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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Max Verstappen]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/max-verstappen/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Max Verstappen]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Lo que hay de Verstappen en Colapinto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autos-transporte-y-movilidad/hay-verstappen-colapinto_129_11825608.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af1e4ad2-3180-4645-b50d-ea7a7c151540_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que hay de Verstappen en Colapinto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un análisis pormenorizado del estilo de manejo del piloto argentino, que comparte muchas características con el del neerlandés.</p></div><p class="article-text">
        Una sorpresa: no vamos a hablar de <strong>Franco Colapinto</strong> en 2025. Las especulaciones agotan y cualquier giro de tuerca en la cuesti&oacute;n nunca tiene el suficiente asidero.
    </p><p class="article-text">
        Otra sorpresa: vamos a reflexionar sobre el presente del argentino, no sobre el futuro. Vamos a mirar un poco m&aacute;s all&aacute; de los resultados, <strong>para ver qu&eacute; clase de piloto es Colapinto. C&oacute;mo maneja, en qu&eacute; estilos se referencia.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El carnet del piloto de Pilar ven&iacute;a&nbsp;muy bien desde su debut&nbsp;(12&ordm; en Monza, 8&ordm; en Baku, 11&ordm; en Singapur, 12&ordm; en Austin), empeor&oacute; en M&eacute;xico (m&aacute;s en el rendimiento puro, qued&aacute;ndose en Q1, que en el 11&ordm; puesto final) y sufri&oacute;&nbsp;<strong>su m&aacute;s crudo fin de semana en Brasil</strong>, con las pi&ntilde;as de&nbsp;<em>qualy</em>&nbsp;y carrera. Sin embargo, esas seis carreras nos dieron indicios sobre su estilo conductivo. Estamos yendo m&aacute;s all&aacute; de las generalidades, de lo que lo que se puede ver a grandes rasgos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Piloto r&aacute;pido y combativo?<strong> </strong>OK, desde ya. &iquest;Un piloto que mejora en carrera lo que ha producido en la clasificaci&oacute;n? S&iacute;, aunque eso es normal en aquellos que est&aacute;n dando sus primeros pasos, y no tienen el <em>feeling</em> completo del auto como para arriesgarlo todo en una vuelta. En carrera, con otro ritmo (siempre varios segundos m&aacute;s lento que en la <em>qualy</em>) se sienten un poco m&aacute;s c&oacute;modos. Pero, <strong>&iquest;qu&eacute; tipo de auto de gusta conducir?</strong> <strong>&iquest;Qu&eacute; puesta a punto le cae mejor? </strong>&iquest;Prefiere conducir emparentado con el estilo de un <strong>Max Verstappen</strong>&nbsp;o&nbsp;un <strong>Charles Leclerc</strong>, o m&aacute;s bien con el otro, con el de&nbsp;<strong>Carlos Sainz</strong>&nbsp;o el que en su momento era&nbsp;<strong>Sebastian Vettel</strong>? La diferencia no es para nada sutil.
    </p><p class="article-text">
        Muchos fan&aacute;ticos han se&ntilde;alado&nbsp;su aversi&oacute;n&nbsp;a que, eventualmente,&nbsp;<strong>Colapinto pudiera ser compa&ntilde;ero de Verstappen en RedBull</strong>, dada la posibilidad de que la comparaci&oacute;n directa con el campe&oacute;n mundial pudiera&nbsp;serle tan desfavorable&nbsp;como para arruinar su carrera. Pero lo que vemos es que, de manera incipiente y dentro de los l&iacute;mites que marca el equipo Williams,&nbsp;el chico de Pilar<strong> es un piloto que prefiere los autos puestos a punto como los prefiere el neerland&eacute;s campe&oacute;n del mundo. </strong>Un estilo&nbsp;<strong>sobrevirante</strong>, que prefiere<strong>&nbsp;un tren delantero bien firme</strong>, que es capaz de&nbsp;<strong>lidiar con la cola del coche un poco suelta</strong>, que use tanto el acelerador como el volante para lograr la rotaci&oacute;n del auto, aunque eso signifique m&aacute;s riesgos: la reciente pi&ntilde;a del GP de Sao Paulo pudo deberse a ello.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Franco durante las prácticas libres en Brasil: su estilo de manejo tiende a la ida de cola."
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            <span class="title">
                Franco durante las prácticas libres en Brasil: su estilo de manejo tiende a la ida de cola.                            </span>
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        Colapinto prefiere m&aacute;s carga en el spoiler delantero, de manera que&nbsp;el coche se afirme sobre la trompa en la fase de ingreso a las curvas&nbsp;y la cola, m&aacute;s suelta,&nbsp;colabore con la rotaci&oacute;n del auto, lo que permite doblar sin tanto&nbsp;<em>input</em>&nbsp;de volante (a la inversa de lo que hacen pilotos como Sainz,&nbsp;<strong>Sergio P&eacute;rez</strong>&nbsp;o hac&iacute;an Vettel o&nbsp;<strong>Nico Rosberg</strong>), controlando los excesos con un <em>blip</em> o dos de acelerador. 
    </p><p class="article-text">
        Con esa visi&oacute;n coincide el colega&nbsp;Orlando R&iacute;os, que actualmente cubre la actividad de la F-1 para un cotidiano de gran circulaci&oacute;n en la Argentina, y que tambi&eacute;n es <em>coach</em> de pilotos: <em>&ldquo;Siempre reclama un poco m&aacute;s de agarre en el tren delantero, para que el auto haga ese efecto&rdquo;</em>, indica. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es muy claro que Colapinto es un piloto de estilo sobrevirante, al que le gustan las curvas de largo recorrido, en las que puede disponer de una entrada ligeramente más abierta para disponer antes de la potencia con la que controlar y balancear el auto.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Peter Windsor</span>
                                        <span>—</span> Ex ingeniero de Willams
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En ese sentido,&nbsp;las caracter&iacute;sticas t&eacute;cnicas del coche que conduce Colapinto, el Williams Fw46, con&nbsp;menos <em>downforce</em> (&ldquo;efecto suelo&rdquo;)&nbsp;en general que el promedio sobre el tren trasero &ndash;aunque bien balanceado&ndash;,&nbsp;favorecen su estilo. Eso tambi&eacute;n podr&iacute;a explicar&nbsp;el porqu&eacute; de tantos resultados&nbsp;aceptables en el arranque de su campa&ntilde;a en F-1.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Es muy claro que Colapinto es un piloto de estilo sobrevirante, al que le gustan las curvas de largo recorrido, en las que puede disponer de una entrada ligeramente m&aacute;s abierta</em>&nbsp;(que lo normal)&nbsp;<em>para disponer antes de la potencia con la que controlar y balancear el auto&rdquo;</em>, analiz&oacute; recientemente el ingl&eacute;s&nbsp;<strong>Peter Windsor</strong>, ex integrante de Williams, que fuera amigo de&nbsp;<strong>Carlos Reutemann</strong>&nbsp;y que calibra con pericia los estilos conductivos.
    </p><p class="article-text">
        El accidente de<strong>&nbsp;Interlagos</strong> se produjo al salir de la curva 13; esa es la posterior a Juncao, la del ingreso al sector m&aacute;s veloz de la pista, en la que se puede lograr una r&aacute;pida rotaci&oacute;n para apuntar la trompa lo antes posible en el trazado. La curva 13 es mucho m&aacute;s suave, pero las im&aacute;genes de la c&aacute;mara <em>onboard</em> sugieren que<strong>&nbsp;el despiste sobrevino luego de que el auto girara en torno a la trompa: la cola se movi&oacute; en exceso y pudo haber generado el descontrol que acab&oacute; en golpe</strong>. Windsor sugiere que, en ese exceso,&nbsp;el Williams toc&oacute; una de las l&iacute;neas blancas que delimitan la pista, de muy distinto agarre bajo la lluvia respecto al asfalto, y que eso provoc&oacute; el despiste. Muchos fan&aacute;ticos insistieron luego, tras sufrir el accidente a trav&eacute;s de las pantallas de TV, en que el coche precisaba cubiertas&nbsp;<em><strong>Full Wet </strong></em>(para lluvia pesada), las que Colapinto reclamaba y&nbsp;<strong>Williams se neg&oacute; a colocarle</strong>&nbsp;en la segunda parada. 
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                Colapinto inmediatamente después de su aparatoso accidente bajo la lluvia de Interlagos.                            </span>
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        Lo cierto es que la F-1 acepta hoy, en general, que las<em><strong>&nbsp;</strong></em><em>Full Wet</em>&nbsp;son&nbsp;malas cubiertas&nbsp;(<em>&ldquo;los pilotos preferimos una bandera roja antes que poner Full Wet porque son muy malas&rdquo;</em>, acept&oacute; Oscar Piastri tras Interlagos), Pirelli lo admite (<em>&ldquo;estamos completamente al tanto de que necesitamos es mejorar la performance de las Full Wets&rdquo;</em>&nbsp;&ndash;se&ntilde;al&oacute; su responsable, Mario Isola, en Interlagos&ndash; &ldquo;<em>El a&ntilde;o que viene tendremos una nueva cubierta con algunas ligeras modificaciones&rdquo;</em>) y, por lo tanto,&nbsp;<strong>habr&iacute;a que revisar el mito urbano</strong>&nbsp;de que Williams se equivoc&oacute; al negarle al argentino esa opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica herramienta v&aacute;lida con que los analistas estudian&nbsp;el verdadero rendimiento de un piloto&nbsp;es&nbsp;la comparaci&oacute;n directa de los tiempos de clasificaci&oacute;n (los m&aacute;s r&aacute;pidos de cualquier fin de semana, cuando se supone que los pilotos lo entregan todo en una vuelta), lo que representa las batallas internas de los equipos, y hacer luego las correlaciones necesarias. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, se puede medir el grado de competencia entre Colapinto y su&nbsp;compa&ntilde;ero&nbsp;<strong>Alex Albon</strong>&nbsp;y luego compararlo con la competencia que mantuvieron&nbsp;Verstappen y Albon en 2019, cuando ambos compartieron el equipo&nbsp;RedBull&nbsp;durante nueve carreras. Si hab&iacute;a&nbsp;tres d&eacute;cimas de segundo promedio&nbsp;entre el neerland&eacute;s y el tailand&eacute;s, y otras&nbsp;dos a tres d&eacute;cimas&nbsp;entre Albon y el argentino, y teniendo en cuenta el progreso conductivo de Albon de 2019,&nbsp;<strong>no es descabellado pensar que puede haber apenas medio segundo entre Max y Franco a cara de perro</strong>. En su mejor momento, cuando ganaba carreras, <strong>Sergio P&eacute;rez estaba a</strong>&nbsp;<strong>tres d&eacute;cimas</strong>&nbsp;del campe&oacute;n; hoy, en su momento m&aacute;s bajo, oscila entre&nbsp;siete u ocho d&eacute;cimas promedio.
