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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Soberanía alimentaria]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/soberania-alimentaria/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Soberanía alimentaria]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Murió Myriam Gorban, pionera de la soberanía alimentaria en la Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/murio-myriam-gorban-pionera-soberania-alimentaria-argentina_1_12706947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68a4a9e1-7984-4bea-b902-c4aa5ad90561_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió Myriam Gorban, pionera de la soberanía alimentaria en la Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nutricionista, investigadora y militante, falleció a los 93 años. Transformó la nutrición en una causa de justicia social, fundó la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria y dejó un legado que une ciencia, política y derechos humanos.</p></div><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La alimentaci&oacute;n es un derecho, no una mercanc&iacute;a&rdquo;</strong>, repiti&oacute; hasta el final. <strong>Myriam Kurganoff de Gorban</strong>, nutricionista, docente, investigadora y militante por la soberan&iacute;a alimentaria, muri&oacute; este 22 de octubre a los 93 a&ntilde;os. <strong>Su nombre se volvi&oacute; sin&oacute;nimo de una causa: pensar la nutrici&oacute;n como parte de un proyecto de justicia social.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El <strong>Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires</strong> la despidi&oacute; con un comunicado breve y preciso: &ldquo;Referenta indiscutida de la soberan&iacute;a alimentaria y de la nutrici&oacute;n con perspectiva social, Miryam Kurganoff de Gorban deja un legado inmenso para quienes creemos en la alimentaci&oacute;n como derecho y no como mercanc&iacute;a. Su compromiso, su coherencia y su palabra seguir&aacute;n marcando el camino de las y los nutricionistas que trabajamos por una sociedad m&aacute;s justa y saludable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La periodista <strong>Soledad Barruti</strong>, autora de <em>Malcomidos</em> y amiga cercana, la record&oacute; con emoci&oacute;n: &ldquo;Hermosa y eterna Miryam Gorban. La m&aacute;s joven de todxs. La llamarada entusiasta que sosten&iacute;a la bandera de la soberan&iacute;a alimentaria cuando nadie hablaba de eso, y la meti&oacute; en las universidades en forma de c&aacute;tedra libre. La que hizo de la nutrici&oacute;n una causa de justicia social. La de los colectivos por todo el pa&iacute;s: metaf&oacute;ricos y literales, se iba en micro con sus cositas a todos lados donde la llamaran para hablar como si tuviera 20 a&ntilde;os. La de la energ&iacute;a infinita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Barruti cont&oacute; que la conoci&oacute; en 2011, cuando escrib&iacute;a su primer libro: &ldquo;Antes de publicarlo le mand&eacute; el manuscrito. Me llam&oacute; al otro d&iacute;a: &lsquo;Soledad, quiero decirte que si alguna vez te sentiste sola ya nunca m&aacute;s vas a estarlo porque siempre pod&eacute;s contar conmigo. Estamos juntas&rsquo;, me dijo. Nos re&iacute;mos y de alguna manera as&iacute; fue. Nos hicimos amigas. Abridora de caminos, mentes y corazones. Te voy a extra&ntilde;ar siempre&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La voz de una pionera</h2><p class="article-text">
        Formada como maestra en A&ntilde;atuya y luego como dietista en Buenos Aires, Gorban comenz&oacute; su carrera bajo la gesti&oacute;n de <strong>Ram&oacute;n Carrillo</strong> y trabaj&oacute; junto a <strong>Ren&eacute; Favaloro</strong>. Su vida estuvo marcada por la persecuci&oacute;n pol&iacute;tica: fue secuestrada durante la &uacute;ltima dictadura, permaneci&oacute; detenida en el centro clandestino &ldquo;El Banco&rdquo; y fue liberada gracias a la intervenci&oacute;n de organismos de derechos humanos y del propio Favaloro.
    </p><p class="article-text">
        A los 60 a&ntilde;os obtuvo el t&iacute;tulo de Licenciada en Nutrici&oacute;n en la Universidad Nacional de C&oacute;rdoba. Desde entonces se transform&oacute; en una voz inclaudicable por el derecho a una alimentaci&oacute;n justa. Represent&oacute; a la Argentina en la <strong>Cumbre Mundial de la Alimentaci&oacute;n</strong> en Roma en 1996, donde el concepto de <strong>Soberan&iacute;a Alimentaria</strong> -creado por el movimiento campesino internacional La V&iacute;a Campesina- encontr&oacute; en ella una impulsora local.
    </p><p class="article-text">
        En 2003 cre&oacute; la <strong>C&aacute;tedra Libre de Soberan&iacute;a Alimentaria (CaLiSA)</strong> en la Escuela de Nutrici&oacute;n de la Universidad de Buenos Aires, que luego se expandi&oacute; a m&aacute;s de 40 universidades p&uacute;blicas. Fue distinguida con <strong>cuatro doctorados honoris causa</strong> y reconocida en toda Am&eacute;rica Latina por su trabajo pionero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La soberan&iacute;a alimentaria es el derecho y la autonom&iacute;a de los pueblos a definir su propia estrategia y programa alimentario en funci&oacute;n de sus condiciones f&iacute;sicas, culturales y pol&iacute;ticas&rdquo;, explicaba. &ldquo;Los pa&iacute;ses que logran hacerlo son verdaderamente independientes; los que no, viven amenazados en su libertad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista de 2021 con <a href="https://lavaca.org/soberania-alimentaria/miryam-gorban-hasta-siempre-maestra/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">lavaca</a>, hab&iacute;a alertado: &ldquo;Llegamos al siglo XXI violando el derecho humano a la alimentaci&oacute;n. No estamos en condiciones de garantizar comida completa y adecuada para todxs. Mientras el alimento sea una mercanc&iacute;a bajo el influjo de la especulaci&oacute;n y la inflaci&oacute;n, los sectores m&aacute;s necesitados no podr&aacute;n acceder a &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n insist&iacute;a en que el problema del hambre es pol&iacute;tico, no individual: &ldquo;El hambre no se resuelve con ollas populares, sino con pleno empleo, salarios dignos y precios justos. Solo cuando eso ocurra podremos hablar de soberan&iacute;a y seguridad alimentaria&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Pensar el pa&iacute;s desde la mesa</h2><p class="article-text">
