<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Lectura]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/lectura/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Lectura]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1035759/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[En la Argentina más de la mitad de los chicos de tercer grado no comprende lo que lee]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/argentina-mitad-chicos-tercer-grado-no-comprende-lee_1_12587914.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fc249b0-be29-40ac-a61e-0aec4498de6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En la Argentina más de la mitad de los chicos de tercer grado no comprende lo que lee"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe advierte que el 54,9% de los estudiantes no alcanza las competencias lectoras mínimas. Es el primer monitoreo del Acuerdo por la Educación, que también revela una caída alarmante en el presupuesto destinado a evaluación.</p><p class="subtitle">León Nicanoff - La educación pública sufre el ajuste más profundo del Estado: “Vivimos una desintegración del sistema educativo”</p><p class="subtitle">Tamara Tenenbaum - La educación como proyecto</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de la mitad de los chicos de tercer grado <strong>no entiende lo que lee</strong>. No es que no sepan leer: reconocen palabras, incluso frases. Pero <strong>no comprenden</strong>. No pueden decir de qu&eacute; trata un p&aacute;rrafo, qu&eacute; quiso decir un personaje, cu&aacute;l es el problema de una historia o por qu&eacute; algo sucede. El 54,9% de los alumnos de ese nivel qued&oacute; por debajo del nivel m&iacute;nimo de competencia lectora, seg&uacute;n las pruebas Aprender 2024. El dato aparece en el primer monitoreo anual del Acuerdo por la Educaci&oacute;n, un informe publicado recientemente por la organizaci&oacute;n <strong>Argentinos por la Educaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tercer grado es un punto clave: <strong>los chicos tienen alrededor de 8 a&ntilde;os</strong> y ya cursaron primero y segundo, donde deber&iacute;an haber adquirido las herramientas b&aacute;sicas de lectura y escritura. Si llegan al tercer a&ntilde;o sin comprender lo que leen, <strong>se rompe la base sobre la que deber&iacute;a construirse el resto de su aprendizaje</strong>. Sin lectura, no hay matem&aacute;tica, ni ciencias, ni historia. Y mucho menos ciudadan&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46dda315-a0ef-482a-8377-55dfd4537bbf_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46dda315-a0ef-482a-8377-55dfd4537bbf_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46dda315-a0ef-482a-8377-55dfd4537bbf_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46dda315-a0ef-482a-8377-55dfd4537bbf_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46dda315-a0ef-482a-8377-55dfd4537bbf_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46dda315-a0ef-482a-8377-55dfd4537bbf_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/46dda315-a0ef-482a-8377-55dfd4537bbf_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las pruebas Aprender clasifican el desempeño de los estudiantes en seis niveles: Lector Incipiente, el que reconoce palabras con apoyo de imágenes; Nivel 1, quien se inicia en la lectura de textos simples; Nivel 2, el que comprende textos simples con información literal;  Nivel 3, quien comprende textos complejos de forma literal e inicia la lectura inferencial; Nivel 4, el que comprende textos complejos de manera literal, inferencial y reflexiva, y Nivel 5, el que logra un dominio avanzado, con inferencias complejas. En 2024, la evaluación Aprender mostró que el 54,9% de los alumnos de tercer grado  no logran las competencias de lectura esperadas para su nivel."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las pruebas Aprender clasifican el desempeño de los estudiantes en seis niveles: Lector Incipiente, el que reconoce palabras con apoyo de imágenes; Nivel 1, quien se inicia en la lectura de textos simples; Nivel 2, el que comprende textos simples con información literal;  Nivel 3, quien comprende textos complejos de forma literal e inicia la lectura inferencial; Nivel 4, el que comprende textos complejos de manera literal, inferencial y reflexiva, y Nivel 5, el que logra un dominio avanzado, con inferencias complejas. En 2024, la evaluación Aprender mostró que el 54,9% de los alumnos de tercer grado  no logran las competencias de lectura esperadas para su nivel.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El informe no se&ntilde;ala una &uacute;nica causa. Habla de la falta de continuidad en las pol&iacute;ticas, de <strong>planes de alfabetizaci&oacute;n que no se sostienen en el tiempo</strong>, de <strong>formaci&oacute;n docente incompleta</strong> y de <strong>materiales pedag&oacute;gicos insuficientes</strong>. Pero el problema es m&aacute;s complejo y excede a la escuela. &iquest;Qu&eacute; pasa con los h&aacute;bitos de lectura en casa? &iquest;Cu&aacute;nto se lee hoy fuera del aula? &iquest;Qu&eacute; lugar ocupa el libro &mdash;y no el dispositivo&mdash; en la vida de un chico de ocho a&ntilde;os?
    </p><p class="article-text">
        La Campa&ntilde;a Nacional por la Alfabetizaci&oacute;n, lanzada en 2023, logr&oacute; compromisos de gobernadores y candidatos, y en 2024 se reactivaron las pruebas Aprender en tercer grado con un m&oacute;dulo espec&iacute;fico de comprensi&oacute;n. Pero <strong>la situaci&oacute;n de partida es cr&iacute;tica</strong>: <strong>m&aacute;s de la mitad no llega al nivel m&iacute;nimo esperado</strong>. El objetivo declarado es ambicioso: <strong>alcanzar un 85% de comprensi&oacute;n s&oacute;lida en 2030</strong>. Hoy, parece lejano.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados de la &uacute;ltima prueba Aprender, tomada en 2024 a 91.000 alumnos de 3&ordm; grado de 4178 escuelas de todo el pa&iacute;s, confirman la desigualdad: <strong>solo el 39% de los chicos de escuelas estatales alcanz&oacute; el nivel esperado en lectura, contra el 62,4% de los alumnos de privadas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El mismo relevamiento mostr&oacute;, adem&aacute;s, que <strong>los h&aacute;bitos de lectura est&aacute;n en crisis</strong>. Un tercio de los alumnos no lee en su tiempo libre ni recibe lectura en casa. Entre las actividades de ocio, la lectura aparece s&eacute;ptima, mientras seis de cada diez chicos ya tienen celular propio. A eso se suma la falta de libros: en 2024 se suspendi&oacute; la compra nacional de ejemplares y reci&eacute;n en 2025 se aprobaron nuevas adquisiciones, aunque dos de cada tres escuelas dicen contar con bibliotecas en el aula.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La inversión destinada a evaluación e información pasó de representar el 0,29% del presupuesto educativo en 2022, durante el gobierno de Alberto Fernández, al 0,02% en 2025, ya en el gobierno de Javier Milei.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Argentinos por la Educación</span>
                                        <span>—</span> Primer monitoreo anual del Acuerdo por la Educación (2025)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una de las claves para revertir este escenario es <strong>disponer de informaci&oacute;n confiable y frecuente</strong>. El informe destaca que <strong>el 91% de la matr&iacute;cula escolar est&aacute; ahora cubierta por la Base Nacional Homologada</strong>, un sistema que permite seguir las trayectorias educativas de manera m&aacute;s precisa. Hubo un avance sostenido entre 2021 y 2024: hoy 24 jurisdicciones reportan datos a la BNH. Pero esa mejora convive con un retroceso: se avanz&oacute; en cobertura, pero <strong>sin fondos, no hay monitoreo sostenible</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se avanz&oacute; en <strong>cantidad de d&iacute;as de clase planificados</strong>: <strong>en 2025, el promedio fue de 187 d&iacute;as</strong>, superando el m&iacute;nimo legal de 180. Sin embargo, <strong>a&uacute;n no se llega a la meta de 190</strong>, acordada tras la pandemia. M&aacute;s preocupante a&uacute;n es la imposibilidad de saber cu&aacute;ntos de esos d&iacute;as se cumplen efectivamente, y con qu&eacute; calidad. El indicador es formal: <strong>no contempla paros, ausencias, problemas edilicios o interrupciones varias</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Menos del 10% de los chicos tiene jornada completa</h2><p class="article-text">
        La cobertura es desigual. Tambi&eacute;n lo es el tiempo escolar seg&uacute;n la modalidad. <strong>El 73% de los chicos asiste a jornada simple</strong>, con un promedio de 782 horas anuales. En cambio, los que van a jornada completa &mdash;apenas el 9%&mdash; tienen 1.466 horas por a&ntilde;o. Es decir, <strong>casi el doble de tiempo para aprender</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La universalización de la sala de 3 no solo ampliará derechos, sino que impactará directamente en la alfabetización inicial</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Argentinos por la Educación</span>
                                        <span>—</span> Primer monitoreo anual del Acuerdo por la Educación (2025)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero &iquest;es solo cuesti&oacute;n de m&aacute;s tiempo en la escuela? No, o no &uacute;nicamente. <strong>Tambi&eacute;n importa qu&eacute; se hace en ese tiempo, con qu&eacute; recursos y con qu&eacute; objetivos</strong>. Y ah&iacute; aparece otro problema: <strong>la ausencia de metas consensuadas entre Naci&oacute;n y provincias</strong>. Aunque la Resoluci&oacute;n CFE 431/24 &mdash;que aprob&oacute; el Plan Nacional de Alfabetizaci&oacute;n&mdash; exige fijar metas, <strong>al cierre del informe no se hab&iacute;a publicado ning&uacute;n documento oficial</strong> con esos compromisos. Tampoco se transparentaron los convenios firmados. En la pr&aacute;ctica, <strong>la pol&iacute;tica educativa sigue siendo un terreno discontinuo y opaco</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n escolar no escapa a esa l&oacute;gica. Seg&uacute;n el relevamiento, <strong>el 54% de los equipos directivos dedica reuniones frecuentes a tareas administrativas</strong> (cada quince d&iacute;as o m&aacute;s), pero solo un tercio acompa&ntilde;a semanalmente el trabajo docente. La tensi&oacute;n entre la burocracia y la pedagog&iacute;a es vieja, pero sigue sin resolverse. Y <strong>sin liderazgo pedag&oacute;gico, no hay mejora sostenida</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Garantizar más y mejor tiempo de aprendizaje es esencial para asegurar procesos de enseñanza y aprendizaje de calidad [...] El desafío pendiente es avanzar hacia un sistema que no solo registre los días planificados al inicio del ciclo lectivo, sino que permita monitorear la cantidad de días y horas efectivamente cumplidos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Argentinos por la Educación</span>
                                        <span>—</span> Primer monitoreo anual del Acuerdo por la Educación (2025)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de los recursos tambi&eacute;n es central. <strong>En 2023, la inversi&oacute;n consolidada en educaci&oacute;n fue del 5,4% del PBI</strong>, por debajo del 6% exigido por ley. Pero el problema no es solo de cantidad. El informe muestra que <strong>la Argentina tiene resultados educativos m&aacute;s bajos que otros pa&iacute;ses con igual o menor inversi&oacute;n por alumno</strong>. Se gasta, pero <strong>se gasta mal</strong>. La meta es llegar al 6%, s&iacute;, pero tambi&eacute;n <strong>usar mejor cada peso invertido</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En el centro del sistema est&aacute;n los docentes. Y all&iacute; aparece otro dato preocupante: <strong>Argentina ocupa el puesto 31 entre 35 pa&iacute;ses en el &Iacute;ndice Global de Estatus Docente</strong>. El reconocimiento social de la profesi&oacute;n est&aacute; en el subsuelo. Y <strong>sin prestigio, sin salarios dignos y sin pol&iacute;ticas de formaci&oacute;n sostenida, dif&iacute;cilmente mejore la ense&ntilde;anza</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El informe cierra con un dato que podr&iacute;a parecer menor, pero no lo es: <strong>el 87% de los docentes usa el dise&ntilde;o curricular vigente de su jurisdicci&oacute;n para planificar las clases</strong>. Es decir, <strong>hay alineaci&oacute;n entre la norma y la pr&aacute;ctica</strong>. Pero el texto advierte que <strong>eso no alcanza si no se refuerzan los contenidos fundamentales, como Lengua y Matem&aacute;tica</strong>, con materiales, formaci&oacute;n y estrategias claras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06cf44f9-6fbe-405b-b1ba-b6b225f41536_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06cf44f9-6fbe-405b-b1ba-b6b225f41536_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06cf44f9-6fbe-405b-b1ba-b6b225f41536_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06cf44f9-6fbe-405b-b1ba-b6b225f41536_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06cf44f9-6fbe-405b-b1ba-b6b225f41536_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06cf44f9-6fbe-405b-b1ba-b6b225f41536_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/06cf44f9-6fbe-405b-b1ba-b6b225f41536_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El gráfico señala que los programas oficiales siguen siendo la guía principal de los docentes, aunque cada uno los complementa con otras fuentes. El desafío ahora es claro: reforzar Lengua y Matemática desde esos programas y dar a los maestros materiales y herramientas concretas para que lo que dicen los papeles se traduzca en mejores clases en el aula."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El gráfico señala que los programas oficiales siguen siendo la guía principal de los docentes, aunque cada uno los complementa con otras fuentes. El desafío ahora es claro: reforzar Lengua y Matemática desde esos programas y dar a los maestros materiales y herramientas concretas para que lo que dicen los papeles se traduzca en mejores clases en el aula.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A pesar de los esfuerzos, el sistema <strong>no logra garantizar lo m&aacute;s b&aacute;sico: que un chico de 8 a&ntilde;os pueda leer y comprender un texto</strong>. El informe ofrece una hoja de ruta. Pero <strong>sin compromiso pol&iacute;tico, recursos, formaci&oacute;n docente y decisi&oacute;n sostenida</strong>, seguir&aacute; siendo solo eso: un documento con buenas intenciones.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://drive.google.com/file/d/1crldh-2dd1zO-JQxZ93g-WNhzybf56mO/preview" width="640" height="480" allow="autoplay"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD/MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/argentina-mitad-chicos-tercer-grado-no-comprende-lee_1_12587914.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Sep 2025 09:47:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2fc249b0-be29-40ac-a61e-0aec4498de6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="719630" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2fc249b0-be29-40ac-a61e-0aec4498de6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="719630" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[En la Argentina más de la mitad de los chicos de tercer grado no comprende lo que lee]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2fc249b0-be29-40ac-a61e-0aec4498de6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Educación,Argentinos por la Educación,Lectura,Alfabetización,Docentes,Comprensión de textos,Pruebas Aprender,Escuela primaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un año de economía en la era de Milei y su motosierra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/ano-economia-milei-motosierra_1_11841532.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91e36000-139e-4f93-9ce8-0b098c86fa15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un año de economía en la era de Milei y su motosierra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Keynes vs. Hayek es el título de uno de los capítulos de "Motosierra y Confusión, como recuperar la economía para salir de la crisis", de la economista Mercedes D'Alessandro y con prólogo de Alejandro Bercovich.</p></div><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos generales, podemos decir que Keynes concluye que el mercado no genera autom&aacute;ticamente el pleno empleo y que las crisis pueden traer aparejados largos per&iacute;odos de desempleo.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n amerita la intervenci&oacute;n estatal para aumentar la demanda de bienes y servicios &mdash; por ejemplo, a trav&eacute;s de la puesta en marcha de la obra p&uacute;blica&mdash; , que por la v&iacute;a del multiplicador redundar&aacute; en aliviar la situaci&oacute;n y, en el mejor de los casos, volver a la senda del crecimiento. El multiplicador es un mecanismo que mide cu&aacute;nto empleo se genera cuando se incrementa la inversi&oacute;n; hacer un puente requiere contratar a trabajadores, esto es pagar salarios; los salarios van al consumo, se demandan bienes, que necesitan de m&aacute;s trabajadores y as&iacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df896272-4546-4639-88c4-104621e5df7a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df896272-4546-4639-88c4-104621e5df7a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df896272-4546-4639-88c4-104621e5df7a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df896272-4546-4639-88c4-104621e5df7a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df896272-4546-4639-88c4-104621e5df7a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df896272-4546-4639-88c4-104621e5df7a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/df896272-4546-4639-88c4-104621e5df7a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Motosierra y Confusión es el último libro de la economista Mercedes D&#039;Alessandro."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Motosierra y Confusión es el último libro de la economista Mercedes D&#039;Alessandro.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En cambio, Hayek ve la intervenci&oacute;n del Estado y los programas de gasto p&uacute;blico como una incitaci&oacute;n a la inflaci&oacute;n y, por tanto, a nuevos problemas econ&oacute;micos.All&iacute; donde Keynes ve ese c&iacute;rculo virtuoso de producci&oacute;n y trabajo, Hayek observa que la presi&oacute;n sobre los bienes aumenta su precio.De trasfondo est&aacute; la teor&iacute;a del dinero.Para Hayek, la tasa de inter&eacute;s cumple un rol fundamental, dado que incrementar el ahorro traer&iacute;a consigo m&aacute;s inversi&oacute;n en bienes de capital.Para Keynes, esto no es tan lineal y directo.Desde su perspectiva, las distintas formas para las que se demanda el dinero pueden escapar a la tasa de inter&eacute;s, y un incremento del ahorro podr&iacute;a no redundar en inversi&oacute;n y, por el contrario, generar una contracci&oacute;n econ&oacute;mica.Los <em>animal spirits </em>deprimidos por falta de visi&oacute;n de futuro, incertidumbre o desconfianza, podr&iacute;an desalentar la inversi&oacute;n privada.
    </p><p class="article-text">
        A los ojos de Milei, la <em>Teor&iacute;a general&hellip;</em>, de Keynes, es un episodio muy importante en la trayectoria de la Escuela Austr&iacute;aca porque Hayek &ldquo;menosprecia el impacto que podr&iacute;a tener un p&eacute;simo libro, pero escrito en favor de pol&iacute;ticos mesi&aacute;nicos, ladrones y corruptos [...] el libro de Keynes es basura desde un punto de vista te&oacute;rico [...] Hayek dec&iacute;a que el libro era tan malo que no val&iacute;a la pena ni discutirlo [...] Pero la <em>Teor&iacute;a general&hellip; </em>[...] es un libro brillantemente escrito, perversamente convincente, donde adem&aacute;s dejaba de manifiesto la personalidad de Keynes, quien frente a un mismo evento siempre ten&iacute;a dos opiniones absolutamente distintas [...] Es claro que Hayek podr&iacute;a haber refutado al nefasto panfleto sin mayor dificultad.No lo hizo, y el libro de Keynes se convirti&oacute; en referente por varias generaciones.Ante esto, Hayek, que ten&iacute;a una personalidad endeble, se deprimi&oacute; y, es m&aacute;s, frente al &eacute;xito de la <em>Teor&iacute;a general&hellip;, </em>decidi&oacute; cambiar el curso de su programa de investigaci&oacute;n.De esta forma, la Escuela Austr&iacute;aca qued&oacute; desprestigiada tambi&eacute;n en el plano te&oacute;rico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito del keynesianismo no se debi&oacute; a la genialidad de Keynes en se&ntilde;alar problemas te&oacute;ricos del marginalismo, sino m&aacute;s bien en ofrecer un armaz&oacute;n conceptual a medidas que de hecho ya se estaban tomando. Escribi&oacute; sobre c&oacute;mo se reconfiguraba el Estado para garantizar la viabilidad de la acumulaci&oacute;n capitalista, movilizando el capital e interviniendo en los desajustes provocados por la alta volatilidad del capital ficticio, algo novedoso en ese momento, y que hoy vemos m&aacute;s cotidianamente; en 1929 hubo una burbuja financiera.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; John Richard Hicks quien reconcilie estas posiciones en disputa. En &ldquo;Mr.Keynes y &lsquo;los cl&aacute;sicos&rsquo;&rdquo; (1937), Hicks sostiene haber encontrado una nueva s&iacute;ntesis en el pensamiento econ&oacute;mico, conciliando en un solo modelo los postulados de la econom&iacute;a marginalista con los de la keynesiana. Sobre esta base se construy&oacute; luego la s&iacute;ntesis neocl&aacute;sica-keynesiana, m&aacute;s conocida como el modelo IS-LM, un artefacto sencillo que permite organizar diversos escenarios y visualizar sus resultados. Recuerdo que Kicillof, en su &eacute;poca de programador y antes incluso de ser doctor en Econom&iacute;a, hab&iacute;a armado un peque&ntilde;o jueguito electr&oacute;nico &mdash; seguramente en alg&uacute;n lenguaje b&aacute;sico de computaci&oacute;n de los que manej&aacute;bamos all&aacute; por los tempranos a&ntilde;os 2000&mdash; que permit&iacute;a incrementar el gasto o la inversi&oacute;n, modificar distintas variables y, en funci&oacute;n de eso, ver el desplazamiento de las curvas y los resultados obtenidos. El modelo IS-LM sigue siendo aun hoy uno de los elementos b&aacute;sicos en la formaci&oacute;n de un economista. Pero, como todo modelo, una simplificaci&oacute;n poco fiel a la realidad y a las ideas originales.
    </p><p class="article-text">
        Este matrimonio de hecho, bendecido por Hicks, entre lenguajes y filosof&iacute;as tan opuestas, provoca el rechazo de Milei a los neoliberales: tienen a Keynes adentro. &ldquo;El problema esencial de Occidente hoy es que no solo debemos enfrentarnos a quienes, aun luego de la ca&iacute;da del Muro y la evidencia emp&iacute;rica abrumadora, siguen bregando por el socialismo empobrecedor, sino tambi&eacute;n a nuestros propios l&iacute;deres, pensadores y acad&eacute;micos que, amparados en un marco te&oacute;rico equivocado, socavan los fundamentos del sistema que nos ha dado la mayor expansi&oacute;n de riqueza y prosperidad de nuestra historia. El marco te&oacute;rico al que me refiero es el de la teor&iacute;a econ&oacute;mica neocl&aacute;sica, que dise&ntilde;a un instrumental que, sin quererlo, termina siendo funcional a la intromisi&oacute;n del Estado, el socialismo y la degradaci&oacute;n de la sociedad. El problema de los neocl&aacute;sicos es que, como el modelo del que se enamoraron no mapea contra la realidad, atribuyen el error a supuestos fallos del mercado en vez de revisar las premisas de su modelo&rdquo;, expuso Milei en el Foro de Davos, en enero de 2024.
    </p><p class="article-text">
        La revoluci&oacute;n keynesiana produjo un &ldquo;aggiornamiento&rdquo; de las ideas marginalistas. El reconocimiento del Estado como actor en el sistema econ&oacute;mico gener&oacute; que los viejos postulados de libre mercado, sin intervenci&oacute;n o con Estado m&iacute;nimo, se transformaran. El pensamiento neoliberal funda una de sus premisas en que el Estado sea eficiente. Es decir, los propios &oacute;rganos estatales deben someter su l&oacute;gica a los mismos criterios que los de una empresa y, en tal caso, maximizar los &ldquo;beneficios sociales&rdquo; al menor costo posible.
