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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - George Orwell]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/george-orwell/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - George Orwell]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Castigar y castigar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/castigar-castigar_129_11747656.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70db2850-8d8b-4edd-a56b-1be8681a8103_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Castigar y castigar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El gestión de Javier Milei, una maldad cubierta por los polvos de la “batalla cultural”, bombardea las billeteras y las carteras de todo lo que sea clase media alta para abajo.</p></div><p class="article-text">
        Los lectores de domingos, a los que les gustan mezclar pol&iacute;tica, actualidad, historia, entretenimiento, argumentos, sofismas y discusi&oacute;n p&uacute;blica a la baja, sabr&aacute;n que hay dos libros insignia a los que se recurre de manera autom&aacute;tica para colgarse, por decirlo as&iacute;, de las bolas del prestigio literario. 
    </p><p class="article-text">
        Son, claro que s&iacute;, 1<em>984 </em>(1949), de <strong>Georges Orwell</strong>, y <em>El proceso </em>(1925), de <strong>Franz Kafka</strong>, y la condici&oacute;n inevitable para que algunos pol&iacute;ticos o periodistas con traje los citen en televisi&oacute;n es no haberlos le&iacute;do, incluso no haberlos siquiera rozado.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, all&iacute; est&aacute;n ambas obras maestras (por supuesto, much&iacute;simo m&aacute;s maestra la segunda que la primera, que es la m&aacute;s citada), disponibles para el sacrificio cuando alguien hace por en&eacute;sima vez, a veces confundiendo uno de los libros no le&iacute;dos con el otro, alguna alusi&oacute;n a la opresi&oacute;n del Estado sobre los ciudadanos, y a la confecci&oacute;n y el uso arbitrario de las leyes por parte de sus mentores.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos, en ese matete, lo &ldquo;orwelliano&rdquo; y lo &ldquo;kafkiano&rdquo; m&aacute;s o menos a la carta. Y si un d&iacute;a, sea en LN+ o en el habit&aacute;culo en el que navega aislado del planeta Tierra Jony Viale, alg&uacute;n opinador salido del huevo del delirio llegara a confundir <em>El proceso</em> con <em>Caperucita Roja</em>, o <em>1984</em> con la Gu&iacute;a Telef&oacute;nica, no pasar&aacute; nada dado que, por lo que se ve, existe el derecho a citar un libro sin pasar antes por el deber de leerlo.
    </p><p class="article-text">
        Vamos a tratar de no degradar otra vez esos libros que han sido recordados aqu&iacute; para evitarlos. Intentaremos, en cambio, describir la nueva literatura de Estado que viene engordando. No ha de ser una tarea dificultosa, con tantos elementos a la vista, de los que se distingue con nitidez el objetivo principal. El nuevo Estado que, como nunca antes en la historia argentina, se cuece exclusivamente en los caldos mentales de su m&aacute;ximo representante, tiene como misi&oacute;n un verbo penal y religioso: castigar. O dos: castigar y castigar.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que el clich&eacute; &ldquo;Estado presente&rdquo; est&aacute;, como todo clich&eacute;, enga&ntilde;osamente libre de ser explicado. Hay que inscribirlo en la categor&iacute;a de sobreentendido. Es in&uacute;til e injusto negar la necesidad de existencia del Estado. &iquest;Por qu&eacute; no va a existir el Estado? Sobre todo, si lo que se postula como su reemplazo es la nada. Pero el problema es el clich&eacute;. Raz&oacute;n por la cual realic&eacute; un focus group de cercan&iacute;as. El laboratorio de consultas hizo una sola pregunta, cambiando la palabra &ldquo;Estado&rdquo; por &ldquo;padre&rdquo;: &ldquo;&iquest;Prefieren un padre presente o atento?&rdquo;. El 100% de los consultados respondi&oacute; con exaltaci&oacute;n: &ldquo;&iexcl;atento!&rdquo;. Se entiende la tendencia. &iquest;Para qu&eacute; ser pegajoso con la asistencia perfecta, tipo estorbo, pudiendo establecer relaciones de atenci&oacute;n espec&iacute;fica con la necesidad de quien la tenga? 