        Gorban <strong>fue una de las voces m&aacute;s cr&iacute;ticas del modelo agroindustrial basado en monocultivos, transg&eacute;nicos y uso intensivo de agrot&oacute;xicos</strong>. <strong>Promov&iacute;a la agroecolog&iacute;a, el acceso a la tierra, el etiquetado frontal y las huertas escolares como ejes de una pol&iacute;tica p&uacute;blica soberana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La alimentaci&oacute;n es pol&iacute;tica &mdash;dec&iacute;a&mdash;. Lo que ponemos en el plato es una decisi&oacute;n que involucra a la econom&iacute;a, la cultura y la salud. Por eso necesitamos educaci&oacute;n alimentaria y pol&iacute;ticas que garanticen el derecho a comer bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para ella, el kil&oacute;metro cero de la soberan&iacute;a alimentaria era la lactancia materna: &ldquo;Hablar de mujeres es hablar de nutrir, y nutrir es dar vida. El bienestar de nuestrxs hijxs depende de seguir los ciclos naturales. Pero la sociedad tiene una gran falta de educaci&oacute;n: para mostrarnos como objetos no hay problema, pero para hablar de lactancia no, porque no vende&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Denunciaba que la malnutrici&oacute;n en Argentina ten&iacute;a dos caras: el hambre y la obesidad. &ldquo;La obesidad y el sobrepeso son tan graves como la desnutrici&oacute;n. Ambas son producto de la mala alimentaci&oacute;n, basada en ultraprocesados. Por eso tenemos que volver a la cocina, a los alimentos frescos, a los mercados de cercan&iacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un legado vivo</h2><p class="article-text">
        Miryam Gorban hablaba con la misma claridad en un aula, una radio o una feria campesina. Dec&iacute;a que cada verdura, cada fruta, era una herramienta de soberan&iacute;a. Su pensamiento uni&oacute; la ciencia y la militancia, la nutrici&oacute;n y los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Consumir alimentos frescos tambi&eacute;n significa volver a la cocina&rdquo;, dec&iacute;a. &ldquo;Tenemos que tener una alimentaci&oacute;n completa, con armon&iacute;a y adecuaci&oacute;n. Eso nos va a garantizar m&aacute;s inmunidad, m&aacute;s defensa ante las adversidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/murio-myriam-gorban-pionera-soberania-alimentaria-argentina_1_12706947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Oct 2025 20:36:57 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué fiaca cocinar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/fiaca-cocinar_129_12216180.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0fd2ae32-2643-46e9-99f0-ca49e45e6a96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué fiaca cocinar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cocinamos porque es una actividad básica para cuidar de nosotros mismos. ¿Se puede derivar? Sí. Pero saber cuidarnos solos es parte de la integridad de una persona. Cocinar es un saber esencial para un adulto autónomo, como bañarse, lavarse los dientes o tomarse un colectivo. </p></div><p class="article-text">
        Jerry Seinfeld confes&oacute; una vez que tiene calculado c&oacute;mo vestirse a la ma&ntilde;ana dando la menor cantidad de pasos posible. Me sent&iacute; identificada  &ndash;la fiaca es mi animal espiritual&ndash; pero adem&aacute;s me pareci&oacute; un mecanismo interesante viniendo de &eacute;l, que est&aacute; lejos del clich&eacute; del perezoso: un chab&oacute;n tirado todo el d&iacute;a en el sill&oacute;n, en camiseta, con manchas de salsa. Seinfeld es un tipo p&uacute;blicamente productivo, perfeccionista y exitoso en su trabajo. Estoy segura de que aplica esa misma l&oacute;gica, la ley del menor esfuerzo, a todos los &aacute;mbitos: las formas m&aacute;s excelentes de trabajar el m&iacute;nimo para lograr el m&aacute;ximo. Por algo es una ley. &iquest;A qui&eacute;n le gusta esforzarse m&aacute;s de lo indispensable?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De ninguna manera me imagino a Seinfeld pensando &ldquo;meh, ya fue&rdquo; ante una dificultad para alcanzar sus objetivos. La clave para ser funcional ante la pereza es que el deseo &ndash;el prop&oacute;sito, las ganas de lo que sea que uno quiere&ndash; nos inquiete lo suficiente como para vencer la inercia. Lo necesitamos. <em>Necesitar</em> es una palabra que usamos cuando queremos tanto algo que mover el culo para conseguirlo nos parece inevitable. &Uacute;ltimamente, me parece, nos cuesta bastante esforzarnos. Creo que es, en cierta medida, porque nos entretienen tantas micro recompensas virtuales que no requieren esfuerzo; y porque las otras recompensas &ndash;muchas necesarias, incluso algunas que podr&iacute;amos considerar derechos&ndash; no llegan ni con todo el sacrificio del mundo. Esforzarse y conseguir est&aacute;n perdiendo relaci&oacute;n de causa y efecto.
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        Entremos a la cocina, donde para preparar la comida, un poco m&aacute;s, un poco menos, hay que trabajar. Afuera tenemos una oferta abundante de comidas que vienen hechas, resueltas, listas para &ndash;literalmente&ndash; consumir. &iquest;Por qu&eacute;, entonces cocinar? Me irrita un poco la romantizaci&oacute;n de la cocina como argumento para ejercerla. A m&iacute; me gusta mucho cocinar, pero tambi&eacute;n me da fiaca y me cansa. Lo hago igual, la mayor&iacute;a de las veces. Pero cocinar no siempre es un placer. Hay veces que no ten&eacute;s ganas. Otras, todo falla y es un desastre. Muchas veces no te calma, te estresa. Las m&aacute;s de las veces, todos estamos ocupados, cansados y estresados antes de empezar. Pero lo mismo pasa con muchas otras actividades que no cuestionamos nunca. Desde cosas chiquititas, como cortarse las u&ntilde;as, hasta otras colosales, como convivir o criar chicos. Vivir cansa. Todo o casi todo nos puede dar fiaca. Mandamos a los hijos a ba&ntilde;arse mientras est&aacute;n a nuestro cargo, y despu&eacute;s son gente grande que se ducha, se viste, va al trabajo por voluntad propia: las cosas que tenemos-que-hacer. Lo imprescindible. Cocinar puede parecer ajeno a ese repertorio de necesidades, prescindible,&nbsp; y yo no creo que lo sea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay que cocinar? S&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Cocinamos porque lo necesitamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cocinamos porque es una actividad b&aacute;sica para cuidar de nosotros mismos. &iquest;Se puede derivar? S&iacute;. Pero saber cuidarnos solos es parte de la integridad de una persona. Cocinar es un saber esencial para un adulto aut&oacute;nomo, como ba&ntilde;arse, lavarse los dientes o tomarse un colectivo. Todos esos &ldquo;se&rdquo; significan algo importante en el autocuidado m&iacute;nimo que una persona necesita darse a s&iacute; misma. Cocinarse, hacerse la comida, tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cocinamos porque es la &uacute;nica forma de comer bien con frecuencia, en todos los sentidos de la expresi&oacute;n &ldquo;comer bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cocinamos porque hay que ser muy rico y privilegiado para comer sin cocinar &ndash;lo que significa que otra persona cocina siempre por nosotros&ndash;y sin enfermarse &ndash;porque sin mucha plata y sin cocinar, es imposible comer buena comida. Estoy hablando de la dieta cotidiana y no de las excepciones, el &ldquo;de vez en cuando&rdquo;, la salidita ni el delivery de emergencia. Estoy hablando de lo que comemos casi siempre. Comprar hecho lo de casi siempre, sin mucha plata, no nos deja m&aacute;s remedio que elegir entre comestibles que pueden ser muy ricos, muy tentadores, muy saciantes, pero que cuesta considerar alimento. Apelo, ya no digamos al sentido com&uacute;n, sino a la ciencia: una dieta basada en ultraprocesados te va a enfermar.
