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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Libia]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Libia]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Jalifa Hafter, el exagente de la CIA que es el rey sin trono de Libia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/jalifa-hafter-exagente-cia-rey-trono-libia_1_13190732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/214acd5c-ee3a-443f-b0a3-0855ec0dc094_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jalifa Hafter, el exagente de la CIA que es el rey sin trono de Libia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Casi 15 años después del derrocamiento de Gadafi, Hafter no tiene ningún cargo pero gobierna de facto el país, y convierte a Libia en otra flagrante lección sobre las consecuencias imprevistas de una intervención extranjera.
</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        En julio de 2025, cuatro representantes europeos del m&aacute;s alto nivel aterrizaron en el este de Libia para una reuni&oacute;n urgente. Uno era el ministro de Interior de Italia, que en los &uacute;ltimos seis meses hab&iacute;a registrado un aumento en la llegada de migrantes. De Grecia ven&iacute;a el responsable de inmigraci&oacute;n, consternado tras el arribo a Creta de 2.000 personas en solo una semana. Y de Malta, el ministro de Interior, temeroso de que a su isla le tocara despu&eacute;s. Completaba la comitiva el comisario de Migraci&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea (UE), con el encargo de reflotar un acuerdo de cientos de millones de euros que, evidentemente, no estaba logrando detener a los barcos.
    </p><p class="article-text">
        Libia es el lugar donde convergen las crisis. Con 1.770 kil&oacute;metros de longitud, su costa es la m&aacute;s larga del Mediterr&aacute;neo africano y el principal punto de partida de los migrantes que viajan al norte. Sucesivas guerras civiles desangraron al pa&iacute;s desde el derrocamiento en 2011 de Muamar el Gadafi, con Rusia, Turqu&iacute;a, Egipto y los Emiratos &Aacute;rabes Unidos armando a las facciones rivales.
    </p><p class="article-text">
        La contienda ya no se limita a las fronteras de Libia. Tanto Rusia como los Emiratos &Aacute;rabes Unidos est&aacute;n enviando armas y combatientes desde sus bases militares del sur de Libia a la guerra civil de Sud&aacute;n, forzando el desplazamiento de otros cientos de miles de refugiados que tambi&eacute;n viajar&aacute;n hacia el norte, hacia la costa mediterr&aacute;nea de Libia.
    </p><p class="article-text">
        Quien controla Libia ejerce poder sobre Europa. Pero la crisis pol&iacute;tica de Libia es tan compleja que confunde incluso a las autoridades europeas m&aacute;s experimentadas. El pa&iacute;s est&aacute; dividido entre dos gobiernos, uno en el oeste y otro en el este, y ninguno de los dos es un gobierno de verdad.
    </p><h2 class="article-text">Ni Tr&iacute;poli ni Bengasi </h2><p class="article-text">
        El gobierno de Unidad Nacional de Tr&iacute;poli, formado en 2021 para supervisar unas elecciones que nunca se celebraron, es el reconocido por Naciones Unidas (ONU) y la UE. En respuesta, y aunque ning&uacute;n pa&iacute;s lo haya reconocido oficialmente, la C&aacute;mara de Representantes (el parlamento libio, elegido en 2014) nombr&oacute; en 2022 a un gobierno rival en la ciudad oriental de Bengasi.
    </p><p class="article-text">
        Ambas administraciones, la del este y la del oeste, reclaman su autoridad sobre todo el territorio nacional, pero ninguna de las dos controla el petr&oacute;leo, las bases militares, ni las rutas migratorias que hacen a Libia tan importante para Europa. Solo un hombre lo hace. Su nombre es Jalifa Hafter.
    </p><p class="article-text">
        Hafter tiene 82 a&ntilde;os y es el comandante general del Ej&eacute;rcito Nacional Libio, una coalici&oacute;n de milicias reunidas en 2014 y ratificadas despu&eacute;s por el parlamento oriental. Pero el t&iacute;tulo oficial no hace justicia a la extensi&oacute;n de su poder. Sus fuerzas controlan los yacimientos petroleros y las terminales de exportaci&oacute;n del centro de Libia. Sus unidades costeras vigilan la costa oriental y controlan las rutas del contrabando que alimenta la crisis migratoria de Europa. Sus bases militares acogen a los ej&eacute;rcitos extranjeros que espolean la guerra de Sud&aacute;n. Hafter controla todo lo que importa a los europeos preocupados por la inmigraci&oacute;n, la inseguridad energ&eacute;tica, y la estabilidad regional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El rey saudí Salman bin Abdulaziz Al Saud (derecha) se reúne con el comandante militar libio Jalifa Hafter en el Palacio de Al Yamamah, en 2019."
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            <span class="title">
                El rey saudí Salman bin Abdulaziz Al Saud (derecha) se reúne con el comandante militar libio Jalifa Hafter en el Palacio de Al Yamamah, en 2019.                            </span>
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        Los miembros de la delegaci&oacute;n europea hab&iacute;an acudido a Bengasi con la esperanza de ser recibidos por Hafter en privado. Al llegar, se enteraron de que &eacute;l impon&iacute;a una nueva condici&oacute;n: antes de verse ten&iacute;an que celebrar un encuentro p&uacute;blico y frente a las c&aacute;maras con los ministros de la administraci&oacute;n oriental a la que Hafter dice servir.
    </p><p class="article-text">
        El problema era que Europa no reconoc&iacute;a oficialmente a ese gobierno. Si reunirse con sus ministros legitimaba al gobierno oriental, negarse a hacerlo significaba perder el acceso a Hafter. Los europeos dijeron no y se les deneg&oacute; la entrada. La delegaci&oacute;n nunca pas&oacute; de la sala del aeropuerto, una humillaci&oacute;n que dejaba al descubierto la ficci&oacute;n central de Libia: para llegar al hombre m&aacute;s poderoso del pa&iacute;s, hay que fingir que no es el hombre m&aacute;s poderoso del pa&iacute;s.
    </p><h2 class="article-text">La par&aacute;bola que nadie quiere leer</h2><p class="article-text">
        En 2011, las potencias extranjeras intervinieron para derrocar a Gadafi y esto es lo que lograron. Ahora caen bombas sobre Ir&aacute;n y los responsables de esta nueva intervenci&oacute;n prometen que la fuerza traer&aacute; la libertad, pero ah&iacute; est&aacute; Libia como la par&aacute;bola que nadie quiere leer. Todas las intervenciones hacen la misma promesa: derrocar al dictador para que el pueblo sea libre. Libia es lo que ocurre cuando se derriba al dictador y se olvida al pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de una d&eacute;cada, mientras los pol&iacute;ticos libios se disputaban el reconocimiento diplom&aacute;tico, Hafter interven&iacute;a en la realidad sobre el terreno, acumulando el petr&oacute;leo, el territorio y los apoyos extranjeros que representan el poder real. Afirma ser un servidor del gobierno oriental libio, pero ese gobierno es una administraci&oacute;n cuyos ministros deben ser aprobados por Hafter, cuyo parlamento es protegido por los soldados de Hafter, y cuyas leyes solo se aplican cuando Hafter as&iacute; lo permite.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las potencias extranjeras mantienen la farsa tanto como Hafter. Pueden sostener que apoyan la soberanía de Libia mientras respaldan al hombre que la está minando</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tarek Megerisi</span>
                                        <span>—</span> investigador principal en el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el lado occidental, el gobierno rival de Tr&iacute;poli tambi&eacute;n sobrevive gracias a los ingresos de un petr&oacute;leo que depende de infraestructuras en el territorio de Hafter y que el comandante puede cerrar a su antojo. Oficialmente, los dos gobiernos son los responsables de todo, pero en lo esencial ninguno tiene poder de verdad. As&iacute; es el sistema de Hafter: controlar todo lo relevante, no responder por nada, y obligar a todos a fingir que as&iacute; no es como funcionan las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Desde el exterior, el sistema cuenta con el respaldo de potencias extranjeras mientras que desde dentro se mantiene gracias a este silencio impuesto. Tanto Egipto, como Rusia y los Emiratos &Aacute;rabes Unidos reconocen oficialmente al gobierno de Tr&iacute;poli, aunque en los hechos a quien apoyan es a Hafter. Emiratos financia sus operaciones y proporciona las armas que le permiten imponerse. Egipto le ofrece informaci&oacute;n obtenida por sus servicios de espionaje y el uso de una base militar dentro de su territorio. Rusia suministra mercenarios para proteger sus campos petroleros y luchar en sus guerras.
    </p><p class="article-text">
        En mayo de 2025, Vlad&iacute;mir Putin recibi&oacute; en el Kremlin a Hafter y le ofreci&oacute; protecci&oacute;n diplom&aacute;tica en el Consejo de Seguridad de la ONU. Sin estos patrocinadores, el sistema de Hafter se derrumbar&iacute;a. Con ellos, es intocable. &ldquo;Las potencias extranjeras mantienen la farsa tanto como Hafter&rdquo;, explica Tarek Megerisi, investigador principal en el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores. &ldquo;Pueden sostener que apoyan la soberan&iacute;a de Libia mientras respaldan al hombre que la est&aacute; minando&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Impunidad total</h2><p class="article-text">
        En el este de Libia, nadie se llama a enga&ntilde;o. Desde las vallas publicitarias y desde las oficinas de gobierno de Bengasi, el retrato de Hafter vigila. En mayo de 2025, el gobierno oriental le puso su nombre a una nueva ciudad. Sus hijos dirigen unidades militares, supervisan contratos de reconstrucci&oacute;n, y organizan como los herederos que son reuniones en el extranjero.
    </p><p class="article-text">
        Pero decir la verdad que todo el mundo sabe es peligroso en el este de Libia, donde la vigilancia es total. &ldquo;La gente cree que el poder de Hafter no tiene l&iacute;mite&rdquo;, opin&oacute; Hanan Salah, subdirectora en Human Rights Watch para el norte de &Aacute;frica y Oriente Medio. &ldquo;Sus hombres pueden llevarse a una persona de su casa, tanto si es un ciudadano como un parlamentario, y hacerla desaparecer; controla los tribunales, controla las investigaciones, y act&uacute;a con impunidad total porque la comunidad internacional ha optado por el apaciguamiento antes que por hacerle rendir cuentas&rdquo;.
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            <span class="title">
                Jalifa Hafter durante una reunión con el ministro de Defensa ruso, en 2025.                            </span>
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        Todo el mundo puede ver la realidad, pero nadie se atreve a nombrarla. Hafter es el gran impostor de Libia. Como me dijo el exenviado especial de Estados Unidos, Jonathan Winer, Hafter se ve a s&iacute; mismo como &ldquo;el mes&iacute;as de [la novela] <em>Dune</em>, una figura mesi&aacute;nica salida del desierto que controla el destino de las naciones mientras finge ser un instrumento del pueblo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hafter pas&oacute; 50 a&ntilde;os estudiando de cerca el funcionamiento del poder. Junto a Gadafi, mientras el dictador gobernaba a trav&eacute;s de comit&eacute;s y consejos sin ning&uacute;n t&iacute;tulo para &eacute;l. En un campo de prisioneros de Chad, donde se hizo indispensable para sus captores tanto como para los cautivos. Como agente de la CIA en Virginia, donde luego puso a la CIA contra el r&eacute;gimen de Gadafi. Y tambi&eacute;n como comandante fracasado de una revoluci&oacute;n donde todos lo rechazaron hasta que los sobrevivi&oacute; a todos.
    </p><p class="article-text">
        Cada experiencia le ense&ntilde;&oacute; la misma verdad: el poder no requiere un trono. &Eacute;l gobierna justo ah&iacute;: en el espacio que se forma entre lo que todos saben y lo que nadie puede decir.
    </p><h2 class="article-text">La traici&oacute;n inicial</h2><p class="article-text">
        La vida pol&iacute;tica de Hafter comienza con una traici&oacute;n. El 1 de septiembre de 1969, Hafter ten&iacute;a 25 a&ntilde;os y se hab&iacute;a alineado con Muamar el Gadafi como uno de los suboficiales que derrocaron al rey Idris de Libia, af&iacute;n a las naciones occidentales. Despu&eacute;s de eso vinieron los a&ntilde;os de ascenso dentro de las filas del Estado revolucionario, hasta convertirse en uno de los comandantes militares en los que m&aacute;s confiaba Gadafi.
    </p><p class="article-text">
        En 1986 Gadafi lo ascendi&oacute; a coronel y lo mand&oacute; al vecino Chad para comandar a las fuerzas libias. Las dos naciones llevaban casi diez a&ntilde;os librando una guerra que se hab&iacute;a convertido en una lucha por el control de las rutas de contrabando y las redes armadas del Sahel, una zona estrat&eacute;gica para Libia, N&iacute;ger y Sud&aacute;n. Gadafi quer&iacute;a asegurar la frontera y Hafter era el coronel elegido para lograrlo.
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                    alt="El expresidente español José María Aznar y Muamar El Gadafi, en Trípoli en 2003."
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            <span class="title">
                El expresidente español José María Aznar y Muamar El Gadafi, en Trípoli en 2003.                            </span>
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        El nombramiento termin&oacute; en desastre. En marzo de 1987, el ej&eacute;rcito de Hafter en la remota base a&eacute;rea de Ouadi Doum fue derrotado por las fuerzas chadianas, respaldadas por la fuerza a&eacute;rea francesa y estadounidense. Cientos de soldados libios murieron. Hafter y m&aacute;s de 1.000 hombres a sus &oacute;rdenes fueron llevados a un complejo penitenciario en las afueras de Yamena, la capital.
    </p><p class="article-text">
        Gadafi, que siempre neg&oacute; la presencia militar libia en Chad, no reconoci&oacute; la humillaci&oacute;n de Ouadi Doum. Tras la derrota, si alg&uacute;n funcionario mencionaba el nombre de Hafter, Gadafi respond&iacute;a con una burla: &ldquo;&iquest;Tenemos a alguien en el ej&eacute;rcito con ese nombre? Es posible que te est&eacute;s refiriendo a un pastor del desierto llamado Hfaytar&rdquo;. Con una sola frase traicionaba as&iacute; las casi dos d&eacute;cadas de lealtad de Hafter.
    </p><p class="article-text">
        Para la mayor&iacute;a de los prisioneros de guerra, la historia habr&iacute;a terminado en el campo de prisioneros de Chad. Para Hafter, aquella fue solo la siguiente etapa en su aprendizaje sobre el funcionamiento del poder.
    </p><h2 class="article-text">El orgullo herido</h2><p class="article-text">
        La Administraci&oacute;n Reagan quer&iacute;a acabar con Gadafi, l&iacute;der de un estado que desde la perspectiva estadounidense se hab&iacute;a alineado con la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Tras estudiar los acontecimientos sobre el terreno, la CIA vio en Hafter a un comandante entrenado, con mil soldados resentidos y un resentimiento que la agencia podr&iacute;a usar en beneficio propio.
    </p><p class="article-text">
        En la primavera de 1987, agentes de los servicios estadounidenses de espionaje se infiltraron en el campo de prisioneros junto a un grupo de inspectores humanitarios. Llevaban comida, medicinas, y grabaciones de los discursos de Gadafi que reprodujeron ante los prisioneros con el objetivo de enfrentarlos al l&iacute;der que negaba su existencia y se burlaba de ellos. La estrategia funcion&oacute;. &ldquo;Los estadounidenses plantaron la semilla&rdquo;, explic&oacute; un antiguo miembro de la oposici&oacute;n libia afincado en Chad. &ldquo;Pero lo que la hizo germinar fue el orgullo herido de Hafter&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Había contribuido al sistema de Gadafi y ahora quería ser un aliado; no sabíamos donde situarlo, pero vimos una oportunidad para hacerle daño al régimen</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mukhtar Murtadi</span>
                                        <span>—</span> exmiembro del Frente Nacional para la Salvación de Libia (FNSL)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los estadounidenses comenzaron a visitar a Hafter con regularidad. En ocasiones, se le permit&iacute;a salir del campo de prisioneros para reunirse con Hiss&egrave;ne Habr&eacute;, el dictador que entonces gobernaba Chad. Seg&uacute;n antiguos detenidos y figuras de la oposici&oacute;n, Hafter se hizo enseguida con el control de la distribuci&oacute;n de alimentos, medicinas y comunicaciones dentro del campo, imponiendo la disciplina entre los prisioneros. Para sobrevivir hab&iacute;a que obedecer a Hafter.
    </p><p class="article-text">
        En agosto de 1987, Habr&eacute; comunic&oacute; al l&iacute;der del movimiento opositor libio m&aacute;s relevante en el exilio que Hafter y el resto de prisioneros quer&iacute;an unir sus fuerzas a las de ellos. &ldquo;Fue una sorpresa&rdquo;, record&oacute; Mukhtar Murtadi, entonces miembro destacado del Frente Nacional para la Salvaci&oacute;n de Libia (FNSL). &ldquo;Hab&iacute;a contribuido al sistema de Gadafi y ahora quer&iacute;a ser un aliado; no sab&iacute;amos donde situarlo, pero vimos una oportunidad para hacerle da&ntilde;o al r&eacute;gimen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Murtadi visit&oacute; a Hafter poco despu&eacute;s en Chad asisti&oacute; a un espect&aacute;culo perturbador. El complejo penitenciario era una ventana al horror: barracones abarrotados con 50 o 60 reclusos por celda; hombres consumidos por el hambre y por el calor; con el hedor de las aguas residuales y las enfermedades. Y en el centro, ajeno a todo, una peque&ntilde;a villa con porche, cocina y agua corriente. All&iacute; viv&iacute;a Hafter, que para la reuni&oacute;n apareci&oacute; duchado, la barba reci&eacute;n recortada, y vestido con un caft&aacute;n blanco impecable. &ldquo;No parec&iacute;a un prisionero&rdquo;, dijo Murtadi. &ldquo;Parec&iacute;a un invitado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Su propio ej&eacute;rcito</h2><p class="article-text">
        En junio de 1988, Hafter anunci&oacute; que iba a crear el brazo armado del FNSL, un ej&eacute;rcito sin territorio ni Estado al que bautiz&oacute; Ej&eacute;rcito Nacional Libio (el nombre lo recuperar&iacute;a d&eacute;cadas despu&eacute;s). El prisionero desechado volv&iacute;a a ser comandante y daba a la CIA el pretexto de un ej&eacute;rcito al que reconocer y apoyar. En campamentos a las afueras de Yamena, la CIA se puso a entrenar a Hafter y a sus hombres en la guerra de guerrillas. Los Contras de Libia, los llamaban en Washington.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;[Hafter] ten&iacute;a una presencia que dominaba el espacio&rdquo;, record&oacute; un antiguo miembro del FNSL que se entren&oacute; con &eacute;l. &ldquo;Alto, de hombros anchos, r&iacute;gido; incluso en una tienda de campa&ntilde;a polvorienta, te hac&iacute;a sentir que estaba al mando&rdquo;.
