<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Facundo Bagnis]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/facundo-bagnis/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Facundo Bagnis]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1035723/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Facundo Bagnis: “La exigencia en el tenis es antinatural”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/facundo-bagnis-exigencia-tenis-antinatural_128_8337169.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47c62382-74ee-41b4-b88d-9e4de431bc78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Facundo Bagnis: “La exigencia en el tenis es antinatural”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En medio de su destacado 2021, una de las voces más sensibles del tenis argentino habla de “Punto de Quiebre”, el documental de Netflix en el que el estadounidense Mardy Fish cuenta cómo los ataques de pánico derrumbaron su carrera. La identificación del santafesino con el ex Top Ten en cómo un jugador puede convertirse en “una maquina de pensar, pensar y pensar". "En cinco segundos de un partido soy capaz de pensar como si hubiera vivido un par de días”, asegura.</p></div><p class="article-text">
        El documental <em>Punto de quiebre</em>, que detalla los ataques de p&aacute;nico que derrumbaron la carrera del tenista estadounidense Mardy Fish, es otra confesi&oacute;n de los problemas de salud mental que someten a los deportistas, una continuaci&oacute;n de los &ldquo;demonios en la cabeza&rdquo; asumidos por su colega <a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/retirada-simone-biles-juegos-abre-grieta-muro-silencio-estigmatiza-salud-mental_1_8177209.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Naomi Osaka y la gimnasta Simone Biles</a> durante los Juegos Ol&iacute;mpicos de Tokio 2020. Si el testimonio en primera persona del ex n&uacute;mero 7 del mundo cautiva e incomoda incluso a quienes no son fan&aacute;ticos del tenis, la producci&oacute;n de Netflix -dentro de una serie titulada &ldquo;Al descubierto&rdquo;- fue percibida como &ldquo;s&uacute;per real&rdquo; dentro del ambiente. As&iacute;, al menos, lo califica uno de los argentinos mejor posicionados y de mirada m&aacute;s sensible del circuito, Facundo Bagnis.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No me llam&oacute; la atenci&oacute;n lo que cuenta porque hay muchos casos de tenistas que sufren diferentes complicaciones, alg&uacute;n que otro caso de presi&oacute;n, ansiedad, ataques de p&aacute;nico. Y no s&oacute;lo tenis, tambi&eacute;n en otros deportes. Est&aacute; bueno que salga a la luz, es s&uacute;per real&rdquo;, dice el santafesino que disfruta, a sus 31 a&ntilde;os, la mejor temporada de su carrera,&nbsp;67&ordm;&nbsp;en el ranking mundial (el cuarto mejor argentino),&nbsp;56&ordm;&nbsp;en la carrera de campeones de 2021 (el tercer mejor compatriota) y de reciente acceso a la tercera ronda del Abierto de Estados Unidos (uno de los tres argentinos que llegaron a esa instancia en los Grand Slam de 2021). De la misma generaci&oacute;n que Diego Schwartzman, Federico Delbonis, Federico Coria y Guido Pella -los otros argentinos del Top 100, todos entre 29 y 31 a&ntilde;os-, Bagnis aprovech&oacute; la pandemia para estudiar management deportivo y tiene una escuela de tenis adaptado en Armstrong, su pueblo. &ldquo;Es para chicos con discapacidades intelectuales, que no pueden practicarlo con el mismo reglamento que nosotros. Se juega con una pelota sin presi&oacute;n, es muy recreativo&rdquo;, dice una de las voces m&aacute;s pensantes, pero menos conocidas, del circuito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Fish dej&oacute; de jugar a los 32 a&ntilde;os cuando no pudo lidiar con un trastorno de ansiedad, un caso individual dentro de un problema general, la enorme presi&oacute;n que sufren los deportistas. &iquest;Cu&aacute;l es el aporte de </strong><em><strong>Punto de quiebre</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Est&aacute; bueno que salga a la luz. Yo no tuve ataques de ansiedad pero igual me sent&iacute; identificado con algunas partes del documental, como cuando (Fish) se describe como una m&aacute;quina de pensar, pensar y pensar. Mi cabeza no es la que se deja fluir y ejecutar. Pienso much&iacute;simo: en cinco segundos de un partido soy capaz de pensar como si hubiera vivido un par de d&iacute;as. Y qu&eacute; pasar&aacute; si gano este punto, y este partido, y