    </p><p class="article-text">
        Cocinamos porque nos hace mejores comensales. Porque sentir placer comiendo comida chatarra es inevitable (est&aacute; dise&ntilde;ada para eso), pero disfrutar de la comida normal requiere un m&iacute;nimo entrenamiento, una familiaridad con ella. Ver c&oacute;mo un beb&eacute; aprende a comer lo muestra clar&iacute;simo. Lleva tiempo y muchas experiencias. La recompensa no es tan instant&aacute;nea como la teta. Primero hay sorpresa, hay curiosidad, hay una exploraci&oacute;n fascinante. 9 de cada 10 saboreos no terminan con cara de &eacute;xtasis: lleva a m&aacute;s investigaciones, con las manos, con la lengua. Decodificar los alimentos es necesario para disfrutarlos. La comida puede ser rica, puede ser incluso deliciosa. Entenderla &ndash;saber c&oacute;mo se prepara, qu&eacute; operaciones transforman un pu&ntilde;ado de ingredientes en un plato, conocer el lenguaje de la cocina&ndash; nos vuelve m&aacute;s aptos para gozarla. Cocinando vas a descubrir tus propios gustos, a conocerte mucho mejor como comensal. Vas a encontrar tu versi&oacute;n favorita de tu comida favorita, y vas a tener el poder de hacerla siempre. Si cocin&aacute;s pod&eacute;s comer lo que quer&eacute;s cuando lo quer&eacute;s, al menos la mayor parte de las veces.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cocinar nos conecta con el territorio y las personas. Hacer las compras nos recuerda qu&eacute; estaci&oacute;n es y qu&eacute; se produce en este momento. Lo que est&aacute; barato en la verduler&iacute;a es local y estacional; lo que est&aacute; caro, viene de otro clima, de otro lugar. Cuando hay sequ&iacute;a, heladas o inundaciones, desaparecen las hojas verdes. &ldquo;El campo&rdquo; es parte de tu vida todos los d&iacute;as, vivas en Tilcara o en Chacagiales. La cadena de personas que lleva los ingredientes a tu mesada cada d&iacute;a se hace presente de muchas maneras. Todo bien con abrazar &aacute;rboles, con el &ldquo;grounding&rdquo;. Quiz&aacute;s podemos empezar con una manzana que todav&iacute;a tenga una hojita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cocinar no es necesario para conservar viva una tradici&oacute;n. La tradici&oacute;n de cocinar nos ayuda a conservarnos vivos. Cocinar es posible &ndash;realizable, incluso m&aacute;s f&aacute;cil- si contamos con una herencia de recetas y procedimientos. Las recetas pueden cambiar, aggionarse y adaptarse. No son sagradas, o mejor dicho, lo esencial no se altera en esas operaciones. Las recetas no son necesariamente el meollo del asunto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cocinar no es necesario para darle amor a la gente que queremos. Si les cocinamos a otros los estamos cuidando, s&iacute;. Pero hay muchas formas de ir por la vida, de cuidar y de descuidar. Incluso a los chicos. Si otra persona le cambia los pa&ntilde;ales a tu beb&eacute; est&aacute; todo bien. Si nunca jam&aacute;s le cambi&aacute;s los pa&ntilde;ales a tu hijo, o ni siquiera sab&eacute;s hacerlo, bueno, est&aacute; como para echarse una pensadita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cocinar no es necesario para relajarnos. Cocinar un domingo o con amigos puede ser un momento de placer y de ocio, pero la cocina necesaria es la de todos los d&iacute;as, la de batalla. Hay gente que no disfruta de cocinar, hay gente que s&iacute;. El deber de sentir lo que no sentimos es el peor de los deberes.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se puede vivir sin cocinar? Bueno, s&iacute;, seguro. Pero como cualquier renuncia importante tiene un costo elevado. Se puede vivir sin alfabetizarse, sin conectarse a internet tambi&eacute;n. Se vive mejor con lectoescritura y con buena comida. Puede ser dif&iacute;cil encontrarle la vuelta y todav&iacute;a m&aacute;s sostenerlo: c&oacute;mo nos cuesta sostener, a&uacute;n lo que merece la pena. Otro d&iacute;a hablamos de eso. Pero s&iacute; que merece la pena. No s&eacute; si les pasaba, de chicos, que demoraban horas en resignarse a entrar en la ducha, y despu&eacute;s no quer&iacute;an salir nunca del agua tibia. Hoy, por ejemplo, es un feriado de oto&ntilde;o crocante y espl&eacute;ndido. Me da una fiaca infinita levantarme de esta silla a prender la hornalla, pero s&eacute; que es el puente directo a la sopa de calabaza que se me antoja. Hacia all&iacute; voy. Tarda en llegar, y al final hay recompensa.
    </p><p class="article-text">
        <em>NK/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Kiako]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/fiaca-cocinar_129_12216180.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Apr 2025 14:01:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué fiaca cocinar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cocina,Alimentación,Soberanía alimentaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En el Día Internacional de la Lucha Campesina: Soberanía Alimentaria para el buen vivir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/dia-internacional-lucha-campesina-soberania-alimentaria-buen-vivir_129_8919414.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f7bd30a-1f25-479e-b70b-a65b45137215_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En el Día Internacional de la Lucha Campesina: Soberanía Alimentaria para el buen vivir"></p><p class="article-text">
        Desde los diversos procesos hist&oacute;ricos hasta nuestros d&iacute;as, signados por la incertidumbre de la pandemia que azota al mundo entero, el amplio y castigado sector campesino de distintas latitudes, afronta un panorama complejo pero con perspectivas de cambios concretos que lo modifiquen. 
    </p><p class="article-text">
        La conmemoraci&oacute;n (este 17 de abril) del <strong>D&iacute;a Internacional de la Lucha Campesina, tras el asesinato de 19 campesinos y campesinas del Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra de Brasil en 1996</strong>, es una efem&eacute;ride significativa, plausible en el mundo, porque m&aacute;s all&aacute; de las particularidades de los territorios, las injusticias y atropellos aumentan d&iacute;a a d&iacute;a, a partir de las condiciones sociales que impone un sistema vorazmente extractivista.
    </p><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s, podemos advertir r&aacute;pidamente c&oacute;mo ha empeorado la situaci&oacute;n del campesinado a trav&eacute;s de las d&eacute;cadas, desde el reparto de tierras para un par de decenas de familias poderosas durante el siglo XIX, a recientes asesinatos y constantes despojos de tierra, a partir de la ampliaci&oacute;n de las fronteras agr&iacute;colas a manos de terratenientes y empresas extranjeras, impulsoras de la implementaci&oacute;n de monocultivos, el consiguiente uso de agrot&oacute;xicos, y otros males aleatorios: pueblos enteros, fauna y flora, bajo un sistema de depredaci&oacute;n y muerte.
    </p><p class="article-text">
        Con el devenir del nuevo milenio, la situaci&oacute;n en el amplio y variopinto sector rural del pa&iacute;s ha empeorado, relegando sistem&aacute;ticamente a las econom&iacute;as regionales, postergadas por modelos concentradores que priorizaron la exportaci&oacute;n de granos, y obligaron a grandes migraciones internas, aquejadas por graves falencias en servicios b&aacute;sicos y caminos, a pesar de las oportunidades naturales que dan vastos territorios f&eacute;rtiles y el tes&oacute;n de las comunidades. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, la Uni&oacute;n de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra enarbol&oacute; las banderas de las luchas hist&oacute;ricas del sector campesino. En las dieciocho provincias donde la organizaci&oacute;n desarrolla una producci&oacute;n sustentable, se construye a diario una realidad propia, siempre enlazada a las necesidades de cada territorio. </strong>Veintid&oacute;s mil familias organizadas regionalmente, lejos de los v&iacute;nculos comerciales de las econom&iacute;as de los monopolios empresariales. 
    </p><p class="article-text">
        El primer paso fue quiz&aacute;s, una revalorizaci&oacute;n de la tierra de cada entorno: un acto dual donde se labra cada parcela y se transita el proceso en el que compa&ntilde;eras y compa&ntilde;eros narran sus experiencias vinculadas al amor a cultivar cada fruta y verdura. En ese proceso nacieron tambi&eacute;n, las primeras coincidencias. Caminos de lucha dejando atr&aacute;s la explotaci&oacute;n de terratenientes impiadosos, inclemencias clim&aacute;ticas que pueden variar desde alt&iacute;simas temperaturas, fuertes heladas, incendios e inundaciones. Los encuentros dieron cuenta sucesivamente de los mismos problemas; de historias comunes que hallan en la comprensi&oacute;n y la empat&iacute;a, el puntapi&eacute; para trazar objetivos colectivos. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, fueron conform&aacute;ndose las primeras bases lindantes al cintur&oacute;n frutihort&iacute;cola del Gran La Plata, ampli&aacute;ndose r&aacute;pidamente al corredor sur-oeste de la ruta 6: la falta o aumento de insumos, las particularidades de cada producci&oacute;n y sobre todo la frustraci&oacute;n generada por el precio de cada tierra arrendada, siempre ajena, sujeta muchas veces, a la voluntad usurera de los propietarios, fueron el motor para mayor organizaci&oacute;n conjunta. 
