<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Víctor Bugge]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/victor-bugge/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Víctor Bugge]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1036963/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Víctor Bugge: "Si no hubiese estado en la Casa Rosada, era un tipo más en la Plaza”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/victor-bugge-fotografo-oficial-casa-rosada-tipo-plaza_130_8529670.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/462377d0-d0a5-46eb-b605-9120a89c6474_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Víctor Bugge: &quot;Si no hubiese estado en la Casa Rosada, era un tipo más en la Plaza”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es el fotógrafo oficial de la Presidencia desde hace más de 40 años. Cuenta cómo vivió en Casa Rosada los tres días de encierro entre la declaración del estado de sitio y la renuncia de Fernando de la Rúa, en diciembre de 2001. Una ventanita, disfraces y una linga: estrategias de supervivencia de quien dice no retratar presidentes sino personas.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>El d&iacute;a que me doy cuenta de que la situaci&oacute;n se complica es el 18 de diciembre, cuando Fernando de la R&uacute;a se re&uacute;ne en C&aacute;ritas con representantes de la Iglesia, empresarios y la CGT</strong>. Estaban Ra&uacute;l Alfons&iacute;n y Eduardo Duhalde, que eran senadores. Tambi&eacute;n estaba el presidente de la Sociedad Rural&hellip; Ese d&iacute;a de la R&uacute;a se sienta con los organismos m&aacute;s representativos de la sociedad. Una reuni&oacute;n herm&eacute;tica, blindada. Ni yo pude entrar. Pero te dec&iacute;a: me di cuenta de que la situaci&oacute;n no daba para m&aacute;s cuando<strong> de la R&uacute;a sale y vuela un adoquinazo que impacta sobre el M&oacute;vil A, que es el auto presidencial</strong>. No le peg&oacute; de casualidad. Y cuando siento el ladrillazo pienso: &lsquo;esto termina mal&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Habla<strong> V&iacute;ctor Bugge, 65 a&ntilde;os, 43 como fot&oacute;grafo presidencial</strong>. Retrat&oacute; a todos los Jefes de Estado desde 1978. Los de la dictadura: Videla, Viola, Galtieri y Bignone. Los constitucionales: Ra&uacute;l Alfons&iacute;n, Carlos Sa&uacute;l Menem, Fernando de la R&uacute;a, N&eacute;stor Kirchner, Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fern&aacute;ndez. Y tambi&eacute;n <strong>retrat&oacute; a cada hombre que compuso la saga de una Argentina a la deriva, la frontera tr&aacute;gica que dividi&oacute; el a&ntilde;o 2001 del 2002</strong>. Cuatro presidentes en once d&iacute;as: Ram&oacute;n Puerta, Adolfo Rodr&iacute;guez Sa&aacute;, Eduardo Cama&ntilde;o y Eduardo Duhalde.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El d&iacute;a del ladrillazo al auto presidencial pensaba que la cosa terminaba mal. Pero <strong>me convenc&iacute; de que &lsquo;se termin&oacute;&rsquo; al d&iacute;a siguiente, el 19 de diciembre</strong>. Me avisan que vaya al despacho, que <strong>de la R&uacute;a iba a grabar el discurso que luego pasar&iacute;an por cadena nacional.</strong> Yo estaba con la c&aacute;mara, esperando para tomar la foto oficial. Eran las cinco y media, seis de la tarde. Y cuando escucho <strong>&lsquo;estado de sitio&rsquo;</strong>... Estado de sitio: ah&iacute; me convenzo. La cuesti&oacute;n es que de la R&uacute;a se equivoca, un <em>furcio</em>, nada grave, y tuvieron que volver a grabar. En esa interrupci&oacute;n, &eacute;l se levanta, ordena unos papeles que estaban sobre el escritorio y ah&iacute; me acerco y lo apunto con la c&aacute;mara y el tipo se pone mal. <strong>Me dice, muy enojado: </strong><em><strong>&lsquo;&iexcl;&iquest;Qu&eacute; quiere?! &iexcl;&iquest;Qu&eacute; hace usted ac&aacute;?!