qu&eacute; van a decir, y a d&oacute;nde voy despu&eacute;s de este torneo. Y de repente te creaste una historia, un cuento, en tres segundos. Todo eso en pleno partido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo se conserva as&iacute; la energ&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -En medio de algunos partidos, yo sent&iacute; una especie de vac&iacute;o de energ&iacute;a. No f&iacute;sica, sino mental, y es l&oacute;gico ese cansancio. Est&aacute;s haciendo algo que repet&iacute;s durante a&ntilde;os, todos los d&iacute;as, en entrenamientos y en competencias, y te exige algo que es antinatural. Dormir o comer no te cuesta, pero cuando ten&eacute;s que entrar en el punto de exigirte al mango durante todos los d&iacute;as llega un punto que, si no ten&eacute;s bien claros los descansos, te puede pasar factura de alg&uacute;n lado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Qu&eacute; pas&oacute; en esos partidos en que te sentiste vac&iacute;o?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Me quedaba sin resto energ&eacute;tico mental. Esa sensaci&oacute;n es horrible. En 2015 me toc&oacute; jugar la qualy del Abierto de Buenos Aires. Gan&eacute; los tres partidos, jugu&eacute; muy bien, y tambi&eacute;n gan&eacute; la primera ronda del cuadro principal (ante el italiano Marco Cecchinato, luego semifinalista de Roland Garros). Llevaba cuatro partidos en el lomo. Y a eso sumale que jugar en Argentina no es lo mismo que en otros partidos, donde no te conoce nadie. A m&iacute; me encanta que los m&iacute;os, mi familia y mis amigos, me vengan a ver jugar. El problema es si te pas&aacute;s del otro lado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Entonces llega el bloqueo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Jugu&eacute; esos cuatro partidos, con la exigencia que me provoc&oacute;, y lleg&oacute; un momento en que me qued&eacute; seco, sin fuerza mental. Y con la paridad que tiene el circuito, en ese momento no sale nada. No hay fuerzas para pensar, para ejecutar el plan ni la t&eacute;cnica. S&oacute;lo quer&eacute;s que se termine r&aacute;pido, que erre el otro, que aciertes vos, pero que termine r&aacute;pido. Y el otro no solo no erra sino que se agranda e intuye que el de enfrente la tiene muy cuesta arriba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo te fue?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Perd&iacute; 6-1 y 6-1. Y era un rival que en los papeles no era un mal partido (el esloveno Blaz Rola, en rigor el resultado fue 6-2 y 6-1). Nadie entend&iacute;a nada. Lo primero que dije fue que me sent&iacute;a vac&iacute;o, que no ten&iacute;a m&aacute;s energ&iacute;a. Mis amigos me cargaban que hab&iacute;a dicho lo mismo que Riquelme cuando se retir&oacute; de la selecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Te siguen pasando esas pel&iacute;culas de dos vidas en medio de cinco segundos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Ya me pasa menos. Soy pensativo, met&oacute;dico, estructurado. Y no soy de crear, dejar que suceda, que me lleve el juego. Me gusta tener las cosas bajo control. Por eso trato de tener herramientas que no le den espacio a la cabeza para pensar cosas que no tienen nada que ver con el partido: respirar, mirar un punto fijo, concentrarme en indicaciones t&aacute;cticas o t&eacute;cnicas. Si pienso &lsquo;si gano este punto, y despu&eacute;s gano este partido, y llego a octavos, y avanzo 20 puestos, y termino 50 en el ranking, y qu&eacute; van a decir de m&iacute;&rsquo; es una catarata que nunca para, que no tiene fin. Y toda esa ilusi&oacute;n y ese pensamiento es intangible. Lo &uacute;nico que hay que hacer es jugar el punto que ten&eacute;s por delante. Y el siguiente. Y el siguiente. Nada de lo que la cabeza ilusione o perjudique.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Y esa fantas&iacute;a&nbsp;triunfal no te pasa tambi&eacute;n en negativo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No. A lo sumo cuando me toca ir perdiendo contra un rival que no deber&iacute;a, y vienen a verte colegas de afuera, y pens&aacute;s que estar&aacute;n diciendo, &lsquo;&iquest;c&oacute;mo que Bagnis est&aacute; perdiendo?&rsquo;. Pero no llega al mismo puerto que esa ilusi&oacute;n de ganar. El silencio es bueno. El hecho de que hoy pueda relatar este tema me lo permite la experiencia y la edad. Hoy llega un torneo y no miro el cuadro. Tampoco las noticias, el ranking ni c&oacute;mo voy a quedar. Eso genera ansiedad, va por el aire.