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                Colapinto en su debut en Monza, donde demostró una rápida adaptación al Willams FW46..                            </span>
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        Con una ventaja: el estilo de Checo&nbsp;es el opuesto&nbsp;al de Max. RedBull piensa el concepto de sus autos en funci&oacute;n de su piloto m&aacute;s veloz, con lo cual&nbsp;<strong>las caracter&iacute;sticas del auto actual son m&aacute;s sobrevirantes que subvirantes</strong>. Eso supone que el mexicano necesita readaptar su estilo a un coche que se comporta de una manera que no le es la ideal,&nbsp;<strong>lo que no tendr&iacute;a que ocurrir en el caso del argentino. </strong>En cualquier caso, la eventualidad no asusta:&nbsp;<em>&ldquo;Franco est&aacute; listo para cualquier cosa y no tendr&iacute;a problemas&rdquo;</em>, se&ntilde;al&oacute; la semana pasada su representante&nbsp;<strong>Mar&iacute;a Catarineu</strong>.&nbsp;<em>&ldquo;Verstappen no da ning&uacute;n miedo&rdquo;. </em>Es la misma que dijo que <em>&ldquo;de 1 a 10, las chances de Franco de estar en la F&oacute;rmula 1 de 2025 son 20&hellip;&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>PV</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Vignone]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autos-transporte-y-movilidad/hay-verstappen-colapinto_129_11825608.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Nov 2024 04:54:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que hay de Verstappen en Colapinto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fórmula 1,Colapinto,Franco Colapinto,Max Verstappen]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Fangio a Verstappen: un trompetista de jazz, una maldición familiar y 53 años de demora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autos-transporte-y-movilidad/fangio-verstappen-trompetista-jazz-maldicion-familiar-53-anos-demora_129_11569792.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c5e5290-983b-431a-85b8-2404297b6747_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Fangio a Verstappen: un trompetista de jazz, una maldición familiar y 53 años de demora"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un intrincado hilo que conecta personajes, equipos y carreras, recorriendo toda la historia de la Fórmula 1, desde la primera carrera en 1950 en Silverstone, hasta el último Gran Premio disputado en Bélgica hace una semana.</p></div><p class="article-text">
        Para empezar a leer esta historia, es ideal escuchar unos compases del enlace que aparece a continuaci&oacute;n: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=RN0bhQkHBL0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.youtube.com/watch?v=RN0bhQkHBL0</a>. <strong>La grabaci&oacute;n tiene 83 a&ntilde;os</strong>. Otra que vinilo: disco de pasta. Es una banda de jazz. Se llaman&nbsp;<em>&ldquo;The Clay Pigeons&rdquo;</em>, que puede traducirse como&nbsp;<em>&ldquo;Los Se&ntilde;uelos&rdquo;</em>. Su l&iacute;der es el trompetista al que se escucha en el arranque. Se llamaba&nbsp;<strong>Octave John&nbsp;</strong><em><strong>"Johnny"</strong></em><strong>&nbsp;Claes</strong>. Era producto de una mezcla de nacionalidades y sentimientos. Su padre&nbsp;era un empresario belga que hab&iacute;a huido de su pa&iacute;s cuando estall&oacute; la Primera Guerra Mundial, se mud&oacute; a Inglaterra, se cas&oacute; con una escocesa y tuvieron a su hijo en Fulham, un suburbio londinense, en 1916.
    </p><p class="article-text">
        Johnny hizo carrera con la m&uacute;sica. Inclusive, los <em>Clay Pigeons</em> llegaron a grabar un disco y aparecieron en pel&iacute;culas de la &eacute;poca. As&iacute; transcurri&oacute; para &eacute;l la Segunda Guerra Mundial. Al cabo del conflicto, regres&oacute; a B&eacute;lgica y&nbsp;se hizo cargo de un garaje&nbsp;propiedad de su padre en Bruselas. No se sabe muy bien c&oacute;mo, pero Johnny apareci&oacute; en el&nbsp;GP de Francia de 1947, en Lyon. Solo hab&iacute;an pasado dos a&ntilde;os del armisticio, pero <strong>los coches de la m&aacute;xima categor&iacute;a ya se pod&iacute;an llamar </strong><em><strong>F&oacute;rmula 1</strong></em>. Acaso porque hablaba franc&eacute;s y pod&iacute;a ser int&eacute;rprete de los pilotos ingleses en esa carrera&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Como fuera, al trompetista <strong>le pic&oacute; el bicho de la velocidad</strong>. Se volvi&oacute; piloto de autom&oacute;viles de carrera, de la m&aacute;s sencilla manera:&nbsp;compr&aacute;ndose los autos&nbsp;y present&aacute;ndose en cada competencia que lo admitiera, cobrando el derecho de partida (como se estilaba entonces) para afrontar los gastos. Finalmente, Johnny Claes, el trompetista, adquiri&oacute; un venerable&nbsp;<strong>Talbot Lago T26</strong>. Y cuando el&nbsp;<strong>Campeonato Mundial de Conductores</strong>, a disputarse con veh&iacute;culos de F&oacute;rmula 1, se anunci&oacute; para 1950, se propuso participar en &eacute;l.&nbsp;El Talbot fue llevado al garaje de Bruselas y pintado de amarillo, el color de B&eacute;lgica en las carreras. Para que atendiera el auto, <strong>Claes contrat&oacute; a un mec&aacute;nico italiano llamado Roberto</strong>.
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                Johnny Claes y su mecánico Roberto en Silverstone, 1950.                            </span>
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        aEn Italia, durante el comienzo de la d&eacute;cada de 1920,&nbsp;<strong>Fiat</strong>&nbsp;hab&iacute;a participado en las competencias de Grand Prix, pero una serie de hechos tr&aacute;gicos la alej&oacute; de las pistas (volver&iacute;a a fines de la d&eacute;cada de 1960, solo que como accionista de otra marca italiana m&aacute;s famosa todav&iacute;a&hellip;), de manera que el af&aacute;n deportivo se mud&oacute; de Tur&iacute;n a Milan: fue <strong>Alfa</strong>&nbsp;<strong>Romeo</strong>&nbsp;la marca que defendi&oacute; el color rojo desde 1924 en adelante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Roberto hab&iacute;a sido mec&aacute;nico de la casa milanesa, trabajando en el departamento experimental, hasta que la marca se retir&oacute; de manera oficial y cedi&oacute; sus coches y su participaci&oacute;n (hoy se dir&iacute;a que &ldquo;terceriz&oacute; el esfuerzo&rdquo;) en un equipo creado en 1929: la <strong>Scuderia Ferrari</strong>. &iquest;Trabaj&oacute; <strong>Roberto</strong> para&nbsp;<strong>Enzo Ferrari</strong>, en los a&ntilde;os en los que&nbsp;<strong>Tazio Nuvolari</strong>&nbsp;era la estrella peninsular en Europa?
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un fin de semana de locos</strong></h2><p class="article-text">
        Vuelta a 1950. <strong>Roberto</strong> ten&iacute;a dos hijos, nacidos en Mil&aacute;n, como &eacute;l: <strong>Luciano</strong> (1934) y <strong>Mauro</strong> (1937). Al poco tiempo de instalarse en la capital belga, su familia se mud&oacute; con &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Johnny Claes, el trompetista, fue uno de los 21 pilotos que tomaron parte del&nbsp;<strong>Gran Premio de Europa y de Gran Breta&ntilde;a</strong>, el s&aacute;bado 13 de mayo de 1950, en Silverstone. Era la primera prueba v&aacute;lida para el flamante Campeonato Mundial de Conductores, disputado con coches de F&oacute;rmula 1.&nbsp;Una carrera dominada de principio a fin por el equipo Alfa Romeo, con&nbsp;Giuseppe Farina&nbsp;y&nbsp;<strong>Juan Manuel Fangio</strong>; el argentino cometer&iacute;a en esa prueba un error &ndash;muy infrecuente&ndash; que le quit&oacute; la posibilidad de pelear el triunfo.
    </p><p class="article-text">
        Claes, que era <strong>un piloto discreto por razones obvias</strong>, se ubic&oacute; 21&deg; y &uacute;ltimo para largar, en la sexta fila de partida: aquella prueba se lanz&oacute; con una formaci&oacute;n 4-3-4-3-4-3. Se clasific&oacute; <strong>und&eacute;cimo, y &uacute;ltimo</strong> (aunque en pista hubo un coche que lleg&oacute; m&aacute;s atr&aacute;s, conducido por el local Joe Kelly, aunque con menos vueltas y no fue oficialmente clasificado),&nbsp;<strong>6 vueltas por detr&aacute;s del ganador Farina</strong>, que complet&oacute; 70 giros a casi 147 km/h de promedio. En la grilla de partida de ese Grand Prix no se registr&oacute; la presencia de ning&uacute;n coche construido por Ferrari.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        (<em>De manera que esa historia de que Ferrari estuvo desde siempre en el Mundial de F-1&nbsp;</em><em><strong>simplemente no es precisa</strong></em><em>. La versi&oacute;n semioficial cuenta que&nbsp;</em><em><strong>Il Commendatore</strong></em><em>&nbsp;nunca estuvo de acuerdo con el monto que los organizadores quer&iacute;an pagarle por la presencia de sus coches de 4,5 litros. Lo cierto es que&nbsp;</em><em><strong>Ferrari prefer&iacute;a no perder una vez m&aacute;s&nbsp;</strong></em><em>con los Alfa Romeo 158, a los que no hab&iacute;a podido derrotar jam&aacute;s</em>).
    </p><p class="article-text">
        Una vez terminada la carrera, Claes cruz&oacute; el Canal de la Mancha porque al d&iacute;a siguiente, el domingo 14 de mayo, ten&iacute;a una cita de honor: el <strong>Grand Prix de Mons</strong>, una ciudad del siglo XII, cerca de la frontera con Francia, reservado a coches de F&oacute;rmula 2, en un circuito callejero. Y all&iacute;, en Mons, esperaba el equipo Ferrari completo, con sus modelos 166 F2 de dos litros, imbatibles en esa categor&iacute;a, con sus pilotos&nbsp;<strong>Alberto Ascari</strong>, Luigi Villoresi y Franco Cortese.
    </p><p class="article-text">
        Claes corr&iacute;a un coche del peque&ntilde;o equipo ingl&eacute;s H.W.M., que ten&iacute;a como jefe de mec&aacute;nicos a un polaco que hab&iacute;a abandonado su pa&iacute;s a poco de la invasi&oacute;n nazi en 1939, refugi&aacute;ndose en Inglaterra, del mismo modo que el padre de Claes. De apellido original impronunciable, se hac&iacute;a llamar&nbsp;<strong>Alf Francis</strong>. Y el primer piloto de la escuadra era un inglesito en ascenso, cuyo padre era dentista, y alguna vez hab&iacute;a corrido las 500 Millas de Indian&aacute;polis. Se llamaba&nbsp;<strong>Stirling Moss</strong>.
