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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Hugo Del Carril]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Hugo Del Carril]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Más allá de la estrella. Nuevas miradas sobre Hugo del Carril]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/estrella-nuevas-miradas-hugo-carril_1_8481028.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5dd8c1cb-b590-431f-a959-78c3b9157bf4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más allá de la estrella. Nuevas miradas sobre Hugo del Carril"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Más allá de la estrella. Nuevas miradas sobre Hugo del Carril", editado por Florencia Calzon Flores y Daniela Kozak, propone aportar algunas claves para pensar la obra y la trayectoria de Hugo del Carril de manera integral, en tanto figura fundamental del campo político-cultural argentino del siglo XX. Aquí compartimos un fragmento del capítulo dedicado a su relación con el peronismo, escrito por Juan Manuel Romero.</p></div><h3 class="article-text">Un artista popular en el laberinto peronista </h3><p class="article-text">
        En 1949 el cantante y hombre de cine Hugo Del Carril prest&oacute; su voz para la grabaci&oacute;n de la marcha <em>Los muchachos peronistas</em>. A partir de este momento, su figura, que gozaba ya de gran prestigio y popularidad, qued&oacute; enlazada al nutrido folclore y a la simbolog&iacute;a del movimiento peronista. El car&aacute;cter ic&oacute;nico que adquiri&oacute; su interpretaci&oacute;n de &ldquo;La marcha&rdquo; tendi&oacute; con el tiempo a borrar los matices que compon&iacute;an la historia de esos s&iacute;mbolos y a simplificar las complejidades inscriptas en la relaci&oacute;n entre el artista popular y el peronismo. Su pel&iacute;cula de 1952 <em>Las aguas bajan turbias</em> se convirti&oacute; con los a&ntilde;os en expresi&oacute;n por excelencia del cine social del peronismo, obra pionera e inspiraci&oacute;n para futuras generaciones de cineastas. As&iacute;, quedaron tambi&eacute;n relegadas a un segundo plano las importantes dificultades que el realizador enfrent&oacute; para llevar adelante sus proyectos durante los a&ntilde;os peronistas. 
    </p><p class="article-text">
        Este cap&iacute;tulo recupera algunos momentos de la trayectoria de Del Carril, los sit&uacute;a hist&oacute;ricamente y busca con ello aportar a una consideraci&oacute;n m&aacute;s general de las relaciones entre el peronismo y el mundo de la cultura. En el primer apartado, se reconstruye la participaci&oacute;n del cantante en la grabaci&oacute;n de <em>Los muchachos peronistas</em> en un contexto marcado por importantes transformaciones pol&iacute;ticas y se interroga acerca de su compromiso pol&iacute;tico. La segunda secci&oacute;n aborda los conflictos que tuvo Del Carril como director y empresario cinematogr&aacute;fico con Ra&uacute;l Alejandro Apold, funcionario del Gobierno&nbsp;y hombre clave de las pol&iacute;ticas del peronismo en el mundo del cine. Finalmente, el art&iacute;culo indaga a trav&eacute;s de la prensa de la &eacute;poca la trayectoria del artista a partir del golpe militar que en 1955 derroc&oacute; al peronismo y lo someti&oacute; a la prisi&oacute;n y a la proscripci&oacute;n.
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            <span class="title">
                Afiche de &quot;Las aguas bajan turbias&quot;                            </span>
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        <strong>El cantor de &ldquo;La marcha&rdquo; </strong>
    </p><p class="article-text">
        El 17 de octubre de 1949 una multitud de m&aacute;s de cien mil personas se reuni&oacute; en la Plaza de Mayo para asistir al acto aniversario de la gran movilizaci&oacute;n de 1945 que se realizaba anualmente y hab&iacute;a sido establecido como D&iacute;a de la Lealtad. El acto, en el que participaron delegaciones del interior del pa&iacute;s, hab&iacute;a sido organizado por un comit&eacute; especial integrado por Jos&eacute; Espejo, el secretario general de la Confederaci&oacute;n General del Trabajo, el secretario de Educaci&oacute;n de la Naci&oacute;n, Oscar Ivanissevich, y el subsecretario de Informaciones y Prensa, Ra&uacute;l Alejandro Apold. Por la tarde, alrededor de las 17:30, los integrantes del comit&eacute; escoltaron al presidente Per&oacute;n y a Evita al balc&oacute;n de la Casa de Gobierno, donde fueron ovacionados por la multitud. Como en aquel otro 17 de octubre de 1945, se escucharon las estrofas del Himno nacional. Luego, la marcha <em>Los muchachos peronistas</em> son&oacute; por primera vez en los parlantes y fue acompa&ntilde;ada por los asistentes, que hab&iacute;an recibido la letra impresa en miles de volantes. Se trataba de la versi&oacute;n que poco antes hab&iacute;a grabado Hugo del Carril con la orquesta dirigida por Domingo Marafiotti.
