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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Gabriela Wiener]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/gabriela-wiener/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Gabriela Wiener]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Gabriela Wiener: “¿Cuándo nos vamos a atrever a ser una izquierda verdaderamente revolucionaria?”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/gabriela-wiener-atrever-izquierda-verdaderamente-revolucionaria_128_11763056.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/724ab2ab-0deb-44fc-b0d5-6cfb095e33a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x629y723.jpg" width="1200" height="675" alt="Gabriela Wiener: “¿Cuándo nos vamos a atrever a ser una izquierda verdaderamente revolucionaria?”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Atusparia', un relato sobre una militante política en la izquierda, es el título de la nueva novela de la escritora peruana. "La izquierda mundial está en un momento defensivo, como de repliegue. El libro apuesta por volver a las utopías, a reenamorarnos de las nociones revolucionarias que nos pueden sacar de este estado tan paralizante", afirma en esta entrevista.</p></div><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os despu&eacute;s del &eacute;xito de <em>Huaco retrato</em>, el libro con el que qued&oacute; finalista del Booker Prize Internacional y el PEN Am&eacute;rica, la escritora peruana residente en Madrid Gabriela Wiener regresa con la novela <em>Atusparia</em>. Una historia de iniciaci&oacute;n protagonizada por una mujer que vive en sus carnes la deriva pol&iacute;tica de su pa&iacute;s desde el lado pol&iacute;tico de la izquierda. Una posici&oacute;n que requiere grandes dosis de romanticismo y valent&iacute;a, sobre todo si se abraza la causa m&aacute;s dif&iacute;cil de todas: la de quienes han sufrido durante siglos sin que nadie se acuerde siquiera de sus nombres.
    </p><p class="article-text">
        Atusparia viene de Pedro Pablo Atusparia, un dirigente ind&iacute;gena que lider&oacute; la Rebeli&oacute;n de Huaraz en 1885, cuando los campesinos tomaron las armas para luchar contra el restablecimiento del impuesto ind&iacute;gena durante la crisis de la posguerra en el Pac&iacute;fico. Su esp&iacute;ritu est&aacute; presente durante todo el transcurrir del relato: as&iacute; se llama el colegio donde estudia la protagonista y ser&aacute; su nombre de militante durante su carrera pol&iacute;tica, truncada por el <em>lawfare</em> de un sistema que consigue llevarla a la c&aacute;rcel. Y no a una cualquiera, sino a un penal al aire libre del que, parad&oacute;jicamente, parece imposible fugarse.
    </p><p class="article-text">
        Aunque comparte muchas cosas con su personaje principal &ndash;desde la poderosa melena negra hasta el centro educativo&ndash; en esta ocasi&oacute;n no hay autobiograf&iacute;a en su escritura. &ldquo;Como en cualquier ficci&oacute;n, hay cosas que pasaron en mi vida y cosas hist&oacute;ricas, por supuesto, cosas del presente del Per&uacute;. Pero est&aacute; todo pasado por la ficci&oacute;n. Es una historia de la izquierda latinoamericana, pero podr&iacute;a ser de la izquierda espa&ntilde;ola o europea&rdquo;, explica con esta entrevista para elDiario.es que tiene lugar en Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De d&oacute;nde sale </strong><em><strong>Atusparia</strong></em><strong>? &iquest;Qu&eacute; le impulsa a escribirla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, de un viaje que hice a Puno (Per&uacute;) como periodista, en el que fui a cubrir para una revista una historia de levantamiento campesino. Creo que esto lo ligu&eacute; un poco a la memoria de mi escuela real que se llamaba Atusparia. Era algo que hab&iacute;a dejado como una peque&ntilde;a informaci&oacute;n colada en alg&uacute;n libro, pero que nunca hab&iacute;a desarrollado y que ten&iacute;a ganas de escribir. Y luego fueron apareciendo otras cosas como, por ejemplo, unas fotograf&iacute;as de las ciudades sovi&eacute;ticas abandonadas despu&eacute;s de la ca&iacute;da del muro que me recordaron a la residencial donde yo hab&iacute;a vivido en mi adolescencia. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n me vino de un documental de esa c&aacute;rcel que originalmente estaba al aire. Todo eso me permiti&oacute; contar la educaci&oacute;n sentimental y pol&iacute;tica de una mujer, de un personaje.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/882da621-dc98-4ecb-b56a-18e6a46594bd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>La novela est&aacute; dividida en las diferentes fases de la vida de la protagonista, que est&aacute;n marcadas por las luchas por el poder o por qui&eacute;n lleva la raz&oacute;n dentro del movimiento pol&iacute;tico de la izquierda.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, en el libro est&aacute;n las luchas intestinas de la izquierda, sus conflictos, sobre cu&aacute;l debe ser la direcci&oacute;n pol&iacute;tica o qu&eacute; nivel de radicalidad hay. Entre unas y otras tratando de medir su pureza ideol&oacute;gica, su intachabilidad. Son esos grandes temas que ocurren en el seno de los movimientos emancipatorios y que a veces son su perdici&oacute;n. Todo esto de exacerbar las contradicciones, tan del marxismo, termina a veces siendo una trampa.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n est&aacute; todo lo que ocurre fuera de los movimientos, m&aacute;s all&aacute; de las izquierdas. C&oacute;mo se persigue cualquier iniciativa transformadora. Ll&aacute;mala bloqueo, ll&aacute;mala patio trasero de Estados Unidos, ll&aacute;malo <em>lawfare</em> o judicializaci&oacute;n de la pol&iacute;tica o acoso a las mujeres pol&iacute;ticas. Cosas que hemos visto aqu&iacute;, en Espa&ntilde;a, todo el tiempo. Hay unas fuerzas muy poderosas que no quieren que esos movimientos y esos liderazgos lleguen al poder. Ni que, por supuesto, una revoluci&oacute;n tenga una continuidad para cambiar las estructuras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La traici&oacute;n es un tema central de</strong><em><strong> Atusparia</strong></em><strong>. Todos la sienten, pero tambi&eacute;n la ejecutan.