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Protesta en Oakland, Estados Unidos, contra el odio contra los asiáticos.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Como se&ntilde;ala la abogada experta en inmigraci&oacute;n Sin Yen Ling, nacida en Chinatown y que trabajaba para el Asian American Legal Defense and Education Fund (AALDEF, Fondo para la Defensa Legal y la Educaci&oacute;n de los estadounidenses de origen asi&aacute;tico) durante el 11-S, &ldquo;siempre que hay momentos de crisis y tragedia, se culpa a los inmigrantes&rdquo;. Solo hab&iacute;an pasado 24 horas desde los atentados del 11-S cuando la organizaci&oacute;n empez&oacute; a recibir llamadas sobre episodios de violencia contra estadounidenses sijs y musulmanes. Ling se pas&oacute; los seis a&ntilde;os siguientes defendiendo a neoyorquinos del sudeste asi&aacute;tico y musulmanes que, bajo el pretexto de la seguridad nacional, estaban siendo detenidos sin el debido proceso adecuado &ndash;de forma indefinida y en secreto&ndash; y deportados por infracciones de inmigraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los momentos de crisis como el 11-S y la pandemia exponen y revelan los problemas de nuestro pa&iacute;s, y uno de los problemas es la exclusi&oacute;n y el racismo&rdquo;, afirma la abogada. &ldquo;Ya sean musulmanes, chinos o cualquier otro grupo percibido como extranjero, vamos a ser el chivo expiatorio cada vez que ocurra algo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El desamparo de los sanitarios asi&aacute;ticos</h3><p class="article-text">
        Durante la pandemia, los trabajadores sanitarios estadounidenses de origen asi&aacute;tico, que constituyen una proporci&oacute;n elevada del sector (el <a href="https://www.forbes.com/sites/evangerstmann/2020/04/04/irony-hate-crimes-surge-against-asian-americans-while-they-are-on-the-front-lines-fighting-covid-19/#121e2eab3b70" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">17%</a> de los m&eacute;dicos de Estados Unidos son de origen asi&aacute;tico, y <a href="https://www.voanews.com/covid-19-pandemic/some-asian-frontline-medics-us-face-hate-amid-covid-19" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de cada 14</a> trabajadores sanitarios de Estados Unidos es de origen asi&aacute;tico), tambi&eacute;n han sido chivos expiatorios. Han <a href="https://www.washingtonpost.com/business/2020/05/19/asian-american-discrimination/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tenido que lidiar</a> con muestras de <a href="https://www.today.com/health/3-asian-american-nurses-discuss-racial-harassment-work-t217549" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">odio viscera</a>l racista en el trabajo y con <a href="https://news.berkeley.edu/2020/04/09/racist-harassment-of-asian-health-care-workers-wont-cure-coronavirus/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pacientes que no quieren ser atendidos por ellos</a>. Tambi&eacute;n sufren <a href="https://www.healthaffairs.org/do/10.1377/hblog20210519.651079/full/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayores tasas de mortalidad por COVID&ndash;19</a>. Por ejemplo, los filipinos estadounidenses representan <a href="https://www.businessinsider.com/filipinos-make-up-disproportionate-covid-19-nurse-deaths-2020-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 4% de las enfermeras, pero el 31% de las muertes</a> relacionadas con la pandemia de la profesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los trabajadores sanitarios a domicilio de Nueva York &ndash;la mayor&iacute;a de ellos mujeres de color de mediana edad con salarios bajos, que cuidan de ancianos, discapacitados y otras personas muy vulnerables&ndash; afirman que durante el pico de marzo y abril de 2020 no se les dio <a href="https://jamanetwork.com/journals/jamainternalmedicine/fullarticle/2769096?resultClick=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el apoyo adecuado ni material de protecci&oacute;n</a>. Grupos comunitarios como Beyond Ground Zero Network, una coalici&oacute;n (que incluye a AALDEF) que surgi&oacute; de <a href="https://www.amny.com/news/city-expands-9-11-health-program-for-residents-and-workers/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la organizaci&oacute;n posterior al 11 de septiembre</a>, estuvieron buscando en ese per&iacute;odo la forma de conseguir material de protecci&oacute;n en el extranjero.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto de escasez, el personal sanitario tambi&eacute;n est&aacute; trabajando m&aacute;s y sufriendo agotamiento. Un grupo de trabajadores asi&aacute;ticos de atenci&oacute;n domiciliaria ha estado protestando por el hecho de que se les pague el l&iacute;mite de 13 horas establecido por el Estado por lo que, seg&uacute;n ellos, son jornadas de trabajo extenuantes de 24 horas, un problema que <a href="https://www.thenation.com/article/economy/home-care-attendants-workday/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya ten&iacute;an antes de la pandemia</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Gente caminando con mascarillas en Chinatown, 27 de enero de 2020.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Peor que tras el 11-S</h3><p class="article-text">
        En realidad, los retos de Chinatown &ndash;el racismo, las carencias sanitarias, las desigualdades en el acceso a los recursos, las entidades p&uacute;blicas y privadas que quieren ayudar pero no saben c&oacute;mo hacerlo eficazmente&ndash; son los retos del pa&iacute;s en general. Al igual que despu&eacute;s del 11-S, muchos en el barrio son optimistas de que Chinatown se recuperar&aacute; de nuevo. Esta vez, sin embargo, tendr&aacute; que superar un muro m&aacute;s alto. 
