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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Microdosis]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/microdosis/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Microdosis]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[En microdosis, cultivados en casa y sin evidencia que avale los efectos, la toma de hongos está en auge]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/microdosis-evidencia-efectos-hongos-auge_1_8623188.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb4e1e2d-a2eb-4088-afa1-0cc0f4d66064_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En microdosis, cultivados en casa y sin evidencia que avale los efectos, la toma de hongos está en auge"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La psilocibina es un psicodélico presente en los hongos "cucumelo". De los "viajes" para expandir la conciencia a ingerirlos en tomas bajas y frecuentes, no hay certezas científicas sobre sus efectos para combatir la depresión, ansiedad o consumo problemático de sustancias. Aún así está de moda.</p></div><p class="article-text">
        <strong>La psilocibina es una droga psicod&eacute;lica</strong> presente en los hongos del g&eacute;nero<em> Psilocibe</em>, m&aacute;s conocidos como <strong>&ldquo;hongos m&aacute;gicos&rdquo; o cucumelo</strong>. En su entorno natural, este hongo<strong> crece en la bosta de vacas y ovejas, pero pueden cultivarse de manera dom&eacute;stica</strong>. Son comestibles. El efecto no es estimulante, sino que <strong>altera la realidad: la deforma</strong>. La toma tradicional es en rituales o sesiones que duran, en promedio, cuatro horas; el conocido &ldquo;viaje&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero <strong>la novedad </strong>es que <strong>en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y sobre todo los &uacute;ltimos dos marcados por la pandemia, la psilocibina</strong>, sustancia psicod&eacute;lica del hongo,<strong> est&aacute; en auge</strong>. Su uso se expandi&oacute; entre los usuarios y usuarias en forma de <strong>microdosis, es decir, en tomas bajas y frecuentes del principio activo</strong>. La ingesta puede ser en <strong>pastillas que contienen el hongo o con el c&aacute;lculo del gramaje del hongo disecado</strong>. Como no tiene un efecto pronunciado quienes lo consumen pueden seguir con su rutina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su cultivo, venta y distribuci&oacute;n no est&aacute; autorizada</strong>, pero muchos consumidores y especialistas consideran a la psilocibina como una opci&oacute;n al tratamiento tradicional indicado para<strong> depresi&oacute;n, ansiedad, dolor cr&oacute;nico, trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y el d&eacute;ficit de atenci&oacute;n</strong>. Usan psilocibina las personas que buscan rehabilitarse de la adicci&oacute;n a las drogas legales, como el <strong>tabaco y el alcohol</strong>, y tambi&eacute;n las que tratan el <strong>uso problem&aacute;tico de sustancias</strong>.&nbsp;Y tambi&eacute;n quienes quieren <strong>conectar con su entorno de un manera m&aacute;s relajada</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El intercambio de <strong>experiencias en foros, las manuales de cultivo y los tutoriales</strong> que est&aacute;n a un <em>click </em>(y gratis) en Internet, un documental que atrajo la atenci&oacute;n y<strong> la falta -o escasa y a veces, inaccesible- atenci&oacute;n respecto de la salud mental </strong>durante la pandemia hicieron que el<strong> fen&oacute;meno se expandiera</strong>. <strong>El hongo</strong>, principio y final del mundo que habitamos, empieza <strong>a transitar el camino del cannabis</strong>. Pero<strong> falta evidencia s&oacute;lida que asegure que la ingesta terap&eacute;utica tenga efectos</strong>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Conoc&iacute; los honguitos y me enamor&eacute; por completo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Llegu&eacute; a la psilocibina despu&eacute;s de experimentar con otros psicoactivos, como ayahuasca, San Pedro y LSD. Hasta que conoc&iacute; los honguitos y ah&iacute; me enamor&eacute; por completo porque tienen que ver con mi energ&iacute;a, la de la ni&ntilde;a interior</strong>. Quer&iacute;a conectarme con eso, con el disfrute, la sorpresa, la alegr&iacute;a, la celebraci&oacute;n&hellip; Ver el mundo como algo nuevo&rdquo;, dice <strong>Gimena, 34 a&ntilde;os</strong>. Su b&uacute;squeda fue m&aacute;s personal que recreativa, e incluy&oacute; clases, seminarios, lecturas varias de libros y <em>newsletters</em> especializados, y vivos v&iacute;a Instagram con personas a las que considera maestros. &ldquo;<strong>Hace dos a&ntilde;os que tomo psilocibina y me cambi&oacute; la vida. Es mi medicina. </strong>Ahora no sigo ning&uacute;n protocolo. Lo m&iacute;o es intuitivo: me levanto y siento si voy a tomar ese d&iacute;a o no&rdquo;, sigue Gimena.
