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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Raúl Barboza]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Raúl Barboza]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Raúl Barboza presenta un disco diferente, entre el chamamé, el jazz y lo experimental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/raul-barboza-presenta-disco-diferente-chamame-jazz-experimental_1_10053940.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/154e0d03-3906-4337-96fd-591f0827a0ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Raúl Barboza presenta un disco diferente, entre el chamamé, el jazz y lo experimental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El acordeonista argentino radicado en París lanzó 'Souvenirs Panamericanos', un disco que grabó junto al multiinstrumentista también argentino Daniel Díaz, en el que se fusionan el chamamé, con el jazz, el tango y la música experimental.</p></div><p class="article-text">
        En unos meses cumplir&aacute; 85 a&ntilde;os, pero el acordeonista <strong>Ra&uacute;l Barboza</strong> es la prueba de que nunca se deja de innovar y experimentar en la m&uacute;sica. Este martes 21 de marzo, el m&uacute;sico afincado en Francia lanz&oacute; en plataformas su nuevo trabajo, <em>Souvenirs Panamericanos</em>, creado junto al compositor y multiinstrumentista tambi&eacute;n argentino <strong>Daniel D&iacute;az</strong> y en el que se fusionan diferentes estilos musicales.
    </p><p class="article-text">
        Si bien Barboza es <strong>uno de los mayores referentes del chamam&eacute; y la m&uacute;sica litorale&ntilde;a</strong> en general, en plena pandemia y sin poder moverse mucho del barrio parisino en el que reside, se sucedieron los encuentros con D&iacute;az, que ven&iacute;a de un palo completamente diferente. As&iacute; comenz&oacute; un fruct&iacute;fero intercambio creativo, que culmin&oacute; en este disco.
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        <em>Souvenirs Panamericanos</em> contiene 18 temas creados por ambos, en los que el sonido litorale&ntilde;o muta y se convierte en milonga, zamba, vals o vidala con variaciones experimentales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un d&iacute;a nos encontramos y yo ten&iacute;a la formaci&oacute;n del tr&iacute;o y le pregunt&eacute; si pod&iacute;a participar porque faltaba un compa&ntilde;ero. Hicimos unas actuaciones juntos. &Eacute;l vino como bajista, pero es multiinstrumentista. Es un m&uacute;sico de formaci&oacute;n escol&aacute;stica. Por lo tanto, tiene muchos recursos musicales. A m&iacute; me vino muy bien tambi&eacute;n para aprender a hacer cosas que no estoy habituado a hacer. Empec&eacute; a ir a su casa con el acorde&oacute;n -estoy cerquita-, empezamos a ensayar y &eacute;l me dec&iacute;a: 'Tengo esta melod&iacute;a, a ver qu&eacute; acordes le pod&eacute;s poner'. O: 'Mir&aacute;, tengo estos acordes, qu&eacute; melod&iacute;a le pod&eacute;s poner'. Y as&iacute; fue c&oacute;mo empez&oacute;&rdquo;, relata Barboza por tel&eacute;fono a elDiarioAR desde Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Claro, hab&iacute;a que poner en funcionamiento el querer comprendernos. Porque &eacute;l viene del jazz, de la m&uacute;sica cl&aacute;sica, aunque ha hecho m&uacute;sicas populares en Argentina: chacarera, zambas, esas cosas. No tanto el chamam&eacute;. Pero nos hemos encontrado muy bien, trabajando con mucha cordialidad, como tiene que ser. Y sali&oacute; este disco. Y estoy muy contento, muy feliz de haber encontrado un compa&ntilde;ero con quien puedo dialogar&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Daniel es una persona que tiene un gran conocimiento musical y ya ten&iacute;a muchas ideas anotadas. Y me las fue mostrando de a poquito. 