    </p><p class="article-text">
        El impacto sobre los negocios es esta vez m&aacute;s profundo debido a la duraci&oacute;n de la pandemia, la antipat&iacute;a hacia los asi&aacute;ticos en Estados Unidos sigue siendo elevada y las nuevas variantes del virus, como Delta, presentan nuevas amenazas. Con tantos restaurantes y escaparates vac&iacute;os, &ldquo;[Chinatown] es m&aacute;s vulnerable ahora a un proceso de gentrificaci&oacute;n que antes y los precios pueden subir con vecinos de mayor poder adquisitivo&rdquo;, se&ntilde;ala Margaret Chin, la soci&oacute;loga. &ldquo;De hecho, es un fen&oacute;meno que puede afectar a toda la ciudad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una reciente visita a su restaurante favorito de <em>dim sum </em>de Chinatown, &ldquo;los camareros se disculpaban porque hab&iacute;an subido los precios de 3,25 a 3,50 d&oacute;lares (de 2,75 a tres euros) el plato&rdquo;, se&ntilde;ala Patrick Kwan, asesor del alcalde. Incluso cuando ese precio era casi el mismo de hace 30 a&ntilde;os o m&aacute;s, cuando &eacute;l era un ni&ntilde;o. Fue un recordatorio de lo fr&aacute;gil que es la vida para muchos en la comunidad y lo crucial que ser&aacute;n los pr&oacute;ximos meses de reconstrucci&oacute;n. &ldquo;Va a ser dif&iacute;cil&rdquo;, reconoce Kwan.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eveline Chao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/veinte-anos-nueva-york-chinatown-resurreccion-11-s-crisis-pandemia_1_8292098.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Sep 2021 18:36:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Veinte años de Nueva York en Chinatown: de la resurrección tras el 11-S a la crisis de la pandemia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[11-S,Terrorismo,Torres Gemelas,World Trade Center,EEUU]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[20 años desde el 11-S, el terrorismo de extrema derecha es ahora la principal amenaza en EEUU]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/20-anos-11-s-terrorismo-extrema-derecha-ahora-principal-amenaza-eeuu_1_8292086.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e67dfb0a-20c8-4574-b6b3-18e1247dea84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="20 años desde el 11-S, el terrorismo de extrema derecha es ahora la principal amenaza en EEUU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los movimientos de ultraderechistas y racistas blancos son ahora responsables de la gran mayoría de muertos en atentados, pero los recursos de las agencias gubernamentales siguen estando en la lucha contra otros extremistas, la mayoría fuera del país</p><p class="subtitle">Cómo Estados Unidos creó un mundo de guerras interminables</p></div><p class="article-text">
        Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, el Gobierno de Estados Unidos actu&oacute; r&aacute;pidamente para evitar nuevos ataques de extremistas isl&aacute;micos. Con la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/principal-leccion-afganistan-guerra-terror-no-funciona_129_8245968.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;guerra contra el terror&rdquo;</a> de George W. Bush llegaron amplios poderes a las agencias encargadas de vigilar a la gente dentro y fuera de Estados Unidos, as&iacute; como un gasto extra de miles de millones de d&oacute;lares en nuevas fuerzas de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el FBI, la CIA, la polic&iacute;a y la reci&eacute;n creada Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en ingl&eacute;s) buscaban a musulmanes radicalizados dentro y fuera del pa&iacute;s, se pas&oacute; por alto la amenaza ya existente de los extremistas de movimientos racistas blancos en Estados Unidos. En n&uacute;mero de miembros e influencia, no han dejado de crecer durante las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con los datos de la Liga Antidifamaci&oacute;n, los