<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Desertificación]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/desertificacion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Desertificación]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1036882/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Cónclave mundial contra la “amenaza silenciosa” que convierte a España en el país más desertificado de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/conclave-mundial-amenaza-silenciosa-convierte-espana-pais-desertificado-europa_1_13464908.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a446123-f683-4058-b607-ae75a793fa6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cónclave mundial contra la “amenaza silenciosa” que convierte a España en el país más desertificado de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">196 países se reúnen en una cumbre de la ONU que pone de relieve el peligro de la degradación del propio terreno. Más de la mitad de la superficie de España está desertificada, en algunas provincias como Murcia, Albacete, Almería o Las Palmas supera el 80% de su territorio.</p></div><p class="article-text">
        196 pa&iacute;ses est&aacute;n reunidos en la capital de Mongolia para tratar frenar la desertificaci&oacute;n del planeta. Ul&aacute;n Bator est&aacute; a 10.000 kil&oacute;metros de Espa&ntilde;a, pero la degradaci&oacute;n del suelo que all&iacute; se trata es un problema cercan&iacute;simo: m&aacute;s de la mitad de la superficie espa&ntilde;ola est&aacute; desertificada, seg&uacute;n el <a href="https://publications.jrc.ec.europa.eu/repository/handle/JRC146546" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&aacute;lculo</a> m&aacute;s reciente del Centro Conjunto de Investigaci&oacute;n de la Comisi&oacute;n Europea (JRC, por sus siglas en ingl&eacute;s).
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a encabeza el r&aacute;nking de la desertificaci&oacute;n en la Uni&oacute;n Europea por delante de Chipre (45%) y Grecia (36%). El mismo trabajo &mdash;publicado este mes de agosto&mdash; calcula que, en el pa&iacute;s, cerca de 20 millones de personas, en torno a un 43%, viven perjudicadas por este fen&oacute;meno.
    </p><p class="article-text">
        El catedr&aacute;tico de An&aacute;lisis Geogr&aacute;fico de la Universidad de Alicante, Jorge Olcina, cuenta que este problema &ldquo;pasa muy desapercibido. Hay trabajo en niveles t&eacute;cnicos, pero la inversi&oacute;n para evitar sus efectos es poca. Hay buena disposici&oacute;n, pero pocas acciones para la recuperaci&oacute;n de suelos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El investigador a&ntilde;ade que, adem&aacute;s, &ldquo;los incendios pavorosos que estamos viendo empeoran la degradaci&oacute;n que luego con las lluvias recrudece la erosi&oacute;n del suelo. Y el proceso no va a ir a menos, sino a m&aacute;s. Tanto por el cambio clim&aacute;tico como por la degradaci&oacute;n causada por los humanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la Uni&oacute;n Europea, hay unos 530.000 kil&oacute;metros cuadrados afectados por este fen&oacute;meno &mdash;que la ONU llama &ldquo;amenaza silenciosa&rdquo; porque comienza mucho antes de que se haga patente&mdash; , pero un mill&oacute;n m&aacute;s de kil&oacute;metros cuadrados presentan un elevado riesgo de desertificaci&oacute;n, seg&uacute;n los escenarios futuros de aridez. &ldquo;Muchas de estas tierras est&aacute;n fuera del territorio actualmente considerado como &aacute;rido&rdquo;, apostilla el trabajo del JRC.
    </p><p class="article-text">
        En el <a href="https://atlas-desertificacion.ua.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Atlas de la desertificaci&oacute;n de Espa&ntilde;a</em></a><em> </em>(publicado a finales de 2025 por la Universidad de Alicante) se muestra como algunas provincias tienen un porcentaje de desertificaci&oacute;n muy elevado: as&iacute; Murcia llega al 91%, Albacete al 84% al igual que Almer&iacute;a. En Las Palmas el nivel llega al 81%, en Valladolid al 79%, en Alicante al 79%,Valencia tiene un 71% como Zaragoza y Toledo llega al 70%.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En los últimos tiempos el factor humano quizá ha pesado más que los ambientales. Porque en la parte ambiental, ya sabemos que en España hay muchas zonas áridas y que la parte física no va a ir a mejor, pero la presión humana no la aliviamos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge Olcina</span>
                                        <span>—</span> Catedrático de Análisis Geográfico y coautor del Atlas de la Desertificación en España
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desertificaci&oacute;n no es &uacute;nicamente el avance o la conversi&oacute;n de tierras en un desierto de arena. En realidad, se trata de la degradaci&oacute;n de los suelos &aacute;ridos tanto por efecto de condiciones clim&aacute;ticas como de acciones humanas. &ldquo;Para desencadenar procesos de degradaci&oacute;n se requiere una actividad humana inadecuada, es decir, la que utiliza los recursos naturales por encima de su tasa de regeneraci&oacute;n&rdquo;, describe el Atlas de universidad alicantina.
    </p><p class="article-text">
        Olcina, que es uno de los autores del Atlas, apunta: &ldquo;En los &uacute;ltimos tiempos el factor humano quiz&aacute; ha pesado m&aacute;s que los ambientales. Por ejemplo, estamos en un segundo <em>boom</em> inmobiliario en zonas de la costa y archipi&eacute;lagos y eso influye mucho en la conservaci&oacute;n del suelo. Porque en la parte ambiental, ya sabemos que en Espa&ntilde;a hay muchas zonas &aacute;ridas y que la parte f&iacute;sica no va a ir a mejor, pero la presi&oacute;n humana no la aliviamos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un tercio m&aacute;s de sequ&iacute;as desde el a&ntilde;o 2000</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La sequ&iacute;a y la degradaci&oacute;n de las tierras cuestan unos 900.000 millones de d&oacute;lares &mdash;unos 770.000 millones de euros&mdash; cada a&ntilde;o y afecta a un 40% del territorio del planeta, adem&aacute;s de a 3.200 millones de personas&rdquo;, explica la Convenci&oacute;n de la ONU para la Lucha contra la Desertificaci&oacute;n, la UNCCD. &ldquo;Las sequ&iacute;as se han incrementado casi en un tercio desde el a&ntilde;o 2000&rdquo;, a&ntilde;ade el organismo.
    </p><p class="article-text">
        Del 17 al 28 de agosto, los estados que participan en esta Convenci&oacute;n se re&uacute;nen en la capital de Mongolia para intentar implementar medidas conjuntas que contrarresten el avance de la desertificaci&oacute;n por el planeta.
    </p><p class="article-text">
        La jefa de la UNCCD, Yasmine Fouad, record&oacute; que estos procesos de degradaci&oacute;n del suelo &ldquo;no son lejanas preocupaciones medioambientales, sino que ya est&aacute;n afectando a la producci&oacute;n de alimentos y al agua de la que dependemos&rdquo;. La egipcia subraya que &ldquo;unas tierras saludables son el pilar para disponer de alimentos saludables y sociedades estables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las tierras &aacute;ridas, las m&aacute;s propicias para degradarse a base de sequ&iacute;a, erosi&oacute;n, construcciones y contaminaci&oacute;n, son aquellas en las que las precipitaciones anuales no llegan a cubrir el 65% de la demanda de agua de la atm&oacute;sfera y las plantas.
    </p><p class="article-text">
        La misma Convenci&oacute;n de la ONU advirti&oacute; que estos suelos empobrecidos avanzaron cuatro millones de kil&oacute;metros cuadrados en los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os. Y uno de los puntos donde se observa &ldquo;una expansi&oacute;n significativa&rdquo; es &ldquo;toda la cuenca mediterr&aacute;nea&rdquo; en la que se incrusta Espa&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">La desertificaci&oacute;n avanza donde se pierde suelo</h2><p class="article-text">
        El suelo es la capa inmediatamente inferior a la superficie terrestre que sirve <a href="https://www.fao.org/soils-portal/about/definiciones/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;como medio natural para el crecimiento de plantas</a>&rdquo;, define la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura (FAO). Esta capa es fina, entre los 15 y 25 cent&iacute;metros, pero proporciona alimento, biomasa y materias primas, adem&aacute;s de regular los ciclos del agua y el carbono. Su deterioro abre la puerta a la erosi&oacute;n, a la p&eacute;rdida de ese mismo suelo que deriva luego en la degradaci&oacute;n y, termina en la desertificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una decadencia que supone un problema de primera magnitud para Espa&ntilde;a, donde el 74% del territorio es susceptible de desertificarse por ser, en mayor o menor medida, &aacute;rido. Nueve millones de hect&aacute;reas tienen riesgo alto o muy alto, seg&uacute;n la <em>Estrategia nacional contra la desertificaci&oacute;n</em>.