&rsquo;</strong></em><em> </em>Y <em>pum</em>, disparo la c&aacute;mara y le hago la foto&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecda8655-1a09-4ca8-b587-d7d7a36f6307_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecda8655-1a09-4ca8-b587-d7d7a36f6307_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecda8655-1a09-4ca8-b587-d7d7a36f6307_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecda8655-1a09-4ca8-b587-d7d7a36f6307_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecda8655-1a09-4ca8-b587-d7d7a36f6307_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecda8655-1a09-4ca8-b587-d7d7a36f6307_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ecda8655-1a09-4ca8-b587-d7d7a36f6307_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El ex presidente Fernando de la Rúa en un intervalo de la grabación en la que anunciaría el estado de sitio."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El ex presidente Fernando de la Rúa en un intervalo de la grabación en la que anunciaría el estado de sitio.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        V&iacute;ctor Bugge habla. Polera negra ajustada, jean, medias estampadas con l&iacute;neas blancas, azules y negras, zapatos de vestir muy lustrados. <strong>Un par de u&ntilde;as pintadas de rojo, h&aacute;bito que adopt&oacute; cuando el m&uacute;sico Charly Garc&iacute;a le pidi&oacute; que lo fotografiara porque &eacute;l tambi&eacute;n merec&iacute;a tener un retrato firmado por quien le toma fotos al poder</strong>. Bugge est&aacute; sentado en uno de los sillones de su oficina. Corcovea de a ratos, la cadera a un lado y a otro, se yergue, se inclina, se toca los brazos. Su oficina est&aacute; apenas separada por una pared de vidrio que no llega al techo. El resto del ambiente es un rect&aacute;ngulo amplio en el segundo piso de la Casa Rosada. Las paredes est&aacute;n revestidas en madera, los sillones son de cuero y los respaldos, capiton&eacute;. Hay una gran mesa de vidrio y televisores encendidos en canales de noticias. Y hay fotos y pinturas y objetos y copas de champagne con fondos de gaseosa. Hay, aqu&iacute;, un clima de azotea, de altillo: un lugar donde se conspira, una guarida. Una luz ocre, de postigos apenas abiertos.<strong> Y una luz di&aacute;fana que corre apenas por dos ventanitas, no m&aacute;s grandes que una caja de pizza, a las que aqu&iacute; llaman &ldquo;las ventanitas de Bugge&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Bueno, terminan de grabar el discurso en el que De la R&uacute;a declara estado de sitio, yo ya hab&iacute;a hecho la foto oficial. <strong>Y... qued&eacute; medio preocupado, &lsquo;ac&aacute; se termin&oacute; todo&rsquo; pensaba</strong>. Estaba en el sal&oacute;n blanco viendo c&oacute;mo se iban, en fila: De la R&uacute;a, Lop&eacute;rfido, Cavallo, asistentes, secretarios. Eso no quise fotografiarlo. Y me vine para ac&aacute;. Estaba Roberto Buceta, fot&oacute;grafo y compa&ntilde;ero, que falleci&oacute;. Y Dami&aacute;n Schapovaloff, fot&oacute;grafo, mi sobrino, un pibe, 20 a&ntilde;os ten&iacute;a. Me pongo a editar las fotos, todos ten&iacute;amos una sensaci&oacute;n&hellip; Y cuando largan la cadena, pum, tiro la foto oficial a los medios. <strong>Ah&iacute; me acerco a la ventanita y veo que se paran en la plaza un par de chabones.