radicales de extrema derecha fueron responsables de 16 de los 17 asesinatos cometidos durante <a href="https://www.adl.org/murder-and-extremism-2020" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2020</a> en Estados Unidos por extremistas. En <a href="https://www.adl.org/murder-and-extremism-2019" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2019</a>, estuvieron involucrados en 41 de los 42 asesinatos cometidos por extremistas. Entre 2009 y 2018, la extrema derecha fue responsable del 73% de las v&iacute;ctimas mortales relacionadas con el extremismo dentro de Estados Unidos: los radicales de ultraderecha mataron a m&aacute;s personas en 2018 que en cualquier otro a&ntilde;o desde 1995, cuando una bomba colocada por un extremista anti-gubernamental <a href="https://www.fbi.gov/history/famous-cases/oklahoma-city-bombing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la ciudad de Oklahoma</a> mat&oacute; a 168 personas en un edificio del gobierno federal.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la prevalencia de los asesinatos cometidos en Estados Unidos por la extrema derecha y los supremacistas blancos, las agencias de inteligencia estadounidenses no han dejado de invertir mucho m&aacute;s en lo que se percibe como la amenaza del terror isl&aacute;mico.
    </p><h3 class="article-text">Una amenaza no detectada</h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Cynthia Miller-Idriss, autora del libro <a href="https://press.princeton.edu/books/ebook/9780691205892/hate-in-the-homeland" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hate in the Homeland: The New Global Far Right</em></a> (Odio dentro de casa: la nueva extrema derecha global), &ldquo;la conmoci&oacute;n del 11-S cre&oacute; esta maquinaria incre&iacute;ble en EEUU y en el resto del mundo, con nuevas agencias, audiencias p&uacute;blicas de grupos de trabajo, y todas estas cosas que dejaban puntos ciegos&rdquo;. &ldquo;Por supuesto, tambi&eacute;n sirvieron para impedir complots y para alertar sobre amenazas, as&iacute; que algo de eso ocurr&iacute;a, pero al mismo tiempo, esta otra amenaza aumentaba y crec&iacute;a, y no estaba siendo detectada&rdquo;, dice Miller-Idriss, directora en la American University del Laboratorio de Investigaci&oacute;n e Innovaci&oacute;n sobre Polarizaci&oacute;n y Extremismo.
    </p><p class="article-text">
        Solo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha habido varios casos. En agosto de 2019, un hombre armado <a href="https://www.eldiario.es/internacional/paso-ataque-desnudo-trump_1_1409148.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mat&oacute; a 23 personas</a> en El Paso (Texas) tras supuestamente publicar en internet un manifiesto con proclamas del nacionalismo blanco y en contra de los inmigrantes en el que dec&iacute;a que planeaba llevar a cabo un ataque en &ldquo;respuesta a la invasi&oacute;n hispana de Texas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un hombre se arrodilla y reza ante el homenaje a las víctimas del tiroteo en El Paso, Texas, el 5 de agosto de 2019."
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            <span class="title">
                Un hombre se arrodilla y reza ante el homenaje a las víctimas del tiroteo en El Paso, Texas, el 5 de agosto de 2019.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En febrero de 2019, fue arrestado un teniente de la Guardia Costera de EEUU que se autodenominaba &ldquo;nacionalista blanco&rdquo; despu&eacute;s de aprovisionarse de armas y de redactar una lista de posibles atentados contra figuras del gobierno y de medios de comunicaci&oacute;n. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, <a href="https://www.nbcnews.com/news/us-news/white-supremacist-coast-guard-officer-sentenced-13-years-prison-n1127636" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue condenado a 13 a&ntilde;os de c&aacute;rcel</a>.