    </p><p class="article-text">
        Y es un problema porque desencadena todo una secuencia de perjuicios. Por un lado, reduce los recursos h&iacute;dricos del pa&iacute;s y acelera la sobreexplotaci&oacute;n de acu&iacute;feros. Tambi&eacute;n la salinizaci&oacute;n de estos recursos de agua. Por otro, incrementa la vulnerabilidad de Espa&ntilde;a ante el cambio clim&aacute;tico, ya que reduce la capacidad del suelo de absorber carbono &mdash;que termina as&iacute; en la atm&oacute;sfera, engordando la capa de gases de efecto invernadero&mdash;. Este empobrecimiento empeora los sistemas forestales.
    </p><p class="article-text">
        Y no termina ah&iacute; la cosa: la p&eacute;rdida de suelos y su cubierta vegetal empeora los efectos de las sequ&iacute;as y de las inundaciones, ya que, sin suelo, el agua en una avenida corre a m&aacute;s velocidad, con mayor potencial de destrucci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Rejón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/conclave-mundial-amenaza-silenciosa-convierte-espana-pais-desertificado-europa_1_13464908.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 08:28:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7a446123-f683-4058-b607-ae75a793fa6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="542507" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7a446123-f683-4058-b607-ae75a793fa6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="542507" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cónclave mundial contra la “amenaza silenciosa” que convierte a España en el país más desertificado de Europa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7a446123-f683-4058-b607-ae75a793fa6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Desertificación,Cambio Climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cumbre mundial clave sobre desertificación: Latinoamérica llega a la COP17 entre sequías, El Niño y presión por producir alimentos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/cumbre-mundial-clave-desertificacion-latinoamerica-cop17-sequias-nino-alimentos_132_13452711.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad032bc2-c7de-4eeb-8658-256b6d5d5187_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cumbre mundial clave sobre desertificación: Latinoamérica llega a la COP17 entre sequías, El Niño y presión por producir alimentos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La región tendrá un papel protagónico en la COP17 sobre desertificación y sequía, tanto por las necesidades e impactos que ya viven sus habitantes, como también por el aporte en soluciones y resiliencia. Además, la crisis climática y fenómenos como El Niño intensifican los efectos por la degradación de los suelos.</p></div><p class="article-text">
        Los pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica enfrentan un escenario complejo en la degradaci&oacute;n de la tierra. Por un lado, la conversi&oacute;n de los suelos para monocultivos o ganader&iacute;a extensiva est&aacute; provocando <strong>desertificaci&oacute;n</strong>. Por otro lado, la crisis clim&aacute;tica y fen&oacute;menos clim&aacute;ticos como El Ni&ntilde;o intensifican los efectos por la degradaci&oacute;n de los suelos. Los resultados ya se ven directamente en la vida diaria: <strong>menor acceso al agua y menos producci&oacute;n de alimentos, m&aacute;s riesgos de incendios y con ello el desplazamiento de personas y comunidades.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En medio de este escenario, la regi&oacute;n tendr&aacute; la oportunidad de abordar estas realidades en la<strong> sesi&oacute;n 17 de la Conferencia de las Partes (COP17) de la Convenci&oacute;n de las Naciones Unidas de la Lucha contra la Desertificaci&oacute;n (UNCCD)</strong> que se realiza en Ul&aacute;n Bator, Mongolia, a partir de este lunes y hasta el 28 de agosto, con el objetivo de encontrar caminos para restaurar de los suelos. <strong>Mongabay Latam</strong> estar&aacute; informando desde el centro de reuniones durante los pr&oacute;ximos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Se trata del &uacute;nico tratado internacional que obliga a los 197 pa&iacute;ses que son parte a comprometerse en la<strong> gesti&oacute;n sostenible de la tierra para proveer alimentaci&oacute;n, agua y oportunidades econ&oacute;micas para todas las personas</strong>. Adem&aacute;s es una de las tres Convenciones de R&iacute;o &mdash;junto con la biodiversidad y el cambio clim&aacute;tico&mdash;, los <a href="https://unfccc.int/es/proceso-y-reuniones/las-convenciones-de-rio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grandes acuerdos internacionales firmados en la Cumbre de la Tierra de 1992 en R&iacute;o de Janeiro</a>, Brasil, las cuales tambi&eacute;n sesionar&aacute;n a finales de 2026.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, los pa&iacute;ses tambi&eacute;n pondr&aacute;n sobre la mesa las alternativas y posibles soluciones a la degradaci&oacute;n de la tierra. <strong>Los pastizales tendr&aacute;n un rol protag&oacute;nico al ser considerados ecosistemas aliados y estrat&eacute;gicos</strong> para gestionar de forma sostenible los suelos de regiones impactadas por la desertificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Especialistas consultadas por <strong>Mongabay Latam</strong> explican los acuerdos y mecanismos clave a seguir en esta COP17, los escenarios que enfrentan los pa&iacute;ses m&aacute;s vulnerables de Latinoam&eacute;rica a la desertificaci&oacute;n, as&iacute; como las alternativas que ya se construyen en nuestra regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/06/desertificacion-sequia-dia-mundial-centroamerica-amazonia-chaco-sudamericano/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>D&iacute;a Mundial de Acci&oacute;n contra la Desertificaci&oacute;n y la Sequ&iacute;a: una crisis silenciosa avanza desde Centroam&eacute;rica hasta la Amazon&iacute;a y el Chaco sudamericano</strong></a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0a6e6bb-26fb-402a-82d0-efd456b73e36_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0a6e6bb-26fb-402a-82d0-efd456b73e36_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0a6e6bb-26fb-402a-82d0-efd456b73e36_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0a6e6bb-26fb-402a-82d0-efd456b73e36_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0a6e6bb-26fb-402a-82d0-efd456b73e36_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0a6e6bb-26fb-402a-82d0-efd456b73e36_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e0a6e6bb-26fb-402a-82d0-efd456b73e36_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los países miembros de Naciones Unidas se reunirán en los próximos días para buscar soluciones a la desertificación de los suelos. Foto: cortesía Instituto para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-INWEH)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los países miembros de Naciones Unidas se reunirán en los próximos días para buscar soluciones a la desertificación de los suelos. Foto: cortesía Instituto para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-INWEH)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Perder alimentos por la desertificaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        La degradaci&oacute;n de la tierra y la desertificaci&oacute;n tienen uno de sus impactos m&aacute;s visibles en la alimentaci&oacute;n, pues se traducen en la <strong>p&eacute;rdida de cultivos e inseguridad alimentaria para quienes dependen de la agricultura.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto es importante para Am&eacute;rica Latina y el Caribe, donde <strong>la agricultura familiar representa cerca del 50 % de la superficie destinada a productos como hortalizas, frutas, cereales y ra&iacute;ces y tub&eacute;rculos</strong>, de acuerdo con la <a href="https://openknowledge.fao.org/items/4062bd24-4d61-4c9c-8d4d-f066a4077cf1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura (FAO).</a>
    </p><p class="article-text">
        Yasna Palmeiro Silva, investigadora y consultora en cambio clim&aacute;tico y salud, explica que en la regi&oacute;n la amenaza se exacerba por la combinaci&oacute;n de procesos de degradaci&oacute;n del suelo con fen&oacute;menos naturales y clim&aacute;ticos como <strong>El Ni&ntilde;o, que hist&oacute;ricamente se ha traducido en menores lluvias y aumento de las temperaturas en ciertas regiones del continente</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se combinan las vulnerabilidades sociales que tenemos en Latinoam&eacute;rica, donde uno de los principales sectores econ&oacute;micos es la agricultura. En el Corredor Seco en Centroam&eacute;rica desde hace bastante tenemos afecciones a la seguridad alimentaria y al agua. Hay poblaciones que se han tenido que desplazar dejando su casa debido a esta escasez&rdquo;, explica la especialista a <strong>Mongabay Latam</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Palmeiro agrega que esta combinaci&oacute;n de agravantes del suelo ya se dan tambi&eacute;n en otras regiones de Latinoam&eacute;rica, como la de Cerrado -en la sabana brasile&ntilde;a-, la Amazon&iacute;a, la regi&oacute;n del Chaco sudamericano o Coquimbo, al norte de Chile.