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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - René Favaloro]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/rene-favaloro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - René Favaloro]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Día Nacional de la Medicina Social: ¿por qué se celebra el 12 de julio?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-nacional-medicina-social-celebra-12-julio_1_12458231.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79daa60f-078e-4645-bc23-8ee3560bbf50_16-9-discover-aspect-ratio_default_1121609.jpg" width="1920" height="1080" alt="Día Nacional de la Medicina Social: ¿por qué se celebra el 12 de julio?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta fecha rinde homenaje al Dr. René G. Favaloro, que nació un 12 de julio de 1923 en la ciudad de La Plata y revolucionó la ciencia médica introduciendo el by-pass aortocoronario en la cirugía cardiovascular.</p></div><p class="article-text">
        Hoy se celebra el <strong>D&iacute;a Nacional de la Medicina Social</strong> en homenaje al <strong>Dr. Ren&eacute; G. Favaloro</strong> al cumplirse un nuevo aniversario de su nacimiento, un 12 de Julio de 1923 en la ciudad de La Plata.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de la Ley 25.598 del a&ntilde;o 2002, se declar&oacute; este d&iacute;a en conmemoraci&oacute;n a la fecha de su nacimiento y en reconocimiento a todos los m&eacute;dicos que se desempe&ntilde;an en esta &aacute;rea, en beneficio de la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        El Dr. Favaloro ejerci&oacute; la medicina rural durante 12 a&ntilde;os en Jacinto Ar&aacute;uz, un peque&ntilde;o pueblo de la provincia de La Pampa, para luego alcanzar prestigio internacional en la medicina cardiovascular y crear la Fundaci&oacute;n que lleva su nombre para fomentar la investigaci&oacute;n y la docencia.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Desde cu&aacute;ndo se conmemora el D&iacute;a Nacional de la Medicina Social?</h2><p class="article-text">
        El D&iacute;a Nacional de la Medicina Social se celebra desde 2002, cuando fue declarado como tal mediante la . Se hizo en homenaje a Favaloro y en reconocimiento de todos los m&eacute;dicos y m&eacute;dicas que se desempe&ntilde;an en el &aacute;rea cardiovascular con el objetivo de ayudar y beneficiar a la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        La Medicina Social es una rama de la ciencia m&eacute;dica que se enfoca en abordar los aspectos sociales vinculados a las enfermedades. As&iacute;, tambi&eacute;n se centra en las posibles pol&iacute;ticas p&uacute;blicas del Estado en el &aacute;rea de la medicina, con el objetivo de que transformen para bien la vida y salud de la poblaci&oacute;n.
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            </figure><h2 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;n fue Ren&eacute; Favaloro?</h2><p class="article-text">
        Ren&eacute; Favaloro naci&oacute; en el barrio &ldquo;El Mondongo&rdquo; de La Plata, y desde chico manifest&oacute; que quer&iacute;a ser doctor. No era para menos: a una cuadra de su casa, ten&iacute;a el Hospital Policl&iacute;nico, el m&aacute;s importante de la ciudad y que ser&iacute;a el futuro lugar de pr&aacute;cticas del peque&ntilde;o Ren&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Entre su padre ebanista, madre modista y abuela amante de la tierra y las plantas, aprendi&oacute; a cuidar la vida desde distintas profesiones, entendiendo la importancia de la libertad, la &eacute;tica, el respeto y la participaci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Al recibirse de m&eacute;dico, realiz&oacute; la residencia en el Hospital Policl&iacute;nico y luego ejerci&oacute; la medicina rural por doce a&ntilde;os en Jacinto Ar&aacute;uz, un peque&ntilde;o pueblo de La Pampa. Para profundizar su formaci&oacute;n, viaj&oacute; a Estados Unidos y trabaj&oacute; por una d&eacute;cada en la Cl&iacute;nica de Cleveland.
    </p><p class="article-text">
        Luego, tras casi treinta a&ntilde;os de formaci&oacute;n, desarroll&oacute; la t&eacute;cnica del bypass coronario con empleo de la vena safena (que est&aacute; en la pierna).
    </p><p class="article-text">
        A la vuelta, fund&oacute; en Argentina la Fundaci&oacute;n Favaloro en 1975 junto a m&eacute;dicos colegas. Desde ella, se propuso crear una instituci&oacute;n que fuera capaz de reunir tres servicios fundamentales en la Medicina:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La investigaci&oacute;n.</li>
                                    <li>La atenci&oacute;n m&eacute;dica.</li>
                                    <li>La educaci&oacute;n.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El legado de Ren&eacute; Favaloro fue, entonces, enorme. Al a&ntilde;o, se realizan entre 600.000 y 700.000 operaciones con bypass coronario s&oacute;lo en Estados Unidos, por lo que a nivel mundial son millones de personas las que se benefician. Sin embargo, lejos de los m&eacute;ritos personales, el cirujano argentino siempre resalt&oacute; la importancia de los logros medicinales colectivos en pos del beneficio de la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-nacional-medicina-social-celebra-12-julio_1_12458231.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Jul 2025 03:00:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día Nacional de la Medicina Social: ¿por qué se celebra el 12 de julio?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[René Favaloro,Medicina social,Efemérides]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ponete el Corazón llega a Miami: comenzó la exhibición de arte "Favaloro 100"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/empresas-protagonistas/ponete-el-corazon-llega-a-miami-comenzo-la-exhibicion-de-arte-favaloro-100_1_11717849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ca3f4ce-95f2-4ac2-9ef5-30be56cb9f85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ponete el Corazón llega a Miami: comenzó la exhibición de arte &quot;Favaloro 100&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ponete el Corazón es un movimiento que, a través del arte y el deporte, busca concientizar y transmitir valores fundamentales. Los visitantes podrán disfrutar de una experiencia artística, en una exhibición de corazones de yeso realizados por el artista Leandro Sivori e intervenidos por celebridades.</p></div><p class="article-text">
        La ciudad de Miami es el escenario de <strong>una muestra de arte en homenaje al Dr. Ren&eacute; G. Favaloro</strong>, con el objetivo de recaudar fondos para su fundaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De la inauguraci&oacute;n participaron <strong>Marcelo Gilardoni, c&oacute;nsul argentino en Miami, Lana Montalban</strong>, <em>host</em> del evento, la comunidad argentina, galeristas, artistas locales y compradores de arte, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las obras son exhibidas desde el 29 de septiembre hasta el 29 de octubre</strong>&nbsp;por
    </p><p class="article-text">
        Art E$tate Magazine &amp; Curated Gallery (sede Gato Gordo Gallery), ubicada en 4600 NW 7th Ave, en Miami, Florida. <strong>Los 100 corazones de Favaloro simbolizan el latido de miles de personas que buscan rendir homenaje a este h&eacute;roe argentino</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La colecci&oacute;n de 100 piezas fue pensada en un formato de coraz&oacute;n anat&oacute;mico para identificar el concepto de la causa. <strong>Los artistas tuvieron la libertad de elegir sus materiales y la historia que deseaban contar por medio del coraz&oacute;n</strong>. Cien corazones iguales, pero completamente diferentes en su aspecto, que deciden latir juntos para trasmitir un mensaje de honestidad, responsabilidad y solidaridad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ponete el Coraz&oacute;n</strong> es un movimiento que, a trav&eacute;s del arte y el deporte, busca concientizar y transmitir valores fundamentales. En esta ocasi&oacute;n, los visitantes podr&aacute;n disfrutar de una experiencia art&iacute;stica llena de significados <strong>en esta exhibici&oacute;n de corazones de yeso realizados por el artista Leandro Sivori, e intervenidos por celebridades argentinas como Susana Gim&eacute;nez, Guillermo Francella, Adri&aacute;n Suar, Mirtha Legrand, Juan Carlos Pallarols y Gabriel Batistuta</strong>. Tambi&eacute;n contar&aacute; con la participaci&oacute;n de artistas pl&aacute;sticos como <strong>Milo Lockett, Andr&eacute;s Agosin, Lorena Ventimiglia y Cynthia Cohen</strong>, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        En 2023, la muestra fue presentada en el Malba, en Buenos Aires, como parte de la celebraci&oacute;n del centenario del nacimiento del Dr. Ren&eacute; Favaloro, pionero del bypass aortocoronario, uno de los grandes avances en la historia de la medicina y uno de los 400 inventos m&aacute;s importantes de la humanidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/empresas-protagonistas/ponete-el-corazon-llega-a-miami-comenzo-la-exhibicion-de-arte-favaloro-100_1_11717849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Oct 2024 04:08:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ponete el Corazón,Fundación Favaloro,René Favaloro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Memorias de un médico rural": los días de Favaloro antes de convertirse en una eminencia mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/memorias-medico-rural-dias-favaloro-convertirse-eminencia-mundial_1_10369062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2e1c61e-a63a-4368-aaa5-7015ade99358_16-9-discover-aspect-ratio_default_1077071.jpg" width="1845" height="1038" alt="&quot;Memorias de un médico rural&quot;: los días de Favaloro antes de convertirse en una eminencia mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Publicado originalmente en 1980, el libro en el que el célebre cirujano argentino narraba sus días trabajando en la salud pública argentina, acaba de ser reeditado por el centenario del nacimiento de su autor. A continuación el primer capítulo de una obra que sigue siendo de referencia para la medicina y para la historia del país.</p><p class="subtitle">René Favaloro: cuatro libros para recordar a una figura central del siglo XX, a cien años de su nacimiento</p></div><p class="article-text">
        En este libro trato de analizar mi actividad como m&eacute;dico rural en un pueblo del oeste pampeano, entre mediados del &rsquo;50 y principios del &rsquo;62. A trav&eacute;s de esta narraci&oacute;n se podr&aacute; conocer c&oacute;mo se ejerci&oacute; y, estoy convencido, se sigue practicando la medicina en muchos lugares de nuestro pa&iacute;s. <strong>Mi objetivo no es presentar la simple descripci&oacute;n de hechos anecd&oacute;ticos sino, a trav&eacute;s de los mismos, mostrar las condiciones socioecon&oacute;micas del interior.</strong> Es bien sabido &mdash;es historia repetida&mdash; que nosotros disponemos de un pa&iacute;s dividido en dos sectores con caracter&iacute;sticas y lineamientos propios: lo que llamamos el Gran Buenos Aires y el interior que, a medida que se va distanciando, va tomando connotaciones y caracter&iacute;sticas que siguen teniendo primac&iacute;a en la interpretaci&oacute;n de lo que ha sido y ser&aacute; la Argentina. Por sobre todo, deseo mostrar c&oacute;mo, mediante una planificaci&oacute;n ordenada, con decisi&oacute;n y tremendo esfuerzo, pudieron realizarse cambios a nivel comunitario que hoy, luego de muchos a&ntilde;os, siguen teniendo en m&iacute; una vivencia real y cercana quiz&aacute; porque representan la parte m&aacute;s importante de mi vida, la que ha dejado a trav&eacute;s de profunda convivencia huellas que son imborrables en el fondo de mi alma.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n iba a decir que el destino me transformar&iacute;a en un m&eacute;dico rural? <strong>Debo confesar que la medicina fue vocaci&oacute;n en m&iacute; desde siempre.</strong> Mi madre refiere que ya a los cuatro o cinco a&ntilde;os manifestaba deseos de ser m&eacute;dico. La explicaci&oacute;n debe encontrarse en la influencia del t&iacute;o doctor, hermano menor de mi padre, entonces el &uacute;nico miembro de la familia con educaci&oacute;n universitaria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El libro de memorias &quot;Recuerdos de un médico rural&quot; salió en 1980 y volvió a editarse ahora, a cien años del nacimiento de Favaloro."
