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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Ringo Starr]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/ringo-starr/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Ringo Starr]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ringo Starr, baterista de The Beatles: “Fuimos hippies a nuestra manera”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/ringo-starr-baterista-the-beatles-hippies-manera_1_11370292.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04ce89fa-12c6-42a4-aa82-1a43e0d20ab3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1981y1286.jpg" width="1200" height="675" alt="Ringo Starr, baterista de The Beatles: “Fuimos hippies a nuestra manera”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El músico acaba de publicar su último disco, 'Crooked Boy', y está a punto de arrancar su nueva gira por Estados Unidos y México</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Peace and love (Paz y amor)&rdquo;,</em> repite insistente <strong>Ringo Starr </strong>desde el otro lado de la pantalla mientras dibuja dos 'ves' con sus dedos. Para todos, para siempre y desde siempre. El que fuera baterista de The Beatles insiste en defender un mensaje que, alcanzado un 2024 marcado por la masacre en Gaza, considera a&uacute;n m&aacute;s pertinente &ldquo;tener presente&rdquo;. &ldquo;Ahora m&aacute;s que nunca&rdquo;, a&ntilde;ade. Lo hace en numerosas ocasiones mientras atiende a los medios sentado en su estudio. El 'hogar' de un talento que sigue explotando m&aacute;s de seis d&eacute;cadas despu&eacute;s de que entrara en su primera banda, Rory and the Hurricanes, en su Liverpool natal. 
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; presentando su nueva gira, con la que a partir del pr&oacute;ximo mi&eacute;rcoles 22 de mayo va a recorrer Las Vegas, M&eacute;xico, Texas y Austin. A finales de abril lanz&oacute; su <em>Crooked boy</em>, su &uacute;ltimo elep&eacute;, compuesto por cuatro canciones: la que le da t&iacute;tulo, <em>February Sky, Adeline</em> y <em>Gonna Need Someone</em>. Y dice que ya tiene preparado el siguiente. Va vestido de negro, lleva un collar del s&iacute;mbolo de la paz, un aro y anteojos de sol. Detr&aacute;s de &eacute;l cuelgan dos guitarras, un teclado y una estrella gigante multicolor. 
    </p><p class="article-text">
        Sus reci&eacute;n estrenados sencillos destilan buen &aacute;nimo, ritmo y energ&iacute;a. &ldquo;Me da igual si mis canciones hablan de que el mundo se volvi&oacute; loco o de que la hierba va a dejar de crecer porque, siempre hay una flor en la esquina&rdquo;, describe sobre el tono que busca en sus temas. &ldquo;Si me escrib&iacute;s una canci&oacute;n, puede haber un momento de baj&oacute;n, pero tiene que haber subida al final, en el medio o donde sea. No me gusta que se queden en lo bajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quiere mostrar el resto del espacio, pero la c&aacute;mara de su computadora es fija. No importa. Describe las paredes llenas de instrumentos y fotograf&iacute;as, lamentando no poder mostrar la habitaci&oacute;n contigua, que guarda &ldquo;todas las bater&iacute;as&rdquo;. Su lugar favorito. En el que m&aacute;s disfruta junt&aacute;ndose con compa&ntilde;eros a grabar y que asegura que tiene &ldquo;el mejor sonido&rdquo;. &ldquo;Si escucharon mis &uacute;ltimos discos lo pudieron comprobar&rdquo;, presume.
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                Los Beatles, en su visita a Madrid en 1965                            </span>
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        &ldquo;Forma parte de mi. Vino en los 60 con los hippies y nosotros nos volvimos y fuimos hippies a nuestra manera&rdquo;, explica sobre la mecha que prendi&oacute; su conciencia pacifista, coincidiendo con los inicios de The Beatles. &ldquo;Fue un gran momento, una gran oportunidad de cambiar el mundo, la gente cambi&oacute; su actitud y fue genial. Y fue por la paz y el amor&rdquo;, comenta. Su petici&oacute;n de &ldquo;paz y amor&rdquo; lleva tambi&eacute;n siendo el pilar de sus celebraciones de cumplea&ntilde;os desde 2008, y volver&aacute; a serlo en la siguiente, el pr&oacute;ximo 7 de julio en el que cumplir&aacute; 84 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La idea surgi&oacute; hace catorce cuando, preguntado por si quer&iacute;a hacer algo especial para sus fans por su fiesta, dijo que lo que quer&iacute;a para ellos era &ldquo;paz y amor&rdquo;. Estaba en Chicago y, al mediod&iacute;a, sali&oacute; a la calle para lanzar ese mensaje ante 100 seguidores. &ldquo;Ahora creo que son ya 26 los pa&iacute;ses que replican este momento por el mundo. &iquest;C&oacute;mo es de incre&iacute;ble?&rdquo;, aplaude. &ldquo;Quiz&aacute;s el pr&oacute;ximo a&ntilde;o sean m&aacute;s y llegue a cada vez m&aacute;s rincones del planeta. La paz y el amor. Ese es el sue&ntilde;o&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Su amistad con Paul McCartney</h3><p class="article-text">
        La m&uacute;sica estuvo siempre ligada a la vida de Starr, cuya infancia y adolescencia estuvieron marcadas por sus problemas de salud. Con seis a&ntilde;os, debido a las complicaciones que le caus&oacute; una peritonitis, estuvo en coma durante diez semanas. Con 13, un resfr&iacute;o se convirti&oacute; en pleures&iacute;a, una inflamaci&oacute;n del revestimiento de los pulmones y el t&oacute;rax, que lo oblig&oacute; a permanecer internado en el Myrtle Street Hospital durante dos a&ntilde;os. All&iacute; fue donde aprendi&oacute; a tocar el tambor en las clases de m&uacute;sica que se impart&iacute;an.
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                The Beatles, en una imagen de archivo tomada en el Palacio de Buckingham                            </span>
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        Al salir le compraron su primera bater&iacute;a, empez&oacute; a tocar en algunos grupos locales y, ya como parte de Rory Storm &amp; The Hurricanes, coincidi&oacute; con The Beatles en Hamburgo. Tras sustituir en varias ocasiones al que fuera el primer baterista del grupo brit&aacute;nico fue el encargado de reemplazarlo tras su expulsi&oacute;n. &ldquo;Siempre pens&eacute; que fue incre&iacute;ble que nos junt&aacute;ramos porque ven&iacute;amos de escuchar el mismo tipo de m&uacute;sica&rdquo;, ensalza.