    </p><p class="article-text">
        En 2017, un joven de 22 a&ntilde;os mat&oacute; a nueve miembros de una iglesia negra en Charleston (Carolina del Sur). El asesino confes&oacute; al FBI que buscaba la vuelta de las leyes de segregaci&oacute;n o el inicio de una guerra racial.
    </p><p class="article-text">
        Pero los sucesivos gobiernos de las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas han asignado la mayor parte de sus recursos a investigar musulmanes, tanto dentro de Estados Unidos como en el extranjero. En 2019, <a href="https://time.com/5647304/white-nationalist-terrorism-united-states/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el FBI comunic&oacute;</a> que el 80% de sus agentes antiterrorismo estaban centrados en el terrorismo internacional y un 20% al terrorismo dom&eacute;stico.
    </p><h3 class="article-text">Fomento de la islamofobia</h3><p class="article-text">
        Muchos musulmanes de Estados Unidos vieron c&oacute;mo sus derechos civiles se resent&iacute;an con la guerra de Washington contra el terrorismo isl&aacute;mico. En los meses posteriores al 11-S,  fueron detenidas <a href="https://www.hrw.org/reports/2002/us911/USA0802.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de mil personas</a>, mientras miles m&aacute;s eran interrogadas, y las mezquitas y barrios musulmanes eran puestos bajo vigilancia.
    </p><p class="article-text">
        Inmediatamente despu&eacute;s del atentado se dispar&oacute; el n&uacute;mero de delitos de odio contra los musulmanes en Estados Unidos. Desde entonces se ha mantenido en un nivel muy superior al de los a&ntilde;os previos a 2001. Seg&uacute;n Miller-Idriss, &ldquo;hubo una falta de atenci&oacute;n por parte de las autoridades, una falta de recursos, pero algunas de las intervenciones que hicieron las autoridades fueron islam&oacute;fobas, y fomentaron parte de esta islamofobia, de este sentimiento antiinmigrante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Michael German, exagente especial del FBI especializado en terrorismo dom&eacute;stico y operaciones encubiertas, la disparidad en los recursos para vigilar a los presuntos agentes musulmanes y a los supremacistas blancos ya ven&iacute;a creciendo desde antes del 11-S. Pero tras el ataque, la nueva legislaci&oacute;n (como la Ley Patri&oacute;tica) dio al gobierno poderes adicionales para <a href="https://www.eldiario.es/turing/vigilancia_y_privacidad/nsa-programas-vigilancia-desvelados-snowden_1_4974573.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vigilar y poner en el punto de mira a ciudadanos estadounidenses</a>, a la vez que el Departamento de Justicia aumentaba sus poderes para investigar a personas sin antecedentes penales.
    </p><p class="article-text">
        German, que es miembro del Programa de Libertad y Seguridad Nacional del Centro Brennan para la Justicia, cree que estos poderes se usaron especialmente con los estadounidenses musulmanes y que se prest&oacute; poca atenci&oacute;n a los supremacistas blancos: &ldquo;Hubo una disparidad entre ni siquiera registrar los asesinatos cometidos por supremacistas blancos y el modo en el que el FBI se centr&oacute; en estadounidenses musulmanes que sencillamente dec&iacute;an cosas que no le gustaban al gobierno, o ten&iacute;an relaciones con personas que al gobierno no le gustaban, o de las que el gobierno sospechaba solo por ser musulmanes y que nunca hab&iacute;an cometido ning&uacute;n delito violento, nunca hab&iacute;an participado en ning&uacute;n grupo terrorista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras los atentados del World Trade Center, &ldquo;se destin&oacute; una cantidad enorme de recursos al Grupo de Trabajo Conjunto contra el Terrorismo y al trabajo antiterrorista&rdquo;, seg&uacute;n dice German. &ldquo;Pero todo estaba centrado en posibles ataques terroristas de musulmanes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una auditor&iacute;a del Departamento de Justicia de 2010 dej&oacute; al descubierto que entre 2005 y 2009 hubo menos de 330 agentes del FBI asignados en promedio a investigaciones de terrorismo dom&eacute;stico, de un total de casi 2.000 agentes antiterrorismo.