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo en la traici&oacute;n cuando tiene una buena base, un buen fundamento. En algunos momentos puedes ver traici&oacute;n o puedes ver justicia, a veces se pueden confundir. Es un tema muy literario porque concentra, un dolor originario que no siempre se comprende y que empuja a la acci&oacute;n. Entonces eso hace que el h&eacute;roe o el personaje tenga varias dimensiones. Ese lado oscuro siempre da mucho juego para la escritura y m&aacute;s si, como en este caso, se trata de entender c&oacute;mo nuestra pr&aacute;ctica pol&iacute;tica est&aacute; atravesada de lo sentimental, de lo afectivo, de lo amoroso, de lo relacional, de lo sexual. Ese es un tema que me obsesiona, pero pocas veces se habla de todo lo que est&aacute; detr&aacute;s de las grandes decisiones pol&iacute;ticas que hacen que la humanidad vaya para un lado o vaya para el otro. Yo digo que el libro trata sobre la traici&oacute;n pol&iacute;tica como una traici&oacute;n amorosa y la traici&oacute;n amorosa como una traici&oacute;n pol&iacute;tica. Ya no sabes d&oacute;nde empieza y d&oacute;nde termina cada cosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si todo lo personal es pol&iacute;tico, todo lo pol&iacute;tico es personal &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo lo pol&iacute;tico es pasional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay un colectivo que tiene que luchar dos veces, por proletario y, a la vez, por ind&iacute;gena. En la novela hay una cita de Manuel Scorza que es esencial para entender la historia: &ldquo;En los Andes hay cinco estaciones: primavera, verano, oto&ntilde;o, invierno y masacre&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo soy hija de esa izquierda que opt&oacute; por el camino pol&iacute;tico [y no de las armas] y que ahora mismo es una izquierda casi arrinconada en mi pa&iacute;s, sin posibilidad de acci&oacute;n. Yo beb&iacute; marxismo desde ni&ntilde;a, yo vi pasar a ese proletariado obrero en mi infancia. Pero en el libro hablo de Jos&eacute; Carlos Mari&aacute;tegui, que dijo que esa utop&iacute;a del socialismo que se pensaba realizar en un territorio como el Per&uacute; o cualquiera de Latinoam&eacute;rica no pod&iacute;a ser un calco y copia de la Revoluci&oacute;n Rusa. En un pa&iacute;s tan andino, el proletariado eran los ind&iacute;genas y el campesinado.
    </p><p class="article-text">
        Siempre he sentido que es el colectivo que queda m&aacute;s abandonado en las memorias pol&iacute;ticas, porque puedes saber con nombre y apellido la gente que fue desaparecida en Chile o Argentina, pero no sabes nada sobre las revoluciones ind&iacute;genas, que tienen una historia de muchos a&ntilde;os atr&aacute;s. Yo le quer&iacute;a rendir tributo porque es un movimiento que sigue activo y que me toc&oacute; ver en persona, lo hemos visto todos, porque han sido los que han puesto el cuerpo desde que Dina Boluarte cogobierna con la polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; no ocupa m&aacute;s portadas de peri&oacute;dicos la actualidad de Per&uacute;? Hay paros, manifestaciones y la presidenta tiene unos &iacute;ndices de aprobaci&oacute;n muy bajos. Entre otros problemas graves.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se llama racismo. Laura Richardson, jefa del Comando Sur de Estados Unidos, nos llam&oacute; &lsquo;alacena&rsquo;. Se refiere a la Amazon&iacute;a, a los bosques, a las monta&ntilde;as, al agua. Saben perfectamente que, si tienen que hacer una guerra o una nueva masacre, no va a haber ning&uacute;n problema. Un indio nunca va a ser un obst&aacute;culo para construir otra mina.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Gabriela Wiener                            </span>
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        <strong>En </strong><em><strong>Atusparia</strong></em><strong> se deja ver ese racismo estructural y tambi&eacute;n el machismo ejercido por los propios compa&ntilde;eros revolucionarios de las militantes o por el sistema pol&iacute;tico, que solo tiene que utilizar un video antiguo para quitarse de en medio a una candidata con posibilidades de gobernar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me acuerdo de un documental que hicieron en Per&uacute; sobre la izquierda, en el que hab&iacute;a muy pocas mujeres entrevistadas. Mi mam&aacute; era sindicalista y hab&iacute;a estado militando con mujeres desde muchos lugares, pero no est&aacute;n en el relato oficial. Ahora mismo en las primeras l&iacute;neas de lucha siempre hay mujeres, en &uacute;ltima instancia son las que toman las decisiones y una vez m&aacute;s, estas cosas no se cuentan. Por eso yo quer&iacute;a hacer un libro donde todas las protagonistas son mujeres y disidentes sexuales. Pero las buenas y las malas est&aacute;n encarnadas, no son v&iacute;ctimas ni villanas. Simplemente est&aacute;n en acci&oacute;n en el mundo y, en muchos casos, puede que haya decisiones o comportamientos de ellas que te parezcan asquerosos. No es un libro para celebrar la feminidad en lo absoluto, sino que tiene personajes de carne y hueso, simplemente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opina sobre que Espa&ntilde;a deba pedir perd&oacute;n a Am&eacute;rica Latina por el expolio y los cr&iacute;menes que perpetr&oacute; durante la colonizaci&oacute;n? El tema volvi&oacute; a la actualidad hace unos d&iacute;as por </strong><strong>la petici&oacute;n</strong><strong> de la presidenta de M&eacute;xico Claudia Sheinbaum, pero es recurrente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando publiqu&eacute; <em>Huaco retrato</em> todos los titulares de las entrevistas que me hicieron eran sobre eso. Ahora yo solamente quiero que Espa&ntilde;a pida perd&oacute;n ya para que yo no tenga que dar un solo titular m&aacute;s diciendo &ldquo;Espa&ntilde;a, pide perd&oacute;n, por Dios&rdquo;. [r&iacute;e]
    </p><p class="article-text">
        Es importante que estos gestos simb&oacute;licos existan. Es algo de sentido com&uacute;n: cuando t&uacute; le haces da&ntilde;o a alguien, aunque hayan pasado diez, 20 o 500 a&ntilde;os, le pides perd&oacute;n. Es de justicia restaurativa. Ni siquiera te ha cancelado, no te ha hecho el escrache, solo te ha dicho que pidas perd&oacute;n. Pero claro, si dices que no, pues normal que no te inviten a la fiesta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro dice: &ldquo;En el colegio nos ense&ntilde;aban que la historia solo les da la raz&oacute;n a los heroicos de los rom&aacute;nticos&rdquo;. &iquest;Acabar&aacute; siendo as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta es una historia de los vencidos y esperemos que la tortilla se d&eacute; vuelta. La &uacute;ltima vez que hubo un cambio realmente estructural fue con la Revoluci&oacute;n Rusa. Y luego se cay&oacute; en la tentaci&oacute;n autoritaria. Es dif&iacute;cil porque cualquier iniciativa que no sea la del consumo y la del ultracapitalismo siempre ser&aacute; aislada y siempre se tratar&aacute; de neutralizar. Ahora mismo la izquierda mundial est&aacute; en un momento defensivo, en un lugar como de repliegue.