    </p><p class="article-text">
        A partir de 1962, John Lennon, George Harrison y Paul McCartney &ndash;al que mantiene como &ldquo;gran amigo&rdquo; y con el que volvi&oacute; a componer en numerosas ocasiones&ndash; coparon su d&iacute;a a d&iacute;a hasta que se separaron en 1970. Fueron siete los a&ntilde;os que pasaron desde su <em>Love me do</em> hasta <em>I want you</em>, el &uacute;ltimo tema que los cuatro grabaron juntos. Desde entonces, Ringo Starr continu&oacute; su carrera en solitario, que inaugur&oacute; con <em>Sentimental Journey</em> ese mismo a&ntilde;o; y que contin&uacute;a hasta hoy, tras acumular discos como <em>Goodnight Vienna</em> (1974), <em>Time Tajes Time</em> (1992), <em>Liverpool 8</em> (2008) y <em>Change the World</em> (2021).
    </p><p class="article-text">
        <em>Feeling the Sunlight</em> (2023) es una de los temas en los que volvi&oacute; a trabajar con McCarney. Preguntado por c&oacute;mo fue la experiencia, su primera reacci&oacute;n es responder con iron&iacute;a diciendo que &ldquo;muy duro&rdquo;. Despu&eacute;s explica que el proceso fue el habitual, se enviaron los archivos que iban realizando, grabando en su caso la bater&iacute;a y las voces, para poder ir intercambiando valoraciones.
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                Imagen de archivo de los cuatro integrantes de The Beatles                            </span>
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        &ldquo;Paul particip&oacute; en cuatro de los &aacute;lbumes que compuse en este estudio&rdquo;, explica lamentando que, en el single mencionado, tuvieran que colaborar a distancia. &ldquo;Siempre que pasa por la ciudad le dijo que se traiga el bajo y nos encerramos a tocar. Es un bajista incre&iacute;ble, un hombre incre&iacute;ble y tiene un gran coraz&oacute;n&rdquo;. De hecho, reconoce que tiene especial cari&ntilde;o al Radio City Music Hall por la sorpresa que le dio cuando cumpli&oacute; 70 en pleno concierto: &ldquo;Se subi&oacute; al escenario a cantarme el cumplea&ntilde;os feliz. Nadie me hab&iacute;a dicho que hab&iacute;an estado ensayando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ringo Starr comparte que hasta &ldquo;hace poco&rdquo; desconoc&iacute;a que McCartney ten&iacute;a una c&aacute;mara con la que sac&oacute; una enorme cantidad de fotos cuando a&uacute;n eran The Beatles. &ldquo;Es genial porque yo tengo mi propio &aacute;lbum de fotos y es como si le hubi&eacute;ramos dado la vuelta. De la foto que yo le saqu&eacute; a &eacute;l para ver la que &eacute;l me sac&oacute; a mi, yo a John y &eacute;l a George, por ejemplo&rdquo;, comenta. &ldquo;Fue realmente extra&ntilde;o porque est&aacute;bamos muy unidos. Si lo pens&aacute;, en el 64 la &uacute;nica cosa a la que de verdad pudimos fotografiar fue a nosotros mismos&rdquo;, recuerda.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Debemos a la IA poder haber vuelto a escuchar a John&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Disney+ incorpor&oacute; la semana pasada a su cat&aacute;logo <em>Let it be</em>, el documental que Michael Lindsay-Hogg estrenado originalmente en 1970 y que fue restaurado. Su director introdujo sus c&aacute;maras en los Estudios Twickenham, donde John, George, Paul y Ringo pasaban sus &uacute;ltimas horas juntos. &ldquo;Nunca me entusiasm&oacute; demasiado el original, pero este s&iacute; porque trata solo de unos chicos en avi&oacute;n, la m&uacute;sica y la charla sobre las canciones. Es realmente bueno&rdquo;, valora. Mejores palabras tiene para <em>The Beatles: Get Back,</em> que dirigi&oacute; Peter Jackson en 2021, sobre la grabaci&oacute;n del &aacute;lbum <em>Let it Be</em>, y que se bas&oacute; en las 140 horas de material que Lindsay-Hogg hab&iacute;a grabado para su pel&iacute;cula: &ldquo;Fue incre&iacute;ble&rdquo;.
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    </figure><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a que us&oacute; para ello el art&iacute;fice de la trilog&iacute;a de <em>El se&ntilde;or de los anillos</em> permiti&oacute; que a finales del a&ntilde;o pasado pudiera ver la luz &ldquo;Now and Then&rdquo;, la canci&oacute;n hasta entonces in&eacute;dita de la banda y que pudo ser rescatada con IA. El tema parti&oacute; de una maqueta de John Lennon que Yoko Ono hab&iacute;a custodiado hasta 1994, cuando decidi&oacute; entreg&aacute;rselo a McCarney, Starr y George Harrison, a&ntilde;os antes de que este falleciera en 2001. Poco pudieron hacer con ella entonces, ya que no exist&iacute;a una tecnolog&iacute;a que permitiera separar las pistas y el piano se escuchaba con muy poca calidad. Algo que, tres d&eacute;cadas despu&eacute;s, s&iacute; pudo ser posible. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La IA puede ser muy &uacute;til, lo fue cuando hicimos <em>Now and Then</em>. John est&aacute; ah&iacute; gracias a ella. Peter ten&iacute;a una m&aacute;quina loca con la que pudo subir el nivel de su voz. Y gracias a eso pudimos escucharlo por primera vez, eso hay que agradec&eacute;rselo&rdquo;, reflexiona. &ldquo;S&eacute; que hay mucho miedo a que va a terminar rob&aacute;ndonos el alma. Pero yo no le robar&eacute; el alma a nadie&rdquo;, bromea al respecto, rest&aacute;ndole importancia al asunto.
