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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Matrix]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/matrix/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Matrix]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El rating humano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/rating-humano_129_10716721.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d086bb6-de96-427c-88d2-a8c036c45ffe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El rating humano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pasamos cada vez menos tiempo en la realidad, en la vida de tres dimensiones. Antes teníamos un destino, ahora todo se trata de cuánto medimos (o no medimos).</p></div><p class="article-text">
        Hasta hace un tiempo uno pod&iacute;a decir que Internet era el basurero de tu cerebro. Tu cerebro es ahora el basurero de Internet. Cada vez menos atenci&oacute;n. Menos tiempo en la realidad, en la vida de tres dimensiones, bajo el calor del verano. Todo se trata de cu&aacute;nto midas. Estamos en un asado con amigos. En el patio de una terraza bajo un toldo de tela. Seis o siete. Me doy cuenta que cuando baja el rating humano, es decir cuando la conversaci&oacute;n deja de interesar a algunos, sacan los celulares y se ponen a mirarlos. Rucho -que hace el asado con maestr&iacute;a- dice que tiene la t&eacute;cnica del antisue&ntilde;o. Sube el rating humano, tres de los que estaban con el celular lo guardan, uno sigue. Casi todos lo escuchan. Si hay algo que no quiero so&ntilde;ar, lo pienso antes de dormirme y despu&eacute;s no lo sue&ntilde;o. Santiago, otro amigo, que est&aacute; sentado enfrente de Rucho, dice que &eacute;l tiene sue&ntilde;os conscientes. Caaman acaba de llegar y camina con unas bolsas de pan. Est&aacute; vestido de negro -remera pantal&oacute;n, una gorra de b&eacute;isbol- y dice que en la calle hace un calor b&aacute;rbaro. El Gato, que est&aacute; sentado al lado de Rucho, mira fijo un punto difuso entre la mesa donde est&aacute; servida la comida, como si ah&iacute; hubiera algo que se nos escapa a todos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la semana fui a un&nbsp; programa de streaming que hace mi amigo Duncan. Me tomo un taxi y un tachero de carne y hueso, un tipo de unos sesenta a&ntilde;os, con una calvicie incipiente pero un pelo largo, en forma de colita, como el corte cubano, con una remera azul, me dice: &iquest;Te molesta que fume? Le digo que no. El taxi huele como un ba&ntilde;o de Constituci&oacute;n en la hora pico. &iquest;Quer&eacute;s un cigarrillo?, me dice. Le agradezco y paso. Tengo que fumar, me dice, porque estoy saliendo a cantar tango y me hace la voz m&aacute;s aguardentosa, &iquest;viste? Cantame una canci&oacute;n, le digo. Baja la radio y se lanza. Canta &ldquo;Nada&rdquo;, un tango que yo le escuch&eacute; a <strong>Julio Sosa</strong>. La rompe. Otro, otro le digo. &ldquo;Naranjo en flor&rdquo;. Gran interpretaci&oacute;n. Cada vez que me habla termina la frase con la palabra gordo. Suerte gordo, me dice, cuando bajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El lugar donde se hace el streaming es un edificio del microcentro. El edificio est&aacute; casi vac&iacute;o salvo el piso cuatro donde est&aacute; el estudio. Subo por las escaleras porque no anda el ascensor porque nadie vive en el edificio. Mientras sub&iacute;a las escaleras me pareci&oacute; que estaba hablando en una puerta semi abierta <strong>Alejandro Fantino</strong>. Como esto se repite otra vez antes de llegar al estudio, me doy cuenta que es un d&eacute;j&agrave; vu y que alguien est&aacute; moviendo la Matrix.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El lugar donde voy a hablar con mi amigo Duncan y con Flavio, el amigo de Duncan que tiene el canal por donde sale el programa (si es que se puede decir que es un programa, tiene algo de&nbsp; confesionario al aire libre mezclado con el estadio del espejo de Lacan) a las diez de la noche del mi&eacute;rcoles. Me dicen que tengo que entrar para que me entrevisten no a las diez y media si no a los trece mil. Siento que hablan como los militares que dicen: A las quince mil bombardeamos. Ac&aacute; nada es por hora o segundos, es por la cantidad de seguidores. Si sube el rating est&aacute;s sentado hablando. Si baja, te vas. Para que suba el rating ten&eacute;s que decir pija, culo, coger y pararte y tratar de moler a palos a uno de los dos conductores, si pod&eacute;s hay que pegarle en el suelo. Si eso pasa, el rating se dispara y vas a ser replicado por otros influencers que van a comentar qui&eacute;n gan&oacute; o perdi&oacute; esta batalla virtual.