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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Violeta Urtizberea]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/violeta-urtizberea/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Violeta Urtizberea]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Se estrena Una casa llena de agua, la obra que reúne por primera vez a Tamara Tenenbaum, Violeta Urtizberea y Andrea Garrote]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/estrena-casa-llena-agua-obra-reune-primera-vez-tamara-tenenbaum-violeta-urtizberea-andrea-garrote_1_8299226.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c01f4442-0085-4836-b92e-97a2952ca810_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se estrena Una casa llena de agua, la obra que reúne por primera vez a Tamara Tenenbaum, Violeta Urtizberea y Andrea Garrote"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La primera incursión escénica de Tamara Tenenbaum se estrena esta semana: Una casa llena de agua es un monólogo exigente y contemporáneo que se ocupa de un tema clave como es el ingreso en el mundo laboral de las mujeres más jóvenes a través de la voz de una niñera que cuida a una beba en la casa de una familia acomodada.</p></div><p class="article-text">
        Sin causar demasiado estupor, podr&iacute;amos afirmar que el teatro es la actividad cultural que m&aacute;s padeci&oacute; la pandemia por la extrema dificultad de trasladar la experiencia esc&eacute;nica a las pantallas. As&iacute; que el regreso a las salas se vive como un reencuentro emocionante y lleno de expectativas. Entre las diversas propuestas que se estrenan a lo largo de este mes para distintos p&uacute;blicos, aparece <em>Una casa llena de agua</em>, <strong>la primera obra escrita por</strong><a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Tamara Tenenbaum</a>, un mon&oacute;logo exigente y contempor&aacute;neo dirigido por <strong>Andrea Garrote</strong>, protagonizado por <strong>Violeta Urtizberea</strong> y producido por la Compa&ntilde;&iacute;a Teatro Futuro, integrada por Mariano Tenconi y Carolina Castro. En uno de los ensayos generales, sus protagonistas anticipan el estreno del s&aacute;bado 18 en el<strong> Centro Cultural San Mart&iacute;n</strong>.&nbsp;
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                Violeta Urtizberea, protagonista de Una casa llena de agua                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>En los bordes de la clase media</strong></h3><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Hay una jerarqu&iacute;a de la humillaci&oacute;n. La ni&ntilde;era le gana, por poco, a la mucama. La profesora particular le gana, tambi&eacute;n por poco, a la ni&ntilde;era; apenas m&aacute;s c&oacute;modamente si es profesora de ingl&eacute;s. Yo ya no consegu&iacute;a m&aacute;s alumnos as&iacute; que me toc&oacute; eso, descender un escal&oacute;n. Todav&iacute;a no limpio pisos pero ya limpio culos. &iquest;No es m&aacute;s indigno limpiar culos que pisos? Tal vez tendr&iacute;a que repensarlo todo&rdquo;</em>, se lee en las primeras l&iacute;neas del relato &ldquo;Lo que se me pregunta&rdquo;, que Tamara Tenenbaum incluy&oacute; en su libro <em>Nadie vive tan cerca de nadie </em>y que es el germen de todo este proyecto esc&eacute;nico. &ldquo;De ese cuento me qued&oacute; dando vueltas la voz de la ni&ntilde;era. Me interesaba el resentimiento de clase que aparece sobre todo en el comienzo y la necesidad de hablar de eso desde un lugar femenino. Ese borde de la clase media me gusta mucho, quiz&aacute;s porque lo conozco m&aacute;s que otros lugares. Ni la marginalidad total, ni la comodidad, sino el borde, y c&oacute;mo se traduce en din&aacute;micas y trabajos espec&iacute;ficamente femeninos&rdquo;, dice la autora para definir el lugar social que ocupa Milena, la ni&ntilde;era que protagoniza la obra, y que est&aacute; entrando a dos mundos a la vez: al del trabajo por horas en una casa familiar de otra clase social, y al de la educaci&oacute;n superior en la universidad, tratando de entender qu&eacute; la inquieta y qu&eacute; le fascina de ambos universos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el pasaje del relato al mon&oacute;logo &ndash;que la autora trabaj&oacute; primero en un taller con <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/romina-paula/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Romina Paula</a> y luego en cl&iacute;nica con Tenconi&ndash;, se resolvi&oacute; el problema del veros&iacute;mil, porque en escena tiene que quedar explicitado qui&eacute;n es el interlocutor de la protagonista. Milena en escena conversa nada menos que con Angie, la beba a la que tiene que cuidar, una persona que no puede contestar porque no sabe hablar, pero que es depositaria del fluir de la conciencia de la mujer que la cuida. El tiempo que la ni&ntilde;era pasa cada d&iacute;a encerrada en una casa ajena con una beba que no emite palabra es el que se nos ofrece para acceder a sus ideas, aspiraciones e inconvenientes con dosis de humor y dramatismo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n pod&iacute;a ponerle cuerpo a este personaje complejo pero a la vez fresco y juvenil?&nbsp; &ldquo;Necesit&aacute;bamos a alguien que pareciera f&iacute;sicamente chica, pero que tuviera la densidad emocional y el peso actoral que se requiere para sostener un mon&oacute;logo largo y exigente en t&eacute;rminos teatrales. Violeta apareci&oacute; como una soluci&oacute;n porque reun&iacute;a esas dos caracter&iacute;sticas. Y la afinidad creativa y afectiva que se dio con ella fue genial desde el primer momento&rdquo;, cuenta Tamara. Efectivamente, el despliegue esc&eacute;nico de Urtizberea es notable. A trav&eacute;s de las modulaciones de sus tonos y del trabajo corporal logra volver din&aacute;mico lo est&aacute;tico &ndash;el interior cerrado de habitaci&oacute;n infantil donde transcurre la obra&ndash;. En vez de volver asfixiantes las horas que pasa en las tareas de cuidado de otra persona, ensancha la subjetividad de su personaje, dot&aacute;ndolo de capas y capas de sentido. Ni muy oscura, ni muy alegre, ni muy euf&oacute;rica, ni muy resentida, ni muy ingenua, ni muy zorra, o todo eso junto pero en cuentagotas, con la ductilidad suficiente para que no la encasillen de una vez y para siempre. Es que una ni&ntilde;era joven est&aacute; probando c&oacute;mo es el mundo, y de ah&iacute; viene gran parte de su indefinici&oacute;n.
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                Violeta Urtizberea, protagonista de Una casa llena de agua                            </span>
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        &ldquo;La primera vez que le&iacute; el texto me encant&oacute;. Pero sobre todo me conmovi&oacute; mucho&rdquo;, cuenta Violeta. &ldquo;Yo hab&iacute;a sido mam&aacute; hace poco &ndash;mi hija ten&iacute;a 6 meses&ndash; y el personaje de una ni&ntilde;era que cuida a una beb&eacute; me interpel&oacute; mucho. Estaba s&uacute;per inmersa en el mundo del cuidado, y tambi&eacute;n en el universo femenino que se instala en la obra a trav&eacute;s de las relaciones entre la ni&ntilde;era y la beba, pero tambi&eacute;n entre la ni&ntilde;era y la madre de la beba. Si lo hubiese hecho en otro momento de mi vida, creo que me hubiera perdido un mont&oacute;n de cosas. En la obra le hablo a la beb&eacute; y un poco le hablo a mi hija tambi&eacute;n. Eso me conmueve y me atraviesa tremendamente. Participar de este proyecto implica una maduraci&oacute;n como actriz para m&iacute;. Va a haber un antes y un despu&eacute;s de haberme animado a encarar esto&rdquo;, dice la protagonista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue a partir de la incorporaci&oacute;n de Violeta en el proyecto que se convers&oacute; sobre qui&eacute;n pod&iacute;a dirigirlo. Ten&iacute;a que ser alguien que reuniera una buena mirada sobre el texto con una gran capacidad de trabajo con actores. El nombre de Andrea Garrote son&oacute; con mucha fuerza por su enorme experiencia y formaci&oacute;n. Como actriz, docente y dramaturga, Garrote viene desplegando una carrera llena de hitos memorables. Sin ir m&aacute;s lejos, est&aacute; ahora en escena con <em>Pundonor</em>, un mon&oacute;logo escrito y protagonizado por ella y codirigido con Rafael Spregelburd en el teatro Metropolitan en el que interpreta a una profesora universitaria que vuelve a dar clase luego de una licencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La obra me sedujo desde el primer momento por varios motivos: primero porque est&aacute; muy bien escrita, despu&eacute;s porque es exigente al estar protagonizada por una persona encerrada en una habitaci&oacute;n cumpliendo un trabajo, habl&aacute;ndole a un ser con otra con otra calidad ontol&oacute;gica que es un beb&eacute;. Y tambi&eacute;n por un motivo m&aacute;s emocional: yo ten&iacute;a la edad del personaje en los noventa, estudiaba en la universidad p&uacute;blica y trabajaba de ni&ntilde;era. Me interesa mucho lo que tiene que ver con el relato del trabajo: c&oacute;mo las personas son su situaci&oacute;n&rdquo;, cuenta Garrote.&nbsp;
