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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Martín Karadagián]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Martín Karadagián]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La mirada horizontal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/mirada-horizontal_1_8444480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3318727d-eb4f-45a7-b962-62e88dc705dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mirada horizontal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La mirada horizontal" (Marea Editorial, 2021) es una selección de los mejores artículos de la periodista Luisa Valenzuela desde 1966 hasta la actualidad, que permanecían inéditos y descubren su eclecticismo y sed de conocimiento: viajes al Amazonas, historias de mujeres tenaces y entrevistas a personalidades tan diversas como excitantes: Martín Karadagián, Elena Poniatowska, Susan Sontag o Nicolino Locche. Aquí, un fragmento de su perfil sobre Karadagián.</p></div><h3 class="article-text">&iquest;Groucho Marx en la Argentina? S&iacute;, Mart&iacute;n Karadagi&aacute;n</h3><p class="article-text">
        &iquest;Groucho Marx en la Argentin? Y s&iacute;, se llama Martin Karadagi&aacute;n. El mismo, el de corpacho algo retac&oacute;n y fornid&iacute;simo, como mandado a hacer para la doble Nelson y una cabeza que anda por las nubes rob&aacute;ndoles el color y carg&aacute;ndose de ideas. Ins&oacute;litas. Imaginaci&oacute;n pura. Algo que no siempre &ndash;pocas veces&ndash; prolifera entre los m&uacute;sculos. &iquest;Por qu&eacute; tu cabeza es tan blanca y tu barba tan negra? Porque mi barba es 16 a&ntilde;os m&aacute;s joven, hija m&iacute;a. &iquest;Por qu&eacute; los chicos te quieren tanto, y tambi&eacute;n los grandes, aunque no lo confiesan? Eso tienes que decirlo t&uacute;, hija m&iacute;a&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y contesto: porque debajo de la piel de lobo est&aacute; el cordero, porque has dado vuelta el mundo de las convenciones, has trastocado una realidad bastante s&aacute;dica hasta hacerla risue&ntilde;a. Todo depende del color del cristal&hellip;, y para esa gran farsa ubuesca que es <em>Titanes en el Ring </em>has repartido cristales de todos los colores, abigarrados, y entonces vemos las im&aacute;genes m&aacute;s farsescas, las m&aacute;s divertidas y coloridas &ndash;y el blanco y negro de la pantalla chica, aunque ustedes se quejen, no les quita intensidad a estos colorinches del alma&ndash;. El humor es as&iacute;, pone colores en todas partes. Y lograste meter chispitas en el <em>catch</em>, y la tijera invertida, por ejemplo, se convierte en una treta superc&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Unas cuantas l&iacute;neas atr&aacute;s dije <em>ubuesca</em>. Adj. Fem. Calificativo. Se lo rob&eacute; al Rey Ub&uacute;. &iquest;Conoc&eacute;s al rey Ub&uacute;? &iquest;Y eso qu&eacute; importa? Vos sos el rey Ub&uacute;. Personaje que deber&iacute;a ser col&eacute;rico y tir&aacute;nico, pero en realidad la imaginaci&oacute;n lo vence y entonces crea la Pataf&iacute;sica. Madre espiritual del surrealismo. Ub&uacute; propon&iacute;a, entre otras cosas igualmente esenciales, no tomarse lo serio en serio. &iquest;El <em>catch </em>es serio, fue alguna vez una lucha de verdad o siempre fue tongo? Las solemnes federaciones internacionales de deportes racionales o lo que fuera nunca quisieron homologar a los campeones de <em>catch </em>(al campe&oacute;n, mundial campe&oacute;n, &uacute;nico campe&oacute;n, tralalala, Mart&iacute;n Karadagi&aacute;n desde 1947, y si no lo creen, ver c&eacute;lebre cintur&oacute;n de oro y piedras preciosas con tel&uacute;ricas reminiscencias de rastras criollas que cada domingo se expone en el <em>ringside </em>de Canal 11.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Es circo, pero del bueno&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Ya que dicen que es circo y no deporte, decidimos darle circo, pero del bueno&rdquo;. Diversi&oacute;n sana, como explican. Algo que los acerque al deporte, a la historia, al amor por su pa&iacute;s, a un mont&oacute;n de cosas que aparentemente no guardan relaci&oacute;n unas con otras, pero queda demostrado que s&iacute;. En una de esas la fuerza de Karadagi&aacute;n (&ldquo;Me entreno todos los d&iacute;as de 18 a 21 en mi gimnasio de Olivos&rdquo;) les quita el miedo.
