<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Diciembre 2001]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/diciembre-2001/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Diciembre 2001]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1037261/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Identidad villera y marrón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/identidad-villera-marron_129_11304649.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e42b735-7c54-4fe5-9afa-a15c31cc363b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Identidad villera y marrón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una clase media blanca y con pretensiones se enfrenta a congéneres de la clase más oprimida en el conurbano bonaerense y se desata la tragedia. Inspirada en "Bodas de sangre", la obra teatral "Tercer cordón del conurbano" se sitúa en diciembre de 2001 para retratar un drama cada vez más vigente.</p></div><p class="article-text">
        - Mis muertos: dos personas perfectas, hermosas &iquest;y los villeros? En la c&aacute;rcel, escuchando cumbia.
    </p><p class="article-text">
        - &iquest;El negro villero? &iquest;El motochorro? Ag&aacute;rrenlo, l&iacute;nchenlo.
    </p><p class="article-text">
        - El abuelo s&iacute; que era sangre pura. Qu&eacute; altura, qu&eacute; ojos.
    </p><p class="article-text">
        - Es m&aacute;s grandota, no digo que sea gorda, tiene huesos grandes yo tengo amigas gordas, me la imaginaba de tu edad, &iexcl;esta bien!! Pens&eacute; que era rubia.
    </p><p class="article-text">
        - &iquest;Y ahora qui&eacute;n me va a querer as&iacute; mujer sola , gorda, fiera vieja? &iquest;Qui&eacute;n me va a querer?
    </p><p class="article-text">
        Parecen frases escuchadas por ah&iacute;, en la calle o en una conversaci&oacute;n dom&eacute;stica de un barrio del conurbano o de un hogar del medio pelo argentino. Pero, aunque se inspiran taxativamente en la realidad real, forman parte de la ficci&oacute;n que nos propone la obra de teatro con m&uacute;sica en vivo <em>Tercer cord&oacute;n del conurbano, una tragedia marr&oacute;n</em>,<strong> </strong>que puede verse en Beckett Teatro, Guardia Vieja 3556, en el barrio porte&ntilde;o de Almagro.
    </p><p class="article-text">
        Son formas m&aacute;s o menos sutiles en que la discriminaci&oacute;n se ha incorporado al lenguaje cotidiano. Ideas repetidas muchas veces por las propias v&iacute;ctimas del racismo y de distintas formas de la fobia social hacia los (no siempre tan) diferentes. Conceptos que penetran el habla coloquial para subrayar de modo negativo lo que es distinto y se enuncia como amenazante, peligroso.
    </p><p class="article-text">
        Dirigida por<strong> Paula S&aacute;nchez</strong>, la puesta es una adaptaci&oacute;n de <em>Bodas de Sangre</em>, uno de los cl&aacute;sicos de <strong>Federico Garc&iacute;a Lorca</strong>. Situada en el conurbano bonaerense durante la crisis del 2001. La obra del poeta y dramaturgo de Fuente Vaqueros, Espa&ntilde;a, est&aacute; ambientada en un paisaje rural y narra la historia de una pareja que est&aacute; por casarse, pero la boda se frustra por la aparici&oacute;n de un antiguo amor de la joven novia.<em> </em>Se trata de una tragedia que representa varios de los arquetipos sociales de la Espa&ntilde;a de comienzos del siglo veinte, las relaciones familiares y las distintas formas de amor.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, <em>Tercer cord&oacute;n del conurbano</em><strong> </strong>est&aacute; situada en el Gran Buenos Aires. El odio y la discriminaci&oacute;n se hacen carne en una sociedad que se abre paso a lo peor<em>.</em>&nbsp;Es un&nbsp;territorio de injusticias, hacinamiento, contaminaci&oacute;n, y violencia, y la pieza deja al descubierto la sociedad en que nos convertimos. En plena crisis del 2001, mientras la tragedia sucede, en los barrios del conurbano la gente trata de vivir, enamorarse, cuidar a sus hijos y huir por amor.
    </p><p class="article-text">
        Ya hace un tiempo, la fot&oacute;grafa <strong>Alejandra L&oacute;pez</strong>, una de las m&aacute;s notables retratistas argentinas, hab&iacute;a ofrecido una muestra en el Centro Cultural Borges de lo que su ojo y sensibilidad hab&iacute;an capturado en cuerpos marrones. <em>Belleza marr&oacute;n </em>fue el t&iacute;tulo de esa exposici&oacute;n que mostraba mujeres hermosas con la piel del color de la tierra h&uacute;meda. L&oacute;pez rompi&oacute; all&iacute; con cierta habitualidad en los cuerpos y rostros blancos exhibidos como est&eacute;ticos y marrones como una otredad asociada a la fealdad. 
    </p><p class="article-text">
        Dice S&aacute;nchez, la responsable del proyecto: &ldquo;Traemos al conurbano bonaerense la tragedia de Federico. Con llamativa actualidad y contexto, Lorca nos envuelve en una historia donde el odio y el prejuicio convocan a la tragedia.<strong> </strong><em>Tercer cord&oacute;n del conurbano</em> se sit&uacute;a en el convulsionado diciembre de 2001, en el conurbano bonaerense. Que no es el de la Plaza colmada, ni el de las asambleas. Es el de miles de seres, sobreviviendo como siempre y como pueden, tratando de seguir adelante con sus vidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Continu&aacute; su explicaci&oacute;n: &ldquo;Es ah&iacute; donde los sectores medios encuentran como enemigos a los de menos recursos, y de esa divisi&oacute;n nace la tragedia. Nuestro trabajo se relata con un cruce dram&aacute;tico entre el lenguaje de clown y el de la tragedia, proponi&eacute;ndole al espectador un ir y venir de sensaciones y contradicciones. &iquest;De qu&eacute; bando somos? &iquest;C&oacute;mo actuamos cuando tenemos miedo? &iquest;Somos capaces de matar por nuestro honor?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Con m&aacute;s de 12 a&ntilde;os de trabajo ininterrumpido, y tres obras estrenadas en el Conurbano, la compa&ntilde;&iacute;a cruza una vez m&aacute;s el emblem&aacute;tico Riachuelo para iniciar una temporada en el Beckett Teatro, en el barrio de Almagro; para acercar est&aacute; adaptaci&oacute;n de Bodas de sangre, con la acci&oacute;n en calles de tierra, entre perros, la cultura del s&aacute;lvese quien pueda y la poes&iacute;a del poeta asesinado en Granada. 
    </p><p class="article-text">
        En <strong>Tercer cord&oacute;n del conurbano</strong> act&uacute;an<strong> Alejandra Robles </strong>como la madre, <strong>Carolina Ghigliazza</strong> es la novia, <strong>Mariano Brag&aacute;n</strong> es Leonardo,&nbsp;<strong>Guido Sotomayor </strong>es el novio, <strong>Manuel Luchetti </strong>interpreta al padre y la criada y <strong>Mariela Fern&aacute;ndez</strong>, a una mujer. <strong>Lara Brag&aacute;n </strong>y <strong>Franco Napolitano </strong>se ocupan de ejecutar la m&uacute;sica, la escenograf&iacute;a es de <strong>Mart&iacute;n Fiorini</strong> y <strong>Napoliano </strong>y la t&eacute;cnica de <strong>Germ&aacute;n Navarro</strong>. Todos ellos forman parte de<strong> Los payasos del Matute, </strong>&nbsp;ligado al Centro Cultural Matute Kultural, en Gerli, Partido de Avellaneda, desde hace doce a&ntilde;os. El grupo ha presentado obras tanto para adultos como para infancias: <em>C&eacute;sar y Cleopatra</em>, <em>La viuda astuta</em>, <em>La moribunda</em>, <em>Mucho ruido y pocas gotas</em>, entre otras. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Tercer cord&oacute;n del conurbano</em> fue programada por el Teatro Nacional Cervantes y por la Fiesta Nacional del Teatro Catamarca 2023. En 2022, el grupo comienza el proceso de&nbsp;ensayos, con el criterio est&eacute;tico e ideol&oacute;gico de un fuerte contenido social y un contar libre vali&eacute;ndose de la herramienta clawnesca, que siempre caracteriz&oacute; a la compa&ntilde;&iacute;a.&nbsp;Gan&oacute; la fiesta regional y la fiesta provincial, con premios para Paula S&aacute;nchez y Carolina Ghigliazza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/identidad-villera-marron_129_11304649.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Apr 2024 03:00:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0e42b735-7c54-4fe5-9afa-a15c31cc363b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="121020" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0e42b735-7c54-4fe5-9afa-a15c31cc363b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="121020" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Identidad villera y marrón]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0e42b735-7c54-4fe5-9afa-a15c31cc363b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Diciembre 2001,Conurbano,Hacinamiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tenía dos meses cuando asesinaron a su padre en Diciembre de 2001 y hoy votaría a Milei "porque necesitamos mano justa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tenia-meses-asesinaron-padre-diciembre-2001-hoy-votaria-milei-necesitamos-mano-justa_1_10362248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b519105c-6e52-472a-9222-167dc2d60e96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tenía dos meses cuando asesinaron a su padre en Diciembre de 2001 y hoy votaría a Milei &quot;porque necesitamos mano justa&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gabriel Legendre tiene 21 años, trabaja y estudia. Dice que aunque las ideas del precandidato a presidente por La Libertad Avanza no son nuevas, él es innovador. "Me gustan sus ideas y también me gusta que grite", agrega.</p></div><p class="article-text">
        Gabriel Legendre lleva el apellido de su padre, un chico que ten&iacute;a 19 a&ntilde;os en Diciembre de 2001. Sus padres eran muy j&oacute;venes y se hab&iacute;an conocido en el barrio Petrachi, en Merlo, al Oeste de Buenos Aires. <strong>Los recuerdos de Gabriel sobre su pap&aacute;, Cristian, son reconstrucciones que han hecho otros porque &eacute;l era un beb&eacute; de dos meses cuando le dieron dos tiros en el pecho y tres en la espalda</strong>. Era el 19 de diciembre, estaban saqueando el s&uacute;per del barrio y Cristian se hab&iacute;a acercado a mirar. Apoyado en su bicicleta vio que un hombre se abr&iacute;a paso entre la gente, llevaba un arma en la mano. &ldquo;Cuidado que hay chicos&rdquo;, le advirti&oacute; Cristian y Miguel &Aacute;ngel Lentini, el padre de la due&ntilde;a del comercio y quien portaba la pistola, lo bale&oacute;. As&iacute;, sin m&aacute;s. Lentini nunca fue preso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mir&aacute;, yo salgo a la calle sabiendo que me van a robar. Sino te roban, ten&eacute;s suerte. Y eso es cualquier cosa.<strong> Lo que est&aacute; mal, es normal. Y lo que es normal, es raro que te pase.</strong> Si me robaran dir&iacute;a 'mala suerte, me toc&oacute; a m&iacute;'. A m&iacute; me manotearon, lo corr&iacute; al chorro lo pude recuperar&hellip; Eso, un robo de todos los d&iacute;as, lo relaciono con la econom&iacute;a...&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;De qu&eacute; manera? -pregunta elDiarioAR</strong>
    </p><p class="article-text">
        -A m&iacute; me roban este celular -dice Gabriel mientras se&ntilde;ala su tel&eacute;fono, que est&aacute; sobre la mesa- y uno igual no me lo voy a poder comprar por mucho tiempo. Y a m&iacute; el tel&eacute;fono me cost&oacute;&hellip; Entonces lo tengo que ir a buscar (al chorro). Si vos te pon&eacute;s a pensar, es algo material. Pero a atr&aacute;s de ese, que s&oacute;lo es algo material, <strong>yo hice un esfuerzo grande</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gabriel est&aacute; sentado a la mesa de una confiter&iacute;a de franquicia, a pocas cuadras de Plaza de Mayo. Charlamos mientras tomamos la merienda. A unos metros, un grupo de brasile&ntilde;os ocup&oacute; una mesa. Uno de ellos apura a la moza: dice que necesita ir al ba&ntilde;o. Pero al ba&ntilde;o lo est&aacute;n limpiando y como no le permiten el ingreso, el se&ntilde;or se enoja: <strong>&ldquo;Entro porque pago&rdquo;</strong>, es el primero de los gritos que escuchamos todos, un graznido de <em>portu&ntilde;ol</em> dudoso. Alguien de su grupo lo calma. Volvemos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72ef21c4-4a39-4733-8ca5-b4f4fba22d2e_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72ef21c4-4a39-4733-8ca5-b4f4fba22d2e_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72ef21c4-4a39-4733-8ca5-b4f4fba22d2e_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72ef21c4-4a39-4733-8ca5-b4f4fba22d2e_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72ef21c4-4a39-4733-8ca5-b4f4fba22d2e_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72ef21c4-4a39-4733-8ca5-b4f4fba22d2e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/72ef21c4-4a39-4733-8ca5-b4f4fba22d2e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El juicio por el crimen de Cristian Legendre arrancó en 2010, nueve años después de su muerte. Lentini, el autor, recibió una condena de diez años pero nunca fue preso."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El juicio por el crimen de Cristian Legendre arrancó en 2010, nueve años después de su muerte. Lentini, el autor, recibió una condena de diez años pero nunca fue preso.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo pens&aacute;s tu vida de ac&aacute; a diez a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Hoy los j&oacute;venes no pensamos en eso. Ni de ac&aacute; a diez a&ntilde;os, ni ma&ntilde;ana. No me imagino. Creo que porque viv&iacute;amos al d&iacute;as. O que podemos planear muchas cosas pero de ac&aacute; a que pasen&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gabriel tiene 21 a&ntilde;os, dos m&aacute;s que los que tenia su pap&aacute; al momento del crimen. <strong>Hoy se levant&oacute; muy temprano.</strong> Seis y veinte de la ma&ntilde;ana tom&oacute; un mate cocido r&aacute;pido, trag&oacute; una galletita y sali&oacute; a la parada a esperar el 321, el colectivo que lo dejar&aacute; en la estaci&oacute;n de trenes de Merlo. Ah&iacute;, el Sarmiento hasta Once. Y ah&iacute;, la l&iacute;nea A de subte hasta la &uacute;ltima estaci&oacute;n. <strong>Son dos horas y media para llegar, y el mismo tiempo para volver</strong>. Eso, no hay imprevistos en el transporte. <strong>&ldquo;M&aacute;s de una luca por semana le pongo a la SUBE&rdquo;</strong>, dice Gabriel. Ni siquiera lo dice con resignaci&oacute;n: es el tono de voz que usamos los que vivimos en el conurbano. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-En un intercambio de audios para coordinar esta nota me dec&iacute;as que vas a votar...</strong>
    </p><p class="article-text">
        -A Javier. S&iacute;. Javier me gusta mucho.&nbsp;Sus ideas no son nuevas, es cierto.<strong> Pero &eacute;l es nuevo, &eacute;l es innovador. </strong>Hoy le&iacute;&hellip; no s&eacute; si lo dijo &eacute;l, lo vi en un t&iacute;tulo&hellip; Creo que fue en <em>TN</em>. &iquest;O fue en <em>Tik Tok</em>, que me sale a cada rato por el algoritmo? Bueno: escuch&eacute; o le&iacute; que &ldquo;necesitamos mano justa&rdquo;. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Y qu&eacute; ser&iacute;a mano justa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Que el que las hace las paga, <strong>que cada una reciba lo que merece</strong>, que si yo contribuyo de tal manera&hellip; O sea: que seamos todos &uacute;tiles y los que no&hellip; bueno&hellip; que paguen. Para m&iacute; m&aacute;s simple que eso no hay. Que hay que ser justos
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Por qu&eacute; ninguna de las otras opciones te convoca? </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Porque hace veinte a&ntilde;os que mi generaci&oacute;n escucha el mismo discurso. Y si quer&eacute;s algo distinto no pod&eacute;s hacer siempre lo mismo. Por m&aacute;s que le cambi&eacute;s el nombre a tu estructura, va a ser siempre lo mismo. Tiene que aparecer algo que corte con lo que est&aacute; establecido. Igual si llega a ganar no va a ser f&aacute;cil, no lo van a dejar gobernar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;El Milei que grita tambi&eacute;n gusta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Me gustan sus ideas y tambi&eacute;n me gusta que grite.<strong> Porque en esas cosas yo veo el enojo del chab&oacute;n y la bronca que puede tener cualquiera de nosotros.</strong> Porque estamos en esta situaci&oacute;n de mierda por culpa de esta gente que est&aacute; hace m&aacute;s de 70 a&ntilde;os en el pa&iacute;s. &iquest;No? A m&iacute; me da bronca tambi&eacute;n&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dos camareros sirven a los brasile&ntilde;os, que han acomodado bolsas de compras alrededor de la mesa: tienen sus propia isla. El hombre que se quejaba porque estaban limpiando el ba&ntilde;o y no pod&iacute;a usarlo, ya fue y volvi&oacute;. Igual, est&aacute; enojado. Dice a los mozos, otra vez a los gritos,<strong> que &ldquo;m&aacute;s r&aacute;pido&rdquo;, que &ldquo;esto est&aacute; fr&iacute;o&rdquo;, que &ldquo;aquello no lo ha pedido&rdquo;</strong>. El brasile&ntilde;o se lleva la atenci&oacute;n de todos. Vuelve con lo mismo: que &eacute;l es el que paga y que quiere todo porque est&aacute; &ldquo;muy barato&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0cad131-4af5-48c9-ad15-e882f444cf10_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0cad131-4af5-48c9-ad15-e882f444cf10_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0cad131-4af5-48c9-ad15-e882f444cf10_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0cad131-4af5-48c9-ad15-e882f444cf10_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0cad131-4af5-48c9-ad15-e882f444cf10_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0cad131-4af5-48c9-ad15-e882f444cf10_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f0cad131-4af5-48c9-ad15-e882f444cf10_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Diciembre, 2001"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Diciembre, 2001                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Gabriel vive con su mam&aacute;, la pareja de ella -a qui&eacute;n a veces le dice &ldquo;pap&aacute;&rdquo; y es empleado de comercio- y su hermano menor, fruto de esa relaci&oacute;n, que tiene 14 a&ntilde;os. <strong>En su casa evitan hablar de pol&iacute;tica: lo decidieron entre todos</strong>. Sucede que su mam&aacute; es empleada municipal desde hace muchos a&ntilde;os, tantos que por los aportes podr&iacute;a jubilarse antes de los 60 a&ntilde;os. Y Gabriel le discute, dicen que ella no entiende...