    </p><p class="article-text">
        Los grados del v&iacute;nculo entre Estado y sociedad pueden variar en m&aacute;s/menos, pero deber&iacute;a haber alg&uacute;n acuerdo para poner a salvo su naturaleza. Darle funciones estrictas para monopolizar el castigo sobre amplios sectores de la sociedad que necesitan de su auxilio como del aire que respiran, le da a la &eacute;poca la novedosa aparici&oacute;n de una mazorca libertaria orientada a la persecuci&oacute;n econ&oacute;mica por v&iacute;a del abandono.
    </p><p class="article-text">
        Es una maldad de gesti&oacute;n cubierta por los polvos de la &ldquo;batalla cultural&rdquo;, esa antigualla que no osa decir su nombre por temor a que se descubra que no es ninguna batalla, ni es cultural. Consiste, sencillamente, en desplegar mantos de distracci&oacute;n teatrales, mintiendo en nombre de la verdad con las herramientas de la humillaci&oacute;n tales como el desd&eacute;n, el desprecio y el toreo, es decir mediante las bajezas auto celebradas t&iacute;picas del complejo de inferioridad.
    </p><p class="article-text">
        En los primeros diez meses de la presidencia de <strong>Javier Milei</strong>, se ejecut&oacute; un 98,2% menos del presupuesto en la Secretar&iacute;a de Ciencia y Tecnolog&iacute;a (variaci&oacute;n interanual), un 73,6% en el Ministerio de Infraestructura, un 59,6% en la Secretar&iacute;a de Ni&ntilde;ez, Adolescencia y familia, un 52,1 % en la Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n y un 28,1% en la Secretar&iacute;a de Salud. &iquest;Y la Secretar&iacute;a de Inteligencia? Aument&oacute; el 215,9% (&iexcl;Ah! &iexcl;So&ntilde;&eacute; con <strong>Santiago Caputo</strong>! Yo estaba leyendo y este s&uacute;per agente me daba vueltas alrededor, hasta que saqu&eacute; los ojos del libro y le dije: &ldquo;Estoy leyendo. &iquest;Qu&eacute; quer&eacute;s?&rdquo;. Pero sigui&oacute; d&aacute;ndome vueltas como un moscard&oacute;n, y habl&aacute;ndome en un idioma intrigante como el de Jorge Suspenso, el personaje de <strong>Diego Capusotto</strong>. Hasta que no lo aguant&eacute; m&aacute;s y lo ech&eacute;).
    </p><p class="article-text">
        El coro polif&oacute;nico que le cant&oacute; su repertorio de desacuerdos a la ministra <strong>Sandra Pettovello</strong> en un micro de Aerol&iacute;neas Argentinas, equivale a una lectura social espont&aacute;nea de c&oacute;mo se ejecuta el presupuesto nacional. La pretensi&oacute;n enternecedora del gobierno de que Pettovello fue v&iacute;ctima de &ldquo;violencia institucional&rdquo; por esa serenata de a bordo, invocando el c<span class="highlight" style="--color:white;">onvenio 190 de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo que dice que &ldquo;no se puede violentar a una persona en su &aacute;mbito de trabajo&rdquo; (como si ella hubiera sido la ch&oacute;fer del micro), no es m&aacute;s que un nuevo aporte de la l&oacute;gica libertaria al delirio de interpretaci&oacute;n. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Lo que no se mueve de su sitio es la misi&oacute;n: hay que castigar y castigar. Por los medios que sean. Bombardeando las billeteras de los caballeros y las carteras de las damas de todo lo que sea clase media alta para abajo, creando un ambiente impregnado del C&oacute;digo Procesal Penal o &ldquo;tirando ideas&rdquo; para alimentar los escenarios del entretenimiento pol&iacute;tico con soluciones finales y griter&iacute;os.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Un caso reciente de una de estas ideas &ldquo;tiradas&rdquo; fue la visita electrizante de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Florencia Arietto</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> a TN, donde discuti&oacute; con </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Ricardo Canaletti</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> sobre el proyecto del gobierno nacional llamado &ldquo;Manos a la obra&rdquo;, para que los presos trabajen en las c&aacute;rceles. </span>
    </p><p class="article-text">
        Arietto es una mujer que habla mucho, habla r&aacute;pido, no para nunca de hablar. Y, sobre todo, habla sola, como para ella misma, sin considerar siquiera como fantasma a sus interlocutores. Ha de tener pulmones mutantes porque lo hace pr&aacute;cticamente sin respirar. Y en cada una de sus cruzadas justicieras, le hace el esquinazo al punto y aparte, instrumento indispensable en las conversaciones. Imaginen una cinta sin fin en acci&oacute;n. Esa es la figura de Arieto cuando habla.