</strong> Se para una moto. Despu&eacute;s un pibe en bicicleta y grita algo sobre la madre de de la R&uacute;a, que no voy a reproducir. Y despu&eacute;s una camioneta. <strong>Yo ve&iacute;a por la ventanita todo eso. Bocina, bocinita, bocinazo. Cacerola. Insulto, insulto. Cacerola. Cacerolazo</strong>. Los mir&eacute; a los chicos, a Roberto y a Dami&aacute;n. Los tres, sin hablar, decidimos que nos &iacute;bamos a quedar ac&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        V&iacute;ctor Bugge se cri&oacute; en San Andr&eacute;s, un barrio de San Mart&iacute;n, partido ubicado al noroeste del conurbano. No termin&oacute; la escuela primaria. <strong>Fue </strong><em><strong>caddie </strong></em><strong>y asistente de zapatero remend&oacute;n</strong>. Se prob&oacute; en el club Chacarita y qued&oacute;: fue wing izquierdo de las Inferiores de f&uacute;tbol. Cuando lo desafectaron no se fue: ten&iacute;a un lugar en la popular, al costadito -digamos- de la barra brava. Su padre, Miguel Bugge, era fot&oacute;grafo en La Naci&oacute;n.<strong> Cuando V&iacute;ctor le dijo que quer&iacute;a ser reportero gr&aacute;fico, &eacute;l le colg&oacute; una c&aacute;mara al cuello. Le dio una sola instrucci&oacute;n: &ldquo;Sac&aacute;&rdquo;</strong>. Y &eacute;l sac&oacute;. Sac&oacute; para La Naci&oacute;n, para Editorial Atl&aacute;ntida y para C&oacute;dex, una editorial que publicaba la revista La Deportiva. En 1973, con Juan Domingo Per&oacute;n al mando, le ofrecieron tomar fotos oficiales. El contacto fue a trav&eacute;s de su padre y de Higinio Gonz&aacute;lez, un fot&oacute;grafo que entonces colaboraba para El Gr&aacute;fico. V&iacute;ctor Bugge acept&oacute; sin dudar. La muerte de Per&oacute;n, la asunci&oacute;n a la presidencia de su esposa, Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez, y el Golpe de Estado de 1976 demoraron su entrada como fot&oacute;grafo oficial. Lo logr&oacute; en 1978, en plena dictadura. Ten&iacute;a 22 a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb2d4ca8-d2f8-4fc0-91ca-5983f8426f0d_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb2d4ca8-d2f8-4fc0-91ca-5983f8426f0d_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb2d4ca8-d2f8-4fc0-91ca-5983f8426f0d_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb2d4ca8-d2f8-4fc0-91ca-5983f8426f0d_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb2d4ca8-d2f8-4fc0-91ca-5983f8426f0d_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb2d4ca8-d2f8-4fc0-91ca-5983f8426f0d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cb2d4ca8-d2f8-4fc0-91ca-5983f8426f0d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="De la Rúa de Casa Rosada a Olivos en helicóptero."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                De la Rúa de Casa Rosada a Olivos en helicóptero.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de la cadena nacional y mientras la gente se iba juntando en la Plaza, <strong>sub&iacute; a la terraza y tom&eacute; la foto del helic&oacute;ptero</strong>. Fernando de la R&uacute;a se va, se va para (la Quinta de) Olivos. Por el lenguaje corporal de esa salida creo que ellos estaban convencidos de que el estado de sitio iba a ser una soluci&oacute;n, que &iacute;bamos a dormir todos tranquilos. <strong>Y ac&aacute;, en Casa Rosada, no qued&oacute; nadie.</strong> El grueso de la Guardia Militar se hab&iacute;a ido. Quedaba una seguridad m&iacute;nima para cuidar el edificio. A la noche la Plaza estaba llena. Pero no era solo Plaza de Mayo: era la Plaza y toda la Avenida de Mayo hasta el Congreso. Ni una bandera hab&iacute;a, ni una.<strong> Mir&aacute; que yo vi plazas, eh. Esa plaza del 19 de diciembre fue espont&aacute;nea. </strong>A la medianoche llega un peque&ntilde;o refuerzo de la polic&iacute;a. A las dos de la ma&ntilde;ana empezaron los itakazos. Por la ventanita yo ve&iacute;a que cuando retroced&iacute;a la gente, avanzaba la polic&iacute;a. Y al rev&eacute;s. <strong>Hab&iacute;a unas vallas ac&aacute;, de no m&aacute;s de un metro de altura. Las revoleaban. Nos miramos con los chicos: &iquest;y si toman Casa Rosada? &iquest;qu&eacute; hacemos? &iquest;y si la prenden fuego?