    </p><h3 class="article-text">La influencia del dinero</h3><p class="article-text">
        El hecho de no centrarse en los supremacistas blancos o en el terrorismo dom&eacute;stico no fue solo una decisi&oacute;n estrat&eacute;gica, dice German. En su opini&oacute;n, tambi&eacute;n influyeron las grandes fortunas y las grandes empresas, con industrias presionando a los legisladores y hasta al FBI para que se dedicaran a perseguir a los grupos ecologistas y de protesta contra el capitalismo. &ldquo;El FBI necesita recursos y para obtener recursos necesita convencer a los miembros del Congreso&rdquo;, dice German. &ldquo;Y la eficacia del Congreso aumenta cuando hay patrocinadores adinerados contribuyendo a sus campa&ntilde;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;As&iacute; que el FBI tiene que cultivar el apoyo de la comunidad rica, &iquest;y c&oacute;mo lo logra? Pues acudiendo a los consejos de administraci&oacute;n de las empresas y dici&eacute;ndoles que el FBI necesita m&aacute;s recursos; y entonces, por supuesto, eso hace que los consejos de administraci&oacute;n tengan mucha influencia sobre lo que hace el FBI&rdquo;, explica German. Esos consejos de administraci&oacute;n no andaban preguntando qu&eacute; hac&iacute;a el FBI en relaci&oacute;n a las comunidades minoritarias de Estados Unidos atacadas por los supremacistas blancos. Seg&uacute;n German, el mensaje que transmit&iacute;an los consejeros de las grandes empresas era otro: &ldquo;Oye, estos que est&aacute;n manifest&aacute;ndose [contra las empresas o contra los da&ntilde;os medioambientales] son una aut&eacute;ntica molestia, y ya saben, siempre existe la posibilidad de que se vuelvan violentos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del 11-S, el deseo del gobierno y de las agencias de inteligencia de aumentar su recopilaci&oacute;n de informaci&oacute;n signific&oacute; un mayor poder de negociaci&oacute;n para las grandes corporaciones, dice German, y eso hizo que perdieran importancia las amenazas de la supremac&iacute;a blanca y la extrema derecha. &ldquo;Las grandes corporaciones tienen mucha informaci&oacute;n sobre la vida privada de los estadounidenses y acceder a esos datos se volvi&oacute; prioritario para el FBI, as&iacute; que complacer a esas corporaciones se convirti&oacute; en parte de la misi&oacute;n&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Hay un problema persistente de racismo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        No ha sido el &uacute;nico inconveniente. Seg&uacute;n German, que habla del FBI como una organizaci&oacute;n predominantemente blanca y masculina, dentro de la agencia &ldquo;hay un problema persistente de racismo&rdquo;. En un extremo del espectro, seg&uacute;n dice, hay &ldquo;personas que son expl&iacute;citamente racistas o impl&iacute;citamente racistas, porque los supremacistas blancos no amenazan a su comunidad, as&iacute; que no lo sienten como una amenaza&rdquo;. &ldquo;El agente var&oacute;n blanco que va a su casa en un barrio blanco de la periferia no ve, de hecho, a todos esos cabezas rapadas y supremacistas blancos provocando problemas en su comunidad, por lo que se convierte en una amenaza menor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2020, ha habido se&ntilde;ales de una mayor atenci&oacute;n sobre la extrema derecha. En la presentaci&oacute;n de un informe sobre amenazas en Estados Unidos, el Departamento de Seguridad Nacional comunic&oacute; que los supremacistas blancos eran &ldquo;la amenaza m&aacute;s persistente y letal en la patria&rdquo;. Pero esto ocurr&iacute;a apenas unos d&iacute;as despu&eacute;s de que, en un debate presidencial, Donald Trump dijera al <a href="https://www.eldiario.es/internacional/elecciones-eeuu-2020/proud-boys-son-ultraderechistas-violentos-trump-llama-preparados_1_6257845.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grupo extremista Proud Boys</a> que &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/vas-callar-bronco-debate-trump-biden-cinco-momentos_1_6256287.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estuviera alerta</a>&rdquo;.
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                Miembros de Proud Boys durante una marcha celebrada en Portland, septiembre de 2020.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Trump fue notoriamente reacio a condenar la violencia del supremacismo blanco. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-racistas-neonazis-charlottesville_1_3239077.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El hecho de que hablara &ldquo;muchos lados</a>&rdquo; tras <a href="https://www.eldiario.es/internacional/varios-heridos-atropello-charlottesville_1_3238495.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los disturbios de Charlottesville</a> fue interpretado como una legitimaci&oacute;n de la extrema derecha por su parte. 