    </p><p class="article-text">
        Ese tipo de monstruosidad que consiste en hablar para bloquear, para no escuchar (y hacerse ver el guardarropa), es una monstruosidad qu&eacute; solo puede darse en la televisi&oacute;n, donde &ldquo;hablar&rdquo; de esa manera es un valor. 
    </p><p class="article-text">
        En esta discusi&oacute;n, Canaletti le dijo que no se pod&iacute;a hacer trabajar a un detenido procesado no condenado. Las razones son obvias. &iexcl;No est&aacute; condenado! Y hasta podr&iacute;a ocurrir, como ocurre, que la prisi&oacute;n preventiva se extienda demasiado, o que el detenido procesado termine siendo inocente. 
    </p><p class="article-text">
        Pero Arietto, con sus modales masculinos ejercidos en el peor aspecto una vez que se desatan, maltrat&oacute; a su interlocutor y confundi&oacute; intencionadamente (porque boluda no es) a los detenidos sin condena con los culpables. S&oacute;lo se baj&oacute; un instante del pony de calesita en el que giraba enloquecida para decir: &ldquo;No hay condena firme, por lo tanto, continua el principio de inocencia. Te lo tomo&rdquo;. &iexcl;Te lo tomo! Y, qu&eacute; s&eacute; yo, por ah&iacute; hay que bancar un poco a las personas que tienen la cara como un pedal.
    </p><p class="article-text">
        Lo importante para el gobierno de Milei y su ej&eacute;rcito de personas que hablan solas es que haya continuidad en los castigos de Estado, con la &uacute;nica condici&oacute;n que sea de arriba hacia abajo. Y que no se queje nadie, porque los cornalitos tienen toda la libertad del mundo para compartir la Pelopincho con los tiburones. &iquest;Qu&eacute; puede pasar? Habr&aacute; un docente menos ac&aacute;, una universidad menos all&aacute;, un hospital menos m&aacute;s all&aacute;, un jubilado menos acull&aacute;, un negro menos un poco m&aacute;s adelante. &iquest;Y? &iquest;Qu&eacute; tiene de malo? &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>JJB/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/castigar-castigar_129_11747656.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Oct 2024 03:07:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Castigar y castigar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,George Orwell,Franz Kafka,Sandra Pettovello]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una biografía rescata a la decisiva esposa de George Orwell y tilda al escritor de "depredador sexual"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/biografia-rescata-decisiva-esposa-george-orwell-tilda-escritor-depredador-sexual_1_10425931.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f60cf27f-912e-4b5a-89e2-7e2f798277de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una biografía rescata a la decisiva esposa de George Orwell y tilda al escritor de &quot;depredador sexual&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El libro que se publica ahora en las librerías europeas y que aún no fue traducido al español, enrarece la estampa mítica de Orwell, al tiempo que pretende hacer justicia con la mujer que mecanografió y reescribió gran parte de sus ensayos e inspiró su novela más conocida, todo eso mientras soportaba desaires y recurrentes infidelidades.</p></div><p class="article-text">
        Con una perspectiva de g&eacute;nero acorde a la &eacute;poca que la inst&oacute; a rasgar la corteza de matrimonio bien avenido que durante a&ntilde;os constituyeron el escritor George Orwell y su esposa, <strong>Eileen O'Shaughnessy</strong>, la ensayista brit&aacute;nica Anna Funder acaba de publicar una biograf&iacute;a en la que ventila el perfil desaprensivo y desaforadamente sexual del autor de &ldquo;1984&rdquo;, la distop&iacute;a que sigue iluminando lecturas sobre el presente.
