<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Microplásticos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/microplasticos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Microplásticos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1037847/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Detectan varios tipos de microplásticos en el semen y en los ovarios: el más abundante es el teflón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/detectan-tipos-microplasticos-semen-ovarios-abundante-teflon_1_12434184.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2109b0af-a8fe-4014-a917-0147ae43383a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Detectan varios tipos de microplásticos en el semen y en los ovarios: el más abundante es el teflón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un equipo de investigadores encontró estos polímeros en el 69% de las muestras de fluido folicular femenino y el 55% de las muestras de fluido seminal; aunque no hay motivos para la alarma, se investiga su impacto en la salud reproductiva</p></div><p class="article-text">
        Nuestros fluidos reproductivos contienen diversos tipos de micropl&aacute;sticos y el m&aacute;s frecuente de ellos es el tefl&oacute;n, seg&uacute;n revela una nueva investigaci&oacute;n presentada este mi&eacute;rcoles en la <a href="https://www.eshre.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">41&ordf; Reuni&oacute;n Anual de la Sociedad Europea de Reproducci&oacute;n Humana y Embriolog&iacute;a</a> (ESHRE). El hallazgo, liderado por el investigador <a href="https://portalinvestigacion.um.es/investigadores/332659/detalle" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Emilio G&oacute;mez-S&aacute;nchez</a>, de la Universidad de Murcia, en Espa&ntilde;a, plantea importantes preguntas sobre sus posibles riesgos para la fertilidad y la salud reproductiva. 
    </p><p class="article-text">
        Para el trabajo, que se publica en la revista <a href="https://academic.oup.com/humrep/issue/40/Supplement_1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Human Reproduction</em></a><em>, </em>los investigadores examinaron el l&iacute;quido folicular de 29 mujeres y el l&iacute;quido seminal de 22 hombres. Los autores detectaron micropl&aacute;sticos en el 69% de las muestras de l&iacute;quido folicular y en el 55% de las muestras de fluido seminal. Ambos fluidos se encuentran en los ovarios y el semen, respectivamente, y desempe&ntilde;an papeles cr&iacute;ticos en la concepci&oacute;n natural y la reproducci&oacute;n asistida. 
    </p><p class="article-text">
        En los dos grupos se identific&oacute; una gama de pol&iacute;meros micropl&aacute;sticos de uso com&uacute;n, entre los cuales el m&aacute;s frecuente fue el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Politetrafluoroetileno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">politetrafluoroetileno</a> (PTFE), tambi&eacute;n conocido como tefl&oacute;n, que est&aacute; presente en el 31% de las muestras femeninas y el 41% de las masculinas. Le siguieron el poliestireno (PS), el tereftalato de polietileno (PET), la poliamida (PA), el polipropileno (PP) y el poliuretano (PU).
    </p><h2 class="article-text">Sin motivos para la alarma</h2><p class="article-text">
        Los micropl&aacute;sticos se definen como part&iacute;culas pl&aacute;sticas de menos de 5 mil&iacute;metros de tama&ntilde;o y hay evidencia de que representan una amenaza para la salud p&uacute;blica y ambiental, si bien esta investigaci&oacute;n no evalu&oacute; directamente c&oacute;mo los micropl&aacute;sticos afectan a la fertilidad. &ldquo;Estudios previos ya hab&iacute;an demostrado la presencia de micropl&aacute;sticos en diversos &oacute;rganos humanos&rdquo;, reconoce G&oacute;mez-S&aacute;nchez. &ldquo;Por ello, no nos sorprendi&oacute; del todo encontrar micropl&aacute;sticos en los fluidos del aparato reproductor humano, pero s&iacute; nos impact&oacute; su frecuencia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que sabemos gracias a estudios en animales es que, en los tejidos donde se acumulan los micropl&aacute;sticos, estos pueden inducir inflamaci&oacute;n, formaci&oacute;n de radicales libres, da&ntilde;o al ADN, senescencia celular y alteraciones endocrinas, informa el experto. Pero a&uacute;n no disponen de pruebas suficientes para confirmar que afecta a la calidad de los &oacute;vulos o los espermatozoides o al &eacute;xito de la fecundaci&oacute;n, aunque es algo que podr&aacute;n comprobar con el tiempo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No nos sorprendió del todo encontrar microplásticos en los fluidos del aparato reproductor humano, pero sí nos impactó su frecuencia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Emilio Gómez-Sánchez</span>
                                        <span>—</span>  Investigador de la Universidad de Murcia y autor principal del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sobre la cantidad de part&iacute;culas halladas en las muestras, G&oacute;mez-S&aacute;nchez llama a la tranquilidad y recuerda que en la mayor parte de los casos son una o dos (60%) y solo en un 10% hay hasta cinco micropl&aacute;sticos en la muestra. El motivo por el que hay m&aacute;s part&iacute;culas en el l&iacute;quido folicular de ellas, explica a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, tiene que ver con el m&eacute;todo de obtenci&oacute;n de los ovocitos que examinan. &ldquo;Durante la estimulaci&oacute;n ov&aacute;rica, cuando t&uacute; estimulas un ovario para una fecundaci&oacute;n in vitro, el ovario trabaja mucho para  fabricar 12 o 13 ovocitos y el flujo sangu&iacute;neo hacia el ovario es muy alto&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        El especialista tampoco conoce la explicaci&oacute;n a que el tefl&oacute;n aparezca en al menos 10 puntos porcentuales m&aacute;s en ellos, aunque esperan tener m&aacute;s detalles m&aacute;s adelante. &ldquo;En la siguiente parte del estudio queremos incrementar el n&uacute;mero de casos y estamos haciendo un cuestionario de estilo de vida para saber m&aacute;s&rdquo;, afirma. En cualquier caso, insiste, no hay raz&oacute;n para alarmarse en este momento. &ldquo;Yo le dir&iacute;a a la gente que no hay que agobiarse&rdquo;, sentencia. &ldquo;Cuanto menos micropl&aacute;sticos comamos o bebamos o respiremos, mejor. Pero, hay que tener en cuenta que los tenemos en todas partes&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La importancia de los aditivos</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ethel-eljarrat-experta-csic-deberiamos-transportar-pellets-embalajes-seguros-no-bolsas-rompen_128_10827248.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ethel Eljarrat</a>, directora del Instituto de Diagn&oacute;stico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC), cree que se trata de un estudio m&aacute;s de los muchos que est&aacute;n saliendo a d&iacute;a de hoy, que pone en evidencia de que tenemos presencia de micropl&aacute;sticos en todas las partes del cuerpo. &ldquo;Ya se han encontrado en el cerebro, los pulmones, la sangre, la placenta o la leche materna&rdquo;, enumera. &ldquo;Es una evidencia m&aacute;s de que est&aacute;n presentes en todas las partes de nuestro organismo&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ya se han encontrado en el cerebro, los pulmones, la sangre, la placenta o la leche materna. Es una evidencia más de que están presentes en todas las partes de nuestro organismo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ethel Eljarrat</span>
                                        <span>—</span> Directora del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para la experta, que tengamos tefl&oacute;n dentro de nuestro organismo tiene sentido, porque un mont&oacute;n de utensilios de cocina est&aacute;n hechos de este material. En su opini&oacute;n, lo m&aacute;s determinante es conocer qu&eacute; compuestos qu&iacute;micos est&aacute;n asociados a estas part&iacute;culas, que son los que tienen efectos m&aacute;s nocivos sobre la salud y seguramente en la reproducci&oacute;n y fertilidad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay evidencias todav&iacute;a muy claras del efecto del micropl&aacute;stico, aunque s&iacute; indicios&rdquo;, explica. &ldquo;De lo que s&iacute; que hay evidencia cient&iacute;fica es de la toxicidad que tienen los compuestos qu&iacute;micos que est&aacute;n asociados a esos trocitos de pl&aacute;stico&rdquo;. Porque a estos pol&iacute;meros como el tefl&oacute;n se les a&ntilde;aden una gran cantidad de sustancias como los <a href="https://especiales.eldiario.es/alerta-pfas-papeles-secretos-contaminacion-quimica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compuestos perfluorados (PFAS)</a>, que le dan la antiadherencia. Conocer la composici&oacute;n qu&iacute;mica de los aditivos ser&iacute;a determinante&ldquo;.
    </p><h2 class="article-text">Preocupaci&oacute;n y cautela</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las conclusiones principales del estudio, es decir, que hay una proporci&oacute;n alta de hombres y mujeres que presentan micropl&aacute;sticos en sus aparatos reproductores, est&aacute;n alineadas con resultados de otras investigaciones, reforz&aacute;ndolas&rdquo;, asegura <a href="https://sciencemediacentre.es/autor/rita-vassena" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rita Vassena</a>, cofundadora y CEO la empresa de reproducci&oacute;n asistida,  Fecundis al <a href="https://sciencemediacentre.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SMC</a>. &ldquo;Hay que matizar que es un estudio preliminar, como bien alertan los autores, debido a la peque&ntilde;a muestra, pero tambi&eacute;n debido a la ausencia de an&aacute;lisis complementarios como por ejemplo, una exploraci&oacute;n de la asociaci&oacute;n entre presencia de micropl&aacute;sticos y marcadores de inflamaci&oacute;n en los aparatos reproductores, o una asociaci&oacute;n con el nivel de exposici&oacute;n de los sujetos a micropl&aacute;sticos en su entorno&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estos resultados demuestran cómo el aumento del uso de plástico en la vida diaria puede afectar al sistema reproductivo en humanos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rocío Núñez Calonge</span>
                                        <span>—</span> Coordinadora del Grupo de Ética de la Sociedad Española de Fertilidad
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Estos resultados se apoyan en una metodolog&iacute;a s&oacute;lida y demuestran c&oacute;mo el aumento del uso de pl&aacute;stico en la vida diaria puede afectar al sistema reproductivo en humanos&rdquo;, asegura <a href="https://www.rocionunez.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roc&iacute;o N&uacute;&ntilde;ez Calonge</a>, directora cient&iacute;fica del Grupo UR Internacional y coordinadora del Grupo de &Eacute;tica de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Fertilidad. &ldquo;Este trabajo subraya la necesidad de realizar estudios futuros para conocer completamente los riesgos que plantean los micropl&aacute;sticos en la salud reproductiva e informar sobre el peligro de su empleo de rutina&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/detectan-tipos-microplasticos-semen-ovarios-abundante-teflon_1_12434184.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Jul 2025 19:47:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2109b0af-a8fe-4014-a917-0147ae43383a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="620258" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2109b0af-a8fe-4014-a917-0147ae43383a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="620258" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Detectan varios tipos de microplásticos en el semen y en los ovarios: el más abundante es el teflón]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2109b0af-a8fe-4014-a917-0147ae43383a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Microplásticos,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Encuentran concentraciones récord de microplásticos en las zonas más remotas de la Antártida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/encuentran-concentraciones-record-microplasticos-zonas-remotas-antartida_1_12033906.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/718a35d7-be93-4bda-b17a-bf5547db6b8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Encuentran concentraciones récord de microplásticos en las zonas más remotas de la Antártida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los investigadores encontraron hasta 100 veces más partículas de menos de 50 micrómetros, lo que sugiere que estudios anteriores, con técnicas menos sensibles, pueden haber subestimado el impacto de estos contaminantes</p></div><p class="article-text">
        Un equipo de investigadores de la <a href="https://www.bas.ac.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">British Antarctic Survey</a> (BAS) descubri&oacute; concentraciones de hasta 3.000 part&iacute;culas de micropl&aacute;sticos por litro de nieve cerca de algunos de los campamentos m&aacute;s remotos de la Ant&aacute;rtida. El 95% de estas part&iacute;culas era de menos de 50 micr&oacute;metros (el tama&ntilde;o de la mayor&iacute;a de las c&eacute;lulas humanas), lo que sugiere que estudios anteriores pueden haber subestimado el alcance de la contaminaci&oacute;n por micropl&aacute;sticos en la regi&oacute;n debido a m&eacute;todos de detecci&oacute;n menos sensibles.
    </p><p class="article-text">
        El estudio, que se publica esta semana en la revista&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2025.178543" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Science of the Total Environment</em></a>, se llev&oacute; a cabo en campamentos situados en los glaciares <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Glaciar_Uni%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uni&oacute;n</a> y <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Schanz_Glacier" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Schanz</a> (cerca de las monta&ntilde;as Ellsworth), donde los investigadores estaban realizando trabajo de campo, y en el Polo Sur, donde el Programa Ant&aacute;rtico de los Estados Unidos tiene una estaci&oacute;n de investigaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una abundancia 100 veces mayor</h2><p class="article-text">
        Esta es la primera vez que se utiliz&oacute; una t&eacute;cnica nueva y avanzada para detectar micropl&aacute;sticos tan peque&ntilde;os como 11 micr&oacute;metros (aproximadamente el tama&ntilde;o de un gl&oacute;bulo rojo) en la nieve de la Ant&aacute;rtida.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La abundancia de microplásticos en estas muestras de nieve era 100 veces mayor que en estudios anteriores de muestras de nieve antártica</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Emily Rowlands</span>
                                        <span>—</span> Ecóloga marina del British Antarctic Survey (BAS) y coautora del artículo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La nueva t&eacute;cnica implica derretir la nieve a trav&eacute;s de un papel de filtro y escanearlo a alta resoluci&oacute;n, utilizando espectroscopia infrarroja, de modo que se puedan identificar part&iacute;culas mucho m&aacute;s peque&ntilde;as que las que se hallan mediante la tradicional selecci&oacute;n manual de part&iacute;culas y fibras para su an&aacute;lisis en el laboratorio.&nbsp;&ldquo;De hecho, descubrimos que la abundancia de micropl&aacute;sticos en estas muestras de nieve era 100 veces mayor que en estudios anteriores de muestras de nieve ant&aacute;rtica&rdquo;, asegura<strong> </strong><a href="https://www.bas.ac.uk/profile/emirow/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Emily Rowlands</a>, ec&oacute;loga marina del British Antarctic Survey (BAS) y coautora del art&iacute;culo. 
