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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Juan Manuel de Rosas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/juan-manuel-de-rosas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Juan Manuel de Rosas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Por decreto y envuelto en polémicas, trasladan el Sable Corvo de San Martín al Regimiento de Granaderos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/decreto-envuelto-polemicas-trasladan-sable-corvo-san-martin-regimiento-granaderos_1_12958517.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a1b2a00c-bafa-4a06-8b16-49bbeaedf87a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por decreto y envuelto en polémicas, trasladan el Sable Corvo de San Martín al Regimiento de Granaderos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La medida se formalizó a través del Decreto 81 de 2026, publicado este martes en el Boletín Oficial, que establece que el símbolo histórico será trasladado a la Avenida Luis María Campos 554 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde el Regimiento tendrá la responsabilidad de su preservación, seguridad e integridad conforme a las normas y protocolos aplicables. Historiadores rechazan la medida.
</p></div><p class="article-text">
        El Poder Ejecutivo dispuso el traslado del Sable Corvo del Libertador General Don Jos&eacute; de San Mart&iacute;n desde el Museo Hist&oacute;rico Nacional hacia la sede del Regimiento de Granaderos a Caballo General San Mart&iacute;n, donde quedar&aacute; bajo custodia permanente de la unidad militar creada por el propio Libertador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La medida se formaliz&oacute; <a href="https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/338115/20260203" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a trav&eacute;s del Decreto 81 de 2026, publicado este martes en el Bolet&iacute;n Oficial</a>, que establece que el s&iacute;mbolo hist&oacute;rico ser&aacute; trasladado a la Avenida Luis Mar&iacute;a Campos 554 de la Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires, donde el Regimiento tendr&aacute; la responsabilidad de su preservaci&oacute;n, seguridad e integridad conforme a las normas y protocolos aplicables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Sable Corvo integra el patrimonio hist&oacute;rico de la Naci&oacute;n Argentina y constituye uno de los s&iacute;mbolos m&aacute;s representativos de la soberan&iacute;a nacional y de la consolidaci&oacute;n de la independencia, seg&uacute;n destacan los considerandos del decreto. El bien fue donado al Estado Nacional en el a&ntilde;o 1897 con la finalidad de asegurar su preservaci&oacute;n y custodia estatal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con los fundamentos de la norma, el Sable Corvo fue objeto de hechos il&iacute;citos en dos oportunidades mientras se encontraba bajo la guarda del Museo Hist&oacute;rico Nacional, en los a&ntilde;os 1963 y 1965. Si bien fue recuperado en ambas ocasiones, esas circunstancias pusieron de manifiesto la necesidad de adoptar medidas orientadas a fortalecer su protecci&oacute;n, seguridad y adecuado resguardo institucional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia de ello, mediante el Decreto 8.756 de 1967 se dispuso su guarda y custodia definitiva por parte del Regimiento de Granaderos a Caballo General San Mart&iacute;n, unidad creada por el propio Libertador como instrumento decisivo de la independencia y depositaria de una tradici&oacute;n hist&oacute;rica de honor, disciplina y servicio a la Patria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s del Decreto 843 de 2015 se hab&iacute;a establecido su traslado al Museo Hist&oacute;rico Nacional para su exhibici&oacute;n permanente, quedando bajo custodia del Regimiento de Granaderos. La nueva medida deroga expresamente ese decreto y dispone el retorno del s&iacute;mbolo a la sede militar.
    </p><p class="article-text">
        El Regimiento de Granaderos a Caballo General San Mart&iacute;n, desde su creaci&oacute;n, ha tenido a su cargo la custodia del Jefe Supremo de la Naci&oacute;n y de los s&iacute;mbolos m&aacute;s relevantes de la historia argentina, constituyendo una expresi&oacute;n de la continuidad institucional que vincula los or&iacute;genes de la Rep&uacute;blica con el presente del Estado Nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El conjunto de edificios que integran las instalaciones del Cuartel de Palermo del citado Regimiento con sus jardines fue declarado Monumento Hist&oacute;rico Nacional por el Decreto 1.109 de 1997 y reviste una singular significaci&oacute;n hist&oacute;rica e institucional, en tanto se encuentra directamente asociado a la figura del Libertador y a la tradici&oacute;n republicana argentina.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
             <iframe class="scribd_iframe_embed" title="Traslado del Sable Corvo del Libertador General Don José de San Martín" src="https://www.scribd.com/embeds/991616011/content?start_page=1&view_mode=scroll&access_key=key-gspH1UVfbwGsD8jazEnV" tabindex="0" data-auto-height="true" data-aspect-ratio="0.7080062794348508" scrolling="no" width="100%" height="600" frameborder="0" ></iframe> <p style="margin: 12px auto 6px auto; font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif; font-size: 14px; line-height: normal; display: block;"> <a title="View Traslado del Sable Corvo del Libertador General Don José de San Martín on Scribd" href="https://www.scribd.com/document/991616011/Traslado-del-Sable-Corvo-del-Libertador-General-Don-Jose-de-San-Martin#from_embed" style="color: #098642; text-decoration: underline;"> Traslado del Sable Corvo del Libertador General Don José de San Martín </a></p> 
    </figure><h2 class="article-text">Rechazo de historiadores y la familia</h2><p class="article-text">
        D&iacute;as atr&aacute;s, la&nbsp;<strong>Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia</strong>&nbsp;(AsAIH) expres&oacute; un fuerte rechazo a la decisi&oacute;n del Poder Ejecutivo de retirar el&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sable_corvo_de_San_Mart%C3%ADn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sable corvo del general Jos&eacute; de San Mart&iacute;n</a>&nbsp;del&nbsp;<strong>Museo Hist&oacute;rico Nacional</strong>&nbsp;(MHN) para trasladarlo al&nbsp;<strong>Regimiento de Granaderos a Caballo</strong>. La entidad reclam&oacute; la revisi&oacute;n inmediata de la medida y advirti&oacute; que el cambio de custodia vulnera criterios hist&oacute;ricos, t&eacute;cnicos y museol&oacute;gicos consolidados desde hace m&aacute;s de un siglo.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://asaih.org.ar/declaracion-sobre-el-traslado-del-sable-corvo-de-jose-de-san-martin/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>A trav&eacute;s de un comunicado oficial, la&nbsp;AsAIH&nbsp;se&ntilde;al&oacute; que&nbsp;la decisi&oacute;n contradice el decreto presidencial de 1897</strong></a><strong>&nbsp;</strong>mediante el cual el Estado argentino acept&oacute; la donaci&oacute;n del sable realizada por Manuela Rosas en 1896 y fij&oacute; como destino definitivo al&nbsp;<strong>Museo Hist&oacute;rico Nacional</strong>, una instituci&oacute;n p&uacute;blica, civil y abierta a la ciudadan&iacute;a. Para la asociaci&oacute;n, ese marco legal sigue plenamente vigente y no deber&iacute;a ser alterado por una decisi&oacute;n administrativa discrecional.
    </p><p class="article-text">
        El pronunciamiento recuerda, adem&aacute;s, que&nbsp;<strong>la custodia del sable por parte del Regimiento de Granaderos entre 1967 y 2015 se produjo en un contexto excepcional</strong>, durante la dictadura de Juan Carlos Ongan&iacute;a, y que fue revertida en 2015 por un decreto presidencial que restituy&oacute; la pieza al museo, respetando su valor patrimonial y su funci&oacute;n museol&oacute;gica. Seg&uacute;n la AsAIH, el MHN cuenta con sistemas espec&iacute;ficos de conservaci&oacute;n, protecci&oacute;n y exhibici&oacute;n que garantizan tanto la integridad del objeto como el acceso p&uacute;blico.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2016989377516192041?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Especialistas en patrimonio y trabajadores del Museo Hist&oacute;rico Nacional advierten que el traslado implica la p&eacute;rdida de la pieza m&aacute;s emblem&aacute;tica de su acervo. El&nbsp;<strong>sable corvo</strong>, adquirido por San Mart&iacute;n en Londres en 1812, posee estrictos protocolos de conservaci&oacute;n y, seg&uacute;n recomiendan expertos, no deber&iacute;a ser expuesto en actos p&uacute;blicos, donde se sugiere el uso de r&eacute;plicas para evitar riesgos.
