<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Orgasmo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/orgasmo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Orgasmo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1037524/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Violeta Alcocer, psicóloga: “Muchas mujeres que no tienen orgasmos creen que hay algo mal en ellas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/violeta-alcocer-mujeres-no-orgasmos-relaciones-sexuales-creen-hay-mal_128_11570553.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce85e8a7-0695-4230-8f90-bc82923fa5c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Violeta Alcocer, psicóloga: “Muchas mujeres que no tienen orgasmos creen que hay algo mal en ellas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La psicóloga acaba de publicar 'Auténticas impostoras', un ensayo en el que describe con detalle cómo las mujeres silencian, ocultan, callan o finjen realmente quiénes son en muchos ámbitos, desde la imagen, las emociones o la sexualidad, para encajar en estándares marcados por los estereotipos de género</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo fue la &uacute;ltima vez que escondiste un tamp&oacute;n? &iquest;Y la &uacute;ltima que te diste la vuelta para no entrar sola a un bar lleno de hombres? &iquest;Cu&aacute;ntos orgasmos fingiste? &iquest;Y cu&aacute;ntas veces simulaste no ambicionar algo? Son algunas de las preguntas que la psic&oacute;loga cl&iacute;nica Violeta Alcocer lanza a las lectoras de <em>Aut&eacute;nticas impostoras</em> (publicado por la editorial espa&ntilde;ola Roca), en el que desgrana la estrategia de adaptaci&oacute;n que, asegura, las mujeres han desarrollado para intentar responder a &ldquo;est&aacute;ndares imposibles&rdquo;: la impostura. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hac&iacute;amos nosotras mientras nuestros coet&aacute;neos ganaban premios o planificaban ciudades?&rdquo;, se pregunta. &ldquo;Probablemente est&aacute;bamos disimulando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alcocer analiza uno a uno los diferentes &aacute;mbitos en los que las mujeres se esfuerzan en silenciar y callar emociones u opiniones, ocultar su propio cuerpo, fingir sonrisas y amabilidad u ocupar poco espacio y lamenta &ldquo;los costes f&iacute;sicos y mentales&rdquo; que para ellas acarrea esta forma de adaptaci&oacute;n a una sociedad marcada por los estereotipos de g&eacute;nero. Ante ello, la psic&oacute;loga llama a tomar conciencia como &ldquo;primer paso&rdquo; antes de &ldquo;liberarse del conformismo&rdquo; sin olvidarse de que el cambio es estructural: &ldquo;Las mujeres deber&iacute;amos dejar de estar sometidas a examen en todos los aspectos de nuestra vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice que impostar es una de las estrategias que adoptan las mujeres en distintos &aacute;mbitos para intentar encajar en las expectativas sociales. &iquest;De qu&eacute; forma se manifiesta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Impostar es algo humano, pero en el caso de las mujeres abarca pr&aacute;cticamente toda nuestra existencia, desde la imagen y la relaci&oacute;n con nuestros propios cuerpos y sus funciones a nuestra sexualidad, nuestras opiniones... De alguna manera, invisibilizamos, fingimos, callamos y nos adaptamos tambi&eacute;n respecto al uso de los espacios. No ponemos el cuerpo donde consideramos que no debe estar. En cuanto a la inteligencia y el poder, es com&uacute;n que nos quedemos un paso atr&aacute;s e incluso hay emociones que no nos permitimos porque nos son negadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una inercia que est&aacute; en marcha al nacer en una estructura social androc&eacute;ntrica. Las mujeres aprendemos desde peque&ntilde;as cu&aacute;l es nuestro lugar, c&oacute;mo debemos comportarnos y c&oacute;mo nos tenemos que adaptar a unos roles, estereotipos y expectativas divididas por el g&eacute;nero. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se ha demostrado en estudios que en realidad lo que penaliza a las mujeres no es tanto el éxito, sino el deseo de tenerlo y su verbalización: las que persiguen de forma activa ese tipo de objetivos vitales y profesionales tiene más probabilidades de ser castigadas por su éxito que aquellas que se callan</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las exigencias nos atraviesan a todos y todas, pero ellos tienen que esforzarse para ser lo que no son y nosotras en no ser lo que somos, es decir, en disimularnos. Adem&aacute;s, se nos penaliza si no cumplimos los est&aacute;ndares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pone el ejemplo de sonre&iacute;r y callar en determinados c&iacute;rculos o ante comentarios inc&oacute;modos o inapropiados. Ese ser complaciente o amable todo el rato...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso lo vamos a encontrar en muchos &aacute;mbitos. Decir que s&iacute; cuando no queremos es habitual y si lo llevamos al terreno de la sexualidad hablamos de c&oacute;mo muchas veces nos vemos forzadas por determinadas circunstancias. Mantenernos en el marco de la amabilidad tiene que ver con que cuando una mujer se enfada, se molesta, se indigna o dice lo que piensa con contundencia tiene m&aacute;s posibilidades de ser calificada de loca o intensa. Las mujeres que hablan mucho son chismosas, as&iacute; que hay que callarse. Tenemos mucha capacidad de negaci&oacute;n de nosotras mismas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habr&aacute; quien piense que todo el mundo disimula, cede o no se muestra socialmente tal cual es porque es una cuesti&oacute;n de educaci&oacute;n. &iquest;Los hombres no lo viven?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El comportamiento es universal. Todos y todas nos camuflamos, disimulamos, fingimos... pero el foco no est&aacute; realmente ah&iacute;, sino en la magnitud de la impostura en la vida de las mujeres. Abarca pr&aacute;cticamente todos los &aacute;mbitos de nuestra vida y nos hace vivir en una encrucijada permanente, desde qu&eacute; camino escojo para volver a casa de noche a qu&eacute; camiseta me pongo hoy para disimular tal o cual cosa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Una mujer enojada est&aacute; peor vista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Completamente. A lo largo de la historia, de todas y cada una de las mujeres que han conseguido cambios sociales importantes se ha dicho que estaban enojadas. No pasa igual con los hombres, aunque tambi&eacute;n hablen enojados. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ocho de cada diez hombres no saben que necesitamos una estimulación del clítoris para tener un orgasmo, lo que significa que ocho de cada diez mujeres que están en pareja con hombres o se lo explican o se quedan sin orgasmo o lo fingen</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tildarnos a las mujeres de excesivas cuando mostramos determinadas emociones es una forma sutil de desviar la mirada. Ese estigma que recae sobre nosotras es muy conveniente cuando queremos reivindicar algo o nos quejamos porque supone desacreditarnos y se&ntilde;alar el dedo en vez del meteorito. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Asegura que la ambici&oacute;n es terreno vedado para las mujeres. &iquest;Es el laboral un &aacute;mbito que las empuja especialmente a impostar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La ambici&oacute;n efectivamente tiene mucho que ver con el mundo del trabajo. Un hallazgo interesante que se ha demostrado en estudios es que en realidad lo que penaliza a las mujeres no es tanto el &eacute;xito, sino el deseo de tenerlo y su verbalizaci&oacute;n. Las que persiguen de forma activa ese tipo de objetivos vitales y profesionales tiene m&aacute;s probabilidades de ser castigadas por su &eacute;xito que aquellas que se callan. 
