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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Restauración]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Restauración]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La fobia al grano o el exceso de color: cuando la industria del cine traiciona sus clásicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/fobia-grano-exceso-color-industria-cine-traiciona-clasicos_1_10950358.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b01a18dd-795d-4bb0-b519-b3f5764d4930_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La fobia al grano o el exceso de color: cuando la industria del cine traiciona sus clásicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tecnología permite una representación cada vez más fidedigna de las películas en medios digitales, pero esta misma tecnología también proporciona maneras de modificar las obras para coincidir con supuestos gustos de la audiencia</p><p class="subtitle">Wim Wenders: “Estoy harto y desesperado por el estado del mundo”</p></div><p class="article-text">
        La manera como vemos las pel&iacute;culas est&aacute; relacionada con la manera como se preservan. Actualmente, el estado de la tecnolog&iacute;a facilita que podamos ver cine de todas las &eacute;pocas en muy buenas condiciones, no solo en filmotecas y cines de repertorio, sino tambi&eacute;n en dispositivos dom&eacute;sticos. Muchos profesionales de instituciones y empresas son conscientes de ello, y aprovechan estas posibilidades para digitalizar y restaurar las obras de la manera m&aacute;s cercana posible a su aspecto original.
    </p><p class="article-text">
        Pero no deja de haber sectores de la industria audiovisual proclives a modificar intrusivamente la imagen y el sonido de los filmes, mediante mezclas de sonido m&aacute;s contundentes o gradaciones del color m&aacute;s llamativas, bajo la premisa de que eso incrementa su potencial econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Un tanto ajenos a las din&aacute;micas de estas pr&aacute;cticas comerciales, una nutrida n&oacute;mina de expertos en los &aacute;mbitos de la conservaci&oacute;n, la preservaci&oacute;n y la curador&iacute;a del cine se reunieron el pasado mes de enero en Barcelona. La ocasi&oacute;n fue un <a href="http://xcentric.cccb.org/es/programas/fitxa/encuentro-sobre-archivos-cinematograficos/243753" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuentro sobre archivos cinematogr&aacute;ficos</a> organizado por el Centro de Cultura Contempor&aacute;nea de Barcelona y <a href="http://xcentric.cccb.org/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Xc&egrave;ntric</a>, n&uacute;cleo de la programaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica del mismo CCCB y hogar del cine experimental en la ciudad.
    </p><h3 class="article-text">Digitalizar es traducir</h3><p class="article-text">
        Entre ellos estuvieron Mark Toscano, que trabaja como preservador en la Academia de Artes y Ciencias Cinematogr&aacute;ficas estadounidense, quien habl&oacute; con entusiasmo de sus restauraciones de cine experimental, sabi&eacute;ndose privilegiado por poder continuar empleado en la delicada tarea de trabajar sobre copias en celuloide sin tener que ce&ntilde;irse &uacute;nicamente a la digitalizaci&oacute;n. Giovanna Fossati, autora del libro <em>Del grano al p&iacute;xel</em>, record&oacute; el potencial de los archivos f&iacute;lmicos para expandir o subvertir un canon cinematogr&aacute;fico copado por las producciones norteamericanas y europeas. Y Rosa Cardona, de la Filmoteca de Catalunya, present&oacute; una nueva proyecci&oacute;n de un filme marroqu&iacute; que se consideraba perdido y que la instituci&oacute;n donde trabaja restaur&oacute;: <em>De quelques &eacute;v&egrave;nements sans signification</em>.