    </p><p class="article-text">
        Para la AsAIH,&nbsp;<strong>la medida sienta un antecedente preocupante al subordinar criterios t&eacute;cnicos y museol&oacute;gicos a decisiones pol&iacute;ticas</strong>&nbsp;y debilita la protecci&oacute;n institucional de los bienes hist&oacute;ricos. La asociaci&oacute;n, fundada en la d&eacute;cada de 1980 y conformada por investigadoras e investigadores de universidades e institutos de todo el pa&iacute;s, ha intervenido hist&oacute;ricamente en debates vinculados a la defensa del patrimonio, los archivos y los museos nacionales.
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                El sable corvo de San Martín.                            </span>
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        Por su parte, de acuerdo a la periodista Candelaria Dom&iacute;nguez, familiar y heredera de Manuelita Rosas, hija de Juan Manuel de Rosas, &ldquo;trasladar otra vez el sable de San Mart&iacute;n pone en jaque el acceso p&uacute;blico a la reliquia e implica una apropiaci&oacute;n pol&iacute;tica del s&iacute;mbolo patrio. Y se plantean tambi&eacute;n dos escenarios: el sable podr&iacute;a estar custodiado en un &aacute;mbito militar o mantenerse en un &aacute;mbito civil y de car&aacute;cter cultural, como el museo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El primer lunes de febrero de 2026, presentamos una medida cautelar buscando que el sable se quede en el destino que eligieron mis ancestros. No sabemos a&uacute;n cu&aacute;ndo llegar&aacute; el decreto ni cu&aacute;l ser&aacute; la respuesta de la Justicia. Tal vez no pase nada, tal vez algo se mueva. Pienso en mi hijo que est&aacute; por nacer. Pienso en la posibilidad de que alg&uacute;n d&iacute;a pueda visitar el museo conmigo y su pap&aacute;, detenerse frente al sable, que podamos contarle las historias de su pa&iacute;s, y que nosotros ganamos nuestra batalla&rdquo;, <a href="https://www.revistaanfibia.com/los-herederos-de-rosas-al-rescate-del-sable-de-san-martin/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relat&oacute; Dom&iacute;nguez en una columna publicada en Revista Anfibia</a>.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; tambi&eacute;n muestra la carta de pu&ntilde;o y letra de Manuelita Rosas donde deja claro el destino que deb&iacute;a tener el sable: &ldquo;Con la entera aprobaci&oacute;n m&iacute;a y de nuestros hijos, se ha decidido en donar a la Naci&oacute;n argentina este monumento de gloria para ella, reconociendo que el verdadero hogar del sable del libertador debiera ver en el seno del pa&iacute;s que libert&oacute;. Mandaremos tambi&eacute;n dos objetos hist&oacute;ricos que pensamos ser&aacute;n de valor para el Museo Hist&oacute;rico Nacional&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fotografía de la carta de Manuelita Rosas donde expresa la decisión familiar de donar el Sable Corvo de San Martín al Museo Histórico Nacional."
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                Fotografía de la carta de Manuelita Rosas donde expresa la decisión familiar de donar el Sable Corvo de San Martín al Museo Histórico Nacional.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La historia</h2><p class="article-text">
        El&nbsp;sable corvo de Jos&eacute; de San Mart&iacute;n&nbsp;es el arma utilizada en combate por el Libertador de Am&eacute;rica, y como tal posee un alto valor iconogr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Este sable acompa&ntilde;&oacute; a San Mart&iacute;n en las batallas por la independencia sudamericana. Se destaca por su sencillez ya que no posee materiales costosos. Se exhibe en el&nbsp;Museo Hist&oacute;rico Nacional&nbsp;junto a otros sables y espadas de jefes militares.
    </p><p class="article-text">
        El sable corvo fue comprado por el teniente coronel Jos&eacute; de San Mart&iacute;n en 1811 durante su estancia en&nbsp;Londres, poco despu&eacute;s de dejar Espa&ntilde;a y antes de embarcarse a Sudam&eacute;rica. El arma que adquiri&oacute; fue un sable morisco de hoja alfanjada, tipo de sable que fue adoptado, por entonces, por los oficiales de&nbsp;Napole&oacute;n, tras la&nbsp;campa&ntilde;a en Egipto.&nbsp;M&aacute;s tarde, San Mart&iacute;n arm&oacute; a su&nbsp;Regimiento de Granaderos a Caballo&nbsp;con tipos de sables similares, ya que los consideraba ideales para los ataques de carga de caballer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Tras el retiro de San Mart&iacute;n en Europa, posterior a la&nbsp;entrevista de Guayaquil, el arma qued&oacute; en la ciudad de&nbsp;Mendoza&nbsp;en manos de una familia amiga. En una posterior carta escrita a su yerno,&nbsp;Mariano Balcarce&nbsp;y a&nbsp;Mercedes, San Mart&iacute;n solicita que le env&iacute;en el sable a Europa, quedando as&iacute; en su posesi&oacute;n hasta su muerte.
    </p><p class="article-text">
        San Mart&iacute;n leg&oacute;, en la tercera cl&aacute;usula de su testamento, su sable al gobernador&nbsp;Juan Manuel de Rosas: <em> &ldquo;El sable que me ha acompa&ntilde;ado en toda la guerra de la Independencia de la Am&eacute;rica del Sud, le ser&aacute; entregado al General de la Rep&uacute;blica Argentina Dn Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacci&oacute;n que como Argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la rep&uacute;blica contra las injustas pretensiones de los Extranjeros que trataban de humillarla&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Mariano Balcarce, una vez ocurrida la muerte del Libertador, comunic&oacute; a Rosas la decisi&oacute;n testamentaria. El sable le fue remitido a Rosas dando cumplimiento a lo establecido en el testamento.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el escritor&nbsp;Jos&eacute; Mar&iacute;a Rosa, Rosas en su destierro de Southampton, hab&iacute;a decidido a ejemplo de San Mart&iacute;n, donar el sable corvo al mariscal&nbsp;Francisco Solano L&oacute;pez. Una vez enterado de la muerte del mariscal paraguayo, Rosas decidi&oacute; legar el sable a su amigo&nbsp;Juan Nepomuceno Terrero, y tras su muerte a su esposa y luego a sus hijos e hija por orden de edad. La espada pas&oacute; as&iacute; a la posesi&oacute;n de M&aacute;ximo Terrero y&nbsp;Manuelita Rosas&nbsp;tras la muerte de Rosas, ya que Juan Terrero hab&iacute;a muerto.
    </p><h2 class="article-text">Repatriaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En 1896,&nbsp;Adolfo Carranza, fundador y primer director del Museo Hist&oacute;rico Nacional, solicit&oacute; a la familia Terrero Rosas la donaci&oacute;n del sable de San Mart&iacute;n, pedido al que la familia accedi&oacute;. En la primera carta que remiti&oacute; a Manuela Rosas, Carranza expres&oacute;: (...) me permito solicitar de V. con destino al Museo que dirijo, aquella espada redentora de un mundo, para que aqu&iacute;, en el seno de la patria que le dio ser, pueda ser contemplada por los que la habitan y sea ella en todo tiempo la que les inspire para defender la soberan&iacute;a nacional, como en la ocasi&oacute;n que origin&oacute; se la obsequiaran a su se&ntilde;or padre.
    </p><p class="article-text">
        El sable fue enviado desde Southampton a la Argentina el 5 de febrero de 1897 en el vapor&nbsp;Danube. El 28 de febrero lleg&oacute; al puerto de La Plata y el sable sanmartiniano fue trasbordado a la corbeta&nbsp;La Argentina. Arrib&oacute; a Buenos Aires el 4 de marzo. Una comisi&oacute;n encabezada por&nbsp;Donato &Aacute;lvarez&nbsp;lo recibi&oacute; en el dique 3 y lo deposit&oacute; en el Museo Hist&oacute;rico Nacional d&oacute;nde se labr&oacute; un acta para dejar constancia del evento.
    </p><h2 class="article-text">Robos</h2><p class="article-text">
        El sable permaneci&oacute; en el Museo Hist&oacute;rico Nacional hasta el 12 de agosto de 1963, d&iacute;a en que fue robado por Osvaldo Agosto -quien ide&oacute; el plan y estuvo a cargo de su parte operativa-, Manuel Gallardo, Aristides Bonaldi y Luis Sansoulet, todos integrantes de la&nbsp;Juventud Peronista.