    </p><p class="article-text">
        <em>LGH/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/ringo-starr-baterista-the-beatles-hippies-manera_1_11370292.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 May 2024 09:31:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ringo Starr, baterista de The Beatles: “Fuimos hippies a nuestra manera”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ringo Starr,Paul McCartney,The Beatles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los Beatles y la posverdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/beatles-posverdad_129_10677173.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/187264ac-4368-4a8a-a426-9af5363bb5ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los Beatles y la posverdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cincuenta y tres años después de la disolución del grupo más grande de todos los tiempos,  los sobrevivientes Paul McCartney y Ringo Starr apelan a la inteligencia artificial para recomponer la que se presenta como su "última canción": "Now and Then". ¿Sobrevive el fuego creativo de los Fab Four?</p></div><p class="article-text">
        <em>La voz &aacute;spera de Lennon flotaba hacia nosotros desde alg&uacute;n lugar lejano y con eco de allende el horizonte, o de la tumba. No me importaba que me volvieran a decir cosas del amor</em>. <strong>Ian McEwan</strong> ubic&oacute; a <strong>Los Beatles</strong> en una temporalidad alternativa que permit&iacute;a volver a reunirlos. Sucede en <em>Machines like me</em>. Estamos nada menos que en 1982: el Reino Unido ha perdido las Malvinas. El dictador <strong>Leopoldo Galtieri</strong> festej&oacute; la victoria armada &ldquo;montado en su caballo blanco bajo una lluvia de confeti en la Avenida 25 de Mayo&rdquo;. Los Beatles hab&iacute;an vuelto al ruedo tras 12 a&ntilde;os de ruptura con el trasfondo de los tambores de guerra. Su &aacute;lbum <em>Love and Lemons</em> era no obstante ridiculizado debido al uso desmesurado de una orquesta sinf&oacute;nica. <em>Ni nosotros quer&iacute;amos que se nos dijera otra vez que lo &uacute;nico que necesit&aacute;bamos era amor, aun en el caso de que fuera cierto, que no lo era</em>, lo impugn&oacute; <em>The Times</em>.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de publicarse la novela nos encontramos con otro retorno de Los Beatles, esta vez supuestamente cierto. &ldquo;Now and Then&rdquo; - de temporalidad tambi&eacute;n alternativa, como veremos- me ha provocado sensaciones encontradas. Una disputa entre la emoci&oacute;n y la raz&oacute;n en cada escucha (y han sido much&iacute;simas). &iquest;Podr&iacute;a ser de otra manera? El pacto que tenemos con esa historia musical no pasa solo por el filtro de un an&aacute;lisis. Nos dejamos llevar por los viejos afectos y el poder de la historia, como si pudiera retomarse en el punto que hab&iacute;a sido clausurada. Una canci&oacute;n desgarradora, &ldquo;God&rdquo;, de Lennon, cerraba en 1970 su primer disco solista con un epitafio y nuevo devenir. <em>The dream is over/ What can I say?/ The Dream is over/ Yesterday/ I was the Dreamweaver/ But now I'm reborn</em>. Ahora, <strong>John Lennon</strong> ha renacido de las cenizas anal&oacute;gicas. Sue&ntilde;o dentro de un sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El veros&iacute;mil admito, no cumple con un requisito fundamental: la interacci&oacute;n c&oacute;mplice, sin&eacute;rgica y a veces r&iacute;spida en el estudio de las dos fuerzas gravitantes de Los Beatles; tampoco los intentos de <strong>George Harrison</strong> de terciar entre Lennon y <strong>Paul McCartney</strong>. John hab&iacute;a grabado en su casa el boceto de &ldquo;Now and Then&rdquo; a los 37 a&ntilde;os y de una manera muy precaria. Se intent&oacute; exhumar la canci&oacute;n a 25 a&ntilde;os de su asesinato con el proyecto <em>Anthology.</em> &ldquo;Hab&iacute;a un zumbido notable y dif&iacute;cil de quitar, a la canci&oacute;n le faltaban estrofas y la banda nunca termin&oacute; la pista de acompa&ntilde;amiento, entre otros problemas, debido principalmente al desagrado de Harrison&rdquo;, record&oacute; el productor <strong>Jeff Lynne</strong>. En 1997, McCartney reconoci&oacute; que los sobrevivientes eran una instancia deliberativa y &eacute;l no pod&iacute;a hacer <em>siempre</em> lo que quer&iacute;a. &ldquo;A George no le gustaba. Siendo los Beatles una democracia, no lo hicimos&rdquo;, dijo a la revista<em> Q.</em> &ldquo;Now and Then&rdquo; constituy&oacute; un <em>Estado de excepci&oacute;n</em> frente a esa democracia imaginaria. 
    </p><p class="article-text">
        II
    </p><p class="article-text">
        Los avances tecnol&oacute;gicos permitieron limpiar el ruido y <em>engordar</em> la voz sobre la base de la AI. A partir de esa premisa, McCartney <em>recompuso </em>&ldquo;Now and Then&rdquo; como hab&iacute;a obrado con el esbozo de &ldquo;Strawbery fields forever&rdquo; en 1967, pese a la ofuscaci&oacute;n de Lennon por los niveles de complejidad que hab&iacute;an sido a&ntilde;adidos. A los 80 a&ntilde;os, Paul intent&oacute; en parte hacer lo mismo y demostrar, como queda en evidencia en el documental <em>Get Back, </em>que<em> </em>era el vector del grupo al menos desde <em>Pepper</em>. Como si nos dijera, una vez m&aacute;s:&nbsp;Los Beatles<em> c&acute;est moi</em>. Claro que esta vez sin John y George, quien apenas hab&iacute;a grabado una guitarra ac&uacute;stica en el primer intento de recuperar a &ldquo;Now and Then&rdquo;. Se quit&oacute; un fragmento de la canci&oacute;n original: <em>I don't wanna lose you, oh no, no/ Abuse you or confuse you/ Oh no, no, sweet darlin'/ But if you have to go, away/ If you have to go, well you the reason. </em>Como el estribillo hab&iacute;a sido cantado una sola vez (&ldquo;now and then I miss you / now and then I want you to be there for me&rdquo;) no qued&oacute; otra que cortar y pegar. 
    </p><p class="article-text">
        McCartney disfraza ese d&eacute;ficit con el primer solo de guitarra, las cuerdas aludidas por McEwan en su novela y la acostumbrada armonizaci&oacute;n vocal. Esta vez, Paul se vio obligado a sumar a los coros a <strong>Ringo Starr</strong> (se filmaron en distintas locaciones). Como se trata de las voces de dos octogenarios debieron ubicarse en la mezcla en un segundo plano. Una muestra de honestidad. No pasaron en ese caso por el remiendo de la AI. McCartney toc&oacute; el slide <em>a lo Harrison,</em> como lo hab&iacute;a hecho con la guitarra el&eacute;ctrica en tiempos <em>beatle</em> por cuestiones de practicidad y para el enervamiento del solista natural, seg&uacute;n el relato de <strong>Geoff Emerick</strong>, el ingeniero de sonido de los Fab Four en <em>Here, There, and Everywhere: My Life Recording the Music of The Beatles. </em>El resultado final a&ntilde;ade, m&aacute;s all&aacute; de su belleza nost&aacute;lgica y perturbadora, un elemento discutible: &ldquo;Now and Then&rdquo; suena con los niveles de compresi&oacute;n del audio en el bajo, el piano, la bater&iacute;a y la misma voz de Lennon. Es la manipulaci&oacute;n del rango din&aacute;mico que se espera de cualquier canci&oacute;n en la actualidad. No una de los Beatles. Quiz&aacute; <strong>George Martin</strong> no lo habr&iacute;a aceptado. Su hijo Giles, a cargo de las masterizaciones de <em>Revolver </em>y <em>The white album</em>, obr&oacute; en la direcci&oacute;n contraria. 