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Pero cu&aacute;l el problema con eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No es nada en contra de ella, es su trabajo y ella lo defiende. Pero <strong>me parece que no entiende que a ella le dan trabajo por un voto</strong>.  En quince a&ntilde;os podr&iacute;a jubilarse. Y quedamos mi hermano, yo, y un mont&oacute;n de pibes m&aacute;s que no creemos que valga la pena seguir votando a esta gente.<strong> Yo no estoy de acuerdo con votar al que te da el trabajo y no al candidato en el que vos cre&eacute;s que es mejor</strong>. Igual ella no ve mal que yo quiera votar a Milei. Quiz&aacute;s haya cosas que no le cierran porque mucha gente lo tilda de loco, pero yo creo que todos tenemos una locura adentro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los d&iacute;as de Gabriel son largos.</strong> Cuando el subte lo deja en Plaza de Mayo entra en el trabajo, un estudio aduanero. Tiene que ver con la carrera que eligi&oacute;, T&eacute;cnico Superior en R&eacute;gimen Aduanero, en el ICA. No le gusta tanto, dice, pero <strong>&eacute;l quer&iacute;a una carrera corta</strong>. Las tardes que le quedan libres, va a nataci&oacute;n. Habla de sus amigos. Le impresiona que a muchos de ellos no les interese la pol&iacute;tica. <strong>&ldquo;Me gustar&iacute;a ponerme a charlar y preguntarles por qu&eacute; votar&iacute;an a este o a otro. Pero para escucharlos, no para censurarlos&hellip;&rdquo;</strong>, dice. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d92e3ca-af16-4a9b-8c85-5f4ae456327f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d92e3ca-af16-4a9b-8c85-5f4ae456327f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d92e3ca-af16-4a9b-8c85-5f4ae456327f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d92e3ca-af16-4a9b-8c85-5f4ae456327f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d92e3ca-af16-4a9b-8c85-5f4ae456327f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d92e3ca-af16-4a9b-8c85-5f4ae456327f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2d92e3ca-af16-4a9b-8c85-5f4ae456327f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las Madres durante la represión de diciembre de 2001"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las Madres durante la represión de diciembre de 2001                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Vi fotos suyas antes de esta entrevista. Y vi, tambi&eacute;n, fotos de su padre. Es evidente el parecido. Me parece de mal gusto dec&iacute;rselo. Hay una an&eacute;cdota sobre su pap&aacute; que a Gabriel le sirve para explicar de d&oacute;nde viene. Cristian, el padre, era uno de seis hermanos. Amaba el f&uacute;tbol, era fan&aacute;tico de Boca: se intercambian las zapatillas entre los hermanos para poder jugar. La abuela juntaba para comprar un par cada tanto y mandaba a arreglar lo que iban usando. &ldquo;Mi abuela y mi mam&aacute; me cuentan que cuando &eacute;l tocaba la pelota se desenfocaba de ese mundo donde todo era dif&iacute;cil, donde siempre faltaba algo, en condiciones muy precarias. A mi me encanta el f&uacute;tbol.<strong> Estamos al borde la h&iacute;per(inflaci&oacute;n) y festejamos el mundial como si no hubiera el ma&ntilde;ana, pero eso nos hace ser felices. El f&uacute;tbol era el respiro de mi pap&aacute;. Es el respiro de los pobres</strong>&rdquo;, dice Gabriel.
    </p><p class="article-text">
        El clima dentro de la confiter&iacute;a se termina de tensar. <strong>El brasile&ntilde;o ahora gru&ntilde;e y agita los brazos. </strong>Nadie entiende por qu&eacute;, pero lo miramos. Dos j&oacute;venes con los que comparte mesa intentan calmarlo. Las mujeres tambi&eacute;n. Los camareros, chicos y chicas sobrepasados, le piden que baje la voz. Lo &uacute;ltimo que gritar&aacute; el hombre antes de retirarse del local es <strong>&ldquo;negros de mierda&rdquo;</strong>, en un portu&ntilde;ol entendible y cruel. Yo sigo la escena, que termina afuera con tres agentes de la Polic&iacute;a. Gabriel ni siquiera se dio vuelta. Sigue: <strong>&ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no probar con algo distinto? Si la gente ya se cans&oacute; de lo mismo&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM/MG</em>  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tenia-meses-asesinaron-padre-diciembre-2001-hoy-votaria-milei-necesitamos-mano-justa_1_10362248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Jul 2023 03:01:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b519105c-6e52-472a-9222-167dc2d60e96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1203464" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b519105c-6e52-472a-9222-167dc2d60e96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1203464" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tenía dos meses cuando asesinaron a su padre en Diciembre de 2001 y hoy votaría a Milei "porque necesitamos mano justa"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b519105c-6e52-472a-9222-167dc2d60e96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,La Libertad Avanza,Diciembre 2001]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se estrenó “Diciembre”, un documental sobre la crisis de 2001]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/estreno-diciembre-plaza-mayo-documental-crisis-2001_1_8600987.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d141b6ea-0896-4e7b-9256-b694cde483e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se estrenó “Diciembre”, un documental sobre la crisis de 2001"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es una película de Alejandro Bercovich y César González que narra el estallido económico y social en el período entre 2001 y 2003.</p></div><p class="article-text">
        <em>Diciembre </em>construye un relato audiovisual a partir de distintas voces, desde <strong>Eduardo Duhalde</strong>, <strong>Nito Artaza</strong>,<strong> Domingo Cavallo</strong>,<strong> Luis Zamora</strong> y <strong>Carlos Ruckauf</strong>, hasta personas que formaron parte de las manifestaciones y saqueos. El film puede verse hoy martes 21 de diciembre, en <a href="https://www.c5n.com/?gclid=Cj0KCQiAk4aOBhCTARIsAFWFP9H886b_XaakBkUnQ_IpWcfpwJcTe-ZLSnBCcwGelrR4ZRkiu4A2ZV0aAhksEALw_wcB" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C5N</a> a las 22:30.
    </p><p class="article-text">
        El estreno oficial de la pel&iacute;cula se realiz&oacute; en Plaza de Mayo, el domingo 19 y pr&oacute;ximamente formar&aacute; parte de la programaci&oacute;n de cine del <a href="https://www.malba.org.ar/en/eventos/de/actividades-cine-programacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MALBA</a>, el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        La historia sigue a Alejandro y Soledad, un periodista y una mujer nacida el 20 de diciembre de 2001. Ambos recorren la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano &ldquo;develando las huellas de un 2001 barrido debajo de la alfombra por gran parte de la dirigencia pol&iacute;tica de los a&ntilde;os que siguieron&rdquo;, como dice la sinopsis.
    </p><p class="article-text">
        El gui&oacute;n fue escrito por <strong>Nahuel Prado</strong> y la fotograf&iacute;a estuvo a cargo del cineasta <strong>Patricio Escobar</strong>, director de <em>La crisis caus&oacute; dos nuevas muertes </em>(2006). La pel&iacute;cula se construye a partir de tres puntos de vista para abordar la crisis: &ldquo;Desde arriba, en la calle y desde abajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Diciembre</em> est&aacute; presente la perspectiva de los dirigentes pol&iacute;ticos, de los manifestantes y las familias que cayeron en la pobreza mientras se indaga en las consecuencias de la crisis y en qu&eacute; significa diciembre de 2001 hoy, 20 a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-fMwAUEXjF1U-2815', 'youtube', 'fMwAUEXjF1U', document.getElementById('yt-fMwAUEXjF1U-2815'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-fMwAUEXjF1U-2815 src="https://www.youtube.com/embed/fMwAUEXjF1U?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <em>MGF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/estreno-diciembre-plaza-mayo-documental-crisis-2001_1_8600987.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Dec 2021 18:17:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d141b6ea-0896-4e7b-9256-b694cde483e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="74856" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d141b6ea-0896-4e7b-9256-b694cde483e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="74856" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Se estrenó “Diciembre”, un documental sobre la crisis de 2001]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d141b6ea-0896-4e7b-9256-b694cde483e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,Películas,Diciembre 2001]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comisión Familiares y Amigos de las Víctimas del 19 y 20 de diciembre realizan recorrido en homenaje]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/comision-familiares-amigos-victimas-19-20-diciembre-realizan-recorrido-homenaje_1_8595775.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c82af242-2898-4abb-b783-c4b884e89ee9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comisión Familiares y Amigos de las Víctimas del 19 y 20 de diciembre realizan recorrido en homenaje"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El encuentro comenzará a las 16 en Sarmiento y Pellegrini, donde está la placa de Alberto Márquez, el último militante asesinado en Capital Federal, y continuará con una recorrida por cada una de las placas que conmemoran a los fallecidos Diego 'Nano' Lamagna, Carlos 'Petete' Almirón, Gastón Riva y Gustavo Benedetto, todos en el centro porteño.</p></div><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Familiares y Amigos de las V&iacute;ctimas del 19 y 20 de diciembre realizar&aacute; hoy un recorrido en homenaje a quienes fueron asesinados durante la represi&oacute;n policial ante el estallido social del 2001. 
    </p><p class="article-text">
        El encuentro comenzar&aacute; a las 16 en Sarmiento y Pellegrini, donde est&aacute; la placa de Alberto M&aacute;rquez, el &uacute;ltimo militante asesinado en Capital Federal, y continuar&aacute; con una recorrida por cada una de las placas que conmemoran a los fallecidos Diego 'Nano' Lamagna, Carlos 'Petete' Almir&oacute;n, Gast&oacute;n Riva y Gustavo Benedetto, todos en el centro porte&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        La recorrida incluye paradas en Sarmiento y Carlos Pellegrini; Hip&oacute;lito Yrigoyen y Avenida 9 de Julio; Tacuar&iacute; y Avenida de Mayo y Chacabuco y Avenida de Mayo, y concluye en Plaza de Mayo, donde a las 17.30 se har&aacute; una lectura de las adhesiones y un documento de los familiares de las v&iacute;ctimas. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, esta previsto a las 18.30 un recital en Tacuar&iacute; y Rivadavia. 
    </p><p class="article-text">
        Las actividades de hoy son parte de los recordatorios por el 20 aniversario del estallido social del 19 y 20 de diciembre de 2001, cuando murieron 39 personas en todo el pa&iacute;s, situaci&oacute;n que llev&oacute; a la renuncia al entonces presidente Fernando De la R&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las actividades se vienen realizando en los &uacute;ltimos d&iacute;as con distintas consignas y diversos matices, llevadas adelante por un amplio abanico de organizaciones sociales, pol&iacute;ticas y de derechos humanos .
    </p><p class="article-text">
        Ayer se realiz&oacute; una jornada de &ldquo;reflexi&oacute;n&rdquo; en Plaza de Mayo y una vigilia como preparaci&oacute;n de la conmemoraci&oacute;n del aniversario que culmina hoy y el presidente Alberto Fern&aacute;ndez encabez&oacute; un  homenaje oficial a las v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n de aquellas jornadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Estado no est&aacute; para ser violento sino para hacer justicia. Lo que uno debe hacer es escuchar; no disparar tiros&rdquo;, subray&oacute; Fern&aacute;ndez en la ceremonia que se llev&oacute; a cabo en la explanada frontal de Casa de Gobierno, donde se emplaz&oacute; una placa recordatoria en memoria de los muertos por la represi&oacute;n de 2001.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez formul&oacute; estos conceptos acompa&ntilde;ado por el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti, y frente a las familias de las v&iacute;ctimas del accionar policial desatado durante los dos &uacute;ltimos d&iacute;as del gobierno de la Alianza UCR-Frepaso.
    </p><p class="article-text">
        En la represi&oacute;n de hace 20 a&ntilde;os murieron cinco personas en la Plaza de Mayo y las adyacencias, pero fueron 39 los fallecidos en todo el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Durante la vigilia en Plaza de Mayo se mostr&oacute; el documental &ldquo;Diciembre&rdquo;, dirigido por Alejandro Bercovich, (el periodista recientemente agredido y amenazado por militantes antivacunas) que procura aportar &ldquo;nuevas voces&rdquo; sobre la crisis social que termin&oacute; con el Gobierno de la Alianza y que ser&aacute; emitido hoy a las 23 en la TV P&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        <em>NB con informaci&oacute;n de agencia T&eacute;lam. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/comision-familiares-amigos-victimas-19-20-diciembre-realizan-recorrido-homenaje_1_8595775.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Dec 2021 12:47:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c82af242-2898-4abb-b783-c4b884e89ee9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="159251" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c82af242-2898-4abb-b783-c4b884e89ee9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="159251" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Comisión Familiares y Amigos de las Víctimas del 19 y 20 de diciembre realizan recorrido en homenaje]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c82af242-2898-4abb-b783-c4b884e89ee9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Diciembre 2001,Aniversario]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las hijas de neoliberalismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/hijas-neoliberalismo_1_8592443.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d58dad6e-162e-47ed-914b-eb35758720b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1037227.jpg" width="618" height="348" alt="Las hijas de neoliberalismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Carlos del Bianco era dueño de una fábrica de jugos pero tuvo que cerrarla en 1999, en medio de un cuadro depresivo y en el umbral de la crisis económica. Su hija Celeste reconstruye su historia y la de su familia, dramático reflejo de tantas en la Argentina de comienzos de siglo.</p></div><p class="article-text">
        Una habitaci&oacute;n ensombrecida. <strong>En la cama estaba mi pap&aacute;, tieso, inm&oacute;vil, con la mirada fija y las manos cruzadas sobre el pecho sosteniendo un crucifijo plateado</strong>. No hablaba. Ni siquiera parpadeaba. En la mesa de luz hab&iacute;a una radio, un cenicero, tres atados de cigarrillos <em>Particulares</em> y una estampita de la Virgen de Luj&aacute;n. <strong>Respiraba suave mi pap&aacute;. Un hilito de agua le ca&iacute;a por el costado de los ojos grises</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Siempre tuve miedo de entrar en esa habitaci&oacute;n y encender la luz. Sent&iacute;a una tensi&oacute;n fuerte en el cuerpo. Al apretar la perilla me acercaba despacio para ver si a&uacute;n respiraba. <strong>Recuerdo la frustraci&oacute;n que me generaba preguntarle si se iba a levantar de la cama para almorzar con nosotras</strong>. Entre tanta incertidumbre, hab&iacute;a una certeza: <strong>su respuesta, que era &ldquo;no&rdquo;</strong>. Mis hermanas Florencia y Agustina tampoco lo lograban. &Eacute;l se quedaba en el lado izquierdo de la cama matrimonial. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mi pap&aacute;, Carlos Alberto del Bianco, falleci&oacute; hace un a&ntilde;o, en 2020</strong>. Tuvo dos accidentes cerebrovasculares, uno en octubre y otro en noviembre, ambos el a&ntilde;o pasado. Pero no fueron los &uacute;nicos. <strong>Todo empez&oacute; hace poco m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, </strong>cuando cerr&oacute; <em><strong>605</strong></em>, la f&aacute;brica de jugos que mi pap&aacute; hab&iacute;a fundado 18 a&ntilde;os antes. Su empresa, peque&ntilde;a, familiar, es una de las casi <strong>40 mil pymes que cerraron entre 1998 y 2002</strong>, durante los gobiernos de Carlos Menem primero, y de Fernando de la R&uacute;a despu&eacute;s. <strong>Cuando la f&aacute;brica quebr&oacute; mi pap&aacute; ten&iacute;a 51 a&ntilde;os</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La fábrica de mi papá, pequeña y familiar, es una de las casi 40 mil pymes que cerraron entre 1998 y 2002, durante los gobiernos de Carlos Menem primero, y de Fernando de la Rúa después.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La f&aacute;brica estaba pegada a nuestra casa. S&oacute;lo nos separaba una puerta. Y como los protagonistas de<em><strong> Casa tomada</strong></em>, el cuento de Cort&aacute;zar, <strong>pap&aacute; fue dejando de habitar espacios</strong>. Primero <strong>dej&oacute; de ir al galp&oacute;n de producci&oacute;n</strong> y se refugi&oacute; en las oficinas. Despu&eacute;s dej&oacute; de usar su escritorio y <strong>se instal&oacute; en un piecita m&aacute;s chica</strong>, con la puerta cerrada y envuelto en el humo de su cigarrillo. <strong>Un d&iacute;a no pis&oacute; m&aacute;s la f&aacute;brica y se qued&oacute; en la cama</strong>. Tuvo un accidente cerebrovascular, el primero, que le afect&oacute; la parte izquierda del cuerpo. Y se deprimi&oacute;. <strong>As&iacute; pas&oacute; m&aacute;s de veinte a&ntilde;os, la mayor parte del tiempo</strong> en esa habitaci&oacute;n, con<strong> la luz apagada y la radio encendida</strong>, d&iacute;a y noche, en el mismo dial: <em><strong>AM 590 Continental</strong></em>.
    </p><p class="article-text">
        Cuando todo se quebr&oacute;, mi mam&aacute;, Susana, ten&iacute;a 48 a&ntilde;os. Mi hermana Florencia ten&iacute;a 20 y Agustina, 10. Yo hab&iacute;a cumplido 15. Nunca sabremos si fue el ACV o la depresi&oacute;n lo que dej&oacute; a mi pap&aacute; en ese estado. Lo que s&iacute; sabemos es lo que lo provoc&oacute;. 