    </p><p class="article-text">
        Osvaldo Agosto &mdash;publicista y ex Secretario de prensa del asesinado extitular de la CGT,&nbsp;Jos&eacute; Ignacio Rucci&mdash; se&ntilde;al&oacute; que el robo &ldquo;fue algo simb&oacute;lico; el peronismo ven&iacute;a de varias derrotas, est&aacute;bamos proscriptos, hab&iacute;a ganado el radicalismo con Arturo Illia y ten&iacute;amos que hacer algo para levantar el &aacute;nimo de los muchachos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Indic&oacute; que el objetivo del robo fue poner en rid&iacute;culo al r&eacute;gimen y a las&nbsp;Fuerzas Armadas&nbsp;apropi&aacute;ndose del arma m&aacute;s conocida de San Mart&iacute;n, que hab&iacute;a legado a Juan Manuel de Rosas por su exitosa defensa contra Gran Breta&ntilde;a y Francia, para luego entreg&aacute;rsela a&nbsp;Juan Domingo Per&oacute;n, quien segu&iacute;a exiliado en&nbsp;Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Para poner fin a secuestros y torturas,&nbsp;An&iacute;bal Demarco, que ten&iacute;a la misi&oacute;n de llevarle el Sable a Per&oacute;n, acord&oacute; con otro miembro de la&nbsp;resistencia peronista, el excapit&aacute;n del Ej&eacute;rcito&nbsp;Adolfo Philippeaux, la devoluci&oacute;n de la reliquia al Ej&eacute;rcito.
    </p><p class="article-text">
        Fue robado nuevamente el 19 de agosto de 1965 por otro grupo de la Juventud Peronista y entregado un a&ntilde;o despu&eacute;s a los servicios del Ej&eacute;rcito luego de diversos avatares. Tras este episodio qued&oacute; bajo custodia en el&nbsp;Regimiento de Granaderos a Caballo General San Mart&iacute;n, y fue colocado dentro de un templete blindado, construido para tal efecto, por donaci&oacute;n del&nbsp;Banco Municipal de la Ciudad de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        Por decisi&oacute;n de la presidenta&nbsp;Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner, el sable corvo fue trasladado por el Regimiento de Granaderos a Caballo y reintegrado el d&iacute;a 24 de mayo de 2015 al lugar del que hab&iacute;a salido en 1967, por mandato del dictador&nbsp;Juan Carlos Ongan&iacute;a. Durante el trayecto fue bendecido por el arzobispo&nbsp;Mario Poli&nbsp;en la&nbsp;Catedral metropolitana, delante del Mausoleo que guarda los restos del general San Mart&iacute;n. Desde ese lugar lo trasladaron con el acompa&ntilde;amiento popular y militar hacia el Museo Hist&oacute;rico Nacional. All&iacute;, en una sala especial, se exhibe junto a las espadas de otros pr&oacute;ceres, entre ellos, Juan Manuel de Rosas,&nbsp;Manuel Belgrano&nbsp;y&nbsp;Manuel Dorrego.
    </p><h2 class="article-text">Caracter&iacute;sticas</h2><p class="article-text">
        Debido a que el sable corvo sanmartianiano fue adquirido en Londres, el gobierno argentino consult&oacute; a especialistas del&nbsp;Museo de Victoria y Alberto&nbsp;y a la Armer&iacute;a de la&nbsp;Torre de Londres&nbsp;acerca de los or&iacute;genes del arma. Estos especialistas sostuvieron que el sable es de tipo turco y que su hoja sea probablemente originaria de Persia donde se forjaban las hojas de acero de Damasco. La curva irregular de la hoja es otra caracter&iacute;stica de los sables orientales. Concluyeron por las caracter&iacute;sticas anteriores que el sable no tiene origen europeo.
    </p><h2 class="article-text">An&aacute;lisis metalogr&aacute;fico</h2><p class="article-text">
        En 1966, el Estado argentino le orden&oacute; a la&nbsp;Comisi&oacute;n Nacional de Energ&iacute;a At&oacute;mica&nbsp;(CNA) que realizara un&nbsp;estudio metalogr&aacute;fico&nbsp;para determinar su composici&oacute;n y origen. El mismo fue realizado por el&nbsp;perito&nbsp;qu&iacute;mico Daniel Vassallo, en el Laboratorio de Metalograf&iacute;a del Departamento de Materiales de la CNA. Se realiz&oacute; un estudio no destructivo que revel&oacute; cristales grandes de&nbsp;carburos, distribuidos de forma irregular en un patr&oacute;n de bandas. Fue identificado como un&nbsp;shamsir&nbsp;de&nbsp;acero de Damasco&nbsp;confeccionado en Oriente Medio con una t&eacute;cnica preindustrial constituyente.
    </p><h2 class="article-text">R&eacute;plicas</h2><p class="article-text">
        Un calco del hist&oacute;rico sable fue obsequiado a la Municipalidad Metropolitana de&nbsp;Lima&nbsp;(Per&uacute;) por el maestro orfebre argentino&nbsp;Juan Carlos Pallarols, que confecciona desde 1983 los bastones de mando presidenciales en Argentina y los c&aacute;lices papales de Juan XXIII a Francisco. Fue exhibido en el&nbsp;Teatro Segura&nbsp;de Lima -donde San Mart&iacute;n escuch&oacute; por primera vez el&nbsp;Himno Nacional del Per&uacute;&nbsp;en la voz de la soprano peruana,&nbsp;Rosa Merino&nbsp;- entre julio y agosto del 2023.
    </p><p class="article-text">
        En el Museo de la Diplomacia, en el&nbsp;Palacio San Mart&iacute;n, se exhibe una r&eacute;plica del sable corvo. Esta copia del sable fue realizada por el&nbsp;Batall&oacute;n de Arsenales 601 Esteban de Luca.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias, wikipedia y <a href="https://www.revistaanfibia.com/los-herederos-de-rosas-al-rescate-del-sable-de-san-martin/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Anfibia</a>.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/decreto-envuelto-polemicas-trasladan-sable-corvo-san-martin-regimiento-granaderos_1_12958517.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Feb 2026 11:37:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por decreto y envuelto en polémicas, trasladan el Sable Corvo de San Martín al Regimiento de Granaderos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sable corvo de San Martín,Juan Manuel de Rosas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Manuel de Rosas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/juan-manuel-rosas_129_12789458.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26d374da-5a33-4618-adc0-0aae64c2c186_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Juan Manuel de Rosas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Juan Manuel de Rosas es una figura central de la historia argentina, que por largo tiempo despertó apoyos fervorosos y odios viscerales.</p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        En el siglo XX Rosas fue objeto de reivindicaci&oacute;n por parte de la corriente historiogr&aacute;fica denominada Revisionismo Hist&oacute;rico, y desde 2010 un feriado nacional, el 20 de noviembre, conmemora la batalla de la Vuelta de Obligado, que tuvo a su ej&eacute;rcito como protagonista. Para conocer m&aacute;s sobre la historia y los debates en torno a Rosas y el rosismo entrevistamos a los historiadores<strong> Ra&uacute;l Fradkin </strong>e <strong>Ignacio Zubizarreta</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Entrevistados: Ra&uacute;l Fradkin e Ignacio Zubizarreta
    </p><p class="article-text">
        Conducci&oacute;n: Magdalena Candioti
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n y edici&oacute;n de sonido: Ian Guti&eacute;rrez
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    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6ZzcVyIlDzcz3YaXAb7KEg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historiar</a>&nbsp;es un podcast creado y producido por la AsAIH, la Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia. Cada episodio aborda un tema espec&iacute;fico de historia argentina, latinoamericana o mundial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/juan-manuel-rosas_129_12789458.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Nov 2025 14:59:58 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Corrupción, dinero y política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/corrupcion-dinero-politica_129_9305058.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8fe590a-247c-454b-bb86-8bc9d622232b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Corrupción, dinero y política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un recorrido de casi 200 años de historia de corrupción en la Argentina, Roy Hora señala un momento fundacional con Juan Manuel de Rosas y una centralidad del tema en los últimos 30 años con Carlos Menem y Néstor Kirchner como dos hitos ineludibles. La corrupción, sostiene, erosiona el ideal de una república de iguales y la capacidad del estado para  promover el desarrollo con equidad.</p></div><p class="article-text">
        La idea de que para hacer pol&iacute;tica hace falta dinero est&aacute; presente desde mucho antes de que el nombre de Cristina Kirchner se convirtiera, para una parte importante de los argentinos, en sin&oacute;nimo de corrupci&oacute;n. Ya en el amanecer de la era republicana, los dirigentes pol&iacute;ticos descubrieron que conquistar apoyos y movilizar voluntades se tornaba m&aacute;s sencillo si contaban con recursos. Juan Manuel de Rosas fue de los primeros en advertir que para crearse lealtades entre las clases populares, adem&aacute;s de tener cierto ascendiente, conven&iacute;a invertir no s&oacute;lo tiempo y esfuerzo sino tambi&eacute;n dinero. &ldquo;<span class="highlight" style="--color:white;">Ya has visto lo que vale la amistad de los pobres y por ello cu&aacute;nto importa el sostenerla para atraer y cultivar sus voluntades. Escr&iacute;beles con frecuencia, m&aacute;ndales cualquier regalo sin que te duela gastar en eso&rdquo;, le recomendaba a su esposa, </span>Encarnaci&oacute;n, en una carta de 1833. 