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                Combatientes respaldados por la ONU toman posiciones durante los enfrentamientos con las fuerzas del Ejército Nacional Libio de Hafter, en 2019.                            </span>
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        El acuerdo se rompi&oacute; en diciembre de 1990, cuando un general chadiano respaldado por Gadafi derroc&oacute; repentinamente a Habr&eacute; y los estadounidenses se apresuraron a sacar a su gente del pa&iacute;s. &ldquo;Subimos a 300 hombres de Hafter sin equipaje a un C-130. Aplaudimos cuando el avi&oacute;n despegaba&rdquo;, me cont&oacute; un exagente de la CIA que en ese entonces trabajaba en la oficina de Libia. En los seis meses siguientes, Hafter y sus hombres fueron trasladados por &Aacute;frica de capital a capital. Gadafi quer&iacute;a capturarlos y los gobiernos del continente trataban de decidirse entre la presi&oacute;n de Estados Unidos y las amenazas de Libia.
    </p><p class="article-text">
        Para Gadafi, la amenaza de un ej&eacute;rcito que reclutaba a desertores anunci&aacute;ndose en Libia, entrenado por la CIA y liderado por su antiguo coronel, se convirti&oacute; en una obsesi&oacute;n. Su paranoia creci&oacute; y comenz&oacute; a enviar escuadrones de la muerte por Europa y el mundo &aacute;rabe para dar caza a figuras de la oposici&oacute;n. &ldquo;Perros callejeros&rdquo;, los llamaba.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de Libia, un rumor o una broma bastaban para que la gente desapareciera. De los m&aacute;s de 1.000 soldados libios capturados en Chad, a Estados Unidos solo llegaron unos 300 en mayo de 1991. El resto se dispers&oacute; o regres&oacute; a Libia. Muchos no volvieron a ser vistos.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Sobrevivir en Tr&iacute;poli significaba fingir&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Mi padre, uno de los f&iacute;sicos m&aacute;s distinguidos de Libia, abandon&oacute; Tr&iacute;poli en los a&ntilde;os setenta para completar en Inglaterra su doctorado. En las universidades que hab&iacute;a dejado atr&aacute;s, las puertas del campus aparec&iacute;an con estudiantes ahorcados por sus ideas pol&iacute;ticas. Eso lo marc&oacute;, y decirlo hizo que se ganara enemigos dentro del r&eacute;gimen. Desde la ciudad de York donde me cri&eacute; en el norte de Inglaterra, me iba todo los veranos de los a&ntilde;os noventa a pasar las vacaciones con mi madre en Tr&iacute;poli. Mi padre se quedaba en Inglaterra. Regresar era demasiado peligroso para &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Sobrevivir en Tr&iacute;poli significaba fingir. Si desaparec&iacute;a un pariente, mi t&iacute;a dec&iacute;a a los vecinos que se hab&iacute;a marchado de vacaciones. Una medianoche la encontr&eacute; llorando sola en la cocina. Las manos sobre la boca para que nadie la escuchara. Recuerdo una cena en la que mi primo me dio una patada debajo de la mesa porque mencion&eacute; el nombre de Hussein, el amigo desaparecido de mi padre. Aprend&iacute; a fingir que no exist&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A finales de 1995, mi madre salió de nuestra casa en Inglaterra y voló a Trípoli por el funeral de su hermano. Pasaron semanas y luego meses. La habían detenido en el aeropuerto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mientras est&aacute;bamos en la casa de mi t&iacute;o en Tr&iacute;poli, un Peugeot con cristales polarizados estacionaba enfrente todas las ma&ntilde;anas. All&iacute; segu&iacute;a cuando empezaban a encenderse las luces de la calle. Nosotros fing&iacute;amos no ver a los hombres dentro, y ellos fing&iacute;an no mirarnos.
    </p><p class="article-text">
        A finales de 1995, mi madre sali&oacute; de nuestra casa en Inglaterra y vol&oacute; a Tr&iacute;poli por el funeral de su hermano. Pasaron semanas y luego meses. Supimos que la hab&iacute;an detenido en el aeropuerto de Tr&iacute;poli. Los agentes de los servicios de espionaje le ordenaron que le dijera a mi padre que fuera a Libia, que solo quer&iacute;an hablar con &eacute;l. A trav&eacute;s de un amigo de la familia, mi madre envi&oacute; el mensaje contrario: no es seguro, no vengas, cuida de los ni&ntilde;os. Se estaba despidiendo. No sab&iacute;a si volver&iacute;a a vernos.
    </p><p class="article-text">
        La mantuvieron bajo arresto domiciliario hasta mediados de 1996, cuando un familiar soborn&oacute; a un alto mando del ej&eacute;rcito para que le devolviera el pasaporte. Le daban unas horas para marcharse. Cruz&oacute; la frontera terrestre hacia T&uacute;nez y vol&oacute; a casa. Nos encontramos en el aeropuerto. Nunca la hab&iacute;a visto tan delgada. Me abraz&oacute; durante mucho tiempo y luego me pregunt&oacute; qu&eacute; quer&iacute;a para cenar. Hablamos de todo, pero no hablamos de d&oacute;nde hab&iacute;a estado.
    </p><p class="article-text">
        Hafter construir&iacute;a su propio sistema sobre esos mismos cimientos. Desapariciones, silencio, y la ficci&oacute;n de que nada pasaba.
    </p><h2 class="article-text">Hafter en Estados Unidos</h2><p class="article-text">
        Mientras los libios de todo el oeste se enfrentaban a esos temores, Hafter se constru&iacute;a una nueva vida en Estados Unidos. En el verano de 1991 resid&iacute;a en un apartamento de la residencia Skyline House, en Falls Church (Virginia). No muy lejos de la sede de la CIA en Langley. Nunca lleg&oacute; a adaptarse por completo a la vida estadounidense, desplaz&aacute;ndose en auto a los encuentros en Langley y a las reuniones comunitarias, donde parec&iacute;a retra&iacute;do y socialmente torpe.
    </p><p class="article-text">
        Salah Elbakkoush, un disidente libio que viv&iacute;a en el mismo edificio, me relat&oacute; una escena en el departamento de Hafter que describe bien sus a&ntilde;os estadounidenses. Un antiguo prisionero de guerra libio les serv&iacute;a el t&eacute; en silencio y con la cabeza gacha, tal y como lo hab&iacute;a hecho en el campo de prisioneros de Chad. &ldquo;Est&aacute;bamos en la periferia residencial de Virginia y este hombre destrozado nos serv&iacute;a como si nada hubiera cambiado&rdquo;, me cont&oacute; Bakoush. &ldquo;Eso me lo dijo todo sobre Hafter: no estaba construyendo una vida nueva, estaba recreando la anterior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La CIA hab&iacute;a reasentado a Hafter, pero el acuerdo inclu&iacute;a lo que esperaban de &eacute;l. &ldquo;Washington estaba lleno de disidentes in&uacute;tiles&rdquo;, me dijo el exagente de la CIA. &ldquo;La agencia quer&iacute;a m&aacute;s: informaci&oacute;n &uacute;til de dentro del pa&iacute;s; la contrapartida era sencilla, &lsquo;estamos encantados de reubicarte pero necesitamos informaci&oacute;n &uacute;til de tus redes; de lo contrario, solo eres una carga&rsquo;&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hafter estaba jugando a dos bandas. A los estadounidenses les decía que se veía con figuras del régimen para recabar información, y a la gente de Gadafi les ofrecía el nombre de todos los oficiales que se habían comprometido a traicionar al régimen</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En 1992, la CIA y el FNSL comenzaron a planear un golpe de Estado en Libia. A Hafter le encomendaron la tarea de reclutar a oficiales del r&eacute;gimen dispuestos a desertar. Estuvo viajando durante m&aacute;s de un a&ntilde;o a Z&uacute;rich para encontrarse con oficiales libios dispuestos a arriesgarlo todo con tal de derrocar a Gadafi. Seg&uacute;n se supo luego, en esos mismos viajes Hafter tambi&eacute;n aprovechaba para reunirse en secreto con un alto cargo del r&eacute;gimen libio Ahmad Gaddaf al-Dam, primo de Gadafi.
    </p><p class="article-text">
        Hafter estaba jugando a dos bandas, seg&uacute;n el testimonio de dos personas que en ese momento eran sus colaboradores estrechos: Mukhtar Murtadi y el entonces l&iacute;der del FNSL, Mohamed Megareyef. A los estadounidenses y al FNSL les dec&iacute;a que se ve&iacute;a con figuras del r&eacute;gimen para recabar informaci&oacute;n, una parte esencial de los preparativos para el golpe. Y a la gente de Gadafi les ofrec&iacute;a algo m&aacute;s valioso: el nombre de todos los oficiales que se hab&iacute;an comprometido a traicionar al r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 1993 se lanz&oacute; el golpe dentro de Libia. Fall&oacute; en cuesti&oacute;n de horas y el r&eacute;gimen arrest&oacute; a cientos de conspiradores. La mayor&iacute;a fueron ejecutados.
    </p><h2 class="article-text">Una villa en El Cairo</h2><p class="article-text">
        Es posible que nunca se sepa toda la verdad, pero lo que ocurri&oacute; despu&eacute;s es muy revelador. En 1995 Hafter recibi&oacute; en El Cairo una villa que le regalaba personalmente Gadafi, algo que el propio Hafter admiti&oacute; abiertamente d&eacute;cadas despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo a&ntilde;o de 1995, Hafter rompi&oacute; con el FNSL para fundar una organizaci&oacute;n rival: el Movimiento Libio por el Cambio y la Reforma. Una escisi&oacute;n que result&oacute; fatal para la oposici&oacute;n, con las luchas internas acabando con lo que quedaba del FNSL. Gadafi quer&iacute;a dividir a los exiliados y justo eso era lo que hab&iacute;a sucedido.
    </p><p class="article-text">
        El exagente de la CIA con el que habl&eacute; no fue claro a la hora de confirmar c&oacute;mo hab&iacute;a terminado la relaci&oacute;n de la agencia con Hafter, si es que hab&iacute;a terminado. De lo que no hay duda es de que a mediados de los noventa los servicios estadounidenses de espionaje lo consideraban un activo poco fiable heredado de la Guerra Fr&iacute;a cuando no hab&iacute;a ninguna guerra que librar.
    </p><p class="article-text">
        Los v&iacute;nculos con Gadafi perduraron. Aunque Hafter no estaba en su villa de El Cairo cuando Gadafi fue all&iacute; en 2005, en una grabaci&oacute;n filtrada de aquella visita se escucha al l&iacute;der libio decirle a su hijo mayor que Hafter era como un hermano para &eacute;l.
    </p><h2 class="article-text">La revoluci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En 2011, Hafter llevaba dos d&eacute;cadas viviendo en Virginia. La CIA lo hab&iacute;a abandonado hac&iacute;a tiempo pero &eacute;l conservaba la ciudadan&iacute;a estadounidense. El resentimiento, tambi&eacute;n. Vio por televisi&oacute;n la revoluci&oacute;n libia cuando estall&oacute; en febrero de ese a&ntilde;o. &ldquo;No apartaba los ojos de la pantalla&rdquo;, recuerda un disidente libio que se reuni&oacute; con &eacute;l entonces.
    </p><p class="article-text">
        Aly Abuzaakouk, un destacado disidente que luego fue parlamentario, lo llev&oacute; a principios de marzo al aeropuerto de Dulles para que cogiera un avi&oacute;n a Bengasi. Abuzaakouk lo conoc&iacute;a desde hac&iacute;a m&aacute;s de 20 a&ntilde;os. &ldquo;Nos abrazamos&rdquo;, cuenta Abuzakook. &ldquo;Pero el hombre que lleg&oacute; a Libia era diferente al que yo dej&eacute; all&iacute;; yo cre&iacute;a que iba a unirse a la revoluci&oacute;n, pero iba a hacerse con el control&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hafter aterriz&oacute; en Bengasi el 15 de marzo de 2011. Llegaba tarde a una revoluci&oacute;n que no lo necesitaba. Gadafi a&uacute;n controlaba el oeste y Tr&iacute;poli. En el este, los revolucionarios hab&iacute;an formado un consejo de transici&oacute;n: una coalici&oacute;n informal integrada por desertores, abogados y acad&eacute;micos decididos a reemplazar al r&eacute;gimen militar por un gobierno civil. En el terreno, el poder lo ten&iacute;an los manifestantes que hab&iacute;an levantado brigadas armadas y pagado con su sangre. Desconfiaban de los militares de carrera, de las personas con v&iacute;nculos extranjeros, y de los funcionarios con alg&uacute;n tipo de pasado en el antiguo r&eacute;gimen. Las tres condiciones se daban en Hafter.
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                Combatientes rebeldes responden al fuego durante un bombardeo de soldados leales al líder libio Muamar Gadafi en una batalla cerca de Ras Lanuf, el 4 de marzo de 2011.                            </span>
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        En cuesti&oacute;n de d&iacute;as, los hijos de Hafter comenzaron a acercar a los comandantes de brigada el deseo de su padre de &ldquo;proteger a la revoluci&oacute;n&rdquo;. Una semana despu&eacute;s, y sin consultar a los l&iacute;deres pol&iacute;ticos, el portavoz militar del consejo present&oacute; a Hafter como su nuevo comandante. &ldquo;Yo controlo a todo el mundo&rdquo;, dijo en abril Hafter al peri&oacute;dico The New York Times. &ldquo;A los rebeldes y a las fuerzas del ej&eacute;rcito regular&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. Era pura fanfarroner&iacute;a. En aquel momento, Hafter no controlaba a nadie.
    </p><p class="article-text">
        La guerra sigui&oacute; avanzando sin &eacute;l. A finales de marzo comenz&oacute; la campa&ntilde;a de bombardeos de la OTAN, respaldada por Estados Unidos y liderada por Francia y Gran Breta&ntilde;a, contra las fuerzas de Gadafi. En agosto los rebeldes tomaron Tr&iacute;poli y en octubre Gadafi fue capturado y ejecutado. En julio de 2012 los libios volvieron a las urnas por primera vez desde 1969, eligiendo como presidente del parlamento a Mohamed Megareyef, antiguo jefe de Hafter en el exilio.
    </p><p class="article-text">
        Hafter se retir&oacute; a una granja al sur de Tr&iacute;poli. Igual que en Chad, parec&iacute;a acabado. Pero el fracaso le hab&iacute;a ense&ntilde;ado paciencia. &ldquo;Lo que le mov&iacute;a no era solo la ideolog&iacute;a, como a Gadafi, ni siquiera el poder puro y duro&rdquo;, explica Mohamed Buisier, asesor pol&iacute;tico de Hafter entre 2014 y 2016, cuando rompi&oacute; con &eacute;l. &ldquo;Era algo m&aacute;s personal que eso, quer&iacute;a saber que su nombre ser&iacute;a recordado en la historia de Libia; no como el comandante derrotado de Chad, sino como el hombre que salv&oacute; a Libia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Operaci&oacute;n Dignidad</h2><p class="article-text">
        Lo que sigui&oacute; fue el derrumbe del orden que hab&iacute;a rechazado a Hafter. Las brigadas revolucionarias del oeste se convirtieron en milicias, dividiendo a Tr&iacute;poli en feudos armados. En el este fueron asesinados jueces, activistas y oficiales militares. Con grupos armados operando abiertamente bajo la bandera yihadista, el t&eacute;rmino &ldquo;islamista&rdquo; se convirti&oacute; en una acusaci&oacute;n tan com&uacute;n que perdi&oacute; todo significado. Era una forma de se&ntilde;alar al enemigo, tanto si era un yihadista de verdad como si no.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el estado de &aacute;nimo en la regi&oacute;n hab&iacute;a empezado a cambiar. En julio de 2013, el gobierno de los Hermanos Musulmanes en El Cairo era derrocado por el ej&eacute;rcito egipcio con el apoyo de Arabia Saud&iacute; y los Emiratos &Aacute;rabes Unidos. Se empezaba a imponer una nueva forma de entender la regi&oacute;n: los islamistas eran la enfermedad y los generales, su cura.
    </p><p class="article-text">
        Hafter vio su oportunidad. En febrero de 2014, y tras un golpe de Estado fracasado (no consigui&oacute; que ninguna tropa se uniera a su causa), se vio obligado a huir a Bengasi con una orden de arresto contra &eacute;l. Desde all&iacute; comenz&oacute; a construir una base de poder real que le permitiera conseguir lo que quer&iacute;a. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con el apoyo de los bombardeos egipcios y emiratíes, las fuerzas de Hafter sumieron al país en una guerra civil. Todos los que se oponían a Hafter fueron tachados de islamistas
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Como en el campo de prisioneros de Chad, Hafter vio en Bengasi un lugar lleno de hombres abandonados, humillados y excluidos. Antiguos oficiales del r&eacute;gimen alejados del poder. Grupos armados que hab&iacute;an luchado contra Gadafi y ahora estaban marginados. Hafter comprendi&oacute; que solo ten&iacute;a que encontrar una causa que los uniera.
    </p><p class="article-text">
        El 16 de mayo de 2014, Hafter lanz&oacute; la Operaci&oacute;n Dignidad, declarando la &ldquo;guerra contra el terrorismo&rdquo; de los islamistas y reviviendo al Ej&eacute;rcito Nacional Libio, el nombre que hab&iacute;a utilizado por primera vez en 1988. Si en Chad el nombre hab&iacute;a servido como un pretexto a la CIA, para tener una ficci&oacute;n a la que apoyar, ahora le daba esa misma cobertura a Egipto y a los Emiratos &Aacute;rabes Unidos. No estaban respaldando a un se&ntilde;or de la guerra con sus milicias, sino a un ej&eacute;rcito que luchaba contra el terrorismo.
    </p><p class="article-text">
        Con el apoyo de los bombardeos egipcios y emirat&iacute;es, las fuerzas de Hafter fueron ese mismo d&iacute;a contra las facciones yihadistas y las brigadas revolucionarias de Tr&iacute;poli y Bengasi, sumiendo al pa&iacute;s en una guerra civil. Todos los que se opon&iacute;an a Hafter fueron tachados de islamistas.