    </p><p class="article-text">
        Para un sistema que reserva las posiciones de poder a los hombres, la ambici&oacute;n femenina es peligrosa, representa una amenaza profunda, implica llegar donde no hemos llegado a&uacute;n y donde no se nos espera y por eso se castiga o, al igual que ocurre con otras conquistas, se juzga como agresivo sin serlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pagan las mujeres alg&uacute;n peaje por no mostrarse como son?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, por supuesto. Hay uno muy importante que tiene que ver con la salud f&iacute;sica y mental. Las mujeres vivimos m&aacute;s, pero peor. Nos duele m&aacute;s el cuerpo, estamos m&aacute;s medicalizadas, tenemos peor calidad de vida. Y eso es, en parte, el resultado de todas estas adaptaciones, todo lo que dejamos pasar, todas las exigencias imposibles.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No pretendo presentarnos como víctimas. Las mujeres hacemos un uso lo más inteligente que podemos de las cartas que nos han tocado, qué menos, pero la baraja no la hemos repartido nosotras</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La doble jornada, la carga mental, los c&aacute;nones est&eacute;ticos, el desconocimiento sobre nuestros cuerpos... Todo eso influye y se ve en consulta a diario. Muchas vienen por un tema concreto como ansiedad o mucha tristeza y cuando rascamos un poco, van asomando muchas de estas situaciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro reserva un apartado entero al sexo, en el que analiza lo que implica fingir orgasmos. &iquest;Qu&eacute; ha descubierto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por un lado tiene mucho que ver con la manera en la que se nos han contado la sexualidad y el desconocimiento del cuerpo de las mujeres. El descubrimiento de nuestra maquinaria de placer es muy reciente; durante siglos se pens&oacute; que solo hac&iacute;a falta la penetraci&oacute;n y a&uacute;n a d&iacute;a de hoy ocho de cada diez hombres no saben que necesitamos una estimulaci&oacute;n del cl&iacute;toris para tener un orgasmo, lo que significa que ocho de cada diez mujeres que est&aacute;n en pareja con hombres o se lo explican o se quedan sin orgasmo o lo fingen.
    </p><p class="article-text">
         &iquest;Y por qu&eacute; lo fingimos? Los motivos son variados. Por ejemplo, para complacer, no solo al otro, sino tambi&eacute;n a nosotras mismas en el sentido de que muchas mujeres que no tienen orgasmos en las relaciones sexuales creen que la culpa es suya y que hay algo que no est&aacute; bien en ellas, as&iacute; que prefieren no hablar de ello. Otras veces se fingen para terminar la relaci&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Afirma que las razones son m&uacute;ltiples, pero &iquest;qu&eacute; hay de fondo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que para las mujeres fingir un orgasmo permite mantenerse dentro de un guion preestablecido y que tiene que ver con pensar en un patr&oacute;n de relaci&oacute;n sexual lineal, con unos pasos muy determinados de excitaci&oacute;n, meseta, orgasmo y resoluci&oacute;n. Se nos ha vendido una concepci&oacute;n de la sexualidad muy simple y una imagen de orgasmo muy concreto, de fuegos artificiales, pero la experiencia es mucho m&aacute;s variable. Todo ello es contrario al ejercicio de nuestra autonom&iacute;a sexual, a que seamos nosotras las que definamos los marcos m&aacute;s all&aacute; del deseo masculino. 
    </p><p class="article-text">
        Si hacemos un ejercicio aut&oacute;nomo, consciente, sincero y nos conectamos con lo que de verdad necesitamos o deseamos en cada encuentro sexual, probablemente romperemos con el guion que todo el mundo tiene en la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro habla de fingir, mentir, ocultar...&iquest;Hay riesgo de que la tesis sirva de munici&oacute;n para quienes enarbolan el estereotipo de las mujeres como mentirosas y falsas? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que no lo he pensado. Es importante no poner el foco solo en los comportamientos, sino que estos es que se asientan en unas ra&iacute;ces y causas que tienen que ver con la sociedad patriarcal. Mi aspiraci&oacute;n es justo la contraria, que sea un despertar y un tomar conciencia, por parte sobre todo de los hombres, ante cuestiones que tenemos muy normalizadas. En todo caso, no pretendo presentarnos como v&iacute;ctimas. Las mujeres hacemos un uso lo m&aacute;s inteligente que podemos de las cartas que nos han tocado, qu&eacute; menos, pero la baraja no la hemos repartido nosotras.