    </p><p class="article-text">
        Todos ellos tienen claro el objetivo de su trabajo cuando afrontan digitalizaciones y restauraciones de pel&iacute;culas. &ldquo;Quiero que la preservaci&oacute;n y la restauraci&oacute;n sea tan fiel como sea posible al original. No quiero cambiar la obra, ni quitar ni a&ntilde;adir nada&rdquo;, declara Toscano a elDiario.es. Para Cardona, el objetivo es &ldquo;intentar acercarse al m&aacute;ximo a lo que fue la obra en su primera exhibici&oacute;n&rdquo;. Ambos son conscientes de que llevar filmes rodados en soportes fotoqu&iacute;micos al mundo digital implica una cierta traducci&oacute;n. &ldquo;Intentas hacer una reproducci&oacute;n, pero el medio es diferente, as&iacute; que hay que tomar ciertas decisiones e intentar conseguir el reflejo m&aacute;s fiel&rdquo;, explica el archivista de la Academia de Artes y Ciencias Cinematogr&aacute;ficas. El problema se incrementa, por supuesto, cuando no hay esta vocaci&oacute;n de rigor.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;C&oacute;mo vemos las pel&iacute;culas que vemos?</strong></h3><p class="article-text">
        Toscano trabaja con obras experimentales para una instituci&oacute;n comprometida con los soportes fotoqu&iacute;micos, pero es consciente de que preparar digitalizaciones y restauraciones de cine m&aacute;s mercantilizable para empresas comerciales es diferente. &ldquo;En algunos casos pueden tomarse decisiones que no son muy fieles para adaptarse a las expectativas de la audiencia y tecnolog&iacute;as del momento&rdquo;, explica. Para Cardona, las digitalizaciones revisionistas evidencian &ldquo;la poca consideraci&oacute;n hacia el cine como obra de arte. T&uacute; no te planteas hacer versiones del<em> Guernica</em> con colores para que sean m&aacute;s agradables&rdquo;.
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        Los grandes estudios de Hollywood se muestran proclives a tomarse ciertas libertades. Los peri&oacute;dicos reestrenos comerciales de cl&aacute;sicos en cines vienen acompa&ntilde;adas, a veces, de letra peque&ntilde;a. Las nuevas versiones digitales de <em>El padrino</em> o <em>El exorcista</em>, por ejemplo, han despertado cierta pol&eacute;mica. A diferencia de lo que pod&iacute;a suceder en los visionados dom&eacute;sticos que abundaban d&eacute;cadas atr&aacute;s, y que ensayaban cambios radicales y evident&iacute;simos en las obras &#8213;como enclaustrar un w&eacute;stern rodado en el horizontal&iacute;simo formato CinemaScope en una imagen adaptada a las proporciones m&aacute;s cuadradas de los antiguos televisores&#8213;, ahora las transformaciones son m&aacute;s sutiles. La nueva versi&oacute;n de <em>El padrino</em> luce bonita, pero a la vez anacr&oacute;nica. Sus im&aacute;genes parecen emanar de un lugar sin tiempo: no pertenecen a un filme de Hollywood de 1972, ni tampoco a una pel&iacute;cula contempor&aacute;nea.
    </p><h3 class="article-text">Imitar el grano</h3><p class="article-text">
        Uno de los motivos puede ser la fobia de parte de la industria, y de parte de la audiencia, al aspecto granuloso &#8213;con mayor o menor intensidad, dependiendo de m&uacute;ltiples circunstancias, materiales empleados y elecciones de rodaje&#8213; de las pel&iacute;culas rodadas en celuloide. Algunos aficionados identifican ese grano con suciedad, en contraste con la limpieza y homogeneidad de las im&aacute;genes digitales. El experto Robert A. Harris, que particip&oacute; en una restauraci&oacute;n previa de <em>El padrino</em>, especul&oacute; con la metodolog&iacute;a empleada para conseguir la versi&oacute;n de 2022: se podr&iacute;a haber eliminado la traducci&oacute;n digital del grano cinematogr&aacute;fico, con todos los matices de textura y color que este encierra, y se habr&iacute;a sustituido por ruido digital monocromo.
    </p><p class="article-text">
        <em>El exorcista</em>, tambi&eacute;n recientemente reestrenada en ocasi&oacute;n del correspondiente 50&ordm; aniversario, tambi&eacute;n ha sido cuestionada. El grueso del resultado es convincente, pero el aparente empe&ntilde;o en forzar el color para que las im&aacute;genes sean m&aacute;s llamativas tambi&eacute;n tiene algo de anacr&oacute;nico. Adem&aacute;s de la cr&oacute;nica pol&eacute;mica &#8213;lo atestiguan miles y miles de p&aacute;ginas vertidas en los foros de cinefilia&#8213; alrededor de c&oacute;mo llevar el grano cinematogr&aacute;fico a nuestro presente digital, tambi&eacute;n hay una batalla por el color. Algunos artistas participan en varias de estas guerras que podr&iacute;amos denominar culturales, o en ambas: el realizador James Cameron propone gradaciones de color muy diferentes y/o elimina los vestigios de grano en <em>Terminator</em>, <em>Aliens.</em>..