    </p><p class="article-text">
        (<em>Ocho a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 1958, Moss como piloto y Francis como mec&aacute;nico acudieron a Buenos Aires liderando la m&iacute;nima escuadra que logr&oacute; la primera victoria de un auto con motor trasero, un Cooper-Climax, en el Mundial de Conductores. Faltaba mucho a&uacute;n para que pudieran derrotar al equipo Ferrari, como ocurri&oacute; en la pista porte&ntilde;a: por el momento era dos semidesconocidos en el mundo del automovilismo</em>).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se dijo que Mons hab&iacute;a pagado a Ferrari m&aacute;s dinero del que pod&iacute;a pagar Silverstone. Parece poco probable. En Mons, el equipo de Maranello acariciaba <strong>la casi certeza del triunfo aplastante</strong>; en Silverstone, la derrota humillante era m&aacute;s que una probabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Francis estaba perplejo el s&aacute;bado 13, mientras Claes corr&iacute;a en Silverstone y las pruebas se desarrollaban en la ciudad belga. Los H.W.M. rateaban inexorablemente. Esos motores viv&iacute;an con las buj&iacute;as empastadas. Una consulta con su colega del equipo&nbsp;<strong>Gordini</strong> &ndash;la otra escuadra poderosa de la F-2&ndash;, le dio una clave: cambi&oacute; el aceite mineral que usaban sus autos por uno vegetal, similar a los que se utilizan en las cocinas&hellip; y solucion&oacute; el problema.&nbsp;Claes tuvo que largar el GP desde el fondo, como en Silverstone, pero porque no hab&iacute;a marcado tiempos en la jornada anterior. Y a la hora de partir, no apret&oacute; con firmeza el bot&oacute;n de encendido&hellip; &iexcl;y su H.W.M. no arranc&oacute;!<strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hasta que Francis se dio cuenta de la&nbsp;<em>gaffe</em>, hab&iacute;an pasado 35 segundos. El trompetista parti&oacute; al fin, recuper&oacute; la distancia y, al cabo de los casi 80 minutos de carrera arrib&oacute; sexto, detr&aacute;s de las Ferrari de Ascari, Villoresi y Cortese y de los Gordini de Maurice Trintignant y Aldo Gordini, a una vuelta del vencedor, pero delante de Moss y de John Heath, el due&ntilde;o de H.W.M.
    </p><p class="article-text">
        El trompetista corri&oacute; todo el Mundial de 1950,&nbsp;<strong>asistido por su mec&aacute;nico Roberto</strong>. Nunca sum&oacute; un m&iacute;sero punto. Pero al grupo de trabajo empez&oacute; a sumarse <strong>Luciano</strong>, el hijo mayor del mec&aacute;nico, y Claes comenz&oacute; a tratarlo como a un hermano menor. A medida que hac&iacute;a conexiones en las carreras, le abri&oacute; puertas al muchacho, que primero quiso ser mec&aacute;nico como su padre y luego piloto como su mentor.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pistas y tambi&eacute;n rutas</strong></h2><p class="article-text">
        Al a&ntilde;o siguiente, Claes, que como piloto de Grand Prix era un gran trompetista, mostr&oacute; que exist&iacute;a un nivel en el que pod&iacute;a disfrutar de un relativo &eacute;xito. Se anot&oacute; en la marat&oacute;n&nbsp;<strong>Lieja-Roma-Lieja</strong>, una especie de rally que supon&iacute;a conducir m&aacute;s de dos d&iacute;as seguidos sin parar.&nbsp;Gan&oacute; esa prueba conduciendo un Jaguar XK120. Su acompa&ntilde;ante fue un periodista, uno de los mayores especialistas belgas en automovilismo. Se llamaba&nbsp;<strong>Pascal Ickx</strong>, y ten&iacute;a un hijo de seis a&ntilde;os, Jacques Bernard, m&aacute;s conocido como&nbsp;<em>Jacky</em>&hellip;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Claes quedó azorado. ¿Cómo era posible? A Fangio le bastaron cuatro palabras para explicarlo: “Más acelerador, menos freno”.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Luciano y Mauro respiraban ambiente de carrera, mientras Claes segu&iacute;a compitiendo tanto en F&oacute;rmula 1 como en otras categor&iacute;as. Para el Gran Premio de B&eacute;lgica de 1953 consigui&oacute; un Maserati del equipo oficial que lideraban Fangio y&nbsp;<strong>Froil&aacute;n Gonz&aacute;lez</strong>. Pintado de amarillo, claro. Fangio marc&oacute; la pole en el viejo trazado de Spa-Francorchamps: 4m30s. Claes qued&oacute; d&eacute;cimo, pero solo pudo se&ntilde;alar 4m50s.&nbsp;&iexcl;Veinte segundos m&aacute;s lento!&nbsp;&iquest;Qu&eacute; le pasaba a su auto? Le pidi&oacute; al argentino si pod&iacute;a prob&aacute;rselo informalmente: en aquella &eacute;poca cualquiera pod&iacute;a conducir el auto de cualquiera, b&aacute;sicamente. Fangio cumpli&oacute; el deseo y se&ntilde;al&oacute; un tiempo&nbsp;parecido al alcanzado con su propia m&aacute;quina. Claes qued&oacute; azorado.&nbsp;&iquest;C&oacute;mo era posible?<strong> </strong>A Fangio le bastaron cuatro palabras para explicarlo:&nbsp;<em><strong>&ldquo;M&aacute;s acelerador, menos freno&rdquo;.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        En el GP, el motor del coche del balcarce&ntilde;o se descompuso y el piloto se detuvo en los boxes: pararon a Claes para que se subiera a ese auto. Regres&oacute; a la pista en el octavo lugar, escal&oacute; hasta el tercer lugar.&nbsp;<strong>Hubiesen sido los primeros (y &uacute;nicos) puntos de Claes en el Mundial.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Maserati nunca apareci&oacute; para recibir la bandera&nbsp;a cuadros.&nbsp;La direcci&oacute;n se rompi&oacute; en la vibrante curva de Stavelot y&nbsp;el coche acab&oacute; en una zanja, felizmente sin consecuencias para el piloto. El tercer lugar qued&oacute; finalmente en manos de&nbsp;<strong>Onofre Marim&oacute;n</strong>, el tercer argentino de Maserati. Claes se consol&oacute; muy f&aacute;cilmente: con un&nbsp;<strong>Lancia Aurelia B20</strong>&nbsp;repiti&oacute; victoria en la Lieja-Roma-Lieja y, por cuarto a&ntilde;o consecutivo, fue coronado campe&oacute;n de B&eacute;lgica de automovilismo.
    </p><p class="article-text">
        El belga no consigui&oacute; coche para el GP de su pa&iacute;s en 1954, as&iacute; que&nbsp;su tarea fue, exclusivamente, llevar a Fangio de su hotel a la pista y regresarlo durante todo el fin de semana, conduciendo ese Lancia Aurelia, un coche que al argentino le encantaba. Su salud estaba en peligro:&nbsp;le hab&iacute;an diagnosticado tuberculosis. Pero no se rend&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En 1955 volvi&oacute; a correr la Lieja-Roma-Lieja. Esta vez llev&oacute; de compa&ntilde;ero a su joven protegido. Por momentos estaba tan d&eacute;bil a causa de su enfermedad, que Luciano manej&oacute; buena parte del recorrido. Llegaron terceros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poco antes de cumplir 40 a&ntilde;os, en febrero de 1956,&nbsp;<strong>el trompetista dej&oacute; de existir</strong>. Hab&iacute;a competido en 19 Grands Prix por el Mundial de conductores. Sin sumar un solo punto.&nbsp;<strong>Pero su actuaci&oacute;n tendr&iacute;a efecto muchas d&eacute;cadas m&aacute;s tarde&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Afincado definitivamente en B&eacute;lgica, el hijo mayor de <strong>Roberto</strong> &ndash;el mec&aacute;nico que hab&iacute;a trabajado tantos a&ntilde;os para Johnny Claes&ndash; adopt&oacute; no solo la nacionalidad de su empleador, sino que tambi&eacute;n afrances&oacute; su nombre: cambi&oacute; el&nbsp;<em>Luciano</em>&nbsp;por el&nbsp;<em>Lucien</em>. Lucien<strong> Bianchi</strong>, porque tal era el apellido de su padre.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Lucien Bianchi llegar&iacute;a muy lejos</strong></h2><p class="article-text">
        Al a&ntilde;o siguiente de la muerte de Claes, Lucien gan&oacute; su clase en las&nbsp;<strong>24 Horas de Le Mans</strong>. Conquist&oacute; el&nbsp;Tour Auto de Francia, con una Ferrari. Debut&oacute; en F&oacute;rmula 1 en 1960, con un sexto puesto en el GP de su pa&iacute;s adoptivo. Ir&oacute;nico:&nbsp;lo que Claes no hab&iacute;a conseguido en 23 Grandes Premios, su disc&iacute;pulo lo logr&oacute; en la primera carrera&hellip;
    </p><p class="article-text">
        En 1961, la Lieja-Roma-Lieja se transform&oacute; en la Lieja-Sof&iacute;a-Lieja. El primer vencedor de esta nueva etapa fue Lucien Bianchi. (<em>En 1964, cuando ya no pudo correrse por caminos abiertos, la Marat&oacute;n de la Ruta se transform&oacute; en una competencia en circuito cerrado: las 84 Horas de Nurburgring, cuya edici&oacute;n 1969 result&oacute; tan trascendente para</em> <em>la afici&oacute;n argentina por el &eacute;xito de los Torino</em>).
