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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Alejandro Sergi]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/alejandro-sergi/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Alejandro Sergi]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Juliana Gattas: "Es muy difícil ser un artista nuevo en la era de la cancelación. Podés hacer casi sólo una cosa: la correcta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/juliana-gattas-dificil-artista-nuevo-cancelacion-podes-cosa-correcta_130_8273066.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7dba660-3962-4cdb-8786-c6ff048afefc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Juliana Gattas: &quot;Es muy difícil ser un artista nuevo en la era de la cancelación. Podés hacer casi sólo una cosa: la correcta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es cantante y creadora de vestuarios, videos y puestas en escena de Miranda!, la banda que co-fundó hace veinte años. Conversó con elDiarioAR sobre ser mujer y ser madre en el mundo de la música, y sobre los riesgos de la creación artística en la actualidad.</p></div><p class="article-text">
        Un PH en Pichincha y Carlos Calvo. Ah&iacute; acababa de mudarse, a los veintipocos, Juliana Gattas con una amiga. La pol&iacute;tica de admisi&oacute;n era clara: todos los d&iacute;as aparec&iacute;a alguien nuevo. Un amigo de alguna que era desconocido para la otra, amigos de amigos desconocidos para las dos, &ldquo;<em>freakies</em> que nos resultaban interesantes&rdquo;, cuenta Gattas, sentada en el piso de la planta alta de su d&uacute;plex de Palermo, con una guitarra criolla sobre el sill&oacute;n y un busto de modista listo para ser intervenido detr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ale lleg&oacute; con unos amigos que ten&iacute;an una banda, Demonio de Tasmania, y me pareci&oacute; un <em>freak</em> interesant&iacute;simo. Ten&iacute;a el corte hardcore, peladito a los costados y rulos, y hablaba con los ojos muy abiertos, tal cual es ahora pero sin ser famoso. Fue instant&aacute;nea la onda por el lado de la m&uacute;sica, y yo en ese momento cantaba jazz en restoranes, as&iacute; que le dije: &lsquo;Si quer&eacute;s hacemos algo juntos, yo canto&rsquo;. &Eacute;l estaba experimentando con m&uacute;sica electr&oacute;nica, se hab&iacute;a comprado un sintetizador y me dijo que fuera a su casa de Haedo a ver si sal&iacute;a algo&rdquo;, se acuerda Gattas.
    </p><p class="article-text">
        Sali&oacute; algo: &ldquo;En ese momento sonaba fuerte Morcheeba, por ejemplo, bandas que sampleaban algo de jazz y lo usaban en electr&oacute;nica. Ale y yo armamos Lirio, un proyecto que nos hizo tocar en Ave Porco -ese templo noventoso kitsch- y en el cumplea&ntilde;os de una amiga de mi mam&aacute;&rdquo;, dice, ri&eacute;ndose, la artista. Ella cantaba, &ldquo;&eacute;l tocaba las perillitas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El PH era a diez cuadras de Estados Unidos 1234, m&aacute;s precisamente conocido como Cemento: &ldquo;Con Ale &iacute;bamos caminando desde mi casa, est&aacute;bamos muy cerca. &Iacute;bamos a ver m&uacute;sica y nos presentamos cuando Omar Chab&aacute;n public&oacute; un aviso en el S&iacute;! para encontrar m&uacute;sicos, actores, humoristas&hellip; Ale se ofreci&oacute; como musicalizador y yo cantaba jazz tipo vodevil, y despu&eacute;s colaboraba en el sketch de Omar: hab&iacute;a que ponerle cien huevos en la cabeza, tipo bonete, y despu&eacute;s &eacute;l los romp&iacute;a todos. Algunas veces, Ale despu&eacute;s de musicalizar toda la variet&eacute; pasaba un poco de m&uacute;sica. Se puso DJ Miranda. Despu&eacute;s Ale compuso &lsquo;<em>Im&aacute;n</em>&rsquo;, la primera canci&oacute;n propia para el proyecto que est&aacute;bamos armando. Y bueno, nos quedamos con ese nombre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;Ale&rdquo; del que Juliana Gattas habla es Alejandro Sergi, el creador principal de las canciones de Miranda!, el proyecto art&iacute;stico que comparten desde hace dos d&eacute;cadas. All&iacute; Gattas canta, baila, piensa escenograf&iacute;as y vestuarios para videos y shows, intenta inventar la maqueta que contenga todo ese melodrama de las letras que interpreta.
