<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Informalidad laboral]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/informalidad-laboral/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Informalidad laboral]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1037462/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de 4 de cada 10 trabajadores en Argentina tienen empleos sin derechos laborales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/4-10-trabajadores-argentina-empleos-derechos-laborales_1_13096646.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/161b828b-0ccd-45ce-a192-4650b72fb2d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de 4 de cada 10 trabajadores en Argentina tienen empleos sin derechos laborales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La informalidad alcanzó al 43% en el cuarto trimestre de 2025 y subió un punto en un año. Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA advirtió que una parte importante de estos trabajadores vive en hogares pobres o en situación de vulnerabilidad.</p></div><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s de cuatro de cada diez trabajadores en la Argentina tienen empleos sin derechos laborales b&aacute;sicos.</strong> No cuentan con aportes jubilatorios, no est&aacute;n cubiertos por la seguridad social y tampoco est&aacute;n protegidos por la legislaci&oacute;n laboral. En el cuarto trimestre de 2025, <strong>la informalidad laboral alcanz&oacute; al 43% de los ocupados</strong>, seg&uacute;n un informe del &Aacute;rea de Empleo, Distribuci&oacute;n e Instituciones Laborales del Instituto Interdisciplinario de Econom&iacute;a Pol&iacute;tica de la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas de la UBA. 
    </p><p class="article-text">
        La cifra permite dimensionar el fen&oacute;meno de manera concreta: <strong>casi la mitad de quienes trabajan lo hacen en condiciones de desprotecci&oacute;n laboral</strong>. Esto significa que millones de personas sostienen su ingreso cotidiano sin las garant&iacute;as que establece el trabajo registrado, desde una jubilaci&oacute;n futura hasta cobertura frente a accidentes laborales. 
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n con el mismo per&iacute;odo del a&ntilde;o anterior mostr&oacute; <strong>una suba de aproximadamente un punto porcentual</strong>, lo que indica que la informalidad no s&oacute;lo se mantiene en niveles elevados sino que adem&aacute;s creci&oacute; en el &uacute;ltimo a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        El informe fue coordinado por los economistas Roxana Maurizio y Luis Beccaria y analiz&oacute; la evoluci&oacute;n reciente del mercado de trabajo argentino. <strong>El dato central es que la informalidad se mantiene como uno de los rasgos estructurales del empleo en el pa&iacute;s</strong>, incluso en contextos econ&oacute;micos distintos. 
    </p><p class="article-text">
        Para entender su dimensi&oacute;n social, el estudio tambi&eacute;n analiz&oacute; las condiciones de vida de quienes trabajan sin registro. <strong>El 32% de los trabajadores informales vive en hogares pobres</strong>, mientras que <strong>otro 27% se encuentra en situaci&oacute;n de vulnerabilidad ante la pobreza</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Esto significa que <strong>casi seis de cada diez trabajadores informales habitan hogares que ya son pobres o est&aacute;n al borde de serlo</strong>. En otras palabras, la falta de derechos laborales suele ir de la mano con ingresos inestables y mayor fragilidad econ&oacute;mica. 
    </p><h2 class="article-text">Los m&aacute;s vulnerables, como siempre, son los j&oacute;venes</h2><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n mostr&oacute; que la informalidad no afecta a todos los trabajadores por igual. <strong>Los j&oacute;venes son el grupo m&aacute;s expuesto a este tipo de empleo precario.</strong> Entre quienes tienen entre 16 y 24 a&ntilde;os, <strong>siete de cada diez trabajan en la informalidad</strong>, lo que refleja las dificultades para acceder a un primer empleo registrado. 
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, para muchos j&oacute;venes <strong>la puerta de entrada al mercado laboral suele ser un trabajo sin contrato, sin aportes y sin estabilidad</strong>. Esa situaci&oacute;n puede extenderse durante a&ntilde;os y marcar la trayectoria laboral futura. 
    </p><p class="article-text">
        En los grupos de mayor edad, los niveles de informalidad disminuyen, aunque siguen siendo altos. <strong>Entre los trabajadores de 45 a 64 a&ntilde;os la tasa fue de 34,2%</strong>, mientras que <strong>en el tramo de 25 a 44 a&ntilde;os alcanz&oacute; el 42,2%</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Entre las personas de <strong>65 a&ntilde;os y m&aacute;s, la informalidad volvi&oacute; a subir hasta el 57,8%</strong>. El informe se&ntilde;al&oacute; que este patr&oacute;n refleja una tendencia habitual en los mercados laborales: <strong>la precariedad aparece con m&aacute;s fuerza al comienzo y al final de la vida laboral</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis tambi&eacute;n detect&oacute; <strong>una fuerte concentraci&oacute;n geogr&aacute;fica del fen&oacute;meno</strong>. La mayor parte de los trabajadores informales reside en el Gran Buenos Aires, la regi&oacute;n urbana m&aacute;s poblada del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        En perspectiva hist&oacute;rica, la tasa actual <strong>se ubica en niveles similares a los registrados en 2008</strong>, lo que muestra que el problema se mantiene elevado desde hace al menos 17 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n compar&oacute; la situaci&oacute;n argentina con otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. Entre nueve econom&iacute;as latinoamericanas analizadas, la <strong>Argentina se ubic&oacute; en el cuarto lugar en niveles de informalidad</strong>, detr&aacute;s de Chile, Brasil y Costa Rica. 
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD, con informaci&oacute;n de NA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/4-10-trabajadores-argentina-empleos-derechos-laborales_1_13096646.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 11:57:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/161b828b-0ccd-45ce-a192-4650b72fb2d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="137223" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/161b828b-0ccd-45ce-a192-4650b72fb2d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="137223" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Más de 4 de cada 10 trabajadores en Argentina tienen empleos sin derechos laborales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/161b828b-0ccd-45ce-a192-4650b72fb2d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Informalidad laboral,empleo,Precarización laboral,Pobreza,Mercado laboral,Trabajadores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gerardo Martínez dijo que la reforma laboral “no sirve” y que avanza con una lógica antisindical]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/legislacion/gerardo-martinez-dijo-reforma-laboral-no-sirve-avanza-logica-antisindical_1_12976549.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d68ee132-72a6-4099-94c4-83a1e5fdd603_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gerardo Martínez dijo que la reforma laboral “no sirve” y que avanza con una lógica antisindical"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El secretario general de la UOCRA cuestionó el proyecto del Gobierno y sostuvo que no genera empleo ni reduce la informalidad. Alertó sobre la pérdida de puestos en la construcción tras la paralización de la obra pública y señaló que la iniciativa busca debilitar los derechos colectivos y el modelo sindical argentino.</p></div><p class="article-text">
        El secretario general de la <strong>Uni&oacute;n Obrera de la Construcci&oacute;n de la Rep&uacute;blica Argentina (UOCRA)</strong>, <strong>Gerardo Mart&iacute;nez</strong>, cuestion&oacute; con dureza el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno y sostuvo que <strong>&ldquo;no sirve&rdquo;</strong> porque no genera empleo, no aborda la informalidad y responde a una <strong>l&oacute;gica ideol&oacute;gica antisindical</strong>. El dirigente advirti&oacute; que el debate p&uacute;blico se concentr&oacute; en aspectos tributarios mientras <strong>quedaron relegadas las consecuencias concretas para quienes trabajan</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez plante&oacute; que, en t&eacute;rminos generales, una reforma laboral deber&iacute;a permitir que los trabajadores ganen derechos en un contexto de cambios tecnol&oacute;gicos y productivos. Sin embargo, remarc&oacute; que <strong>eso no ocurre con el proyecto oficial</strong>. <strong>&ldquo;Yo creo que tendr&iacute;amos que ganar, pero no es lo que observo en mi an&aacute;lisis y en las realidades concretas de lo que representa esta ley&rdquo;</strong>, afirm&oacute; en una entrevista con Infobae. Para el dirigente, la iniciativa no propone un esquema de transici&oacute;n de la informalidad a la formalidad ni pol&iacute;ticas concretas de creaci&oacute;n de empleo.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, subray&oacute; que <strong>la informalidad laboral no es un fen&oacute;meno exclusivo de la Argentina</strong>, pero cuestion&oacute; que el proyecto no incluyera herramientas para revertirla. <strong>&ldquo;Esta ley en ning&uacute;n momento habla de generaci&oacute;n de puestos de trabajo como para ir en un proceso de transici&oacute;n de la informalidad a la formalidad&rdquo;</strong>, sostuvo. Desde su mirada, el texto respondi&oacute; m&aacute;s a un mensaje pol&iacute;tico hacia el exterior que a una discusi&oacute;n sobre trabajo. <strong>&ldquo;Este proyecto responde m&aacute;s a un mensaje del &lsquo;rock star Milei&rsquo; en su v&iacute;nculo con Estados Unidos&rdquo;</strong>, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El dirigente de la construcci&oacute;n enmarc&oacute; el debate en un escenario global atravesado por transformaciones profundas, como la automatizaci&oacute;n, la inteligencia artificial y la robotizaci&oacute;n. Se&ntilde;al&oacute; que, a nivel internacional, se discute <strong>c&oacute;mo redistribuir el trabajo y redefinir el v&iacute;nculo entre capital y trabajo</strong>, pero advirti&oacute; que <strong>la reforma local no se inscribi&oacute; en esa discusi&oacute;n</strong>, sino que avanz&oacute; sobre derechos ya existentes.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez tambi&eacute;n se refiri&oacute; a la situaci&oacute;n espec&iacute;fica del sector que representa. Confirm&oacute; que la construcci&oacute;n <strong>perdi&oacute; alrededor de 60.000 puestos de trabajo</strong> en la primera etapa del actual Gobierno, tras la paralizaci&oacute;n de la obra p&uacute;blica nacional. <strong>&ldquo;De una manera in&eacute;dita y sin explicaci&oacute;n, se fren&oacute; la obra p&uacute;blica&rdquo;</strong>, se&ntilde;al&oacute;. Explic&oacute; que parte de ese impacto se amortigu&oacute; por la reactivaci&oacute;n de la actividad privada y por la absorci&oacute;n de trabajadores por parte de gobiernos provinciales, pero remarc&oacute; que el da&ntilde;o inicial fue significativo.
    </p><p class="article-text">
        Consultado sobre la posibilidad de di&aacute;logo con un Gobierno que paraliz&oacute; la obra p&uacute;blica, Mart&iacute;nez sostuvo que <strong>el di&aacute;logo es una obligaci&oacute;n mutua</strong>. <strong>&ldquo;Tenemos la obligaci&oacute;n de hablar y ellos tienen la obligaci&oacute;n de dialogar&rdquo;</strong>, afirm&oacute;, aunque aclar&oacute; que esa herramienta pierde sentido cuando las decisiones ya est&aacute;n tomadas. En ese marco, relat&oacute; su paso por el llamado Consejo de Mayo, del que decidi&oacute; retirarse al advertir que <strong>no se discut&iacute;a un proyecto concreto</strong>, sino consignas generales sin capacidad real de modificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Nunca se discuti&oacute; la composici&oacute;n de un ordenamiento, como se discute un proyecto de ley&rdquo;</strong>, afirm&oacute;. Y agreg&oacute;: <strong>&ldquo;Cuando observ&eacute; que hab&iacute;a una determinaci&oacute;n pol&iacute;tica y una metodolog&iacute;a de hecho consumado, decid&iacute; retirarme, porque no iba a convalidar eso&rdquo;</strong>. Seg&uacute;n explic&oacute;, el di&aacute;logo formal coexisti&oacute; con una din&aacute;mica en la que <strong>el contenido central de la reforma ya estaba cerrado</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez advirti&oacute; que el proyecto avanz&oacute; sobre <strong>derechos colectivos e individuales</strong> y que varios art&iacute;culos <strong>rozaron valores constitucionales</strong>. Se&ntilde;al&oacute; como ejes problem&aacute;ticos la ultraactividad de los convenios, la prevalencia de convenios por empresa, la posibilidad de crear sindicatos de empresa y las limitaciones a la acci&oacute;n gremial. <strong>&ldquo;Buscan romper el modelo sindical argentino&rdquo;</strong>, sostuvo, y remarc&oacute; que ese modelo <strong>no niega la inversi&oacute;n ni la rentabilidad</strong>, sino que establece reglas de negociaci&oacute;n colectiva.
    </p><p class="article-text">
        En ese punto, fue expl&iacute;cito al definir el sentido del proyecto. <strong>&ldquo;Hay una intencionalidad ideol&oacute;gica antisindical&rdquo;</strong>, afirm&oacute;. Para el dirigente, la iniciativa no apunt&oacute; a modernizar relaciones laborales, sino a <strong>debilitar la representaci&oacute;n colectiva de los trabajadores</strong>, en un contexto donde el salario perdi&oacute; poder adquisitivo y el empleo formal retrocedi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El titular de la UOCRA tambi&eacute;n abord&oacute; las cr&iacute;ticas recurrentes contra el sindicalismo, vinculadas a la falta de representatividad y a la distancia con los trabajadores. Reconoci&oacute; que <strong>existe una interpelaci&oacute;n social real</strong>, en especial entre los sectores m&aacute;s j&oacute;venes, y sostuvo que los sindicatos deben <strong>modernizarse y reconstruir el v&iacute;nculo con quienes trabajan</strong>. Sin embargo, rechaz&oacute; la demonizaci&oacute;n generalizada. <strong>&ldquo;Dentro de la ley, todo; fuera de la ley, nada&rdquo;</strong>, afirm&oacute;, y defendi&oacute; el rol del sindicalismo como herramienta de defensa colectiva frente a intereses econ&oacute;micos concentrados.