    </p><p class="article-text">
        Como piloto de autos sport, Lucien conquist&oacute; las&nbsp;<strong>12 Horas de Sebring</strong>&nbsp;en 1962 y otra vez el Tour Auto de France en 1964. Se coron&oacute; campe&oacute;n belga de rallies en 1963. Su hermano <strong>Mauro</strong> tambi&eacute;n quer&iacute;a ser piloto. No estaba tan entusiasmado con B&eacute;lgica, como su hermano, y a comienzos de los a&ntilde;os 1960 regres&oacute; a Mil&aacute;n. All&iacute; se transform&oacute; en piloto de la escuadra del austr&iacute;aco&nbsp;<strong>Karl Abarth</strong>&nbsp;y domin&oacute; el panorama de los autos de Gran Turismo de baja cilindrada en 1962 y 1963.&nbsp;Cuando se le acab&oacute; el contrato, cruz&oacute; una vez m&aacute;s la frontera y se instal&oacute; en&nbsp;<strong>Dieppe</strong>, una ciudad costera en el Canal de la Mancha, en Francia. Ya estaba casado y ten&iacute;a un hijo, Philippe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Dieppe ten&iacute;a su sede <strong>Alpine</strong>, el peque&ntilde;o atelier fundado por el entusiasta&nbsp;<strong>Jean-Redel&eacute;</strong>, que constru&iacute;a peque&ntilde;os coches sport de baja cilindrada para competir en Le Mans, y tambi&eacute;n monopostos de F&oacute;rmula 3, con cierto apoyo de <strong>Renault</strong>. Su primera tarea fue testear la <em>berlinetta</em> A110, que tan popular se har&iacute;a luego (y hoy es un veh&iacute;culo de culto). El coche no ten&iacute;a estabilidad en l&iacute;nea recta.&nbsp;<em>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; piensan hacer?&rdquo;</em>, les pregunt&oacute; a los ingenieros de Alpine.&nbsp;<em>&ldquo;No tenemos ni idea&rdquo;</em>, le respondieron.
    </p><p class="article-text">
        En 1965, Alpine le confi&oacute; un prototipo M65 para correr los&nbsp;500 Kil&oacute;metros de Nurburgring. Mauro eligi&oacute; a su hermano mayor para complementarlo al volante. Fue la &uacute;nica vez que<em>&nbsp;</em><em><strong>I Fratelli Bianchi</strong></em>&nbsp;ganaron juntos una competencia. 
    </p><p class="article-text">
        Vencedor tambi&eacute;n en F&oacute;rmula 3, con el Alpine A270, Mauro vino a la Argentina en enero de 1966 a disputar la&nbsp;temporada internacional<strong>&nbsp;</strong>de la categor&iacute;a. Fue tercero en la prueba del Parque Independencia de Rosario, tras haber ganado su serie, y quinto en la carrera final, en el circuito callejero del Golf Club de Mar del Plata.&nbsp;Tuvo dos coequipers: un franc&eacute;s,&nbsp;<strong>Henri Grandsire</strong>, que se har&iacute;a famoso por interpretar en la pantalla chica a un famos&iacute;simo personaje de historieta,&nbsp;<em>Michel Vaillant</em>, la creaci&oacute;n de Jean Graton y un argentino,&nbsp;el inefable <strong>Carlos Alberto Pairetti</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1967, ambos hermanos Bianchi corrieron las 24 Horas de Le Mans: Lucien, con un&nbsp;Ford MkIV&nbsp;similar al vencedor, en pareja con&nbsp;<strong>Mario Andretti</strong>, que lo estrell&oacute; en la 13&deg; hora, cuando iban segundos, detr&aacute;s de los eventuales ganadores&nbsp;<strong>Dan Gurney</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>A.J.Foyt</strong>. M&aacute;s modesto, el&nbsp;Alpine A210 con un motor de apenas 1,6 litros, fue llevado por Mauro al 13&deg; puesto final, en compa&ntilde;&iacute;a de Jean Vinatier.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un Alpine m&aacute;s de medio siglo adelantado</strong></h2><p class="article-text">
        Mientras tanto, en Dieppe, Alpine constru&iacute;a en secreto un coche de F&oacute;rmula 1, el&nbsp;<strong>A350</strong>, con unas novedosas suspensiones pensadas para que no tuviera rolido en las curvas. El tester era Mauro, pero el punto d&eacute;bil era el motor&nbsp;<strong>Gordini V8</strong>&nbsp;de tres litros, que no superaba los 300 HP de potencia. El&nbsp;<strong>Cosworth V8</strong>, lanzado ese a&ntilde;o, llegaba a los 400 HP. (Recordemos que Gordini era el mismo que hab&iacute;a asistido a Johnny Claes en Mons, en 1950).
    </p><p class="article-text">
        En 1968 cambiar&iacute;a radicalmente la historia de ambos hermanos.&nbsp;Lucien fue contratado por el desfalleciente equipo<strong>&nbsp;Cooper&nbsp;</strong>de F&oacute;rmula 1 para hacer toda la gira europea del Mundial. En mayo, disput&oacute; el&nbsp;<strong>Gran Premio de M&oacute;naco</strong>: era la primera vez que tal carrera se disputaba a 80 giros en lugar de las 100, que eran lo habitual desde 1929.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o antes, el esfuerzo hab&iacute;a resultado tan brutal para el italiano&nbsp;<strong>Lorenzo Bandini</strong>, que en estado casi comatoso, al cabo de 80 vueltas, se estrell&oacute; en la chicana del puerto. Su Ferrari se incendi&oacute; y las horribles quemaduras que tuvo le provocaron una larga agon&iacute;a al piloto que hab&iacute;a nacido en el actual territorio de Libia. A 80 (y no a 100) vueltas, de todas maneras, la carrera fue un atentado contra la salud mec&aacute;nica de los coches de F-1. De los 16 participantes, solo cinco arribaron a la meta: Bianchi ubic&oacute; tercero a su&nbsp;<strong>Cooper-BRM</strong>, solo que a cuatro vueltas del vencedor. En aquel momento, todav&iacute;a, al podio principesco de M&oacute;naco&nbsp;<strong>solo sub&iacute;a el ganador.</strong>
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                    alt="El A350 y su piloto, Mauro Bianchi, a punto de iniciar un ensayo en un un camino público cerca de Dieppe."
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                El A350 y su piloto, Mauro Bianchi, a punto de iniciar un ensayo en un un camino público cerca de Dieppe.                            </span>
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        Mientras Lucien llegaba sexto en el GP de B&eacute;lgica, sumando puntos para el campeonato por segunda carrera consecutiva, Mauro&nbsp;<strong>ensayaba en secreto&nbsp;</strong>el A350 en Zolder (B&eacute;lgica) y en Zandvoort (Holanda), alejado de los circuitos franceses en los que&nbsp;el experimento no habr&iacute;a pasado inadvertido.&nbsp;En la pista holandesa marc&oacute; un tiempo que lo habr&iacute;a puesto en la mitad de la grilla del GP del a&ntilde;o anterior.&nbsp;Se&ntilde;al positiva. Alpine anot&oacute; su A350 para el venidero&nbsp;Grand Prix de Francia de 1968, en&nbsp;Rouen-Les Essarts, en la regi&oacute;n de Normand&iacute;a, a solo 60 kil&oacute;metros al sur de Dieppe.&nbsp;Pero apenas se supo la noticia,&nbsp;Renault prohibi&oacute; a Redel&eacute;&nbsp;el uso de ese motor V8 desarrollado por Gordini. No llegaba a los 300 HP y la casa francesa quer&iacute;a evitar un posible papel&oacute;n.&nbsp;<strong>El A350</strong>&nbsp;<strong>jam&aacute;s lleg&oacute; a correr. </strong>Y esa carrera en Rouen la gan&oacute;<strong> Jacky Ickx</strong>, el hijo de Pascal, aquel coequiper de Claes en 1951. <strong>As&iacute; que Alpine tuvo que esperar hasta 2021 para desembarcar en la F&oacute;rmula 1, curiosamente de la mano de Renault</strong>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un reemplazo inesperado</strong></h2><p class="article-text">
        Los sucesos pol&iacute;ticos de mayo de 1968 en Francia (<em>&ldquo;la imaginaci&oacute;n al poder&rdquo;</em>), impulsaron la postergaci&oacute;n de las 24 Horas de Le Mans desde su tradicional fecha de junio &ndash;el fin de semana con mayor cantidad de luz diurna en el a&ntilde;o&ndash; a septiembre.&nbsp;<strong>Ese retraso ser&iacute;a decisivo en muchos aspectos para los hermanos Bianchi.</strong>Mauro complet&oacute; los tests del modelo&nbsp;A220, que llevaba el mismo motor V8 que no era adecuado para F-1, pero que en un coche sport rend&iacute;a por su resistencia. Se anotaron cuatro modelos para Le Mans. &Eacute;l correr&iacute;a uno de ellos, en pareja con el subcampe&oacute;n de Francia de motociclismo de 1966,&nbsp;un joven de 24 a&ntilde;os llamado&nbsp;<strong>Patrick Depailler</strong>. Lucien, en cambio, era piloto oficial de la casa Alfa Romeo, la misma para la que su padre hab&iacute;a trabajado tres d&eacute;cadas antes. Con una&nbsp;<strong>cup&eacute; 33/3</strong>, los primeros prototipos de la marca de Milan con motor de tres litros, se hab&iacute;a impuesto en los&nbsp;<strong>500 Kil&oacute;metros de Mugello</strong>, fue tercero en la&nbsp;<strong>Targa Florio</strong>&nbsp;y s&eacute;ptimo en los&nbsp;<strong>1.000 Kil&oacute;metros de Nurburgring</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero&nbsp;el destino intervino. El ingl&eacute;s&nbsp;<strong>Brian Redman</strong>, su compa&ntilde;ero de equipo en F&oacute;rmula 1, sufri&oacute; un tremendo accidente, del que sali&oacute; vivo de milagro, precisamente en Spa-Francorchamps. En esa carrera,&nbsp;Bianchi lleg&oacute; sexto y sum&oacute; otro punto para el campeonato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Confinado a la recuperaci&oacute;n, Redman dej&oacute; un lugar libre en el equipo Ford que corr&iacute;a el Mundial de Marcas. Compart&iacute;a un&nbsp;<strong>GT40&nbsp;</strong>con otro belga:&nbsp;<strong>Jacky Ickx</strong>. &iquest;Qui&eacute;n reemplaza a Redman?&nbsp;Ickx propuso a su compatriota Lucien. Juntos ganaron las&nbsp;<strong>6 Horas de Watkins Glen</strong>, en julio.&nbsp;Pero Ickx sigui&oacute; el camino de Redman y&nbsp;se rompi&oacute; una pierna&nbsp;en las pr&aacute;cticas del Grand Prix de Canad&aacute;, en&nbsp;<strong>Mont Tremblant</strong>&nbsp;(el circuito que hoy es propiedad de&nbsp;<strong>Lawrence Stroll</strong>, el due&ntilde;o de Aston Martin). Como el ingl&eacute;s, tambi&eacute;n se perder&iacute;a Le Mans. 