    </p><p class="article-text">
        Pronto, la UTT forj&oacute; con mucha voluntad y creatividad, nuevos modos de comercializaci&oacute;n de un sector, hist&oacute;ricamente, postergado, sin derechos, ni consideraciones de los gobiernos de turno. <strong>A trav&eacute;s de una propuesta propia, inspirada en diversas econom&iacute;as populares, bolsones de frutas y verduras de las quintas circularon de mano en mano, promoviendo un nuevo paradigma que mostr&oacute; otra forma posible, sin especulaciones.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, la necesidad de dar batalla al uso de agrot&oacute;xicos, enemigo silencioso en parcelas y cuerpos, gener&oacute; la implementaci&oacute;n de nuevas-viejas formas de producci&oacute;n, <strong>impulsando la agroecolog&iacute;a en decenas y decenas de bases que fueron surgiendo naturalmente, como plantas y frutos, alrededor del pa&iacute;s</strong>. Zapallos en Santiago del Estero, acelga y espinaca en Abasto, o yerba mate en Misiones, sin m&aacute;s aditivos que el trabajo digno y m&eacute;todos naturales. Se multiplicaron los bolsones y se acortaron las distancias: a trav&eacute;s del comercio cercano, los nodos y luego, los almacenes propios. 
    </p><p class="article-text">
        El crecimiento de UTT fue una decantaci&oacute;n propia, de un esfuerzo mancomunado para paliar lenta pero definitivamente a la inflaci&oacute;n c&iacute;clica y los especuladores cr&oacute;nicos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La radicaci&oacute;n de colonias agr&iacute;colas result&oacute; otro paso l&oacute;gico mostrando con creces la posibilidad de otro modelo, justo y sustentable. A partir de acuerdos concretos con municipios, muchas familias de la organizaci&oacute;n habitan una vivienda digna y un terreno &oacute;ptimo para producir lo que desean. La comercializaci&oacute;n, tendi&oacute; puentes desde la solidaridad, a trav&eacute;s de Feriazos, Verdurazos, y m&uacute;ltiples donaciones, incluso a pesar de ins&oacute;litas represiones. Como respuesta a la agresi&oacute;n o el olvido estatal, m&aacute;s y m&aacute;s cooperaci&oacute;n con los sectores m&aacute;s vulnerables.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        La necesidad rec&iacute;proca de proveer, vender y distribuir alimentos, sum&oacute; nuevos espacios consensuados con los gobiernos locales. A ello, se le agregaron cientos de productos de diferentes cooperativas compa&ntilde;eras, con el consiguiente valor agregado que cada una de ellas le imprime a cada elaboraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Lo propio ocurri&oacute; tras la asunci&oacute;n de Nahuel Levaggi, coordinador nacional de la UTT, a la presidencia del Mercado Central, apenas un par de d&iacute;as despu&eacute;s de la cuarentena obligatoria. Su designaci&oacute;n, m&aacute;s all&aacute; del cargo, es la continuidad de todo el trabajo antes narrado, reproduciendo con las particularidades del enorme espacio la intenci&oacute;n concreta de un comercio justo para todos los eslabones de la cadena comercial de frutas y verduras. 
    </p><p class="article-text">
        Estas cuestiones, necesariamente hiladas, notablemente positivas dan cuenta de respuestas concretas a la necesidad de contrastar a un modelo de exclusi&oacute;n, con una fuerte democratizaci&oacute;n de todos los aspectos vinculados a una alimentaci&oacute;n sana, segura y soberana, y a un reparto de tierras equitativo, capaz de devolverle la dignidad a cada una de las familias campesinas que han sido despojadas de sus territorios. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El proyecto de la Ley de Acceso a la Tierra, presentado por cuarta vez en 2022, es para UTT y miles de productores y productoras del pa&iacute;s, una oportunidad hist&oacute;rica de devolverle la dignidad a quienes trabajan a diario para que en cada hogar haya un plato de comida, sin margen para las especulaciones, ni los intereses personales: del pueblo para el pueblo</strong>. Es tambi&eacute;n, un modo de honrar a cada una y cada uno de los m&aacute;rtires campesinos ca&iacute;dos por las represiones en el continente, y darle a las nuevas generaciones, la oportunidad de habitar un espacio propio donde trabajar y vivir dignamente.
    </p><p class="article-text">
        <em>DP/ER</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>*Delina Puma y Emanuel Riera son referentes nacionales de la Uni&oacute;n de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra (UTT)</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Delina Puma/Emanuel Riera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/dia-internacional-lucha-campesina-soberania-alimentaria-buen-vivir_129_8919414.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Apr 2022 03:02:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En el Día Internacional de la Lucha Campesina: Soberanía Alimentaria para el buen vivir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ley de Acceso a la Tierra,Campesinos,UTT,Agroecología,Soberanía alimentaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guerra en Ucrania, "el granero europeo", abre en la UE el debate por la soberanía alimentaria ante la falta de cereales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/guerra-ucrania-granero-europeo-abre-ue-debate-soberania-alimentaria-falta-cereales_1_8824263.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2593b9b0-ee59-41df-bfd1-2d5e90fd5a29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La guerra en Ucrania, &quot;el granero europeo&quot;, abre en la UE el debate por la soberanía alimentaria ante la falta de cereales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Agricultores, ganaderos y empresas de alimentación asumen que hay que replantear el modelo de producción para lograr que los estados europeos sean autosuficientes en las crisis.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en un momento muy complicado, porque venimos de un segundo semestre de 2021 donde ya se hab&iacute;an disparado los <a href="https://www.eldiario.es/economia/espana-liberara-millones-barriles-petroleo-reservas-estrategicas-escasez-guerra-ucrania_1_8803061.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precios de los fertilizantes, la energ&iacute;a, fitosanitarios, carburantes</a>&hellip; Ahora la guerra aumenta m&aacute;s los problemas&rdquo;. As&iacute; resume Lorenzo Ramos, secretario general de la Uni&oacute;n de Peque&ntilde;os Agricultores y Ganaderos (UPA) de Espa&ntilde;a, la situaci&oacute;n que est&aacute; viviendo el campo en las &uacute;ltimas semanas.
    </p><p class="article-text">
        Una suma de factores similar a la que se vive en la ganader&iacute;a. &ldquo;Los <a href="https://www.eldiario.es/economia/brent-dispara-supera-dolares-maximos-2008_1_8807742.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">costes energ&eacute;ticos, los piensos, los carburantes, o el agua</a>, antes de la guerra, ya hab&iacute;an subido entre un 25% y un 28%&rdquo;, afirma Jaume Bernis, responsable de ganader&iacute;a de COAG. &ldquo;Desde junio o julio, el incremento de los costes es general para todos los que encendemos la luz o arrancamos un motor. Y ahora nos encontramos con una crisis b&eacute;lica en el <a href="https://www.eldiario.es/economia/cereales-encarecen-cerca-27-espana-guerra-ucrania_1_8810109.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pa&iacute;s que suministra el 40% del total de cereales que se necesitan en Espa&ntilde;a</a>&rdquo;, a&ntilde;ade el responsable de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos.
    </p><p class="article-text">
        La guerra en Ucrania, el granero de Europa, ha sido el desencadenante que ha vuelto a hacer sonar las alarmas, pero no solo en el campo. A la preocupaci&oacute;n de agricultores y ganaderos se suma la de todos los eslabones de la <a href="https://www.eldiario.es/economia/ley-cadena-alimentaria-afecta-granjeros-supermercados-consumidores_1_8544309.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cadena alimentaria, tanto los fabricantes de alimentaci&oacute;n, como los distribuidores y los consumidores</a>, que ya ven que su cesta de la compra es m&aacute;s cara que la de hace un a&ntilde;o. Y vuelven a vivirse situaciones que hace unos meses no parec&iacute;an planteables, como el acopio de botellas de aceite de girasol que ha llevado a los supermercados a limitar las unidades que venden a cada cliente, <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/limitar-compra-aceite-practica-ilegal-colar-subidas-precios_129_8820142.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">una pr&aacute;ctica cuestionada</a>. 