'Mir&aacute;, tengo este milongote'. Por no decir una milonga, porque era milonga pero ten&iacute;a otros pasajecitos. Y yo a eso le puse m&uacute;sica. Y no hemos ensayado. Pr&aacute;cticamente todo est&aacute; improvisado. No hay partituras escritas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La clave estuvo en compartir sin imponer nada. &ldquo;&Eacute;l no trat&oacute; de inculcarme el jazz ni yo el chamam&eacute;. Fueron apareciendo formas musicales con ritmo de chamam&eacute;, con ritmo de rasguido doble, que son los temas que hemos incorporado. Y nos hemos llevado tan bien que en ning&uacute;n momento pensamos: 'No, esto no tiene sabor de chamam&eacute; o esto tiene mucho sabor de jazz'. Simplemente, para m&iacute;, quer&iacute;a hacer m&uacute;sica, sin estar atado a formas musicales tradicionales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Barboza, que naci&oacute; en Buenos Aires de padres correntinos e inici&oacute; su carrera en los a&ntilde;os 50, siempre fue conocido por innovar. Y fue de los primeros m&uacute;sicos argentinos que llevaron el chamam&eacute; por todo el mundo, mucho antes de que este g&eacute;nero fuera declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 2020. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo quer&iacute;a que la m&uacute;sica argentina se conociera. Entonces vi c&oacute;mo hizo Piazzolla, c&oacute;mo hizo Mercedes Sosa, c&oacute;mo hizo Carlos Gardel, c&oacute;mo hicieron tantos m&uacute;sicos para hacer conocer la m&uacute;sica de su pa&iacute;s&rdquo;, recuerda. Y as&iacute; fue que en 1987 se instal&oacute; en Par&iacute;s, donde lleg&oacute; a ser condecorado Caballero de las Artes y de las Letras, para desde all&iacute; recorrer un sinf&iacute;n de pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No he sido muy tradicional, seg&uacute;n algunos <em>chamames&oacute;logos</em>, que dicen que yo no tocaba el chamam&eacute; como era. Pero no es tan as&iacute; porque hab&iacute;a grupos musicales en Argentina que estaban muy adelantados a un chamam&eacute; muy tradicional. Y yo me acerqu&eacute; a esos m&uacute;sicos: (Mario del Tr&aacute;nsito) Cocomarola, (Ernesto) Montiel, por ejemplo. Y, en otros g&eacute;neros, (Astor) Piazzolla, Don Ariel Ram&iacute;rez. Tambi&eacute;n escuch&eacute; a m&uacute;sicos cl&aacute;sicos, cantantes de &oacute;pera. A m&iacute; me habita la m&uacute;sica, con inclinaci&oacute;n al chamam&eacute;, porque es lo que aprend&iacute;, pero soy un tipo abierto. Y como Daniel tambi&eacute;n es un hombre abierto, nos hemos encontrado sin siquiera buscarnos&rdquo;.
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                Daniel Díaz y Raúl Barboza                            </span>
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        Respecto del t&iacute;tulo del nuevo disco, se&ntilde;ala: &ldquo;Me pareci&oacute; agradable porque no tiene una connotaci&oacute;n de terru&ntilde;o o de Argentina o de chamam&eacute; o de Corrientes o del Chaco. Es una m&uacute;sica que est&aacute; dedicada a diferentes formas musicales y que puede llegar a un gran n&uacute;mero de personas que no sean precisamente las que gustan del chamam&eacute;. Algunos tal vez pongan alg&uacute;n reparo. Es distinto a los temas que yo he tocado. Tiene otra forma. Y es lo que a m&iacute; me gusta. Yo no quiero hacer siempre lo mismo. Vamos a ver qu&eacute; es lo que hacemos ahora en la pr&oacute;xima oportunidad que nos encontremos (con Daniel D&iacute;az) para componer algo nuevo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, aclara, no est&aacute; previsto que este trabajo se presente en Argentina. &ldquo;Este a&ntilde;o no pude ir porque las cuestiones econ&oacute;micas de los billetes de avi&oacute;n est&aacute;n fuera de &oacute;rbita. Por eso mi mujer y yo decidimos no viajar hasta que se asienten todas estas idas y venidas pol&iacute;ticas y que el pa&iacute;s se aquiete un poco&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Mar 2023 09:42:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Raúl Barboza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Raúl Barboza, el mago del acordeón que llevó el chamamé y los sonidos del monte y de la selva a París]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/raul-barboza-mago-acordeon-llevo-chamame-sonidos-monte-selva-paris_1_8591251.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2d49cc2-8b2d-4018-8480-f54fa7437fa8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Raúl Barboza, el mago del acordeón que llevó el chamamé y los sonidos del monte y de la selva a París"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A los 83 años, el músico es el protagonista de un documental sobre su vida que se preestrenó ayer en la Sala Lugones de CABA y se estrenará en enero en el Festival del chamamé en Corrientes.</p></div><p class="article-text">