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En estas zonas en particular, las personas han tenido que estar dependiendo de camiones aljibe que llevan agua para consumo porque ya no llueve, no tienen agua en las capas subterr&aacute;neas y eso genera una inseguridad h&iacute;drica importante&rdquo;, dice la investigadora y agrega que hay un <strong>desplazamiento de comunidades ante la sobreexplotaci&oacute;n de los suelos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La agricultura y las actividades econ&oacute;micas, sostiene, &ldquo;se han ido desplazando y la gente ha tenido que cambiar completamente de actividad econ&oacute;mica, porque la agricultura en particular no sirve ni para comer ni para generar ingresos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/06/colombia-argentina-el-nino-intensificar-incendios-forestales-2026-2027/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>De Colombia a Argentina: c&oacute;mo El Ni&ntilde;o podr&iacute;a intensificar los incendios forestales en 2026 y 2027</strong></a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99ba9282-bf65-4331-a98d-7299bfe74e9a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99ba9282-bf65-4331-a98d-7299bfe74e9a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99ba9282-bf65-4331-a98d-7299bfe74e9a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99ba9282-bf65-4331-a98d-7299bfe74e9a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99ba9282-bf65-4331-a98d-7299bfe74e9a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99ba9282-bf65-4331-a98d-7299bfe74e9a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/99ba9282-bf65-4331-a98d-7299bfe74e9a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La desertificación y la sequía impactan directamente en la alimentación y economía de las regiones más vulnerables. Foto: José Hernández/FAO"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La desertificación y la sequía impactan directamente en la alimentación y economía de las regiones más vulnerables. Foto: José Hernández/FAO                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>El Ni&ntilde;o: un detonador de riesgos en Latinoam&eacute;rica</strong></h2><p class="article-text">
        Las sequ&iacute;as, los aumentos de temperatura y los incendios que muestran el avance de la desertificaci&oacute;n se est&aacute;n combinando con la variabilidad del clima y con las consecuencias de las actividades humanas, como la transformaci&oacute;n de los suelos.
    </p><p class="article-text">
        Especialistas explican que aunque siempre hemos interactuado con los efectos de El Ni&ntilde;o, al combinarse con otros factores sus impactos crecen y representan mayores riesgos. Para 2026, por ejemplo, se estima un aumento de incendios severos en ciertas zonas asociados a este fen&oacute;meno, de acuerdo con un <a href="https://www.worldweatherattribution.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis de la red de cient&iacute;ficos World Weather Attribution.</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://journals.plos.org/globalpublichealth/article?id=10.1371%2Fjournal.pgph.0006570" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los v&iacute;nculos de El Ni&ntilde;o con las inundaciones y sequ&iacute;as en Latinoam&eacute;rica est&aacute;n hist&oacute;ricamente identificados por cient&iacute;ficos e investigadores</a>. Por ejemplo, suelen implicar <strong>mayores temperaturas y lluvias intensas en el norte de M&eacute;xico, Per&uacute;, Ecuador y en algunas zonas de Chile y Uruguay</strong>, mientras que las <strong>sequ&iacute;as tienden m&aacute;s a impactar Centroam&eacute;rica, el norte de Brasil, Colombia y Venezuela.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/08/el-nino-origen-impactos-latinoamerica-entrevista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Lo que debemos saber sobre El Ni&ntilde;o: desde su origen hasta qu&eacute; impactos podemos esperar en Latinoam&eacute;rica | ENTREVISTA</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s de esos procesos clim&aacute;ticos y meteorol&oacute;gicos de variabilidad natural que est&aacute;n ocurriendo estamos cambiando un suelo debido al uso que le damos. Estas tres cosas confluyen para un desastre perfecto&rdquo;, sostiene Palmeiro, quien agrega que donde se viven m&aacute;s los efectos de la crisis clim&aacute;tica, se intensifican los fen&oacute;menos naturales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6432cae-dd23-4e3a-b56a-ddd4843051fb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6432cae-dd23-4e3a-b56a-ddd4843051fb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6432cae-dd23-4e3a-b56a-ddd4843051fb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6432cae-dd23-4e3a-b56a-ddd4843051fb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6432cae-dd23-4e3a-b56a-ddd4843051fb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6432cae-dd23-4e3a-b56a-ddd4843051fb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b6432cae-dd23-4e3a-b56a-ddd4843051fb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La degradación de la tierra contribuye junto con otros factores al riesgo de mayores incendios. Foto: cortesía Instituto para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-INWEH)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La degradación de la tierra contribuye junto con otros factores al riesgo de mayores incendios. Foto: cortesía Instituto para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-INWEH)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Bel&eacute;n Valenzuela, oficial del programa de Bosques y Pastizales de la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza (UICN) Am&eacute;rica del Sur, coincide en que estos fen&oacute;menos impactan en conjunto en las zonas m&aacute;s vulnerables con sequ&iacute;as m&aacute;s intensas y temperaturas que <strong>afecta las productividad de la vegetaci&oacute;n. Esto expone a estas regiones a incendios.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante entender que estos factores no act&uacute;an de manera aislada, sino que se refuerzan entre s&iacute;. Se produce un c&iacute;rculo bastante preocupante&rdquo;, explica la especialista. &ldquo;Tienes un ecosistema degradado que responde peor a una sequ&iacute;a o a una crisis clim&aacute;tica extrema y que puede acelerar a&uacute;n m&aacute;s su degradaci&oacute;n&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Palmeiro agrega que esta combinaci&oacute;n de efectos ya est&aacute; teniendo un impacto en la salud y el bienestar de las personas. De acuerdo con un <a href="https://journals.plos.org/globalpublichealth/article?id=10.1371%2Fjournal.pgph.0006570" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comentario cient&iacute;fico elaborado por la investigadora,</a> durante el fen&oacute;meno de <strong>El Ni&ntilde;o 2023-2024, Latinoam&eacute;rica registr&oacute; su peor temporada de dengue de la historia,</strong> con un aumento del 600 % en los casos de pa&iacute;ses andinos y del Cono Sur, especialmente en Brasil y Paraguay. Tambi&eacute;n se reportaron cerca de<a href="https://www.cell.com/the-innovation/fulltext/S2666-6758(25)00313-3?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS2666675825003133%3Fshowall%3Dtrue" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> 8436 muertes m&aacute;s de las esperadas, asociadas a olas de calor.</strong></a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/782867a5-661f-41f1-bf3c-fb97ce7dbc08_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/782867a5-661f-41f1-bf3c-fb97ce7dbc08_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/782867a5-661f-41f1-bf3c-fb97ce7dbc08_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/782867a5-661f-41f1-bf3c-fb97ce7dbc08_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/782867a5-661f-41f1-bf3c-fb97ce7dbc08_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/782867a5-661f-41f1-bf3c-fb97ce7dbc08_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/782867a5-661f-41f1-bf3c-fb97ce7dbc08_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen satelital que muestra un cambio en las temperaturas de la superficie marina a la altura de la línea ecuatorial en el océano Pacífico, provocada por El Niño 2026. Foto: cortesía NOAA Satellites"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen satelital que muestra un cambio en las temperaturas de la superficie marina a la altura de la línea ecuatorial en el océano Pacífico, provocada por El Niño 2026. Foto: cortesía NOAA Satellites                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Las lesiones y las muertes las vamos a ver de inmediato, pero hay un cierto rezago de otro tipo de enfermedades que empiezan a aumentar a las semanas o inclusive meses despu&eacute;s del evento&rdquo;, dice la investigadora a <strong>Mongabay Latam</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n menciona que los sistemas de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n no est&aacute;n preparados para estos efectos acumulados. &ldquo;Son sistemas que se hicieron bajo un clima que no existe m&aacute;s. Estamos ante un escenario completamente nuevo, lo vamos a seguir estando dependiendo de las decisiones que tomemos&rdquo;, puntualiza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s |</strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/01/agua-crisis-bancarrota-hidrica-mundial-onu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> La crisis del agua ya es una bancarrota h&iacute;drica mundial: la ONU alerta sobre p&eacute;rdidas irreversibles en r&iacute;os, glaciares y humedales | ESTUDIO</strong></a>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Instrumentos clave para la COP17</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los esquemas clave que Naciones Unidas ha implementado contra la desertificaci&oacute;n es el concepto de <strong>neutralidad en la degradaci&oacute;n de la tierra</strong> (LDN, por sus siglas en ingl&eacute;s) y busca impedir la erosi&oacute;n de los suelos y revertir <strong>el impacto que ya existe en el 70 % de todas las tierras libres de hielo para 2030, de acuerdo con el organismo internacional.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para ello, la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses firmantes se han comprometido a diferentes medidas que forman parte de este esquema, como restaurar 1000 millones de hect&aacute;reas para 2030.