    </p><h2 class="article-text">Fuentes locales de contaminaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En los tres sitios donde los investigadores recogieron muestras de nieve, identificaron tipos comunes de pl&aacute;stico como poliamida (utilizada en textiles), tereftalato de polietileno (presente en botellas y envases), polietileno y caucho sint&eacute;tico. La poliamida represent&oacute; m&aacute;s de la mitad de los micropl&aacute;sticos que encontraron y estaba presente en todas las muestras tomadas cerca de los campamentos de campo, aunque no en el sitio m&aacute;s remoto, que muestrearon como<em> control</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08363998-584c-4a37-85a6-b3c79285d60b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08363998-584c-4a37-85a6-b3c79285d60b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08363998-584c-4a37-85a6-b3c79285d60b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08363998-584c-4a37-85a6-b3c79285d60b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08363998-584c-4a37-85a6-b3c79285d60b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08363998-584c-4a37-85a6-b3c79285d60b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/08363998-584c-4a37-85a6-b3c79285d60b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Kirstie Jones-Williams, una de las autoras del trabajo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Kirstie Jones-Williams, una de las autoras del trabajo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Creemos que esto significa que existen fuentes locales de contaminaci&oacute;n por pl&aacute;stico, al menos en lo que respecta a la poliamida&rdquo;,  declara <a href="https://www.bas.ac.uk/profile/clanno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Clara Manno</a>, ec&oacute;loga oce&aacute;nica, en una nota de prensa del BAS. &ldquo;Esto podr&iacute;a provenir de la ropa de abrigo o de las cuerdas y banderas que se utilizan para marcar rutas seguras dentro y alrededor del campamento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esto podría provenir de la ropa de abrigo o de las cuerdas y banderas que se utilizan para marcar rutas seguras dentro y alrededor del campamento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Clara Manno</span>
                                        <span>—</span> Ecóloga oceánica del BAS
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los autores del estudio quieren realizar m&aacute;s investigaciones para comprender completamente las fuentes de contaminaci&oacute;n por micropl&aacute;sticos en la Ant&aacute;rtida: qu&eacute; parte es local y qu&eacute; parte se transporta a largas distancias. Su intenci&oacute;n es explorar la mejor manera de reducir esta contaminaci&oacute;n pl&aacute;stica en uno de los lugares m&aacute;s pr&iacute;stinos de la Tierra.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0cdcd4b7-32cc-4c67-88d1-c32eee153b6b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0cdcd4b7-32cc-4c67-88d1-c32eee153b6b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0cdcd4b7-32cc-4c67-88d1-c32eee153b6b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0cdcd4b7-32cc-4c67-88d1-c32eee153b6b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0cdcd4b7-32cc-4c67-88d1-c32eee153b6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0cdcd4b7-32cc-4c67-88d1-c32eee153b6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0cdcd4b7-32cc-4c67-88d1-c32eee153b6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen aérea de la Antártida."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen aérea de la Antártida.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las implicaciones m&aacute;s amplias de los micropl&aacute;sticos en este desierto helado a&uacute;n no se comprenden del todo. Algunas investigaciones sugieren que podr&iacute;an afectar el albedo de la nieve (la cantidad de luz que refleja) y la rapidez con la que se derrite. Tambi&eacute;n pueden transportarse a &aacute;reas de importancia ecol&oacute;gica. Anteriromente se han detectado micropl&aacute;sticos en varias especies de ping&uuml;inos, focas y peces, y un estudio reciente de BAS revel&oacute; que los micropl&aacute;sticos tambi&eacute;n podr&iacute;an estar reduciendo la cantidad de carbono que el krill transporta al fondo marino.
    </p><h2 class="article-text">Una contaminaci&oacute;n &ldquo;generalizada&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de las estrictas regulaciones sobre los materiales que ingresan a la Ant&aacute;rtida, nuestros hallazgos revelan contaminaci&oacute;n por micropl&aacute;sticos incluso en &aacute;reas remotas y altamente controladas&rdquo;, afirma <a href="https://www.bas.ac.uk/profile/kirnes79/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kirstie Jones-Williams</a>, quien realiz&oacute; el trabajo de campo en los campamentos remotos y es coautora del art&iacute;culo. En su opini&oacute;n, esto subraya la naturaleza generalizada de la contaminaci&oacute;n pl&aacute;stica, lo que demuestra que ning&uacute;n lugar en la Tierra est&aacute; realmente intacto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra investigaci&oacute;n destaca la necesidad de aprovechar la presencia ant&aacute;rtica existente para un monitoreo sostenido&rdquo;, defiende Jones-Williams. &ldquo;Mientras el mundo busca la rendici&oacute;n de cuentas a trav&eacute;s del Tratado Mundial sobre Pl&aacute;sticos de la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, las evaluaciones peri&oacute;dicas en entornos tan pr&iacute;stinos podr&iacute;an proporcionar evidencia cr&iacute;tica para la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas y la acci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Vectores de destrucci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Es una evidencia m&aacute;s de que los micropl&aacute;sticos llegan a los lugares m&aacute;s rec&oacute;nditos del planeta&rdquo;, asegura <a href="https://www.uam.es/Ciencias/Miguel-Gonz%C3%A1lez-Pleiter/1446778837859.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miguel Gonz&aacute;lez Pleiter</a>, investigador de la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid (UAM) que no particip&oacute; en el estudio. El cient&iacute;fico recuerda que&nbsp;hasta 2017 no ha habido pruebas directas de la presencia de estos micropl&aacute;sticos en la Ant&aacute;rtida, pero desde entonces se ha hallado en zooplancton, peces y aves. 
    </p><p class="article-text">
        Gonz&aacute;lez Pleiter, cuyo equipo identific&oacute; por primera vez micropl&aacute;sticos en agua dulce ant&aacute;rtica en 2022, considera que tiene sentido que el origen de estas concentraciones halladas por los brit&aacute;nicos sea local. &ldquo;A priori, concentraciones tan altas parecer&iacute;a dif&iacute;cil que llegaran por v&iacute;a atmosf&eacute;rica&rdquo;, apunta a <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>.&nbsp;Tambi&eacute;n recuerda que el principal efecto pernicioso de este material es que act&uacute;a como vector de contaminantes y microorganismos. &ldquo;Son como autobuses, se les puede pegar un contaminante y luego liberarse o llegar a lugares donde nunca habr&iacute;an llegado de otra manera&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/pfas-historia-del-t-xico-industrial-que-llevamos-d/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title=" PFAS: historia del tóxico industrial que llevamos dentro "></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/encuentran-concentraciones-record-microplasticos-zonas-remotas-antartida_1_12033906.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Feb 2025 09:52:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/718a35d7-be93-4bda-b17a-bf5547db6b8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3636457" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/718a35d7-be93-4bda-b17a-bf5547db6b8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3636457" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Encuentran concentraciones récord de microplásticos en las zonas más remotas de la Antártida]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/718a35d7-be93-4bda-b17a-bf5547db6b8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Antártida,Microplásticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hallan mayores acumulaciones de microplásticos en el cerebro humano que en el hígado, pero se ignoran sus efectos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/hallan-mayores-acumulaciones-microplasticos-cerebro-humano-higado-ignoran-efectos_1_12023648.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8cd3a9d4-449f-4b7e-88c5-65538838bbf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hallan mayores acumulaciones de microplásticos en el cerebro humano que en el hígado, pero se ignoran sus efectos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El análisis de tejidos de 52 cadáveres entre 2016 y 2024 muestra mayores concentraciones de estas partículas en la corteza frontal del cerebro, así como una mayor cantidad en muestras más recientes y más expuestas a esta contaminación ambiental </p></div><p class="article-text">
        Un equipo multidisciplinar de investigadores hall&oacute; mayores concentraciones de micropl&aacute;sticos en el cerebro humano que en el ri&ntilde;&oacute;n y el h&iacute;gado, tras analizar muestras de tejidos de 52 cad&aacute;veres entre 2016 y 2024. El resultado, publicado este lunes en la revista <a href="https://www.nature.com/articles/s41591-024-03453-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature Medicine</em></a>, indica que las concentraciones&nbsp;eran m&aacute;s altas en los cerebros de personas con demencia, aunque los investigadores reconocen que no se puede establecer una causalidad. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los autores, aunque las posibles implicaciones para la salud humana siguen sin estar claras, estos hallazgos pueden poner de relieve una consecuencia del aumento de las concentraciones globales de pl&aacute;sticos ambientales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <a href="https://hsc.unm.edu/directory/campen-matthew-j.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Matthew Campen</a> y su equipo utilizaron m&eacute;todos novedosos para analizar la distribuci&oacute;n de micropart&iacute;culas y nanopart&iacute;culas en muestras de tejido hep&aacute;tico, renal y cerebral de cuerpos humanos que se sometieron a autopsias en 2016 y 2024. Se analizaron un total de 52 muestras de cerebro y se detectaron estas part&iacute;culas en todas las muestras, con concentraciones similares en las muestras de tejido hep&aacute;tico y renal obtenidas en 2016. Sin embargo, las muestras de cerebro tomadas en ese momento, todas derivadas de la regi&oacute;n de la corteza frontal, conten&iacute;an concentraciones sustancialmente m&aacute;s altas de part&iacute;culas pl&aacute;sticas que los tejidos hep&aacute;tico y renal.
    </p><h2 class="article-text">Un problema ambiental y de salud</h2><p class="article-text">
        La cantidad de nanopart&iacute;culas y micropart&iacute;culas de pl&aacute;stico en el medio ambiente, cuyo tama&ntilde;o var&iacute;a desde 1 nan&oacute;metro (una milmillon&eacute;sima parte de un metro) hasta 500 micr&oacute;metros (una millon&eacute;sima parte de un metro)&nbsp;<strong>&nbsp;</strong>de di&aacute;metro, aument&oacute; exponencialmente en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os. Sin embargo, no est&aacute; claro si son da&ntilde;inas o t&oacute;xicas para los humanos. La mayor&iacute;a de los estudios anteriores utilizaron m&eacute;todos de espectroscopia microsc&oacute;pica visual para identificar part&iacute;culas en los tejidos humanos, pero esto muchas veces se limita a part&iacute;culas mayores de 5 micr&oacute;metros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las muestras de hígado y cerebro de 2024 tenían concentraciones significativamente más altas que las de 2016</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los autores tambi&eacute;n descubrieron que las muestras de h&iacute;gado y cerebro de 2024 ten&iacute;an concentraciones significativamente m&aacute;s altas de micropart&iacute;culas y nanopart&iacute;culas de pl&aacute;stico que las de 2016. Luego compararon estos hallazgos con los de muestras de tejido cerebral de per&iacute;odos de tiempo anteriores (1997-2013) y observaron que hab&iacute;a concentraciones m&aacute;s altas de part&iacute;culas de pl&aacute;stico en las muestras de tejido m&aacute;s recientes. Campen y sus colegas tambi&eacute;n encontraron una mayor concentraci&oacute;n de part&iacute;culas micro y nanopl&aacute;sticas en 12 cerebros de personas con un diagn&oacute;stico documentado de demencia que en aquellos sin &eacute;l.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s pl&aacute;stico en las m&aacute;s recientes</h2><p class="article-text">
        Los autores se&ntilde;alan que los resultados identifican una asociaci&oacute;n, pero no establecen un v&iacute;nculo causal, entre las part&iacute;culas de pl&aacute;stico y los efectos sobre la salud. Asimismo, sugieren que algunas variaciones en las muestras de cerebro podr&iacute;an deberse a diferencias geogr&aacute;ficas, ya que las muestras se recuperaron en Nuevo M&eacute;xico y en lugares de la costa este de Estados Unidos. Se necesitan m&aacute;s estudios a largo plazo con poblaciones m&aacute;s grandes y diversas para determinar las tendencias de acumulaci&oacute;n de micro y nanopart&iacute;culas y sus posibles implicaciones para la salud.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estos datos ponen de manifiesto la necesidad de alcanzar de manera urgente acuerdos internacionales para lograr poner un tope a la producción de plástico</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ethel Eljarrat</span>
                                        <span>—</span> Directora del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ethel-eljarrat-experta-csic-deberiamos-transportar-pellets-embalajes-seguros-no-bolsas-rompen_128_10827248.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ethel Eljarrat</a>, directora del Instituto de Diagn&oacute;stico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC), cree que se requiere un mayor n&uacute;mero de estudios que engloben un mayor n&uacute;mero de muestras procedentes tambi&eacute;n de diferentes &aacute;reas geogr&aacute;ficas para sacar conclusiones.&nbsp;&ldquo;Con base en resultados de estudios previos de nuestro grupo de investigaci&oacute;n, sabemos que varios de los aditivos qu&iacute;micos utilizados, como retardantes de llama o plastificantes, son capaces de atravesar la membrana hematoencef&aacute;lica y llegar al cerebro&rdquo;, explica en declaraciones al <a href="https://sciencemediacentre.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SMC</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y se sabe que varios de estos compuestos&nbsp;producen efectos neurot&oacute;xicos, por lo que es necesario no limitar &uacute;nicamente las futuras investigaciones a los posibles efectos f&iacute;sicos que pueda causar la presencia de MPs (micropl&aacute;sticos) y NPs (nanopl&aacute;sticos) en el cerebro, sino tambi&eacute;n centrarse en los efectos qu&iacute;micos de los aditivos&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n refleja las tendencias temporales, mostrando que los niveles de estas part&iacute;culas en muestras humanas aumentan de manera exponencial con el tiempo, destaca Eljarrat. &ldquo;No es de extra&ntilde;ar, ya que los datos de producci&oacute;n mundial de pl&aacute;stico crecen tambi&eacute;n a&ntilde;o tras a&ntilde;o, lo que conlleva un incremento de la contaminaci&oacute;n por pl&aacute;stico de nuestros ecosistemas y, por consiguiente, un incremento de la exposici&oacute;n humana&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Datos como los aqu&iacute; presentados ponen de manifiesto la necesidad de alcanzar de manera urgente acuerdos internacionales para lograr poner un tope a la producci&oacute;n de pl&aacute;stico&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/hallan-mayores-acumulaciones-microplasticos-cerebro-humano-higado-ignoran-efectos_1_12023648.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Feb 2025 22:23:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8cd3a9d4-449f-4b7e-88c5-65538838bbf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="339551" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8cd3a9d4-449f-4b7e-88c5-65538838bbf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="339551" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hallan mayores acumulaciones de microplásticos en el cerebro humano que en el hígado, pero se ignoran sus efectos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8cd3a9d4-449f-4b7e-88c5-65538838bbf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Microplásticos,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué es lo que más encuentran los surfistas voluntarios al remar en las costas? Microplásticos de césped artificial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/encuentran-surfistas-voluntarios-remar-costas-microplasticos-cesped-artificial_1_11752082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/462ee247-f4c1-4450-9f1e-99c85464dbb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué es lo que más encuentran los surfistas voluntarios al remar en las costas? Microplásticos de césped artificial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un proyecto de ciencia ciudadana en las aguas de primera línea en Catalunya, País Vasco y Baleares, en España, aporta información sobre el origen y la dispersión de la contaminación masiva por microplásticos.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Cintia Gisele Bavera</strong> se mete en su traje de neopren, agarra su tabla y entra en el mar. No va a surfear olas, sino a remar durante una milla n&aacute;utica &ndash;una hora de ejercicio&ndash; para juntar micropl&aacute;sticos. Lo har&aacute; arrastrando una peque&ntilde;a red de pesca. Lo recolectado ir&aacute; a un laboratorio cient&iacute;fico de la Universidad de Barcelona, que analizar&aacute; su fuente y su procedencia (fibras de ropa, restos de bolsas, pellets). El objetivo es obtener una radiograf&iacute;a de la contaminaci&oacute;n de la zona de mar m&aacute;s cercana a la costa, donde los barcos de investigaci&oacute;n oceanogr&aacute;fica, encargados de tomar estas muestras, no pueden acceder por la poca profundidad y por la presencia de ba&ntilde;istas.