    </p><p class="article-text">
        Conforme las redes pol&iacute;ticas se fueron volviendo m&aacute;s capilares y m&aacute;s extensas, hizo falta m&aacute;s dinero para figurar en los primeros planos de la vida p&uacute;blica. La proyecci&oacute;n de Justo Jos&eacute; de Urquiza como l&iacute;der nacional se apoy&oacute; sobre su enorme fortuna. A lo largo de su carrera, el primer presidente de la Confederaci&oacute;n financi&oacute; elecciones, colaboradores y periodistas en toda la geograf&iacute;a del pa&iacute;s. <strong>La prensa pol&iacute;tica nunca fue econ&oacute;micamente sustentable, y hubo que apuntalarla con aportes y suscripciones.</strong> Ya en el siglo XIX, quien quisiera tener un peri&oacute;dico con el que participar en la batalla de las ideas, celebrando a los propios y ensuciando rivales, no tuvo m&aacute;s remedio que pagarlo. Sin embargo, no hay duda de que la movilizaci&oacute;n electoral fue la instancia m&aacute;s demandante de recursos. Y tambi&eacute;n queda claro que, para los que no dispon&iacute;an de una fortuna como la de Rosas o Urquiza, pasar la gorra nunca fue una tarea sencilla. &ldquo;Usted sabe que sin dinero no se ganan elecciones y sabe tambi&eacute;n las dificultades que se tocan para conseguirlo, porque cuando se trata de formar son pocos los que se presentan&rdquo;, le escrib&iacute;a Gregorio Torres a Julio Roca en 1894, poniendo de relieve una verdad que entonces nadie desconoc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo, fueron los candidatos y las figuras m&aacute;s cercanas a las c&uacute;pulas partidarias los que debieron formar en esa fila tan necesaria como poco atractiva. Cada agrupaci&oacute;n ten&iacute;a una mir&iacute;ada de peque&ntilde;os colaboradores, pero era dif&iacute;cil funcionar sin grandes benefactores, muchos de los cuales estaban genuinamente identificados con una idea o con un l&iacute;der, pero a los que en ocasiones era necesario recompensar con favores especiales, como cr&eacute;dito de la banca p&uacute;blica o lugares en las listas. Otros recursos los aportaba el presupuesto p&uacute;blico, v&iacute;a la provisi&oacute;n de empleo. Ya entonces el empleo en la administraci&oacute;n p&uacute;blica era crucial para gratificar a simpatizantes y, sobre todo, para sostener a los dirigentes intermedios cuya tarea principal era poner en marcha las maquinarias electorales que arrimaban votos el d&iacute;a de la elecci&oacute;n. No hace falta recordar que, en este punto, los oficialismos corr&iacute;an con ventaja.
    </p><p class="article-text">
        Con la reforma electoral de 1912, que instaur&oacute; el voto secreto y obligatorio y llev&oacute; m&aacute;s y m&aacute;s ciudadanos a las urnas, la escala de la actividad pol&iacute;tica peg&oacute; un salto. Hab&iacute;a que llegar m&aacute;s lejos y a m&aacute;s electores. Las campa&ntilde;as electorales se volvieron m&aacute;s largas y complejas y, por ende, tambi&eacute;n m&aacute;s costosas. La necesidad de contar con m&aacute;s recursos presion&oacute; sobre los bolsillos de los simpatizantes pero tambi&eacute;n reclam&oacute; financistas m&aacute;s generosos y de espaldas m&aacute;s anchas. Esto suced&iacute;a cuando, al calor de la expansi&oacute;n de la econom&iacute;a de mercado y el cambio tecnol&oacute;gico, el capitalismo argentino entraba en una nueva fase, y el paisaje productivo comenzaba a registrar la presencia de empresas de enorme tama&ntilde;o. Entre ellas se destacaban las prestadoras de servicios p&uacute;blicos. Estas firmas eran, por otra parte, especialmente sensibles a la regulaci&oacute;n estatal. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este nuevo escenario se produjo un cambio cualitativo en la relaci&oacute;n entre dinero y pol&iacute;tica, que le dio otra envergadura y otro significado al problema de la corrupci&oacute;n</strong>. Hasta entonces, la idea de corrupci&oacute;n sol&iacute;a estar asociada a la distorsi&oacute;n del principio representativo, casi siempre como resultado de la imposici&oacute;n oficial y la falsificaci&oacute;n electoral. <strong>En el siglo XIX, lo que se corromp&iacute;a era la rep&uacute;blica. Una vez afirmado el orden pol&iacute;tico, y sobre el tel&oacute;n de fondo de una econom&iacute;a m&aacute;s din&aacute;mica y concentrada, lo que se corrompi&oacute; fue el grupo gobernante.</strong> Sometidas a mayores presiones competitivas, sus distintas facciones debieron cortejar, con mayor intensidad que antes, a los ahora tambi&eacute;n m&aacute;s poderosos due&ntilde;os del capital. Y eso tuvo sus costos. De all&iacute; que, en relaci&oacute;n con el tema que nos concierne, el aspecto novedoso de la era de la democracia de masas fue la preocupaci&oacute;n por el influjo del poder econ&oacute;mico sobre la calidad y la orientaci&oacute;n de la pol&iacute;tica p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Un buen ejemplo de este cambio lo ofrece uno de los grandes esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n de la primera mitad del siglo XX. Sus principales protagonistas fueron la dirigencia radical y la CHADE, la compa&ntilde;&iacute;a proveedora del servicio el&eacute;ctrico de la ciudad de Buenos Aires, aunque el esc&aacute;ndalo tuvo otros protagonistas menores. Las relaciones entre la empresa y el gobierno porte&ntilde;o, turbias desde el origen, se volvieron muy oscuras en la d&eacute;cada de 1930. La colusi&oacute;n alcanz&oacute; su punto m&aacute;s agudo en 1936, cuando Marcelo T. de Alvear emple&oacute; todo su prestigio como l&iacute;der nacional del radicalismo para que el Consejo Deliberante, en el que su partido ten&iacute;a mayor&iacute;a, votara una pr&oacute;rroga de la concesi&oacute;n hecho a la medida de los deseos de la empresa, a cambio de una importante coima. 