</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A V&iacute;ctor Bugge nunca se lo confirmaron, pero &eacute;l averigu&oacute; y se diagnostic&oacute; solo. Esas patadas y pisotones s&uacute;bitos, estirar las piernas de manera inesperada como si fuesen serpentinas, tics como sacudir la cabeza r&aacute;pido, de repente y sin control, esos sonidos guturales que aparec&iacute;an cada tanto sin que &eacute;l pudiera advertir ten&iacute;an nombre de trastorno: <strong>S&iacute;ndrome de Tourette, una enfermedad neurol&oacute;gica que aparece en la infancia</strong>. Hubo apodos, &ldquo;Cabeza con hipo&rdquo; o &ldquo;Vito Nervio&rdquo;. Nunca hizo un tratamiento. Hubo una &eacute;poca en que domin&oacute; los latigazos de las piernas y el vaiv&eacute;n de la cabeza con cierto &ldquo;control mental&rdquo;. Pero quedaba agotado. As&iacute; que, en sus palabras, &ldquo;abraz&oacute; como si fuese un amigo&rdquo; al s&iacute;ndrome. <strong>Dice que ha perdido muchas fotos porque el tic apareci&oacute; justo en el momento del disparo de c&aacute;mara</strong>. Bugge sent&iacute;a que todos los ojos se posaban en esos espasmos que &eacute;l no pod&iacute;a gobernar. Dice, tambi&eacute;n, que gracias a aquellas ojeadas demoledoras aprendi&oacute; a estar en guardia. La c&aacute;mara es el escudo del hombre que despu&eacute;s de sufrir la mirada del otro trabaja, justamente, de mirar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estaban reprimiendo. El clima era muy tenso. Entraban custodios heridos. <strong>As&iacute; que se nos ocurri&oacute; vestirnos como la gente que estaba ah&iacute;, protestando. </strong>Me saqu&eacute; el traje y me puse un jean. Dami&aacute;n se visti&oacute; con una malla y Roberto se puso unas bermudas. Nos camuflamos, por las dudas. A ver si entraban y nos confund&iacute;an, &iquest;viste? Bloqueamos el ingreso a la sala con un armario. <strong>Ac&aacute; ya no se pod&iacute;a estar porque por las ventanitas, que dan a la Plaza, entraban gases lacrim&oacute;genos. Sal&iacute;amos al patio, el interno, el de Las Palmeras, pero tampoco se pod&iacute;a respirar.</strong> Tenemos esta ventana que da a la explanada, uno de los laterales de Casa Rosada. Agarramos unas frazadas que ten&iacute;amos ac&aacute;, porque ac&aacute; pasamos mucho tiempo, y armamos una linga. <strong>Porque&hellip; en un momento&hellip; en un momento pensamos: &lsquo;Nos tiramos desde ac&aacute;&rsquo;</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        V&iacute;ctor Bugge es autor de fotos inolvidables. La del 2 de abril de 1983, por ejemplo, en la que<strong> Galtieri est&aacute; solo en el balc&oacute;n de la Rosada</strong>, con la mano extendida frente a una Plaza de Mayo colmada. La del <strong>Pacto de Olivos</strong>, en la que Alfons&iacute;n camina por la Quinta junto a Menem, ambos de espaldas. <strong>La de Menem envuelto en un traje amarillo y rodeado por los Stones. Kirchner</strong> y la frente abierta por un golpe de c&aacute;mara. Cuando V&iacute;ctor Bugge no saca fotos oficiales, trabaja temas.<strong> La c&aacute;rcel de Caseros, por ejemplo</strong>. En 1980 gan&oacute; un 0 kil&oacute;metro. <strong>Fue por una foto que hab&iacute;a tomado en una &eacute;poca en la que le interesaba el boxeo</strong>. &ldquo;La mejor del a&ntilde;o&rdquo; de acuerdo al jurado. En la imagen una mano entra en tandas y va directo a la cabeza abierta, herida, de un boxeador. El cuerpo del boxeador est&aacute; intacto, detenido. Bugge trabajaba en baja velocidad. En esa foto hay acci&oacute;n y quietud. &Eacute;l observa ah&iacute; el s&iacute;ndrome con el que convive.