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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Samanta Casais]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/samanta-casais/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Samanta Casais]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Samanta Casais, ex participante de Bake Off: "No le deseo a nadie lo que pasé en redes sociales. Pero si es para vivir de lo que te gusta, pecho a las balas y lo paso de nuevo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/samanta-casais-haters_130_8508423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb01011c-df47-41c5-aa61-7acbb881ec2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Samanta Casais, ex participante de Bake Off: &quot;No le deseo a nadie lo que pasé en redes sociales. Pero si es para vivir de lo que te gusta, pecho a las balas y lo paso de nuevo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Falseó datos en su declaración jurada y la descalificaron del reality más visto el año pasado en plena pandemia. Fue víctima del odio en redes sociales. Un año y medio después, con su propio emprendimiento de pastelería, dice que si ese es el precio para vivir de lo que le gusta, lo paga.</p></div><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Sachanta&rdquo;. &ldquo;Estafadora&rdquo;. &ldquo;Asesina&rdquo;. &ldquo;Morite&rdquo;.</strong> Una chica cierra los ojos debajo de la ducha y piensa. Hay un meme que dice:<em> &ldquo;El extraordinario caso de la enana psic&oacute;pata que se hac&iacute;a pasar por pastelera amateur&rdquo;</em>. La chica, bajo la ducha, piensa que podr&iacute;a llenar de agua la ba&ntilde;era y sumergirse hasta dejar de respirar. Dos mensajes directos: &ldquo;Asesina&rdquo; y &ldquo;Morite&rdquo;. Descarta la idea, el ahogo implica un sufrimiento que no podr&iacute;a tolerar. Un par de tuits:<strong> &ldquo;Impostora&rdquo;, &ldquo;Tramposa&rdquo;</strong>. Ahora la chica piensa que quiz&aacute;s algo al cuello, un nudo que pueda ajustarse&hellip; No, tampoco: adem&aacute;s de sufrir podr&iacute;a fallar. <strong>&ldquo;Mentirosa&rdquo;. &ldquo;Chorra&rdquo;. &ldquo;&iexcl;Venganza!&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quer&iacute;a que todo se terminara de una vez. Ten&iacute;a miedo. <strong>Como si me hubieran puesto contra un pared&oacute;n y todo el planeta me apuntara para matarme. </strong>Los ataques de p&aacute;nico. No poder comer, no poder dormir. Quer&iacute;a evadirme. Era insoportable. Paren. Listo: basta&rdquo;, dice <strong>Samanta Casais.</strong> La escena de la ducha es real y a Samanta la salv&oacute; su pareja, que entr&oacute; en el ba&ntilde;o, se llev&oacute; el tel&eacute;fono y contact&oacute; a su psicoanalista, que a su vez la deriv&oacute; a un psiquiatra.<strong> Las ideas en torno a una muerte provocada sucedieron en medio de una humillaci&oacute;n brutal a la que la sometieron en redes sociales</strong>. Samanta era una figura p&uacute;blica porque hab&iacute;a llegado a la final de <em><strong>Bake Off,</strong></em> el <strong>reality de pasteleros aficionados que nos sujet&oacute; al televisor el a&ntilde;o pasado</strong>, <strong>en el momento de mayor temor al virus y m&aacute;s restricciones para circular en el pa&iacute;s</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Samanta ten&iacute;a muchas chances de llevarse el premio a mejor pastelera &ldquo;amateur&rdquo;. <strong>Pero unos d&iacute;as antes de la emisi&oacute;n que revelar&iacute;a al ganador, un usuario de Instagram poste&oacute; una captura de pantalla</strong>. All&iacute; estaba Samanta haciendo un Rogel en un programa de televisi&oacute;n de cable. <strong>Ese posteo termin&oacute; en Twitter, donde se viraliz&oacute;</strong>. Luego apareci&oacute; otra captura. All&iacute; estaba Samanta armando un huevo de pascua. E<strong>sas salidas en tev&eacute; pusieron en duda la participaci&oacute;n de Samanta porque uno de los requisitos de Bake Off es no tener experiencia previa en gastronom&iacute;a comercial,</strong> es decir, no vivir de &ldquo;vender comida&rdquo;. Y pas&oacute; algo m&aacute;s: tambi&eacute;n se filtraron unas<strong> fotos que formaban parte de un