    </p><h3 class="article-text">Las hijas embotellan jugos mientras la madre salva las cuentas del banco</h3><p class="article-text">
        Es el a&ntilde;o 1997. En la oficina de la f&aacute;brica de jugos <em>605</em>, en Luj&aacute;n, <strong>mi mam&aacute; revisa las facturas, los recibos de los proveedores y los cheques</strong>. Aprende tan r&aacute;pido como puede los detalles de la administraci&oacute;n que mi pap&aacute; hab&iacute;a soltado. Saca cuentas en la calculadora con un rollo de papel <em>Olivetti</em> y mueve los dedos sobre las teclas. Los n&uacute;meros que se reflejan en la pantalla no ayudan. <strong>Cuando se acerca a la habitaci&oacute;n para preguntarle a mi pap&aacute; alguna cuesti&oacute;n administrativa, &eacute;l dice que no sabe nada.</strong> Mi mam&aacute;, entonces, llama al banco y pide que no le corten la cuenta corriente. <strong>Salva un cheque, despu&eacute;s otro, pide plata primero a su familia, despu&eacute;s a los usureros</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En la pared de la oficina est&aacute; colgada la foto de un auto de carrera que lleva la publicidad de la empresa familiar. Florencia, mi hermana, entra apurada a ese despacho. Busca las etiquetas para ponerle a las botellas de jugo. <strong>Son pocos los empleados que quedan en la f&aacute;brica: muchos se fueron cuando advirtieron que todo se iba a pique</strong>. Florencia tiene las manos anaranjadas, con olor a pulpa de c&iacute;tricos correntinos y las palmas endurecidas por pegarle a las tapitas de pl&aacute;stico para cerrar las botellas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi mamá, entonces, llama al banco y pide que no le corten la cuenta corriente. Salva un cheque, después otro, pide plata primero a su familia, después a los usureros. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Cuando se enferm&oacute;, ten&iacute;amos que estar con mami en la f&aacute;brica. Trabaj&aacute;bamos los s&aacute;bados, los domingos. &Iacute;bamos con ella en la camioneta a buscar los tanques de pulpa de 200 kilos a San Fernando</strong>. Otras veces viajaba con Moyinga, el &uacute;nico empleado que hab&iacute;a elegido quedarse. Hac&iacute;amos el reparto de los pedidos en Las Flores, Arrecifes, Salto y toda esa zona de la provincia de Buenos Aires&rdquo;, recuerda mi hermana Florencia, hoy de 43 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Verlo as&iacute;, sin reacci&oacute;n, me daba bronca. <strong>Por ah&iacute; le echaba culpas porque no hab&iacute;a hecho las cosas de tal manera y porque no me hab&iacute;a ense&ntilde;ado a manejar la f&aacute;brica</strong>. Pienso que podr&iacute;a haberme explicado algo m&aacute;s y no solamente a poner el jugo en una botella&rdquo;, dice Florencia. La incertidumbre econ&oacute;mica gener&oacute; p&aacute;nico y estr&eacute;s en muchos trabajadores y trabajadoras de la Argentina. <strong>De acuerdo a estad&iacute;sticas oficiales, para el 2001, las consultas de salud mental en hospitales p&uacute;blicos hab&iacute;an aumentado un 40%</strong>.
    </p><h3 class="article-text">La f&aacute;brica de jugos se convierte en un Club del Trueque</h3><p class="article-text">
        <strong>Mi pap&aacute; naci&oacute; el 2 de mayo de 1948 en San Antonio de Areco</strong>, provincia de Buenos Aires, pero siempre vivi&oacute; en Luj&aacute;n. Termin&oacute; el primario pero no curs&oacute; el secundario. Trabaj&oacute; en una f&aacute;brica automotriz, vendi&oacute; huevos en una furgoneta, puso un almac&eacute;n y despu&eacute;s construy&oacute; la 605, que tuvo dos sucursales. <strong>Junto a otras personas abri&oacute; la escuela de f&uacute;tbol social e infantil &ldquo;Los Pumas&rdquo; y una sociedad de fomento en el Ameghino, uno de los barrios m&aacute;s pobres de Luj&aacute;n</strong>. Le dec&iacute;an <strong>&ldquo;el gordo del Bianco&rdquo;</strong> y andaba siempre en una camioneta F-100 verde.
    </p><p class="article-text">
        Los motores de las m&aacute;quinas dejaron de sonar en 1999 y un silencio met&aacute;lico ocup&oacute; el lugar. <strong>Por meses permaneci&oacute; ese olor a pomelos y naranjas con el que nos criamos</strong>. El timbre del tel&eacute;fono fue el &uacute;nico sonido que interrumpi&oacute; esa mudez. <strong>No se pod&iacute;an hacer llamadas por la falta de pago, pero s&iacute; pod&iacute;amos recibirlas. Eran los acreedores.</strong> Mi pap&aacute; perdi&oacute; m&aacute;s de 30 kilos en ese tiempo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No se podían hacer llamadas de teléfono por la falta de pago, pero sí podíamos recibirlas. Eran los acreedores. Mi papá perdió más de 30 kilos en ese tiempo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En 2002, el a&ntilde;o en que mi hermana Agustina festejar&iacute;a su Quince, <strong>el galp&oacute;n donde se produc&iacute;a el jugo se convirti&oacute; en un Club de Trueque</strong>. Hombres y mujeres del barrio Zapiola se acercaban a intercambiar mercader&iacute;a: tortas, verduras, ropa, electrodom&eacute;sticos, plantas. Todo estaba ah&iacute;. <strong>Alrededor de cinco millones de personas participaron de los trueques en todo el pa&iacute;s durante la crisis econ&oacute;mica</strong>. &ldquo;Un par de veces fui, aprovechaba que mami llevaba cosas e iba con ella. <strong>Yo vend&iacute;a unas plantas que me daba el verdulero de la esquina y me quedaba con una comisi&oacute;n en cr&eacute;ditos que era el billete que se usaba</strong>&rdquo;, me cuenta mi hermana menor, Agustina.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mi mam&aacute; pas&oacute; de ser ama de casa a jefa de hogar, </strong>sin escalas e igual que tantas otras mujeres. Siempre en trabajos precarizados. Despu&eacute;s del cierre de la f&aacute;brica, <strong>trabaj&oacute; en una panader&iacute;a, en un restaurante, en una helader&iacute;a, limpi&oacute; oficinas y encar&oacute; diferentes emprendimientos</strong>. Seg&uacute;n un informe del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), <strong>entre 1995 y 2006, la participaci&oacute;n de las mujeres como jefas de familia se extendi&oacute; del 24,2% al 32,6%.</strong>
    </p><h3 class="article-text"> <strong>&ldquo;No puedo hacer otra cosa m&aacute;s que hacer fuerza&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>La radio fue otro de los sonidos de esos a&ntilde;os. Pap&aacute; la encend&iacute;a para escuchar los partidos de Boca, el programa de deportes de V&iacute;ctor Hugo y a Luisa Delfino en </strong><em><strong>Te escucho</strong></em>. En 2006, ya recibida de periodista deportiva, entr&eacute; a trabajar en Continental. Creo que, de manera inconsciente, pensaba que si &eacute;l escuchaba su apellido en el &ldquo;aire&rdquo; iba a ponerse contento. Pero nunca me hizo un comentario, as&iacute; que  me di por vencida. 
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado, durante la &uacute;ltima internaci&oacute;n en el hospital, quiso incorporarse de la cama. Se puso colorado, hac&iacute;a fuerza, ve&iacute;a c&oacute;mo se le hinchaban las venas. Le ped&iacute; que se quedara tranquilo, que no ten&iacute;a que esforzarse, que no hac&iacute;a falta. <strong>&ldquo;No puedo hacer otra cosa m&aacute;s que hacer fuerza&rdquo;</strong>, me contest&oacute;. Pap&aacute; ya hablaba muy lento, le costaba comunicarse. Esa noche, entend&iacute; que <strong>su fortaleza estuvo en permanecer con nosotras las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas</strong>. A pesar de todo.
    </p><p class="article-text">
        Siempre digo que el neoliberalismo mata. A veces de manera directa, brutal, como fue en<strong> la represi&oacute;n de 2001 </strong>que dej&oacute; al menos 38 personas muertas. <strong>Hay otras muertes, m&aacute;s veladas pero igual de despiadadas</strong>. Cuando muri&oacute; Carlos Menem le&iacute; en las redes sociales muchas<strong> historias de familias rotas</strong>. El tipo de pol&iacute;ticas que en ese momento se implementaron desarmaron las bases econ&oacute;micas de la sociedad, los lazos comunitarios, el tejido social. <strong>Y desarmaron, tambi&eacute;n, a las figuras de las que dependen nuestros peque&ntilde;os universos</strong>, como a mi pap&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Celeste del Bianco es periodista. Este texto fue finalista del concurso de cr&oacute;nicas del Festival Basado en Hechos Reales en el a&ntilde;o 2019.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celeste del Bianco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/hijas-neoliberalismo_1_8592443.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Dec 2021 10:42:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d58dad6e-162e-47ed-914b-eb35758720b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1037227.jpg" length="48048" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d58dad6e-162e-47ed-914b-eb35758720b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1037227.jpg" type="image/jpeg" fileSize="48048" width="618" height="348"/>
      <media:title><![CDATA[Las hijas de neoliberalismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d58dad6e-162e-47ed-914b-eb35758720b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1037227.jpg" width="618" height="348"/>
      <media:keywords><![CDATA[Diciembre 2001,Crisis,Carlos Menem,Fernando de la Rúa,Club del Trueque]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Organizaciones sociales iniciaron la vigilia en Plaza de Mayo a 20 años de la crisis de 2001]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/organizaciones-sociales-iniciaron-vigilia-plaza-mayo-20-anos-crisis-2001_1_8594652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1826b287-1832-4f21-a197-7baafd79b6ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Organizaciones sociales iniciaron la vigilia en Plaza de Mayo a 20 años de la crisis de 2001"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un amplio abanico de organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos se congregaron en la Plaza de Mayo, que este lunes será el escenario principal del acto por los 20 años de la crisis del 19 y 20 de diciembre de 2001, cuando un estallido social, que dejó 39 muertos, terminó en la renuncia de Fernando de la Rúa. Durante la vigilia se emitió el documental "Diciembre", de Alejandro Bercovich.</p></div><p class="article-text">
        Con distintas consignas y diversos matices, un amplio abanico de organizaciones sociales, pol&iacute;ticas y de derechos humanos -peronistas, independientes y de la izquierda- se congregaron este domingo en la Plaza de Mayo, que este lunes ser&aacute; el escenario principal del acto por los 20 a&ntilde;os de la crisis del 19 y 20 de diciembre de 2001, cuando un estallido social, durante el que murieron 39 personas en todo el pa&iacute;s, desemboc&oacute; en la renuncia del entonces presidente Fernando de la R&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones se dieron cita en Plaza de Mayo para iniciar una jornada de &ldquo;reflexi&oacute;n&rdquo; y una vigilia como preparaci&oacute;n de esa conmemoraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al encabezar el homenaje oficial a las v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n de aquellas jornadas, <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/alberto-fernandez-20-anos-represion-diciembre-2001-no-violento-justicia_1_8594159.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el presidente Alberto Fern&aacute;ndez asegur&oacute; este domingo que &ldquo;el Estado no est&aacute; para ser violento, sino para hacer justicia&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Estado no est&aacute; para ser violento, sino para hacer justicia. Lo que uno debe hacer es escuchar, no disparar tiros&rdquo;, subray&oacute; Fern&aacute;ndez en la ceremonia que se llev&oacute; a cabo en la explanada frontal de Casa de Gobierno, donde se emplaz&oacute; una placa recordatoria en memoria de los muertos por la represi&oacute;n de 2001.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez formul&oacute; estos conceptos acompa&ntilde;ado por el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla, y frente a las familias de las v&iacute;ctimas del accionar policial desatado durante los dos &uacute;ltimos d&iacute;as del gobierno de la Alianza UCR-Frepaso.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la <strong>Asociaci&oacute;n Madres de Plaza de Mayo</strong> expres&oacute; en un comunicado que &ldquo;la represi&oacute;n ordenada por el gobierno en las tr&aacute;gicas jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001 gener&oacute; 39 muertos en todo el pa&iacute;s. Las balas policiales no pudieron detener el hambre, la bronca contenida y la desesperaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las Madres de Plaza de Mayo fueron parte del pueblo que reclam&oacute;, en las calles y plazas de la ciudad. El fin de la miseria planificada&rdquo;, indic&oacute; la organizaci&oacute;n que preside Hebe de Bonafini.
    </p><p class="article-text">
        Las Madres de Plaza de Mayo se&ntilde;alaron que &ldquo;el jueves 20 de diciembre de aquel a&ntilde;o quedar&aacute; registrado para siempre como el final del gobierno de De La R&uacute;a tras una brutal represi&oacute;n con epicentro en Plaza de Mayo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las Madres fueron a la Plaza, como cada jueves, e interpelaron a la Polic&iacute;a para frenar la cacer&iacute;a humana. Recibieron palos y golpes, una vez m&aacute;s, y resistieron, junto al pueblo, en contra del estado de sitio y la represi&oacute;n policial&rdquo;, concluy&oacute; el comunicado.
    </p><p class="article-text">
        En la represi&oacute;n de hace 20 a&ntilde;os murieron cinco personas en la Plaza de Mayo y las adyacencias, pero fueron 39 los fallecidos en todo el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Desde la vigilia en Plaza de Mayo, en tanto, <strong>el referente de La Poderosa &ldquo;Nacho&rdquo; Levy</strong> destac&oacute; que durante aquellas jornadas &ldquo;distintas tradiciones del campo popular nos encontramos hace 20 a&ntilde;os en una fusi&oacute;n que salv&oacute; la vida de muchos compa&ntilde;eros y nos cost&oacute; la vida de muchos compa&ntilde;eros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En declaraciones formuladas a la TV P&uacute;blica, Levy record&oacute; que &ldquo;en ese momento los j&oacute;venes de 20 y pico no ten&iacute;an una referencia, gu&iacute;a o manual. Ven&iacute;amos de una generaci&oacute;n de 30 mil desparecidos, muchos que estaban temerosos y otros rendidos, tratando de construir en carne propia un camino de salida a una crisis que nos atraves&oacute; y nos desbord&oacute;, y que encontr&oacute; a un mont&oacute;n de j&oacute;venes de las universidades y a sectores medios emparentados con esa lucha hist&oacute;rica de las barriadas y organizaciones populares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El dirigente social evoc&oacute; que &ldquo;por aquel entonces no s&oacute;lo hab&iacute;a que llenar las ollas sino la democracia; no hab&iacute;a compa&ntilde;eros de barrios populares en el parlamento, los medios y la academia, y hasta el d&iacute;a de hoy seguimos dando esa batalla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, Levy plante&oacute; que &ldquo;con la misma corbata y el mismo cinismo hay muchos de los responsables del 2001 que siguen enquistados en el poder y en distintas expresiones de la pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, aclar&oacute; que &ldquo;el balance a favor son esas victorias palpables de cuando s&iacute; sucede esta sinergia y unidad efectiva del campo popular, poniendo el cuerpo y saliendo a la calle para construir un camino com&uacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante la vigilia en Plaza de Mayo se emiti&oacute; el documental <em>Diciembre</em>, dirigido por <strong>Alejandro Bercovich</strong>, que procura aportar &ldquo;nuevas voces&rdquo; sobre la crisis social que termin&oacute; con el Gobierno de la Alianza, seg&uacute;n explic&oacute; el propio director en declaraciones a la TV P&uacute;blica. El documental ser&aacute; emitido este lunes a las 23 a trav&eacute;s de la TV P&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM con informaci&oacute;n de la agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/organizaciones-sociales-iniciaron-vigilia-plaza-mayo-20-anos-crisis-2001_1_8594652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Dec 2021 01:17:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1826b287-1832-4f21-a197-7baafd79b6ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="333200" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1826b287-1832-4f21-a197-7baafd79b6ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="333200" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Organizaciones sociales iniciaron la vigilia en Plaza de Mayo a 20 años de la crisis de 2001]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1826b287-1832-4f21-a197-7baafd79b6ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Diciembre 2001,Crisis del 2001]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Memoria de una rebelión popular antipolítica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/memoria-rebelion-popular-antipolitica_129_8592475.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c209394c-5ef4-4923-a157-3fa4202744cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Memoria de una rebelión popular antipolítica"></p><p class="article-text">
        <strong>Lo primero que hay que decir sobre los eventos de 2001 es que ocurrieron en el marco de una cat&aacute;strofe. Fue durante el pico de la peor crisis de nuestra historia. </strong>Al sufrimiento que produjo en t&eacute;rminos de desamparo, hambre y desesperaci&oacute;n para millones de personas hay que sumar adem&aacute;s los 38 muertos que dej&oacute; la represi&oacute;n. Frente a todo eso no caben nostalgias: nadie en su sano juicio desear&iacute;a volver a ese pasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, no caben tampoco los recuerdos que niegan o banalizan el significado y los profundos efectos que tuvo la extraordinaria movilizaci&oacute;n social del 19 y 20 de diciembre y las que le siguieron. En el marco de la tragedia, una porci&oacute;n de la sociedad alumbr&oacute; formas de acci&oacute;n colectiva y construy&oacute; lazos de solidaridad de enorme trascendencia que marcaron la pol&iacute;tica nacional por los siguientes quince a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; fue 2001? Algunos intelectuales y periodistas se apresuraron a darle una interpretaci&oacute;n estrecha: se trat&oacute; de una movilizaci&oacute;n de clase media porte&ntilde;a motivada por un inter&eacute;s econ&oacute;mico inmediato. El &ldquo;corralito&rdquo; les hab&iacute;a tocado el bolsillo y reaccionaron. Punto. M&aacute;s tarde, otros intentaron reducir los eventos a una simple intriga palaciega del peronismo para desplazar a <strong>Fernando De la R&uacute;a</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los sucesos reales, sin embargo, no validan esas interpretaciones. Puede que la velocidad de la ca&iacute;da del gobierno tuviese que ver con que el PJ le retirara su apoyo. <strong>Pero ni siquiera eso resulta comprensible sin el hecho principal: la rebeli&oacute;n. Porque de eso se trat&oacute; 2001: no fue una conspiraci&oacute;n, ni un espasmo de la clase media, ni tuvo un sentido prioritariamente econ&oacute;mico, ni fue de alcance meramente porte&ntilde;o.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, se trat&oacute; de una rebeli&oacute;n <em>popular</em>, <em>m&uacute;ltiple</em> en su composici&oacute;n social. Sin dudas el &ldquo;corralito&rdquo; hab&iacute;a contribuido al descontento y no s&oacute;lo al de los sectores medios (suele olvidarse que se hab&iacute;an inmovilizado <em>tambi&eacute;n</em> los sueldos de los trabajadores, cosa que llev&oacute; a las dos CGT y a la CTA a decretar un paro general). Pero las motivaciones y demandas de la rebeli&oacute;n excedieron con mucho el problema de las cuentas bancarias.&nbsp; 	
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el cacerolazo del 19 form&oacute; parte de <em>una trama de acontecimientos</em> previos protagonizados tanto por sectores medios como por clases populares en todo el pa&iacute;s. Desde mediados del mes ven&iacute;a habiendo una escalada de acciones de protesta de comerciantes, trabajadores, estudiantes, desocupados, vecinos.&nbsp;<strong>A todo eso se sum&oacute; una ola de saqueos que creci&oacute; en intensidad desde el d&iacute;a 13 y que involucr&oacute; a barriadas humildes de varias ciudades. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Simult&aacute;neamente hubo huelgas, manifestaciones, ataques a edificios p&uacute;blicos y choques con la polic&iacute;a de obreros, empleados p&uacute;blicos, desocupados, docentes, estudiantes y organismos de derechos humanos en varias provincias.<strong> El mismo d&iacute;a 19, antes del cacerolazo nocturno, hubo acciones de una multiplicidad de grupos sociales. Docentes universitarios, trabajadores municipales, comerciantes, camioneros, vecinos y desocupados realizaron protestas en diversas partes del pa&iacute;s, algunas bastante violentas.</strong> Los saqueos se hicieron m&aacute;s intensos, especialmente en el conurbano bonaerense. El cacerolazo se inici&oacute; precisamente como respuesta al anuncio del Estado de Sitio que anticipaba la salida represiva que el gobierno ten&iacute;a en mente. De hecho, los c&aacute;nticos de la multitud esa noche celebraban el bloqueo de esa opci&oacute;n (&ldquo;&iexcl;Que boludos, el Estado de Sitio se lo meten en el culo!&rdquo;) y exig&iacute;an &ldquo;que se vayan&rdquo; los pol&iacute;ticos. No hubo ninguna referencia al problema del &ldquo;corralito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algo similar sucedi&oacute; con los eventos del d&iacute;a 20. En varias provincias hubo cortes de ruta y otro tipo de acciones protagonizadas tanto por trabajadores y desocupados, como por peque&ntilde;os productores y comerciantes. Las im&aacute;genes de TV de lo que suced&iacute;a en la Capital inspiraban acciones de todo tipo en todo el pa&iacute;s. Las centrales sindicales &ndash;la CTA y las dos CGT&ndash; declararon un paro por tiempo indeterminado. Por otra parte, entre la multitud que combat&iacute;a con la polic&iacute;a en Plaza de Mayo hab&iacute;a gente de sectores medios pero tambi&eacute;n desocupados y trabajadores. Ese d&iacute;a el corralito tampoco fue motivo de c&aacute;nticos. &ldquo;&iexcl;Que se vayan todos, que no quede ni uno solo!&rdquo; &ndash;una consigna <em>pol&iacute;tica</em> y no econ&oacute;mica&ndash; fue la frase principal que unific&oacute; a los que participaban en la rebeli&oacute;n. En varias localidades del interior los manifestantes reclamaron tambi&eacute;n la renuncia de gobernadores, concejales e intendentes.