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            </figure><p class="article-text">
        <em>The Guardian </em>estim&oacute; no obstante que la canci&oacute;n &ldquo;final&rdquo; de los <em>fab four</em> &ldquo;es un conmovedor acto de clausura&rdquo;, mucho mejor que &ldquo;Free as a bird&rdquo; y &ldquo;Real love&rdquo;. Los a&ntilde;adidos a un tema que estaba incompleto son &ldquo;perfectos&rdquo;. Los &ldquo;significantes&rdquo; beatles est&aacute;n por todos lados (los caracter&iacute;sticos ataques de las cuerdas y contracantos, el momento instrumenta y el intercambio modal). &ldquo;Si entrecierras los ojos, pod&eacute;s imaginarte que son Los Beatles tocando juntos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; pasa con nuestros o&iacute;dos? La respuesta vibra en el aire: <em>all you need is AI</em>. Ah&iacute; est&aacute; el coraz&oacute;n de un problema que excede la canci&oacute;n. Todo aquello que fundaba la idea grupal, un principio de combusti&oacute;n capaz de encender el fuego creativo, es reemplazado por operaciones a distancia y herramientas. Si los Beatles supusieron una promesa de horizontalizaci&oacute;n creativa que minaba las categor&iacute;as de lo <em>alto</em> y lo <em>bajo</em> en la m&uacute;sica (la tapa de Pepper era su emblema: ah&iacute; pod&iacute;an coexistir <strong>Karl Marx</strong>, <strong>Buster Keaton</strong>, <strong>Edgar Allan Poe </strong>y <strong>Karleinz Stockhausen</strong>) los<em> Beatles</em> de la post verdad extienden una l&iacute;nea de opacidad entre el ser humano y sus artificios: la voz limpia de Lennon, extra&iacute;da con ganancia de un repositorio canta la canci&oacute;n de la nueva antrotecnolog&iacute;a. &ldquo;I know it's true/ It's all because of you&rdquo;. Es como si lo dijera a la misma AI que transform&oacute; su materialidad sobre la base de los par&aacute;metros estipulados (Paul instala esa <em>verdad </em>en los mismos escenarios cuando canta <em>a d&uacute;o </em>con su excompa&ntilde;ero &ldquo;I got a feeling&rdquo;, en una invitaci&oacute;n a tomar el estribillo de &ldquo;Now and Then&rdquo; como certeza: &ldquo;I want you to be there for me/ always to return to me&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        III
    </p><p class="article-text">
        El humanismo de &ldquo;Eleanor Rigby&rdquo;, la disrupci&oacute;n<em> avant-garde </em>de &ldquo;A day in the life&rdquo; son sustituidos por formas de c&aacute;lculo estad&iacute;stico.&nbsp;Tratar&eacute; de explicarme. Hab&iacute;amos escuchado<em> </em>&ldquo;Now and Then&rdquo; <em>antes</em> de que adquiriera entidad como franquicia en las plataformas. Y no hablo necesariamente del demo ni de los grupos amateurs que la hab&iacute;an versionado. Su existencia previa estaba inscrita en el propio campo de probabilidades constituido a lo largo de m&aacute;s de medio siglo, y que podr&iacute;amos definir como <em>lo beatle</em>, algo m&aacute;s que un estilo y un tributo. Lo encontramos en <strong>The Rutles</strong> y<strong> Oasis</strong> o <strong>XTC</strong>, los mejores de todos. Qu&eacute; decir sobre las experiencias solistas de McCartney y Harrison imit&aacute;ndose a s&iacute; mismos. Dos ejemplos: &ldquo;Mi brave face&rdquo; y &ldquo;When we was fab (aqu&iacute; junto con Ringo en la bater&iacute;a y un bajista vestido como la morsa, mientras George invita a la aceptaci&oacute;n: <em>Long time ago when we was fab. But it's all over now, baby blue&rdquo;</em>)&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cincuenta y tres a&ntilde;os despu&eacute;s de la disoluci&oacute;n del m&aacute;s grande grupo de todos los tiempos, y de un historial de repeticiones de repeticiones y acumulaci&oacute;n exponencial de pasado, no hacemos m&aacute;s que constatar que la ucron&iacute;a se consuma a un alto precio simb&oacute;lico (ya se encuentra en YouTube una versi&oacute;n AI de &ldquo;Now and Then&rdquo;, estilo 64). En un momento del video, creemos que Paul lo comprende. La c&aacute;mara lo toma en primer plano. Su mirada destila melancol&iacute;a. Algo nos hiere cuando aparecen en el video los fantasmas de John y George para acompasar el estribillo. Paul y su espectro sonriente. Dos Ringos de diferentes eras tocando a la vez (&iquest;cu&aacute;l es el real si, como los vampiros, no puede reflejarse en el espejo?). Lo <em>arty </em>que distingu&iacute;a a Los Beatles y su condici&oacute;n moderna se ha rendido a lo <em>artificial</em>. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        No deja de ser sugerente que la &ldquo;&uacute;ltima canci&oacute;n&rdquo; coincida con la protesta de actores y guionistas en Hollywood que ha exigido garant&iacute;as frente al avance voraz de la AI y el peligro de ser reemplazados por simulacros. No solo los actores y las voces pueden ser capturadas, clonadas y reinventadas a trav&eacute;s de los <em>deepfakes</em>. Hasta los l&iacute;deres de Estado quedan expuestos a transformarse en cantantes, como ha ocurrido con <strong>Emmanuel Macron</strong>. Dice al respecto el artista pl&aacute;stico y narrador canadiense <strong>Gregory Chatonsky</strong>: este paradigma de la simulaci&oacute;n permanente afectar&iacute;a no s&oacute;lo a las figuras humanas, &ldquo;sino a la propia constituci&oacute;n del tiempo, que a trav&eacute;s de tal resurrecci&oacute;n, muy diferente de la teolog&iacute;a cristiana, nos llevar&iacute;a a un eterno retorno de lo mismo, un eterno retorno idiota que repite la media estad&iacute;stica, a diferencia de la interpretaci&oacute;n de un eterno retorno de la diferencia que Deleuze o Klossowski hab&iacute;an hecho can&oacute;nica, por as&iacute; decirlo&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo no revisar &ldquo;Now and Then&rdquo; a trav&eacute;s de ese prisma?