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                Luisa Valenzuela                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">La vida, los dichos y los enigmas de Karadagi&aacute;n</h3><p class="article-text">
        Naci&oacute;, aparentemente, el 30 de abril de 1926. En algunas declaraciones dijo que en Armenia, que se naturaliz&oacute; argentino y que lleg&oacute; a la Argentina a los 7 a&ntilde;os. Pero en otras, dijo que en San Telmo y en 1923.
    </p><p class="article-text">
        En 1951 declar&oacute; que su padre lo obligaba, a los 8 a&ntilde;os de edad, a estudiar viol&iacute;n. Estudi&oacute; primero contra su voluntad y despu&eacute;s entusiasmado. A los 17 a&ntilde;os abandon&oacute; su casa y quiso triunfar con la m&uacute;sica. Su &iacute;dolo, su ejemplo, era Niccol&ograve; Paganini.
    </p><p class="article-text">
        Trabaj&oacute; como m&uacute;sico, mal pago. Cuando un d&iacute;a protest&oacute;, argumentando su talento, alguien le dijo: &ldquo;El talento no se pregona, se demuestra, y por lo que yo veo y escucho usted tiene m&aacute;s aptitud para cargar reses o meterse a luchador que a violinista. No lo tome usted como ofensa sino como un consejo oportuno y atinado&hellip;&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Sepult&oacute; el viol&iacute;n y empez&oacute; a cargar reses vacunas ayudando a su padre, que era distribuidor de carne.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a se present&oacute; al gimnasio del Luna Park. Ten&iacute;a 18 a&ntilde;os. All&iacute; empez&oacute; su carrera de <em>catcher</em>. Ten&iacute;a paralelamente una joyer&iacute;a en la calle Libertad. Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1962. Ese a&ntilde;o declar&oacute; que su rival m&aacute;s dif&iacute;cil fue el japon&eacute;s Takeo Yano, con quien pele&oacute; en Londres el 20 de junio de 1961. La mujer que m&aacute;s admira: la reina Isabel de Inglaterra. El recuerdo m&aacute;s hermoso: cuando gan&oacute; el campeonato del mundo en 1946 en el Madison Square Garden. El pa&iacute;s m&aacute;s maravilloso: Uruguay. Su plato preferido: las pastas, aunque desde 1959 es naturista.
    </p><p class="article-text">
        Le enorgullece que le griten payaso.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Karadagi&aacute;n, en 1960 perdi&oacute; 1 300 d&oacute;lares por una estafa. Vendi&oacute; la joyer&iacute;a, una quinta y volvi&oacute; al ring.
    </p><p class="article-text">
        Su troupe empieza a ser popular en 1967. Por ese a&ntilde;o la integraban, entre otros, La Momia, Pepino el 9, El doctor Karate, El Agente Secreto 009, Rub&eacute;n Peucelle, Frankenstein, El Gran Gross, Ra&uacute;l Ador&eacute;, El Indio Comanche.
    </p><p class="article-text">
        Al &oacute;mnibus que trasladaba a la troupe lo llamaban El Tit&aacute;n, La M&aacute;quina Infernal o La Bati-Alb&oacute;ndiga.
    </p><p class="article-text">
        En 1967 volvi&oacute; a declararse argentino y dijo que hizo la conscripci&oacute;n en el 3 de Artiller&iacute;a de Campo de Mayo. En 1966 hab&iacute;a muerto su madre atropellada por un auto. Confes&oacute; su amor por cinco sobrinos y proclam&oacute; que habla m&aacute;s de diez idiomas y once dialectos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, dijo un d&iacute;a que abandon&oacute; la escuela primaria en segundo grado.