    </p><p class="article-text">
        El libro apuesta por volver a las utop&iacute;as, a reenamorarnos de las nociones revolucionarias que nos pueden sacar de este estado tan paralizante, aunque por otro lado tan comprensible por la ofensiva ultraderechista. El debate de c&oacute;mo lo vamos a hacer mejor est&aacute; abierto.
    </p><p class="article-text">
        Por eso quer&iacute;a escribir <em>Atusparia</em>, porque veo que hay un bloqueo terrible en los movimientos y luego est&aacute; la imposibilidad de dar una direcci&oacute;n pol&iacute;tica despu&eacute;s de los estallidos. Mira lo que pas&oacute; en Chile que, desde el estallido al proceso constituyente, algo se rompi&oacute;. Cu&aacute;ndo nos vamos a atrever a ser una izquierda verdaderamente revolucionaria y evitar que ese v&oacute;rtice del centro te coma y que ah&iacute; quede todo. Hay ganas de que la izquierda blanca europea le pare los pies al fascismo, no solo con pa&ntilde;uelos o s&iacute;mbolos sino desde las instituciones cuando est&aacute;n en ellas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/gabriela-wiener-atrever-izquierda-verdaderamente-revolucionaria_128_11763056.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Oct 2024 09:52:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Entrevista,Gabriela Wiener]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ojos en los ojos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ojos-ojos-chico-buarque_129_9320145.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/462402e0-fad7-4723-b005-9064df56bd83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ojos en los ojos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dicen que el dolor es un gran maestro. De esos severos, de los que usan la disciplina correctivamente, admirables en la manera de sacudir nuestros errores e ignorancia hasta hacer caer un piñón de esfuerzo.</p></div><p class="article-text">
        Estoy comiendo bien, te lo prometo. Y he hecho eso de contar hasta cinco para no reaccionar con nada desagradable. Amigas m&iacute;as, no har&eacute; ning&uacute;n c&oacute;ctel extra&ntilde;o. Me he hecho una sopa de huesos y soledades. Estaba riqu&iacute;sima. Me di un ba&ntilde;o de espuma porque desde la tina se ve la Almudena por la ventana, o sea que la virgen se te dibuja en la frente de champ&uacute;. Y ese es el milagro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicen que el dolor es un gran maestro. De esos severos, de los que usan la disciplina correctivamente, admirables en la manera de sacudir nuestros errores e ignorancia hasta hacer caer un pi&ntilde;&oacute;n de esfuerzo. Vaya fruto el de los primeros pasos torpes. Como si se pariera. Algo que cae y pateas por el camino. Que te acompa&ntilde;a idiotamente. Tu nueva mascota, tu nuevo juguete, tu nuevo amor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Intent&eacute; alguna alegr&iacute;a esta tarde, hermana. Internarme en el parque, dejar que las moscas me coronen como su reina. La reina de la aceptaci&oacute;n. Las moscas bes&aacute;ndome como besan nuestra mierda o una fresa abandonada. Dulce, pasiva, mosqueda. Un buen estado del alma. Inofensivo, seguro. Me har&eacute; amiga de la reina de los balones fuera. Los reinados de los parques. Esos s&iacute; deber&iacute;an ser perpetuos. He recogido a alguien de la calle, lo alimento y le doy refugio. A veces pienso que no es un extra&ntilde;o, que soy yo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estoy durmiendo bien, mam&aacute;, por fin, con ayudita, pero duermo, parece que no hay nada m&aacute;s importante en el mundo que dormir. Y nadie duerme. Hay que dormir a toda costa. Haciendo lo que haga falta para cansarse. Llorar, correr, fugar, odiar, obedecer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estoy viendo gente, t&iacute;a, no estoy sola, no te preocupes, igual me hace bien que te preocupes por m&iacute;. Vienen, se van, algunos se quedan. Voy despacio. No he meditado a&uacute;n con las monjas dharmadatta. Dame un chance. No me sent&eacute; en flor de loto con mi l&aacute;tigo y tu lista de reproducci&oacute;n para soltar, pero no bebo, te parecer&aacute; poco, a m&iacute; no. Tampoco ya leo los hor&oacute;scopos, dicen demasiadas veces la verdad. Quiero que sea sorpresa.
    </p><p class="article-text">
        Me centro en m&iacute;, compa&ntilde;ero, como me lo pides todos los d&iacute;as, pero tambi&eacute;n me descentro para no perderme. Llevo a&ntilde;os amasando placer y diversi&oacute;n para el cuerpo y los corazones. Lo sabes. Solo volver&eacute; a hacer mi trabajo. Cada d&iacute;a, cada hora. Como un animal insignificante.&nbsp;
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        Estoy caminando, pana, como me aconsejaste, sin rumbo. No me he quedado en silencio, pero a veces me quedar&eacute; en silencio. Y en esos momento en mi cabeza estar&eacute; escuchando la letra de &ldquo;Ojos en los ojos&rdquo; de Chico Buarque, cuando canta como mujer, y sentir&eacute; que la escrib&iacute; yo para el futuro y que un d&iacute;a sonar&aacute; a todo volumen en la casa de nuestros sue&ntilde;os que tiene las puertas abiertas de par en par.