    </p><p class="article-text">
        Si el Antropoceno designa a la &eacute;poca marcada por el impacto del hombre sobre la tierra, el <em>Algoroceno</em> incorpora una redefinici&oacute;n aceleracionista al desastre. El reservorio digital que amontonan las computadoras puede, de la mano de la inteligencia artificial, constituirnos a nosotros mismos en simulacros de John y Paul. Aquello de <em>Lennon vive </em>ya no remite a un modo de conmemoraci&oacute;n: es factible <em>ser</em> beatles por un d&iacute;a o hacer que<strong> Javier Milei </strong>o <strong>Kurt Cobain</strong> interpreten &ldquo;I love her&rdquo;. El pacto de verosimilitud que emerger&iacute;a en cada circunstancia es aterrador. M&uacute;sica y <em>fake news </em>encuentran en este camino su convergencia. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        A partir de estos mismos procedimientos y acuerdos de escucha los <em>Beatles</em> podr&aacute;n autogenerarse sobre la base de la informaci&oacute;n almacenada y el programa m&aacute;s <em>imaginativo</em>, continuar despu&eacute;s de que los fans se esfumen de la faz de la tierra, o lo que queda de ella. Ser&aacute;n hijos de la estad&iacute;stica y las configuraciones que faciliten la permanencia por otros medios:&nbsp;series de series, m&uacute;sicas de m&uacute;sicas imitando al mundo pret&eacute;rito. Si fuera as&iacute;, nunca habr&iacute;a un &uacute;ltimo beatle (como en aquel cuento de Leopoldo Marechal). Las especies vivas desaparecen en proporciones y a una velocidad nunca vistas en la Tierra como consecuencia de las actividades t&eacute;cnicas. Los <em>fab</em>, en cambio, podr&iacute;an permanecer en estado latente en un banco de datos.
    </p><p class="article-text">
        IV
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es s&oacute;lo que estemos ense&ntilde;ando a las IA a crear im&aacute;genes, textos y sonidos que se parezcan a nosotros, es que nosotros nos parecemos a ellas y que, en relaci&oacute;n con el discurso reaccionario, no queremos otra cosa que alienarnos activamente. No creemos en hacer legible la IA mediante la transparencia del c&oacute;digo, ni en aislarnos de estos flujos para recuperar una autonom&iacute;a y una soberan&iacute;a imaginarias. Queremos experimentar que lo que creemos ser es tambi&eacute;n un producto de la tecnolog&iacute;a y de su parad&oacute;jica reproducci&oacute;n. Somos su recuperaci&oacute;n&rdquo;, reflexiona Chatonsky al analizar la reciente presentaci&oacute;n de la cantante belga <strong>Ang&egrave;le </strong>en el festival del diario de izquierdas, <em>L&acute;Humanit&eacute;</em>, en Par&iacute;s. Ella subi&oacute; al escenario precedida por uno de los efectos incontenibles de esta normalidad. 
    </p><p class="article-text">
        En agosto pasado, un productor afincado en Nancy, <strong>Lnkhey</strong>, public&oacute; en YouTube una remezcla de una canci&oacute;n de dos raperos franceses, &ldquo;Saiyan&rdquo;, pero con la voz clonada de Ang&egrave;le.&nbsp;Lnkhey utiliz&oacute; el software libre Retrieval-based-Voice. El artilugio fue escuchado por millones de personas. &ldquo;No s&eacute; qu&eacute; pensar de la inteligencia artificial, me parece una locura, pero al mismo tiempo temo por mi trabajo merde&rdquo;, reaccion&oacute; la cantante en Tik Tok. Acto seguido, hizo <em>playback</em> sobre su <em>propia</em> voz simulada. Ang&egrave;le recibi&oacute; tantos pedidos en las redes que finalmente, al subir al escenario parisino, el 17 de septiembre, cant&oacute; por fin &ldquo;Saiyan&rdquo;, de <strong>Gazo</strong> y <strong>Heuss l'Enfoir&eacute;</strong>. El p&uacute;blico, entusiasmado, sum&oacute; su coro mientras filmaba la escena y se autofilmaba. 
    </p><p class="article-text">
        La AI carece (por ahora) de una teor&iacute;a del gusto. Es una fuerza replicante que puede pasar de Lennon a <strong>Bad Bunny</strong>. El reguetonero acaba de estallar de ira al constatar que una canci&oacute;n que utiliza su voz y la de <strong>Daddy Yankee</strong> de manera artificial tuvo un rotundo &eacute;xito. &ldquo;Si a ustedes les gusta esa mierda de canci&oacute;n que est&aacute; viral en TikTok, s&aacute;lganse de este grupo ahora mismo. Ustedes no merecen ser mis amigos&rdquo;, se enfureci&oacute; en su canal de difusi&oacute;n. &ldquo;Slowly, slowly, la nostalgia est&aacute; viniendo&rdquo;, se canta. El bodrio circul&oacute; precisamente bajo el t&iacute;tulo de &ldquo;NostalgIA&rdquo;, con millones de reproducciones. 
    </p><p class="article-text">
        El compositor acad&eacute;mico <strong>Daniele Ghisi </strong>hizo algo parecido para el espect&aacute;culo La Fabrique des Monstres: generar texturas musicales mediante modelos generativos de un corpus de Lieders contempor&aacute;neos. Un modelo inform&aacute;tico se someti&oacute; a un proceso de aprendizaje. Lo monstruoso como un capital intercambiable.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        V
    </p><p class="article-text">
        Poseer una voz, una imagen.
    </p><p class="article-text">
        La literatura nos ha ofrecido algunas anticipaciones. En <em>Le Ch&acirc;teau des Carpathes</em>, <strong>Julio Verne</strong>, cuenta los esfuerzos delirantes de un mel&oacute;mano, el Bar&oacute;n de Gortz, de mantener viva a su cantante l&iacute;rica preferida, Stilla. La electricidad y la mec&aacute;nica, portentos de fines del siglo XXI le permitir&aacute;n preservar su voz. El diletante Gortz hab&iacute;a entrado en desesperaci&oacute;n al enterarse que ella iba a abandonar la escena musical y convertirse en la esposa del conde Franz T&eacute;lek. Un cient&iacute;fico loco, Orfanik le propuso recoger por medio de aparatos fonogr&aacute;ficos, los principales trozos de su repertorio.