    </p><p class="article-text">
        A aquella troupe de 1967 hay que agregar a Rudolf Schell el alem&aacute;n, Freddy el marinero, Yusikawa el japon&eacute;s, Jos&eacute; Luis, Jack Curtis el norteamericano, El Cavernario, Il Bersagliere, el Gitano Ivanoff, Iv&aacute;n Kowalsky el ruso, Benito Durante Il Commendatore, Hans &Aacute;guila, P&aacute;jaro Loco escoc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Algunos personajes usan m&aacute;scara y otro aditamento que los hace irreconocibles, y Karadagi&aacute;n se neg&oacute; siempre a revelar sus identidades: son Pepino el 9, El Payaso, La Momia, Frankenstein y El Murci&eacute;lago.
    </p><p class="article-text">
        El 30 de noviembre de 1970 Karadagi&aacute;n entr&oacute; en prisi&oacute;n condenado a dos a&ntilde;os y seis meses, acusado de lesiones y extorsi&oacute;n contra el ingeniero Le&oacute;n Patlis.
    </p><p class="article-text">
        Sali&oacute; en libertad condicional a los ocho meses, el 5 de agosto de 1971. Seg&uacute;n sus declaraciones, trabajando en Canal 7 en <em>Titanes en el Ring</em>, en octubre de 1969, le avisaron por tel&eacute;fono que se hab&iacute;a derrumbado una estructura de hormig&oacute;n de Avenida del Libertador 2335, de Olivos. El edificio Tit&aacute;n I, que Karadagi&aacute;n pensaba destinar a un asilo de ancianos en memoria de su madre y que ocupaba en su parte baja el gimnasio de sus atletas. Karadagi&aacute;n increp&oacute; a Patlis, quien prometi&oacute; resarcirlo. Pero Patlis present&oacute; una denuncia de agresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando sali&oacute; de la c&aacute;rcel escribi&oacute; el libro <em>&iquest;Mereci&oacute; una celda?</em>, que edit&oacute; Revancha, firmado por Juan Claudio Rival. Seg&uacute;n Karadagi&aacute;n, era la historia de su vida. Tambi&eacute;n escribi&oacute; en la c&aacute;rcel lo que &eacute;l llam&oacute; canciones de protesta. Una de ellas dedicada a la barba.
    </p><p class="article-text">
        Volvi&oacute; en 1972 con <em>Titanes en el Ring </em>(Canal 13) con todos sus luchadores, y adem&aacute;s El Hielero, El Bombero y La Viuda.
    </p><p class="article-text">
        Peleaban entonces el Cacique Pampeano, Ararat, Ulises, El Quijote, Sancho, El Mochilero, El Pr&iacute;ncipe Valiente, El Superpibe, El Mercenario, El Caballero Rojo, El Hombre Invisible, La Momia, El Vikingo, Happy Hair, Hippy Jimmy. Karadagi&aacute;n entonces ostentaba el t&iacute;tulo de <em>Bar&oacute;n de Arami&aacute;n</em>. Karadagi&aacute;n apareci&oacute; entonces como un hombre orquesta.
    </p><p class="article-text">
        Organiz&oacute; todo. Rez&oacute; antes de combatir. Llor&oacute;. Dijo que descend&iacute;a de luchadores. Que su padre, Amparzum, era luchador, igual que su abuelo. Realiz&oacute; funciones a beneficio de entidades de bien p&uacute;blico, que para esa fecha de 1972 eran m&aacute;s de cinco mil.
    </p><p class="article-text">
        El 28 de agosto de 1972 se le fueron a Karadagi&aacute;n quince luchadores: El Vasco Quip&uacute;zcoa, Tufi Neme, Don Quijote, Superpibe, El Payaso Pepino, La Momia, Caballero Rojo, Ulises, Barba Roja, Goit&iacute;a, El Conde Schiaffino, Hippy Hair, Hippy Jimmy y el Gitano Ivanoff. Todos argumentaron que Karadagi&aacute;n &ldquo;les pagaba sueldos miserables&rdquo;. Se presentaron en el Canal 9 con el nombre de <em>Los Fabulosos Titanes</em>.