expediente</strong>. All&iacute; estaba Samanta de frente y de perfil, acusaba de haber matado en un incidente vial a una persona. <a href="https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2020/06/24/exclusivo-que-paso-con-la-acusacion-de-homicidio-culposo-contra-samanta-de-bake-off/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La causa, que est&aacute; cerrada, fue caratulada como homicidio culposo</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el final del reality, Samanta ten&iacute;a hinchada propia, como los otros tres participantes que se disputaban el t&iacute;tulo y un premio de, m&aacute;s o menos, $600 mil pesos. Pero en redes sociales ya la hab&iacute;an sentenciado: sobraba prueba para sacarla de la competencia. <strong>Los espectadores no lo sab&iacute;amos, pero Samanta ya hab&iacute;a sido elegida como &ldquo;la mejor pastelera amateur&rdquo; en un final grabado antes del esc&aacute;ndalo nacional</strong>. Dado el alboroto - &ldquo;Sachanta&rdquo; lleg&oacute; a ser tendencia mundial en Twitter- el canal que emit&iacute;a el ciclo y la productora decidieron descalificarla y coronar a otro competidor.&nbsp;
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                A Samanta Casais le retiran el premio y lo recibe Damián, otro participante.                            </span>
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        El &uacute;ltimo acto de verg&uuml;enza p&uacute;blica se emiti&oacute; en una final rodada en un descampado y con la misma frialdad que implicaba por entonces el distanciamiento social, preventivo y obligatorio. <strong>Las redes sociales, Twitter sobre todo, eran un pat&iacute;bulo. Los medios de comunicaci&oacute;n tambi&eacute;n</strong>. Y el p&uacute;blico, nosotros y nosotras, asistimos a las &uacute;ltimas palabras de una chica que hab&iacute;a sido sentenciada a la pena de haber ganado primero y perdido despu&eacute;s porque false&oacute; datos, algo que en la tele, parece, no est&aacute; permitido. <strong>Nosotras y nosotros, encerrados y ciudadanos de un pa&iacute;s empobrecido, ve&iacute;amos el remate de una competencia de comida.</strong> Nos prestamos al juego de un jurado de tres que le ponen puntaje a la creatividad y eval&uacute;an t&eacute;cnicas en un mordisco de torta: ah&iacute; estaban nuestras babas, nuestro goce, la perversi&oacute;n. <em>Shame on you</em>.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora, un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s, bajo un sol tremendo, una tarde de semana en una terraza de San Telmo, Samanta vuelve a ese ba&ntilde;o, al agua que corre, a los memes, al insomnio, a su c&aacute;lculo ficticio del sufrimiento, al novio que irrumpe... Vuelve y dice: <strong>&ldquo;Si ese es el precio para vivir de mi sue&ntilde;o, que es hacer tortas, lo pago. No tengo dudas&rdquo;.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Samanta Casais.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Insomnio, Pasi&oacute;n de Gavilanes y volver a empezar</h3><p class="article-text">
        Tiene 31 a&ntilde;os, un novio con el que convive hace siete y un beb&eacute; de apenas tres meses. Su madre es artesana y su padre, herrero. Su primera torta de cumplea&ntilde;os la hizo a sus 16 a&ntilde;os y sali&oacute; mal: un d&iacute;a de humedad, cubri&oacute; con pasta Ballina un bizcochuelo que hab&iacute;a humedecido de m&aacute;s. La torta, de dos pisos, primero se torci&oacute;. Despu&eacute;s se fue derritiendo hasta que empez&oacute; a chorrear. Llev&oacute; la torta igual, llorando, porque era para el ahijado de su hermano y ella se hab&iacute;a comprometido. Fue cadeta, vendi&oacute; s&aacute;nguches y como quer&iacute;a vivir de la pasteler&iacute;a hizo de los tutoriales de YouTube su escuela.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Viv&iacute;as de hacer tortas cuando entraste en </strong><em><strong>Bake Off</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Era la que hac&iacute;a las tortas de los cumplea&ntilde;os de mis amigas o familiares. O la &ldquo;tengo una amiga que hace tortas&rdquo;. Hab&iacute;a trabajado en Caf&eacute; San Juan, haciendo las entradas, lo salado. <strong>Y me encargaban tortas, claro, pero de manera ocasional.