    </p><p class="article-text">
        Eso de pensar vestuarios se le nota en la casa: hay, en la planta alta, un vestidor del que se asoman abrigos peludos verde esmeralda y trajes parecidos a los que usar&iacute;a un novio, tal como visti&oacute; Gattas en la tapa del disco <em>Fuerte</em>, de 2017. Pero el verdadero tesoro est&aacute; en la habitaci&oacute;n de la planta baja que le destina especialmente a todo lo que haya servido o pueda servir para que Miranda! se pare sobre un escenario o se presente en una conferencia de prensa. La inspiran David Bowie, David Byrne, Almod&oacute;var, el cine cl&aacute;sico y tambi&eacute;n la fot&oacute;grafa estadounidense Cindy Sherman, que la deslumbra cada vez que postea algo nuevo a su cuenta de Instagram. La inspiran tambi&eacute;n los precios quedados en el tiempo de la feria de ropa que organizan las monjas de una iglesia cercana a su casa.
    </p><p class="article-text">
        En la habitaci&oacute;n-ba&uacute;l hay una treintena de anteojos de sol, pelucas enruladas y lacias y platinadas y pelirrojas, lentejuelas en pantalones y en tops, y una de sus &uacute;ltimas ideas: los trajes de arlequines que pint&oacute; a mano, un poco inspirada en <em>Ashes to ashes</em>, de David Bowie, y otro poco en Picasso. En la entrada de esa planta de su casa, en un portarretratos que cuelga de un clavito en la pared, una foto de Luc&iacute;a Gal&aacute;n, la pimpinela. &ldquo;La patrona. Me cuida la casa&rdquo;. Toca la foto y se r&iacute;e.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; hay que hacer para cuidar un proyecto que ya cumpli&oacute; 20 a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En principio el proyecto est&aacute; cuidado porque todav&iacute;a queremos trabajar en esta est&eacute;tica y en esta creaci&oacute;n que nos da tanta alegr&iacute;a. Yo me quer&iacute;a dedicar a proyectar la influencia de la fiesta, el absurdo, la alegr&iacute;a. Como B-52s, Erasure o Los Twist. No me alcanzaba con ejecutar la m&uacute;sica grabada tal cual en el vivo. Siempre me gustaron mucho los shows que iban un poquito m&aacute;s all&aacute; y hac&iacute;an, por ejemplo, un videoclip en vivo.
    </p><p class="article-text">
        Ale y yo todav&iacute;a queremos la misma cosa y queremos hacerla bien y linda. Me parece que eso hace que el proyecto se mantenga con alegr&iacute;a y esa alegr&iacute;a es transmitida en el show, porque nosotros estamos alegres de estar ah&iacute;. Aunque sean shows melodram&aacute;ticos, porque en las letras sobrevuelan los malestares de las cosas que nos pasaron, que vivimos. Miranda! es la alquimia entre una frustraci&oacute;n, un desamor, y sonidos de calesita y circo. Pero transmite alegr&iacute;a porque estamos muy felices de estar cantando y bailando en ese escenario. Y la gente es muy feliz cuando va a un show, baila y exorciza el drama.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En un país tan aferrado al rock barrial Miranda! hizo posible hacer algo absurdo y que fuera gente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Alejandro suele estar mucho m&aacute;s metido en el estudio y vos te ocup&aacute;s de pensar la puesta en escena y m&aacute;s de una vez dijiste que disfrut&aacute;s sobre todo del vivo, &iquest;c&oacute;mo te impact&oacute; la pandemia en ese sentido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tardo un poco en poder darme cuenta c&oacute;mo me impacta todo este proceso. Vivimos dos o tres meses medio parecidos y reci&eacute;n ah&iacute; puedo hacer un balance. Pero s&iacute; percibo lo mucho que me hace falta esa parte de mi trabajo, que es el vivo: es lo que m&aacute;s me gusta de lo que hago, esa f&iacute;stula de escape de energ&iacute;a. Teniendo en cuenta la emergencia de los hechos no me parec&iacute;a tan importante hacer un show, pero ahora veo que s&iacute;, hay algo de mi personalidad que se va a ver afectado o ya se ve afectado por esta larga interrupci&oacute;n. La explosi&oacute;n del vivo, el amor de la gente, el grito, no tiene reemplazo y hace falta. Y tambi&eacute;n viajar, que era parte de mi estructura mental y cambi&oacute; abruptamente. Me adapt&eacute; muy agradecida por poder estar en mi casa, no quedar varados en una gira, pero alg&uacute;n impacto tiene que tener todo eso.