    </p><h2 class="article-text">La divisi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las divisiones se profundizaron semanas m&aacute;s tarde, con las segundas elecciones parlamentarias del pa&iacute;s. El nuevo parlamento se constituy&oacute; en el este, mientras que el antiguo, en Tr&iacute;poli, se neg&oacute; a disolverse. A finales de a&ntilde;o, el pa&iacute;s ten&iacute;a dos gobiernos, dos parlamentos, dos pretensiones de legalidad y ning&uacute;n mecanismo para sustituirlos o hacer que llegaran a un acuerdo. Una divisi&oacute;n que en gran medida sigue vigente hoy.
    </p><p class="article-text">
        A principios de 2015, Aguila Saleh, jefe del parlamento oriental, aprovech&oacute; el pretexto de los atentados del Estado Isl&aacute;mico para nombrar jefe del ej&eacute;rcito a Hafter. Sobre el papel, Hafter respond&iacute;a ante Saleh, pero la realidad era que los miembros del parlamento se reun&iacute;an en un territorio controlado por sus fuerzas. Los pol&iacute;ticos que no estuvieron de acuerdo huyeron o desaparecieron.
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                    alt="Combatientes del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) durante los enfrentamientos con las fuerzas del autodenominado Ejército Nacional Libio en los suburbios de Trípoli, en 2020."
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            <span class="title">
                Combatientes del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) durante los enfrentamientos con las fuerzas del autodenominado Ejército Nacional Libio en los suburbios de Trípoli, en 2020.                            </span>
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        El parlamento oriental proporcion&oacute; a las milicias de Hafter lo que la FNSL le hab&iacute;a proporcionado en Chad: una cobertura legal. Cuando la ONU negoci&oacute; un gobierno de unidad en diciembre de ese a&ntilde;o, lo hizo degradando al parlamento occidental y exigiendo que hubiera un voto de confianza en el de Saleh. Su parlamento se neg&oacute; y nombr&oacute; a un gobierno rival. La ONU no hab&iacute;a unificado Libia. Le hab&iacute;a dado a Hafter poder de veto.
    </p><p class="article-text">
        La revoluci&oacute;n hab&iacute;a intentado construir algo sin Hafter y hab&iacute;a fracasado. Ahora &eacute;l ten&iacute;a lo que necesitaba: un ej&eacute;rcito que le respond&iacute;a, un parlamento que depend&iacute;a de &eacute;l y apoyos extranjeros, con los Emiratos &Aacute;rabes Unidos, Egipto, y Rusia, despu&eacute;s, interesados en su supervivencia. No gobernaba ni ocupaba ning&uacute;n cargo, pero controlaba a los hombres que lo hac&iacute;an. Se completaba as&iacute; lo que hab&iacute;a ensayado en Chad, perfeccionado en el exilio, y puesto a prueba en Bengasi. El sistema hab&iacute;a encontrado a su pa&iacute;s.
    </p><h2 class="article-text">El petr&oacute;leo</h2><p class="article-text">
        En la actualidad, Hafter dirige su sistema desde una antigua base a&eacute;rea sovi&eacute;tica en Rajma, a las afueras de Bengasi. Visto desde fuera, el complejo no tiene nada de especial. Por dentro, funciona como la sede de un poder del que no hay ning&uacute;n registro en papel y que controla todo lo que importa: los yacimientos petroleros, las terminales de exportaci&oacute;n, el parlamento, los tribunales, y los hombres armados.
    </p><p class="article-text">
        El petr&oacute;leo es la base de su poder. En septiembre de 2016, las fuerzas de Hafter se apoderaron de la &ldquo;media luna petrolera&rdquo;: 400 kil&oacute;metros de la costa donde est&aacute;n las cuatro terminales de exportaci&oacute;n m&aacute;s importantes de Libia (dos tercios del crudo libio pasan por ellas). Aunque la presi&oacute;n internacional haya obligado a Hafter a devolver su control operativo a la Corporaci&oacute;n Nacional del Petr&oacute;leo en Tr&iacute;poli (el &uacute;nico exportador libio reconocido por el resto del mundo), el mando militar del territorio responde a &eacute;l, lo que le da una influencia extraordinaria.
    </p><p class="article-text">
        En agosto de 2024, Aguila Saleh advirti&oacute; de que reemplazar al gobernador del banco central de Libia, una medida que era resistida por Hafter, &ldquo;podr&iacute;a provocar el cierre del petr&oacute;leo&rdquo;. Las embajadas occidentales condenan sistem&aacute;ticamente cualquier interrupci&oacute;n del flujo de petr&oacute;leo sin nombrar al comandante cuyas fuerzas controlan las terminales de exportaci&oacute;n. Todas las partes mantienen la ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre 2016 y 2019, mientras los dos gobiernos reclamaban la legitimidad en Libia, Hafter era cortejado en cumbres de Par&iacute;s y Abu Dabi. En repetidas reuniones con Fayez al-Sarraj, el primer ministro respaldado por la ONU, Hafter rechazaba todos los arreglos posibles. &ldquo;Le ofrecimos un poder leg&iacute;timo&rdquo;, me dijo el exenviado especial de Estados Unidos, Jonathan Winer. &ldquo;El control de un consejo militar bajo supervisi&oacute;n civil, o el liderazgo a trav&eacute;s de elecciones, si el pueblo libio lo eleg&iacute;a; &eacute;l simplemente negaba con la cabeza, no estar&iacute;a subordinado a nadie, fuera elegido o no&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dentro del territorio de Hafter, el sistema era m&aacute;s sencillo. Desde 2014, toda disidencia era clasificada como terrorismo: una protesta, una conversaci&oacute;n, o una publicaci&oacute;n en Facebook. Cualquier cr&iacute;tica pod&iacute;a acarrear la pena de muerte. En octubre de 2016 aparecieron un mont&oacute;n de cad&aacute;veres a las afueras de Bengasi. Atados y tiroteados, hab&iacute;an sido abandonados en la basura. Eran tantos que los lugare&ntilde;os rebautizaron la calle Al-Zayt donde hab&iacute;an sido encontrados como &ldquo;la calle de los cad&aacute;veres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando pregunt&eacute; por un chico de 16 a&ntilde;os desaparecido en Bengasi a principios de 2016, me dijeron, con toda naturalidad, que hab&iacute;a sido asesinado por espionaje&rdquo;, me cont&oacute; Buisier, el exasesor pol&iacute;tico de Hafter. &ldquo;Protest&eacute;, se supon&iacute;a que est&aacute;bamos construyendo un Estado de instituciones, un Estado de derecho; me miraron como si fuera ingenuo y un oficial sugiri&oacute; que tal vez yo mismo fuera simpatizante de los terroristas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s de eso Buisier abandon&oacute; el c&iacute;rculo de Hafter y regres&oacute; a Estados Unidos.
    </p><h2 class="article-text">El apoyo de Trump</h2><p class="article-text">
        En 2019, Hafter hab&iacute;a acumulado una deuda de 25.000 millones de d&oacute;lares [unos 21.600 millones de euros, al cambio actual], financiando su ej&eacute;rcito con bonos no oficiales, pr&eacute;stamos de bancos comerciales, y hasta dinares impresos en Rusia que circulaban en su territorio. Como necesitaba que el banco central en Tr&iacute;poli abriera sus arcas, el 4 de abril de 2019 lanz&oacute; un ataque total contra la ciudad. Contaba con la autorizaci&oacute;n efectiva de la Administraci&oacute;n Trump. John Bolton: el entonces asesor de Seguridad Nacional le hab&iacute;a dicho que actuara &ldquo;r&aacute;pidamente&rdquo; si quer&iacute;a tomar la capital y unificar el pa&iacute;s bajo su control. D&iacute;as despu&eacute;s del comienzo del asalto, el propio Trump telefone&oacute; para elogiar los esfuerzos &ldquo;antiterroristas&rdquo; de Hafter. En verano, a las fuerzas terrestres de Hafter se les unieron mercenarios rusos. Lo que se hab&iacute;a concebido como un golpe rel&aacute;mpago se estaba convirtiendo en un asedio prolongado.
    </p><p class="article-text">
        Tras a&ntilde;os de infructuosas conversaciones de paz, Hafter abandon&oacute; por completo la ficci&oacute;n del acercamiento diplom&aacute;tico. Seham Sergiwa, diputada de Bengasi, apareci&oacute; en julio en un canal de televisi&oacute;n af&iacute;n a Hafter pidiendo el di&aacute;logo en lugar de la guerra. La emisi&oacute;n se interrumpi&oacute; dej&aacute;ndola a mitad de frase. Esa noche, unos hombres armados la sacaron a rastras de su casa y sobre el edificio pintaron con spray &ldquo;el ej&eacute;rcito es una l&iacute;nea roja&rdquo;. No ha sido vista desde entonces. Su familia sospecha que fue secuestrada por fuerzas leales a Hafter.
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                    alt="La bandera libia en el centro de la ciudad de Misrata, a vista de dron."
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                La bandera libia en el centro de la ciudad de Misrata, a vista de dron.                            </span>
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        Finalmente, el asalto de Hafter a Tr&iacute;poli no tuvo &eacute;xito. A finales de 2019, Turqu&iacute;a intervino en nombre del gobierno respaldado por la ONU tratando de forzar a Hafter a una paz negociada. Al mes siguiente se celebr&oacute; en Berl&iacute;n una conferencia para poner fin a la guerra. Los l&iacute;deres mundiales esperaban para anunciar el acuerdo, pero Hafter no aparec&iacute;a por ninguna parte. Se hab&iacute;a ido a echar una siesta. &ldquo;No era porque estuviera cansado&rdquo;, me dijo la ex enviada de la ONU Stephanie Williams. &ldquo;Era una puesta en escena, dise&ntilde;ada para demostrar que &eacute;l actuaba al margen de las normas&rdquo;. No se lleg&oacute; a ning&uacute;n acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        A finales de 2020, la ONU negoci&oacute; un alto el fuego para poner fin a la guerra. El acuerdo exig&iacute;a de Hafter que pusiera a sus fuerzas bajo mando civil; y, una vez m&aacute;s, &eacute;l se neg&oacute;. Se prometi&oacute; que en diciembre de 2021 habr&iacute;a elecciones. Pero las disputas sobre las leyes electorales y la elegibilidad de los candidatos terminaron por hacerlas fracasar. No ha habido ninguna elecci&oacute;n desde entonces y el pa&iacute;s ha vuelto a la divisi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Billetes falsos</h2><p class="article-text">
        El control financiero de Hafter no ha hecho m&aacute;s que crecer. A finales de 2024, los funcionarios del Banco Central de Tr&iacute;poli descubrieron que circulaban casi 10.000 millones de dinares [unos 1.360 millones de euros, al cambio actual] con n&uacute;meros de serie que no hab&iacute;an sido registrados por sus sistemas. Los billetes falsos del este inundaban la econom&iacute;a, un plan que hab&iacute;a contribuido a financiar a los soldados de Hafter y a pagar las deudas con sus mercenarios rusos. En el este de Libia los billetes falsos circulaban como moneda real y en el mercado negro se cambiaban por d&oacute;lares estadounidenses, permitiendo a Mosc&uacute; el acceso a divisas duras que tras la invasi&oacute;n de Ucrania hab&iacute;a perdido por las sanciones occidentales.
    </p><p class="article-text">
        El banco central se enfrent&oacute; a una elecci&oacute;n: denunciar el fraude y provocar otra crisis financiera, o absorber la p&eacute;rdida en silencio. &ldquo;Sab&iacute;amos exactamente de d&oacute;nde proced&iacute;an los billetes&rdquo;, dijo una persona del Banco Central. &ldquo;Pero decirlo significaba una confrontaci&oacute;n, y la confrontaci&oacute;n significaba detener el flujo del petr&oacute;leo y hacer que el dinar pierda m&aacute;s valor, as&iacute; que los absorbimos y no dijimos nada; as&iacute; es como sobreviven las instituciones en Libia, aceptando lo que no puedes enfrentar&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A sus 82 años, Hafter enfrenta ahora el dilema definitivo de su mundo: cómo transferir el poder. ¿Qué pasa cuando el hombre detrás de la farsa se va?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En octubre de 2025, los billetes falsos se retiraron discretamente. Se hicieron las anotaciones en los libros del banco central y la riqueza de Hafter creci&oacute;. Como me dijo un exfuncionario de un pa&iacute;s occidental, &ldquo;es m&aacute;s f&aacute;cil lidiar con una mentira que puedes manejar que con una verdad que no puedes arreglar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El dilema: la herencia</h2><p class="article-text">
        A sus 82 a&ntilde;os, Hafter enfrenta ahora el dilema definitivo de su mundo: c&oacute;mo transferir el poder en un sistema que depende de instituciones cuyo funcionamiento necesita que nadie reconozca oficialmente el nombre de la persona que las controla. &iquest;Qu&eacute; pasa cuando el hombre detr&aacute;s de la farsa se va?
    </p><p class="article-text">
        Los expertos coinciden en un an&aacute;lisis: Hafter quiere usar a sus hijos para asegurar su legado. &ldquo;Sus ojos se iluminaban cuando te presentaba a sus hijos&rdquo;, record&oacute; Williams, el antiguo enviado de la ONU. Seg&uacute;n las personas que conocen a la familia, uno de los hijos ocupa un lugar especial. &ldquo;Saddam siempre fue su favorito&rdquo;, me cont&oacute; Buisier. &ldquo;Tal vez porque era el que se parec&iacute;a m&aacute;s al padre en porte y estatura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los hijos de Hafter se han repartido el sistema entre ellos para un a&ntilde;o que seg&uacute;n los rumores podr&iacute;a ser el de la sucesi&oacute;n. Saddam, el heredero natural, fue nombrado vicecomandante en jefe en agosto de 2025 y est&aacute; al mando de la brigada m&aacute;s poderosa de su padre. Khaled es jefe del Estado Mayor y mantiene bajo control al ej&eacute;rcito de su padre. Belkacem, un ingeniero devenido en empresario, est&aacute; a cargo de miles de millones en contratos de reconstrucci&oacute;n para las ciudades destrozadas por las guerras de su padre. Al-Siddiq es poeta y gestiona la pol&iacute;tica tribal creando comisiones de reconciliaci&oacute;n que prometen la paz y el perd&oacute;n pero no la traen. Okba supervisa el sector de inteligencia artificial y criptomonedas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En una Libia fragmentada, los hijos de Hafter deben dividirse lo que el padre nunca compartió: territorio, dinero, mercenarios, y una economía remendada con moneda falsa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cada uno tiene su t&iacute;tulo y ninguno de ellos ocupa un cargo electo. La sucesi&oacute;n se ha ensayado tan abiertamente que apenas puede considerarse un secreto. Seg&uacute;n los &uacute;ltimos informes, hasta los diplom&aacute;ticos estadounidenses participan ahora en las negociaciones para un acuerdo que unifique a los gobiernos rivales de Libia con Saddam como presidente.
    </p><p class="article-text">
        Pero Hafter construy&oacute; su sistema para un solo hombre, no para cinco. En una Libia fragmentada, donde un gobierno rival cuenta con sus propias milicias y apoyos extranjeros, los hijos de Hafter deben dividirse lo que el padre nunca comparti&oacute;: territorio, dinero, mercenarios, y una econom&iacute;a remendada con moneda falsa
    </p><p class="article-text">
        Gadafi pas&oacute; d&eacute;cadas preparando a sus hijos. Por vac&iacute;a que estuviera, les dio una ideolog&iacute;a que contarse a s&iacute; mismos y aun as&iacute; se destrozaron entre ellos antes de ser barridos por la revoluci&oacute;n. Los hijos de Hafter no tienen ning&uacute;n credo que compartir, solo el pragmatismo de la supervivencia. Gadafi se atribu&iacute;a presidir un sistema basado en el gobierno popular. Hafter no se atribuye nada. Solo el consentimiento silencioso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anas El Gomati]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/jalifa-hafter-exagente-cia-rey-trono-libia_1_13190732.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 03:02:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jalifa Hafter, el exagente de la CIA que es el rey sin trono de Libia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libia,Jalifa Hafter,Muamar el Gadafi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nicolas Sarkozy ingresó en prisión tras ser condenado a cinco años de cárcel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/nicolas-sarkozy-ingreso-prision-condenado-cinco-anos-carcel_1_12701274.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b82a1bee-92e0-4ba9-8247-285cf9c214e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nicolas Sarkozy ingresó en prisión tras ser condenado a cinco años de cárcel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es el primer expresidente francés del actual sistema político que es encarcelado. Fue condenado como parte de “un pacto de corrupción” con el régimen del dictador libio Muamar el Gadafi, que habría enviado grandes cantidades de dinero al entonces candidato a la presidencia, a cambio de posibles contrapartidas financieras, diplomáticas e industriales. </p></div><p class="article-text">
        Condenado a una pena de cinco a&ntilde;os de c&aacute;rcel, Nicolas Sarkozy se convirti&oacute; este martes en el primer expresidente franc&eacute;s bajo el actual sistema pol&iacute;tico (instaurado en 1958) en ingresar en prisi&oacute;n. Acompa&ntilde;ado por c&aacute;maras de televisi&oacute;n y polic&iacute;as por las calles de Par&iacute;s, Sarkozy hizo el trayecto a primera hora de la ma&ntilde;ana desde su domicilio hasta la prisi&oacute;n de la Sant&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        El expresidente lleg&oacute; a la c&aacute;rcel unos 20 minutos antes de lo previsto. &ldquo;&iexcl;Oh, bienvenido Sarkozy!&rdquo;, &ldquo;&iexcl;Ah&iacute; est&aacute; Sarkozy!&rdquo;, gritaron los presos desde las celdas, seg&uacute;n los periodistas de la agencia AFP presentes en el lugar.
    </p><p class="article-text">
        Sarkozy, as&iacute; como varios de sus colaboradores m&aacute;s cercanos, fueron condenados el 25 de septiembre por un delito de asociaci&oacute;n de malhechores. El tribunal consider&oacute; probada la existencia de &ldquo;un pacto de corrupci&oacute;n&rdquo; con el r&eacute;gimen del dictador libio Muamar el Gadafi, que habr&iacute;a enviado&nbsp;grandes cantidades de dinero&nbsp;al entonces candidato a la presidencia, a cambio de posibles contrapartidas financieras, diplom&aacute;ticas e industriales. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1980584430529138887?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Aunque la defensa de Sarkozy ha recurrido la sentencia, el expresidente se encuentra desde este martes en prisi&oacute;n debido a la ejecuci&oacute;n provisional dictada contra &eacute;l. Una medida que los magistrados justificaron por la &ldquo;excepcional gravedad de los hechos [&hellip; ] cometidos por un responsable pol&iacute;tico que aspiraba entonces al cargo m&aacute;s alto de la Rep&uacute;blica&rdquo;. El caso debe examinarse en segunda instancia en los pr&oacute;ximos meses.