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con el fondo de cese laboral que rige en la construcci&oacute;n, Mart&iacute;nez explic&oacute; que <strong>no puede extrapolarse de manera obligatoria a todas las actividades</strong>, ya que responde a caracter&iacute;sticas espec&iacute;ficas del sector. Se&ntilde;al&oacute; que cualquier adaptaci&oacute;n debe surgir del <strong>acuerdo entre las partes</strong> y no de una imposici&oacute;n legal generalizada.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el futuro del proyecto, el dirigente consider&oacute; que <strong>la reforma probablemente se apruebe</strong>, al entender que el Gobierno cuenta con los votos necesarios. Aun as&iacute;, asegur&oacute; que el sindicalismo <strong>dar&aacute; pelea con argumentos</strong> en el Congreso. <strong>&ldquo;Tenemos capacidad para discutir y defender los intereses que representamos&rdquo;</strong>, sostuvo.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/legislacion/gerardo-martinez-dijo-reforma-laboral-no-sirve-avanza-logica-antisindical_1_12976549.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Feb 2026 18:29:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d68ee132-72a6-4099-94c4-83a1e5fdd603_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="645325" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d68ee132-72a6-4099-94c4-83a1e5fdd603_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="645325" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Gerardo Martínez dijo que la reforma laboral “no sirve” y que avanza con una lógica antisindical]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d68ee132-72a6-4099-94c4-83a1e5fdd603_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Uocra,Reforma laboral,Construcción,sindicalismo,Obras públicas,Trabajadores,Javier Milei,Derechos laborales,Informalidad laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno apuesta a aprobar la reforma laboral en sesiones extraordinarias sin cambios sustanciales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/legislacion/gobierno-apuesta-aprobar-reforma-laboral-sesiones-extraordinarias-cambios-sustanciales_1_12922492.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5980e37c-55c4-42a3-b7c5-06b46adecb8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno apuesta a aprobar la reforma laboral en sesiones extraordinarias sin cambios sustanciales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con el respaldo de La Libertad Avanza y aliados, el oficialismo buscará sancionar el proyecto entre el 10 y el 11 de febrero. La iniciativa impulsa cambios que afectan a quienes trabajan en la informalidad, los gremios y los derechos adquiridos.</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno nacional conf&iacute;a en aprobar la reforma laboral durante las sesiones extraordinarias convocadas para el 10 y 11 de febrero. <strong>La iniciativa, impulsada por el presidente Javier Milei, forma parte del paquete de reformas estructurales que el oficialismo considera prioritarias</strong> y podr&iacute;a ser tratada sin modificaciones sustanciales, pese a la resistencia de algunos sectores.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes con acceso al despacho presidencial aseguraron a Noticias Argentinas que <strong>la administraci&oacute;n de La Libertad Avanza cuenta con los votos necesarios</strong> para sancionar el proyecto. Aunque no se descartan sugerencias o enmiendas t&eacute;cnicas, <strong>el Ejecutivo ratific&oacute; que cualquier modificaci&oacute;n &ldquo;no debe alterar el esp&iacute;ritu&rdquo; de la norma</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La reforma, denominada oficialmente como &ldquo;modernizaci&oacute;n laboral&rdquo;, fue presentada por el Gobierno nacional como una herramienta para formalizar el empleo y reducir costos laborales. <strong>Sin embargo, distintos especialistas advierten que los cambios propuestos pueden profundizar la precarizaci&oacute;n de quienes ya trabajan en condiciones informales o con bajos niveles de protecci&oacute;n social</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El senador chaque&ntilde;o Juan Cruz Godoy, miembro de la Comisi&oacute;n de Trabajo y referente de LLA en la C&aacute;mara alta, afirm&oacute; que el proyecto <strong>&ldquo;va a salir con un gran consenso&rdquo;</strong>. Seg&uacute;n el legislador, gran parte de la iniciativa ya fue aprobada durante el tratamiento de la Ley Bases, pero su sanci&oacute;n fue postergada por la demora en la aprobaci&oacute;n del Presupuesto 2026.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En paralelo, el oficialismo despliega una estrategia pol&iacute;tica de presi&oacute;n y negociaci&oacute;n territorial.</strong> El ministro del Interior, Diego Santilli, mantiene reuniones con gobernadores para intercambiar apoyos legislativos por beneficios espec&iacute;ficos para las provincias. No obstante, desde Casa Rosada niegan que se vayan a implementar compensaciones fiscales directas: &ldquo;<strong>La compensaci&oacute;n va a surgir del crecimiento que va a generar</strong>, tanto en sus recursos propios como en la coparticipaci&oacute;n&rdquo;, sostuvo una fuente del entorno presidencial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La exministra de Seguridad y actual jefa de bloque en el Senado, Patricia Bullrich, impulsa una comisi&oacute;n t&eacute;cnica a cargo de la abogada laboralista Josefina Tajes</strong>, que buscar&iacute;a canalizar sugerencias de sectores empresariales y gremiales sin alterar el texto base. Hasta el momento, <strong>los sindicatos no fueron formalmente convocados a una discusi&oacute;n estructurada del articulado</strong>, y la CGT ya hab&iacute;a manifestado su rechazo al contenido del cap&iacute;tulo laboral dentro del fallido DNU 70/2023.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los ejes argumentales del oficialismo gira en torno a la informalidad. Seg&uacute;n Godoy, <strong>&ldquo;los puestos laborales se est&aacute;n creando en negro&rdquo;</strong>, lo que afectar&aacute; en el futuro a millones de trabajadores sin aportes jubilatorios. &ldquo;En 10 o 15 a&ntilde;os, esas personas van a estar complicadas para cobrar su jubilaci&oacute;n&rdquo;, declar&oacute; el senador en Radio Rivadavia. No obstante, <strong>la iniciativa oficial no incluye una propuesta clara para promover el blanqueo laboral ni detalla mecanismos de fiscalizaci&oacute;n o incentivos a la registraci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto tampoco contempla medidas concretas para reforzar el rol de la inspecci&oacute;n laboral, uno de los pilares de control del trabajo no registrado. <strong>La visi&oacute;n dominante en el oficialismo promueve un esquema de desregulaci&oacute;n y reducci&oacute;n de costos empresariales como v&iacute;a para fomentar el empleo</strong>, sin abordar las causas estructurales de la informalidad como la tercerizaci&oacute;n, la falta de inversi&oacute;n productiva o la subocupaci&oacute;n cr&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a los sindicatos, <strong>el discurso oficial sostiene que &ldquo;la reforma es para adelante&rdquo; y que no afectar&aacute; a quienes ya tienen empleo registrado</strong>. Sin embargo, diversos juristas advierten que varios art&iacute;culos del proyecto podr&iacute;an vulnerar derechos adquiridos, limitar la capacidad de negociaci&oacute;n colectiva y alterar los convenios vigentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El oficialismo buscar&aacute; aprobar la reforma laboral con celeridad</strong>, sin abrir instancias amplias de debate ni convocar a audiencias p&uacute;blicas. Aunque el Gobierno insiste en que &ldquo;todos se benefician con la reforma&rdquo;, <strong>los sectores del trabajo organizado reclaman participaci&oacute;n real en la discusi&oacute;n de un cambio que impactar&aacute; de lleno en sus condiciones de vida</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD, con informaci&oacute;n de NA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/legislacion/gobierno-apuesta-aprobar-reforma-laboral-sesiones-extraordinarias-cambios-sustanciales_1_12922492.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Jan 2026 17:06:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5980e37c-55c4-42a3-b7c5-06b46adecb8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="537655" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5980e37c-55c4-42a3-b7c5-06b46adecb8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="537655" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Gobierno apuesta a aprobar la reforma laboral en sesiones extraordinarias sin cambios sustanciales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5980e37c-55c4-42a3-b7c5-06b46adecb8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Reforma laboral,Javier Milei,La Libertad Avanza,Senado,Informalidad laboral,Sindicatos,Legislación laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El salario mínimo que decretó Milei no cubre ni la cuarta parte del costo de vida de una familia tipo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/salario-minimo-decreto-milei-no-cubre-cuarta-parte-costo-vida-familia-tipo_1_12905399.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/caca5a00-84b9-4332-bc48-f5761916edbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El salario mínimo que decretó Milei no cubre ni la cuarta parte del costo de vida de una familia tipo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En diciembre, fue de $334.800 y la canasta básica total superó $1,3 millones. Aun con empleo, millones de trabajadores permanecen bajo la línea de pobreza. La brecha entre ingresos y necesidades básicas se volvió estructural.</p></div><p class="article-text">
        En diciembre de 2025, <strong>una familia tipo necesit&oacute; $1.308.713 para no ser pobre</strong>, seg&uacute;n el informe oficial del Indec sobre canasta b&aacute;sica total (CBT) en el Gran Buenos Aires. En ese mismo mes, el <strong>Salario M&iacute;nimo Vital y M&oacute;vil (SMVM) fue de $334.800</strong>. La relaci&oacute;n entre ambos valores revela el n&uacute;cleo del problema: <strong>el ingreso m&iacute;nimo legal cubre apenas el 25,5% del costo de vida estimado para un hogar con dos personas adultas y dos menores</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras, <strong>no alcanza ni para cubrir la cuarta parte de las necesidades b&aacute;sicas de una familia trabajadora</strong>. Esa diferencia se mantuvo a lo largo de todo el a&ntilde;o y <strong>se consolid&oacute; como una expresi&oacute;n estructural de pobreza en el mundo del trabajo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>canasta b&aacute;sica total (CBT)</strong> calcula el costo mensual de bienes y servicios esenciales: alimentos, vivienda, transporte, educaci&oacute;n, salud, vestimenta y algunos consumos no alimentarios m&iacute;nimos. Su valor sirve para establecer la l&iacute;nea de pobreza. En 2025, esa canasta subi&oacute; <strong>27,7%</strong>, mientras que la <strong>canasta b&aacute;sica alimentaria (CBA)</strong> &mdash;que marca la l&iacute;nea de indigencia&mdash; aument&oacute; un <strong>31,2%</strong> .
    </p><p class="article-text">
        Ambas crecieron por encima de muchos ingresos reales. Y aunque la inflaci&oacute;n anual fue del 31,5%, seg&uacute;n el IPC, los productos que m&aacute;s pesan en la canasta &mdash;alimentos, servicios y transporte&mdash; subieron a&uacute;n m&aacute;s. Solo en diciembre, tanto la CBT como la CBA aumentaron <strong>4,1%</strong>, una cifra superior al promedio general .
    </p><p class="article-text">
        El <strong>problema no es solo cu&aacute;nto suben los precios, sino cu&aacute;nto valen los salarios</strong>. El SMVM se mantuvo por debajo de la l&iacute;nea de pobreza todo el a&ntilde;o. Para hogares de cinco integrantes, el costo de vida en diciembre fue de <strong>$1.376.478</strong>, mientras el ingreso m&iacute;nimo segu&iacute;a fijo en $334.800. Esa diferencia responde a una <strong>estructura econ&oacute;mica que deval&uacute;a el trabajo y no lo reconoce como medio suficiente de subsistencia</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del salario m&iacute;nimo, otro indicador relevante es el <strong>RIPTE</strong>, que mide la remuneraci&oacute;n promedio de los trabajadores formales con aportes previsionales. En septiembre de 2025 &mdash;&uacute;ltimo dato disponible al cierre del a&ntilde;o&mdash; ese ingreso fue de <strong>$1.551.831 brutos</strong>. A primera vista, el n&uacute;mero supera el costo de la canasta b&aacute;sica total (CBT), que en diciembre fue de $1.308.713 para una familia tipo. Sin embargo, el RIPTE no refleja el ingreso disponible en mano, ya que <strong>incluye aportes jubilatorios, descuentos de obra social y otras retenciones</strong>, por lo que el salario neto puede reducirse en <strong>un 17% o m&aacute;s</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se trata de un <strong>salario individual</strong> que debe sostener a un hogar entero de cuatro personas. Aun si se lograra empatar el valor de la canasta con un ingreso neto equivalente, <strong>esa familia seguir&iacute;a sin margen para cubrir alquiler, salud no cubierta, educaci&oacute;n extracurricular o cualquier gasto imprevisto</strong>. Por eso, incluso los trabajadores formales con ingresos promedio enfrentan <strong>niveles de restricci&oacute;n material crecientes</strong>. La pobreza laboral, en este escenario, no es una situaci&oacute;n excepcional: <strong>es una realidad estructural que atraviesa al conjunto del mundo del trabajo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>pobreza laboral de la que se viene hablando ya desde la pandemia ya no es un fen&oacute;meno marginal</strong>: al parecer lleg&oacute; para quedarse. Seg&uacute;n la Encuesta Permanente de Hogares, m&aacute;s del 36% de los ocupados trabaja en condiciones informales. En ese universo, los ingresos no solo son m&aacute;s bajos: tambi&eacute;n <strong>carecen de paritarias, aguinaldo o actualizaciones autom&aacute;ticas frente a la inflaci&oacute;n</strong>. En la mayor&iacute;a de esos casos, <strong>el ingreso mensual ni siquiera cubre la canasta alimentaria</strong>, lo que ubica a esos hogares por debajo de la l&iacute;nea de indigencia.
    </p><p class="article-text">
        Los sectores registrados tampoco quedaron protegidos. En muchos gremios, las paritarias cerraron por debajo del 30% anual, y aunque hubo revisiones, no alcanzaron a igualar el ritmo de aumento del costo de vida. Seg&uacute;n estimaciones del Observatorio del Derecho Social de la CTA Aut&oacute;noma, <strong>el salario m&iacute;nimo perdi&oacute; un 36% de su poder de compra entre 2023 y 2025</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de cada cifra hay una traducci&oacute;n concreta: <strong>el salario rinde cada vez menos para comer, para alquilar, para viajar, para pagar servicios b&aacute;sicos</strong>. En lugar de acercarse al umbral de la canasta b&aacute;sica, <strong>el ingreso real se aleja</strong>. La pobreza no es un resultado ocasional: es <strong>la forma habitual en que viven millones de personas que tienen trabajo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Este desfasaje estructural se volvi&oacute; constante: el ingreso por trabajo ya no garantiza superar la l&iacute;nea de pobreza. En muchos hogares, <strong>ni dos salarios m&iacute;nimos combinados alcanzan para cubrir lo que el Estado estima como nivel de subsistencia sin pobreza</strong>. Esa es la definici&oacute;n m&aacute;s n&iacute;tida de pobreza estructural en el mundo del trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el modelo econ&oacute;mico no garantice que trabajar sea suficiente para vivir con dignidad, <strong>la pobreza seguir&aacute; reproduci&eacute;ndose dentro del empleo, y no en los m&aacute;rgenes del sistema</strong>. Es una crisis del valor del trabajo, no solo del nivel de precios.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://drive.google.com/file/d/1fMMujvuSyXDGxoR4hJa1dB693JeTV1I1/preview" width="640" height="480"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/salario-minimo-decreto-milei-no-cubre-cuarta-parte-costo-vida-familia-tipo_1_12905399.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jan 2026 19:42:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/caca5a00-84b9-4332-bc48-f5761916edbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="26541" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/caca5a00-84b9-4332-bc48-f5761916edbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="26541" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El salario mínimo que decretó Milei no cubre ni la cuarta parte del costo de vida de una familia tipo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/caca5a00-84b9-4332-bc48-f5761916edbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Canasta básica,Salario Mínimo, Vital y Móvil,Pobreza,Poder adquisitivo,Trabajadores,Informalidad laboral,INDEC,Ingresos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La calle frenó a los libertarios en el Senado: el Gobierno pateó la reforma laboral tras la presión sindical]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/legislacion/calle-freno-libertarios-senado-gobierno-pateo-reforma-laboral-presion-sindical_1_12859702.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/191e6627-5f44-44d4-a8ed-1675ffe18b61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La calle frenó a los libertarios en el Senado: el Gobierno pateó la reforma laboral tras la presión sindical"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pese al dictamen conseguido a último momento, el oficialismo postergó el debate parlamentario hasta febrero. La CGT movilizó a miles, lanzó un plan de lucha y tensó el tablero político. ¿Quién define las reglas del trabajo?</p></div><p class="article-text">
        <strong>La Plaza de Mayo fue m&aacute;s fuerte que el calendario parlamentario.</strong> Aunque el gobierno de Javier Milei hab&iacute;a anunciado que su reforma laboral ser&iacute;a debatida y votada antes de fin de a&ntilde;o, <strong>el Senado la posterg&oacute; hasta febrero</strong>, luego de una jornada donde la presi&oacute;n sindical y las tensiones internas en el Congreso marcaron el pulso pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        El dictamen de comisiones se firm&oacute; el mi&eacute;rcoles por la tarde, pero el tratamiento en el recinto se reprogram&oacute; para una pr&oacute;xima convocatoria a sesiones extraordinarias, <strong>a partir del 10 de febrero</strong>. La titular del bloque oficialista, Patricia Bullrich, lo comunic&oacute; personalmente, <strong>tras un plenario que estuvo al borde del colapso pol&iacute;tico</strong> y que solo pudo destrabarse con gestos hacia la oposici&oacute;n dialoguista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Hubiese sido un desastre&rdquo;, reconoci&oacute; un senador radical.</strong> Las negociaciones estuvieron frenadas buena parte del d&iacute;a, y la decisi&oacute;n de demorar el debate &mdash;in&eacute;dita para un oficialismo que hace bandera de la velocidad legislativa&mdash; fue el resultado de una relaci&oacute;n de fuerzas que excede al recinto.