    </p><p class="article-text">
        En uno de esos delirantes metaversos que nos propone la IA cada ma&ntilde;ana, seguro hay un futuro escenario electoral donde se enfrentan un economista keynesiano y otro hayekiano, cada uno listo para defender su propio microverso de verdades absolutas. De un lado, la promesa de rescatar la econom&iacute;a a fuerza de billetes con un Estado recargado; del otro, la promesa de terminar de desconectar hasta el &uacute;ltimo cable del sector p&uacute;blico y el cierre, por fin, del BCRA. Ojal&aacute; sea en un buen estadio y con todos los efectos especiales que merecemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mercedes D'Alessandro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/ano-economia-milei-motosierra_1_11841532.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Nov 2024 09:41:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/91e36000-139e-4f93-9ce8-0b098c86fa15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="80040" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/91e36000-139e-4f93-9ce8-0b098c86fa15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="80040" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un año de economía en la era de Milei y su motosierra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/91e36000-139e-4f93-9ce8-0b098c86fa15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Lectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El peso de la deuda en la democracia argentina: reflexiones desde la sociología]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/peso-deuda-democracia-argentina-reflexiones-sociologia_1_11606459.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02f81c46-4db8-463e-a819-e218a6752112_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El peso de la deuda en la democracia argentina: reflexiones desde la sociología"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su libro Una historia de cómo nos endeudamos, Ariel Wilkis analiza el impacto de la deuda en los vínculos sociales y en la historia reciente. El sociólogo, reconocido por su trabajo sobre los usos sociales del dinero, las finanzas y las relaciones económica, explora cómo la deuda pasó de ser una herramienta de movilidad social a una carga que refuerza la desigualdad.</p></div><p class="article-text">
        El de deuda es, junto con otros conceptos como don, demanda, legado o herencia, uno de esos t&eacute;rminos que se encuentran en la intersecci&oacute;n entre el psicoan&aacute;lisis, la antropolog&iacute;a, la sociolog&iacute;a y la econom&iacute;a. No hay sociedad ni v&iacute;nculo intersubjetivo que no tenga a la deuda como n&uacute;cleo de los intercambios. Intercambios comerciales, familiares, simb&oacute;licos, religiosos: siempre se debe algo, y esa deuda es a la vez condici&oacute;n de posibilidad y obst&aacute;culo, potencia y l&iacute;mite. La deuda obliga, pero tambi&eacute;n habilita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ariel Wilkis es licenciado y doctor en sociolog&iacute;a y estudia los usos sociales del dinero. &ldquo;Eslab&oacute;n central en las narrativas sobre la integraci&oacute;n social&rdquo;, &ldquo;clave reveladora de las perturbaciones colectivas&rdquo;, &ldquo;s&iacute;mbolo y m&eacute;todo de las hecatombes sociales&rdquo;, el dinero es constitutivo de los v&iacute;nculos sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltimo libro, <em>Una historia de c&oacute;mo nos endeudamos </em>(Siglo XXI, 2024), <strong>Wilkis se ocupa de un aspecto singular del dinero: el dinero que se debe, el que se adquiri&oacute; en forma de pr&eacute;stamo o cr&eacute;dito</strong>. Charlamos con Wilkis en la Universidad de San Mart&iacute;n, donde es decano de la Escuela Interdisciplinaria de Altos Estudios Sociales, sobre las funciones sociales del dinero y de la deuda. &ldquo;El dinero y las deudas atraviesan todos los v&iacute;nculos interpersonales, y no como un accidente, sino que el sentido de esos v&iacute;nculos se pone en juego muchas veces en el modo en que el dinero es transferido, dado, guardado, devuelto o&hellip; no devuelto. A trav&eacute;s del dinero se <em>ponen a prueba</em> los v&iacute;nculos sociales, y, como vemos en el libro, tambi&eacute;n se pone en juego la democracia&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La cuesti&oacute;n social de la deuda</strong></h2><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de la deuda vertebra la historia de la Argentina: desde la deuda externa adquirida durante la dictadura hasta los acuerdos con el FMI para sostener la convertibilidad durante los a&ntilde;os 90, pasando por la vuelta al Fondo durante el gobierno de Macri, la econom&iacute;a argentina ha tenido, hist&oacute;ricamente, una necesidad permanente de cr&eacute;dito externo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el libro de Wilkis pone el foco en una dimensi&oacute;n novedosa del endeudamiento: <strong>al desplazar la mirada desde la deuda p&uacute;blica hacia las deudas privadas, al detenerse en las &ldquo;bajas finanzas&rdquo;, el autor piensa en los efectos individuales, familiares y colectivos del endeudamiento</strong>. La tesis del libro es que la deuda es &ldquo;la nueva cuesti&oacute;n social&rdquo;. &ldquo;El enlace y desenlace entre sociedad y pol&iacute;tica puede verse a partir de las mec&aacute;nicas de endeudamiento de los hogares. La cuesti&oacute;n social, tradicionalmente estudiada desde las din&aacute;micas del mundo del trabajo, se ha ido desplazando hacia las din&aacute;micas de endeudamiento&rdquo;, dice, y especialmente en Argentina, donde se registran altos grados de informalidad laboral. Si en algunas &eacute;pocas pod&iacute;a pensarse a la deuda como posibilitadora de la movilidad social, en la actualidad el endeudamiento perdi&oacute; toda su dimensi&oacute;n ut&oacute;pica: &ldquo;las familias ya no van al mercado de cr&eacute;dito a buscar futuro sino que se endeudan para no caer, para no estar peor&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Imaginarios sociales sobre el dinero</strong></h2><p class="article-text">
        El dinero informa las fantas&iacute;as y los imaginarios sociales. El d&oacute;lar, en particular, vehiculiza aspiraciones de abundancia, de exceso, pero tambi&eacute;n de estabilidad y de certidumbre. Coautor, junto con Mariana Luzzi, de <em>El d&oacute;lar. Historia de una moneda argentina (1930-2019), </em>Wilkis se refiere al lugar del d&oacute;lar en el imaginario argentino y a su posible incidencia en el ascenso de Milei: &ldquo;La promesa pol&iacute;tica de la dolarizaci&oacute;n permit&iacute;a proyectar un imaginario de estabilidad, la idea de que el <em>mango</em> que se gana con el trabajo y el esfuerzo propio no se iba a desvalorizar con la inflaci&oacute;n. La dolarizaci&oacute;n fue una promesa que engarz&oacute; muy bien con un electorado que buscaba estabilidad y consumo para el propio bienestar, m&aacute;s all&aacute; de los imaginarios de abundancia. Con inflaci&oacute;n es impensable la abundancia, solo hay deuda&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c780b96b-3477-437c-b6be-4037492ccc78_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c780b96b-3477-437c-b6be-4037492ccc78_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c780b96b-3477-437c-b6be-4037492ccc78_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c780b96b-3477-437c-b6be-4037492ccc78_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c780b96b-3477-437c-b6be-4037492ccc78_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c780b96b-3477-437c-b6be-4037492ccc78_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c780b96b-3477-437c-b6be-4037492ccc78_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Portada del último libro de Ariel Wilkis."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Portada del último libro de Ariel Wilkis.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En un contexto de volatilidad y debilitamiento del peso, que Milei defini&oacute; en plena campa&ntilde;a como &ldquo;excremento&rdquo;, el d&oacute;lar es una reserva de futuro. Y no solo el d&oacute;lar: tambi&eacute;n las criptomonedas, los bonos, las aplicaciones financieras, las billeteras virtuales y tantas otras modalidades nuevas de acumulaci&oacute;n e intercambio. El dinero es, por definici&oacute;n, abstracto y simb&oacute;lico, pero estas formas intangibles del dinero parecen establecer un v&iacute;nculo todav&iacute;a m&aacute;s abstracto con las operaciones financieras, que trastoca el sentido del dinero. &ldquo;Desde una mirada sociol&oacute;gica, es sabido que la muy baja institucionalizaci&oacute;n de las pr&aacute;cticas contribuye con su naturalizaci&oacute;n&rdquo;. Por la inmediatez, por baja ritualizaci&oacute;n, por la ausencia de distancia y de ruptura en que se dan las transacciones virtuales (pedir un cr&eacute;dito, pagar, comprar o vender) en las aplicaciones, el uso del dinero se naturaliza de forma muy inadvertida.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>El dinero del Estado</strong></h2><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os kirchneristas, el gobierno estimul&oacute; el endeudamiento para el consumo y el ascenso social, favoreciendo as&iacute; la expansi&oacute;n del mercado; el gobierno de Cambiemos, por su parte, fue promercado pero le retace&oacute; a la poblaci&oacute;n el ahorro y el consumo. Con el parate de la pandemia y la inflaci&oacute;n creciente, se incrementaron significativamente las deudas intrafamiliares o entre conocidos, por lo que muchas familias se volvieron &ldquo;morosas cr&oacute;nicas&rdquo; y debieron aprender a gestionar deudas, bajo una l&oacute;gica de esfuerzo y sacrificio. Deudas de supervivencia para &ldquo;comprar tiempo&rdquo;, deudas impagables, pesadas, vergonzosas, dolorosas. Como dice una entrevistada citada por Wilkis, la deuda &ldquo;es una ronda, c&oacute;mo te digo, un redondel&rdquo;. Esas deudas, que no empujaron estallidos sociales ni se manifestaron en el espacio p&uacute;blico, &ldquo;tomaron el cuerpo y las jornadas de los endeudados&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; rol tuvo la ayuda del Estado en este contexto de pandemia y endeudamiento, y c&oacute;mo impact&oacute; esto en el triunfo de Milei? El libro plantea una sentencia para explicar el presente: &ldquo;El dinero (del Estado) no alimenta el amor (por el Estado)&rdquo;. Agrega Wilkis que &ldquo;hay una tesis fundamental de la sociolog&iacute;a del dinero: las significaciones del dinero del Estado exceden al propio Estado, el dinero circula m&aacute;s all&aacute; y m&aacute;s ac&aacute; de la capacidad que tiene el Estado para controlarlo, porque las memorias del dinero son plurales y exceden a las memorias estatales&rdquo;. O como dice en el libro: &ldquo;Distribuci&oacute;n y reconocimiento no siempre coinciden&rdquo;. Es por eso que el dinero del Estado no siempre es celebrado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En muchos casos, durante la pandemia la ayuda del Estado se ley&oacute; como una &ldquo;tragedia biogr&aacute;fica&rdquo; que reforz&oacute; ideas individualistas, familiaristas y en algunos casos antiestatistas o por lo menos no celebratorias del rol del estado. En ese sentido, dice Wilkis, el IFE durante la pandemia y el &ldquo;plan platita&rdquo; de Massa fracasaron porque se rompi&oacute; la &ldquo;cadena de rituales y significaciones del dinero del Estado que enlaza la vida familiar con la vida pol&iacute;tica&rdquo; y esto qued&oacute; por fuera del radar del gobierno peronista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De la patria financiera a la convertibilidad, pasando por el kirchnerismo y llegando a la campa&ntilde;a de Milei, el nuevo libro de Ariel Wilkis traza una historia de la deuda para iluminar el enigma de los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os de democracia: &ldquo;las deudas son para la democracia cifra y s&iacute;mbolo, y &ndash;para nosotros&ndash; un m&eacute;todo para comprender el <em>c&oacute;mo</em> y el <em>por qu&eacute; </em>de promesas y fracasos democr&aacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>SM/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sol Montero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/peso-deuda-democracia-argentina-reflexiones-sociologia_1_11606459.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Aug 2024 03:00:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/02f81c46-4db8-463e-a819-e218a6752112_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="180744" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/02f81c46-4db8-463e-a819-e218a6752112_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="180744" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El peso de la deuda en la democracia argentina: reflexiones desde la sociología]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/02f81c46-4db8-463e-a819-e218a6752112_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Deuda,Deuda Pública,libro,Libros,Lecturas,Lectura,Ariel Wilkis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Martín Caparrós: “Quería un 'alter ego' de Milei tan desagradable como el real, pero tuve la sensación de quedarme corto”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/martin-caparros-queria-alter-ego-milei-desagradable-real-tuve-sensacion-quedarme-corto_1_11473610.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec55e1c8-beb9-4b58-b990-3319b0fdb87d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Martín Caparrós: “Quería un &#039;alter ego&#039; de Milei tan desagradable como el real, pero tuve la sensación de quedarme corto”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El conocido escritor publica 'Vidas de J.M.' una nueva novela online e interactiva que sale a la luz hoy, un verdadero dardo envenenado a la figura del presidente. </p><p class="subtitle">Adelanto editorial - Lee en exclusiva unos capítulos de 'Vidas de J.M.', la novela interactiva de Martín Caparrós</p></div><p class="article-text">
        <strong>Mart&iacute;n Caparr&oacute;s</strong> escribi&oacute; un relato &aacute;cido y farsesco de Julio M&eacute;ndez, un 'alter ego' del actual presidente argentino, <strong>Javier Milei.</strong> Un &ldquo;rubito porte&ntilde;o&rdquo; al que vemos crecer con un padre que lo humilla y le da palizas y una madre que lo desde&ntilde;a y busca en sucesivos amantes llenar el vac&iacute;o que tiene en casa, que es humillado por sus compa&ntilde;eros de colegio y que cuando va creciendo juega en la cama con su hermana a ser mam&aacute; y pap&aacute;. Una infancia llena de fracasos que ir&aacute;n conformando un personaje incapaz de sentir empat&iacute;a por el otro.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/martin-caparros/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Caparr&oacute;s, uno de los escritores y cronistas m&aacute;s relevantes de Am&eacute;rica Latina</a>, ha fijado su punto de mira en la figura de Milei y quiere difundirla a los cuatro vientos. El libro, titulado <em>Vidas de J.M</em>., editado por la revista <a href="https://www.revistaanfibia.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anfibia</a>, solo se vender&aacute; en formato electr&oacute;nico. Su precio, 2.500 pesos, unos 2,5 euros, que el autor ha decidido donar para ayudar a la redacci&oacute;n de la revista que hace poco sufri&oacute; un incendio que provoc&oacute; la p&eacute;rdida de sus oficinas. El libro es una novela interactiva donde el lector puede ir eligiendo diferentes opciones, diferentes derivas de la vida de Julio M&eacute;ndez que intentan ser reflejo de un pa&iacute;s que Caparr&oacute;s no duda en describir como &ldquo;a la deriva&rdquo;. Una especie de engendro fabuloso entre la <em>Rayuela</em> de Cort&aacute;zar y el universo del personaje de &ldquo;Pichulita&rdquo; de <em>Los cachorros</em> de Vargas Llosa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La vida de Julio M&eacute;ndez tiene que ver con la del presidente de Argentina, Javier Milei. &iquest;C&oacute;mo describir&iacute;a esa relaci&oacute;n de espejo que se da durante toda la novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Toda la infancia de J.M., de Julio M&eacute;ndez, est&aacute; de alg&uacute;n modo inspirada en lo que sabemos de la infancia del se&ntilde;or Milei. Pero ha sido un proceso muy frustrante, yo quer&iacute;a crear un personaje tan desagradable como Milei, con gran cantidad de rasgos de maldad y de mezquindad, como el original, pero despu&eacute;s ve&iacute;a las cosas que hac&iacute;a el se&ntilde;or Milei y siempre ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de haberme quedado corto. Es muy frustrante tener la sensaci&oacute;n de estar creando un 'alter ego' que nunca llega a los niveles del original. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4ca6cd5-1e2a-498c-8b02-d2bf5ad59e59_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4ca6cd5-1e2a-498c-8b02-d2bf5ad59e59_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4ca6cd5-1e2a-498c-8b02-d2bf5ad59e59_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4ca6cd5-1e2a-498c-8b02-d2bf5ad59e59_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4ca6cd5-1e2a-498c-8b02-d2bf5ad59e59_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4ca6cd5-1e2a-498c-8b02-d2bf5ad59e59_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b4ca6cd5-1e2a-498c-8b02-d2bf5ad59e59_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Portada de la novela interactiva de Martín Caparrós"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Portada de la novela interactiva de Martín Caparrós                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Si tuviese que jugar con la palabra g&eacute;nero que dir&iacute;a sobre la novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En general, estoy en contra de los g&eacute;neros. Me gusta producir textos o trabajos que no puedan ser f&aacute;cilmente identificados como de tal o cual g&eacute;nero, como cuando escribo supuestas cr&oacute;nicas que podr&iacute;an ser ensayos o viceversa. El a&ntilde;o que viene publico un libro que tampoco tiene un g&eacute;nero definido, es una especie de biograf&iacute;a sobre el autor de <em>Martin Fierro</em> en verso gauchesco. Estoy trabajando en una especie de enciclopedia de adi&oacute;s, y este mismo octubre voy a publicar unas medio memorias que no lo son, <em>Antes que nada</em>, donde reflexiono sobre la enfermedad neurol&oacute;gica que esto viviendo y me impide caminar&hellip; Me interesa romper con los g&eacute;neros, molestar a los libreros para que no sepan d&oacute;nde poner el libro. Aunque en este caso est&aacute; clar&iacute;simo, no lo pueden poner en ninguna parte porque solo se puede leer en pantalla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De qu&eacute; manera ha condicionado la escritura el dispositivo?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La prosa podr&iacute;a estar publicada en un libro. El quiz son las conexiones que se arman de manera azarosas al ser el lector quien puede realizarlas. No es una lectura un&iacute;voca que el autor le impone, sino que se abren muchas posibilidades. Un poco como en la vida, donde los azares condicionan casi todo. Cliquear en una palabra es en cierto modo el equivalente de un azar, porque no sabes a d&oacute;nde te va a llevar. Hace tiempo que me sorprende e impresiona que sigamos escribiendo en ordenadores como si fuera una hoja de papel. Me parece que val&iacute;a la pena explorar cu&aacute;les son las posibilidades propias de los aparatos que usamos todo el tiempo. Llevaba unos a&ntilde;os pensando a ver si se pod&iacute;a componer una novela basada en hiperv&iacute;nculos, cuando finalmente decid&iacute; hacerlo, al pensar en qu&eacute; escribir sali&oacute; a flote mi obsesi&oacute;n sobre por qu&eacute; Argentina parec&iacute;a haber elegido a una especie de desquiciado para que la presidiera. Se me ocurri&oacute; cruzar esos dos intereses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La primera parte del libro se centra m&aacute;s en la educaci&oacute;n sentimental de Julio M&eacute;ndez. En la segunda vemos distintos desarrollos ficcionales de su vida posterior.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Imagino diez o doce vidas posteriores donde algunas no se parecen en nada a otras. Me interesaba mucho pensar c&oacute;mo peque&ntilde;os detalles a personas con un mismo bagaje pueden llevarlas a futuros tan distintos y al mismo tiempo tan coherentes con el n&uacute;cleo original, tan v&iacute;ctimas de ese mismo n&uacute;cleo, de esa infancia. Aunque me resulta complicado todav&iacute;a hablar de esta novela porque no termino de saber c&oacute;mo es, tengo la sensaci&oacute;n de que es una novela que yo no controlo, lo que me parece particularmente interesante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me gustaría que le dieran mucho menos importancia a Milei, porque ya se la da gente como Ayuso, que, por otro lado, no para de intentar decirnos quién es ella</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Martín Caparrós</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Esos futuros que ha imaginado para el alter ego de Milei parecen querer explicar, en parte, c&oacute;mo es la Argentina que vot&oacute; al actual presidente. Todos son en cierto modo radiograf&iacute;as del posible votante de Milei.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, podr&iacute;an ser perfectamente votantes de Milei. Han tenido vidas lo suficientemente mal llevadas como para pensar despu&eacute;s que un se&ntilde;or como Milei, cuya vida es un ejemplo de desperdicio, pueda llegar a gobernar un pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este libro, que por otro lado est&aacute; lleno de humor. Uno escribe tambi&eacute;n para comprender lo que le rodea, que a partir de ese humor tambi&eacute;n parece el libro un intento de explicar qu&eacute; le ha pasado a la Argentina.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, quiz&aacute;. Si un individuo y sus circunstancias pueden explicar lo que pas&oacute; a un pa&iacute;s, en ese sentido, s&iacute;. De hecho, en la novela aparece un pa&iacute;s claramente a la deriva. No s&eacute; si esto explica sus causas, pero por lo menos lo pone en escena. Es muy dif&iacute;cil explicar lo que pas&oacute; all&iacute;. Creo que es muy humillante aceptar que no sabemos lo que nos pas&oacute;. Y la prueba m&aacute;s espantosa son los 15 millones de personas votaron a &ldquo;Julio M&eacute;ndez&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el momento en que hablo con usted, Javier Milei est&aacute; cogiendo un vuelo con destino a Madrid para recibir un premio que le ha concedido el Instituto Juan de Mariana. Adem&aacute;s, va a ser recibido en la Comunidad de Madrid quien le va a condecorar con la medalla internacional. &iquest;Qu&eacute; le parece todo esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me parece que de alg&uacute;n modo le estamos todos haciendo el juego a Milei, sobre todo sus cr&iacute;ticos. Yo mismo hace unas semanas, en su anterior visita, por distintas circunstancias, tuve que hablar bastante de &eacute;l. En un momento termin&eacute; escribiendo que lo que ten&iacute;amos que hacer era dejar de hablar de &eacute;l y que cada vez que intentara provocar esto mismo cont&aacute;semos algo sobre lo que est&aacute; pasando en la Argentina. Me gustar&iacute;a que le dieran mucho menos importancia, porque ya se la da gente como la se&ntilde;ora Ayuso, que, por otro lado, no para de intentar decirnos qui&eacute;n es ella. Ya lo intent&oacute; dejando morir a miles de viejos en las residencias, lo intenta viviendo en el piso lujoso de su esposo delincuente; y ahora, por si alguien no lo hab&iacute;a entendido del todo, condecora a un explotador &ldquo;en serie&rdquo;. Hay que dejar que ellos hagan, que se usen, pero que no nos usen a nosotros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/48657d70-c2ab-497f-be4a-4292c6efaa97_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/48657d70-c2ab-497f-be4a-4292c6efaa97_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/48657d70-c2ab-497f-be4a-4292c6efaa97_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/48657d70-c2ab-497f-be4a-4292c6efaa97_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/48657d70-c2ab-497f-be4a-4292c6efaa97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/48657d70-c2ab-497f-be4a-4292c6efaa97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/48657d70-c2ab-497f-be4a-4292c6efaa97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El conocido escritor argentino Martín Caparrós publica una nueva novela online e interactiva"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El conocido escritor argentino Martín Caparrós publica una nueva novela online e interactiva                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>En la l&iacute;nea de lo que est&aacute; diciendo, &iquest;que es lo m&aacute;s preocupante de las pol&iacute;ticas que est&aacute; llevando a cabo Milei?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sus pol&iacute;ticas econ&oacute;micas y sociales est&aacute;n teniendo como consecuencia el incremento de la pobreza y el hambre. Mucha gente se est&aacute; quedando sin trabajo, mucha gente no consigue el dinero necesario para comer todos los d&iacute;as. Eso es lo que m&aacute;s me preocupa. Y me preocupa much&iacute;simo que eso se haga con el apoyo de millones y millones de personas. Creo que en alg&uacute;n momento muchos van a tener verg&uuml;enza de haber apoyado a este se&ntilde;or, pero hasta que eso no llegue se est&aacute;n viviendo situaciones muy dif&iacute;ciles. 
    </p><p class="article-text">
        Hace tres semanas se supo que el ministerio que ahora tiene las competencias de lo que fue el Ministerio de Capital Humano se est&aacute; negando de manera siniestra a repartir alimentos. Negaban tenerlos hasta que un juez tuvo que obligar que se hicieran los procedimientos policiales necesarios y encontraron toneladas de leche en polvo para repartir. Leche que esa gente no repart&iacute;a, supuestamente, para seguir en su pelea contra los movimientos sociales. Pasan cosas tan primarias como esa. Y ya en un nivel m&aacute;s sofisticado est&aacute;n todos los ataques al Estado que es la &uacute;nica herramienta de distribuci&oacute;n de la riqueza en el pa&iacute;s. Lo que est&aacute; haciendo su gobierno es tratar de aminorar esa redistribuci&oacute;n todo lo posible. &Eacute;l dice que la justicia social es una aberraci&oacute;n, un robo, as&iacute; que le quita impuestos a los m&aacute;s ricos y sigue dando exenciones de todo tipo a las grandes corporaciones extranjeras que quieren explotar el suelo argentino, pol&iacute;ticas de largo alcance que vamos a ver c&oacute;mo se solucionan a futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una situaci&oacute;n donde es normal que aparezca la farsa que habilite al menos la risa, &iquest;no cree?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La palabra farsa le cae muy bien a este libro. Es una especie de gran intento farsesco que nunca alcanza al nivel del personaje del cual queremos re&iacute;rnos&hellip;O llorar, porque &eacute;l siempre es peor. Pero si nos podemos re&iacute;r, pues ser&aacute; una buena s&iacute;ntesis.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/martin-caparros-queria-alter-ego-milei-desagradable-real-tuve-sensacion-quedarme-corto_1_11473610.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Jun 2024 12:49:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ec55e1c8-beb9-4b58-b990-3319b0fdb87d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="160942" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ec55e1c8-beb9-4b58-b990-3319b0fdb87d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="160942" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Martín Caparrós: “Quería un 'alter ego' de Milei tan desagradable como el real, pero tuve la sensación de quedarme corto”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ec55e1c8-beb9-4b58-b990-3319b0fdb87d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Martín Caparrós,Lectura,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Nacional del Libro: ¿por qué se celebra el 15 de junio?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-nacional-libro-celebra-15-junio_1_11451012.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54f101be-7782-477a-9d6a-54ace0355d7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Nacional del Libro: ¿por qué se celebra el 15 de junio?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde 1941, todos los 15 de junio se celebra en Argentina el Día Nacional del Libro, una fecha que busca resaltar el valor del libro y la importancia de la lectura.

</p></div><p class="article-text">
        La historia del <strong>D&iacute;a Nacional del Libro comenz&oacute; el 15 de junio de 1908</strong>, cuando el&nbsp;<strong>Consejo Nacional de Mujeres&nbsp;</strong>otorg&oacute; los premios de su concurso literario e instal&oacute; un festejo anual. En 1924, este Consejo logr&oacute; que el presidente de Argentina Marcelo Torcuato de Alvear declarara la fecha como &ldquo;Fiesta del Libro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es del mayor valor educativo consagrar un d&iacute;a especial del a&ntilde;o a la recordaci&oacute;n del libro como registro imperecedero del pensamiento y de la vida de los individuos y las sociedades y como v&iacute;nculo indestructible de las generaciones humanas de todas las razas, lenguas, creencias, etc.&rdquo;, dec&iacute;a el decreto presidencial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1941, el Ministerio de Educaci&oacute;n de la Naci&oacute;n cambi&oacute; el nombre por&nbsp;<strong>&ldquo;D&iacute;a del Libro&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Junio es un mes central para la literatura. El 13 de este mes se celebra el&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-escritor-celebra-13-junio_1_10284719.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&iacute;a del Escritor</a>, en homenaje al primer presidente de la Sociedad Argentina de Escritores, Leopoldo Lugones, que naci&oacute; el 13 de junio de 1874.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-ldtunSipD9s-4721', 'youtube', 'ldtunSipD9s', document.getElementById('yt-ldtunSipD9s-4721'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-ldtunSipD9s-4721 src="https://www.youtube.com/embed/ldtunSipD9s?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h3 class="article-text">El D&iacute;a Nacional del Libro y su correlato internacional</h3><p class="article-text">
        Muchos pa&iacute;ses tienen su propio&nbsp;<strong>D&iacute;a del Libro</strong>&nbsp;y hay una fecha espec&iacute;fica a nivel mundial. Por iniciativa de la Uni&oacute;n Internacional de Editores, la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Educaci&oacute;n, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el organismo especializado de las Naciones Unidas, instal&oacute; en 1995 el 23 de abril como el&nbsp;<strong>&ldquo;D&iacute;a Mundial del Libro y del Derecho de Autor&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En Uruguay el<strong>&nbsp;D&iacute;a del Libro</strong>&nbsp;se celebra el 26 de mayo y en Paraguay, el 25 de junio. En tanto, en Gran Breta&ntilde;a e Irlanda se festeja el primer jueves de marzo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires fue declarada por la propia UNESCO como la &ldquo;Capital Mundial del Libro&rdquo; por &ldquo;la calidad y variedad de acciones que promueven la actividad literaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>MM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-nacional-libro-celebra-15-junio_1_11451012.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Jun 2024 03:02:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/54f101be-7782-477a-9d6a-54ace0355d7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="80876" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/54f101be-7782-477a-9d6a-54ace0355d7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="80876" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Día Nacional del Libro: ¿por qué se celebra el 15 de junio?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/54f101be-7782-477a-9d6a-54ace0355d7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Lectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Uno de cada tres alumnos de los sectores más ricos no alcanza el nivel mínimo de lectura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tres-alumnos-sectores-ricos-no-alcanza-nivel-minimo-lectura_1_11227031.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49ff2b85-e4fd-4b24-80ff-7a54d9b2c2d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Uno de cada tres alumnos de los sectores más ricos no alcanza el nivel mínimo de lectura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los estudiantes argentinos más favorecidos están entre los de mayor nivel socioeconómico de la región (solo superados por Chile). Sin embargo, sus resultados en las pruebas PISA quedan por debajo de los de Uruguay, México, Brasil, Colombia, Perú y Panamá.