&nbsp;Lo importante es jugar el punto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/238db6fa-8b6d-4524-8864-1da4f3f9aee1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/238db6fa-8b6d-4524-8864-1da4f3f9aee1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/238db6fa-8b6d-4524-8864-1da4f3f9aee1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/238db6fa-8b6d-4524-8864-1da4f3f9aee1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/238db6fa-8b6d-4524-8864-1da4f3f9aee1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/238db6fa-8b6d-4524-8864-1da4f3f9aee1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/238db6fa-8b6d-4524-8864-1da4f3f9aee1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Bagnis aprovechó la pandemia para estudiar management deportivo y tiene una escuela de tenis adaptado en Armstrong, su pueblo. "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bagnis aprovechó la pandemia para estudiar management deportivo y tiene una escuela de tenis adaptado en Armstrong, su pueblo.                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>-Participaste en los Juegos Ol&iacute;mpicos en los que Biles y Osaka hablaron de sus confusiones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Uno no tiene idea de lo que puede estar pasando por su cabeza pero se imagina la presi&oacute;n. Si hacen una rutina mala, si no cumplen las expectativas de todo el mundo. Los deportistas tratamos de encontrar esos m&eacute;todos, esas herramientas, que por suerte aparecen cada vez m&aacute;s. Antes era impensado ir al psic&oacute;logo o hacer rutinas de yoga o mindfulness (conciencia plena). Antes se jugaba, se ganaba o se perd&iacute;a, y cada uno iba a su casa. Ahora se profesionaliz&oacute; m&aacute;s, se fue complejizando a la excelencia. Todos los deportes se van sumando, hasta el f&uacute;tbol.&nbsp;Desde 2018 sumamos a nuestro grupo de trabajo a un psic&oacute;logo, Andr&eacute;s Bofelli.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-En 2016 llegaste a tu mejor ranking, 55&ordm;, pero entonces empezaste un baj&oacute;n que termin&oacute; en 2021, con tu primera final ATP, triunfos en Roland Garros y el Abierto de Estados Unidos y regreso al top 100. &iquest;C&oacute;mo hiciste para no desesperarte en el medio, donde por ejemplo tuviste que jugar interclubes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Al principio, cuando uno se cae del 55 y se va del top 100, que es el objetivo de la mayor&iacute;a, empez&aacute;s a excavar qu&eacute; hab&iacute;as hecho para llegar al puesto 55, pero ese fue uno de los principales errores que comet&iacute;. Estuve atado a&ntilde;os a eso que ya hab&iacute;a pasado. Hay que enfocarse en el punto que sigue, en el entrenamiento que sigue, en el descanso que sigue. Cuando empec&eacute; a darle todas las fuerzas al presente, cambi&eacute;. Me cost&oacute; aprendizaje. Hay que saber forjar los cimientos. Ese ir bien se disfruta m&aacute;s. En 2016 era querer m&aacute;s, m&aacute;s y m&aacute;s. Y si retroced&iacute;a un poquito, me pon&iacute;a mal. Y si bajaba del puesto 55 al 56, era un esc&aacute;ndalo. Hoy lo tomo natural. Entiendo el circuito. Tengo una maduraci&oacute;n a los 31 que no ten&iacute;a a los 25.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Hace poco dijiste que del tenis s&oacute;lo viven los 100 primeros del circuito. &iquest;Qu&eacute; viste en este tiempo en el que te ca&iacute;ste del top 100?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Hay una l&iacute;nea que es muy dif&iacute;cil. Del 100 al 180 depende de los resultados. Estando 150 o 200 se trata de ayudar todo lo que se pueda con interclubes y hacer malabares anuales para tratar de reducir costos, pero a la vez invertir con tu equipo de trabajo, que es d&oacute;nde m&aacute;s se gasta, al igual que los vuelos. Los europeos tienen vuelos de 100 euros y una hora. Nosotros, una vez que vamos a Europa, no podemos volver, y son cuatro o cinco semanas de vivir con las mismas personas, y as&iacute; se desgastan las relaciones. Desde lo econ&oacute;mico te obligan a dar vueltas y agarrar el raquetero.