    </p><p class="article-text">
        La canci&oacute;n se estren&oacute; en un contexto singular. En 1949 hab&iacute;an comenzado a cambiar las condiciones econ&oacute;micas favorables que hab&iacute;an permitido las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas expansivas y la distribuci&oacute;n progresiva del ingreso de los a&ntilde;os anteriores. Comenzaban a sentirse los primeros s&iacute;ntomas de una crisis econ&oacute;mica que se extender&iacute;a hasta mediados de 1952. En ese marco, las relaciones entre el Gobierno y la oposici&oacute;n se volvieron cada vez m&aacute;s tensas. En marzo de 1949 se hab&iacute;a votado una reforma constitucional, en medio de una intensa agitaci&oacute;n y polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica. Inscripta en&nbsp;las corrientes contempor&aacute;neas del llamado &ldquo;constitucionalismo social&rdquo;, la nueva constituci&oacute;n consagr&oacute; una importante cantidad de derechos sociales dirigidos a ni&ntilde;os, trabajadores y ancianos (retribuci&oacute;n justa, condiciones de trabajo y vivienda dignas, seguridad social y salud, esparcimiento). Por otra parte, la posibilidad de reelecci&oacute;n del Presidente en las elecciones que deb&iacute;an realizarse en 1951 se agregaba a la incorporaci&oacute;n del voto femenino, dispuesta por el Congreso en 1947. La cuesti&oacute;n de la reelecci&oacute;n era motivo de denuncia y de rechazo por parte de la bancada opositora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese clima el Gobierno endureci&oacute; el control sobre la disidencia pol&iacute;tica a la vez que se lanz&oacute; a la conquista de sectores sociales que le eran esquivos, utilizando algunos de los medios modernos de propaganda pol&iacute;tica de los que dispon&iacute;a el Estado, como la radio y el cine. La marcha-canci&oacute;n fue una iniciativa con ese esp&iacute;ritu de dos figuras fundamentales para el dise&ntilde;o de la propaganda del Gobierno, Apold e Ivanissevich, el autor de la letra. Su eficacia fue rotunda. Se convirti&oacute; enseguida en uno de los emblemas por excelencia del movimiento peronista, tan rico en rituales y mitolog&iacute;as. Y con ella tambi&eacute;n su int&eacute;rprete, Del Carril, quedar&iacute;a desde entonces asociado al peronismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cantante, actor y, desde el estreno de <em>Historia del 900</em> unos meses antes &mdash;el 19 de mayo de 1949&mdash;, tambi&eacute;n director de cine, era ya por entonces un artista consagrado. Hab&iacute;a comenzado su carrera como locutor y cantor de tangos a comienzos de la d&eacute;cada del treinta y hab&iacute;a alcanzado la fama interpretando a Gardel en el film <em>La vida de Carlos Gardel</em>, estrenado en 1939 y dirigido por Alberto de Zaval&iacute;a (Calzon Flores, 2016). Era para muchos su sucesor natural. Su asociaci&oacute;n con el peronismo impact&oacute; en su carrera, enlazando definitivamente su popularidad con la idea del &ldquo;artista comprometido&rdquo;. Como el mismo Del Carril declar&oacute; tiempo despu&eacute;s: &ldquo;Grab&eacute; un centenar de tangos, pero hasta que me muera me van a recordar por la marchita&hellip;&rdquo; (Korn y Tr&iacute;mboli, 2015: 125).