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        Toscano explica que le cuesta generalizar sobre el estado de las digitalizaciones de cine comercial, porque &ldquo;probablemente hay diferentes motivos para las decisiones que se toman en cada pel&iacute;cula&rdquo;. En todo caso, adem&aacute;s de se&ntilde;alar las presiones comerciales apuntadas previamente, se&ntilde;ala la seducci&oacute;n que puede generar las herramientas digitales: &ldquo;Dispones de un poder casi infinito con ellas, y puede ser f&aacute;cil emocionarse cuando las usas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Ser cin&eacute;filo en casa, hoy</strong></h3><p class="article-text">
        Si estos problemas afloran en las versiones digitales de cine cl&aacute;sico que llegan a los cines, el panorama dom&eacute;stico es, como siempre, mucho m&aacute;s complicado. El p&uacute;blico de la era anal&oacute;gica se acostumbr&oacute; a visionados dom&eacute;sticos alterados. Las pel&iacute;culas pod&iacute;an estar brutalmente reencuadradas y mutiladas para las emisiones televisivas. Tambi&eacute;n se hac&iacute;an microcortes, o se aceleraban ligeramente las im&aacute;genes &#8213;con la correspondiente necesidad de ajustar el sonido para que las voces no se distorsionasen&#8213;, para que cupiesen m&aacute;s anuncios durante la emisi&oacute;n de las obras, etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        En general, el estado de la cuesti&oacute;n es infinitamente m&aacute;s satisfactorio que en los tiempos del VHS y las televisiones anal&oacute;gicas, pero la era del DVD mantuvo much&iacute;simos vicios heredados, y tambi&eacute;n el advenimiento del soporte Blu-ray; sobre todo en sus inicios. En el caso del cine espa&ntilde;ol, los deberes se han hecho mal de manera casi estructural. La Mercury Films de Enrique Cerezo, tenedora de los derechos de una cantidad ingente de pel&iacute;culas, se ha caracterizado por comercializar versiones digitales marcadas por gradaciones de color extra&ntilde;as, y por el uso de filtros agresivos mediante los que se consegu&iacute;a ese ideal de 'limpieza' digital tambi&eacute;n en pel&iacute;culas rodadas anal&oacute;gicamente. Las consecuencias ven&iacute;an en forma de p&eacute;rdida de detalle, de im&aacute;genes planas, homog&eacute;neas y fuera de &eacute;poca.
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        Este tipo de versiones m&aacute;s abiertamente alejadas del original fotoqu&iacute;mico tambi&eacute;n parecen pensadas para ser m&aacute;s f&aacute;cilmente comprimibles y facilitar su difusi&oacute;n a trav&eacute;s de plataformas de <em>streaming</em>. Las m&aacute;s recientes ediciones videogr&aacute;ficas en soporte UHD, el sucesor del Blu-ray, pueden llegar a superar los 100 megas de datos por segundo. Aunque muchas conexiones a internet prometen velocidades superiores, por motivos log&iacute;sticos y de estabilidad de la transmisi&oacute;n, las plataformas de v&iacute;deo bajo demanda suelen moverse en par&aacute;metros bastante m&aacute;s bajos. La imagen sin grano es m&aacute;s f&aacute;cil de gestionar, adem&aacute;s de acercarse a las supuestas preferencias del p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        El criticado '<em>look</em> Netflix', estandarizado, a veces un tanto mortecino, tambi&eacute;n alcanza a sus producciones contempor&aacute;neas, digitales. La batalla por el grano y por la diversidad en las maneras de entender la imagen cinematogr&aacute;fica se libra, a gran intensidad, en el &aacute;mbito del <em>streaming</em>, como tambi&eacute;n se hab&iacute;a librado y se sigue librando en el &aacute;mbito de la televisi&oacute;n. Una transferencia fiel al original de <em>Bilbao</em>, el granuloso y oscur&iacute;simo cl&aacute;sico de Bigas Luna, fue rechazada por un canal que la consider&oacute; no apta para emisi&oacute;n. Una versi&oacute;n adaptada del mismo filme fue emitida posteriormente.
    </p><p class="article-text">
        En tiempo de televisores panor&aacute;micos en alta definici&oacute;n o en definici&oacute;n 4K, es posible reproducir en el hogar versiones de pel&iacute;culas (est&eacute;n rodadas por medios digitales o en soportes fotoqu&iacute;micos) que se acercan al original cinematogr&aacute;fico. A la vez, los avances tecnol&oacute;gicos dan nuevas posibilidades a ejecutivos y t&eacute;cnicos para forzar o desvirtuar el material con el que trabajan. El mencionado Harris explica que algunas intervenciones son cada vez menos apreciables. Que es m&aacute;s viable 'falsificar' sin dejar huellas en el cuadro, o haciendo que estas huellas sean menos visibles.