    </p><p class="article-text">
        La administraci&oacute;n penitenciaria francesa ha decidido que el exjefe de Estado pase en r&eacute;gimen de aislamiento su estancia en la c&aacute;rcel. Como sucede con expolic&iacute;as, pol&iacute;ticos, personalidades medi&aacute;ticas o cualquier persona que se considere en riesgo por el contacto con otros presos, se ha optado por un r&eacute;gimen que minimice la posibilidad de incidentes.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, se baraj&oacute; tambi&eacute;n la opci&oacute;n de internar a Sarkozy en uno de los llamados sectores vulnerables, pero esta opci&oacute;n planteaba algunos problemas. Por ejemplo, Sarkozy hubiera tenido que compartir el sector con otros dos condenados en primera instancia por el caso libio: el intermediario Alexandre Djouhri y el financiero Wahib Nacer.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los medios franceses, Sarkozy contar&aacute; con su propia celda, de unos 10 metros cuadrados; adem&aacute;s de una cama, un peque&ntilde;o escritorio fijado a la pared, una ducha y un inodoro. Podr&aacute; disponer de una nevera y una televisi&oacute;n (con coste adicional), as&iacute; como de una cabina telef&oacute;nica con n&uacute;meros pregrabados. Tambi&eacute;n tendr&aacute; acceso vigilado a un peque&ntilde;o patio de recreo vallado, aislado del resto de la prisi&oacute;n. Podr&aacute; disfrutar de acceso a un gimnasio y una biblioteca. El expresidente ten&iacute;a derecho a llevar adem&aacute;s tres libros de casa: eligi&oacute; los dos tomos de <em>El conde de Montecristo </em>y una biograf&iacute;a de Jes&uacute;s, escrita por el historiador Jean-Christian Petitfils.
    </p><p class="article-text">
        Son condiciones notablemente mejores que las del centenar de internos que actualmente duermen en colchones en el suelo de la prisi&oacute;n parisina, en celdas compartidas. Seg&uacute;n datos de los sindicatos de prisiones, la Sant&eacute; cuenta en este momento con una ocupaci&oacute;n del 190% de su capacidad. La situaci&oacute;n de las c&aacute;rceles y el&nbsp;<a href="https://www.france24.com/es/francia/20230809-un-metro-cuadrado-por-persona-la-poblaci%C3%B3n-carcelaria-alcanza-un-nivel-hist%C3%B3rico-en-francia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hacinamiento de los presos</a>&nbsp;le ha valido a Francia m&uacute;ltiples condenas y llamadas de atenci&oacute;n de instituciones internacionales.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1980540047515611393?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">Ataques contra la Justicia</h2><p class="article-text">
        En todo caso, no se espera que la estancia en prisi&oacute;n de Nicolas Sarkozy dure mucho tiempo. Sus abogados podr&aacute;n, desde el primer d&iacute;a de su encarcelamiento, presentar una petici&oacute;n de liberaci&oacute;n ante la sala de apelaciones penales. &Eacute;sta tendr&aacute; un m&aacute;ximo de dos meses para responder. Dada su edad y la notoriedad del caso, es muy probable que pueda beneficiarse de una r&aacute;pida puesta en libertad. Salvo que la justicia estime que, en caso de liberaci&oacute;n, existe riesgo de fuga, reincidencia o presi&oacute;n sobre los dem&aacute;s testigos.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, los jueces podr&iacute;an tambi&eacute;n tener en cuenta &ndash;en sentido negativo&ndash; la campa&ntilde;a de comunicaci&oacute;n del expresidente contra la Justicia. Desde el momento del veredicto, Sarkozy no ha dejado de denunciar &ldquo;un complot&rdquo; y que su condena &ldquo;viola todos los l&iacute;mites del Estado de derecho&rdquo;. Minutos antes de entrar en prisi&oacute;n, ha publicado un nuevo comunicado en el que denuncia &ldquo;un esc&aacute;ndalo judicial&rdquo; y afirma &ldquo;sentir una profunda pena por Francia [...] humilllada por una la expresi&oacute;n de la venganza&rdquo; contra &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Una campa&ntilde;a de ataques contra la Justicia en la que Sarkozy ha podido contar con el apoyo del aparato medi&aacute;tico de su amigo el magnate&nbsp;Vincent Bollor&eacute;. En el canal de televisi&oacute;n CNEWS un nutrido grupo de tertulianos e invitados han denunciado &ldquo;la Rep&uacute;blica de los jueces&rdquo;, un t&eacute;rmino recurrente con el que sectores ultraconservadores acusan a los magistrados de poner en pr&aacute;ctica una agenda oculta abusando de su poder.
    </p><p class="article-text">
        Su&nbsp;hijo Louis, que ya ha anunciado que se presentar&aacute; como candidato a la alcald&iacute;a de Menton, en la frontera con Italia, convoc&oacute; el martes una concentraci&oacute;n en apoyo a su padre.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1979436907697516772?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Durante la campa&ntilde;a de ataques contra el mundo judicial apenas se han mencionado las pruebas que aport&oacute; la investigaci&oacute;n (la instrucci&oacute;n dur&oacute; m&aacute;s de una d&eacute;cada) ni los&nbsp;otros procesos judiciales&nbsp;contra el antiguo jefe de Estado franc&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Otros procesos judiciales</h2><p class="article-text">
        Condenado a tres a&ntilde;os de c&aacute;rcel en el llamado&nbsp;&ldquo;proceso de las escuchas&rdquo;, Sarkozy pudo cumplir una parte de la pena con una pulsera electr&oacute;nica (antes de ser puesto en libertad condicional).
    </p><p class="article-text">
        El 26 de este mes se conocer&aacute; la decisi&oacute;n definitiva del caso Bygmalion, por el que Sarkozy fue tambi&eacute;n condenado a un a&ntilde;o de c&aacute;rcel por la financiaci&oacute;n ilegal de su campa&ntilde;a de 2012. Otros procesos judiciales est&aacute;n en curso, como el que le liga a la atribuci&oacute;n fraudulenta del&nbsp;Mundial de f&uacute;tbol de 2020 a Qatar.
    </p><h2 class="article-text">Reacciones pol&iacute;ticas</h2><p class="article-text">
        Si bien los medios de comunicaci&oacute;n de Bollor&eacute; han decidido apoyar incondicionalmente al expresidente de la Rep&uacute;blica tras su condena, la mayor&iacute;a de los responsables de su partido, Los Republicanos (LR), han sido m&aacute;s discretos y se han limitado a expresar su &ldquo;solidaridad personal&rdquo; o su &ldquo;amistad en los momentos dif&iacute;ciles&rdquo; y no han querido cuestionar p&uacute;blicamente la decisi&oacute;n de los jueces.
    </p><p class="article-text">
        Una postura similar a la que ha mantenido para el actual ministro de Justicia, G&eacute;rald Darmanin, antiguo protegido de Sarkozy, tr&aacute;nsfuga desde LR al macronismo en 2017. Obligado por su cargo a no comentar casos judiciales, Darmanin se reuni&oacute; hace unos d&iacute;as con Sarkozy, seg&uacute;n revel&oacute;&nbsp;<em>Le Nouvel Obs</em>. El lunes anunci&oacute; que ir&iacute;a a &ldquo;visitarlo a la c&aacute;rcel&rdquo;, para preocuparse por las &ldquo;condiciones de seguridad&rdquo; durante su detenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El mismo d&iacute;a se supo que Sarkozy se reuni&oacute; en el El&iacute;seo con Emmanuel Macron el pasado viernes. &ldquo;Es normal que, en un plano humano, haya recibido a uno de mis predecesores en este contexto&rdquo;, justific&oacute; el actual presidente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amado Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/nicolas-sarkozy-ingreso-prision-condenado-cinco-anos-carcel_1_12701274.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Oct 2025 10:43:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nicolas Sarkozy ingresó en prisión tras ser condenado a cinco años de cárcel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sarkozy,Francia,Libia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tragedia de muchas familias libias: “Las aguas se llevaron a mi hijo delante de mis ojos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/tragedia-familias-libias-aguas-llevaron-hijo-delante-ojos_1_10526505.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0816da6c-e1e7-434e-a500-13b11f6c3ebe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La tragedia de muchas familias libias: “Las aguas se llevaron a mi hijo delante de mis ojos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una semana después del paso del ciclón Daniel por el noreste de Libia, las familias siguen buscando a sus parientes desaparecidos o llorando a los fallecidos, que se cuentan por miles en la ciudad de Derna, la más afectada por las inundaciones.</p></div><p class="article-text">
        Omar Al Rifadi estuvo buscando a su hija de 20 a&ntilde;os desde que el desastre asol&oacute; la ciudad libia de Derna, el domingo 10. La joven desapareci&oacute; y se perdi&oacute; en la oscuridad, en medio de una catastr&oacute;fica inundaci&oacute;n que se cobr&oacute; la vida de miles de personas y arrastr&oacute; a muchas hasta el mar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La he buscado por todas partes. He ido a todos los hospitales y escuelas. La suerte no ha estado de mi lado&rdquo;, cuenta este hombre de 52 a&ntilde;os, con l&aacute;grimas en los ojos. Rifadi explica que la noche de la cat&aacute;strofe estaba trabajando. 
    </p><p class="article-text">
        La inundaci&oacute;n arras&oacute; gran parte de esta ciudad situada en el litoral mediterr&aacute;neo. Las fuertes lluvias ca&iacute;das por la tormenta Daniel inundaron lo que sol&iacute;a ser un cauce de un r&iacute;o seco y provocaron el colapso de dos presas en mal estado. <strong>El agua se llev&oacute; por delante edificios enteros en el centro de Derna mientras las familias dorm&iacute;an</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Rifadi vuelve a llamar al tel&eacute;fono de su mujer. Nadie contesta, el tel&eacute;fono est&aacute; apagado. &ldquo;Al menos 50 miembros de mi familia, entre desaparecidos y fallecidos, est&aacute;n en paradero desconocido&rdquo;, lamenta.
    </p><h3 class="article-text">Muertos y desaparecidos</h3><p class="article-text">
        Las autoridades calculan que <strong>la cifra de desaparecidos ronda las 10.000 personas</strong>. La Media Luna Roja libia afirma que casi 2.000 cad&aacute;veres fueron arrastrados hasta el mar. Se mire por donde se mire, <strong>es un desastre de proporciones terribles</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En la costa de Derna, se pod&iacute;a ver ropa de ni&ntilde;os, juguetes, muebles, zapatos y otras pertenencias esparcidas por toda la orilla. Un pie asomaba debajo de un mont&oacute;n de escombros. El barro cubr&iacute;a las calles, con &aacute;rboles arrancados de ra&iacute;z y cientos de coches destrozados, muchos de los cuales estaban volcados. Un coche hab&iacute;a quedado encajado en el balc&oacute;n del segundo piso de un edificio demolido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi mujer y yo sobrevivimos, pero he perdido a mi hermano&rdquo;, explica Salem Omar, un ingeniero de 38 a&ntilde;os. &ldquo;Mi hermano vive en el centro de la ciudad, donde ocurri&oacute; la mayor destrucci&oacute;n. No hemos encontrado su cuerpo. Tememos que los cuerpos se infecten con enfermedades graves&rdquo;. En su apartamento fueron encontrados los cad&aacute;veres de dos desconocidos. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras habla con The Guardian, un equipo de b&uacute;squeda y rescate de Emiratos &Aacute;rabes Unidos, que trabaja en las inmediaciones, le informa que ha recuperado el cad&aacute;ver de una vecina. &ldquo;Es mi t&iacute;a, Amina. Que descanse en paz&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Decenas de miles de personas se han quedado sin hogar. Necesitamos ayuda internacional. Libia no tiene la experiencia necesaria para hacer frente a este tipo de desastres&rdquo; naturales.
    </p><p class="article-text">
        La magnitud de la destrucci&oacute;n se puede apreciar desde las zonas elevadas de Derna: el centro de la ciudad estaba densamente poblado y construido a lo largo del curso de un r&iacute;o estacional en forma de media luna. Ahora est&aacute; sumergido en aguas fangosas que brillan a la luz del sol, despu&eacute;s de que la inundaci&oacute;n arrasara edificios enteros y borrara el paisaje urbano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Imágenes de satélite muestran el antes y el después del paso del ciclón por la ciudad de Derna."
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            <span class="title">
                Imágenes de satélite muestran el antes y el después del paso del ciclón por la ciudad de Derna.                            </span>
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        El alcalde de Derna, Abdelmonem  al Ghaithi, explica que la cifra de muertos en la ciudad podr&iacute;a oscilar entre 20.000 y 25.000, a tenor del n&uacute;mero de barrios inundados. La tormenta Daniel tambi&eacute;n inund&oacute; zonas cercanas, entre ellas el balneario de Soussa. 
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;ala que han llegado a Derna equipos de rescate procedentes de Egipto, T&uacute;nez, Emiratos &Aacute;rabes Unidos, Turqu&iacute;a y Qatar. En su opini&oacute;n, se necesitan equipos especializados en la recuperaci&oacute;n de cad&aacute;veres: &ldquo;me preocupa que la gran cifra de cad&aacute;veres bajo los escombros y en el agua cause una epidemia en la ciudad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante esos temores, la <a href="https://www.who.int/news/item/15-09-2023-dead-bodies-from-natural-disasters-and-conflict-do-not-generally-pose-health-risks--red-cross-and-who-say" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) ha afirmado</a> que los cuerpos de quienes mueren en desastres naturales o conflictos armaos &ldquo;casi nunca suponen un peligro para la salud de las comunidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro organismo de Naciones Unidas, la Organizaci&oacute;n Internacional para las Migraciones (OIM), calcula que el desastre ha dejado m&aacute;s de 30.000 personas desplazadas, que se han quedado sin hogar y sin comida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los equipos de búsqueda y rescate siguen encontrando cuerpos entre los escombros y en el mar."
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            <span class="title">
                Los equipos de búsqueda y rescate siguen encontrando cuerpos entre los escombros y en el mar.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Divisi&oacute;n pol&iacute;tica y tragedias humanas</h3><p class="article-text">
        Las operaciones de rescate son m&aacute;s complicadas debido a la divisi&oacute;n pol&iacute;tica en Libia, un pa&iacute;s con siete millones de habitantes. Ha sido escenario de combates intermitentes desde 2011, cuando un levantamiento armado respaldado por la OTAN derroc&oacute; al dictador Muamar al Gadafi. A d&iacute;a de hoy, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/desastre-libia-resultado-crisis-climatica-fallido_129_10511649.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">no tiene un gobierno central sino dos administraciones paralelas</a>, en el este y el oeste del pa&iacute;s: el Gobierno reconocido internacionalmente con sede en Tr&iacute;poli y uno rival en el este, encabezado por el mariscal Khalifa Hafter.
    </p><p class="article-text">
        Al margen de la pol&iacute;tica, est&aacute;n las tragedias humanas. Una familia perdi&oacute; a 40 de sus miembros despu&eacute;s de que su casa, con vistas al valle de Derna, fuera arrasada. En otra historia desgarradora, un padre sobrevivi&oacute; pero vio impotente c&oacute;mo su &uacute;nico hijo, de 22 a&ntilde;os, mor&iacute;a delante de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        El hombre, que prefiere no ser identificado, habl&oacute; con <em>The Guardian</em> en el abarrotado hospital de Derna, repleto de heridos. &ldquo;A las dos de la madrugada, despu&eacute;s de que las inundaciones alcanzaran niveles peligrosos y llegaran a nuestra casa, fui a buscar a mi hijo&rdquo;, recuerda el padre, hablando con visible dificultad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi hijo estaba en casa de un amigo. Lo encontr&eacute;, pero instantes despu&eacute;s las aguas nos sobrepasaron, empuj&aacute;ndonos hasta el tejado. Luchamos durante horas. Finalmente, las aguas se llevaron a mi hijo delante de mis ojos, golpeando su cabeza contra una puerta. Permaneci&oacute; all&iacute; atrapado hasta la ma&ntilde;ana. Las &uacute;ltimas palabras que o&iacute; de &eacute;l fueron: 'Perd&oacute;name, pap&aacute;', y perd&iacute; a mi &uacute;nico hijo. Estudiaba en la universidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Derna ya ha sufrido antes cat&aacute;strofes naturales, como una inundaci&oacute;n en 1941, durante la Segunda Guerra Mundial, que caus&oacute; importantes p&eacute;rdidas a las tropas alemanas estacionado en las afueras de la ciudad. Hubo otras inundaciones catastr&oacute;ficas en 1959 y 1968, y otra en 1986 que, aunque grave, fue mitigada gracias a dos presas que desempe&ntilde;aron un papel crucial para evitar da&ntilde;os en la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        En la inundaci&oacute;n del domingo, esas presas en mal estado se derrumbaron. Aunque el pa&iacute;s est&aacute; dividido en dos partes, ambas han pedido que se investigue lo ocurrido y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/omm-enorme-perdida-vidas-humanas-libia-haberse-evitado-evacuaciones_1_10513687.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">si hubo negligencia</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sea cual sea la causa, se trata de la peor cat&aacute;strofe desde que se tienen registros, a principios del siglo pasado. Las consecuencias no pueden compararse, en t&eacute;rminos de p&eacute;rdidas materiales y humanas, con ninguna de las inundaciones anteriores.
    </p><p class="article-text">
        Los equipos de rescate llegados de todo el este y el oeste de Libia han tenido dificultades para llegar a los barrios afectados de Derna y otras ciudades monta&ntilde;osas afectadas. La mayor&iacute;a de las carreteras y puentes que conducen a ellas se han derrumbado. Los habitantes de Derna han quedado incomunicados y los servicios de tel&eacute;fono e Internet se van restableciendo poco a poco. Los equipos y la ayuda internacional tambi&eacute;n ha empezado a llegar.