    </p><h2 class="article-text">La CGT en la calle: advertencia y plan de lucha</h2><p class="article-text">
        A esa misma hora, en el centro de Buenos Aires, <strong>la CGT protagonizaba su primera gran marcha contra el Gobierno</strong>, con todo el Consejo Directivo presente, columnas de sindicatos, organizaciones sociales y partidos de izquierda. La consigna fue clara: <strong>rechazar una reforma que consideran &ldquo;entreguista&rdquo; y &ldquo;a favor de las grandes empresas&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>No se genera trabajo sacando derechos, ni con jornadas m&aacute;s largas</strong>&rdquo;, advirti&oacute; Octavio Arguello, cosecretario general, ante una multitud. El mensaje fue directo al Senado: &ldquo;<strong>Ojo con lo que hacen, porque el pueblo y la patria se los van a demandar</strong>&rdquo;. La movilizaci&oacute;n cerr&oacute; con una advertencia: si no hay marcha atr&aacute;s, habr&aacute; paro nacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No fue una marcha testimonial</strong>, sino un gesto de fuerza y unidad. Estuvieron Hugo Moyano, H&eacute;ctor Daer, Andr&eacute;s Rodr&iacute;guez, Jorge Sola, y dirigentes como Axel Kicillof, Juan Grabois y Jos&eacute; Mayans. Hubo incidentes menores, pero el mensaje de fondo fue pol&iacute;tico: <strong>la reforma no pasar&aacute; sin resistencia</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; propone el proyecto: entre la flexibilizaci&oacute;n y la transferencia de recursos</h2><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De qu&eacute; se trata la reforma que el Gobierno busca sancionar?</strong> Seg&uacute;n el an&aacute;lisis de Juan Manuel Telechea en una publicaci&oacute;n del portal <em>Cenital</em>, el proyecto busca <strong>reducir cargas patronales, abaratar despidos, limitar la protesta sindical y favorecer la flexibilidad horaria</strong>. Pero no hay garant&iacute;as de que eso genere m&aacute;s empleo formal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno de los puntos clave es el fondo de cese laboral.</strong> Las empresas aportar&iacute;an un 3% mensual del salario, que se usar&iacute;a para pagar futuras indemnizaciones. A cambio, dejar&iacute;an de aportar esa misma proporci&oacute;n a la seguridad social. &ldquo;<strong>La indemnizaci&oacute;n, en los hechos, la financiar&iacute;a el sistema jubilatorio</strong>&rdquo;, advierte Telechea.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el proyecto ampl&iacute;a de tres a seis meses el per&iacute;odo de prueba, <strong>quita del c&aacute;lculo indemnizatorio &iacute;tems como el aguinaldo y otros adicionales</strong>, y mantiene un blanqueo laboral con perd&oacute;n de deudas y multas que, seg&uacute;n los datos disponibles, <strong>no logr&oacute; resultados significativos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La reforma tambi&eacute;n <strong>introduce un &ldquo;banco de horas&rdquo;</strong>, que permite reorganizar la jornada laboral sin pagar horas extra. Pero, sin protecci&oacute;n gremial efectiva, <strong>el control sobre el uso del tiempo quedar&iacute;a en manos del empleador</strong>. Es un esquema que debilita la negociaci&oacute;n colectiva y <strong>diluye uno de los pocos m&aacute;rgenes de autonom&iacute;a que tienen los trabajadores sobre su vida cotidiana</strong>.
    </p><h2 class="article-text">La informalidad, excusa o problema</h2><p class="article-text">
        El argumento central del Gobierno es que <strong>la rigidez del sistema laboral actual impide la creaci&oacute;n de empleo formal</strong>. Pero el propio texto del proyecto omite que <strong>el 90% del empleo no registrado se concentra en micro y peque&ntilde;as empresas</strong>, y que la gran mayor&iacute;a de las medianas y grandes ya cumple con las normas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; entonces se proponen reducciones de cargas para todas las empresas, sin segmentaci&oacute;n?</strong> Telechea sostiene que eso convierte una reforma supuestamente t&eacute;cnica en una medida regresiva: <strong>&ldquo;Se transfiere recursos del Estado y los trabajadores hacia las empresas, sin generar incentivos efectivos para el blanqueo&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se incluyen reformas b&aacute;sicas que podr&iacute;an mejorar la calidad del empleo: <strong>licencias por nacimiento</strong>, por ejemplo, siguen igual que hace 50 a&ntilde;os. Para el padre, dos d&iacute;as. Para la madre, trece semanas.
    </p><h2 class="article-text">Derecho a huelga y libertades sindicales en jaque</h2><p class="article-text">
        Uno de los puntos m&aacute;s controvertidos es la <strong>limitaci&oacute;n al derecho constitucional de huelga</strong>. El proyecto establece un &ldquo;servicio m&iacute;nimo&rdquo; del 50% en casi todas las actividades &mdash;alimentaci&oacute;n, bancos, comercio electr&oacute;nico, medios de comunicaci&oacute;n&mdash;, lo que en la pr&aacute;ctica <strong>implica vaciar de fuerza la protesta gremial</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Es un salto cualitativo en la conflictividad estructural: <strong>el Gobierno intenta regular la protesta desde una l&oacute;gica empresarial</strong>, desconociendo su funci&oacute;n social y su resguardo legal. En este punto, <strong>la reforma no busca solo cambiar normas laborales: busca disciplinar pol&iacute;ticamente al movimiento obrero.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Lo que se posterga (por ahora)</h2><p class="article-text">
        <strong>El tratamiento en el Senado qued&oacute; fijado para febrero</strong>, en un nuevo per&iacute;odo de sesiones extraordinarias. La postergaci&oacute;n fue un rev&eacute;s parcial para el oficialismo, que logr&oacute; el dictamen gracias a un acuerdo con sectores del radicalismo, el PRO y algunos peronistas disidentes. Pero la grieta parlamentaria est&aacute; abierta, y <strong>el conflicto social escalando</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La CGT anunci&oacute; que <strong>el plan de lucha continuar&aacute;</strong>, con protestas y posibles paros sectoriales. El Gobierno, por su parte, apuesta a ganar tiempo para acumular votos, mientras avanza con otras reformas paralelas, como el Presupuesto 2026 y la ley de &ldquo;inocencia fiscal&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Una reforma laboral sin trabajo?</h2><p class="article-text">
        <strong>El tel&oacute;n de fondo es m&aacute;s profundo que un proyecto de ley.</strong> Lo que se discute no es solo c&oacute;mo despedir, contratar o registrar, sino <strong>qui&eacute;n define las condiciones del trabajo en la Argentina del siglo XXI</strong>: si el mercado, el Estado, o los trabajadores organizados.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia muestra que con este mismo r&eacute;gimen laboral, entre 2004 y 2011, <strong>la econom&iacute;a gener&oacute; m&aacute;s de 2 millones de puestos formales y redujo la informalidad</strong>. No fue por una reforma laboral, sino por crecimiento econ&oacute;mico sostenido y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas activas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La reforma Milei puede terminar siendo un nuevo episodio de una vieja historia: flexibilizar sin crecer, ajustar sin incluir.</strong> Por ahora, <strong>la calle impuso un l&iacute;mite. Pero la disputa reci&eacute;n empieza.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/legislacion/calle-freno-libertarios-senado-gobierno-pateo-reforma-laboral-presion-sindical_1_12859702.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Dec 2025 15:25:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/191e6627-5f44-44d4-a8ed-1675ffe18b61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1158195" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/191e6627-5f44-44d4-a8ed-1675ffe18b61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1158195" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La calle frenó a los libertarios en el Senado: el Gobierno pateó la reforma laboral tras la presión sindical]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/191e6627-5f44-44d4-a8ed-1675ffe18b61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Reforma laboral,CGT,Senadores,Senado,Dictamen,Febrero,Paro nacional,Javier Milei,Patricia Bullrich,Informalidad laboral,fondo de cese,Flexibilización laboral,Derechos laborales,Huelga,Derecho a huelga,Legislación laboral,Congreso,Trabajo,gremios,Ajuste,Neoliberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una trabajadora necesita hasta $557.000 por hijo para cubrir el mes de crianza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/trabajadora-necesita-557-000-hijo-cubrir-mes-crianza_1_12819165.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0919c2e4-c66c-4ee2-a284-3d5cb2245bf0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una trabajadora necesita hasta $557.000 por hijo para cubrir el mes de crianza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según el INDEC, el tiempo dedicado al cuidado representa más del 60% del costo total para niños menores de 4 años. El dato expone la sobrecarga que enfrentan madres trabajadoras.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Criar a un hijo en Argentina cuesta entre $441.000 y $557.000 por mes,</strong> dependiendo de la edad. Lo revel&oacute; el INDEC al publicar la valorizaci&oacute;n de la canasta de crianza de octubre. <strong>M&aacute;s del 60% del monto corresponde al tiempo de cuidado</strong>, un trabajo hist&oacute;ricamente no remunerado y cargado sobre las espaldas de mujeres trabajadoras.
    </p><p class="article-text">
        El informe oficial calcula el costo mensual para cubrir alimentos, ropa, salud, transporte, vivienda y tiempo de cuidado. Este &uacute;ltimo se estima a partir del salario del personal de casas particulares y de las horas m&iacute;nimas requeridas por edad. <strong>En beb&eacute;s y ni&ntilde;os peque&ntilde;os, el cuidado supera largamente al consumo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Menor de 1 a&ntilde;o:</strong> $441.173 &rarr; $303.687 en cuidado / $137.485 en bienes.</li>
                                    <li><strong>1 a 3 a&ntilde;os:</strong> $524.597 &rarr; $347.071 en cuidado / $177.526 en bienes.</li>
                                    <li><strong>6 a 12 a&ntilde;os:</strong> $557.173 &rarr; $276.695 en cuidado / $280.478 en bienes.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>El informe oficial visibiliza el trabajo de cuidado, </strong>central para la econom&iacute;a, pero invisibilizado y feminizado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para una trabajadora asalariada o informal, sostener ese costo mensual sin redes p&uacute;blicas ni apoyo familiar es inviable.</strong> Menos a&uacute;n si tiene a su cargo m&aacute;s de un ni&ntilde;o. En muchos casos, eso deriva en la imposibilidad de acceder a un empleo registrado o en la aceptaci&oacute;n de trabajos precarizados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El costo del cuidado no est&aacute; en el recibo de sueldo, pero s&iacute; pesa en cada decisi&oacute;n laboral que tomamos&rdquo;, explican desde espacios sindicales de trabajadoras informales. En sectores como el personal dom&eacute;stico, la econom&iacute;a popular o las cooperativas, <strong>el cruce entre crianza y trabajo es una barrera estructural.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>El INDEC calcula esta canasta con metodolog&iacute;a del Ministerio de Econom&iacute;a y UNICEF</strong>, que parte del enfoque de &ldquo;cuidado necesario&rdquo; seg&uacute;n edad y jornada escolar. El objetivo es mostrar cu&aacute;nto cuesta sostener la crianza en condiciones m&iacute;nimas de bienestar, con un enfoque de derechos.
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n se vuelve una herramienta clave para sindicatos, movimientos de mujeres y organizaciones sociales que <strong>exigen licencias extendidas, jardines comunitarios y pol&iacute;ticas integrales de cuidado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/trabajadora-necesita-557-000-hijo-cubrir-mes-crianza_1_12819165.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 00:09:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0919c2e4-c66c-4ee2-a284-3d5cb2245bf0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="151327" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0919c2e4-c66c-4ee2-a284-3d5cb2245bf0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="151327" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una trabajadora necesita hasta $557.000 por hijo para cubrir el mes de crianza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0919c2e4-c66c-4ee2-a284-3d5cb2245bf0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crianza,INDEC,mujeres trabajadoras,cuidados,Madres,Informalidad laboral,Desigualdad,Niñez,Brecha salarial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desempleo no baja y aumenta la cantidad de trabajadores en negro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/desempleo-no-baja-aumenta-cantidad-trabajadores-negro_1_12818691.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dae7d52b-877a-4d67-b5d3-16c69bee5bae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El desempleo no baja y aumenta la cantidad de trabajadores en negro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque la desocupación sigue en 7,6%, se profundiza el deterioro de las condiciones de trabajo. La informalidad alcanzó al 43,2% y la presión sobre el mercado laboral trepó al 30,5%, con más ocupados que buscan otro empleo.</p></div><p class="article-text">
        El mercado laboral argentino <strong>contin&uacute;a en estado de alerta</strong>. Seg&uacute;n <a href="https://drive.google.com/file/d/1lwqVby_dACnR4NdhtPufSDoVmx16Q89R/view?usp=sharing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &uacute;ltimo informe del INDEC</a>, correspondiente al segundo trimestre de 2025, <strong>la desocupaci&oacute;n se mantuvo en el 7,6%</strong>, pero la estabilidad es solo aparente: <strong>la informalidad creci&oacute;, la calidad del empleo cay&oacute; y cada vez m&aacute;s personas buscan un segundo trabajo para sobrevivir</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El reporte del organismo estad&iacute;stico, publicado el 18 de septiembre, muestra un escenario de <strong>fragilidad estructural agravada</strong>. La tasa de empleo se ubic&oacute; en 44,5%, apenas 0,1 puntos por encima del trimestre anterior, pero <strong>la tasa de actividad cay&oacute; a 48,1%</strong>, una se&ntilde;al de desaliento. <strong>La presi&oacute;n sobre el mercado laboral aument&oacute; a 30,5%</strong>, impulsada por un salto de los ocupados que, aunque tienen empleo, buscan otro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esa presi&oacute;n incluye no solo a quienes est&aacute;n desocupados, sino tambi&eacute;n a los subocupados</strong> &ndash;personas que trabajan menos de 35 horas semanales y quieren m&aacute;s&ndash; <strong>y a los ocupados que buscan otra ocupaci&oacute;n</strong>. El 17,1% de los trabajadores est&aacute; en esta &uacute;ltima situaci&oacute;n, <strong>una se&ntilde;al del deterioro de las condiciones laborales</strong>, m&aacute;s all&aacute; de si hay empleo o no.