        Un joven y sonriente Ra&uacute;l Barboza, de pelo negro, improvisa una zapada tan m&aacute;gica como enloquecida con Hermeto Pascoal en un patio de tierra. Es un archivo casero, de enorme valor testimonial, a d&uacute;o de acordeones. En otra escena Ra&uacute;l Barboza visita a Renato Borghetti en &ldquo;La F&aacute;brica de Gaiteiros&rdquo;, en Rio Grande do Sul, y luego se junta a tocar con otro amigo ga&uacute;cho, Luiz Carlos Borges; en el medio, los brasileros le cantan el cumplea&ntilde;os como si le cantaran al maestro. Y el maestro agradece llevando sus manos hacia el pecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Curioso y entusiasta, Ra&uacute;l Barboza viaja al encuentro de comunidades guaran&iacute;es en Chaco y Misiones, y grabador en mano, con delicadeza, se acerca a la m&uacute;sica aut&oacute;ctona casi con af&aacute;n antropol&oacute;gico. Meditativo, Ra&uacute;l Barboza habla y piensa en Par&iacute;s, donde todav&iacute;a no puede creer c&oacute;mo a partir de que Astor Piazzolla le abriera las puertas y su esposa Olga lo animara, se qued&oacute; a vivir desde 1987 hasta la actualidad. Con los ojos cerrados, Ra&uacute;l Barboza toca con el guitarrista Juanjo Dom&iacute;nguez un chamam&eacute; r&aacute;pido; en otro intervalo se encuentra con el Chango Spasiuk a sacar de o&iacute;do una melod&iacute;a litorale&ntilde;a. Y entonces Ra&uacute;l Barboza caminando otra vez por las calles de Par&iacute;s, pl&aacute;cidamente, se frena en un puente y observa el vuelo de un p&aacute;jaro.
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                    alt="Raúl Barboza, la voz del viento, el documental que se preestreno en la Sala Lugones de CABA y se estrenará en enero en el Festival de Corrientes"
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                Raúl Barboza, la voz del viento, el documental que se preestreno en la Sala Lugones de CABA y se estrenará en enero en el Festival de Corrientes                            </span>
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        Son fragmentos memorables de &ldquo;La voz del viento&rdquo;, el documental de una hora y media del director Daniel Gagliano sobre uno de los acordeonistas m&aacute;s importantes de todos los tiempos en la historia de la m&uacute;sica popular argentina. Ra&uacute;l Barboza, hoy de 83 a&ntilde;os, vive en Francia y pronto regresar&aacute; a Argentina para una gira despu&eacute;s del encierro de la pandemia, donde tocar&aacute;, entre otros espacios, en el Festival Nacional de Chamam&eacute; en Corrientes a mediados de enero del 2022. Hace poco, confes&oacute; que apenas se enter&oacute; que <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/chamame-declarado-patrimonio-humanidad-unesco_1_6511339.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la UNESCO hab&iacute;a declarado al chamam&eacute; como Patrimonio Cultural de la Humanidad</a>, en diciembre de 2020, la primera persona en quien pens&oacute; fue Astor Piazzolla. No era para menos: fue el gran bandoneonista ya consagrado quien lo recomend&oacute; en Par&iacute;s cuando nadie sab&iacute;a qui&eacute;n era, a sus 50 a&ntilde;os. Ese es un quiebre decisivo en el documental.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las afinidades musicales de Barboza, un alma inquieta como compositor conocido como &ldquo;el mago del acorde&oacute;n&rdquo; cuando era adolescente, son los ritmos brasile&ntilde;os, el jazz, la m&uacute;sica de c&aacute;mara y las melod&iacute;as folkl&oacute;ricas de todo el mundo, sin perder nunca las ra&iacute;ces del chamam&eacute;, el g&eacute;nero que toca desde su infancia. A la fecha lleva diez discos grabados en Francia, donde lo reconocieron como &ldquo;hu&eacute;sped de honor&rdquo;. Todo ese camino de d&eacute;cadas -entre Argentina, el sur de Brasil y Francia- se narra a modo de vi&ntilde;etas, de sueltos aqu&iacute; y all&aacute;, con el ritmo entra&ntilde;able y suave de un hombre capaz de perderse an&oacute;nimamente en la inmensidad de la selva litorale&ntilde;a como de escuchar a un m&uacute;sico callejero y conmoverse con su presencia en la multitud. Un hombre que, lejos de aburguesarse en la comodidad de sus logros, no ha perdido un gramo de su capacidad de asombro.&nbsp;