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n del artista con el peronismo parece haber sido m&aacute;s compleja de lo que su pertenencia al pante&oacute;n del movimiento sugiere a simple vista. En primer lugar, los or&iacute;genes del v&iacute;nculo son poco claros como consecuencia de reconstrucciones biogr&aacute;ficas y autobiogr&aacute;ficas contradictorias. Sus propios testimonios tendieron a soslayar los matices y tensiones de su relaci&oacute;n con las figuras del Gobierno. Algunas de esas versiones le atribu&iacute;an una adhesi&oacute;n temprana, desde los mismos or&iacute;genes del peronismo en 1945. Sin embargo, ese a&ntilde;o Del Carril hab&iacute;a comenzado una gira como cantante por M&eacute;xico, donde terminar&iacute;a por instalarse aprovechando las condiciones del pa&iacute;s para el desarrollo de su carrera en el cine. Seg&uacute;n Del Carril, su primer contacto con Per&oacute;n se dio durante su estad&iacute;a en ese pa&iacute;s, cuando ofici&oacute; de intermediario con el presidente Camacho &Aacute;vila: 
    </p><p class="article-text">
        <em>A &eacute;l lo conoc&iacute; en el 45, pero por nada relacionado con el cine sino por un pedido que me hab&iacute;a hecho el hermano del presidente de M&eacute;xico; quer&iacute;a tener un caballito criollo. Esa fue mi relaci&oacute;n, &eacute;l me conect&oacute;, se hicieron las gestiones y le envi&eacute; el animal.</em>
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os de la posguerra, la industria cinematogr&aacute;fica argentina padeci&oacute; por la escasez de pel&iacute;cula virgen, consecuencia de la pol&iacute;tica exterior norteamericana a la vez que de las estrategias comerciales de los capitanes de Hollywood (Kriger, 2009). M&eacute;xico, en cambio, floreci&oacute; como potencia cinematogr&aacute;fica latinoamericana constituy&eacute;ndose en un destino com&uacute;n para muchas figuras. Del Carril y su pareja, Ana Mar&iacute;a Lynch, se integraron all&iacute; a una comunidad de artistas entre los que se contaban Miguel de Molina, Sarah Guash, Tira Merello, Luis Sandrini y Libertad Lamarque. Esta &uacute;ltima, por entonces una de las principales figuras del <em>star system</em> local, hab&iacute;a compartido elenco con Del Carril y Eva Duarte en <em>La cabalgata del circo </em>(Mario Soffici, 1945).
    </p><p class="article-text">
        Del Carril conoci&oacute; a Evita en el rodaje y ayud&oacute; al director Soffici a mediar en la tensa relaci&oacute;n entre ambas actrices. A&ntilde;os m&aacute;s tarde recordar&iacute;a: &ldquo;La estaban maquillando y ella, de pronto, me pregunta si yo no ayudaba a la gente pobre. Le dije que cuando pod&iacute;a s&iacute;, en la medida de mis posibilidades. Palabra va y palabra viene, me di cuenta de que se sinti&oacute; un poco inc&oacute;moda y yo, confieso, un poco tambi&eacute;n&rdquo; (Korn y Tr&iacute;mboli, 2015: 100). 
    </p><p class="article-text">
        Su acercamiento al peronismo parece haber sido entonces paulatino. Antes de ser convocado para interpretar la marcha peronista, Del Carril hab&iacute;a grabado otras dos canciones. La primera, <em>Canto al trabajo</em>, de 1948, tambi&eacute;n con letra de Ivannisevich y m&uacute;sica de C&aacute;tulo Castillo, hizo las veces de marcha de la CGT. La segunda, de 1949, era la <em>Marcha de Luz y Fuerza</em>, compuesta para ese sindicato por Domingo Marafiotti, la m&uacute;sica, y Castillo esta vez como letrista.
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            <span class="title">
                Una escena de Historia del 900                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        C&aacute;tulo Castillo, Enrique Santos Disc&eacute;polo y Homero Manzi conectaban el mundo del tango con el peronismo. Del Carril comparti&oacute; con ellos un espacio de sociabilidad en el que se fund&iacute;an la bohemia tanguera, el mundo del cine y, finalmente, el compromiso pol&iacute;tico de los artistas populares (Ansolabehere, 2018). Manzi, nacido en Santiago del Estero, poeta, guionista y director de cine, ten&iacute;a adem&aacute;s una trayectoria de militancia pol&iacute;tica en el yrigoyenismo. Junto con hombres como Gabriel Del Mazo y Arturo Jauretche hab&iacute;a integrado el grupo Fuerza de Orientaci&oacute;n Radical de la Joven Argentina (FORJA), surgido en los combates&nbsp;pol&iacute;ticos de la d&eacute;cada del treinta. Aunque Manzi inicialmente se posicion&oacute; junto con otros militantes radicales en la Uni&oacute;n Democr&aacute;tica que enfrent&oacute; la f&oacute;rmula encabezada por Per&oacute;n en las elecciones de 1946, pronto se encontr&oacute; junto con sus amigos Disc&eacute;polo y Castillo entre las figuras del medio art&iacute;stico y cultural que exhibieron su adhesi&oacute;n al Gobierno. Por ese motivo fue expulsado del radicalismo a finales de 1947. El 16 de diciembre de ese a&ntilde;o ley&oacute; su descargo por Radio Belgrano, &ldquo;Tablas de sangre del radicalismo&rdquo;, en el que afirm&oacute;: &ldquo;Per&oacute;n (&hellip;) es el reconductor de la obra inconclusa de Yrigoyen. Mientras siga siendo as&iacute;, nosotros continuaremos crey&eacute;ndole, seremos solidarios con la causa de su revoluci&oacute;n, que es esencialmente nuestra propia causa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa noche Del Carril, Manzi y sus amigos cenaron juntos en el restaurante porte&ntilde;o La Fusta<em>.</em> El gal&aacute;n estaba filmando bajo la direcci&oacute;n de Manzi el film <em>Pobre mi madre querida</em>, estrenado en 1948. Poco despu&eacute;s, a trav&eacute;s de la invitaci&oacute;n de la cantante Nelly Omar, asisti&oacute; a los festejos del cumplea&ntilde;os de Per&oacute;n, donde interpret&oacute; dos letras especialmente compuestas por el poeta santiague&ntilde;o, <em>Versos de un payador al General Juan Per&oacute;n </em>y <em>Versos de un payador a Eva Per&oacute;n</em>. Esta &uacute;ltima dec&iacute;a: 
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l es el verbo mayor y usted la mayor templanza / &Eacute;l es la punta 
    </p><p class="article-text">
        de lanza y usted la punta de amor / &Eacute;l es un grito de honor que hasta 
    </p><p class="article-text">
        el deber nos alcanza / y usted la mano que amansa cuando castiga el 
    </p><p class="article-text">
        dolor / &Eacute;l es el gran sembrador y usted la gran esperanza / &Eacute;l es el 
    </p><p class="article-text">
        gran constructor de la patria liberada / y usted, la descamisada que 
    </p><p class="article-text">
        se juega con valor.