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                Violeta Urtizberea, protagonista de Una casa llena de agua                            </span>
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        Y ac&aacute; hay que decir que un gran acierto de la obra es estar situada en plena d&eacute;cada del noventa: lo suficientemente lejos de nuestro tiempo como para generar una distancia por momentos ir&oacute;nica, divertida, emp&aacute;tica, y lo suficientemente cerca como para que no nos suene raro el t&oacute;pico de la precarizaci&oacute;n laboral, los viajes so&ntilde;ados en el 1 a 1 menemista, o los conflictos docentes o estudiantiles en la universidad. Si hubiera transcurrido en nuestro tiempo, las consignas y reivindicaciones del feminismo, pero tambi&eacute;n una mirada m&aacute;s actual sobre la infancia y la crianza con apego, habr&iacute;an tenido que decir presente. Queda del lado de los espectadores activar este tipo de lecturas y hacer asociaciones a partir de lo que vemos y escuchamos ah&iacute;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El futuro es la incertidumbre</strong></h3><p class="article-text">
        Salir de a poco de la situaci&oacute;n de encierro extenuante y volver al teatro se agradece. M&aacute;s all&aacute; de los protocolos estrictos, del aforo y las butacas vac&iacute;as salpicadas en cada sala, la experiencia f&iacute;sica de ver una obra sigue siendo de lo m&aacute;s potente que hay. Y tambi&eacute;n es potente y concentrado el trabajo detr&aacute;s de escena. Ya no se arman grandes elencos ni producciones con tanto despliegue, sino que todo pasa por un pu&ntilde;ado de personas &ndash;en este caso casi todas mujeres&ndash; que se cargan al hombro la mayor parte de las tareas. Los mon&oacute;logos, en este sentido, son las piezas teatrales que requieren menor cantidad de recursos y mayor intensidad de trabajo. El proceso de direcci&oacute;n es muy fuerte a nivel personal, emocional y profesional y la comuni&oacute;n entre directora y actriz ac&aacute; es total. &ldquo;Andrea es una gran actriz y directora y tiene mucha experiencia en unipersonales. A m&iacute; me daba mucho miedo el g&eacute;nero y el formato. Nunca hab&iacute;a fantaseado con la idea de hacer uno; me parec&iacute;a un plan dif&iacute;cil, sin compa&ntilde;eros en los que apoyarte, en la previa, en los camarines&hellip; El v&eacute;rtigo de estar sola ah&iacute; es muy potente. El desaf&iacute;o pasa por poder lograr con mi &uacute;nica voz diferentes estados del personaje, y Andrea tiene un manejo incre&iacute;ble de eso y lo puede transmitir muy bien. Todo el tiempo estoy redescubriendo capas de la obra a trav&eacute;s de ella. Est&aacute; mi interpretaci&oacute;n y la de ella, y as&iacute; el trabajo es s&uacute;per rico&rdquo;, cuenta Violeta Urtizberea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y a su vez Andrea acota: &ldquo;Me interesa mucho c&oacute;mo el texto plantea de d&oacute;nde viene el personaje y cu&aacute;l es su universo, que es tan cercano a muchas mujeres y de muchas generaciones, y tiene esta cualidad del particular-universal: una situaci&oacute;n que muchas hemos vivido como es la de ser joven y estar empezando a poner tu tiempo al servicio de otras personas. Trabajar en algo que no es lo que te apasiona, o lo que elegiste, cuando no te queda otra&rdquo;. En este sentido, la obra est&aacute; narrada desde el punto de vista del personaje de Milena, pero como espectadoras vamos atando cabos y reflexionando sobre lo que piensan y provocan los personajes extraesc&eacute;nicos. Es interesante ver c&oacute;mo ella tiene que ir resolviendo las dificultades y los tropiezos bastante sola. &ldquo;Me gusta c&oacute;mo Tamara maneja con maestr&iacute;a la subjetividad de los j&oacute;venes. Consigue algo muy dif&iacute;cil, que es que sus voces aparezcan en su literatura de una manera muy fresca y emp&aacute;tica. Y trabajar con Violeta es un placer. Es una actriz muy talentosa, muy trabajadora. Tiene gran capacidad de escucha. La verdad es que la estamos pasando muy bien y creo que ella la va a romper. Tiene mucha gracia y a la vez es muy emocional y era algo que necesit&aacute;bamos para la obra&rdquo;, dice Garrote.