    </p><p class="article-text">
        Pandemia mediante, Miranda! adopt&oacute; todas las posibilidades de performance posibles: streamings en vivo desde el estudio y desde un estadio, shows para los autos con el p&uacute;blico adentro y afuera del veh&iacute;culo. &ldquo;Para felicidad m&iacute;a, nos apoyamos much&iacute;simo en el vestuario y la performance porque eran shows con la gente alejada, sin poder bailar, entonces nos cambi&aacute;bamos de ropa en cada canci&oacute;n. Nos aprovechamos del electropop, de que suene la m&uacute;sica de base, y cambi&aacute;bamos el vestuario: no se pod&iacute;a bailar pero s&iacute; mirar algo que pod&iacute;a resultar novedoso durante todo el show&rdquo;, cuenta Gattas. Algo de eso, pero tambi&eacute;n una parte ac&uacute;stica y otra con la banda completa, har&aacute; Miranda! el 15 de octubre en el Teatro Broadway y el 30 de octubre en Vorterix Rosario.
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                Gattas en el patio de su casa, en Palermo. Todo empezó en un PH de San Cristóbal.                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo es el proceso creativo para armar el vestuario de una banda tan perform&aacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por lo general tiene que ver con alg&uacute;n capricho o deseo que voy teniendo, algo que me queda fijado. Cosas de Bowie, o Stop making sense, de Byrne, que es el sue&ntilde;o de mi vida: es tan &uacute;nico que no lo pod&eacute;s copiar porque es muy obvio. El tipo sali&oacute; a tocar con algo tan simple como un traje seis talles m&aacute;s grande. S&oacute;lo eso y a m&iacute; me vol&oacute; la cabeza para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Ese capricho o deseo que anda circul&aacute;ndome se matiza con nuestra impronta, por eso nunca se ve tan claramente la influencia. No s&oacute;lo aplicamos eso a los shows: en las salidas de los discos cada vez nos resulta m&aacute;s llevar la tapa a las conferencias de prensa, a las firmas de aut&oacute;grafos. Cuando sali&oacute; Fuerte, que en la tapa estoy yo vestida de novio y Ale de novia, nos mencionaban eso todo el tiempo, as&iacute; que fuimos vestidos de novios a todos lados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Son un matrimonio ya?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que s&iacute;. Uno que funciona muy muy bien y que hay que cuidarlo. No s&eacute; qu&eacute; hacemos para cuidarlo porque nos sale muy natural. No nos molesta realmente nada del otro: podemos estar en silencio, criticar, nada de lo que el otro hace o dice significa algo m&aacute;s. Creo que funciona porque todo el tiempo cuidamos mucho algo que hicimos juntos, por encima de lo que nos pase a nosotros. Cuidamos algo lindo que queremos que siga as&iacute; de lindo, seguimos queriendo la misma cosa.