    </p><p class="article-text">
        <em>GW</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Wiener]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ojos-ojos-chico-buarque_129_9320145.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Sep 2022 10:22:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Gabriela Wiener,Chico Buarque]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gabriela Wiener llega a Buenos Aires para una semana bien anfibia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/gabriela-wiener-llega-buenos-aires-semana-anfibia_1_8982896.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f53b359-cca1-4c99-b493-68e919330f7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gabriela Wiener llega a Buenos Aires para una semana bien anfibia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora y periodista peruana, columnista de elDiario.es, aterriza en Buenos Aires para dar un seminario intensivo de escrituras desde la experiencia. También presentará su último libro Huaco retrato y hablará sobre los imaginarios de futuro de los próximos 10 años en el Festival Anfibio, organizado por la primera década de Revista Anfibia.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Nos dijeron que un libro era una cosa sagrada que se escrib&iacute;a y pul&iacute;a durante muchos a&ntilde;os en una habitaci&oacute;n propia con vista al mar y muchos talleres literarios que duran lo que una terapia psicoanal&iacute;tica. Todo era mentira. Ese libro no existe. Existe otro. La habitaci&oacute;n propia no existe. Existe este cuerpo. Y qu&eacute; te voy a decir de las vistas: mira lo que tienen en frente. Estr&uacute;jate, vac&iacute;ate&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La que nos invita a estrujarnos y vaciarnos para escribir es nada m&aacute;s y nada menos que la escritora y periodista peruana <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/gabriela-wiener/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gabriela Wiener</a>. Y la invitaci&oacute;n es concreta y vital. Esta semana Wiener aterrizar&aacute; en Buenos Aires para ser parte de los festejos por los 10 a&ntilde;os de Revista Anfibia, con el apoyo de la Fundaci&oacute;n Friedrich Ebert (FES). La semana todoterreno que incluye: un seminario intensivo de escritura, la presentaci&oacute;n de su &uacute;ltimo libro <em>Huaco retrato</em> y la participaci&oacute;n en el <a href="https://www.cckonex.org/espectaculo/festival-anfibio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival Anfibio el s&aacute;bado 14 de mayo en el Konex</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Wiener es autora de los libros <em>Nueve Lunas, Sexograf&iacute;as, Mozart con priapismo y otras historias, Llamada perdida, Dicen de m&iacute; </em>y del libro de poemas <em>Ejercicios para el endurecimiento del esp&iacute;ritu</em>. Su &uacute;ltimo libro, <em>Huaco retrato</em>, sali&oacute; en 2021 bajo el sello de Penguin Random House. Sus textos han aparecido en antolog&iacute;as y han sido traducidos al ingl&eacute;s, portugu&eacute;s, polaco, alem&aacute;n, franc&eacute;s e italiano. Fue redactora jefa de la revista Marie Claire en Espa&ntilde;a y hoy publica regularmente columnas de opini&oacute;n para <a href="https://www.eldiario.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">elDiario.es</a>, Vice y para el contenido en espa&ntilde;ol del New York Times. Tambi&eacute;n hace una videocolumna en lamula.pe. Gan&oacute; el Premio Nacional de Periodismo de su pa&iacute;s por un reportaje de investigaci&oacute;n sobre un caso de violencia de g&eacute;nero. Es creadora de varias performances literarias que ha puesto en escena junto a su familia y de la obra de teatro Qu&eacute; locura enamorarme yo de ti.&nbsp;
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                Gabriela Wiener en Buenos Aires                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Escribir desde la experiencia&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        El mi&eacute;rcoles 11 y el jueves 12 de mayo de 18 a 21hs. Wiener dar&aacute; el seminario intensivo &ldquo;Escrituras de la experiencia: de lo individual a lo colectivo&rdquo;. Con la propuesta Revista Anfibia vuelve a la presencialidad de los espacios de formaci&oacute;n y lo hace en Casa Sof&iacute;a (Fitz Roy 1327, Palermo).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de seis horas divididas en dos d&iacute;as, Wiener hablar&aacute; de la escritura a destajo, de las zonas francas de la literatura, de armar un libro con los pedazos regados en el tiempo y el espacio por poco o nada, del montaje, del collage, de las tripas: &ldquo;El libro ya existe. Ya lo has escrito. Miraremos atr&aacute;s, salvaremos del fuego lo que otros quemar&iacute;an y tejamos juntes una escritura para todes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para m&aacute;s informaci&oacute;n sobre costos e inscripci&oacute;n: <a href="https://www.revistaanfibia.com/taller/seminario-escritura-experiencia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.revistaanfibia.com/taller/seminario-escritura-experiencia/</a>. Quienes participen tendr&aacute;n adem&aacute;s el beneficio de un 2x1 en la compra de entradas al Festival Anfibio.&nbsp;
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                Gabriela Wiener                            </span>
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        <strong>Huaco retrato en C&eacute;spedes Libros&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El viernes 13 a las 18.30hs. Wiener sigue de gira con la presentaci&oacute;n de su &uacute;ltima novela, Huaco Retrato. Ser&aacute; en C&eacute;spedes Libros (avenida &Aacute;lvarez Thomas 853) y conversar&aacute; con las escritoras Dolores Reyes, Katya Adaui y Cecilia Fanti.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El nuevo libro de Wiener est&aacute; marcado por la muerte de su padre y los fantasmas de su herencia a trav&eacute;s de una exploraci&oacute;n memorable sobre el amor, el deseo, los celos y el racismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un huaco retrato es una pieza de cer&aacute;mica prehisp&aacute;nica que buscaba representar los rostros ind&iacute;genas con la mayor precisi&oacute;n posible. Se dice que capturaba el alma de las personas, un registro que ha sobrevivido oculto en el espejo roto de los siglos. En 1878 el explorador jud&iacute;o-austriaco Charles Wiener se prepara para ser reconocido por la comunidad acad&eacute;mica en la Exposici&oacute;n Universal de Par&iacute;s, una gran feria de &ldquo;progresos tecnol&oacute;gicos&rdquo; que cuenta entre sus atracciones con un zoo humano, culmen del racismo cient&iacute;fico y del proyecto imperialista europeo. Wiener ha estado cerca de descubrir Machu Picchu, ha escrito un libro sobre el Per&uacute;, se ha llevado cerca de cuatro mil huacos y tambi&eacute;n un ni&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Ciento cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s, la protagonista de esta historia recorre el museo que acoge la colecci&oacute;n Wiener para reconocerse en los rostros de los huacos que su tatarabuelo expoli&oacute;. Sin m&aacute;s equipaje que la p&eacute;rdida ni otro mapa que sus heridas abiertas, las &iacute;ntimas y las hist&oacute;ricas, persigue las huellas del patriarca familiar y las de la bastard&iacute;a de su propia estirpe -que es la de muchos-, la b&uacute;squeda identitaria de nuestro tiempo: un archipi&eacute;lago de abandonos, celos, culpas, racismo, vestigios fantasmales ocultos en las familias y la deconstrucci&oacute;n de un deseo tercamente anclado en un pensamiento colonial. Hay temblor y resistencia en estas p&aacute;ginas escritas con el aliento de quien recoge los pedazos de algo que se rompi&oacute; hace tiempo, esperando que todo vuelva a encajar.