    </p><p class="article-text">
        El dato m&aacute;s preocupante es que <strong>la informalidad laboral subi&oacute; 1,6 puntos porcentuales interanuales</strong> y lleg&oacute; al 43,2% de los ocupados. <strong>M&aacute;s de 5,7 millones de personas trabajan sin aportes jubilatorios</strong>, una cifra incompatible con cualquier promesa de mejora social. Dentro de los asalariados, <strong>el 37,7% est&aacute; en negro</strong>, y apenas el 15,7% de ellos realiza aportes por su cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el Gobierno celebra n&uacute;meros que no empeoran, <strong>la realidad es que la precarizaci&oacute;n avanza</strong>. La proporci&oacute;n de personas que, a&uacute;n trabajando, quieren o necesitan cambiar de empleo pas&oacute; del 16% al 17,1% en un a&ntilde;o. A esto se suman los subocupados, que ya son el 11,6% de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa. <strong>En total, m&aacute;s de 4,3 millones de personas presionan activamente el mercado laboral.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos geogr&aacute;ficos, el <strong>Gran Buenos Aires sigue encabezando la tasa de desocupaci&oacute;n</strong>, con un 8,7%, seguido por la regi&oacute;n Pampeana (7,4%). Las mujeres j&oacute;venes vuelven a ser las m&aacute;s castigadas: entre las de 14 a 29 a&ntilde;os, el desempleo es del 16,9%. <strong>El mercado laboral muestra una cara brutalmente desigual</strong>, donde el g&eacute;nero, la edad y el territorio son determinantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El deterioro tambi&eacute;n se refleja en la composici&oacute;n del empleo</strong>. Los asalariados formales representan solo el 62,3% del total, mientras que los cuentapropistas ya son el 23,7%, cifra que creci&oacute; durante el a&ntilde;o. El 8,5% trabaja desde su casa y el 4% usa herramientas propias, <strong>signos de una creciente informalidad disfrazada de autonom&iacute;a</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En cuanto al perfil educativo, el 60,4% de las personas ocupadas tiene hasta secundario completo</strong>, y solo el 39,7% accedi&oacute; a estudios superiores o universitarios. <strong>Por tipo de ocupaci&oacute;n, el 55,5% se desempe&ntilde;&oacute; en tareas operativas y apenas el 11% en empleos profesionales</strong>. Esto refuerza el perfil de un mercado segmentado, donde la informalidad golpea con m&aacute;s fuerza a quienes tienen menos formaci&oacute;n y menos poder de negociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La foto que deja este informe es la de un mercado laboral con poco movimiento pero alta tensi&oacute;n</strong>. Menos gente qued&oacute; fuera del sistema, pero m&aacute;s gente trabaja en condiciones precarias, sin cobertura ni estabilidad. <strong>En otras palabras, hay menos desempleo pero no hay m&aacute;s derechos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el relato oficial sobre &ldquo;recuperaci&oacute;n&rdquo; resulta insostenible. <strong>La econom&iacute;a no genera m&aacute;s empleo formal ni mejora las condiciones existentes</strong>. Por el contrario, la combinaci&oacute;n de recesi&oacute;n, ajuste fiscal y desregulaci&oacute;n <strong>acelera un proceso de desprotecci&oacute;n laboral extendida</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El segundo trimestre de 2025 confirma una tendencia que se viene consolidando desde la llegada de Javier Milei al poder: <strong>menos Estado, m&aacute;s mercado... y m&aacute;s trabajadores sin derechos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/desempleo-no-baja-aumenta-cantidad-trabajadores-negro_1_12818691.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 00:09:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/dae7d52b-877a-4d67-b5d3-16c69bee5bae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="116706" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/dae7d52b-877a-4d67-b5d3-16c69bee5bae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="116706" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El desempleo no baja y aumenta la cantidad de trabajadores en negro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/dae7d52b-877a-4d67-b5d3-16c69bee5bae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[INDEC,Informalidad laboral,Desempleo,Mercado laboral,Milei,Ajuste,Precarización laboral,Derechos laborales,Encuesta,Encuesta Permanente de Hogares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desempleo se mantiene estable pero aumenta la cantidad de trabajadores  en negro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/desempleo-mantiene-estable-aumenta-cantidad-trabajadores-negro_1_12614804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6aef1e3-c64e-4fe3-b984-6e24ad8598a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El desempleo se mantiene estable pero aumenta la cantidad de trabajadores  en negro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según el INDEC, la cifra de desempleo es de 7,6%, igual que el mismo período del año anterior pero sube la precariedad que alcanza al 43,2% de los ocupados. La presión sobre el mercado laboral subió al 30,5% y el 43,2% de los ocupados no tiene descuento jubilatorio.</p></div><p class="article-text">
        El mercado laboral argentino mostr&oacute;, una vez m&aacute;s, su cara ambigua. <strong>La desocupaci&oacute;n se mantuvo en el 7,6% </strong>en el segundo trimestre de 2025, igual que en el mismo per&iacute;odo del a&ntilde;o anterior<strong>.</strong> Pero la noticia vino acompa&ntilde;ado de una se&ntilde;al preocupante: l<strong>a informalidad laboral volvi&oacute; a crecer y alcanz&oacute; al 43,2% de los ocupados, con un aumento de 1,6% respecto del mismo per&iacute;odo de 2024..</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los datos fueron publicados por el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos(INDEC) este 18 de septiembre y surgen de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que releva 31 aglomerados urbanos. El informe registr&oacute; una tasa de empleo del 44,5%, muestra como la presi&oacute;n sobre el mercado laboral aument&oacute; y lleg&oacute; al 30,5% de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa &ndash;era de 29,7%&ndash;, es decir, del universo que trabaja o busca activamente trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Esa presi&oacute;n incluye no solo a quienes est&aacute;n desocupados, sino tambi&eacute;n a los subocupados (trabajan menos de 35 horas semanales y quieren m&aacute;s) y a los ocupados que buscan otra ocupaci&oacute;n. El 17,1% de los trabajadores est&aacute; en esta &uacute;ltima situaci&oacute;n, una se&ntilde;al del deterioro de las condiciones laborales, m&aacute;s all&aacute; de si hay empleo o no. En cuanto a la intensidad del trabajo, el 12,5% estuvo subocupado y el 27,2% sobreocupado, es decir, con jornadas superiores a las 45 horas semanales.
    </p><p class="article-text">
        En total, hubo 13,3 millones de ocupados y 1,1 millones de desocupados sobre una Poblaci&oacute;n Econ&oacute;micamente Activa (PEA) de 14,4 millones, en una poblaci&oacute;n total proyectada de 47,5 millones. El empleo creci&oacute; entre las mujeres (47,6%) y cay&oacute; entre los varones (64,9%), y si bien la desocupaci&oacute;n baj&oacute; a nivel general, fue m&aacute;s alta entre las mujeres (8,5%) que entre los varones (6,8%).
    </p><p class="article-text">
        El Gran Buenos Aires volvi&oacute; a encabezar las cifras de desocupaci&oacute;n, con una tasa del 8,7%, seguido por la regi&oacute;n Pampeana con 7,4%. En el otro extremo, Patagonia y Noroeste marcaron el m&iacute;nimo: 4,7%. Tambi&eacute;n hubo diferencias seg&uacute;n el tama&ntilde;o de los centros urbanos: en los aglomerados de m&aacute;s de 500.000 habitantes, la desocupaci&oacute;n fue del 8%, mientras que en los m&aacute;s peque&ntilde;os se ubic&oacute; en 5,5%.
    </p><p class="article-text">
        La precarizaci&oacute;n laboral se sinti&oacute; en varios frentes. El 37,7% de los asalariados no tiene descuento jubilatorio, y dentro de ese grupo, apenas el 15,7% realiza aportes por su cuenta. Adem&aacute;s, el trabajo por cuenta propia alcanz&oacute; al 23,7% de los ocupados, mientras que los empleadores (patrones) representaron solo el 3,5%. El 8,5% del total trabaj&oacute; desde su casa y el 4% utiliz&oacute; herramientas propias.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al perfil educativo, el 60,4% de las personas ocupadas tiene hasta secundario completo, y solo el 39,7% accedi&oacute; a estudios superiores o universitarios. Por tipo de ocupaci&oacute;n, el 55,5% se desempe&ntilde;&oacute; en tareas operativas y apenas el 11% en empleos profesionales.
    </p><p class="article-text">
        Entre quienes buscan trabajo, el 71,3% no termin&oacute; estudios superiores. Tambi&eacute;n se destac&oacute; que el 28,2% lleva m&aacute;s de un a&ntilde;o buscando empleo, un dato que refleja el car&aacute;cter persistente del desempleo para una parte de la poblaci&oacute;n. Por edad, las mujeres j&oacute;venes fueron las m&aacute;s afectadas, con una tasa de desocupaci&oacute;n del 16,9%.
    </p><p class="article-text">
        Comparado con el mismo trimestre del a&ntilde;o anterior, el desempleo se mantuvo en 7,6%, pero aument&oacute; la proporci&oacute;n de personas que, aun teniendo trabajo, buscan otro. Tambi&eacute;n creci&oacute; la informalidad, que hace un a&ntilde;o era del 41,6%. A la vez, la tasa de actividad cay&oacute; 0,4 puntos porcentuales interanuales y la de empleo baj&oacute; 0,3 puntos.
    </p><p class="article-text">
        La foto que deja este informe es la de un mercado laboral con poco movimiento pero alta tensi&oacute;n. Menos gente qued&oacute; fuera del sistema, pero m&aacute;s gente trabaja en condiciones precarias, sin cobertura ni estabilidad. En otras palabras, hay menos desempleo pero no hay m&aacute;s derechos.
    </p><p class="article-text">
        La informalidad, sin embargo, no golpea por igual a todos los sectores. Seg&uacute;n el informe del Indec, la mayor proporci&oacute;n de empleo asalariado no registrado se concentra en el trabajo dom&eacute;stico (74,2%) y en la construcci&oacute;n, donde el 71,4% de los asalariados trabaja sin descuento jubilatorio. Es decir, siete de cada diez obreros de la construcci&oacute;n est&aacute;n en negro. Tambi&eacute;n se registraron niveles elevados de informalidad en los sectores de restaurantes y hoteles (59,6%) y en el comercio (44,6%).
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, los niveles m&aacute;s bajos de empleo informal se dieron en la administraci&oacute;n p&uacute;blica (3,5%), en la ense&ntilde;anza (6,2%) y en el sector financiero (7,6%). La informalidad, entonces, se concentra en ramas de actividad intensivas en mano de obra, con alta rotaci&oacute;n y bajos niveles de formalizaci&oacute;n estructural, lo que marca desigualdades profundas dentro del universo ocupacional.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, si se analiza por calificaci&oacute;n, el 62,4% de los trabajadores informales se desempe&ntilde;&oacute; en ocupaciones no calificadas u operativas, mientras que apenas el 6,1% lo hizo en puestos t&eacute;cnicos y el 3,2% en funciones profesionales. Esto refuerza el perfil de un mercado laboral segmentado, donde la informalidad castiga sobre todo a quienes tienen menor nivel educativo y menor poder de negociaci&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://drive.google.com/file/d/1Iig3ub05wbcUGdBU8pbjLwLN80r1Dy6d/preview" width="640" height="480" allow="autoplay"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/desempleo-mantiene-estable-aumenta-cantidad-trabajadores-negro_1_12614804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Sep 2025 20:46:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f6aef1e3-c64e-4fe3-b984-6e24ad8598a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="582334" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f6aef1e3-c64e-4fe3-b984-6e24ad8598a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="582334" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El desempleo se mantiene estable pero aumenta la cantidad de trabajadores  en negro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f6aef1e3-c64e-4fe3-b984-6e24ad8598a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[empleo,Desempleo,Desocupación,Informalidad laboral,INDEC,Mercado laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Motosierra al sueldo mínimo: cayó 33% con Milei y es de los más bajos de Latinoamérica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/motosierra-sueldo-minimo-cayo-33-milei-bajos-latinoamerica_1_12253512.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3769f4d8-6bce-480d-b26b-8c7ef680f8cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Motosierra al sueldo mínimo: cayó 33% con Milei y es de los más bajos de Latinoamérica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno busca otorgar alzas en línea con lo ofrecido por el empresariado y muy por debajo de la inflación. El básico impacta tanto en trabajadores de baja calificación como en los estatales y en los que están contratados en la informalidad. </p></div><p class="article-text">
        <strong>El salario m&iacute;nimo, que hoy es de $296.832, perdi&oacute; 33,5% del poder de compra desde que Javier Milei lleg&oacute; al poder. &iquest;Importa? Hay gente dispuesta incluso a trabajar por menos que eso</strong>, afirm&oacute; en su momento el vocero presidencial y candidato a legislador porte&ntilde;o, Manuel Adorni.<strong> </strong>Sin embargo, por obligaci&oacute;n legal, el Gobierno no tuvo otra que convocar para este martes al <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/empleo-baja-jornada-alza-verdadero-motor-crecimiento-salario-real_1_12236110.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consejo del Salario M&iacute;nimo, Vital y M&oacute;vil, </a>en el que se re&uacute;nen patronales y centrales sindicales para aumentarlo. En sesiones anteriores, la Secretar&iacute;a de Trabajo en la era libertaria, bajo la conducci&oacute;n de Julio Cordero, siempre laud&oacute; a favor de la propuesta de los empresarios. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Argentina tiene el 14&deg; salario m&iacute;nimo m&aacute;s bajo de Latinoam&eacute;rica, medido en d&oacute;lares (US$253), en una regi&oacute;n de 19 pa&iacute;ses.</strong> S&oacute;lo seis pagan peor: El Salvador, Rep&uacute;blica Dominicana, Nicaragua, Cuba y Venezuela (US$1,60). A la cabeza est&aacute;n Costa Rica (US$725), Chile y Uruguay. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde la asunci&oacute;n del actual gobierno, el salario m&iacute;nimo ha perdido poder adquisitivo en una forma brutal&rdquo;, advierte un informe del Centro de Investigaci&oacute;n y Formaci&oacute;n de la Central de Trabajadores de la Argentina (Cifra-CTA), que redact&oacute; la economista Mariana Gonz&aacute;lez. &ldquo;En efecto, entre noviembre de 2023 y abril del a&ntilde;o en curso, el poder de compra de este salario se redujo en m&aacute;s de una tercera parte. Esta reducci&oacute;n, sumada a la de a&ntilde;os anteriores, implica que<strong> quede desdibujada su funci&oacute;n como herramienta para fijar un piso salarial.</strong> En febrero de este a&ntilde;o, el salario m&iacute;nimo represent&oacute; menos de una quinta parte del salario promedio registrado del sector privado.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A lo largo de 2024 hubo cuatro reuniones del Consejo del Salario M&iacute;nimo, Vital y M&oacute;vil&rdquo;, record&oacute; Gonz&aacute;lez. <strong>&ldquo;En todas ellas, ante la falta de acuerdo, fue la Secretar&iacute;a de Trabajo quien determin&oacute; los aumentos nominales, que fueron pr&aacute;cticamente equivalentes a la propuesta del sector empresario.</strong> Su &uacute;ltima resoluci&oacute;n, de diciembre de 2024, implic&oacute; continuar con la tendencia decreciente del salario m&iacute;nimo, de modo que se perdi&oacute; entre el &uacute;ltimo aumento previo a esta resoluci&oacute;n y el mes en curso un 7% de poder adquisitivo.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La perdida sufrida durante este gobierno se acumula con retrocesos previos, por lo que <strong>el salario m&iacute;nimo se ubic&oacute; en abril de 2025 en un nivel real que es 44,1% m&aacute;s bajo que en noviembre de 2019, al final del gobierno de Cambiemos, y 57,3% menor que noviembre de 2015&rdquo;</strong>, se refiri&oacute; Gonz&aacute;lez al &uacute;ltimo mes de la gesti&oacute;n de Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner. &ldquo;<a href="https://www.eldiarioar.com/economia/salarios-perdieron-inflacion-2022-acumulan-caida-cuatro-ultimos-cinco-anos_1_9943954.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Si el salario m&iacute;nimo no hubiese perdido poder de compra a lo largo de este tiempo</a>, estar&iacute;a actualmente cerca de los $ 700.000. Tras este retroceso hist&oacute;rico el valor real del salario m&iacute;nimo es inferior al vigente durante la mayor parte de la d&eacute;cada de 1990 y en la crisis final del r&eacute;gimen de convertibilidad, cuando, como sucede en la actualidad, esta pol&iacute;tica se hab&iacute;a abandonado como herramienta para determinar pisos salariales e impulsar una menor desigualdad salarial. La comparaci&oacute;n del salario m&iacute;nimo con las l&iacute;neas de pobreza y de indigencia revela una situaci&oacute;n peor que la de 2001. El salari&oacute; m&iacute;nimo en la actualidad equivale a s&oacute;lo el 58,1% de la canasta b&aacute;sica de alimentos que define la l&iacute;nea de indigencia para una familia tipo y poco m&aacute;s de una cuarta parte de la canasta de pobreza.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pese a que cada sindicato negocia un b&aacute;sico que suele estar por encima del salario m&iacute;nimo, este supone una referencia clave.</strong> &ldquo;El principal objetivo del SMVM (salario m&iacute;nimo vital y m&oacute;vil) es asegurar que los salarios no caigan por debajo de un determinado nivel, en particular para trabajadores de menor calificaci&oacute;n, que suelen acceder a ocupaciones con remuneraciones m&aacute;s bajas. De este modo, contribuye adem&aacute;s a disminuir la desigualdad en los ingresos laborales&rdquo;, se&ntilde;ala Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Numerosas investigaciones, incluyendo varios realizadas por organismos internacionales,&nbsp;encuentran que esta instituci&oacute;n contribuye a reducir la desigualdad salarial al elevar los sueldos de quienes se encuentran en el extremo inferior de la distribuci&oacute;n&rdquo;, contin&uacute;a la economista.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-JsjHTTyvqWU-5559', 'youtube', 'JsjHTTyvqWU', document.getElementById('yt-JsjHTTyvqWU-5559'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-JsjHTTyvqWU-5559 src="https://www.youtube.com/embed/JsjHTTyvqWU?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Tanto es as&iacute; que hasta la exl&iacute;der de la democracia cristina alemana Angela Merkel impuls&oacute; en 2015 la creaci&oacute;n de salario m&iacute;nimo en su pa&iacute;s cuando lo gobernaba. </strong>Pero adem&aacute;s constituye una referencia para los empleados en negro o no registrados por sus patrones. &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de que las y los trabajadores informales suelen quedar por fuera de la legislaci&oacute;n laboral, se ha comprobado que la evoluci&oacute;n de sus remuneraciones est&aacute; ligada a la din&aacute;mica del salario m&iacute;nimo, que funciona como una se&ntilde;al para su determinaci&oacute;n&rdquo;, observa Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En conclusi&oacute;n,<strong> el SMVM sirve para proteger los ingresos de las y los trabajadores tanto formales como informales, </strong>contribuye a mejorar la distribuci&oacute;n de los ingresos y, en consecuencia, al bienestar general de la sociedad&rdquo;, se&ntilde;ala la experta de la CTA. &ldquo;En cambio, no se ha demostrado que tenga efectos negativos sobre el nivel de ocupaci&oacute;n.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El SMVM no se aplica a los trabajadores del sector rural y a los trabajadores dom&eacute;sticos, aunque <strong>el nuevo R&eacute;gimen de Trabajo Agrario determina que la remuneraci&oacute;n m&iacute;nima de los trabajadores agrarios no puede ser inferior al salario m&iacute;nimo vital y m&oacute;vil.</strong> En el &aacute;mbito del sector p&uacute;blico s&oacute;lo se aplica a los trabajadores de la Administraci&oacute;n P&uacute;blica Nacional y de los organismos donde el Estado nacional act&uacute;e como empleador, es decir, no en el sector p&uacute;blico provincial y municipal.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR/MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/motosierra-sueldo-minimo-cayo-33-milei-bajos-latinoamerica_1_12253512.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Apr 2025 22:04:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3769f4d8-6bce-480d-b26b-8c7ef680f8cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="141062" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3769f4d8-6bce-480d-b26b-8c7ef680f8cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="141062" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Motosierra al sueldo mínimo: cayó 33% con Milei y es de los más bajos de Latinoamérica]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3769f4d8-6bce-480d-b26b-8c7ef680f8cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salario Mínimo, Vital y Móvil,Inflación,Secretaría de Trabajo,Latinoamérica,Motosierra,Informalidad laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Economía popular: no la ven]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/economia-popular-no-ven_129_10983724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe7f0c3f-0766-4f58-ba9e-4db013ee012b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Economía popular: no la ven"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ya sea por ideología o nostalgia de otros tiempos, quienes solo ven "curro" o "caja política" en los movimientos sociales y los programas de asistencia del Estado desconocen la realidad. La economía popular y las organizaciones territoriales son una respuesta a la informalidad estructural del mercado laboral e inmobiliario, no su causa. 