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quer&iacute;a escribir un poema sobre la mejor estaci&oacute;n del a&ntilde;o. Sobre el oto&ntilde;o, los vidrios empa&ntilde;ados por la respiraci&oacute;n, el invierno con su calefacci&oacute;n al mango, el cielo gris, el humo saliendo del subte, de las bocas que hablan en la calle, quer&iacute;a escribir un poema sobre el verano. Pero la mejor estaci&oacute;n es cuando me das la mano y la aprieto. Me regodeo en tu mano. Despu&eacute;s, a la noche, veo <em>El Exorcista</em>, pel&iacute;cula que hab&iacute;a visto hace mucho en el cine, cuando era chico. Las pel&iacute;culas de terror no me dan miedo. Me encanta el personaje del cura que parece sacado de una peli de Scorcese. Y as&iacute; como alguien a lo largo de su vida puede tener alergia y despu&eacute;s dejar de tenerla sin saber por qu&eacute;, o tener miedo a volar y despu&eacute;s no, as&iacute;, me doy cuenta de que la pel&iacute;cula me est&aacute; provocando terror, pero no por la presencia del demonio -con quien concuerdo en muchas de las cosas que dice- sino por la presencia de los dos curas que est&aacute;n haciendo el exorcismo: me da miedo la iglesia, los mocasines de los curas, los rezos. Cuando la pel&iacute;cula termina siento que la casa donde vivo hace miles de ruidos extra&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A los diez a&ntilde;os mi amigo Alfredito me cont&oacute; que hab&iacute;a encontrado una caja fuerte en la oficina donde limpiaba la madre, Nina. Alfredito era mi primer amigo y Nina era la mejor amiga de mi&nbsp; mam&aacute;. A la semana vino con un mont&oacute;n de plata: hab&iacute;a conseguido abrir la caja fuerte. Con &eacute;l y dos amigos m&aacute;s -es incre&iacute;ble, uno era Petete, pero el otro no s&eacute; qui&eacute;n era, no lo puedo recordar- tomamos un taxi en la esquina de casa y en esa &eacute;poca sin pan&oacute;pticos sofisticados, sin c&aacute;maras en las esquinas, igual nos vio do&ntilde;a Carmen, la se&ntilde;ora que curaba el empacho en el barrio y le pareci&oacute; raro que cuatro nenitos tomaran un taxi y le fue a avisar a mi mam&aacute;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fuimos al centro y compramos discos -<strong>Jethro Tull</strong>, <strong>Deep Purple</strong>- y compramos en una galer&iacute;a de numism&aacute;tica estampillas y en un kiosco de revista muchas de la Editorial Novaro, con Batman, La Liga de la justicia. Con todo eso nos fuimos a comer a La Martona, para parecer como los tipos que ve&iacute;amos en las series yanques, comiendo huevos revueltos con jam&oacute;n. Por ah&iacute; pas&oacute; <strong>Ernesto Bianco</strong>, un actor amigo de mi viejo, y nos vio. Le llam&oacute; la atenci&oacute;n todo lo que ten&iacute;amos. Se qued&oacute; esperando en la puerta del teatro donde actuaba, justo enfrente y nos vio salir y parar un taxi. En esa &eacute;poca no hab&iacute;a celulares, as&iacute; que fue hasta un tel&eacute;fono y llam&oacute; a mi viejo. Era la segunda persona que nos ve&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y c&oacute;mo termin&oacute;? me pregunta Santiago. Sube un poco el rating humano, los dem&aacute;s guardan su celular.&nbsp; Volvimos a mi casa a la noche. Todav&iacute;a nos quedaba plata. Nos despedimos de los otros dos -Petete y el que olvid&eacute;- y cuando entramos por el largo pasillo que conduc&iacute;a hacia mi casa vimos la luz del patio de adelante encendida. Si la luz del patio de adelante estaba encendida era porque hab&iacute;an llegado amigos de mis padres y estaban contentos y charlando o hab&iacute;a pasado algo malo -como cuando mi primo no volv&iacute;a de Ezeiza-. Esta vez la luz al final de t&uacute;nel era la de la locomotora que ven&iacute;a a todo lo que da. Estamos en problemas le dije a Alfredito. En aquellas &eacute;pocas pens&aacute;bamos que ten&iacute;amos un destino, ahora tenemos o no rating. 