    </p><p class="article-text">
        <em>DM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/violeta-alcocer-mujeres-no-orgasmos-relaciones-sexuales-creen-hay-mal_128_11570553.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Aug 2024 21:09:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ce85e8a7-0695-4230-8f90-bc82923fa5c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2228224" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ce85e8a7-0695-4230-8f90-bc82923fa5c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2228224" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Violeta Alcocer, psicóloga: “Muchas mujeres que no tienen orgasmos creen que hay algo mal en ellas”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ce85e8a7-0695-4230-8f90-bc82923fa5c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sexualidad femenina,Orgasmo,Psicología,Violeta Alcocer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jane Fonda relata que un director pidió que se acostase con él para “ver cómo eran” sus orgasmos para una escena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/jane-fonda-cuenta-director-pidio-acostase-ver-orgasmos-escena_1_10220461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9cd8c012-d5b9-4666-a7e2-75a4c895fcfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jane Fonda relata que un director pidió que se acostase con él para “ver cómo eran” sus orgasmos para una escena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actriz ha afirmado que la propuesta se la hizo René Clément en francés durante el rodaje de 'Los Felinos' en 1964: "Fingí que no lo había entendido". </p><p class="subtitle">Jane Fonda, la actriz antisistema que hizo la revolución en mallas y calentadores</p></div><p class="article-text">
        La actriz Jane Fonda ha contado que el director franc&eacute;s Ren&eacute; Cl&eacute;ment pidi&oacute; acostarse con ella durante el rodaje de 'Los Felinos' en 1964 porque &ldquo;necesitaba ver c&oacute;mo eran&rdquo; sus orgasmos antes de rodar una escena de sexo para la pel&iacute;cula. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quer&iacute;a ir a la cama conmigo porque dec&iacute;a que el personaje ten&iacute;a un orgasmo en la pel&iacute;cula y necesitaba comprobar c&oacute;mo eran mis orgasmos. Lo dijo en franc&eacute;s y fing&iacute; que no lo hab&iacute;a entendido&rdquo;, ha explicado la actriz.
    </p><p class="article-text">
        Fonda lo ha relatado durante el programa Watch What Happens Live, presentado por Andy Cohen. En esa pel&iacute;cula de Cl&eacute;ment &mdash;fallecido en 1996 a los 82 a&ntilde;os&mdash; ella ten&iacute;a 27 a&ntilde;os y &eacute;l, 51.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-5ebAJpluS3o-4511', 'youtube', '5ebAJpluS3o', document.getElementById('yt-5ebAJpluS3o-4511'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-5ebAJpluS3o-4511 src="https://www.youtube.com/embed/5ebAJpluS3o?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        En 2017, la int&eacute;rprete estadounidense revel&oacute; en una entrevista <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/jane-fonda-confiesa-brie-larsson_1_3548393.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que fue violada y sometida a abusos cuando era menor de edad:</a> &ldquo;Para demostrarte hasta que punto el patriarcado puede afectar a las mujeres, yo he sido violada, he sufrido abusos cuando era ni&ntilde;a y he sido despedida por no acostarme con mi jefe. Y siempre pens&eacute; que era culpa m&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fonda tambi&eacute;n se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;uno de los logros del movimiento feminista&rdquo; es que las mujeres se han dado cuenta de que la violaci&oacute;n y el abuso no son su culpa. &ldquo;Conozco a chicas j&oacute;venes que han sido violadas y ni siquiera saben que lo fueron. Piensan que es consecuencia de haber dicho que no de forma inadecuada&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/jane-fonda-cuenta-director-pidio-acostase-ver-orgasmos-escena_1_10220461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 May 2023 13:55:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9cd8c012-d5b9-4666-a7e2-75a4c895fcfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5348230" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9cd8c012-d5b9-4666-a7e2-75a4c895fcfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5348230" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Jane Fonda relata que un director pidió que se acostase con él para “ver cómo eran” sus orgasmos para una escena]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9cd8c012-d5b9-4666-a7e2-75a4c895fcfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Jane Fonda,Orgasmo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Acabaste? Un ensayo de no ficción sexual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/acabaste-ensayo-no-ficcion-sexual_129_9641963.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4cd3bab8-abac-456a-bd0d-77d65a77fb4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1058577.jpg" width="1416" height="797" alt="¿Acabaste? Un ensayo de no ficción sexual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta es la segunda columna de Gabriela Saidón, que cada quince días será una reflexión, opinión o crónica que buscar volver sobre los lugares comunes para desarmarlos. Será un ejercicio también sobre lecturas, pensamientos y experiencias. Sobre el orgasmo es este texto.</p></div><p class="article-text">
        Hoy, &iquest;un chico le pregunta a una chica si acab&oacute;? Mejor: &iquest;hoy todav&iacute;a un chico hace esa pregunta cuando termin&oacute; lo suyo, o sea, eyacul&oacute;, por ejemplo? &iquest;Acabaste es la pregunta que va? O, en otros pa&iacute;ses de habla hispana: &iquest;Te corriste? &iquest;Te viniste?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El permiso al orgasmo femenino es algo relativamente nuevo (o viej&iacute;simo) en t&eacute;rminos hist&oacute;ricos: hasta no hace tantas d&eacute;cadas, segu&iacute;amos con el paradigma freudiano seg&uacute;n el cual hab&iacute;a un orgasmo bueno o superior (el vaginal) y un orgasmo malo o inferior (el clitoridiano). Esto quer&iacute;a decir que para una mujer, no habr&iacute;a nada mejor que un hombre &ldquo;bien dotado&rdquo; porque en la penetraci&oacute;n deber&iacute;a encontrar el goce supremo. La cuesti&oacute;n del tama&ntilde;o, una exigencia adicional, tambi&eacute;n, para ellos (y cuando digo ellos, hablo de hombres cis y tambi&eacute;n, en algunos casos, mujeres trans). Esa concepci&oacute;n, que determin&oacute; b&uacute;squedas insatisfactorias, nos hizo perder mucho tiempo. Siglos, dir&iacute;a. Esto, sin ir a las pr&aacute;cticas de ablaci&oacute;n clitoridiana en ciertas culturas: el peor castigo, la peor castraci&oacute;n. Quitar a las mujeres el &oacute;rgano del placer porque estamos hechas para la reproducci&oacute;n de la especie y para dar goce al otro.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero qu&eacute; hay de las castraciones simb&oacute;licas?