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                El libro de memorias &quot;Recuerdos de un médico rural&quot; salió en 1980 y volvió a editarse ahora, a cien años del nacimiento de Favaloro.                            </span>
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        Mi abuelo paterno, inmigrante siciliano que lleg&oacute; a estos lugares a fines del siglo pasado, vivi&oacute; con humildad, trabajando como zapatero, vendedor ambulante o simple puestero en el campo, sin dejar de preocuparse por la educaci&oacute;n de sus hijos. Todos terminaron la escuela primaria y los varones tuvieron acceso a la secundaria. Si bien trabajaban como obreros, aprendiendo oficios diferentes, concurr&iacute;an durante la noche a enriquecer sus conocimientos en la vieja Escuela Industrial, que mi padre recuerda siempre con cari&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Arturo, por ser el menor, tuvo la suerte de seguir estudiando ayudado por los ingresos crecientes de la familia al contribuir sus hermanos al sustento de la misma. Quiz&aacute;, por ser yo el primer sobrino var&oacute;n, sent&iacute;a por m&iacute; cierto afecto especial, que resaltaba cuando volv&iacute;a a La Plata a visitar a sus familiares, en los pocos ratos libres de su profesi&oacute;n. Exist&iacute;a entre nosotros, sin duda, una relaci&oacute;n m&aacute;s profunda. Durante mis vacaciones de la escuela primaria, pasaba algunas semanas en su casa de Avellaneda observando la intensa actividad de su consultorio y acompa&ntilde;&aacute;ndolo en las visitas a domicilio. Entonces s&iacute; tuve el convencimiento absoluto de que mi futuro estaba en la medicina.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Quién iba a decir que el destino me transformaría en un médico rural? Debo confesar que la medicina fue vocación en mí desde siempre. Mi madre refiere que ya a los cuatro o cinco años manifestaba deseos de ser médico.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tiempo despu&eacute;s, ya en la escuela secundaria, dedicaba mi mayor esfuerzo a las ciencias biol&oacute;gicas sin descuidar la formaci&oacute;n human&iacute;stica, aspecto fundamental de los conocimientos impartidos en el viejo Colegio Nacional de la Universidad de La Plata. <strong>En el tercer a&ntilde;o de Medicina, cuando, por primera vez, tuve acceso al hospital a trav&eacute;s de la c&aacute;tedra de Semiolog&iacute;a y tom&eacute; contacto con los enfermos mi vocaci&oacute;n se acrecent&oacute; notablemente.</strong> Adem&aacute;s de la obligaci&oacute;n rutinaria de los trabajos pr&aacute;cticos concurr&iacute;a diariamente a la sala VI. Al mismo tiempo asist&iacute;a a las clases que dictaba el profesor Rossi a las once en su c&aacute;tedra de la sala I y los s&aacute;bados por la tarde, en la sala III, me entremezclaba con los alumnos del profesor Mazzei, titular de la otra c&aacute;tedra de Cl&iacute;nica M&eacute;dica, ambos cursos de sexto a&ntilde;o. En forma honoraria, concurr&iacute;a a la c&aacute;tedra de Anatom&iacute;a Topogr&aacute;fica donde profundizaba y enriquec&iacute;a mis conocimientos de anatom&iacute;a, realizando en cad&aacute;veres las disecciones que me permit&iacute;an aumentar los conocimientos b&aacute;sicos para mi futura actividad quir&uacute;rgica porque, desde un principio, yo sent&iacute; ese llamado especial, que viene desde el quir&oacute;fano y que es dif&iacute;cil de describir. De vez en cuando me escapaba a presenciar las operaciones del profesor Mainetti o del profesor Christmann, confundi&eacute;ndome con los alumnos de los cursos superiores, gozando con la precisi&oacute;n, la minuciosidad, la delicadeza y el arte del acto quir&uacute;rgico. Por la tarde trataba de reproducir en el cad&aacute;ver los gestos y las maniobras quir&uacute;rgicas. <strong>Alguna vez, nuestro querido Agapito &mdash;as&iacute; llam&aacute;bamos nosotros al encargado de la c&aacute;tedra&mdash; sonre&iacute;a vi&eacute;ndome engarzar la tijera hacia atr&aacute;s en el cuarto dedo de la mano derecha</strong>, imitando al profesor Mainetti.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuarto a&ntilde;o, al cursar las patolog&iacute;as, mi participaci&oacute;n en la vida hospitalaria fue m&aacute;s intensa. Sin estar obligado, concurr&iacute;a por las tardes para ver la evoluci&oacute;n de los pacientes operados. <strong>Como viv&iacute;a con mis padres a unas pocas cuadras del hospital, era f&aacute;cil volver, penetrar otra vez en las salas, entonces casi silenciosas y recorrer las camas revisando y conversando con los pacientes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de cumplir durante un a&ntilde;o con el servicio militar y aprobadas las dos patolog&iacute;as, previo concurso de oposici&oacute;n pas&eacute; a formar parte del internado, aspiraci&oacute;n suprema de todo practicante. Viv&iacute; en el hospital desde entonces. Ten&iacute;amos nuestros propios dormitorios en el segundo piso del viejo edificio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Hospital Policl&iacute;nico era el eje asistencial de una amplia zona pues todav&iacute;a no se hab&iacute;an desarrollado centros m&eacute;dicos de importancia en las poblaciones cercanas de Ensenada, Berisso, Magdalena, Gonnet, City Bell y Brandsen. Adem&aacute;s, recib&iacute;amos los casos complicados de casi la totalidad de la provincia de Buenos Aires. La actividad era intensa. Al trabajo regular de las ma&ntilde;anas se agregaban las guardias donde pas&aacute;bamos horas y horas trabajando sin descanso, saltando de una sala a otra acompa&ntilde;ando a practicantes mayores y m&eacute;dicos internos. <strong>Era &eacute;sta una formaci&oacute;n imposible de desperdiciar; por eso, adem&aacute;s de cumplir con mis guardias, estaba siempre atento al pedido de alguno que, por circunstancias especiales, no pod&iacute;a cumplir con las suyas.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Con bastante frecuencia permanec&iacute;a en actividad continuada durante cuarenta y ocho o setenta y dos horas entregado a mis pacientes.&nbsp;No por ello descuidaba mis estudios. Durante los a&ntilde;os de ense&ntilde;anza secundaria en el Colegio Nacional siempre hab&iacute;a estado entre los estudiantes del tercio superior. <strong>Una vez en la Facultad, durante mis largas caminatas por el Bosque, a veces me dec&iacute;a que, quiz&aacute;, con un poco de esfuerzo podr&iacute;a constituirme en el primero de mi clase. </strong>Es dif&iacute;cil de explicar. Sent&iacute;a la necesidad de ser el primero, sin que ello implicara arrogancia o soberbia; era una profunda necesidad espiritual que deb&iacute;a satisfacer a trav&eacute;s de una entrega absoluta y en competencia leal. Escuchaba atentamente a mis maestros, estudiaba en los libros comunes de texto y adem&aacute;s ahondaba los conocimientos a trav&eacute;s de los tratados que hallaba en la biblioteca. Durante la ayudant&iacute;a en la c&aacute;tedra de Anatom&iacute;a Topogr&aacute;fica y en mi posterior actividad en el hospital fui tomando conciencia del placer que sent&iacute;a al compartir lo que sab&iacute;a con mis compa&ntilde;eros, ense&ntilde;ando lo que en esa b&uacute;squeda sin l&iacute;mites encontraba en la lectura de los temas m&aacute;s diversos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces me decía que, quizá, con un poco de esfuerzo podría constituirme en el primero de mi clase. Es difícil de explicar. Sentía la necesidad de ser el primero, sin que ello implicara arrogancia o soberbia; era una profunda necesidad espiritual </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Durante mi concurrencia a la sala V esos sentimientos se fueron profundizando al participar de las actividades de la c&aacute;tedra de Cl&iacute;nica Quir&uacute;rgica. Al terminar mi internado y mis estudios en 1948 pensaba con absoluta seguridad que mi futuro estaba all&iacute;, en el Hospital Policl&iacute;nico, donde podr&iacute;a desarrollar la actividad quir&uacute;rgica y docente siguiendo los pasos de mis maestros.