    </p><p class="article-text">
        Desandando una vez la equ&iacute;voca noci&oacute;n de &ldquo;musa&rdquo; o de figura silenciosa que asiste y custodia con paciencia el trabajo de un &ldquo;hombre ilustre&rdquo;, el libro que se publica ahora en las librer&iacute;as europeas y que a&uacute;n no fue traducido al espa&ntilde;ol, enrarece la estampa m&iacute;tica de Orwell, al tiempo que pretende hacer justicia con la mujer que mecanografi&oacute; y reescribi&oacute; gran parte de sus ensayos e inspir&oacute; su novela m&aacute;s conocida, todo eso mientras soportaba desaires y recurrentes infidelidades.
    </p><p class="article-text">
        Nacida Eileen O'Shaughnessy, se sabe ahora gracias a esta flamante biograf&iacute;a titulada &ldquo;Wifedom: Mrs Orwell Invisible life&rdquo; que fue una mujer talentosa y de una inteligencia arrolladora, pese a que solo aparece al sesgo en las biograf&iacute;as sobre el autor de &ldquo;Rebeli&oacute;n en la granja&rdquo; y su propio marido nunca la llama por su nombre en las escasas ocasiones en que se refiere a ella.
    </p><p class="article-text">
        Hace seis a&ntilde;os, Funder se intern&oacute; en los huecos que dejaba la historia conocida de Orwell para profundizar en la historia de O'Shaughnessy, fallecida en 1945 a los 39 a&ntilde;os. El resultado de esa b&uacute;squeda minuciosa es esta fusi&oacute;n entre ensayo, biograf&iacute;a y ficci&oacute;n que ya alter&oacute; los estudios orwellianos, a&uacute;n convulsionados por las acusaciones que se vertieron contra el autor en 2003, cuando la caprichosa interpretaci&oacute;n de unas cartas pareci&oacute; descubrirlo como el delator de 38 comunistas brit&aacute;nicos.
    </p><p class="article-text">
        Construida en torno a una diversidad de fuentes primarias, incluidas las propias cartas de O'Shaughnessy escritas entre 1936 y 1945, &ldquo;Wifedom&rdquo; expone el peso del poder patriarcal e intenta neutralizarlo a trav&eacute;s de la revelaci&oacute;n sobre el talento creativo de esta mujer.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hallazgos hizo la autora? En primer lugar, O'Shaughnessy estudi&oacute; Literatura en la Universidad de Oxford con JRR Tolkien, en tiempos en los que pocas mujeres lo lograban -el propio Orwell no obtuvo la recomendaci&oacute;n para asistir a esa casa de estudios- y que fue una activa sindicalista en su trabajo, seg&uacute;n informan medios brit&aacute;nicos.
    </p><p class="article-text">
        Eileen ejerci&oacute; como primera lectora, mecan&oacute;grafa, escritora, editora y educadora pol&iacute;tica de su marido, y seg&uacute;n la investigaci&oacute;n, fue especialmente importante en la gestaci&oacute;n de &ldquo;Rebeli&oacute;n en la granja&rdquo; y &ldquo;1984&rdquo;. Y no s&oacute;lo se ocup&oacute; del 100% del trabajo dom&eacute;stico, sino que mantuvo al escritor mientras este combat&iacute;a en la Guerra Civil espa&ntilde;ola y llev&oacute; a casa ricas historias de censura desde su trabajo en el Ministerio de Informaci&oacute;n durante ese conflicto.
    </p><p class="article-text">
        En 1934, dos antes de casarse con Orwell y quince antes de la aparici&oacute;n de &ldquo;1984&rdquo;, O'Shaughnessy public&oacute; en la revista Sunderland High School el poema &ldquo;End of the Century, 1984&rdquo;. Abrumada por las noticias que llegaban de los reg&iacute;menes totalitarios de Italia, Alemania y la extinta URRS, la joven fil&oacute;loga imaginaba en aquellos versos una fecha de esperanza en la que el mundo se despojar&aacute; al fin del ominoso y violento poder omn&iacute;modo.
    </p><p class="article-text">
        En un art&iacute;culo sobre Dickens recogido en sus &ldquo;Ensayos completos&rdquo;, Orwell elogia incondicionalmente al escritor y lo separa de su obra al mencionar el conocido maltrato al que el autor de &ldquo;Grandes esperanzas&rdquo; someti&oacute; a su mujer, Catherine Hogart. Lo mismo, sostiene Funder en su libro, se podr&iacute;a decir del escritor. Sus libros memorables trazan elocuentes advertencias sobre el poder y la tentaci&oacute;n de los totalitarismos, pero acaso por el marco de &eacute;poca hostil a la mayor&iacute;a de las mujeres, seg&uacute;n la ensayista fall&oacute; estrepitosamente en su vida sentimental, al obviar el papel jugado por su mujer a la que, por otra parte, fue infiel en numerosas ocasiones.