    </p><h3 class="article-text">Una rebeli&oacute;n popular antipol&iacute;tica</h3><p class="article-text">
        En fin, la de diciembre de 2001 fue una rebeli&oacute;n que ocurri&oacute; en varias regiones del pa&iacute;s, fue protagonizada por m&uacute;ltiples sectores sociales y no se identific&oacute; expresamente con ninguno de ellos en particular. Fue popular en sentido gen&eacute;rico. En las consignas y demandas con frecuencia se combinaban las aspiraciones de cada grupo. Pod&iacute;an exigir el fin del corralito, pero tambi&eacute;n el pago de sueldos atrasados y mayores subsidios para desocupados. Se preocupaban por las dificultades financieras de los comerciantes y peque&ntilde;os productores, pero tambi&eacute;n por la defensa de la salud y la educaci&oacute;n p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunas voces nos dicen hoy que careci&oacute; de un contenido pol&iacute;tico determinado y que &ldquo;cada uno vio en 2001 lo que quiso&rdquo;. Cierto, se trat&oacute; de una rebeli&oacute;n popular antipol&iacute;tica. La antipol&iacute;tica puede tener y con frecuencia tiene un contenido ideol&oacute;gico de derecha. Pero lo interesante del caso es que la din&aacute;mica de los acontecimientos orient&oacute; la rebeli&oacute;n de 2001 en un sentido opuesto: fue antipol&iacute;tica &ndash;como, en cierto sentido, lo son todas las rebeliones y revoluciones&ndash; pero canaliz&oacute; esa energ&iacute;a de cuestionamiento a la pol&iacute;tica en un sentido tendencialmente izquierdista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La antipol&iacute;tica del <em>Que se vayan todos</em> asumi&oacute; esa orientaci&oacute;n b&aacute;sicamente por dos motivos. Primero, porque desde mucho antes la narrativa que explicaba el origen de la crisis indicaba que lo que hab&iacute;a fracasado era el programa neoliberal de Menem. El empobrecimiento y la exclusi&oacute;n eran su resultado. El peronismo de Menem y Duhalde (y su continuaci&oacute;n en De la R&uacute;a) eran percibidos como la derecha, por lo que inevitablemente la rebeli&oacute;n se posicion&oacute; en el polo opuesto. Fue antiperonista, claro, pero tambi&eacute;n anti-neoliberal. Eso se evidenci&oacute; en las solidaridades amplias que construy&oacute; con los excluidos, en la revalorizaci&oacute;n del movimiento de derechos humanos y sobre todo en la evoluci&oacute;n de las demandas de la rebeli&oacute;n. Los reclamos puntuales se entrelazaron con otros m&aacute;s generales y estructurales: del universal odio a los bancos se pas&oacute; con frecuencia al cuestionamiento de las multinacionales, las grandes empresas de servicios p&uacute;blicos privatizadas o las pol&iacute;ticas neoliberales impulsadas por el FMI.
    </p><p class="article-text">
        Pero incluso m&aacute;s importante fue otro hecho, que tiene que ver con la gram&aacute;tica de la rebeli&oacute;n. Porque <strong>la antipol&iacute;tica no se dio en el vac&iacute;o, sino en el espacio p&uacute;blico, en las calles, con movimientos sociales poderosos, como los piqueteros, las asambleas, las f&aacute;bricas recuperadas, o algunos sindicatos ocupando el centro de la escena</strong>. La antipol&iacute;tica no signific&oacute; entonces la impugnaci&oacute;n de la pol&iacute;tica por parte de individuos que la rechazan como aquello que los amenaza en el confort de su espacio privado &ndash;esta es la antipol&iacute;tica liberal o de derecha&ndash; sino, impl&iacute;citamente, una impugnaci&oacute;n del status quo que realizaba un sujeto pol&iacute;tico colectivo, presente, que era la multitud ocupando las calles. V&aacute;yanse todos, porque aqu&iacute; estamos nosotros: hab&iacute;a en las calles un &ldquo;nosotros&rdquo; protagonista de esa rebeli&oacute;n.&nbsp; Y no era cualquier nosotros: se identificaba pol&iacute;ticamente con un horizonte progresista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue ese horizonte el que, para bien o para mal, determin&oacute; el curso de la pol&iacute;tica nacional durante los siguientes quince a&ntilde;os. Porque es preciso no olvidar que, pasadas las elecciones de 2003, no hubo fuerzas pol&iacute;ticas relevantes que se presentaran a las elecciones enarbolando un programa o una identidad abiertamente de derecha. Nadie reivindicaba, como sucede hoy, a Cavallo o a los militares. Incluso <strong>Mauricio Macri</strong>, para ganar en 2015, todav&iacute;a debi&oacute; fingir progresismo (<strong>Jaime Dur&aacute;n Barba</strong>, <strong>Federico Pinedo</strong> o <strong>Alejandro Rozitchner</strong> incluso sostuvieron que era &ldquo;de izquierda&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, 2001 s&iacute; marc&oacute; un claro parteaguas entre la d&eacute;cada neoliberal y el escenario que se abri&oacute; a comienzos del nuevo siglo. Pero no porque alumbrara un nuevo ordenamiento &ndash;de eso se ocupar&iacute;an luego los pol&iacute;ticos&ndash; sino por su capacidad de interrumpir el curso &ldquo;normal&rdquo; de la historia. 2001 fue eso: una interrupci&oacute;n. Alter&oacute; el flujo esperable de los acontecimientos. Detuvo parcialmente la m&aacute;quina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si uno se sit&uacute;a mentalmente en comienzos de 2001, se puede ver claramente ad&oacute;nde se dirig&iacute;a la historia. Todo conduc&iacute;a hacia una salida que profundizaba las reformas neoliberales. Vemos a un De la R&uacute;a que alternaba entre el ministro de econom&iacute;a emblem&aacute;tico de Menem &ndash;<strong>Domingo Cavallo</strong>&ndash; y otro figur&oacute;n del liberalismo extremo como <strong>Ricardo L&oacute;pez Murphy</strong>. Vemos movimientos para habilitar una intervenci&oacute;n incluso mayor del FMI. Vemos la continuidad del dominio indiscutido de los intereses financieros con el Megacanje. El plan d&eacute;ficit cero. El recorte de salarios y jubilaciones. La salida era esa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue ese curso de acontecimientos lo que la rebeli&oacute;n suspendi&oacute;. Lo volvi&oacute; pol&iacute;ticamente inviable. Y con esa suspensi&oacute;n, abri&oacute; una ventana a la democracia sustantiva, un momento en el que la acci&oacute;n popular pod&iacute;a definir rumbos. Abri&oacute; una ventana de &ldquo;anormalidad&rdquo; en la que se pudieron vislumbrar futuros impensados.
    </p><p class="article-text">
        Pierden de vista ese hecho quienes hoy vuelven sobre 2001 y afirman &ndash;confundiendo gestualidades y est&eacute;ticas con realidades sustantivas&ndash; que la antipol&iacute;tica de derecha que florece en la actualidad hereda su impulso. Es todo lo contrario. Cuando los desquiciados de la extrema derecha convocan por TV a la &ldquo;rebeli&oacute;n&rdquo;, cuando llaman a acabar con la &ldquo;casta pol&iacute;tica&rdquo;, cuando hacen sonar &ldquo;Se viene el estallido&rdquo; en sus actos, se afirman en el gesto profanatorio del recuerdo del 2001, ahora que su ciclo est&aacute; finalmente cerrado. Que se deleiten en apropiarse de algunas palabras y est&eacute;ticas de 2001 no demuestra que son sus herederos sino todo lo contrario. <strong>Si alg&uacute;n d&iacute;a vuelven de verdad tiempos de rebeliones populares, los veremos como los vimos entonces y otras tantas veces: pidiendo a los militares que saquen los tanques a la calle.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>EA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/memoria-rebelion-popular-antipolitica_129_8592475.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Dec 2021 03:04:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c209394c-5ef4-4923-a157-3fa4202744cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="181957" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c209394c-5ef4-4923-a157-3fa4202744cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="181957" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Memoria de una rebelión popular antipolítica]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c209394c-5ef4-4923-a157-3fa4202744cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Diciembre 2001,Crisis del 2001,Fernando de la Rúa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre las 38 víctimas de la represión, diez eran adolescentes y murieron por balas perdidas o disparos a mansalva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/victimas-represion-adolescentes-balas-perdidas-disparos-mansalva_1_8591252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7458ae8-eb77-4513-b58e-d1a2706d025f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre las 38 víctimas de la represión, diez eran adolescentes y murieron por balas perdidas o disparos a mansalva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Yanina García, 18 años, salió a buscar a su beba y la mató un tiro en el abdomen. A Romina Iturain, 15 años, la velaron con el vestido que usó para su fiesta. A Damián Vicente Ramírez, 13 años, le dispararon desde una terraza. Sergio Pedernera, 16 años, sobrevivió un año: una bala lo dejó parapléjico. Entre los responsables hay policías y civiles.</p></div><p class="article-text">
        El primer asesinado del que se tiene registro es <strong>Marcelo Pacini. Ten&iacute;a 15 a&ntilde;os</strong>. Curioso, el chico se acerc&oacute; al supermercado de su barrio en Caba&ntilde;a Leiva, Santa Fe. <strong>V&iacute;ctor Clemente, due&ntilde;o del comercio, le dispar&oacute; con su escopeta desde el interior del local</strong>. En primera instancia a Clemente le dictaron falta de m&eacute;rito. El fiscal apel&oacute; y pidi&oacute; la reconstrucci&oacute;n del hecho. Procesaron al due&ntilde;o del supermercado por <strong>&ldquo;homicidio en exceso de leg&iacute;tima defensa&rdquo;: nunca lo detuvieron</strong>. Para la familia del adolescente, <a href="https://www.unosantafe.com.ar/santa-fe/la-muerte-de-la-rua-y-el-recuerdo-mas-doloroso-la-represion-santa-fe-n2511210.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">qui&eacute;n se ech&oacute; la culpa del asesinato no es la persona que lo mat&oacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        En Entre R&iacute;os hubo tres v&iacute;ctimas, dos menores de edad.<strong> Romina Iturrain, de 15 a&ntilde;os</strong>, tomaba mates en la vereda, a tres cuadras de un hipermercado que estaba siendo saqueado. <strong>La mat&oacute; una bala, nunca identificaron al asesino</strong>. A Romina la velaron con el vestido que hab&iacute;a usado en su fiesta de Quince. A <strong>Elo&iacute;sa Paniagua, de 13 a&ntilde;os, el cabo Silvio Mart&iacute;nez le apunt&oacute; desde un auto y la fusil&oacute;</strong>. En 2003 lo condenaron a diez a&ntilde;os de prisi&oacute;n. <strong>Estuvo preso cinco y sali&oacute; en libertad.</strong> Mart&iacute;nez fue el &uacute;nico en llegar a juicio por la represi&oacute;n del 19 y 20 en Entre R&iacute;os, la primera provincia en registrar saqueos. Seg&uacute;n la familia, &ldquo;lo entregaron&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/09b56f5e-0780-4ff7-8560-9326e474dfe9_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/09b56f5e-0780-4ff7-8560-9326e474dfe9_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/09b56f5e-0780-4ff7-8560-9326e474dfe9_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/09b56f5e-0780-4ff7-8560-9326e474dfe9_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/09b56f5e-0780-4ff7-8560-9326e474dfe9_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/09b56f5e-0780-4ff7-8560-9326e474dfe9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/09b56f5e-0780-4ff7-8560-9326e474dfe9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Romina Iturain tenía 15 años y vivía en Paraná, Entre Ríos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Romina Iturain tenía 15 años y vivía en Paraná, Entre Ríos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>El primero de los juicios por dos asesinatos cometidos el 19 de diciembre arranc&oacute; el 2007</strong>. Hubo cuatro acusados:<strong> Luis Mazzei, &ldquo;El Tano&rdquo;, due&ntilde;o de siete supermercados barriales; su custodio, un agente retirado de Prefectura llamado Bernardo Joulie, retirado de la Prefectura</strong>; y los comerciantes C&eacute;sar Enrique Maguicha y Rafael Orellana. Seg&uacute;n los testigos, todos portaban armas y todos dispararon. Fue en el local ubicado en el barrio 22 de enero, en Ciudad Evita. Tambi&eacute;n fue la primera sentencia. <a href="https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-81687-2007-03-13.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mazzei, el due&ntilde;o, y el custodio Joulie fueron condenados a quince a&ntilde;os y medio de c&aacute;rcel</a>. Maguicha y Orella fueron absueltos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las v&iacute;ctimas fue<strong> Dami&aacute;n Vicente Ram&iacute;rez, un chico de 13 a&ntilde;os</strong>. Estaba en su casa, junto a su madre la tarde de los saqueos. En el barrio ya se hab&iacute;a corrido el rumor y cuando una vecina fue a avisar, la madre abri&oacute; el port&oacute;n y Dami&aacute;n sali&oacute; a ver qu&eacute; pasaba. Al mismo tiempo Ariel Salas, de 31 a&ntilde;os, bajaba del colectivo 180. Ven&iacute;a de cumplir su jornada de trabajo en la joyer&iacute;a que lo empleaba, en Almagro. Dami&aacute;n y Ariel sin conocerse coincidieron frente al s&uacute;per. Mazzi dispar&oacute; su Itaka y Ariel recibi&oacute; un impacto en la frente. <strong>El custodio us&oacute; su arma 9 mil&iacute;metros y el chico recibi&oacute; un tiro en el cuello</strong>. Murieron en el acto.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hubo una <strong>primera causa archivada</strong>. Es la del asesinato de <strong>Walter Campos, de 16 a&ntilde;os</strong>. Viv&iacute;a con su familia, numerosa, en una casa precaria en Rosario. Le hab&iacute;an dicho que en un supermercado de la zona iba a entregar bolsones con comida. Walter fue y se ubic&oacute; en la fila, como tantas otras personas. <a href="https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/9-47224-2014-12-20.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute; empiezan las versiones que terminan con la causa archivada</a>, en 2004.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&Aacute;ngel Iglesias, un tirador de elite de la Tropa de Operaciones Especiales, patrullaba la zona</strong> cuando vi&oacute; que Walter y otro chico se escapan a los tiros de la polic&iacute;a. El tirador declar&oacute; en el juicio que, advertido de la situaci&oacute;n, a trav&eacute;s de la mira telesc&oacute;pica de su fusil vio que el chico hac&iacute;a &ldquo;cuerpo a tierra&rdquo; en un lugar que dejaba expuesto al agente que lo persegu&iacute;a. Y que <strong>le dispar&oacute; a un bulto: un impacto certero en la cabeza del adolescente</strong>. La familia de la v&iacute;ctima dice que a Walter lo marcaron, lo persiguieron y lo remataron de un tiro en la cabeza. Iglesias estuvo detenido y procesado, pero <strong>lo sobreseyeron con el argumento de que obr&oacute; en leg&iacute;tima defensa</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab487e54-7341-4f26-bdc7-67757ed6ebe0_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab487e54-7341-4f26-bdc7-67757ed6ebe0_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab487e54-7341-4f26-bdc7-67757ed6ebe0_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab487e54-7341-4f26-bdc7-67757ed6ebe0_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab487e54-7341-4f26-bdc7-67757ed6ebe0_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab487e54-7341-4f26-bdc7-67757ed6ebe0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ab487e54-7341-4f26-bdc7-67757ed6ebe0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las víctimas de Rosario."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las víctimas de Rosario.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Yanina Garc&iacute;a ten&iacute;a 18 a&ntilde;os y una hija llamada Brenda</strong>. La tarde del 19 de diciembre escuch&oacute; disparos. Sali&oacute; corriendo a la vereda para buscar a la beba, entonces de dos a&ntilde;os, que jugaba con otros chicos en la casa de una vecina. Afuera hab&iacute;a corridas porque cerca hab&iacute;a un saqueo. <strong>Un impacto de bala de plomo en el abdomen mat&oacute; a Yanina</strong>. Brenda, su hija, qued&oacute; a cargo de su abuela. Supieron, en la autopsia, que fue un tiro de escopeta. <strong>Nunca dieron con el asesino</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>David Moreno, 13 a&ntilde;os</strong>, sali&oacute; con sus amigos del barrio 9 de Julio, en C&oacute;rdoba. Hab&iacute;a corrido el dato de que iban a entregar bolsones con comida. La gente se amontonaba frente al super Mino Sol,&nbsp; pero de los bolsones, ni noticias. Los chicos se acercaron &ldquo;a ver&rdquo;.<strong> La polic&iacute;a abri&oacute; fuego. David muri&oacute; de un disparo en la nuca, pero en el cuerpo ten&iacute;a otros cuatro balazos, algunos de plomo o postas de goma</strong>. El oficial subinspector <strong>Hugo C&aacute;novas Badra fue identificado como el autor del crimen</strong>. En 2017, diecis&eacute;is a&ntilde;os despu&eacute;s, fue condenado a 12 a&ntilde;os y 8 meses de prisi&oacute;n.<a href="https://enredaccion.com.ar/habla-hugo-canovas-badra-los-que-tenian-cartuchos-de-plomo-el-dia-que-mataron-a-david-moreno-eran-caudana-zarattini-gonzalez-y-assolini/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> En esta entrevista, C&aacute;novas Badra asegura que &eacute;l no ten&iacute;a balas de plomo</a> y s&iacute; sus compa&ntilde;eros, y que fue &ldquo;un chivo expiatorio&rdquo; del fallecido gobernador Jos&eacute; Manuel de la Sota. <strong>En el barrio 9 de Julio una calle lleva el nombre de David</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-gZAdkYAhbLU-6310', 'youtube', 'gZAdkYAhbLU', document.getElementById('yt-gZAdkYAhbLU-6310'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-gZAdkYAhbLU-6310 src="https://www.youtube.com/embed/gZAdkYAhbLU?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        El otro adolescente que fue reprimido durante un saqueo en C&oacute;rdoba fue <strong>Sergio Pedernera. Ten&iacute;a 16 a&ntilde;os cuando le dispararon. Una bala que hab&iacute;a quedado alojada en el t&oacute;rax lo dej&oacute; parapl&eacute;jico.</strong> El chico, sus tres hermanos y sus padres ocupaban una vivienda precaria en las afueras de la ciudad de C&oacute;rdoba. Sergio hizo una rehabilitaci&oacute;n pero no pudo continuar con el tratamiento porque su familia no ten&iacute;a dinero para costearlo. Por el mismo motivo desistieron de seguir con la demanda que hab&iacute;an iniciado contra la Provincia. <strong>Un a&ntilde;o despu&eacute;s, en diciembre de 2002, su madre lo encontr&oacute; muerto en la cama. Nunca identificaron a quien le dispar&oacute;.