    </p><p class="article-text">
        Ana Di Pangracio, directora ejecutiva adjunta de la Fundaci&oacute;n Ambiente y Recursos Naturales (FARN), destaca que uno de los temas pendientes a seguir ser&aacute; el reci&eacute;n instaurado<strong> Fondo de Inversi&oacute;n para la Resiliencia a la Sequ&iacute;a</strong>, que busca respaldar la agricultura sostenible, mejora el acceso al agua y promover soluciones basadas en la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Veremos alg&uacute;n primer reporte en la agenda cuando aborden sequ&iacute;as, si ya han podido acceder a fondos, en qu&eacute; estado est&aacute; toda la la cuesti&oacute;n operativa, si efectivamente ya est&aacute;n implementando o todav&iacute;a est&aacute;n en el proceso de definir proyectos o firmar contratos, todo lo burocr&aacute;tico que suele estar asociado a ello&rdquo;, advierte la abogada ambientalista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d678f3d3-cb50-4ef7-b813-25d6ef4165ff_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d678f3d3-cb50-4ef7-b813-25d6ef4165ff_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d678f3d3-cb50-4ef7-b813-25d6ef4165ff_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d678f3d3-cb50-4ef7-b813-25d6ef4165ff_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d678f3d3-cb50-4ef7-b813-25d6ef4165ff_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d678f3d3-cb50-4ef7-b813-25d6ef4165ff_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d678f3d3-cb50-4ef7-b813-25d6ef4165ff_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una sección del Río Amazonas, en Santa Sofía, en las afueras de Leticia, Colombia, el 20 de octubre del 2024. Foto: AP/Iván Valencia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una sección del Río Amazonas, en Santa Sofía, en las afueras de Leticia, Colombia, el 20 de octubre del 2024. Foto: AP/Iván Valencia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Di Pangracio explica que a nivel pol&iacute;tico tambi&eacute;n est&aacute; pendiente definir un instrumento vinculante que permita atender mejor el tema de las sequ&iacute;as y que no pudo traducirse en un acuerdo pol&iacute;tico desde la COP de Desertificaci&oacute;n pasada, en 2024, en Arabia Saudita.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se listaron una serie de instrumentos que van desde una simple declaraci&oacute;n hasta un protocolo. Desgraciadamente no se dio el acuerdo pol&iacute;tico para definir qu&eacute; instrumento. Veremos si prospera en esta COP17, va a estar m&aacute;s dif&iacute;cil por toda la situaci&oacute;n geopol&iacute;tica, por lo polarizado que est&aacute; todo&rdquo;, dice la especialista a <strong>Mongabay Latam</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, Valenzuela, de UICN Am&eacute;rica del Sur, sostiene que <strong>esta COP17 ser&aacute; importante para la participaci&oacute;n de pueblos ind&iacute;genas y comunidades locales porque se buscar&aacute; avanzar en la creaci&oacute;n del Caucus,</strong> espacios donde l&iacute;deres ind&iacute;genas eligen a representantes que expresan inquietudes y necesidades en los altos espacios de negociaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto es significativo justamente porque permite pasar de una l&oacute;gica en la que los pueblos ind&iacute;genas y los comunidades locales participan a trav&eacute;s de eventos o consultas a tener un espacio institucional propio, articular posiciones, influir en las negociaciones y dar seguimiento a la implementaci&oacute;n&rdquo;, explica Valenzuela a <strong>Mongabay Latam</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Aunque estos mecanismos no toman decisiones directas en las negociaciones, la especialista advierte que pueden convertirse en una especie de plataforma para que las prioridades latinoamericanas sobre derechos territoriales, restauraci&oacute;n, gobernanza, conocimiento tradicional y financiamiento tengan mayor peso dentro de la COP.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s |</strong> <a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/05/nuevo-reporte-confirma-los-impactos-de-sequias-e-inundaciones-extremas-en-america-latina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Nuevo reporte confirma los impactos de sequ&iacute;as e inundaciones extremas en Am&eacute;rica Latina</strong></a>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pastizales y sabanas, aliados estrat&eacute;gicos y poco vistos</strong></h2><p class="article-text">
        Mientras los bosques han concentrado buena parte de la atenci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de conservaci&oacute;n y cambio clim&aacute;tico, <strong>los pastizales y sabanas siguen siendo ecosistemas subestimados pese a sus beneficios en los suelos y en la producci&oacute;n de alimentos</strong>. As&iacute; lo considera Gabriel Quijandr&iacute;a, director regional de UICN para Am&eacute;rica del Sur, regi&oacute;n que puede encontrar un aliado en estos ecosistemas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El hecho de que en <strong>Am&eacute;rica Latina cerca del 33 % de todos los biomas que hay son pastizales y sabanas</strong>, te das cuenta de este del rol enorme que deber&iacute;an tener en t&eacute;rminos de captaci&oacute;n de carbono, de todas estas posibilidades de apoyar al esfuerzo de conservaci&oacute;n o de recuperaci&oacute;n de la naturaleza&rdquo;, dice a <strong>Mongabay Latam</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los pastizales son fundamentales, explica Valenzuela, porque sostienen funciones ecol&oacute;gicas, productivas y sociales que no suelen verse a simple vista. &ldquo;<strong>Protegen y forman suelos, almacenan carbono, regulan el agua, reducen la erosi&oacute;n y sostienen tambi&eacute;n una gran diversidad de especies</strong>&rdquo;, expone.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9291197b-1160-4f53-a079-277eb1cf535c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9291197b-1160-4f53-a079-277eb1cf535c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9291197b-1160-4f53-a079-277eb1cf535c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9291197b-1160-4f53-a079-277eb1cf535c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9291197b-1160-4f53-a079-277eb1cf535c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9291197b-1160-4f53-a079-277eb1cf535c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9291197b-1160-4f53-a079-277eb1cf535c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El modelo industrial de agroindustria es una de las amenazas que enfrentan los pastizales naturales en Latinoamérica. Foto: cortesía Parques Nacionales Argentina"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El modelo industrial de agroindustria es una de las amenazas que enfrentan los pastizales naturales en Latinoamérica. Foto: cortesía Parques Nacionales Argentina                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los especialistas de UICN precisan que adem&aacute;s cumplen un rol clave para la seguridad alimentaria y la econom&iacute;a de cerca de <a href="https://sabanasypastizales.org/recurso/de-quito-a-ulaanbaatar-documento-regional-de-incidencia-de-america-latina-sobre-pastizales-y-sabanas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>30 millones de personas.</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los pastizales y las sabanas muchas veces son la base de sistemas ganaderos y pastoriles y sostienen los medios de vida de millones de personas. <strong>No son tierras vac&iacute;as y tampoco son tierras degradadas por definici&oacute;n, son ecosistemas naturales que tienen una enorme capacidad de contribuir a la biodiversidad, al clima, al agua y a la producci&oacute;n</strong>&rdquo;, insiste.