    </p><p class="article-text">
        Cintia naci&oacute; en Buenos Aires y vive en Espa&ntilde;a desde hace 20 a&ntilde;os; en la pandemia dej&oacute; su trabajo estable y bien remunerado en la banca de Barcelona para dedicarse a la protecci&oacute;n del mar. Ella es una de las voluntarias de <strong>Surfing for Science</strong>, un proyecto de ciencia ciudadana que recaba datos sobre la enorme cantidad de micropl&aacute;sticos que flotan en tres costas de Espa&ntilde;a: Catalunya, Pa&iacute;s Vasco y Baleares.
    </p><p class="article-text">
        La pesca de estos peque&ntilde;os pl&aacute;sticos, de un tama&ntilde;o superior a 0,3 mm, se realiza cada 15 d&iacute;as por la misma zona costera durante un a&ntilde;o. Los colaboradores navegan con una embarcaci&oacute;n chica sin motor, como un kayak, un remo o una tabla de surf. La red, dise&ntilde;ada y confeccionada para el proyecto, se engancha atr&aacute;s, arrastrando y embolsando estas diminutas part&iacute;culas.
    </p><p class="article-text">
        La recogida se hace cerca de la orilla, donde los flujos de pl&aacute;stico son mayores, ya que se genera &ldquo;la transici&oacute;n entre las fuentes y el destino final, entre el continente y los oc&eacute;anos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un proyecto pionero en el mundo que nos ayuda a entender cuáles son las fuentes y los mecanismos de dispersión de los microplásticos en la zona costera, un primer paso para actuar y diseñar estrategias encaminadas a disminuir su llegada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anna Sánchez Vidal</span>
                                        <span>—</span> Profesora de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Barcelona
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Es un proyecto pionero en el mundo que nos ayuda a entender cu&aacute;les son las fuentes y los mecanismos de dispersi&oacute;n de los micropl&aacute;sticos en la zona costera, un primer paso para actuar y dise&ntilde;ar estrategias encaminadas a disminuir su llegada&rdquo;, explica <strong>Anna S&aacute;nchez Vidal</strong>, profesora de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Barcelona, la investigadora principal de un programa que cuenta con el apoyo econ&oacute;mico de Surfrider Foundation Europe, una organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro que tiene como objetivo la protecci&oacute;n de los oc&eacute;anos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca730a02-f296-4961-b795-8b49433603b4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca730a02-f296-4961-b795-8b49433603b4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca730a02-f296-4961-b795-8b49433603b4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca730a02-f296-4961-b795-8b49433603b4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca730a02-f296-4961-b795-8b49433603b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca730a02-f296-4961-b795-8b49433603b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ca730a02-f296-4961-b795-8b49433603b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El proyecto de ciencia ciudadana permite recoger muestras donde los barcos oceanográficos no llegan."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El proyecto de ciencia ciudadana permite recoger muestras donde los barcos oceanográficos no llegan.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los micropl&aacute;sticos llegan al agua por m&uacute;ltiples v&iacute;as: el vertido directo a las playas, a trav&eacute;s de barcos de pesca o recreativos, por vertidos industriales, aportes fluviales, escorrent&iacute;a o aguas residuales. Pueden provenir de la degradaci&oacute;n de objetos m&aacute;s grandes como envases o bolsas o ser liberados directamente al medio ambiente en forma de fibras, o pellets. &ldquo;Seg&uacute;n sean estos vertidos, encontraremos un tipo de micropl&aacute;stico u otro&rdquo;, explica la ocean&oacute;grafa.
    </p><p class="article-text">
        Las muestras recogidas por estos &ldquo;cient&iacute;ficos ciudadanos&rdquo;, como llama la investigadora a los voluntarios, se procesan y caracterizan en los laboratorios. Propiedades como el color, la forma y el pol&iacute;mero dan pistas sobre su procedencia.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; es importante determinar la fuente de la contaminaci&oacute;n? Para traducir evidencia cient&iacute;fica en medidas concretas. S&aacute;nchez Vidal pone ejemplos. La presencia de muchos productos de higiene requerir&aacute; hacer m&aacute;s esfuerzos en la depuraci&oacute;n de aguas residuales. En el caso de hallar pellets, se podr&aacute; identificar a las empresas responsables de la fuga. Y si abundan los micropl&aacute;sticos de c&eacute;sped artificial, las autoridades competentes podr&aacute;n dise&ntilde;ar mecanismos para que las aguas pluviales de los campos de f&uacute;tbol pasen antes por una depuradora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El objetivo final del proyecto es doble: est&aacute; la parte cient&iacute;fica, determinar la abundancia y caracter&iacute;sticas de los micropl&aacute;sticos en zonas muy pr&oacute;ximas a la costa; y tambi&eacute;n buscamos aumentar la cultura cient&iacute;fica de la sociedad con relaci&oacute;n a la contaminaci&oacute;n por pl&aacute;stico&rdquo;, resume la investigadora.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los resultados</strong></h2><p class="article-text">
        El proyecto se puso en marcha en 2020. Surgi&oacute; impulsado por una estudiante de Ciencias del Mar de la Universidad de Barcelona, que dise&ntilde;&oacute; para su trabajo de fin de grado una innovadora red para juntar pl&aacute;sticos en la costa. Con esta herramienta, al equipo de ocean&oacute;grafos de la universidad se le ocurri&oacute; juntar muestras por toda la costa de Barcelona para &ldquo;entender la magnitud de la tragedia de los micropl&aacute;sticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero faltaban los brazos humanos dentro del agua. El convenio con clubes de remo y escuelas de actividades n&aacute;uticas permiti&oacute; encontrar a voluntarios dispuestos a ayudar. S&aacute;nchez Vidal calcula que en estos cuatro a&ntilde;os participaron m&aacute;s de 500 personas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora tenemos un total de 15 redes distribuidas en estas tres costas. Debe quedar claro que los cient&iacute;ficos no podr&iacute;amos estar haciendo estos proyectos solos. El papel ciudadano es vital. No es muy apetecible remar en invierno en el Pa&iacute;s Vasco, pero los voluntarios lo han hecho&rdquo;, destaca.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de las muestras arroj&oacute; que Barcelona es el lugar donde hay m&aacute;s concentraci&oacute;n de micropl&aacute;sticos por metro cuadrado. Que en las zonas cercanas a la petroqu&iacute;mica de Tarragona se acumulan pellets de forma masiva.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una cosa que nos ha sorprendido es la cantidad de trozos de césped artificial, lo que ha dado la señal de alerta. Este producto se está vendiendo como una solución a la sequía. Hay un boom de jardines artificiales para ahorrar agua</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anna Sánchez Vidal</span>
                                        <span>—</span> Investigadora de la Universidad de Barcelona
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Una cosa que nos ha sorprendido es la cantidad de trozos de c&eacute;sped artificial, lo que ha dado la se&ntilde;al de alerta. Este producto se est&aacute; vendiendo como una soluci&oacute;n a la sequ&iacute;a. Hay un <em>boom</em> de jardines artificiales para ahorrar agua. De nuestro an&aacute;lisis se desprende que muchos fragmentos van a parar a los oc&eacute;anos&rdquo;, advierte la experta.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, insiste en la importancia de saber de d&oacute;nde vienen los micropl&aacute;sticos. &ldquo;Si uno llega a casa y se encuentra que se ha dejado la canilla abierta, lo primero que hace es cerrarla. Despu&eacute;s uno seca. Nosotros queremos cerrar la canilla de entrada de pl&aacute;stico al medio marino. La clasificaci&oacute;n por origen nos permite esta radiograf&iacute;a. El segundo paso son las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, que ya no depende de nosotros&rdquo;, subraya. Sobre este punto lamenta la falta de inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La especialista aclara que ya no se trata &uacute;nicamente del impacto en la fauna marina, que ingiere estos micropl&aacute;sticos, provocando ahogamientos, obstrucciones, la disminuci&oacute;n en las tasas de crecimiento o la muerte por inanici&oacute;n causada por la sensaci&oacute;n de saciedad. &ldquo;El problema es de salud p&uacute;blica&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura (FAO), hay evidencias de presencia de micropl&aacute;sticos en los productos pesqueros y acu&iacute;colas que los humanos consumimos. Se encontraron que m&aacute;s de 220 especies diferentes ingieren desechos micropl&aacute;sticos en condiciones naturales: mejillones, ostras, almejas, camar&oacute;n pardo, cigala, anchoas, sardinas, entre otros peces y mariscos.
    </p><p class="article-text">
        Estudios cient&iacute;ficos recientes detectaron micropl&aacute;sticos en &oacute;rganos del ser humano, como los pulmones, el cerebro, el tracto digestivo, el h&iacute;gado y los genitales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La ONU alert&oacute; este a&ntilde;o, a trav&eacute;s del Foro Econ&oacute;mico Mundial que, de continuar la actual tendencia, para el a&ntilde;o 2025 el oc&eacute;ano albergar&aacute; una tonelada de pl&aacute;stico por cada tres toneladas de pescado, es decir, en 2050 habr&aacute; m&aacute;s pl&aacute;stico que pescado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AA/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/encuentran-surfistas-voluntarios-remar-costas-microplasticos-cesped-artificial_1_11752082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Oct 2024 09:34:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/462ee247-f4c1-4450-9f1e-99c85464dbb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="23942568" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/462ee247-f4c1-4450-9f1e-99c85464dbb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="23942568" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Qué es lo que más encuentran los surfistas voluntarios al remar en las costas? Microplásticos de césped artificial]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/462ee247-f4c1-4450-9f1e-99c85464dbb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Microplásticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un nuevo cálculo dobla la cantidad de basura de plástico vertida cada año a la naturaleza: 50 millones de toneladas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/nuevo-calculo-dobla-cantidad-basura-plastico-vertida-ano-naturaleza-50-millones-toneladas_1_11629762.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63a793f1-150b-4a8d-812b-9334104c9c79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un nuevo cálculo dobla la cantidad de basura de plástico vertida cada año a la naturaleza: 50 millones de toneladas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El inventario quiere ser una herramienta del inminente tratado internacional para reducir la polución: "Evitar los vertidos debe ser la prioridad", analiza, para lo que pide "reducir la generación de la basura"</p></div><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o m&aacute;s de 52 millones de toneladas de pl&aacute;stico terminan de una u otra manera en los ecosistemas de la Tierra. Es m&aacute;s del doble de lo estimado hasta ahora, seg&uacute;n el m&aacute;s reciente inventario de vertidos publicado este mi&eacute;rcoles en<em> </em><a href="https://www.nature.com/articles/s41586-024-07758-6" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Nature</em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        Para calcular cu&aacute;nta basura se filtra a la naturaleza, los investigadores de las universidades de Leeds y Estocolmo denominan emisiones de pl&aacute;stico al material que pasa de cualquier sistema de gesti&oacute;n, aunque sea b&aacute;sico &ndash;al fin y al cabo, &ldquo;contiene&rdquo; el pl&aacute;stico&ndash; al medio ambiente donde &ldquo;no est&aacute; contenido ni controlado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con esa premisa los autores desarrollaron un inventario de vertidos de macropl&aacute;sticos (mayores de 5 mm) cuyos hallazgos &ldquo;pueden servir para las negociaciones del tratado internacional para detener la basura pl&aacute;stica&rdquo; que se debe culminar en diciembre de este a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        La<a href="https://ourworldindata.org/plastic-pollution" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> producci&oacute;n mundial de pl&aacute;stico no par&oacute; de crecer. </a>Pas&oacute; de unos dos millones de toneladas a mediados de siglo XX a rebasar un promedio de 450 millones de toneladas en la actualidad. Esas magnitudes llevaron a la directora ejecutiva de ONU-Medio Ambiente, Inger Andesen a decir que &ldquo;no podremos <em>reciclarnos </em>fuera de la crisis de la contaminaci&oacute;n por pl&aacute;stico&rdquo;. &ldquo;Necesitamos una transformaci&oacute;n hacia la econom&iacute;a circular&rdquo;, zanja. Es decir, aunque &ldquo;hagamos todas las cosas bien&rdquo;, los vertidos siguen ah&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque las metodolog&iacute;as no son equivalentes,<a href="https://www.oecd.org/en/publications/global-plastics-outlook_aa1edf33-en.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> el documento de la OCDE </a><a href="https://www.oecd.org/en/publications/global-plastics-outlook_aa1edf33-en.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Panorama global del pl&aacute;stico</em></a> tas&oacute; hace dos a&ntilde;os en unos 22 millones de toneladas el pl&aacute;stico que se a&ntilde;ade anualmente al medio ambiente al &ldquo;acumularse sin control o ser quemado al aire libre&rdquo;. A pesar de que la mayor&iacute;a va a ecosistemas terrestres, un tercio de la basura alcanza los r&iacute;os y las costas. Desde all&iacute; <em>salta </em>al mar donde, seg&uacute;n la ONU, puede triplicarse el flujo de basura en los pr&oacute;ximos 20 a&ntilde;os: de 11 millones a 30 millones de toneladas.