    </p><p class="article-text">
        Pero es evidente que cada uno tiene un destino que cumplir. Una serie de factores decidieron la interrupci&oacute;n de la carrera hospitalaria y universitaria que hab&iacute;a planeado. El primero, quiz&aacute;s el de m&aacute;s valor, fue el factor pol&iacute;tico. Pertenezco a lo que se ha dado en llamar la generaci&oacute;n del &rsquo;45. Como estudiante particip&eacute; de los movimientos universitarios que lucharon por mantener en nuestro pa&iacute;s una l&iacute;nea democr&aacute;tica, de libertad y justicia, contra todo extremismo. Por ello soport&eacute; la c&aacute;rcel por algunos d&iacute;as en dos oportunidades. <strong>La mayor&iacute;a de los estudiantes de esa &eacute;poca &eacute;ramos profundamente idealistas. No pod&iacute;amos entender que la d&aacute;diva, la demagogia y el acomodo se convirtieran en un estilo de vida.</strong> &iexcl;C&oacute;mo nos dol&iacute;an aquellos actos p&uacute;blicos donde estudiantes recib&iacute;an bicicletas, motonetas y hasta autom&oacute;viles como pago a su obsecuencia! Siempre recordar&eacute; la visita de Eva Per&oacute;n a nuestro hospital para inaugurar un pabell&oacute;n. Se realiz&oacute;, como era costumbre en aquellos tiempos, un gran acto p&uacute;blico. Desde el segundo piso observ&aacute;bamos con estupor el reparto de dinero, enti&eacute;ndase bien, billetes de dinero, entre la gente que se agolpaba frente al palco. Cuando se terminaban, sus adl&aacute;teres, desde atr&aacute;s, le alcanzaban nuevos fajos que volv&iacute;a a distribuir en medio de c&aacute;nticos y v&iacute;tores. Es posible que la mayor&iacute;a no diera trascendencia a lo que est&aacute;bamos observando, pero para m&iacute; era denigrante, se rebajaban tanto los de arriba como los de abajo. No era esa, ciertamente, la manera de solucionar los problemas sociales. A la muerte de Eva Per&oacute;n, nos toc&oacute; vivir los d&iacute;as de luto obligatorio.<strong> En nuestras recorridas por el hospital nos encontr&aacute;bamos con m&eacute;dicos y profesores que lo llevaban, en su inmensa mayor&iacute;a, por obligaci&oacute;n.</strong> El temor de perder lo obtenido a trav&eacute;s de tantos a&ntilde;os, era la explicaci&oacute;n que escuch&aacute;bamos con dolor. A algunos los comprend&iacute;amos, a otros no.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La terminaci&oacute;n del internado y mi graduaci&oacute;n coincidieron con una vacante de m&eacute;dico interno auxiliar, a la cual acced&iacute; con car&aacute;cter interino. A los pocos meses, al decidirse mi confirmaci&oacute;n, me llamaron desde la administraci&oacute;n. Me explicaron, mostr&aacute;ndome una tarjeta, que de un lado deb&iacute;a llenar los espacios en blanco con mis datos personales y en el rengl&oacute;n final deb&iacute;a afirmar que aceptaba la doctrina del gobierno. Del otro lado, deb&iacute;a figurar el aval de alg&uacute;n miembro de trascendencia del partido peronista, quiz&aacute;s alg&uacute;n diputado o senador que corroborara mi declaraci&oacute;n. <strong>Todos conoc&iacute;an mi manera de pensar, incluyendo el empleado que todo lo relat&oacute; con voz queda y entrecortada.</strong> Le contest&eacute; que lo pensar&iacute;a, pero era indudable que todo estaba muy claro en mi mente. Si yo era el destinatario del puesto, por mis clasificaciones en la Facultad, por haber sido el primero en el concurso del internado, por haber trabajado con intensidad y dedicaci&oacute;n &iquest;c&oacute;mo era posible que para llegar al mismo tuviera que firmar algo que, a mi entender, s&oacute;lo servir&iacute;a para ampliar la lista de obsecuentes? Por ese entonces esperaba con ansiedad el llamado a concurso de ayudante diplomado de la c&aacute;tedra I de Cl&iacute;nica Quir&uacute;rgica para proseguir la carrera docente, pero la fecha se fue prolongando y prolongando y el concurso nunca se realiz&oacute;. <strong>En adelante los nombramientos ser&iacute;an realizados directamente por el profesor, sin concurso previo.</strong> Y la c&aacute;tedra ya estaba en manos del profesor peronista de turno. Advert&iacute;a que mi futuro entraba en una nebulosa, pues para ascender y progresar deb&iacute;a comulgar con una serie de ideas y conceptos que estaban muy lejos de mi formaci&oacute;n previa y de mi esp&iacute;ritu.
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                De renombre mundial por sus aportes a la ciencia, el médico René Favaloro nació en La Plata, Argentina, en 1923.                            </span>
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        El segundo hecho trascendente que contribuy&oacute; al cambio de mi destino fue el accidente sufrido por mi hermano al terminar el tercer a&ntilde;o en la Facultad de Medicina, en ocasi&oacute;n de concurrir a dar el examen final de Anatom&iacute;a Patol&oacute;gica. Olvid&oacute; una carpeta imprescindible para rendirlo y un compa&ntilde;ero, due&ntilde;o de una motocicleta, se ofreci&oacute; para llevarlo a casa y volver r&aacute;pidamente a la Facultad. <strong>En el viaje de regreso fueron embestidos por un micro&oacute;mnibus. Mi hermano llev&oacute; la peor parte: traumatismo de cr&aacute;neo con conmoci&oacute;n cerebral que dur&oacute; m&aacute;s de diez d&iacute;as y fractura de las dos piernas.</strong> La aparici&oacute;n de gangrena hizo que fuera necesaria la amputaci&oacute;n de la izquierda. Durante tres meses permanec&iacute; a su lado, colaborando con los m&eacute;dicos que se ocuparon de su atenci&oacute;n. Mi responsabilidad se hab&iacute;a acrecentado.
    </p><p class="article-text">
        Yo era el hijo mayor de una familia humilde. Mi padre, ebanista m&aacute;s que carpintero, ten&iacute;a un peque&ntilde;o taller con dos o tres operarios donde el arte era m&aacute;s importante que el dinero. Vivi&oacute; siempre enamorado de su trabajo y su clientela tradicional iba a &eacute;l, sabiendo que cada pieza que sal&iacute;a de sus manos llevaba por sobre la rutina, el cari&ntilde;o, el esmero, la dedicaci&oacute;n, la honestidad con que realizaba su tarea. No ten&iacute;a tiempo para pensar en el valor econ&oacute;mico de lo que creaba por lo cual los ingresos siempre eran escasos. <strong>Mi madre, modista, contribu&iacute;a al sostenimiento del hogar. Estar&aacute;n siempre en mi mente las largas horas que pasaba sentada frente a la m&aacute;quina de coser, que s&oacute;lo dejaba para entregarse a las tareas comunes a toda ama de casa.</strong> Desde muy joven hab&iacute;a comprendido el esfuerzo que ellos realizaban para darnos sustento y educaci&oacute;n y a partir de los diez o doce a&ntilde;os colaboraba en las tareas del taller, en especial durante las vacaciones, en que me transformaba en un obrero m&aacute;s. As&iacute; aprend&iacute; todos los secretos de la carpinter&iacute;a, de los cuales el que m&aacute;s me gustaba era el tallado de la madera que me ense&ntilde;&oacute; un viejo italiano, don Davagnino, todo un artista en el manejo de las gubias. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, cuando escuchaba al profesor Christmann decir que para ser un buen cirujano hab&iacute;a que ser un buen carpintero yo pensaba que hab&iacute;a realizado mi aprendizaje en aquel viejo taller. Y todav&iacute;a me quedaba tiempo por las tardes para dedic&aacute;rselo a la huerta y producir la mayor&iacute;a de los vegetales que consum&iacute;amos, siguiendo las ense&ntilde;anzas de mis abuelos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo era el hijo mayor de una familia humilde. Mi padre, ebanista más que carpintero, tenía un pequeño taller con dos o tres operarios donde el arte era más importante que el dinero. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero no vaya a creerse que no me quedaba tiempo para gozar de los placeres de la juventud. Al anochecer, despu&eacute;s de la tarea cumplida, sal&iacute;a a vagar por las calles de mi ciudad donde abundan los parques y las plazas. Siempre recordar&eacute; mis largas caminatas por el Bosque, el Parque Saavedra o mis escapadas, cruzando la 72, para perderme en los bald&iacute;os. Recordar&eacute; tambi&eacute;n las primaveras de mi adolescencia inundadas de azul por los jacarandaes y perfumadas por los tilos, aromos y para&iacute;sos.