    </p><p class="article-text">
        Como parte de un esfuerzo de articulaci&oacute;n con gobiernos, sociedad civil y organizaciones, UICN elabor&oacute; <a href="https://sabanasypastizales.org/recurso/de-quito-a-ulaanbaatar-documento-regional-de-incidencia-de-america-latina-sobre-pastizales-y-sabanas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un documento regional que identifica tres grandes riesgos a la salud de estos ecosistemas</a>: la expansi&oacute;n agropecuaria y el cambio de uso de suelo; manejo de ganado inadecuado y sobrepastoreo; y la crisis clim&aacute;tica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6bfaccb3-dcdb-4046-9c17-00ffb47f26fe_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6bfaccb3-dcdb-4046-9c17-00ffb47f26fe_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6bfaccb3-dcdb-4046-9c17-00ffb47f26fe_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6bfaccb3-dcdb-4046-9c17-00ffb47f26fe_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6bfaccb3-dcdb-4046-9c17-00ffb47f26fe_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6bfaccb3-dcdb-4046-9c17-00ffb47f26fe_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6bfaccb3-dcdb-4046-9c17-00ffb47f26fe_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Latinoamérica puede encontrar soluciones para la restauración de suelos y alimentación en sus zonas de pastizales y sabanas naturales, de acuerdo con expertos. Foto: cortesía Parques Nacionales Argentina"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Latinoamérica puede encontrar soluciones para la restauración de suelos y alimentación en sus zonas de pastizales y sabanas naturales, de acuerdo con expertos. Foto: cortesía Parques Nacionales Argentina                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La amenaza m&aacute;s estructural es la conversi&oacute;n. Hay pastizales y sabanas naturales que est&aacute;n siendo transformados en cultivos. Hay presiones fuertes que est&aacute;n enfrentando paisajes como las Pampas, el Cerrado y el Gran Chaco y <strong>cuando ocurren este tipo de transformaci&oacute;n, no perdemos solamente vegetaci&oacute;n, sino tenemos fragmentaci&oacute;n de h&aacute;bitat, degradaci&oacute;n del suelo, p&eacute;rdida de funciones</strong> que estos ecosistemas prestan para el agua, la biodiversidad o la producci&oacute;n&rdquo;, detalla Valenzuela.
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, los representantes de UICN consideran que la COP17 es una buena oportunidad no solo para posicionar el tema pastizales y sabanas, sino para tambi&eacute;n posicionar a Am&eacute;rica Latina como un liderazgo en adaptaci&oacute;n y soluciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Poner este tema sobre la mesa le abre a Am&eacute;rica Latina esta potencialidad precisamente porque tenemos estas extensiones tan grandes, pero tan importantes tambi&eacute;n en t&eacute;rminos econ&oacute;micos, vinculados a la cultura&rdquo;, se&ntilde;ala Quijandr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <em>El art&iacute;culo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Gonzalo Ortu&ntilde;o Lopez</strong></em></a><em><strong> </strong></em><em>en Mongabay Latam. Puedes revisarlo </em><a href="https://es.mongabay.com/2026/08/cop17-desertificacion-sequia-latinoamerica-el-nino-alimentacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>aqu&iacute;</strong></em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si quieres leer m&aacute;s noticias ambientales en Latinoam&eacute;rica, puedes revisar nuestra colecci&oacute;n de </em><a href="https://es.mongabay.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>art&iacute;culos</em></a><em>. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, puedes suscribirte al bolet&iacute;n aqu&iacute;, unirte a nuestro canal de </em><a href="https://www.whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>WhatsApp </em></a><em>o seguirnos en </em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Facebook</em></a><em>, </em><a href="https://x.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>X</em></a><em>, </em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instagram</em></a><em>, </em><a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiktok </em></a><em>y </em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Youtube</em></a><em>. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Ortuño Lopez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/cumbre-mundial-clave-desertificacion-latinoamerica-cop17-sequias-nino-alimentos_132_13452711.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Aug 2026 04:36:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ad032bc2-c7de-4eeb-8658-256b6d5d5187_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1020512" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ad032bc2-c7de-4eeb-8658-256b6d5d5187_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1020512" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cumbre mundial clave sobre desertificación: Latinoamérica llega a la COP17 entre sequías, El Niño y presión por producir alimentos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ad032bc2-c7de-4eeb-8658-256b6d5d5187_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medioambiente,Cumbre climática,Desertificación,Sequía,Alimentos,El Niño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alarma mundial ante la degradación de los suelos: a este ritmo afectará al 90% del territorio en 2050]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/alarma-mundial-degradacion-suelos-ritmo-afectara-90-territorio-2050_1_11521406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27b202d1-0050-45a1-9ad8-8b20ec93e6b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alarma mundial ante la degradación de los suelos: a este ritmo afectará al 90% del territorio en 2050"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las activades humanas y el cambio climático degeneran aceleradamente la superficie 'viva' y abren la puerta a la desertificación. "Supone un grave peligro", alerta la Unesco</p></div><p class="article-text">
        La Unesco acaba de advertir que, al ritmo actual, el 90% de los suelos del planeta estar&aacute;n degradados para 2050 por la degeneraci&oacute;n que causan las actividades humanas sobre el terreno y los efectos del cambio clim&aacute;tico. &ldquo;Supone una seria amenaza para la biodiversidad, la seguridad alimentaria y la regulaci&oacute;n del clima&rdquo;, record&oacute; la organizaci&oacute;n al lanzar su alarma durante la Conferencia Internacional del Suelo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se alerta sobre la degradaci&oacute;n de los suelos se hace referencia a la &ldquo;p&eacute;rdida de la capacidad del terreno para producir bienes y servicios&rdquo;, seg&uacute;n lo define la FAO. Esto implica que la fina capa de terreno f&eacute;rtil y que alberga vida &ndash;solo abarca entre 5 y 30 cent&iacute;metros&ndash; ve reducida su producci&oacute;n biol&oacute;gica, su integridad ecol&oacute;gica o el valor que aporta a los humanos.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que los suelos son esenciales para mantener a los ecosistemas y regular el clima, el 75% ya est&aacute;n degradados, seg&uacute;n el Atlas Mundial de la Desertificaci&oacute;n &ndash;lo que afecta a 3.200 millones de personas&ndash;. &ldquo;Si la tendencia se mantiene, la proporci&oacute;n llegar&aacute; al 90% a mitad de siglo&rdquo;, calcul&oacute; la Unesco, que acumula seis d&eacute;cadas de estudios sobre los suelos. A pesar de que &ldquo;juegan un papel crucial en el sostenimiento de la vida sobre la Tierra, todav&iacute;a se descuidan y se gestionan mal&rdquo;, subraya la directora general de la organizaci&oacute;n, Audrey Azoulay.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los suelos juegan un papel crucial en el sostenimiento de la vida sobre la Tierra, pero todavía se descuidan y se gestionan mal</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Audrey Azoulay</span>
                                        <span>—</span> Directora general de la Unesco
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La propia ONU indica que las presiones que est&aacute;n degenerando el terreno van en aumento, y cita tanto la deforestaci&oacute;n y la urbanizaci&oacute;n como &ldquo;la expansi&oacute;n y pr&aacute;cticas agr&iacute;colas insostenibles&rdquo;. Adem&aacute;s, la p&eacute;rdida de suelo es un fen&oacute;meno del que no es sencillo percatarse a primera vista, seg&uacute;n rese&ntilde;an los investigadores.