</p></div><p class="article-text">
        El resultado de las pruebas <strong>PISA de Lectura 2022</strong> revel&oacute; que en Argentina el 32% de los alumnos de 15 a&ntilde;os del nivel socioecon&oacute;mico m&aacute;s alto no alcanzan el nivel m&iacute;nimo y que el pa&iacute;s est&aacute; peor que otros de la regi&oacute;n como Chile (15%), Uruguay (20%), Colombia (24%), Per&uacute; (27%) y M&eacute;xico (27%), que tienen menos estudiantes del segmento social m&aacute;s favorecido con aprendizajes por debajo del nivel esperado. En el nivel socioecon&oacute;mico m&aacute;s bajo, 7 de cada 10 alumnos argentinos no alcanzan el nivel m&iacute;nimo requerido.
    </p><p class="article-text">
        Los datos surgen del informe &ldquo;Los m&aacute;s favorecidos de Argentina, entre los menos favorecidos de la regi&oacute;n. <strong>Resultados PISA 2022</strong>&rdquo;, del&nbsp;Observatorio de <a href="https://argentinosporlaeducacion.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Argentinos por la Educaci&oacute;n</a>. El informe tambi&eacute;n se&ntilde;ala que &ldquo;los desempe&ntilde;os de los estudiantes argentinos del cuartil m&aacute;s rico s&oacute;lo superan a los de sus pares del mismo cuartil en Rep&uacute;blica Dominicana (55%), El Salvador (48%), Guatemala (48%) y Paraguay (42%). Es decir que Argentina est&aacute; en el grupo de pa&iacute;ses con peores resultados por parte de los j&oacute;venes m&aacute;s favorecidos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/55766ccc-876f-40a4-843f-2c2d25c5233e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/55766ccc-876f-40a4-843f-2c2d25c5233e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/55766ccc-876f-40a4-843f-2c2d25c5233e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/55766ccc-876f-40a4-843f-2c2d25c5233e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/55766ccc-876f-40a4-843f-2c2d25c5233e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/55766ccc-876f-40a4-843f-2c2d25c5233e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/55766ccc-876f-40a4-843f-2c2d25c5233e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Proporción de estudiantes por debajo del nivel básico de lectura (Nivel 2) en Lectura, por país y cuartil NSE. PISA 2022, Latam."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Proporción de estudiantes por debajo del nivel básico de lectura (Nivel 2) en Lectura, por país y cuartil NSE. PISA 2022, Latam.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Irene Kit, autora del estudio, miembro de la Asociaci&oacute;n Civil Educaci&oacute;n para Todos explic&oacute;: &ldquo;La escuela secundaria enfrenta a los estudiantes a una nueva alfabetizaci&oacute;n. Deben comprender textos de mayor tama&ntilde;o y complejidad e identificar las caracter&iacute;sticas de diferentes g&eacute;neros textuales, formar juicio sobre lo le&iacute;do. Este nuevo tiempo, de leer para aprender, es tan desafian&shy;te como lo fue en su momento aprender a leer. El sistema educativo argentino se encuentra a&uacute;n lejos de esa meta. Sin una ense&ntilde;anza eficaz, sistem&aacute;tica, articulada, a&uacute;n estudiantes de hogares aventajados socioecon&oacute;micamente, tienen probabilidades de avanzar en su secundaria con pobre dominio de la comprensi&oacute;n lectora. <strong>3 de cada 10 estudiantes de este nivel, solo pueden leer manteni&eacute;ndose en el plano de los datos expl&iacute;citos, los contextos familiares y las relaciones m&aacute;s sencillas entre informaci&oacute;n evidente. </strong>Ello implica que han tenido dificultades para trabajar con inferencias y para leer materiales que sean menos habituales y simples&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El relevamiento llega a la conclusi&oacute;n de que &ldquo;en todos los pa&iacute;ses, los puntajes son mejores a medida que aumenta el nivel socioecon&oacute;mico de los alumnos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a0faae4-c1bb-43cb-b739-c691cd6291f4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a0faae4-c1bb-43cb-b739-c691cd6291f4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a0faae4-c1bb-43cb-b739-c691cd6291f4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a0faae4-c1bb-43cb-b739-c691cd6291f4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a0faae4-c1bb-43cb-b739-c691cd6291f4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a0faae4-c1bb-43cb-b739-c691cd6291f4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4a0faae4-c1bb-43cb-b739-c691cd6291f4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Puntajes promedio de la prueba de Lectura por cuartil y país. PISA 2022. Ordenado por los puntajes del cuartil más rico."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Puntajes promedio de la prueba de Lectura por cuartil y país. PISA 2022. Ordenado por los puntajes del cuartil más rico.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Los resultados de PISA se&ntilde;alan que en Argentina tenemos un problema de ense&ntilde;anza a nivel sist&eacute;mico, en todos los niveles socioecon&oacute;micos. Aqu&iacute; no se salva nadie: los estudiantes de mayor poder adquisitivo est&aacute;n aprendiendo a pensar por s&iacute; mismos o desarrollando competencias para la vida. Por otro lado, los datos muestran que parte del problema tiene que ver tambi&eacute;n con la necesidad de que los alumnos puedan aprender a concentrarse y a terminar las tareas que emprenden, y puedan confiar en que su inteligencia no es algo fijo sino un atributo sobre el que pueden mejorar con esfuerzo. Estos resultados nos est&aacute;n dando pistas sobre la necesidad de trabajar estas cuestiones en la escuela, porque tambi&eacute;n son centrales al aprendizaje&rdquo;, analiz&oacute;&nbsp;Melina Furman, profesora de la Universidad de San Andr&eacute;s e investigadora del Conicet.
    </p><p class="article-text">
        Aunque existe una marcada relaci&oacute;n entre el nivel de riqueza de los pa&iacute;ses y los aprendizajes, esa relaci&oacute;n no es perfecta. Los alumnos argentinos m&aacute;s ricos est&aacute;n entre los de mayor nivel socioecon&oacute;mico de la regi&oacute;n (solo superados por Chile); sin embargo, sus resultados en PISA quedan por debajo de los de Uruguay, M&eacute;xico, Brasil, Colombia, Per&uacute; y Panam&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sistema educativo debe buscar nuevas formas de gestionar los procesos de ense&ntilde;anza y aprendizaje para mejorar las competencias de los estudiantes, dado que incluso los m&aacute;s favorecidos obtienen resultados relativamente bajos cuando se los compara con estudiantes de contextos similares en otros pa&iacute;ses&rdquo;, plante&oacute; Juan Cruz Perusia, investigador principal de Educaci&oacute;n en CIPPEC. A partir de los datos del informe, Perusia destac&oacute; la necesidad de poner el foco en &ldquo;la gesti&oacute;n de las expectativas de los estudiantes y, m&aacute;s espec&iacute;ficamente, poder apoyarlos en el desarrollo de una &lsquo;mentalidad de crecimiento&rsquo;, que reconozca que la inteligencia no es algo fijo sino que se puede mejorar con trabajo, y esto redunda en reducci&oacute;n del estr&eacute;s asociado a la escuela y en mejores resultados acad&eacute;micos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/33b03099-19e8-448e-aa2b-47c75994cb64_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/33b03099-19e8-448e-aa2b-47c75994cb64_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/33b03099-19e8-448e-aa2b-47c75994cb64_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/33b03099-19e8-448e-aa2b-47c75994cb64_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/33b03099-19e8-448e-aa2b-47c75994cb64_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/33b03099-19e8-448e-aa2b-47c75994cb64_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/33b03099-19e8-448e-aa2b-47c75994cb64_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Nivel socioeconómico promedio de los alumnos, por país y cuartil. PISA 2022"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nivel socioeconómico promedio de los alumnos, por país y cuartil. PISA 2022                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Inteligencia, inequidad y motivaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n analiza algunas respuestas de los estudiantes de 15 a&ntilde;os a los cuestionarios complementarios de PISA 2022. Con respecto a la motivaci&oacute;n, el 51,7% de los estudiantes argentinos est&aacute; de acuerdo o muy de acuerdo con la frase &ldquo;Mi inteligencia es algo que uno no puede cambiar mucho&rdquo;. A su vez, el 19% considera que no es perseverante en sus tareas, mientras que un 58% s&iacute; se considera perseverante y un 23% no se pronuncia al respecto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los resultados de PISA revelan una <strong>inequidad persistente en la educaci&oacute;n</strong>: aquellos con mayores recursos tienden a obtener un mejor rendimiento. Sin embargo, incluso en los estratos m&aacute;s altos, la falta de logros educativos es evidente, lo que sugiere que el problema va m&aacute;s all&aacute; de la distribuci&oacute;n de recursos y afecta a la calidad en general. Todos los estudiantes argentinos tienen el potencial de aprender m&aacute;s y merecen la oportunidad de hacerlo. Por lo tanto, es crucial entender que, as&iacute; como la crisis no se limita a un solo segmento de la poblaci&oacute;n, tampoco puede hacerlo la soluci&oacute;n. Los pa&iacute;ses que est&aacute;n en v&iacute;as de mejora han logrado avances mediante acuerdos inclusivos y el compromiso de toda la sociedad&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;&nbsp;Ver&oacute;nica Cipriota, directora ejecutiva de Ense&ntilde;&aacute; por Argentina.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a18a64e-f2d1-4341-be36-cc108bf1a29a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a18a64e-f2d1-4341-be36-cc108bf1a29a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a18a64e-f2d1-4341-be36-cc108bf1a29a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a18a64e-f2d1-4341-be36-cc108bf1a29a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a18a64e-f2d1-4341-be36-cc108bf1a29a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a18a64e-f2d1-4341-be36-cc108bf1a29a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3a18a64e-f2d1-4341-be36-cc108bf1a29a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Nivel socioeconómico promedio de los alumnos y puntaje en Lengua, por país. Cuartil 4. PISA 2022."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nivel socioeconómico promedio de los alumnos y puntaje en Lengua, por país. Cuartil 4. PISA 2022.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Cada d&iacute;a que pasa, en nuestro pa&iacute;s m&aacute;s ni&ntilde;as y ni&ntilde;os quedan fuera de toda posibilidad de acceder a una educaci&oacute;n de calidad. Ante esta realidad, los argentinos debemos unirnos y realizar todos los esfuerzos necesarios para mejorar y acompa&ntilde;ar el acceso a una educaci&oacute;n de calidad para los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y j&oacute;venes, teniendo en cuenta la gran diversidad y riqueza cultural de nuestra poblaci&oacute;n. Nuestro modelo educativo debe ser transformado: sin educaci&oacute;n no hay libertad, progreso, ni desarrollo humano posible&rdquo;, afirm&oacute;&nbsp;Ver&oacute;nica Figueroa, representante de la Red de ONG por la Educaci&oacute;n en Salta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sistema educativo presenta dificultades &lsquo;end&eacute;micas&rsquo; que exceden el origen socioecon&oacute;mico de los alumnos. Si bien algunos actores suponen que la asistencia a determinadas escuelas permite estar indemnes ante los problemas educativos (como los aprendizajes), el informe demuestra que los cuartiles m&aacute;s altos tambi&eacute;n est&aacute;n afectados en su rendimiento en el &aacute;rea de Lengua, y desmiente a los actores que se&ntilde;alan que sus hijos est&aacute;n preservados de los problemas que afectan a la educaci&oacute;n en general&rdquo;, analiz&oacute; Sandra Ziegler&nbsp;(FLACSO). &ldquo;Es importante trabajar en la desconfianza de los estudiantes acerca de sus posibilidades de superar sus obst&aacute;culos de aprendizaje, dado que asumir que alguien no tiene habilidad, implica claudicar frente al esfuerzo que supone el trabajo escolar&rdquo;, concluy&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/076417cd-012c-40b3-a46b-a954d8e4737d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/076417cd-012c-40b3-a46b-a954d8e4737d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/076417cd-012c-40b3-a46b-a954d8e4737d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/076417cd-012c-40b3-a46b-a954d8e4737d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/076417cd-012c-40b3-a46b-a954d8e4737d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/076417cd-012c-40b3-a46b-a954d8e4737d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/076417cd-012c-40b3-a46b-a954d8e4737d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Proporción de alumnos según cuán de acuerdo están con la frase &quot;Mi inteligencia es algo que no puede cambiar mucho&quot; por cuartiles. Argentina. PISA 2018."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Proporción de alumnos según cuán de acuerdo están con la frase &quot;Mi inteligencia es algo que no puede cambiar mucho&quot; por cuartiles. Argentina. PISA 2018.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em>MM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tres-alumnos-sectores-ricos-no-alcanza-nivel-minimo-lectura_1_11227031.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Mar 2024 13:12:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/49ff2b85-e4fd-4b24-80ff-7a54d9b2c2d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3664901" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/49ff2b85-e4fd-4b24-80ff-7a54d9b2c2d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3664901" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Uno de cada tres alumnos de los sectores más ricos no alcanza el nivel mínimo de lectura]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/49ff2b85-e4fd-4b24-80ff-7a54d9b2c2d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Educación,Lectura,Argentinos por la Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial de la Lectura: ¿Por qué se celebra el 7 de marzo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-lectura-celebra-7-marzo_1_10986746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7669bfc4-607b-471a-ba3e-65d0d3c7fa4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Mundial de la Lectura: ¿Por qué se celebra el 7 de marzo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El día mundial de la lectura se celebra todos los 7 de marzo para crear conciencia de que en el mundo hay más de 700 millones de personas analfabetas.</p></div><p class="article-text">
        El&nbsp;d&iacute;a mundial de la lectura&nbsp;se celebra todos los&nbsp;7 de marzo&nbsp;para crear conciencia de que en el mundo hay&nbsp;m&aacute;s de 700 millones de personas analfabetas. Por eso, la manera ideal de festejaro es empezar un&nbsp;libro&nbsp;nuevo o releer alguno que nos haya gustado. Tambi&eacute;n se pretende&nbsp;generar conciencia&nbsp;en los adultos sobre la importancia de la lectura, para as&iacute; estimular a los ni&ntilde;os a descubrir la pasi&oacute;n por la&nbsp;lectura&nbsp;y la literatura.
    </p><p class="article-text">
        La creaci&oacute;n de este d&iacute;a mundial surgio por iniciativa de la organizaci&oacute;n internacional&nbsp;Lit World&nbsp;en el a&ntilde;o 2010, con la intenci&oacute;n de fomentar el h&aacute;bito de la lectura, ayudando a la creaci&oacute;n de v&iacute;nculos entre lectores, escritores y narradores, as&iacute; como la adquisici&oacute;n de conocimientos.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, con la celebraci&oacute;n de esta efem&eacute;ride se muestra el apoyo a la alfabetizaci&oacute;n, como un derecho humano fundamental.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;les son los beneficios de leer en voz alta?</h3><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Mejora la dicci&oacute;n.</li>
                                    <li>Fortalece la memoria.</li>
                                    <li>Favorece la comprensi&oacute;n lectora.</li>
                                    <li>Estimula la imaginaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Beneficia el desarrollo neurol&oacute;gico y emocional en los ni&ntilde;os.</li>
                                    <li>Disminuye la deserci&oacute;n y la repitencia escolar.</li>
                                    <li>Enriquece el vocabulario.</li>
                                    <li>Mejora las habilidades comunicativas.</li>
                                    <li>Disminuye los niveles de estr&eacute;s y ansiedad.</li>
                                    <li>Nos ayuda a ser m&aacute;s emp&aacute;ticos.</li>
                            </ol>
            </div><h3 class="article-text">Lit World</h3><p class="article-text">
        Lit World&nbsp;es una organizaci&oacute;n sin fines de lucro fundada en el a&ntilde;o 2007 por&nbsp;Pam Allyn, una autora y experta en alfabetizaci&oacute;n estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Esta red internacional tiene como finalidad fomentar y estimular los h&aacute;bitos de lectura en los ni&ntilde;os y las comunidades, a trav&eacute;s de las historias y relatos plasmados en los libros. Desempe&ntilde;an una loable labor, a trav&eacute;s de diversos programas implementados en m&aacute;s de 30 pa&iacute;ses.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo se celebra el D&iacute;a Mundial de Leer en Voz Alta?</h3><p class="article-text">
        Se llevan a cabo eventos virtuales en vivo, con destacados autores literarios, diversas actividades y din&aacute;micas grupales en instituciones educativas, bibliotecas y librer&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n&nbsp;Lit World&nbsp;organiza un challenge o reto, a fin de incentivar la lectura de un libro en voz alta y en cualquier idioma. Se puede participar desde cualquier parte del mundo, solo hay que seguir estos sencillos pasos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Graba un v&iacute;deo o haz una foto leyendo en voz alta un libro en digital o en papel. Puedes hacerlo solo o acompa&ntilde;ado de familiares y amigos.</li>
                                    <li>Comparte la imagen o el v&iacute;deo en tus redes sociales, con los hashtags&nbsp;#WRADChallenge&nbsp;y&nbsp;#WorldReadAloudDay</li>
                                    <li>Invita a tres amigos a participar en este reto.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-lectura-celebra-7-marzo_1_10986746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Mar 2024 03:01:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7669bfc4-607b-471a-ba3e-65d0d3c7fa4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="53471" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7669bfc4-607b-471a-ba3e-65d0d3c7fa4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="53471" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Día Mundial de la Lectura: ¿Por qué se celebra el 7 de marzo?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7669bfc4-607b-471a-ba3e-65d0d3c7fa4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Libros,Lectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alternativas a Amazon: otras plataformas en las que podés descargar libros gratis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/descargar-libros-gratis_1_10585923.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2baeaca-a1e6-48ec-96f0-63cc8e570444_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No todo es Amazon: otras plataformas para descargar libros gratis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los libros electrónicos en Amazon pueden tener precios altos, pero hay opciones para obtener obras accesibles (libres de derechos o facilitadas mediante préstamo por bibliotecas públicas) que también podrás leer en tus dispositivos.</p></div><p class="article-text">
        Los libros y la imprenta fueronb tan decisivos para la humanidad que a veces podemos olvidar que lo importante no es el papel o la tinta, sino las palabras e ideas que contienen. Desde sus or&iacute;genes, Internet siempre fue el entorno natural para los libros electr&oacute;nicos, un lugar donde los textos contenidos en los libros y las im&aacute;genes en su caso pudieran compartirse, independientemente del dispositivo o la pantalla donde se leyeran.
    </p><p class="article-text">
        Los primeros formatos de libro electr&oacute;nico datan de los a&ntilde;os 90, pero fue en 2007 cuando se defini&oacute; el formato EPUB en el que hoy se encuentran millones de t&iacute;tulos. Algo que coincidi&oacute; en el tiempo con la aparici&oacute;n de otro avance tecnol&oacute;gico: la tinta electr&oacute;nica. Una pantalla formada por millones de diminutas esferas que contienen un pigmento que, aplicando una corriente, sube a la superficie para formar un punto negro en lugar de uno blanco. El futuro del libro electr&oacute;nico estaba servido.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, el gigante de las ventas <em>online</em> Amazon pas&oacute; a dominar este mercado, en parte por sus dispositivos de tinta electr&oacute;nica Kindle, pero sobre todo por su inmenso cat&aacute;logo de libros electr&oacute;nicos. Cuando apareci&oacute; la tienda Kindle en 2007, dispon&iacute;a de unos 80.000 t&iacute;tulos en Estados Unidos. Hoy el cat&aacute;logo consta de m&aacute;s de <a href="https://www.aboutamazon.com/news/devices/que-es-kindle-unlimited" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">4 millones de libros digitales</a>, audiolibros, c&oacute;mics y revistas, y creciendo. Aunque no hay cifras oficiales, se estima que <a href="https://wordsrated.com/amazon-publishing-statistics/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acapara m&aacute;s del 80%</a> de este mercado.
    </p><p class="article-text">
        El modelo de Amazon es criticado frecuentemente por los elevados precios de los libros electr&oacute;nicos, los draconianos t&eacute;rminos del servicio (los libros no se adquieren y Amazon puede &mdash;y lo hizo ya en el pasado&mdash; borrar los t&iacute;tulos de los dispositivos despu&eacute;s de comprarlos), y sus formatos propietarios que funcionan exclusivamente en dispositivos Kindle y est&aacute;n protegidos de tal forma que <a href="https://www.rd.com/article/can-you-share-kindle-books/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo es posible prestarlos en cuentas familiares</a>, y <a href="https://www.amazon.com/gp/help/customer/display.html?nodeId=GVWGP284MQ6ZRM59" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo es posible regalarlos dentro de un mismo pa&iacute;s</a>.
    </p><p class="article-text">
        Para terminar, si bien tambi&eacute;n hay autoras y autores que escriben buenas obras y las autopublican en Amazon y otras plataformas, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la tienda de <em>e-books</em> de Amazon se ha visto invadida por miles de t&iacute;tulos autopublicados, en ocasiones procedentes de cortapega de contenidos  de la web o <a href="https://www.reuters.com/technology/chatgpt-launches-boom-ai-written-e-books-amazon-2023-02-21/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">generados por ChatGPT</a> u otros motores de inteligencia artificial. Estos t&iacute;tulos 'basura' van desde cuentos para ni&ntilde;os hasta autoayuda. <a href="https://www.theguardian.com/books/2023/sep/11/self-publishers-must-declare-if-content-sold-on-amazons-site-is-ai-generated" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amazon intenta poner coto</a> a esta invasi&oacute;n exigiendo garant&iacute;as a los autores y usando tecnolog&iacute;a para identificar libros creados con IA, pero hasta el momento no parece tener &eacute;xito en esta tarea. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero hay vida fuera de Amazon. Existen repositorios de libros gratuitos cuyos derechos de autor caducaron, y por tanto son de dominio p&uacute;blico, y otros en los que los autores publican su obra bajo licencia Creative Commons, y que se pueden compartir libremente. Tambi&eacute;n hay servicios digitales dependientes de bibliotecas nacionales. En su mayor&iacute;a usan el formato EPUB, que es compatible con multitud de programas y dispositivos, pero con un poco de ma&ntilde;a y los programas adecuados, estos libros se pueden leer tambi&eacute;n en dispositivos Kindle.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Project Gutenberg</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este es uno de los repositorios de libros gratuitos m&aacute;s antiguos y conocidos, con m&aacute;s de 60.000 t&iacute;tulos disponibles. La mayor&iacute;a de los libros son de dominio p&uacute;blico, lo que significa que son obras cl&aacute;sicas o textos que ya no tienen derechos de autor.
    </p><p class="article-text">
        Sitio web: <a href="https://www.gutenberg.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Project Gutenberg</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Open Library</strong>
    </p><p class="article-text">
        Operada por el Internet Archive, Open Library ofrece acceso a m&aacute;s de 1,7 millones de libros electr&oacute;nicos gratuitos. Puedes pedir 'prestados' libros como en una biblioteca tradicional y leerlos o escucharlos (hay audiolibros) durante el tiempo que dure el pr&eacute;stamo. Si bien predomina el ingl&eacute;s, hay t&iacute;tulos en muchos idiomas, incluyendo el espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Sitio web: <a href="https://openlibrary.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Open Library</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Librivox</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque Librivox es m&aacute;s conocido por sus audiolibros gratuitos, tambi&eacute;n ofrece acceso a la versi&oacute;n escrita de muchas obras. Los voluntarios leen libros que est&aacute;n en el dominio p&uacute;blico. Hay t&iacute;tulos en multitud de idiomas.
    </p><p class="article-text">
        Sitio web: <a href="https://librivox.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Librivox</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>ManyBooks</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con m&aacute;s de 50.000 libros electr&oacute;nicos gratuitos, ManyBooks ofrece una amplia variedad de g&eacute;neros. Pese a que se centra principalmente en t&iacute;tulos cl&aacute;sicos, tambi&eacute;n cuenta con libros de autores independientes.
    </p><p class="article-text">
        Sitio web: <a href="https://manybooks.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ManyBooks</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Google Books</strong>
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que no todos los libros en Google Books son gratuitos, hay una secci&oacute;n considerable dedicada a <em>e-books</em> gratuitos, que incluye una mezcla de cl&aacute;sicos y trabajos acad&eacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        Sitio web: <a href="https://books.google.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Google Books</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Biblioteca Digital Mundial&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dependiente de la UNESCO y la Library of Congress de Estados Unidos, dispone de miles de t&iacute;tulos gratuitos en muchos idiomas procedentes de miles de bibliotecas en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Sitio web: <a href="https://www.loc.gov/collections/world-digital-library/about-this-collection/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">World Digital Library</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Biblioteca Digital Hisp&aacute;nica</strong>
    </p><p class="article-text">
        La biblioteca digital de la Biblioteca Nacional de Espa&ntilde;a dispone de miles de libros y documentos digitalizados. Adem&aacute;s de vol&uacute;menes hist&oacute;ricos entre los siglos XV y XX hay manuscritos, dibujos, grabados, mapas, fotograf&iacute;as, partituras, prensa y grabaciones hist&oacute;ricas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sitio web: <a href="http://bdh.bne.es/bnesearch/Inicio.do" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Biblioteca Digital Hispanica</a>&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Elejandr&iacute;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una biblioteca digital centrada en libros cl&aacute;sicos de la literatura, todos en espa&ntilde;ol. Con m&aacute;s de 1.700 t&iacute;tulos que se pueden descargar en distintos formatos, como PDF o EPUB.
    </p><p class="article-text">
        Sitio web: <a href="https://www.elejandria.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elejandr&iacute;a</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>eBiblio</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es el servicio de pr&eacute;stamo digital de la red de bibliotecas p&uacute;blicas de Espa&ntilde;a, ofrecido por el Ministerio de Cultura y Deporte. Es necesario ser socio de una biblioteca p&uacute;blica para acceder a la app, que ofrece t&iacute;tulos por comunidad aut&oacute;noma.
    </p><p class="article-text">
        Sitio web: <a href="https://www.culturaydeporte.gob.es/cultura/areas/bibliotecas/mc/eBiblio/inicio.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eBiblio</a>&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo pasar libros descargados a un dispositivo Kindle</h2><p class="article-text">
        Los dispositivos de lectura Kindle de Amazon tienen muchas ventajas: precio razonable, calidad y facilidad de uso dentro del ecosistema de la tienda <em>online</em>. Sin embargo, tambi&eacute;n es posible, con un poco de ma&ntilde;a, pasar libros gratuitos descargados en EPUB a uno de estos dispositivos. Hay varias formas: la primera, con un <em>software </em>y la segunda, usando tu direcci&oacute;n de email asociada a Amazon. 