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un informe del <strong>Centro de Estudios Legales y Sociales</strong> (Cels) coincide con un relevamiento de la<strong> Coordinadora contra la Represi&oacute;n Policial e Institucional</strong> (Correpi): a <strong>Julio Hern&aacute;n Flores, de 15 a&ntilde;os</strong>, lo mat&oacute; un comerciante en la localidad de Merlo, cuando participaba de un saqueo. Un cable de <em>T&eacute;lam</em>, en cambio, informa que <strong>Julio estaba en el supermercado de su t&iacute;o, ubicado en Merlo, cuando una persona que entr&oacute; a saquear lo bale&oacute;</strong>. En marzo de 2002, detuvieron a un hombre de 52 a&ntilde;os por el crimen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el Cels no est&aacute;n claras las circunstancias en las que muri&oacute;<strong> Ricardo Villalba, de 16 a&ntilde;os</strong>. Fue en el Barrio Parque Casas, en Rosario. Como en Paran&aacute;, en Entre R&iacute;os, y algunas localidades de la provincia de Buenos Aires, en Rosario tambi&eacute;n se junt&oacute; gente en reclamo de comida en los ingresos de los supermercados el 19 de diciembre. <strong>En un violento despliegue policial, Ricardo fue asesinado</strong>, pero ning&uacute;n testigo asegur&oacute; haberlo visto en ese lugar. Hay versiones que indican que estaba con un amigo en las cercan&iacute;as del lugar y que corrieron cuando vieron que los m&oacute;viles se acercaban, que<strong> un polic&iacute;a se baj&oacute; del patrullero y, rodilla en tierra, les dispar&oacute;</strong>. La bala impact&oacute; en uno de los ojos del joven. Muri&oacute; cuatro d&iacute;as despu&eacute;s. Habr&iacute;a polic&iacute;as de la comisar&iacute;a 10&ordf; implicados, <a href="https://www.enredando.org.ar/2016/12/20/%EF%BB%BFestado-de-sitio-represion-y-muerte-a-los-dieciseis/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n los testimonios que recogi&oacute; la Comisi&oacute;n Investigadora No Gubernamental</a>. <strong>La Justicia no avanz&oacute;. El crimen est&aacute; impune</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/victimas-represion-adolescentes-balas-perdidas-disparos-mansalva_1_8591252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Dec 2021 03:03:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c7458ae8-eb77-4513-b58e-d1a2706d025f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="150268" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c7458ae8-eb77-4513-b58e-d1a2706d025f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="150268" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Entre las 38 víctimas de la represión, diez eran adolescentes y murieron por balas perdidas o disparos a mansalva]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c7458ae8-eb77-4513-b58e-d1a2706d025f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Diciembre 2001,Crisis 2001]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Gennaro: "Desde la de 2001 hasta la de hoy, la deuda es fraudulenta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/gennaro-2001-hoy-deuda-fraudulenta_128_8592819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0ec1acf-d34d-4d67-a5a0-04030b283575_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Gennaro: &quot;Desde la de 2001 hasta la de hoy, la deuda es fraudulenta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Víctor de Gennaro es actual concejal en Lanús por el Unidad Popular, que integra el Frente de Todos. Fue secretario general de la Central de los Trabajadores Argentinos durante la crisis del 2001. Hace una lectura positiva de los episodios de diciembre de ese año, que dice, "abrieron una discusión superior" por el ejercicio del poder, con el protagonismo de los movimientos populares. "Ahora pasa algo parecido, es posible", asegura en un diálogo con elDiarioAr.</p></div><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; recuerdos tiene de esos d&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En esos d&iacute;as previos est&aacute;bamos terminando de convocar y realizar un gran plebiscito de cuatro d&iacute;as. Era una propuesta alternativa frente a la crisis del poder, cuando algunos planteaban la dolarizaci&oacute;n, como Cavallo, mientras el duhaldismo y la CGT de Moyano la devaluaci&oacute;n. Nosotros despu&eacute;s de a&ntilde;os trabajando planteamos la distribuci&oacute;n del ingreso, el salario universal, la jubilaci&oacute;n digna. Una gobernabilidad distinta, diferente. El 14, 15, 16 y 17 de diciembre iba a ser la elecci&oacute;n. El 13 hubo un paro nacional. El Frenapo un a&ntilde;o antes hab&iacute;a empezado con una marcha de Rosario a Buenos Aires. La CTA estaba juntando firmas. Frente a la inoperancia del Ejecutivo y el Congreso, pese a haber juntado 1,2 millones de firmas, cuando se necesitaban 700 mil firmas para que hubiera un refer&eacute;ndum vinculante, como dice la Constituci&oacute;n, ni el presidente ni el Congreso decidieron convocar a votar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces lo convocaron ustedes</strong>
    </p><p class="article-text">
        Decidimos organizarlo nosotros. Los sectores populares, diputados, empresarios, universitarios, la Federaci&oacute;n Agraria. Unos&nbsp;3,1 millones de votos ratificaron la propuesta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo not&oacute; que la situaci&oacute;n social estaba por desbordar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El 18 de diciembre al mediod&iacute;a hicimos una conferencia de prensa. Y a las 2 de la ma&ntilde;ana del 19 me despert&oacute; Mariano West. Me dijo que Moreno era un pandemonio y que marchaban a la Plaza desde el Concejo Deliberante. Todo el d&iacute;a sigui&oacute; as&iacute;, ya no era s&oacute;lo Moreno. En todo el pa&iacute;s exist&iacute;an situaciones de rebeli&oacute;n, de &ldquo;basta a la pol&iacute;tica de Cavallo&rdquo;, en la antesala del estado de sitio. Despu&eacute;s lo hizo De la R&uacute;a a la tardecita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; postura ten&iacute;a entonces la CTA?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De la R&uacute;a anunciaba un mensaje al pa&iacute;s y sab&iacute;amos que se manejaba el estado de sitio. Ante eso hubo una reuni&oacute;n en CTA. El estado de sitio ten&iacute;a que ser ratificado en el Congreso. Por eso convocamos un paro con la CCC contra el estado de sitio. March&aacute;bamos a las 12 del mediod&iacute;a del 20, porque ah&iacute; se ten&iacute;a que ratificar. Nos quedamos a la noche en la CTA. Y pas&oacute; lo impredecible, no digo espont&aacute;neo porque el pueblo ven&iacute;a luchando. Pero s&iacute; impredecible.&nbsp;Apenas termin&oacute; el discurso de De la R&uacute;a, la gente sali&oacute; a la calle, esta vez no contra los militares, contra el estado de sitio. Ah&iacute; entend&iacute; que se hab&iacute;a terminado la etapa de la dictadura genocida. Cuando en el '83 recuperamos la democracia pens&eacute; que hab&iacute;a sido as&iacute;. Pero no tanto. Despu&eacute;s con las leyes de impunidad, los indultos y Cavallo continuando el plan econ&oacute;mico algo sigui&oacute;. Pero ese d&iacute;a termin&oacute;. Renunci&oacute; Cavallo. Al otro d&iacute;a los diputados no se reunieron. Nosotros marchamos. A la tarde del 20 renunci&oacute; De la r&uacute;a, con represi&oacute;n en el Congreso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; desde la CTA no fueron a la Plaza de mayo en la noche del 20?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fuimos reprimidos en el Congreso. Y cuando se cay&oacute; sesi&oacute;n y el estado de sitio, dimos por sentado que la renuncia de De la R&uacute;a era inminente. Hicimos una asamblea. Tomamos la decisi&oacute;n de que hab&iacute;amos triunfado, no se hab&iacute;a aprobado estado de sitio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vista a la distancia &iquest;la presidencia de Duhalde y despu&eacute;s la de Kirchner le pareci&oacute; la mejor forma de encauzar la crisis?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue una salida institucional. Tras la asamblea parlamentaria, asumi&oacute; Rodr&iacute;guez Sa&aacute;. Despu&eacute;s renuncia y vienen dos presidentes hasta Duhalde, estableciendo esa devaluaci&oacute;n. A partir de Lavagna hubo un gran ajuste que nos llev&oacute; a enfrentarlo.&nbsp;El a&ntilde;o de mayor movilizaci&oacute;n, en el recuerdo de mucha gente, fue el 2001. Pero no, fue 2002. Hab&iacute;a marchas todos los viernes para barrer a la Corte Suprema. Est&aacute;bamos en un avance importante, hasta el asesinato de Kosteki y Santill&aacute;n. Cuando est&aacute;bamos yendo al Congreso a repudiar el asesinato, Duhalde llam&oacute; a elecciones, plante&oacute; nueva realidad. Y los sectores populares no supimos o pudimos construir un proyecto colectivo, ven&iacute;amos de la resistencia y el &ldquo;que se vayan todos&rdquo;. Igual los primeros a&ntilde;os de N&eacute;stor Kirchner marcaron un punto de inflexi&oacute;n con las pol&iacute;ticas previas
    </p><p class="article-text">
        <strong>El 2001 tambi&eacute;n pari&oacute; a las organizaciones sociales como actor pol&iacute;tico y los trabajadores informales organizados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los movimientos sociales son algo amplio que ya exist&iacute;a. En los '90 se fund&oacute; la CCC, que est&aacute; en la UTEP. Tambi&eacute;n se fund&oacute; Federaci&oacute;n de Tierra y Vivienda. Hab&iacute;a movimientos piqueteros. Cambi&oacute; la concepci&oacute;n de clase, que tambi&eacute;n era trabajador el despedido,&nbsp;el precarizado, el que quer&iacute;a trabajar. La UTEP s&iacute; es un movimiento nuevo. Hay una nueva realidad, el movimiento de econom&iacute;a popular. Es un desaf&iacute;o muy alto para la clase trabajadora que sigue existiendo. La CTA debate cu&aacute;l es su futuro. El 2022 ser&aacute; un a&ntilde;o de movimiento popular. Va a existir discusi&oacute;n de clase, estamos en contra del sindicalismo empresarial. Hay sindicalistas que se volvieron empresarios. Marchamos a una nueva centralidad de clase trabajadora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay perspectivas de que se unifiquen las CTA?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estuvimos juntos con Lula. La unidad de clase de los trabajadores es imprescindible, pero no se hace entre cuatro dirigentes en una pieza. As&iacute; no se arm&oacute; la CTA. Estoy seguro de que el a&ntilde;o que viene alumbrar&aacute; unidades m&aacute;s grandes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace una lectura positiva de lo que signific&oacute; diciembre de 2001. 20 a&ntilde;os despu&eacute;s, &iquest;qu&eacute; balance hace?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El balance es positivo en la lucha popular,&nbsp;pero no en las respuestas que faltan. En enero de 2001 nos dimos cita en Porto Alegre miles de resistentes en el mundo. Lula, Olivio Dutra, los que hab&iacute;amos peleado contra el fin de la historia, el capitalismo para siempre. Terminamos diciendo que otro mundo es posible. Frente a lo que era Davos. Se abri&oacute; un ciclo de gobiernos progresistas. El triunfo de Lula en 2002, Kirchner en 2003, Tabar&eacute; en 2005, Evo, Ch&aacute;vez, terminamos echando a Bush desde la unidad latinoamericana, que creci&oacute;. Lamentablemente la experiencia que tuvimos termin&oacute; en la vuelta al gobierno de los sectores de poder que expresaba Cavallo, la Argentina de Macri en 2015, Trump, Bolsonaro. Si bien hoy est&aacute;n en retroceso, hay una pulseada por distintas posibilidades de gobernabilidad. La diferencia es que antes hab&iacute;a una disputa en el poder entre sectores dominantes, dolarizaci&oacute;n o devaluaci&oacute;n, Cavallo vs Duhalde y Moyano con la CGT y la UIA. Hoy los sectores del poder ganan con las dos alternativas. Fuga de capitales e inflaci&oacute;n son herramientas para ganar. La alternativa es la distribuci&oacute;n, la alternativa que sigue viva. En 2019 echamos a Macri con un aluvi&oacute;n de votos. Pero el voto reciente dice que hay que avanzar con resolver problemas de la gente, la inmoralidad del hambre y la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En un contexto regional inestable y oscilante, &iquest;percibe una oportunidad para el regreso de una ola progresista? &iquest;O pensar eso es pura nostalgia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se abri&oacute; por la situaci&oacute;n internacional una oportunidad. El acto en la plaza de mayo con Lula lo demostr&oacute;. Esperamos que sea una oportunidad para pueblos que tienen ganas, que olfatean una transformaci&oacute;n posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; indicadores percibe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La alianza de Fern&aacute;ndez y L&oacute;pez Obrador. El golpe en Bolivia dur&oacute; apenas un a&ntilde;o. Una presidente de la Constituyente mapuche en Chile. Castillo en Per&uacute;. Vemos que los pueblos olfatean que hay un cambio. Una d&eacute;cada de cambio se viene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; fallaron los gobiernos progresistas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La autocr&iacute;tica es la falta de unidad. La falta de espacios institucionales. A partir del 2017 se organiza la resistencia, a partir del cambio previsional. La necesidad de unidad no s&oacute;lo debe ser &ldquo;en contra de&rdquo;. Eso se pudo expresar para expulsar a Macri. Por eso en el FdT cada uno aport&oacute; lo suyo. Pero falta la unidad de proyecto alternativo. Eso es abrir puertas de democratizaci&oacute;n en todos los sectores, en el sindical, por la falta de apertura en las PASO y las proscripciones indirectas, la falta de boleta &uacute;nica o falta de convocatoria a plebiscito. Tienen miedo de la decisi&oacute;n del pueblo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Garc&iacute;a Linera plantea que ahora muchos gobiernos progresistas est&aacute;n solo a la defensiva. &iquest;Coincide?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A la defensiva se estuvo en la etapa anterior. Por algo los pueblos decidieron cambiar. Por haber estado a la defensiva se terminaron consolidando la gobernabilidad de grupos econ&oacute;micos grandes. No se cambi&oacute; la estructura del poder judicial, de empresas extractivistas. No cambiaron la estructura de democracia formal por algo participativo con el pueblo protagonista. Los pueblos quieren avanzar. Hay un cambio paradigma en el mundo, revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica, cambia el centro del imperio, EEUU con su poder militar est&aacute; herido y cayendo. Tiene poder para pegar manotazos como el golpe en Bolivia, pero es una d&eacute;cada que se traslada el centro del poder mundial a Asia: China, India, Jap&oacute;n. Los grandes se pelean y ah&iacute; los pueblos sabemos que se puede so&ntilde;ar, independizarse. La pelea de Francia- Espa&ntilde;a permiti&oacute; independencias, la Primera Guerra Mundial habilit&oacute; a Yrigoyen; la Segunda Guerra, la aparici&oacute;n del peronismo. Hoy se abre una instancia igual. Los pueblos quieren avanzar. Si hay funcionarios que est&aacute;n a la defensiva es mejor que se vayan. Los cargos se ocupan para abrir protagonismo al pueblo, no para decir no se puede, para eso est&aacute;n los poderosos. Eso pasaba en el 2001. En los 90 dec&iacute;an que la historia se hab&iacute;a acabado, la ideolog&iacute;a y la lucha tambi&eacute;n. En 2001 se abri&oacute; una discusi&oacute;n superior. Ahora pasa algo parecido, es posible. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Algunas voces del oficialismo, sin embargo, plantean que la correlaci&oacute;n de fuerzas no da para transformaciones ambiciosas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por eso volvieron ellos. Yo aprend&iacute; a confiar en nuestros pueblos. Evo dijo se acabaron 500 a&ntilde;os de resistencia, el d&iacute;a anterior a asumir. Se vienen 500 a&ntilde;os de gobierno. Planteaba algo esencial. Estamos para gobernar, nadie te regala el gobierno. No se puede ser rebelde con permiso. Eso es el posibilismo. Por eso esta vuelta tiene que ser de la mano de apertura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se opone al acuerdo con el FMI?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nuestra posici&oacute;n es p&uacute;blica, que se investigue. Porque la deuda es fraudulenta, desde la del 2001 hasta la de hoy. &Eacute;sta encima se hizo violando estatutos del FMI. M&aacute;s de 100 compa&ntilde;eros decimos: investiguemos a fondo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>AF/WC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Fidanza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/gennaro-2001-hoy-deuda-fraudulenta_128_8592819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Dec 2021 03:02:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e0ec1acf-d34d-4d67-a5a0-04030b283575_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="538784" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e0ec1acf-d34d-4d67-a5a0-04030b283575_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="538784" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De Gennaro: "Desde la de 2001 hasta la de hoy, la deuda es fraudulenta"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e0ec1acf-d34d-4d67-a5a0-04030b283575_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Víctor De Gennaro,Diciembre 2001,FDT,Unidad Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El partido de los tres presidentes: el Racing campeón más esperado y atípico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/partido-tres-presidentes-racing-campeon-esperado-atipico_1_8592759.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72f60757-e087-4d45-b416-46e1246ebfa7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El partido de los tres presidentes: el Racing campeón más esperado y atípico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre los asesinados por la represión, el corralito, los cacerolazos y los saqueos, diciembre de 2001 también marcó la consagración de un club que puso fin a una racha de 35 años sin títulos en medio de la crisis. La última fecha del torneo debía jugarse con Fernando de la Rúa, fue reprogramada por Ramón Puerta y terminó celebrándose bajo el breve gobierno de Adolfo Rodríguez Saá.</p></div><p class="article-text">
        El 27 de diciembre de 2001, dos chicos fan&aacute;ticos de Racing, de 9 y 6 a&ntilde;os, se sumaron de prepo a una foto que tambi&eacute;n retratar&iacute;a una &eacute;poca. Luciano y Mauro Murillo siguieron la ocurrencia de su pap&aacute;, Carlos -sin relaci&oacute;n con la dirigencia de su club pero con el contacto justo para infiltrarse en el campo de juego de V&eacute;lez, local de la Academia esa tarde-, y se metieron entre los 11 futbolistas de Racing que posaron ante los fot&oacute;grafos 90 minutos antes de romper una maldici&oacute;n de 35 a&ntilde;os sin t&iacute;tulos. Son los personajes m&aacute;s tiernos de un V&eacute;lez 1-Racing 1 tan at&iacute;pico que podr&iacute;a ser llamado &ldquo;el partido de los tres presidentes&rdquo;: se suspendi&oacute; en el gobierno de Fernando de la R&uacute;a, se reprogram&oacute; bajo la administraci&oacute;n de Ram&oacute;n Puerta y se jug&oacute; en la presidencia de Adolfo Rodr&iacute;guez Sa&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Una lectura po&eacute;tica del asunto podr&iacute;a decir que Racing necesitaba de una anomal&iacute;a semejante para romper uno de las mayores hechizos del f&uacute;tbol argentino, iniciado en el lejan&iacute;simo 1966, &eacute;pocas del f&uacute;tbol en blanco y negro. La &uacute;ltima fecha del torneo Apertura 2001, con el equipo de Reinaldo &ldquo;Mostaza&rdquo; Merlo l&iacute;der y a un empate de salir campe&oacute;n, estaba programada para el domingo 23 de diciembre<strong> pero el pa&iacute;s terminar&iacute;a de estallar en la semana previa: </strong>al corralito impuesto a comienzos de diciembre le siguieron el asesinato de 39 personas en Plaza de Mayo y el resto del pa&iacute;s, los saqueos, los cacerolazos, el &ldquo;que se vayan todos&rdquo;, el estadio de sitio en algunas provincias, la renuncia de Domingo Cavallo, la salida de de la R&uacute;a en helic&oacute;ptero, la ley de acefal&iacute;a en favor de Puerta y, l&oacute;gicamente, la suspensi&oacute;n del campeonato.