    </p><p class="article-text">
        La degradaci&oacute;n de la que alerta la Unesco es el camino a la desertificaci&oacute;n del terreno. La desertificaci&oacute;n, seg&uacute;n especifican organismos como ONU-Medio Ambiente, es la degradaci&oacute;n a largo plazo que se produce sobre zonas &aacute;ridas, semi&aacute;ridas y subh&uacute;medas. 
    </p><h3 class="article-text">La erosi&oacute;n, da&ntilde;os irreversibles</h3><p class="article-text">
        La Agencia Europea de Medio Ambiente considera que &ldquo;el da&ntilde;o a los suelos de Europa derivados de las actividades humanas est&aacute; aumentado y lleva a p&eacute;rdidas irreversibles debido a la erosi&oacute;n, la contaminaci&oacute;n y el sellado del terreno&rdquo;. En la cuenca mediterr&aacute;nea &ldquo;la degradaci&oacute;n de la tierra est&aacute; causada principalmente por la erosi&oacute;n&rdquo;, cuyo riesgo es significativo en el sur de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la erosi&oacute;n, la combinaci&oacute;n entre la forma de usar el suelo (el llamado <em>land use</em>) y el cambio clim&aacute;tico muestra &ldquo;un incremento potencial de erosi&oacute;n substancial&rdquo;, explica una investigaci&oacute;n espec&iacute;fica del Joint Research Center de la Comisi&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis sugiere que el <a href="https://joint-research-centre.ec.europa.eu/jrc-news-and-updates/soil-erosion-water-could-lead-global-loss-usd-625-billion-2070-2024-02-09_en#:~:text=The%20global%20soil%20erosion%20rate,at%20about%20USD%208%20billion." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cambio clim&aacute;tico es el principal motor de la erosi&oacute;n de los suelos</a>. As&iacute; que el avance de esta degradaci&oacute;n variar&aacute; si se consigue o no limitar el calentamiento global de la Tierra por debajo de los 2&ordm;C &ndash;el umbral m&aacute;ximo del Acuerdo de Par&iacute;s&ndash;. Ese incremento ir&iacute;a, en promedio, de un 30% m&aacute;s en el escenario menos da&ntilde;ino a un 51% en el intermedio y un hasta el 66% m&aacute;s de erosi&oacute;n si mantiene el nivel de explotaci&oacute;n de combustibles f&oacute;siles.
    </p><h3 class="article-text">Un negocio paup&eacute;rrimo de miles de millones en p&eacute;rdidas</h3><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es que los efectos del cambio clim&aacute;tico &ndash;el aumento de la temperatura&ndash;, la ca&iacute;da en las precipitaciones y el aumento de lluvias torrenciales inciden directamente en la erosi&oacute;n y, por tanto, en la desertificaci&oacute;n. A pesar de esto, la degradaci&oacute;n del terreno es una de las consecuencias menos conocidas (y atendidas) de la crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/4997441.pdf" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Introducci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico y la degradaci&oacute;n de los suelos</a> de la universidad brit&aacute;nica de Buckinghamshire explica que con el calor y la poca lluvia propios de las tierras &aacute;ridas &ldquo;se da poca producci&oacute;n de materia org&aacute;nica&rdquo;. Y tener poca materia org&aacute;nica &ldquo;lleva a que el suelo sea inestable y poco compacto lo que deriva en un alto potencial de que se produzca erosi&oacute;n por viento y por agua&rdquo;, remata. Si llegan lluvias violentas &ndash;favorecidas por el calentamiento global&ndash;, la escorrent&iacute;a <em>deshace </em>el suelo<em>.</em>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No se trata de provocar una degradación cero, ni de parar la economía, sino de sentido común. Entender que detener la degradación en una primera fase es producir menos, pero para llegar a producir de otra manera</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jaime Martínez Valderrama</span>
                                        <span>—</span> Investigador del Instituto Ramón Margalef-UA
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Quedarse sin suelo es un negocio paup&eacute;rrimo. &ldquo;La erosi&oacute;n cuesta una gran cantidad de dinero a la econom&iacute;a&rdquo;, explican los cient&iacute;ficos del Joint Research Center. Su c&aacute;lculo es que detrae a los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea m&aacute;s de 1.200 millones de euros al a&ntilde;o en producci&oacute;n agr&iacute;cola.
    </p><p class="article-text">
        La producci&oacute;n de arroz y trigo son las que m&aacute;s pierden en porcentaje porque ambos cultivos &ldquo;son los predominantes en las &aacute;reas m&aacute;s erosionadas de los pa&iacute;ses mediterr&aacute;neos (Italia, Espa&ntilde;a y Grecia)&rdquo;. La investigaci&oacute;n concluy&oacute; que, si bien la erosi&oacute;n del suelo no representa una amenaza a la seguridad alimentaria en la UE, &ldquo;s&iacute; impone un particular alto coste al sector agr&iacute;cola&rdquo; en pa&iacute;ses como Italia, Eslovaquia, Grecia y Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El ingeniero agr&oacute;nomo experto en desertificaci&oacute;n Jaime Mart&iacute;nez-Valderrama explica que el nuevo paradigma en la ONU es &ldquo;asumir que provocamos degradaci&oacute;n al obtener alimentos y vivir, pero que hay que compensarla mediante la restauraci&oacute;n&rdquo;. Se le ha llamado neutralidad en la degradaci&oacute;n de suelos. Y el objetivo no es muy ambicioso: regresar a los niveles de 2015 &ldquo;cuando el suelo ya estaba bastante hecho polvo&rdquo;, dice el investigador del Instituto Ram&oacute;n Margalef.
    </p><p class="article-text">
        Para restaurar puede implementarse la agricultura regenerativa en unos lugares o la reforestaci&oacute;n en otros. &ldquo;No se trata de provocar una degradaci&oacute;n cero, ni de parar la econom&iacute;a&rdquo;, explica Mart&iacute;nez Valderrama. &ldquo;Sentido com&uacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade. Entender que &ldquo;detener la degradaci&oacute;n en una primera fase es producir menos, pero para llegar a producir de otra manera&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>RR/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Rejón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/alarma-mundial-degradacion-suelos-ritmo-afectara-90-territorio-2050_1_11521406.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jul 2024 03:09:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/27b202d1-0050-45a1-9ad8-8b20ec93e6b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="16321369" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/27b202d1-0050-45a1-9ad8-8b20ec93e6b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="16321369" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Alarma mundial ante la degradación de los suelos: a este ritmo afectará al 90% del territorio en 2050]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/27b202d1-0050-45a1-9ad8-8b20ec93e6b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Suelos,Erosión,Desertificación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Europa se queda sin suelo y a merced de la desertificación, con España a la cabeza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/europa-queda-suelo-merced-desertificacion-espana-cabeza_1_8513975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7a788fa-88ee-4e66-90cb-8f0053c585ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Europa se queda sin suelo y a merced de la desertificación, con España a la cabeza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La erosión, las construcciones y la contaminación ya han degradado entre el 60 y 70% de la capa viva de terreno que alberga el 25% de la biodiversidad y proporciona alimento, biomasa y regulación del carbono y el agua: la Comisión Europea acaba de presentar una estrategia que debe producir una legislación común de protección y uso sostenible</p></div><p class="article-text">
        Europa se est&aacute; quedando sin suelo a base de contaminarlo, acelerar su erosi&oacute;n y construirle encima. Entre el 60 y el 70% de los suelos del continente est&aacute; degradado, seg&uacute;n advirti&oacute; la Agencia Europea del Medio Ambiente y acaba de admitir la Comisi&oacute;n Europea <a href="https://ec.europa.eu/info/law/better-regulation/have-your-say/initiatives/12634-Suelos-sanos-nueva-estrategia-de-la-UE-para-la-proteccion-del-suelo_es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al publicar su Estrategia del Suelo</a>. Hasta ahora, no hay una regulaci&oacute;n comunitaria que salvaguarde este &ldquo;activo para las generaciones venideras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El suelo es la capa inmediatamente inferior a la superficie terrestre que <a href="https://www.nrcs.usda.gov/wps/portal/nrcs/detail/soils/edu/?cid=nrcs142p2_054280" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;sirve de medio para el crecimiento de plantas y organismos&rdquo;,</a> lo define el departamento de Agricultura de EEUU. Esta capa es fina, entre los 15 y 25 cent&iacute;metros, pero proporciona alimento, biomasa y materias primas, adem&aacute;s de regular los ciclos del agua y el carbono. Su deterioro le abre la puerta a la desertificaci&oacute;n que empuja el cambio clim&aacute;tico con el ciclo de sequ&iacute;as m&aacute;s severas y prolongadas unidas a precipitaciones m&aacute;s violentas.