    </p><p class="article-text">
        <em>Estos aparatos estaban maravillosamente perfeccionados en aquella &eacute;poca, y Orfanik los hab&iacute;a hecho tan magn&iacute;ficos, que la voz humana no sufr&iacute;a alteraci&oacute;n alguna, ni en su encanto ni en su pureza. </em>
    </p><p class="article-text">
        Como si se tratara de una digitalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; fue como en sus placas se grabaron cavatinas, trozos de &oacute;pera y de concierto, as&iacute; como las melod&iacute;as previas a la muerte de Stilla mientras se presentaba en un teatro napolitano. Su canto truncado. Gortz se encerr&oacute; en su castillo de los C&aacute;rpatos, y all&iacute;, cada noche, pod&iacute;a escucharla adem&aacute;s de verla por un juego de espejos reflectantes de un cuadro hiperrealista de la cantante <em>con </em>su cabellera suelta y los brazos tendidos hacia el cielo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Les cuesta admitir un sistema de reproducci&oacute;n de vida, tan mec&aacute;nico y artificial? </em>Quien habla as&iacute; no es Orfanik sino otro cient&iacute;fico, d&eacute;cadas m&aacute;s tarde, y lo hace en <em>La invenci&oacute;n de Morel,</em> de <strong>Adolfo Bioy Casares</strong>. El personaje principal, el Fugitivo, comienza a descubrir lo que sucede en la isla cuando el inventor revela a los turistas que ha estado grabando sus acciones de la semana anterior con una m&aacute;quina de su invenci&oacute;n que es capaz de reproducir la realidad. La grabaci&oacute;n capturar&aacute; sus almas. Al reproducirla, podr&aacute;n revivir esa semana para siempre.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Anota Morel en su diario algo que resuena en &ldquo;Now and Then&rdquo;:
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;No debe llamarse vida lo que puede estar latente en un disco, lo que se revela si funciona la m&aacute;quina del fon&oacute;grafo, si yo muevo una llave? &iquest;Insistir&eacute; en que todas las vidas, como los mandarines chinos, dependen de botones que seres desconocidos pueden apretar? Y ustedes mismos, cu&aacute;ntas veces habr&aacute;n interrogado el destino de los hombres, habr&aacute;n movido las viejas preguntas: &iquest;Ad&oacute;nde vamos? &iquest;En d&oacute;nde yacemos, como en un disco m&uacute;sicas inauditas, hasta que Dios nos manda nacer?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Gilbert]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/beatles-posverdad_129_10677173.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Nov 2023 03:01:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Beatles y la posverdad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Los Beatles,John Lennon,Paul McCartney,George Harrison,Ringo Starr,Ian McEwan,Inteligencia Artificial,George Martin,Kurt Kobain]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paul McCartney recupera con IA una canción inédita de Los Beatles que George Harrison calificó como “basura”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/paul-mccartney-recupera-ia-cancion-inedita-beatles-george-harrison-califico-basura_1_10292357.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94ba38ca-bde2-4912-99f1-e076a705e88f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x982y748.jpg" width="1200" height="675" alt="George Harrison, Paul McCartney, John Lennon y Ringo Starr, miembros de Los Beatles, en una imagen de archivo."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La BBC estima que se trata de una composición de John Lennon llamada "Now and then", que data de 1978 e intentó utilizarse para el recopilatorio "Anthology 3" pero se descartó por la mala calidad del audio.</p><p class="subtitle"> Villano Antillano: “Ser neutral no es la posición de un artista real” </p></div><p class="article-text">
        <strong>Paul McCartney</strong>, el legendario m&uacute;sico de 80 a&ntilde;os, <a href="https://www.bbc.com/news/entertainment-arts-65881813" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">admiti&oacute; este martes en la BBC</a> que se recurri&oacute; a la <strong>Inteligencia Artificial </strong>(IA) para ayudar a crear &ldquo;<strong>el disco final de Los Beatles</strong>&rdquo;, con voz del fallecido <strong>John Lennon</strong>. McCartney dijo que utiliz&oacute; esta tecnolog&iacute;a puntera para &ldquo;<strong>sacar</strong>&rdquo; la voz de Lennon de una antigua demo o maqueta, para poder completar una canci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>La acabamos de terminar y se lanzar&aacute; este a&ntilde;o</strong>&rdquo;, explic&oacute; el exintegrante de &ldquo;<strong>los cuatro de Liverpool</strong>&rdquo; [<a href="https://www.bbc.co.uk/sounds/play/p0ftvczc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute; el audio del programa</a>]. Si bien no nombr&oacute; el t&iacute;tulo de la canci&oacute;n, la BBC estima que se tratar&iacute;a de una composici&oacute;n de Lennon llamada <em><strong>Now and then</strong></em><em>,</em> que data de 1978.
    </p><p class="article-text">
        Esa composici&oacute;n, que McCartney hab&iacute;a recibido de la viuda de Lennon, <strong>Yoko Ono</strong>, se hab&iacute;a considerado en un principio como parte de una recopilaci&oacute;n de material de Los Beatles en 1995. Sin embargo, seg&uacute;n McCartney, <strong>George Harrison </strong>hab&iacute;a admitido que la canci&oacute;n era una &ldquo;<strong>basura</strong>&rdquo; y se neg&oacute; a trabajar en ella.
    </p><h3 class="article-text">El t&iacute;tulo era malo</h3><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>No ten&iacute;a un t&iacute;tulo muy bueno, necesitaba un poco de reelaboraci&oacute;n, pero ten&iacute;a un verso hermoso y John lo cantaba</strong>&rdquo;, declar&oacute;. &ldquo;<strong>A George no le gust&oacute;. Siendo Los Beatles una democracia, no lo hicimos</strong>&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La BBC dice que el punto de inflexi&oacute;n lleg&oacute; con el documental <em><strong>Get Back</strong></em> de <strong>Peter Jackson</strong>, de hace unos a&ntilde;os, que entren&oacute; a los ordenadores para reconocer las voces de Los Beatles y separarlas de los ruidos de fondo, e incluso de sus propios instrumentos, para crear un audio &ldquo;<strong>limpio</strong>&rdquo;. &ldquo;<strong>&Eacute;l fue capaz de sacar la voz de John de un casete peque&ntilde;o</strong>&rdquo;, dijo McCartney a <em>Radio 4 </em>sobre Peter Jackson.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Ten&iacute;amos la voz de John y un piano y pod&iacute;a separarlos con IA. </strong>Le dicen a la m&aacute;quina: 'Esa es la voz. Esta es una guitarra. Saca la guitarra&rdquo;, explic&oacute; el m&uacute;sico. As&iacute;, se pudo tomar la voz de John Lennon y obtenerla pura a trav&eacute;s de esta IA, afirm&oacute; McCartney quien admiti&oacute;, no obstante, que otras aplicaciones de IA suponen un motivo de preocupaci&oacute;n: &ldquo;<strong>Da un poco de miedo pero es emocionante, porque es el futuro. Tendremos que ver a d&oacute;nde nos lleva</strong>&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        McCartney habl&oacute; de la IA antes de <a href="https://www.npg.org.uk/whatson/exhibitions/2023/paul-mccartney-photographs-1963%E2%80%9364-eyes-of-the-storm/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">una exposici&oacute;n de fotograf&iacute;as suyas</a> que estar&aacute; abierta al p&uacute;blico a finales de este mes en la <strong>National Portrait Gallery </strong>de Londres, titulada <em><strong>Los ojos de la tormenta</strong></em><em>.