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; implica para una jovencita sin mucha contenci&oacute;n familiar pasar sus horas encerrada en la casa de otros a cambio de dinero? Las aspiraciones de ascenso social y de cambio de vida estallan en <em>Una casa llena de agua</em> gracias a la imaginaci&oacute;n y la inteligencia de su protagonista, esta ni&ntilde;era que parece saber qu&eacute; quiere, aunque todo el tiempo tenga que confrontar su deseo con la realidad y verlo rebotar por las paredes de la habitaci&oacute;n de una beba noventosa. El mundo de las trabajadoras muchas veces pasa a ser casi exclusivamente su trabajo, y en el caso de Milena, ella todo el tiempo trata de lidiar con otras ideas que tiene para su vida, dejando correr las horas que pasa ah&iacute; como transitorias. &iquest;Puede huir de ese destino sin asumir las consecuencias? &iquest;Puede soportar los sometimientos sin terminar corriendo peligro? &iquest;Cu&aacute;n felices son los otros con sus vidas consumadas cuando son examinados desde el punto de vista de una joven inquieta y desprejuiciada? La obra responde varias de estas preguntas y, a la vez, mantiene a flote otras, en una suerte de deriva anfibia atravesada por la fascinaci&oacute;n que siente el personaje por el agua. Una fascinaci&oacute;n un poco desajustada en relaci&oacute;n con su realidad, pero que nos alienta a confiar en la existencia de otros mundos, aunque no siempre podamos habitarlos o conquistarlos como realmente quisi&eacute;ramos.
    </p><p class="article-text">
        <em>MR</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Funciones los s&aacute;bados a las 21 y domingos a las 19 durante septiembre.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Viernes y s&aacute;bados a las 21 y domingos a las 19 durante octubre.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Duraci&oacute;n: 60'</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ficha t&eacute;cnica</strong>
    </p><p class="article-text">
        Autor&iacute;a: Tamara Tenenbaum
    </p><p class="article-text">
        Actuaci&oacute;n: Violeta Urtizberea
    </p><p class="article-text">
        Dise&ntilde;o de escenograf&iacute;a e iluminaci&oacute;n: Santiago Badillo
    </p><p class="article-text">
        Dise&ntilde;o de vestuario: Lara Sol Gaudini
    </p><p class="article-text">
        Dise&ntilde;o sonoro y m&uacute;sica general: Federico Marquest&oacute;
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n general: Compa&ntilde;&iacute;a Teatro Futuro
    </p><p class="article-text">
        Asistente de escenograf&iacute;a: Lara Stilstein&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asistente de vestuario: Victoria Bianchi Plaza
    </p><p class="article-text">
        Asistente de producci&oacute;n: Malena Martin
    </p><p class="article-text">
        Asistencia de direcci&oacute;n: Pablo Cusenza
    </p><p class="article-text">
        Fotograf&iacute;a: Nora Lezano
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n ejecutiva: Carolina Castro
    </p><p class="article-text">
        Direcci&oacute;n: Andrea Garrote
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Las funciones de septiembre est&aacute;n agotadas, las entradas para octubre se pueden comprar </strong></em><a href="https://eventos.tuentrada.com/selection/event/date?productId=10228362936494" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>ac&aacute;. </strong></em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Malena Rey]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/estrena-casa-llena-agua-obra-reune-primera-vez-tamara-tenenbaum-violeta-urtizberea-andrea-garrote_1_8299226.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Sep 2021 10:20:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se estrena Una casa llena de agua, la obra que reúne por primera vez a Tamara Tenenbaum, Violeta Urtizberea y Andrea Garrote]]></media:title>
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