    </p><p class="article-text">
        El programa de <em>software</em> necesario es de c&oacute;digo abierto, gratuito, y se llama <a href="https://calibre-ebook.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Calibre</a>. Estos son los pasos necesarios:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Descarg&aacute; e instala Calibre desde su <a href="https://calibre-ebook.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">sitio web oficial</a>.</li>
                                    <li>A&ntilde;ad&iacute; tu archivo EPUB a la biblioteca de Calibre.</li>
                                    <li>Seleccion&aacute; el libro y haz clic con el bot&oacute;n derecho para seleccionar &ldquo;convertir libros&rdquo;. Eleg&iacute; el formato de salida como MOBI o AZW3. Si el libro estaba en formato MOBI, pod&eacute;s saltar este paso.</li>
                                    <li>Conect&aacute; tu dispositivo Kindle a tu ordenador usando un cable USB. Calibre reconocer&aacute; el dispositivo externo.</li>
                                    <li>Pod&eacute;s transferir el archivo al Kindle haciendo clic con el bot&oacute;n derecho y seleccionando la opci&oacute;n &ldquo;enviar a dispositivo&rdquo;.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Hay otra opci&oacute;n para traspasar libros a tu dispositivo Kindle a trav&eacute;s de email. Busc&aacute; en el men&uacute; del lector Kindle &ldquo;ajustes&rdquo;, &ldquo;tu cuenta&rdquo; y all&iacute; figura la direcci&oacute;n de email asociada. Pod&eacute;s enviar archivos EPUB, MOBI o PDF como adjuntos a esa direcci&oacute;n de correo. Cuando tu Kindle se conecta a internet, los descarga autom&aacute;ticamente y los incorpora a la biblioteca del dispositivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero una alternativa m&aacute;s sencilla es <a href="https://www.amazon.es/sendtokindle" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">usar este espacio de Amazon de drag and drop</a><em> </em>para meter los libros en &eacute;l de modo que los suba directamente a tu biblioteca de Kindle. Tanto este sistema como el env&iacute;o a la direcci&oacute;n asociada de Kindle no acepta el formato MOBI, por lo que si tenemos los documentos en este, deberemos usar el programa Calibre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/descargar-libros-gratis_1_10585923.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Oct 2023 11:00:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b2baeaca-a1e6-48ec-96f0-63cc8e570444_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="159241" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b2baeaca-a1e6-48ec-96f0-63cc8e570444_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="159241" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Alternativas a Amazon: otras plataformas en las que podés descargar libros gratis]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b2baeaca-a1e6-48ec-96f0-63cc8e570444_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Amazon,Lectura,Lecturas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo iniciar a niñas y niños en la lectura: sin obligar, a su ritmo y con variedad de opciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/iniciar-ninas-ninos-lectura-obligar-ritmo-variedad-opciones_1_10452360.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/799cd75d-efce-433b-a222-70626d337ef5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo iniciar a niñas y niños en la lectura: sin obligar, a su ritmo y con variedad de opciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tener libros adaptados a su edad al alcance de su mano, enseñar a leer con letras mayúsculas, tener paciencia en el aprendizaje y no castigar son algunos consejos útiles para acercar la lectura a la infancia.</p></div><p class="article-text">
        A muchas familias les inquieta c&oacute;mo pueden ayudar a su hijo en su aprendizaje a la lectura. Hay quien prefiere esperar a que los ni&ntilde;os empiecen las clases en el colegio por miedo a no ofrecerles las directrices id&oacute;neas y otros se aventuran a mostrarles cuentos llamativos y a leerles por las noches. Aunque parezca una obviedad, practicar con el ejemplo y <strong>tomarse un tiempo con ellos dedic&aacute;ndolo exclusivamente a la lectura</strong>, aunque los peque&ntilde;os tan s&oacute;lo miren y escuchen, puede dar resultados.
    </p><p class="article-text">
        La lectura <strong>posibilita en los ni&ntilde;os el fomento de la creatividad, la imaginaci&oacute;n, la curiosidad y la atenci&oacute;n</strong>. Como aseguran expertas y expertos en educaci&oacute;n, ayudarles a introducirse en el mundo de los libros y de las palabras ha de hacerse con <strong>paciencia, tacto y amor</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Tras conocer diferentes corrientes pedag&oacute;gicas, Mar Rey Gonz&aacute;lez, maestra espa&ntilde;ola de pedagog&iacute;a terap&eacute;utica y audici&oacute;n y lenguaje y profesora de Educaci&oacute;n Infantil y Primaria, asegura haber alcanzado sus propias conclusiones sobre la forma de proceder respecto a la lectura con ni&ntilde;os a trav&eacute;s del trabajo con sus alumnos. Rey asegura que <strong>es necesario partir de la base de la individualidad y la maduraci&oacute;n de cada ni&ntilde;o</strong>. &ldquo;Cada uno tiene su propio ritmo e intereses. Como progenitores, hemos de tener claro que todos acaban leyendo, a no ser que tengan una dificultad a&ntilde;adida&rdquo;, perfila.
    </p><p class="article-text">
        Desde su experiencia de 15 a&ntilde;os como maestra, es consciente que <strong>agobiar a los ni&ntilde;os es un error</strong> y causar&aacute; el efecto contrario al deseado: &ldquo;conseguiremos que no les guste leer&rdquo;. La lectura es una ense&ntilde;anza muy importante: mejora el vocabulario y ayuda a que el ni&ntilde;o se concentre m&aacute;s y alcance un conveniente desarrollo cognitivo. &ldquo;Cu&aacute;nto mejor y m&aacute;s r&aacute;pido se lea, ser&aacute; menor el esfuerzo para memorizar, ya que se invierte menos tiempo y se obtienen &oacute;ptimos resultados. Sin embargo, en este proceso no nos podemos olvidar de la comprensi&oacute;n, base para el aprendizaje de cualquier tipo&rdquo;, subraya.
    </p><h3 class="article-text">Lograr que se diviertan</h3><p class="article-text">
        Una teor&iacute;a sobre el inicio en la lectura es la basada en los bits de inteligencia, un recurso que se refiere a la capacidad natural del ser humano de ver un objeto y reconocerlo por su nombre. Tiene que ver con la repetici&oacute;n de unidades de informaci&oacute;n, esto es, una imagen junto a su nombre. &ldquo;Como madre intent&eacute; llevarla a cabo, pero no lo consegu&iacute; por falta de tiempo y de conciliaci&oacute;n familiar&rdquo;, dice la experta. Como apunta, a los menores se les podr&iacute;a iniciar en la discriminaci&oacute;n visual de letras (vocales) a partir de los 3 a&ntilde;os, con la ayuda de canciones y gestos. &ldquo;Hay muchos m&eacute;todos de lectura que se apoyan en gestos, sonidos y pictogramas&rdquo;, identifica.
    </p><p class="article-text">
        Esta educadora considera m&aacute;s beneficioso que se iniciase a los ni&ntilde;os en la lectura como tal a los 6 a&ntilde;os y que el ciclo de Educaci&oacute;n Infantil se usase para trabajar la prelectura y preescritura &uacute;nicamente y la exploraci&oacute;n y manipulaci&oacute;n a trav&eacute;s del juego potenciando la psicomotricidad gruesa y fina, la curiosidad, el aprender por aprender y la interacci&oacute;n social entre iguales.
    </p><p class="article-text">
        Desde su &oacute;ptica profesional expresa que resulta m&aacute;s eficaz que la lectura se practique en el centro escolar y de un modo grupal, de forma que participen todos, se estimulen entre ellos y siempre a trav&eacute;s del juego y potenciando la curiosidad por aprender.
    </p><p class="article-text">
        La lectura implica mucho trabajo previo: la orientaci&oacute;n espacial, lateralidad, discriminaci&oacute;n visual y auditiva, conciencia fonol&oacute;gica&hellip;y jam&aacute;s ha de utilizarse el refuerzo negativo. &ldquo;De esto deben encargarse los maestros de la etapa de Infantil, que tan importantes son en la vida de nuestros hijos, porque de ellos va a depender la motivaci&oacute;n que alcancen para aprender. Desde casa los progenitores pueden reforzar, desde un punto de vista l&uacute;dico, estos aprendizajes&rdquo;, agrega. Y contin&uacute;a: &ldquo;Si el ni&ntilde;o no lee, debe ser el tutor quien brinde a los progenitores su ayuda y experiencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Rey, hay que ayudar, no recriminar. &ldquo;Para m&iacute;, el m&eacute;todo m&aacute;s eficaz es la lectura globalizada asociada a im&aacute;genes&rdquo;. Prosigue: &ldquo;Imaginaos aprender a leer sin palabras, ni letras, ni s&iacute;labas, ser capaces de reconocer la palabra entera, como si fuese un dibujo, eso nos dar&iacute;a una rapidez lectora incre&iacute;ble y una comprensi&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pida. Nuestro cerebro trabajar&iacute;a de una forma diferente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as comienzan con la lectoescritura en Educaci&oacute;n Infantil suele existir una gran presi&oacute;n y generalmente, se comparan los aprendizajes, algo que representa un gran error. En Finlandia o Alemania no se les inicia hasta los 6 o 7 a&ntilde;os ya que las partes del cerebro encargadas del proceso lectoescritor no est&aacute;n preparadas&rdquo;, aclara David Feijoo Fern&aacute;ndez, tutor de 1&ordm; ciclo de Educaci&oacute;n Primaria en un colegio.
    </p><p class="article-text">
        Este profesional ofrece algunas importantes sugerencias tanto para los padres en casa como para los docentes en la escuela: tener libros adaptados a su edad al alcance de su mano, ense&ntilde;ar a leer con letras may&uacute;sculas, por tener menos trazos y no estar ligadas, tener paciencia en el aprendizaje y que el profesor se adapte a los diferentes ritmos del aula, no castigar nunca a un alumno por no lograr un aprendizaje, disponer de lecturas muy variadas donde los ni&ntilde;os puedan encontrar lo que m&aacute;s les apasione, preguntar y hacer a todos part&iacute;cipes de la historia, cambiar el final a un cuento, buscar rutinas para leer, por ejemplo, al llegar a clase, a primera hora o en casa, antes de dormir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aprender a leer deber&iacute;a ser una alegr&iacute;a, no un suplicio, para los ni&ntilde;os. Se debe lograr la curiosidad en cada uno de ellos y que no lo pasen mal porque as&iacute; lo asociar&aacute;n como algo negativo&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana M. Longo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/iniciar-ninas-ninos-lectura-obligar-ritmo-variedad-opciones_1_10452360.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Aug 2023 10:49:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/799cd75d-efce-433b-a222-70626d337ef5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1936711" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/799cd75d-efce-433b-a222-70626d337ef5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1936711" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo iniciar a niñas y niños en la lectura: sin obligar, a su ritmo y con variedad de opciones]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/799cd75d-efce-433b-a222-70626d337ef5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Lectura,Alfabetización,Libros,aprendizaje,Educación,niños]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con la mitad de los estudiantes de tercer grado sin comprensión lectora, lanzan una campaña por la alfabetización]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/educacion/mitad-estudiantes-tercer-grado-comprension-lectora-lanzan-campana-alfabetizacion_1_10176136.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48432804-73d2-492d-aa23-0c7b0b1d9538_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con la mitad de los estudiantes de tercer grado sin comprensión lectora, lanzan una campaña por la alfabetización"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de la iniciativa de más de un centenar de organizaciones civiles que busca instalar la educación como un tema prioritario en la agenda pública, bajo la consigna #NoEntiendenLoQueLeen.</p></div><p class="article-text">
        Alfabetizar a la poblaci&oacute;n. Esa era la misi&oacute;n que comenz&oacute; Sarmiento all&aacute; por 1860, hace poco m&aacute;s de un siglo y medio. Convencido de la educaci&oacute;n como un pilar para el desarrollo de la naci&oacute;n argentina y de sus ciudadanos, se aboc&oacute; a la construcci&oacute;n de escuelas y promovi&oacute; la sanci&oacute;n de la Ley 1420 de Educaci&oacute;n que establec&iacute;a la obligatoriedad de la instrucci&oacute;n primaria y sent&oacute; las bases para la construcci&oacute;n de una ense&ntilde;anza de calidad.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, la Argentina desteje el entramado que inici&oacute; el padre del aula hace cientos de a&ntilde;os, al igual que Pen&eacute;lope deshace su tejido por las noches a la espera de Ulises. El desempe&ntilde;o nacional en las evaluaciones de nivel educativo en lugar de mejorar, retrocede como aquel tejido hasta alcanzar los resultados actuales que revelan que <strong>el 46% de los chicos de tercer grado no comprende lo que lee</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de esta cifra, que es incluso 15 puntos porcentuales m&aacute;s elevada entre los estudiantes de menor nivel socioecon&oacute;mico, la educaci&oacute;n contin&uacute;a relegada en una agenda p&uacute;blica en la que la inseguridad y los problemas macroecon&oacute;micos ocupan posiciones protag&oacute;nicas. Este es el desaf&iacute;o que asumen, hoy, m&aacute;s de un centenar de organizaciones de la sociedad civil con el lanzamiento de la <strong>campa&ntilde;a nacional #NoEntiendenLoQueLeen</strong>, que busca reestablecer la prioridad de la educaci&oacute;n en el debate.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Que logremos una Argentina en la que todos nuestros chicos y chicas puedan entender lo que lean en la escuela, en su casa, en la vida. Esa es nuestra misi&oacute;n&rdquo;</strong>, expresa el video institucional que inaugura la campa&ntilde;a encabezada por el <strong>Observatorio de Argentinos por la Educaci&oacute;n</strong> en conjunto con otras agrupaciones. Entre muchas otras, se destacan la Asociaci&oacute;n Conciencia, ACDE el grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE), Ense&ntilde;&aacute; por Argentina, Junior Achievement y Fundaci&oacute;n Leer.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa busca generar conciencia y visibilizar las dificultades de lectocomprensi&oacute;n que enfrentan los estudiantes argentinos y movilizar a la sociedad v&iacute;a redes sociales, en un contexto en el que sus principales preocupaciones, seg&uacute;n datos de la Asociaci&oacute;n Civil Espacios Pol&iacute;ticos, giran en torno a la inflaci&oacute;n, la corrupci&oacute;n y la inseguridad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-yXHXx3CUzpk-7908', 'youtube', 'yXHXx3CUzpk', document.getElementById('yt-yXHXx3CUzpk-7908'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-yXHXx3CUzpk-7908 src="https://www.youtube.com/embed/yXHXx3CUzpk?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Llegar a fin de mes deber&iacute;a ser tan importante como llegar al final de la secundaria con niveles, al menos satisfactorios, de Lengua y Matem&aacute;tica. Y el trabajo para lograr esa meta comienza en el nivel primario. Seg&uacute;n un informe del Observatorio de Argentinos por la Educaci&oacute;n, basado en los resultados de las pruebas regionales ERCE de 2019, <strong>s&oacute;lo 1 de cada 10 alumnos de tercer grado locales exhibe el desempe&ntilde;o m&aacute;s alto en lectura</strong>, mientras que en otros pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica como Brasil y Per&uacute;, la cantidad asciende a 3 de cada 10.
    </p><p class="article-text">
        Esta no es la &uacute;nica dimensi&oacute;n en la que Argentina se encuentra por debajo del promedio regional y otros pa&iacute;ses latinoamericanos con ingresos similares. De acuerdo con el Observatorio de Argentinos por la Educaci&oacute;n, existe una correlaci&oacute;n positiva entre los resultados de aprendizaje y el nivel de riqueza. <strong>El desempe&ntilde;o de Argentina en las evaluaciones (689 puntos), sin embargo, es sensiblemente m&aacute;s bajo que el de otros estados con PBI per c&aacute;pita similar:</strong> Brasil (748), Cuba (730) y M&eacute;xico (713). Incluso pa&iacute;ses con menor nivel de riqueza como Per&uacute;, Colombia, Ecuador y El Salvador obtuvieron mejores resultados en las pruebas ERCE 2019.
    </p><p class="article-text">
        En dicha edici&oacute;n de las pruebas, Argentina present&oacute; uno de los mayores retrocesos con una <strong>ca&iacute;da del 2% en su desempe&ntilde;o a comparaci&oacute;n de 2013</strong>, s&oacute;lo superada por Guatemala con una variaci&oacute;n negativa del 3,2%. Adem&aacute;s, desde 2006, el pa&iacute;s viene destejiendo sus propios logros, lo que lo ha llevado a perder posiciones entre los 13 pa&iacute;ses que participaron en las tres ediciones realizadas desde entonces: en aquel a&ntilde;o, se encontraba en el quinto lugar, mientras que en 2013 descendi&oacute; al s&eacute;ptimo lugar y, en 2019, al octavo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72a8d90f-d4c7-4ca9-9c9a-ad6112999427_16-9-aspect-ratio_50p_1072134.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72a8d90f-d4c7-4ca9-9c9a-ad6112999427_16-9-aspect-ratio_50p_1072134.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72a8d90f-d4c7-4ca9-9c9a-ad6112999427_16-9-aspect-ratio_75p_1072134.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72a8d90f-d4c7-4ca9-9c9a-ad6112999427_16-9-aspect-ratio_75p_1072134.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72a8d90f-d4c7-4ca9-9c9a-ad6112999427_16-9-aspect-ratio_default_1072134.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72a8d90f-d4c7-4ca9-9c9a-ad6112999427_16-9-aspect-ratio_default_1072134.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/72a8d90f-d4c7-4ca9-9c9a-ad6112999427_16-9-aspect-ratio_default_1072134.jpg"
                    alt="Puntaje promedio en ERCE 2019 y TERCE 2013 en Lectura entre estudiantes de 3° grado, por país."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Puntaje promedio en ERCE 2019 y TERCE 2013 en Lectura entre estudiantes de 3° grado, por país.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Es notable que un pa&iacute;s como la Argentina, que se construy&oacute; como sociedad moderna a partir de su oferta educativa, descrea hoy del valor de este factor y relegue al analfabetismo a parte de su poblaci&oacute;n&rdquo;, destac&oacute; Guillermina Tiramonti, especialista en educaci&oacute;n y coautora del informe que recopil&oacute; estos datos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque las pruebas revelan los resultados del per&iacute;odo pre pandemia, en el per&iacute;odo de cuarentena Argentina continu&oacute; emulando el comportamiento de Pen&eacute;lope. La escolarizaci&oacute;n en casa y la ruptura del v&iacute;nculo cercano entre los docentes y los alumnos impuls&oacute; aprendizajes deficientes y problemas educativos, en especial entre quienes estaban comenzando la primaria.
    </p><p class="article-text">
        En di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong>, Tiramonti hab&iacute;a manifestado la dificultad que trae aparejado ense&ntilde;arle a leer y escribir a un chico por primera vez: requiere de recursos culturales y metodol&oacute;gicos que muchos padres carecen, adem&aacute;s de horas de dedicaci&oacute;n que, en muchos casos, son escasas dadas las extensas jornadas laborales. Aunque algunos padres y madres aceptaron el desaf&iacute;o, sin el indispensable acompa&ntilde;amiento docente, es dif&iacute;cil creer que los resultados hayan mejorado.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario, en este contexto, que la educaci&oacute;n se convierta en una prioridad en la agenda p&uacute;blica. Recuperar los aprendizajes perdidos y mejorar el nivel de los aprendizajes de los estudiantes locales es posible. Tal como Pen&eacute;lope, destej&iacute;a por la noche y volv&iacute;a a avanzar a la ma&ntilde;ana siguiente, Argentina puede ofrecer una mejor ense&ntilde;anza a sus alumnos y cumplir con un derecho tan b&aacute;sico como la educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Otros pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina lo lograron, lo cual para Irene Kit, presidenta de la Asociaci&oacute;n Civil Educaci&oacute;n para Todos, deja una luz encendida al final del camino. &ldquo;Es esperanzador analizar la situaci&oacute;n de pa&iacute;ses de la regi&oacute;n que, con menor o semejante rango de PBI, alcanzan iguales o mejores resultados&rdquo;, expres&oacute;. Lo que necesita Argentina para lograr las mejoras sustantivas que exhibieron otras naciones como Brasil son pol&iacute;ticas de alfabetizaci&oacute;n y atenci&oacute;n de los dirigentes pol&iacute;ticos y la sociedad en su conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, acompa&ntilde;ar la campa&ntilde;a &#9472;compartiendo la <strong>consigna #NoEntiendenLoQueLeen en redes sociales</strong>&#9472; es el primer paso para tomar la agujas y empezar a tejer una educaci&oacute;n mejor, digna de la misi&oacute;n que el padre de la Educaci&oacute;n nos leg&oacute;. Es la responsabilidad que tenemos como sociedad hija de las aulas que comenz&oacute; Sarmiento hace m&aacute;s de un siglo y medio.
    </p><p class="article-text">
        <em>ACM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abigail Contreiras Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/educacion/mitad-estudiantes-tercer-grado-comprension-lectora-lanzan-campana-alfabetizacion_1_10176136.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 May 2023 16:41:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/48432804-73d2-492d-aa23-0c7b0b1d9538_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1155615" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/48432804-73d2-492d-aa23-0c7b0b1d9538_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1155615" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Con la mitad de los estudiantes de tercer grado sin comprensión lectora, lanzan una campaña por la alfabetización]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/48432804-73d2-492d-aa23-0c7b0b1d9538_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[escuelas,Lectura,Campaña,Argentinos por la Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 46% de los alumnos de tercer grado no alcanza niveles básicos de comprensión de texto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/educacion/46-alumnos-tercer-grado-no-alcanza-niveles-basicos-comprension-texto_1_10114924.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e500262-8cef-4ba4-a59b-f498e5db5730_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 46% de los alumnos de tercer grado no alcanza niveles básicos de comprensión de texto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre los sectores más vulnerables, la proporción asciende al 61,5%. Los datos surgen del último informe del Observatorio de Argentinos por la Educación que analiza los resultados de las pruebas ERCE 2019. Argentina obtuvo el peor desempeño a comparación de países de la región con el mismo nivel de PBI per cápita.</p></div><p class="article-text">
        <strong>El 46% de los alumnos de tercer grado carece de un nivel b&aacute;sico de compresi&oacute;n de texto</strong>, es decir, que no es capaz de localizar informaci&oacute;n y relaciones presentadas de forma literal ni de realizar inferencias sobre la informaci&oacute;n de un texto. As&iacute; lo indica el informe <strong>&ldquo;Lectura y desigualdad. Comparaciones entre Argentina y Am&eacute;rica Latina&rdquo;</strong> del <strong>Observatorio de Argentinos por la Educaci&oacute;n</strong> que analiza los resultados de lectura del Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE) de la UNESCO.
    </p><p class="article-text">
        Pero los datos del informe tambi&eacute;n muestran las desigualdades: La proporci&oacute;n de estudiantes que no cuenta con niveles b&aacute;sicos de alfabetizaci&oacute;n trepa a <strong>61,5% entre el tercio de la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable. En cambio, disminuye al 26,3% en el caso de los sectores de mayor nivel socioecon&oacute;mico</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Para realizar el informe se tom&oacute; en cuenta los resultados del Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE). Se trata de una evaluaci&oacute;n estandarizada que se realiza en Am&eacute;rica Latina y el Caribe para medir los aprendizajes. En base a estos datos, la tendencia revela que, si bien s&oacute;lo el 26,4% de los alumnos de mayores ingresos alcanzan el nivel m&aacute;s alto en estas pruebas, existe una <strong>correlaci&oacute;n entre la capacidad de lectocomprensi&oacute;n y el nivel socioecon&oacute;mico de los ni&ntilde;os</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/03b38500-1cef-40da-8e8f-d258c7a2bdb5_16-9-aspect-ratio_50p_1070780.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/03b38500-1cef-40da-8e8f-d258c7a2bdb5_16-9-aspect-ratio_50p_1070780.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/03b38500-1cef-40da-8e8f-d258c7a2bdb5_16-9-aspect-ratio_75p_1070780.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/03b38500-1cef-40da-8e8f-d258c7a2bdb5_16-9-aspect-ratio_75p_1070780.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/03b38500-1cef-40da-8e8f-d258c7a2bdb5_16-9-aspect-ratio_default_1070780.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/03b38500-1cef-40da-8e8f-d258c7a2bdb5_16-9-aspect-ratio_default_1070780.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/03b38500-1cef-40da-8e8f-d258c7a2bdb5_16-9-aspect-ratio_default_1070780.jpg"
                    alt="Proporción de alumnos pertenecientes al tercil de nivel socioeconómico más bajo en las distintas categorías de puntajes de la prueba de Lectura para alumnos de 3° grado, por país."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Proporción de alumnos pertenecientes al tercil de nivel socioeconómico más bajo en las distintas categorías de puntajes de la prueba de Lectura para alumnos de 3° grado, por país.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta tendencia no es exclusiva de Argentina. Tal como indica el documento, con autor&iacute;a de Guillermina Tiramonti, Eugenia Orlicki y Mart&iacute;n Nistal, en Latinoam&eacute;rica, el 27,1% de los estudiantes de nivel socioecon&oacute;mico m&aacute;s elevado carece de competencias b&aacute;sicas de lectocomprensi&oacute;n, mientras que para aquellos de hogares m&aacute;s vulnerables, el porcentaje alcanza el 57,7%. A nivel regional, entonces, la educaci&oacute;n no ha permitido todav&iacute;a superar las desventajas de origen social, de modo que <strong>sus aprendizajes contin&uacute;an reproduciendo las desigualdades subyacentes</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1736a69a-a2fa-455c-9a80-4704a57a0661_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1736a69a-a2fa-455c-9a80-4704a57a0661_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1736a69a-a2fa-455c-9a80-4704a57a0661_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1736a69a-a2fa-455c-9a80-4704a57a0661_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1736a69a-a2fa-455c-9a80-4704a57a0661_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1736a69a-a2fa-455c-9a80-4704a57a0661_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1736a69a-a2fa-455c-9a80-4704a57a0661_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Puntajes promedio de la prueba de Lectura de alumnos de 3° grado por país y tercil, en los que el tercil 1 refiere al nivel socioeconómico más bajo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Puntajes promedio de la prueba de Lectura de alumnos de 3° grado por país y tercil, en los que el tercil 1 refiere al nivel socioeconómico más bajo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Cualquier trabajo que pretendan tener requiere un buen uso del lenguaje, un buen nivel de lectoescritura y comprensi&oacute;n de lo que lee, adem&aacute;s de alguna l&oacute;gica matem&aacute;tica. Entonces, <strong>en las condiciones actuales, la escolarizaci&oacute;n no ayuda a esos chicos a construir su propio futuro y superar la pobreza&rdquo;</strong>, explic&oacute; a <strong>elDiarioAR</strong> la especialista en educaci&oacute;n, <strong>Guillermina Tiramonti</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Para que la educaci&oacute;n vuelva a erigirse como piedra angular para el progreso y la movilidad social, resulta necesario revisar las metodolog&iacute;as de ense&ntilde;anza y capacitar a los docentes con alternativas m&aacute;s eficientes. &ldquo;Desde inicios de la democracia, estamos discutiendo la formaci&oacute;n docente. El &uacute;nico cambio que se hizo fue alargarla un a&ntilde;o, pero eso no subsan&oacute; el problema de las capacitaciones inadecuadas.<strong> Los maestros salen sin una formaci&oacute;n metodol&oacute;gica fuerte para la lectoescritura&rdquo;</strong>, agreg&oacute; la coautora del informe.