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                Huaco de Gabriela Wiener                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Paisajes 2032: narrativas de la pr&oacute;xima d&eacute;cada&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        La visita de Wiener a Buenos Aires termina este s&aacute;bado 14 de mayo con la participaci&oacute;n en el Festival Anfibio, el evento organizado por Revista Anfibia para celebrar sus primeros 10 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Wiener ser&aacute; parte del conversatorio &ldquo;Paisajes 2032: narrativas de la pr&oacute;xima d&eacute;cada&rdquo;. Referentes nacionales e internacionales del periodismo, la academia y las nuevas narrativas se unen en una sala filosofal y reflexionan sobre c&oacute;mo contaremos los pr&oacute;ximos 10 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de Wiener, ese d&iacute;a a las 16 conversar&aacute;n el director de la Fundaci&oacute;n Gabo, Jaime Abello, la abogada penal feminista, Ileana Arduino, el secretario de Cultura, comunidad y territorio de la Unsam y director ejecutivo de Anfibia, Mario Greco, la cientista social especializada en postporno, Laura Milano, y la artista Nina Kovensky. Conduce el periodista Diego Iglesias, produce e interviene el historiador Ezequiel Gatto y telonea el m&uacute;sico Juan Tauil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Festival Anfibio llega con una propuesta que incluye podcast en vivo, performance, conversaciones, figuras internacionales, danza, lecturas, juegos, instalaciones, arte digital, plantas nativas y el cierre con el DJ Villa Diamante. Ser&aacute; de 15 a 21 y las entradas est&aacute;n a la venta en:&nbsp; <a href="https://www.cckonex.org/espectaculo/festival-anfibio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.cckonex.org/espectaculo/festival-anfibio/</a>
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                Festival anfibio                            </span>
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        <em>CG</em>
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      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/gabriela-wiener-llega-buenos-aires-semana-anfibia_1_8982896.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 May 2022 20:40:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gabriela Wiener llega a Buenos Aires para una semana bien anfibia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gabriela Wiener,Revista Anfibia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gabriela Wiener: "La esclavitud y el etnocidio se celebran en España como Día Nacional"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/gabriela-wiener-esclavitud-etnocidio-celebran-espana-dia-nacional_1_8376498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9f44c7c-7576-429d-a5c2-6a90f964f217_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gabriela Wiener: &quot;La esclavitud y el etnocidio se celebran en España como Día Nacional&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora desmonta la parafernalia de la Hispanidad en 'Huaco retrato' y narra las peores consecuencias coloniales a través de su propia estirpe, dudosa y orgullosamente bastarda: "Nuestro continente viene del despojo, de la conquista y del abandono". En España el 12 de Octubre aún es el Día de la Hispanidad. En la Argentina, el de Día del respeto a la diversidad cultural.</p><p class="subtitle">Hispanidad: el invento que Aznar recogió del franquismo y Ayuso recicla para reescribir una historia "sin complejos"</p></div><p class="article-text">
        Charles Wiener pas&oacute; a la historia por haber sido el explorador que m&aacute;s cerca estuvo de descubrir Machu Picchu. Expoli&oacute; casi 4.500 piezas de arte precolombino, borr&oacute; a sus autores reales y las expuso en Francia a finales del S.XIX. Tambi&eacute;n arranc&oacute; a un ni&ntilde;o peruano de su hogar y se lo llev&oacute; a Europa. Al suyo, en cambio, lo abandon&oacute; en la regi&oacute;n andina junto a su madre, Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez, y a todo un linaje peruano al que tambi&eacute;n pertenece <strong>Gabriela Wiener</strong>, autora de<em> Huaco retrato</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 10px solid white;" src="https://imagessl1.casadellibro.com/a/l/t7/91/9788439738091.jpg" alt="" width="200" height="320" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Gabriela enga&ntilde;a al lector transitando entre la realidad y lo ficticio. Engatusa con nombres reales y situaciones veros&iacute;miles para dar fuerza a un relato inimaginable: el de una activista descolonizadora, feminista, chola y migrante que proviene de un huaquero, un ladr&oacute;n de tumbas europeo y blanco que represent&oacute; lo peor del colonialismo cient&iacute;fico. &ldquo;La leyenda de mi tatarabuelo Wiener es la del discreto profesor de alem&aacute;n convertido de la noche a la ma&ntilde;ana en Indiana Jones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, donde vive Wiener, el 12 de Octubre &ldquo;se celebra&rdquo; a&uacute;n la Hispanidad (en la Argentina, en cambio, es el D&iacute;a del Respeto a al diversidad cultural). Desde ese lugar, ella escribi&oacute; <em>Huaco retrato</em> donde analiza las heridas que a&uacute;n palpitan en Am&eacute;rica Latina por culpa de lo que se proclam&oacute; en esa fecha. La novela de Gabriela Wiener no va sobre Charles, pues &ldquo;sobran historias sobre los patriarcas&rdquo;. <strong>Es un homenaje a las Mar&iacute;as borradas de la historia familiar y a los bastardos abandonados. Va de descolonizar el relato, y nada mejor que la v&iacute;spera del D&iacute;a de la Hispanidad para hacerlo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n fue Charles Wiener para ti durante la infancia? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La fotograf&iacute;a de Charles era un retrato omnipresente en las casas de los Wiener, en Lima. Yo me miraba al espejo todo el rato, con mis pintas andinodescendientes, y sent&iacute;a este apellido como algo arbitrario. Jaime &ndash;mi marido&ndash; siempre recuerda que antes de conocernos en una redacci&oacute;n ley&oacute; mi nombre y esperaba encontrarse con una alemana gigante de piernas gordotas. Pero aparec&iacute; yo. El libro habla de eso, de los apellidos impuestos y de nuestras filiaciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lejos de honrar su imagen de explorador, </strong><em><strong>Huaco retrato</strong></em><strong> desvela el expolio y las trampas que Charles hizo durante su viaje por Per&uacute;. &iquest;Qu&eacute; supone para alguien como t&uacute;, que denuncia la colonizaci&oacute;n, descender de un &ldquo;huaquero&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que me divide es este sentimiento de ser huaco y a la vez descendiente de huaquero. Esa escisi&oacute;n entre el pasado europeo y ser una sudaca en Europa. De provenir de una excolonia y ahora vivir en Espa&ntilde;a. Esa fue la chispa que encendi&oacute; ese asunto. Pero tuvieron que pasar muchas cosas para escribirlo e insertarlo en los debates del presente. Relacionarlo con una herida y tambi&eacute;n con la migraci&oacute;n actual. Al final, la protagonista hace el viaje inverso de su antepasado: Charles fue a Am&eacute;rica Latina y se llev&oacute; un ni&ntilde;o latinoamericano a Europa, y ella viene a Europa y tiene uno europeo aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo te decidiste a escribir la novela? &iquest;Se lo comunicaste a tu familia? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Charles Wiener era nuestro antepasado c&eacute;lebre, todos le rend&iacute;an pleites&iacute;a. Yo lo descubro cuando mi padre me deja en herencia su libro y veo lo tremendamente insultante que es en cada p&aacute;gina. Es un libro que habla de la cultura ind&iacute;gena, escrito a finales del siglo XIX, desde una mirada euroc&eacute;ntrica. Charles no es ajeno a esto, forma parte de un contexto de esfervescencia colonial. Pero &iquest;y la tatarabuela? &iquest;Y Mar&iacute;a? La pregunta siempre quedaba en el aire. <em>Huaco retrato</em> es una forma de denunciar que ella est&aacute; borrada. Es un acto de rebeld&iacute;a contra ese vac&iacute;o y quer&iacute;a hacerlo a trav&eacute;s de la ficci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Se lo comuniqu&eacute; a la gente que cre&iacute;a que pod&iacute;a verse m&aacute;s afectada, pero no a todo el mundo. A la mayor&iacute;a de los Wiener esto les va a sacudir. No s&eacute; si van entender que haga una demolici&oacute;n de este personaje tan glorificado. Quiz&aacute; desvele algunas identidades fr&aacute;giles.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas hemos mirado alguna vez lo blanco como lo bueno y el apellido extranjero como una cuestión de orgullo. El régimen de lo blanco hace que te odies cuando te miras al espejo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Supondr&iacute;a una crisis de identidad para los Weiner si Charles resulta no ser vuestro ancestro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Charles es un personaje muy controvertido. Desde hace una d&eacute;cada tengo en mente esta historia que me incomodaba. En el libro me manejo con t&eacute;rminos como la bastard&iacute;a, lo dudoso, lo fr&aacute;gil y lo que no tiene origen. Charles expoliaba esos huacos de cualquier sitio sin saber a qu&eacute; pueblos pertenec&iacute;an. Ahora no se pueden exhibir sin leyenda. &iquest;Y d&oacute;nde est&aacute;n? En los almacenes y en los s&oacute;tanos de los museos. 
    </p><p class="article-text">
        Hago ese paralelismo con todos nosotros, los descendientes de un Wiener gen&eacute;rico. Nuestro continente viene del despojo, de la conquista, del abandono. Si el primer Wiener peruano es un bastardo, significa que toda mi familia proviene de una rama bastarda. Quer&iacute;a abordar las supuestas legitimidades en las que se basa un linaje y cuestionar lo negativo de lo ileg&iacute;timo. No a todo el mundo le gusta el hecho de ser dudoso en un mundo que apuntala el escudo familiar y valora cu&aacute;nto de atr&aacute;s viene tu apellido. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Crees que Per&uacute; a&uacute;n se debate entre la verg&uuml;enza y el orgullo de provenir de personajes as&iacute;? &iquest;Es un asunto de identidad que divide a las familias, como pasa con otros en Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Huaco retrato</em> quiere poner todas estas cosas sobre la mesa. Hay toda una cultura del ocultamiento y del silencio relacionada con la filiaci&oacute;n. Familias donde ha habido mucha violencia emocional. Y yo creo que esa violencia es originaria. Lo colonial afecta a nuestras vidas. Lo veo con el tema racial. Muchas de las que estamos en proceso de descolonizaci&oacute;n hemos mirado alguna vez lo blanco como lo bueno y el apellido extranjero como una cuesti&oacute;n de orgullo. Vivimos en un r&eacute;gimen de lo blanco que hace que te odies cuando te miras al espejo y te consideres en los detritus del mundo. As&iacute; te ense&ntilde;an a vivir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro cuentas que tambi&eacute;n te ocurr&iacute;a de peque&ntilde;a. A la salida del colegio agarrabas la mano de tu padre &ldquo;un poco blanco&rdquo; cuando te insultaban llam&aacute;ndote negra: &ldquo;Eso me hac&iacute;a menos negra, menos insultable&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n pasa. No me hizo falta venir a Espa&ntilde;a para darme cuenta de que soy del sur. Estamos al sur de lo que es valioso, de los valores, de la belleza, del conocimiento. El sur es siempre despreciado. En esa reparaci&oacute;n a veces te blanqueas, buscas estar al lado del poder, borras las huellas de su dignidad, escondes el apellido andino o dejas de hablar quechua. Eso pasa todo el rato. Todas esas son huellas coloniales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de casi 20 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a, &iquest;te sorprende que se celebre de esta forma el D&iacute;a de la Hispanidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, es tremendo. Vergonzoso. No todo el mundo lo sabe en Am&eacute;rica Latina. Pero vienes aqu&iacute; y te quedas loca. En Per&uacute; la fiesta patria es el 28 de julio, que se celebra la independencia. Es una fecha importante, aunque la independencia para nuestros pa&iacute;ses supuso que la &eacute;lite blanca criolla sustituyera a la espa&ntilde;ola. Transmiten la misma dominaci&oacute;n de unas castas sobre las otras: los blancos arriba; los mestizos, los cholos y los ind&iacute;genas