    </p><p class="article-text">
        <em>FC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabián Casas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/rating-humano_129_10716721.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Nov 2023 03:08:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El rating humano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[La Martona,Jethro Tull,Deep Purple,Ernesto Bianco,Matrix,Alejandro Fantino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Harry Styles y la polémica empañan "No te preocupes, querida", un divertido "Matrix" feminista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/harry-styles-polemica-empanan-no-preocupes-querida-divertido-matrix-feminista_129_9294189.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c8b5f96-9a78-426a-85c2-9a88d27b043f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Harry Styles y la polémica empañan &quot;No te preocupes, querida&quot;, un divertido &quot;Matrix&quot; feminista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película de Olivia Wilde se presentó fuera de concurso entre rumores que hablan de despidos, escupitajos y malos rollos; ha sido el filme más comentado en el Festival de Venecia.</p></div><p class="article-text">
        En todo festival que se precie tiene que haber una buena pol&eacute;mica. Una pel&iacute;cula que acabe sepultada por lo extracinematogr&aacute;fico. El a&ntilde;o pasado se habl&oacute; m&aacute;s de la llegada de Ben Affleck con Jennifer L&oacute;pez a Venecia que de la estupenda <em>El &uacute;ltimo duelo</em>; y este a&ntilde;o estaba claro que iba a pasar lo mismo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/harry-styles-bad-bunny-escuchados-verano-spotify_1_9281502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">cuando llegaran a Venecia Harry Styles</a> y Olivia Wilde, actor y directora de<em> No te preocupes querida</em>, el filme en el que comenzaron su relaci&oacute;n sentimental.
    </p><p class="article-text">
        Desde que se conoci&oacute; la noticia en el mundo del cotilleo solo se ha hablado de eso. La pel&iacute;cula ha quedado olvidada bajo la sombra de los rumores y las pol&eacute;micas. La primera, cuando Olivia Wilde recibi&oacute; los papeles de custodia de sus hijos en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/dungeons-dragons-presenta-primer-trailer-estreno-2023_1_9191703.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">medio de la presentaci&oacute;n de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/dungeons-dragons-presenta-primer-trailer-estreno-2023_1_9191703.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>No te preocupes querida</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/dungeons-dragons-presenta-primer-trailer-estreno-2023_1_9191703.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> en la ComicCon de San Diego</a>, lo que ella ha considerado una estrategia macabra de su expareja, el c&oacute;mico y estrella de <em>Ted Lasso</em>, Jason Sudeikis. Por si fuera poco, en las semanas previas al estreno, Wilde daba una entrevista diciendo que sustituy&oacute; al inicialmente previsto Shia LaBeouf por Harry Styles para crear un ambiente de protecci&oacute;n para su reparto, ya que LaBeouf hab&iacute;a sido acusado de agresi&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        LaBeouf respond&iacute;a desminti&eacute;ndolo y publicando un v&iacute;deo que le mand&oacute; la propia Wilde diciendo que por favor se replanteara no estar en la pel&iacute;cula y refiri&eacute;ndose a la estrella de la pel&iacute;cula, Florence Pugh, como 'Miss Flo', con un retint&iacute;n que no escap&oacute; a nadie. Esto alimentaba otra de las teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n en torno al filme, que Pugh y Wilde acabaron como el rosario de la aurora. &iquest;Creen que es suficiente pol&eacute;mica? Pues esperen que todav&iacute;a quedaban dos episodios en las &uacute;ltimas horas. Un d&iacute;a antes de la presentaci&oacute;n del filme, Florence Pugh cancelaba su presencia en la rueda de prensa y en las entrevistas y anunciaba que estar&iacute;a solo en la alfombra roja. La excusa, o el argumento, era que ven&iacute;a directa y con el tiempo justo del rodaje de <em>Dune 2. </em>Horas despu&eacute;s de la alfombra roja se hac&iacute;a viral un v&iacute;deo en el que muchos creen ver a Harry Styles escupiendo al lado del pie del otro actor, Chris Pine, mientras recib&iacute;an la ovaci&oacute;n del p&uacute;blico en la Sala Grande.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        El resultado es que nadie habla de la pel&iacute;cula. El show ha parecido m&aacute;s un <em>reality </em>que un evento cinematogr&aacute;fico y las redes est&aacute;n encantadas. Puede que la Mostra tambi&eacute;n. Ha sido, de lejos, la pel&iacute;cula m&aacute;s comentada en internet y las fans de Harry Styles han dejado en rid&iacute;culo a las de Ch&aacute;lamet, haciendo horas de cola para verle en la alfombra roja. Es una pena, porque al final pocos est&aacute;n hablando de un estupendo <em>Matrix</em> feminista que es un <em>blockbuster </em>divertido y efectivo.