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                Hongos del género Psilocibe y las microdosis.                            </span>
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        <strong>El gramo de hongo seco cuesta, en el mercado clandestino, entre 1.000 y 1.500 pesos. </strong>Para una sesi&oacute;n de hongos la macrodosis a ingerir es de 1 a 3 gramos secos. <strong>La microdosis de psilocibina, en cambio, va de 0,1 a 0,3 gramos</strong>. <strong>Hay dos formas de administraci&oacute;n populares entre los usuarios</strong>. El protocolo Fadiman indica una microdosis cada tres d&iacute;as durante seis semanas con extensi&oacute;n a diez semanas. Y el de Stamets indica tomar microdosis cuatro d&iacute;as seguidos y descansar tres d&iacute;as, por seis a diez semanas. Luego descansar de dos a cuatro semanas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Ven&iacute;a con un cuadro depresivo severo y con el encierro por la pandemia todo se complic&oacute; un poco m&aacute;s</strong>&rdquo;, cuenta Dario, 42 a&ntilde;os. Es comerciante, tiene un hijo de cinco a&ntilde;os y todav&iacute;a duela la muerte de un familiar al que quer&iacute;a mucho. &ldquo;Un d&iacute;a me cruc&eacute; en la calle con un conocido. No ten&iacute;amos mucha confianza, pero me vio mal y, de alguna manera, termin&eacute; cont&aacute;ndole qu&eacute; me pasaba. Me habl&oacute; de los hongos, de la psilocibina y de una experiencia que hab&iacute;a tenido que lo ayud&oacute; en un momento personal dif&iacute;cil. <strong>Busqu&eacute; m&aacute;s informaci&oacute;n en Internet y convers&eacute; con mi analista. Le dije que sent&iacute;a curiosidad y que quer&iacute;a probar.</strong> &Eacute;l me acompa&ntilde;&oacute; en la decisi&oacute;n, con asesoramiento y escucha. Empec&eacute; con microdosis y a los dos o tres meses empec&eacute; a sentirme mejor, <strong>m&aacute;s animado y con esperanza</strong>. Ahora estoy en mi periodo de descanso&rdquo;, dice Dar&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.netflix.com/ar/title/81183477" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hongos Fant&aacute;sticos se estren&oacute; en 2019 en una plataforma de streaming.</a> El documental aborda la belleza y el activo psicod&eacute;lico de los hongos. Pero tambi&eacute;n ofrece informaci&oacute;n sobre su historia, la importancia de su presencia en el ecosistema, el uso degradatorio en derrames de petr&oacute;leo y el acompa&ntilde;amiento paliativo en pacientes oncol&oacute;gicos. &ldquo;<strong>(Los seres humanos) Estamos m&aacute;s emparentados con los hongos que con cualquier otro reino animal</strong>&rdquo;, concluye el narrador principal del documental, <strong>Paul Stamets, mic&oacute;logo, investigador y militante del hongo</strong>. Durante una toma, por equivocaci&oacute;n en cantidad excesiva, Stamets asegura que &ldquo;dej&oacute; de tartamudear&rdquo;. La afecci&oacute;n en el habla hab&iacute;a apareci&oacute; cuando era peque&ntilde;o.
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                Paul Stamets, micólogo.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Una s&uacute;per moda sin suficiente evidencia cient&iacute;fica</h3><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>El uso de psilocibina es una s&uacute;per moda porque es bastante cuidadosa de la salud</strong>. Es una terap&eacute;utica que se tolera muy bien. Y por otro lado creo que tiene que ver con que hay mucho <strong>malestar subjetivo en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os de pandemia</strong>, de encierro, de miedo y de tantos cambios, a la par de un <strong>cansancio de las personas en relaci&oacute;n a lo que habitualmente proponen los servicios tradicionales de salud mental</strong>, que es el uso de psicof&aacute;rmacos, ansiol&iacute;ticos y antidepresivos&rdquo;, dice <strong>Celeste Romero</strong>, m&eacute;dica psiquiatra, Coordinadora de investigaci&oacute;n m&eacute;dica del <a href="https://www.facebook.com/ceccaong/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro de Estudios de la Cultura Cann&aacute;bica </a>y docente universitaria.
    </p><p class="article-text">
        Comparada con el LSD -&aacute;cido lis&eacute;rgico, la sustancia psicod&eacute;lica m&aacute;s famosa del planeta y, quiz&aacute;s, la m&aacute;s potente-, <strong>el &ldquo;estigma&rdquo; cultural y pol&iacute;tico de la psilocibina es menor</strong>. Por otro lado, es una<strong> sustancia relativamente segura y una sobredosis es virtualmente imposible</strong>. Hay un riesgo que tiene que ver con la naturaleza del hongo: dado que es silvestre, de tomarlos de su entorno natural <strong>hay que cuidar de no confundirlo con uno t&oacute;xico, porque podr&iacute;a ser letal</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las intoxicaciones fatales, de todos modos, son raras: <strong>once muertes reportadas por el consumo de &ldquo;hongos m&aacute;gicos&rdquo; entre 1960 y 2010</strong>. Es un dato consignado en <em><strong>Un libro sobre drogas</strong></em> <em>(El gato y la caja, 2017)</em> por <strong>Enzo Tagliazucchi</strong>, doctor en F&iacute;sica, investigador de CONICET y docente en el cap&iacute;tulo<em> Psicod&eacute;lico</em>s, en base al estudio <em>Harm Potential of Magic Mushroom Use: a review</em>, publicado en 2011.