    </p><h3 class="article-text">Una casa con mil artes</h3><p class="article-text">
        La planta alta en la que Gattas conversa con <strong>elDiarioAR</strong> es como una muestra de varias disciplinas art&iacute;sticas a la vez: hay, aparte de la criolla, una guitarra el&eacute;ctrica y un teclado; algunos peque&ntilde;os bustos esculpidos y pintados por ella; una caja de l&aacute;pices acuarelables bien a mano; libros de fotograf&iacute;a a los que Juliana les ha recortado algunas de sus im&aacute;genes favoritas para ponerlas en portarretratos y mirarlas m&aacute;s seguido; mu&ntilde;equitos de los personajes de El mago de Oz; una biograf&iacute;a del Puma Rodr&iacute;guez y otra de Marilyn Monroe; un tocadiscos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el momento m&aacute;s encerrado de la cuarentena empezaste a mostrar tus dibujos v&iacute;a redes sociales, en general acompa&ntilde;ando alg&uacute;n chiste o directamente como piezas de humor gr&aacute;fico. &iquest;Qu&eacute; encontraste en esas otras expresiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces me autojuzgu&eacute; porque empezaba a estudiar cosas y no terminaba esa formaci&oacute;n. Estudi&eacute; viol&iacute;n, guitarra, artes pl&aacute;sticas. Es que cuando me interes&oacute; el arte me interesaron muchas disciplinas, no s&oacute;lo la m&uacute;sica. Voy a un recital y voy a una muestra de arte y las dos cosas me llaman totalmente la atenci&oacute;n, sin distinci&oacute;n. En pandemia, esas expresiones en principio fueron cosas para hacer, para sacar la creatividad afuera. Me puse a dibujar m&aacute;s de lo que ya hac&iacute;a. A pintar, a hacer escultura. Mostrarlo en redes no me sirvi&oacute; para nada en t&eacute;rminos de proyecto concreto, y cada tanto me juzgo eso. Con algunos de los chistes hice algunas remeras y las vend&iacute;. Pero no me sirvi&oacute; para casi nada y esa es mi forma de hacer: lo que sirve ahora mismo es hablar, comunicar algo, y yo estoy fuera de agenda, hago algo in&uacute;til. Pero lo que s&iacute; encontr&eacute; fue un feedback de risas que fue muy satisfactorio. Fue muy gratificante generar esa risa un&aacute;nime, eso me hace muy bien, y adem&aacute;s apareci&oacute; el a&ntilde;o pasado, cuando el mundo era todo menos risas.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1280147614856511489?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La primera vez que, desde el escenario, vio que el p&uacute;blico no s&oacute;lo cantaba sus canciones sino que bailaba, sinti&oacute; que dedicarse a eso era &ldquo;un negocio hermoso&rdquo;. &ldquo;Fue en una fiesta Brandon. Para m&iacute; ya tener una banda y tocar en vivo era una ebullici&oacute;n de felicidad, me pasaba incluso en los restoranes cuando cantaba jazz, aunque estuviera pr&aacute;cticamente vac&iacute;o. Cantar en vivo me produce eso desde siempre. Pero cuando vi al p&uacute;blico bailar sent&iacute; que era muy bueno lo que estaba pasando&rdquo;, cuenta Gattas. Le presta atenci&oacute;n a los movimientos de Gigi, el gato color t&eacute; con leche al que su hija Juana le puso un nombre inspirado en un personaje del cineasta Hayao Miyazaki. El otro gato, Blixa, est&aacute; escondido: le teme a los humanos desconocidos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n sinti&oacute; que &ldquo;lo que estaba pasando era muy bueno&rdquo; una noche de Luna Park en la que por primera vez vio un pogo basado en melod&iacute;as electropop. &ldquo;Empezamos a tocar &lsquo;<em>Otra vez</em>&rsquo; y se arm&oacute; esa ronda de pogo en la que se separan, saltan y se vuelven a juntar. Jam&aacute;s pens&eacute; que iba a ver eso con una canci&oacute;n as&iacute;: ah&iacute; sent&iacute; que Miranda! hab&iacute;a funcionado, como en retroactivo&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le hizo Miranda! a la m&uacute;sica argentina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que abri&oacute; el espectro. No s&oacute;lo Miranda! sino tambi&eacute;n Leo Garc&iacute;a o el propio Cerati: las bandas de rock y pop se empezaron a mezclar mucho m&aacute;s a partir de proyectos electr&oacute;nicos mainstream que fueron apareciendo. Antes de Babas&oacute;nicos o Miranda lo que hab&iacute;a era muy solamente rock. Y a partir de ah&iacute; se permiti&oacute; m&aacute;s el juego, no fue tan en serio todo. En un pa&iacute;s tan aferrado al rock barrial Miranda! hizo posible hacer algo absurdo y que fuera gente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; implicancias tuvo ser mujer en ese mundo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo siento que crec&iacute; en una burbuja. Al estar en una banda pop, con la burbuja de la discoteca, el desprejuicio, cierta cosa travesti, no percib&iacute; el prejuicio que recae sobre muchas mujeres en el mundo de la m&uacute;sica. En todo caso, el prejuicio hacia Miranda! pasaba por un lugar diferente: nos dec&iacute;an &ldquo;putos&rdquo;, nadie se deten&iacute;a en el hecho de que hab&iacute;a una mujer en la banda.