    </p><p class="article-text">
        Con las vacaciones de enero ya asom&aacute;ndose, el sindicato de los jugadores pidi&oacute; que la &uacute;ltima fecha pasara a jugarse en febrero. Futbolistas, dirigentes e hinchas de Racing, que hab&iacute;an esperado el t&iacute;tulo de su equipo durante tres d&eacute;cadas y media, se desesperaron: quer&iacute;an que el campeonato terminara lo antes posible, en el mismo diciembre. El viernes 21, al d&iacute;a siguiente de la ca&iacute;da de de la R&uacute;a -y cuando las calles todav&iacute;a ol&iacute;an a sangre y represi&oacute;n<strong>-, un grupo de hinchas de Racing cort&oacute; Salta al 1100, frente del edificio de Agremiados, para reclamar la inmediata resoluci&oacute;n del Apertura</strong>. El presidente de Argentina ya era Puerta, presidente provisional del Senado y amigo de Mauricio Macri, entonces presidente de Boca.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se pod&iacute;a jugar al f&uacute;tbol porque hab&iacute;a estado de sitio pero se terminaba el a&ntilde;o y Racing quer&iacute;a que se reanudara. Yo me enter&eacute;&nbsp;por&nbsp;Mauricio, que&nbsp;era&nbsp;amigo del presidente&nbsp;de&nbsp;Racing&rdquo;, reconstruye Puerta, 20 a&ntilde;os despu&eacute;s, en alusi&oacute;n a Fernando Mar&iacute;n, aunque en rigor no era el presidente de Racing sino de Blanquiceleste SA, la empresa que estaba a cargo del gerenciamiento del f&uacute;tbol del club. &ldquo;Tambi&eacute;n recuerdo que Julio Grondona&nbsp;facilit&oacute; la gesti&oacute;n desde la AFA y entonces junt&eacute; en la Casa Rosada a los presidentes de los clubes involucrados con el ministro del&nbsp;Interior, que era (Miguel &Aacute;ngel) Toma. Enseguida coordinamos para que Racing pudiera jugar&rdquo;, agrega el misionero, confeso hincha de Boca, como Macri.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;n, uno de los dirigentes que pisaron la Casa Rosada durante el brev&iacute;simo gobierno de Puerta, tambi&eacute;n recuerda la gesti&oacute;n del entonces presidente de la AFA: &ldquo;Era un pa&iacute;s estallado, una situaci&oacute;n muy grave, pero lo llam&eacute; a Grondona y consigui&oacute; la entrevista con Puerta. Ese s&aacute;bado (22 de diciembre) fuimos a la Casa Rosada. Al ministro del Interior le dije &lsquo;son dos partidos nada m&aacute;s, el de River (que iba segundo) y el nuestro, tienen que ser dos fiestas&rsquo;.<strong> Era un argumento muy d&eacute;bil,&nbsp;porque hab&iacute;a&nbsp;un estado de sitio,&nbsp;pero&nbsp;al final&nbsp;se firm&oacute;&nbsp;el decreto&nbsp;permitiendo que se jugaran esos dos partidos&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los hinchas de Racing atravesaban una paradoja: mientras el pa&iacute;s se incendiaba, su sue&ntilde;o futbol&iacute;stico de millones estaba a punto de cumplirse -y no era una ilusi&oacute;n cualquiera: los menores de 35 a&ntilde;os no hab&iacute;an visto campe&oacute;n al equipo en toda su vida-. Esa dualidad inspir&oacute; el periodista Alejandro Wall para escribir <strong>&ldquo;&iexcl;Academia carajo!, Racing campe&oacute;n en el pa&iacute;s del que se vayan todos&rdquo;</strong>. &ldquo;Para quienes est&aacute;bamos m&aacute;s comprometidos, para quienes militaban, era una contradicci&oacute;n muy fuerte, pero era tambi&eacute;n la misma contradicci&oacute;n que tenemos cuando nos ponemos tristes o felices por el f&uacute;tbol mientras en la vida pasan otras cosas&rdquo;, dice Wall. &ldquo;Se cruzaban esas dos sensaciones, esa ambig&uuml;edad: la pregunta de si estaba bien estar pensando en saldar una deuda futbol&iacute;stica justo en ese momento&rdquo;, agrega Wall.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n recuerda Puerta, presidente durante 72 horas, &ldquo;levantamos el estado de sitio y decidimos que se jugara el partido de Racing porque era importante para mostrar normalidad, aunque fuera moment&aacute;nea. Pero las protestas ya se hab&iacute;an levantado (tras la ca&iacute;da de de la R&uacute;a) porque lo primero que hicimos fue volver a poner dinero en los cajeros de los bancos. La vida normal comenzaba a restablecerse&rdquo;. El ex presidente recuerda adem&aacute;s que firm&oacute; cerca de 100 decretos antes de delegar la presidencia en Rodr&iacute;guez Sa&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        En&nbsp;realidad, en&nbsp;las provincias de Buenos Aires, Entre R&iacute;os y San Juan reg&iacute;a el estado de sitio pero no en la Capital&nbsp;Federal.&nbsp;El jefe de la Polic&iacute;a, Rub&eacute;n Santos, en el ojo de la tormenta por la represi&oacute;n de&nbsp;pocas&nbsp;horas atr&aacute;s,&nbsp;le&nbsp;pidi&oacute;&nbsp;a Toma&nbsp;como condici&oacute;n que s&oacute;lo se jugaran dos partidos.&nbsp;Mientras el resto de la &uacute;ltima fecha se postergar&iacute;a para el inicio de 2002 -como tambi&eacute;n pasar&iacute;a para enero la final de la Copa Mercosur que San Lorenzo y Flamengo deb&iacute;an haber jugado el mi&eacute;rcoles 19, suspendido por el mismo motivo-, la presidencia de Puerta y la AFA determinaron que V&eacute;lez-Racing y River-Lan&uacute;s se enfrentar&iacute;an el jueves 27 de diciembre. El rival de Racing ya hab&iacute;a empezado a pensar en el descanso, seg&uacute;n recuerda Fernando Raffaini, entonces secretario de V&eacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute;bamos en el club, con los jugadores y los dirigentes, en una cena t&iacute;pica de fin de a&ntilde;o&rdquo;, dice Raffaini, en alusi&oacute;n a la noche del viernes 21 de diciembre. &ldquo;Ya les hab&iacute;amos dado vacaciones al plantel para el d&iacute;a siguiente pero recibimos un llamado urgente de Casa de Gobierno. Nos dijeron que Puerta nos recibir&iacute;a de manera urgente al d&iacute;a siguiente. Ah&iacute; les dijimos a los jugadores que se quedaran en Buenos Aires, <strong>porque nos dimos cuenta de que &iacute;bamos a jugar&rdquo;</strong>, agrega el ex dirigente de V&eacute;lez, futuro presidente del club entre 2008 y 2011.
    </p><p class="article-text">
        El partido, que consagrar&iacute;a a Racing gracias al empate 1-1, ya se jugar&iacute;a bajo la presidencia de Rodr&iacute;guez Sa&aacute;, aunque el poder le durar&iacute;a poco tiempo al puntano: las protestas sociales regresar&iacute;an el viernes 28 y el carrusel de los cinco presidentes en 11 d&iacute;as continuar&iacute;a el domingo 30 con la asunci&oacute;n de Eduardo Cama&ntilde;o, que a su vez le entregar&iacute;a la banda presidencial el 1&ordm;&nbsp;de enero a Eduardo Duhalde.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una de las personas que encauz&oacute; esa contradicci&oacute;n del Racing campe&oacute;n en el pa&iacute;s del que se vayan todos fue Mart&iacute;n Sharples, militante e hincha&rdquo;, dice Wall. &ldquo;Lleg&oacute; a la cancha de V&eacute;lez, aquel 27 de diciembre, con una camiseta que dec&iacute;a &lsquo;paren de matar al pueblo&rsquo;, y despu&eacute;s fue a festejar el t&iacute;tulo al Obelisco, como muchos miles de hinchas m&aacute;s. Para el pueblo era una forma de volver a estar en la calle, un oasis en medio de todo eso&rdquo;, agrega el autor de &ldquo;&iexcl;Academia Carajo!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El poster de aquel Racing campe&oacute;n el 27 de diciembre de 2001 se colgar&iacute;a en miles de&nbsp;habitaciones y comercios. Como todo equipo de f&uacute;tbol formado ante los fot&oacute;grafos, ten&iacute;a a once futbolistas -arriba a Gabriel Loeschbor, Francisco Maciel, Claudio &Uacute;beda, Gustavo Campagnuolo, Gustavo Barros Schelotto y Jos&eacute; Chatruc, y abajo a Gerardo Bedoya, Mart&iacute;n Vitali, Maximiliano Est&eacute;vez, Rafael Maceratesi y Adri&aacute;n Bast&iacute;a-, <strong>pero tambi&eacute;n a dos pibes desconocidos que se colaron ante la desesperaci&oacute;n de Merlo</strong>, el t&eacute;cnico que cre&iacute;a en las c&aacute;balas y no hab&iacute;a permitido mascotas durante el torneo.
    </p><p class="article-text">
        Qui&eacute;nes eran esos atrevidos fue una duda que recorri&oacute; Racing durante mucho tiempo. De espaldas al &ldquo;nietos de Mar&iacute;n&rdquo; o &ldquo;sobrinos de un jugador&rdquo; o &ldquo;hijos de un amigo del Polaco Bast&iacute;a&rdquo; (porque los chicos se ubicaron al lado del mediocampista), Luciano Murillo responde: &ldquo;Mi pap&aacute; hab&iacute;a estado todo diciembre pidi&eacute;ndole a un conocido que ten&iacute;a en V&eacute;lez que, si Racing ten&iacute;a chances de salir campe&oacute;n, nos dejara pasar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie de&nbsp;Racing sab&iacute;a que&nbsp;&iacute;bamos a participar&nbsp;porque mi pap&aacute; no&nbsp;ten&iacute;a relaci&oacute;n con&nbsp;Blanquiceleste. Si el partido se jugaba en Racing, no hubi&eacute;semos ingresado. Fuimos camuflados a V&eacute;lez, nos atendi&oacute; un se&ntilde;or, pasamos al campo de juego, nos vestimos de Racing y, cuando los jugadores se formaban, corrimos y yo abrac&eacute; a Bast&iacute;a&rsquo;&rsquo;, agrega Mauro Murillo, el mayor de los hermanos, 90 minutos antes de la consagraci&oacute;n m&aacute;s esperada y at&iacute;pica: diciembre de 2001 no pod&iacute;a terminar sin Racing campe&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>AB/WC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Burgo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/partido-tres-presidentes-racing-campeon-esperado-atipico_1_8592759.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Dec 2021 03:02:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/72f60757-e087-4d45-b416-46e1246ebfa7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="139789" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/72f60757-e087-4d45-b416-46e1246ebfa7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="139789" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El partido de los tres presidentes: el Racing campeón más esperado y atípico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/72f60757-e087-4d45-b416-46e1246ebfa7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Diciembre 2001,Racing Club]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ningún responsable político, penas tardías para policías y asesinos “anónimos”: la deuda de la justicia con las víctimas de diciembre de 2001]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/responsable-politico-penas-policias-asesinos-justicia-diciembre-2001_1_8591236.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f697b947-2974-478c-86af-daaacfa2a201_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ningún responsable político, penas tardías para policías y asesinos “anónimos”: la deuda de la justicia con las víctimas de diciembre de 2001"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los jueces ratificaron las penas de funcionarios públicos que ocupaban segundas líneas de mando, pero todavía no están firmes. El fallecido ex presidente Fernando de la Rúa había sido sobreseído por la Corte Suprema en 2015. En una gran cantidad de casos no se pudo identificar al autor material de los crímenes.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Tirar a matar para dispersar protestas y saqueos</strong>: desde una terraza, desde el interior de una sucursal de banco, desde m&oacute;viles policiales o camionetas sin identificar. Disparar a mansalva: <strong>vestidos de civil o uniformados</strong>. Abrieron fuego agentes de las <strong>Fuerzas de Seguridad, pero tambi&eacute;n personal de custodia privada y due&ntilde;os de supermercados</strong>. El 19 y 20 de diciembre de 2001 dejaron un saldo de <strong>38 muertos: diez eran menores de edad; casi todas las v&iacute;ctimas no ten&iacute;an m&aacute;s de 30 a&ntilde;os</strong>. A veinte a&ntilde;os de la represi&oacute;n, <strong>la Justicia no determin&oacute; responsables pol&iacute;ticos</strong>. El ex presidente<strong> Fernando de la R&uacute;a fue sobrese&iacute;do</strong>. <strong>Ram&oacute;n Mestre</strong>, entonces ministro del Interior, <strong>falleci&oacute; antes de llegar a juicio</strong>. <strong>La causa contra Carlos Reutemann</strong>, entonces gobernador de Santa Fe donde se produjo la mayor cantidad de asesinatos, <strong>fue archivada en 2009</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/confirman-penas-secretario-seguridad-fernando-rua-jefe-federal-volver-carcel_1_8575963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las condenas llegaron tarde y para funcionarios p&uacute;blicos que ocupaban segundas l&iacute;neas de mando. Y ni siquiera est&aacute;n firmes.</a> En muchos de los casos <strong>no pudieron determinar a los autores materiales de los cr&iacute;menes</strong>. Hay, tambi&eacute;n, polic&iacute;as condenados que denuncian haber sido <strong>&ldquo;chivos expiatorios&rdquo;.</strong> Y agentes que ocupaban <strong>cargos jer&aacute;rquicos</strong> desplazados y con sentencia en contra<strong> por haber &ldquo;encubierto&rdquo; </strong>despliegues violentos que terminaron en asesinatos<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entre los asesinados hay <strong>chicas que tomaban mates en el patio de la casa de sus familiares</strong>, <strong>adolescentes que salieron, curiosos, a &ldquo;ver los saqueos&rdquo;</strong>, personas que advert&iacute;an sobre el peligro de acercarse a &ldquo;ver los saqueos&rdquo;, manifestantes que reclamaban por sus ahorros confiscados por los bancos,<strong> militantes, referentes de comedores comunitarios</strong>. Hubo demoras en la entrega de los cuerpos. Uno, incluso, tard&oacute; en aparecer: <strong>diez d&iacute;as despu&eacute;s dieron con el cad&aacute;ver de Jos&eacute; Daniel Rodr&iacute;guez, 25 a&ntilde;os, militante de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), es uno de los tres entrerrianos asesinados. El cuerpo estaba en una zanja, tapado con neum&aacute;ticos, baleado y con signos de tortura</strong>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Sobreseimientos, causas archivadas y condenas que no est&aacute;n firmes</h3><p class="article-text">
        <strong>Cinco personas murieron en Plaza de Mayo y alrededores. Diego Lamagna</strong> <strong>ten&iacute;a 26 a&ntilde;os</strong>. Fue herido en el pecho con un perdig&oacute;n de plomo. Seg&uacute;n testigos, <strong>le dispararon polic&iacute;as de civil desde un auto particular.</strong> <strong>Gast&oacute;n Riva</strong> <strong>ten&iacute;a 30 a&ntilde;os</strong>. Andaba en moto por la Avenida de Mayo cuando recibi&oacute;<strong> un balazo en el pecho proveniente de alguna de las armas de un grupo de cuatro polic&iacute;as</strong> que estaban en la zona, disparando.<strong> Carlos &ldquo;Petete&rdquo; Almir&oacute;n ten&iacute;a 30 a&ntilde;os</strong>. Era militante de la Coordinadora contra la Represi&oacute;n Policial e Institucional (CORREPI) y de la Coordinadora de Desocupados 29 de Mayo. <strong>Recibi&oacute; un disparo de la polic&iacute;a en el pecho en 9 de Julio y Avenida de Mayo cuando encabezaba una columna de manifestantes que intentaba volver a la Plaza de Mayo</strong>. <strong>Alberto M&aacute;rquez </strong>ten&iacute;a 57 a&ntilde;os. Muri&oacute; en la Plaza, <strong>dos disparos de itaka por la espalda</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gustavo Benedetto</strong>, 23 a&ntilde;os, qued&oacute; en la l&iacute;nea de fuego de una sucursal del banco <em>HSBC</em>, ubicada en Avenida de Mayo y Chacabuco. Se hab&iacute;a quedado sin trabajo: el<em> D&iacute;a%</em> que lo empleaba hab&iacute;a sido saqueado y lo despidieron. <strong>Fue a protestar, muri&oacute; de un disparo</strong>. En la investigaci&oacute;n determinaron que del banco hac&iacute;a afuera se efectuaron 60 disparos y ninguno de afuera hacia adentro. <strong>Omar Alberto Bellante</strong>, subcomisario, recibi&oacute; la pena de 3 a&ntilde;os de prisi&oacute;n en suspenso e inhabilitaci&oacute;n especial para ejercer cargos p&uacute;blicos por 6 a&ntilde;os. No es el responsable directo del homicidio, <a href="https://www.fiscales.gob.ar/fiscalias/19-y-20-de-diciembre-la-causa-benedetto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pero fue acusado de encubrir al responsable de la muerte de Benedetto</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9d796f6-a1eb-4b1f-9650-f5aa26788151_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9d796f6-a1eb-4b1f-9650-f5aa26788151_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9d796f6-a1eb-4b1f-9650-f5aa26788151_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9d796f6-a1eb-4b1f-9650-f5aa26788151_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9d796f6-a1eb-4b1f-9650-f5aa26788151_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9d796f6-a1eb-4b1f-9650-f5aa26788151_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f9d796f6-a1eb-4b1f-9650-f5aa26788151_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gustavo Benedetto, víctima de la represión en el microcentro porteño el 19 y 20 de diciembre de 2001."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gustavo Benedetto, víctima de la represión en el microcentro porteño el 19 y 20 de diciembre de 2001.