    </p><p class="article-text">
        La degradaci&oacute;n supone &ldquo;un cambio en la salud del suelo&rdquo;, <a href="https://www.fao.org/soils-portal/soil-degradation-restoration/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n lo define la FAO</a>. Eso provoca &ldquo;una diminuci&oacute;n de la capacidad del ecosistema para producir bienes o prestar servicios a sus beneficiarios&rdquo;. Los da&ntilde;os que est&aacute;n causando las actividades humanas modernas a los suelos europeos <a href="https://www.eea.europa.eu/publications/92-9157-202-0/page306.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;van en aumento y conllevan p&eacute;rdidas irreversibles</a>&rdquo;, dice la Agencia Europea del Medio Ambiente (AEM). &iquest;C&oacute;mo? La erosi&oacute;n, la apropiaci&oacute;n de suelo natural para desarrollo urbano y de infraestructuras y la contaminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El crecimiento de la poblaci&oacute;n unido a la urbanizaci&oacute;n est&aacute;n poniendo presi&oacute;n sobre los suelos y la intensificaci&oacute;n de la agricultura los convierte en m&aacute;s propensos a la erosi&oacute;n&rdquo;, analiza la AEM. Entre 2012 y 2018 se perdieron unos 400 km2 de suelo neto cada a&ntilde;o por usos como las construcciones o las infraestructuras. Y un bill&oacute;n de toneladas de tierra son arrastradas por la erosi&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Cómo el agua erosionaría el suelo en Europa" aria-label="Mapa" id="datawrapper-chart-fYIqQ" src="https://datawrapper.dwcdn.net/fYIqQ/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="663"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();
</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Pocos saben que la delgada capa que reposa a nuestros pies contiene nuestro futuro&rdquo;, afirma la Estrategia del Suelo de la Uni&oacute;n Europea publicada este mi&eacute;rcoles. Porque, a pesar de que esa capa contiene el 25% de toda la biodiversidad del planeta, la Uni&oacute;n Europea no posee, a&uacute;n, una legislaci&oacute;n espec&iacute;fica. El 9 de junio pasado, el Parlamento Europeo aprob&oacute; un informe de la Comisi&oacute;n de Medio Ambiente presidida por el espa&ntilde;ol C&eacute;sar Luena que ped&iacute;a a Bruselas ponerse manos a la obra: &ldquo;Que presente una propuesta legislativa para un marco com&uacute;n (&hellip;) para la protecci&oacute;n y el uso sostenible del suelo&rdquo;. El suelo &ldquo;es un recurso natural no renovable, lo que implica que su p&eacute;rdida y degradaci&oacute;n no son reversibles a escala humana&rdquo;,<a href="https://www.miteco.gob.es/es/calidad-y-evaluacion-ambiental/publicaciones/02_05_suelo_pae2017_tcm30-498085.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> sentencia el Ministerio de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica</a>.
    </p><h3 class="article-text">La erosi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        La erosi&oacute;n es la &ldquo;p&eacute;rdida de la capa superficial del suelo y sus nutrientes&rdquo;. Es el efecto m&aacute;s visible de la degradaci&oacute;n, pero no el &uacute;nico. De hecho, en s&iacute; mismo es un proceso natural, pero se ha visto empeorado por el manejo del suelo de las actividades humanas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se habla de erosi&oacute;n como da&ntilde;o a los suelos, se refiere a la p&eacute;rdida acelerada de superficie por esas actividades y que, por tanto, &ldquo;excede las tasas naturales de formaci&oacute;n de suelo&rdquo;. Porque &ldquo;la creaci&oacute;n de solo unos cent&iacute;metros de esta alfombra lleva miles de a&ntilde;os&rdquo;, admite el documento de la Comisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los pa&iacute;ses mediterr&aacute;neos en general y Espa&ntilde;a en particular padecen este proceso de manera m&aacute;s acuciada. La erosi&oacute;n media causada solo por el agua en Espa&ntilde;a (tambi&eacute;n el viento o los cambios de temperatura la provocan) est&aacute; en unas cuatro toneladas por hect&aacute;rea al a&ntilde;o, casi el doble de la media europea, seg&uacute;n registra Eurostat. Ese grupo de cabeza lo componen Italia, Eslovenia, Grecia, Malta o Chipre. Y eso que se ha observado una reducci&oacute;n en la tasa, dice la oficina estad&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La agricultura es el mayor agente de erosi&oacute;n por agua&rdquo;, seg&uacute;n la Comisi&oacute;n Europea. Las tierras agr&iacute;colas suponen el 80% de la superficie con erosi&oacute;n severa o moderada: 35 millones de hect&aacute;reas afectadas, el 17,8% de los suelos cultivables europeos. Las zonas con relieve m&aacute;s irregular y en pendiente son las m&aacute;s propensas a padecer esta degradaci&oacute;n &ndash;como muchas explotaciones en el sureste peninsular&ndash;.
    </p><h3 class="article-text">Urbanismo acelerado se come el suelo</h3><p class="article-text">
        La apropiaci&oacute;n del suelo se produce cuando se &ldquo;transforman suelos agr&iacute;colas, forestales o incluso semi-naturales en terreno para el urbanismo y otros desarrollos artificiales&rdquo;, explica la Agencia medioambiental. Sus principales agentes son la construcci&oacute;n de viviendas, servicios y &aacute;reas de recreo, redes de transporte, infraestructuras, canteras, minas y vertederos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="España encabeza la pérdida de suelo en Europa" aria-label="Mapa" id="datawrapper-chart-peQq4" src="https://datawrapper.dwcdn.net/peQq4/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="714"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();
</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Se da, sobre todo, en las zonas periurbanas y su proliferaci&oacute;n causa la interrupci&oacute;n de las funciones ecol&oacute;gicas del suelo&rdquo;, relata la AEM. Esto, adem&aacute;s, resta la capacidad de los suelos para almacenar carbono, lo que exacerba el cambio clim&aacute;tico al asentarse en forma de gas de efecto invernadero en la atm&oacute;sfera. Ese terreno transformado tambi&eacute;n se convierte en superficie para que corra el agua de riadas e inundaciones.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el urbanismo expansivo ha empeorado <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/inundaciones-desastre-natural-muertes-espana_1_1476537.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las inundaciones, que son el desastre natural m&aacute;s mort&iacute;fero.</a> Existen casi 12.000 kil&oacute;metros de zonas de riesgo. Estos cambios de uso de suelo del urbanismo (unidos a la erosi&oacute;n) hacen que la misma lluvia haga m&aacute;s da&ntilde;o, seg&uacute;n los an&aacute;lisis de los t&eacute;cnicos del Dominio P&uacute;blico Hidr&aacute;ulico que han evaluado las zonas de riesgo.