</strong> Siempre quise dedicarme a la pasteler&iacute;a, pero el mercado es muy grande, hay mucha gente que se dedica a hacer tortas. Era muy dif&iacute;cil posicionarse. <strong>En el momento de mi participaci&oacute;n yo trabajaba en la parte administrativa de una refiner&iacute;a de petr&oacute;leo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y entonces por qu&eacute; te descalifican?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Contest&eacute; mal dos puntos de la declaraci&oacute;n jurada y eso infringi&oacute; las leyes del certamen. Uno era que hab&iacute;a trabajado en televisi&oacute;n</strong>. En realidad no fue un trabajo, porque nunca firm&eacute; un contrato con esos programas y tampoco me pagaron. Fui porque me invitaron. En uno hice un huevo de pascua, que es b&aacute;sicamente derretir chocolate y meterlo en un molde. En el otro, un rogel. <strong>Y el otro punto era haber trabajado en gastronom&iacute;a.</strong> Yo hab&iacute;a entendido que se refer&iacute;an a haber trabajado en pasteler&iacute;a, pero como se trabaj&eacute; en &ldquo;lo salado&rdquo; di por sentado que no. Fue un error m&iacute;o, porque tendr&iacute;a que haber puesto que s&iacute;, tendr&iacute;a que haber aclarado que hab&iacute;a trabajado en la parte salada de la gastronom&iacute;a, pero bueno.<strong> Todo esto lo expliqu&eacute; despu&eacute;s de que se arm&oacute; todo el l&iacute;o. Mande mis recibos de sueldo donde se ve el puesto de trabajo en el que estaba, todo</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Entonces qu&eacute; es ser &ldquo;amateur&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ellos entienden como amateur que vos no vivas de vender tortas. O que tu mayor ingreso no sea el de pasteler&iacute;a. A ver, todos hac&iacute;an tortas o vend&iacute;an alguna torta o daban clase&hellip; No s&eacute;,<strong> yo hac&iacute;a dos a&ntilde;os que trabajaba en una petrolera, no era un profesional de la pasteler&iacute;a.</strong> Pero no voy a discutir la descalificaci&oacute;n, ya est&aacute;. Si ese es su criterio, est&aacute; perfecto. <strong>Lo que no estuvo bueno, que tampoco que no est&aacute; al alcance del canal, es todo lo que pas&oacute; en las redes sociales</strong>. Es imposible controlar a un mont&oacute;n de gente que ataca o que te desea la muerte&hellip;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Samanta Casais.                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo fueron esos d&iacute;as?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue horrible, espantoso. Espantoso. <strong>El &uacute;nico momento del d&iacute;a en el que me tranquilizaba era la noche porque sab&iacute;a que a la noche nadie me iba a hostigar con nada.</strong> Llegaba la noche y era&hellip; Por ah&iacute; me dorm&iacute;a a las tres de la ma&ntilde;ana porque me quedaba mirando tele. Pero &ldquo;tele&rdquo; no es &ldquo;la tele de aire&rdquo;, porque la evitaba. Porque ah&iacute; mi cara estaba en todos lados, todo el tiempo hablando de m&iacute;. Y en <em>YouTube</em> tambi&eacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Entonces qu&eacute; mirabas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mir&eacute; <em><strong>Pasi&oacute;n de Gavilanes </strong></em>por streaming y jugu&eacute; a la Play, a<em><strong> The Last of Us</strong></em>. Era lo &uacute;nico que me sacaba de mi eje. Despu&eacute;s de lo del ba&ntilde;o, mi novio me sac&oacute; el celular y me dijo que lo &uacute;nico que pod&iacute;a hacer era mirar Pasi&oacute;n de Gavilanes y jugar a la Play.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nena, Pasi&oacute;n de Gavilanes&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, olvidate. <strong>Era el &uacute;nico que ve&iacute;a porque pero era lo &uacute;nico que me abstra&iacute;a de todo</strong>. No tocaba el celular. Ni siquiera hablaba con mi mam&aacute;, a la que no pod&iacute;a ver por la pandemia. Mi novio hablaba con ella. Porque no quer&iacute;a que me escuchara llorando.