    </p><p class="article-text">
        Tuve tiempo de corretear y robar los primeros besos furtivos entre las sombras nocheras de los amores chiquilines y conocer despu&eacute;s a esa mujer que el hombre encuentra en su juventud, con la que transita los caminos del amor total y siente hasta el tu&eacute;tano, por primera vez, la marca del sexo.
    </p><p class="article-text">
        Frente al acrecentamiento de la responsabilidad, pensaba que todo lo que yo hab&iacute;a so&ntilde;ado y planificado estaba muy lejos de la realidad. Por ese entonces, lleg&oacute; una carta desde Jacinto Ar&aacute;uz escrita por mi t&iacute;o, antiguo poblador de esa zona. <strong>Me explicaba que el m&eacute;dico, el &uacute;nico m&eacute;dico que atend&iacute;a a la poblaci&oacute;n, estaba enfermo y necesitaba viajar a Buenos Aires para su tratamiento</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a buscado reemplazante infructuosamente y solicitaba que yo lo suplantara, aunque m&aacute;s no fuera, por dos o tres meses. Varias semanas tuve esa carta en mis bolsillos antes de decidirme. <strong>Por un lado sent&iacute;a la tristeza de dejar mi viejo hospital, por el otro pensaba que qued&aacute;ndome en la ciudad muy pocas posibilidades ten&iacute;a de poder subsistir y ayudar a mi familia</strong>. Pens&eacute; que tres meses pasar&iacute;an muy pronto y que no perder&iacute;a nada explorando las posibilidades del medio rural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El doctor D&rsquo;Amelio, mi jefe en la sala XIII, donde concurr&iacute;a desde hac&iacute;a m&aacute;s de un a&ntilde;o, trataba de disuadirme y de hacerme entender que ese no era mi camino. Siempre recordar&eacute; la despedida, cuando muy seriamente y mir&aacute;ndome a los ojos me dijo:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Todos aqu&iacute; te han deseado buena suerte, yo por el contrario espero que tengas mucha mala suerte &mdash;agregando&mdash; vos no naciste para ser m&eacute;dico rural...
    </p><p class="article-text">
        El 25 de mayo de 1950, por pura coincidencia no m&aacute;s, part&iacute; en un tren del Ferrocarril General Roca. <strong>&iexcl;Qui&eacute;n iba a decir que el destino transformar&iacute;a tres meses en casi doce a&ntilde;os de tanta trascendencia para el resto de mi vida!</strong> Ojal&aacute; se interprete correctamente lo que sigue. S&oacute;lo pretendo desnudar las realidades que me tocaron vivir y que, a mi entender, siguen teniendo hoy la misma vigencia a lo largo y a lo ancho de mi patria.
    </p><p class="article-text">
        RF
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[René Favaloro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/memorias-medico-rural-dias-favaloro-convertirse-eminencia-mundial_1_10369062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Jul 2023 08:41:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Memorias de un médico rural": los días de Favaloro antes de convertirse en una eminencia mundial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[René Favaloro,Medicina,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A 100 años del nacimiento de René Favaloro: cómo era trabajar con el médico que transformó la cardiología]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/100-anos-nacimiento-rene-favaloro-trabajar-medico-transformo-cardiologia_1_10366697.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50ee2864-7421-4e05-9424-ded2533b96ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A 100 años del nacimiento de René Favaloro: cómo era trabajar con el médico que transformó la cardiología"></p><p class="article-text">
        El cirujano argentino Ren&eacute; Favaloro, considerado un &ldquo;pr&oacute;cer&rdquo; por haber cambiado para siempre la historia de la medicina mundial con su t&eacute;cnica del bypass de coraz&oacute;n, a cien a&ntilde;os de su nacimiento sigue siendo un ejemplo de honestidad y es recordado por los compa&ntilde;eros de su Fundaci&oacute;n como una persona brillante y sencilla que se sacrific&oacute; sin l&iacute;mites.
    </p><p class="article-text">
        Colegas y disc&iacute;pulos de Favaloro reconstruyeron, en di&aacute;logo con T&eacute;lam, historias que ayudan a dilucidar c&oacute;mo era la personalidad del c&eacute;lebre m&eacute;dico, un apasionado por el f&uacute;tbol o los asados en el campo que lleg&oacute; a ser considerado un semidi&oacute;s por sus pacientes.
    </p><p class="article-text">
        Durante una recorrida por la Fundaci&oacute;n que Favaloro cre&oacute; en pleno centro porte&ntilde;o, los m&eacute;dicos Juan Barra, Oscar Mendiz, Raquel V&aacute;zquez y Gustavo Giunta destacaron que, aunque el prestigioso cardiocirujano era una &ldquo;persona altamente ocupada&rdquo;, siempre se hac&iacute;a una pausa para escuchar a sus compa&ntilde;eros y preguntarles c&oacute;mo estaban.
    </p><p class="article-text">
        Todos coincidieron en que Favaloro era &ldquo;un ser extraordinario con una capacidad de trabajar incansable&rdquo;, y una persona &ldquo;de car&aacute;cter fuerte que pod&iacute;a patearle la puerta a un presidente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero la historia de Ren&eacute; Ger&oacute;nimo Favaloro comenz&oacute; el 12 de julio de 1923 en una casa humilde del barrio &ldquo;El Mondongo&rdquo;, en la ciudad de La Plata, que hered&oacute; de sus padres, un carpintero y una modista, algo de la impresionante habilidad que irradiaban sus manos.
    </p><p class="article-text">
        Hace un siglo nac&iacute;a el primer m&eacute;dico que tuvo la capacidad de parar temporalmente el coraz&oacute;n de una persona y coser con mucha precisi&oacute;n a las arterias coronarias la vena safena, que injertaba de la pierna, con el objetivo de construir un &ldquo;puente&rdquo; (bypass) para que la sangre pueda saltear la parte obstruida de las arterias.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Favaloro egres&oacute; de la Universidad Nacional de La Plata se traslad&oacute; a Jacinto Ar&aacute;uz, un peque&ntilde;o pueblo de La Pampa, para una suplencia de menos de tres meses y que prolong&oacute; su estad&iacute;a por doce a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Luego, maravillado por la nueva era de las cirug&iacute;as cardiovasculares, viaj&oacute; a los Estados Unidos para especializarse y realiz&oacute; el primer bypass aortocoronario en 1967. Pero su compromiso con la patria hizo que volviera a la Argentina en 1971 con el sue&ntilde;o de fundar un centro m&eacute;dico de excelencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando conoc&iacute; a Favaloro, en los 80, ya era un pr&oacute;cer&rdquo;, record&oacute; en entrevista con T&eacute;lam Juan Barra, vicerrector de la Universidad Favaloro.
    </p><p class="article-text">
        Barra, quien es m&eacute;dico veterinario, trabaj&oacute; en el primer instituto de investigaci&oacute;n b&aacute;sica que Favaloro conform&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una vez el doctor Favaloro se meti&oacute; a nuestro quir&oacute;fano experimental y trabaj&oacute; sobre el cuerpo de un cerdo, fue fant&aacute;stico y emocionante para m&iacute; trabajar al lado de &eacute;l sobre ese animal&rdquo;, narr&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Como parte del primer grupo de investigadores, que no eran m&aacute;s de veinte, Barra sol&iacute;a ir a los asados que organizaba Favaloro en su campo de Magdalena, al este de la provincia de Buenos Aires. 
    </p><p class="article-text">
        El especialista en mec&aacute;nica vascular a&uacute;n recuerda cuando encontr&oacute;, en la oficina de Favaloro, un extra&ntilde;o bloque de quebracho de unos 30 cent&iacute;metros de ancho por 40 de largo mezclado con las distinciones otorgadas por las m&aacute;s prestigiosas universidades del mundo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo agarr&eacute; y Favaloro me dijo: - eso que ten&eacute;s en las manos es un pedazo de tabl&oacute;n de la cancha de Gimnasia (y Esgrima La Plata), que la est&aacute;n remodelando y me lo trajeron de recuerdo&rdquo;, explic&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los médicos Juan Barra, Oscar Mendiz, Raquel Vázquez y Gustavo Giunta                            </span>
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        Su pasi&oacute;n por el &ldquo;Lobo&rdquo; lo llevaba a analizar las jugadas de cada partido con la misma precisi&oacute;n que correg&iacute;a los trabajos de investigaci&oacute;n que recib&iacute;a para evaluar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como yo me especialic&eacute; en bioestad&iacute;stica, &eacute;l me pasaba los art&iacute;culos para que opinara. Generalmente, la intuici&oacute;n lo llevaba y ten&iacute;a raz&oacute;n cuando pensaba que un c&aacute;lculo no estaba bien&rdquo;, cont&oacute; Barra.