    </p><p class="article-text">
        En abril de 2020, mientras la pandemia hac&iacute;a estragos en el Medio Oeste, dijo a sus simpatizantes <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2021/jan/06/donald-trump-armed-protest-capitol" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;&iexcl;Liberen a MICHIGAN!&rdquo;</a> cuando la gobernadora dem&oacute;crata del estado, Gretchen Whitmer, impuso la orden de permanecer en casa. Cientos de alborotadores <a href="https://www.eldiario.es/internacional/manifestantes-irrumpen-parlamento-michigan-confinamiento_1_5955801.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">irrumpieron con armas en el capitolio del estado de Michigan</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 2020, el FBI acus&oacute; a seis personas por supuestamente participar en una conspiraci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/internacional/el-fbi-detiene-a-un-grupo-de-extrema-derecha-que-queria-secuestrar-a-la-gobernadora-de-michigan-criticada-por-trump-por-sus-restricciones-anti-covid_1_6280177.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para secuestrar a Whitmer</a>, que durante meses fue objetivo de los ataques de Trump.
    </p><p class="article-text">
        Los disturbios de Michigan pueden verse como un anticipo funesto de lo ocurrido el 6 de enero, con la explosi&oacute;n en la ciudad de Washington de un movimiento de extrema derecha que llevaba a&ntilde;os gest&aacute;ndose y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/cinco-videos-impactantes-asalto-capitolio-deja-arranque-impeachment-trump_1_7210558.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atac&oacute; ese d&iacute;a el Capitolio</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Vista de la toma del Capitolio por seguidores de Donald Trump.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">El futuro del supremacismo blanco</h3><p class="article-text">
        Joe Biden ha sido menos reacio que sus predecesores a identificar el peligro que representa para los ciudadanos estadounidenses. En junio, dijo que los supremacistas blancos eran la &ldquo;<a href="https://www.theguardian.com/us-news/live/2021/jun/01/joe-biden-tulsa-oklahoma-race-massacre-us-politics-live" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amenaza m&aacute;s letal</a>&rdquo; para los estadounidenses. Ese mismo mes, su gobierno anunci&oacute; un amplio plan <a href="https://www.reuters.com/world/us/biden-administration-unveils-plan-tackle-domestic-terrorism-2021-06-15/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para abordar el problema</a>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n PW Singer, un estratega que ha sido asesor del ej&eacute;rcito estadounidense, de los servicios de espionaje y del FBI, la creciente amenaza del supremacismo blanco en Estados Unidos es demasiado compleja como para atribuirla exclusivamente a una falta de atenci&oacute;n de las agencias gubernamentales de inteligencia. &ldquo;Pero ciertamente no ha ayudado a detenerla&rdquo;, dice Singer, que tambi&eacute;n es miembro del centro de estudios en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas New American.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que pensar en ello como si fuera una enfermedad que ataca al cuerpo pol&iacute;tico&rdquo;, dice. &ldquo;La persona no solo estaba en negaci&oacute;n activa, evitando deliberadamente las medidas necesarias para combatirla, sino que no se desplegaron las defensas normales que se usan contra amenazas similares.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Trump puede haberse ido, pero no parece probable que termine la complicidad de algunos republicanos con los extremistas. En agosto el congresista republicano de Alabama Mo Brooks defendi&oacute; a un simpatizante de Trump responsable de una amenaza de bomba en el Capitolio. &ldquo;La motivaci&oacute;n de este terrorista a&uacute;n no se conoce p&uacute;blicamente, y en t&eacute;rminos generales, entiendo la furia de los ciudadanos contra el socialismo dictatorial y su amenaza a la libertad, a la libertad y al tejido de la sociedad estadounidense&rdquo;, <a href="https://www.thedailybeast.com/maga-rep-mo-brooks-sympathizes-with-wannabe-capitol-bomber-says-i-understand-anger-over-socialism?via=twitter_page" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tuite&oacute; Brooks</a>.