    </p><p class="article-text">
        A esa inquietud generalizada se le intenta buscar soluciones, sobre todo, que eviten problemas de suministro en los pr&oacute;ximos meses. Y, una de ellas, empieza a calar a lo largo de las &uacute;ltimas jornadas. La premisa de que Espa&ntilde;a y la Uni&oacute;n Europea deben replantearse su modelo de producci&oacute;n de alimentos y afrontar la &ldquo;soberan&iacute;a alimentaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los mensajes llegan desde diferentes &aacute;mbitos. Por ejemplo, esta misma semana, Mauricio Garc&iacute;a de Quevedo, presidente de la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Industrias de Alimentaci&oacute;n y Bebidas (FIAB), la patronal que agrupa a los fabricantes, asegur&oacute; en una entrevista en TVE que &ldquo;la soberan&iacute;a alimentaria es un factor fundamental y hay que plantear cuestiones para asegurar que nuestro aprovisionamiento de materias primas en el sector alimentario est&eacute; garantizada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un planteamiento similar, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n, Luis Planas, se&ntilde;al&oacute; el martes que tanto Espa&ntilde;a como Francia van a plantear a la Comisi&oacute;n Europea que &ldquo;haga frente a una situaci&oacute;n excepcional con medidas necesariamente excepcionales&rdquo;. &iquest;En qu&eacute; direcci&oacute;n? En la de &ldquo;mantener y desarrollar nuestra autonom&iacute;a alimentaria ante este nuevo reto&rdquo;. Es decir, a mirar al campo con otros ojos y acelerar la producci&oacute;n de cereales, aceites y alimentos en general dentro de territorio comunitario.
    </p><h3 class="article-text">Soberan&iacute;a y autosuficiencia</h3><p class="article-text">
        Industria y Gobierno abogan por una autonom&iacute;a y una soberan&iacute;a alimentarias que, b&aacute;sicamente, reflejan una <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/invasion-intervencion-economica_129_8807254.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exigencia de ser autosuficientes y evitar problemas de producci&oacute;n, fabricaci&oacute;n y venta</a> de alimentos cuando haya problemas a escala internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un concepto de 'soberan&iacute;a alimentaria' que, en realidad, es definido por la FAO, la agencia de Naciones Unidas para la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura, como el &ldquo;derecho de un pa&iacute;s a definir sus propias pol&iacute;ticas y estrategias sostenibles de producci&oacute;n, distribuci&oacute;n y consumo de alimentos, que garanticen el derecho a la alimentaci&oacute;n sana y nutritiva para toda la poblaci&oacute;n, respetando sus propias culturas y la diversidad de los sistemas productivos, de comercializaci&oacute;n y de gesti&oacute;n de los espacios rurales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, el concepto queda redirigido hacia la necesidad de autosuficiencia, pero, al mismo tiempo, sin desligarse del libre mercado.
    </p><h3 class="article-text">La producci&oacute;n local y lo que se importa de Ucrania</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Con la guerra, hemos vuelto a ver que las cadenas de suministro est&aacute;n globalizadas&rdquo;, explica Garc&iacute;a de Quevedo a elDiario.es. &ldquo;Hay una serie de ingredientes que vienen de Ucrania, como son el girasol, el trigo y el ma&iacute;z. Se est&aacute; tensionando much&iacute;simo el aprovisionamiento de materias primas, para poder continuar produciendo&rdquo;. &ldquo;Tenemos que ver qu&eacute; tipo de cultivos nos hacen falta y, en el medio plazo, asegurar todas las cadenas de productos, todos los suministros&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Unos suministros y una capacidad de producci&oacute;n y de almacenamiento de cereales donde nadie preve&iacute;a un conflicto b&eacute;lico en un pa&iacute;s que surte a gran parte de Europa. En Espa&ntilde;a, adem&aacute;s, esta situaci&oacute;n combina con la sequ&iacute;a y con la realidad de no ser un pa&iacute;s capaz de cultivar todo el cereal que consume.
    </p><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima campa&ntilde;a con datos cerrados, la de 2020, Espa&ntilde;a produjo m&aacute;s de 37 millones de toneladas de cereales. De ellos, m&aacute;s de la mitad fueron de dos variedades, ma&iacute;z (13,7 millones de toneladas) y trigo blando (10,6 millones). Y, en ambos, la mayor parte estaba destinada a la alimentaci&oacute;n animal, m&aacute;s de 11 millones en el caso del ma&iacute;z y casi 6 millones en el caso del trigo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, importamos de Ucrania, cada a&ntilde;o, 2,7 millones de toneladas de ma&iacute;z, seg&uacute;n datos del Ministerio de Agricultura. Es el 22% de todas las importaciones que realizamos de este cereal, b&aacute;sico para la alimentaci&oacute;n humana pero, sobre todo, para la animal. De Ucrania tambi&eacute;n llegan 500.000 toneladas anuales de aceite de girasol y el 68% de las importaciones de torta de girasol, un subproducto que, de nuevo, se emplea para la alimentaci&oacute;n animal.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">En plena guerra, que Europa solo exporte a Europa</h3><p class="article-text">
        De momento, casi nadie en el sector quiere hablar de problemas de suministro. Con la actual situaci&oacute;n, aseguran, los stocks de cereales no tienen que tener problemas durante varios meses. Aunque algunas voces, como el presidente de COAG en la Regi&oacute;n de Murcia, Jos&eacute; Miguel Mar&iacute;n, consideran que solo hay reservas para &ldquo;unos 25 d&iacute;as o un mes&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Toca buscar alternativas a las materias primas ucranianas. La primera opci&oacute;n, apuntan, que los cereales que se producen dentro de Europa no se env&iacute;en fuera. &ldquo;La Uni&oacute;n Europea tiene que ser lo m&aacute;s autosuficiente posible&rdquo;, reclama Lorenzo Ramos, secretario general de UPA. &ldquo;La Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n, la PAC se cre&oacute;, precisamente, para garantizar el suministro de productos sanos y asequibles en toda Europa&rdquo;, a&ntilde;ade Ramos, tambi&eacute;n agricultor.
    </p><p class="article-text">
        La misma opini&oacute;n la expone el responsable de la patronal FIAB. &ldquo;La econom&iacute;a es de libre mercado pero en circunstancias excepcionales hay que poner medidas excepcionales. Ser&iacute;a curioso que no tuvi&eacute;ramos trigo y lo estuvi&eacute;ramos exportando&rdquo;, argumenta Garc&iacute;a de Quevedo. &ldquo;La electricidad y los alimentos deber&iacute;an ser las dos categor&iacute;as que tienen que tener soberan&iacute;a en situaciones conflictivas mundiales, porque son dos elementos b&aacute;sicos de la supervivencia humana&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h3 class="article-text">El tab&uacute; de los cereales transg&eacute;nicos</h3><p class="article-text">
        Otra opci&oacute;n pasa por buscar nuevos mercados de los que importar porque Espa&ntilde;a, ahora mismo, no puede producir cereales y oleaginosas por s&iacute; sola y de un d&iacute;a para otro. &ldquo;En las granjas, lo normal es que tengamos silos con 10.000 o 15.000 kilos, que pueden durar unos 10 o 15 d&iacute;as, pero las granjas somos el &uacute;ltimo eslab&oacute;n y, este a&ntilde;o, la cosecha en Espa&ntilde;a no va a ser buena por la sequ&iacute;a&rdquo;, apunta Jaume Bernis, responsable de ganader&iacute;a de COAG. &ldquo;Necesitamos importar de otros pa&iacute;ses&rdquo;, apunta el tambi&eacute;n due&ntilde;o de una explotaci&oacute;n porcina.