    </p><h3 class="article-text"><strong>S&aacute;banas verdes</strong></h3><p class="article-text">
        La exhibici&oacute;n comercial &#8213;tanto en cines como en plataformas&#8213; y la edici&oacute;n videogr&aacute;fica generan dilemas sobre c&oacute;mo ofrecer cada pel&iacute;cula. El terreno de los archivistas como Cardona o Toscano parece a salvo de la presiones comerciales, pero eso no quiere decir que est&eacute; libre de dilemas y problemas. Cardona apunta que &ldquo;las instituciones, los Gobiernos, han de recordar que el cine es un patrimonio importante, que es fr&aacute;gil, y que hay que invertir. Hay que guardar las pel&iacute;culas en neveras. Y la digitalizaci&oacute;n est&aacute; muy bien, pero tambi&eacute;n se ha de continuar invirtiendo en conservarlas, porque un largometraje pesa cuatro terabytes&rdquo;.
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                Un especialista maneja una película en blanco y negro de 16 mm en un laboratorio especializado en digitalización, en Rumanía                            </span>
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        Fossati apunta que los archivos f&iacute;lmicos tambi&eacute;n caen en sesgos e inercias que hay que corregir. Considera que las instituciones del denominado norte global, especialmente Europa y Norteam&eacute;rica, digitalizan aceleradamente sus archivos, mientras el <em>sur global</em> est&aacute; comenzando el proceso, y eso perpet&uacute;a &ldquo;la alarmante infrarrepresentaci&oacute;n de parte del legado audiovisual global en el espacio digital&rdquo;. &ldquo;Hay una oportunidad de reequilibro en el acceso a materiales m&aacute;s all&aacute; de fronteras y econom&iacute;as&rdquo;, afirma la autora, &ldquo;pero se priorizan los archivos que han digitalizado parte de su colecci&oacute;n y tienen una infraestructura que la haga accesible, as&iacute; que la desigualdad contin&uacute;a creciendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los conocimientos de expertos como los convocados por Xc&eacute;ntric pueden permitir que la rueda del audiovisual, tambi&eacute;n en su faceta comercial, gire mejor, de manera m&aacute;s respetuosa con el legado de las personas que crearon pel&iacute;culas en el pasado y que las crean en el presente. &ldquo;Hay que intentar entender profundamente cada filme en sus propios t&eacute;rminos, no llevarlo a las propias presunciones de cada uno&rdquo;, explica Toscano.
    </p><p class="article-text">
        El estadounidense lo ejemplifica hablando del tipo de pel&iacute;cula que el realizador Stan Brakhage escogi&oacute; para rodar <em>Deus Ex</em>. Buscaba potenciar el efecto de las luces fluorescentes de un hospital, y que las s&aacute;banas blancas de las camas tuviesen un aspecto verdoso: &ldquo;Si las personas de un laboratorio no saben nada de eso, llevan ese tono verdoso hacia el blanco&rdquo;. &ldquo;Hay que comprender al m&aacute;ximo los detalles para intentar estar seguro de hacer la traducci&oacute;n correcta&rdquo;, afirma Toscano. Eso requiere documentaci&oacute;n, tiempo, medios&hellip; e interlocuciones: &ldquo;Me siento con el colorista en el laboratorio para tomar las decisiones juntos. Y trabajo con los cineastas tambi&eacute;n, si est&aacute;n vivos y est&aacute;n disponibles&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignasi Franch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/fobia-grano-exceso-color-industria-cine-traiciona-clasicos_1_10950358.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Feb 2024 09:32:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fobia al grano o el exceso de color: cuando la industria del cine traiciona sus clásicos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Restauración,Celuloide,El Padrino,El exorcista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Confitería del Molino: la expectativa restaurada de volver a tomar un café]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/confiteria-molino-expectativa-restaurada-volver-cafe_1_8529617.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1257edfe-42fd-4aaf-bbc3-3cf6ff352be8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Confitería del Molino: la expectativa restaurada de volver a tomar un café"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un equipo multidisciplinario de especialistas trabaja desde hace meses en la recuperación del Edificio del Molino. El plan contempla la recuperación material e inmaterial del patrimonio cultural con participación de la comunidad, que acerca fotografías, testimonios y archivos históricos del lugar.</p></div><p class="article-text">
        La Confiter&iacute;a del Molino es una esquina emblem&aacute;tica de la Ciudad de Buenos Aires. Su ubicaci&oacute;n estrat&eacute;gica, a metros de la Plaza de los Dos Congresos y del Palacio del Poder Legislativo Nacional, la puso en un lugar privilegiado de la vida social, cultural y pol&iacute;tica de la Metr&oacute;poli. El edificio refleja los vestigios de <strong>una historia rica en tradiciones y relatos de pactos y traiciones</strong> de un barrio donde se reun&iacute;an los debates de una naci&oacute;n. Tan rica quiz&aacute;s como sus postres.