    </p><p class="article-text">
        El tuit de Brooks fue publicado horas despu&eacute;s de que el hombre aparcara cerca del Capitolio y del Tribunal Supremo y dijera a la polic&iacute;a que ten&iacute;a una bomba. &ldquo;La manera de detener la marcha del socialismo es que los estadounidenses patriotas contraataquen en las elecciones de 2022 y de 2024&rdquo;, dijo Brooks. &ldquo;Dicho sin rodeos, corre peligro el futuro de Estados Unidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un juego peligroso que los republicanos parecen dispuestos a continuar y que tiene sus or&iacute;genes en el <em>trumpismo</em> y en el auge del extremismo de derecha del movimiento Tea Party que demonizaba a Barack Obama. &ldquo;Lo que una vez fue el extremo inaceptable se ha convertido en parte aceptada de nuestra pol&iacute;tica y de nuestros medios de comunicaci&oacute;n&rdquo;, dice Singer. &ldquo;Es una dura verdad que demasiada gente no est&aacute; dispuesta a aceptar. No empez&oacute; el 6 de enero, sino a&ntilde;os antes, cuando se empez&oacute; por tolerar estas opiniones extremistas y se termin&oacute; d&aacute;ndolas como buenas si serv&iacute;an para conseguir clics y luego votos.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adam Gabbatt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/20-anos-11-s-terrorismo-extrema-derecha-ahora-principal-amenaza-eeuu_1_8292086.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Sep 2021 18:33:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[20 años desde el 11-S, el terrorismo de extrema derecha es ahora la principal amenaza en EEUU]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[11-S,Torres Gemelas,EEUU,Terrorismo,World Trade Center]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Biden ordena la desclasificación de documentos relacionados con el 11-S, a 20 años de los atentados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/biden-ordena-desclasificacion-documentos-relacionados-11-s-20-anos-atentados_1_8271574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d1b9a27-6665-478c-accf-4a1bb4f1da19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Biden ordena la desclasificación de documentos relacionados con el 11-S, a 20 años de los atentados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No debemos olvidar nunca el dolor permanente de las familias y los seres queridos de los 2.977 inocentes que murieron en el peor atentado terrorista contra Estados Unidos de nuestra historia. Para ellos, no sólo fue una tragedia nacional e internacional. Fue una devastación personal", recordó el presidente de los Estados Unidos.</p></div><p class="article-text">
        El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, firm&oacute; este viernes una orden ejecutiva ordenando revisar los documentos relativos a los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 con la intenci&oacute;n de desclasificarlos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un comunicado emitido por la Casa Blanca, con motivo de la conmemoraci&oacute;n del vig&eacute;simo aniversario de los atentados, Biden pidi&oacute; al Departamento de Justicia y a otros organismos pertinentes que revisen la desclasificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La orden del mandatario exige que &ldquo;el Fiscal General haga p&uacute;blicos los documentos desclasificados en los pr&oacute;ximos seis meses&rdquo;, explicaron desde Washington.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No debemos olvidar nunca el dolor permanente de las familias y los seres queridos de los 2.977 inocentes que murieron en el peor atentado terrorista contra Estados Unidos de nuestra historia. Para ellos, no s&oacute;lo fue una tragedia nacional e internacional. Fue una devastaci&oacute;n personal&rdquo;, record&oacute; Biden.
    </p><p class="article-text">
        El presidente estadounidense ha agregado que su &ldquo;coraz&oacute;n sigue con las familias del 11-S que est&aacute;n sufriendo&rdquo;, y que su Administraci&oacute;n &ldquo;continuar&aacute; comprometi&eacute;ndose respetuosamente con los miembros de esta comunidad. Agradezco sus opiniones y su visi&oacute;n mientras trazamos el camino a seguir&rdquo;, precis&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        A principios de agosto, el Departamento de Justicia ya anunci&oacute; que el FBI hab&iacute;a decidido revisar los documentos sobre el 11-S para &ldquo;identificar informaci&oacute;n adicional para su divulgaci&oacute;n lo antes posible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n llega despu&eacute;s de que m&aacute;s de 1.600 personas afectadas por los atentados enviasen una carta al presidente pidiendo la desclasificaci&oacute;n de informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de Europa Press.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/biden-ordena-desclasificacion-documentos-relacionados-11-s-20-anos-atentados_1_8271574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Sep 2021 20:36:36 +0000]]></pubDate>
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