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                Pedro Rodríguez y Lucien Bianchi en el podio de Le Mans 1968.                            </span>
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        Lucien Bianchi, entonces, compartir&iacute;a el GT40 con un piloto al que conoc&iacute;a muy bien: junto a su hermano Ricardo,&nbsp;<strong>Pedro Rodr&iacute;guez</strong>&nbsp;hab&iacute;a sido el gran rival de Bianchi en la clase de hasta dos litros en la edici&oacute;n 1957 de Le Mans, que el belga acab&oacute; ganando cuando el coche de los mexicanos defeccion&oacute;. <em>&ldquo;Si gano Le Mans, me retiro&rdquo;</em>, lleg&oacute; a prometer.&nbsp;Y aunque la carrera se disput&oacute; en condiciones muy dif&iacute;ciles &ndash;m&aacute;s horas de oscuridad que lo habitual, mucha lluvia&ndash; la f&aacute;bula tuvo el final feliz que merec&iacute;a:&nbsp;<strong>Bianchi y Rodr&iacute;guez conquistaron las legendarias 24 Horas.</strong>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Promesa no cumplida</strong></h2><p class="article-text">
        Sin embargo, el belga tuvo que atravesar&nbsp;un momento de enorme desesperaci&oacute;n camino al triunfo: durante seis vueltas pas&oacute; a marcha muy lenta junto a un auto que se consum&iacute;a presa de las llamas en la Ese del Bosque, tras la bajada que segu&iacute;a a la primera curva del circuito de La Sarthe. <strong>Ese auto era&nbsp;el Alpine A220 que conduc&iacute;a Mauro.</strong> Hab&iacute;an fallado los frenos.
    </p><p class="article-text">
        Tres vueltas tardaron en informarle a Lucien, mediante un cartel, que su hermano estaba vivo. Lo que no supo hasta que termin&oacute; su turno de manejo era&nbsp;el grado de las quemaduras que Mauro hab&iacute;a sufrido.
    </p><p class="article-text">
        Era la segunda carrera de 24 horas que lograba en 1968: ya hab&iacute;a obtenido las&nbsp;<strong>24 Horas de Spa</strong>, para coches de Turismo, con un Alfa Romeo 1750. Un a&ntilde;o tremendo para Lucien, con enorme &eacute;xito y tambi&eacute;n angustia, que acab&oacute; con &eacute;l mismo en el hospital.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En autobiografía, “Mes rallyes”, Lucien menciona solo una vez a su padre, sin citar su nombre, y agradece a su “añorado amigo” Johnny Claes. Se desconoce la fecha en la que falleció Roberto Bianchi.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La&nbsp;<strong>Londres-Sydney</strong>, la gran marat&oacute;n con que cerraba la temporada, fue&nbsp;un rally de 16 mil kil&oacute;metros&nbsp;que se largaba en la pista de Crystal Palace y atravesaba Francia, Italia, Yugoslavia, Bulgaria,&nbsp;Turqu&iacute;a, Ir&aacute;n, Afganist&aacute;n, Pakist&aacute;n y la India, embarcando en Bombay rumbo a Perth y luego recorr&iacute;an Australia de oeste a este.&nbsp;Tal desaf&iacute;o lo encontr&oacute; compartiendo un&nbsp;<strong>Citro&euml;n DS21</strong>&nbsp;con el franc&eacute;s&nbsp;<strong>Jean-Claude Ogier</strong>&nbsp;(sin parentesco alguno con el varias veces campe&oacute;n mundial de rally Sebastian).&nbsp;Lideraban el rally con 11 minutos de ventaja en la parte final, ya en territorio australiano. Ogier conduc&iacute;a, Bianchi iba en el asiento derecho, cuando<strong>&nbsp;un Mini los choc&oacute; de frente</strong>. Para muchos, el choque hab&iacute;a sido intencional, para arrebatarle el triunfo a un auto franc&eacute;s y concederla a un coche ingl&eacute;s.&nbsp;Bianchi no crey&oacute; que eso fuera posible. Pero en el accidente se rompi&oacute; una pierna y luego pas&oacute;&nbsp;<strong>dos meses internado&nbsp;</strong>en un hospital en Bruselas. All&iacute; aprovech&oacute; la inesperada calma para terminar de escribir su autobiograf&iacute;a,&nbsp;<em>&ldquo;Mes rallyes&rdquo;</em>. En ella, solo menciona una vez a su padre, sin citar su nombre, y agradece a su&nbsp;<em>&ldquo;a&ntilde;orado amigo&rdquo;</em>&nbsp;Johnny Claes. Se desconoce&nbsp;<strong>la fecha en la que falleci&oacute; Roberto Bianchi</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Mauro Bianchi se recuper&oacute; de las quemaduras y&nbsp;fij&oacute; su regreso&nbsp;para los ensayos de las 24 Horas de Le Mans, previstos para el fin de semana del 29 y 30 de marzo de 1969. Compartir&iacute;a su Alpine A220 con Grandsire. Le hab&iacute;a sido asignado el n&uacute;mero 28. Lucien dispon&iacute;a de un Alfa, por supuesto, pero este 33/3 era&nbsp;<strong>un prototipo descubierto</strong>. Llevaba el&nbsp;n&uacute;mero 19. A las 9 de la ma&ntilde;ana del 30 de marzo habilitaron el circuito.&nbsp;<strong>A las 9:05, Lucien Bianchi estaba muerto.&nbsp;</strong>Su Alfa se descontrol&oacute; en la larga recta de Mulsanne e&nbsp;impact&oacute; un poste telef&oacute;nico. La muerte fue instant&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Autom&aacute;ticamente,&nbsp;<strong>Mauro puso fin a su campa&ntilde;a deportiva. </strong>Se aboc&oacute; a dirigir el departamento de pruebas de la Alpine, probando coches y sugiriendo modificaciones.&nbsp;<strong>Se mantuvo all&iacute; hasta 1976</strong>, cuando Redel&eacute; vendi&oacute; definitivamente su atelier a Renault. Y entonces se mud&oacute; al benigno clima de la Costa Azul, radic&aacute;ndose en Niza.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los a&ntilde;os ochenta en el sur de Francia</strong></h2><p class="article-text">
        Su hijo Philippe, aun cuando hab&iacute;a crecido en un ambiente de motores y v&eacute;rtigo,&nbsp;ten&iacute;a muy en claro que no pod&iacute;a dedicarse a ser piloto&nbsp;como le habr&iacute;a gustado: la tragedia familiar pesaba de manera ominosa.&nbsp;De manera que tuvo que canalizar&nbsp;su vocaci&oacute;n por otra v&iacute;a. Puso un restaurante en Niza y, para satisfacer su pasi&oacute;n comenz&oacute; a administrar una pista de karting en&nbsp;Brignoles, a 45 minutos de Le Castellet, d&oacute;nde se encuentra el circuito de&nbsp;<strong>Paul Ricard</strong>, y a menos de dos horas de M&oacute;naco,&nbsp;all&iacute; d&oacute;nde su t&iacute;o se hab&iacute;a destacado en 1968.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Herv&eacute;</strong>, un amigo de la escuela de Philippe, compart&iacute;a con &eacute;l el deleite por la velocidad. A diferencia de su cofrade, Herv&eacute; no sufr&iacute;a restricciones familiares para competir. Fue habitu&eacute; del campeonato franc&eacute;s de F&oacute;rmula 3 entre 1986 y 1988, y&nbsp;su &uacute;ltima carrera&nbsp;result&oacute; el GP de M&oacute;naco del &rsquo;88, el s&aacute;bado 14 de mayo, pocos minutos despu&eacute;s de que&nbsp;<strong>Ayrton Senna</strong>&nbsp;lograra&nbsp;aquella&nbsp;<em>pole-position</em>&nbsp;casi sobrenatural, como la relatar&iacute;a despu&eacute;s el genial brasile&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Herv&eacute;</strong> acab&oacute; octavo aquella prueba, con el mejor chasis Reynard clasificado, dos puestos detr&aacute;s de&nbsp;<strong>Damon Hill</strong>&nbsp;(<em>cuyo padre Graham hab&iacute;a ganado el GP de 1968, exactamente veinte a&ntilde;os antes, en el que Lucien Bianchi fue tercero&hellip;</em>) y justo detr&aacute;s de&nbsp;<strong>Martin Donnelly</strong>, el irland&eacute;s que casi pierde la vida en el GP de Espa&ntilde;a de 1990.&nbsp;Segundo fue el franc&eacute;s&nbsp;<strong>Eric Comas</strong>&nbsp;(a quien en 1992 Senna salvara tras un formidable accidente en Spa), y tercero el italiano&nbsp;<strong>Rinaldo&nbsp;</strong><em><strong>&ldquo;Dindo&rdquo;</strong></em><strong>&nbsp;Capello</strong>, varias veces vencedor en Le Mans. <strong>Herv&eacute; nunca lleg&oacute; a tanto</strong>. Su entusiasmo buscar&iacute;a otra manera de realizarse.
    </p><p class="article-text">
        En Niza, Philippe Bianchi se cas&oacute; con Christine y tuvo tres hijos: Julio, Tom&aacute;s y Melanie. Herv&eacute; se cas&oacute; con&nbsp;<strong>Pascale Manni</strong>&nbsp;&ndash;la hija de un industrial monegasco del rubro de las autopartes&ndash;, quien ya ten&iacute;a a Lorenzo, fruto de su matrimonio anterior con el peluquero Santo Tolotta. La pareja&nbsp;se instal&oacute; en M&oacute;naco,&nbsp;y luego llegaron Charles (en 1997) y Arturo (en 2001). Pascale abri&oacute; un sal&oacute;n de belleza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Julio y Lorenzo hab&iacute;an nacido en 1989</strong>. Se hicieron amigos, como sus padres. Julio &ldquo;viv&iacute;a&rdquo; en la pista de Brignoles: desde los cuatro a&ntilde;os era un habitu&eacute; que giraba incansablemente, y&nbsp;no aceptaba ser segundo de nadie.&nbsp;Lorenzo no era tan buen piloto como su amigo: en un buen d&iacute;a poder ser dos segundos y medio m&aacute;s lento. Pero lo interesante del caso es que&nbsp;<strong>sus ganas hab&iacute;an contagiado a su medio hermano Charles</strong>, al que Julio le adosaba&nbsp;un almohad&oacute;n en la cola<strong>&nbsp;</strong>para que pudiera conducir uno de los karts de Brignoles. 
    </p><p class="article-text">
        De manera que, a&uacute;n ocho a&ntilde;os menor, Charles se convirti&oacute; en inseparable compa&ntilde;ero cotidiano de Julio en la pista que regenteaba Philippe, a la que Herv&eacute; lo llevaba cada vez que pod&iacute;a.&nbsp;A esta altura, conviene ponerle los apellidos:&nbsp;<strong>Herv&eacute; era Leclerc</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>su hijo es Charles</strong>. Julio, por supuesto, era&nbsp;<strong>Jules Lucien Andr&eacute; Bianchi</strong>, el nieto de Mauro Bianchi.