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6161d84-86c6-41dd-a35e-3993fc6698bb_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6161d84-86c6-41dd-a35e-3993fc6698bb_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6161d84-86c6-41dd-a35e-3993fc6698bb_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6161d84-86c6-41dd-a35e-3993fc6698bb_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6161d84-86c6-41dd-a35e-3993fc6698bb_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6161d84-86c6-41dd-a35e-3993fc6698bb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a6161d84-86c6-41dd-a35e-3993fc6698bb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Plaza de Mayo la noche del 19 de diciembre de 2001."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Plaza de Mayo la noche del 19 de diciembre de 2001.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>En la madrugada del 20 de diciembre ya hab&iacute;a muertos...&nbsp; Por la ventanita yo miraba una represi&oacute;n brutal. </strong>Nunca, en mis 43 a&ntilde;os ac&aacute; adentro, vi algo as&iacute;. Te digo una cosa: si esa noche no hubiese estado ac&aacute; adentro, en la Rosada y trabajando, era un tipo m&aacute;s en la Plaza. Pero mi trabajo es ac&aacute;, tres d&iacute;as encerrados estuvimos. Porque mi trabajo&hellip; Mi trabajo es ser vos pero ac&aacute; adentro. Esa siempre fue mi idea, con el respeto que se merecen los personajes de turno, eh, pero yo no sirvo para hacer fotograf&iacute;a oficialista. Todos los presidentes y la presidenta me respetaron. Si no, fijate&hellip; <strong>El 21 de diciembre vuelve de la R&uacute;a. Viene a firmar su renuncia al despacho.</strong> &iquest;Te acord&aacute;s que dos d&iacute;as antes, cuando interrumpieron la grabaci&oacute;n del discurso para tirar en cadena nacional se hab&iacute;a enojado conmigo? Que yo me acerqu&eacute; con la c&aacute;mara y me grit&oacute; que qu&eacute; estaba haciendo&hellip; Bueno, cuando vino a dejar Presidencia, de la R&uacute;a me dijo: <strong>&lsquo;Ven&iacute;, V&iacute;ctor, vamos a hacer la &uacute;ltima foto&rsquo;</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>V&iacute;ctor Bugge comenz&oacute; a trabajar como fot&oacute;grafo cuando &ldquo;ver&rdquo; la foto llevaba, por lo menos, 39 minutos</strong>. En laboratorios, a veces improvisados en ba&ntilde;os, le daba tiempo al revelado, fijado, lavado, secado y se encomendaba a la ampliadora. Si no hab&iacute;a luz de seguridad prend&iacute;a un cigarrillo, pitaba para afuera y esa lumbre deb&iacute;a alcanzar para chequear la separaci&oacute;n de los negativos. Pasaron 43 a&ntilde;os. <strong>Bugge ostenta un r&eacute;cord de ocupaci&oacute;n en un puesto requerido. Dice que si puede quedarse, de aqu&iacute; no se ir&aacute;.</strong> Dice, tambi&eacute;n, que no retrata presidentes sino personas. Conserva material in&eacute;dito, como la foto de De la R&uacute;a enojado en aquel intervalo de la grabaci&oacute;n del discurso en el que declaraba estado de sitio. Quiz&aacute;s Bugge no s&oacute;lo saca fotos. Quiz&aacute;s en cuatro d&eacute;cadas de permanencia se dedic&oacute; a escribir su propio relato.
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM/SB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/victor-bugge-fotografo-oficial-casa-rosada-tipo-plaza_130_8529670.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Nov 2021 04:01:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/462377d0-d0a5-46eb-b605-9120a89c6474_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1329245" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/462377d0-d0a5-46eb-b605-9120a89c6474_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1329245" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Víctor Bugge: "Si no hubiese estado en la Casa Rosada, era un tipo más en la Plaza”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/462377d0-d0a5-46eb-b605-9120a89c6474_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crisis 2001,Fernando de la Rúa,Víctor Bugge]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