</em> La exposici&oacute;n presenta retratos tomados por McCartney con su propia c&aacute;mara, entre diciembre de 1963 y febrero de 1964, cuando Los Beatles fueron catapultados a la fama. Las im&aacute;genes tomadas por McCartney recogen numerosos momentos &iacute;ntimos de los integrantes de la banda, y ofrecen una mirada &uacute;nica sobre el ambiente, la personalidad y la manera en que los m&uacute;sicos percib&iacute;an el fen&oacute;meno de la <em><strong>beatleman&iacute;a</strong></em><em> </em>que estaba creciendo. Las fotograf&iacute;as tambi&eacute;n est&aacute;n recogidas en el libro <em><strong>1964. Los ojos de la tormenta</strong></em>.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE / elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/paul-mccartney-recupera-ia-cancion-inedita-beatles-george-harrison-califico-basura_1_10292357.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jun 2023 23:54:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paul McCartney recupera con IA una canción inédita de Los Beatles que George Harrison calificó como “basura”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia Artificial,Los Beatles,The Beatles,Paul McCartney,John Lennon,Ringo Starr,George Harrison]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Shakira y Elton John a Ringo Starr y Bernie Ecclestone: las celebridades con sociedades en paraísos fiscales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/pandora-papers/shakira-elton-john-ringo-starr-bernie-ecclestone-celebridades-sociedades-paraisos-fiscales_1_8366146.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ddb7381-91a8-47ea-b331-3ab68c9f3917_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Shakira y Elton John a Ringo Starr y Bernie Ecclestone: las celebridades con sociedades en paraísos fiscales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las estrellas de la música y el deporte también aparecen en los documentos de 14 proveedores offshore de la nueva filtración. Controlan compañías offshore en las Islas Vírgenes Británicas (BVI), Panamá, Bahamas y otros paraísos fiscales para gestionar sus fortunas. Algunos aseguraron que las declararon ante las autoridades de sus países, como el escritor Vargas Llosa o la modelo Claudia Schiffer.</p></div><p class="article-text">
        Shakira, Ringo Starr, Mario Vargas Llosa, Elton John, Julio Iglesias, Claudia Schiffer y Bernie Ecclestone, entre otras muchas celebridades, tienen algo en com&uacute;n. Todos controlan compa&ntilde;&iacute;as offshore en las Islas V&iacute;rgenes Brit&aacute;nicas (BVI), Panam&aacute;, Bahamas y otros para&iacute;sos fiscales para gestionar sus fortunas y disfrutar de aviones, mansiones y hasta clubes de f&uacute;tbol lejos del escrutinio p&uacute;blico y, en no pocas ocasiones, de las autoridades tributarias.
    </p><p class="article-text">
        La din&aacute;mica suele repetirse: la estrella contrata los servicios de un bufete contable o jur&iacute;dico que completa los tr&aacute;mites que le permiten gozar de los beneficios del anonimato para comprar activos y, a menudo, pagar menos impuestos. Porque, aunque declaren sus riquezas, a menudo lo hacen en lugares de tributaci&oacute;n baja o nula, con el perjuicio social de esa decisi&oacute;n. Seg&uacute;n el Fondo Monetario Internacional (FMI), los para&iacute;sos fiscales les cuestan a los gobiernos por a&ntilde;o entre US$500.000 y US$600.000 millones en impuestos corporativos, m&aacute;s otros US$200.000 millones en impuestos personales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), los paraísos fiscales les cuestan a los gobiernos por año entre US$500.000 y US$600.000 millones en impuestos corporativos, más otros US$200.000 millones en impuestos personales.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los nombres de varios ricos y famosos aparecen junto a los detalles de sus pr&aacute;cticas offshore entre los m&aacute;s de 11,9 millones de documentos de los Pandora Papers, la nueva filtraci&oacute;n global del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigaci&oacute;n (ICIJ, por sus siglas en ingl&eacute;s) que integra <strong>elDiarioAR</strong> junto a <em>La Naci&oacute;n</em> e <em>Infobae</em>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Julio Iglesias es uno de los cantantes de fama mundial que aparece en los documentos de Pandora Papers.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Shakira</h3><p class="article-text">
        Shakira se destaca entre esas celebridades. Entre otros motivos, porque ya tropez&oacute; con la piedra offshore. Durante a&ntilde;os, la cantante colombiana manej&oacute; sus negocios globales a trav&eacute;s de para&iacute;sos fiscales, pero terminaron por causarle problemas. En julio de este a&ntilde;o, un juez espa&ntilde;ol concluy&oacute; que hab&iacute;a evidencias suficientes para que sea juzgada por la presunta evasi&oacute;n de US$16,4 millones entre 2012 y 2014. Y seg&uacute;n la agencia a cargo de sus relaciones p&uacute;blicas, la cantante ya pag&oacute; los impuestos adeudados en cuanto supo de esa deuda.
    </p><p class="article-text">
        Pandora Papers muestran formularios de solicitud para tres compa&ntilde;&iacute;as offshore a nombre de Shakira a partir de 2019, a medida que avanzaba la investigaci&oacute;n fiscal. Estos documentos se utilizan normalmente para incorporar nuevas empresas, pero representantes de Shakira dijeron en un comunicado al socio de medios del ICIJ La Sexta que las empresas se incorporaron muchos a&ntilde;os antes, antes de que Shakira fuera residente en Espa&ntilde;a, y que los formularios eran parte del proceso. de transferir las empresas a otro despacho de abogados para su disoluci&oacute;n. Dijeron que las empresas no tienen ingresos ni actividades.
    </p><p class="article-text">
        Sus representantes tambi&eacute;n le dijeron a El Pa&iacute;s, un socio de medios del ICIJ, que la cantante utiliz&oacute; compa&ntilde;&iacute;as offshore porque la mayor&iacute;a de sus ingresos provienen de fuera de Espa&ntilde;a y que las autoridades fiscales espa&ntilde;olas conocen todas sus empresas. Shakira parece seguir los pasos de Julio Iglesias, el cantante devenido tit&aacute;n inmobiliario que con una fortuna estimada en US$936 millones controla m&aacute;s de 20 compa&ntilde;&iacute;as, como &ldquo;G-450 Holding Limited&rdquo;, tambi&eacute;n en las Islas V&iacute;rgenes Brit&aacute;nicas. Pero en su caso, el cantante espa&ntilde;ol las coloc&oacute; a nombre de su abogado, Russell L. King, seg&uacute;n detall&oacute; la firma de servicios corporativos y societarios, Trident, en un correo electr&oacute;nico corporativo que forma parte de los Pandora Papers.