    </p><p class="article-text">
        Derna ha quedado dividida en dos mitades por el torrente que baj&oacute; de las monta&ntilde;as hacia el mar Mediterr&aacute;neo, del que tambi&eacute;n se han recuperado numerosos cad&aacute;veres. Ahora, las autoridades libias buscan salvar lo que queda de la ciudad y sus habitantes, aunque se estima que har&aacute;n falta mucho tiempo y recursos, que escasean. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Islam Alatrash]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/tragedia-familias-libias-aguas-llevaron-hijo-delante-ojos_1_10526505.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Sep 2023 11:38:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La tragedia de muchas familias libias: “Las aguas se llevaron a mi hijo delante de mis ojos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libia,Ciclón Daniel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Libia entierra a cientos de muertos por el ciclón Daniel y se cree que murieron más de 5.000 personas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/libia-entierra-cientos-muertos-ciclon-daniel-teme-5-000-personas-han-fallecido_1_10511333.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1dfcfb1-a8fa-44c8-849c-18d59323a497_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Libia entierra a cientos de muertos por el ciclón Daniel y se cree que murieron más de 5.000 personas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cientos de cuerpos fueron recuperados de debajo de los escombros y entre el lodo, y enterrados, algunos en fosas comunes. Las autoridades del este de Libia calculan que miles de personas fallecieron, la mayoría en la ciudad de Derna, en el noreste del país.</p><p class="subtitle">10.000 desaparecidos en Libia tras el paso del ciclón Daniel</p></div><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles se reanudaron las tareas de b&uacute;squeda y rescate en las zonas m&aacute;s afectadas del noreste de Libia, por tercer d&iacute;a consecutivo tras el paso del cicl&oacute;n Daniel, que dej&oacute; unos 10.000 desaparecidos y puede que miles de muertos, seg&uacute;n diferentes cifras ofrecidas por las autoridades locales.
    </p><p class="article-text">
        La jefa de comunicaci&oacute;n para Oriente Medio y el Norte de &Aacute;frica de la Federaci&oacute;n Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), May Rafic Al Sayegh, inform&oacute; que 700 cuerpos se encuentran en un hospital de la ciudad de Derna, la m&aacute;s afectada por las lluvias e inundaciones, que provocaron adem&aacute;s el derrumbe de dos presas y causaron &ldquo;un tsunami&rdquo; sobre la ciudad, en sus palabras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay agua potable en Derna ni suministros m&eacute;dicos&rdquo;, dijo Rafic en un espacio de la red social X (antes Twitter), agregando que el &uacute;nico hospital de la ciudad est&aacute; saturado y no puede recibir m&aacute;s pacientes.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Rafic destac&oacute; que &ldquo;no podemos separar este desastre de la d&eacute;cada de conflicto en Libia&rdquo;, agregando que la infraestructura del pa&iacute;s ya estaba muy da&ntilde;ada y los hospitales fuera de servicio. Asimismo, detall&oacute; que, en los primeros momentos, s&oacute;lo se pod&iacute;a acceder a Derna por una carretera de cinco, lo cual dificult&oacute; la llegada de los equipos de emergencia los pasados domingo y lunes. Ayer empezaron a acceder las organizaciones de rescate y humanitarias.
    </p><p class="article-text">
        Los equipos de la Media Luna Roja son los que est&aacute;n trabajando sobre el terreno, a pesar de las dificultades y la falta de medios, ha dicho la jefa de comunicaci&oacute;n de la federaci&oacute;n que engloba a todas las entidades locales. Precisamente, los rescatistas de la Media Luna Roja han compartido un v&iacute;deo del momento en el que recuperan el cuerpo de un ni&ntilde;o de debajo de los escombros y lo entregan a su padre, que llora desesperado.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1701744459514368055?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Por su parte, el jefe de la delegaci&oacute;n para Libia de la IFRC, Tamer Ramadan, que este martes cifr&oacute; en <a href="https://www.eldiario.es/internacional/10-000-desaparecidos-libia-paso-ciclon-daniel-cruz-roja_1_10506728.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">10.000 los desaparecidos</a> por el cicl&oacute;n Daniel, &nbsp;ha dicho en ese espacio online que &ldquo;miles de personas se han visto afectadas, entre muertos, desaparecidos y aquellas que se han quedado sin hogar despu&eacute;s de perder sus casas por la destrucci&oacute;n&rdquo; que caus&oacute; el agua.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La crisis es masiva y las necesidades son enormes&rdquo; en Libia, ha afirmado. Entre las necesidades m&aacute;s urgentes se encuentra enterrar a las v&iacute;ctimas mortales, porque los cuerpos se acumulan en las calles y pueden provocar una crisis sanitaria. &ldquo;Los cuerpos est&aacute;n en todas partes, en las calles, la gesti&oacute;n a tiempo de estos cad&aacute;veres es necesaria&rdquo;, ha remachado Ramadan.
    </p><p class="article-text">
        En im&aacute;genes compartidas en las redes sociales, se pueden ver los cuerpos envueltos en mantas en el suelo a&uacute;n cubiertos de barro, a la espera de ser enterrados. Algunos ya lo han sido en fosas comunes.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1701577256584237142?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En tanto, las autoridades del este de Libia (no reconocidas internacionalmente) han ofrecido cifras dispares sobre el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas: un portavoz del Ministerio del Interior ha afirmado que m&aacute;s de 5.000 personas han perdido la vida, mientras que el jefe del Gobierno del este hab&iacute;a dicho que 2.000 podr&iacute;an haber fallecido.
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles, el ministro de Aviaci&oacute;n Civil de ese Gobierno, Hichem Abu Chkiouat, ha dicho a la agencia de noticias Reuters que se han contabilizado 5.300 cad&aacute;veres y que &ldquo;el n&uacute;mero puede aumentar y podr&iacute;a incluso doblar esa cifra porque hay miles de desaparecidos&rdquo;. El ministro tambi&eacute;n ha explicado que el mar est&aacute; devolviendo a la costa decenas de cuerpos, que hab&iacute;an sido arrastrados por el agua en su descenso desde las monta&ntilde;as hacia la ciudad de Derna, a orillas del Mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a es pronto para saber cu&aacute;ntas personas han muerto en todas las localidades afectadas y, sobre todo, en la ciudad de Derna, con m&aacute;s de 120.000 habitantes y que ha quedado parcialmente destruida o sumergida, tal y como muestran las im&aacute;genes de sat&eacute;lite.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1701795619763781933?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Un portavoz del Servicio de Ambulancias y Emergencias en el este de Libia, Osama Ali, ha informado a la agencia de noticias AP de que al menos 5.100 personas han muerto en Derna y otras 100 en otras localidades afectadas por el cicl&oacute;n. M&aacute;s de 7.000 personas est&aacute;n heridas, seg&uacute;n Ali, y est&aacute;n recibiendo tratamiento en hospitales de campa&ntilde;a improvisados por las autoridades y las agencias humanitarias. Adem&aacute;s, 9.000 permanecer desaparecidas, por lo que hay que esperar a que se restablezcan las comunicaciones para saber si siguen con vida.
    </p><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n Internacional de las Migraciones (OIM) en su <a href="https://dtm.iom.int/reports/libya-storm-daniel-flash-update-2-13-september-2023" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">informe de este mi&eacute;rcoles</a> ha destacado que los cortes de electricidad y de las telecomunicaciones dificultan el contacto con los residentes de Derna y, de los siete accesos a la ciudad, s&oacute;lo dos est&aacute;n transitables. Adem&aacute;s, han colapsado los puentes que cruzaban el r&iacute;o Derna (que conectaban el oeste y el este de la ciudad), que baja por un valle del mismo nombre, por el cual descendieron los 33 millones de litros de agua que conten&iacute;an las presas que se derrumbaron por la gran cantidad de lluvia que dej&oacute; Daniel a su paso.
    </p><p class="article-text">
        La OIM calcula que al menos 30.000 personas est&aacute;n desplazadas en Derna, otras 3.000 en la localidad de Al Bayda -al oeste de Derna y menos afectada- y 1.000 en Al MKheley, en el interior del pa&iacute;s. Adem&aacute;s, la organizaci&oacute;n destaca que en Derna resid&iacute;an migrantes, en una de las zonas bajas que fueron anegadas, y que entre las v&iacute;ctimas hay 250 ciudadanos egipcios que resid&iacute;an y trabajaban en Libia. 
    </p><p class="article-text">
        El Ej&eacute;rcito egipcio ha enviado tres aviones con ayuda humanitaria y suministros, y un equipo de 25 rescatadores al pa&iacute;s vecino, y enviar&aacute; un cuarto avi&oacute;n para evacuar a sus nacionales heridos o fallecidos. 
    </p><p class="article-text">
        Varios pa&iacute;ses han anunciado hoy nuevas ayudas y el env&iacute;o de material y equipos de emergencia a Libia. La Uni&oacute;n Europea ha ofrecido 500.000 euros de ayuda para que el pa&iacute;s pueda afrontar las consecuencias de las inundaciones, que se suman al env&iacute;o de tiendas y hospitales de campa&ntilde;a, comida, generadores el&eacute;ctricos y aviones de las Fuerzas A&eacute;reas que ya han anunciado Alemania, Italia, Finlandia y Ruman&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/libia-entierra-cientos-muertos-ciclon-daniel-teme-5-000-personas-han-fallecido_1_10511333.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Sep 2023 14:23:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Libia entierra a cientos de muertos por el ciclón Daniel y se cree que murieron más de 5.000 personas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libia,Ciclón Daniel,Desastre ambiental,Desastre climático,Desastres naturales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hay 10.000 desaparecidos en Libia tras el paso del ciclón Daniel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/10-000-desaparecidos-libia-paso-ciclon-daniel-cruz-roja_1_10507962.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66878167-b8b4-4cd9-9023-f0522041373a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hay 10.000 desaparecidos en Libia tras el paso del ciclón Daniel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las organizaciones humanitarias y las autoridades del este de Libia calculan que miles de personas siguen desaparecidas tras las inundaciones, mientras que aún no se sabe con seguridad cuántas murieron.</p></div><p class="article-text">
        El jefe de la delegaci&oacute;n para Libia de la Federaci&oacute;n Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), Tamer Ramadan, asegur&oacute; este martes que 10.000 personas est&aacute;n desaparecidas en el noreste del pa&iacute;s, que fue azotado por el cicl&oacute;n Daniel durante el fin de semana.
    </p><p class="article-text">
        Ramadan dijo en una videoconferencia desde T&uacute;nez que el n&uacute;mero de muertos es elevado y podr&iacute;a alcanzar los miles, a medida que se eval&uacute;en los da&ntilde;os y se encuentren los cuerpos, seg&uacute;n las declaraciones recogidas por la agencia de noticias AP.  
    </p><p class="article-text">
        El jefe de la delegaci&oacute;n de la IFRC ha afirmado que la situaci&oacute;n en Libia es &ldquo;tan devastadora como la situaci&oacute;n en Marruecos&rdquo;, donde <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/sube-2-500-cantidad-muertos-terremoto-marruecos-nuevo-balance-oficial_1_10504055.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el n&uacute;mero de fallecidos super&oacute; los 2.800</a> tras el terremoto de la semana pasada.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la Media Luna Roja libia contabiliz&oacute; 300 muertos en la ciudad de Derna, la m&aacute;s afectada por las lluvias torrenciales y las inundaciones, que destruyeron por completo 480 viviendas y arrasaron cinco barrios residenciales. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1701331155444768824?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El portavoz de la Media Luna Roja, Tawfiq Al Shukri, dijo a la Agencia EFE que el n&uacute;mero de desaparecidos podr&iacute;a superar los 9.000, teniendo en cuenta los registros de llamadas de emergencia recibidas en las &uacute;ltimas 24 horas, aunque todav&iacute;a es dif&iacute;cil confirmar esa cifra con las operaciones de rescate en curso y los cortes en las comunicaciones.
    </p><p class="article-text">
        Ayer, lunes, el jefe del Gobierno paralelo del este, Osama Hammad, estim&oacute; que m&aacute;s de 2.000 personas hab&iacute;an fallecido y otras miles estaban desaparecidas en Derna, que ha sido declarada &ldquo;zona catastr&oacute;fica&rdquo; por el Ejecutivo de esta parte del pa&iacute;s, enfrentado al Gobierno de Unidad Nacional (GUN) de Tr&iacute;poli.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los desaparecidos son miles, barrios enteros han desaparecido junto a sus residentes llevados por un mar&rdquo;, declar&oacute; Hammad, seg&uacute;n EFE.
    </p><p class="article-text">
        Derna es la cuarta ciudad de Libia, con 120.000 habitantes, y aparte de la gran cantidad de agua que cay&oacute; del cielo, dos presas colapsaron y vertieron 33 millones de metros c&uacute;bicos de agua en la urbe.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades enfrentadas del este y oeste de Libia han pedido a la comunidad internacional ayuda humanitaria, incluida maquinaria pesada, material m&eacute;dico y alimentos. Los equipos enviados por Turqu&iacute;a, que apoya al Gobierno de Hammad, fueron de los primeros en llegar por v&iacute;a a&eacute;rea para ofrecer personal de b&uacute;squeda y rescate submarino as&iacute; como asistencia log&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Italia ha activado su departamento de Protecci&oacute;n Civil para ayudar a Libia tras el paso el domingo del cicl&oacute;n Daniel, que hab&iacute;a azotado anteriormente Grecia y Turqu&iacute;a, y fue degradado a tormenta subtropical el 9 de septiembre.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/10-000-desaparecidos-libia-paso-ciclon-daniel-cruz-roja_1_10507962.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Sep 2023 14:17:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hay 10.000 desaparecidos en Libia tras el paso del ciclón Daniel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libia,Huracanes,Desastre ambiental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Primavera Árabe, 12 años después: sueños rotos, autoritarismo y conflictos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/primavera-arabe-12-anos-despues-suenos-rotos-autoritarismo-conflictos_129_9926312.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6edff22f-7da1-4928-b7e5-54ae3150e487_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Primavera Árabe, 12 años después: sueños rotos, autoritarismo y conflictos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras algunos regímenes se consolidaron, como el egipcio; otros se mantuvieron en el poder por la fuerza, como en el caso de Siria; y en algunos como Libia y Yemen reina el caos y la violencia</p><p class="subtitle">Por qué fracasó la Primavera Árabe
</p></div><p class="article-text">
        Doce a&ntilde;os despu&eacute;s de las revueltas contra los l&iacute;deres &aacute;rabes m&aacute;s longevos, s&oacute;lo uno de ellos permanece en el poder, el sirio Bashar al Assad, tras una guerra de alcance internacional. Mientras, en Libia y en Yemen, el derrocamiento de sus l&iacute;deres llev&oacute; a una lucha encarnizada por el poder y a conflictos que contin&uacute;an hoy en d&iacute;a, sin vistas de una pronta soluci&oacute;n. Los generales egipcios &ndash;que sacrificaron al presidente Hosni Mubarak en 2011&ndash; restablecieron en los pasados a&ntilde;os un r&eacute;gimen m&aacute;s restrictivo todav&iacute;a; y la &uacute;ltima esperanza de la Primavera &Aacute;rabe, T&uacute;nez, dio un giro autoritario desde 2021.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Las primeras fichas del domin&oacute;</h3><p class="article-text">
        Los primeros que bajaron a la calle y pidieron &ldquo;la ca&iacute;da del r&eacute;gimen&rdquo; <a href="https://www.theguardian.com/world/2011/jan/14/tunisian-president-flees-country-protests" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">fueron los tunecinos</a>, en diciembre de 2010. La llamada &ldquo;revoluci&oacute;n de los jazmines&rdquo; triunf&oacute; r&aacute;pidamente y el dictador Zin Al Abidine Ben Ali dej&oacute; el poder despu&eacute;s de 23 a&ntilde;os y huy&oacute; del pa&iacute;s. Los &aacute;rabes de pa&iacute;ses vecinos, sobre todo los j&oacute;venes &ndash;que son m&aacute;s del 50% de la poblaci&oacute;n&ndash;, se inspiraron en los acontecimientos de T&uacute;nez y el efecto domin&oacute; dio comienzo.
    </p><p class="article-text">
        El 25 de enero de 2011 estallaron las primeras protestas contra el dictador egipcio, que llevaba en el poder 30 a&ntilde;os. El 11 de febrero, 18 d&iacute;as despu&eacute;s, Mubarak entreg&oacute; el poder al Ej&eacute;rcito, al que &eacute;l mismo pertenec&iacute;a y que fue la columna vertebral del r&eacute;gimen egipcio desde el fin de la monarqu&iacute;a en 1952. Dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, los militares dieron un golpe de Estado contra el primer presidente de la rep&uacute;blica civil elegido en las urnas (el islamista Mohamed Mursi), reafirmando su poder y control sobre el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos viendo una tendencia autoritaria en ambos pa&iacute;ses, las libertades se han restringido, las fuerzas de seguridad llevan a cabo violaciones de los derechos humanos a gran escala con impunidad absoluta&rdquo;, explica Hussein Baoumi, miembro de Amnist&iacute;a Internacional para Norte de &Aacute;frica y Oriente Medio en la UE.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;T&uacute;nez est&aacute; en transici&oacute;n hacia un sistema m&aacute;s autoritario, mientras que en Egipto existe un r&eacute;gimen militar muy consolidado que controla todos los aspectos de la vida&rdquo;, detalla Baoumi. En su pa&iacute;s, Egipto, &ldquo;el r&eacute;gimen consigui&oacute; silenciar todas las formas de disenso y la sociedad civil est&aacute; en riesgo de desaparecer&rdquo;. &ldquo;En T&uacute;nez todav&iacute;a hay espacio: los medios no est&aacute;n controlados por completo, hay partidos de oposici&oacute;n y la judicatura no est&aacute; en manos del presidente Kais Said&rdquo;, agrega. El mandatario, que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/golpe-timon-tunez-malestar-popular-bloqueo-institucional-e-inestabilidad-politica_129_8171312.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en julio de 2021 asumi&oacute; poderes extraordinarios</a>, &ldquo;est&aacute; intentando hacer lo mismo que hizo el presidente Abdelfatah al Sisi en Egipto en 2014 y 2015&rdquo; para controlar todas las instituciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un grafiti recuerda en Túnez a Mohaamad Bouauzizi, el joven vendedor de frutas ambulante, que se quemo a lo bonzo en la plaza de su pueblo y desatara con esa protesta, las llamadas &quot;primaveras árabes&quot;."