    </p><p class="article-text">
        Alvear no se benefici&oacute; personalmente, pero el costo de la campa&ntilde;a presidencial de 1937 y de una parte del nuevo edificio del Comit&eacute; Nacional de la UCR vinieron incluidos en las boletas de electricidad que los consumidores porte&ntilde;os debieron abonar durante los a&ntilde;os posteriores a la aprobaci&oacute;n de la pr&oacute;rroga. De acuerdo a un estudio de Miguel &Aacute;ngel Scenna, unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde tambi&eacute;n Per&oacute;n se sum&oacute; a la lista de figuras pol&iacute;ticas que recibi&oacute; favores de la CHADE. Fue cuando convenci&oacute; al presidente Farrell de tapar la investigaci&oacute;n de los hechos de corrupci&oacute;n en los que estaba involucrada la CHADE, favor que la empresa recompens&oacute; con un mill&oacute;n de pesos. Al igual que hab&iacute;a sucedido con Alvear, tambi&eacute;n esta vez el dinero no fue a parar a los bolsillos de Per&oacute;n sino a financiar su proyecto pol&iacute;tico, m&aacute;s concretamente, los gastos de la campa&ntilde;a electoral de 1945-6. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay algo particularmente notable en la naturaleza de la relaci&oacute;n argentina entre dinero y poder? Vistos a la distancia, el v&iacute;nculo entre los due&ntilde;os del capital y los l&iacute;deres pol&iacute;ticos no resulta demasiado singular. Reprochable y condenada, y muchas veces denunciada por la izquierda y la derecha que estaban al margen de estos enjuagues, la colusi&oacute;n entre pol&iacute;ticos y capitalistas aparec&iacute;a aqu&iacute; y all&aacute;, pero el cuadro general no se apartaba demasiado de lo que es posible observar en otras experiencias nacionales de ese tiempo. <strong>Constitu&iacute;a una nube, oscura pero peque&ntilde;a, en el todav&iacute;a bastante despejado firmamento econ&oacute;mico argentino. Antes, durante o despu&eacute;s del gobierno de Per&oacute;n el problema de la corrupci&oacute;n era apenas una nota a pie de p&aacute;gina en el debate sobre los grandes dilemas del pa&iacute;s.</strong> Y esto era as&iacute; porque la nave del estado era lo suficientemente s&oacute;lida como para que la corrupci&oacute;n no da&ntilde;ara su casco ni su sala de m&aacute;quinas. Y para que no conquistara la mente de su tripulaci&oacute;n. La corrupci&oacute;n, hubiese pensado Hobbes, no hac&iacute;a m&aacute;s da&ntilde;o que el que provocaban los gusanos en las entra&ntilde;as del Leviat&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el &uacute;ltimo tercio de siglo, sin embargo, el paisaje cambi&oacute;. Este per&iacute;odo est&aacute; marcado, en lo que a corrupci&oacute;n se refiere, por dos grandes hitos, asociados a los nombres de Menem y Kirchner.</strong> Durante las presidencias de Carlos Menem (1989-1999) tuvo lugar un cambio cualitativo en la significaci&oacute;n y visibilidad de esta pr&aacute;ctica. El ostentoso estilo de vida de muchos dirigentes pol&iacute;ticos y jefes sindicales peronistas expuesto a la luz del d&iacute;a a partir de esos a&ntilde;os nos revela que la austeridad y el cuidado del patrimonio com&uacute;n dejaron de constituir un atributo valorado en el seno de esta fuerza pol&iacute;tica y, en alguna medida, en la sociedad en su conjunto. Pero para entender la raz&oacute;n de fondo del salto de escala en la corrupci&oacute;n hay que dejar de lado cuestiones vinculadas a la personalidad, la cultura pol&iacute;tica o las motivaciones de sus promotores y beneficiarios (factores cuyo poder explicativo siempre es limitado) y prestar atenci&oacute;n a determinantes m&aacute;s amplios. 
    </p><p class="article-text">
        En un art&iacute;culo de 1996 que no ha perdido vigencia, Pablo Gerchunoff y Juan Carlos Torre trazaron las coordenadas que nos permiten encuadrar el problema (https://www.jstor.org/stable/3467293). Llegado al poder en circunstancias cr&iacute;ticas, acosado por la amenaza de la hiperinflaci&oacute;n, Menem se abraz&oacute; a la bandera de la reforma econ&oacute;mica y la reducci&oacute;n del gasto p&uacute;blico. Con determinaci&oacute;n y firmeza encar&oacute; un ambicioso proceso de privatizaciones. El resultado fue que, en muy pocos a&ntilde;os, el vasto universo de empresas p&uacute;blicas que el estado hab&iacute;a acumulado a lo largo de m&aacute;s de medio siglo de expansi&oacute;n pas&oacute; a manos privadas. Urgido por alcanzar resultados inmediatos que mejoraran su posici&oacute;n financiera en el corto plazo y, sobre todo, que confirmaran su adhesi&oacute;n al credo de la libertad de mercado y le granjearan el apoyo de empresarios y financistas, Menem privilegi&oacute; la velocidad y la profundidad de la venta de ese enorme patrimonio (que engull&iacute;a casi la mitad del presupuesto) sobre cualquier otra consideraci&oacute;n. Y dado que <strong>la prioridad pol&iacute;tica de esa administraci&oacute;n era privatizar a marcha forzada no puede sorprender que los procesos concretos de cambio de dominio estuvieran plagados de inconsistencias y corruptelas</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        A ello hay que agregar que el grupo dirigente que lider&oacute; ese proceso no proven&iacute;a de los sectores m&aacute;s establecidos y prestigiosos del justicialismo, que en la disputa por el liderazgo dentro del partido se hab&iacute;an inclinado por el renovador Antonio Cafiero. Los azares de las urnas quisieron que el proyecto de Cafiero naufragara en&nbsp;las elecciones internas de 1988, y que Menem y sus riojanos llegaran al poder al frente de una anti&eacute;lite (seg&uacute;n una feliz expresi&oacute;n de Ricardo Sidicaro) reclutada en las periferias del mundo pol&iacute;tico y sindical justicialista, al que luego se sumaron otras figuras provenientes de constelaciones pol&iacute;tico-ideol&oacute;gicas ajenas al universo justicialista. <strong>Ese grupo poblado de aventureros y arribistas desempe&ntilde;&oacute; un papel de primer orden en la puesta en marcha de ese vasto proceso de proceso de privatizaciones, y se asign&oacute; recompensas personales a la medida de ese desaf&iacute;o. </strong>Con esa antielite debi&oacute; lidiar el poderoso equipo de tecn&oacute;cratas de Domingo Cavallo que -en un momento en el que la palabra de los economistas pose&iacute;a una enorme gravitaci&oacute;n- pugnaron por imprimirle a la pol&iacute;tica p&uacute;blica una mayor racionalidad y un rumbo compatible con las l&oacute;gicas de la econom&iacute;a de mercado. 
    </p><p class="article-text">
        Hacia fines de la d&eacute;cada, una larga recesi&oacute;n, que culmin&oacute; en el estallido de 2001, devalu&oacute; las credenciales del gobierno de Menem y castig&oacute; la idea de que el mercado, adem&aacute;s de estabilidad, pod&iacute;a ofrecer crecimiento y bienestar. Como reacci&oacute;n a los fracasos del experimento de liberalizaci&oacute;n -que se cobr&oacute; la vida de la ef&iacute;mera Alianza- gan&oacute; fuerza una revalorizaci&oacute;n del papel del rector del estado en la vida econ&oacute;mica que coincidi&oacute;, por otra parte, con un per&iacute;odo de holgura en las cuentas p&uacute;blicas y de bonanza en los t&eacute;rminos de intercambio. Estas coordenadas encuadraron la experiencia de reparaci&oacute;n social y expansi&oacute;n del estado liderada por N&eacute;stor y Cristina Kichner (2003-2015).
    </p><p class="article-text">
        Un nuevo clima de ideas de impronta estatista y un considerable margen fiscal se alinearon para impulsar una expansi&oacute;n sin precedentes del sector p&uacute;blico, superior incluso a la del primer peronismo. Cuando Cristina dej&oacute; la Casa Rosada, el gasto p&uacute;blico, que en la d&eacute;cada de 1990 rondaba el 22/24% del producto bruto, hab&iacute;a trepado hasta comprender el 41/42% de la riqueza producida por los argentinos. La mayor parte de este crecimiento se explica por el incremento de las transferencias directas a los hogares, concentrados tanto en las clases medias y altas (subsidios energ&eacute;ticos) como en las bajas (ampliaci&oacute;n del universo de beneficiarios del sistema previsional y asignaci&oacute;n universal). Pero el abrupto movimiento de p&eacute;ndulo desde el mercado hacia el estado iniciado en 2003 tambi&eacute;n arrastr&oacute; consigo a muchas empresas, casi todas de servicios, que pasaron al dominio p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        En muchos aspectos, el largo gobierno kirchnerista supuso una dr&aacute;stica reversi&oacute;n de las pol&iacute;ticas que caracterizaron al ciclo del peronismo pro-mercado. En relaci&oacute;n al tema de esta nota, dos rasgos marcan su singularidad. En primer lugar, el hecho de que <strong>una expansi&oacute;n tan veloz del gasto, que pr&aacute;cticamente dobl&oacute; el tama&ntilde;o del sector p&uacute;blico en el curso de un decenio, cre&oacute; muchas oportunidades de negocios grises o directamente corruptos, ya fuera en mercados muy regulados o en actividades asociadas al nuevo universo de empresas p&uacute;blicas creadas en esos a&ntilde;os y, por supuesto, tambi&eacute;n en las empresas p&uacute;blicas m&aacute;s antiguas que vieron crecer sus presupuestos y proyectos</strong>. El juicio por la causa Vialidad, cuyas alternativas podemos seguir en estos d&iacute;as, donde la prueba aportada por la fiscal&iacute;a s&oacute;lo es contestada apelando a impugnaciones de naturaleza procedimental, nos ofrece numerosos ejemplos que ilustran estos fen&oacute;menos. 