    </p><p class="article-text">
        La importancia de modificar las metodolog&iacute;as y reforzar los aprendizajes adquiere incluso mayor relevancia tras la pandemia. La escolarizaci&oacute;n a distancia &#9472;y, en muchos casos, sin el acompa&ntilde;amiento de un maestro&#9472;, result&oacute; en aprendizajes deficientes, en especial entre los chicos de grados m&aacute;s bajos. <strong>&ldquo;No es tan sencillo ense&ntilde;arle a leer y escribir a un chico. Hubo ciertas madres que lo hicieron, pero muchas no pudieron</strong>, ya sea porque no tuvieron tiempo o porque no tuvieron los recursos culturales para poder hacerlo&rdquo;, expres&oacute; <strong>Tiramonti </strong>a <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los desaf&iacute;os que enfrenta la educaci&oacute;n como motor de la movilidad social y reducci&oacute;n de la pobreza son generalizables a gran parte de Am&eacute;rica Latina, algunos pa&iacute;ses han logrado mejorar su desempe&ntilde;o respecto de la edici&oacute;n anterior de las <strong>pruebas ERCE en 2013</strong>. Este es el caso de Brasil, Per&uacute; &#9472;con avances del 5,1% y 4,7%, respectivamente&#9472; Colombia, Ecuador, Paraguay y Rep&uacute;blica Dominicana, aunque en este &uacute;ltimo el nivel educativo promedio contin&uacute;a sin superar los 624 puntos. <strong>Los resultados de Argentina, por el contrario, empeoraron en un 2%</strong>, un retroceso s&oacute;lo superado por Guatemala (-3,2%).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2100e52-8cc3-4141-b6cc-307ea91704e6_16-9-aspect-ratio_50p_1070781.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2100e52-8cc3-4141-b6cc-307ea91704e6_16-9-aspect-ratio_50p_1070781.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2100e52-8cc3-4141-b6cc-307ea91704e6_16-9-aspect-ratio_75p_1070781.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2100e52-8cc3-4141-b6cc-307ea91704e6_16-9-aspect-ratio_75p_1070781.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2100e52-8cc3-4141-b6cc-307ea91704e6_16-9-aspect-ratio_default_1070781.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2100e52-8cc3-4141-b6cc-307ea91704e6_16-9-aspect-ratio_default_1070781.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e2100e52-8cc3-4141-b6cc-307ea91704e6_16-9-aspect-ratio_default_1070781.jpg"
                    alt="Puntaje promedio en ERCE 2019 y TERCE 2013 en Lectura para estudiantes de 3° grado por país"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Puntaje promedio en ERCE 2019 y TERCE 2013 en Lectura para estudiantes de 3° grado por país                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El nivel educativo nacional no s&oacute;lo cay&oacute; respecto a a&ntilde;os anteriores, sino que tambi&eacute;n contin&uacute;a siendo inferior al de otros pa&iacute;ses con similar nivel de ingresos. El informe se&ntilde;ala que, <strong>al comparar con pa&iacute;ses con un PBI de entre 9.100 y 10.200 d&oacute;lares per c&aacute;pita, Argentina es el que peor puntaje obtuvo</strong>. &ldquo;Es notable que en un pa&iacute;s como Argentina, que se construy&oacute; como sociedad moderna a partir de su oferta educativa, descrea hoy del valor de este factor y relegue al analfabetismo a parte de su poblaci&oacute;n&rdquo;, indic&oacute; Tiramonti.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ee20ed6-3df4-4a36-967f-fe85bfcfdffd_16-9-aspect-ratio_50p_1070782.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ee20ed6-3df4-4a36-967f-fe85bfcfdffd_16-9-aspect-ratio_50p_1070782.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ee20ed6-3df4-4a36-967f-fe85bfcfdffd_16-9-aspect-ratio_75p_1070782.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ee20ed6-3df4-4a36-967f-fe85bfcfdffd_16-9-aspect-ratio_75p_1070782.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ee20ed6-3df4-4a36-967f-fe85bfcfdffd_16-9-aspect-ratio_default_1070782.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ee20ed6-3df4-4a36-967f-fe85bfcfdffd_16-9-aspect-ratio_default_1070782.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0ee20ed6-3df4-4a36-967f-fe85bfcfdffd_16-9-aspect-ratio_default_1070782.jpg"
                    alt="Relación entre el puntaje promedio de Lectura en 3° grado y PBI per cápita en dólares a precios actuales por país."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Relación entre el puntaje promedio de Lectura en 3° grado y PBI per cápita en dólares a precios actuales por país.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Incluso pa&iacute;ses con PBI per c&aacute;pita por debajo de Argentina alcanzaron un mejor desempe&ntilde;o: Per&uacute;, Colombia, Ecuador y El Salvador. <strong>Irene Kit</strong>, presidenta de la Asociaci&oacute;n Civil Educaci&oacute;n para todos, considera que esta situaci&oacute;n es alentadora porque implica que existen posibilidades de experimentar progresos futuros de similar magnitud a nivel nacional. <strong>&ldquo;Es esperanzador analizar la situaci&oacute;n de pa&iacute;ses de la regi&oacute;n que, con menor o semejante rango de PBI, alcanzan iguales o mejores resultados.</strong> Brasil, un pa&iacute;s enorme, variado y de organizaci&oacute;n federal como la Argentina, ha logrado una mejora sustantiva&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>ACM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abigail Contreiras Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/educacion/46-alumnos-tercer-grado-no-alcanza-niveles-basicos-comprension-texto_1_10114924.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Apr 2023 09:11:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1e500262-8cef-4ba4-a59b-f498e5db5730_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2289433" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1e500262-8cef-4ba4-a59b-f498e5db5730_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2289433" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El 46% de los alumnos de tercer grado no alcanza niveles básicos de comprensión de texto]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1e500262-8cef-4ba4-a59b-f498e5db5730_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Educación,Argentinos por la Educación,Lectura,Pobreza y desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con homenajes a Borges y los 40 años de democracia, se viene la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/homenajes-borges-40-anos-democracia-viene-feria-internacional-libro-buenos-aires_1_10068955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10291827-ea08-49ae-ae7b-420daeadf2c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con homenajes a Borges y los 40 años de democracia, se viene la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se realizará en La Rural entre el 27 de abril y el 15 de mayo. El 29 de abril será la Noche de la Feria con entrada gratuita a partir de las 20 horas. Gabriela Mistral será el foco de la Maratón de Lectura y habrá una nueva edición del Encuentro de Bookfluencers para los más jóvenes.</p></div><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Te guste lo que te guste, tengas la afici&oacute;n que tengas &#9472;arquitecto, m&eacute;dico, jardinero o lo que seas&#9472;, vas a encontrar un libro de eso que a vos te guste. Para todo existe un libro&rdquo;</strong>, dijo <strong>Ezequiel Mart&iacute;nez</strong>, Director General de la Fundaci&oacute;n El Libro, a <strong>elDiarioAR</strong>, luego de un desayuno de prensa en Dain Usina Cultural. Aquellas palabras resumen el <strong>esp&iacute;ritu pluralista</strong> de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires que, este a&ntilde;o, regresa con su <strong>47&deg; edici&oacute;n</strong> tras haber marcado r&eacute;cord hist&oacute;rico de asistencia en 2022 con nada menos que 1.324.500 visitantes.
    </p><p class="article-text">
        Como ya es habitual, el evento cultural tendr&aacute; lugar en el <strong>predio La Rural</strong> y abrir&aacute; sus puertas a visitantes<strong> entre el 27 de abril y el 15 de mayo</strong>. El discurso inaugural &#9472;que, por primera vez, ser&aacute; traducido a lengua de se&ntilde;as&#9472; estar&aacute; a cargo de <strong>Mart&iacute;n Kohan</strong> y, a lo largo de las 19 jornadas, los visitantes podr&aacute;n disfrutar de actividades en <strong>celebraci&oacute;n por los 40 a&ntilde;os de democracia ininterrumpida</strong> y el <strong>centenario de la publicaci&oacute;n de </strong><em><strong>Fervor de Buenos Aires</strong></em>, el primer libro de poemas de Jorge Luis Borges.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/115a47e1-d2d8-468b-92a4-6770c038aa2b_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/115a47e1-d2d8-468b-92a4-6770c038aa2b_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/115a47e1-d2d8-468b-92a4-6770c038aa2b_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/115a47e1-d2d8-468b-92a4-6770c038aa2b_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/115a47e1-d2d8-468b-92a4-6770c038aa2b_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/115a47e1-d2d8-468b-92a4-6770c038aa2b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/115a47e1-d2d8-468b-92a4-6770c038aa2b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Alejandro Vaccaro, Presidente de la Fundación El Libro (izquierda) y Ezequiel Martínez, Director General de la entidad (derecha) en el desayuno de prensa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Alejandro Vaccaro, Presidente de la Fundación El Libro (izquierda) y Ezequiel Martínez, Director General de la entidad (derecha) en el desayuno de prensa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El <strong>a&ntilde;o electoral</strong> promete una intensa actividad pol&iacute;tica y, como en ediciones anteriores, la <strong>pluralidad de voces e ideolog&iacute;as</strong> estar&aacute; garantizada en la Feria. <strong>&ldquo;La Fundaci&oacute;n no tiene compromiso con ning&uacute;n gobierno ni instituci&oacute;n pol&iacute;tica. Participan todas las ideolog&iacute;as y todas las religiones&rdquo;</strong>, explic&oacute; <strong>Alejandro Vaccaro</strong>, Presidente de la Fundaci&oacute;n El Libro y titular de la SADE, durante el desayuno de prensa. Se trata de una diversidad emblema de la Feria: en la edici&oacute;n de 2019, la actual Vicepresidenta, Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner, present&oacute; su libro <em>Sinceramente </em>y, tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde, <strong>Javier Milei</strong>, diputado nacional y candidato a Presidente en las ant&iacute;podas ideol&oacute;gicas del Frente de Todos, lanz&oacute; <em>El camino del libertario</em> junto a<strong> Viviana Canosa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las advertencias de la <strong>C&aacute;mara Argentina del Libro </strong>sobre la escasez de papel, cuya producci&oacute;n se vio afectada por las dificultades para importar insumos, desde la Fundaci&oacute;n informaron que <strong>la bibliodiversidad tambi&eacute;n est&aacute; asegurada</strong>. La venta inmediata del 95% de los stands parecer&iacute;a indicar que el escenario econ&oacute;mico con la <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/inflacion-rojo-gobierno-shock-massa-recalcula-criticas-k_1_10037750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inflaci&oacute;n interanual</a> m&aacute;s alta en 32 a&ntilde;os tampoco afectar&aacute; la venta de libros. <strong>&ldquo;Yo no creo que ahora haya una crisis que pueda afectar de forma directa y sostenida la venta de libros.</strong> En 2015, se produjeron en Argentina, 129 millones de libros y, en el a&ntilde;o 2019, 29 millones. En 4 a&ntilde;os, la ca&iacute;da fue de 100 millones de libros. Eso s&iacute; es una crisis, porque afecta a la cultura del pueblo&rdquo;, expres&oacute; <strong>Vaccaro</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A 40 a&ntilde;os del retorno a la democracia</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para celebrar las 4 d&eacute;cadas de democracia ininterrumpida, los visitantes de la Feria podr&aacute;n disfrutar de una <strong>muestra de fotograf&iacute;a</strong>, una por cada a&ntilde;o desde 1983, organizada en conjunto con la <strong>Asociaci&oacute;n de Reporteros Gr&aacute;ficos de la Rep&uacute;blica Argentina (ARGRA)</strong>. Las im&aacute;genes estar&aacute;n exhibidas en el t&uacute;nel que comunica el pabell&oacute;n Ocre con el sal&oacute;n central de la Feria.
    </p><p class="article-text">
        Entre el 10 y 13 de mayo, por la tarde, se llevar&aacute; a cabo el <strong>ciclo &ldquo;Cuarenta a&ntilde;os vertiginosos. El valor de la democracia y qu&eacute; hacemos con ella&rdquo;</strong> en el que participar&aacute;n escritores, soci&oacute;logos, periodistas, ensayistas y militantes de organizaciones de derechos humanos. A cargo de <strong>Miguel Gaya</strong>, ganador del Premio Clar&iacute;n Novela 2022, el evento busca reflexionar, entre otros ejes, sobre la construcci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica, el valor social de la democracia y el juicio a las juntas &ldquo;sin intenci&oacute;n de conclusiones pero s&iacute; de abrir temas y rescatar valores de convivencia&rdquo;, seg&uacute;n se&ntilde;al&oacute; la Fundaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el marco de esta conmemoraci&oacute;n y a 50 a&ntilde;os del golpe de Estado que dio inicio al gobierno militar de Augusto Pinochet, <strong>Santiago de Chile ser&aacute; la Ciudad Invitada de Honor </strong>de esta edici&oacute;n. Se prev&eacute; la llegada de 60 autores y autoras del pa&iacute;s vecino entre los que se destacan Ra&uacute;l Zurita, Nona Fern&aacute;ndez, Alejandro Aravena, Claudio Alvarado y P&iacute;a Barros, entre otros. Adem&aacute;s, el 29 de abril, en la Noche de la Feria, Chile brindar&aacute; un <strong>espect&aacute;culo musical </strong>con artistas de ambos lados de la Cordillera de los Andes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/40085b27-5757-4a73-8cf9-ec78c637470d_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/40085b27-5757-4a73-8cf9-ec78c637470d_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/40085b27-5757-4a73-8cf9-ec78c637470d_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/40085b27-5757-4a73-8cf9-ec78c637470d_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/40085b27-5757-4a73-8cf9-ec78c637470d_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/40085b27-5757-4a73-8cf9-ec78c637470d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/40085b27-5757-4a73-8cf9-ec78c637470d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En un desayuno de prensa, el Director General y Presidente de la Fundación El Libro confirmaron la presencia de una delegación de 60 escritores chilenos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En un desayuno de prensa, el Director General y Presidente de la Fundación El Libro confirmaron la presencia de una delegación de 60 escritores chilenos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Centenario de </strong><em><strong>Fervor de Buenos Aires</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        En honor a la obra que marc&oacute; el inicio de la carrera literaria de Borges, habr&aacute; una muestra con <strong>facsimilares del libro</strong> y <strong>poemas in&eacute;ditos</strong> del autor como <em>Monta&ntilde;as de Gloria</em>. En la exhibici&oacute;n tambi&eacute;n estar&aacute; disponible un ejemplar de Grecia, la revista espa&ntilde;ola donde Borges public&oacute; <em>Himnos de Mar</em>,&nbsp; su primer poema.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se llevar&aacute;n a cabo tres encuentros que contar&aacute;n con la participaci&oacute;n de <strong>Razu Alauddin</strong>, traductor de sus libros al bengal&iacute;, quien se refiere al autor como uno de los m&aacute;s importantes de la literatura universal. <strong>&ldquo;Borges revolucion&oacute; el lenguaje, estilo, tema, tratamiento y est&eacute;tica de la ficci&oacute;n.</strong> Ning&uacute;n escritor lo hizo todo junto antes de Borges&rdquo;, sostiene. Tambi&eacute;n estar&aacute;n presentes <strong>Annick Louis</strong>, traductora de Borges al ingl&eacute;s, el periodista y escritor espa&ntilde;ol <strong>Juan Cruz Ruiz </strong>y <strong>Valerie Miles</strong>, escritora e investigadora de la obra de Roberto Bola&ntilde;o, a quien tambi&eacute;n se le rendir&aacute; homenaje.
    </p><p class="article-text">
        Los encuentros tendr&aacute;n lugar el 29 de abril a las 19 horas y el 13 de mayo a las 20.30 horas, ambos en la sala Tulio Halperin Donghi, y el 3 de mayo a las 20.30 en la sala Victoria Ocampo.
    </p><p class="article-text">
        La Feria, por fuera de las ciclo de encuentros borgeanos, tambi&eacute;n contar&aacute; con la presencia de <strong>Fernando Aramburu</strong>, escritor de ficci&oacute;n y autor de la multipremiada novela <em>Patria</em>, <strong>Jaime Bayly</strong>, pol&iacute;tico y comunicador peruano, <strong>Arturo P&eacute;rez-Reverte</strong>, escritor de m&aacute;s de 30 obras que condensan ficci&oacute;n y testimonios de su experiencia como periodista y <strong>Santiago Posteguillo</strong>, quien hoy en d&iacute;a es el autor m&aacute;s vendido de novela hist&oacute;rica de habla hispana. Entre los nombres femeninos que m&aacute;s resuenan, se destacan <strong>Ida Vitale</strong>, poeta y cr&iacute;tica literaria uruguaya que este a&ntilde;o cumple 100 a&ntilde;os, e <strong>Irene Vallejo</strong>, cuya obra <em>El infinito en un junco</em> se convirti&oacute; en el m&aacute;s vendido en Espa&ntilde;a durante el primer a&ntilde;o de pandemia. La cantante mexicana <strong>Natalia Lafourcade</strong> lanzar&aacute; su primer libro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6a563162-0505-4684-83a4-086088366b83_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6a563162-0505-4684-83a4-086088366b83_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6a563162-0505-4684-83a4-086088366b83_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6a563162-0505-4684-83a4-086088366b83_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6a563162-0505-4684-83a4-086088366b83_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6a563162-0505-4684-83a4-086088366b83_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6a563162-0505-4684-83a4-086088366b83_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires  es un espacio con pluralidad de voces políticas, ideologías y religiones"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires  es un espacio con pluralidad de voces políticas, ideologías y religiones                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Agenda de actividades de la FILBA 2023</strong>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las actividades conmemorativas espec&iacute;ficas de esta edici&oacute;n, la Feria regresa con sus eventos m&aacute;s tradicionales. Uno de ellos es la <strong>Marat&oacute;n de Lectura</strong> que, en esta oportunidad, tendr&aacute; como protagonista a la <strong>poeta chilena, Gabriela Mistral</strong>. El evento, del que participar&aacute;n artistas, periodistas y escritores, empezar&aacute; el 8 de mayo a las 18.30 horas en la Sala Jos&eacute; Hern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        El primer evento ser&aacute; el <strong>Festival Internacional de Poes&iacute;a</strong>, del 28 al 30 de abril en la sala Victoria Ocampo, y el 28 y 29 de abril tendr&aacute;n lugar las <strong>Jornadas Internacionales de Educaci&oacute;n </strong>con homenaje especial a <strong>Isay Klausse</strong>. El evento requiere inscripci&oacute;n online previa en la p&aacute;gina de la Feria. Del 3 al 5 de mayo se llevar&aacute; a cabo el <strong>Di&aacute;logo de Escritoras y Escritores de Argentina </strong>en las salas Domingo Faustino Sarmiento y Victoria Ocampo y, entre el 6 y 9 de mayo, el <strong>Di&aacute;logo de Escritoras y Escritores de Latinoam&eacute;rica</strong> en la sala Alfonsina Storni.
    </p><p class="article-text">
        Para los j&oacute;venes, el 12 de mayo se desarrollar&aacute; el <strong>Encuentro Internacional de Bookfluencers</strong> &#9472;<em>tiktokers</em>, <em>youtubers </em>e <em>instagramers </em>que debaten y comparten contenido literario&#9472; en la Sala Jos&eacute; Hern&aacute;ndez. <strong>&ldquo;Muchos </strong><em><strong>bookfluencers </strong></em><strong>se transforman en escritores que promueven sus libros en las redes.</strong> Es un fen&oacute;meno fant&aacute;stico, todo lo que invite a leer est&aacute; buen&iacute;simo y si viene, encima, de los j&oacute;venes, me parece auspicioso y optimista&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; <strong>Ezequiel Mart&iacute;nez</strong> a <strong>elDiarioAR</strong>. Se prev&eacute;, adem&aacute;s, la visita de autoras juveniles como <strong>El&iacute;sabet Benavent</strong>, autora de <em>El arte de enga&ntilde;ar al karma</em> y <em>Un cuento perfecto</em>, <strong>Ariana Godoy</strong>, autora de <em>Sigue mi voz </em>y <em>A trav&eacute;s de mi ventana</em> &#9472;novela que tuvo su adaptaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica en Netflix&#9472;, y <strong>Joana Marcus</strong>, escritora de la trilog&iacute;a <em>Antes de Diciembre</em>.
    </p><p class="article-text">
        La Feria estar&aacute; abierta de lunes a jueves, de 14 a 22 horas, con un valor de entrada de $800, y de viernes a domingos y feriados, de 13 a 22 horas con entradas a $1.200. Con la compra de una entrada, los visitantes recibir&aacute;n un <strong>chequelibro </strong>de $1.200 para utilizar en librer&iacute;as adheridas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 29 de abril ser&aacute; la <strong>Noche de las Librer&iacute;as</strong> con acceso gratuito a partir de las 20 horas. Durante las 19 jornadas, menores de hasta 12 a&ntilde;os, personas con discapacidad, docentes podr&aacute;n visitar la feria sin cargo y al igual que estudiantes, jubilados y pensionados los d&iacute;as h&aacute;biles.
    </p><p class="article-text">
        <em>ACM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abigail Contreiras Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/homenajes-borges-40-anos-democracia-viene-feria-internacional-libro-buenos-aires_1_10068955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Apr 2023 09:14:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/10291827-ea08-49ae-ae7b-420daeadf2c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2055028" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/10291827-ea08-49ae-ae7b-420daeadf2c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2055028" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Con homenajes a Borges y los 40 años de democracia, se viene la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/10291827-ea08-49ae-ae7b-420daeadf2c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Lectura,Feria del Libro,Literatura,democracia en Argentina,Jorge Luis Borges]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Formas de leer a Proust: Una Introducción a En busca del tiempo perdido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/en-busca-del-tiempo-perdido-marcel-proust_1_9724961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb6ae8ef-0f05-4aa6-948e-11666c17f28a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Formas de leer a Proust: Una Introducción a En busca del tiempo perdido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A cien años de la muerte del narrador por excelencia de la Belle Époque francesa, Walter Romero ha compuesto en páginas la más útil, lúcida y noticiosa introducción contemporánea disponible en castellano a los siete volúmenes de En busca del tiempo perdido: novela ambiguamente histórica, memoria equívocamente novelesca, ficción capital de la literatura del siglo XX </p></div><p class="article-text">
        Es fama que a Marcel Proust (1871-1922) la originalidad y el g&eacute;nero <em>sui generis</em> al que pertenece <em>En busca del tiempo perdido</em> le cre&oacute; serias dificultades para conseguir publicar el primero de sus vol&uacute;menes. Hab&iacute;a empezado a escribir la vasta novela en 1907 y la hab&iacute;a anunciado como proyecto en varias cartas de mayo y agosto de 1908 enviadas a amigos. Ya en 1909 la ofrece sin suerte al peri&oacute;dico y editorial Mercure de France y, en diciembre de 1912, recibe &ndash;con s&oacute;lo un d&iacute;a de diferencia&ndash; tanto el rechazo de la editorial Fasquelle como el de la Nouvelle Revue Fran&ccedil;aise (NRF) por intermedio de Andr&eacute; Gide, quien m&aacute;s tarde le confesar&aacute; en una carta: &ldquo;El rechazo de este libro ser&aacute; para siempre el m&aacute;s grave error de la NRF&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En busca de editor Proust intenta, a trav&eacute;s de amigos e intermediarios, publicar en el sello Ollendorff, que, dirigido por Alfred Humblot, tambi&eacute;n desestima la propuesta en febrero de 1913. Finalmente, por consejo de su amigo Gaston Calmette &ndash;quien trabajaba en <em>Le Figaro</em>, peri&oacute;dico varias veces mencionado por <em>En busca del tiempo perdido</em>&ndash;, Proust se contacta con la peque&ntilde;a editorial Grasset, donde logra editar su obra en 1913 &ldquo;a cuenta de autor&rdquo;. El volumen que inaugura el ciclo, <em>Por el camino de Swann</em>, lleva una sencilla pero elocuente dedicatoria: &ldquo;Al se&ntilde;or Gaston Calmette, como testimonio de mi profundo y afectuoso agradecimiento. Marcel Proust&rdquo;. Este affaire de la edici&oacute;n y su derrotero &ndash;narrado en cartas inolvidables a su amigo escritor Louis de Robert, &ldquo;el primer amigo de Swann&rdquo;&ndash; da cuenta de los no pocos obst&aacute;culos que debi&oacute; vencer. En 1919, cuando el segundo tomo, <em>A la sombra de las muchachas en flor</em>, obtiene el Premio Goncourt, el esforzado emplazamiento de su obra se consolida, a escasos tres a&ntilde;os de su muerte. &iquest;Qu&eacute; ocurri&oacute; a lo largo de esos cinco a&ntilde;os para que se produjera ese cambio en la recepci&oacute;n de la <em>Recherche</em>? 