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                Raúl Barboza                            </span>
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        El punto de partida del documental &ldquo;La voz del viento&rdquo; fue hace unos a&ntilde;os, cuando Barboza cumpli&oacute; ochenta: fue entonces que Gagliano agarr&oacute; la c&aacute;mara y lo film&oacute; en uno de esos viajes por Argentina y Brasil, celebrando entre los suyos. Con un preestreno en la Sala Lugones del Centro Cultural San Mart&iacute;n, el filme tendr&aacute; su noche de gala justamente en el Festival de Chamam&eacute;, provincia donde Barboza tiene su g&eacute;nesis familiar. &ldquo;Extra&ntilde;aba ese deseo de andar. Siempre dije que soy como mis ancestros guaran&iacute;es, un indio que viaja. Mis abuelos remontaron el Amazonas y llegaron hasta el Caribe buscando la tierra sin mal, libre de la destrucci&oacute;n del hombre occidental. Sigo sus pasos&rdquo;, suelta Barboza, ante su nueva gira musical.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Mi mam&aacute; y mi pap&aacute; son de Curuz&uacute; Cuati&aacute;. Soy guaran&iacute;, pero hay mucha gente que no me considera correntino, porque no nac&iacute; ah&iacute;, sino de casualidad en Buenos Aires&rdquo;, <a href="https://www.pagina12.com.ar/332710-entrevista-a-raul-barboza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo en una entrevista publicada por el suplemento Radar de P&aacute;gina 12</a> quien fuera reconocido por los franceses como Caballero de las Artes y de las Letras. Con material in&eacute;dito de archivo, que rescata las incursiones de Ra&uacute;l Barboza en comunidades ind&iacute;genas, y un relato que mediante flashbacks conecta con la contemporaneidad de un m&uacute;sico inconformista pero calmo en su transcurrir creativo, &ldquo;La voz del viento&rdquo; se convierte, imagen a imagen, en un fresco &iacute;ntimo de un artista que, por su herej&iacute;a en la forma de ejecutar el folklore, a&uacute;n conociendo como la palma de la mano su tradici&oacute;n, fue apartado del<em> mainstream</em> chamamecero y apenas si es conocido por el p&uacute;blico masivo pese a su tard&iacute;o reconocimiento. Fiel a su singularidad, sin renunciar a una b&uacute;squeda personal que perfeccion&oacute; el modo de escuchar -y no tanto de bailar- el chamam&eacute;, Barboza es prestigio y simpleza, sofisticaci&oacute;n y tierra, m&iacute;stica y hondura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Transmite los sonidos del monte y de la selva con su manera de tocar&rdquo;, resume el director Gagliano, como si desde adentro del acorde&oacute;n surgiera la voz de Barboza mezclada con el r&iacute;o, el viento, los p&aacute;jaros y los silencios de la siesta mesopot&aacute;mica. Cl&aacute;sico y moderno, compositor e int&eacute;rprete de un sonido exquisitamente elaborado, con m&aacute;s de setenta a&ntilde;os de trayectoria Ra&uacute;l Barboza se caracteriza por seguir cultivando un car&aacute;cter abierto y flexible a las resonancias de cada &eacute;poca &ndash;ahora est&aacute; preparando un disco con el joven pianista Pierre-Fran&ccedil;ois Blanchard, ligado a la nueva generaci&oacute;n de talentos franceses-. &ldquo;Lo que m&aacute;s me impact&oacute; es su trato personal con toda la gente. Lo grabamos en una f&aacute;brica de acordeones de Brasil y el fue varios d&iacute;as a ense&ntilde;arles a tocar&rdquo;, agrega Daniel Gagliano, que busc&oacute; retratar tanto su pasi&oacute;n en el acto de crear m&uacute;sica como en la transmisi&oacute;n, en quien la escucha, de un cierto mensaje m&iacute;stico.