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Fernando de la R&uacute;a, entonces presidente, fue procesado en 2007 por esos cinco homicidio y 107 lesiones culposas</strong>. Al Tribunal Oral Federal N&deg;6 declar&oacute; como testigo. Dijo que <a href="https://www.fiscales.gob.ar/fiscalias/20-de-diciembre-de-2001-de-la-rua-aseguro-que-el-gobierno-no-dio-ordenes-y-que-la-policia-actuo-en-ejercicio-de-sus-funciones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&eacute;l no hab&iacute;a bajado ninguna orden a las Fuerzas de Seguridad</a>. <strong>La Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n lo sobresey&oacute; en 2015 </strong>por no encontrar pruebas suficientes que lo inculparan. Fernando de la R&uacute;a gobern&oacute; entre 1999 y ese diciembre fatal en el que present&oacute; la renuncia. Muri&oacute; en julio de 2019. Ten&iacute;a 81 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/confirman-penas-secretario-seguridad-fernando-rua-jefe-federal-volver-carcel_1_8575963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hace unos d&iacute;as, la </a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/confirman-penas-secretario-seguridad-fernando-rua-jefe-federal-volver-carcel_1_8575963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>C&aacute;mara de Casaci&oacute;n Penal confirm&oacute; las penas</strong></a> <strong>para Enrique Mathov </strong>-4 a&ntilde;os y 3 meses-, quien estaba a cargo de <strong>Secretaria de Seguridad </strong>en aquel momento, <strong>y del exjefe de la Polic&iacute;a Federal de entonces, Rub&eacute;n Santos </strong>- 3 a&ntilde;os y 6 meses-<strong>. Tienen un plazo de diez d&iacute;as para apelar, pero podr&iacute;an volver a la c&aacute;rcel para cumplirlas</strong>. Son, por lo pronto, <strong>los &uacute;nicos dos funcionarios p&uacute;blicos de m&aacute;s alto rango en ser condenados</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ra&uacute;l Roberto Andreozzi</strong>, exsuperintendente de Seguridad Metropolitana, recibi&oacute; la pena de 3 a&ntilde;os de prisi&oacute;n en suspenso e inhabilitaci&oacute;n especial para ejercer cargos p&uacute;blicos por 6 a&ntilde;os, y <strong>Norberto Edgardo Gaudiero</strong>, 3 a&ntilde;os y medios de prisi&oacute;n e inhabilitaci&oacute;n especial para ejercer cargos p&uacute;blicos por 7 a&ntilde;os. Ninguno apel&oacute; la sentencia, con lo cual queda firme. Los cuatro -Mathov, Santos, Gaudiero y Andreozzi- <strong>obtuvieron los a&ntilde;os de prisi&oacute;n efectiva cercanos al m&aacute;ximo que indica la ley, 5 a&ntilde;os, </strong>para las figuras de homicidio y lesiones culposas -es decir: son &ldquo;responsables&rdquo;, pero no &ldquo;con intenci&oacute;n&rdquo;-.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su declaraci&oacute;n a la Justicia, en 2007, de la R&uacute;a apunt&oacute; contra su <strong>ministro del Interior, Ram&oacute;n Mestre</strong>. Dijo que<strong> la Polic&iacute;a Federal Argentina operaba bajo su responsabilidad</strong>. Mestre fue imputado pero <strong>no lleg&oacute; al juicio</strong>. Muri&oacute; en 2003, en C&oacute;rdoba, por una complicaci&oacute;n de la hepatitis que padec&iacute;a y que deriv&oacute; en un infarto. Ten&iacute;a 65 a&ntilde;os. <strong>Mestre asegur&oacute; haber renunciado a su cargo en la ma&ntilde;ana del 20 de diciembre de 2001</strong>. <a href="https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/17320-6880-2003-03-07.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En El palacio y la calle, de Miguel Bonasso, de la R&uacute;a lo desminti&oacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Santa Fe mataron a nueve personas</strong>, ocho s&oacute;lo en Rosario. Se acredit&oacute; en la investigaci&oacute;n que siete cr&iacute;menes fueron por balas policiales. <strong>Organizaciones civiles y de Derechos Humanos se&ntilde;alaron a Carlos Reutemann</strong>, gobernador entonces, como m&aacute;ximo responsable pol&iacute;tico de la masacre. En abril de 2009, cuando Reutemann ocupaba una banca como senador, <strong>archivaron la causa en su contra</strong>: la Justicia no encontr&oacute; elementos que lo incriminen. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/formula-1-jet-set-campo-politica-reutemann-sueno-rubio-argentina-aspiracional_1_8114745.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reutemann muri&oacute; en julio</a>, a los 79 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/responsable-politico-penas-policias-asesinos-justicia-diciembre-2001_1_8591236.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Dec 2021 03:02:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f697b947-2974-478c-86af-daaacfa2a201_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="974121" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f697b947-2974-478c-86af-daaacfa2a201_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="974121" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ningún responsable político, penas tardías para policías y asesinos “anónimos”: la deuda de la justicia con las víctimas de diciembre de 2001]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f697b947-2974-478c-86af-daaacfa2a201_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Diciembre de 2001,Diciembre 2001,Crisis 2001,Fernando de la Rúa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Canciones, sonidos y escombros en la caída de la convertibilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/canciones-sonidos-escombros-caida-convertibilidad_129_8592425.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b857d4f-fa26-47db-8488-e6b4d1a02f6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Canciones, sonidos y escombros en la caída de la convertibilidad"></p><p class="article-text">
        El edificio de la convertibilidad se hundi&oacute; ruidosamente. &iquest;Qui&eacute;n no lleva en sus o&iacute;dos algunos de esos escombros? Veinte a&ntilde;os no son nada en el concierto de las evocaciones. Los ecos, por tantos a&ntilde;os asordinados, retornan ahora como memoria de un cataclismo econ&oacute;mico y social, pero, tambi&eacute;n, como fantas&iacute;a o anuncio de repetici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aquel diciembre de 2001 podr&iacute;a ser contado casi exclusivamente a trav&eacute;s de lo escuchado.</strong> El <em>soundtrack </em>tuvo la materialidad de la calle enardecida y el palacio en llamas, pero se resiste a ser circunscrito a los d&iacute;as 19, 20 y 21 de diciembre. La debacle tuvo sus anticipaciones y atravesaron el aire. As&iacute; como la visi&oacute;n requiere distancia, el sonido viene hacia nosotros, avisa que algo va a suceder. Es por eso que a veces se le ha atribuido a esa informaci&oacute;n una capacidad prof&eacute;tica. Solo cuando se cumple un augurio, a veces bajo la forma de una canci&oacute;n, es que terminamos de comprender su alcance. &iquest;C&oacute;mo no recordar el modo en que se propag&oacute; &ldquo;Se viene&rdquo;, de Bersuit Vergarabat? 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-PlkACc1tof4-9197', 'youtube', 'PlkACc1tof4', document.getElementById('yt-PlkACc1tof4-9197'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-PlkACc1tof4-9197 src="https://www.youtube.com/embed/PlkACc1tof4?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>La voz de Cordera, con su toque bravuc&oacute;n, de hinchada de f&uacute;tbol, es un posible punto de partida para recuperar esa &ldquo;crisis cantada&rdquo;.</strong> No en vano se titula de esa manera un reciente y valioso libro de integrantes de la Universidad Nacional de Quilmes y la Universidad Nacional del Litoral que compendia para Gourmet Musical lo que reverber&oacute;, antes, durante e inmediatamente despu&eacute;s de los episodios que pusieron fin a la presidencia de Fernando de la R&uacute;a y la paridad cambiaria de Domingo Felipe Cavallo. Rock, pop, tango, cumbia y folclore llevan la marca de ese est&iacute;o que nos quem&oacute; a casi todos.
    </p><p class="article-text">
        Comencemos entonces con el canto, por un disco, <em>Libertinaje.</em> Bersuit lo grab&oacute; en 1998 con la producci&oacute;n de Gustavo Santaolalla. Y ah&iacute;, se cruzaron las aspiraciones de entrar al <em>mainstream </em>del rock con el asco que provocaba el menemismo pol&iacute;tico y cultural. Cordera fungi&oacute; de agorero. Vaticin&oacute; el &ldquo;estallido&rdquo; de la garganta y el Gobierno. &ldquo;Se est&aacute; pudriendo esta basura&rdquo;, bramaba en la MTV. Y, adem&aacute;s, lanzaba una definici&oacute;n por entonces tan problem&aacute;tica como ambigua. &ldquo;Si esto no es una dictadura/ &iquest;qu&eacute; es?&rdquo;. Desde ya que la transici&oacute;n democr&aacute;tica no aceptaba esa analog&iacute;a con lo padecido durante El Proceso. Sin embargo, el interrogante no dejaba de ser perturbador. De qu&eacute; se trataba, finalmente, el modelo de acumulaci&oacute;n expulsivo y obsceno. C&oacute;mo nombrarlo. La respuesta al &ldquo;qu&eacute; es&rdquo; (&iquest;una rescritura del &ldquo;Qu&eacute; ves&rdquo; de Divididos, grabado cinco a&ntilde;os antes?) pod&iacute;a encontrarse, a modo de nota al pie o complemento, en otra de las canciones, &ldquo;Se&ntilde;or cobranza&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-ZKP3wnjJ_KI-7217', 'youtube', 'ZKP3wnjJ_KI', document.getElementById('yt-ZKP3wnjJ_KI-7217'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-ZKP3wnjJ_KI-7217 src="https://www.youtube.com/embed/ZKP3wnjJ_KI?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        All&iacute;, Cordera describe, como si pasaran delante suyo, a los portavoces de las protestas de los jubilados y el pobrer&iacute;o que, en definitiva, contribuir&iacute;an a poner al <em>r&eacute;gimen </em>del 1 a 1 contra las cuerdas. &ldquo;Norma Pl&aacute; a Cavallo lo tiene que matar&rdquo;. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; me dicen del dedito que le meten en Jujuy? / Es ese perro, el Santill&aacute;n&rdquo;. Al presentar un horizonte de expectativas a&ntilde;ad&iacute;a: &ldquo;Ahora qu&eacute;, qu&eacute; nos queda?/ Elecci&oacute;n o reelecci&oacute;n para m&iacute; es la misma mierda/ Hijos de puta! en el Congreso&rdquo;. Un proto y procaz&nbsp; &ldquo;que se vayan todos&rdquo;. El augur Cordera hac&iacute;a tambi&eacute;n de las suyas en &ldquo;C.S.M&rdquo;, que no son otra cosa que las iniciales del presidente pal&iacute;ndromo: &ldquo;No te dejes reprimir/ Eleg&iacute; lo que quer&eacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese manojo de canciones tuvo hasta una suerte de respuesta estatal: el jingle &ldquo;Menem lo hizo&rdquo;, en el que se alababan las obras del thatcherismo austral (la melod&iacute;a ya hab&iacute;a sido parte de la campa&ntilde;a del corrupto alcalde paulista, Paulo Maluf). Son&oacute; en 1999.&nbsp;La Alianza intent&oacute; continuar esa senda del hacer. Prometi&oacute; la hermandad entre el d&oacute;lar y el peso. La equivalencia se derrumb&oacute; inexorablemente. Fue entonces que &ldquo;Se viene&rdquo;, que hab&iacute;a sido compuesta <em>para </em>el Gobierno peronista, retom&oacute; el impulso de su presagio.&nbsp;<strong>La demolici&oacute;n de la convertibilidad se present&iacute;a en 2001 en </strong><em><strong>Silver sorgo</strong></em><strong>, el disco de Luis Alberto Spinetta. Como siempre, L.A.S es elusivo.</strong> No deber&iacute;amos buscar indicios de un pron&oacute;stico en las canciones sino en la tapa del CD: el Flaco se viste de jeque, con un atuendo plateado (es decir, argentado, <em>argentino</em>) para engalanar un billete de transacci&oacute;n imaginaria. El signo monetario lleva la indicaci&oacute;n &ldquo;X1&rdquo;. Lo divisible (o multiplicado) por un mismo denominador, anclado en un presente de escasez de divisas (toda analog&iacute;a con el 2021 no es fruto de la casualidad). Su posibilidad de transacci&oacute;n era simb&oacute;lica, claro, pero en ese dise&ntilde;o lat&iacute;a un desarreglo. De hecho, ya exist&iacute;an las cuasimonedas como las Lecop, los Bocade, el Federal y los patacones (la publicidad del gobierno bonaerense a favor de los &uacute;ltimos bonos se cerraba con un sonido que tiene algo de estrepitoso y pitoniso: <em>broommm</em>, una onomatopeya decembrina). Digamos por &uacute;ltimo sobre <em>Silver sorgo</em> que sus canciones iban a presentarse el 22 de diciembre. <strong>El concierto, naturalmente, debi&oacute; ser suspendido.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-zRamxEYVZbY-9957', 'youtube', 'zRamxEYVZbY', document.getElementById('yt-zRamxEYVZbY-9957'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-zRamxEYVZbY-9957 src="https://www.youtube.com/embed/zRamxEYVZbY?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        La bomba, en estado de latencia, tantas veces profetizada, deton&oacute; finalmente la noche en que De la R&uacute;a impuso el Estado de sitio. La Plaza de Mayo se atiborr&oacute; de furia. No falt&oacute; el canto. &ldquo;Qu&eacute; boludo, qu&eacute; boludo, el estado de sitio, se lo meten en el culo&rdquo;. En <em>Nada que esperar</em>, la novela de Sebasti&aacute;n Scolnik que acaba de editar Tinta Lim&oacute;n y que en parte es una cr&oacute;nica de esas horas de furia y la forja de una militancia, se cuenta c&oacute;mo el personaje, quien no es otro que el autor, vuelve a su casa frustrado por el escaso impacto de un escrache. Enciende la tele y se encuentra con el presidente aburrido. Su voz es tapada por otra fuente. &ldquo;Apareci&oacute; un leve e insistente sonido agudo. Yo pens&eacute; que era la murga del barrio que, en esa &eacute;poca del a&ntilde;o, se juntaba todas las tardecitas a ensayar. Las murgas no eran parte de mis opciones est&eacute;ticas preferenciales. M&aacute;s bien, las maldec&iacute;a en soledad&rdquo;. De repente, un amigo, le avisa por tel&eacute;fono que el pa&iacute;s se est&aacute; incendiando. La informaci&oacute;n proviene de una materialidad urgente. La cacerola. Aquel amigo era Diego Sztulwark, uno de los intelectuales que con mayor intensidad ha reflexionado sobre el 2001 y sus derivaciones.&nbsp; &ldquo;Ese sonido&hellip;fue, para decirlo althuserianamente, un proceso sin sujeto, nunca sabremos quien inici&oacute; ese <em>tac tac tac </em>y no hay quien pueda atribu&iacute;rselo del todo. El <em>tac tac tac</em> empuj&oacute; una marcha callejera distinta a las dem&aacute;s, una marcha de la ciudad a la Plaza cantando, sin nada que esperar&rdquo;, dice a la distancia.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-zz1PpO7I0kM-9579', 'youtube', 'zz1PpO7I0kM', document.getElementById('yt-zz1PpO7I0kM-9579'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-zz1PpO7I0kM-9579 src="https://www.youtube.com/embed/zz1PpO7I0kM?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Como apunta Violeta Nigro Giunta en &ldquo;Listening to the 2001. Argentina crisis: soundscapes of protest, music and sound art&rdquo;, su contribuci&oacute;n a <em>The Bloomsbury Handbook of Sonic Methodologies</em>, el cacerolazo viene en rigor de lejos. <strong>El uso de las ollas, sartenes y utensillos tiene un claro antecedente en </strong><em><strong>charivari</strong></em><strong> medievales. Se percut&iacute;a para restablecer un orden, avergonzar a alguien o expresar una indignaci&oacute;n frente al poder. Las cacerolas se escucharon en Argelia en 1961. Los enseres dom&eacute;sticos tambi&eacute;n se golpearon para acelerar la ca&iacute;da de Salvador Allende.</strong> El investigador Tom&aacute;s Gold detecta a su vez antecedentes menores en Argentina antes de que se anunciara met&aacute;licamente el fin de la Alianza: la protesta se oy&oacute; en los estertores de la &uacute;ltima dictadura y durante una convocatoria del FREPASO y la UCR contra Menem, el 13 de septiembre de 1996. Nada se comparar&iacute;a con lo que revent&oacute; cinco a&ntilde;os m&aacute;s tarde. <strong>La cacerola fue una metonimia del 2001.</strong> Si algo la defini&oacute; y la define es la imposibilidad de sincronizaci&oacute;n de las voluntades y enojos. Como se&ntilde;ala Mart&iacute;n Liut, el compilador de <em>Una crisis cantada, </em>cientos o miles de cacerolas se percuten a lo largo de un territorio a diferentes velocidades, ya sea repicando un pulso elemental, el del coraz&oacute;n acelerado por el v&eacute;rtigo y la angustia, o alg&uacute;n ritmo rudimentario. La dispersi&oacute;n en el espacio de ese sonido medio o agudo impide a su vez aglutinarlo en un tiempo &uacute;nico.&nbsp;<strong>La raz&oacute;n ac&uacute;stica y el imaginario individualista de la clase media educada en la convertibilidad convergieron en esos golpes tan heterog&eacute;neos y, en ese sentido, en las ant&iacute;podas del bombo.</strong> No hay lugar para el acuerdo, salvo en el reclamo de la devoluci&oacute;n de los ahorros birlados. De ah&iacute; que fuera tan breve y disfuncional la consigna &ldquo;piquete y cacerola, la lucha es una sola&rdquo;. No solo, como ha subrayado Ezequiel Adamovsky, porque el bombo tra&iacute;a consigo el signo negativo del antiperonismo, tan extendido en la ciudad de Buenos Aires. El parche, con sus frecuencias graves, aspira a un pulso coordinado. La cacerola nunca dej&oacute; de esconder el anhelo de una salvaci&oacute;n individual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El mapa del ruido de esos d&iacute;as reclama otras informaciones claves que completan el drama: los disparos policiales, </strong><em><strong>grabados</strong></em><strong> en los cuerpos de las 38 personas muertas y los centenares de heridos, sus gritos de dolor, los pedidos de ayuda, el relinche de los caballos de la montada, el golpe de sus cascos contra la baldosa, los planes de evasi&oacute;n frente a la cacer&iacute;a, las corridas y marchas.