    </p><p class="article-text">
        En una ocasi&oacute;n, siendo adolescentes, Jules y Lorenzo se anotaron en una competencia de larga duraci&oacute;n de karting, de 24 horas. Ellos ten&iacute;an 16 a&ntilde;os, Charles apenas 8. Lo sumaron a la dotaci&oacute;n, que inclu&iacute;a a&nbsp;<strong>Norman Nato</strong>, otro adolescente de 13 a&ntilde;os, nacido en Cannes:&nbsp;<strong>todos vecinos</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nato (clase 1992) lleg&oacute; a la F&oacute;rmula 2 y m&aacute;s tarde fue compa&ntilde;ero de&nbsp;<strong>Bruno Senna</strong>, el sobrino de Ayrton, en el Mundial de coches sport (WEC), la continuidad de aquel torneo en el que en 1968 Lucien Bianchi hab&iacute;a ganado las 24 Horas de Le Mans. Nato acab&oacute; octavo en las 24 Horas de este a&ntilde;o. Sigue siendo muy amigo de Lorenzo Tolotta-Leclerc.
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                La familia Leclerc en Mónaco.                            </span>
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        La idea era que&nbsp;<em>el ni&ntilde;ito</em>&nbsp;Charles hiciera turnos de manejo de&nbsp;<em>solo una hora</em>, para aprender. En esa carrera, lo subieron al kart a la 1:30 del domingo y se fueron a bailar. Regresaron a las 4, creyendo que el peque&ntilde;o ya habr&iacute;a dejado el kart tirado en los boxes&hellip; Pero el chico segu&iacute;a girando. Lo detuvieron para el cambio:&nbsp;las manitos estaban cubiertas de ampollas, pero su determinaci&oacute;n permanec&iacute;a intacta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Otra tragedia, otra realidad</strong></h2><p class="article-text">
        El resto de la historia m&aacute;s o menos se conoce: Jules salt&oacute; a la fama en 2008 al ganar el&nbsp;<strong>Masters de F&oacute;rmula 3</strong>. Pronto lo tom&oacute; bajo su gu&iacute;a&nbsp;<strong>Nicolas Todt</strong>: su padre era&nbsp;<strong>Jean Todt</strong>, por entonces todav&iacute;a presidente de Ferrari. Su campa&ntilde;a fue mete&oacute;rica y poco despu&eacute;s firmaba un contrato con la escuadra de Maranello.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuentan que fue a competir a Zolder (B&eacute;lgica) y se sorprendi&oacute; que existiera una curva en honor a Lucien Bianchi,&nbsp;<strong>su t&iacute;o abuelo</strong>. No ten&iacute;a precisa conciencia de qu&eacute; tan grande hab&iacute;a sido su pariente:&nbsp;<strong>ni su abuelo ni su padre le hab&iacute;an contado demasiado sobre Lucien</strong>. La amargura de la tragedia continuaba pesando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Charles tambi&eacute;n descollaba en karting, pero&nbsp;<strong>el dinero no abundaba</strong>, y si los resultados escaseaban, su carrera se habr&iacute;a estancado. Lorenzo abandon&oacute; su sue&ntilde;o de ser piloto (porque no ten&iacute;a realmente condiciones, y para que Herv&eacute; no dividiera su apoyo) y se dedic&oacute; a las finanzas. Jules colabor&oacute;&nbsp;<strong>presentando a Charles a su manager Todt</strong>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Jules lleg&oacute; a la F&oacute;rmula 1 en 2013, descoll&oacute; en el&nbsp;Gran Premio de M&oacute;naco de 2014, cuando arrib&oacute; noveno, y sum&oacute; un par de puntos conduciendo un&nbsp;<strong>Marussia-Ferrari</strong>, pero sufri&oacute; un terrible accidente en el&nbsp;<strong>GP de Jap&oacute;n en Suzuka</strong>, tras el cual&nbsp;<strong>nunca recuper&oacute; la conciencia</strong>. Muri&oacute; en julio de 2015, tras una indescriptible agon&iacute;a.
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                Jules Bianchi en el cockpit de una Ferrari. El joven francés nunca llegaría a pilotar para la Scudería en la Fórmula 1.                            </span>
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        <em>&ldquo;Cuando trasladaron a Jules a Niza, Charles fue uno de los primeros en venir a verlo. Quer&iacute;a hablar con &eacute;l. Los dejamos solos.&nbsp;No s&eacute; qu&eacute; le dijo Charles pero estoy seguro de que Jules lo escuch&oacute;&rdquo;</em>, cont&oacute; Philippe en una entrevista en marzo de 2018. <em>&ldquo;Le promet&iacute; que har&iacute;a todo lo que pudiera para llegar tan lejos como me fuera posible y que lo llevar&iacute;a siempre en mi memoria. Era la &uacute;nica gratitud que pod&iacute;a ofrecerle</em>&rdquo;, confi&oacute; el monegasco en la misma entrevista. En condiciones normales, Jules habr&iacute;a acabado como piloto de Ferrari.
    </p><p class="article-text">
        Esa butaca no qued&oacute; vac&iacute;a.&nbsp;<strong>Acab&oacute; ocup&aacute;ndola Charles</strong>, de la mano del manager de ambos, Nicolas Todt.&nbsp;Como le hab&iacute;a prometido a su amigo en su lecho de muerte. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una rivalidad duradera</strong></h2><p class="article-text">
        Leclerc hab&iacute;a hecho <strong>una carrera mete&oacute;rica</strong>. En 2012 gan&oacute; el campeonato europeo de KF2, una suerte de F&oacute;rmula 2 del karting, contra todos los pron&oacute;sticos, porque <strong>el favorito era un piloto de doble nacionalidad</strong>, que ven&iacute;a de conquistar los t&iacute;tulos de KF3 en las dos temporadas anteriores, 2010 y 2011. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El favorito no arrancó nada bien. Rifó un buen resultado en la primera carrera, en Sarno, cerca de Napoli, y su padre, para castigarlo, lo abandonó en una estación de servicio de regreso a casa, en los Países Bajos. El joven favorito tenía apenas 14 años…</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El favorito no arranc&oacute; nada bien. Rif&oacute; un buen resultado en la primera carrera, en Sarno, cerca de Napoli, y su padre, para castigarlo, <strong>lo abandon&oacute; en una estaci&oacute;n de servicio </strong>de regreso a casa, en los Pa&iacute;ses Bajos. El joven favorito <strong>ten&iacute;a apenas 14 a&ntilde;os</strong>&hellip; Lo rescat&oacute; su madre Sophie, que regresaba de la carrera en su propio auto y ven&iacute;a unos kil&oacute;metros m&aacute;s atr&aacute;s. <strong>Sophie Kumpen</strong> hab&iacute;a sido una estrella del karting, perteneciente a una familia belga de largo romance con los deportes mec&aacute;nicos, y que en un momento tuvo como compa&ntilde;ero a un joven cinco a&ntilde;os menor, llamado <strong>Jenson Button</strong>, que con el tiempo ganar&iacute;a el Mundial de F&oacute;rmula 1 en 2009. 
    </p><p class="article-text">
        Pero ella concluy&oacute; abruptamente su carrera para casarse con un holand&eacute;s que apuntaba a la F&oacute;rmula 1. El holand&eacute;s se llamaba <strong>Jos Verstappen</strong> y al primer hijo de ambos, nacido en 1997, lo llamaron <strong>Max</strong>: ten&iacute;a la nacionalidad tanto de Sophie como la de su Jos, y su padrino fue un ex compa&ntilde;ero de su padre, alem&aacute;n para m&aacute;s datos: <strong>Michael Schumacher.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de aquel p&eacute;simo arranque, Max Verstappen, el favorito a ganar el t&iacute;tulo de 2012 de KF2, solo qued&oacute; sexto, pero al a&ntilde;o siguiente se clasific&oacute; campe&oacute;n de la KZ1, la categor&iacute;a m&aacute;xima del karting, y salt&oacute; a correr autos en la F&oacute;rmula 3, para desagrado de un competidor en particular. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esteban Ocon</strong> hab&iacute;a nacido en <strong>Evreux (Francia)</strong>, de padres malague&ntilde;os propietarios de un taller mec&aacute;nico. Una historia como tantas, Laurent Ocon y Sabrina Khelfane, sus padres, vendieron taller y casa para financiar la carrera de su hijo y se pasaron varios a&ntilde;os viviendo en una casa rodante,<strong> </strong>en la que iban de aqu&iacute; para all&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Ocon fue subcampe&oacute;n de Verstappen en la KF3 de 2011, y ten&iacute;a toda la intenci&oacute;n de ganar el Europeo de F&oacute;rmula 3 de 2014, mientras Leclerc hac&iacute;a su &uacute;ltimo a&ntilde;o en karting, en la KZ1 que el a&ntilde;o anterior hab&iacute;a conquistado Max. El franc&eacute;s disfrut&oacute; much&iacute;simo sus dos victorias en el Hungaroring cercano a Budapest, que lo pon&iacute;an en carrera para el t&iacute;tulo &ndash;llevaba ya cinco victorias en 12 pruebas&ndash; pero a continuaci&oacute;n sufri&oacute; una extensa derrota cuando, <strong>en el lapso de nueve d&iacute;as, Max gan&oacute; seis carreras consecutivas:</strong> tres en el Norisring alem&aacute;n y otras tres en Spa-Francorchamps.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ocon qued&oacute; masticando su humillaci&oacute;n, mientras Max y su padre Jos eran contactados por <strong>un abogado austr&iacute;aco de mal car&aacute;cter</strong>, educado en un colegio fundado por un antiguo miembro de las SS hitlerianas, que hab&iacute;a sido piloto y ganara las 24 Horas de Le Mans en 1971. Tambi&eacute;n hab&iacute;a sido muy amigo de <strong>Jochen Rindt</strong> y <strong>Niki Lauda</strong>, los dos campeones mundiales austr&iacute;acos de automovilismo, estaba muy bien conectado y se mov&iacute;a en el ambiente de la F&oacute;rmula 1: se llamaba &nbsp;<strong>Helmut Marko</strong> y le ofreci&oacute; sumarse al <em><strong>Clan RedBull</strong></em>. 
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                    alt="Unos jovencísimos Esteban Ocon y Max Verstappen en uno de los tantos podios compartidos en la temporada de F-3 de 2014."