    </p><p class="article-text">
        De promedio, entre 2000 y 2018, unos 2.400 kil&oacute;metros cuadrados de suelo en Espa&ntilde;a se han visto afectados por esta transformaci&oacute;n. Ocupa el primer puesto de la Uni&oacute;n Europea. La estrategia dise&ntilde;ada por la Comisi&oacute;n (que luego debe traducirse en regulaciones legales) dice que, para 2050, esta p&eacute;rdida de terreno debe ser nula, es decir, que lo que se transforme se compense con la regeneraci&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="BUSCADOR: Suelo perdido por construcciones en España" aria-label="table" id="datawrapper-chart-Qxtjg" src="https://datawrapper.dwcdn.net/Qxtjg/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="1835"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();
</script>
<br>
    </figure><h3 class="article-text">La contaminaci&oacute;n difusa</h3><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n insisti&oacute; en que &ldquo;prevenir la contaminaci&oacute;n difusa y sus puntos de origen es la manera m&aacute;s barata de asegurar unos suelos sanos a largo plazo&rdquo;. M&aacute;s que acometer costosos procesos de descontaminaci&oacute;n. La contaminaci&oacute;n difusa del suelo proviene, b&aacute;sicamente, de restos org&aacute;nicos y qu&iacute;micos originados en el sector agro-ganadero intensivo y otras actividades industriales. Tambi&eacute;n por la mala gesti&oacute;n de residuos.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses europeos con problemas evidentes por esta contaminaci&oacute;n que tambi&eacute;n termina por llegar a las aguas: el suelo, los sedimentos y el agua &ldquo;est&aacute;n &iacute;ntimamente relacionados&rdquo;, evidencia el documento preparado en Bruselas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/40-masas-aguas-vive-espana-presentan-mal_1_7358991.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">De hecho, el 40% de las masas de agua espa&ntilde;olas est&aacute;n en mal estado,</a> seg&uacute;n las &uacute;ltimas revisiones de las confederaciones hidrogr&aacute;ficas y la contaminaci&oacute;n difusa que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-paga-peaje-contaminacion-aire-agua-convertirse-fabrica-mundial-cerdos_1_8396913.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">les llega filtrada por el suelo es uno de sus principales problemas</a>. El pasado 11 de octubre, la Comisi&oacute;n Europea dictamin&oacute; en un informe que Espa&ntilde;a tiene un &ldquo;problema sist&eacute;mico para gestionar la contaminaci&oacute;n por nutrientes procedentes de la agricultura&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Más de 122.000 km cuadrados son zonas vulnerables" aria-label="Gráfica de barras" id="datawrapper-chart-J1bDI" src="https://datawrapper.dwcdn.net/J1bDI/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="446"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();
</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://pdf.sciencedirectassets.com/271800/1-s2.0-S0048969718X00278/1-s2.0-S0048969718343420/main.pdf?X-Amz-Security-Token=IQoJb3JpZ2luX2VjEBsaCXVzLWVhc3QtMSJHMEUCIQD5lRTKkOxBDhjirVIoX4F+FEMAPmsV2KtgJS1FRqh8TwIgQhoXLgSRC8EyHW+vLwXYA5uLIbepccd8ixRQ2HKK05gqgwQI1P//////////ARAEGgwwNTkwMDM1NDY4NjUiDMUZhyAux9XZRyC5IirXA0AYLxZbBnO1MObe3wEseUMtOl1jhfqLlfCJO0Gq4CxNvLl8wXa7ZjqThFXHeRh8q3rwSarsm+8Tjj7C/sJDFMtBomhOA2632ypmfMbKf4vpRehdUqoXwBROfov7Zhl2Xbf/rfcF7vDIB2INjBo/1CKPum5Giqc3YYBIwDddA+tRjMul6m/mK0aGjXhtLUgINyYInDYoRhmhNcG13z4FcFnQUm4v51wnCOw2N67LwCSIYWTX38y1FL/QBESIbCDOlOeu8w1ih2YFGUcVySGarOOZGc7Cy/o6FjWKgN/BwQqgpzJpy+FQelS9cCqsNUIzYEE3AX9DqwVnOXyr7Z9/8uX3nVUy4LxO11lU7EoqkKzOa3c1TaimqSjp5mj5/rIOryzsTLUF4/rRdB1SM9RJmhJqTNK5Ns3abg4mJGf4gcx1Mn559VLFmzxWB3kCl6+Jxgdhr7yMOTJKnnj98P9efWIQqtSBUZqL+ytEKqzjIPyoO1tZsgIH0jOlns2X824xEio5H31IJjc69WVanj6xJrK1jpbOZOyPzJWtXIGZWFDxW7J++FM8e8PRHZ3Z+wuz31JvsYptHAW55YUzoElze0SQ7mbzBbw67destPoJJ708DzTu3946LzDk/92MBjqlAbPEixkGoMb9qU9VR//Tjlu7wpWsUDY+oZeM26jVX1lIpkKprW7e4Ui8mNeNrpco5r7+8TgIKMqrniTmiU/0FaYO59ILizjMODH+or0MU2ASgJLYz87nA6aFzUdqgh3S0jzthBvJXCxw0zb3eICdrQKeU044H+ob/8hQhlM0L2pzuBnBDX5yaGQ3RuOk28otp2FnGOkAPQQUNJmlhkSllc41dUe8DA==&amp;X-Amz-Algorithm=AWS4-HMAC-SHA256&amp;X-Amz-Date=20211119T110859Z&amp;X-Amz-SignedHeaders=host&amp;X-Amz-Expires=300&amp;X-Amz-Credential=ASIAQ3PHCVTYZTB5GPOQ/20211119/us-east-1/s3/aws4_request&amp;X-Amz-Signature=c4fa81e8ace089a18c7a948280bba2ea978d1c5bd1941a8c586d3451814139a9&amp;hash=98f03a3b01a99903c6cedf3597d174530aaa14cf4c5e3de4c64a76ff8bb6a9da&amp;host=68042c943591013ac2b2430a89b270f6af2c76d8dfd086a07176afe7c76c2c61&amp;pii=S0048969718343420&amp;tid=spdf-649b2a62-6865-4b30-ae59-fdb72d511eca&amp;sid=11b692332e75e647ad3bbaf4d4383f88c33bgxrqb&amp;type=client" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Hasta un 83% de los suelos agr&iacute;colas europeos presentan residuos de pesticidas&rdquo;,</a> seg&uacute;n concluy&oacute; la revisi&oacute;n de 376 muestras de suelos agr&iacute;colas de 11 estados diferentes llevada a cabo en 2018. La investigaci&oacute;n realizada por la Universidad de Wageningen, en Pa&iacute;ses Bajos, a&ntilde;ad&iacute;a que m&aacute;s de la mitad de esos suelos ten&iacute;an m&uacute;ltiples tipos de residuos. &ldquo;Es m&aacute;s la norma que la excepci&oacute;n&rdquo;, afirmaron.
    </p><p class="article-text">
        La labor que queda en este sentido es herc&uacute;lea: la Comisi&oacute;n se&ntilde;ala como objetivo que &ldquo;la contaminaci&oacute;n del suelo debe reducirse a niveles que no sean perjudiciales para la salud de las personas o de los ecosistemas&rdquo; para 2050.
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de suelo vivo en general es la puerta abierta para que avance la desertificaci&oacute;n, uno de los impactos certificados de la crisis clim&aacute;tica. La desertificaci&oacute;n, como degradaci&oacute;n del territorio, es ya un problema en los pa&iacute;ses de la cuenca mediterr&aacute;nea y el este de Europa. 13 estados de la UE se han declarado como &ldquo;parte afectada&rdquo; en la Convenci&oacute;n contra la Desertificaci&oacute;n de la ONU, pero la Uni&oacute;n Europea como tal todav&iacute;a no. &ldquo;Si bien el riesgo de desertificaci&oacute;n se refiere a ciertas zonas, los impactos sociales, econ&oacute;micos y ambientales conciernen a toda la Uni&oacute;n&rdquo;, admite ahora la Comisi&oacute;n Europea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Rejón / Ana Ordaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/europa-queda-suelo-merced-desertificacion-espana-cabeza_1_8513975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Nov 2021 15:10:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c7a788fa-88ee-4e66-90cb-8f0053c585ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="129692" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c7a788fa-88ee-4e66-90cb-8f0053c585ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="129692" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Europa se queda sin suelo y a merced de la desertificación, con España a la cabeza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c7a788fa-88ee-4e66-90cb-8f0053c585ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[España,Europa,Desertificación]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