    </p><p class="article-text">
        En una de las primeras rese&ntilde;as sobre &ldquo;Wifedon&rdquo;, que se podr&iacute;a traducir como &ldquo;Esposada&rdquo;, la cr&iacute;tica Susan Bryndan reconoce en el peri&oacute;dico The Guardian que la biograf&iacute;a pone patas arriba el legado de Orwell. Solo lamenta &ldquo;la intromisi&oacute;n de las partes de ficci&oacute;n del libro, cierta descontextualizaci&oacute;n hist&oacute;rica que traslada al pasado las exigencias morales de nuestro presente y tal vez creerse demasiado a su protagonista, la inolvidable Eileen Blair&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otras descalificaciones del libro adjudicadas a Orwell, como la de &ldquo;depredador sexual&rdquo;, parecen m&aacute;s infundadas. Ya bi&oacute;grafos y ant&oacute;logos como Harvill Secker o Peter Davidson mostraron la tortuosa relaci&oacute;n del escritor con las mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        Tres meses antes de morir, en enero de 1950, y ya internado en el hospital del que nunca saldr&iacute;a, el escritor se cas&oacute; en segundas nupcias con otra mujer fascinante, Sonia Browner. La despu&eacute;s conocida como Sonia Orwell servir&iacute;a de modelo para el personaje de Julia en &ldquo;1984&rdquo; y ser&iacute;a la principal difusora de la obra del escritor tras su muerte.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/biografia-rescata-decisiva-esposa-george-orwell-tilda-escritor-depredador-sexual_1_10425931.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Aug 2023 16:04:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una biografía rescata a la decisiva esposa de George Orwell y tilda al escritor de "depredador sexual"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[George Orwell,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los herederos de Orwell dan luz verde a un "1984" femenino y feminista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/orwell-1984-libro-julia-feminista_1_8571071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9543d5ef-c7fe-4096-b3aa-c1749a6ec2b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los herederos de Orwell dan luz verde a un &quot;1984&quot; femenino y feminista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva versión del clásico orwelliano relatará la misma historia desde el punto de vista de Julia, la compañera de Winston Smith, que ya recibió el beneplácito de los sucesores.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Era un d&iacute;a luminoso y fr&iacute;o de abril y los relojes daban las trece&rdquo;. Es una de las frases iniciales m&aacute;s famosas de la literatura y ahora tambi&eacute;n el comienzo de una nueva versi&oacute;n de <em><strong>1984</strong></em><strong>, de George Orwell</strong>. Este nuevo proyecto acaba de recibir el benepl&aacute;cito de los herederos del escritor brit&aacute;nico y <strong>tendr&aacute; como rol principal a Julia, la contraparte femenina del protagonista primigenio, Winston Smith</strong>. Lo firmar&aacute; Sandra Newman, autora estadounidense pero muy vinculada con Reino Unido, <a href="https://www.theguardian.com/books/2021/dec/07/feminist-retelling-of-nineteen-eighty-four-approved-by-orwells-estate" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n adelant&oacute; </a><a href="https://www.theguardian.com/books/2021/dec/07/feminist-retelling-of-nineteen-eighty-four-approved-by-orwells-estate" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Guardian</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        La familia de George Orwell quer&iacute;a dar con alguien capaz de acometer esta renovaci&oacute;n del relato sin faltar a la memoria del original. Entonces apareci&oacute; Newman<span id="true"></span>. La editorial Granta Books adquiri&oacute; los derechos para Reino Unido y la Commonwealth, pero tambi&eacute;n EEUU confirm&oacute; que Mariner Books, el hist&oacute;rico sello de Orwell all&iacute;, publicar&aacute; la novela a partir del junio que viene. Ninguna editorial espa&ntilde;ola se ha interesado todav&iacute;a por ella. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Julia</em> se sit&uacute;a en el mismo escenario y cuenta los mismos eventos que <em>1984</em>, pero desde los ojos de la protagonista. &ldquo;Dos de las preguntas que quedan sin resolver en la novela de Orwell son qu&eacute; ve Julia en Winston y c&oacute;mo se ha abierto camino a trav&eacute;s de la jerarqu&iacute;a del partido.&nbsp;Sandra se ha metido en las profundidades del Gran Hermano de una manera completamente convincente y que es fiel al original, pero tambi&eacute;n ofrece una narrativa dram&aacute;ticamente distinta que lo complementa&rdquo;, expres&oacute; el albacea literario de <a href="https://www.orwellfoundation.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Fundaci&oacute;n Orwell</a>, Bill Hamilton. Seg&uacute;n esta plataforma, el propio hijo de Orwell, Richard Blair, ha consultado y aprobado el proyecto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Julia es mucho más intuitiva y realista que Winston. Ella comprende al Partido mejor que él y es más astuta en la forma de desafiar su doctrina</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La distop&iacute;a pol&iacute;tica que escribi&oacute; Orwell en 1949 ha sido reproducida de forma directa, o al menos ha inspirado obras m&aacute;s recientes del cine y de la literatura. El propio escritor se puso manos a la obra despu&eacute;s de una breve estancia en la Espa&ntilde;a de la Guerra Civil, donde qued&oacute; tocado por la violencia del bando sublevado y las atrocidades que vio entonces. Este mundo gris y asfixiante, as&iacute; como las pr&aacute;cticas m&aacute;s exacerbadas del fascismo y del comunismo, le sirvieron para crear el estado de Ocean&iacute;a, que integra lo que antes era Am&eacute;rica, las Islas Brit&aacute;nicas, el sur de &Aacute;frica, Nueva Zelanda y Australia. Tambi&eacute;n para dar forma al Gran Hermano, el ojo que todo lo ve y la encarnaci&oacute;n del sistema opresivo, y a los <em>proles</em>, la masa de s&uacute;bditos.
    </p><p class="article-text">
        Orwell presenta todo este entramado a trav&eacute;s de Winston Smith, un trabajador del Ministerio de la Verdad que se encarga de falsear la historia a fin de que coincida con el relato manipulador del Estado. Escribiendo su diario personal, Smith est&aacute; boicoteando al Partido, renunciando a su obediencia y arriesg&aacute;ndose a recibir un enorme castigo. Durante ese momento de &ldquo;despertar&rdquo; conoce a Julia, una compa&ntilde;era de trabajo de la que se enamora. Eso s&iacute;, despu&eacute;s de haber fantaseado con violarla y asesinarla. 
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;n es Julia?</h3><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n de escribir <em>Julia</em> es la de dotar al personaje de autonom&iacute;a, puesto que siempre ha sido vista desde los ojos de Winston y la mirada mis&oacute;gina de otra &eacute;poca. El mismo Orwell reconoce en <em>1984</em> que &ldquo;en cierto modo, era mucho m&aacute;s aguda que Winston y menos susceptible a la propaganda del Partido&rdquo;. &ldquo;Tambi&eacute;n despert&oacute; una especie de envidia en &eacute;l al decirle que, durante los Dos Minutos de Odio, su gran dificultad era no estallar en carcajadas.&nbsp;Pero solo cuestion&oacute; las ense&ntilde;anzas del Partido cuando de alguna forma alteraban su propia vida.&nbsp;A menudo estaba dispuesta a aceptar la mitolog&iacute;a oficial, porque la diferencia entre la verdad y la falsedad no le parec&iacute;a importante&rdquo;, escribi&oacute; el autor.