    </p><p class="article-text">
        <em>No te preocupes, querida </em>muestra una sociedad que parece sacada de una pel&iacute;cula de Doris Day. Amas de casa perfectas, maridos trajeados que van a trabajar en cochazos, chalets con barbacoa, trajes ideales y muchos colores pastel. La vida perfecta&hellip; para ellos. Para los machistas, para los <em>incel,</em> para los falsos aliados, para los que las quieren calladas y en casa. Hasta que la hero&iacute;na empieza a ver que pasa algo raro. Conviene desvelar poco de la trama, pero la propia Wilde dio pistas diciendo que su filme tiene mucho que ver con<em> El show de Truman</em> y con<em> Matrix.</em>
    </p><p class="article-text">
        Es una distop&iacute;a contra el patriarcado, con una Florence Pugh que es pura garra, un Styles que debuta un poco perdido y una puesta en escena que a veces peca de repetitiva, pero que juega con una estupenda banda sonora y un dise&ntilde;o de producci&oacute;n delicioso que imita las casas de los a&ntilde;os 60 para crear un <em>thriller </em>conspiranoide, paranoico y que encierra un mensaje muy potente. Es una pel&iacute;cula contra el control de los cuerpos femeninos y llega en un momento perfecto, con la extrema derecha cuestionando derechos que parec&iacute;an hace meses intocables. Un blockbuster que a veces se cree m&aacute;s inteligente de lo que es, pero que se ve con gusto. Un pastiche de muchas referencias que funciona de forma m&aacute;s que correcta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No conozco una época en la que no sea relevante luchar contra el control de los cuerpos. Espero que la película provoque un debate y la gente cuestione el sistema,</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Olivia Wilde</span>
                                        <span>—</span> Directora de &#039;No te preocupes, querida&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ante semejante l&iacute;o formado, la rueda de prensa de la pel&iacute;cula tambi&eacute;n fue la m&aacute;s ruidosa y multitudinaria de Venecia. La primera pregunta ya fue sobre la ausencia de Pugh. Olivia Wilde primero agradeci&oacute; a Dennis Villeneuve que hubiera dejado ir a la actriz a la alfombra roja, y luego asegur&oacute; que &ldquo;Florence es una fuerza de la naturaleza y est&aacute; fant&aacute;stica en la pel&iacute;cula&rdquo;. &ldquo;Estamos agradecidos de que pueda estar esta noche. Sobre las tonter&iacute;as y chismes de los tabloides que alimenta Internet. No voy a contribuir a eso&rdquo;,&nbsp;zanj&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Se explay&oacute; m&aacute;s sobre la importancia de hacer entretenimiento con fondo feminista, en estos momentos: &ldquo;La idea de esta pel&iacute;cula es desafortunadamente oportuna pero tambi&eacute;n es algo que ha ocurrido siempre a lo largo de la historia. No conozco una &eacute;poca en la que no sea relevante luchar contra el control de los cuerpos, por eso hay que continuar la conversaci&oacute;n. Espero que provoque un debate y la gente cuestione el sistema, aunque es una pel&iacute;cula hecha desde el entretenimiento. El filme es intencionadamente provocador, siempre he cre&iacute;do en la disrupci&oacute;n como una herramienta necesaria en la sociedad&rdquo;. Quedan dos semanas para que <em>No te preocupes, querida,</em> llegue a las salas. Al ritmo que ha ido todo, pueden todav&iacute;a salir otras cinco pol&eacute;micas para alimentar una hoguera que ojal&aacute; no queme al filme.