    </p><p class="article-text">
        Tras el an&aacute;lisis en m&aacute;s de 50.000 municipios, estos investigadores encontraron que el abandono de basura una vez embolsada es la principal fuente en el Norte global y mientras que los desechos sin recoger son la causa fundamental de contaminaci&oacute;n pl&aacute;stica el Sur global. En t&eacute;rminos generales, las mayores emisiones de pl&aacute;stico se dan en los pa&iacute;ses del Sur y Sureste asi&aacute;tico y &Aacute;frica subsahariana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este modelo, el pa&iacute;s que m&aacute;s desechos vierte es India, seguido de Nigeria, Indonesia y China. </strong>El trabajo explica que India afirma que recoge el 95% de su basura, pero &ldquo;sus datos no incluyen las &aacute;reas rurales, la quema a cielo abierto y la falta de recogida de basura&rdquo;. Aproximadamente el 69% de toda la basura pl&aacute;stico proviene de 20 pa&iacute;ses, afirma la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, si se analiza desde el punto de vista de basura per c&aacute;pita, el &ldquo;contraste entre el Norte y el Sur globales es muy marcado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La triple crisis: clim&aacute;tica, contaminaci&oacute;n y biodiversidad</h2><p class="article-text">
        Este trabajo &ldquo;sirve de recordatorio para la negociaci&oacute;n que debe desarrollar un instrumento internacional jur&iacute;dicamente vinculante sobre la contaminaci&oacute;n pl&aacute;stica, incluyendo el medio marino&rdquo;, subraya al Science Media Center (SMC) la profesora de la Universidad de C&aacute;diz Carmen Morales Caselles. La doctora insiste adem&aacute;s en que &ldquo;la contaminaci&oacute;n por pl&aacute;stico abarca la triple crisis planetaria: emergencia clim&aacute;tica, contaminaci&oacute;n y p&eacute;rdida de biodiversidad as&iacute; que deber&iacute;an acordarse medidas que lleven a una reducci&oacute;n de los productos no esenciales y simplificaci&oacute;n qu&iacute;mica del pl&aacute;stico, con un dise&ntilde;o seguro y sostenible de los productos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Antes de publicarse este trabajo, la propia OCDE ya evaluaba que &ldquo;la comunidad internacional est&aacute; lejos de acabar con esta contaminaci&oacute;n&rdquo;. La ONU describ&iacute;a la situaci&oacute;n m&aacute;s gr&aacute;ficamente: &ldquo;El mundo se ahoga en pl&aacute;stico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En marzo de 2022, los pa&iacute;ses de la ONU acordaron que sacar&iacute;an adelante un tratado legalmente vinculante para atajar esta contaminaci&oacute;n. El objetivo, dijeron, es &ldquo;reducir la basura pl&aacute;stica en el medio ambiente&rdquo;. El calendario ha ido corriendo y las reuniones t&eacute;cnicas sucedi&eacute;ndose. Ya solo queda pendiente la &uacute;ltima sesi&oacute;n de la que deber&iacute;a salir el texto vinculante para todas las partes. La fecha final es el pr&oacute;ximo 1 de diciembre.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, los investigadores de este nuevo inventario recuerdan que una vez que los macropl&aacute;sticos entran en los ecosistemas, es muy dif&iacute;cil y caro sacarlos de ah&iacute;: &ldquo;Es un reto econ&oacute;mico y t&eacute;cnico&rdquo;, describen. Adem&aacute;s, con el paso del tiempo se convertir&aacute;n, inevitablemente, &ldquo;en innumerables micropl&aacute;sticos que a&ntilde;aden dificultades a&uacute;n mayores para su limpieza&rdquo;. Esta realidad cient&iacute;fica les lleva a afirmar que &ldquo;minimizar la contaminaci&oacute;n en origen, es decir, evitar los vertidos deber&iacute;a ser una prioridad de este tratado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para ello hay que, en primer lugar, reducir la generaci&oacute;n de la basura en s&iacute; misma, luego mejorar los sistemas de recogida de basura y atender a la incineraci&oacute;n a cielo abierto que, adem&aacute;s de a&ntilde;adir pl&aacute;stico a la naturaleza, &ldquo;libera un <em>cocktail</em> de sustancias potencialmente peligrosas y con efecto invernadero&rdquo;, explican.
    </p><p class="article-text">
        <em>RR/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Rejón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/nuevo-calculo-dobla-cantidad-basura-plastico-vertida-ano-naturaleza-50-millones-toneladas_1_11629762.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Sep 2024 18:18:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/63a793f1-150b-4a8d-812b-9334104c9c79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3550734" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/63a793f1-150b-4a8d-812b-9334104c9c79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3550734" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un nuevo cálculo dobla la cantidad de basura de plástico vertida cada año a la naturaleza: 50 millones de toneladas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/63a793f1-150b-4a8d-812b-9334104c9c79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Plástico,Microplásticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Buscan cercar a los microplásticos, un riesgo aún desconocido para la salud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/buscan-cercar-microplasticos-riesgo-desconocido-salud_1_10774564.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b5300b5d-de05-4df5-b27b-fd531271c8ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Buscan cercar a los microplásticos, un riesgo aún desconocido para la salud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una persona puede llegar a ingerir y respirar alrededor de 100.000 partículas en un año, pero acerca de sus efectos para la salud se sabe poco por falta de investigaciones, aunque las publicadas avisan de una posible nocividad</p></div><p class="article-text">
        Los micropl&aacute;sticos (part&iacute;culas de pl&aacute;stico con un tama&ntilde;o inferior a 5 mil&iacute;metros de di&aacute;metro) se volvieron pr&aacute;cticamente omnipresentes en el mundo. No solo se encuentran en ecosistemas marinos, terrestres y de agua dulce, donde su concentraci&oacute;n es cada vez mayor, sino que tambi&eacute;n se detectaron en lugares remotos como parques nacionales o en la nieve reci&eacute;n ca&iacute;da de la Ant&aacute;rtida. 
    </p><p class="article-text">
        Estas part&iacute;culas pueden permanecer en el medio ambiente durante siglos y acumularse en animales (especialmente en peces y moluscos). Se calcula que una persona puede llegar a ingerir y respirar alrededor de <a href="https://pubs.acs.org/doi/abs/10.1021/acs.est.9b01517" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">100.000 part&iacute;culas</a> de micropl&aacute;sticos al cabo de un a&ntilde;o. Estas part&iacute;culas son muy heterog&eacute;neas tanto en tama&ntilde;o, como en forma y tipo de material: pueden ser fibras, esferas o fragmentos, estar compuestos por diferentes productos qu&iacute;micos y convertirse en superficies en las que proliferen microorganismos perjudiciales.
    </p><p class="article-text">
        Frente a este panorama, en la Uni&oacute;n Europea se est&aacute;n tomando medidas para alcanzar un objetivo antes de 2030: reducir en un 30 % la contaminaci&oacute;n por micropl&aacute;sticos. Una de las medidas dirigidas a ello fue la <a href="https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/es/ip_23_4581" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicaci&oacute;n, el pasado 25 de septiembre, del reglamento </a>que restringe, con diferentes plazos, los micropl&aacute;sticos a&ntilde;adidos intencionadamente a productos. De esta forma, <strong>las microesferas en cosm&eacute;ticos o la purpurina sint&eacute;tica estar&aacute;n prohibidos en el territorio europeo</strong>. <strong>Otros productos que se ver&aacute;n sometidos a estas restricciones son el relleno granular que se emplea en superficies deportivas sint&eacute;ticas (la mayor fuente de micropl&aacute;sticos intencionales en el medio ambiente) diversos juguetes, detergentes, suavizantes...</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas (ONU) llevaba a&ntilde;os reclamando p&uacute;blicamente a los gobiernos eliminar los micropl&aacute;sticos a&ntilde;adidos intencionalmente. Se estima que, cada a&ntilde;o, se liberan en torno a <a href="https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/en/qanda_23_4602" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">42.000 toneladas de micropl&aacute;sticos a&ntilde;adidos intencionalmente a productos solo en la UE</a>. El nuevo reglamento busca evitar que aproximadamente medio mill&oacute;n de micropl&aacute;sticos termine en el medio ambiente. No obstante, <strong>un importante porcentaje de estas part&iacute;culas se libera tambi&eacute;n a partir de la fragmentaci&oacute;n y erosi&oacute;n de pl&aacute;sticos de mayor tama&ntilde;o presentes en la ropa, la pintura o los neum&aacute;ticos</strong>.
    </p><h3 class="article-text">Todav&iacute;a un misterio</h3><p class="article-text">
        A pesar de la abundancia de los micropl&aacute;sticos en el medio ambiente, los potenciales riesgos para la salud humana de estas part&iacute;culas son todav&iacute;a un misterio. Los estudios sobre esta cuesti&oacute;n son limitados y existen importantes barreras para la investigaci&oacute;n de sus efectos sobre el cuerpo humano, lo que impide establecer medidas de precauci&oacute;n y de salud p&uacute;blica ajustados a los riesgos que ofrecen estas part&iacute;culas. En 2019, la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) llam&oacute; la atenci&oacute;n sobre este hecho, tras publicar <a href="https://www.who.int/publications/i/item/9789241516198" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio</a> en el que valoraban los potenciales peligros de los micropl&aacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mar&iacute;a Neira</strong>, directora del Departamento de Salud P&uacute;blica y del Ambiente de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud declaraba entonces: &ldquo;Necesitamos saber m&aacute;s, con urgencia, sobre el impacto para la salud de los micropl&aacute;sticos porque est&aacute;n en todos lados, incluyendo en el agua que bebemos. Bas&aacute;ndonos en la limitada informaci&oacute;n que tenemos, parece que los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/agua-potable-microplasticos-eliminarlos_1_10438378.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">micropl&aacute;sticos en el agua potable</a> no suponen un riesgo para la salud con los niveles actuales, pero necesitamos saber m&aacute;s. Tambi&eacute;n necesitamos parar el aumento de la contaminaci&oacute;n por pl&aacute;stico en todo el mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2021, la revista<em> Science</em> public&oacute; <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.abe5041" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una extensa revisi&oacute;n</a> que recog&iacute;a el conocimiento cient&iacute;fico m&aacute;s actual y las m&uacute;ltiples inc&oacute;gnitas sobre los riesgos para la salud de los micropl&aacute;sticos. Diferentes estudios epidemiol&oacute;gicos sobre trabajadores de la industria del textil y el pl&aacute;stico, que se exponen a elevadas cantidades de polvo de pl&aacute;stico en fibras, observaron diversos da&ntilde;os en los pulmones como inflamaci&oacute;n, fibrosis y alergias.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, uno de los mayores obst&aacute;culos a la hora de averiguar los riesgos sanitarios de los micropl&aacute;sticos es la gran falta de informaci&oacute;n sobre el grado de exposici&oacute;n de la poblaci&oacute;n general a estos materiales. Se sabe que los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/microplasticos-comida-bebida-agua_1_10411025.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">humanos ingieren o inhalan micropl&aacute;sticos a trav&eacute;s del agua, los alimentos y al aire</a>, pero se necesitan con urgencia herramientas adecuadas para detectar, cuantificar y caracterizar a los micropl&aacute;sticos m&aacute;s diminutos (especialmente aquellos de escala nanom&eacute;trica). 
    </p><h3 class="article-text">Atraviesan o no</h3><p class="article-text">
        Casi todos los datos de exposici&oacute;n con los que contamos en la actualidad se limitan a las part&iacute;culas m&aacute;s grandes (por encima de los 10-50 micr&oacute;metros), lo que distorsiona nuestra percepci&oacute;n real sobre este asunto. <strong>Es posible que los actuales an&aacute;lisis est&eacute;n subestimando la exposici&oacute;n real de los humanos a los micropl&aacute;sticos por no detectar a las part&iacute;culas m&aacute;s peque&ntilde;as que son precisamente las que podr&iacute;an tener un papel m&aacute;s relevante en cuanto a su toxicidad</strong>.&nbsp;Por otra parte, la detecci&oacute;n de micropl&aacute;sticos en los tejidos y fluidos del ser humano cuenta en la actualidad con muchas limitaciones.
    </p><p class="article-text">
        Otro problema en nuestra comprensi&oacute;n de los efectos de los micropl&aacute;sticos en humanos es la falta de informaci&oacute;n sobre la capacidad que tienen estas part&iacute;culas para atravesar las barreras epiteliales que recubren el tracto gastrointestinal, las v&iacute;as a&eacute;reas o la piel. Tan solo contamos con un reducido n&uacute;mero de estudios <em>in vitro</em> (sobre c&eacute;lulas en laboratorio) y en animales que sugieren que solo una peque&ntilde;a fracci&oacute;n de los micropl&aacute;sticos tienen la capacidad de cruzar las barreras de los pulmones y los intestinos. Las part&iacute;culas m&aacute;s peque&ntilde;as son precisamente aquellas que entran en el cuerpo con mayor eficiencia.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, los investigadores de la revisi&oacute;n recalcan que, pese a que la proporci&oacute;n de micropl&aacute;sticos que se absorbe en el cuerpo humano parece reducida, no hay que subestimar este riesgo si se considera que los humanos est&aacute;n expuestos a estas part&iacute;culas durante toda la vida y es posible que puedan acumularse en los tejidos y &oacute;rganos con el paso del tiempo. Diferentes experimentos, tanto in <em>vitro</em> como en animales acu&aacute;ticos y roedores, observaron la migraci&oacute;n de micropl&aacute;sticos de un tama&ntilde;o inferior a 10 micr&oacute;metros desde el est&oacute;mago hasta los sistemas circulatorio y linf&aacute;tico, lo que provocaba una exposici&oacute;n sist&eacute;mica y una acumulaci&oacute;n en diferentes tejidos como el cerebro, los ri&ntilde;ones o el h&iacute;gado. Con todo, existen grandes inc&oacute;gnitas sobre la absorci&oacute;n, distribuci&oacute;n, metabolismo y excreci&oacute;n de los micropl&aacute;sticos y si los efectos de estos dependen de la dosis.