    </p><p class="article-text">
        Creo que todav&iacute;a falta bastante de desarmar el prejuicio hacia las mujeres en el mundo de la m&uacute;sica en general. Se hizo mucho, por ejemplo en las movidas de alentar el cupo femenino en los recitales, pero falta naturalizar que una mujer sea productora o ingeniera de sonido. Pero en mi mundo nunca padec&iacute; ese prejuicio: ni en mi banda ni con los productores. Nadie me pidi&oacute; que me pusiera la pollerita: ya la ten&iacute;a puesta.
    </p><p class="article-text">
        Alaska, la mujer del d&uacute;o espa&ntilde;ol Fangoria, R&oacute;is&iacute;n Murphy, Grace Jones, Tracey Thorn, de Everything but the Girl, Juana Molina, Mar&iacute;a Gabriela Epumer y &Eacute;rica Garc&iacute;a son las mujeres de la m&uacute;sica que Juliana miraba cuando quer&iacute;a empezar a ser ella misma una mujer de la m&uacute;sica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Pata maternar y girar, la artista fue y vino de México 5 veces: sus compañeros se quedaban allí"
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                Pata maternar y girar, la artista fue y vino de México 5 veces: sus compañeros se quedaban allí                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">El secreto de las armon&iacute;as travestis</h3><p class="article-text">
        &ldquo;No tengo tanta t&eacute;cnica musical. No s&eacute; leer m&uacute;sica y empec&eacute; a componer algunas partes en las que canto yo, pero me siento m&aacute;s letrista invitada que compositora musical. No es que quiera componer para que me tomen en serio, est&aacute; bueno componer pero no me quita el sue&ntilde;o: me encanta ser int&eacute;rprete&rdquo;, dice, y mueve las manos, y sonr&iacute;e con la boca pero tambi&eacute;n con los ojos cada vez que termina de hablar y est&aacute; lista para la siguiente pregunta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No soy como un cantautor que lo que quiere comunicar es su poes&iacute;a. Lo que m&aacute;s me gusta es cuando canto lindo&rdquo;, explica. Para entrenar su voz comparte maestro con Sergi: los dos practican con una t&eacute;cnica basada en el canto gregoriano. &ldquo;Se repite la a como un mantra para lograr que la voz llegue bien arriba y ah&iacute; sostenerla livianita, y despu&eacute;s baj&aacute;s hasta donde quieras&rdquo;, cuenta, y abre la boca y dice &ldquo;aaaaa&rdquo; y su living parece una misa o una &oacute;pera, as&iacute;, de repente.
    </p><p class="article-text">
        Para cuidar la voz, asegura, lo mejor es dormir bien. &ldquo;Y no fumar. Yo fumaba pero dej&eacute; en el embarazo. No tuvo nada que ver con la banda pero me di cuenta de que ya no me despertaba tosiendo como una t&iacute;a grande que fum&oacute; toda la vida y no volv&iacute; m&aacute;s&rdquo;. La clave de ese cambio hay que buscarla en <em>El disco de tu coraz&oacute;n</em>, que Miranda! edit&oacute; en 2007: &ldquo;Antes de eso yo ten&iacute;a la voz m&aacute;s tanguera, m&aacute;s baja, y cuando dej&eacute; de fumar Ale empez&oacute; a componer para mi nuevo registro. Se dieron vuelta las armon&iacute;as, &eacute;l dej&oacute; de hacer el falsete alto y baj&oacute; el tono, yo lo sub&iacute;. Empezaron unas armon&iacute;as menos travestis&rdquo;, se r&iacute;e. Su gato-gata de nombre japon&eacute;s la mira desde el sill&oacute;n de enfrente, con la atenci&oacute;n fija en que ning&uacute;n desconocido se sienta demasiado en casa. Juana, producto de ese embarazo durante el que abandon&oacute; el cigarrillo para siempre, sonr&iacute;e en varias fotos de las que hay en el mueble enorme que alberga libros, tazas y un cubilete para jugar a la generala.