</strong> Mientras, alrededor, pod&iacute;an retumbar los tel&eacute;fonos celulares de periodistas y manifestantes, los c&aacute;nticos, las sirenas de las ambulancias y los patrulleros y, como una capa m&aacute;s de sonidos, los de las vidrieras rotas, las cortinas met&aacute;licas abolladas y las piedras. No olvidar, adem&aacute;s, el ruido de las aspas del helic&oacute;ptero que anunci&oacute; la fuga de De la R&uacute;a y el inicio de las sucesiones presidenciales. Pero me interesa otro, porque fue completamente olvidado: <strong>el llanto rabioso de Wang Zhao He, el due&ntilde;o del supermercado chino de un barrio de Ciudadela que fue saqueado el 20 de diciembre.</strong> &iquest;Qui&eacute;n no escuch&oacute; esos gemidos sin consuelo, tan recurrentes en las pantallas, con estupor o perturbaci&oacute;n? En ese llanto, con maldiciones en mandar&iacute;n, o canton&eacute;s, qui&eacute;n sabe, se puso en escena el doble car&aacute;cter del saqueo argentino: estent&oacute;reo, cuando se trat&oacute; de menudencias y art&iacute;culos de primera necesidad, sacados por la fuerza y la desesperaci&oacute;n de los almacencitos barriales, y, a la vez, completamente silenciado, inaudible, en la medida que involucr&oacute; a la <em>city</em> <em>financiera</em> y su maquinaria de fuga de d&oacute;lares al exterior en la antesala o durante el corralito.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-gAePiInC9C8-9266', 'youtube', 'gAePiInC9C8', document.getElementById('yt-gAePiInC9C8-9266'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-gAePiInC9C8-9266 src="https://www.youtube.com/embed/gAePiInC9C8?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Hubo, desde el 21 de diciembre, una compulsi&oacute;n a cantar el himno como prenda de unidad y complemento del &ldquo;que se vayan todos&rdquo;. Se enton&oacute; en los programas de Mirtha Legrand y Marcelo Tinelli.</strong> &iquest;Qu&eacute; lugar pod&iacute;a caberle al placer musical desinteresado entre tanta y falta de representatividad? Nigro Giunta recupera en su exhaustivo art&iacute;culo una atribulada cr&oacute;nica de Daniel Amiano, periodista especializado en rock de <em>La Naci&oacute;n</em>. Amiano se preguntaba sobre la pertinencia de la m&uacute;sica frente a tama&ntilde;a angustia. &ldquo;Es necesaria, imprescindible, como toda expresi&oacute;n art&iacute;stica, para ayudarnos a vivir mejor&rdquo;. Sin embargo, &ldquo;hoy no se puede&rdquo; porque &ldquo;la urgencia es otra&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Hoy necesitamos ver una salida a tanta pena, a tanto desconcierto, a tanta sensaci&oacute;n de imposibilidades. Hoy no hay m&uacute;sica, sino realidad. Hoy no hay m&uacute;sica, sino esperanza. Hoy no hay m&uacute;sica. Ojal&aacute;, ma&ntilde;ana s&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Casi como un acto reflejo, Divididos grab&oacute; su &ldquo;Villancico del horror&rdquo;, la canci&oacute;n forma parte de su disco <em>Vengo del placard de otro, </em>editado en agosto de 2002. &ldquo;<strong>Feliz navidad/ Explot&oacute; el pesebre, tri&aacute;ngulo santo&rdquo;, cant&oacute; Mollo.</strong> 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-bQZd27VMBSk-3926', 'youtube', 'bQZd27VMBSk', document.getElementById('yt-bQZd27VMBSk-3926'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-bQZd27VMBSk-3926 src="https://www.youtube.com/embed/bQZd27VMBSk?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Luego vinieron otras cr&oacute;nicas cantadas de lo experimentado, como &ldquo;Argentina 2002&rdquo;, de Palo Pandolfo, y otra vez retumb&oacute; el <em>qu&eacute;  </em>(De qu&eacute; te sirve mantener todo el circo/ De qu&eacute; te sirve criar a tus hijos ac&aacute;/ De qu&eacute; te sirve levantarte a la ma&ntilde;ana/ De qu&eacute; te sirve salir a cacerolear&ldquo;). Un minuto y medio para interrogarse por el sentido de cantar &rdquo;bellas melod&iacute;as&ldquo; si &rdquo;todo cae&ldquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-fE3tCGJQ5YM-8828', 'youtube', 'fE3tCGJQ5YM', document.getElementById('yt-fE3tCGJQ5YM-8828'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-fE3tCGJQ5YM-8828 src="https://www.youtube.com/embed/fE3tCGJQ5YM?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Hasta la m&uacute;sica de afanes vanguardistas se sinti&oacute; convocada a simbolizar aquel diciembre. Desde entonces, ciertas canciones y sonidos remiten tanto a lo que pas&oacute; como a lo que podr&iacute;a suceder una vez m&aacute;s. Qu&eacute; decir sino sobre la cacerola, tan codificada como adem&aacute;n de exasperaci&oacute;n de la clase media y alta y reactivada durante la pandemia en los balcones republicanos. &ldquo;Se viene&rdquo; ha sido por su parte objeto de un reciclaje temerario. Como suele ocurrir con la m&uacute;sica en general, las apropiaciones a veces van contra las intenciones originales de los autores. <strong>En vez de Cordera, denigrado desde hace a&ntilde;os en los medios por su misoginia, la canci&oacute;n ha brotado de la </strong><em><strong>garganta</strong></em><strong> de Javier Milei durante una de sus &uacute;ltimos actos de campa&ntilde;a. </strong>El llamado a la acci&oacute;n encontr&oacute; otros o&iacute;dos, los de j&oacute;venes dispuestos a ser parte de un coro rugiente de la venganza social. Hasta levantaron su pu&ntilde;o (derecho) para convocar el peligro que murmura de(l) <em>Fondo</em>.
    </p><p class="article-text">
        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Gilbert]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/canciones-sonidos-escombros-caida-convertibilidad_129_8592425.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Dec 2021 03:01:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5b857d4f-fa26-47db-8488-e6b4d1a02f6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="78837" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5b857d4f-fa26-47db-8488-e6b4d1a02f6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="78837" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Canciones, sonidos y escombros en la caída de la convertibilidad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5b857d4f-fa26-47db-8488-e6b4d1a02f6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Diciembre 2001]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alberto Fernández encabezará homenaje a víctimas de la represión de diciembre de 2001]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/alberto-fernandez-encabezara-homenaje-victimas-represion-diciembre-2001_1_8593051.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03d22ff3-d941-46be-88e7-4583939dd714_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alberto Fernández encabezará homenaje a víctimas de la represión de diciembre de 2001"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente Alberto Fernández anunciará el envío al Congreso de un proyecto de ley que establece un beneficio reparatorio, en concepto de indemnización, con respecto a las personas que hubiesen fallecido o sufrido lesiones gravísimas como consecuencia de la represión desplegada por el Estado en las manifestaciones de protesta ocurridas en todo el territorio nacional, los días 19 y 20 de diciembre de 2001.</p></div><p class="article-text">
        El presidente Alberto Fern&aacute;ndez encabezar&aacute; este domingo, a partir de las 11.30, en Casa Rosada, un acto en el que se brindar&aacute; un homenaje a las v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n de los d&iacute;as 19 y 20 de diciembre de 2001, que contar&aacute; con la presencia de familiares de los fallecidos y el secretario de Derechos Humanos de la Naci&oacute;n, Horacio Pietragalla Corti.
    </p><p class="article-text">
        Durante el acto, se descubrir&aacute; una placa conmemorativa y <strong>el Presidente anunciar&aacute; el env&iacute;o al Congreso de un proyecto de ley que establece un beneficio reparatorio, en concepto de indemnizaci&oacute;n, con respecto a las personas que hubiesen fallecido o sufrido lesiones grav&iacute;simas como consecuencia de la&nbsp;represi&oacute;n desplegada por el Estado, en las manifestaciones de protesta ocurridas en todo el territorio nacional, los d&iacute;as 19 y 20 de diciembre de 2001</strong>, seg&uacute;n consignaron fuentes oficiales.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez hab&iacute;a asumido el compromiso de elaborar dicho proyecto durante un encuentro que mantuvo en Casa Rosada el pasado 1 de diciembre con un grupo de familiares.
    </p><p class="article-text">
        Estuvieron en esa reuni&oacute;n Marta Adelaida Almir&oacute;n y H&eacute;ctor Fernando Fiori, madre y hermano de Carlos Almir&oacute;n; Adriana Ochoa, prima de Gustavo Benedetto; Marta Pinedo, esposa de Alberto M&aacute;rquez, que asisti&oacute; al encuentro junto a su hija Mar&iacute;a Soledad Aguilera; y Mar&iacute;a Arena, esposa de Gast&oacute;n Riva.
    </p><p class="article-text">
        CRM con informaci&oacute;n de la agencia T&eacute;lam
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/alberto-fernandez-encabezara-homenaje-victimas-represion-diciembre-2001_1_8593051.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Dec 2021 02:14:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/03d22ff3-d941-46be-88e7-4583939dd714_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="242294" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/03d22ff3-d941-46be-88e7-4583939dd714_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="242294" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Alberto Fernández encabezará homenaje a víctimas de la represión de diciembre de 2001]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/03d22ff3-d941-46be-88e7-4583939dd714_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Diciembre 2001,Crisis del 2001]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Confirman las penas y el secretario de Seguridad de Fernando de la Rúa y el Jefe de la Federal podrían volver a la cárcel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/confirman-penas-secretario-seguridad-fernando-rua-jefe-federal-volver-carcel_1_8575963.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14b4caa0-925f-48ed-b795-0e149e7d5e35_16-9-discover-aspect-ratio_default_1036636.jpg" width="594" height="334" alt="Confirman las penas y el secretario de Seguridad de Fernando de la Rúa y el Jefe de la Federal podrían volver a la cárcel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de Enrique Mathov, quien estaba a cargo de Seguridad, y del exjefe de la Policía Federal, Rubén Santos. Fueron condenados por homicidio culposo y lesiones culposas por la muerte de tres jóvenes asesinados durante la represión del 19 y 20 de diciembre de 2001 en la Ciudad.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Diego Lamagna</strong> <strong>ten&iacute;a 26 a&ntilde;os</strong>. Fue herido en el pecho con un perdig&oacute;n de plomo. Seg&uacute;n testigos, <strong>le dispararon polic&iacute;as de civil desde un auto particular.</strong> <strong>Gast&oacute;n Riva</strong> <strong>ten&iacute;a 30 a&ntilde;os</strong>. Andaba en moto por la Avenida de Mayo cuando recibi&oacute;<strong> un balazo en el pecho proveniente de alguna de las armas de un grupo de cuatro polic&iacute;as</strong> que estaban en la zona, disparando.<strong> Carlos &ldquo;Petete&rdquo; Almir&oacute;n ten&iacute;a 30 a&ntilde;os</strong>. Era militante de la Coordinadora contra la Represi&oacute;n Policial e Institucional (CORREPI) y de la Coordinadora de Desocupados 29 de Mayo. <strong>Recibi&oacute; un disparo de la polic&iacute;a en el pecho en 9 de Julio y Avenida de Mayo cuando encabezaba una columna de manifestantes que intentaba volver a la Plaza de Mayo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los tres fueron asesinados durante la <strong>represi&oacute;n del 19 y 20 diciembre de 2001</strong> en los alrededores de la Plaza de Mayo. Por ese caso, dos de los cinco fallecidos s&oacute;lo en la Ciudad, fueron condenados <strong>tres polic&iacute;as de jerarqu&iacute;a y un funcionario p&uacute;blico</strong>. No fueron los autores de los disparos sino quienes coordinaron la represi&oacute;n. La <strong>C&aacute;mara de Casaci&oacute;n Penal confirm&oacute; hoy las penas</strong> <strong>y Enrique Mathov, quien estaba a cargo de Seguridad en aquel momento, y del exjefe de la Polic&iacute;a Federal de entonces, Rub&eacute;n Santos. Tienen un plazo de diez d&iacute;as para apelar, pero podr&iacute;an volver a a c&aacute;rcel para cumplirlas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los jueces Daniel Petrone, Diego Barroetave&ntilde;a y &Aacute;ngela Ledesma ratificaron la condena a 4 a&ntilde;os y 3 meses de prisi&oacute;n para Mathov, m&aacute;s ocho a&ntilde;os y 6 meses de inhabilitaci&oacute;n para ejercer cargos p&uacute;blicos, y a 3 a&ntilde;os y 6 meses para Santos, con 7 a&ntilde;os de inhabilitaci&oacute;n para ejercer como funcionario. El a&ntilde;o pasado, la C&aacute;mara Federal de Casaci&oacute;n&nbsp;<strong>confirm&oacute; las condenas y la materialidad de los hechos denunciados, pero orden&oacute; revisar el monto de las penas</strong>,&nbsp;<a href="https://www.telam.com.ar/notas/202111/573771-juicio-represion-diciembre-2001-condenas-mathov-santos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>motivo por el cual el pasado 4 de noviembre se celebr&oacute; la audiencia a partir de la cual fall&oacute; este lunes la Sala I.</strong></a> Tienen diez d&iacute;as presentar un recurso ante la Corte Supresa de Justicia de la Naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los otros dos condenados por la Justicia fueron <strong>Norberto Edgardo Gauderio, el responsable de la Mesa de Situaci&oacute;n de la Polic&iacute;a Federal</strong> en aquel momento, y <strong>Ra&uacute;l Andreozzi, ex superintendente de Seguridad Metropolitana de la Polic&iacute;a Federal. Todos obtuvieron a&ntilde;os de prisi&oacute;n efectiva cercanos al m&aacute;ximo que indica la ley, 5 a&ntilde;os.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p  style=" margin: 12px auto 6px auto; font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 14px; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; -x-system-font: none; display: block;">   <a title="View Casación Penal Riva y Lamagna - Confirmación Condenas on Scribd" href="https://www.scribd.com/document/546701967/Casacion-Penal-Riva-y-Lamagna-Confirmacion-Condenas#from_embed"  style="text-decoration: underline;" >Casación Penal Riva y Lamagna - Confirmación Condenas</a> by <a title="View Victoria De Masi's profile on Scribd" href="https://es.scribd.com/user/535802613/Victoria-De-Masi#from_embed"  style="text-decoration: underline;" >Victoria De Masi</a> on Scribd</p><iframe class="scribd_iframe_embed" title="Casación Penal Riva y Lamagna - Confirmación Condenas" src="https://es.scribd.com/embeds/546701967/content?start_page=1&view_mode=scroll&access_key=key-Sg6673IdNUCZF501NrZS" data-auto-height="false" data-aspect-ratio="0.6069986541049798" scrolling="no" id="doc_23268" width="100%" height="600" frameborder="0"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Este es una antecedente importante en la regi&oacute;n porque jam&aacute;s se conden&oacute; a un pol&iacute;tico ni a un jefe de la Polic&iacute;a por ordenar y coordinar desde el Estado una represi&oacute;n en Democracia&rdquo;</strong>, dijo Rodrigo Borda, abogado del Cels, patrocinante de las familias de Riva y Lamagna en el juicio.<a href="https://www.telam.com.ar/notas/202112/576505-presidente-19-y-20-de-diciembre.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Esto sucede a poco m&aacute;s de diez d&iacute;as de la reuni&oacute;n que mantuvo el presidente Alberto Fern&aacute;ndez con familiares de v&iacute;ctimas del 19 y 20 de diciembre de 2001</a>. All&iacute; se comprometi&oacute; a a enviar al Congreso un proyecto de ley reparatoria para v&iacute;ctimas y&nbsp;familiares de la represi&oacute;n, de la que en breve se cumplir&aacute;n veinte a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <em>AS</em> <em>con informaci&oacute;n de T&eacute;lam.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/confirman-penas-secretario-seguridad-fernando-rua-jefe-federal-volver-carcel_1_8575963.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Dec 2021 21:59:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/14b4caa0-925f-48ed-b795-0e149e7d5e35_16-9-discover-aspect-ratio_default_1036636.jpg" length="125307" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/14b4caa0-925f-48ed-b795-0e149e7d5e35_16-9-discover-aspect-ratio_default_1036636.jpg" type="image/jpeg" fileSize="125307" width="594" height="334"/>
      <media:title><![CDATA[Confirman las penas y el secretario de Seguridad de Fernando de la Rúa y el Jefe de la Federal podrían volver a la cárcel]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/14b4caa0-925f-48ed-b795-0e149e7d5e35_16-9-discover-aspect-ratio_default_1036636.jpg" width="594" height="334"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crisis 2001,Fernando de la Rúa,Diciembre 2001]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