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            <span class="title">
                Raúl Barboza                            </span>
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        En el documental, se cuenta c&oacute;mo Barboza puede llegar a lo sutil con lo m&aacute;s cercano, sin poses ni estridencias. Gagliano parece decirnos que el acordeonista construye poes&iacute;a con la experiencia cotidiana, como hac&iacute;an Fernando Pessoa o Nicanor Parra, s&oacute;lo que Barboza contagia una revelaci&oacute;n del mundo a trav&eacute;s de sus teclas y botones. Tan silvestre como monacal en el estudio de su instrumento, sus maestros litorale&ntilde;os Ernesto Montiel, Damasio Esquivel y Tr&aacute;nsito Cocomarola se deleitaban con sus solos asombrosos -sincopados, sin florituras, con sutiles l&iacute;neas r&iacute;tmicas- como ejecutaba en sus temas &ldquo;Llegando al trotecito&rdquo; y &ldquo;El estibador&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo quer&iacute;a tocar como ellos, mis maestros. Nunca busqu&eacute; ser diferente. Cuando llegu&eacute; a Francia me miraban raro, y si no fuera por Astor y por mi mujer Olga, que me apoy&oacute; a seguir buscando, nos hubi&eacute;ramos regresado a Argentina&rdquo;, rememor&oacute; &ldquo;Raulito&rdquo; en aquella <a href="https://www.pagina12.com.ar/332710-entrevista-a-raul-barboza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista publicada en abril de 2021 en P&aacute;gina 12</a>. Tambi&eacute;n record&oacute; que reci&eacute;n empez&oacute; a escribir m&uacute;sica a sus 60 y que hoy sigue practicando todos los d&iacute;as el acorde&oacute;n para mejorar la t&eacute;cnica. &ldquo;En mi &eacute;poca hab&iacute;a que aprender solito. Recuerdo cuando Adolfo &Aacute;balos me ayud&oacute; a interpretar, porque la m&uacute;sica guaran&iacute; no se escrib&iacute;a. Los tiempos cambiaron y en la actualidad se puede estudiar en todos lados. Pero la libertad sigue estando en la capacidad interior, en la sed &iacute;ntima de ir hacia lo desconocido&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Joven prodigio, Barboza empez&oacute; a viajar por Argentina en interminables giras, pe&ntilde;as y conciertos junto a una enorme cantidad de m&uacute;sicos, en noches de carpas y caminos de tierra. Hasta que se cans&oacute; y abri&oacute; la cabeza a otras texturas en las maneras de concebir las voces del fueye, elevar en su b&uacute;squeda t&iacute;mbrica al chamam&eacute; como experiencia espiritual. Y sumar ese toque de improvisaci&oacute;n, sin fronteras; equilibrado, redondo y a la vez fant&aacute;sticamente virtuoso, el que ha construido como una marca de estilo, tesoro preciado de todo m&uacute;sico.
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        No ha sido, la de Barboza, una carrera lineal. Eleg&iacute;aco, due&ntilde;o de un humor repentino y barrial, que se complementa con su porte de caballero Zen, Ra&uacute;l Barboza acaba de recibir un nuevo reconocimiento de la embajada argentina en Par&iacute;s. Pero en su madurez sufri&oacute; el desarraigo. En Francia apenas si se hab&iacute;a escuchado la palabra chamam&eacute;. Piazzolla lo recomend&oacute; para que tocara en el Trottoirs de Buenos Aires, un reducto tanguero de la bohemia parisina que hab&iacute;a sido apadrinado por Julio Cort&aacute;zar. A fines de los ochenta, con casi 50 a&ntilde;os, el acordeonista arrib&oacute; con una visa que se venc&iacute;a a los tres meses y el dinero justo para sobrevivir. A los 50, en efecto, estaba empezando de cero; Raulito el mago, como lo llamaban cari&ntilde;osamente, aquel que hab&iacute;a grabado veinte discos y tocado con Mercedes Sosa y Los Chalchaleros pero que por ese entonces manejaba un taxi en Buenos Aires excluido de las grandes compa&ntilde;&iacute;as, era un perfecto desconocido en la Ciudad Luz.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo ser&iacute;a incapaz de tocar un chamam&eacute;. Porque para tocarlo, hay que nacer en esa regi&oacute;n. Cocomarola, Abitbol, Montiel. Y ahora, Ra&uacute;l Barboza, que tiene toda mi consideraci&oacute;n&rdquo;, fueron las palabras de Astor a la prensa. Tiempo despu&eacute;s Barboza se encontr&oacute; con Amelita Baltar en Cosqu&iacute;n y ella le dijo: &ldquo;Ra&uacute;l, no sab&eacute;s c&oacute;mo te quiere Astor&rdquo;. &ldquo;Jam&aacute;s entr&eacute; a su camar&iacute;n, era algo innecesario. Era como mi pap&aacute; en la m&uacute;sica&rdquo;, <a href="https://www.pagina12.com.ar/332710-entrevista-a-raul-barboza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">defin&iacute;a el acordeonista, sobre su relaci&oacute;n.</a>