abajo. La gente que te sirve all&iacute; siempre es andina. Es una brutalidad. Es un d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El 12 de octubre los políticos y los reyes se reúnen en una plaza con una estatua de Cristóbal Colón en el centro y una bandera aterradora flotando por detrás. Eso indica que hay muchísimo complejo patrio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; la fiesta nacional es el 12 de octubre, el comienzo de la etapa imperial espa&ntilde;ola. Un periodo signado por la violencia, la destrucci&oacute;n y la imposici&oacute;n de un mundo sobre otro, desde lo cultural y lo religioso hasta el exterminio y las enfermedades.Todo empieza en ese momento. Lo que va a devenir en esclavitud y en etnocidio se celebra en Espa&ntilde;a como D&iacute;a Nacional y d&iacute;a del orgullo patrio. Los pol&iacute;ticos y los reyes se re&uacute;nen en una en una plaza con una Crist&oacute;bal Col&oacute;n en el centro y una bandera aterradora flotando por detr&aacute;s, la m&aacute;s grande de Europa. Eso indica que hay much&iacute;simo complejo patrio y lo est&aacute;n sacando a pasear cada vez m&aacute;s. Lo hemos visto con Aznar y Vargas Llosa en el Congreso del PP. Su nueva interpretaci&oacute;n del indigenismo es en realidad su racismo imperial mon&aacute;rquico de toda la vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho, algunas estatuas de Col&oacute;n en Am&eacute;rica est&aacute;n siendo derribadas, mientras que aqu&iacute; coronan las plazas m&aacute;s grandes de Espa&ntilde;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este es un momento de alt&iacute;sima carga de colonialidad. Qui&eacute;n lo dir&iacute;a, pero casi que el PP ha mejorado a Vox en la visi&oacute;n ultraimperialista. Los pueblos de ascendencia ind&iacute;gena est&aacute;n encontrando sus herramientas para ser visibles, para ser escuchados y para hablar de sus propias luchas. Y eso les parece comunismo indigenista. Lo &uacute;nico que est&aacute;n pidiendo es que se quiten las estatuas de esclavistas de las plazas p&uacute;blicas por donde pasan sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aznar volvi&oacute; a repetir entre aplausos que </strong><a href="https://www.eldiario.es/politica/consejos-aznar-casado-orden-bajos-impuestos-no-pedir-perdon-subordinacion-eeuu_1_8353720.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>"Espa&ntilde;a no tiene que pedir perd&oacute;n" por su pasado colonizador</strong></a><strong>. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Esc&uacute;chame, te lo est&aacute;n pidiendo los descendientes de esos pueblos. Gente que est&aacute; trabajando en sus heridas, descoloniz&aacute;ndose y tratando de lidiar con esa mochila. Te est&aacute;n diciendo que esto no ayuda, que lo quites y que dejes de glorificar a asesinos, a gente que ha dejado unas huellas horribles en sus vidas y en sus ancestros. Y no solo no les escuchas, sino que sacas toda la artiller&iacute;a encima de la mesa de una manera monstruosa. Como Aznar burl&aacute;ndose de los apellidos de L&oacute;pez Obrador. &iquest;C&oacute;mo puedes hacer eso? C&oacute;mo puedes convertir este reclamo justo en motivo de fragilidad masculina, patriarcal y colonial. Son l&aacute;grimas de colonialista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n Ayuso se ha sumado a la &ldquo;promoci&oacute;n&rdquo; de la Hispanidad por el mundo, llegando a asemejarse con Isabel la Cat&oacute;lica. M&aacute;s all&aacute; del chascarrillo, &iquest;tienen efecto en la poblaci&oacute;n migrante de aqu&iacute; y sobre todo en c&oacute;mo se perciben los pa&iacute;ses del sur?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que retirar o tumbar estatuas de esclavistas se vea como una amenaza, que Ayuso se sienta Isabel la Cat&oacute;lica y lo reivindique, o que en las &uacute;ltimas manifestaciones en calle del Per&uacute; vi&eacute;ramos flamear banderas con la Cruz de Borgo&ntilde;a, tiene un impacto en la vida cotidiana de la gente. Sobre todo en la poblaci&oacute;n migrante que viene a Occidente, al primer mundo, buscando huir de pa&iacute;ses socavados por este mismo Occidente.&nbsp;Y lo primero que encuentran es la muerte en las fronteras y si logran entrar son perseguidos, encerrados y estigmatizados, incluso desde el Congreso, donde Vox llam&oacute; a un diputado &ldquo;ilegal&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No son payasadas. Si Ayuso, Abascal o Toni Cantó pueden lanzar estas barbaridades es porque existe una estructura racista y colonial que los avala.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El otro lado de esta celebraci&oacute;n de lo colonial e imperial es la normalizaci&oacute;n de la supremac&iacute;a racial de unos sobre otros. Su consecuencia es el racismo en la calle, nazis gritando contra nosotras y en las cada vez m&aacute;s habituales identificaciones policiales arbitrarias.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n estamos esperando que este Gobierno haga algo contundente y radical a favor de las y los migrantes antes de que volvamos a caer en manos de la derecha y la ultraderecha: abolir la inhumana e infame Ley de Extranjer&iacute;a. El racismo en Espa&ntilde;a es estructural. No solo son las payasadas de Ayuso, Abascal o Toni Cant&oacute; que se vuelven carne de redes. Si ellos pueden lanzar estas barbaridades es porque existe una estructura racista y colonial que los avala.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No ayuda que el intelectual invitado a sus actos sea Vargas Llosa, que acaba de acusar a los peruanos y a otros latinoamericanos de &ldquo;votar mal&rdquo;. &iquest;Contribuyen estas declaraciones a ese ataque e infantilizaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, comparten la misma mentalidad euroc&eacute;ntrica. No me sorprenden las declaraciones de Vargas Llosa, siempre que puede hace comentarios despectivos sobre las personas no blancas e ind&iacute;genas, a las que llama arcaicas y obst&aacute;culos para el progreso. Hasta personas que no son precisamente de izquierdas han se&ntilde;alado su reciente deriva antidemocr&aacute;tica: la comprobamos durante las elecciones peruanas, cuando en un giro sorprendente decidi&oacute; apoyar a la corrupta Keiko Fujimori y defiende que hubo fraude. Hoy votar&aacute; por el partido de la G&uuml;rtel. 