    </p><p class="article-text">
        Junto al cimbronazo de la Primera Guerra Mundial y las mutaciones en el campo del arte iniciadas en 1913 surgen las denominadas vanguardias hist&oacute;ricas. Proust no formar&aacute; parte de ninguno de los &ldquo;ismos&rdquo; que se gestan en esa &eacute;poca, aunque se lo incluir&aacute; entre los &ldquo;modernistas literarios de la primera d&eacute;cada del siglo&rdquo;. Seg&uacute;n el escritor y cr&iacute;tico Edmund Wilson, los representantes de ese modernismo de las primeras d&eacute;cadas del siglo son James Joyce, Paul Val&eacute;ry, T. S. Eliot, William B. Yeats y, precisamente, Marcel Proust, como figuras que impulsan importantes transformaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Nuestro autor naci&oacute; en Auteuil el 10 de julio de 1871, poco despu&eacute;s del fin de la Guerra Franco-Prusiana y de los sucesos del movimiento insurreccional conocido como la Comuna de Par&iacute;s (18 de marzo-28 de mayo de 1871). Hay, asimismo, otros dos acontecimientos que atraviesan no s&oacute;lo la vida del autor sino tambi&eacute;n el ciclo proustiano: en primer lugar, el Affaire Dreyfus, uno de los grandes subtemas de <em>En busca del tiempo perdido</em>, y, en segundo lugar, la Primera Guerra Mundial. 
    </p><p class="article-text">
        El primer tomo aparece, pues, en los albores de la denominada Gran Guerra y forma parte de un magma de transformaciones en el campo del arte cuyos hitos podr&iacute;an ir desde el poema-pintura <em>La prosa del Transiberiano</em> de Blaise Cendrars y Robert Delaunay hasta el ballet <em>La consagraci&oacute;n de la primavera</em> del m&uacute;sico ruso Igor Stravinsky. Podemos suponer que un movimiento disruptivo &ndash;o que no estaba en el horizonte de las expectativas del p&uacute;blico de la &eacute;poca&ndash; ocurri&oacute; tambi&eacute;n en torno a <em>Por el camino de Swann</em>, que a Proust tanto le cost&oacute; publicar. 
    </p><p class="article-text">
        Una interesante atm&oacute;sfera art&iacute;stica se gener&oacute; tambi&eacute;n a partir de la aparici&oacute;n en la escena parisina de los ballets rusos, con obras como el <em>Preludio a la siesta de un fauno</em> del gran bailar&iacute;n Vaslav Nijinsky, que presagi&oacute; muchos cambios est&eacute;ticos y culturales. La llegada de esta compa&ntilde;&iacute;a de ballet &ndash;a cuyas funciones Proust asisti&oacute;&ndash; propicia, por un lado, un verdadero cosmopolitismo desatado y, a la vez, una v&iacute;vida reflexi&oacute;n en torno a una s&iacute;ntesis de las artes (&ldquo;la obra de arte total&rdquo;), ya preconizada en el siglo XIX por el estreno parisino de la &oacute;pera <em>Tannh&auml;user</em> de Richard Wagner en1861 y por el lema de las &ldquo;correspondencias&rdquo; del 'poeta maldito' Charles Baudelaire. 
    </p><p class="article-text">
        En aquel a&ntilde;o de 1913 surgen tambi&eacute;n las primeras producciones pict&oacute;ricas de Vasili Kandinsky y sus teorizaciones sobre la pintura abstracta. En muchos sentidos se ha hecho referencia a la escritura de Proust como una escritura singular e impresionista, en evocaci&oacute;n del movimiento de las artes visuales desarrollado a partir del cuadro de Claude Monet <em>Impres&iacute;&oacute;n, sol naciente</em>, de 1872. Podr&iacute;amos aventurar, a modo de hip&oacute;tesis, que la de Proust no es una &ldquo;escritura figurativa&rdquo;. Su ficci&oacute;n no queda anclada a los recursos y procedimientos de la novela realista decimon&oacute;nica: funciona, en cambio, como un &lsquo;disolvente&rsquo; de algunas categor&iacute;as que la literatura hab&iacute;a acu&ntilde;ado hasta ese momento. El impresionismo fue &ndash;como postul&oacute; John Berger&ndash; el arco triunfal por el que el arte europeo ingres&oacute; en el siglo XX, e impact&oacute; con fuerza en Proust como uno de los modos en que el efecto (la impresi&oacute;n) prevalece en importancia sobre las causas. El cr&iacute;tico italiano Mario Praz, por ejemplo, reconoce a <em>Los nen&uacute;fares </em>de Monet en el coraz&oacute;n de los nen&uacute;fares que Proust describe sobre los remansos del r&iacute;o Vivonne. Incluso, dada la obsesi&oacute;n proustiana por el detalle y la difuminaci&oacute;n de algunas categor&iacute;as narrativas, esta obra varias veces fue calificada de <em>sobreimpresionista</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Julia Kristeva postula que Proust surge en el momento en que esa entidad un poco estatuaria de los personajes retiene a&uacute;n cierta fascinaci&oacute;n, pero ya est&aacute; en franca mutaci&oacute;n. Proust no s&oacute;lo manipula la categor&iacute;a de personaje; tambi&eacute;n revisita con nuevos signos elementos t&eacute;cnicos y expresivos que, al ser constitutivos de la ficci&oacute;n como se la conoc&iacute;a hasta el momento, reconfiguran toda la literatura del siglo XX y lo vuelven un autor fundacional. 
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los protagonistas de la importante novel&iacute;stica francesa del siglo XIX aparec&iacute;an descritos con una meticulosidad en muchos casos fison&oacute;mica, a la que Proust responde con personajes construidos m&aacute;s bien a partir de la mirada simult&aacute;nea: es decir, a trav&eacute;s de una t&eacute;cnica perspectivista o, dicho en otras palabras, un modo de representar siempre desde un prisma m&uacute;ltiple. El punto de vista y el trabajo del tiempo ejercen sobre los personajes inesperadas modificaciones, adem&aacute;s de que los aspectos de clase, ascensos y alteraciones en su estatus social trastocan en la evoluci&oacute;n del texto ideas primigenias y primeras impresiones. 
    </p><p class="article-text">
        Si todo ese bloque de novelistas y novelas del siglo XIX que conocemos como 'literatura realista' influye en la producci&oacute;n de Proust, el ciclo proustiano podr&iacute;a ponerse en principio bajo la &eacute;gida del gran proyecto de realismo social que muestra <em>La comedia humana. </em>Este conjunto pol&iacute;grafo y monumental de novelas de Honor&eacute; de Balzac intentaba retratar las distintas capas sociales y humanas de Francia hasta 1850. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la sociedad que describe Proust, la mayor&iacute;a de sus personajes son de clase ociosa; viven de rentas y nobles herencias. Incluso podr&iacute;a pensarse que el ocio de esas figuras es una de las condiciones de posibilidad de la novela: es su car&aacute;cter de personas ociosas lo que permite que la narraci&oacute;n &lsquo;funcione&rsquo;. A diferencia de Balzac, quien siempre especifica de qu&eacute; viven los personajes (y aun concretamente cu&aacute;nto ganan), en Proust el universo del trabajo est&aacute; pr&aacute;cticamente ausente. Proust destruye el mito de la educaci&oacute;n aristocr&aacute;tica al concluir que el ocio y el dinero juntos no refinan el gusto sino m&aacute;s bien lo contrario. Resulta c&oacute;mico, y les pedir&iacute;a que retengan este concepto a prop&oacute;sito de la obra de Proust, el modo en que el autor describe a los miembros de las clases altas. Algunos de estos personajes se han educado en el arte y dedican parte de su tiempo a esta actividad, pero nunca llegan a ser grandes artistas: sus obras no se exponen en el Louvre sino en la Galer&iacute;a Charpentier, una galer&iacute;a m&aacute;s reconocida por sus <em>vernissages</em> que por los cuadros que exhibe. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los &ldquo;nuevos ricos&rdquo;, hay en Proust cierta reivindicaci&oacute;n de esos personajes, a quienes les otorga una sensibilidad moral casi mayor que a los arist&oacute;cratas. En todo caso, para el autor la fineza no es hereditaria sino que incluso parece mermar a trav&eacute;s de las generaciones: los hijos ser&iacute;an menos refinados que los padres, y los nietos menos todav&iacute;a. Los &uacute;nicos personajes que manifiestan una necesidad real de arte son los marginales. Las dos figuras de o<em>utsiders</em> m&aacute;s ejemplares de este ciclo son el enigm&aacute;tico Charles Swann (en cuyo nombre resuena la palabra &lsquo;cisne&rsquo; en ingl&eacute;s, con el agregado de una distintiva ene), y el bar&oacute;n de Charlus, esnob y homosexual. Proust rescata a ambos personajes por distintas razones. A Swann, porque combina dinero y gusto art&iacute;stico; al bar&oacute;n, por tratarse de un noble &ndash;cuya aristocracia se funda en su &ldquo;educaci&oacute;n sensorial&rdquo;&ndash; o, tal vez, porque sus inclinaciones sexuales lo han llevado a ese extremo refinamiento. Michel Z&eacute;raffa sostiene la idea de que Swann y Charlus son los otros narradores de este gran relato en primera persona de Marcel, pero que a diferencia de este Narrador son narradores que &ldquo;no comprendieron&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Proust compone una s&aacute;tira mundana y una extraordinaria cr&iacute;tica social de los esnobs &ndash;haciendo una suerte de &ldquo;holocausto del esnobismo&rdquo;, seg&uacute;n postula Albert Thibaudet&ndash;, siendo esnob &eacute;l mismo. Todo el sesgo proustiano se ti&ntilde;e por lo tanto de una mundanidad que humaniza pertenencias, deseos de ascensos sociales y contradicciones que, en muchos casos, han definido a la obra de Proust &ndash;generalmente tildada de filos&oacute;fica&ndash; como una obra eminentemente c&oacute;mica, permeada profusamente de v<em>is comica</em>. El concepto de comedia, que ineludiblemente remite al universo delpoeta medieval intaliano Dante Alighieri (<em>Divina Commedia</em>) y al del novelista franc&eacute;s realista y decimon&oacute;nico Balzac (<em>La Comedia Humana</em>), recibe en Proust insospechados afluentes. El chisme, el cotilleo, un min&uacute;sculo e irreverente detalle dispara o libera tensiones humor&iacute;sticas. Lo marca la impronta del di&aacute;logo r&aacute;pido o de la r&eacute;plica ingeniosa del teatro c&oacute;mico de boulevard y de vaudeville, que Proust remedaba de autores como Henri Meilhac, Eug&egrave;ne Labiche o Georges Feydeau. Su construcci&oacute;n caricaturesca absorbe la gran tradici&oacute;n decimon&oacute;nica de la caricatura, o, sin m&aacute;s, la ingeniosidad del <em>Witz</em>, del chiste de o sobre el ghetto, que a Proust, autor de <em>Los placeres y los d&iacute;as</em>,<em> </em>le llega a trav&eacute;s de su familia materna de origen jud&iacute;o. 
    </p><p class="article-text">
        En busca del tiempo perdido se trata, en definitiva, de una comedia. Proust se apropia de lleno, por efecto de contacto, de la mundanidad extendida entre los a&ntilde;os 1890 y 1910. Proust vuelve m&aacute;s ontol&oacute;gico a Balzac: el personaje Vautrin, el falso abate Herrera, se convierte en el dudoso pero indudable bar&oacute;n de Charlus. Hay dos movimientos culturales y literarios en los que Proust abrev&oacute; a fines del siglo XIX. Por un lado, el <em>decadentismo</em> esteticista. No en vano se ha definido a Proust como un escritor esteta. Por otro lado, como contracara de este movimiento, y aunque en principio pueda parecer alejado del autor de <em>En busca del tiempo perdido</em>, el naturalismo, en su voluntad de &lsquo;documentar&rsquo; aunque con estro refinado. &ldquo;Proust es naturalismo con microscopio&rdquo;, defini&oacute; J&oacute;zef Czapski.
    </p><p class="article-text">
        <em>AGB</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>T&iacute;tulo:</strong> Formas de leer a Proust: Una introducci&oacute;n a <em>En busca del tiempo perdido</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Autor:</strong> Walter Romero
    </p><p class="article-text">
        <strong>P&aacute;ginas:</strong> 108
    </p><p class="article-text">
        <strong>Editorial: </strong>Malba (Colecci&oacute;n Cuadernos - Malba Literatura)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/en-busca-del-tiempo-perdido-marcel-proust_1_9724961.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Nov 2022 19:18:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cb6ae8ef-0f05-4aa6-948e-11666c17f28a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="27326" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cb6ae8ef-0f05-4aa6-948e-11666c17f28a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="27326" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Formas de leer a Proust: Una Introducción a En busca del tiempo perdido]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cb6ae8ef-0f05-4aa6-948e-11666c17f28a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Lectura,Literatura,Francia,Novelas,Marcel Proust]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A cien años de la masacre de Guayaquil, una vuelta al mundo del anarquismo rioplatense]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cien-anos-masacre-guayaquil-vuelta-mundo-anarquismo-rioplatense_129_9685124.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ec8f38c-21fb-4ab5-8c0c-726303048504_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A cien años de la masacre de Guayaquil, una vuelta al mundo del anarquismo rioplatense"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En noviembre de 1922, la mayor masacre de un colectivo anarquista latinoamericano puso fin en Guayaquil a la primera muestra de poder popular continental. En Contra toda autoridad, el argentino Armando Minguzzi y el uruguayo Daniel Vida reunieron textos anarquistas que están en el origen y en el ojo del huracán del mayor movimiento de protesta social de principios del siglo XX.</p></div><p class="article-text">
        <em>Contra toda autoridad</em>&nbsp;del uruguayo&nbsp;Daniel Vida y el argentino Armando Minguzzi&nbsp;re&uacute;ne m&aacute;s de 40 relatos y poemas de inicios del siglo XX, que aparecieron por primera vez en publicaciones peri&oacute;dicas anarquistas de Argentina y de Uruguay, en el pasaje de los siglos XIX al XX.&nbsp;Estos escritos antes ign&iacute;figuos, despu&eacute;s de escasa o ninguna circulaci&oacute;n gracias a la nueva y entusiasta b&uacute;squeda hemerogr&aacute;fica&nbsp;de los compiladores, quienes cuentan con logros del mayor grado acad&eacute;mico y prol&iacute;fera labor editorial sobre el anarquismo, pasan a integrar el&nbsp;&ldquo;largo alumbramiento&rdquo;&nbsp;del derrotero editorail de la literatura anarquista detallado en el estudio&nbsp;de&nbsp;Horacio Tarcus que prologa al libro y se ofrecen a los lectores especializados o a los que se inicianen el tema en esta nueva antolog&iacute;a&nbsp;de la literatura anarquista rioplatense enfocada en el arco temporal comprendido entre los a&ntilde;os 1886 y 1919, desde que aparece en Buenos Aires el primer peri&oacute;dico anarco feminista&nbsp;<em>La Voz de la Mujer  </em>hasta la 'Semana Tr&aacute;gica'', la represi&oacute;n de la huelga anarquista durante la primera presidencia del radical Hip&oacute;lito Yrigoyen elegido en 1916.
    </p><p class="article-text">
        Esta compilaci&oacute;n reconoce los or&iacute;genes compartidos del anarquismo en una y otra orilla del Plata, en&nbsp;sociedades criollas de estructura&nbsp;capitalista dependiente, r&aacute;pida modernizaci&oacute;n y segregaci&oacute;n econ&oacute;mica de asalariados,&nbsp;en los simult&aacute;neos movimientos migratorios,&nbsp;&nbsp;y en sus&nbsp;formas de acci&oacute;n mancomunadas, constatadas en los poemas y relatos que a menudo se replican en ambos pa&iacute;sesl.  Es as&iacute; que la mayor singularidad de <em>Contra toda autoridad</em> de Vida y Minguzzi radica en librar &ldquo;la pen&uacute;ltima batalla a favor de la unidad y la consistencia de su objeto, arrimando el anarquismo a la literatura y la literatura al anarquismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La mayor protesta social de principio de siglo XX</strong>
    </p><p class="article-text">
        El anarquismo uruguayo y argentino en la cultura del Novecientos rioplatense, signado por lo controversial y lo ca&oacute;tico,&nbsp;corresponde a&nbsp;una&nbsp;&eacute;poca de oro del movimiento libertario cuya literatura -que apela a todos los recursos disponibles- estuvo caracterizada por un &ldquo;af&aacute;n torrencial&rdquo;&nbsp;debido a&nbsp;los sucesivos impresos que circularon en las calles y las plazas, los talleres y las f&aacute;bricas, las bibliotecas y las salas de lectura en el &aacute;mbito rioplatense&nbsp;apenas&nbsp;el d&iacute;a en que alguna o alg&uacute;n migrante absorbida o absorbido por las ideas de Bakunin, Malatesta o Kropotkin arribo a estas tierras. Junto a los impresos, una prof&iacute;cua literatura oral. Decenas de&nbsp;himnos y canciones integrados a veladas y picnics anarquistas, coreados en marchas y actos p&uacute;blicos como las &ldquo;Milongas sociales&rdquo;, del Payador Libertario y el &ldquo;Himno an&aacute;rquico&rdquo;, de autor an&oacute;nimo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es así que la mayor singularidad de Contra toda autoridad, el libro que han editado el uruguayo Vida y el argentino Minguzzi, radica en ganar “la penúltima batalla a favor de la unidad arrimando el anarquismo a la literatura y la literatura al anarquismo”.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los autores idearon siete apartados para desplegar este panorama &aacute;crata, compuesto por&nbsp;poemas y cuentos de intelectuales anarquistas de extensa y voluminosa obra, y de otros menos conocidos,&nbsp;j&oacute;venes del Novecientos&nbsp;que testimonian el inter&eacute;s de&nbsp;publicar&nbsp;sobre temas sociales en una hoja de combate anarquista,&nbsp;textos sin firma, algunos firmados con siglas o con seud&oacute;nimo y uno de creaci&oacute;n colectiva. Est&aacute; el amor, est&aacute;n el gesto anticlerical, la ciudad, abunda la gauchesca, no falta el trabajo, y ni siquiera la rareza miscel&aacute;nea. Con&nbsp;expresa constancia de que &ldquo;Nos enfrentamos con la dificultad de la escasez a la hora de ubicar textos firmados por nombres femeninos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El amor:</strong>&nbsp;&ldquo;<strong>Hay una gran lujuria en tus pupilas, en tus pupilas negras y malvadas&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El amor, muy diferente al de la pasi&oacute;n rom&aacute;ntica;&nbsp;el impulso er&oacute;tico y gen&eacute;sico sin trabas se dramatiza en la teor&iacute;a del amor libre que fue un sesgo pol&iacute;tico social de protesta contra las reglas burguesas y desaf&iacute;o a las convenciones. Muchas veces con la b&uacute;squeda de refinamiento y perversidad decadentista como lo ilustran los textos de Rafael Barret, Roberto de las Carreras, Alberto Vega, Fernando&nbsp;del Intento, F. Terencio Bo, Francisco Anselmo Sicardi, Julio R. Aguirre y Salvadora Medina Onrubia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La anarqu&iacute;a: &ldquo;Los anarquistas son ni&ntilde;os grandes que sue&ntilde;an con la luz&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;preocupaci&oacute;n reformadora y su credo individualista y &eacute;tico&nbsp;propicio al gesto airoso e interesado en presentar su franqu&iacute;a de protesta con palabra&nbsp;detonante que puso en entredicho Propiedad, Estado, Ley y Familia. Aparece tambi&eacute;n la&nbsp;figura del poeta elocuente y libertario&nbsp;tocado a la vez por la disoluci&oacute;n decadentista o por el orgulloso reclamo de la exquisitez distinguida de una poes&iacute;a, concebida para ser le&iacute;da en la tribuna o ante la multitud militante. Entre ellos, Alberto Ghiraldo quien no fue el &uacute;nico&nbsp;que altern&oacute; la escritura con la oratoria en actos y veladas&nbsp;registrada en las fotograf&iacute;as de las publicaciones peri&oacute;dicas anarquistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el relato de &Aacute;ngel Falco se denuncia&nbsp;el militarismo, como una escalada irracional y sembradora de muerte; el nacionalismo, que estimular&iacute;a y dotar&iacute;a de un&nbsp;<strong>&nbsp;</strong>caudaloso cortejo verbal a las celebraciones del Centenario, tiene la versi&oacute;n opuesta en&nbsp;Juan Mas y Pi; las salutaciones a la Revoluci&oacute;n Rusa con versos plagados de idealismo y todav&iacute;a incontaminada credulidad se encuentra en los textos de&nbsp;Julio Barcos y Enrique Bianchi. Con id&eacute;ntico tono triunfal, otros poemas despliegan su confianza en la ascensi&oacute;n del pueblo sufriente hacia la victoria inexorable de la &ldquo;canalla insurrecta&rdquo;, el derrumbe de la sociedad oprobiosa y el triunfo de la vida (E.G, Pepita Guerra y El&iacute;as Castelnuovo). La celebraci&oacute;n libertaria se desboca en &ldquo;Himno an&aacute;rquico (con m&uacute;sica del argentino)&rdquo;, lleno de &ldquo;&iexcl;vivas!&rdquo;, presagio de aurora, derrocamiento de esta &ldquo;vil sociedad&rdquo;, este &ldquo;vil capital&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Anticlericalismo:</strong>&nbsp;<strong>&ldquo;&iexcl;Qu&eacute; desconsuelo cuando se enteren que no hay cielo!&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El movimiento ascensional de las clases medias tuvo&nbsp;correspondencia&nbsp;con&nbsp;una imagen positivista y naturalista del mundo, la fe indeclinable en el porvenir y en la ciencia y un anticlericalismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El anarquismo practic&oacute; la cr&iacute;tica religiosa y la ex&eacute;gesis b&iacute;blica; respet&oacute; el magisterio humano de Jesucristo negando el aspecto sobrenatural e hist&oacute;rico del cristianismo y denunci&oacute; a la iglesia como una entidad tir&aacute;nica y anticultural, permanente conspiradora contra la libertad y la justicia humanas. Figuran en este apartado, Arcente de Vimas, F. Guti&eacute;rrez, S.A., Vicente de Todaro, dos an&oacute;nimos, Horacio H. Dobranich, El Burro y S.J.A
    </p><p class="article-text">
        <strong>La ciudad:</strong>&nbsp;<strong>&ldquo;&iquest;Y qu&eacute; vamos a comer? &iquest;Adoquines?&rdquo;</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Buenos Aires, la capital argentina cada vez m&aacute;s megal&oacute;polis y cada vez menos gran aldea. Con el puerto del progresivamente pr&oacute;spero granero del mundo, con los ganados y las mieses que llegaban en tren desde sus pampas. La presencia del gran poeta nicarag&uuml;ense Rub&eacute;n Dar&iacute;o con sus libros centrales&nbsp;<em>Los Raros</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Prosas Profanas,</em>&nbsp;ambos publicados en 1896 en esa &ldquo;regi&oacute;n de la Aurora&rdquo;,&nbsp;el imaginario latinoamericano cont&oacute; por primera vez con nuevas y poderosas im&aacute;genes inequ&iacute;vocamente urbanas de la que ser&iacute;a una prolongada&nbsp;<em>belle &eacute;poque</em>.&nbsp;Del otro lado de la orilla del Plata,&nbsp;Montevideo era en aquel momento una ciudad&nbsp;con un enorme porcentaje de extranjeros que recorr&iacute;an sus calles como reci&eacute;n llegados desde Italia, Espa&ntilde;a y otros lugares. La&nbsp;actual zona del Cerro se llam&oacute; en primera instancia Villa Cosm&oacute;polis, aludiendo al sin fin de lenguas que hablaban sus pobladores. Eran los tiempos en que comenzaba a brillar con fuerza la personalidad pol&iacute;tica de&nbsp;<strong>Jos&eacute; Batlle y Ord&oacute;&ntilde;ez</strong>, y tambi&eacute;n la de la &uacute;ltima guerra civil que precedi&oacute; al largo periodo de compromisos pol&iacute;ticos entre los partidos tradicionales que est&aacute; en la base de la solidez institucional del pa&iacute;s anterior al terrismo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los relatos de los migrantes anarquistas expresan la decepci&oacute;n de quienes vinieron en b&uacute;squeda de la tierra prometida y,&nbsp;al recalar en el R&iacute;o de la Plata se enfrentaron a la explotaci&oacute;n que los desplaz&oacute;, mayoritariamente, hacia la miseria de las urbes como testifican los escritos de Vicente Salaberry, Barret, J. Pratt. La ciudad ser&aacute;&nbsp;sin&oacute;nimo de opresi&oacute;n y vicio, de cuerpos donde recala el hambre y las marcas de la degeneraci&oacute;n humana (Eduardo Schiaffino,&nbsp;Ghiraldo).&nbsp;A la vez , el testimonio de recorridos urbanos, donde las marchas y las protestas de multitudes activas, muchas veces conducidas por intelectuales&nbsp;contra toda autoridad dotan de cierta &eacute;pica al accionar &aacute;crata del que no estuvo ausente la violencia aislada ni la confianza en &ldquo;la huelga general&rdquo;, apocalipsis del orden burgu&eacute;s .
    </p><p class="article-text">
        <strong>La gauchesca:</strong>&nbsp;&nbsp;<strong>&ldquo;&iexcl;Qu&eacute; sabe el carancho de las necesidades del mataco!&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las&nbsp;&nbsp;versiones &aacute;cratas&nbsp;de tradiciones populares entre ellas, la gauchesca en su mejor versi&oacute;n del payador libertario (Candelario Olivera, Francisco GandMontagne, Camilucho Tresmar&iacute;as). 