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo conjugaste la maternidad con estos veinte a&ntilde;os de banda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El momento en el que me hice el planteo m&aacute;s dif&iacute;cil fue cuando Juana era una bebita, que coincidi&oacute; con giras largas. Pens&eacute; junto al pap&aacute; de Juana, un psic&oacute;logo, mi psic&oacute;loga y el pediatra. Me proyectaba a m&iacute; misma viendo a la banda sin m&iacute; y, en esa escena, me ve&iacute;a medio odiando a la beb&eacute;. Entonces en esa ecuaci&oacute;n decid&iacute; hacer el esfuerzo de sostener las dos cosas: se mam&aacute; de una bebita y hacer giras. Hubo una, en M&eacute;xico, que dur&oacute; 45 d&iacute;as: los chicos fueron y se quedaron y yo fui y volv&iacute; 5 veces. Me gast&eacute; lo que gan&eacute; en pasajes pero hice las dos cosas y realmente vali&oacute; mucho la pena. Con el tiempo, Juana empez&oacute; a venir a las giras si le gustaba el lugar: googleaba el lugar en el que &iacute;bamos a quedarnos, si ten&iacute;a juegos, si le parec&iacute;a lindo. Y eso se convirti&oacute; en nuestra vida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El prejuicio hacia Miranda! pasaba por un lugar diferente: nos decían “putos”, nadie se detenía en el hecho de que había una mujer en la banda</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La pandemia -y las restricciones que implic&oacute;- puso en pausa el lanzamiento del disco solista que Gattas grab&oacute; pero que, en medio de la demora, todav&iacute;a no consigui&oacute; nombre. Est&aacute; cerca de mostrar alguna canci&oacute;n pero, como presentarse en vivo es la parte favorita de su trabajo, quiere hacerlo cuando pueda acompa&ntilde;ar ese lanzamiento con alguna performance. &ldquo;Aunque sea en un lugar chiquito&rdquo;, dice. &ldquo;Lo que me fren&oacute; de querer mostrarlo es que ahora que no se toca en vivo es tan vertiginosa la salida de canciones que quiero hacer algo que sea m&aacute;s que eso. Ahora la canci&oacute;n sale, la escuchan, la agregan o no a una playlist, y viene la siguiente, y todo se hace como un humito&rdquo;, explica Gattas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo impacta ese ritmo vertiginoso a la hora de hacer canciones? &iquest;Hay que tenerlo en cuenta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si hay que pensarlo como riesgo. Pero s&iacute; siempre hay que tener en cuenta que las canciones sobrevivan el paso del tiempo. Nosotros siempre tuvimos eso en cuenta: que las canciones se entiendan con el tiempo y en todos los pa&iacute;ses de habla hispana. Salvo que sea una palabra local muy buena, muy r&iacute;tmica, si no siempre tratamos de que se sostenga en el tiempo y en el mundo. Yo por ejemplo no pondr&iacute;a &ldquo;Tik Tok&rdquo; en una canci&oacute;n porque tal vez en dos a&ntilde;os o antes no se entiende m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habl&aacute;s de que una canci&oacute;n tiene que sobrevivir en el tiempo. &iquest;Qu&eacute; riesgos supone la era de la cancelaci&oacute;n cuando se piensa una canci&oacute;n o cualquier obra art&iacute;stica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mir&aacute;, sin ir nada lejos, con los gauchos del video de &ldquo;Por amar el amor&rdquo; pensamos que un poco exist&iacute;a esa posibilidad. Tal vez una cancelaci&oacute;n desde el lado vegano. Siempre hay un riesgo, pero la cultura de la cancelaci&oacute;n me parece muy inc&oacute;moda para ser artista. En nuestro caso la banca que tenemos son 20 a&ntilde;os de plataforma: en ese caso no te tiran tan f&aacute;cil, tiene que haber algo s&oacute;lido. Pero para un artista que reci&eacute;n empieza ese riesgo de que lo cancelen es mucho m&aacute;s alto. Es muy dif&iacute;cil esta era para los artistas nuevos porque casi que lo &uacute;nico que pod&eacute;s hacer es una sola cosa: la correcta. Es una era tal vez necesaria en algunos aspectos, pero aburrida. Y peligrosa, porque no se toman riesgos. Que los artistas que aparecen no animen a tomar riesgos por no tener espalda es poco estimulante. Cuando era chica yo esperaba locura de los artistas.
    </p><p class="article-text">
        <em>JR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julieta Roffo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/juliana-gattas-dificil-artista-nuevo-cancelacion-podes-cosa-correcta_130_8273066.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Sep 2021 16:45:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juliana Gattas: "Es muy difícil ser un artista nuevo en la era de la cancelación. Podés hacer casi sólo una cosa: la correcta"]]></media:title>
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