    </p><p class="article-text">
        Otra cuesti&oacute;n desconocida es qu&eacute; efectos t&oacute;xicos f&iacute;sicos, qu&iacute;micos y microbiol&oacute;gicos podr&iacute;an causar los micropl&aacute;sticos una vez se encuentran en el cuerpo humano. Tanto estudios in <em>vitro</em> como en roedores muestran que estas part&iacute;culas tienen la capacidad de producir diversos efectos biol&oacute;gicos como da&ntilde;o celular, estr&eacute;s oxidativo, secreci&oacute;n de citocinas, inflamaci&oacute;n, reacciones inmunitarias, da&ntilde;o al DNA o neurotoxicidad. Sin embargo, estos experimentos se realizaban con altas concentraciones de micropl&aacute;sticos que, adem&aacute;s, se encontraban totalmente limpios. Estas condiciones no reflejan el mundo real donde la exposici&oacute;n a los micropl&aacute;sticos es muy peque&ntilde;a aunque mantenida a lo largo del tiempo y estas part&iacute;culas pueden estar contaminadas por diversos microorganismos o productos qu&iacute;micos presentes en el medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, &iquest;podr&iacute;an los micropl&aacute;sticos actuar como caballos de Troya con la habilidad para transportar sustancias qu&iacute;micas, biol&oacute;gicas o microorganismos t&oacute;xicos en el ser humano? Por ahora, existe un conocimiento muy reducido sobre esta capacidad de los micropl&aacute;sticos, especialmente de aquellos nanom&eacute;tricos que pueden cruzar de forma m&aacute;s efectiva las membranas biol&oacute;gicas. Se desconoce, por ejemplo, c&oacute;mo estas part&iacute;culas interaccionan con el sistema inmunitario o si las part&iacute;culas nanom&eacute;tricas podr&iacute;an afectar a la placenta o al desarrollo de los beb&eacute;s. Numerosas cuestiones sin respuesta para unas part&iacute;culas que nos acompa&ntilde;an en casi cualquier lugar del planeta.
    </p><p class="article-text">
        <em>ES</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Samper]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/buscan-cercar-microplasticos-riesgo-desconocido-salud_1_10774564.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Dec 2023 09:24:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b5300b5d-de05-4df5-b27b-fd531271c8ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="358725" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b5300b5d-de05-4df5-b27b-fd531271c8ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="358725" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Buscan cercar a los microplásticos, un riesgo aún desconocido para la salud]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b5300b5d-de05-4df5-b27b-fd531271c8ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Microplásticos,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El agua potable tiene microplásticos: ¿qué son y cómo puedo eliminarlos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/agua-potable-microplasticos-son-eliminarlos_1_10469809.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f08807ca-1978-426c-8d54-4d145b28f6af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El agua potable tiene microplásticos: ¿qué son y cómo puedo eliminarlos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diversos estudios detectaron microplásticos tanto en muestras de agua embotellada como en el agua de la canilla de las principales ciudades. Estas son las medidas de precaución que se pueden tomar.</p></div><p class="article-text">
        Los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/francia-recibo-papel-ticket-bisfenol-a_1_10412384.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">micropl&aacute;sticos</a> est&aacute;n, lamentablemente, de moda. Se encontraron en los hielos de la Ant&aacute;rtida, en la leche, y en la sangre, los pulmones y el cerebro humano. Todo indica que, en muchos lugares del mundo, tambi&eacute;n se pueden encontrar en el<strong> agua potable</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<a href="https://www.eldiarioar.com/temas/microplasticos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Micropl&aacute;sticos</a>&rdquo; es como se denominan las peque&ntilde;as part&iacute;culas de pl&aacute;stico de menos de 5 mil&iacute;metros de longitud. Pueden ser de dos tipos: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>primarios</strong>, que se introducen a prop&oacute;sito en productos de consumo, como las microesferas en detergentes, exfoliantes y otros productos de cuidado personal</li>
                                    <li><strong>secundarios</strong>, que resultan de la descomposici&oacute;n y fragmentaci&oacute;n de objetos de pl&aacute;stico m&aacute;s grandes, como botellas, bolsas y otros art&iacute;culos, debido a factores ambientales como la radiaci&oacute;n UV o la acci&oacute;n mec&aacute;nica del viento y las olas</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los micropl&aacute;sticos pueden llegar al agua potable de las ciudades a trav&eacute;s de diferentes v&iacute;as. Las <a href="https://www.statista.com/chart/17957/where-the-oceans-microplastics-come-from/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">principales fuentes</a> de los micropl&aacute;sticos identificadas en r&iacute;os y mares son estas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Textiles sint&eacute;ticos</strong>: son los principales contribuyentes a los micropl&aacute;sticos, con un 35% del total. Cada vez que lavas una prenda de poli&eacute;ster u otro textil sint&eacute;tico, suelta peque&ntilde;as part&iacute;culas que se van por el desag&uuml;e.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Desgaste de los neum&aacute;ticos</strong>: parte de las part&iacute;culas de pl&aacute;stico que se desprenden de los neum&aacute;ticos de los coches se quedan en la carretera y la lluvia las arrastra a los desag&uuml;es y los cursos de agua naturales. Son un 28% del total de los micropl&aacute;sticos.</li>
                                    <li><strong>Polvo en las ciudades</strong>: el polvo urbano es responsable del 24% de los micropl&aacute;sticos e incluye part&iacute;culas procedentes de la abrasi&oacute;n de objetos como las suelas sint&eacute;ticas del calzado y los utensilios de cocina, los c&eacute;spedes artificiales, los revestimientos de los edificios y de los puertos deportivos, las actividades de construcci&oacute;n y la descomposici&oacute;n de la basura pl&aacute;stica en los vertederos.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Otras fuentes</strong>: las pinturas con las que se se&ntilde;alizan las calles, la pintura de los coches y barcos, los productos de limpieza y belleza y los <em>pellets</em> de pl&aacute;stico usado en la industria para fundir piezas son responsables del otro 13% de los micropl&aacute;sticos encontrados en los oc&eacute;anos.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los micropl&aacute;sticos tambi&eacute;n son arrastrados por el viento. Los cient&iacute;ficos <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-021-27454-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">registraron 365 part&iacute;culas micropl&aacute;sticas por metro</a> cuadrado que ca&iacute;an diariamente del cielo en los Pirineos en el sur de Francia. Eso ocurr&iacute;a a 100 kil&oacute;metros de la ciudad m&aacute;s cercana.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo llegan los micropl&aacute;sticos al agua&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Aunque las estaciones de tratamiento de aguas est&aacute;n dise&ntilde;adas para eliminar contaminantes, no todas est&aacute;n equipadas para filtrar micropl&aacute;sticos. Estas part&iacute;culas, al ser tan peque&ntilde;as, pueden pasar a trav&eacute;s de los sistemas de filtrado y finalmente llegar a los cuerpos de agua desde donde se extrae el agua potable.
    </p><p class="article-text">
        Otra fuente de micropl&aacute;sticos es el agua embotellada. En una <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC9103198/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios de 2022</a> se llega a la conclusi&oacute;n de que en el proceso de envasado del agua embotellada, esta se contamina con micropl&aacute;sticos del propio polietileno (PET) de la botella, o en el caso de las botellas de vidrio, del tap&oacute;n. Esto corrobora los hallazgos de un <a href="https://orbmedia.org/plus-plastic" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de Orb Media</a> que concluye que el 83% de las muestras de agua embotellada de todo el mundo conten&iacute;an part&iacute;culas de micropl&aacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        En el estudio de 2022 se encontr&oacute; que la concentraci&oacute;n de microplasticos en el agua del grifo era menor que en el agua embotellada, lo que indica una alta tasa de eliminaci&oacute;n en las plantas de tratamiento de agua potable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto ser&iacute;a raz&oacute;n suficiente para no volver a consumir agua embotellada, adem&aacute;s de la m&aacute;s evidente contaminaci&oacute;n por las botellas de pl&aacute;stico. Sin embargo, la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) afirma que la presencia de micropl&aacute;sticos en el agua potable no parece suponer un riesgo para la salud en los niveles actuales, pero <a href="https://www.who.int/publications/i/item/9789241516198" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aconseja su monitorizaci&oacute;n</a>, sobre todo por los posibles impactos en la salud de las part&iacute;culas m&aacute;s peque&ntilde;as, menores de 150 micras, especialmente en sitios donde el tratamiento de aguas es deficiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un <a href="https://www.uam.es/uam/en/investigacion/cultura-cientifica/noticias/microplasticos-agua-potable" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio coordinado por la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid</a> y la Universidad de Alcal&aacute; se encontraron micropl&aacute;sticos en el agua del grifo de la mayor parte de las ciudades espa&ntilde;olas, con la mayor concentraci&oacute;n correspondiente a Madrid, aunque no hab&iacute;a grandes diferencias entre localidades y en cantidades muy peque&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que el riesgo es de momento reducido consumiendo agua del grifo, la llegada de micropl&aacute;sticos al agua potable plantea preocupaciones tanto ambientales como de salud p&uacute;blica, y ha impulsado investigaciones y esfuerzos para mejorar los sistemas de filtraci&oacute;n y tratamiento de agua. Una posible soluci&oacute;n son los filtros de agua caseros.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo filtrar el agua en casa para eliminar micropl&aacute;sticos</h2><p class="article-text">
        Algunos filtros de agua para el hogar est&aacute;n dise&ntilde;ados para ser lo suficientemente eficientes como para filtrar micropl&aacute;sticos. La capacidad de un filtro para eliminar micropl&aacute;sticos depende de varios factores. Aunque se considera micropl&aacute;sticos a las part&iacute;culas que miden menos de 5 mil&iacute;metros, las m&aacute;s peque&ntilde;as, llamadas nanoparticulas, son las m&aacute;s preocupantes, ya que pueden pasar a los tejidos en el organismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para asegurar la eliminaci&oacute;n efectiva de estas naopart&iacute;culas, el filtro debe tener un tama&ntilde;o de poro lo suficientemente peque&ntilde;o. Los filtros que tienen un tama&ntilde;o de poro de un micr&oacute;metro o menos son generalmente eficaces en la eliminaci&oacute;n de la mayor&iacute;a de los micropl&aacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s hay diferentes tecnolog&iacute;as de filtraci&oacute;n disponibles en el mercado:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Filtraci&oacute;n mec&aacute;nica</strong>: utiliza medios como arena, cer&aacute;mica o fibras para atrapar part&iacute;culas bas&aacute;ndose en el tama&ntilde;o.</li>
                                    <li><strong>Filtraci&oacute;n por &oacute;smosis inversa</strong>: emplea una membrana semipermeable para filtrar una amplia gama de contaminantes, incluidos los micropl&aacute;sticos.</li>
                                    <li><strong>Filtros de carb&oacute;n activado</strong>: aunque se utilizan principalmente para eliminar compuestos org&aacute;nicos y mejorar el sabor y olor del agua, tambi&eacute;n pueden retener algunas part&iacute;culas, incluidos los micropl&aacute;sticos, dependiendo de la granularidad y el dise&ntilde;o del filtro.</li>
                                    <li><strong>Filtros de fibra hueca o ultrafiltraci&oacute;n</strong>: estos filtros tienen tama&ntilde;os de poro muy peque&ntilde;os y pueden ser efectivos en la eliminaci&oacute;n de micropl&aacute;sticos.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los sistemas de filtrado caseros constan de dos o tres etapas de filtrado. En la primera se eliminan las impurezas por m&eacute;todos mec&aacute;nicos de filtrado. Despu&eacute;s pasan por cartuchos de carb&oacute;n o de resina de intercambio i&oacute;nico, que atrapan metales pesados, bacterias, e impurezas qu&iacute;micas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo saber cu&aacute;l es la capacidad de filtraci&oacute;n? El fabricante debe proporcionar esta informaci&oacute;n sobre las membranas de los filtros, que se clasifican de este modo seg&uacute;n el tama&ntilde;o del poro:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Microfiltraci&oacute;n</strong>:&nbsp;0,02-4 micras.</li>
                                    <li><strong>Ultrafiltraci&oacute;n</strong>: 0,02-0,20 micras.</li>
                                    <li><strong>Nanofiltraci&oacute;n</strong>: 0,001-0,010 micras.</li>
                                    <li><strong>Dispositivos de &oacute;smosis inversa</strong>: 0,0001-0,001 &micro;m.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Estos dispositivos, sean los que se colocan bajo el fregadero, entre la toma de agua y el grifo o los que se ponen en la salida de agua directamente en el grifo, necesitan mantenimiento. Los cartuchos de filtro mec&aacute;nicos se deben cambiar con frecuencia, entre uno y cuatro meses, seg&uacute;n las indicaciones del fabricante, pero tambi&eacute;n de la calidad del agua entrante. Los filtros de carb&oacute;n se cambian una vez cada 12 meses y los de &oacute;smosis inversa son los que tienen mayor duraci&oacute;n, hasta 10 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Filtrar el agua de casa no va a eliminar otras fuentes de micropl&aacute;sticos, como el aire que respiramos todos los d&iacute;as y los alimentos, como el pescado, contaminados con ellos. Sin embargo, es una forma de limitar la exposici&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/agua-potable-microplasticos-son-eliminarlos_1_10469809.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Aug 2023 11:40:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f08807ca-1978-426c-8d54-4d145b28f6af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="137495" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f08807ca-1978-426c-8d54-4d145b28f6af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="137495" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El agua potable tiene microplásticos: ¿qué son y cómo puedo eliminarlos?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f08807ca-1978-426c-8d54-4d145b28f6af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Microplásticos,Agua potable,Agua]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo evitar la exposición a los microplásticos que están presentes en lo que comemos y bebemos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/evitar-exposicion-microplasticos-presentes-comemos-bebemos_1_10416099.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15bd05d3-985b-413e-ada7-33859fd03fdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo evitar la exposición a los microplásticos que están presentes en lo que comemos y bebemos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las millones de toneladas de plásticos que producimos y consumimos los humanos se descomponen en partículas microscópicas que terminan en los alimentos y el agua, ¿qué podemos hacer?.</p></div><p class="article-text">
        El vaso de agua que beb&eacute;s, el pescado que com&eacute;s y, posiblemente, incluso el aire que respir&aacute;s, podr&iacute;an estar contaminados con una serie de invitados indeseados e invisibles: los <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/microplasticos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">micropl&aacute;sticos</a>. Estos peque&ntilde;os fragmentos de pl&aacute;stico, de menos de 5 mm., invadieron nuestras vidas y est&aacute;n presentes en casi todas partes, desde los r&iacute;os hasta los mares, desde los peces hasta nuestros est&oacute;magos.