    </p><p class="article-text">
        En la pel&iacute;cula <strong>Buena suerte, Leo grande</strong>, dirigida por Sophie Hyde, la protagonista, una viuda, Nancy Stokes (Emma Thompson) contrata a un trabajador sexual, Leo Grande (Daryl McCormack) para lograr algo que nunca, jam&aacute;s, obtuvo: un orgasmo (inveros&iacute;mil, s&iacute;. Posible, tal vez). No lo hab&iacute;a logrado en a&ntilde;os de matrimonio. Ni siquiera masturb&aacute;ndose, el consejo que desde Estados Unidos, la pareja de sex&oacute;logos William Masters y Virginia Johnson abrieron en la d&eacute;cada del 70, aunque siempre subsumido a la pr&aacute;ctica heterosexual (se trataba de estimular el juego previo, siempre con ese car&aacute;cter, previo al coito con penetraci&oacute;n).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la ochentosa <strong>Cuando Harry conoci&oacute; a Sally</strong> (Bob Reiner, 1989), Sally (Meg Ryan) le cuestionaba a Harry (Billy Cristal) la falsa creencia de que el var&oacute;n sabe que la mujer acaba porque ella aprendi&oacute; a fingir despu&eacute;s de milenios de pregunta errada.. La escena ic&oacute;nica no ocurre en la cama sino en una mesa, donde Sally representa, finge, simula, un orgasmo. Imposible no re&iacute;rse con la interpretaci&oacute;n de ella y la sucesi&oacute;n de gestos en la cara de &eacute;l, o con el comentario de la mujer de la mesa de al lado que pide &ldquo;lo mismo que ella&rdquo; a la camarera.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-HPeYdQdzlb4-6769', 'youtube', 'HPeYdQdzlb4', document.getElementById('yt-HPeYdQdzlb4-6769'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-HPeYdQdzlb4-6769 src="https://www.youtube.com/embed/HPeYdQdzlb4?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        El cine ya se hab&iacute;a re&iacute;do del tema en pel&iacute;culas como la futurista <strong>Barbarella</strong> (1968), dirigida por Roger Vadim y protagonizada por Jane Fonda, donde existen las pastillas org&aacute;smicas para resolver presuntas disfunciones sexuales. La soluci&oacute;n que viene de afuera tambi&eacute;n es parodiada en<strong> El dormil&oacute;n</strong> (1973), de Woody Allen, que imagina un futuro de personas impotentes o fr&iacute;gidas, cuya soluci&oacute;n est&aacute; en una c&aacute;mara de la cual se sale con los deseos cumplidos: el orgasmatr&oacute;n. Entonces, en ese futuro ut&oacute;pico, no hay nada que fingir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una charla TED, <em>&ldquo;We Should All Be Feminists&rdquo;</em> (&ldquo;Todes deber&iacute;amos ser feministas&rdquo;), la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie dice: &ldquo;Les ense&ntilde;amos a las chicas a tener verg&uuml;enza. A cerrar las piernas, a taparse. Les hacemos creer que por el solo hecho de haber nacido mujeres, ya son culpables de algo. De esta manera las chicas crecen como personas que no pueden ver que tienen deseos. Crecen como mujeres que se silencian a s&iacute; mismas, que no pueden decir verdaderamente lo que piensan. Y crecen, y esto es lo peor que les hacemos, crecen como quienes convirtieron el fingir en una obra de arte&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-hg3umXU_qWc-1291', 'youtube', 'hg3umXU_qWc', document.getElementById('yt-hg3umXU_qWc-1291'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-hg3umXU_qWc-1291 src="https://www.youtube.com/embed/hg3umXU_qWc?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Y es que la ficci&oacute;n del goce ha sido, hist&oacute;ricamente, una pr&aacute;ctica y un verdadero arte ejercido por mujeres a quienes se nos ha exigido dejar contentas a nuestras parejas (predominantemente masculinas). Para que ellos confirmen que pueden y que saben. Las mujeres que no acaban son fr&iacute;gidas o anorg&aacute;smicas, seg&uacute;n esta l&iacute;nea de pensamiento dominante, &ldquo;insatisfechas&rdquo; y tienen la culpa de eso: &ldquo;No hay p&hellip; que le venga bien&rdquo;; &ldquo;Tiene cara de malc&hellip;&rdquo;. O, como me reproch&oacute; un novio en la adolescencia: &ldquo;Est&aacute;s esperando la p&hellip; m&aacute;gica&rdquo; (sabr&aacute;n disculpar este exceso de pudor. Despu&eacute;s de todo, soy mujer). A lo cual no le respond&iacute;, y lo lamento: &ldquo;Sin duda, la tuya no lo es&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante mi adolescencia compart&iacute; esa preocupaci&oacute;n con mis amigas (entraba en ese 70 por ciento de mujeres que no lo lograban, seg&uacute;n distintas encuestas de la &eacute;poca). Pero ellas eran grandes gozadoras vaginales. Multiorg&aacute;smicas. Solo con la penetraci&oacute;n, sin tocarse, lo lograban. El problema era m&iacute;o. &iquest;Era m&iacute;o? Acabar era un mandato. Ese pico de placer al que hab&iacute;a que llegar por v&iacute;a vaginal, para ser una buena&hellip; &iquest;paciente, novia, amiga, mujer?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sara Barmak es una periodista y ensayista cuir canadiense que escribi&oacute; un libro de no ficci&oacute;n,&nbsp; <strong>Orgasmo</strong><em>, </em>publicado por Heckht en la Argentina, un ejercicio de periodismo bonzo, de inmersi&oacute;n, una cr&oacute;nica para la cual se zambull&oacute; en experiencias org&aacute;smicas, de sexo grupal, t&aacute;ntrico, <em>mindfulness</em> sexual y dem&aacute;s, realiz&oacute; entrevistas, historiz&oacute; el tema, lo tradujo en n&uacute;meros y en evidencias. Un libro con una extensa bibliograf&iacute;a y cita de autores y autoras que a lo largo de los tiempos apoyaron la evidencia de las m&uacute;ltiples posibilidades de placer en el cuerpo de las mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La autora cuenta c&oacute;mo en antiguas culturas el orgasmo femenino era sagrado y c&oacute;mo a partir del cristianismo se da vuelta la tortilla del placer. Cuenta, tambi&eacute;n, el caso de Marie Bonaparte, c&eacute;lebre paciente de Freud que fue sometida a dos intervenciones quir&uacute;rgicas de reubicaci&oacute;n del cl&iacute;toris, para ajustarse a la idea del orgasmo bueno clitoridiano, porque sosten&iacute;a la hip&oacute;tesis de que todo su problema radicaba en la distancia incorrecta entre cl&iacute;toris y vagina. De m&aacute;s est&aacute; decir que las operaciones no funcionaron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Barmak vuelve a poner al cl&iacute;toris en su lugar de privilegio al escribir: &ldquo;Como lo se&ntilde;alaron tanto bi&oacute;logxs como feministas,<strong> el cl&iacute;toris, con m&aacute;s de ocho mil terminaciones nerviosas, es el &uacute;nico &oacute;rgano humano cuyo </strong><em><strong>&uacute;nico prop&oacute;sito es el placer</strong></em><strong>, a diferencia del pene que tambi&eacute;n es responsable de la procreaci&oacute;n y de orinar</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; quitarles a las mujeres el &uacute;nico &oacute;rgano humano cuya sola funci&oacute;n es la de dar placer? &iquest;Eso lo sabe todo el mundo? En la pregunta est&aacute; la respuesta: porque la principal funci&oacute;n de la mujer ha sido la reproductiva. Y, en todo caso, la de ser objeto de placer del hombre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un dato a tener en cuenta para refutar esa vieja teor&iacute;a freudiana de la &ldquo;envidia del pene&rdquo; con la cual tambi&eacute;n nos taladraron las cabezas a las que la periodista nombra como &ldquo;mujeres socializadas&rdquo; y ampl&iacute;a el arco inclusivo con la expresi&oacute;n &ldquo;personas con cl&iacute;toris&rdquo; (que incluir&iacute;a tambi&eacute;n a varones trans, no binaries o interesex).