    </p><p class="article-text">
        <em>JZ</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/harry-styles-polemica-empanan-no-preocupes-querida-divertido-matrix-feminista_129_9294189.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Sep 2022 11:57:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Harry Styles y la polémica empañan "No te preocupes, querida", un divertido "Matrix" feminista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Harry Styles,Matrix,Feminista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Matrix y las metáforas "queer": una deuda cultural y política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/matrix-cultura-queer-trans-politica_1_8609965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8ea75fd-c904-4cfc-95ad-8381ea8941ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Matrix y las metáforas &quot;queer&quot;: una deuda cultural y política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La propia Lilly Wachowski lo dijo con estas palabras: "Matrix es una metáfora trans"; otra cosa es lo que quedara de ella tras los recortes de la productora</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;D&eacute;jame decirte por qu&eacute; est&aacute;s aqu&iacute;. Est&aacute;s aqu&iacute; porque sabes algo. No lo puedes explicar pero lo sientes. Lo has sentido toda tu vida. [...] No sabes qu&eacute; es pero est&aacute; ah&iacute;, como una astilla en tu mente, volvi&eacute;ndote loco&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este fragmento de guion de <em>Matrix</em> (1999) suena a plegaria en el desierto para toda persona trans, o armarizada de alguna manera, que est&eacute; m&aacute;s o menos entrenada en pedir ser vista sin que se note que lo est&aacute; pidiendo. La saga, especialmente la primera pel&iacute;cula, encadena uno tras otro significados encapsulados que dibujan con bastante claridad los contornos de una experiencia trans o de liberaci&oacute;n de lo impuesto sobre las intimidades e identidades de los personajes. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre esto se ha escrito largo y tendido hasta que todo debate qued&oacute; zanjado por una de las creadoras, Lilly Wachowski, en una entrevista para el canal de YouTube Netflix Film Club en el verano de 2020. En ella se pronunciaba con claridad diciendo que &ldquo;Matrix es una met&aacute;fora trans. Esa era la intenci&oacute;n inicial pero el mundo no estaba del todo listo. Me alegro de que al fin haya salido a la luz&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Matrix es una metáfora trans. Esa era la intención inicial pero el mundo no estaba del todo listo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lilly Wachowski</span>
                                        <span>—</span> Codirectora de la primera trilogía de &#039;Matrix&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A menudo, desde la cultura LGTBIQ+, se habla del &ldquo;lenguaje del enemigo&rdquo; en referencia a todas esas frases hechas y acervos terminol&oacute;gicos acu&ntilde;ados por la ciencia y la sociolog&iacute;a cisheterosexual con las que generaciones de personas <em>queer,</em> especialmente trans, han sido obligadas a definir sus experiencias vitales: &ldquo;habitar el cuerpo equivocado&rdquo;, &ldquo;nacer X pero sentirse Z&rdquo;, etc. Un poco de esto hay en lo que qued&oacute; en el guion de <em>Matrix</em> una vez censurada debidamente la intencionalidad. 
    </p><p class="article-text">
        Las voces de las dos mujeres que escribieron la pel&iacute;cula terminaron adapt&aacute;ndose a intereses de producci&oacute;n y con la losa de la reacci&oacute;n cisheterosexual amenazando todo el contenido y las futuras carreras de las directoras. Aun as&iacute;, prestando la debida atenci&oacute;n, se hicieron escuchar alto y claro. &iquest;Qu&eacute; sucedi&oacute;? Que ese cercenado de guion qued&oacute; en el uso de met&aacute;foras muy sencillas, clar&iacute;simas para un p&uacute;blico que sabe identificarlas, pero lo suficientemente generales como para poder ser desvalijadas por la carro&ntilde;a intelectual que vive agazapada en los hormigueros de la ultraderecha y el conspiracionismo del misterio.
    </p><h3 class="article-text">Los de la pastilla roja</h3><p class="article-text">
        Matrix habla de transformaci&oacute;n, de liberaci&oacute;n, de identidad, de la posibilidad de elegir qui&eacute;nes somos, de ser acogidas en un entorno de parias que se alejan de la norma y, sobre todo, de amor. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo es posible que algo con una intenci&oacute;n tan precisa haya terminado en manos de lo peor de la cultura virtual? 
    </p><p class="article-text">
        La ultraderecha conspiracionista y sus ap&eacute;ndices anticulturales como los MTGOW <em>(Men Going Their Own Way),</em> organizaciones como QAnon y conocidos foros antifeministas, mis&oacute;ginos y relacionados con el acoso a mujeres y personas LGTBIQ+ carecen de cultura propia. Funcionan, por m&aacute;s que mencionen sin parar &ldquo;hechos&rdquo; y &ldquo;datos&rdquo;, a fuerza de creencias, dogmas y enso&ntilde;aciones supremacistas en las que ellos son los elegidos en un mundo que se pudre. Esa carencia la solucionan rapi&ntilde;ando conceptos ambivalentes, generales o que tengan un m&iacute;nimo asidero con el que darles la vuelta. 