    </p><p class="article-text">
        Bernis se&ntilde;ala cuatro naciones: Brasil, Argentina, Canad&aacute; y Estados Unidos. El Ministerio de Agricultura ya ha reconocido que se est&aacute; negociando con pa&iacute;ses que hasta ahora no eran una opci&oacute;n. No estaban 'en el mapa' porque, o bien producen cereales modificados gen&eacute;ticamente (transg&eacute;nicos) o emplean productos fitosanitarios que, en ambos casos, no est&aacute;n aprobados por Bruselas.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, seg&uacute;n las distintas fuentes consultadas, Europa puede acelerar las autorizaciones de este tipo de productos para evitar posibles desabastecimientos y subidas de precios en la alimentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La tercera alternativa es ponerse a sembrar y hacerlo lo antes posible. &ldquo;Estamos a tiempo de sembrar girasol en Espa&ntilde;a, que se puede sembrar en sequ&iacute;a&rdquo;, explica el responsable de UPA. &ldquo;Pero, para hacerlo, nos tienen que dar autorizaci&oacute;n. Podemos plantarlo en marzo, abril o mayo; pero tienen que permitir que los agricultores que tienen permisos solo para otros cereales puedan plantar girasol y no tengan problemas&rdquo;, reclama.
    </p><p class="article-text">
        No solo girasoles. &ldquo;Si el tiempo lo permite, podemos plantar los cereales que son m&aacute;s escasos. La PAC exige que el 5% de las tierras tienen que estar un a&ntilde;o en barbecho; y ahora quer&iacute;an subirlo al 10%. Pues, en esta situaci&oacute;n, que no haya barbecho&rdquo;. concluye Lorenzo Ram&oacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Agricultura ya ha recogido el guante sobre el barbecho y asume que la PAC, en este nuevo escenario, puede contemplar la posibilidad de un aumento de la producci&oacute;n tanto de cereales como de oleaginosas.
    </p><h3 class="article-text">Especulaci&oacute;n y acaparamiento de aceite de girasol</h3><p class="article-text">
        No solo en Espa&ntilde;a se vive esta situaci&oacute;n y este llamamiento a la siembra, en <a href="https://www.theguardian.com/business/2022/mar/09/irish-dairy-beef-farmers-urged-grow-crops-grain-shortage-fears?utm_term=Autofeed&amp;CMP=twt_b-gdnnews&amp;utm_medium=Social&amp;utm_source=Twitter#Echobox=1646835566" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Irlanda, por ejemplo, crecen las voces que instan a aumentar la producci&oacute;n y mitigar, tambi&eacute;n la especulaci&oacute;n en los mercados</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A mediados de enero, los futuros a un a&ntilde;o del trigo en la bolsa de Londres marcaban un precio de 205 libras la tonelada. Esta semana han superado las 292 libras. Hay especulaci&oacute;n, tambi&eacute;n por parte de los intermediarios porque, seg&uacute;n indican las distintas fuentes consultadas, dado que los cereales no son perecederos, algunos intermediarios son reticentes a poner sus stocks a la venta. Los est&aacute;n guardando, con la confianza de que los precios suban a&uacute;n m&aacute;s en las pr&oacute;ximas semanas.
    </p><p class="article-text">
        Una derivada de la especulaci&oacute;n es el miedo en el consumidor y eso ya se ha notado en los supermercados. En los &uacute;ltimos d&iacute;as se ha limitado la venta de botellas de aceite de girasol, para evitar el acaparamiento. &ldquo;Es el efecto papel higi&eacute;nico&rdquo;, ha reconocido el director general de Lidl en Espa&ntilde;a, Claus Grande. &ldquo;Hay gente que nunca ha consumido aceite de girasol y est&aacute; compr&aacute;ndolo. No es el momento para comprar aceite de girasol si uno no lo consume&rdquo;, asegur&oacute; en un encuentro con medios recogido por la agencia Europa Press.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las circunstancias que estamos viviendo se deben a un comportamiento at&iacute;pico del consumidor, motivado por noticias que no deber&iacute;an condicionar la confianza en la cadena agroalimentaria espa&ntilde;ola, que ha demostrado, en las peores circunstancias, estar en condiciones de garantizar el abastecimiento&rdquo;, se&ntilde;ala, Ignacio Garc&iacute;a Magarzo, director general de la <a href="https://www.eldiario.es/economia/supermercados-tratan-aguantar-peso-inflacion-perderan-margen-clientes-subir-precios_1_8464326.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Distribuidores de Autoservicio y Supermercados (Asedas)</a>, en la que est&aacute;n cadenas como Mercadona, Dia, Lidl o Froiz.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a es uno de los primeros productores de alimentos del mundo y, si hay dificultades con algunos de los que importamos se buscar&aacute;n otros pa&iacute;ses y productos sustitutivos&rdquo;, indica<em>. &ldquo;</em>La distribuci&oacute;n trabaja para que estos problemas se perciban lo menos posible por los consumidores y el impacto en precios tambi&eacute;n sea el m&iacute;nimo posible&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se busca minimizar el problema que, realmente, en una guerra como la que se est&aacute; viviendo en Ucrania, deber&iacute;a ponerse en perspectiva. &ldquo;Estamos pensando en los cereales y en la alimentaci&oacute;n de la ganader&iacute;a cuando hay gente a la que est&aacute;n masacrando&rdquo;, reflexiona Jaume Bernis. &ldquo;Lo primero es solidarizarnos con las v&iacute;ctimas de una guerra absurda. Luego, ya hablamos de nuestra situaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es muy dif&iacute;cil ser optimista. Yo pensaba que la guerra iba a durar unos d&iacute;as, pero no sabemos cu&aacute;l va a ser el resultado, si va a ir a m&aacute;s. &iquest;Qui&eacute;n nos iba a decir en enero de 2020 todo lo que iba a venir? Me gustar&iacute;a ser optimista, que la guerra se acabe y que los da&ntilde;os se puedan reparar lo antes posible, pero es dif&iacute;cil&rdquo;, resume el secretario general de UPA.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina G. Bolinches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/guerra-ucrania-granero-europeo-abre-ue-debate-soberania-alimentaria-falta-cereales_1_8824263.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Mar 2022 04:34:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La guerra en Ucrania, "el granero europeo", abre en la UE el debate por la soberanía alimentaria ante la falta de cereales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra en Ucrania,Unión Europea,Soberanía alimentaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Karina Ocampo, autora de La ruta del maíz: “Falta noción del peligro que implica que las semillas queden en pocas manos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/karina-ocampo-autora-ruta-maiz-falta-nocion-peligro-implica-semillas-queden-manos_1_8284628.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d27cf210-2e74-4a13-8458-b7e6f33b0ff8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1028154.jpg" width="1079" height="607" alt="Karina Ocampo, autora de La ruta del maíz: “Falta noción del peligro que implica que las semillas queden en pocas manos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escribió una crónica de la agricultura sustentable en Latinoamérica a partir del recorrido por el norte de Argentina, Bolivia, Perú y México. La periodista fue tras las huellas de las prácticas ancestrales de cultivo y reflexiona sobre las posibilidades de recuperar un vínculo más sano con la tierra.</p><p class="subtitle">Lecturas - La ruta del maíz: Crónica de la agricultura sustentable en Latinoamérica</p></div><p class="article-text">
        El encuentro es en el Parque Centenario, uno de los espacios verdes m&aacute;s grandes de la Ciudad de Buenos Aires, y, como muchos otros urbanitas ese d&iacute;a, nos sentamos sobre el pasto, a prudente distancia, con barbijos, en el marco de la nueva normalidad que nos impuso la zoonosis conocida como coronavirus. Parec&iacute;a que era el lugar adecuado para hablar de <em>La ruta del ma&iacute;z</em>, un libro que trata sobre diferentes maneras de conectarse con la tierra pero, sobre todo, de c&oacute;mo hacer para seguir cosechando alimentos sanos y preservar lo que se conoce como <strong>soberan&iacute;a alimentaria</strong>, o sea, &ldquo;el derecho de los pueblos a cultivar, intercambiar, conservar y consumir sus propios alimentos y que estos sean sanos, seguros, soberanos y circulen a trav&eacute;s de un comercio justo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Parte de la historia de <em>La ruta del ma&iacute;z</em> se pod&iacute;a seguir en el Instagram de Karina Ocampo llamado <a href="https://www.instagram.com/proyectomaiz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Proyecto Ma&iacute;z</a>. Fueron los meses que viaj&oacute; por el norte de Argentina, Bolivia, Per&uacute; y M&eacute;xico. El texto de la periodista y locutora nacida en Buenos Aires acerca de ese recorrido presenta con suma delicadeza, numerosos datos y referencias y, sobre todo, mucha emoci&oacute;n las diferentes pr&aacute;cticas, en parte ancestrales, con que se cultiva en esas regiones, pero tambi&eacute;n c&oacute;mo el avance de los sistemas agroalimentarios industrializados -que, por ejemplo, son responsables de esta zoonosis- amenazan m&aacute;s que solo la cultura alimentaria tradicional. 