    </p><p class="article-text">
        Y entonces, luego de mostrar los distintos dispositivos utilizados para obturar el goce clitoridiano por peligroso, Bamark anota: &ldquo;La pregunta &lsquo;&iquest;acabaste?&rsquo; o &lsquo;&iquest;no acabaste?&rsquo; empieza a molestar y la b&uacute;squeda de evidencia, comienza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero falta una parte: La parte en que aprendo que son otras las partes involucradas en el sexo. Que las zonas er&oacute;genas se distribuyen a lo largo y ancho de toda la piel, ese &oacute;rgano que nos recubre por completo. Que las bocas saben. A deponer (hasta ah&iacute;) la verg&uuml;enza que me daba no cumplir con lo incumplible. A compartir deseos y expresarlos. A fluir. La parte en que Nancy Stokes descubre que la soluci&oacute;n estaba al alcance de la mano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pregunta se desarma. Acabar o no acabar deja, as&iacute;, de ser la cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>GS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Saidon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/acabaste-ensayo-no-ficcion-sexual_129_9641963.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Oct 2022 12:06:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4cd3bab8-abac-456a-bd0d-77d65a77fb4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1058577.jpg" length="87492" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4cd3bab8-abac-456a-bd0d-77d65a77fb4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1058577.jpg" type="image/jpeg" fileSize="87492" width="1416" height="797"/>
      <media:title><![CDATA[¿Acabaste? Un ensayo de no ficción sexual]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4cd3bab8-abac-456a-bd0d-77d65a77fb4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1058577.jpg" width="1416" height="797"/>
      <media:keywords><![CDATA[Orgasmo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tener orgasmos con frecuencia incide en la edad a la que se produce la menopausia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/tener-orgasmos-frecuencia-menopausia-posibles_1_9133114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/734a59f6-8a62-4d74-bcbb-fbdb4ae9fe21_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: Pixabay"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Son muchos los factores que determinan el momento en que se produce la menopausia de la mujer.</p></div><p class="article-text">
        A las mujeres que tienen relaciones sexuales con m&aacute;s frecuencia la menopausia les llega m&aacute;s tarde que a aquellas que tienen sexo con menos regularidad. Esa fue <strong>la principal conclusi&oacute;n de un </strong><a href="https://royalsocietypublishing.org/doi/10.1098/rsos.191020" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a><strong> realizado por dos investigadoras del University College de Londres</strong> publicado en enero de 2020 en la revista especializada Royal Society Open Science.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, en <strong>las mujeres mayores de 45 a&ntilde;os que tuvieron actividad sexual</strong> (no solo coitos, sino tambi&eacute;n sexo oral, masturbaci&oacute;n y caricias sexuales) al menos una vez por semana, las probabilidades de entrar en la menopausia fueron un 28% menores comparadas con las mujeres cuyo promedio de relaciones sexuales era menor a una vez por mes. Por su parte, en los casos de mujeres que tuvieron sexo al menos una vez por mes, la cifra fue un 19% menor, siempre en comparaci&oacute;n con mujeres que tuvieron menos de una relaci&oacute;n mensual.
    </p><p class="article-text">
        Para este trabajo, Megan Arnot y Ruth Mace utilizaron datos de 2.936 mujeres, incluidos en el Estudio de la Salud de las Mujeres de Estados Unidos, <strong>un proyecto que comenz&oacute; en 1996 con el objetivo de obtener datos a largo plazo</strong>. Lo que este an&aacute;lisis no pretend&iacute;a determinar era la explicaci&oacute;n de este v&iacute;nculo, es decir, cu&aacute;les son las razones por las cuales mantener relaciones con m&aacute;s frecuencia causar&iacute;a un retraso en la llegada de la menopausia (entendida como un per&iacute;odo de al menos doce meses consecutivos sin ovular y, por tanto, sin tener la menstruaci&oacute;n).
    </p><h3 class="article-text">Usar las energ&iacute;as del cuerpo para otros fines</h3><p class="article-text">
        Sin embargo, Arnot se&ntilde;al&oacute; en un <a href="https://theconversation.com/women-who-have-more-sex-may-enter-the-menopause-later-new-research-129825" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> cu&aacute;l era la hip&oacute;tesis suya y de su colega en la investigaci&oacute;n para explicar el fen&oacute;meno. &ldquo;La ovulaci&oacute;n tiene un costo para el cuerpo -escribi&oacute; la coautora del trabajo-; no solo hace falta mucha energ&iacute;a para mantener los &oacute;vulos y liberarlos todos los meses, sino que adem&aacute;s, durante este proceso, el sistema inmune del cuerpo resulta afectado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29161177" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> de 2018, por cierto, comprob&oacute; c&oacute;mo <strong>el sistema inmune del cuerpo decae durante los d&iacute;as m&aacute;s f&eacute;rtiles de la mujer</strong>. Adem&aacute;s, sugiri&oacute; la posibilidad de que estas funciones inmunes sean m&aacute;s fuertes en mujeres sexualmente activas, en comparaci&oacute;n con mujeres con escasa o nula actividad sexual.