    </p><p class="article-text">
        Volvieron a trabajar con Karadagi&aacute;n en abril de 1973, donde present&oacute; entonces a El T&iacute;o Rico, Ulus el Mongol, El Gran Otto, El Pastor David, Nacapone y el Pr&iacute;ncipe de N&aacute;poli.
    </p><p class="article-text">
        En 1974 Karadagi&aacute;n no habl&oacute; m&aacute;s de sus estudios musicales de la infancia y dijo que hab&iacute;a sido muy pobre, que lustraba zapatos y que a los 8 a&ntilde;os fue Campe&oacute;n Panamericano de Lucha, categor&iacute;a Cadetes, en Detroit, y que a los 12 fue Campe&oacute;n Mundial en la categor&iacute;a de Cadete Mayor. Adem&aacute;s, confes&oacute; 51 a&ntilde;os de edad y una hija de pocos meses, Paulina Valeria.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; rating tiene hoy <em>Titanes en el Ring?</em>
    </p><p class="article-text">
        En julio tuvo 6,7. En agosto, 7,0. En setiembre, 8,2. En octubre, 7,6. El promedio de estos &uacute;ltimos cuatro meses es de 7,4. Que equivale a decir que 555 000 personas ven el pro- grama en cada una de sus emisiones. Esa cifra corresponde a la Capital Federal &uacute;nicamente. Entonces las cosas m&aacute;s absurdas que se le ocurren de golpe ya no son tan absurdas: pueden hasta ser gloriosas. Como eso de regalar banderas reglamentarias a las escuelitas perdidas de provincia. &iquest;Por qu&eacute;? Porque s&iacute;, porque son necesarias: pocos pueden pagar esas banderas. Ellos pueden, y lo hacen.
    </p><h3 class="article-text">Las reglas del juego</h3><p class="article-text">
        Eso de por qu&eacute; es una pregunta que no tiene sentido cerca de ese cuadril&aacute;tero. &iquest;Por qu&eacute; el hombre de la barra de hielo? Ese tipo que pasa con la barra que se va derritiendo bajo los focos del set. Una a&ntilde;oranza. O, ahora, el paso del bombero de los ojos tristones. &ldquo;Un homenaje a los bomberos voluntarios. Gente que siempre merece que la recordemos&rdquo;. Y por ah&iacute; anda Karadagi&aacute;n armando sus caseros homenajes de destreza. Al dogo argentino, por ejemplo, ese perro blanco, nuestro, valiente, que ahora pelea encarnado en un hombre todo vestido de blanco. &iquest;Vida de perros? Parece que no. Los muchachos de Karadagi&aacute;n la pasan chiche, viajan por el mundo, hacen su espect&aacute;culo, nunca se lastiman. Pero como soldaditos, &iquest;eh? &ldquo;Si llegan tres minutos tarde, los suspendo. Si se ponen mal el traje, los suspendo. Si se arreglan mal el pelo, los suspendo. Esto tiene que funcionar como un mecanismo de relojer&iacute;a: el absurdo y el humor tambi&eacute;n tienen sus reglas muy precisas&rdquo;. <em>Titanes en el Ring</em>: a veces, tambi&eacute;n afuera. Cada personaje imbuido de su rol, responde al m&aacute;ximo. &ldquo;Porque todo est&aacute; hecho con mucho cari&ntilde;o&rdquo;, se oye siempre alrededor de Mart&iacute;n. &iquest;C&oacute;mo nace ese extra&ntilde;o paso del <em>catch-as-catch- can </em>al cari&ntilde;o? &ldquo;Mi hijita Paulina, de 4 a&ntilde;os. Siempre va a ver el espect&aacute;culo. Entonces yo me pregunto &iquest;qu&eacute; puedo hacer por ella, por todos los chicos, para que se lleven un recuerdo aleccionador? Y bueno, los personajes hist&oacute;ricos. Todos guerreros, s&iacute;, pero buenos. Solo Remo es malo, pero R&oacute;mulo siempre lo alecciona. Y la loba los amamanta. Algo lleno de cari&ntilde;o. Como Frida, que ama a Fritz, el temible luchador alem&aacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luisa Valenzuela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/mirada-horizontal_1_8444480.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Oct 2021 16:14:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mirada horizontal]]></media:title>
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