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, dirigir la atenci&oacute;n hacia las caracter&iacute;sticas de la elite estatal que control&oacute; la Casa Rosada durante un ciclo pol&iacute;tico infrecuentemente prolongado para los par&aacute;metros argentinos ayuda a entender el nuevo umbral alcanzado por la corrupci&oacute;n promovida desde la cima del poder en la era ping&uuml;ina. Pues <strong>al igual que la elite menemista, tambi&eacute;n la kirchnerista fue una antielite, cuya visi&oacute;n sobre la manera de hacer pol&iacute;tica estuvo marcada por la experiencia de gobernar una provincia perif&eacute;rica, de econom&iacute;a mayormente rentista, en la que primaban modalidades de gesti&oacute;n de los recursos p&uacute;blicos muy opacos</strong> (basta recordar la renuencia del ejecutivo provincial a ofrecer informaci&oacute;n sobre sus tenencias externas o la remoci&oacute;n del procurador Sosa en 1995). 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s el mayor emblema de esa opacidad lo representa la figura de Julio de Vido, mano derecha de los Kirchner en todo lo referido a la administraci&oacute;n de los recursos p&uacute;blicos a lo largo de tres d&eacute;cadas. En alg&uacute;n momento de ese extenso periplo, aquellas dimensiones que para dirigentes como Alvear y Per&oacute;n siempre deb&iacute;an permanecer separadas -fortuna personal y financiamiento de la actividad pol&iacute;tica- terminaron confundidas. Con un agravante. Mientras que Menem debi&oacute; lidiar con las demandas de mayor transparencia y racionalidad provenientes de la influyente tecnocracia pro-capitalista del Ministerio de Econom&iacute;a, el gobierno Kirchner no tuvo necesidad de someterse a interdicciones externas a su c&iacute;rculo de poder. En parte porque los nuevos grupos que se sumaron a la coalici&oacute;n gobernante a lo largo de esos a&ntilde;os, casi siempre indiferentes a la agenda de transparencia institucional, no introdujeron contrapeso alguno al estilo de gesti&oacute;n de los recursos p&uacute;blicos madurado en el lejano Sur. Pero sobre todo porque <strong>el papel m&aacute;s acotado asignado al mercado en el patr&oacute;n de desarrollo, y en alguna medida tambi&eacute;n el desprestigio y la subordinaci&oacute;n de los economistas que el fracaso del experimento de liberalizaci&oacute;n de la d&eacute;cada anterior dejaron como legado, crearon un escenario en el que la colusi&oacute;n con intereses privados, aunque lejos de ser un fen&oacute;meno propio del nuevo siglo, tuvo mayor espacio para desplegarse</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a equivocado afirmar que los cap&iacute;tulos menemista y kirchnerista de nuestra historia de la corrupci&oacute;n constituyen experiencias aisladas, sin ramificaciones hacia atr&aacute;s y hacia adelante. Por el contrario, ambos constituyen hitos significativos de una historia m&aacute;s larga que, no cabe duda, ha manchado a todos los gobiernos y a muchos actores del mercado y la vida p&uacute;blica. &iquest;Hace falta recordar que los cuadernos de Centeno reservan un lugar especial para las empresas familiares del propio expresidente Macri, as&iacute; como para lo m&aacute;s granado de la elite empresaria nacional? Y esto es as&iacute; porque la corrupci&oacute;n es un problema sist&eacute;mico, que s&oacute;lo puede ser acotada y mantenida a raya mediante una combinaci&oacute;n de vigilancia y presiones ciudadanas e iniciativas provenientes de los sectores m&aacute;s honestos y de mayor amplitud de miras de la elite dirigente. Fortalecimiento de los &oacute;rganos de control, iniciativas para transparentar el financiamiento de la actividad pol&iacute;tica, y controles sistem&aacute;ticos, universales e imparciales sobre los ingresos y el patrimonio de los individuos que integran nuestras elites del poder son imprescindibles para empujar esta agenda, que debe desplegarse bajo la mirada atenta del periodismo honesto y la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La naturalidad con que aceptamos que dirigentes sindicales, jefes policiales o altos funcionarios p&uacute;blicos exhiban un estilo de vida que de ninguna manera se condice con lo que informa su recibo de sueldo nos revela cu&aacute;n lejos estamos de alcanzar ese objetivo. Mientras tanto, recordemos que si bien la corrupci&oacute;n de ninguna manera constituye el principal problema de un pa&iacute;s como el nuestro, que hace casi medio siglo que no crece, aun as&iacute; tiene costos elevados, y sus efectos negativos se hacen sentir en varios planos. Y esto no s&oacute;lo porque estimula y encubre distintas formas del delito organizado y porque dirige recursos mal habidos hacia los bolsillos de unos pocos privilegiados. Tanto o m&aacute;s relevante es recordar que la corrupci&oacute;n vuelve m&aacute;s opaca la vida p&uacute;blica y, en un pa&iacute;s al que, a diferencia del que conocieron Alvear o Per&oacute;n, ya no le sobra nada, da lugar a una mala asignaci&oacute;n de los siempre escasos recursos del presupuesto. En definitiva, la corrupci&oacute;n erosiona dos columnas de nuestro edificio c&iacute;vico: el ideal de una rep&uacute;blica de iguales y la capacidad del estado para generar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas dirigidas a promover el desarrollo con equidad.
    </p><p class="article-text">
        <em>RH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roy Hora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/corrupcion-dinero-politica_129_9305058.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Sep 2022 03:01:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Corrupción, dinero y política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carlos Menem,Néstor Kirchner,Juan Manuel de Rosas,Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La travesía del daguerrotipo: de París al Río de la Plata a bordo del Oriental-Hydrographe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/travesia-daguerrotipo-paris-rio-plata-bordo-oriental-hydrographe_1_8622532.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e58eaf4-2ad6-4ab1-8199-3c766611c714_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La travesía del daguerrotipo: de París al Río de la Plata a bordo del Oriental-Hydrographe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta gran innovación del siglo XIX, que representó uno de los primeros procesos fotográficos, viajó hasta Sudamérica en una embarcación prototipo de "universidad flotante" para jóvenes franceses y belgas "de las mejores familias". En principio tenía previsto llegar a Buenos Aires, pero el bloqueo naval de Francia sobre los puertos de la Confederación que buscaba deponer a Juan Manuel de Rosas lo impidió, por lo que el daguerrotipo fue presentado en Montevideo, en demostraciones a las que asistieron exiliados del rosismo.</p></div><p class="article-text">
        Los primeros relatos sobre la fotograf&iacute;a en el siglo XIX navegan entre la ciencia, el arte y el misterio<strong>.</strong> Desde comienzos de 1839, antes de que fuera presentada, las noticias sobre &ldquo;un proceso con el que, sin ninguna noci&oacute;n de dibujo, sin ning&uacute;n conocimiento de f&iacute;sica o qu&iacute;mica, podremos en pocos minutos obtener vistas detalladas de los sitios m&aacute;s pintorescos&rdquo; proliferaban en la prensa francesa. El invento de <strong>Louis-Jacques-Mand&eacute; Daguerre</strong> y <strong>Joseph Nic&eacute;phore Ni&eacute;pce</strong> para &ldquo;fijar las vistas de la naturaleza sin la necesidad de un dibujante&rdquo; era tan novedoso que para explicarlo se hac&iacute;a necesario mencionar aquello que ven&iacute;a a reemplazar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 19 de agosto de 1839, cuando el astr&oacute;nomo, f&iacute;sico y diputado liberal Fran&ccedil;ois&nbsp;Arag&oacute; divulg&oacute; el m&eacute;todo en la Academia de Ciencias de Francia, la expectativa se transform&oacute; en asombro. Una placa de cobre enchapada en plata, pulida a espejo y sensibilizada con vapor de yodo deb&iacute;a colocarse en la c&aacute;mara obscura donde se la expon&iacute;a a trav&eacute;s de la lente durante 8 a 10 minutos. Al retirarla, ni siquiera el ojo m&aacute;s entrenado pod&iacute;a a&uacute;n distinguir las huellas. Reci&eacute;n al exponerla al vapor de mercurio, la placa revelaba los &ldquo;dibujos&rdquo; como por arte de magia.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Retrato de Louis-Jacques-Mandé Daguerre. 1848. Daguerrotipo 14 cm x 11 cm cm. Charles Richard Meade. National Museum of American History                            </span>