    </p><p class="article-text">
        Esa obsesi&oacute;n por el detalle lo llev&oacute; a publicar, en 1998, una revisi&oacute;n sobre los 30 a&ntilde;os del bypass con m&aacute;s de 1.000 referencias bibliogr&aacute;ficas que demostraban que la t&eacute;cnica realizada en millones de pacientes hab&iacute;a disminuido la mortalidad por enfermedad arterial coronaria.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la relaci&oacute;n de Favaloro con sus pacientes, Oscar Mendiz, director del Instituto de Cardiolog&iacute;a y Cirug&iacute;a Cardiovascular del Hospital Universitario Fundaci&oacute;n Favaloro, rememor&oacute; que &ldquo;era majestuoso verlo caminar por el hospital y que la gente le quisiera besar las manos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y remarc&oacute;: &ldquo;era Dios vestido de m&eacute;dico, pero que le besaran las manos no le gustaba porque era un tipo bastante sencillo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Favaloro tampoco se atribu&iacute;a como propios los logros. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Enfatizaba que no hab&iacute;a que hablar del 'yo', sino del 'nosotros' y que la prioridad n&uacute;mero uno era el paciente&rdquo;, explic&oacute; Mendiz, a quien le toc&oacute; recibir al primer paciente del Instituto de Cardiolog&iacute;a, el 20 de junio de 1992.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era un se&ntilde;or que no ten&iacute;a recursos y hab&iacute;a visto a Favaloro en el programa de Mirtha Legrand&rdquo;, relat&oacute; Mendiz, y explic&oacute; que, a pesar de que ese d&iacute;a no estaba todo listo para arrancar, Favaloro decidi&oacute; operarlo porque su vida estaba en riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Para Favaloro, el credo m&eacute;dico se basaba en los principios de la asistencia, la investigaci&oacute;n y la educaci&oacute;n. Raquel V&aacute;zquez, egresada de la primera promoci&oacute;n de la carrera de Medicina de la Universidad Favaloro, en 1998, cont&oacute; a T&eacute;lam c&oacute;mo eran las charlas que daba el cardi&oacute;logo: &ldquo;no hablaba de su experiencia quir&uacute;rgica, sino explicaba c&oacute;mo los problemas sociales y econ&oacute;micos afectaban la salud de las comunidades. Todo eso era muy novedoso; la cabeza de Ren&eacute; era incre&iacute;ble&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De su &eacute;poca de estudiante, V&aacute;zquez record&oacute; que &ldquo;una vez, el rector de la Facultad en ese entonces, Ricardo Pichel, reuni&oacute; a cuatro alumnos que est&aacute;bamos en un aula y nos dijo: - vamos a saludar a Ren&eacute; que hoy es el cumplea&ntilde;os. Terminamos en su oficina en un encuentro corto y muy simple que mostr&oacute; el nivel de cotidianeidad que hab&iacute;a en ese lugar&rdquo;. 
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                    alt="Realizado por el artista Maximiliano Bagnasco, el mural en homenaje a René Favaloro mide 12 metros de ancho por 22 de alto, y fue pintado con aerosoles en tan solo una semana."
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                Realizado por el artista Maximiliano Bagnasco, el mural en homenaje a René Favaloro mide 12 metros de ancho por 22 de alto, y fue pintado con aerosoles en tan solo una semana.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Para Gustavo Giunta, tambi&eacute;n egresado de la primera promoci&oacute;n, una de las cosas m&aacute;s sorprendentes de Favaloro era que saludaba a todas las personas que se cruzaba, pero &ldquo;nunca desde un lugar de superioridad, sino que se pon&iacute;a a la par&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n record&oacute; que el m&eacute;dico sal&iacute;a de operar despu&eacute;s de horas, se pon&iacute;a su guardapolvo y visitaba a los pacientes internados. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Saludaba a gente que estaba reci&eacute;n operada y ya se animaban a andar por el pasillo; ten&iacute;a un poder incre&iacute;ble&rdquo;, asegur&oacute; Giunta, y describi&oacute; a Favaloro como una persona tranquila, aunque advirti&oacute; entre risas que &ldquo;con los residentes no era tan calmo, tambi&eacute;n sab&iacute;a ser en&eacute;rgico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Giunta, quien hoy es coordinador del &aacute;rea de L&iacute;pidos y Ateroesclerosis en la Fundaci&oacute;n, guarda entre sus memorias cuando tuvo la oportunidad de ver a Favaloro en el quir&oacute;fano. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era deslumbrante la seguridad que ten&iacute;a al trabajar sobre el coraz&oacute;n de una persona. Y m&aacute;s cuando sab&eacute;s que no ten&eacute;s todo el d&iacute;a, sino unos minutos. Y &eacute;l lo hac&iacute;a con toda la tranquilidad del mundo, inclusive explicaba en voz alta cada paso que daba&rdquo;, grafic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Esa habilidad admirable, acompa&ntilde;ada por su compromiso &eacute;tico, hizo que Favaloro tuviera que luchar contra lo que llam&oacute; la &ldquo;corrupci&oacute;n imperante en la medicina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En medio de la crisis econ&oacute;mica que atravesaba el pa&iacute;s, el emblem&aacute;tico cardiocirujano se suicid&oacute; el 29 de julio del 2000 con un disparo al coraz&oacute;n, agobiado por los problemas financieros de su Fundaci&oacute;n y decepcionado por la falta de respuestas de las autoridades y empresarios.
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera ese d&iacute;a el hospital dej&oacute; de atender. Desde entonces, sus sobrinos, los tambi&eacute;n m&eacute;dicos Liliana y Roberto Favaloro, se pusieron al frente para mantener el latido de la Fundaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y todav&iacute;a hoy sus disc&iacute;pulos aseguran que por los pasillos se respira la m&iacute;stica que dej&oacute; Favaloro, el hombre que dijo conformarse con que el coraz&oacute;n de los argentinos tuviera tres elementos indispensables: honestidad, responsabilidad y solidaridad.
    </p><p class="article-text">
        Por Milagros Alonso, agencia T&eacute;lam. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/100-anos-nacimiento-rene-favaloro-trabajar-medico-transformo-cardiologia_1_10366697.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Jul 2023 08:40:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A 100 años del nacimiento de René Favaloro: cómo era trabajar con el médico que transformó la cardiología]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[René Favaloro,Aniversario,Medicina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Nacional de la Medicina Social: ¿por qué se conmemora el 12 de julio?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-nacional-medicina-social-conmemora-12-julio_1_10362429.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb6d8033-59eb-4eb3-9757-a53575647c5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Nacional de la Medicina Social: ¿por qué se conmemora el 12 de julio?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde 2002, cada 12 de julio se conmemora en Argentina el Día Nacional de la Medicina Social para homenajear a René Favaloro, nacido el 12 de julio de 1923.</p></div><p class="article-text">
        El <strong>D&iacute;a Nacional de la Medicina Social </strong>se conmemora en Argentina el 12 de julio con el objetivo de homenajear a <strong>Ren&eacute; Favaloro</strong>, que naci&oacute; el 12 de julio de 1923 en la ciudad de La Plata, Provincia de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        Favaloro ejerci&oacute; la medicina rural durante doce a&ntilde;os en Jacinto Ar&aacute;uz, un peque&ntilde;o pueblo de la provincia de La Pampa, antes de ser reconocido internacionalmente y crear una fundaci&oacute;n con su nombre para fomentar la investigaci&oacute;n y la docencia.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno argentino declar&oacute; este d&iacute;a en 2002, a trav&eacute;s de la Ley 25.598, para recordar el nacimiento de Favaloro y reconocer a todos los m&eacute;dicos que se desempe&ntilde;an en esta &aacute;rea.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Ministerio de Educaci&oacute;n de la Naci&oacute;n, en coincidencia con las autoridades educativas de las distintas jurisdicciones y en el &aacute;mbito del Consejo Federal de Cultura y Educaci&oacute;n, acordar&aacute;n la conmemoraci&oacute;n del D&iacute;a Nacional de la Medicina Social en las escuelas de la Rep&uacute;blica Argentina. El Poder Ejecutivo, a trav&eacute;s del Ministerio de Salud de la Naci&oacute;n, implementar&aacute; en todas las instituciones dependientes del mismo, los eventos adecuados para la concreci&oacute;n del homenaje a rendirse en la fecha prevista&rdquo;, dice el texto legislativo, que tambi&eacute;n invita a &ldquo;los organismos provinciales con funciones similares a implementar en sus respectivas jurisdicciones lo dispuesto&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Favaloro revolucion&oacute; la ciencia m&eacute;dica introduciendo el by-pass aortocoronario en la cirug&iacute;a cardiovascular, una t&eacute;cnica que cambi&oacute; radicalmente el tratamiento de la enfermedad coronaria.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text">El homenaje a Favaloro en el D&iacute;a Nacional de la Medicina Social</h3><p class="article-text">
        Este lunes, para celebrar el <strong>D&iacute;a Nacional de la Medicina Social</strong> y el centenario del aniversario del nacimiento de Favaloro, la Fundaci&oacute;n Favaloro organiz&oacute; una Gala Aniversario en el Teatro Col&oacute;n con la presencia del ensamble orquestal de la Filarm&oacute;nica Nacional bajo la Direcci&oacute;n de Emmanuel Siffert interpretando cl&aacute;sicos de Mozart y Vivaldi y piezas contempor&aacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo recaudado fue destinado a obras que se realizan en la Fundaci&oacute;n, que construir&aacute; un nuevo centro integral para atender m&aacute;s pacientes.