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>La ruta del ma&iacute;z</strong></em><strong> plantea la pregunta: &iquest;hay futuro si seguimos as&iacute;? Y acerca algunas respuestas posibles: podr&iacute;amos vivir en un planeta agroecol&oacute;gico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El libro cuenta con un pr&oacute;logo del abogado ambientalista <strong>Marcos Filardi</strong>, creador del <a href="https://www.facebook.com/Museo-del-Hambre-212196152270748" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museo del Hambre</a>, que se&ntilde;ala que es &ldquo;una alquimia perfecta de cr&oacute;nica, ensayo pol&iacute;tico, investigaci&oacute;n period&iacute;stica e indagaci&oacute;n hist&oacute;rica&rdquo;, y est&aacute; dedicado a <strong>Antonella Gonz&aacute;lez</strong>, quien falleci&oacute; en 2017 a los ocho a&ntilde;os luego de enfermar de c&aacute;ncer en Gualeguaych&uacute;, Entre R&iacute;os, que era una de las zonas con mayor concentraci&oacute;n de glifosato, el agroqu&iacute;mico que se usa en la siembre de soja. Luego, la ciudad  prohibi&oacute; el glifosato por ordenanza y hoy es un referente para otras.
    </p><p class="article-text">
        Ocampo, que enumera entre sus referentes a la activista <strong>Flavia Broffoni</strong>, cofundadora de Rebeli&oacute;n o Extinci&oacute;n Argentina, y a la periodista <strong>Soledad Barruti</strong>, autora de <em>Malcomidos</em> y <em>Mala leche</em>, empieza por aclarar que el concepto Pachamama, con el que comunmente nos referimos a la Madre Tierra, es bastante m&aacute;s amplio: &ldquo;Tambi&eacute;n es lo que hay debajo de la tierra, arriba. Es todo lo que est&aacute; vivo, todo lo que somos nosotros en relaci&oacute;n con esa naturaleza&rdquo;.
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            <span class="title">
                Diversidad de maíces en Feria de Unión Zapata, México                            </span>
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        La elecci&oacute;n del ma&iacute;z como eje de su viaje -y no de la papa, por ejemplo- tiene que ver no solo con el hecho de que es la base de muchas comidas ancestrales y, desde lo industrial, est&eacute; presente en pr&aacute;cticamente todos los ultraprocesados (bajo el nombre de JMAF, jarabe de ma&iacute;z de alta fructuosa), sino tambi&eacute;n con una historia personal. &ldquo;Ven&iacute;a escribiendo y hablando sobre soberan&iacute;a alimentaria y quer&iacute;a hacerlo reflejado en un alimento que abarcara mucho territorio, que fuera importante, ancestral. La papa tambi&eacute;n lo es. Pero sent&iacute; m&aacute;s conexi&oacute;n con el ma&iacute;z. Mi pap&aacute; lo sembraba en Catamarca. Entonces sab&iacute;a c&oacute;mo era, c&oacute;mo crec&iacute;a. Ten&iacute;a conexi&oacute;n con esa planta, de pelarla, de encontrarle los gusanitos, todo eso que son los detalles que te conectan a un alimento con mucha m&aacute;s fuerza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De todas maneras, acota Ocampo, es imposible hablar solamente del ma&iacute;z sin su v&iacute;nculo con otros alimentos. En las comidas, claro, pero &ldquo;incluso cuando se siembra (por ejemplo, en la llamada milpa, sistema agr&iacute;cola tradicional en el cual se combinan ma&iacute;z, frijol y calabaza)&rdquo;. &ldquo;No me gusta la idea del monocultivo ni la monoculturalidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La periodista fue en busca de nuestro v&iacute;nculo con los alimentos reales.</strong> Y lo que encontr&oacute;, entre celebraciones rituales y encuentros y desencuentros propios de un viaje, es que en todos los pa&iacute;ses se est&aacute; dando una lucha. &ldquo;Por un lado, gente que cultiva de manera bastante tradicional, en el marco de la agricultura familiar, con ese v&iacute;nculo directo con la tierra. Pero tambi&eacute;n, de manera creciente, los cultivos industriales, los monocultivos&rdquo;, con lo que implican: transg&eacute;nicos y agroqu&iacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las personas que buscan recuperar o preservar las pr&aacute;cticas tradicionales se topan constantemente con la presi&oacute;n de las multinacionales.</strong> &ldquo;Es un grupo de empresas peque&ntilde;o y cada vez m&aacute;s concentrado porque se fusionan -Bayer-Monsanto, por ejemplo, o Syngenta-, acaparan todo el mercado de las semillas y logran crear a trav&eacute;s de tratados internacionales, que son presiones para cada pa&iacute;s, que haya que controlar las semillas, inscribirlas en un registro. O sea, no pueden circular libremente, sino que tienen que s&iacute; o s&iacute; estar todas las variedades registradas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tal vez <strong>Argentina</strong> sea el peor ejemplo de todos los pa&iacute;ses que visit&eacute; porque es donde hay mayor cultivo de transg&eacute;nicos. Brasil ser&iacute;a otro, pero no estuve ah&iacute;. Despu&eacute;s en Per&uacute; y M&eacute;xico no hay tanto. Pero s&iacute; est&aacute; la idea de las empresas de que toda &aacute;rea pueda ser cultivable y que los transg&eacute;nicos ingresen. Y hay empresas que est&aacute;n trabajando en eso. En Bolivia lo vi tambi&eacute;n. Y en general es muy dif&iacute;cil para las comunidades, las personas comunes, luchar contra eso porque son muy poderosas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En <strong>Per&uacute;</strong> no est&aacute;n permitidos los transg&eacute;nicos. El Congreso prorrog&oacute; (por segunda vez) una moratoria para el ingreso de transg&eacute;nicos al pa&iacute;s hasta 2035, hasta que se hagan los estudios de impacto ambiental correspondientes. &ldquo;Pero es probable que haya, por contaminaci&oacute;n o porque alguien los haya sembrado. Es muy dif&iacute;cil controlar eso&rdquo;. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Maíz en cosecha ritual en Huchuy Qosqo, Cusco, Perú                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En <strong>Bolivia</strong> solo est&aacute; aprobado el cultivo de soja transg&eacute;nica pero igual se siembran otros, sin permiso. Durante el gobierno ileg&iacute;timo de Jeanine &Aacute;&ntilde;ez se intensific&oacute; este problema, con decretos que establec&iacute;an acortar plazos de los estudios para incorporar nuevos cultivos transg&eacute;nicos. Eso, por el momento, no pas&oacute;, pero el peligro est&aacute; latente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A la vez conoci&oacute; a mucha gente que est&aacute; tratando de rescatar y de conservar las pr&aacute;cticas tradicionales, tambi&eacute;n a nivel pol&iacute;tico. &ldquo;En <strong>M&eacute;xico</strong>, por ejemplo, que se dice es la cuna del ma&iacute;z, hay una intenci&oacute;n, por lo menos de palabra, de conservar el ma&iacute;z tradicional. Hay una lucha hist&oacute;rica, porque se estuvo sembrando ma&iacute;z transg&eacute;nico, pero (el presidente Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador) AMLO dijo por decreto que no est&aacute; permitido el ma&iacute;z transg&eacute;nico y que se va a ir dejando de usar el glifosato. Ahora las comunidades y mucha gente est&aacute;n reclamando que eso se transforme en ley&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mucho tiene que ver la presi&oacute;n popular de la campa&ntilde;a &ldquo;<a href="https://sinmaiznohaypais.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sin ma&iacute;z no hay pa&iacute;s</a>&rdquo;. &ldquo;Pero la presi&oacute;n y el lobby que hay de las empresas es fuerte tambi&eacute;n&rdquo;. Adem&aacute;s, M&eacute;xico integra el T-MEC (tratado entre EE.UU, Canad&aacute; y M&eacute;xico) lo que obliga al pa&iacute;s a adherirse a la UPOV 91, un convenio internacional que protege los derechos de la propiedad intelectual de las semillas. As&iacute; es que la Ley de Semillas establece que toda variedad (mejorada o nativa) sea incorporada al Cat&aacute;logo Nacional de Variedades Vegetales (CNVV) para acceder a un proceso de calificaci&oacute;n. 