    </p><p class="article-text">
        Como obra de arquitectura, el edificio es un &iacute;cono del <em>Art Nouveau</em> en Argentina. Fue proyectado por el Arquitecto Francisco Gianotti, el mismo que dise&ntilde;&oacute; la Galer&iacute;a G&uuml;emes. Si visit&aacute;ramos ambas obras, encontrar&iacute;amos patrones comunes tanto del estilo como de su impronta personal. Posiblemente la forma de la torreta-mirador de la Galer&iacute;a, construida en acero y revestida en cobre, nos recuerden a la esbeltez de la torre-c&uacute;pula de la Confiter&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Con m&aacute;s de un siglo de historia, el Molino emplazado en la esquina de la Av. Rivadavia y Av. Callao se erige sobre una estructura met&aacute;lica, con mamposter&iacute;a de ladrillo como cerramiento, entrepisos de perfiler&iacute;a met&aacute;lica con bovedilla y piezas de hormig&oacute;n premoldeado en escaleras y torre-c&uacute;pula. Cada espacio presenta, seg&uacute;n sus usos, pisos de piedra &ndash;m&aacute;rmoles de procedencia europea&ndash;, finos pisos de madera u ornatos premoldeados de yeso estucado o con toques dorados. Pero estas caracter&iacute;sticas materiales eran abstractas hace tres a&ntilde;os. Porque el edificio se encontraba en estado de saqueo y desidia. Principalmente faltaban las piezas de bronce de la cerrajer&iacute;a e iluminaria, y se retiraron del interior m&aacute;s de treinta bateas de basura: cuarenta colchones, roedores muertos, tarros de wano y excremento de todo tipo. Pero el riesgo m&aacute;s importante era el colapso de la estructura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El edificio se encontraba saqueado, deteriorado y en riesgo de colapso.                            </span>
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        &ldquo;<strong>El primer desaf&iacute;o, y posiblemente el m&aacute;s grande, fue la consolidaci&oacute;n del Edificio del Molino. Evitar su derrumbe, que parec&iacute;a inminente.</strong> Hay mucha ansiedad, y la gente cree que hay que abrir r&aacute;pido. Y llevamos apenas treinta y seis meses del d&iacute;a que entramos, la mitad de los cuales fueron en pandemia. En t&eacute;rmino de laburo efectivo no tuvimos m&aacute;s de veintid&oacute;s meses. El Edificio estuvo veintid&oacute;s a&ntilde;os cerrado, pero ya desde antes ten&iacute;a un nivel de mantenimiento muy bajo. (...)El riesgo m&aacute;s grande era el colapso&rdquo;, manifiesta Ricardo Angelucci,&nbsp;secretario t&eacute;cnico administrativo de la Comisi&oacute;n Bicameral del Congreso Administradora del Edificio del Molino.
    </p><p class="article-text">
        La c&uacute;pula est&aacute; construida sobre cuatro columnas de hierro. Ellas sostienen todo el casquete que va desde el primer subsuelo hasta los setenta metros de su coronamiento. Poder garantizar que esa estructura de hierro tuviera la estabilidad suficiente para poder empezar la reconstrucci&oacute;n fue el desaf&iacute;o m&aacute;s grande. Hubo que recambiar hierros y perfiles. Reci&eacute;n se pudo trabajar en la terraza cuando la consolidaci&oacute;n del edificio, que llev&oacute; aproximadamente un a&ntilde;o, hubiera finalizado. Desde la azotea se filtraba agua con cada lluvia, lo cual obstaculizaba la restauraci&oacute;n y deterioraba cada vez m&aacute;s al edificio, pudriendo los pisos de madera entre otras &ldquo;patolog&iacute;as&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ricardo Angelucci, secretario técnico de la Comisión."