</p></div><p class="article-text">
        El mileista Ramiro Marra public&oacute; un elocuente video donde casi la totalidad de los dirigentes pol&iacute;ticos relevantes de argentina se pronuncian contra la &ldquo;intermediaci&oacute;n&rdquo; de los &ldquo;planes sociales&rdquo;. Tiene un punto: la denostaci&oacute;n de los movimientos sociales es un consenso mayoritario en la pol&iacute;tica. A veces reduci&eacute;ndolos a instrumentos de contenci&oacute;n. A veces atacandolos como causantes de los males sociales. Se trata de una derrota cultural de los que creemos en las organizaciones libres del pueblo, los conceptos de subsidiariedad y solidaridad, la potencia de la comunidad organizada como catalizador de la democracia real.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo el trabajo de las organizaciones comunitarias est&aacute; te&ntilde;ido de sospechas y hostigamiento. Se tratar&iacute;a, seg&uacute;n esta visi&oacute;n, <strong>de una suerte de c&aacute;rcel para los excluidos que les impide progresar.</strong> Es una barrera en su tr&aacute;nsito de la barbarie a la civilizaci&oacute;n. Nuestras construcciones sociales son estructuras tir&aacute;nicas de poder lideradas por personas inescrupulosas, gerentes de la pobreza, que se enriquecen a costa del erario p&uacute;blico y la extorsi&oacute;n a los beneficiarios. Muchas veces, se proyecta en las organizaciones y sus dirigentes el odio a los pobres, la tirria contra los negros, cabecitas, villeros. Otras veces, son producto de una sincera convicci&oacute;n de que la existencia de las organizaciones sociales distorsiona las pol&iacute;ticas de estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nunca hemos logrado tener una discusi&oacute;n p&uacute;blica sincera al respecto. Los avances que se obtuvieron fueron a pesar de la percepci&oacute;n dominante y no producto de una s&iacute;ntesis en torno a qu&eacute; hacer con el problema social m&aacute;s dram&aacute;tico de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas: la exclusi&oacute;n, una forma multidimensional de pobreza estancada que afecta en forma permanente a al menos a un tercio de nuestro pueblo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estos &uacute;ltimos d&iacute;as, por en&eacute;sima vez, un gobierno decide cambiar el nombre a los llamados &ldquo;planes sociales&rdquo; y decretar la ruptura de la intermediaci&oacute;n y el fin de los movimientos sociales</strong>. Como si la realidad se rigiera por decretos, el gobierno de Javier Milei, mediante la turbia ministra Sandra Pettovello, modifica las condiciones reglamentarias de las pol&iacute;ticas sociolaborales, las transfiere de una dependencia a otra, recorta con dudoso criterio la cantidad de beneficiarios, elimina las partidas destinadas al mejoramiento productivo de las cooperativas y proclama que han encontrado la forma de pasar &ldquo;de los planes al trabajo&rdquo; con programas que se han de llamar alternativamente &ldquo;empalme al trabajo&rdquo;, &ldquo;puente al trabajo&rdquo; y ahora&hellip; &ldquo;volver al trabajo&rdquo;. Un ejemplo de creatividad.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd17dafc-eb8e-4066-9951-d13f86144672_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd17dafc-eb8e-4066-9951-d13f86144672_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd17dafc-eb8e-4066-9951-d13f86144672_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd17dafc-eb8e-4066-9951-d13f86144672_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd17dafc-eb8e-4066-9951-d13f86144672_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd17dafc-eb8e-4066-9951-d13f86144672_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bd17dafc-eb8e-4066-9951-d13f86144672_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Uno de los cientos de polos textiles que permitieron a los costureros de talleres clandestinos mejorar su vida y condiciones laborales."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Uno de los cientos de polos textiles que permitieron a los costureros de talleres clandestinos mejorar su vida y condiciones laborales.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde luego, no pas&oacute; por su cabecita hueca de medio pelo porte&ntilde;o que la inmensa mayor&iacute;a de los <em>beneficiarios </em>&ndash;lo pongo en it&aacute;lica porque no se trata de beneficencia, sino de un derecho consagrado en la Constituci&oacute;n y en las leyes&ndash;<strong> tiene trabajo efectivo en alguna de las miles de cooperativas y grupos socio comunitarios</strong>. Estas unidades productivas que emplean a cientos de miles de personas se sostienen gracias a los <em>planes sociales </em>&ndash;lo pongo en it&aacute;lica porque es la denominaci&oacute;n peyorativa de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de fomento al asociativismo, complementaci&oacute;n de ingresos laborales y cobertura social&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Todo esto que cualquiera puede ver en los barrios, para ellos directamente no existe.</strong> No existen comedores, merenderos, centros de cuidado infantil, casas para mujeres v&iacute;ctimas de violencia, casas comunitarias para la recuperaci&oacute;n de adicciones, espacios para la reinserci&oacute;n laboral de personas que salieron de la c&aacute;rcel, bachilleratos y profesorados comunitarios, cooperativas de limpieza, recolecci&oacute;n diferenciada y reciclado, polos textiles, cuadrillas de construcci&oacute;n, mejoramiento de viviendas e integraci&oacute;n urbana, herrer&iacute;as y carpinter&iacute;as, n&uacute;cleos de agricultura familiar y&nbsp; elaboraci&oacute;n de alimentos, huertas comunitarias, grupos de comercializaci&oacute;n colectiva, ferias y mercados populares, etc. Todo es un &ldquo;curro&rdquo; o una &ldquo;caja pol&iacute;tica&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Supongamos que con &ldquo;volver al trabajo&rdquo; se refieren al empleo registrado en el sector privado. Lo que parecieran no considerar estos h&eacute;roes del trabajo &ndash;que parad&oacute;jicamente tambi&eacute;n quieren destruir los derechos laborales&ndash; es que <strong>la informalidad se ha convertido en la realidad de una creciente masa de los trabajadores al menos de 1976 a la fecha</strong>. Con altos y bajos, el n&uacute;cleo duro de la informalidad no ha bajado del 30% desde ese 1992. El n&uacute;mero aumenta si se toma como base la cantidad de adultos en condiciones de trabajar en vez de la m&aacute;s imprecisa Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que deja afuera ciudades peque&ntilde;as y el sector rural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La dirigencia pol&iacute;tica pareciera no observar que el fen&oacute;meno de la informalidad laboral &ndash;compuesto por trabajadores asalariados no registrados y trabajadores por cuenta propia de subsistencia&ndash; es una constante del mercado que no cesa ni con pol&iacute;ticas de flexibilizaci&oacute;n ni con pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n laboral. <strong>No se trata de una cuesti&oacute;n de costo laboral ni de competitividad sino de las nuevas realidades derivadas de la globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica</strong> a las que no escapa ninguna regi&oacute;n del planeta pero que se agravan por la dependencia y el subdesarrollo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una situaci&oacute;n similar se da en el mercado inmobiliario formal que no deja de retraerse frente a la creciente imposibilidad de acceder a la vivienda propia. Este fen&oacute;meno se expresa en una <strong>rampante inquilinizaci&oacute;n &ndash;con o sin contrato&ndash; y la expansi&oacute;n de la cantidad de habitantes de los barrios populares</strong> &ndash;villas y asentamientos&ndash;, sumado a la expulsi&oacute;n de la familia rural y el languidecimiento de los peque&ntilde;os pueblos. Esta situaci&oacute;n afecta, llamativamente, a un n&uacute;mero similar de habitantes de nuestro pa&iacute;s que no baja del 30%. Con argumentos similares, hace dos semanas destruyeron la &uacute;nica pol&iacute;tica p&uacute;blica de integraci&oacute;n urbana y acceso al suelo que funcionaba en el pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es en este contexto de informalidad estructural del mercado laboral e inmobiliario en el que se desarrolla la econom&iacute;a popular y las organizaciones territoriales. <strong>Se trata de un contexto que no elegimos, que ya estaba cuando comenzamos a militar, que es causa y no consecuencia de la existencia de los movimientos.</strong> Vimos que organizar la informalidad laboral en formas comunitarias mejora la vida de la gente, les da un espacio de pertenencia, les permite progresar econ&oacute;micamente poquito a poquito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal vez molesta que la organizaci&oacute;n comunitaria &mdash;social, barrial, sindical, pol&iacute;tica, cultural, estudiantil, ambiental&mdash;, adem&aacute;s de cumplir una funci&oacute;n social, construya conciencia c&iacute;vica y poder popular. Tal vez les molesta que sea una forma alternativa de poder frente a la plutocracia y la partidocracia. Tal vez sea, simplemente, cuesti&oacute;n ideol&oacute;gica en el sentido de una falsa representaci&oacute;n de la realidad o una nostalgia lacrimosa del pleno empleo de otros tiempos.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4f8bcd0-bd60-44bb-9757-87addc797fe6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4f8bcd0-bd60-44bb-9757-87addc797fe6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4f8bcd0-bd60-44bb-9757-87addc797fe6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4f8bcd0-bd60-44bb-9757-87addc797fe6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4f8bcd0-bd60-44bb-9757-87addc797fe6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4f8bcd0-bd60-44bb-9757-87addc797fe6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f4f8bcd0-bd60-44bb-9757-87addc797fe6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Planta de Reciclado en Avellaneda."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Planta de Reciclado en Avellaneda.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En efecto, la hip&oacute;tesis predominante en la pol&iacute;tica oficial afirma que el crecimiento econ&oacute;mico &ndash;con o sin intervenci&oacute;n p&uacute;blica&ndash;&nbsp; y una reforma laboral &ndash;sea de corte progresista o neoliberal&ndash; resolver&aacute; el problema en un plazo indeterminado pero indefectible. Una hip&oacute;tesis alternativa, bastante m&aacute;s idiota que la primera, sugiere que el problema es precisamente el &ldquo;plan social&rdquo; porque desincentiva el trabajo (&ldquo;en el campo no se consigue gente para la cosecha porque todos tienen el plan&rdquo;, se escucha cada tanto).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Semejante desatino no tiene en cuenta que la cantidad de trabajadores en la informalidad cuadruplican la cantidad de beneficiarios de planes sociales y que el monto de los mismos no alcanza para que una familia tipo se alimente una semana. <strong>El plan es un complemento a los ingresos fruto del trabajo.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nuestra hip&oacute;tesis es bien distinta. Consideramos que los mencionados cambios en la econom&iacute;a global &ndash;que incluyen la automatizaci&oacute;n, la robotizaci&oacute;n, la deslocalizaci&oacute;n, la inteligencia artificial, financiarizaci&oacute;n, monopolizaci&oacute;n, entre otros&ndash; combinados con la nueva cartograf&iacute;a que redefine la divisi&oacute;n internacional del trabajo, ha enterrado la sociedad laboral y el pleno empleo como modelo posible de nuestro pa&iacute;s al menos hasta que las condiciones estructurales cambien a nivel planetario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Plantear esta hip&oacute;tesis, que tiene un fuerte sustento emp&iacute;rico, no implica cristalizar la precariedad laboral sino <strong>reconocer la existencia &ndash;independiente de nuestra voluntad pol&iacute;tica&ndash; de una nueva formaci&oacute;n social que requiere una intervenci&oacute;n p&uacute;blica decidida y sostenida para evitar el fen&oacute;meno paradigm&aacute;tico de la injusticia social de hoy: la exclusi&oacute;n. </strong>La exclusi&oacute;n implica la generaci&oacute;n de una dualidad al interior de la clase trabajadora entre integrados y excluidos que perturba la convivencia social, destruye la realizaci&oacute;n de la comunidad, provoca graves grietas culturales y facilita el desarrollo de la criminalidad organizada, especialmente el narcotr&aacute;fico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta realidad, nosotros proponemos una econom&iacute;a mixta que reconozca al sector privado, el p&uacute;blico y el popular de la econom&iacute;a. Este &uacute;ltimo, la econom&iacute;a popular, consiste en las estrategias laborales actualmente precarias que con la creatividad inmensa de los pobres frente a la necesidad, explica la subsistencia de un tercio de los argentinos excluidos. Su valor no se puede medir en t&eacute;rminos de productividad comercial sino con par&aacute;metros alternativos de naturaleza humana, social, cultural y ambiental, aunque su aporte al producto bruto interno no es nada despreciable.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7456def-0c27-42d5-bb53-3ce6b727afc6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7456def-0c27-42d5-bb53-3ce6b727afc6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7456def-0c27-42d5-bb53-3ce6b727afc6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7456def-0c27-42d5-bb53-3ce6b727afc6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7456def-0c27-42d5-bb53-3ce6b727afc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7456def-0c27-42d5-bb53-3ce6b727afc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e7456def-0c27-42d5-bb53-3ce6b727afc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Hay una expansión de la cantidad de habitantes de los barrios populares. "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Hay una expansión de la cantidad de habitantes de los barrios populares.                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La econom&iacute;a popular no es autosuficiente en t&eacute;rminos econ&oacute;micos</strong>, al menos en condiciones razonablemente dignas para sus trabajadores, por la sencilla raz&oacute;n de que no cuenta con uno de los factores de producci&oacute;n: el capital. El componente constante del capital &ndash;infraestructura, maquinarias, materias primas, etc&ndash; es siempre baj&iacute;simo en relaci&oacute;n a la cantidad de trabajadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una empresa necesita, seg&uacute;n varios estudios, alrededor de US$20.000 de inversi&oacute;n en capital para crear un puesto de trabajo asalariado registrado en el sector privado competitivo. La sostenibilidad en el tiempo de dicho empleo depender&aacute; de nuevas inversiones y los vaivenes de la econom&iacute;a. La &ldquo;inversi&oacute;n&rdquo; en la econom&iacute;a popular es ciertamente mucho m&aacute;s baja, el factor principal de la actividad es el trabajo y no el capital, pero es absolutamente evidente que, librados a su suerte, estos puestos de trabajo permiten ingresos bajos y condiciones laborales sumamente precarias, con escasas excepciones.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los mecanismos asociativos en la econom&iacute;a popular pueden mejorar ingresos y condiciones de trabajo, pero sin apoyo estatal de ninguna manera lograr&aacute;n la autosuficiencia econ&oacute;mica e inserci&oacute;n en el mercado competitivo.