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            <span class="title">
                Unos jovencísimos Esteban Ocon y Max Verstappen en uno de los tantos podios compartidos en la temporada de F-3 de 2014.                            </span>
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        Max se sum&oacute; de inmediato y perdi&oacute; el inter&eacute;s en la F-3, lo que Ocon aprovech&oacute; para quedarse con el t&iacute;tulo, como planeaba. Pero Verstappen aprovech&oacute; la oportunidad en la F-1 y el 29 de setiembre tom&oacute; parte de la primera pr&aacute;ctica libre del Gran Premio de Jap&oacute;n, en Suzuka, con un <strong>Toro Rosso</strong>, la segunda escuder&iacute;a de RedBull. <strong>Tres d&iacute;as antes hab&iacute;a cumplido los 17 a&ntilde;os</strong>. Dos d&iacute;as despu&eacute;s, en plena carrera, Jules Bianchi sufr&iacute;a su accidente fatal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un mes m&aacute;s tarde, Ocon tambi&eacute;n prob&oacute; un coche de F-1, en un ensayo privado en Espa&ntilde;a, y debut&oacute; en la F&oacute;rmula 1 en el GP de B&eacute;lgica &ndash;otra vez Spa&ndash; de 2016. Para entonces. <strong>Max ya hab&iacute;a ganado su primer Gran Premio, en Espa&ntilde;a, unos meses antes.</strong> Lo hab&iacute;an promovido a la escuadra RedBull, comandada por un ex piloto, <strong>Christian Horner</strong>, que hab&iacute;a corrido contra la madre de Max en karting. 
    </p><p class="article-text">
        Su inserci&oacute;n no pudo ser m&aacute;s complicada: se gan&oacute; el apelativo de <em><strong>Choc&oacute;n</strong></em>, por sus repetidos incidentes, y con Verstappen finalmente dirimi&oacute; l&iacute;mites a los empujones tras finalizar el GP de Brasil de 2018: el franc&eacute;s lo hab&iacute;a sacado de pista <strong>impidi&eacute;ndole una victoria que parec&iacute;a asegurada.</strong>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un debut demorado durante 53 a&ntilde;os</strong></h2><p class="article-text">
        Mientras tanto, el sufrimiento que deb&iacute;a atravesar&nbsp;<em>el principito monegasco</em>&nbsp;para concretar su sue&ntilde;o estaba lejos de acabarse. Poco m&aacute;s de un a&ntilde;o despu&eacute;s de la muerte de Jules,&nbsp;<strong>a Herv&eacute; Leclerc le diagnosticaron una enfermedad incurable.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Falleci&oacute; un martes de junio de 2017;&nbsp;cinco d&iacute;as despu&eacute;s, Charles gan&oacute; la carrera de F&oacute;rmula 2 en Bak&uacute; (Azerbaij&aacute;n); la segunda carrera de F-2 de ese fin de semana la gan&oacute; Norman Nato, el mismo que hab&iacute;a compartido el kart con Charles en Brignoles 12 a&ntilde;os antes. Charles lo hab&iacute;a superado con banderas amarillas en la pista y fue penalizado. Poco antes de morir Herv&eacute;, su hijo le cont&oacute;&nbsp;una<strong> </strong>mentira piadosa: <strong>le asegur&oacute; que ya hab&iacute;a firmado contrato para correr en F&oacute;rmula 1</strong>. No era cierto
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s, con&nbsp;<strong>Frederic Vasseur</strong>, <em>team manager</em> de la escuadra Sauber, que era el socio de Nicolas Todt en la escuadra ART, para la que Charles corr&iacute;a F-2. Ten&iacute;an el apoyo incondicional de&nbsp;<strong>Sergio Marchionne </strong>&ndash;mandam&aacute;s del Grupo FCA en aquellos tiempos&ndash;, que quer&iacute;a a Charles en Ferrari para 2019.&nbsp;El sue&ntilde;o de Marchionne se cumpli&oacute;, pero no lleg&oacute; a verlo: muri&oacute; inesperadamente en julio de 2018. Ferrari no contrataba un piloto tan joven desde&nbsp;<strong>Gilles Villeneuve</strong>, 40 a&ntilde;os antes.
    </p><p class="article-text">
        Con Charles en la escuadra del&nbsp;<em>Cavallino</em>, impactando al mundo del automovilismo con&nbsp;<strong>sus victorias en Spa y en Monza durante 2019</strong>, su medio-hermano Lorenzo se dedic&oacute; a manejar la carrera del menor, Arthur, al que logr&oacute; introducir en la&nbsp;<strong>Academia Ferrari</strong>.&nbsp;Pero este nunca lograr&iacute;a los resultados de su hermano, y ya abandon&oacute; la carrera por llegar a la F&oacute;rmula 1. 
    </p><p class="article-text">
        En 2021, 53 a&ntilde;os despu&eacute;s de la prueba de aquel A350 cerca de Dieppe, dos flamantes dos&nbsp;<strong>Alpine A521</strong>, alistados por lo que hasta el a&ntilde;o pasado fue el equipo Renault, se alinearon en la grilla de la F&oacute;rmula 1. 
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                Ocon en el Alpine A521 de 2021.                            </span>
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        Uno lo condujo&nbsp;<strong>Esteban Ocon</strong>: no deja de haber&nbsp;<strong>cierta justicia po&eacute;tica en ello</strong>. Evreux, su ciudad natal, est&aacute; en Normand&iacute;a, a 115 kil&oacute;metros de Dieppe, <strong>la sede original de Alpine</strong>. Para ir de una a otra hay que pasar por <strong>Rouen</strong>, el escenario del fallido debut de la marca en F-1 durante 1968.
    </p><p class="article-text">
        Y antes de que se cumpliera un a&ntilde;o de su participaci&oacute;n, lleg&oacute; el &eacute;xito. En el Hungaroring, el circuito en el que hab&iacute;a ganado en F&oacute;rmula 3 peleando con Verstappen, Ocon pas&oacute; muy despacito por la primera curva, dejando atr&aacute;s el pandemonio desatado por el <strong>Mercedes</strong> del finland&eacute;s <strong>Valtteri Bottas</strong> y tras una segunda largada, pronto qued&oacute; en la punta. 
    </p><p class="article-text">
        Su compa&ntilde;ero, <strong>15 a&ntilde;os mayor que &eacute;l</strong>, lo ayud&oacute; a vencer impidiendo durante once largas vueltas que el<em> poleman</em> lo superara y fuera a buscar a Ocon. El compa&ntilde;ero hab&iacute;a conquistado su primera victoria en F-1 en ese mismo circuito, el Hungaroring, y con el mismo equipo, pero 18 a&ntilde;os antes, en 2003. Era <strong>Fernando Alonso</strong>. Y el <em>poleman</em> buscaba su octavo t&iacute;tulo mundial: al final lo frustr&oacute; el propio Verstappen. Era <strong>Lewis Hamilton. </strong>
    </p><h2 class="article-text"><strong>La maldici&oacute;n de M&oacute;naco</strong></h2><p class="article-text">
        Leclerc se hab&iacute;a impuesto una meta m&aacute;s elevada, en honor a la memoria de su padre: conquistar el triunfo en su casa, en el <strong>Grand Prix de M&oacute;naco</strong>. Sin embargo, se hab&iacute;a instalado una especie de maldici&oacute;n sobre el particular: 
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Lo he dicho muchas veces antes: mi amor por las carreras se lo debo a mi padre y al hecho de que nac&iacute; y crec&iacute; en M&oacute;naco&rdquo;</em>, record&oacute; alguna vez. <em>&ldquo;Yo era un ni&ntilde;o muy peque&ntilde;o cuando vi los autos de F&oacute;rmula 1 corriendo por Sainte Devote desde el balc&oacute;n del apartamento de un amigo y me gustaba reproducir la misma escena con mis F&oacute;rmula 1 de juguete&rdquo;. </em>
    </p><p class="article-text">
        Pero en esas calles del Principado, el piloto local <strong>no consegu&iacute;a llegar a la bandera a cuadros. </strong>En 2017, cuando domin&oacute; a voluntad el torneo de F&oacute;rmula 2, ven&iacute;a ganando por esc&aacute;ndalo cuando los mec&aacute;nicos le ajustaron mal una rueda en el pit-stop y le hicieron perder el triunfo. M&aacute;s tarde abandon&oacute;. Y al d&iacute;a siguiente, en la revancha, tambi&eacute;n desert&oacute; por un problema el&eacute;ctrico. 
    </p><p class="article-text">
        En 2018, el a&ntilde;o de su debut en F&oacute;rmula 1, choc&oacute; con su Sauber-Ferrari con el Toro Rosso de Brendon Hartley, cuando faltaban pocas vueltas para el final del Grand Prix.
    </p><p class="article-text">
        En 2019, ya en <strong>Ferrari</strong>, un error de la escuadra en la tanda de clasificaci&oacute;n, al no mandarlo a pista con un segundo set de neum&aacute;ticos en la Q1, lo dej&oacute; eliminado en esa tanda. Larg&oacute; 15&deg; en un circuito reputado por la dificultad para superar rivales en carrera y acab&oacute; protagonizando el &uacute;nico incidente de la carrera: un toque con <strong>Nico Hulkenberg</strong> a la salida de la curva de la Rascasse.
    </p><p class="article-text">
        En 2020 no hubo Grand Prix de M&oacute;naco a causa de la pandemia, pero en 2021, con la <strong>Ferrari SF21</strong> que solo funcionaba en curvas lentas, Leclerc se qued&oacute; con la <em>pole-position</em> justo antes de <strong>saltarse la segunda chicana de la Piscina y pegarse contra el guard-rail</strong>. Fueron 23 horas fren&eacute;ticas de reparaciones (y parque cerrado) en el box de la escuadra italiana, solo para que el <strong>piloto se diera cuenta, yendo a la grilla, que un semieje no funcionaba</strong>. Otra vez sopa. 
    </p><p class="article-text">
        En 2022, dos semanas antes del Grand Prix v&aacute;lido para el Mundial, <strong>conduc&iacute;a una Ferrari 312B4 en el GP Hist&oacute;rico</strong> cuando se rompi&oacute; el disco de freno delantero izquierdo al llegar a la Rascasse, el coche (&iexcl;valuado en 8 millones de euros!) hizo un trompo y se golpe&oacute; contra el guard-rail. El costo de las reparaciones, hechas con los planos originales y en Maranello, <strong>superaba los 100 mil euros</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En 2023 larg&oacute; otra vez en <em>pole-position</em> pero un error de estrategia de la <strong>Scuderia Ferrari</strong> solo le permiti&oacute; llegar cuarto. Fue reci&eacute;n en mayo pasado, hace poco m&aacute;s de dos meses, <strong>tras siete a&ntilde;os de mala suerte</strong>, que pudo romper la racha, conduciendo una <strong>Ferrari SF24,</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Siete años le tomó a Charles Leclerc llegar a lo más alto del Gran Premio de su país.                            </span>
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        En esos dos meses &ndash;junio y julio&ndash; se disputaron <strong>seis carreras en apenas ocho fines de semana</strong>. Seis carreras: <strong>la misma cantidad que en el primer torneo en 1950</strong>. Esta vez, apenas la cuarta parte de un certamen extenuante.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo Grand Prix, <strong>el n&uacute;mero 1.115</strong> desde aquel inaugural en Silverstone, se disput&oacute; en Spa-Francorchamps, <strong>all&iacute; d&oacute;nde Fangio le recomend&oacute; a Claes</strong> &ldquo;<em>m&aacute;s acelerador y menos freno&rdquo;</em>. Gan&oacute; Hamilton, que todav&iacute;a sue&ntilde;a con su octavo t&iacute;tulo. Fue tercero Leclerc, soportando el asedio de Verstappen. Y Ocon, que desanda su &uacute;ltimo a&ntilde;o con Alpine &ndash;que nunca m&aacute;s volvi&oacute; a vencer&ndash; acab&oacute; noveno. Todos fueron Top-10.