    </p><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n Favaloro para la Docencia y la Investigaci&oacute;n M&eacute;dica se cre&oacute; en 1975, cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s del regreso de Ren&eacute; Favaloro de Estados Unidos. Favaloro hab&iacute;a trabajado en la Cleveland Clinic de Ohio, donde cre&oacute; la cirug&iacute;a del bypass aortocoronario o de revascularizaci&oacute;n mioc&aacute;rdica, un hito en la historia de la enfermedad coronaria.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-nacional-medicina-social-conmemora-12-julio_1_10362429.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Jul 2023 03:01:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día Nacional de la Medicina Social: ¿por qué se conmemora el 12 de julio?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,René Favaloro,Medicina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[René Favaloro: cinco libros para recordar a una figura central del siglo XX, a cien años de su nacimiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/rene-favaloro-cuatro-libros-recordar-figura-central-siglo-xx-cien-anos-nacimiento_1_10366783.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6fba0d9d-0997-4f7d-8beb-af7a27f3bf79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="René Favaloro: cinco libros para recordar a una figura central del siglo XX, a cien años de su nacimiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un repaso por publicaciones para recorrer la vida y la obra del gran médico argentino, entre una biografía reciente y los textos que él mismo escribió.</p></div><p class="article-text">
        Referente &eacute;tico, figura sumamente popular y querida entre los argentinos, eminencia cient&iacute;fica internacional. <strong>Pocas personalidades del siglo XX en la Argentina logran combinar esos factores como lo hizo el m&eacute;dico cirujano Ren&eacute; Favaloro</strong>, que naci&oacute; en La Plata, provincia de Buenos Aires, el 12 de julio de 1923 y se convirti&oacute; en un sin&oacute;nimo de conocimiento mundial, salud p&uacute;blica y prestigio acad&eacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, <strong>un repaso por diversas publicaciones para recordar su obra y su vida, entre las que se cuentan algunos libros que &eacute;l mismo escribi&oacute;</strong> y una biograf&iacute;a reciente que repasa sus d&iacute;as hasta su tr&aacute;gica muerte el 29 de julio de 2000.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Recuerdos de un m&eacute;dico rural</strong></em><strong>, Ren&eacute; Favaloro (DeBolsillo, edici&oacute;n 2023 a prop&oacute;sito del centenario).</strong> Entre comienzos de la d&eacute;cada del 50 y 1962, <strong>Favaloro se desempe&ntilde;&oacute; como m&eacute;dico rural en el pueblo pampeano de Jacinto Ar&aacute;uz</strong>. Esos doce a&ntilde;os fueron los que lo definieron, tanto en su vida profesional como en la personal. El mismo m&eacute;dico que se volver&iacute;a una eminencia a&ntilde;os despu&eacute;s en Cleveland, trabajando con los profesionales m&aacute;s destacados de la medicina internacional, inici&oacute; su carrera en el interior de la Argentina, y f<strong>ue esa labor lo que, en sus palabras, m&aacute;s marc&oacute; definitivamente su vocaci&oacute;n</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El libro de memorias &quot;Recuerdos de un médico rural&quot; salió en 1980 y volvió a editarse ahora, a cien años del nacimiento de Favaloro."
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                El libro de memorias &quot;Recuerdos de un médico rural&quot; salió en 1980 y volvió a editarse ahora, a cien años del nacimiento de Favaloro.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En 1980 el cirujano public&oacute; esta obra, su primer libro autobiogr&aacute;fico, donde <strong>reflexiona acerca de su propia experiencia y del ejercicio de la medicina en algunas zonas postergadas del pa&iacute;s</strong>, a la vez que advierte sobre el devenir de la pr&aacute;ctica p&uacute;blica de la salud y cierta decadencia en la formaci&oacute;n de nuevos m&eacute;dicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su &eacute;poca, <em>Recuerdos de un m&eacute;dico rural</em> tuvo un gran recibimiento entre los lectores. &ldquo;Mi objetivo -dec&iacute;a en el pr&oacute;logo a la segunda edici&oacute;n, que escribi&oacute; emocionado por las cartas que le hab&iacute;an enviado colegas y maestros rurales que se sintieron representados en sus escritos- no es presentar la simple descripci&oacute;n de hechos anecd&oacute;ticos sino, a trav&eacute;s de ellos, mostrar las condiciones socioecon&oacute;micas del interior&rdquo;. Adem&aacute;s, all&iacute; se preguntaba: <strong>&ldquo;&iquest;Tendremos capacidad de reaccionar? &iquest;Seremos capaces de realizar la verdadera reconstrucci&oacute;n?&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Favaloro, el gran operador</strong></em><strong>, de Pablo Morosi (Editorial Marea, 2020).</strong>  Publicado en 2020, cuando se cumplieron 20 a&ntilde;os del suicidio de Favaloro, <strong>este libro ofrece un recorrido por la vida del c&eacute;lebre cirujano creador del bypass coronario, con el objetivo de desentra&ntilde;ar los motivos de su dram&aacute;tica decisi&oacute;n que termin&oacute; con su vida el 29 de julio del a&ntilde;o 2000</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A partir de numerosas fuentes y documentos, <strong>el autor relata las experiencias de Favaloro como m&eacute;dico rural; los v&iacute;nculos con gobiernos civiles y militares; sus declaraciones p&uacute;blicas siempre pol&eacute;micas, las reacciones intempestivas y tambi&eacute;n sus grandes pasiones amorosas. </strong>Adem&aacute;s, revela facetas menos conocidas del cirujano, como su s&oacute;lida formaci&oacute;n intelectual que lo llev&oacute; a escribir varios libros. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El libro de Pablo Morosi recorre minuciosamente la vida de Favaloro y también su trágico final."
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                El libro de Pablo Morosi recorre minuciosamente la vida de Favaloro y también su trágico final.                            </span>
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        &ldquo;La propuesta del libro es un recorrido por su vida desde sus or&iacute;genes, su formaci&oacute;n e influencias y sus experiencias que <strong>sirve para ver el proceso que deline&oacute; su forma de pensar y entender el pa&iacute;s y el mundo</strong> desde una concepci&oacute;n humanista conservadora y popular que no renegaba del capitalismo pero si de cuestiones como la corrupci&oacute;n y la burocracia&rdquo;, se&ntilde;alan desde la editorial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>&iquest;Conoce usted a San Mart&iacute;n?</strong></em><strong>, de Ren&eacute; Favaloro (Sudamericana, DeBolsillo, sali&oacute; originalmente en 1986 y sigue sumando reediciones). </strong>&ldquo;Dentro de mis lecturas, ocupa un lugar preferencial el general don Jos&eacute; de San Mart&iacute;n, con quien durante largos a&ntilde;os hemos estado dialogando a trav&eacute;s de diversos libros, folletos y art&iacute;culos. <strong>El an&aacute;lisis cuidadoso de su vida, a mi entender, demuestra que la gran mayor&iacute;a de los argentinos 'civiles y militares' no la conoce en profundidad</strong> y, por el contrario, en infinidad de ocasiones San Mart&iacute;n ha sido y es utilizado para defender intereses bastardos, en especial a trav&eacute;s de comparaciones y paralelismos, tratando de justificar desviaciones perniciosas de nuestro pasado lejano y reciente&rdquo;, detall&oacute; Favaloro sobre su libro, el primero de investigaci&oacute;n hist&oacute;rica que public&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;¿Conoce usted a San Martín?&quot;, un ensayo histórico que escribió Favaloro sobre el Libertador."