    </p><p class="article-text">
        Por estos motivos, seg&uacute;n la hip&oacute;tesis de Arnot, cuando una mujer no tiene (o tiene muy pocas) relaciones sexuales, su organismo se &ldquo;dar&iacute;a cuenta&rdquo; de que no va a haber un embarazo y, en consecuencia, <strong>optar&iacute;a por dejar de gastar energ&iacute;as en la ovulaci&oacute;n e invertirlas en fines que considere m&aacute;s &uacute;tiles</strong>. Fue por esta raz&oacute;n que las investigadoras decidieron incluir no solo el coito, sino tambi&eacute;n otras pr&aacute;cticas sexuales, ya que estas tambi&eacute;n son &ldquo;se&ntilde;ales&rdquo; para el organismo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En t&eacute;rminos evolutivos -apunto Arnot- esto significa que<strong> la edad a la que se produce la menopausia puede ser en parte adaptativa</strong>, en respuesta a las probabilidades de que se produzca un embarazo&rdquo;. Es importante destacar algo en lo que Arnot, en su citado art&iacute;culo, pone especial &eacute;nfasis: la investigaci&oacute;n solo demuestra que existe un v&iacute;nculo entre la actividad sexual y la edad de la menopausia.
    </p><p class="article-text">
        Pero esto <strong>no significa que tener relaciones sexuales con mayor frecuencia necesariamente retrasa la menopausia</strong>. La diferencia parece sutil, pero es fundamental. La edad en que la mujer llega a esta etapa de su vida depende de muchos factores, y la frecuencia de su actividad sexual es apenas uno de ellos. No se puede considerar que tener mucho sexo sea una especie de &ldquo;f&oacute;rmula m&aacute;gica&rdquo; para postergar un momento inevitable en el ciclo vital de la mujer.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5828605b-c93b-4e76-a239-0ee2c4976b4b_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5828605b-c93b-4e76-a239-0ee2c4976b4b_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5828605b-c93b-4e76-a239-0ee2c4976b4b_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5828605b-c93b-4e76-a239-0ee2c4976b4b_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5828605b-c93b-4e76-a239-0ee2c4976b4b_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5828605b-c93b-4e76-a239-0ee2c4976b4b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5828605b-c93b-4e76-a239-0ee2c4976b4b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">La &ldquo;hip&oacute;tesis de la abuela&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Las conclusiones de esta investigaci&oacute;n coinciden con la llamada hip&oacute;tesis de la abuela, <a href="https://www.pnas.org/content/95/3/1336.short" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">formulada</a> a finales de la d&eacute;cada de 1990 por Kristen Hawkes, una investigadora de la Universidad de Utah, en Estados Unidos. Tal hip&oacute;tesis <strong>postula una explicaci&oacute;n para la existencia de la menopausia en el ser humano</strong>, la &uacute;nica especie animal (junto con algunas clases de ballenas y orcas) que atraviesa esta etapa. En todas las dem&aacute;s, las hembras mueren muy poco despu&eacute;s de que su vida f&eacute;rtil se termina. Las mujeres, en cambio, tienen una esperanza de vida de -en promedio- unos 30 a&ntilde;os tras el momento en que dejan de poder concebir.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con la hip&oacute;tesis de la abuela, <strong>la ayuda de las mujeres en la crianza y la alimentaci&oacute;n de los nietos ha sido clave en la evoluci&oacute;n humana</strong>. La ayuda de las abuelas habr&iacute;a permitido a sus hijas engendrar m&aacute;s ni&ntilde;os en la misma cantidad de tiempo, lo cual puede haber sido clave para el desarrollo de la especie. Esas abuelas, adem&aacute;s, habr&iacute;an transmitido el gen de la longevidad a sus nietos.
    </p><p class="article-text">
        Como resultado, siempre seg&uacute;n la teor&iacute;a propuesta por Hawkes, en un lapso breve en t&eacute;rminos evolutivos (60.000 a&ntilde;os) <strong>la esperanza de vida de aquellos antepasados nuestros se prolong&oacute; mucho</strong> m&aacute;s all&aacute; de la media de otros primates. A fines de 2019, se public&oacute; un <a href="https://www.pnas.org/content/116/52/26669" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> de cient&iacute;ficos de la Universidad de California, que respalda la hip&oacute;tesis de la abuela en orcas. El trabajo de Arnot y Mace, que sugiere que una mujer puede tener la menopausia antes o despu&eacute;s en parte debido a sus probabilidades de reproducirse, parece apuntar en la misma direcci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Existen formas de retrasar la menopausia?</h3><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os tambi&eacute;n fue noticia el anuncio, por parte de una empresa brit&aacute;nica, de <strong>un tratamiento que promete retrasar la menopausia hasta veinte a&ntilde;os</strong>. En esencia, consiste en extirpar fragmentos de tejido de los ovarios, congelarlos y reimplantarlos a&ntilde;os despu&eacute;s, para revertir el proceso natural. De este modo, los ovarios seguir&iacute;an produciendo estr&oacute;geno y progesterona, y por lo tanto continuar&iacute;an tambi&eacute;n los ciclos de ovulaci&oacute;n y menstruaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El anuncio no estuvo exento de pol&eacute;micas. Aunque es similar a intervenciones que se realizan desde hace a&ntilde;os para preservar la fertilidad en caso de pacientes con c&aacute;ncer, muchos expertos opinaron que l<strong>os riesgos que implica</strong> (como los posibles da&ntilde;os en el ovario cuyo tejido se extirpa) no se justifican por el solo hecho de retrasar la menopausia. No se ha probado m&aacute;s que en unos pocos casos, y adem&aacute;s de manera muy reciente, de modo que ni siquiera en ellos se pueden evaluar todav&iacute;a sus efectos a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Un factor que, como la frecuencia de las relaciones sexuales, tambi&eacute;n parece estar relacionado con la edad de la llegada de la menopausia es la alimentaci&oacute;n. <strong>Una dieta rica en pescado y legumbres podr&iacute;a retrasarla</strong>, mientras que una que incluya muchos carbohidratos refinados propiciar&iacute;a el efecto contrario, seg&uacute;n una <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29712719" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> realizada en el Reino Unido y publicada en 2018. Pero tampoco en este sentido las revisiones son concluyentes y, vale la penar reiterar, son m&uacute;ltiples los factores que determinan cu&aacute;ndo se produce la menopausia. Y, al menos por ahora, predecir el momento en que suceder&aacute; sigue fuera del alcance de los cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/tener-orgasmos-frecuencia-menopausia-posibles_1_9133114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jun 2022 13:16:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/734a59f6-8a62-4d74-bcbb-fbdb4ae9fe21_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="46717" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/734a59f6-8a62-4d74-bcbb-fbdb4ae9fe21_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="46717" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Tener orgasmos con frecuencia incide en la edad a la que se produce la menopausia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/734a59f6-8a62-4d74-bcbb-fbdb4ae9fe21_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Menopausia,concepción,Embarazo,Orgasmo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco factores que interfieren en la intensidad de los orgasmos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cinco-factores-interfieren-intensidad-orgasmos_1_8934806.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/edc740df-49e3-4768-b11e-b60e49502e48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco factores que interfieren en la intensidad de los orgasmos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existen algunos factores que en ocasiones reducen o conspiran contra el placer del clímax, y conocerlos puede ayudar a buscar el máximo disfrute y, en consecuencia, tener una vida sexual lo más plena posible.</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/vida_sexual/orgasmo-sexo-vida-sexual_1_2337200.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">orgasmo</a> se define como el <strong>pico del placer sexual</strong>: el momento en que alcanza su c&uacute;spide toda la tensi&oacute;n acumulada desde el comienzo de la excitaci&oacute;n y en que, a la par de intensos espasmos mulculares, se liberan endorfinas, serotonina y oxitocina, hormonas y neurotransmisores que generan muy agradables sensaciones.