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                Un grafiti recuerda en Túnez a Mohaamad Bouauzizi, el joven vendedor de frutas ambulante, que se quemo a lo bonzo en la plaza de su pueblo y desatara con esa protesta, las llamadas &quot;primaveras árabes&quot;.                            </span>
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        Las elecciones legislativas, convocadas por Said para elegir un nuevo Parlamento tras haberlo suspendido hace un a&ntilde;o y medio,  registraron los &iacute;ndices de abstenci&oacute;n m&aacute;s altos de todas las citas electorales desde la marcha de Ben Ali. En la segunda ronda, el pasado 29 de enero, la participaci&oacute;n volvi&oacute; a quedarse por debajo del 12% y la oposici&oacute;n pidi&oacute; la renuncia del presidente porque carece de &ldquo;legitimidad&rdquo;.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Baoumi cree que a&uacute;n es posible &ldquo;cambiar el rumbo en T&uacute;nez (&hellip;), pero los Gobiernos europeos y la UE no est&aacute;n haciendo todo lo posible para presionar al presidente Said y su r&eacute;gimen&rdquo;. &ldquo;Sin una postura fuerte y coordinada en contra del autoritarismo en T&uacute;nez, nos arriesgamos a que se vuelva tan represivo como Egipto&rdquo;, advierte desde Bruselas.
    </p><p class="article-text">
        El peor balance lo hacen los egipcios, con un r&eacute;gimen mucho m&aacute;s severo que el de Mubarak, que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su gobierno permiti&oacute; cierta oposici&oacute;n en el Parlamento y en la prensa, y un espacio limitado para la sociedad civil, los sindicatos y otros grupos de base.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los sue&ntilde;os y las esperanzas de millones de j&oacute;venes en Egipto y T&uacute;nez han sido hecho a&ntilde;icos&rdquo;, dice amargamente el representante de Amnist&iacute;a Internacional. &ldquo;No ven ninguna perspectiva ni posibilidad real de una mejora pol&iacute;tica, social o econ&oacute;mica&rdquo; y las principales causas de las revueltas &ndash;que llevaron a prenderse fuego al vendedor de frutas ambulante Mohamed Bouazizi en T&uacute;nez&ndash; siguen afligiendo a la poblaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Conflictos armados enquistados</h3><p class="article-text">
        Pocos d&iacute;as despu&eacute;s de los egipcios, los yemen&iacute;es empezaron a protestar contra Ali Abdal&aacute; Saleh, que hab&iacute;a ocupado por primera vez la presidencia en 1978. La entrega del poder a su vicepresidente, en febrero de 2012, no trajo la estabilidad al pa&iacute;s, que ya en aquel entonces era el m&aacute;s pobre del mundo &aacute;rabe. La toma de la capital por los rebeldes hut&iacute;es chi&iacute;es llev&oacute; en marzo de 2015 a una intervenci&oacute;n militar de Arabia Saud&iacute; y sus aliados, que exacerb&oacute; el conflicto y dio lugar a una grave crisis humanitaria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La poblaci&oacute;n est&aacute; sufriendo los efectos de casi ocho a&ntilde;os de conflicto: pocos tienen ahorros y muchas familias venden lo que les queda para poder comer, y muchos sobreviven con una comida al d&iacute;a&rdquo;, relata a elDiario.es el portavoz del <a href="https://www.icrc.org/es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Comit&eacute; Internacional de la Cruz Roja </a>(CICR) para Yemen, Ali Daoudi. Se estima que m&aacute;s de<a href="https://unsdg.un.org/es/latest/stories/photos-17-million-brink-starvation-yemen" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> 17 millones de personas </a>(m&aacute;s del 50% de la poblaci&oacute;n) se encuentran al borde la hambruna. &ldquo;El CICR busca que los yemen&iacute;es puedan tener una fuente de ingresos estable y sustentarse de manera independiente, protegi&eacute;ndoles y ayud&aacute;ndoles a reconstruir sus vidas devastadas por la guerra&rdquo;, afirma Daoudi, pero para que eso ocurra &ldquo;Yemen necesita una soluci&oacute;n pac&iacute;fica duradera&rdquo;, algo que parece cada vez m&aacute;s lejano a medida que el conflicto se va enquistando.
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                    alt="Yemeníes inspeccionan un sitio de ataques aéreos contra dos casas, en Saná, Yemen, en una fotografía de archivo."
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                Yemeníes inspeccionan un sitio de ataques aéreos contra dos casas, en Saná, Yemen, en una fotografía de archivo.                            </span>
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        La guerra tuvo un gran impacto en las pobres infraestructuras del pa&iacute;s, dejando fuera de servicio m&aacute;s de la mitad de las instalaciones sanitarias y muchas escuelas. &ldquo;Los yemen&iacute;es mueren cada d&iacute;a por enfermedades curables debido a la falta de servicios m&eacute;dicos&rdquo; y los ni&ntilde;os no reciben una &ldquo;educaci&oacute;n adecuada&rdquo;, agrega el portavoz, alertando de que de esta &ldquo;generaci&oacute;n perdida&rdquo; depender&aacute; el futuro del pa&iacute;s. <a href="https://www.europapress.es/internacional/noticia-onu-alerta-dos-tercios-poblacion-yemen-necesita-ayuda-humanitaria-proteccion-20230126125533.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Seg&uacute;n la ONU</a>, en 2023 m&aacute;s de 21 millones de yemen&iacute;es (de una poblaci&oacute;n de unos 33) necesitar&aacute;n ayuda humanitaria, mientras la guerra en Ucrania desvi&oacute; la atenci&oacute;n y los fondos internacionales.
    </p><p class="article-text">
        La violencia tambi&eacute;n asol&oacute; Libia, donde la revoluci&oacute;n del 17 de febrero de 2011 degener&oacute; r&aacute;pidamente en un conflicto armado debido a la represi&oacute;n del r&eacute;gimen de <a href="https://www.theguardian.com/world/2011/oct/20/gaddafi-dead-says-libyan-pm" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Muammar al Gadafi</a>, en el poder desde 1969. El pa&iacute;s qued&oacute; dividido entre el este, que se levant&oacute; en armas contra el dictador, y el oeste. Tras el asesinato de Al Gadafi a manos de los rebeldes, en octubre de 2011, la lucha por el poder hizo que el pa&iacute;s se fracturara a&uacute;n m&aacute;s. Actualmente, existe una l&iacute;nea divisoria en Sirte, dos autoridades enfrentadas en el este y el oeste, un fr&aacute;gil alto el fuego y una mir&iacute;ada de grupos armados con intereses y lealtades cambiantes. Adem&aacute;s, los dos bandos cuentan con el apoyo pol&iacute;tico y militar de terceros pa&iacute;ses, incluida Rusia, con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/confesiones-mercenario-grupo-wagner-ejercito-sombra-kremlin_1_8748029.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">los milicianos de Wagner</a> sobre el terreno.&nbsp;
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                    alt="Las fuerzas leales al Gobierno de Acuerdo Nacional de Libia respaldado por la ONU disparan un cohete contra los combatientes del Estado Islámico. Sirte, Libia, 4 de agosto de 2016. "
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                Las fuerzas leales al Gobierno de Acuerdo Nacional de Libia respaldado por la ONU disparan un cohete contra los combatientes del Estado Islámico. Sirte, Libia, 4 de agosto de 2016.                             </span>
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        &ldquo;Las hostilidades a gran escala han cesado desde mediados de 2020, gracias al alto el fuego entre las partes beligerantes; sin embargo, la incertidumbre pol&iacute;tica y los enfrentamientos armados espor&aacute;dicos ensombrecen la vida diaria de la poblaci&oacute;n, en un entorno inseguro desde 2011&rdquo;, explica a elDiario.es el portavoz del CICR para Libia, Basheer al Selwi. &ldquo;Libia est&aacute; sufriendo las consecuencias de una crisis prolongada, con menos emergencias (humanitarias) pero muchas necesidades para poder adaptarse a esas consecuencias&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la ONU, unas 300.000 personas (de unos siete millones de habitantes) necesitan asistencia y m&aacute;s de 140.000 no pudieron volver a sus hogares, que abandonaron en la pasada d&eacute;cada. &ldquo;Los desplazados internos y los que han regresado son los m&aacute;s vulnerables, pero la vida diaria es dif&iacute;cil para todo el mundo, en una econom&iacute;a que depende del petr&oacute;leo&rdquo;, dice Al Selwi. Las infraestructuras petrol&iacute;feras, as&iacute; como las sanitarias y otras b&aacute;sicas se vieron muy da&ntilde;adas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el caos y el vac&iacute;o de poder convirtieron a Libia en un importante punto de partida para los migrantes africanos hacia Europa. Unos 680.000 residen en el pa&iacute;s, entre los que esperan cruzar el Mediterr&aacute;neo y los que intentan buscarse la vida, seg&uacute;n el portavoz. &ldquo;Aquellos que est&aacute;n en tr&aacute;nsito son particularmente vulnerables y sus necesidades, m&uacute;ltiples y agudas&rdquo;, destaca. Ellos tambi&eacute;n sufren las consecuencias del conflicto y se encuentran a merced de los grupos armados y mafias.
    </p><h3 class="article-text">Siria, el &uacute;nico superviviente</h3><p class="article-text">
        Doce a&ntilde;os despu&eacute;s de la Primavera &Aacute;rabe, Bashar al Assad es el &uacute;nico dictador (excluyendo reyes y emires) que sigue en el poder, al que se aferr&oacute; desde el estallido de las protestas en Siria en marzo de 2011. Al a&ntilde;o siguiente, la revuelta desemboc&oacute; en un conflicto armado y la situaci&oacute;n degener&oacute; con el auge de grupos armados radicales, como el Estado Isl&aacute;mico, que lleg&oacute; a ocupar amplias &aacute;reas del noreste de Siria. Actualmente sigue activo en el pa&iacute;s pero no domina ning&uacute;n territorio, mientras que la &uacute;nica regi&oacute;n que escapa al control del r&eacute;gimen &ndash;la de Idlib, en el noroeste del pa&iacute;s&ndash; est&aacute; en manos de otras milicias, incluida la exfilial de Al Qaeda en Siria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para ganar la guerra, Al Assad cont&oacute; con la fundamental ayuda militar de Mosc&uacute;, sin embargo, el conflicto no resuelto y sus consecuencias hicieron que Siria presente hoy &ldquo;una de las emergencias humanitarias m&aacute;s complejas del mundo&rdquo;, seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe de la OCHA. Es el pa&iacute;s con el mayor n&uacute;mero de desplazados internos (6,8 millones) y este a&ntilde;o alcanzar&aacute; su cifra m&aacute;s alta de personas que necesitan ayuda (15,3 millones de una poblaci&oacute;n de 22 millones). La agencia de la ONU explica que se debe al deterioro de la econom&iacute;a, con el encarecimiento de los bienes b&aacute;sicos y la falta de fondos internacionales por la guerra en Ucrania. A&ntilde;ade que los servicios b&aacute;sicos y las infraestructuras sanitarias est&aacute;n &ldquo;al borde del colapso&rdquo; y los combates espor&aacute;dicos, ataques y bombardeos contra civiles afectan a la seguridad y a la salud mental de los sirios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por primera vez, los sirios de todos los distritos del pa&iacute;s est&aacute;n sufriendo alg&uacute;n tipo de estr&eacute;s humanitario&rdquo;, afirma el informe, tambi&eacute;n los que residen en los bastiones del r&eacute;gimen. Ante la grave crisis, Al Assad busca restablecer y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/erdogan-acerca-bashar-asad-decada-firme-oposicion-siria_1_9265752.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">mejorar sus relaciones con pa&iacute;ses poderosos de la zona, como Turqu&iacute;a</a> y Emiratos, ahora que los dos aliados que le han mantenido a flote &ndash;Rusia e Ir&aacute;n&ndash; tienen que ocuparse de sus propios problemas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>FC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/primavera-arabe-12-anos-despues-suenos-rotos-autoritarismo-conflictos_129_9926312.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Feb 2023 14:55:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Primavera Árabe, 12 años después: sueños rotos, autoritarismo y conflictos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Libia,Egipto,Túnez,Yemen]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[África y Medio Oriente: Gas, Estadios y Petrorrublos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/africa-medio-oriente-gas-estadios-petrorrublos_129_9833531.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d51901cd-1791-403f-b833-67f024671893_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="África y Medio Oriente: Gas, Estadios y Petrorrublos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El año termina para el mundo árabe e islámico sunita rico en hidrocarburos de la península Árabiga con el recobrado protagonismo regional y global que condensó el buen éxito en el desarrollo, difusión y conclusión de la Copa FIFA 2022 jugada en el emirato de Qatar. El África árabe o subsahariana y el Irán shiita petrolífero rival en el Golfo se debaten en crisis que buscan aliviar con mayores alianzas con China y Rusia. </p></div><p class="article-text">
        La crisis energ&eacute;tica europea impuls&oacute; el buen desarrollo de Qatar 2022 .El exitoso debut de un pa&iacute;s &aacute;rabe, isl&aacute;mico y exportador l&iacute;der de hidrocarburos en organizar la Copa FIFA y la alianza t&aacute;ctica de la OPEP+ con Rusia marcaron el a&ntilde;o 2022, sobre el fondo de larga duraci&oacute;n de la presencia de China en &Aacute;frica y de las demandas de la sociedad en la Rep&uacute;blica isl&aacute;mica de Ir&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. El extremo africano en un liderazgo del Sur Global </strong>
    </p><p class="article-text">
        Entre las bajas de las operaciones militares especiales de Rusia en Ucrania el 24 de febrero, se cuenta la ilusi&oacute;n globalista emergente del BRICS, el grupo formado por Brasil, Rusia, India, China y Sud&aacute;frica. Otro grupo, m&aacute;s formal, m&aacute;s antiguo, puede volver a escena. Dos d&eacute;cadas atr&aacute;s, las tres m&aacute;s grandes democracias de Asia, de Am&eacute;rica Latina y de &Aacute;frica se unieron formando una troika llamada IBSA: India, Brasil, Sud&aacute;frica. A&ntilde;adiendo al grupo Indonesia, la mayor democracia a la vez del mundo isl&aacute;mico y del Sudeste asi&aacute;tico, los pa&iacute;ses IBISA presidir&aacute;n,&nbsp;sucesivamente cada uno, las reuniones del G20 entre 2022 y 2025. Ser&aacute; una oportunidad para que el Sur del Mundo pueda expresar un punto de vista divergente&nbsp;respecto de la pol&iacute;tica internacional de matriz occidental &ndash;el punto de vista hoy predominante. Y de presentar sus propias reivindicaciones.
    </p><p class="article-text">
        La gran pregunta es: los gobiernos guiados por Joko Widodo, Narendra Modi, Lula da Silva y Cyril Ramaphosa &iquest;lograr&aacute;n hablar con una sola y &uacute;nica voz para as&iacute; promover mejor los intereses del &lsquo;Sur global&rsquo;? Las &aacute;reas clave por d&oacute;nde empezar son la lucha contra el cambio clim&aacute;tico (cuyos efectos m&aacute;s devastadores golpean desproporcionadamente m&aacute;s a este Sur), el comercio internacional y la amenaza que representa el creciente proteccionismo en el interior de las econom&iacute;as m&aacute;s desarrolladas &ndash;pero sobre todo en la de EEUU-, y las grandes migraciones encaminadas por la crisis econ&oacute;mica (pero tambi&eacute;n por la clim&aacute;tica).
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. En Israel, aislamiento diplom&aacute;tico exterior nunca es estancamiento pol&iacute;tico interior</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aliado de Rusia en Siria, durante el conflicto ucraniano Israel no pudo desempe&ntilde;ar el papel de mejor aliado de EEUU en la regi&oacute;n que le es connatural. Este eclipse del centro de la escena hizo que, si no segu&iacute;a con atenci&oacute;n su pol&iacute;tica cotidiana, pasaran desapercibidos los cambios que hicieron de Israel un Estado cada vez m&aacute;s alejado y diferente del que sustancialmente hab&iacute;a sido desde su fundaci&oacute;n en 1948.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de m&aacute;s de un a&ntilde;o en la oposici&oacute;n,&nbsp;Benjam&iacute;n Netanyahu&nbsp;est&aacute; de regreso. La Kn&eacute;set dio este jueves su aprobaci&oacute;n al nuevo gobierno, casi dos meses despu&eacute;s de las elecciones parlamentarias del 1 de noviembre, las quintas celebradas en menos de cuatro a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Netanyahu, l&iacute;der del conservador&nbsp;Likud, form&oacute;&nbsp;&nbsp;coalici&oacute;n con dos partidos ultraortodoxos&nbsp;y tres de ultraderecha. Los dirigentes Bezalel Smotrich (Partido del Sionismo Religioso), Itamar Ben-Gvir (Otzma Yehudit) y Avi Maoz (Noam), desde antes considerados extremistas en la pol&iacute;tica israel&iacute;, han polarizado a la opini&oacute;n p&uacute;blica nacional e internacional.
    </p><p class="article-text">
        Benjam&iacute;n&nbsp;Netanyahu, que enfrenta cargos de corrupci&oacute;n ante los tribunales, dispone de una mayor&iacute;a c&oacute;moda, con 64 de los 120 esca&ntilde;os del Parlamento. Para poder llevar a buen puerto los acuerdos de coalici&oacute;n, la Knesset aprob&oacute; varias leyes controvertidas, dirigidas a posibilitar que se cumplieran las promesas hechas en las negociaciones previas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Libia, inteligencia, terror y 007</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ocho d&iacute;as atr&aacute;s, Libia extradit&oacute;&nbsp;&nbsp;a EEUU a un ex funcionario de los servicios secretos de Gadafi acusado de haber acondicionado la bomba que hizo explotar en pleno vuelo al avi&oacute;n que cay&oacute; sobre Lockerbie, Escocia.
    </p><p class="article-text">
        El 21 de diciembre de 1988, un jumbo de Pan Am&nbsp;fue destruido por una bomba, en un atentado dise&ntilde;ado, seg&uacute;n la investigaci&oacute;n actual, por los 007 de Libia. El gobierno de Tr&iacute;poli iba a extraditar a EEUU a Abdullah Senussi, durante largo tiempo jefe de los servicios secretos y presunto cerebro de este atentado. Pariente del propio Muhammar Gheddafi, con fama de brutal, y fue procesado por varias operaciones sobre las que se le piden cuentas. En la c&aacute;rcel, estaba a punto de ser entregado a Washington. Pero a &uacute;ltimo momento, esta segunda extradici&oacute;n se vio frustrada. El clan al que pertenece el ex 007 hab&iacute;a amenazado con represalias al gobierno de Tr&iacute;poli. Entre ellas, el bloqueo de un acueducto fundamental.