    </p><p class="article-text">
        Hay dos tipos principales de micropl&aacute;sticos: primarios y secundarios. Los primarios son aquellos que ya son de tama&ntilde;o microsc&oacute;pico cuando entran al medio ambiente. Estos pueden incluir las microperlas que se encuentran en algunos productos de cuidado personal, como los exfoliantes y las pastas dentales, as&iacute; como las fibras de pl&aacute;stico que se desprenden de la ropa sint&eacute;tica durante el lavado.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, los micropl&aacute;sticos secundarios provienen de la descomposici&oacute;n de piezas de pl&aacute;stico m&aacute;s grandes, como botellas, material de embalaje y bolsas, que se fragmentan con el tiempo debido a la exposici&oacute;n a elementos como la luz solar y las olas del mar.
    </p><p class="article-text">
        Una vez liberados en el medio ambiente, los micropl&aacute;sticos son transportados por el viento, el agua de lluvia y las corrientes fluviales y oce&aacute;nicas. Seg&uacute;n el <a href="https://www.unep.org/es/noticias-y-reportajes/reportajes/microplasticos-consecuencias-historicas-de-la-contaminacion-por" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Programa de la ONU para el Medio Ambiente</em></a> (UNEP), cada a&ntilde;o se producen 430 millones de toneladas de pl&aacute;stico. Un <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">informe de 2021</a> corrobora que la mayor parte de la contaminaci&oacute;n por micropl&aacute;sticos en los oc&eacute;anos proviene de fuentes terrestres, principalmente a trav&eacute;s de los r&iacute;os, y solo en menor proporci&oacute;n de los pl&aacute;sticos usados en la pesca (un 18% del total) y la acuicultura.
    </p><p class="article-text">
        Una vez en el medio ambiente, los micropl&aacute;sticos se incorporan en la cadena alimentaria. Estos fragmentos de pl&aacute;stico pueden ser ingeridos por peque&ntilde;os organismos acu&aacute;ticos y terrestres que, a su vez, son consumidos por criaturas m&aacute;s grandes, incluyendo los humanos. Un <a href="https://www.nature.com/articles/srep14340" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2015</a> midi&oacute; las cantidades de restos de pl&aacute;stico encontradas en pescado y marisco para el consumo humano en Indonesia y Estados Unidos. Los resultados son alarmantes: en Indonesia el 28% de los peces conten&iacute;an pl&aacute;stico, en Estados Unidos la cifra era del 25% y, en el caso de los bivalvos, la cifra llegaba al 33%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero evitando el pescado no nos libramos. Los <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0194970" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">micropl&aacute;sticos tambi&eacute;n se han encontrado</a> en sal de mesa, az&uacute;car, miel, cerveza y hasta en agua embotellada y del grifo.
    </p><h3 class="article-text">Los micropl&aacute;sticos en la salud</h3><p class="article-text">
        Aunque los cient&iacute;ficos todav&iacute;a est&aacute;n investigando los efectos de los micropl&aacute;sticos en la salud humana, los estudios sugieren que la exposici&oacute;n cr&oacute;nica puede tener efectos negativos. Estos entran en nuestro organismo por ingesti&oacute;n, inhalaci&oacute;n y contacto d&eacute;rmico. Pueden actuar como <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24309271/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">portadores de otros contaminantes</a> ambientales da&ntilde;inos, como los metales pesados y los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/forever-chemicals-afectan-salud-quimicos-permanentes-aire-agua-ropa_1_10177629.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">qu&iacute;micos org&aacute;nicos persistentes</a>, que podr&iacute;an acumularse en el organismo a lo largo del tiempo, algo que ya se ha comprobado en animales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre los efectos de los micropl&aacute;sticos sobre la salud se han investigado el estr&eacute;s oxidativo, inflamaci&oacute;n, alteraci&oacute;n del equilibrio del metabolismo y del sistema inmunitario, neurotoxicidad, toxicidad para la reproducci&oacute;n y riesgo de c&aacute;ncer. No obstante, se trata de un fen&oacute;meno relativamente nuevo y no hay estudios concluyentes. En un <a href="https://www.who.int/news/item/22-08-2019-who-calls-for-more-research-into-microplastics-and-a-crackdown-on-plastic-pollution" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de la OMS de 2019</a> se consideraba que los pl&aacute;sticos de mayor superior, mayores de 10 micras, no eran absorbidos por el cuerpo humano y, por tanto, presentaban un gran riesgo. Sin embargo, alertaba de los posibles efectos de las part&iacute;culas de menor tama&ntilde;o, en el orden del nan&oacute;metro, cuyos efectos son a&uacute;n poco conocidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el mismo informe, el tratamiento de las aguas residuales puede eliminar m&aacute;s del 90% de los micropl&aacute;sticos, siendo el tratamiento terciario, como la filtraci&oacute;n, el que m&aacute;s los elimina. El tratamiento convencional del agua potable puede eliminar part&iacute;culas de menos de un micr&oacute;metro. Por desgracia, una gran parte de la poblaci&oacute;n mundial no tiene acceso a plantas de tratamiento de aguas. Adem&aacute;s, el filtrado del agua no nos protege de los pl&aacute;sticos que ya se encuentran en la comida o en el aire que respiramos, aunque reduce dr&aacute;sticamente la cantidad de pl&aacute;sticos que terminan en las aguas del mundo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ese motivo, la <a href="https://www.who.int/publications/i/item/9789240054608" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OMS publicaba en 2022 un nuevo informe</a> m&aacute;s exhaustivo sobre los efectos de los pl&aacute;sticos en el agua, la comida y el aire. Estas son algunas de sus conclusiones:
    </p><p class="article-text">
        Aire: los estudios epidemiol&oacute;gicos entre trabajadores de la industria sugieren que la exposici&oacute;n a concentraciones elevadas de micropl&aacute;sticos, como el polvo de cloruro de polivinilo (PVC) y nailon, usados en construcci&oacute;n, puede provocar da&ntilde;os en las v&iacute;as respiratorias.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Comida y bebida: el informe ratifica la presencia de micropl&aacute;sticos en alimentos como el pescado y productos del mar, sal, az&uacute;car, miel, arroz, leche y tambi&eacute;n en el agua potable. Hay pocos estudios sobre los micropl&aacute;sticos, pero se conocen los efectos de otras part&iacute;culas microsc&oacute;picas, insolubles, como el polvo que inhalan los mineros o los trabajadores de una cantera, y se supone que los micropl&aacute;sticos tendr&aacute;n efectos similares, en especial en la generaci&oacute;n de radicales libres y la respuesta inflamatoria.</li>
                                    <li>Biopel&iacute;culas: se trata de la capa de microorganismos que recubre una gran parte de los objetos con los que interactuamos, incluida la superficie de nuestro cuerpo. Las bacterias, virus y hongos tambi&eacute;n se adhieren a las part&iacute;culas de micropl&aacute;sticos, pero no hay pruebas de que esto en concreto presente un riesgo adicional para la salud humana. El motivo es que hay muchas otras part&iacute;culas en el ambiente colonizadas por microorganismos, desde el polvo hasta el humo, y los micropl&aacute;sticos son solo una parte muy peque&ntilde;a de todas ellas.</li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text">Los micropl&aacute;sticos como disruptores endocrinos</h3><p class="article-text">
        Los micropl&aacute;sticos, especialmente las part&iacute;culas de menos de 10 micras que se absorben en el organismo, pueden tener efectos m&aacute;s sutiles alterando nuestras hormonas y afectando a la fertilidad. En <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31896473/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">experimentos con animales</a> se ha comprobado que la ingesti&oacute;n de micropl&aacute;sticos produce una reducci&oacute;n en la calidad del esperma, una disminuci&oacute;n de la testosterona y, adem&aacute;s,&nbsp;un aumento de la inflamaci&oacute;n, el estr&eacute;s oxidativo y los da&ntilde;os al ADN, lo que puede explicar las alteraciones del sistema reproductor. En mujeres, los micropl&aacute;sticos de poliestireno (el pl&aacute;stico usado en las bolsas) pueden <a href="https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2022.11.04.514813v2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afectar a la funci&oacute;n de los ovocitos</a>, reduciendo la fertilidad. Una reciente <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35176278/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios</a> lleg&oacute; a la misma conclusi&oacute;n, advirtiendo de que los efectos dependen de la dosis y que una mayor exposici&oacute;n puede agravar los efectos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n es m&aacute;s grave cuando se trata de micropl&aacute;sticos de compuestos que de por s&iacute; son disruptores endocrinos, como es el caso de los PFA (polifruoroalquiles), como el BPA, usados para hacer las superficies impermeables o antiadherentes. Estos pl&aacute;sticos pueden tener <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8990249/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efectos perjudiciales en la fertilidad, en el desarrollo fetal</a> y en el desarrollo de enfermedades cr&oacute;nicas.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Los efectos neurol&oacute;gicos de los micropl&aacute;sticos</h3><p class="article-text">
        Lo que resulta quiz&aacute; m&aacute;s alarmante es que los micropl&aacute;sticos pueden llegar al cerebro. Este efecto neurot&oacute;xico es bien conocido en los peces. Por ejemplo, las carpas expuestas a micropl&aacute;sticos presentan da&ntilde;os graves en su sistema nervioso, incluyendo la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36340695/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte de neuronas y p&eacute;rdida de visi&oacute;n</a>. El cerebro humano es m&aacute;s sofisticado y est&aacute; m&aacute;s protegido que el de los peces, pero no se pueden descartar los efectos negativos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, se conocen los efectos negativos en el cerebro de las nanopart&iacute;culas met&aacute;licas, que incluyen cambios en los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32513186/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">neurotransmisores y en el comportamiento</a>. El mecanismo por el que se producen estos da&ntilde;os en el cerebro puede ser similar, dado que los micropl&aacute;sticos provocan la generaci&oacute;n de <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37391150/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diferentes tipos de radicales libres</a>, que pueden producir da&ntilde;os en el ADN, oxidaci&oacute;n de prote&iacute;nas y grasas y anulan los antioxidantes naturales del cuerpo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>C&oacute;mo evitar los micropl&aacute;sticos</strong></h3><p class="article-text">
        Afortunadamente, la exposici&oacute;n a los micropl&aacute;sticos en los pa&iacute;ses avanzados que disponen de plantas de tratamiento de agua es menor, pero seguimos expuestos a la contaminaci&oacute;n de los alimentos y el aire. Por ejemplo, una gran cantidad de los micropl&aacute;sticos presentes en el medio ambiente <a href="https://microplastics.springeropen.com/articles/10.1186/s43591-021-00008-w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">provienen del desgaste de los neum&aacute;ticos</a>. Parece que no hay donde esconderse, pero s&iacute; podemos tomar algunas medidas para minimizar la cantidad de micropl&aacute;sticos que entran en nuestro organismo y evitar poner m&aacute;s en el medio ambiente:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Reduce el uso de pl&aacute;sticos</strong>: evita el uso de pl&aacute;sticos de un solo uso como pajitas, bolsas de pl&aacute;stico y cubiertos desechables. En su lugar, busca alternativas reutilizables o reciclables como pajitas de metal, bolsas de tela o cubiertos de bamb&uacute;.</li>
                                    <li><strong>Elige fibras naturales</strong>: las fibras sint&eacute;ticas como el poli&eacute;ster y el nailon pueden desprender micropl&aacute;sticos al lavarse y tambi&eacute;n con el roce con nuestra piel. Elige fibras naturales como el algod&oacute;n, la lana y la seda.</li>
                                    <li><strong>Evita los productos de cuidado personal con microperlas</strong>: las microperlas son diminutas part&iacute;culas de pl&aacute;stico que se utilizan en productos de cuidado personal como exfoliantes faciales y dent&iacute;fricos. Comprueba la lista de ingredientes y evita los productos que contengan microperlas.</li>
                                    <li><strong>Utiliza productos de limpieza naturales</strong>: muchos productos de limpieza contienen micropl&aacute;sticos. Elige aquellos naturales o haz los tuyos propios con ingredientes sencillos como vinagre y bicarbonato.</li>
                                    <li><strong>Filtra el agua del grifo</strong>: para evitar los posibles micropl&aacute;sticos en el agua del grifo, considera usar un filtro de agua que reduzca a&uacute;n m&aacute;s la exposici&oacute;n.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Lava la ropa con menos frecuencia,</strong> especialmente la ropa de fibras sint&eacute;ticas. Si puedes, elimina manchas o airea. Hay prendas que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/lavar-ropa-ecologicamente_1_10331667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">no necesitan ser lavadas</a>, as&iacute; se evita que desprendan m&aacute;s micropl&aacute;sticos.</li>
                                    <li><strong>Apoyar la legislaci&oacute;n medioambiental:</strong> vota y aboga por pol&iacute;ticas que reduzcan la producci&oacute;n y el uso de pl&aacute;sticos.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los micropl&aacute;sticos son un problema global que requiere una soluci&oacute;n global. Todos tenemos un papel en la reducci&oacute;n de nuestra dependencia del pl&aacute;stico y en la protecci&oacute;n de nuestra salud y del medio ambiente para las generaciones futuras. Pero adem&aacute;s, si no los podemos evitar por completo en nuestro entorno, tenemos la posibilidad de tomar medidas que nos protejan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/evitar-exposicion-microplasticos-presentes-comemos-bebemos_1_10416099.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Jul 2023 12:57:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/15bd05d3-985b-413e-ada7-33859fd03fdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="974410" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/15bd05d3-985b-413e-ada7-33859fd03fdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="974410" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Cómo evitar la exposición a los microplásticos que están presentes en lo que comemos y bebemos?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/15bd05d3-985b-413e-ada7-33859fd03fdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Microplásticos,Contaminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así afectan los microplásticos al cerebro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/afectan-microplasticos-cerebro_1_10281184.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8b62b41-b3cd-42ac-b437-0349ad8e8e05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así afectan los microplásticos al cerebro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estudios recientes revelan un hecho preocupante: las partículas de los plásticos, con o sin BPA, atraviesan la barrera hematoencefálica de los mamíferos.</p></div><p class="article-text">
        Una ma&ntilde;ana de invierno en la fr&iacute;a Rusia de 1891, el qu&iacute;mico&nbsp;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Aleksandr_Dianin" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aleksander Dianin</a>&nbsp;experiment&oacute; condensando dos ingredientes: acetona y unas sustancias org&aacute;nicas llamadas fenoles. Uno de los productos que obtuvo fue el&nbsp;<a href="https://theconversation.com/es/topics/bisfenol-a-88125" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bisfenol A</a>&nbsp;(BPA), que para ser exactos, combina dos mol&eacute;culas de fenol y una de acetona.