    </p><h3 class="article-text">Que las semillas circulen</h3><p class="article-text">
        Mucha gente busca resistir y hacer que las semillas circulen por fuera de esos canales. &ldquo;Hay que recuperar el intercambio que hab&iacute;a antes y tener albergues de semillas. Por ejemplo, en el Museo del Hambre (de la Ciudad de Buenos Aires) hay un albergue transitorio de semillas, y la idea es que empiece recuperar el intercambio, el trueque, eso tan lindo que tenemos, lo vincular entre seres humanos, y tambi&eacute;n generar redes con otras casas de semillas que hay en el pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las leyes en general tienden a la concentraci&oacute;n y al uso de las semillas solo para fines comerciales&rdquo;. En Argentina se est&aacute; resistiendo la aprobaci&oacute;n de una Ley de Semillas que proh&iacute;ba las semillas libres. &ldquo;Se intent&oacute; tratar en el Congreso, tambi&eacute;n hubo movilizaci&oacute;n. Pero <strong>siempre la sensaci&oacute;n es que falta tomar noci&oacute;n de lo que realmente significa eso, del peligro en el que estamos si las semillas quedan en tan pocas manos</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Existen bancos de semillas legales, explica Ocampo. &ldquo;El mayor se encuentra en Noruega. Es un lugar donde est&aacute;n registradas un mont&oacute;n de variedades para que el d&iacute;a de ma&ntilde;ana si sucede algo y se pierde, como es muy probable que suceda con esto de la crisis clim&aacute;tica, haya acceso a esas variedades de semillas. El tema es qui&eacute;nes, en qu&eacute; manos, qui&eacute;n va a tener la prioridad si eso pasa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; bueno tener muchos y que no sean bancos, no usemos esa palabra, sino casas de semillas, albergues o lo que sea, como se hace en las comunidades campesinas. Alguien que tiene semillas las cuida, las guarda, las siembra cuando es la &eacute;poca, y despu&eacute;s, cuando puede, tambi&eacute;n las intercambia. Los bancos de semilla pretenden ser un lugar que nos va a salvar alg&uacute;n d&iacute;a, pero yo desconf&iacute;o bastante de esa idea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, de su viaje rescata el haber visitado lugares donde vio otras maneras de sembrar. Por ejemplo, en Per&uacute; visit&oacute; las terrazas circulares de Moray, en el Valle Sagrado, en el que se cultivaba en diferentes niveles de profundidad. &ldquo;Hay una tradici&oacute;n bastante grande de incas y de pueblos preexistentes a los incas que cultivaban las semillas en lugares especiales donde las iban adaptando, temporada tras temporada, a los climas de acuerdo a la profundidad en que estaban sembradas. Eso es toda una ingenier&iacute;a incre&iacute;ble que ten&iacute;amos hace tantos a&ntilde;os. &iquest;Por qu&eacute; esa sabidur&iacute;a no se recupera? Por los intereses comerciales&rdquo;. 
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                Terrazas circulares de Moray, Perú                            </span>
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        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo podemos conectarnos con estas ideas desde las ciudades?</strong> Hay diversas redes que se van tejiendo. La periodista enumera una serie de ejemplos. &ldquo;Hay un curso de huerta urbana de <a href="https://www.instagram.com/elrecicladorurbano/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Reciclador Urbano, Carlos Briganti</a>. &Eacute;l empez&oacute; como algo chiquito, cultivando en su terraza, y creci&oacute;, creci&oacute;, se fue a la vereda. Ahora tiene un espacio en Constituci&oacute;n donde uno puede ir y aprender las cosas b&aacute;sicas de una huerta urbana. Despu&eacute;s ten&eacute;s veredas vivas en Devoto, por ejemplo, donde un grupo de vecinos se junta y empieza a sembrar y a vincularse, a recuperar ese v&iacute;nculo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n est&aacute;n los bolsones agroecol&oacute;gicos, que fueron furor en alg&uacute;n momento de la pandemia. &ldquo;Fue un boom el a&ntilde;o pasado tambi&eacute;n por una cuesti&oacute;n de comodidad y vimos que no era mucho m&aacute;s caro. Los bolsones son una opci&oacute;n genial. No es la &uacute;nica. La idea es que esa gente que est&aacute; trabajando en el campo, que la misma agricultura familiar tenga acceso a pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que permitan cuidar un poco m&aacute;s su territorio, su acceso a la tierra. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/tierra_1_7850324.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vienen peleando hace un mont&oacute;n por una Ley de Acceso a la Tierra</a>&rdquo;. 
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                Karina Ocampo en la cosecha ritual de Huchuy Qosqo                            </span>
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        &iquest;Y a qu&eacute; conclusiones lleg&oacute; Karina Ocampo recorriendo <em>La ruta del ma&iacute;z</em>? &ldquo;Hab&iacute;a salido con la idea, muy ambiciosa tal vez, de ver si es posible todav&iacute;a salvar el planeta. Sigo con la misma incertidumbre. No tengo idea. Depende totalmente de nosotros. Cuesta imaginar qu&eacute; vamos hacia un futuro mejor. Con este libro lo que intento es compartir informaci&oacute;n y decir: Mir&aacute;, est&aacute; pasando esto. Hagamos algo, porque si no vamos a morir todos. No sirve solamente compartir por redes sociales. Esta pandemia que nos est&aacute; sucediendo tiene much&iacute;simo que ver con nuestro modelo industrial. As&iacute; que dej&eacute; la semilla. Me encantar&iacute;a que se multiplique y que sea mi peque&ntilde;o aporte&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Sep 2021 03:02:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Karina Ocampo, autora de La ruta del maíz: “Falta noción del peligro que implica que las semillas queden en pocas manos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Maíz,Soberanía alimentaria]]></media:keywords>
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