    </p><p class="article-text">
        Har&iacute;amos mal en ignorar lo peligroso y violento de su discurso solo porque escribiera unas novelas maravillosas y fundamentales para mi vida y la de tantos otros. Basta ver con qui&eacute;nes hace buenas migas y en qu&eacute; foros, qui&eacute;nes auspician sus eventos, hacia d&oacute;nde apunta sus balas: no es contra el poder, es contra los que no tienen poder y buscan justicia y reparaci&oacute;n hist&oacute;rica.
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                Gabriela Wiener, autora de &#039;Huaco retrato&#039;                            </span>
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; es lo que se esconde detr&aacute;s del relato hegem&oacute;nico de la Hispanidad y c&oacute;mo recomiendas acercarse a ello?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Latinoam&eacute;rica est&aacute;n acojonados porque el liberalismo ya no es un cuento que todo el mundo se traga. Ante esto la derecha conservadora, hom&oacute;foba, racista y antiind&iacute;gena se est&aacute; aliando de manera organizada y global. Ya no hay casi diferencia entre un Abascal, un Vargas Llosa, una Ayuso, un Duque o un Bolsonaro. Se juntan, hacen cumbres y acuerdan cosas.
    </p><p class="article-text">
        Yo recomendar&iacute;a que el 11 de octubre vayan al memorial de <em>Descolonic&eacute;monos &iexcl;Nada que celebrar!,</em> en la Plaza Col&oacute;n, en los jardines del Genocidio. Al d&iacute;a siguiente hay una manifestaci&oacute;n por todas las calles de Madrid para contraatacar los aires imperiales. Y por &uacute;ltimo, que vayan a ver <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/comunidad-madrid-censura-terminos-racismo-restitucion-exposicion-cuestiona-hispanidad_1_8343624.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la exposici&oacute;n de Sandra Gamarra en la Sala Alcal&aacute; 31</a>. Es un perfecto espejo para el colonialista actual que se est&aacute; reencarnando y viene fuerte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adem&aacute;s de la descolonizaci&oacute;n, los otros dos grandes temas del libro son el duelo y el deseo interracial. Respecto al primero, &iquest;era la historia del tatarabuelo la forma menos dolorosa de abordar la muerte del padre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la premisa del libro, la muerte del padre desata la investigaci&oacute;n familiar. Desde el principio me descuelgo de la literatura del duelo. Me rebelo y digo que yo no escribo de eso. Pero durante el desarrollo de la novela empiezan a aparecer otros duelos. El duelo por lo que ha vivido la madre. El duelo por el borrado de la tatarabuela y el de todas las mujeres borradas de las grandes historias. Otro tipo de duelo es el de la figura del ni&ntilde;o ind&iacute;gena robado por Charles Wiener. El descubrir que detr&aacute;s de tu estirpe no hay solo expolio de cosas y de patrimonio, sino tambi&eacute;n de seres humanos. Esos son los duelos que m&aacute;s me interesan.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Haríamos mal en ignorar lo peligroso y violento del discurso de Vargas Llosa porque escribiera unas novelas maravillosas y fundamentales para mi vida y la de tantos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Charles lleg&oacute; a Per&uacute; y tuvo un hijo con una nativa. T&uacute; llegaste a Espa&ntilde;a, te enamoraste de una espa&ntilde;ola y tuvisteis un hije. &iquest;C&oacute;mo confluyen ambas relaciones interraciales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Otras veces he hablado de amor y g&eacute;nero; de amor y poliamor; de g&eacute;nero y machismo; de poliamor y relaci&oacute;n l&eacute;sbica. En este libro quer&iacute;a cruzar el deseo con el racismo. Qu&eacute; tan relacionado est&aacute; el sexo y la racializaci&oacute;n o el deseo y lo colonial. Cosas que han estado siempre en nuestra cabeza por despreciarnos, por tener la colonia metida. Son cosas que trabajamos en los talleres de descolonizaci&oacute;n. A ser deseables. Con lo cual, si yo me considero deseable, puedo desear a alguien como yo tambi&eacute;n. Una parte de descolonizarse es la celebraci&oacute;n de lo ind&iacute;gena, de lo cholo y de lo mestizo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Marcas en todo momento la diferencia entre t&uacute; y &ldquo;la protagonista&rdquo;. &iquest;Tiene </strong><em><strong>Huaco retrato</strong></em><strong> algo de realismo y algo de inventado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, s&iacute;. Este libro tiene m&aacute;s ambici&oacute;n novelesca que todo lo que he hecho en mi vida. Es una ficci&oacute;n, aunque est&aacute;n escritos mi nombre, mi apellido, los nombres de mi padre, de mi madre. Meto informaci&oacute;n ver&iacute;dica como nunca antes, pero lo hago como un juego literario. Manipulo obscenamente lo ver&iacute;dico y lo tergiverso para mis fines. Y as&iacute; espero que se entienda tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>MZM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/gabriela-wiener-esclavitud-etnocidio-celebran-espana-dia-nacional_1_8376498.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Oct 2021 10:59:27 +0000]]></pubDate>
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