    </p><p class="article-text">
        Poco tiempo despu&eacute;s de aquel fundacional concierto en el Trottoirs de Buenos Aires, a Barboza lo empezar&iacute;an a invitar de prestigiosos festivales de jazz como los de Montreal y Montreaux, y surgieron giras por Israel, China, Rusia, Jap&oacute;n -donde coincidi&oacute; en conciertos con Horacio Salg&aacute;n-. Por un convite de Peter Gabriel, toc&oacute; en Inglaterra. A la fecha, tiene diez discos grabados en Francia -destacan &ldquo;La tierra sin mal&rdquo; y &ldquo;Chamamemusette&rdquo;, junto al acordeonista franc&eacute;s Francis Varis y el percusionista brasile&ntilde;o Ze Luis Nascimento-, donde recibi&oacute; premios como el Grand Prix Charles Cros y lleg&oacute; a grabar con Ces&aacute;ria &Eacute;vora. &ldquo;Me escuch&oacute; una vez en la radio y le pidi&oacute; a mi representante que tocara en uno de sus discos. Despu&eacute;s me la cruc&eacute; en un concierto, se me acerc&oacute;, nos saludamos. Estaba descalza, sonre&iacute;amos, nos quedamos un rato en silencio&rdquo;.
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            <span class="title">
                El detrás de la escena del documental sobre la vida de Barboza.                            </span>
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        Hay personajes en los que late un cierto encanto para la narraci&oacute;n de un documental, como lo demuestran algunos trabajos audiovisuales recientes sobre m&uacute;sicos del folklore tales como Ram&oacute;n Navarro, Ricardo Vilca, Mercedes Sosa, Dino Saluzzi, Alfredo Zitarrosa. &ldquo;Cher&oacute;gape&rdquo; fue uno de los temas que el director Gagliano escuch&oacute; en la casa de su abuelo y lo eclips&oacute;. A partir de all&iacute;, no par&oacute; de escucharlo. &ldquo;Ra&uacute;l tiene una gran espiritualidad en su forma de vivir y de tocar, vaya adonde vaya. Es irrepetible, muy vinculado a los sonidos de la naturaleza&rdquo;, subraya, y cuenta que termin&oacute; de grabar en Par&iacute;s casi con la pandemia a cuestas, contando con la predisposici&oacute;n full time de Barboza. &ldquo;Lo pase&eacute; por todo Par&iacute;s, a sabiendas que estaban cerrando todo. Fue encantador&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es el primer documental sobre Barboza -&ldquo;El sentimiento de abrazar&rdquo; (2003), de Silvia Di Florio, era su antecedente- pero, por contundencia narrativa, abanico de archivos y presencia magn&eacute;tica del personaje, parece ser el definitivo. &ldquo;No quer&iacute;a tocar tangos ni valses franceses. Me hab&iacute;a ido de Argentina justamente porque rechac&eacute; ejecutar la m&uacute;sica de moda. Y no claudiqu&eacute; hasta mostrar mi m&uacute;sica, el chamam&eacute;&rdquo;, reflexiona Barboza, casi como un&nbsp; manifiesto art&iacute;stico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Era un viejo sue&ntilde;o suyo, dice, que se reconociera el chamam&eacute; no s&oacute;lo como una m&uacute;sica de baile, sino tambi&eacute;n para disfrutar de tan s&oacute;lo escucharla. &ldquo;El colibr&iacute; es un ave mitol&oacute;gica, comunica los sentimientos. Cuando abro el fueye, siento que salen a rodar esas ense&ntilde;anzas&rdquo;, ha contado Barboza, al hablar de una de sus inspiraciones. Y ahora, con el reconocimiento de la UNESCO, el aroma guaran&iacute; se ha convertido en algo universal: &ldquo;Hoy siento orgullo porque gente que aprecia la m&uacute;sica cl&aacute;sica disfruta del chamam&eacute; con la misma dedicaci&oacute;n. Para m&iacute;, ha sido el trayecto de toda una vida con el acorde&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>JMM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Manuel Mannarino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/raul-barboza-mago-acordeon-llevo-chamame-sonidos-monte-selva-paris_1_8591251.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Dec 2021 15:51:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Raúl Barboza, el mago del acordeón que llevó el chamamé y los sonidos del monte y de la selva a París]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Chamamé,Raúl Barboza]]></media:keywords>
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