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                Ricardo Angelucci, secretario técnico de la Comisión.                            </span>
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        Con la Arquitecta Nazarena Aparicio nos adentramos en la obra. La confiter&iacute;a distribuida en planta baja se encuentra en la etapa de finalizaci&oacute;n de la puesta en valor de los solados de m&aacute;rmoles originales y cielorraso ornamentado en yeso. En la envolvente, las placas de m&aacute;rmol revisten los muros; y los distintos conjuntos de vitrales que est&aacute;n cubiertos por protecci&oacute;n se desmontaron, restauraron y volvieron a colocar. La columnata, revestida en estuco de falso m&aacute;rmol, consiste en una estructura mixta de perfiler&iacute;a met&aacute;lica y hormig&oacute;n armado. Su revestimiento &ldquo;s&iacute;mil m&aacute;rmol&rdquo; consiste en una t&eacute;cnica pict&oacute;rica que aglomera polvo de m&aacute;rmol y distintos pigmentos para llegar a la veta correspondiente. Se hizo una fuerte limpieza t&eacute;cnica sobre la superficie del estucado, y resta finalizar las tareas de consolidaci&oacute;n de los capiteles. El conjunto de luminarias de la confiter&iacute;a est&aacute; restaurado en su totalidad. Los apliques perif&eacute;ricos est&aacute;n compuestos por much&iacute;simas piezas con caireles de vidrio, y el aplique central est&aacute; compuesto por pa&ntilde;os de vitral.
    </p><p class="article-text">
        Al exterior se puede apreciar los caracter&iacute;sticos leones alados, que no estaban previo al inicio de la obra. S&oacute;lo restaban unas fotograf&iacute;as hist&oacute;ricas, y a partir de ellas se pudo dise&ntilde;ar los moldes de forma digital y fabricarlos materialmente. Se trabaj&oacute; por separado con el torso por un lado, y con las alas por el otro; y se ensambl&oacute; todo en altura. Estos leones pesan aproximadamente una tonelada cada uno, y est&aacute;n custodiando la c&uacute;pula. Su terminaci&oacute;n es en &ldquo;s&iacute;mil piedra&rdquo;, que es el mismo revestimiento que tiene la superficie exterior. Al levantar la mirada, se puede ver piezas coloreadas que en serie se repiten en la c&uacute;pula y en la fachada. Son miles y miles de piezas de vidrio horneado que ornamentan toda la envolvente externa del edificio con distintos motivos. Aparicio nos revela que se hicieron veintisiete mil reposiciones, con m&aacute;s de veinte variedades de colores de vidrio diferentes. Las tejuelas sobre la c&uacute;pula y sobre la falsa mansarda son de may&oacute;lica, con una doble cocci&oacute;n y una terminaci&oacute;n dorada. Hubo que ejecutar algunas r&eacute;plicas porque hab&iacute;a faltantes. <strong>Para tal fin, hubo que hacer much&iacute;simas pruebas y as&iacute; dar con el tono exacto de la pieza original. La puesta en valor de la c&uacute;pula, desde el tambor hasta su coronamiento, est&aacute; finalizada. Lo mismo que la fachada y la azotea.&nbsp;</strong>
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                Leones alados custodian el molino.                            </span>
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        Para la restauraci&oacute;n de un edificio de tama&ntilde;a envergadura, se constituy&oacute; un equipo de trabajo interdisciplinario: hay especialistas en vitrales; en metales; en restauraciones edilicias en yeser&iacute;a, molder&iacute;a, superficies en m&aacute;rmol, como tambi&eacute;n especialistas en madera, asesores expertos en vitrales y restauraci&oacute;n en general. Por otro lado, Aparicio nos explica que un equipo de arqueolog&iacute;a urbana, coordinado por la arque&oacute;loga Sandra Guillermo, trabaja en la recolecci&oacute;n y hallazgos dentro del edificio a lo largo del tiempo desde que inici&oacute; la obra, para reconstruir su historia. <strong>La ejecuci&oacute;n del Plan de Restauraci&oacute;n Integral del Edificio del Molino &ndash;RIEM- incursiona en un abordaje poco habitual de la gesti&oacute;n patrimonial, que contempla la dimensi&oacute;n material e inmaterial de los bienes culturales, desde la multidisciplina y la pluralidad pol&iacute;tica, con el compromiso de involucrar la participaci&oacute;n de la comunidad. </strong>