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                &quot;¿Conoce usted a San Martín?&quot;, un ensayo histórico que escribió Favaloro sobre el Libertador.                            </span>
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        <strong>4. </strong><em><strong>La memoria de Guayaquil</strong></em><strong>, de Ren&eacute; Favaloro (Sudamericana, DeBolsillo, sali&oacute; originalmente en 1991 y tuvo varias reediciones).</strong> El tema sanmartiniano, tanto como el bolivariano, apasionaron a Favaloro desde siempre. Con los a&ntilde;os, el cirujano sum&oacute;, a su impecable trayectoria como m&eacute;dico, su vida como historiador. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;La memoria de Guayaquil&quot;, otro de los libros históricos que escribió Favaloro.                            </span>
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        En esta oportunidad, tal como le gustaba investigar, <strong>indaga en el viejo tema del llamado &ldquo;Encuentro de Guayaquil&rdquo; entre Jos&eacute; de San Mart&iacute;n y Sim&oacute;n Bol&iacute;var que tuvo lugar entre los d&iacute;as 26 y 27 de julio de 1822</strong>. Con la intenci&oacute;n de desandar creencias arraigadas y difundidas por otros historiadores, Favaloro sigue los pasos de estas figuras y compone un ensayo que asombra hasta la actualidad a lectores y tambi&eacute;n a historiadores por su profundidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>La muerte de Favaloro</strong></em><strong>, de Pablo Calvo (Sudamericana, 2003)</strong>. Seg&uacute;n se&ntilde;alan los editores desde la contratapa, la publicaci&oacute;n ofrece una investigaci&oacute;n exhaustiva sobre la vida de Favaloro que &ldquo;retrata su vida desde sus d&iacute;as de estudiante hasta su minuto final&rdquo;, con &ldquo;sus ideales, su lucha por una utop&iacute;a, su relaci&oacute;n con altibajos con el poder pol&iacute;tico y con el PAMI&rdquo; en primer plano.
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            <span class="title">
                &quot;La muerte de Favaloro&quot;, de Pablo Calvo, salió por Sudamericana en 2003.                            </span>
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        Entre otros materiales, el libro transcribe las desesperadas cartas que el m&eacute;dico hab&iacute;a escrito en sus d&iacute;as finales, antes de quitarse la vida.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/rene-favaloro-cuatro-libros-recordar-figura-central-siglo-xx-cien-anos-nacimiento_1_10366783.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Jul 2023 14:14:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[René Favaloro: cinco libros para recordar a una figura central del siglo XX, a cien años de su nacimiento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[René Favaloro,Medicina,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A 100 años de su nacimiento, presentaron un mural dedicado a René Favaloro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/100-anos-nacimiento-presentaron-mural-dedicado-rene-favaloro_1_10228493.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fcf23ccd-2d83-4c1e-9e43-9b13be7854f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1073468.jpg" width="4256" height="2394" alt="A 100 años de su nacimiento, presentaron un mural dedicado a René Favaloro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Realizado por el artista Maximiliano Bagnasco, el mural en homenaje a René Favaloro mide de 12 metros de ancho por 22 de alto y fue pintado con aerosoles en tan solo una semana. Se encuentra en la esquina de las avenidas Entre Ríos y Belgrano, sobre una de las paredes laterales de la Fundación Favaloro.
</p></div><p class="article-text">
        A 100 a&ntilde;os del nacimiento del Dr. <strong>Ren&eacute; G. Favaloro</strong>, se present&oacute; este lunes en pleno centro porte&ntilde;o un inmenso mural hiperrealista de 22 metros de alto, el cual rinde homenaje al creador del bypass aortocoronario, quien sigue siendo un ejemplo de entrega y es recordado por sus familiares como &ldquo;<strong>el &uacute;ltimo gran pr&oacute;cer argentino</strong>&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1660762458506813440?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Sobre una de las paredes laterales de la <strong>Fundaci&oacute;n Favaloro</strong>, en la esquina de las avenidas Entre R&iacute;os y Belgrano, se contempla el impactante retrato del m&eacute;dico con un delantal blanco y el pelo peinado prolijo hacia atr&aacute;s. Realizado por el artista <strong>Maximiliano Bagnasco</strong>, el mural de 12 metros de ancho por 22 de alto fue pintado con aerosoles en tan solo una semana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>La gente se sorprende por la rapidez, pero estamos acostumbrados. Arrancamos desde muy temprano y terminamos cuando se va el sol. </strong>Obviamente no soy yo solo, sino todo mi equipo&rdquo;, dijo Bagnasco durante la presentaci&oacute;n de la obra. La imagen de Favaloro inmortalizada como ejemplo de entrega propone una vista grandiosa en sentido a la avenida 9 de Julio.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo <strong>12 de julio</strong>, se cumplir&aacute;n 100 a&ntilde;os del nacimiento del c&eacute;lebre cirujano que desarroll&oacute; el <strong>bypass aortocoronario</strong>, t&eacute;cnica considerada como uno de los 400 inventos m&aacute;s importantes de la humanidad.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1659561690118193154?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Hoy en d&iacute;a hay millones de corazones que siguen latiendo porque segundo a segundo se va realizando esa cirug&iacute;a que es parte de su legado</strong>&rdquo;, dijo con orgullo la sobrina nieta del m&eacute;dico, <strong>Laura Favaloro</strong>. Entre los valores que invita a recordar la obra , Laura destac&oacute; &ldquo;<strong>la honestidad, la solidaridad, el trabajar con pasi&oacute;n y que nada se consigue sin esfuerzo</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>&Eacute;l era un ser maravilloso, muy honesto, muy bueno. </strong>Y adem&aacute;s un familiar muy querido&rdquo;, record&oacute; Laura, quien tambi&eacute;n m&eacute;dica cardi&oacute;loga y la directora ejecutiva en el <strong>Hospital Universitario Fundaci&oacute;n Favaloro</strong>. Consultada sobre qu&eacute; es lo que m&aacute;s extra&ntilde;a de su t&iacute;o abuelo, asegur&oacute;: &ldquo;<strong>Absolutamente todo. Fue el &uacute;ltimo gran pr&oacute;cer argentino. </strong>Creo que reivindicando sus valores podemos llevar a una sociedad m&aacute;s justa y solidaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa de realizar el mural surgi&oacute; cuando Bagnasco comenz&oacute; a pintar un retrato del cirujano en Wynwood, un barrio que funciona como un museo a cielo abierto en Miami, Estados Unidos. La periodista <strong>Connie Ansaldi </strong>lo puso en contacto con Laura Favaloro. &ldquo;<strong>A m&iacute; me conoc&iacute;an por pintar mucho a Maradona y a muchos futbolistas</strong>&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Bagnasco, y record&oacute;: &ldquo;en plena &eacute;poca del Mundial yo le&iacute;a los comentarios de la gente cuando pintaba a Diego (Maradona) que me dec&iacute;an <strong>'Pint&aacute; a Favaloro'</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al proceso creativo, el artista asegur&oacute; que cada vez que pinta lo toma como &ldquo;<strong>algo m&aacute;s t&eacute;cnico</strong>&rdquo; y se fija que &ldquo;<strong>matem&aacute;ticamente est&eacute;n bien los rasgos, los colores</strong>&rdquo;. De todos modos, relat&oacute; que cuando baj&oacute; por primera vez para ver el avance de la obra, tuvo completa noci&oacute;n de d&oacute;nde estaba haciendo esa &ldquo;<strong>imagen inmensa que cuando alz&aacute;s la mirada ves a Ren&eacute; inmenso, como &eacute;l era</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el centro porte&ntilde;o, el retrato de Favaloro emerge entre los edificios para recordar el legado de un hombre que inculc&oacute; la importancia del trabajo, asegur&oacute; Bagnasco. &ldquo;<strong>Ojal&aacute; que se cuide durante much&iacute;simos a&ntilde;os as&iacute; tenemos la figura ah&iacute;</strong>&rdquo;, concluy&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, <strong>Carlos Rojo</strong>, presidente de la <strong>Asociaci&oacute;n de M&eacute;dicos Municipales</strong>, apunt&oacute; que &ldquo;<strong>tendr&iacute;a que existir un reconocimiento m&aacute;s importante desde el Estado </strong>a la figura de Ren&eacute; Favaloro&rdquo;. Manifest&oacute; que en la medicina actual la aparici&oacute;n de Ren&eacute; Favaloro fue un &ldquo;<strong>antes y un despu&eacute;s</strong>&rdquo; en Argentina y a nivel internacional, a pesar de que nuestro pa&iacute;s cuente con muchas figuras de la medicina destacadas, y que del &uacute;ltimo tiempo &ldquo;fue un pionero en la cirug&iacute;a cardiovascular&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>No hay otra figura como Favaloro. Es como Messi y Maradona. No solamente en lo asistencial, en lo acad&eacute;mico tambi&eacute;n. </strong>Fue profesor honorario de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, no es poco lograr eso&rdquo;, asegur&oacute; Rojo. Agreg&oacute; que no s&oacute;lo frente al paciente &ldquo;fue un grande&rdquo;, sino que tambi&eacute;n lo fue en el &aacute;mbito acad&eacute;mico a la hora de transmitir sus conocimientos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Como m&eacute;dico, era un hombre honesto con ganas de trabajar. Transform&oacute; el Hospital G&uuml;emes y despu&eacute;s hizo la Fundaci&oacute;n Favaloro y su cl&iacute;nica, lo cual es dif&iacute;cil, pero el hombre se lo propuso y lo hizo. </strong>Su tenacidad es de destacar&rdquo;, asever&oacute; el m&eacute;dico. En referencia a las deudas que rodeaban a la Fundaci&oacute;n Favaloro en los 90, Rojo se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;<strong>hubiese tratado de armonizar y pagar esa diferencia</strong>&rdquo; ya que &ldquo;<strong>la Fundaci&oacute;n merec&iacute;a eso. &Eacute;l lo merec&iacute;a</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>La Fundaci&oacute;n Favaloro sigue siendo, hasta hoy, una excelente cl&iacute;nica. No solamente fue un grande sino que dej&oacute; una gran escuela</strong>&rdquo;, finaliz&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El mural estar&aacute; acompa&ntilde;ado por una serie de homenajes, eventos, actividades cient&iacute;ficas y culturales que se realizar&aacute;n durante todo el 2023 para celebrar la vida de Ren&eacute; Favaloro.