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        <strong>Una de las grandes innovaciones del siglo XIX, el daguerrotipo, se anunci&oacute; como un regalo de Francia al mundo. </strong>La liberaci&oacute;n de la patente a cambio de pensiones vitalicias del gobierno franc&eacute;s para sus descubridores promovi&oacute; una verdadera daguerroman&iacute;a. De hecho, <strong>la c&aacute;mara arrib&oacute; al R&iacute;o de la Plata 180 d&iacute;as despu&eacute;s de haber sido presentada en Par&iacute;s</strong>. Sin embargo, el bloqueo naval de Francia sobre los puertos de la Confederaci&oacute;n que buscaba deponer a Juan Manuel de Rosas impidi&oacute; que arribara a Buenos Aires. El 19 de febrero de 1840 desembarc&oacute; en Montevideo y las primeras impresiones sobre su funcionamiento llegaron desde la vecina orilla, a trav&eacute;s de cartas y art&iacute;culos escritos por los exiliados del rosismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El invento de Daguerre&rdquo; lleg&oacute; a bordo del Oriental-Hydrographe</strong>, un nav&iacute;o de tres m&aacute;stiles, 34 metros de largo y 9 de ancho, cuya historia reci&eacute;n empez&oacute; a conocerse en detalle durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XX. Prototipo de &ldquo;universidad flotante&rdquo;, que pretend&iacute;a circunnavegar el globo en un viaje de descubrimiento para j&oacute;venes de &ldquo;las mejores familias&rdquo; francesas y belgas, fue un emprendimiento privado que cont&oacute; con patrocinio oficial. Era el sue&ntilde;o de un joven capit&aacute;n, Augustin Lucas, de 35 a&ntilde;os, que hab&iacute;a navegado los mares del sur y buscaba fomentar el desarrollo de la flota comercial francesa. &ldquo;Debemos convencernos de que la Marina Inglesa y el comercio mar&iacute;timo de Inglaterra est&aacute;n en auge&rdquo;, escrib&iacute;a. &ldquo;As&iacute;, observamos c&oacute;mo todos los pueblos de Am&eacute;rica del Sur se abastecen casi exclusivamente de art&iacute;culos ingleses que se fabrican a menor precio y con mayor calidad que en Francia&rdquo;. Un libro de la investigadora brasile&ntilde;a Mar&iacute;a Inez Turazzi, <a href="https://www.academia.edu/44703624/El_Oriental_Hydrographe_y_la_fotograf%C3%ADa_La_primera_expedici%C3%B3n_alrededor_del_mundo_con_un_arte_al_alcance_de_todos_1839_1840_" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Oriental-Hydrographe y la fotograf&iacute;a</em></a>, editado por el Centro de Fotograf&iacute;a de Montevideo, profundiza en las alternativas de esa aventura, a la vez cautivante y tr&aacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El retraso de la expedici&oacute;n programada originalmente para marzo de 1839, un afortunado traspi&eacute;, permiti&oacute; que Lucas se reuniera con Daguerre y le solicitara su invento para la expedici&oacute;n. Jean-Baptiste Jobard, editor del <em>Courrier Belge</em>, presente en ese encuentro, escribi&oacute;: &ldquo;Ahora que el capit&aacute;n Lucas incorpor&oacute; un daguerrotipo a su viaje de circunnavegaci&oacute;n, se puede decir que ser&aacute;n los primeros viajeros en relatar visiones incontestables y no romantizadas de los monumentos de India y del pa&iacute;s de las mil y una noches&rdquo;.&nbsp;
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                “Historique et Description des Procedes Du Daguerreotype et Du Diorama (1839)”, Louis J. M., Daguerre. El primer manual de la daguerrotipia.                            </span>
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        El buque pasar&iacute;a por Lisboa, Tenerife, se detendr&iacute;a en Senegal y cruzar&iacute;a el Atl&aacute;ntico, tocando varios puntos de la costa del Brasil. Inicialmente Buenos Aires se mencionaba en el itinerario, pero m&aacute;s tarde la escala fue sustituida por Montevideo. Desde all&iacute;, partir&iacute;an al Cabo de Hornos y subir&iacute;an despu&eacute;s por el Pac&iacute;fico, se detendr&iacute;an en Chile y seguir&iacute;an hacia el norte por la costa oeste de Sur y Norteam&eacute;rica. Finalmente, pondr&iacute;an rumbo a Australia, haciendo escalas en China, India y el Golfo P&eacute;rsico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La circunnavegaci&oacute;n se financiar&iacute;a con la inscripci&oacute;n de alumnos, novicios voluntarios, que pudieran pagar los 2.500 francos anuales que costaba la matr&iacute;cula. Aprender&iacute;an todo lo que se ense&ntilde;a &ldquo;en nuestras mejores instituciones universitarias&rdquo;: marina te&oacute;rica y pr&aacute;ctica, matem&aacute;ticas, geograf&iacute;a, astronom&iacute;a, estad&iacute;stica, construcci&oacute;n naval, historia, lenguas y literatura. Realizar&iacute;an mediciones hidrogr&aacute;ficas, astron&oacute;micas y meteorol&oacute;gicas que enviar&iacute;an a las principales sociedades geogr&aacute;ficas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al plantel docente, que contaba con algunas figuras de renombre, se sumaba un religioso, el padre<strong> Louis Comte, capell&aacute;n de la expedici&oacute;n, pionero entusiasta de la fotograf&iacute;a</strong>, a quien se describe en los registros de la embarcaci&oacute;n como un hombre de 39 a&ntilde;os, un metro setenta de altura, cabellos y ojos oscuros, nacido en Nantes y residente en pueblo de Grand Verri&egrave;re, regi&oacute;n de Borgo&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se presume que tanto Comte como Lucas aprendieron los rudimentos del arte fotogr&aacute;fico en algunas de las primeras demostraciones que Daguerre llev&oacute; a cabo para explicar el funcionamiento de su procedimiento</strong>. Despu&eacute;s, debieron partir hacia el puerto de Paimboeuf, en la Breta&ntilde;a francesa, desde donde zarparon el 25 de septiembre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante las primeras semanas de la traves&iacute;a, el mal clima puso a prueba a los novicios y se manifestaron las primeras tensiones. De los 86 pasajeros registrados, 50 eran alumnos. Entre ellos, algunos j&oacute;venes barones y marqueses que se negaron a realizar las tareas reservadas a marineros y grumetes, provocando la reacci&oacute;n de los oficiales entrenados en la f&eacute;rrea disciplina mar&iacute;tima.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para colmo, al llegar a Lisboa la demostraci&oacute;n del daguerrotipo en el Pal&aacute;cio das Necessidades fracas&oacute;. &ldquo;Sus majestades siguieron las operaciones del se&ntilde;or Comte con gran paciencia e inter&eacute;s; desafortunadamente la prueba no tuvo &eacute;xito&rdquo;, sentenci&oacute; el embajador franc&eacute;s en Portugal. Obtener una imagen tomaba al menos una hora y se necesitaba una pericia considerable que s&oacute;lo se lograba con la experiencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde nuestro malogrado intento con el daguerrotipo en Lisboa, hemos completado nuestra formaci&oacute;n. Hoy en d&iacute;a tenemos un &eacute;xito admirable y, por lo tanto, no pasamos ni un d&iacute;a sin daguerrotipear&rdquo;, relataba en su cr&oacute;nica desde Senegal un alumno an&oacute;nimo. &ldquo;Cuando regresemos a Francia, quedar&aacute;n encantados con las maravillosas placas que mostraremos y que pondr&aacute;n ante sus ojos las verdaderas vistas y no las falsificadas o adornadas con un l&aacute;piz mentiroso&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras cruzar el Atl&aacute;ntico, los rumores sobre la indisciplina a bordo comenzaron a circular en tierra firme. En Brasil, el c&oacute;nsul en Pernambuco escribi&oacute; a Francia sobre la &ldquo;absoluta anarqu&iacute;a&rdquo; que reinaba en el Oriental Hydrographe. Las quejas empezaban a complicar la reputaci&oacute;n de la expedici&oacute;n. Frente a las costas de Salvador de Bah&iacute;a un alumno falleci&oacute; por enfermedad. Antes de dejar R&iacute;o de Janeiro, cinco estudiantes desertaron del nav&iacute;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo,<strong> la primera presentaci&oacute;n del daguerrotipo en la capital brasile&ntilde;a, el 17 de enero de 1840, fue un &eacute;xito rotundo. </strong>El <em>Journal de Commercio</em> exaltaba la demostraci&oacute;n: &ldquo;Es preciso haberlo visto con los propios ojos para tener una idea de la rapidez y el resultado de la operaci&oacute;n&rdquo;. Lucas y Comte lograron entusiasmar al futuro emperador Pedro II, de 14 a&ntilde;os, que poco despu&eacute;s se convertir&iacute;a en uno de los primeros daguerrotipistas nativos de la regi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Oriental-Hydrographe dej&oacute; Brasil en la &uacute;ltima semana de enero. El bloqueo de la ribera argentina hab&iacute;a comenzado en marzo de 1838 y se extendi&oacute; hasta octubre de 1840. En total, fueron dos a&ntilde;os y medio. Al llegar a Montevideo, el capit&aacute;n Lucas informaba a Francia: &ldquo;Rosas aumenta su ej&eacute;rcito diariamente y la esperanza de derrocarlo sigue siendo tan fr&aacute;gil como hace seis meses&rdquo;. El bar&oacute;n de Terloo, pasajero y cronista para el <em>Courrier Belge</em>, se refer&iacute;a al &ldquo;loco sanguinario que gobierna esa rep&uacute;blica&rdquo; y a Buenos Aires como &ldquo;esa ciudad esclava gobernada desp&oacute;ticamente por el dictador Rosas, una especie intermedia entre el tigre y el chacal&rdquo;.