    </p><p class="article-text">
        Tagliazucchi es el director del <a href="https://www.cocucolab.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laboratorio de Conciencia, Cultura y Complejidad de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires</a>. En 2020, junto a su equipo, <a href="https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2021.11.30.470657v1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">public&oacute; un trabajo en el que demuestra que la psilocibina en dosis bajas no tiene efectos evidentes</a>. Para el estudio reclutaron a 34 personas. Hay bibliograf&iacute;a. Hay podcast sobre el tema. Hay tutoriales en YouTube. Hay experiencias de usuarios relatadas, filmadas y fotografiadas en redes sociales. Hay personas que no necesitan certezas cient&iacute;ficas sino compa&ntilde;&iacute;a, facilitadores o chamanes.&nbsp;<strong>&ldquo;Mi cuerpo, mi decisi&oacute;n&rdquo;.</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un trabajo publicado por el Laboratorio de Conciencia, Cultura y Complejidad de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA demuestra que la psilocibina en dosis bajas no tiene efectos evidentes. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>La microdosis de psilocibina es una estrategia que forma parte de un plan terap&eacute;utico que involucra psicoterapia, una posici&oacute;n activa en cuanto a los desencadenantes del malestar y tambi&eacute;n un deseo de aprender nuevas formas de relacionarse con los s&iacute;ntomas</strong>, hay algo que involucra a las terapias con ente&oacute;genos&hellip; o psicod&eacute;licos, pero me gusta m&aacute;s la palabra ente&oacute;genos&rdquo;, sigue Celeste Romero, psiquiatra. Y agrega: &ldquo;Hoy cuando la gente se siente mal sabe que tambi&eacute;n hay otras opciones adem&aacute;s de los psicof&aacute;rmacos. Hace cinco a&ntilde;os no pasaba. Pero <strong>cuando se puso en agenda el uso del cannabis tambi&eacute;n empez&oacute; otra b&uacute;squeda, de algo m&aacute;s natural. Y al boom del cannabis le sigue este segundo boom, el de psilocibina, que es s&uacute;per v&aacute;lido</strong>&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Ceremonia de hongos: reducci&oacute;n de riesgos y da&ntilde;os</h3><p class="article-text">
        Se conocen unos 70 hongos que contienen psilocibina. <strong>En Am&eacute;rica los m&aacute;s conocidos son el Cubensis y el Caerulescens</strong>. Se hicieron famosos en 1957, cuando <strong>un banquero norteamericano cont&oacute; en la revista </strong><em><strong>Life</strong></em><strong> una experiencia &ldquo;de viaje&rdquo; realizada en M&eacute;xico</strong>. Al a&ntilde;o siguiente, en 1958, el qu&iacute;mico <strong>Albert Hofmann logr&oacute; aislar la psilocibina de alta pureza en un laboratorio</strong>. Las <strong>macrodosis</strong>, una ingesta t&oacute;xica que altera la realidad por unas horas, <strong>son ceremonias ancestrales que nunca pasaron de moda</strong>. Se hacen entre amigos, por ejemplo, de manera l&uacute;dica y tambi&eacute;n reveladora.
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;dico<strong> Carlos Damin</strong>, jefe de Toxicolog&iacute;a del Hospital Fern&aacute;ndez, docente y director de Fundartox advierte sobre el abuso de la sustancia: &ldquo;La psilocibina no es de consumo permanente ni genera dependencia. Tampoco es un medicamento ni est&aacute;n establecidas las dosis m&iacute;nimas. <strong>Ni est&aacute; indicado con fines terap&eacute;uticos: de hecho, se prob&oacute; como antidepresivo y se descart&oacute;. </strong>Como es un alterador de la realidad, crea un escenario de fantas&iacute;a. <strong>Y pone en riesgo la vida de quien consume. Una alucinaci&oacute;n puede derivar en una ca&iacute;da, por ejemplo, con consecuencias graves o fatales</strong>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM/</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Jan 2022 03:01:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En microdosis, cultivados en casa y sin evidencia que avale los efectos, la toma de hongos está en auge]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psilocibina,Microdosis,Hongos mágicos]]></media:keywords>
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