</strong> De nuevo, no se trata de un problema de m&eacute;rito, inteligencia, capacidad empresaria. La creciente cantidad de capital constante que se requiere para sostener una empresa competitiva es inaccesible para los sectores excluidos que no tienen siquiera un terreno propio donde construir su vivienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es por eso que la econom&iacute;a popular requiere pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que fomenten la asociaci&oacute;n de sus trabajadores en el caso de los cuentapropistas informales junto la elevaci&oacute;n de las condiciones laborales en el caso de los asalariados informales. Es que el mundo de la informalidad se divide en estos dos grandes subsectores: quienes trabajan como empleados de microempresas y quienes lo hacen por cuenta propia. Se requiere un abordaje sincronizado pero diferenciado. En un caso existe dependencia, en el otro autonom&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Argentina existen leyes que protegen a los trabajadores de la econom&iacute;a popular que este gobierno ha decidido pisotear. La ley 27.345 se cre&oacute; para &ldquo;promover y defender los derechos de los trabajadores y trabajadoras que se desempe&ntilde;an en la econom&iacute;a popular, en todo el territorio nacional, con miras a garantizarles alimentaci&oacute;n adecuada, vivienda digna, educaci&oacute;n, vestuario, cobertura m&eacute;dica, transporte y esparcimiento, vacaciones y protecci&oacute;n previsional, con fundamento en las garant&iacute;as otorgadas al &rdquo;trabajo en sus diversas formas&ldquo; por el art&iacute;culo 14 bis&rdquo; consagrando el <strong>derecho al salario social complementario como una forma de complementaci&oacute;n de los ingresos obtenidos por los laburantes en sus actividades populares dispersas u organizadas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el registro nacional de trabajadores de la econom&iacute;a popular (RENATEP) y el monotributo social fueron avances en el registro de los trabajadores y el acceso a ciertos subsistemas de la seguridad social como la salud y el sistema previsional. Tambi&eacute;n se logr&oacute; una forma espec&iacute;fica de seguro de riesgos de trabajo para el sector que duerme el sue&ntilde;o de los justos en el ex Ministerio de Trabajo. Asimismo, el derecho a sindicalizaci&oacute;n se obtuvo mediante la obtenci&oacute;n de personer&iacute;a social para la Uni&oacute;n de Trabajadores y Trabajadoras de la Econom&iacute;a Popular que entre otras garant&iacute;as estableci&oacute; mecanismos de mediaci&oacute;n y resoluci&oacute;n alternativa de conflicto que nunca se aplicaron.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el mismo sentido, hasta hace unos d&iacute;as existieron pol&iacute;ticas p&uacute;blicas &ndash;insuficientes&ndash; que prove&iacute;an maquinaria, herramientas y materiales a las unidades productivas y sociocomunitarias. Con distintos nombres y escala &ndash;Argentina Trabaja, Proyectos Productivos Comunitarios, Potenciar Trabajo&ndash; el movimiento de econom&iacute;a popular logr&oacute; estas pol&iacute;ticas de dignificaci&oacute;n de su labor. El mecanismo de funcionamiento era la creaci&oacute;n de Unidades de Gesti&oacute;n para ejecutar un Plan de Trabajo que en general involucraba a miles de trabajadores y a varias Unidades Productivas o Grupos Sociocomunitarios. Los proyectos eran presentados por municipios y organizaciones sociales, evaluados, aprobados, financiados y auditados por el extinto Ministerio de Desarrollo Social, actual Ministerio de Capital Humano. El costo por trabajador era pr&aacute;cticamente insignificante para el presupuesto nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los argumentos de corte macroecon&oacute;mico antes descritos, la denostaci&oacute;n contra estas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas se bas&oacute; en un rechazo a la intermediaci&oacute;n y la discrecionalidad en la asignaci&oacute;n y administraci&oacute;n de recursos. Ambas afirmaciones son parcialmente v&aacute;lidas, aunque su utilizaci&oacute;n como argumentos contra las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de econom&iacute;a popular constituye una falacia l&oacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La discrecionalidad es producto de la escasez. Al no existir para todas las personas que est&aacute;n en la misma situaci&oacute;n, alguien o algo definen a quien le toca y a quien no.</strong> Este alguien puede ser una asistente social, una organizaci&oacute;n comunitaria, un intendente, una m&aacute;quina que asigna al azar. Esto es lo que sucede con el Salario Social Complementario que, como dijimos, llega a un cuarto de los trabajadores&nbsp; que est&aacute;n en condiciones reglamentarias de recibirlo. Vale reiterar que los trabajadores cobran este complemento de ingreso de manera directa a trav&eacute;s de una cuenta sueldo individual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la mediaci&oacute;n entre Estado y trabajador, Estado y usuario, lo mismo que se endilga a los movimientos sociales sucede con cualquier sector econ&oacute;mico que el Estado considere estrat&eacute;gico apoyar, o cualquier organizaci&oacute;n con o sin fines de lucro que recibe fondos p&uacute;blicos para aplicarlas a una tarea productiva, asistenciales o de formaci&oacute;n. Las empresas de Caputo en Tierra del Fuego, el transporte de pasajeros, los proveedores de energ&iacute;a el&eacute;ctrica, los contratistas de obra p&uacute;blica, las organizaciones caritativas religiosas, los colegios privados subsidiados, los clubes subsidiados, las bibliotecas populares, etc.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El problema de la discrecionalidad se resuelve universalizando la pol&iacute;tica p&uacute;blica o no se resuelve. Si no hay para todos, siempre habr&aacute; un mecanismo arbitrario de asignaci&oacute;n.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La mediaci&oacute;n no es un problema en s&iacute; mismo. Ninguna sociedad equitativa (que busque evitar del modelo excluyente mercadoc&eacute;ntrico o del modelo totalitario estadoc&eacute;ntrico) puede prescindir de organizaciones intermedias. Fueron &eacute;stas organizaciones las que, seg&uacute;n Tocqueville, hicieron fuerte a la democracia norteamericana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n se convierte en problem&aacute;tica cuando las instituciones intermedias malversan los fondos p&uacute;blicos. Llamativamente, los casos de malversaci&oacute;n o administraci&oacute;n fraudulenta que tramitan en la justicia son una proporci&oacute;n &iacute;nfima tanto en relaci&oacute;n a la demonizaci&oacute;n p&uacute;blica que se reitera diariamente en los grandes medios como del enorme despliegue de cooperativas de trabajo y grupos sociocomunitarios que existen en la Argentina.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3032edbe-55d1-419e-ba5a-3735ac8c4ff7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3032edbe-55d1-419e-ba5a-3735ac8c4ff7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3032edbe-55d1-419e-ba5a-3735ac8c4ff7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3032edbe-55d1-419e-ba5a-3735ac8c4ff7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3032edbe-55d1-419e-ba5a-3735ac8c4ff7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3032edbe-55d1-419e-ba5a-3735ac8c4ff7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3032edbe-55d1-419e-ba5a-3735ac8c4ff7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los comedores son llevados adelante por vecinos que, en algunos casos, reciben un ingreso complementario del Estado. "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los comedores son llevados adelante por vecinos que, en algunos casos, reciben un ingreso complementario del Estado.                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No puede atribuirse a las organizaciones el problema de la asignaci&oacute;n arbitraria de altas en el Salario Social Complementario porque la arbitrariedad, como dijimos, es el resultado l&oacute;gico&nbsp; de que existan menos cupos que personas elegibles. La existencia de instituciones organizadoras lejos de ser un problema deber&iacute;a verse como un aporte social creativo frente a un problema que nadie ha logrado resolver.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los abusos de poder dentro de las organizaciones sociales son innegables.</strong> Tantos como en las organizaciones empresariales, eclesiales, sindicales, educativas, sanitarias, etc. Tantos como en la administraci&oacute;n p&uacute;blica, los partidos pol&iacute;ticos, las fuerzas armadas o los organismos internacionales. Un contralor adecuado de las organizaciones intermedias &ndash;m&aacute;xime si reciben fondos p&uacute;blicos&ndash; es un derecho y una obligaci&oacute;n que el Estado debe ejercer con rigor, ecuanimidad y buena fe. La universalizaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de complemento de ingresos es la &uacute;nica forma equitativa de terminar con todo tipo de discrecionalidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo ello es posible, justo y necesario para mejorar las condiciones de trabajo y vida de los sectores excluidos. Sin duda no hay soluciones inmediatas y el desarrollo de una econom&iacute;a mixta ser&aacute; producto de aproximaciones sucesivas, errores y aciertos. Lo que sin lugar a dudas es el camino equivocado es negar la necesidad de abordar la exclusi&oacute;n a trav&eacute;s de formas comunitarias de integraci&oacute;n social apoyadas por el sector p&uacute;blico. Mucho m&aacute;s destruir lo construido, induciendo mayores niveles de deshumanizaci&oacute;n en nuestra sociedad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con todo, nuestro pueblo y sus organizaciones han dado muestra de resistencia y resiliencia frente al vaciamiento, el desprecio y la difamaci&oacute;n. Tengo confianza en que con unidad, organizaci&oacute;n y lucha podremos revertir la conculcaci&oacute;n de derechos. De esta ofensiva, los movimientos sociales saldr&aacute;n templados y fortalecidos para desarrollar la agenda de Tierra, Techo y Trabajo que nos permita alcanzar una Argentina Humana.&nbsp; La alternativa es la profundizaci&oacute;n de la dualidad social,&nbsp; la consolidaci&oacute;n de la macroestructura y la m&aacute;s abyecta deshumanizaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Grabois]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/economia-popular-no-ven_129_10983724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Mar 2024 10:35:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fe7f0c3f-0766-4f58-ba9e-4db013ee012b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="13493564" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fe7f0c3f-0766-4f58-ba9e-4db013ee012b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="13493564" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Economía popular: no la ven]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fe7f0c3f-0766-4f58-ba9e-4db013ee012b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Economía popular,Informalidad laboral,Planes sociales,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Es lo que hay": la realidad del trabajo en negro, el que más crece con recuperación económica y alta inflación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/hay-realidad-trabajo-negro-crece-recuperacion-economica-alta-inflacion_1_9684487.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbe282a8-8fba-48f6-a12f-18384c55e295_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Es lo que hay&quot;: la realidad del trabajo en negro, el que más crece con recuperación económica y alta inflación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">J. R. pasó de cartonear a emplearse en una fábrica de pescado. D. F. fue despedido de una empresa de venta de electrónicos y ahora da clases de paddle. Vivian volvió a tener empleo fijo después de tres años, pero cobra un tercio sin registrar. El trabajo informal crece al 17%, mientras el blanco se expande al 1%.</p></div><p class="article-text">
        J. R. estuvo &ldquo;cirujeando&rdquo;, como &eacute;l le llama cartoneo, durante los &uacute;ltimos cinco de sus 34 a&ntilde;os por las calles de Mar del Plata hasta que hace dos meses lo volvieron a convocar la f&aacute;brica de pescado donde hab&iacute;a trabajado hasta 2014. <strong>Antes y ahora labura all&iacute; en negro, es decir, sin aportes a la obra social ni a la jubilaci&oacute;n, el tipo de empleo que m&aacute;s crece en la actualidad. </strong>&ldquo;Ganaba m&aacute;s con lo que consegu&iacute;a en la calle, juntando cobre, bronce,&nbsp;pero cada vez hay m&aacute;s gente que cirujea y no encontr&aacute;s nada, ten&eacute;s que salir a las 4 de la ma&ntilde;ana para encontrar algo, y yo necesitaba algo m&aacute;s estable para mantener a mi hija&rdquo;, cuenta J. R., que igual a veces trabaja de 4 a 20 en la planta. En su casa lo esperan su peque&ntilde;a, su suegra y su mujer, que al igual que &eacute;l cobra el plan Potenciar Trabajo. Como contraprestaci&oacute;n de la ayuda social, J. R. va los fines de semana a cuidar una huerta comunitaria, aunque tambi&eacute;n completa ingresos con changas en alba&ntilde;iler&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a, pese a la inflaci&oacute;n del 83%, alcanz&oacute; en el segundo trimestre del a&ntilde;o un nivel 5,7% superior al del &uacute;ltimo cuarto de 2019 y la tasa de empleo bati&oacute; su r&eacute;cord al llegar al 44,5%, con una desocupaci&oacute;n de solo 6,9%. <strong>El trabajo formal, pero m&aacute;s a&uacute;n el informal.</strong> &ldquo;La expansi&oacute;n del empleo ocurre en paralelo con un deterioro de su calidad, ya que se observa un aumento relativo mayor de los trabajadores asalariados no registrados, quienes no s&oacute;lo se ven privados del ejercicio de sus derechos laborales y del acceso a la seguridad social sino que tienen niveles de ingresos significativamente inferiores. Los asalariados no registrados pasaron de ser el 33,3% del total de asalariados en el &uacute;ltimo trimestre de 2021 al 37,8% en el segundo trimestre de 2022&rdquo;, advirti&oacute; el reciente informe del Centro de Investigaci&oacute;n y Formaci&oacute;n (Cifra) de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA).<strong> Entre fines de 2021 y mediados del a&ntilde;o actual, el empleo registrado subi&oacute; 1,3%, pero el informal, 17,6%,</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los asalariados no registrados pasaron de ser el 33,3% del total de asalariados en el último trimestre de 2021 al 37,8% en el segundo trimestre de 2022, advirtió un reciente informe del Centro de Investigación y Formación (Cifra)</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        J. R. es uno de ellos. Hab&iacute;a dejado la secundaria en la adolescencia para alimentar a la primera de sus dos hijas. Siempre trabaj&oacute; en negro. Hace ocho a&ntilde;os hab&iacute;a dejado la f&aacute;brica porque ca&iacute;a la producci&oacute;n y all&iacute; se paga por horas trabajadas. &ldquo;Con lo que ganaba, no me alcanzaba para pagar las expensas y el alquiler. Entonces empec&eacute; con la alba&ntilde;iler&iacute;a. Si no sal&iacute;a laburo en la obra, cirujeaba en la calle. Nunca me gust&oacute; laburar con patr&oacute;n, siempre me trajo conflicto eso.<strong> Pero me volvieron a llamar de la f&aacute;brica, con peor sueldo que antes,</strong> pero la obra y la calle hab&iacute;an empezado a flojear. La ventaja de la f&aacute;brica es que tengo laburo seguro todos los d&iacute;as, pero tengo que buscar m&aacute;s para el s&aacute;bado y domingo pegando membranas. No estoy muy conforme con la f&aacute;brica, ahora estamos peleando con los compa&ntilde;eros porque ganamos 450 pesos la hora, pero yo cumplo con el laburo, trato de buscar que me efectivicen para estar m&aacute;s tranquilo. Te exigen que labures m&aacute;s, que no faltes, con la promesa de blanquearte, de que vas a tener obra social, cuando se retire alg&uacute;n compa&ntilde;ero. Pero esta semana saqu&eacute; 19.800 pesos porque hay poco pescado y se me fue casi todo, 18.000 pesos, en pagar la luz, porque estaba atrasado y me iban a dejar a oscuras&rdquo;, cuenta J.R., que ha usurpado un terreno porque ya no le alcanzaba para alquilar y estaba colgado de la luz hasta que la distribuidora EDEN lo descubri&oacute; y empez&oacute; a cobrarle. &ldquo;Imaginate, pago luz, DirecTV, cuentas, cosas de la casa. Con mi se&ntilde;ora arrancamos a vender productos de limpieza en la casa&rdquo;, se apesadumbra J. R.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Me tuve que reinventar&rdquo;</h3><p class="article-text">