    </p><p class="article-text">
        La variante gauchesca aparece amortiguada por un decir ciudadano y solo se despliega en casos dispersos como en &ldquo;Cr&oacute;nica gaucha&rdquo; de Tresmar&iacute;as, aparecida en la revista&nbsp;<em>Mart&iacute;n Fierro</em>, el mejor ejemplo argentino del encuentro entre anarquismo y criollismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El trabajo: &ldquo;Hoy la f&aacute;brica ha estado muda&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el Montevideo del 900, las f&aacute;bricas de grandes dimensiones eran pocas, sin embargo, las escasas referencias fabriles alcanzaron para que Germinal (Francisco Corney) y Luciano Stein (Florencio S&aacute;nchez), coincidieran en dibujar, ante el lector, la f&aacute;brica monstruosa y devoradora de hombres, de &ldquo;fauces insaciables&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En Buenos Aires, la Babel del Plata es el escenario de un drama ferroviario. Los restos de un obrero mutilado, enganchados en el miri&ntilde;aque de la m&aacute;quina del tren, parecen amenazar a las autoridades blandiendo un bast&oacute;n (Alfredo Fern&aacute;ndez). En otros escritos, la desigualdad social entre pobres y ricos y la paradoja capitalista: los que producen, sufren en la miseria, los explotadores del trabajador, disfrutan de la riqueza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Miscel&aacute;nea:</strong>&nbsp;<strong>&ldquo;En Argelia gru&ntilde;e el hipop&oacute;tamo</strong>&rdquo;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimo apartado, f&aacute;bulas, s&aacute;tiras a la &eacute;lite, sarcasmo a una noticia del diario La Naci&oacute;n (F&eacute;lix Bazterra y M&aacute;ximo Rollau), biograf&iacute;as futuristas e historietas te&ntilde;idas de fuerte jocosidad como otra forma de interpelaci&oacute;n a la solemnidad.
    </p><p class="article-text">
        A un a&ntilde;o de su publicaci&oacute;n, el libro&nbsp;<em>Contra toda autoridad</em>&nbsp;de 196 p&aacute;ginas que incluye ilustraciones correspondientes a la &eacute;poca en que se escribieron los textos compilados,&nbsp;testimonia que el anarquismo literario fue fiel a su credo. No tuvo una escuela sino infinitas &ldquo;escuelas&rdquo; en cada escritor que con optimismo y tambi&eacute;n con cierta&nbsp;ingenuidad desconoci&oacute; la capacidad de resistencia de las fuerzas org&aacute;nicas sociales o confi&oacute; en el nudo impulso de un entusiasmo suscitado por la palabra detonante y exaltada.
    </p><p class="article-text">
        <em>AGB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Santos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cien-anos-masacre-guayaquil-vuelta-mundo-anarquismo-rioplatense_129_9685124.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Nov 2022 10:38:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7ec8f38c-21fb-4ab5-8c0c-726303048504_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="77707" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7ec8f38c-21fb-4ab5-8c0c-726303048504_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="77707" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A cien años de la masacre de Guayaquil, una vuelta al mundo del anarquismo rioplatense]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7ec8f38c-21fb-4ab5-8c0c-726303048504_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Lectura,Ecuador,Argentina,Uruguay,Anarquismo,Literatura,Protesta social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Filosofía desde y para la infancia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/filosofia-infancia_1_9645468.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/248e0d60-74a9-4c82-82f6-f5714095ec98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Filosofía desde y para la infancia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la creencia de que es necesario destruir la idea de que la filosofía es algo sumamente difícil, lejano o hasta aburrido. Incluso más: de que es para pocos, las autoras de "Filosofar desde la infancia" hacen una propuesta para chicas y chicos. De qué se trata en este fragmento del libro publicado por La Crujía.</p></div><p class="article-text">
        Comenzamos este recorrido pregunt&aacute;ndonos: &iquest;y si habitamos el mundo de un modo l&uacute;dico, encontrando en este un c&oacute;mplice de nuestras aventuras, de nuestras exploraciones, de nuestras curiosidades? &iquest;Qu&eacute; pasa si habitamos el mundo sin querer aprehenderlo, conquistarlo, manipularlo?
    </p><p class="article-text">
        Les proponemos habitar el mundo desde la infancia: establecer con esta una relaci&oacute;n de juego, de amor y de preguntas. Creemos necesario destruir la idea de que la filosof&iacute;a es algo sumamente dif&iacute;cil, lejano o hasta aburrido. Incluso m&aacute;s: hay que derribar la idea de que la filosof&iacute;a es para pocos. Vamos a apostar por una filosof&iacute;a abierta y accesible.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e5bbd17-f549-460c-a67e-d82ba0137984_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e5bbd17-f549-460c-a67e-d82ba0137984_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e5bbd17-f549-460c-a67e-d82ba0137984_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e5bbd17-f549-460c-a67e-d82ba0137984_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e5bbd17-f549-460c-a67e-d82ba0137984_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e5bbd17-f549-460c-a67e-d82ba0137984_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4e5bbd17-f549-460c-a67e-d82ba0137984_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Filosofar desde la infancia, editado por La Crujía"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Filosofar desde la infancia, editado por La Crujía                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Luis Pescetti expresa que &ldquo;trabajar para los chicos es ocuparse del hombre en cualquier edad, entre hilos inalcanzables pero que lo sostienen: la ilusi&oacute;n (ll&aacute;menla los logros), las aspiraciones y la infancia&rdquo; (2018: 17). Y ac&aacute; elegimos quedarnos para dar inicio al libro: la infancia.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de nuestros d&iacute;as nos hemos dado cuenta de que es imposible comenzar a pensar propuestas filos&oacute;ficas para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as si no nos detenemos a mirar la infancia en nosotras. Con esta idea no nos referimos a aquella famosa frase que circula por ah&iacute; pidiendo &ldquo;volver al ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a interior&rdquo; -aunque tambi&eacute;n- sino a la necesidad de recuperar una forma de vincularnos con el mundo y con los otros que no implique necesariamente una serie de resultados u objetivos mensurables en tiempo, &eacute;xito o dinero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los adultos solemos necesitar tener resuelta -en nuestras mentes al menos- la pregunta acerca del sentido o la direcci&oacute;n de lo que vamos a hacer: &iquest;Para qu&eacute; voy a hacer esto? &iquest;Va a servir de algo? &iquest;Cu&aacute;les van a ser sus beneficios? Lo cierto es que, por suerte, muy pocas veces podemos anticipar el resultado de nuestras acciones porque &eacute;stas suelen desarrollarse de un modo inesperado: alguna variable que no tuvimos en cuenta, alguna emoci&oacute;n que no anticipamos que podr&iacute;a aparecer o simplemente la presencia de personas diferentes a nosotras. Esto no deber&iacute;a desanimarnos pero, por el contrario, a veces sucede. Cuando algo no acontece del modo en que lo planeamos decimos &ldquo;no se cumplieron los objetivos&rdquo;, &ldquo;no tiene sentido&rdquo; o tambi&eacute;n suele aparecer el muy conocido &ldquo;fracas&eacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mirar la infancia en nosotras es entonces una invitaci&oacute;n a sorprendernos cuando el mundo no se comporta del modo en que esperamos, es el deseo de abrir en ese acontecimiento inesperado un tiempo y un espacio para <em>observar</em>, para <em>buscar,</em> para <em>compartir. </em>Es la necesidad de estar presentes asegurando el cuidado propio y el de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces se piensa la infancia como un momento cronol&oacute;gico de la vida, en donde se sabe poco. Porque, claro, los infantes son aquellos que hace poco est&aacute;n en la vida; y por lo tanto deben aprender. Aprender a caminar, a hablar, a que la pava quema, a que a tal hora hay que dormirse, a que es importante lavarse los dientes, a sumar, restar, dividir y multiplicar. A que las plantas hacen fotos&iacute;ntesis, a que existen amores correspondidos y no correspondidos, a que a veces nos peleamos con nuestros amigos, a que en el verano la frutilla es fruta de estaci&oacute;n, a cruzar el sem&aacute;foro, a hacer cosas con n&uacute;meros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la infancia es mucho m&aacute;s que un momento cronol&oacute;gico en nuestras vidas. <em>Infancia</em> es una forma de vivir la vida: es atrevernos a no saber, a olvidarnos lo que conocemos, a habitar el mundo con toda la fuerza de la vida, de lo vital. <em>Infanciarnos</em> para educar es pensar que no hay un contenido para ense&ntilde;ar, si no que hay una disposici&oacute;n vital que podemos ejercitar junto con los chicos y las chicas para que ellos y ellas puedan habitar la vida de manera significativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nuestra concepci&oacute;n de infancia, entonces, no se basa en la cantidad de a&ntilde;os que tengamos; &ldquo;hay j&oacute;venes viejos y viejos j&oacute;venes&rdquo;, dec&iacute;a Salvador Allende en un discurso en la Universidad de Guadalajara. Lo que diferenciaba, seg&uacute;n &eacute;l, una actitud de la otra era la capacidad de observar y empatizar con realidades m&aacute;s all&aacute; de la propia, de poder sumergirse en el mundo de los otros preguntando en voz alta, comprendiendo sin intermediarios, lo que suced&iacute;a. Eso es lo que hace un infante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, muchas veces como adultos creemos que tenemos que traducir el mundo a los ni&ntilde;os, creemos que la infancia es aquella peque&ntilde;a persona &mdash;adulta en potencia&mdash; a quien debemos ense&ntilde;ar todo lo relevante para su desarrollo motriz, cognitivo, moral, etc. Y, si bien algo de esto es cierto, la idea de que el ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a sean un recept&aacute;culo que debemos completar nos impide, por un lado, poder pensar qu&eacute; aportes tiene la infancia para hacer al adulto y, por el otro, entendernos a nosotros mismos como sujetos en constante aprendizaje y transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Queremos dejar de pensar, entonces, en un &ldquo;mundo de los adultos&rdquo; y un &ldquo;mundo de las infancias&rdquo;, para pensar-nos en relaci&oacute;n, desde el v&iacute;nculo. Como dice la psic&oacute;loga Natalia Liguori, apostar al v&iacute;nculocentrismo.
    </p><p class="article-text">
        Queremos que la construcci&oacute;n de este pensar juntos sea con todas las partes. Habitamos este laberinto de manera colectiva. Solo que muchas veces, como adultas, nos hemos olvidado c&oacute;mo jugar. Ellos y ellas, las infancias, son nuestro recordatorio.
    </p><p class="article-text">
        <em>FS/MM/UP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Florencia Sichel/Mayra Muñoz/Ursula Pose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/filosofia-infancia_1_9645468.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Oct 2022 08:36:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/248e0d60-74a9-4c82-82f6-f5714095ec98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2536283" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/248e0d60-74a9-4c82-82f6-f5714095ec98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2536283" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Filosofía desde y para la infancia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/248e0d60-74a9-4c82-82f6-f5714095ec98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Lectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desarrollo del lenguaje en niñas y niños, pautas de alarma y de estimulación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/desarrollo-lenguaje-ninas-ninos-pautas-alarma-estimulacion_129_9625425.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c016dc5-5f8e-4537-b024-4e8bad0cff8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El desarrollo del lenguaje en niñas y niños, pautas de alarma y de estimulación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aproximadamente el 20% de los niños entre los 2 y los 3 años tienen demoras para aprender el lenguaje, Verónica Maggio da una guía de a qué se le debe prestar atención y cómo estimular este proceso. Especialista en trastornos del lenguaje infantil es también la compiladora de un nuevo libro de cuentos adaptados para estimular este proceso.</p></div><p class="article-text">
        El proceso de adquisici&oacute;n b&aacute;sica del lenguaje se extiende desde el nacimiento hasta los 6 a&ntilde;os. En el primer a&ntilde;o de ese per&iacute;odo ocurren dos cosas importantes, la primera es que los ni&ntilde;os aprenden a hacerse entender sin palabras, a eso se denomina intenci&oacute;n comunicativa, y constituye el cimiento sobre el que se va a apoyar el lenguaje. Un beb&eacute; a los 9-10 meses puede rechazar lo que no quiere y se&ntilde;alar&nbsp; lo que quiere. Cuando un ni&ntilde;o logra hacerse entender aunque no hable, ya ha traspasado el primer gran desaf&iacute;o de la comunicaci&oacute;n . La segunda habilidad importante es la progresiva habituaci&oacute;n al idioma al cual est&aacute; expuesto, lo cual permitir&aacute; que al final del primer a&ntilde;o de vida consiga entender los nombres de las personas y cosas que lo&nbsp; rodean&ldquo;. El camino en donde comienzan a aparecer las primeras palabras, se inicia entre los 12-18 meses, y &eacute;stas&nbsp; suelen estar asociadas al contexto. Alrededor de los 2 a&ntilde;os, cuentan como m&iacute;nimo con 50 palabras y pueden combinar dos palabras en una peque&ntilde;a oraci&oacute;n. Ya a los 3 a&ntilde;os, pueden&nbsp; armar una frase simple con art&iacute;culos y el verbo conjugado, a los 4 a&ntilde;os, pueden armar frases largas y alrededor de los 5 logran narrar peque&ntilde;os eventos y sostener una conversaci&oacute;n sencilla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34f27c76-be24-4919-aaf4-dee7cd26206b_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34f27c76-be24-4919-aaf4-dee7cd26206b_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34f27c76-be24-4919-aaf4-dee7cd26206b_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34f27c76-be24-4919-aaf4-dee7cd26206b_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34f27c76-be24-4919-aaf4-dee7cd26206b_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34f27c76-be24-4919-aaf4-dee7cd26206b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/34f27c76-be24-4919-aaf4-dee7cd26206b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Verónica Maggio compiladora del libro &quot;Cuentos adaptados para curiosas y curiosos&quot; de La Crujía"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Verónica Maggio compiladora del libro &quot;Cuentos adaptados para curiosas y curiosos&quot; de La Crujía                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Usualmente, todo ese proceso se desarrolla espont&aacute;neamente, y los ni&ntilde;os aprenden&nbsp; a entender y&nbsp; a hablar sin darse cuenta, solo por estar en contacto con personas que les hablan. El lenguaje es una habilidad bidireccional, en la que interviene tanto la condici&oacute;n biol&oacute;gica individual de cada ni&ntilde;o como la cantidad y calidad de la estimulaci&oacute;n ambiental. En este sentido, es clave mencionar el papel nocivo que causa la tecnolog&iacute;a en el desarrollo de la comunicaci&oacute;n. Seg&uacute;n la OMS ( Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud), est&aacute; completamente prohibido el uso de dispositivos electr&oacute;nicos en menores de 5 a&ntilde;os ya que su uso ocasiona dificultades comunicativas y atencionales, y en el largo plazo, dificultades conductuales e impulsividad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la revista Americana de Pediatr&iacute;a del a&ntilde;o 2014, Paula Radevsky y colaboradores publicaron un estudio en el que investigaron las interacciones que se produc&iacute;an entre madres y ni&ntilde;os que asist&iacute;an a distintos restaurantes de la ciudad de Boston, y compararon a aquellas que usaban el celular mientras estaban con sus hijos con las que no. Los resultados demostraron que quienes estaban con el celular ten&iacute;an menor cantidad de interacciones y, &eacute;stas, eran de car&aacute;cter rob&oacute;tico. Dimitri Christakis, investigador de la Universidad de Washington (2009), realiz&oacute; un estudio en el que grab&oacute; a ni&ntilde;os de 2 a 48 meses y observ&oacute; que cuando no estaba la televisi&oacute;n prendida, esos ni&ntilde;os escuchaban de su entorno 925 palabras por hora, mientras que cuando la televisi&oacute;n estaba encendida escuchaban s&oacute;lo 155, es decir, que el est&iacute;mulo se reduc&iacute;a un 85%. Al escuchar menos, tambi&eacute;n vocalizaban menos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd040cac-8dfc-48cc-aa34-3d90767ac62a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd040cac-8dfc-48cc-aa34-3d90767ac62a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd040cac-8dfc-48cc-aa34-3d90767ac62a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd040cac-8dfc-48cc-aa34-3d90767ac62a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd040cac-8dfc-48cc-aa34-3d90767ac62a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd040cac-8dfc-48cc-aa34-3d90767ac62a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cd040cac-8dfc-48cc-aa34-3d90767ac62a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La tapa de Cuentos adaptados publicado en Argentina por La Crujía"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La tapa de Cuentos adaptados publicado en Argentina por La Crujía                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la situaci&oacute;n que genera la tecnolog&iacute;a, aproximadamente el 20% de los ni&ntilde;os entre los 2 y los 3 a&ntilde;os tienen demoras para aprender el lenguaje, y luego persisten con dificultades alrededor del 7% de los ni&ntilde;os de la poblaci&oacute;n general presentan Trastorno del Lenguaje ( TDL)
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;A distintas edades, es posible mencionar diferentes pautas de alarma que pueden hacer sospechar la presencia de una dificultad ling&uuml;&iacute;stica son las siguientes:&nbsp; a los 18-24 meses,&nbsp; la dificultad para seguir &oacute;rdenes como &ldquo;Dame, toma, ven&iacute;, sentate, etc&rdquo;.; luego a los 30 meses, la dificultad para comprender &oacute;rdenes&nbsp; tales como &ldquo;Abr&iacute; la puerta&rdquo; o &ldquo;Tra&eacute; el zapato&rdquo;. Ocasionalmente, puede&nbsp; ocurrir que el nino responda a esas &oacute;rdenes si &eacute;stas&nbsp; repiten mucho y si est&aacute;n asociadas a situaciones cotidianas.&nbsp; Son tambi&eacute;n pautas de alarma la ausencia de estos hitos en la expresi&oacute;n: entre los 18 y 23 meses, la utilizaci&oacute;n de menos de 10 palabras entendibles,&nbsp; a los 24-30 meses, el uso menos de 50 palabras,&nbsp; a los 30 meses, el uso persistente de gestos para hacerse entender en lugar de producir palabras. En esta misma etapa,que&nbsp; el ni&ntilde;o pueda decir n&uacute;meros, colores , letras, etc, pero que no pueda pedir lo que quiera a sus pap&aacute;s, o manifestar si algo le duele. Otro marcador importante en este per&iacute;odo, es repetir todo al pie de la letra, sin interpretar lo que le est&aacute;n diciendo. A los 30-36 meses, no lograr la uni&oacute;n de dos palabras, es decir la falta de habilidad para construir frases.&nbsp; Otra de las pautas de alarma es&nbsp; que el ni&ntilde;o hable, pero que no se entienda lo que dice, si la expresi&oacute;n s&oacute;lo es comprensible para sus pap&aacute;s o ni siquiera para ellos, es preciso consultar.&nbsp; Finalmente, entre los 4 y los 5 a&ntilde;os, que no pueda contar brevemente que hizo en el jard&iacute;n, que no recuerde las palabras, o que hable repetitivamente de un solo tema de su inter&eacute;s son marcadores de dificultad ling&uuml;&iacute;stica comunicativa.
    </p><p class="article-text">
        Algunas recomendaciones para facilitar el desarrollo del lenguaje en ni&ntilde;os, son las que se mencionan a continuaci&oacute;n: hablarles cara a cara&nbsp; y lentamente porque escuchar el lenguaje lentamente y mirando a los labios del interlocutor colabora en la mejor decodificaci&oacute;n verbal; utilizar&nbsp; frases cortas con palabras sencillas es otro factor importante para allanar la comprensi&oacute;n, al igual que acentuar las palabras m&aacute;s importantes de la frase. Siempre que un ni&ntilde;o se&ntilde;ale los objetos, es preciso que el adulto lo nombre, y luego de dos o tres intentos en el que el ni&ntilde;o no repite lo se&ntilde;alado, el adulto debe decir la s&iacute;laba inicial de la palabra para facilitar que el ni&ntilde;o la diga. Cuando el ni&ntilde;o diga la palabra o la frase de manera desdibujada, el adulto debe repetir la palabra o frase bien estructurada, a eso se denomina modelado. En ni&ntilde;os de 3-4 a&ntilde;os, para fomentar la comprensi&oacute;n, es&nbsp; utilizar diferentes situaciones cotidianas para estimularlo y darle peque&ntilde;os comandos para cumplir, del tipo &ldquo;Tr&aacute;eme un vaso&rdquo;, &ldquo;And&aacute; a buscar tus zapatos&rdquo;. Para aprender vocabulario nuevo, adem&aacute;s de las situaciones de la vida cotidiana que se presentan como rutinas, son &uacute;tiles las canciones infantiles en donde se hace menci&oacute;n de temas espec&iacute;ficos como la canci&oacute;n &ldquo;Cabeza, hombros, rodillas, pies&rdquo;, en donde&nbsp; el ni&ntilde;o tenga que se&ntilde;alar y ocasionalmente copiar lo que escucha. Finalmente, la lectura de cuentos&nbsp; simples con im&aacute;genes y acentuar mucho las palabras importantes. Pedirle que se&ntilde;ale los personajes y en la medida que pueda que cuente con sus palabras lo que ve. Cient&iacute;ficamente, est&aacute; comprobado que la lectura de cuentos de padres a hijos es la herramienta m&aacute;s poderosa para adquirir palabras nuevas. Conociendo esta situaci&oacute;n y tratando de colaborar en la estimulaci&oacute;n del lenguaje de ni&ntilde;os con desaf&iacute;os en la comunicaci&oacute;n es que pensamos en la creaci&oacute;n de los Cuentos Adaptados para Curiosas y Curiosos 1 y 2 ( Ed. La Cruj&iacute;a, 2021 y 2022), en donde se presentan los cuentos tradicionales infantiles adaptados desde el punto de vista literario, acompa&ntilde;ados de actividades gr&aacute;ficas que colaboran en la comprensi&oacute;n de la informaci&oacute;n le&iacute;da.
    </p><p class="article-text">
        Es de esperar que este material resulte &uacute;til para la poblaci&oacute;n infantil con desaf&iacute;os en el lenguaje y para aquellos que sin dificultades,&nbsp; que quieran disfrutar de la propuesta.
    </p><p class="article-text">
        <em>VM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Maggio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/desarrollo-lenguaje-ninas-ninos-pautas-alarma-estimulacion_129_9625425.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Oct 2022 10:38:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4c016dc5-5f8e-4537-b024-4e8bad0cff8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1319854" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4c016dc5-5f8e-4537-b024-4e8bad0cff8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1319854" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El desarrollo del lenguaje en niñas y niños, pautas de alarma y de estimulación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4c016dc5-5f8e-4537-b024-4e8bad0cff8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Educación,Lectura,aprendizaje,Dificultades en el aprendizaje,Cuentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Donde brilla el tibio sol]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/brilla-tibio-sol_1_9438535.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1c442ce-db3e-44a2-8247-e4b20db3bd3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Donde brilla el tibio sol"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Barrio, fútbol, padre: el cóctel de Silvina Giaganti para escribir su primera nouvelle, Donde brilla el tibio sol. "Si estoy taciturna me voy a la escritura y si necesito llorar me voy a Independiente", escribe la autora. Editó Mansalva y aquí compartimos el primer capítulo.</p></div><p class="article-text">
        <strong>El lugar donde nac&iacute; no existe m&aacute;s</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nac&iacute; en la Cl&iacute;nica 25 de mayo, que se llamaba as&iacute; por estar en la calle 25 de mayo, en pleno centro de Avellaneda, una duplicaci&oacute;n bastante pr&aacute;ctica en una &eacute;poca sin Waze y sin Google Maps. La &uacute;ltima vez que estuve sentada en los escalones de ese centro m&eacute;dico fue a los diecis&eacute;is o diecisiete, fumando porro con mis amigas y sus novios de ese momento. Uno de ellos se hab&iacute;a lastimado el brazo en una pelea callejera y est&aacute;bamos esperando que su pap&aacute;, m&eacute;dico de la cl&iacute;nica, le pusiera un cabestrillo a su oveja descarriada. Cuando empec&eacute; a escribir este relato me pregunt&eacute; si segu&iacute;a existiendo, hace a&ntilde;os que no camino por ninguna de las calles transversales a Avenida Mitre. Busqu&eacute; en el Street View de Google y en esa cuadra ya no hay nada parecido a una cl&iacute;nica. El lugar donde nac&iacute; no existe m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nac&iacute; el s&aacute;bado 29 de mayo de 1976 a las siete de la tarde; la hora la necesit&eacute; saber con precisi&oacute;n a los veintiocho a&ntilde;os &ndash; la encontr&eacute; en la partida de nacimiento guardada en una caja, revolviendo los cajones del placard de mis padres -. Una astr&oacute;loga, Ariadna se llamaba, me hizo&nbsp; la carta natal y me dijo ten&eacute;s el sol en G&eacute;minis, la luna en G&eacute;minis y el ascendente en Sagitario. Hace un tiempo, Cristina, mi analista con alt&iacute;simos conocimientos de astrolog&iacute;a, repas&oacute; la carta y me coment&oacute; que en el ascendente tengo metido tambi&eacute;n un poco a Capricornio, lo que explicar&iacute;a cierta rigidez, poca flexibilidad y empacamiento. En realidad, tambi&eacute;n estas caracter&iacute;sticas, sumadas a otras que tengo, podr&iacute;an acercarme un poco al asperger o a alg&uacute;n otro trastorno de la personalidad. Cristina -a pesar de varias charlas que tuvimos sobre esto - insiste en no hacerme etiquetado frontal y me parece bien, su mirada es la &uacute;nica que me funciona. Yo, simplemente, creo que soy de pocas ganas o, mejor dicho, tengo muchas ganas pero de pocas cosas. Una vitalidad limitante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con tantas mudanzas, perd&iacute; el cassette de la grabaci&oacute;n de lo que me dijo Ariadna sobre mi carta, un TDK 120; de todos modos, tampoco tendr&iacute;a d&oacute;nde escucharlo. Se me fijaron dos comentarios nom&aacute;s, uno fue que la <em>casa</em> de la vocaci&oacute;n y el trabajo estaba llena de informaci&oacute;n - y recuerdo que me se&ntilde;al&oacute; un mont&oacute;n de s&iacute;mbolos apretados entre dos rayas, que los entend&iacute; tan poco como si me hubiera hecho mirar algas de agua a trav&eacute;s de un microscopio-. Me sugiri&oacute; que me tuviera paciencia, que en alg&uacute;n momento yo iba a conocerme m&aacute;s, a saber qui&eacute;n era; y lo otro que no me olvid&eacute; fue su recomendaci&oacute;n de hacer deporte para que la energ&iacute;a no se me fuera tan a la cabeza. Eso me dijo, <em>ten&eacute;s que tomarte el deporte como una medicaci&oacute;n de por vida</em>. En eso le vengo haciendo caso; mientras que en lo primero me di tanto la cabeza contra la pared para entender qui&eacute;n era, qu&eacute; era lo que quer&iacute;a y me angusti&eacute; tanto para saber c&oacute;mo me las iba a arreglar para encarrilar mi econom&iacute;a, que no repar&eacute; en que parte de la fuerza para llegar a ser lo que se es hay que dejar que la haga el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a que nac&iacute; en pleno centro de Avellaneda, a tres cuadras y media de Mitre, a seis de la sede de Independiente y a trece &ndash;no me acostumbro a llamarlo ni LDA ni Libertadores de Am&eacute;rica (ni siquiera ahora que le adosaron el nombre de Ricardo Enrique Bochini) - de la Doble Visera. A siete cuadras del ENCA, el colegio donde termin&eacute; la secundaria &ndash; despu&eacute;s de pasar por tres colegios y abandonar dos veces, en primero y en tercer a&ntilde;o-; y que par&eacute;, entre los quince y los dieciocho, con mis amigas y sus novios barras de Racing a tres cuadras, en un pool de la calle Marconi, un antro en un primer piso donde se jugaba, se socializaba, se compraba y se tomaba lo que se quisiera. Fue ah&iacute; donde vi por primera vez a un tipo grande inyectarse merca en la vena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo estuvimos en la cl&iacute;nica 25 de mayo hasta que nos fuimos a casa con mi mam&aacute; y con mi pap&aacute;. Un d&iacute;a, Cristina, despu&eacute;s de una sesi&oacute;n imagino que medio dram&aacute;tica, me pidi&oacute; que intentara hablar con mi mam&aacute; sobre el parto, sobre si hab&iacute;a habido alg&uacute;n incidente en el momento de parirme, algo disruptivo, especial, una an&eacute;cdota que volviera espec&iacute;fico el momento, porque hac&iacute;a dos a&ntilde;os ven&iacute;a teniendo sistem&aacute;ticamente el mismo sue&ntilde;o: que estaba muerta. Me despertaba de madrugada con toda la espalda y la nuca mojadas, abr&iacute;a con desesperaci&oacute;n la ventana y las celos&iacute;as y sacaba la cabeza afuera tratando de aspirar todo el aire posible de un saque mientras el coraz&oacute;n me lat&iacute;a con m&aacute;s tensi&oacute;n que las cuerdas del bajo de Simon Gallup en The Hanging Garden.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo otro que no me olvidé fue su recomendación de hacer deporte para que la energía no se me fuera tan a la cabeza. Eso me dijo, &#039;tenés que tomarte el deporte como una medicación de por vida&#039;.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En c&oacute;mo nac&iacute;, agreg&oacute; Cristina, podr&iacute;a estar la clave de ese sue&ntilde;o insistente. Entonces un d&iacute;a me sent&eacute; en la cocina de mi mam&aacute;, le pregunt&eacute; por el d&iacute;a en que nac&iacute; y me dijo que cuando me sac&oacute;, el m&eacute;dico pens&oacute; que estaba muerta porque el color de la piel era gris ceniza y encima no llor&eacute; ni gem&iacute; ni nada. Nac&iacute; muteada. De modo que me agarr&oacute; de las dos piernas, me puso boca abajo y me mantuve silenciosa hasta que pegu&eacute; el primer alarido despu&eacute;s de la segunda o tercera cachetada en la cola. Tambi&eacute;n me cont&oacute; que su &uacute;tero no dilataba bien y que tard&eacute; un mont&oacute;n en salir. Me qued&eacute; pensando en la cantidad de informaci&oacute;n que nuestros padres se guardan, esa caja negra que, de poder tener acceso, nos allanar&iacute;a el camino para entendernos o, tal vez, volvernos m&aacute;s locos.