    </p><p class="article-text">
        La historia demuestra hasta qu&eacute; punto pa&iacute;ses como Libia, en el mar Mediterr&aacute;neo, enfrentada en el norte de &Aacute;frica a la cercana Italia en el sur de Europa, siguen siendo socios inestables para el escenario europeo.&nbsp;Otro tanto vale para los restantes pa&iacute;ses del Maghreb, desde T&uacute;nez a Marruecos, pasando por Argelia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4.  Qatar 2022, y las descolonizaciones aceleradas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nada disimul&oacute; el Mundial 2022 del entramado poscolonial global. Al contrario, todo lo visibiliz&oacute;. Qatar gan&oacute; su independencia del Imperio Brit&aacute;nico en 1971. Al final de los 'Treinta Gloriosos', las tres d&eacute;cadas de posguerra cuando Europa hab&iacute;a crecido gracias al trabajo migrante barato y el petr&oacute;leo &aacute;rabe barato.
    </p><p class="article-text">
        Desarrollado con una normalidad imperceptible, como quer&iacute;an las autoridades qatar&iacute;es, el Mundial 2022 ha sido tambi&eacute;n el m&aacute;s &lsquo;poscolonial&rsquo; del &uacute;ltimo medio siglo. Las victorias de Marruecos parecieron una revancha jubllosa, una insurgencia que supo mantenerse invicta, y como tales fueron vividos triunfos y promociones, mientras duraron y siguieron en carrera, por las masas y muchedumbres de marroqu&iacute;es y simpatizantes afines entre la poblaci&oacute;n trabajadora migrante que se manifest&oacute; con osad&iacute;a en Europa, merecedora de una represi&oacute;n, en Espa&ntilde;a, Francia, Pa&iacute;ses Bajos, Alemania proporcional al tama&ntilde;o de su esperanza antes que a la conjetura de da&ntilde;os y peligros.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el&nbsp;ranking de desarrollo humano de la ONU, la Argentina bicentenaria ocupa el lugar 47; el Reino de Marruecos, con 37 millones de habitantes, el lugar 123, m&aacute;s bajo que cualquier pa&iacute;s sudamericano. La historia marroqu&iacute; es m&aacute;s larga que la argentina, pero el pa&iacute;s africano entr&oacute; en la ONU (y la FIFA) despu&eacute;s que el sudamericano. Su independencia data de 1956: es 140 a&ntilde;os posterior a la proclamada por el Congreso reunido en San Miguel de Tucum&aacute;n. Marrueco se liberaba no s&oacute;lo del imperialismo espa&ntilde;ol sino tambi&eacute;n del franc&eacute;s. Hasta entonces, Marruecos hab&iacute;a sido s&uacute;bdito colonial -t&eacute;cnicamente, 'protectorado'- bajo la doble autoridad de Madrid y Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En la ciudad qatar&iacute; de Jor, la Selecci&oacute;n masculina de F&uacute;tbol de la Monarqu&iacute;a sunita de Marruecos fue derrotada por el equipo de la laica Rep&uacute;blica Francesa. El pa&iacute;s norteafricano qued&oacute; fuera de carrera mundialista por los dos goles de la potencia imperial europea de la que fue s&uacute;bdito colonial hasta 1956. En ese estadio de Al Bayt, la mayor&iacute;a de una&nbsp;hinchada pro-marroqu&iacute; de 50 mil voces silb&oacute; cuando los rivales cantaron la Marsellesa, el himno revolucionario franc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En Washington, Joe Biden, cat&oacute;lico, vio la semifinal del Mundial de Qatar 2022 disputada entre Marruecos y Francia en compa&ntilde;&iacute;a de Aziz Ajanuch, musulm&aacute;n sunita, primer ministro marroqu&iacute;, empresario multimillonario, CEO&nbsp;de Akwa, conglomerado hidrocarbur&iacute;fero de gas y petr&oacute;leo. Presidente de EEUU y premier del reino de Marruecos estaban reunidos delante de una pantalla en la Casa Blanca. EEUU ya hab&iacute;a sido eliminado. Curiosamente, son los pa&iacute;ses excluidos de la Cumbre de las Am&eacute;ricas -Cuba, Venezuela- los m&aacute;s emp&aacute;ticos deportivamente con EEUU.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a teleaudiencias africanas, la Rep&uacute;blica de Pek&iacute;n lleva una gran ventaja a la Rep&uacute;blica de Washington -EEUU, gustan recordar los republicanos, es una Rep&uacute;blica, no una Democracia-. Hoy 10 mil aldeas en &Aacute;frica tienen tv satelital gracias a Pek&iacute;n y ven gratis toda la programaci&oacute;n china.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. EEUU desaf&iacute;a a China en &Aacute;frica pero llega tarde</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de fracasar en el refuerzo asociativo de la Cumbre de las Am&eacute;ricas contra Rusia (y China), en la Cumbre EEUU-&Aacute;frica organizada en Washington en la segunda semana de diciembre, la Secretar&iacute;a de Estado se orient&oacute; contra China (y Rusia) para recuperar el tiempo perdido en el continente m&aacute;s joven del planeta. En &Aacute;frica, la edad promedio de la poblaci&oacute;n es la de la generaci&oacute;n bisnieta de Biden: 18 a&ntilde;os. En 2050 un cuarto de la poblaci&oacute;n mundial vivir&aacute; en suelo africano. En el &Aacute;frica ecuatorial, en el Congo, se encuentran dos tercios de las reservas mundiales de cobalto, fundamental para las bater&iacute;as de litio. En el &Aacute;frica atl&aacute;ntica, el tercer productor mundial de bauxita, roca sedimentaria fuente del aluminio, es Guinea -el segundo es China, el cuarto Brasil-.
    </p><p class="article-text">
        Donald Trump no celebr&oacute; cumbre ninguna con &Aacute;frica. El &uacute;ltimo encuentro multilateral celebrado en Washington fue en 2014, en tiempos de Barack Obama, con Biden como su vice. Desde 2006, China ha organizado cada tres a&ntilde;os un &ldquo;Foro de Cooperaci&oacute;n &Aacute;frica-China&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2021, el volumen del comercio chino-africano alcanz&oacute; los 245 mil millones de d&oacute;lares; el de EEUU es 64,3 mil millones, cuatro veces inferior. China se ha convertido en el prestamista m&aacute;s importante, o conveniente, no siempre el m&aacute;s transparente, para los Estados africanos.
    </p><p class="article-text">
        China est&aacute; por detr&aacute;s de la construcci&oacute;n de 46 puertos en &Aacute;frica. EEUU no ha favorecido la construcci&oacute;n de ninguno. En la Cumbre de Washington, Biden ha buscado convertir a EEUU en un socio africano para la energ&iacute;a limpia y la econom&iacute;a digital. El &aacute;mbito de la infraestructura ya parece ser el territorio de la Rep&uacute;blica Popular, que sigue impulsando el trazado de rutas, puentes, caminos, canales, y la erecci&oacute;n de puertos y aeropuertos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay algo inexplicable en el retraso de EEUU para vincularse con &Aacute;frica. Siempre ha sido para Washington un problema, nunca un socio. En el papel de anfitri&oacute;n, en una cena con todos sus invitados, Biden confes&oacute; el &ldquo;pecado original&rdquo; de la trata de personas atl&aacute;ntica y de la esclavitud.&nbsp;En un gesto hacia el futuro, no hacia el pasado, anunci&oacute; una inversi&oacute;n en modern&iacute;sima&nbsp;<em>digital economy&nbsp;</em>por 350 mil millones de d&oacute;lares. Enorme salto hacia adelante, indudable sinceridad presidencial, mero error en los n&uacute;meros, corregido en el&nbsp;<em>transcript&nbsp;</em>de la Casa Blanca: ser&aacute; de 350 millones, la inversi&oacute;n norteamericana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cambio, el Congreso vot&oacute; 66 mil millones de ayuda a Ucrania, aumentando aqu&iacute;&nbsp;los n&uacute;meros m&aacute;s modestos de la Casa Blanca. Biden hab&iacute;a presentado un pedido por 38 mil millones para el invierno del gobierno de Kiev enfrentado a Mosc&uacute;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AGB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfredo Grieco y Bavio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/africa-medio-oriente-gas-estadios-petrorrublos_129_9833531.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Dec 2022 13:01:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[África y Medio Oriente: Gas, Estadios y Petrorrublos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arabia Saudita,Qatar,Irán,Estado de Israel,EEUU,Rusia,Guerra en Ucrania,Pandemia,UE,Libia,Marruecos,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los drones de Frontex: así funciona la maquinaria europea que devuelve migrantes a Libia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/drones-frontex-funciona-maquinaria-europea-devuelve-migrantes-libia_130_8535283.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25d44963-8671-402d-a4e0-d3572fb4029b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los drones de Frontex: así funciona la maquinaria europea que devuelve migrantes a Libia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con los drones y aviones de Frontex, la UE detecta las embarcaciones y, a través de las autoridades italianas y maltesas, avisa a Libia. Después, los barcos adquiridos por la UE y operados por guardacostas libios capturan a los migrantes y los devuelven. En los centros de detención, muchos son heridos, torturados e incluso asesinados.</p></div><p class="article-text">
        Alrededor de las cinco de la tarde del 4 de febrero, a unos 110 kil&oacute;metros al norte de Libia, un dron blanco de reconocimiento con una c&aacute;mara en su parte inferior rode&oacute; una patera con un centenar de migrantes a bordo, desesperados por cruzar el Mediterr&aacute;neo para llegar a Europa. Las im&aacute;genes de vigilancia de la c&aacute;mara del avi&oacute;n se transmitieron en directo a una oficina en Varsovia, en Polonia, en la sede de Frontex, la agencia de vigilancia de fronteras de la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n en la balsa aumentaba a medida que se agotaba la paciencia y el espacio min&uacute;sculo abarrotado de personas s&oacute;lo hac&iacute;a el viaje m&aacute;s pesado. &ldquo;La gente dec&iacute;a: 'Oye, &iquest;por qu&eacute; me empujas?' '&iexcl;Qu&eacute;date ah&iacute;!' 'Qu&eacute;date ah&iacute;'&rdquo;, cuenta Mohamed David Soumahoro, uno de los migrantes que iban a bordo de la patera. &ldquo;El capo estaba all&iacute; para mantener el orden en esos momentos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dos horas m&aacute;s tarde, gracias a estas im&aacute;genes de vigilancia, una embarcaci&oacute;n de la guardia costera libia alcanz&oacute; a los migrantes y les orden&oacute; que se detuvieran, a pesar de que estaban muy lejos de las aguas libias. Los agentes armados subieron entonces a los migrantes a bordo, los golpearon salvajemente y los llevaron de vuelta al &uacute;nico lugar al que no quer&iacute;an ir: los centros de detenci&oacute;n de Libia.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Eficaz y brutal, la captura en el mar y el internamiento en tierra de estos migrantes es celebrada por los pol&iacute;ticos de la Uni&oacute;n Europea como parte de una exitosa asociaci&oacute;n con Libia en sus esfuerzos de &ldquo;rescate humanitario&rdquo; a trav&eacute;s del Mediterr&aacute;neo. Sin embargo, para muchos, la verdadera intenci&oacute;n de esta campa&ntilde;a conjunta no es tanto salvar a los migrantes de morir ahogados como impedir que lleguen a las costas europeas.
    </p><p class="article-text">
        Desde que comenz&oacute; la crisis de acogida de migrantes en 2015 y cientos de miles de personas empezaron a cruzar el mar Mediterr&aacute;neo, las autoridades europeas han confiado en los libios para frenar el flujo. La UE no solo equip&oacute; y form&oacute; a los guardacostas libios, sino que tambi&eacute;n presion&oacute; a la organizaci&oacute;n mar&iacute;tima de las Naciones Unidas para que reconociera una zona ampliada de b&uacute;squeda y rescate para que Libia pudieran tener un mayor alcance frente a sus costas. El resultado de esta colaboraci&oacute;n ha sido un descenso vertiginoso del n&uacute;mero de personas que alcanzan Europa de forma irregular: unos 20.000 migrantes llegaron en los primeros siete meses de este a&ntilde;o, frente a m&aacute;s de un mill&oacute;n en el punto &aacute;lgido de la migraci&oacute;n en 2015.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Decenas de migrantes son rescatados por MSF de las aguas del Mediterráneo próximas a las costas de Libia                            </span>
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        La primera vez que Mohaned Almustafa intent&oacute; migrar a Europa desde su natal Sud&aacute;n lleg&oacute; a ver de cerca la playa de Malta. Despu&eacute;s de tres d&iacute;as en el mar, su balsa se acercaba por fin a las costas europeas. Pero, antes de que pudieran desembarcar, los migrantes fueron capturados por la guardia costera de Libia y llevados a centros de detenci&oacute;n donde &ldquo;las milicias abrieron fuego indiscriminado contra los detenidos&rdquo;, asegura Almustafa. &ldquo;Vi c&oacute;mo mataban a otros dos prisioneros delante de mis ojos. Incluso nuestras ropas y cuerpos estaban manchados con su sangre. Sent&iacute; su sangre caliente goteando en mi cuerpo. Los milicianos nos dijeron que iban a matarnos y a arrojar nuestros cuerpos al mar, y que nadie nos buscar&iacute;a. Y, como dijeron, nadie ha buscado a los muertos cuyos cuerpos fueron arrojados al mar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este estudiante de Medicina tuvo que abandonar la Universidad de Nyala, en Darfur, tras ser detenido por la polic&iacute;a y por la agencia de inteligencia sudanesa bajo el r&eacute;gimen de Omar Hassan Ahmad al-Bashir. Entonces decidi&oacute; emigrar a Europa para terminar sus estudios. Pero los guardacostas libios truncaron sus planes. &ldquo;Empezaron a golpearnos con palos e incluso sacaron sus armas, pero por suerte est&aacute;bamos en territorio malt&eacute;s, as&iacute; que no pudieron dispararnos. Siguieron golpe&aacute;ndonos durante un rato hasta que alguien de nuestro lado cay&oacute; al agua y muri&oacute;&rdquo;, dice Almustafa, que en junio fue rescatado por un barco de M&eacute;dicos Sin Fronteras en su segundo intento de buscar una vida mejor al otro lado del Mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        A bordo de ese barco de M&eacute;dicos sin Fronteras, otros migrantes compartieron sus historias: testimonios de torturas, palizas y extorsiones a manos de la guardia costera libia.
    </p><p class="article-text">
        Pero, sin el apoyo del reconocimiento a&eacute;reo de Frontex, los guardacostas libios estar&iacute;an buscando con los ojos cerrados. Frontex lleva mucho tiempo negando la cooperaci&oacute;n directa con Libia, un Estado fallido dirigido en gran parte por milicias. Insiste en que su &uacute;nico objetivo es salvar vidas, y afirma que s&oacute;lo alerta directamente a las autoridades libias de las embarcaciones de migrantes en caso de verdadera emergencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El derecho internacional obliga a todos los buques a prestar asistencia a cualquier persona que se encuentre en peligro... [Frontex] nunca ha cooperado directamente con las autoridades libias&rdquo;, ha se&ntilde;alado un portavoz de la agencia de fronteras a The Outlaw Ocean Project, organizaci&oacute;n period&iacute;stica sin &aacute;nimo de lucro con sede en Washington.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s pruebas que demuestran lo contrario.
    </p><h3 class="article-text">20 casos documentados</h3><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado, por ejemplo, Lighthouse Reports, una organizaci&oacute;n de vigilancia en Europa, document&oacute; 20 casos en los que las aeronaves de Frontex se encontraban en las proximidades de embarcaciones de migrantes que posteriormente fueron capturadas por los guardacostas libios, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/aviones-militares-guardacostas-interceptar-devolverlos_1_1038863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como public&oacute; elDiario.es</a>. En una docena de esos casos, Lighthouse determin&oacute; que Frontex fue la primera en identificar los botes, lo que significa que, en virtud del derecho internacional, estaba obligada a notificar no s&oacute;lo a los guardacostas libios, sino a la embarcaci&oacute;n m&aacute;s cercana -gubernamental o comercial- para que r&aacute;pidamente se pudiera llevar a cabo un rescate.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se puede distinguir un patr&oacute;n claro&rdquo;, afirman los investigadores de Lighthouse. &ldquo;Se localizan embarcaciones en peligro, se producen comunicaciones entre los agentes europeos y la guardia costera libia. No se avisa a los barcos comerciales cercanos ni a los de las ONG, a pesar de su proximidad a situaciones urgentes en las que las embarcaciones est&aacute;n en peligro en mar abierto&rdquo;. Aunque las cifras reales podr&iacute;an ser muy superiores, esta muestra representativa demostr&oacute; que Frontex estuvo presente y vigilando mientras al menos 91 personas desaparec&iacute;an, y se presume que se ahogaron&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo a&ntilde;o, <em>The Guardian</em>, en colaboraci&oacute;n con Lighthouse, public&oacute; la conversaci&oacute;n real grabada entre un avi&oacute;n de vigilancia europeo y los guardacostas libios mientras &eacute;stos intentaban interceptar dos embarcaciones de migrantes. &ldquo;Bien, se&ntilde;or, mi radar no es bueno, no es bueno, si se queda [sobre la embarcaci&oacute;n] le seguir&eacute;&rdquo;, dijo por radio al avi&oacute;n un capit&aacute;n de la guardia costera libia. &ldquo;Nos quedan aproximadamente cinco minutos en la estaci&oacute;n&rdquo;, apunt&oacute; el piloto del avi&oacute;n, mientras intentaba guiar a los guardacostas hacia las embarcaciones de migrantes. &ldquo;Pasaremos por encima de la embarcaci&oacute;n, el bote de goma, y encenderemos nuestras luces de aterrizaje&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hussein Baoumi, investigador de Amnist&iacute;a Internacional sobre Libia, explica que no le sorprende que Frontex siga negando una relaci&oacute;n formal con la guardia costera libia. &ldquo;Quieren separarse de los aspectos m&aacute;s sucios de la contenci&oacute;n de los migrantes&rdquo;, mantiene Baoumi. &ldquo;No importa. Est&aacute;n cooperando. Son directamente c&oacute;mplices&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La UE tambi&eacute;n ha negado haber financiado directamente el complejo de los centros de detenci&oacute;n de migrantes en Libia, ha admitido sistem&aacute;ticamente los abusos que se cometen en ellos y ha pedido mejoras. Sin embargo, hasta la fecha se ha resistido a los llamamientos para que ponga fin a su colaboraci&oacute;n con Libia y tome medidas para rescatar a las personas atrapadas en las c&aacute;rceles de migrantes del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero si la UE no financia la construcci&oacute;n de los centros de detenci&oacute;n o el personal de sus guardias, el dinero europeo s&iacute; paga pr&aacute;cticamente todo lo dem&aacute;s en el sistema inhumano donde los migrantes son rutinariamente torturados, violados, retenidos ilegalmente y a veces asesinados. Una investigaci&oacute;n de The Outlaw Ocean Project, que trabaj&oacute; sobre el terreno en Tr&iacute;poli, revela que Frontex pasa informaci&oacute;n de inteligencia al Gobierno italiano, que a su vez alerta a los guardacostas libios. 