    </p><p class="article-text">
        R&aacute;pidamente, grandes multinacionales como Bayer o General Electrics empezaron a fabricar con &eacute;l desde bolsas hasta carrocer&iacute;as para coches. A partir de los a&ntilde;os 30 del siglo XX, el BPA ha sido el componente del pl&aacute;stico m&aacute;s usado en los productos de consumo humano: los incorporan las botellas de agua y bebida reutilizable, los recipientes para almacenar alimentos, los recubrimientos internos de las latas de bebida, etc.
    </p><p class="article-text">
        Su versatilidad se explica, entre otras cosas, porque mezclar BPA con ep&oacute;xidos (mol&eacute;culas de un &aacute;tomo de ox&iacute;geno y dos de carbono, que reaccionan uni&eacute;ndose a otros grupos para formar pol&iacute;meros) genera nuevos materiales altamente maleables, duros y termorresistentes, de f&aacute;cil fabricaci&oacute;n y bajo costo de producci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">El consumo de bisfenoles puede perjudicar su salud</h3><p class="article-text">
        Pero al mismo tiempo que se generalizaba el uso de los bisfenoles, empezaban a desvelarse sus efectos nocivos sobre la salud humana. As&iacute;, entre 1930 y 1936, el cient&iacute;fico E. C. Dodds y sus colaboradores publicaron cuatro art&iacute;culos de investigaci&oacute;n donde conclu&iacute;an que&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/137996a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estos compuestos act&uacute;an como estr&oacute;genos</a>, alterando el ciclo estral (intervalo entre ovulaciones) de las ratas de laboratorio. Eso modificaba su fertilidad y capacidad reproductiva.
    </p><p class="article-text">
        En 1936, ellos mismos indicaban que se deb&iacute;a seguir investigando los bisfenoles. Pese a ello, 30 a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 1957, Walt Disney construy&oacute; una&nbsp;<a href="https://www.urbipedia.org/hoja/Casa_del_futuro_Monsanto" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">casa fabricada por completo con pl&aacute;stico</a>&nbsp;como principal atracci&oacute;n tur&iacute;stica en su parque. Era el apogeo de un material que entonces gozaba del m&aacute;ximo prestigio.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo el trabajo de Dodds, hoy sabemos que las mol&eacute;culas de&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0303720711007386?via%3Dihub#s0030" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">BPA act&uacute;an efectivamente sobre los receptores de estr&oacute;genos</a>, dada su similitud con dichas hormonas. Alteran el ciclo menstrual y tienen efectos sobre el p&aacute;ncreas endocrino y otros &oacute;rganos.
    </p><p class="article-text">
        Y en los &uacute;ltimos a&ntilde;os tambi&eacute;n se analiza sus efectos en el sistema nervioso de numerosas especies,&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41598-022-27284-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde la mosca de la fruta</a>&nbsp;hasta el ser humano.
    </p><h3 class="article-text">Asalto a la barrera que protege nuestro cerebro</h3><p class="article-text">
        As&iacute;, estudios recientes revelan un hecho preocupante: las part&iacute;culas de los pl&aacute;sticos, con o sin BPA,&nbsp;<a href="https://www.mdpi.com/2079-4991/13/8/1404" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atraviesan la barrera hematoencef&aacute;lica de los mam&iacute;feros</a>. As&iacute; se llama a la capa de c&eacute;lulas que act&uacute;a como &ldquo;puerta&rdquo; al cerebro, permitiendo el paso del agua y nutrientes (glucosa, amino&aacute;cidos&hellip;) y evitando la entrada de agentes nocivos.
    </p><p class="article-text">
        Algunas de las mol&eacute;culas de pl&aacute;stico que llegan a la barrera quedan imbuidas en la membrana, alterando su fisiolog&iacute;a, mientras que otras logran cruzarla. Estas &uacute;ltimas alcanzan el cerebro y&nbsp;<a href="https://academic.oup.com/edrv/article/36/6/E1/2354691" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">penetran las neuronas, con graves consecuencias patol&oacute;gicas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los efectos m&aacute;s preocupantes ata&ntilde;e al desarrollo prenatal: utilizando ratones, se ha descubierto&nbsp;<a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0025448" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que el BPA provoca un descenso en los receptores del neurotransmisor oxitocina</a>&nbsp;en los embriones. Esto provoca alteraciones en la sociabilidad durante la vida de los animales.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://academic.oup.com/endo/article/155/10/3867/2423218" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Investigaciones con topillos de la pradera</a>&nbsp;muestran que el BPA tambi&eacute;n afecta negativamente a las neuronas que expresan la hormona vasopresina, produciendo hiperactividad, ansiedad e inhibici&oacute;n en la b&uacute;squeda de pareja.
    </p><p class="article-text">
        En ciudadanos estadounidenses, se observ&oacute; adem&aacute;s que la exposici&oacute;n a micropl&aacute;sticos durante el embarazo&nbsp;<a href="https://publications.aap.org/pediatrics/article-abstract/128/5/873/30926/Impact-of-Early-Life-Bisphenol-A-Exposure-on" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiene efectos negativos en la conducta y regulaci&oacute;n emocional en ni&ntilde;as</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0013935113001126?casa_token=nEzTrJN7qIAAAAAA:nx1PsTWp1l-XRkXDKuxcYHU_4dUOtkBlxcGWwbCD0yo3fPmGEUrGoRb0wb3qKAGCkVVuECIXPA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">provoca un aumento de ansiedad y depresi&oacute;n en ni&ntilde;os</a>.
    </p><p class="article-text">
        Y, por &uacute;ltimo, los micropl&aacute;sticos se han relacionado en Europa con una&nbsp;<a href="https://academic.oup.com/jcem/article/100/4/1256/2815066" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reducci&oacute;n de hasta cinco puntos en el cociente intelectual</a>, lo que deriva en problemas como d&eacute;ficit de atenci&oacute;n e hiperactividad.
    </p><h3 class="article-text">Micropl&aacute;sticos en el men&uacute;</h3><p class="article-text">
        &iquest;Y c&oacute;mo llegan estos compuestos a nuestro organismo? El ciclo de destrucci&oacute;n del pl&aacute;stico comienza al desecharlo. En el mejor de los casos acaba en un contenedor de basura que despu&eacute;s llegar&aacute; a un vertedero. Los que vivimos en la costa tenemos presente la imagen de gaviotas comiendo restos en el vertedero del puerto.&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s11356-020-12161-5#Sec10" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La mayor&iacute;a de su dieta consiste en fragmentos de pl&aacute;stico</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los pl&aacute;sticos tambi&eacute;n acaban en los r&iacute;os o en el mar. Aqu&iacute; se erosionan, fragment&aacute;ndose en part&iacute;culas microsc&oacute;picas: los micropl&aacute;sticos, con tama&ntilde;os de 0,1 micr&oacute;metros (millon&eacute;sima parte de un metro) a 5 mil&iacute;metros; y los nanopl&aacute;sticos, por debajo de los 100 nan&oacute;metros (mil millon&eacute;simas partes de un metro). Todos estos diminutos fragmentos son ingeridos por especies marinas: desde filtradores en la base de la cadena tr&oacute;fica hasta grandes peces en la c&uacute;spide alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ingerirlos, se adhieren a las branquias, invadiendo sus sistemas respiratorio, digestivo, filtrador y reproductivo, e incluso&nbsp;<a href="https://particleandfibretoxicology.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12989-020-00358-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cerebro</a>. Finalmente, estos peces acaban en nuestro plato, alegremente condimentados con micropl&aacute;sticos invisibles a nuestros ojos.
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo lustro, las instituciones oficiales han tratado de frente a esta problem&aacute;tica. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) acaba de llegar a la preocupante conclusi&oacute;n de que el&nbsp;<a href="https://www.efsa.europa.eu/es/news/bisphenol-food-health-risk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">BPA en los alimentos humanos constituye un riesgo para la salud</a>: todos los ciudadanos europeos ingerimos m&aacute;s cantidad de BPA diaria de la tolerable.
    </p><h3 class="article-text">L&iacute;mites menguantes</h3><p class="article-text">
        Con el fin de remediarlo, desde 2015 la EFSA y la Uni&oacute;n Europea legislan para restringir su consumo en forma de micropl&aacute;sticos. A principios de 2015&nbsp;<a href="https://www.efsa.europa.eu/en/efsajournal/pub/3978" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se estableci&oacute; un l&iacute;mite de ingesta diaria de 4 microgramos por kilo (&micro;g/kg) de masa corporal</a>, y ya entonces se comenz&oacute; a limitar la cantidad de BPA presente en el pl&aacute;stico europeo. Los &uacute;ltimos datos apuntan a que gracias a esas primeras medidas se consigui&oacute; reducir la ingesta en la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la EFSA puso en marcha entre 2017 y 2018 un&nbsp;<a href="https://efsa.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.2903/sp.efsa.2017.EN-1354" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">protocolo de evaluaci&oacute;n de los peligros asociados al BPA</a>, ayud&aacute;ndose de&nbsp;<a href="https://www.efsa.europa.eu/es/press/news/180904" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un panel de expertos</a>.&nbsp;<a href="https://efsa.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.2903/j.efsa.2023.6857" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La conclusi&oacute;n de estos trabajos</a>&nbsp;es que con una cantidad de BPA de s&oacute;lo 8,2 nanogramos por kilo (ng/kg) de masa corporal, el sistema inmune presenta alteraciones en la respuesta inflamatoria, autoinmunidad e inflamaci&oacute;n pulmonar.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, y gracias los estudios llevados a cabo desde 2015, ese primer l&iacute;mite de ingesta diaria de 4 &micro;g por kg de masa corporal se ha reducido: en 2023, la EFSA ha establecido como nuevo tope la cantidad de 0,2 ng/Kg. Sin embargo,&nbsp;<a href="https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/noticias_y_actualizaciones/noticias/2023/Bisfenol.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a&uacute;n estamos muy por encima de ese l&iacute;mite</a>. Los micropl&aacute;sticos siguen demasiado presentes en lo que nos llevamos diariamente a la boca.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>El autor agradece al&nbsp;</em></span><a href="https://cvnet.cpd.ua.es/curriculum-breve/es/soriano-ubeda-sergio/49450" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Dr. Sergi Soriano &Uacute;beda</em></span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>, profesor titular de la Universidad de Alicante e investigador en el laboratorio&nbsp;</em></span><a href="https://dialab.umh.es/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>DIALAB</em></span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>, de la Universidad Miguel Hern&aacute;ndez, su supervisi&oacute;n, apoyo y ayuda en la redacci&oacute;n del art&iacute;culo.</em></span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
             <!-- Below is The Conversation's page counter tag. Please DO NOT REMOVE. --><img src="https://counter.theconversation.com/content/206771/count.gif?distributor=republish-lightbox-basic" alt="The Conversation" width="1" height="1" style="border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important" referrerpolicy="no-referrer-when-downgrade" /><!-- Fin del código. Si no ve ningún código arriba, por favor, obtenga el nuevo código de la pestaña Avanzado después de hacer clic en el botón de republicar. El contador de páginas no recoge ningún dato personal. Más información: http://theconversation.com/es/republishing-guidelines --></p>



    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://theconversation.com/profiles/jose-maria-buil-gomez-1443590" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Jos&eacute; Mar&iacute;a Buil G&oacute;mez</strong></a> es investigador predoctoral en formaci&oacute;n, en Neurociencia y etolog&iacute;a., Universidad Miguel Hern&aacute;ndez
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en&nbsp;</strong></em><a href="https://theconversation.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>The Conversation</strong></em></a><em><strong>. Lea el&nbsp;</strong></em><a href="https://theconversation.com/asi-afectan-los-microplasticos-al-cerebro-206771" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>original</strong></em></a><em><strong>.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Buil Gómez, UMH / The Convsersation]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/afectan-microplasticos-cerebro_1_10281184.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Jun 2023 11:13:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d8b62b41-b3cd-42ac-b437-0349ad8e8e05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="60704" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d8b62b41-b3cd-42ac-b437-0349ad8e8e05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="60704" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Así afectan los microplásticos al cerebro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d8b62b41-b3cd-42ac-b437-0349ad8e8e05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Contaminación,Contaminación ambiental,Microplásticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que aprendí sobre los microplásticos que invaden las playas viendo a mi hijo comer arena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/aprendi-microplasticos-invaden-playas-viendo-hijo-comer-arena_1_10144994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94f1ee0f-7e79-4ba2-936b-a7ac3348755f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que aprendí sobre los microplásticos que invaden las playas viendo a mi hijo comer arena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ONU busca la forma de regular la contaminación por pellets de plástico, bolitas del tamaño de una lenteja que están llegando de forma masiva a nuestras playas</p></div><p class="article-text">
        Verano de 2022. Voy a la playa un caluroso d&iacute;a de julio con mi hijo de tan solo meses. Est&aacute; jugando y como es propio de esa edad, incluso ingiriendo un poco de arena de vez en cuando. Al fijarme bien, veo que hay algo m&aacute;s: peque&ntilde;as bolitas de pl&aacute;stico de un color tierra dif&iacute;ciles de distinguir a simple vista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Son pellets, peque&ntilde;os micropl&aacute;sticos del tama&ntilde;o de una lenteja &ndash;inferior a cinco mil&iacute;metros&ndash; que se fabrican principalmente con polietileno, polipropileno, poliestireno, cloruro de polivinilo y otros pl&aacute;sticos o resinas sint&eacute;ticas y se utilizan en la fabricaci&oacute;n de todo tipo de productos de pl&aacute;stico. Es la materia prima para vasos y cubiertos de pl&aacute;stico de un solo uso, bolsas y envoltorios, piezas de coches, mouses y teclados de computadora, el &aacute;rbol de Navidad artificial y una interminable lista de art&iacute;culos, algunos con una larga vida y otros de un solo uso.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto lo s&eacute; porque en diciembre de 2019 particip&eacute; en el proyecto <a href="https://exxpedition.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Exxpedition</a>, una expedici&oacute;n internacional de mujeres cient&iacute;ficas para investigar sobre la presencia de micropl&aacute;sticos en el mar. Navegamos de Aruba a Panam&aacute; recogiendo muestras de la superficie marina y, en todas ellas, encontramos estos peque&ntilde;os pellets. Durante la traves&iacute;a, que dur&oacute; diez d&iacute;as, tom&aacute;bamos muestras en mar abierto con tres coladores diferentes para determinar el tama&ntilde;o de los micropl&aacute;sticos y clasificarlos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Invisibles a simple vista, flotan en el mar, incluso en los lugares m&aacute;s remotos. Seg&uacute;n la organizaci&oacute;n </strong><a href="https://www.nurdlehunt.org.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>The Great Nurdle Hunt</strong></a><strong>, se estima que alrededor de 230.000 millones de kilos de pellets de pl&aacute;stico llegan a nuestros mares y oc&eacute;anos cada a&ntilde;o. Pero, &iquest;c&oacute;mo llegan estos pellets al mar? Desde las f&aacute;bricas de las empresas petroqu&iacute;micas, o cuando se caen de los barcos que los transportan.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando en mayo de 2021 el buque mercante X-Press Pearl se incendi&oacute; en el Oc&eacute;ano &Iacute;ndico frente a la costa de Sri Lanka, se vertieron 87 contenedores llenos de estos pellets, lo que equivale a <a href="https://pubs.acs.org/doi/10.1021/acsenvironau.1c00031" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aproximadamente 1.680 toneladas</a> de estas peque&ntilde;as lentejas de pl&aacute;stico. La ONU dijo que fue &ldquo;el peor desastre mar&iacute;timo&rdquo; en la historia de ese pa&iacute;s y busca la forma de regular esta fuente masiva de contaminaci&oacute;n, ya que dice que las promesas voluntarias de las empresas no son suficientes.