&nbsp; Mi mam&aacute;&hellip; <strong>A mi mam&aacute; tambi&eacute;n le escrib&iacute;an &ldquo;morite&rdquo;</strong>. Nunca tuve Twitter pero me enteraba igual. Incluso mis amigas me dec&iacute;an: &ldquo;Che, Sami, si yo no te conociera, por todo lo que dicen ah&iacute;, te odiar&iacute;a&rdquo;. <strong>Las redes sociales son buen&iacute;simas si se usan de manera positiva, pero si no te pueden matar</strong>. En un momento llegu&eacute; a pensar que me ten&iacute;a que morir, que quiz&aacute;s, posta, soy una persona horrible. Yo no tocaba mi Instagram, por ejemplo. De eso se ocup&oacute; Sol, una amiga, y mi pareja. Entonces para el resto del universo yo segu&iacute;a subiendo cosas, pero porque ellos me dec&iacute;an que no me ten&iacute;a que esconder. <strong>Porque tambi&eacute;n es cierto que todo eso pasaba, era el mejor momento de mi vida</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque <strong>estaba a punto de cumplir mi sue&ntilde;o, que era vivir de hacer tortas</strong>. No s&oacute;lo me hac&iacute;an pedidos, tambi&eacute;n me hab&iacute;an llegado muchos regalos, de emprendimientos, que yo quer&iacute;a agradecer. Pero me daba miedo aparecer en<em> storys</em>. <strong>Entonces a la noche, cuando estaba m&aacute;s tranquila, filmaba los regalos y grababa mi voz, nada m&aacute;s. Sin la cara</strong>. Y as&iacute;, de a poco. Hasta que me lleg&oacute; una propuesta de <em>Pasta Ballina</em> para hacer un vivo en Instagram. Y dud&eacute; mucho, me cost&oacute;. <strong>Me daban miedo los comentarios, porque yo sab&iacute;a que iba a haber gente mirando</strong>. As&iacute; que me ofrecieron desactivarlos y ah&iacute; acept&eacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las redes sociales son buenísimas si se usan de manera positiva, pero si no te pueden matar. Llegué a pensar que me tenía que morir, que quizás, posta, soy una persona horrible.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Samanta Casais.</span>
                                        <span>—</span> Pastelera, ex participante de Bake Off.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo te sentiste?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La pas&eacute; s&uacute;per bien, pero internamente fue horrible. <strong>Me temblaba hasta el cuerpo. Me transpiraban las manos. Me temblaba la voz</strong>. Porque yo sab&iacute;a que del otro lado hab&iacute;a gente y en mi cabeza&hellip; sent&iacute;a que me iban a atacar. Por supuesto que nadie va a atravesar el tel&eacute;fono, obvio, no. Pero era una sensaci&oacute;n terrible.<strong> Pasa que los haters no me pod&iacute;an tirar abajo.</strong> Y el programa, puertas adentro, fue una experiencia maravillosa. Fue una catapulta para tener el trabajo que siempre quise.<em> </em><em><strong>Bake Off</strong></em><strong> me dio mucha exposici&oacute;n, me sirvi&oacute; un mont&oacute;n.</strong> Antes hac&iacute;a una torta cada tres meses. Ahora es mi trabajo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ahora que pas&oacute; el tiempo, vale la pena&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. <strong>Si &eacute;se es el precio para vivir de mi sue&ntilde;o, que es hacer hacer tortas, lo pago</strong>. No tengo dudas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero me refiero a la violencia&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No le deseo a nadie lo que pas&eacute; yo en redes sociales. Pero si es para vivir de lo que te gusta, pecho a las balas y lo paso de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mir&aacute; que quiero decir&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, s&eacute; que escucharlo es fuerte. Pero s&iacute;. <strong>Yo sab&iacute;a que en un momento todo ese odio contra m&iacute; iba a pasar</strong>. &ldquo;Todo pasa y todo llega&rdquo;, digo bastante seguido. Entonces s&iacute;, si es el precio para vivir de mi sue&ntilde;o, lo pago.
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM/SH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Nov 2021 03:46:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Samanta Casais, ex participante de Bake Off: "No le deseo a nadie lo que pasé en redes sociales. Pero si es para vivir de lo que te gusta, pecho a las balas y lo paso de nuevo"]]></media:title>
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