    </p><p class="article-text">
        Pero, m&aacute;s all&aacute; de esa conceptualizaci&oacute;n general, lo cierto es que los orgasmos pueden manifestarse con distinta <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/ultimamente-orgasmos-perdido-intensidad-pasa_1_1126558.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intensidad</a>. <strong>Var&iacute;an de una persona a otra</strong>, e incluso son diferentes los que una misma persona experimenta a lo largo de su propia vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es otras palabras: si bien todos ellos son el punto m&aacute;s alto del placer sexual, en ciertas ocasiones &ndash;o en ciertos momentos de la vida&ndash; esa c&uacute;spide alcanza alturas m&aacute;s elevadas que en otras. &iquest;De qu&eacute; depende? Pues existen <strong>diversos factores</strong> que pueden reducir la intensidad de los orgasmos. A continuaci&oacute;n, un listado con cinco de los m&aacute;s frecuentes:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. La edad</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un primer factor que se puede se&ntilde;alar en este sentido es la edad: <strong>a medida que aumenta la edad, la intensidad de los orgasmos disminuye</strong>. Al menos esa fue una de las conclusiones de un <a href="https://www.tandfonline.com/eprint/NIHPEJJWER28QGJASQDU/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> publicado el a&ntilde;o pasado por investigadores del Laboratorio de Sexualidad Humana de la Universidad de Granada.
    </p><p class="article-text">
        En este trabajo, los cient&iacute;ficos se propusieron dar con los factores que determinan la intensidad de los orgasmos, para lo cual consultaron a una muestra de 1.300 personas (547 varones y 753 mujeres) de entre 18 y 80 a&ntilde;os de edad. En concreto, se propusieron analizar la experiencia subjetiva del orgasmo.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, en 2018, un equipo de investigadores italianos hab&iacute;an publicado un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30157203/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> sobre el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/vida_sexual/tipos-orgasmo-femenino-existen_1_1829925.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">orgasmo femenino</a>, en el que postularon una escala de placer subjetivo llamada <strong>&ldquo;orgasm&oacute;metro&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con estos resultados, la intensidad de los orgasmos aumentaba con la edad, algo en lo que resultaba clave la experiencia y el conocimiento del propio cuerpo. Pero el estudio analiz&oacute; datos de 526 mujeres de entre 19 y 35 a&ntilde;os, y los mismos investigadores aseguran que <strong>entre los 30 y 35 se encuentra el punto m&aacute;s alto del placer</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, sobre todo con la llegada de la menopausia &ndash;seg&uacute;n estos expertos&ndash;, intervienen otros factores que afectan la intensidad de los orgasmos. De modo que, a partir de esta edad, las conclusiones de ambos trabajos son coincidentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Una insatisfactoria relaci&oacute;n de pareja</strong>
    </p><p class="article-text">
        La citada investigaci&oacute;n de la Universidad de Granada encontr&oacute; hall&oacute; tambi&eacute;n otros factores que inciden sobre la intensidad del orgasmo, adem&aacute;s de la edad. Uno de los principales estaba &iacute;ntimamente ligado con la relaci&oacute;n de pareja: cuanto m&aacute;s <strong>satisfechas </strong>estaban las personas <strong>con sus compa&ntilde;eros</strong>, mayor era el placer en el cl&iacute;max sexual.
    </p><p class="article-text">
        De tal hecho se deriva que quienes tienen sexo con personas con las que tienen una relaci&oacute;n &ldquo;insatisfactoria&rdquo; &ndash;lo cual puede suceder por motivos diversos&ndash; tendr&aacute;n m&aacute;s probabilidades de experimentar orgasmos menos intensos.