    </p><h3 class="article-text">Uno de los migrantes devueltos, asesinado</h3><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n del 4 de febrero entreg&oacute; a los migrantes de esa patera a la prisi&oacute;n m&aacute;s brutal de Libia, Al Mabani (&ldquo;El edificio&rdquo;, en &aacute;rabe). Esta c&aacute;rcel ha sido se&ntilde;alada en repetidas ocasiones como un lugar de extorsi&oacute;n rutinaria, violaciones y otros abusos. Aliou Cand&eacute; era uno de los migrantes detectados por el dron de Frontex, devuelto a la costa libia. Hab&iacute;a huido de Guinea Bissau por la crisis clim&aacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        En un mensaje de audio al que ha tenido acceso The Outlaw Ocean, el migrante guineano, escondido en la c&aacute;rcel de Al Mabani, ped&iacute;a por &uacute;ltima vez a su familia que enviara el rescate que necesitaba para ser liberado. Cand&eacute; fue finalmente disparado y asesinado en este centro de detenci&oacute;n. No se castig&oacute; a nadie por su muerte. Diplom&aacute;ticos de la UE <a href="https://twitter.com/jose_sabadell/status/1380791277453729795" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pidieron una investigaci&oacute;n</a>, pero luego guardaron silencio. 
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            <span class="title">
                Fotografías de drones tomadas sobre Al Mabani, uno centro de detención de migrantes de Libia.                            </span>
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        Las personas encerradas en esta prisi&oacute;n para migrantes nos hablaron de celdas tan abarrotadas que los detenidos ten&iacute;an que dormir por turnos. Describ&iacute;an una sala especial en la que a veces se golpeaba a los migrantes mientras estaban colgados boca abajo de las vigas del techo. 
    </p><h3 class="article-text">D&oacute;nde va la financiaci&oacute;n europea </h3><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de los drones y aviones de Frontex, la UE <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/aviones-militares-guardacostas-interceptar-devolverlos_1_1038863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se encarga primero de detectar las embarcaciones</a> y, a trav&eacute;s de las autoridades italianas y maltesas, de entregar esta informaci&oacute;n a Libia. A continuaci&oacute;n, los barcos adquiridos por la UE y operados por los guardacostas libios capturan a los migrantes y los devuelven a la costa.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n de The Outlaw Ocean Project descubre que los fondos de la UE y de los Estados miembro, a veces canalizados a trav&eacute;s de organizaciones de ayuda, financian la mayor parte de lo que ocurre despu&eacute;s. Con ese dinero se compran los contenedores de transporte que sirven de oficinas portuarias para el personal de la guardia costera libia, y las tabletas electr&oacute;nicas que utilizan los trabajadores humanitarios que realizan el recuento de los migrantes una vez que desembarcan en Tr&iacute;poli. 
    </p><p class="article-text">
        Con este dinero se pagan muchos de los autobuses utilizados para transportar a los migrantes desde el puerto hasta los centros de detenci&oacute;n. Tambi&eacute;n las mantas, la ropa de invierno y las zapatillas que suelen recibir a su llegada. Los ba&ntilde;os de algunos de los centros de detenci&oacute;n, as&iacute; como las duchas, los aseos, el jab&oacute;n, los kits de higiene y el papel higi&eacute;nico se han comprado con dinero de la UE. Lo mismo ocurre con los colchones donde duermen los migrantes detenidos. 
    </p><p class="article-text">
        El dinero de la UE ha financiado los todoterrenos que utilizan las autoridades migratorias libias para buscar a los migrantes si se escapan de la detenci&oacute;n o cuando entran en Libia por el sur a trav&eacute;s del desierto del Sahara. Cuando los migrantes detenidos enferman, a menudo las ambulancias que los llevan al hospital han sido compradas por la UE. Y cuando los migrantes mueren -al llegar a la orilla o durante la detenci&oacute;n- el dinero de la UE suele costear las bolsas para los cad&aacute;veres y formar al personal libio en el manejo de los mismos de forma religiosamente respetuosa.
    </p><p class="article-text">
        Gran parte de esta financiaci&oacute;n es bien intencionada, e incluso salva vidas. Pero no se puede negar que la UE y sus Estados miembros sostienen financieramente el sistema por el que miles de migrantes son capturados y retenidos en condiciones espantosas en Libia.
    </p><h3 class="article-text">Frontex, en el punto de mira</h3><p class="article-text">
        Y como Frontex es la punta de la lanza, cada vez se presta m&aacute;s atenci&oacute;n al papel que desempe&ntilde;a y a la legalidad de su participaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/parlamento-europeo-concluye-guardia-fronteras-ue-consiente-violaciones-derechos-fundamentales_1_8137945.html#:~:text=Frontex%20es%20una%20herramienta%20de,la%20UE%20es%20el%20bloqueo." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente investigaci&oacute;n del Parlamento Europeo</a> ha dado lugar a una lista de acusaciones contra la agencia. El informe concluy&oacute; que ha hecho la vista gorda ante las violaciones de los derechos humanos cometidas por el personal de los guardacostas tanto de los pa&iacute;ses europeos como de los pa&iacute;ses asociados de &Aacute;frica; que su propio sistema interno para recibir y actuar ante las denuncias de mala conducta era en s&iacute; mismo un fracaso; y que el director de la agencia, Fabrice Leggeri, no ha actuado ante cuatro a&ntilde;os de advertencias lanzadas por el propio responsable del &aacute;rea de derechos humanos de su agencia.
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista concedida a The Outlaw Ocean Project a finales de octubre, un alto cargo de Frontex ha afirmado que Leggeri hab&iacute;a participado en un juego calculado y poco sincero durante a&ntilde;os. El director de la agencia ped&iacute;a &ldquo;pruebas&rdquo; de mala conducta por parte de las agencias fronterizas de la UE como condici&oacute;n para empezar a actuar, mientras no se aseguraba de que se investigaran de forma contundente las denuncias de los posibles abusos, ha a&ntilde;adido la misma fuente.
    </p><p class="article-text">
        El alto funcionario subray&oacute; que ya no confiaban en que Frontex cumpliera con su obligaci&oacute;n m&aacute;s esencial: asegurarse de que se respetaran los derechos de algunas de las personas m&aacute;s vulnerables del mundo. Seg&uacute;n afirm&oacute;, las emociones furiosas y vol&aacute;tiles despertadas en Europa en relaci&oacute;n con la cuesti&oacute;n de la aplicaci&oacute;n de la migraci&oacute;n hab&iacute;an erosionado la independencia de Frontex.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No quer&iacute;an entender&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;La influencia de la pol&iacute;tica es un problema cuando se gestiona la cuesti&oacute;n de derechos humanos fundamentales&rdquo;, ha dicho el funcionario. &ldquo;Incluso si su participaci&oacute;n en la devoluci&oacute;n de migrantes a Libia es indirecta, Frontex puede estar violando la legislaci&oacute;n de la UE&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay inter&eacute;s&rdquo;, ha lamentado el funcionario sobre Leggeri y sus otros ayudantes de mayor rango: &ldquo;No importaba lo que les dijeras. No quer&iacute;an entender&rdquo;. Leggeri se neg&oacute; a dar declaraciones en repetidas ocasiones.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, varias personas migrantes han presentado dos casos hist&oacute;ricos contra Frontex ante el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea, la principal autoridad judicial de la UE. El primer caso, presentado en mayo, afirma que Frontex lleva mucho tiempo actuando en contra de su obligaci&oacute;n de denunciar y detener los abusos criminales contra los migrantes que buscan asilo en Europa. El caso alega que dos personas -un chico congole&ntilde;o de 17 a&ntilde;os llamado Jeancy Kmbenga y una mujer de Burundi que pidi&oacute; permanecer en el anonimato- formaban parte de un grupo de 13 ciudadanos que fue acorralado por las autoridades griegas tras llegar a la isla griega de Lesbos. Dicen que fueron trasladados a la fuerza a un barco de la guardia costera y devueltos al mar antes de ser abandonados en un bote salvavidas, para acabar de nuevo en Turqu&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las acusaciones en el segundo caso, presentado en octubre, son posiblemente a&uacute;n m&aacute;s condenatorias para Frontex. El caso alega que una familia siria, con cuatro ni&ntilde;os peque&ntilde;os de entre uno y siete a&ntilde;os, fue deportada de Grecia en 2016 sin que se le diera acceso a un procedimiento de asilo, y fue devuelta a Turqu&iacute;a en un vuelo organizado por Frontex, con los cuatro ni&ntilde;os peque&ntilde;os separados de sus padres, mientras el personal de Frontex miraba. La familia fue detenida al aterrizar en Turqu&iacute;a y ahora vive en el norte de Irak.
    </p><p class="article-text">
        Estos casos llevan por primera vez a Frontex ante el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea.
    </p><h3 class="article-text">Derechos humanos y Frontex</h3><p class="article-text">
        En un informe publicado el pasado verano,<strong> </strong>Human Rights Watch hizo una detallada acusaci&oacute;n sobre la actuaci&oacute;n de Frontex, su cultura organizativa y su liderazgo. &ldquo;Frontex ha fracasado repetidamente en la adopci&oacute;n de medidas efectivas cuando se le han presentado denuncias de violaciones de los derechos humanos&rdquo;, recalca Eva Coss&eacute;, investigadora de Europa Occidental en Human Rights Watch. &ldquo;Su r&aacute;pido crecimiento hasta convertirse en una agencia ejecutiva de la UE, con mayores poderes, financiaci&oacute;n y responsabilidades legales, hace a&uacute;n m&aacute;s urgente que Frontex ponga en marcha herramientas eficaces para salvaguardar los derechos fundamentales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Creada en 2004, Frontex tiene ahora un presupuesto de m&aacute;s de 500 millones de euros y emplea a m&aacute;s de 1.400 personas, incluida una fuerza uniformada de unos 600 agentes. La agencia est&aacute; dirigida por un consejo de administraci&oacute;n formado por representantes de Estados miembros y de la Comisi&oacute;n Europea. En teor&iacute;a, hay una serie de mecanismos por los que Frontex podr&iacute;a rendir cuentas, pero rara vez se ha enfrentado a una verdadera sanci&oacute;n. Obtener informaci&oacute;n b&aacute;sica de la agencia, incluso para un miembro del Parlamento Europeo, es dif&iacute;cil: &ldquo;Tenemos verdaderos problemas con la falta de transparencia&rdquo;, denuncia Tineke Strik, miembro holand&eacute;s del Parlamento Europeo.
    </p><p class="article-text">
        En su an&aacute;lisis sobre la historia del trabajo de Frontex, Human Rights Watch aduce que, seg&uacute;n sus propios estatutos, la agencia tiene la facultad de suspender o poner fin a las operaciones de las agencias fronterizas de la UE que hayan cometido abusos contra los migrantes. Pero, en toda su historia nunca lo ha hecho, seg&uacute;n Human Rights Watch.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses, se ha pedido la dimisi&oacute;n de Leggeri como director ejecutivo de Frontex en repetidas ocasiones. Recientemente, manifestantes se congregaron frente a las oficinas de Frontex en Bruselas para pedir la supresi&oacute;n de la agencia. En una carta dirigida a su personal, Leggeri, que trabaj&oacute; en la aplicaci&oacute;n de la ley de inmigraci&oacute;n como miembro del Ministerio del Interior franc&eacute;s, calific&oacute; las protestas de &ldquo;campa&ntilde;a de odio&rdquo; y prometi&oacute; emprender acciones legales.
    </p><p class="article-text">
        En junio, Human Rights Watch envi&oacute; a los m&aacute;ximos responsables de la agencia lo que, en su opini&oacute;n, eran pruebas de faltas graves cometidas o pasadas por alto por Frontex en tres pa&iacute;ses europeos. Todav&iacute;a no ha recibido respuesta. La organizaci&oacute;n acus&oacute; a Frontex de un c&iacute;nico juego sem&aacute;ntico al eludir su responsabilidad por los abusos cometidos tanto en el Mediterr&aacute;neo como en el Mar Egeo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A lo largo de los a&ntilde;os, Frontex se ha apoyado en su funci&oacute;n de coordinaci&oacute;n y en su falta de autoridad ejecutiva para eludir su responsabilidad en materia de derechos humanos&rdquo;, escribi&oacute; Human Rights Watch. &ldquo;En diciembre de 2020, el director ejecutivo de Frontex, Fabrice Leggeri, dijo al Parlamento Europeo que no hab&iacute;a pruebas de la implicaci&oacute;n de Frontex en los abusos en el Egeo y que s&oacute;lo los Estados miembros ten&iacute;an autoridad para tomar decisiones operativas, lo que implicaba que no se pod&iacute;a responsabilizar a Frontex.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Frontex, bajo presi&oacute;n, orden&oacute; una revisi&oacute;n interna de sus operaciones. Sus propios investigadores ofrecieron una cr&iacute;tica mordaz a los sistemas de la agencia para informar de los problemas en sus filas. Los investigadores afirmaron que la agencia ten&iacute;a que reconocer sus fallos y recomendaron lo que equival&iacute;a a una revisi&oacute;n de la cultura de la agencia en lo que respecta a sus responsabilidades para identificar y actuar en relaci&oacute;n con las violaciones de los derechos humanos. Sugiri&oacute; que Frontex se encargara de grabar en v&iacute;deo el trabajo de aplicaci&oacute;n de la ley realizado por los Estados miembros de la UE y lo conservara para su investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En junio, una organizaci&oacute;n de defensa de los derechos de los inmigrantes que durante a&ntilde;os hab&iacute;a formado parte de una junta independiente de asesores de Frontex, se retir&oacute; del grupo. Arguyendo que se sent&iacute;a ignorada y marginada, la organizaci&oacute;n, la Plataforma para la Cooperaci&oacute;n Internacional sobre Inmigrantes Indocumentados, dijo que hab&iacute;a llegado a dudar del papel de Frontex en &ldquo;una sociedad civil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Oficina Europea de Lucha contra el Fraude tambi&eacute;n abri&oacute; una investigaci&oacute;n sobre Frontex para examinar las acusaciones de fraude, los casos de trato ilegal a los inmigrantes que se les devuelve y los problemas de acoso en el lugar de trabajo, pero las acusaciones concretas no se han hecho p&uacute;blicas. Tanto Frontex como la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude confirmaron que se estaba llevando a cabo una investigaci&oacute;n, pero no ofrecieron m&aacute;s detalles. &ldquo;Est&aacute;n actuando con mucha cautela&rdquo;, dijo Strik. &ldquo;Pero habl&eacute; con ellos en agosto y esperan terminar en unos meses&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo de Frontex con Libia, por supuesto, forma parte de un impulso europeo mucho m&aacute;s amplio y costoso para externalizar la aplicaci&oacute;n de las leyes de inmigraci&oacute;n a terceros pa&iacute;ses. La UE ha enviado miles de millones a pa&iacute;ses como Libia, N&iacute;ger, T&uacute;nez y otros, aparentemente para ayudarles a mejorar las condiciones en sus pa&iacute;ses y as&iacute; limitar la necesidad de que la gente huya. Sin embargo, decenas de millones de esos d&oacute;lares se han destinado a endurecer la legislaci&oacute;n en materia de inmigraci&oacute;n y a dotar de poder a los organismos encargados de hacer cumplir la ley en esos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        En julio, Amnist&iacute;a Internacional public&oacute; su &uacute;ltimo y terrible informe sobre la situaci&oacute;n de los migrantes en Libia. Se&ntilde;alaba que los guardacostas libios, a menudo alertados por Frontex de la existencia de migrantes que intentan llegar a Europa, se apresuran a interceptar las embarcaciones de los migrantes y a capturar a los que van a bordo, a veces disparando con armas de fuego a las balsas o botes, y en ocasiones haci&eacute;ndolos zozobrar. En febrero, por ejemplo, los guardacostas dispararon contra una balsa, perfor&aacute;ndola y haciendo que se hundiera. Cinco personas se ahogaron mientras los guardacostas filmaban con sus tel&eacute;fonos m&oacute;viles, seg&uacute;n el documento.
    </p><p class="article-text">
        Frontex es seguramente consciente de las preocupaciones que desde hace tiempo suscita la guardia costera libia a la que asiste regularmente. La guardia costera, que en realidad es una mezcla de autoridades portuarias locales, lleva a&ntilde;os trabajando en concierto con las milicias del pa&iacute;s, muchas de las cuales est&aacute;n implicadas en el tr&aacute;fico de personas. De hecho, el jefe de la agencia gubernamental libia que supervisa la represi&oacute;n de los migrantes ha admitido abiertamente en una serie de entrevistas recientes que existe corrupci&oacute;n en las filas de la guardia costera.
    </p><p class="article-text">
        El alto funcionario de Frontex que ha hablado con The Outlaw Ocean Project asegur&oacute; que hab&iacute;an dejado claro que hacer cualquier tipo de negocio con los guardacostas libios era impensable, en parte porque Europa &ldquo;no ten&iacute;a ni idea&rdquo; de la integridad de los que dec&iacute;an pertenecer a estos equipos de vigilancia mar&iacute;tima. La situaci&oacute;n era demasiado confusa y opaca en Libia, un pa&iacute;s dividido que a&uacute;n lucha por salir de a&ntilde;os de guerra civil.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es imposible investigar qui&eacute;n es qui&eacute;n&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        *Este art&iacute;culo se publica en colaboraci&oacute;n con <a href="https://www.theoutlawocean.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Outlaw Ocean Project</a>, una organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro dedicada al periodismo de investigaci&oacute;n sobre los cr&iacute;menes que ocurren en los oc&eacute;anos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joe Galvin]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/drones-frontex-funciona-maquinaria-europea-devuelve-migrantes-libia_130_8535283.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Nov 2021 11:35:29 +0000]]></pubDate>
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