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                Nazarena Aparicio, la arquitecta a cargo de la obra.                            </span>
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        Tenemos entonces por un lado la reconstrucci&oacute;n del edificio en su faceta material y arquitect&oacute;nica, y la reconstrucci&oacute;n de la historia del inmueble en su sentido inmaterial e intangible. Por otro lado, el equipo de prensa trabaja sobre la recolecci&oacute;n de los testimonios que integrantes de la comunidad acercan a trav&eacute;s de las redes, ya sean fotos o relatos, que a su vez aportan a la reconstrucci&oacute;n material del edificio. Por ejemplo, <strong>la baranda del balc&oacute;n sobre el sal&oacute;n de fiestas se pudo replicar con sus ornamentos con suma fidelidad del original a trav&eacute;s de la fotograf&iacute;a donada de un evento social celebrado all&iacute; mismo</strong>.&nbsp;A partir de unas fotograf&iacute;as, la dise&ntilde;adora gr&aacute;fica de la Comisi&oacute;n junto al equipo de vitralistas pudo reconstruir la traza original de plomos para generar r&eacute;plicas de pa&ntilde;os de vitral. De alguna manera, una fotograf&iacute;a puede ayudar en simult&aacute;neo a reconstruir el edificio y sus historias. A trav&eacute;s de las redes tambi&eacute;n, la gente colabor&oacute; con testimonios que azoran la reconstrucci&oacute;n. Trabajadores de anta&ntilde;o, como un panadero que horneaba cada ma&ntilde;ana del pasado en la cocina del subsuelo, aport&oacute; recetas. El postre emblem&aacute;tico del Molino original es el &ldquo;Leguisamo&rdquo;, que es el postre que le hace Gardel al hom&oacute;nimo jockey uruguayo. 
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                Se replicaron y restauraron miles de piezas de vidrio horneado y coloreado.                            </span>
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        &ldquo;La ansiedad de la gente no se condice con el estado del edificio&rdquo;, sentencia Angelucci. Pero, casi sin decirlo, el equipo de restauradores y de la Comisi&oacute;n tiene la misma ansiedad. <strong>Su intenci&oacute;n es hacia este fin de a&ntilde;o terminar la restauraci&oacute;n del n&uacute;cleo central, que es la Confiter&iacute;a, el sal&oacute;n del primer piso, la envolvente exterior, y la marquesina de la esquina. </strong>Pero que abra la confiter&iacute;a no significa que enseguida podamos sentarnos a tomar un caf&eacute;. El proceso de selecci&oacute;n de la empresa para la concesi&oacute;n del bar tendr&aacute; requisitos rigurosos tanto para el m&eacute;todo de selecci&oacute;n como para su postulaci&oacute;n. &ldquo;Quien venga tiene que tener la capacidad de conservar el edificio en el estado de restauraci&oacute;n. Tiene que ser consecuente con la historia gastron&oacute;mica y cultural&rdquo;, agrega el secretario t&eacute;cnico de la Comisi&oacute;n. Seg&uacute;n la legislaci&oacute;n, debe conservarse lo inmaterial, el esp&iacute;ritu de la confiter&iacute;a: debe recuperarse recetas, espacios, historias y relatos. Con respecto al mobiliario, si bien no hab&iacute;a uno &ldquo;caracter&iacute;stico&rdquo; de la confiter&iacute;a, porque a lo largo del tiempo se alternaron indistintamente mesas gen&eacute;ricas de madera o de m&aacute;rmol, ser&aacute; condici&oacute;n tambi&eacute;n que los nuevos muebles armonicen con el car&aacute;cter del edificio.
    </p><p class="article-text">
        Con dieciocho meses netos de trabajo en un edificio cerrado por veintid&oacute;s a&ntilde;os, se sane&oacute; y consolid&oacute; una estructura que corr&iacute;a con riesgo de demolici&oacute;n, y hoy se encuentra con la expectativa de que, m&aacute;s pronto que tarde, nos vuelva a ofrecer un caf&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>AB/JIB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Breccia, Juan Ignacio Breccia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/confiteria-molino-expectativa-restaurada-volver-cafe_1_8529617.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Nov 2021 04:07:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Confitería del Molino: la expectativa restaurada de volver a tomar un café]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Confitería del Molino,Arquitectura,Restauración]]></media:keywords>
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