    </p><p class="article-text">
        La narrativa de la liberaci&oacute;n, el elegido y la identidad en Matrix funciona de maravilla en este sentido. Seg&uacute;n estas personas, los que toman la pastilla roja metaf&oacute;rica son los que despiertan y descubren el enga&ntilde;o, la sociedad del control, los chips en las vacunas, la conspiraci&oacute;n marxista-vaticana, el <em>lobby queer, </em>la cr&iacute;tica de g&eacute;nero, el marxismo cultural, el s&iacute;ndrome de alienaci&oacute;n parental y la fabricaci&oacute;n de virus en laboratorios de China. 
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                La directora de &#039;Matrix Resurrections&#039;, Lana Wachowski, durante el estreno de la película el 18 de diciembre en California.                            </span>
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        No deja de ser parad&oacute;jico que un tipo como Elon Musk, a trav&eacute;s de su jugueter&iacute;a a gran escala financiada por las esmeraldas que su familia expoli&oacute; durante el Apartheid, est&eacute; llenando la &oacute;rbita terrestre de sat&eacute;lites con prop&oacute;sitos poco claros mientras abandera el discurso<em> redpiller</em> (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/trilogia-resumen-matrix-resurrection-claves_1_8588798.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los que eligen la pastilla roja</a>) del control y la hipervigilancia. Suerte que la mayor de las Wachowski le mand&oacute; en p&uacute;blico a hacer pu&ntilde;etas por hacer referencia a la p&iacute;ldora roja en Twitter. Ya que hablamos de disonancias cognitivas, quede claro que no hay ambig&uuml;edad en lo que las creadoras piensan de quienes tratan de usar Matrix como f&aacute;bula supremacista. Toda apropiaci&oacute;n en este sentido es esp&uacute;rea y falsa.
    </p><h3 class="article-text">Las hermanas Wachowski y 'Matrix: Resurrections'</h3><p class="article-text">
        Sea la saga Matrix una alegor&iacute;a trans o no, que lo es, lo cierto es que pertenece a la cultura <em>queer </em>porque sus creadoras lo son y porque se desarrolla entre par&aacute;metros que est&aacute;n fuera de las l&oacute;gicas cisheterosexuales. Dicha cultura, hasta hace muy poco tiempo, ya en el siglo XXI, no ha sido due&ntilde;a, ni creadora de las herramientas que necesitaba para desarrollarse en toda su autenticidad. Aquello que mencion&aacute;bamos antes del &ldquo;lenguaje del enemigo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si las tres primeras pel&iacute;culas supusieron una ruptura de los c&oacute;digos audiovisuales tan importante y cambiaron la forma de narrar la acci&oacute;n para siempre, imaginemos qu&eacute; podemos esperar de <em>Matrix: Resurrections</em> ahora que no hay por qu&eacute; esconder pistas de liberaci&oacute;n para iniciados, ahora que no hay ambig&uuml;edades que sirvan para desvalijarla, ahora que la narrativa es due&ntilde;a de s&iacute; misma y no arrastra los complejos y los miedos de hace veinte a&ntilde;os. Nada humano existe del todo sin la incorporaci&oacute;n de una parte de su cultura, en este caso la <em>queer</em>. Ignorarla solo mantiene a la sociedad en un infantilismo reactivo que le hace girar la cabeza ante algo que podr&iacute;a fascinarle solo por la falta de contacto con ella o que no la aprecie en toda su grandeza porque se la han reinterpretado para que no escape a las l&oacute;gicas de lo tolerable. 
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; sea esta cuarta entrega de la saga la que deje las cosas claras y acabe de una vez con los melindres aculturales de quienes no quieren ver m&aacute;s all&aacute; de su patio. No hace falta pertenecer a un colectivo para disfrutar de cualquier belleza que pueda ofrecer y aprender de ella.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alana Portero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/matrix-cultura-queer-trans-politica_1_8609965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Dec 2021 18:37:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Matrix y las metáforas "queer": una deuda cultural y política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Matrix]]></media:keywords>
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