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                Reproducción litográfica del daguerrotipo de la Iglesia Matriz de Montevideo tomado por Florencio Varela en 1840 y publicado con el periódico El Talisman                            </span>
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        El 26 de febrero de 1840, la daguerrotipia se present&oacute; en la casa del c&oacute;nsul franc&eacute;s en Montevideo. <strong>Exiliada en la capital uruguaya, Mariquita Sanchez de Mendeville, viuda de Thompson, fue la primera persona en enviar sus apreciaciones a la Argentina</strong>. &ldquo;Ayer hemos visto una maravilla, la ejecuci&oacute;n del Daguerrotipo es una cosa admirable, ves la plancha como si la hubieras dibujado con un l&aacute;piz negro, la vista que has tomado con tal perfecci&oacute;n y exactitud que ser&iacute;a imposible obtener de otros modos&rdquo;. A su hijo Juan Thompson, residente en la provincia rebelde de Corrientes, le contaba: &ldquo;Los m&aacute;s peque&ntilde;os objetos los ves con una prolijidad tal que la juntura de los ladrillos y los descascarados del revoque los ves con un vidrio de aumento&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Perspicaz, Mariquita resaltaba una de las caracter&iacute;sticas salientes de ese primer proceso fotogr&aacute;fico: la incre&iacute;ble definici&oacute;n que a&uacute;n hoy se percibe en placas con m&aacute;s de un siglo y medio de existencia. En su misiva tambi&eacute;n se refer&iacute;a al Oriental Hydrographe: &ldquo;Esta m&aacute;quina la ha tra&iacute;do un buque en el que viajan muchos j&oacute;venes que dan la vuelta al mundo. Es una expedici&oacute;n rom&aacute;ntica de muchachos atronados&rdquo;, escrib&iacute;a. &ldquo;A bordo han tenido mil peleas ya y se van quedando algunos de resultas por los pa&iacute;ses que van pasando&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otros exiliados, como Florencio Varela y Tom&aacute;s de Iriarte, tambi&eacute;n asistieron a las demostraciones y escribieron sus impresiones en detalle</strong>. El daguerrotipo no pod&iacute;a utilizarse a&uacute;n para hacer retratos por &ldquo;la dificultad casi insuperable de la completa inmovilidad del rostro&rdquo; durante los 10 minutos de exposici&oacute;n. Aunque conoc&iacute;an &ldquo;por informes&rdquo; de las mejoras considerables que el proceso hab&iacute;a logrado en los &uacute;ltimos cinco meses, desde la salida del barco.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Retrato al daguerrotipo de Florencio Varela con su hija María. Montevideo. 8 x 6.9 cm. Autor no identificado. Museo Histórico Nacional.                            </span>
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        Quiz&aacute;s tentado por las posibilidades de negocios en Montevideo, donde un cuarto de los habitantes eran franceses, el padre Luis Comte decidi&oacute; abandonar la expedici&oacute;n y establecerse. Se presentaba como Abate -aunque no era Abad- y como disc&iacute;pulo de Daguerre. Profesor de dibujo e idiomas, entrepreneur, en un aviso del 21 de octubre de 1840 ofrec&iacute;a equipos fotogr&aacute;ficos a la venta, asegurando el &eacute;xito del procedimiento y brindando &ldquo;garant&iacute;as personales&rdquo; a &ldquo;las personas que me favorezcan con su confianza&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aunque las primeras galer&iacute;as daguerrianas de Buenos Aires reci&eacute;n aparecer&iacute;an mencionadas en la prensa hacia mediados de 1843, se sabe que hubo intentos anteriores de traer la fotograf&iacute;a a la Argentina. </strong>Pedro De Angelis, gran figura intelectual del rosismo, le compr&oacute; a Comte el equipamiento pero no logr&oacute; hacerlo funcionar. En una carta del 23 de abril de 1842, citada en <em>El retrato imposible</em>, la iconograf&iacute;a de Rosas del investigador Carlos Vertanessian, revela su frustraci&oacute;n: &ldquo;Si hubiera sabido que exist&iacute;an tantas (instrucciones) para manejar el daguerrotipo, habr&iacute;a renunciado. Estos diablazos franceses son charlatanes sin igual en el mundo entero&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Comte vivi&oacute; en Montevideo hasta 1848. Antes de partir, public&oacute; en el diario la venta de sus pertenencias entre las que se contaban &ldquo;un laboratorio de caoba&rdquo; y &ldquo;un daguerrotipo en buen estado&rdquo;. En su testamento -muri&oacute; en 1868-, entre otros bienes, se menciona el giro de 128.000 francos desde la Rep&uacute;blica Oriental, una fortuna considerable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al Oriental Hydrographe, al dejar el R&iacute;o de la Plata enfil&oacute; hacia el Pac&iacute;fico. <strong>Despu&eacute;s de presentar el daguerrotipo en Valpara&iacute;so, cuando el 23 de junio de 1840 la embarcaci&oacute;n dejaba el puerto, golpe&oacute; contra unas rocas y naufrag&oacute;. </strong>No debieron lamentarse muertos, pero la reputaci&oacute;n del capit&aacute;n qued&oacute; manchada para siempre. Se salvaron una parte de los bienes. Entre ellos, una c&aacute;mara y un laboratorio que Lucas llevar&iacute;a a Australia para inaugurar en esas tierras la historia de la fotograf&iacute;a.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Reproducción fotográfica del dibujo “El naufragio del Oriental-Hydrographe”. 24 x 18. Biblioteca Nacional de Chile. Juan Mauricio Rugendas. La fecha inscripta al lado del boceto: “Junio 24 de 1840 &quot;, un día después del accidente."
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                Reproducción fotográfica del dibujo “El naufragio del Oriental-Hydrographe”. 24 x 18. Biblioteca Nacional de Chile. Juan Mauricio Rugendas. La fecha inscripta al lado del boceto: “Junio 24 de 1840 &quot;, un día después del accidente.                            </span>
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        Ninguna de las placas daguerreanas tomadas durante la expedici&oacute;n, fehacientemente identificada, subsiste. Solo quedan im&aacute;genes atribuidas y litograf&iacute;as hechas a partir de los registros fotomec&aacute;nicos originales. Tampoco se sabe si el daguerroitipo registr&oacute; los momentos posteriores al desastre. Sin embargo, en la Biblioteca Nacional de Chile se conserva un boceto fechado el d&iacute;a posterior al accidente. Su autor, testigo presencial de la escena del naufragio, fue nada menos que el alem&aacute;n Juan Mauricio Rugendas, artista viajero que resid&iacute;a entonces en Valpara&iacute;so. Iron&iacute;as de la historia, fue su &ldquo;l&aacute;piz mentiroso&rdquo; el que inmortaliz&oacute; los trabajos de rescate en el Oriental-Hydrographe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>DS/CB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Schvarzstein]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/travesia-daguerrotipo-paris-rio-plata-bordo-oriental-hydrographe_1_8622532.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Dec 2021 11:36:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La travesía del daguerrotipo: de París al Río de la Plata a bordo del Oriental-Hydrographe]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fotografía,Daguerrotipo,Juan Manuel de Rosas,Buenos Aires]]></media:keywords>
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