        En el conurbano, D. F., de 28 a&ntilde;os, s&iacute; termin&oacute; la secundaria y despu&eacute;s estudi&oacute; para ser mec&aacute;nico, trabaj&oacute; en blanco en el dep&oacute;sito de una empresa de venta de productos electr&oacute;nicos hasta que lo echaron, a principios de 2022. En noviembre de 2021 ya hab&iacute;a comenzado a dar clases de paddle, su pasi&oacute;n, en negro en un club porque con el sueldo no le alcanzaba. Cuando lo despidieron apost&oacute; todo a la raqueta y tom&oacute; m&aacute;s alumnos. &ldquo;Me tuve que reinventar, hacerme un curso porque ten&iacute;a poco conocimiento, necesitaba m&aacute;s herramientas para sentirme bien como instructor&rdquo;, cuenta D. F. &ldquo;Est&aacute; habiendo bastantes clases. Y medianamente se puede vivir -cuenta este joven que vive solo en un departamento alquilado-. Igual tambi&eacute;n tengo que hacer otras changas. Si sale un laburo de mec&aacute;nica, lo hago. No me apasiona como el paddle, pero lo uso para ganar plata. Por ahora me sirve el laburo actual para pagar las cuentas, llego justo a fin de mes. <strong>Ten&eacute;s que convivir con la incertidumbre de cu&aacute;nto cobr&aacute;s todos los meses, pero lo veo como un emprendimiento</strong> y no estoy con alguien que me tiene la soga al cuello, que tengo que cumplirle por un sueldo que no te alcanza. Eso es lo que veo de positivo de laburar de esta forma. Si me quiero ir unos d&iacute;as, me voy. Antes, si me dol&iacute;a la muela, me dec&iacute;an: 'Tomate una pastilla y ven&iacute; a laburar'. Ahora dependo de m&iacute; mismo.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, ante el alza de la inflaci&oacute;n, no puede actualizar tanto el valor de la clase porque los alumnos no lo pueden afrontar. El &uacute;ltimo salto fue en julio, &ldquo;cuando subi&oacute; el d&oacute;lar&rdquo;, recuerda D. F. La hora pas&oacute; de $ 1.500 a 2.000. De ah&iacute; en m&aacute;s, <strong>si quiere m&aacute;s dinero, debe dar m&aacute;s clases.</strong> Conserva la tarjeta de cr&eacute;dito de cuanto estaba en blanco, pero ya no tiene m&aacute;s obra social. &ldquo;Si necesito, voy al hospital o a la salita del barrio. No me molesta. Soy joven, trato de comer sano y s&eacute; que hay buenos profesionales en el hospital, por m&aacute;s que te com&eacute;s una cola m&aacute;s larga, pero te atienden&rdquo;, cuenta D. F., que por ahora tampoco se hace drama por la falta de aportes jubilatorios:<strong> &ldquo;Escucho de la gente grande que aportaron 30 a&ntilde;os y tienen una jubilaci&oacute;n chota, que se arrepienten de aportar tanto&rdquo;.</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Lo &uacute;ltimo que har&iacute;a es esto&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n est&aacute;n los que cobran parte en blanco y parte en negro, como Vivian Chiarello, de 53 a&ntilde;os, que en noviembre de 2021 consigui&oacute; un trabajo as&iacute; en maestranza y limpieza de edificios donde se deshicieron de encargados para bajar costos y alquilaron la porter&iacute;a como departamento para costear las expensas comunes. Ella es secretaria biling&uuml;e y hab&iacute;a trabajado como tal en bancos y empresas hasta que en 2018 se fue de una firma textil en crisis.<strong> &ldquo;Qued&eacute; en pelotas</strong>. Desde entonces hice de todo, vend&iacute; productos de Avon y otras marcas, macetas de cemento, cuid&eacute; chicos y pacientes con Alzheimer. Y una amiga que me vend&iacute;a productos me cont&oacute; que su jefe buscaba alguien para maestranza. No consigo otro laburo porque tengo 53 a&ntilde;os<strong>. Lo &uacute;ltimo que har&iacute;a es esto pero es lo que hay. </strong>Mir&aacute; que mando curriculum a lo pavote, estoy en Computrabajo (portal de empleos) y solo me llega el aviso de 'CV visto'.&rdquo;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddee0b9e-2d50-42cf-9281-f0a3517afda9_9-21-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddee0b9e-2d50-42cf-9281-f0a3517afda9_9-21-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddee0b9e-2d50-42cf-9281-f0a3517afda9_9-21-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddee0b9e-2d50-42cf-9281-f0a3517afda9_9-21-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddee0b9e-2d50-42cf-9281-f0a3517afda9_9-21-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddee0b9e-2d50-42cf-9281-f0a3517afda9_9-21-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ddee0b9e-2d50-42cf-9281-f0a3517afda9_9-21-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vivian Chiarello. Antes secretaria bilingüe, ahora empleada de maestranza de edificios."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vivian Chiarello. Antes secretaria bilingüe, ahora empleada de maestranza de edificios.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Vivian vive en su departamento de Balvanera con su marido y tiene otro que alquila. &ldquo;En el laburo gano 37 mil pesos en blanco, que se actualiza por la paritaria, y 18 mil en negro, que est&aacute; fijo. A eso le sumo 59 mil que gano con el alquiler y sumo 114 mil. <strong>A mediados de cada mes solo como harinas porque no lleg&aacute;s a otra cosa. </strong>Todas las semanas cambian el precio&rdquo;, cuenta quien nunca antes hab&iacute;a cobrado parte del salario sin registrar. &ldquo;Necesito trabajar y lo hago para tener obra social, aunque sea una obra social del orto, y para sumar m&aacute;s a&ntilde;os para la jubilaci&oacute;n&rdquo;, explica horas antes de irse a<strong> uno de los cinco edificios que limpia.</strong> Lo que no tiene m&aacute;s es tarjeta de cr&eacute;dito: &ldquo;Qued&eacute; debiendo en tres, me llaman todo el d&iacute;a para que pague, pero no les pienso pagar, son unos tr&aacute;nsfugas&rdquo;. Vivian lamenta la realidad actual: &ldquo;Estamos cada vez peor, cada vez hay m&aacute;s ferias americanas. En el play&oacute;n del Parque Centenario antes vend&iacute;an solo ropa y ahora ves que venden fideos marca culo que sacan de un comedor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; crece tanto el empleo en negro? &ldquo;Podr&iacute;a haber m&aacute;s de una raz&oacute;n, puedo esbozar algunas hip&oacute;tesis&rdquo;, responde Mariana Gonz&aacute;lez, economista de CIFRA-CTA. &ldquo;T&iacute;picamente, el peso del empleo no registrado se incrementa cuando hay situaciones en las cuales las y los trabajadores se encuentran en una situaci&oacute;n m&aacute;s desfavorable en la relaci&oacute;n de fuerza frente al sector empresario. En ese sentido, m&aacute;s all&aacute; de que la tasa de desocupaci&oacute;n haya disminuido, el aumento del empleo no registrado podr&iacute;a estar dando cuenta de esta situaci&oacute;n. Por otra parte, podr&iacute;a relacionarse tambi&eacute;n con el incremento del empleo en unidades productivas de baja productividad y peque&ntilde;a escala, lo que se conoce como sector informal, que a su vez podr&iacute;an estar funcionando como<strong> alternativas frente al empleo asalariado con salario real deprimido. </strong>Finalmente, en parte podr&iacute;a relacionarse con<strong> nuevas formas de empleo</strong>, como lo es el trabajo para las llamadas plataformas&rdquo;, se refiere a las apps como Rappi, Uber o repartidores de comercio electr&oacute;nico. En la C&aacute;mara Argentina de Comercio y Servicios (CACS), el economista Mat&iacute;as Boris Wilson atribuye el fen&oacute;meno a &ldquo;la heterogeneidad de la recuperaci&oacute;n, <strong>no hay bases muy s&oacute;lidas para un crecimiento sustentable</strong> y eso hace que se mire con muchas dudas el mediano plazo por parte de los que contratan&rdquo;. Su colega de la Uni&oacute;n Industrial Argentina (UIA), Diego Coatz, sostiene que lo que est&aacute; recuper&aacute;ndose m&aacute;s ahora tras la pandemia son los sectores de servicios, incluida la gastronom&iacute;a, en los que hay m&aacute;s informalidad.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, en el Gobierno reconocen las dificultades para conseguir la reconversi&oacute;n de planes sociales en empleo. Admiten que pocos beneficiarios del plan Potenciar Trabajo quieren dejar de percibir el subsidio porque lo complementan con changas informales, con lo que totalizan m&aacute;s ingresos que los bajos salarios que les ofrecen en sectores como el campo o la gastronom&iacute;a. Ni siquiera les ofrecen buenos sueldos a los j&oacute;venes m&aacute;s capacitados que recibieron formaci&oacute;n como programadores. 
    </p><p class="article-text">
        <em> AR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/hay-realidad-trabajo-negro-crece-recuperacion-economica-alta-inflacion_1_9684487.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Nov 2022 03:02:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bbe282a8-8fba-48f6-a12f-18384c55e295_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2510891" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bbe282a8-8fba-48f6-a12f-18384c55e295_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2510891" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Es lo que hay": la realidad del trabajo en negro, el que más crece con recuperación económica y alta inflación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bbe282a8-8fba-48f6-a12f-18384c55e295_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[empleo,Trabajo,Informalidad laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La informalidad toca su nivel récord: hay 5,4 millones de asalariados no registrados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/informalidad-record-asalariados-no-registrados_1_9638082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b89832d-4679-47ac-9210-4d8e49d1df9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La informalidad toca su nivel récord: hay 5,4 millones de asalariados no registrados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es el registro más alto desde el inicio de la serie, en 2016. Los empleos "en negro" fueron los que más se desplomaron en la pandemia pero son, a su vez, los que más rápido se recuperan.</p></div><p class="article-text">
        Uno de los debates recurrentes en la agenda local es el de subir o no la edad de jubilaci&oacute;n, de modo de hacer m&aacute;s sostenible el sistema previsional, sobre todo de cara a un horizonte con un promedio de vida m&aacute;s largo y una tasa de natalidad m&aacute;s baja. Es una discusi&oacute;n que se da en todo el mundo, pero en la Argentina suele excluirse un elemento particular, clave para explicar los problemas de solvencia del sistema. Gran parte de los trabajadores y trabajadoras no aportan a la seguridad social y &ndash;aunque en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han jubilado muchos v&iacute;a moratoria&ndash; tampoco se sirven masivamente de los derechos que otorga. <strong>Es el universo de los informales, que no para de crecer y alcanz&oacute; en el segundo trimestre de 2022 una cifra r&eacute;cord.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la Argentina hay 5,4 millones de trabajadores asalariados informales, seg&uacute;n un informe publicado esta semana por el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos (Indec). <strong>Desde el inicio de la serie, en 2016, nunca se hab&iacute;a anotado un n&uacute;mero tan grande y un repaso por el excel oficial evidencia el enorme crecimiento de este segmento laboral.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el segundo trimestre de 2016 hab&iacute;a 4,6 millones de asalariados informales, n&uacute;mero que super&oacute; la barrera de los 5 millones a fines de 2019 y luego se desplom&oacute; por la pandemia. En el segundo trimestre de 2020 se contaban apenas 3,1 millones, lo que refleja que la crisis sanitaria impact&oacute; de lleno en aquellos trabajadores sin protecci&oacute;n de la ley; se quedaron sin ocupaci&oacute;n casi 2 millones de personas en unos pocos meses.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1582451234065117185?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        A partir de ese momento de mayor par&aacute;lisis, el empleo asalariado &ldquo;en negro&rdquo; empez&oacute; a crecer, lo que muestra que <strong>as&iacute; como es lo primero que sufre, tambi&eacute;n es el segmento m&aacute;s din&aacute;mico, el que m&aacute;s r&aacute;pido reacciona a la recuperaci&oacute;n de la actividad.</strong> As&iacute; fue como lleg&oacute; al segundo trimestre de 2022 con 5,4 millones de personas, el mayor registro de la serie. En total, el incremento entre 2020 y 2022 fue de 74% y de 17,4% en toda la serie (2016-2022).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Totalmente distinto es el derrotero de los puestos de <strong>trabajo asalariados registrados</strong>. Si se excluye de la cuenta al sector p&uacute;blico, el n&uacute;mero casi no vari&oacute; a lo largo de toda la serie. En el segundo trimestre de 2016 eran 7,1 millones de trabajadores y el mismo trimestre de 2022, cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, eran 7,2 millones. <strong>Son 40.000 puestos m&aacute;s, apenas un incremento del 0,6%.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El total de puestos de trabajo asalariados actual es de 16,2 millones. De ese n&uacute;mero, el 67% son formales (10,8 millones) y el otro 33% (5,4 millones) no est&aacute;n registrados. Si se compara con el mismo per&iacute;odo del a&ntilde;o anterior, el crecimiento de los registrados es de apenas 3,5%, mientras que el de los no registrados marca un alza de 20,2%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El sector con mayor cantidad de asalariados sin registrar es, por lejos, el del trabajo en casas particulares.</strong> Esa es una de las razones que explican que las &ldquo;empleadas dom&eacute;sticas&rdquo; hayan estado en el primer frente de la crisis durante la pandemia. Sobre 1,5 millones de puestos, 1 mill&oacute;n no est&aacute;n registradas, lo que equivale casi al 70%.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42ee07b9-74a1-4be8-85d1-271fe2678772_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42ee07b9-74a1-4be8-85d1-271fe2678772_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42ee07b9-74a1-4be8-85d1-271fe2678772_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42ee07b9-74a1-4be8-85d1-271fe2678772_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42ee07b9-74a1-4be8-85d1-271fe2678772_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42ee07b9-74a1-4be8-85d1-271fe2678772_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/42ee07b9-74a1-4be8-85d1-271fe2678772_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ferias populares"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ferias populares                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Una situaci&oacute;n similar sufren los trabajadores rurales (sobre 833.000 asalariados, el 59,4% son informales); los trabajadores de la construcci&oacute;n (60% de informalidad) y los de servicios sociales y salud privados (51,9%).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La informaci&oacute;n del Indec, que surge de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), muestra que<strong> en el &uacute;ltimo tiempo crecieron tambi&eacute;n los puestos de trabajo no asalariados.</strong> Es decir, los cuentapropistas. Actualmente son casi 5,4 millones y desde el inicio de la serie crecieron 20%: m&aacute;s que los asalariados no registrados y que los informales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parte de esa informalidad en el cuentapropismo se explica por la econom&iacute;a popular,&nbsp; esas personas que &ldquo;se inventan&rdquo; su propio trabajo: cartoneros, recicladores, feriantes, peluqueros, pescadores artesanales, vendedores ambulantes, cocineros de comedores comunitarios. Son 3,5 millones seg&uacute;n el Registro Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Econom&iacute;a Popular, que empez&oacute; a construirse a mediados de 2020 e intenta trazar el mapa de esa econom&iacute;a sumergida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>DT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Delfina Torres Cabreros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/informalidad-record-asalariados-no-registrados_1_9638082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Oct 2022 18:50:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1b89832d-4679-47ac-9210-4d8e49d1df9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="82097" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1b89832d-4679-47ac-9210-4d8e49d1df9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="82097" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La informalidad toca su nivel récord: hay 5,4 millones de asalariados no registrados]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1b89832d-4679-47ac-9210-4d8e49d1df9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pobreza y desigualdad,Trabajo,Precarización laboral,Informalidad laboral,empleo,Empleo asalariado,Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Argentina es el segundo país que más invierte para bajar la pobreza en la región, pero no logra reducir los índices como sus vecinos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/argentina-segundo-pais-invierte-reducir-pobreza-region-no-logra-reducir-indices-vecinos_1_8607599.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0df6a6f4-f95f-40d5-84a0-8a33c3558da8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Argentina es el segundo país que más invierte para bajar la pobreza en la región, pero no logra reducir los índices como sus vecinos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio elaborado por el jesuita Rodrigo Zarazaga sostiene que, a contramano de lo que ocurre en la mayor parte de los países de la región, el Estado no logró reducir la pobreza en la última década. Y asegura que no es producto de un gasto público insuficiente, sino, entre otras razones, por la forma en que ese gasto es asignado. El país, también rezagado en relación al empleo informal.</p></div><p class="article-text">