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                Dos Minutos de Odio, en 1984                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Julia es una mujer de 26 a&ntilde;os que trabaja en el Departamento de Ficci&oacute;n del Ministerio de la Verdad escribiendo novelas. La primera vez que aparece en <em>1984</em> lo hace durante una sesi&oacute;n de Dos Minutos de Odio, en la que los miembros del Partido &uacute;nico se re&uacute;nen frente a una pantalla que les muestra im&aacute;genes de sus enemigos, en especial del l&iacute;der de los disidentes, Emmanuel Goldstein. En ese momento llama la atenci&oacute;n de Winston Smith, que escribe con desd&eacute;n en su diario que las mujeres j&oacute;venes suelen ser las m&aacute;s fan&aacute;ticas, a la vez que alaba su belleza. Smith se imagina entonces viol&aacute;ndola y asesin&aacute;ndola. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, despu&eacute;s de varios encuentros m&aacute;s, ella le deja una nota declar&aacute;ndole su amor. Ambos comienzan ah&iacute; una historia prohibida de afectos y encuentros sexuales. &ldquo;Ella representa la humanidad que Winston no tiene: pura sexualidad, astucia y supervivencia&rdquo;, <a href="https://www.cliffsnotes.com/literature/n/1984/character-analysis/julia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escriben en la web especializada Cliff Notes</a>. &ldquo;Julia es mucho m&aacute;s intuitiva y realista que Winston. Ella comprende al Partido mejor que &eacute;l y es m&aacute;s astuta a la hora de desafiar su doctrina. Mientras que Winston est&aacute; emocionado por la posible ca&iacute;da del Partido, Julia siente que sus deseos son solo una fantas&iacute;a y se muestra ap&aacute;tica ante sus dogmas. Ella se ocupa de moverse por el Partido, a diferencia de Winston, que desea atacarlo desde dentro&rdquo;, contin&uacute;an.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Ella representa la humanidad que Winston no tiene: pura sexualidad, astucia y supervivencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Winston siente una verdadera antipat&iacute;a hacia las mujeres como resultado del adoctrinamiento del Partido y de sus estrictos c&oacute;digos sexuales&rdquo;. Mientras que ella usa el sexo para vengarse del Partido, lo que la Polic&iacute;a del Pensamiento castiga en mayor medida es el amor, ya que solo est&aacute; permitido manifestarlo por el Gran Hermano. Por eso ambos son detenidos en el momento m&aacute;s feliz de su relaci&oacute;n y son torturados durante meses en la Habitaci&oacute;n 101.&nbsp;Winston cede, traiciona a Julia y regresa a Ocean&iacute;a reeducado como un miembro ejemplar del Partido, donde descubre que ella tambi&eacute;n ha flaqueado ante las torturas. Ahora viven por y para el Gran Hermano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No ha conocido otro mundo y, hasta conocer a Winston, nunca imagin&oacute; uno.&nbsp;Es oportunista, no cree en nada y no le importa en absoluto la pol&iacute;tica.&nbsp;Rutinariamente rompe las reglas pero tambi&eacute;n colabora con el r&eacute;gimen cuando es necesario.&nbsp;Es una ciudadana ideal de Ocean&iacute;a&rdquo;. As&iacute; ha definido la editorial Granta a la <em>Julia</em> de Sandra Newman.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;n es Sandra Newman?&nbsp;</h3><p class="article-text">
        La autora elegida para la ocasi&oacute;n es Sandra Newman, una escritora de 56 a&ntilde;os nacida en Boston pero residente en Alemania, Rusia, Malasia y Reino Unido, donde se licenci&oacute; y estudi&oacute; un m&aacute;ster. Su primera novela, <em>Lo &uacute;nico bueno que alguien ha hecho en su vida</em>, fue nominada en 2002 al First Book Award que organiza<em> The Guardian</em>. En 2009 public&oacute; su libro <em>C&oacute;mo no escribir una novela</em>, <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-como-no-escribir-una-novela/39774" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &uacute;nico que lleg&oacute; a Espa&ntilde;a de la mano de Planeta</a>. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Juli</em>a se publicar&aacute; despu&eacute;s de junio porque antes Newman lanzar&aacute; con la misma editorial <em>The Men</em>, una distop&iacute;a donde todas las personas con cromosoma Y desaparecen del planeta. Granta sigue as&iacute; con sus revisiones feministas de historias cl&aacute;sicas: la primera fue <em>A Thousand Ships</em>, sobre la guerra de Troya; <em>The Girls</em>, una versi&oacute;n de la Iliada desde la perspectiva de Briseida; <em>Maggie O 'Hamnet</em>, sobre la esposa de Shakespeare; y <em>Los nombres de las mujeres de Jeet Thayin</em>, que cuenta la vida de 15 coet&aacute;neas a Jes&uacute;s. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/orwell-1984-libro-julia-feminista_1_8571071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Dec 2021 18:31:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los herederos de Orwell dan luz verde a un "1984" femenino y feminista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,George Orwell]]></media:keywords>
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