    </p><p class="article-text">
        En general me cuesta llorar, no s&eacute; si es que reprimo la tristeza y la permuto por bronca y enojo, o si es algo qu&iacute;mico o parte de la estructura familiar. Pero la verdad es que lo que me estuvo pasando en paralelo a esa pesadilla &ndash; y que intent&eacute; encontrarle la vuelta con cartas natales, yoga, revoluciones solares, terapia dos veces por semana, osteopat&iacute;a, nataci&oacute;n &ndash; fue que con mi pareja de ese momento est&aacute;bamos atravesando una crisis debilitante de la que yo sab&iacute;a que no &iacute;bamos a salir, pero ella cre&iacute;a y quer&iacute;a y manifestaba que s&iacute;. Me dec&iacute;a <em>no me importa c&oacute;mo estemos, yo quiero con vos toda la vida</em>. Y yo me preguntaba, me torturaba, &iquest;c&oacute;mo rechazo esta incondicionalidad yo, un perro medio abandonado? Tampoco pod&iacute;a llorar en ese momento, ten&iacute;a el pecho duro como un f&oacute;sil. Durante toda esta ca&iacute;da libre del amor que nos ten&iacute;amos, adem&aacute;s de la pesadilla sistem&aacute;tica que cont&eacute; arriba, se me empezaron a caer mechones enteros de pelo, empec&eacute; a tener ataques de p&aacute;nico en la calle y a o&iacute;r voces que dec&iacute;an mi nombre. Yo tampoco soportaba la idea de no verla morir o de morir sin ella al lado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a not&eacute; que hab&iacute;a algo con lo que pod&iacute;a llorar y aliviar la tensi&oacute;n ps&iacute;quica. Nunca se lo cont&eacute; a nadie porque la estrategia me daba y me sigue dando una mezcla de autocompasi&oacute;n berreta y risa pero al mismo tiempo me recuerda que la pasi&oacute;n es un incendio que desfigura todo. Con distancia, la pasi&oacute;n es un insumo de la s&aacute;tira, caricatura, estereotipo. Sin distancia, mueve la corteza volc&aacute;nica de la psiquis.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5184f390-c64d-4900-8adf-9e5b1d26911b_1-1-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5184f390-c64d-4900-8adf-9e5b1d26911b_1-1-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5184f390-c64d-4900-8adf-9e5b1d26911b_1-1-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5184f390-c64d-4900-8adf-9e5b1d26911b_1-1-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5184f390-c64d-4900-8adf-9e5b1d26911b_1-1-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5184f390-c64d-4900-8adf-9e5b1d26911b_1-1-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5184f390-c64d-4900-8adf-9e5b1d26911b_1-1-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Silvina Giaganti, en la cancha de Independiente."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Silvina Giaganti, en la cancha de Independiente.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En fin, para descargarme empec&eacute; a subir de madrugada al altillo donde estaba mi computadora de escritorio y pon&iacute;a en YouTube <em>Sangre Roja</em>, el documental que Adri&aacute;n Caetano hizo para festejar los cien a&ntilde;os de Independiente; por ah&iacute; pasan las motivaciones que llevaron a sus fundadores a crear el club, los campeonatos ganados en color y en blanco y negro, Erico, Sastre y De la Mata, las copas levantadas, los &iacute;dolos m&aacute;s contempor&aacute;neos y los&nbsp; testimonios de directores t&eacute;cnicos, jugadores y dirigentes. Por ejemplo Garnero diciendo que cuando ve&iacute;a a Bochini de afuera no le parec&iacute;a gran cosa ni algo espectacular, que siempre terminaba haciendo un pase o metiendo un gol con <em>la puntita del bot&iacute;n</em>; pero que cuando jug&oacute; con &eacute;l entendi&oacute; que simplificar es un arte complejo y que dejar a un compa&ntilde;ero en situaci&oacute;n clara de gol seis o siete veces por partido es de <em>rara avis</em>. No una, seis o siete veces.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos cinco minutos, musicalizado con Am&eacute;rica de Nino bravo, Caetano compagin&oacute; un tren de im&aacute;genes de la hinchada, las salidas del equipo a la cancha, el gol de Percudani al Liverpool, el de Bochini que se la pica al arquero de Racing, la emboquillada de Rambert a Boca, algunas jugadas del Palomo, un video de la platea de mujeres de la d&eacute;cada del 50, la copa del 84 levantada por Trossero y Marangoni, Pastoriza jugador y t&eacute;cnico, la remontada contra Talleres en el 77; toda esa &eacute;pica que se empieza a acumular desde la frase <em>donde brilla el tibio sol/con un nuevo fulgor/ dorando las arenas</em>, me hac&iacute;an llorar como un beb&eacute; abandonado en una caja. No tengo idea de por qu&eacute; entrar en contacto con Independiente me genera, me sigue generando el mismo efecto, y tampoco este es un relato para saberlo. S&iacute; s&eacute; que, si estoy taciturna me voy a la escritura y si necesito llorar me voy a Independiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>SG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvina Giaganti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/brilla-tibio-sol_1_9438535.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Sep 2022 03:02:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d1c442ce-db3e-44a2-8247-e4b20db3bd3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="160292" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d1c442ce-db3e-44a2-8247-e4b20db3bd3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="160292" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Donde brilla el tibio sol]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d1c442ce-db3e-44a2-8247-e4b20db3bd3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Deportes,Lectura,Fútbol femenino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Internacional de la Alfabetización: ¿por qué se celebra el 8 de septiembre?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-internacional-alfabetizacion-celebra-8-septiembre_1_9297281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/274ceb8b-e8f7-4380-a0d7-52c77ab08f8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Internacional de la Alfabetización: ¿por qué se celebra el 8 de septiembre?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde 1967, en Argentina y en el mundo se celebra el Día Internacional de la Alfabetización. Su objetivo es recordarle a la ciudadanía la importancia de saber leer y escribir, como factor de dignidad y derechos humanos, para poder avanzar hacia una sociedad más instruida y sostenible.</p></div><p class="article-text">
        Todos los 8 de septiembre se celebra el <strong>D&iacute;a Internacional de la Alfabetizaci&oacute;n</strong>, desde que la <strong>Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas </strong>(ONU) aprobara su conmemoraci&oacute;n en 1967. En este d&iacute;a, se eval&uacute;a c&oacute;mo mejor&oacute; la <strong>tasa de alfabetizaci&oacute;n</strong> en los pa&iacute;ses de la organizaci&oacute;n, para lograr alcanzar sus <strong>Objetivos de Desarrollo Sostenible</strong> y la <strong>Agenda 2030</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En el 2022, el d&iacute;a se celebrar&aacute; bajo el lema &ldquo;<strong>Transformar los espacios de aprendizaje de la alfabetizaci&oacute;n</strong>&rdquo; como una oportunidad para repensar la importancia fundamental de los espacios de aprendizaje de alfabetizaci&oacute;n, en pos de garantizar una <strong>educaci&oacute;n de calidad, equitativa e inclusiva</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En el contexto global actual, se ha <strong>obstaculizado el progreso</strong> de los esfuerzos literarios del mundo. Por la pandemia se tuvieron que <strong>suspender planes de educaci&oacute;n</strong>, acentuando las desigualdades en materia educativa en todo el mundo. Profundizando a&uacute;n m&aacute;s esta brecha, el apoyo y acceso en las <strong>nuevas tecnolog&iacute;as</strong> para continuar aprendiendo no es igual para todos.
    </p><p class="article-text">
        A partir del 2017, se incluy&oacute; la <strong>alfabetizaci&oacute;n digital </strong>como un factor importante en la educaci&oacute;n, ya que es la capacidad que tienen las personas para usar y entender las <strong>nuevas tecnolog&iacute;as comunicacionales</strong>, como es a trav&eacute;s del Internet.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1567498010526978048?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La <strong>Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Educaci&oacute;n, la Ciencia y la Cultura</strong> (UNESCO) dice que es posible que casi 24 millones de estudiantes nunca regresen a la educaci&oacute;n formal. De entre ellos, se prev&eacute; que 11 millones sean <strong>ni&ntilde;as y mujeres j&oacute;venes</strong>. Hoy en d&iacute;a, <strong>773 millones de adultos</strong> no poseen las competencias b&aacute;sicas en lectoescritura.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>alfabetizaci&oacute;n </strong>es fundamental en el mundo contempor&aacute;neo, ya que permite <strong>comunicarnos de forma efectiva </strong>con el mundo, conocerlo y ampliar nuestros conocimientos del mismo. Asimismo, nos ayuda a ser autosuficientes, lograr la <strong>independencia econ&oacute;mica </strong>y ser competitivo en el contexto laboral y la realidad actual.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-internacional-alfabetizacion-celebra-8-septiembre_1_9297281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Sep 2022 03:01:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/274ceb8b-e8f7-4380-a0d7-52c77ab08f8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="171131" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/274ceb8b-e8f7-4380-a0d7-52c77ab08f8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="171131" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Día Internacional de la Alfabetización: ¿por qué se celebra el 8 de septiembre?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/274ceb8b-e8f7-4380-a0d7-52c77ab08f8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[UNESCO,Educación,Derechos,Lectura,ONU]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día del Lector: ¿por qué se celebra el 24 de agosto?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-lector-celebra-24-agosto_1_9261875.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f88234e4-82b0-4ff1-8592-a979d5dd0d96_16-9-discover-aspect-ratio_default_1054729.jpg" width="1277" height="718" alt="Día del Lector: ¿por qué se celebra el 24 de agosto?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 24 de agosto en Argentina se celebra el Día del Lector y la Lectora, en conmemoración al escritor Jorge Luis Borges, quien nació un día como hoy pero de 1899 en Buenos Aires. Es considerado uno de los más grandes escritores argentinos y es reconocido alrededor del mundo por su obra literaria.</p></div><p class="article-text">
        En el&nbsp;2012, la&nbsp;<strong>Ley Nacional 26.754</strong>&nbsp;instituy&oacute; que los <strong>24 de agosto</strong>&nbsp;de cada a&ntilde;o se celebre el&nbsp;<strong>D&iacute;a del Lector</strong>, en conmemoraci&oacute;n y homenaje al natalicio del escritor, poeta y ensayista argentino&nbsp;<strong>Jorge Luis Borges</strong>, considerado una figura clave de la literatura en habla hispana y universal.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de reconocer la obra y trayectoria de Borges, en este d&iacute;a tambi&eacute;n se celebra <strong>la pr&aacute;ctica de la lectura</strong>. La ley tiene el objetivo de &ldquo;<strong>promover la lectura y la democracia a trav&eacute;s de la realizaci&oacute;n en dicha fecha de actos de divulgaci&oacute;n de las letras </strong>y de reconocimiento a la obra y trayectoria de la m&aacute;xima figura de la literatura nacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jorge Francisco Isidoro Luis Borges</strong>&nbsp;naci&oacute; el 24 de agosto de 1899 en Buenos Aires, y muri&oacute; el 14 de junio de 1986 en Ginebra, Suiza, habiendo dejado un important&iacute;simo legado por sus <strong>innumerables cuentos, ensayos, poemas</strong> y hasta guiones de cine. Tambi&eacute;n se desempe&ntilde;&oacute; como profesor, traductor y bibliotecario.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/087198d2-d54b-4f46-905e-921be5686f5c_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/087198d2-d54b-4f46-905e-921be5686f5c_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/087198d2-d54b-4f46-905e-921be5686f5c_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/087198d2-d54b-4f46-905e-921be5686f5c_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/087198d2-d54b-4f46-905e-921be5686f5c_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/087198d2-d54b-4f46-905e-921be5686f5c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/087198d2-d54b-4f46-905e-921be5686f5c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Jorge Luis Borges cumpliría 123 años."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Jorge Luis Borges cumpliría 123 años.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Su trayectoria lo convirti&oacute; en un referente <strong>no solamente de la literatura argentina, sino de la habla hispana y universal</strong>. Aunque hoy destacan &ldquo;<strong>El Aleph</strong>&rdquo; y &ldquo;<strong>Ficciones</strong>&rdquo; como sus obras de mayor renombre, <strong>todos sus escritos han alcanzado grandes niveles de popularidad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Su labor est&aacute; marcada por los conceptos de la posmodernidad, la memoria, la eternidad y la metaficci&oacute;n, estrechamente vinculados a la <strong>literatura filos&oacute;fica</strong>. Adem&aacute;s, los expertos aseguran que su trabajo fue el que impuso y dio origen al <strong>realismo m&aacute;gico </strong>en la literatura hispanoamericana del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Pas&oacute; sus &uacute;ltimos d&iacute;as viajando por el mundo al lado de su esposa, la escritora <strong>Mar&iacute;a Kodama</strong>, y falleci&oacute; a los 86 a&ntilde;os sin haber tenido hijos.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-lector-celebra-24-agosto_1_9261875.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Aug 2022 03:01:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f88234e4-82b0-4ff1-8592-a979d5dd0d96_16-9-discover-aspect-ratio_default_1054729.jpg" length="146732" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f88234e4-82b0-4ff1-8592-a979d5dd0d96_16-9-discover-aspect-ratio_default_1054729.jpg" type="image/jpeg" fileSize="146732" width="1277" height="718"/>
      <media:title><![CDATA[Día del Lector: ¿por qué se celebra el 24 de agosto?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f88234e4-82b0-4ff1-8592-a979d5dd0d96_16-9-discover-aspect-ratio_default_1054729.jpg" width="1277" height="718"/>
      <media:keywords><![CDATA[Jorge Luis Borges,Día del Lector,Lectura,Efemérides]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué cuentos son más apropiados para los niños pequeños, y cómo narrarlos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/cuentos-apropiados-para-ninos-pequenos_1_9184918.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e3bddbf-2a4f-443f-ab14-801d1e695f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué cuentos son más apropiados para los niños pequeños, y cómo narrarlos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los cuentos infantiles no sirven todos para cualquier edad: los personajes, los argumentos, el vocabulario y los propios libros como objetos deben adaptarse a cada etapa de la infancia.</p></div><p class="article-text">
        A ni&ntilde;os y ni&ntilde;as <strong>les encantan los cuentos</strong>. El tiempo que los adultos comparten con ellos mientras les cuentan historias suele ser muy agradable. Y tiene muchos beneficios, adem&aacute;s de ese disfrute: si los peque&ntilde;os se familiarizan desde temprano con esas historias, ser&aacute; m&aacute;s sencillo que luego desarrollen un aut&eacute;ntico amor por los libros y la lectura.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que los adultos no necesitan <strong>ninguna formaci&oacute;n espec&iacute;fica</strong> para narrarles historias: muchos lo hacen o lo han hecho, y no solo con sus propios hijos e hijas, sino tambi&eacute;n con sobrinos, nietos, hijos de amigos, etc. Pero &iquest;qu&eacute; cuentos contar? &iquest;Vale cualquier historia para cualquier ni&ntilde;o o ni&ntilde;a? Eso s&iacute; que puede generar dudas, sobre todo en personas no tan acostumbradas al trato con peque&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Si bien mucha gente se opone a la clasificaci&oacute;n de las historias por edades, se pueden establecer -a grandes rasgos- algunas caracter&iacute;sticas de los tipos de cuentos que m&aacute;s gustan o que resultan <strong>m&aacute;s apropiados en cada etapa de la infancia</strong>. Se detallan a continuaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Hasta los dos a&ntilde;os de edad</h3><p class="article-text">
        Cuando son beb&eacute;s, los peque&ntilde;os todav&iacute;a no son capaces de comprender el sentido de las historias. Pero eso no quiere decir que no disfruten del momento de la lectura. Adem&aacute;s, los libros para beb&eacute;s no incluyen solo un cuento, sino tambi&eacute;n <strong>grandes y coloridas ilustraciones</strong>, que llaman la atenci&oacute;n de los ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s a&uacute;n, los libros tienen un formato grande y resistente, para que los peque&ntilde;os los manipulen sin romperlos (al menos, no se rompen con facilidad). Y muchos de esos vol&uacute;menes incluyen tambi&eacute;n partes para que los beb&eacute;s los <strong>exploren a trav&eacute;s de otros sentidos</strong>: texturas con diferentes rugosidades, aromas, sonidos, partes m&oacute;viles, etc.
    </p><p class="article-text">
        Los textos, adem&aacute;s, deben ser <strong>breves, claros y simples</strong>, con una tipograf&iacute;a grande y si es posible en may&uacute;sculas, y con frases que incluyan rimas, onomatopeyas o repeticiones sencillas. As&iacute; lo explica Judith Franch, especialista en libros y literatura infantil y responsable del blog <a href="http://www.clubpequeslectores.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Club Peques Lectores</a>.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los t&iacute;tulos que cumplen con esos requisitos, por mencionar solo algunos ejemplos, son los de las colecciones 'De la cuna a la luna', de Antonio Rubio y &Oacute;scar Vill&aacute;n (editorial Kalandraka), 'Cuc&uacute;-tras', de Francesca Ferri (SM), y 'Mi primer libro de sonidos', de Marion Billet (Planeta).
    </p><h3 class="article-text">De dos a cuatro a&ntilde;os</h3><p class="article-text">
        Esta es la esta etapa en que ni&ntilde;os y ni&ntilde;as <strong>se apropian del lenguaje</strong>, debido a lo cual los cuentos y las lecturas desempe&ntilde;an un papel fundamental. Siguen siendo importantes las rimas, las onomatopeyas y otros sonidos que a los peque&ntilde;os les resulten graciosos o llamativos, pero las historias ganan relevancia.
    </p><p class="article-text">
        En general, son argumentos simples, con pocos personajes y en algunos casos con el objetivo de <strong>contribuir con cierto aprendizaje</strong> en los ni&ntilde;os. Un ejemplo son las colecciones 'El peque&ntilde;o Edu' y 'La peque&ntilde;a Marina', de la autora belga Linne Bie (Juventud).
    </p><p class="article-text">
        Otras opciones en el mismo sentido son t&iacute;tulos como 'Todos bostezan', de Anita Bijsterbosch (Combel) -que muestra c&oacute;mo una serie de animales se van a dormir y ayuda a que el ni&ntilde;o haga lo mismo-, 'Los cinco sentidos de Nacho', de Liesbet Slegers (Edelvives) y 'El monstruo de colores', de la catalana Anna Llenas (Flamboyant).
    </p><h3 class="article-text">Entre cuatro y cinco a&ntilde;os</h3><p class="article-text">
        En este punto es bueno que los argumentos se hagan un poco m&aacute;s complejos, pues es una &eacute;poca en que <strong>la imaginaci&oacute;n de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as se despliega</strong>. Por eso, los cuentos pensados para esta etapa incluyen hechos maravillosos, transformaciones, exageraciones, personificaci&oacute;n de animales u objetos, etc.
    </p><p class="article-text">
        'Elmer', el &ldquo;elefante multicolor&rdquo; de David McKee (Beascoa), y los libros de Ilan Brenman (el m&aacute;s conocido de los cuales es 'Las princesas tambi&eacute;n se tiran pedos', editado por Algar) son otras buenas posibilidades.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, es a estas edades cuando ni&ntilde;os y ni&ntilde;as suelen disfrutar m&aacute;s de los <strong>cuentos tradicionales</strong>: Caperucita Roja, Cenicienta, Hansel y Gretel, Pulgarcito, etc. Por cierto: la colecci&oacute;n '&Eacute;rase dos veces' les da una vuelta de tuerca y ofrece doce de estos cl&aacute;sicos libres de sexismo y desigualdad entre g&eacute;neros.
    </p><h3 class="article-text">A partir de los cinco a&ntilde;os</h3><p class="article-text">
        Poco a poco los peque&ntilde;os reclaman m&aacute;s variedad y complejidad en las historias. Y en esta etapa valoran mucho la fantas&iacute;a, el humor (sobre todo el escatol&oacute;gico) y poder <strong>identificarse con los protagonistas</strong> de los relatos que les cuentan o les leen.
    </p><p class="article-text">
        Algunos ejemplos de libros apropiados a partir de los cinco a&ntilde;os son 'Orejas de mariposa', de Luisa Aguilar y Andr&eacute; Neves y 'El &aacute;rbol de los recuerdos', de Britta Teckentrup, muy valioso para hablar con los ni&ntilde;os de un tema tan delicado como la muerte de un ser querido.
    </p><p class="article-text">
        Y luego llegar&aacute; el momento en que comiencen a <strong>leer por su cuenta, de forma aut&oacute;noma</strong>. Antes o despu&eacute;s de eso, podr&aacute;n adentrarse en cl&aacute;sicos como 'El principito', 'Alicia en el Pa&iacute;s de las Maravillas', 'Charlie y la f&aacute;brica de chocolate' o 'Harry Potter'.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo contar los cuentos a los ni&ntilde;os peque&ntilde;os?</h3><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de qu&eacute; cuentos contar, existe una serie de premisas que se deben tener en cuenta al momento de narrarles historias. Algunas de esas claves se enumeran a continuaci&oacute;n:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Buscar el tiempo y el lugar oportunos.</strong> De ser posible, se debe elegir un momento en que se prevea que habr&aacute; tiempo suficiente y no se producir&aacute;n interrupciones. Por eso, los minutos antes de dormir son una ocasi&oacute;n muy apropiada. Con respecto al lugar, hay que procurar que sea tranquilo, sin mucho movimiento ni otras distracciones.</li>
                                    <li><strong>Interpretar las historias</strong>, y no solo narrarlas. Es fundamental a&ntilde;adir expresi&oacute;n dram&aacute;tica a los relatos: hacer gestos, modular la voz en funci&oacute;n de cada personaje, pronunciar con claridad, como si se &ldquo;masticara&rdquo; cada palabra.</li>
                                    <li><strong>Utilizar un vocabulario sencillo, claro y comprensible</strong> para el peque&ntilde;o. Si un cuento exige el uso de una palabra poco com&uacute;n, hay que explicarla en t&eacute;rminos sencillos, para que el sentido de la historia no se escape.</li>
                                    <li><strong>Dar participaci&oacute;n al ni&ntilde;o.</strong> Sobre todo, a trav&eacute;s de preguntas para que &eacute;l responda o de canciones que puedan cantar juntos.</li>
                                    <li><strong>Recurrir a todas las herramientas que puedan ser &uacute;tiles.</strong> Dibujos, disfraces, t&iacute;teres, marionetas, instrumentos musicales y muchos otros elementos pueden resultar de gran ayuda al momento de contar cuentos a los ni&ntilde;os. Por eso, cuanto mayor sea la creatividad y el ingenio que los adultos empleen en su rol de cuentacuentos, tanto mejor ser&aacute; la experiencia.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/cuentos-apropiados-para-ninos-pequenos_1_9184918.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Jul 2022 21:20:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7e3bddbf-2a4f-443f-ab14-801d1e695f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="72844" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7e3bddbf-2a4f-443f-ab14-801d1e695f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="72844" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Qué cuentos son más apropiados para los niños pequeños, y cómo narrarlos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7e3bddbf-2a4f-443f-ab14-801d1e695f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,niños,Infancias,Lectura]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