    </p><p class="article-text">
        Con esos antecedentes, Del Carril fue finalmente elegido para cantar la marcha. Aprobadas la letra y la elecci&oacute;n del cantante por Evita y por Per&oacute;n, fue Apold quien se encarg&oacute; de gestionar y producir la realizaci&oacute;n. Marafiotti, al frente de la orquesta de la Asociaci&oacute;n del Profesorado Orquestal, recibi&oacute; la partitura un d&iacute;a antes. La grabaci&oacute;n con Del Carril se realiz&oacute; en dos horas, en los estudios de RCA. Seg&uacute;n el detallado an&aacute;lisis del historiador Esteban Buch, la impronta de la canci&oacute;n es m&eacute;rito de ambos m&uacute;sicos, director y cantante. El int&eacute;rprete declar&oacute; a&ntilde;os m&aacute;s tarde:
    </p><p class="article-text">
        <em>La letra me la dieron un d&iacute;a antes y yo la cantaba leyendo el pentagrama. Yo fui el que le dio el tono que se le conoce actualmente a la &ldquo;marcha&rdquo;. Antes era m&aacute;s melodiosa, se la cantaba m&aacute;s pausadamente. Yo la agarr&eacute; y la hice m&aacute;s marcial, me emocion&oacute; mucho al cantarla y por eso sali&oacute; con tanta fuerza. (Buch, 2016: 87)&nbsp;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el an&aacute;lisis musical del historiador, la marcha-canci&oacute;n remite a una &eacute;pica estatal en la que el ritmo musical &ldquo;evoca el movimiento del pa&iacute;s rumbo a su futuro&rdquo;: 
    </p><p class="article-text">
        <em>A la vez Hugo del Carril es un h&eacute;roe del tango y del cine, el sucesor de Gardel, casi un l&iacute;der de la sociedad nacional del espect&aacute;culo, y su sonrisa habita su voz como un reflejo teatral de la sonrisa de Per&oacute;n. El di&aacute;logo del solista con el coro imita el di&aacute;logo del l&iacute;der con la masa y a la vez lo niega con el un&iacute;sono que los re&uacute;ne a todos para gritar su adhesi&oacute;n un&aacute;nime. (p. 79) </em>
    </p><p class="article-text">
        A pesar del &eacute;xito de la ic&oacute;nica versi&oacute;n, a finales de 1952 se encarg&oacute; una nueva grabaci&oacute;n de <em>Los muchachos peronistas</em>, esta vez con la voz del cantante H&eacute;ctor Maure. Del Carril se hab&iacute;a convertido en una figura controvertida y su relaci&oacute;n con el gobierno peronista se hab&iacute;a empantanado por los conflictos con una figura clave, Apold. La filmaci&oacute;n de <em>Las aguas bajan turbias</em> hab&iacute;a sido el detonante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Juan Manuel Romero
    </p><p class="article-text">
        <em>* El libro cuenta con </em><a href="https://museodelcineba.org/mas-alla-de-la-estrella/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>un micrositio&nbsp;alojado en la p&aacute;gina web de la&nbsp;Asociaci&oacute;n de Amigos del Museo del Cine</em></a><em>, desde donde se&nbsp;puede descargar completo de manera gratuita.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Florencia Calzon Flores y Daniela Kozak (editoras)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/estrella-nuevas-miradas-hugo-carril_1_8481028.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Nov 2021 10:57:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más allá de la estrella. Nuevas miradas sobre Hugo del Carril]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Peronismo,Hugo Del Carril,Cine]]></media:keywords>
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