    </p><p class="article-text">
        Eso ocurri&oacute; la semana pasada. <strong>Arrancamos el relato con una grabaci&oacute;n de ocho d&eacute;cadas atr&aacute;s</strong>. Muchos nombres que ennoblecieron la historia del Mundial de F&oacute;rmula 1,&nbsp;<strong>incluidos varios campeones mundiales</strong>, fueron mencionados en su recorrido. Y aunque la pregunta no tenga respuesta o, acaso, sentido, vale la pena formularla:&nbsp;<strong>&iquest;qu&eacute; habr&iacute;a ocurrido si, 75 a&ntilde;os antes, el trompetista belga no hubiese contratado a un mec&aacute;nico italiano para que le atendiera sus autos de carrera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>PV</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Vignone]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autos-transporte-y-movilidad/fangio-verstappen-trompetista-jazz-maldicion-familiar-53-anos-demora_129_11569792.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Aug 2024 11:00:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Fangio a Verstappen: un trompetista de jazz, una maldición familiar y 53 años de demora]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fórmula 1,Juan Manuel Fangio,Max Verstappen,Ferrari]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Verstappen-Perez: ¿Hubo en la Fórmula 1 una paliza tan grande entre compañeros de un equipo dominante?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autos-transporte-y-movilidad/verstappen-perez-hubo-formula-1-paliza-grande-companeros-equipo-dominante_129_10656691.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96584d0b-29f9-49b3-b438-231d9b090fa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Verstappen-Perez: ¿Hubo en la Fórmula 1 una paliza tan grande entre compañeros de un equipo dominante?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la F1 es bastante común que una escudería domine una temporada de punta a punta, y eso deja muy en evidencia las capacidades de cada uno de los pilotos del equipo. </p></div><p class="article-text">
        Domingo a la tarde, acaba de finalizar el Gran Premio de la Ciudad de M&eacute;xico. El editor manda un Whatsapp. &ldquo;<em>&iquest;Hubo alguna vez diferencias tan evidentes entre dos pilotos de una misma escuder&iacute;a dominante en un torneo? Diferencias en puntos y resultados, pero tambi&eacute;n en la percepci&oacute;n que dejan</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Respuesta: &ldquo;<em>S&iacute;, hubo</em>&rdquo;. Porque en la F&oacute;rmula 1 todo (o casi) ya pas&oacute; antes.
    </p><p class="article-text">
        Casi todo: nunca nadie hab&iacute;a ganado 16 Grandes Premios en una sola temporada como Max Verstappen lo logr&oacute; con su triunfo azteca. Eso supone una fabulosa diferencia sobre todos sus rivales, no solo su compa&ntilde;ero Sergio P&eacute;rez, que luego de abandonar en la primera curva de su carrera local, qued&oacute; 240 a 491 en puntos con su compa&ntilde;ero ya tricampe&oacute;n mundial.
    </p><p class="article-text">
        Esa maravilla t&eacute;cnica que es el RedBull RB19 posibilita que la escuadra con sede en Milton Keynes (Inglaterra) haya ganado todas las competencias (menos una) del 2023. Que P&eacute;rez no haya sido rival para el campe&oacute;n mundial desde la quinta carrera del a&ntilde;o en adelante &ndash;hasta Azerbaij&aacute;n se hab&iacute;an repartido dos victorias cada uno&ndash; explica en gran parte ese r&eacute;cord de Verstappen.
    </p><p class="article-text">
        En 1950, el primer mundial de la historia de la F-1, Alfa Romeo gan&oacute; las seis carreras del torneo: Nino Farina, finalmente campe&oacute;n, y Juan Manuel Fangio se repartieron los halagos en forma equitativa. Reci&eacute;n en 1988 otra escuder&iacute;a volvi&oacute; a tan ser dominante: McLaren conquist&oacute; todos los triunfos (menos uno), pero aquel a&ntilde;o sus pilotos eran Ayrton Senna y Alain Prost. El brasile&ntilde;o le gan&oacute; 8 a 7 al franc&eacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Senna y Prost, la dupla de McLaren en 1988, y probablemente la más competitiva de todos los tiempos."
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            <span class="title">
                Senna y Prost, la dupla de McLaren en 1988, y probablemente la más competitiva de todos los tiempos.                            </span>
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        En cierto modo, esta temporada es in&eacute;dita: un auto tan dominador no es aprovechado en forma similar por sus dos pilotos. Pero como (casi) todo ya pas&oacute; antes, no es tan complicado encontrar antecedentes.
    </p><p class="article-text">
        En 1963, con el fabuloso Lotus 25, Jim Clark gan&oacute; 7 de los 10 Grands Prix del a&ntilde;o. En ese momento fue record: nunca nadie hab&iacute;a conquistado tantos primeros puestos en una sola temporada y tuvieron que pasar 21 a&ntilde;os hasta que Alain Prost igual&oacute; la marca en 1984. Nadie recuerda quien era su compa&ntilde;ero de equipo: &iquest;puede existir diferencia m&aacute;s evidente que esa entre dos pilotos de una misma escuder&iacute;a? (Para el registro, Trevor Taylor, el compa&ntilde;ero de Clark en aquel a&ntilde;o, apenas ara&ntilde;&oacute; un sexto puesto en M&oacute;naco).
    </p><p class="article-text">
        Para no abrumar con la estad&iacute;stica, algunos ejemplos sueltos: en el cuatrienio 1954-1957, ning&uacute;n rival o compa&ntilde;ero se sent&iacute;a a la altura de Juan Manuel Fangio, que gan&oacute; todos esos t&iacute;tulos. Jackie Stewart conquist&oacute; sus dos primeros t&iacute;tulos, en 1969 y 1971, ganando m&aacute;s de la mitad de las carreras (6 de 11 en cada a&ntilde;o); sus compa&ntilde;eros, Jean-Pierre Beltoise y Francois Cevert, fueron quinto y tercero, respectivamente, y entre ambos apenas ganaron una sola carrera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Francois Cevert, más recordado por sus ojazos que por haberle hecho sombra a su compañero de equipo Jackie Stewart."
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                Francois Cevert, más recordado por sus ojazos que por haberle hecho sombra a su compañero de equipo Jackie Stewart.                            </span>
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        En 1990 y 1991, Senna gan&oacute; sus &uacute;ltimos dos t&iacute;tulos sin que su compa&ntilde;ero Gerhard Berger pudiera hacerle m&aacute;s m&iacute;nima sombra: 6-0 y 7-1 en triunfos. Casi un resultado de tenis&hellip; Y eso que la del austr&iacute;aco fue la mejor amistad que Senna logr&oacute; cultivar en su paso por la m&aacute;xima disciplina del automovilismo mundial. &iexcl;Ah! Esa victoria aislada de Berger fue Jap&oacute;n 1991, cuando Ayrton lo dej&oacute; ganar sobre la meta porque ya se hab&iacute;a asegurado la corona&hellip;
    </p><p class="article-text">
        En 1992, manejando un auto casi perfecto, el Williams FW14B, Nigel Mansell logr&oacute; 9 victorias sobre 16 posibles. Su compa&ntilde;ero, el italiano Riccardo Patrese (uno de los mejores N&uacute;mero 2 del pasado reciente de la F-1) apenas logr&oacute; un solo triunfo&hellip; cuatro carreras despu&eacute;s de la coronaci&oacute;n del ingl&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; decir de la Era Schumacher, en la que sus compa&ntilde;eros de equipo ten&iacute;an prohibido acceder a los datos de telemetr&iacute;a del coche del alem&aacute;n? En el t&iacute;tulo del 2002, el m&aacute;s aplastante, Ferrari gan&oacute; 15 de las 17 competencias; Schumi se qued&oacute; con 11. Su compa&ntilde;ero, Rubens Barrichello, se qued&oacute; con 4 (pudieron ser 5 sin el esc&aacute;ndalo de Austria, cuando lo obligaron a dejar vencer al germano compa&ntilde;ero) y eso gracias a que fue el primero que tuvo acceso a la puesta a punto de su compa&ntilde;ero.
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                Schumacher y Barrichello: el gran campeón y el eterno segundo.                            </span>
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        Lewis Hamilton tuvo en Nico Rosberg un muy duro compa&ntilde;ero, por lo que los torneos de 2014 a 2016, cuando los Mercedes acumulaban una ventaja de hasta 100 HP sobre los dem&aacute;s autos de la F1, fueron relativamente parejos. Pero en 2019 y 2020, sus a&ntilde;os m&aacute;s dominantes, Hamilton logr&oacute; 11 triunfos en cada torneo (22 sobre 38 posibles) contra 4 y 2, respectivamente, de su coequiper Valtteri Bottas. En 2021, cuando el ingl&eacute;s perdi&oacute; el t&iacute;tulo contra Verstappen en aquel afiebrado cierre de Abu Dhabi, la cuenta dio 8 a 1.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un lector inquieto podr&iacute;a argumentar, en contra, que ninguna de esas superioridades aplastantes es tan humillante como la actual. Cabe la siguiente valoraci&oacute;n: la percepci&oacute;n que dejan hoy Verstappen y P&eacute;rez est&aacute; acentuada por factores propios de esta &eacute;poca. Entre ellos, un campeonato kilom&eacute;trico (23 carreras, nunca tan largo) que amplifica la diferencia, o la astron&oacute;mica difusi&oacute;n de todo lo que ocurre en la F1 de hoy (TV, streaming, redes 24x7).
    </p><p class="article-text">
        Este fin de semana, en el Gran Premio de San Pablo, en Brasil, Verstappen puede extender el resultado interno a 17-2. Checo P&eacute;rez puede darse por bien pagado si esta paliza no acaba con su carrera deportiva.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una imagen recurrente de este 2023: Max Verstappen adelante y atrás, a lo lejos, Checo Pérez."
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                Una imagen recurrente de este 2023: Max Verstappen adelante y atrás, a lo lejos, Checo Pérez.                            </span>
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        <em>PV</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Vignone]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Nov 2023 03:01:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Fórmula Uno,F1,Max Verstappen,Automovilismo deportivo]]></media:keywords>
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