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            <span class="title">
                La investigación Pandora Papers, en números.                            </span>
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        Ocho de esas compa&ntilde;&iacute;as offshore, por ejemplo, sirvieron para que Iglesias comprara propiedades en Miami y los alrededores desde 2008, seg&uacute;n pudo verificarse en los registros de la propiedad inmueble de esa ciudad, al igual que en un peque&ntilde;o enclave del estado de Florida llamado &ldquo;Indian Creek Island&rdquo;, m&aacute;s conocido como &ldquo;el b&uacute;nker de los billonarios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Consultado por The Miami Herald, socio de ICIJ en esta investigaci&oacute;n, King se abstuvo de dar detalles. Dijo que no ten&iacute;a &ldquo;la libertad para discutir cualquier contacto que pueda haber tenido con clientes actuales o del pasado&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El Caballero ingl&eacute;s</strong></h3><p class="article-text">
        Elton John tampoco se queda atr&aacute;s. El caballero del Imperio Brit&aacute;nico acumula una fortuna de US$530 millones y controla una docena de compa&ntilde;&iacute;as en Islas V&iacute;rgenes Brit&aacute;nicas que reciben dividendos provenientes de sus muchas fuentes de ingresos. Pero con una particularidad, varias de esas sociedades llevan los nombres de los shows que demostraron su talento: &ldquo;WAB Lion King Ltd&rdquo; o &ldquo;HST Billy Elliot Ltd&rdquo;, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con su representante, Elton John tendr&iacute;a todo declarado ante las autoridades tributarias del Reino Unido. Pero en su caso, su objetivo no ser&iacute;a pagar menos impuestos, sino la discreci&oacute;n de sus operaciones comerciales, seg&uacute;n el profesor de pr&aacute;ctica contable en la Escuela de Administraci&oacute;n de Empresas de la Universidad de Sheffield, Richard Murphy. 
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                Elton John, en uno de sus últimos videos publicados en su cuenta de Twitter.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Mansiones, aviones y un club</strong></h3><p class="article-text">
        Ringo Starr, con una fortuna estimada en alrededor de US$400 millones, cre&oacute; dos sociedades en las Bahamas para comprar propiedades, incluyendo una mansi&oacute;n en Los &Aacute;ngeles que qued&oacute; a nombre de &ldquo;Rectory Holdings Ltd&rdquo;. Tambi&eacute;n mont&oacute; al menos cinco fideicomisos en Panam&aacute;, tres de los cuales se vinculan a p&oacute;lizas de seguro con sus hijos como beneficiarios, m&aacute;s otro que concentra sus ganancias por regal&iacute;as y actuaciones en vivo. Consultados por ICIJ, sin embargo, sus representantes declinaron responder preguntas.
    </p><p class="article-text">
        El otrora referente ineludible de la F&oacute;rmula 1, Bernie Ecclestone, recurri&oacute; a los para&iacute;sos fiscales para comprarse un club de f&uacute;tbol en Londres. Fue tras lidiar con una investigaci&oacute;n tributaria en el Reino Unido durante nueve a&ntilde;os y pagar US$100 millones en 2014, en Alemania, para quitarse un juicio por sobornos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Mario Vargas Llosa informó que declaró su offshore ante el fisco y la cerró en 2017."
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                Mario Vargas Llosa informó que declaró su offshore ante el fisco y la cerró en 2017.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ecclestone, junto al ex due&ntilde;o del equipo Renault en la F1, Flavio Briatore &ndash;quien fue condenado por evadir US$5,5 millones en 2018-, utiliz&oacute; una compa&ntilde;&iacute;a de Islas V&iacute;rgenes Brit&aacute;nicas llamada &ldquo;Sarita Capital Investment&rdquo; para comprar el Queens Park Rangers en 2007 por US$28,2 millones. 
    </p><p class="article-text">
        Consultado por ICIJ, Ecclestone no dio mayores precisiones sobre la operaci&oacute;n comercial. Afirm&oacute; que particip&oacute; como un favor que le hizo a Briatore y que su nombre se us&oacute; para atraer potenciales inversores. Briatore, en tanto, no respondi&oacute; los llamados.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Vargas Llosa y regal&iacute;as discretas</strong></h3><p class="article-text">
        Distinto es el caso de Vargas Llosa. El escritor recurri&oacute; a &ldquo;Melek Investing Ltd&rdquo;, una sociedad tambi&eacute;n constituida en Islas V&iacute;rgenes Brit&aacute;nicas, para invertir las regal&iacute;as de sus libros en &ldquo;acciones y bonos&rdquo;. Consultado por el diario <strong>El Pa&iacute;s </strong>de Espa&ntilde;a, su representante confirm&oacute; la informaci&oacute;n, aunque aclar&oacute; que la declar&oacute; ante el fisco y la cerr&oacute; en 2017.
    </p><p class="article-text">
        La ex supermodelo Claudia Schiffer tambi&eacute;n respondi&oacute; las preguntas de ICIJ a trav&eacute;s de sus abogados. Dijo que declar&oacute; todas sus operaciones offshore &ndash;con, por ejemplo, &ldquo;Brewer Finance Limited&rdquo; o &ldquo;Crimson Rosella Finance Limited&rdquo;- ante las autoridades tributarias del Reino Unido, incluidas sus seis compa&ntilde;&iacute;as y un fidecomiso, todo registrado en Islas V&iacute;rgenes Brit&aacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Editado por el equipo argentino de ICIJ.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Pandora Papers</strong></em><em> es una colaboraci&oacute;n global entre </em><em><strong>elDiarioAR </strong></em><em>y el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigaci&oacute;n (</em><a href="https://twitter.com/ICIJorg?ref_src=twsrc%5Egoogle%7Ctwcamp%5Eserp%7Ctwgr%5Eauthor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>@ICIJorg</em></a><em>) sin fines de lucro. Si te gusta el periodismo como este, </em><a href="https://checkout.fundjournalism.org/memberform?org_id=icij&amp;amount=50&amp;campaign=7015G000001qQt9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>haz </em></a><a href="https://checkout.fundjournalism.org/memberform?org_id=icij&amp;amount=50&amp;campaign=7015G000001qQt9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una donaci&oacute;n al ICIJ para apoyarlo</a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En </em><em><strong>elDiarioAR</strong></em><em> creemos que la sociedad necesita informaci&oacute;n confiable guiada por el inter&eacute;s p&uacute;blico. Por eso nos comprometemos a publicar art&iacute;culos elaborados con rigurosidad y profesionalismo, para sostenerlo necesitamos el apoyo econ&oacute;mico de las y los lectores. Para apoyarnos, </em><a href="https://usuarios.eldiarioar.com/hacete_socio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>pod&eacute;s asociarte en este </em></a><a href="https://usuarios.eldiarioar.com/hacete_socio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">link.</a>
    </p><p class="article-text">
        <em>ED</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación*]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Oct 2021 21:00:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Shakira y Elton John a Ringo Starr y Bernie Ecclestone: las celebridades con sociedades en paraísos fiscales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pandora Papers,Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación,ICIJ,Elton John,Vargas Llosa,Julio Iglesias,Shakira,Bernie Ecclestone,Ringo Starr,Claudia Schiffer]]></media:keywords>
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