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en cuenta, de todos modos, que las 1.300 personas analizadas en el citado estudio eran personas con <strong>parejas estables</strong> de al menos seis meses de duraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. La masturbaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los orgasmos que se obtienen a trav&eacute;s de la masturbaci&oacute;n son <strong>menos intensos</strong> que los que se dan por el resultado del coito. Al menos esa es la conclusi&oacute;n de un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16095799/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> de cient&iacute;ficos del Reino Unido que analiz&oacute; algunas de las consecuencias qu&iacute;micas en el organismo en los momentos siguientes a ambas situaciones.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, los investigadores midieron los niveles de prolactina, una hormona vinculada con la sensaci&oacute;n de <strong>&ldquo;saciedad sexual&rdquo;</strong> despu&eacute;s del cl&iacute;max. Comprobaron que, tras un orgasmo coital, tanto en hombres como en mujeres, el aumento en las cantidades de prolactina fue hasta un 400% mayor que el producido tras una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/vida_sexual/orgasmo-masturbacion-beneficios-ventajas_1_4223001.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">masturbaci&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, el estudio concluye que el coito es <strong>&ldquo;fisiol&oacute;gicamente m&aacute;s satisfactorio&rdquo;</strong> que la masturbaci&oacute;n. Se debe tener en cuenta, de todos modos, que ninguno de estos factores act&uacute;a de manera independiente: la intensidad de un orgasmo onanista puede ser mayor que el obtenido con otra persona en un acto sexual &ldquo;de baja calidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. F&aacute;rmacos</strong>
    </p><p class="article-text">
        El consumo de ciertos f&aacute;rmacos o sustancias es una causa bastante frecuente de que los orgasmos pierdan intensidad. Por un lado, <strong>el alcohol y los canab&aacute;ceos</strong>, que en ciertas personas aumentan el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/vida_sexual/superar-inhibicion-deseo-sexual_1_1820209.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deseo sexual</a> pero luego conspiran contra la ejecuci&oacute;n (en los hombres, pueden originar una disfuci&oacute;n er&eacute;ctil) o reducen el placer.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, los medicamentos <a href="https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/depression/expert-answers/antidepressants/faq-20058104" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antidepresivos o ansiol&iacute;ticos</a> tambi&eacute;n pueden dar lugar a orgasmos menos intensos (y tambi&eacute;n a otros problemas, tanto en hombres como en mujeres: <strong>inhibici&oacute;n de la libido</strong>, dificultades para la excitaci&oacute;n, menor comodidad y satisfacci&oacute;n, etc.).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo bueno es que, en general, alrededor de un mes de dejar de consumir estas medicinas, <strong>sus efectos secundarios desaparecen</strong> y los orgasmos pueden volver a gozarse como antes.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n los medicamentos contra la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/son-alimentos-mejor-ayudan-mantener-baja-presion-arterial_1_6194193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hipertensi&oacute;n</a> pueden restringir el goce en el momento del cl&iacute;max, sobre todo en los hombres, pues su funci&oacute;n es precisamente reducir la presi&oacute;n arterial, algo que <strong>afecta las erecciones y la sensibilidad</strong> del pene. En ese caso, lo id&oacute;neo ser&aacute; buscar &ndash;con asesoramiento profesional&ndash; la medicaci&oacute;n que altere en menor medida el placer sexual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Causas psicol&oacute;gicas</strong>
    </p><p class="article-text">
        La intensidad del orgasmo puede resultar <a href="https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001953.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afectada por cuestiones psicol&oacute;gicas</a> o incluso culturales. El estr&eacute;s, por ejemplo, puede llevar a tener dificultades para llegar al cl&iacute;max o para gozar del placer que este proporciona con plenitud. Y esto puede deberse a estar pasando por una situaci&oacute;n puntual muy estresante o a un estado de <strong>estr&eacute;s cr&oacute;nico</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n problemas como la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/fatiga-pandemica-manifiesta-tratarla_1_6453953.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fatiga</a>, la ansiedad y la depresi&oacute;n generan dificultades. En otros casos puede aparecer un cierto <strong>&ldquo;aburrimiento&rdquo; ante la actividad sexual</strong>, algo que puede ser consecuencia de la ya mencionada insatisfacci&oacute;n en las relaciones de pareja.
    </p><p class="article-text">
        En otros casos, la timidez y el pudor &ndash;y tambi&eacute;n algunas creencias religiosas&ndash; pueden impedir un disfrute pleno de los orgasmos y <strong>obstaculizar tambi&eacute;n la correcta comunicaci&oacute;n</strong> que permitir&iacute;a solucionarlo. En casos extremos, antecedentes de abusos y violencia pueden haber dado lugar a traumas que perjudiquen en este sentido.
    </p><p class="article-text">
        <em>CV</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cinco-factores-interfieren-intensidad-orgasmos_1_8934806.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Apr 2022 10:56:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/edc740df-49e3-4768-b11e-b60e49502e48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5443" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/edc740df-49e3-4768-b11e-b60e49502e48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5443" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cinco factores que interfieren en la intensidad de los orgasmos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/edc740df-49e3-4768-b11e-b60e49502e48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Orgasmo,Sexualidad,Salud sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acabar, un podcast documental sobre el orgasmo femenino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/acabar-podcast-documental-orgasmo-femenino_1_8614974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1869eb87-1553-4fa4-8ead-2622f686b6c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acabar, un podcast documental sobre el orgasmo femenino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mediante entrevistas a especialistas y distintas invitadas este podcast producido por Spotify busca repensar acerca del orgasmo femenino, en cualquier tipo de sexualidad.</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/4zwCa2joDhm4JtX6RZvN97" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Acabar </a>es un podcast documental que se propone repensar y hacer foco en los orgasmos de personas con vulva. Creado con el objetivo de empoderar a trav&eacute;s de una sexualidad libre, informada y sin tab&uacute;es, <em>Acabar </em>re&uacute;ne voces de especialistas - m&eacute;dicxs, ginec&oacute;logxs, sex&oacute;logues- y tambi&eacute;n de personas con vulva que aportan sus experiencias.
    </p><p class="article-text">
        En cada episodio se propone investigar distintas formas de estimulaci&oacute;n, con datos, reflexiones y t&eacute;cnicas que le pueden servir a una persona con vulva para investigar su propio placer. 
    </p><p class="article-text">
        Conducido por <strong>Melanie Tobal </strong>y producido por Spotify, este podcast propone diversas tem&aacute;ticas seg&uacute;n los episodios: &ldquo;Acabar entre vulvas&rdquo;, &ldquo;Sexo, &iquest;sin sentimientos?&rdquo;, &ldquo;Todo lo que ten&eacute;s que saber y nunca te dijeron sobre el sexo anal&rdquo;, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Consta de tres temporadas y ya cont&oacute; con invitadas como la escritora<strong> Silvina Giaganti</strong> y la cantante y performer <strong>Vera Frod.</strong>
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CWofo3ePHHZ/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <em>MGF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/acabar-podcast-documental-orgasmo-femenino_1_8614974.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Dec 2021 19:08:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1869eb87-1553-4fa4-8ead-2622f686b6c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="39831" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1869eb87-1553-4fa4-8ead-2622f686b6c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="39831" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Acabar, un podcast documental sobre el orgasmo femenino]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1869eb87-1553-4fa4-8ead-2622f686b6c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Orgasmo,Podcast,Spotify]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