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC con informaci&oacute;n de agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/100-anos-nacimiento-presentaron-mural-dedicado-rene-favaloro_1_10228493.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 May 2023 02:29:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A 100 años de su nacimiento, presentaron un mural dedicado a René Favaloro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[René Favaloro,Mural,Maximiliano Bagnasco,Fundación Favaloro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Nacional de la Medicina Social: ¿por qué se celebra el 12 de julio?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-nacional-medicina-social-celebra-12-julio_1_9161844.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0bd611c-9501-4f72-8501-42b179d5a642_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Nacional de la Medicina Social: ¿por qué se celebra el 12 de julio?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta fecha rinde homenaje al Dr. René G. Favaloro, que nació un 12 de julio de 1923 en la ciudad de La Plata y revolucionó la ciencia médica introduciendo el by-pass aortocoronario en la cirugía cardiovascular.</p></div><p class="article-text">
        Este martes 12 de julio se celebra el <strong>D&iacute;a Nacional de la Medicina Social </strong>en homenaje al natalicio del Dr. Ren&eacute; G. Favaloro, que naci&oacute; en 1923 en la ciudad de La Plata.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de la <strong>Ley 25.598 </strong>del a&ntilde;o 2002, se declar&oacute; este d&iacute;a en conmemoraci&oacute;n a la fecha de su nacimiento y en reconocimiento a todos los m&eacute;dicos que se desempe&ntilde;an en esta &aacute;rea, en beneficio de la comunidad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        El Dr. Favaloro ejerci&oacute; la medicina rural durante 12 a&ntilde;os en Jacinto Ar&aacute;uz, un peque&ntilde;o pueblo de la provincia de La Pampa, para luego alcanzar <strong>prestigio internacional en la medicina cardiovascular</strong> y crear la Fundaci&oacute;n que lleva su nombre para fomentar la investigaci&oacute;n y la docencia. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La prevenci&oacute;n y el control de enfermedades son fundamentales para el <strong>mejoramiento continuo de la salud de la poblaci&oacute;n</strong>. Para ello se deben tomar medidas destinadas a producir cambios en el nivel de vida de las poblaciones marginadas y eliminar las desigualdades evitables e injustas en t&eacute;rminos de salud y bienestar individual y colectivo, demanda persistente y creciente de las sociedades latinoamericanas&rdquo;,<em> </em>expres&oacute; Favaloro en la Conferencia del Congreso Interamericano de Cardiolog&iacute;a, agosto de 1999.
    </p><p class="article-text">
        Favaloro revolucion&oacute; la ciencia m&eacute;dica introduciendo el<strong> by-pass aortocoronario en la cirug&iacute;a cardiovascular</strong>, una t&eacute;cnica que cambi&oacute; radicalmente el tratamiento de la enfermedad coronaria.
    </p><h3 class="article-text">Qu&eacute; es la medicina social</h3><p class="article-text">
        La&nbsp;medicina social&nbsp;o&nbsp;<strong>salud colectiva</strong>&nbsp;es un&nbsp;campo de estudio&nbsp;y abordaje pr&aacute;ctico sanitario que se encarga sobre la salud de los&nbsp;grupos sociales&nbsp;y sus&nbsp;desigualdades, las conexiones entre la salud y el&nbsp;g&eacute;nero de vida, y de las&nbsp;medidas sociales&nbsp;en pro de la salud.&#8203;
    </p><p class="article-text">
        La medicina social se orienta, entre otros temas, en la&nbsp;determinaci&oacute;n social de la salud, el&nbsp;derecho a la salud, el&nbsp;modelo biopsicosocial&nbsp;en&nbsp;atenci&oacute;n sanitaria, la&nbsp;ecolog&iacute;a pol&iacute;tica y la&nbsp;<strong>participaci&oacute;n ciudadana&nbsp;en el &aacute;mbito sanitario</strong>.&#8203;
    </p><p class="article-text">
        <em>DL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-nacional-medicina-social-celebra-12-julio_1_9161844.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Jul 2022 17:21:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día Nacional de la Medicina Social: ¿por qué se celebra el 12 de julio?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,René Favaloro,Medicina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Preparan una serie sobre la vida de René Favaloro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/preparan-serie-vida-rene-favaloro_1_8379119.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84a98393-bea4-4c8d-a25f-025ef9e67037_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Preparan una serie sobre la vida de René Favaloro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Está basada en el libro "La muerte de Favaloro", del periodista Pablo Calvo. Aún no se sabe quiénes serán protagonistas.</p><p class="subtitle">Pablo Calvo, un periodista con un sello inconfundible</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n va a creer que no estoy enterado? En estos momentos, a esta edad, terminar con los principios &eacute;ticos que recib&iacute; de mis padres, mis maestros, mis profesores, me resulta extremadamente dif&iacute;cil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer&rdquo;. Es apenas un extracto de la carta que el cardiocirujano Ren&eacute; Favaloro escribi&oacute; a sus amigos y familiares algunos d&iacute;as antes de suicidarse de un disparo en el coraz&oacute;n, en julio de 2000. En ese entonces, la fundaci&oacute;n dirigida por el m&eacute;dico, <strong>reconocido mundialmente por su desarrollo in&eacute;dito del bypass coronario y denunciante implacable de la corrupci&oacute;n en el funcionamiento del sistema de salud</strong>, atravesaba una crisis econ&oacute;mico-financiera terminal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La carta tard&oacute; en hacerse p&uacute;blica y el primero en darla a conocer fue el periodista Pablo Calvo, fallecido este a&ntilde;o por coronavirus, en su libro</strong><em><strong> La muerte de Favaloro</strong></em><strong>, editado por primera vez en 2003</strong>. Ese libro es el tronco principal en el que va a basarse la serie biogr&aacute;fica sobre el m&eacute;dico, de cuyo suicidio ya pasaron m&aacute;s de dos d&eacute;cadas. Pampa Films ser&aacute; la productora que lleve adelante el proyecto, cuyo elenco a&uacute;n se desconoce as&iacute; como la fecha de estreno y la plataforma en la que estar&aacute; disponible.
    </p><p class="article-text">
        Cabe Bossi, uno de los l&iacute;deres de esa productora, sostuvo en un comunicado de la firma: &ldquo;Contar su historia es contar tambi&eacute;n la de la Argentina,&nbsp;que es un personaje en s&iacute; mismo, con su idiosincrasia y su vertiginosa realidad (...) implica un verdadero desaf&iacute;o porque retrataremos la vida de uno de los mayores &iacute;dolos de nuestro pa&iacute;s reconocido un&aacute;nimemente por su obra y cuya grandeza tiene adem&aacute;s impacto global&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro de Calvo que servir&aacute; de base a la serie investiga especialmente la vida de Favaloro a partir de 1971</strong>, cuando decidi&oacute; negarse a un sueldo anual de dos millones de d&oacute;lares en Estados Unidos y vuelve a la Argentina para abrir y dirigir su fundaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Antes de eso, en Ohio, el m&eacute;dico argentino de familia italiana hab&iacute;a revolucionado la cardiolog&iacute;a global con la creaci&oacute;n del bypass coronario, una t&eacute;cnica que permiti&oacute; salvar millones de vidas. Favaloro ya hab&iacute;a empezado a revolucionar la salud de la Argentina. En Jacinto Arauz, un pueblo pampeano, logr&oacute; una reducci&oacute;n notoria de la mortalidad infantil, la desnutrici&oacute;n y las complicaciones infecciosas tras los partos. Hab&iacute;a llegado hasta ah&iacute; por pedido de un t&iacute;o que, por carta, le pidi&oacute; que reemplazara por un tiempo al m&eacute;dico de esa localidad de 3.500 habitantes, de licencia por enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        El viaje a Cleveland lleg&oacute; despu&eacute;s, y all&iacute;, despu&eacute;s de su horario formal de trabajo en el quir&oacute;fano, Favaloro construy&oacute; una rutina: cada tarde <strong>pasaba horas revisando cineangiocoronariograf&iacute;as para conocer cada vez m&aacute;s en detalle la anatom&iacute;a de las arterias coronarias </strong>y su v&iacute;nculo con el m&uacute;sculo card&iacute;aco. Fue esa observaci&oacute;n meticulosa y obsesiva la que le permiti&oacute; desarrollar el bypass.
    </p><p class="article-text">
        Algo de todo eso, as&iacute; como los a&ntilde;os de expansi&oacute;n y crisis feroz de su fundaci&oacute;n y su relevancia cada vez mayor como argentino notable podr&aacute;n verse en la serie, cuyos detalles todav&iacute;a no se dieron a conocer. 
    </p><p class="article-text">
        <em>BJ</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/preparan-serie-vida-rene-favaloro_1_8379119.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Oct 2021 20:33:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Preparan una serie sobre la vida de René Favaloro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[René Favaloro,Pablo Calvo]]></media:keywords>
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