&nbsp;La asociaci&oacute;n de tenistas nueva que est&aacute; proponiendo Novak Djokovic plantea eso, que el tenis es uno de los deportes m&aacute;s populares pero reparte mal el dinero. No existe que solo los 100 primeros del mundo pueden vivir de esto. Comparalo con el golf: nos pasa el trapo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Alg&uacute;n a&ntilde;o estuviste en rojo o llegaste a diciembre sin haber hecho diferencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, incluso me pas&oacute; teniendo sponsors. A los 18 firm&eacute; con un grupo de sponsorizaci&oacute;n. Yo jugaba futures y era todo p&eacute;rdida, mi viejo estaba haciendo un esfuerzo muy grande. Nos animamos a firmarlo porque el contrato no dec&iacute;a que yo ten&iacute;a que devolver el dinero. Pero claro, esos contratos no se pueden firmar por dos o tres a&ntilde;os, sino por ocho, diez o 12, e incluso hay jugadores al d&iacute;a de hoy que est&aacute;n devolviendo ese dinero. En mi caso, dur&oacute; hasta que yo cumpl&iacute; 28 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Hasta entonces se te complicaba?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Ellos, por supuesto, me pudieron solventar. Pero cuando me met&iacute; entre los 100 y empec&eacute; a tener ingresos, yo me ten&iacute;a que hacer cargo de gran parte de los gastos. El contrato ten&iacute;a muchos grises. Hab&iacute;a a&ntilde;os en que estaba 80 en el mundo pero gastaba un mont&oacute;n. Era una cuenta un poco irreal. Si bien me permit&iacute;a jugar al tenis, no te daba la tranquilidad de saber lo que estabas contando, que lo que ganaba iba a tu bolsillo. Y desde los 28 ya empec&eacute; mi carrera solo. Ah&iacute; no estaba top 100. Pero entre la familia y yo, pod&iacute;amos manejar un poco la econom&iacute;a, saber qu&eacute; pod&iacute;amos pagar y qu&eacute; no. Este a&ntilde;o me est&aacute; permitiendo no tener que escatimar en detalles que hacen la diferencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;No pensabas que los hombres que manejan las apuestas se te pod&iacute;an acercar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Lo pens&eacute; todas las veces que el tema sali&oacute; a la luz, &lsquo;Qu&eacute; raro que nunca fui ofrecido yo&rsquo;. Porque si bien deben hacer una detecci&oacute;n de qui&eacute;n lo necesita, y en el circuito se sab&iacute;a que yo ten&iacute;a sponsor, los argentinos y los sudamericanos somos una presa m&aacute;s f&aacute;cil porque econ&oacute;micamente nos cuesta mucho m&aacute;s. Yo nunca recib&iacute; nada ni directamente ni indirectamente. Nunca me falt&oacute; para viajar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Disfrut&aacute;s cuando jug&aacute;s? &iquest;Se puede?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Mientras juego casi nunca disfruto, salvo dos o tres partidos perfectos que tuve, que te salen todas y est&aacute;s super feliz, pero nunca un disfrute de como cuando com&eacute;s algo rico o est&aacute;s con amigos. Hace a&ntilde;os me di cuenta de que, en el circuito, te dormiste un poquito y te pasan por arriba. Es poco el tiempo que se puede disfrutar. A veces son horas o d&iacute;as. Te llueven saludos, felicitaciones, gente que quiere entrevistarte y las redes sociales hablan de vos, pero si te quedas en los laureles del torneo anterior, en el siguiente perdiste.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Sos un caso at&iacute;pico para el tenis, un deporte individual: habl&aacute;s mucho en plural, como en equipo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Siempre me vas a escuchar hablar del equipo. Yo jugu&eacute; al f&uacute;tbol y al b&aacute;squet y extra&ntilde;o y envidio la competencia de equipos. Cada vez que armo mi equipo de trabajo, es lo primero que digo: la torta se divide en partes iguales, en el triunfo y en la derrota. El tenista no debe ser la parte principal del equipo.
    </p><p class="article-text">
        <em>AB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Burgo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/facundo-bagnis-exigencia-tenis-antinatural_128_8337169.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Sep 2021 03:02:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/47c62382-74ee-41b4-b88d-9e4de431bc78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6129485" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/47c62382-74ee-41b4-b88d-9e4de431bc78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6129485" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Facundo Bagnis: “La exigencia en el tenis es antinatural”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/47c62382-74ee-41b4-b88d-9e4de431bc78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Tenis,Facundo Bagnis,Simone Biles,Naomi Osaka]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