        A 20 a&ntilde;os de la gran crisis de 2001, un reciente estudio de la Fundaci&oacute;n Fundar y el Centro de Investigaci&oacute;n y Acci&oacute;n Social (CIAS) analiza la evoluci&oacute;n del gasto social en Argentina durante las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, describe los efectos acotados de esa inversi&oacute;n en la lucha contra la pobreza y compara la incidencia de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en el pa&iacute;s con lo que sucede en el resto de Am&eacute;rica Latina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Elaborado por el sacerdote jesuita Rodrigo Zarazaga y los polit&oacute;logos Andr&eacute;s Schipani y Lara Forlino, el trabajo apunta a la composici&oacute;n del gasto social, llega a una serie de conclusiones sobre las razones del aumento en el continente de personas que viven por debajo del umbral de dignidad y arriesga propuestas para mejorar el impacto de la inversi&oacute;n en<strong> un cuadro social que exhibe al 40,6% de los habitantes de la Argentina bajo la l&iacute;nea de pobreza.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Titulado &ldquo;Mapa de las Pol&iacute;ticas Sociales en la Argentina. Aportes para un sistema de protecci&oacute;n social m&aacute;s justo y eficiente&rdquo;, el informe sostiene que durante la &uacute;ltima d&eacute;cada, el Estado argentino no logr&oacute; reducir los &iacute;ndices de pobreza,<strong> a contramano de lo que ocurre en la mayor parte de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. </strong>Las dificultades para disminuir las cifras de pobreza y marginalidad en ascenso, apunta el trabajo, <strong>no se originan en un gasto p&uacute;blico insuficiente: Argentina es el segundo pa&iacute;s de Am&eacute;rica Latina que m&aacute;s invierte en protecci&oacute;n social pero los resultados de esas partidas son ambiguos </strong>si se mira la tendencia de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. A partir de un an&aacute;lisis est&aacute;tico, dicen los autores, se puede concluir que Argentina -que hist&oacute;ricamente tuvo uno de los niveles de pobreza m&aacute;s bajos de la regi&oacute;n- se mantiene todav&iacute;a en una buena posici&oacute;n relativa y s&oacute;lo es superado por Chile y Uruguay, que ofrecen mejores indicadores. Pero si se compara tanto en t&eacute;rminos hist&oacute;ricos como en relaci&oacute;n a lo que se destina a gasto social, el diagn&oacute;stico es preocupante y en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, el pa&iacute;s q<strong>ued&oacute; rezagado en relaci&oacute;n a pa&iacute;ses vecinos </strong>que lograron disminuir sus &iacute;ndices de pobreza a mayor velocidad.
    </p><p class="article-text">
        Con una elaboraci&oacute;n propia en base a datos de la CEPAL, el trabajo muestra que Argentina invierte en protecci&oacute;n social el 11% del PBI&nbsp; y solo es superado por Brasil, que destina e<strong>l 12.6% de su PBI. Chile y Uruguay, mientras tanto, gastan 5.8% y 7.3% de su PBI en protecci&oacute;n social pero tienen niveles de pobreza que </strong>representan un tercio de los niveles de nuestro pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1473754854069788684?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Lo mismo pasa si se analiza la informalidad laboral, otra forma de medir que muestra a la Argentina en l&iacute;nea con el promedio de la regi&oacute;n pero bastante peor en relaci&oacute;n a sus vecinos inmediatos. De acuerdo a la base de datos SEDLAC, elaborada por el CEDLAS de la Universidad Nacional de La Plata y el Grupo de Pobreza y G&eacute;nero para Am&eacute;rica Latina y el Caribe del Banco Mundial, Zarazaga, Forlino y Schipani indican que en 2019, la cantidad de ocupados que aportaban al sistema previsional argentino era de tan solo 49.7% y<strong> el 50,3% de los trabajadores ocupados se encontraban en la informalidad laboral. </strong>Para ese mismo a&ntilde;o, en Brasil el 63% aportaba al sistema y el 37% estaba en la informalidad, mientras en Uruguay los formales llegaban al 75,5% (24,5% de informalidad) y en Chile al 68,10% (31,9% de informalidad) Es decir que Argentina <strong>tiene el doble de informalidad que Uruguay y un 58% m&aacute;s que Chile.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>C&oacute;mo se invierte</strong>
    </p><p class="article-text">
        El trabajo de Fundar y el CIAS describe la complejidad del escenario local y aporta elementos para comprender el subibaja argentino en materia de lucha contra la pobreza. Desde su punto m&aacute;ximo en 2002, cuando el porcentaje de personas bajo la l&iacute;nea de pobreza alcanz&oacute; el 54,3%, la pobreza disminuy&oacute; sin perforar nunca el piso del 27% y volvi&oacute; a subir hasta llegar al &uacute;ltimo dato disponible de 40,6%. &ldquo;Durante la primera d&eacute;cada de los 2000 en la Argentina se dio un<strong> proceso de expansi&oacute;n de la ciudadan&iacute;a social sin precedentes</strong> para aquellos individuos que se encontraban por fuera de la sociedad salarial&rdquo;, dicen los autores. Y agregan que la inversi&oacute;n estatal en gasto social contra la pobreza (lo que denominan &ldquo;ayuda social, directa y urgente&rdquo;-&nbsp; <strong>aument&oacute; sostenidamente durante los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os.</strong> Sin embargo, advierten, el incremento del gasto p&uacute;blico en planes contra la pobreza vino de la mano de un descenso en los niveles de pobreza hasta 2013, <strong>el punto de quiebre a partir del cual la tasa de pobreza exhibe poca elasticidad</strong> respecto a la suba de las partidas destinadas a reducirla. No es casual, desde la devaluaci&oacute;n durante la gesti&oacute;n de Axel Kicillof en 2014, bajo el &uacute;ltimo gobierno de Cristina Fern&aacute;ndez, el tipo de cambio se dispar&oacute; y el pa&iacute;s entr&oacute; en un proceso de inestabilidad profunda que incluy&oacute; la devaluaci&oacute;n de Alfonso Prat Gay en 2016, las de Nicol&aacute;s Dujovne en 2018 y 2019 y el aumento de la brecha cambiaria durante el gobierno de Alberto Fern&aacute;ndez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Schipani, Zarazaga y Forlino no analizan ese factor. Prefieren, en cambio, estudiar el tama&ntilde;o del gasto social pero no en relaci&oacute;n con el presupuesto o el PBI, sino<strong> a partir de su composici&oacute;n. </strong>Por eso, presentan el &ldquo;mapa del gasto social&rdquo; entre 2002 y 2020.&nbsp;Clasifican en 6 grandes categor&iacute;as los planes sociales que se encuentran en 20 partidas presupuestarias que cumplen con las caracter&iacute;sticas de lo que denominan &ldquo;ayuda social, directa y urgente&rdquo;: 1) pensiones no contributivas (destacan las moratorias previsionales, las pensiones por invalidez, las pensiones por vejez y la Pensi&oacute;n Universal para el Adulto Mayor); 2) asignaciones familiares no contributivas (tales como la Asignaci&oacute;n Universal por Hijo o por Embarazo); 3) pol&iacute;ticas alimentarias (especialmente la Tarjeta Alimentar); 4) planes para cooperativas de trabajadores informales (como Potenciar Trabajo o Hacemos Futuro); 5) becas educativas (en este caso, el programa Progresar) y 6) subsidios para la preservaci&oacute;n o promoci&oacute;n del empleo formal (por ejemplo, el REPRO, el ATP o el J&oacute;venes con M&aacute;s y Mejor Trabajo).&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1471621537795129349?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La primera conclusi&oacute;n es que<strong> la inversi&oacute;n en pensiones no contributivas es mayor que el resto del gasto social en su conjunto</strong>, en especial por la implicancia de las moratorias previsionales de 2005 y 2014, aunque no solo por eso. Esto implica, dicen, que el gasto destinado a adultos mayores pobres<strong> supera ampliamente el gasto dirigido a ni&ntilde;os/as pobres:</strong> en 2019, <strong>por cada peso que el Estado gastaba en asignaciones familiares para ni&ntilde;os pobres, gastaba cinco pesos en pensiones para adultos mayores pobres. </strong>Para los autores se trata de un aspecto crucial, que confirma la asignaci&oacute;n err&oacute;nea del presupuesto destinado a reducir la pobreza. Seg&uacute;n el INDEC, para el primer semestre de 2021 m&aacute;s de la mitad (54,3%) de la poblaci&oacute;n menor de 15 a&ntilde;os se encontraba bajo la l&iacute;nea de pobreza, mientras que entre los adultos mayores (65 a&ntilde;os o m&aacute;s) el porcentaje era mucho menor y solo el 13,8% viv&iacute;a en la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, si se toma el conjunto del gasto p&uacute;blico en transferencias de dinero, pensiones, salud y educaci&oacute;n, <strong>la inversi&oacute;n per c&aacute;pita promedio del Estado en los adultos mayores ha sido m&aacute;s de tres veces mayor que aquella destinada a ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y menores a 18 a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, el informe de Fundar y el CIAS registra un dato que tanto el Gobierno como la oposici&oacute;n mencionan de manera recurrente, aunque en forma parcial: los programas para cooperativas de trabajadores informales, que se&nbsp; convirtieron en un <strong>elemento central de la pol&iacute;tica social a partir de 2016. </strong>Desde fines de 2015, cuando Cristina Fern&aacute;ndez abandon&oacute; el poder, el n&uacute;mero de cooperativistas casi se quintuplic&oacute;: pas&oacute; de 253.939 a 1.223.537 en septiembre de este a&ntilde;o. Si el pico durante los gobiernos kirchneristas hab&iacute;a sido de 657.090 cooperativistas entre Argentina Trabaja y el Programa de Empleo Comunitario, durante el mandato de Mauricio Macri, las partidas para ese rubro aumentaron sustancialmente (37,94%)&nbsp; y llegaron a 641.762 en 2019. A fines de 2020, la cifra hab&iacute;a ascendido a 760.664.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese ascenso vertiginoso <strong>tiene una contrapartida letal en t&eacute;rminos de ingresos reales, que impacta sobre el poder adquisitivo de los beneficiarios.</strong> Lo marcan los autores: a pesar de los aumentos nominales, los beneficios reales disminuyeron 36% entre abril de 2017 (creaci&oacute;n del Salario Social Complementario) y junio de 2021. Este fen&oacute;meno ha sido una constante en este tipo de planes desde su creaci&oacute;n en 2009. A pesos constantes de 2009, dice el informe, <strong>los niveles de beneficios del Potenciar Trabajo representan s&oacute;lo un tercio de los que recib&iacute;an los cooperativistas del Argentina Trabaja en 2009. </strong>Sin embargo y siempre seg&uacute;n el estudio, la mayor ca&iacute;da de los beneficios reales no se dio en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os sino entre 2009 y 2013, cuando <strong>los beneficios reales cayeron m&aacute;s del 50% por la erosi&oacute;n de la inflaci&oacute;n </strong>sobre los beneficios nominales, que no fueron ajustados hasta 2013.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el trabajo hace foco en el rol cada vez m&aacute;s importante de los movimientos sociales en la distribuci&oacute;n de la ayuda social y en la inequidad creciente entre los trabajadores de la econom&iacute;a informal. En noviembre de 2021, una familia&nbsp;tipo cuyos padres viven en la informalidad y reciben un plan de cooperativa y adem&aacute;s cobran dos AUH por sus ni&ntilde;os, tiene un nivel de beneficios que <strong>representa un 258% del beneficio </strong>de un mismo tipo de familia que solo cobra dos AUH. La diferencia central entre estos dos tipos de familias no es su nivel de pobreza, remarcan, sino que es b&aacute;sicamente organizativa: si pertenecen a un movimiento social o, por el contrario, no se encuentran nucleados en una organizaci&oacute;n. Quiz&aacute;s ese dato aporte elementos para explicar <strong>las dificultades del Gobierno para llegar a los sectores no organizados</strong> que viven con lo justo, el impacto de la ausencia del IFE en el 2021 de pandemia e incluso la derrota electoral del Frente de Todos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el Estado invierte -dentro del marco de la ayuda social, directa y urgente - cada vez m&aacute;s en pol&iacute;ticas dirigidas a la econom&iacute;a popular y <strong>cada vez menos en pol&iacute;ticas que buscan insertar a los sectores m&aacute;s vulnerables en el empleo formal. </strong>De ah&iacute; surgen las tres propuestas de Zarazaga, Forlino y Schipani: 1) una segmentaci&oacute;n del sistema de asignaciones familiares no contributivas para atender mejor a las diferentes problem&aacute;ticas asociadas a la pobreza e indigencia; 2) un plan de &lsquo;Empleo Joven&rsquo; que genere incentivos para que los j&oacute;venes de hogares informales puedan insertarse en el mercado de trabajo formal; y 3) un plan para potenciar la integraci&oacute;n de los planes de cooperativas con el sector privado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>DG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Genoud]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/argentina-segundo-pais-invierte-reducir-pobreza-region-no-logra-reducir-indices-vecinos_1_8607599.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Dec 2021 10:26:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0df6a6f4-f95f-40d5-84a0-8a33c3558da8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="201022" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0df6a6f4-f95f-40d5-84a0-8a33c3558da8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="201022" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Argentina es el segundo país que más invierte para bajar la pobreza en la región, pero no logra reducir los índices como sus vecinos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0df6a6f4-f95f-40d5-84a0-8a33c3558da8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pobreza,Rodrigo Zarazaga,Organizaciones sociales,Informalidad laboral]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