    </p><p class="article-text">
        Los pellets se filtran en cada fase de la cadena del pl&aacute;stico, desde el proceso de producci&oacute;n al almacenaje, limpieza, carga o descarga, transporte e incluso en su transformaci&oacute;n y reciclaje. Cuando los vertidos ocurren en tierra durante estos procesos, muchas veces estos peque&ntilde;os pl&aacute;sticos se filtran en los sistemas de alcantarillado y de esta manera terminan acumul&aacute;ndose en el mar.
    </p><h3 class="article-text">120 millones en una sola playa</h3><p class="article-text">
        En la ciudad espa&ntilde;ola de Tarragona se encuentra el complejo petroqu&iacute;mico m&aacute;s grande del sur de Europa, donde cada a&ntilde;o se producen alrededor de 20 millones de toneladas de productos qu&iacute;micos, de los cuales dos millones de toneladas son pellets de preproducci&oacute;n, seg&uacute;n un <a href="https://goodkarmaprojects.org/wp-content/uploads/2022/03/Informe-de-contaminacion-por-pellets-en-Tarragona_.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio publicado por Good Karma Projects</a>. Esta cifra representa entre el 50% y el 60% de todos los pl&aacute;sticos fabricados en Espa&ntilde;a. No es de extra&ntilde;ar que las playas de La Pineda y Els Prats, pr&oacute;ximas a este complejo petroqu&iacute;mico, tengan una gran acumulaci&oacute;n de micropl&aacute;sticos. En marzo de 2019, Greenpeace estim&oacute; que en la Playa de La Pineda se acumulaban 120 millones de pellets: llegan por mar, tras ser arrastrados desde tierra por las lluvias.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo a&ntilde;o, de regreso de la expedici&oacute;n, me llev&eacute; un colador al Cabo de Gata. Se me ocurri&oacute; que, si filtraba la arena de la playa, encontrar&iacute;a estas bolas. En todas las playas a las que fui, algunas de ellas dentro del parque natural, encontraba esos pellets, te&ntilde;idos de un color amarillento por el sol que los disimulaba con la arena.
    </p><p class="article-text">
        En Barcelona, donde vivo, hice lo mismo. Quer&iacute;a comprobar si en las playas urbanas, que se limpian a menudo, tambi&eacute;n se encuentran estos residuos. Fui a la de Bogatell y al colar la arena me encontr&eacute; una imagen parecida: montones de pellets de pl&aacute;stico camuflados entre la arena.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/afde10e5-162e-46ba-939c-27f5fef8f6cf_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/afde10e5-162e-46ba-939c-27f5fef8f6cf_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/afde10e5-162e-46ba-939c-27f5fef8f6cf_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/afde10e5-162e-46ba-939c-27f5fef8f6cf_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/afde10e5-162e-46ba-939c-27f5fef8f6cf_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/afde10e5-162e-46ba-939c-27f5fef8f6cf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/afde10e5-162e-46ba-939c-27f5fef8f6cf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Al colar la arena de cualquier playa, se encuentran montones de estos residuos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Al colar la arena de cualquier playa, se encuentran montones de estos residuos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el mar, los pellets tambi&eacute;n pueden hundirse y permanecer en el fondo marino o viajar miles de kil&oacute;metros flotando sobre la superficie. Expuestos a los rayos del sol, el aire, el viento y las olas, estos micropl&aacute;sticos se van degradando, perdiendo su color y fragment&aacute;ndose en piezas todav&iacute;a m&aacute;s peque&ntilde;as. A medida que esto ocurre, el riesgo de que los animales marinos los confundan con comida aumenta. Cuando los micropl&aacute;sticos&nbsp;son del tama&ntilde;o de un grano de arena, estas part&iacute;culas pueden ser ingeridas incluso por plancton y al ser tan min&uacute;sculas, pasan directamente a su tejido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n The Great Nurdle Hunt, <a href="https://www.nurdlehunt.org.uk/the-problem.html#impacts" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 220 especies marinas consumen pl&aacute;stico</a>. La ingesta de pl&aacute;sticos significa que ingieren los aditivos qu&iacute;micos que estos contienen y que muchas veces son t&oacute;xicos. Algunos de estos aditivos incluyen ftalatos, bisfenol A (BPA) o organoesta&ntilde;os, que son nocivos para el medio ambiente. Adem&aacute;s, los pellets act&uacute;an como <em>esponjas t&oacute;xicas</em>, atrayendo qu&iacute;micos t&oacute;xicos que son repelentes al agua a su superficie y as&iacute;, los transportan y acogen. 
    </p><p class="article-text">
        Estos t&oacute;xicos contaminantes se concentran mucho m&aacute;s sobre la superficie de los pellets que sobre el mar y, al ser ingeridos los pellets por animales marinos, estos t&oacute;xicos se desprenden del pl&aacute;stico y pasan al sistema del animal. Esto significa que cuando los seres humanos comen animales marinos que previamente han ingerido pellets, estos t&oacute;xicos se transfieren a trav&eacute;s de la cadena alimenticia.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de actuar como <em>esponjas t&oacute;xicas</em>, <a href="https://www.theguardian.com/environment/2019/mar/11/pathogens-hitchhiking-on-plastics-could-carry-cholera-from-india-to-us" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los pellets tambi&eacute;n acogen otras bacterias como el E coli e incluso el bacilo que transmite el c&oacute;lera</a>. Seg&uacute;n un <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0025326X19300116" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> de la Universidad de Stirling, los pellets transportan estos pat&oacute;genos desde aguas residuales y agr&iacute;colas, llev&aacute;ndolos hasta zonas de ba&ntilde;o, las playas o los fondos marinos donde crece el marisco. Lo m&aacute;s preocupante es que este fen&oacute;meno va en aumento. As&iacute;, cuando estamos en la playa jugando inocentemente, podr&iacute;amos estar entrando en contacto con peligrosos pat&oacute;genos que han habitado estos pellets que se camuflan con la arena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que voy a la playa con mi hijo, me preocupan estas bolas, que sean t&oacute;xicas para su salud y para el entorno en el que se encuentran.
    </p><p class="article-text">
        <em>SN</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sofía Nogués]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/aprendi-microplasticos-invaden-playas-viendo-hijo-comer-arena_1_10144994.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Apr 2023 17:27:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/94f1ee0f-7e79-4ba2-936b-a7ac3348755f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1137003" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/94f1ee0f-7e79-4ba2-936b-a7ac3348755f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1137003" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lo que aprendí sobre los microplásticos que invaden las playas viendo a mi hijo comer arena]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/94f1ee0f-7e79-4ba2-936b-a7ac3348755f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Microplásticos,Plástico,Contaminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así se están usando las algas microscópicas para sustituir al plástico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/usando-algas-microscopicas-sustituir-plastico_1_9916648.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73d8b1f3-91f0-4734-ae87-7af0850e81df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así se están usando las algas microscópicas para sustituir al plástico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estas algas como las cianobacterias pueden tener la solución para producir bioplásticos sin petróleo en el futuro inmediato</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/consumo-sostenible/plasticos-reciclar-reciclando_1_9816698.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">pl&aacute;stico</a> se convirti&oacute; en una de las necesidades m&aacute;s cruciales de la vida moderna, y tambi&eacute;n en uno de sus grandes problemas. La continua dependencia de los pl&aacute;sticos no biodegradables derivados del petr&oacute;leo provoc&oacute; un aumento de los da&ntilde;os al medio ambiente y un r&aacute;pido agotamiento de los combustibles f&oacute;siles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Enfrentados al problema del pl&aacute;stico, los cient&iacute;ficos est&aacute;n mirando con microscopio, literalmente, porque los <strong>microorganismos</strong> pueden ser un gran aliado en esta lucha. 
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, teniendo en cuenta la cantidad de tiempo necesaria para la degradaci&oacute;n del pl&aacute;stico, se investiga la posibilidad de bacterias que se lo coman. Por otro, hay microorganismos capaces de fabricar pl&aacute;stico, que adem&aacute;s es biodegradable, en concreto, las <strong>algas microsc&oacute;picas</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los <strong>biopl&aacute;sticos</strong>, con propiedades notablemente similares a las de los pl&aacute;sticos derivados del petr&oacute;leo, son una alternativa prometedora para superar estos retos emergentes. Pero los materiales de base biol&oacute;gica son controvertidos. 
    </p><p class="article-text">
        El ma&iacute;z y la ca&ntilde;a de az&uacute;car tambi&eacute;n <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/B9780128142363000123" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se propusieron como alternativas</a>, pero hay dudas sobre la sostenibilidad de estos cultivos, especialmente cuando implican la destrucci&oacute;n de selva tropical, en concreto en la selva amaz&oacute;nica de Brasil.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, un n&uacute;mero creciente de cient&iacute;ficos y fabricantes est&aacute;n pasando de la tierra al mar en busca de materias primas de biomasa m&aacute;s sostenibles.
    </p><p class="article-text">
        Cuando pensamos en las algas, nos vienen im&aacute;genes de grandes ristras de hojas de color verde oscuro en el mar, pero aqu&iacute; tambi&eacute;n est&aacute;n incluidas las algas microsc&oacute;picas, como las <a href="https://www.eldiario.es/tumejoryo/comer/espirulina-sirve_1_6014333.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cianobacterias</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Las algas en su estado natural son uno de los <strong>grandes sumideros de carbono</strong>, y se han contemplado como fuentes para desplazar a los combustibles f&oacute;siles como fuente de energ&iacute;a. Adem&aacute;s, sus aplicaciones en envases y otros productos que en la actualidad se fabrican con pl&aacute;stico est&aacute;n empezando a cobrar impulso.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Las algas como sustituto del pl&aacute;stico de un solo uso</h3><p class="article-text">
        Por ejemplo, la empresa <a href="https://www.loliware.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Loliware</a> fabrica pajitas para bebidas a base de algas que no solo son compostables y biodegradables tanto en tierra como en agua sino que, en teor&iacute;a, incluso son comestibles. Loliware tambi&eacute;n est&aacute; trabajando para fabricar film de pl&aacute;stico a base de algas marinas.
    </p><p class="article-text">
        Otra empresa decidi&oacute; usar envases de algas para terminar con el inmenso problema de las botellas de agua de un solo uso: <a href="http://www.oohowater.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ooho</a> fabrica una bolsita esf&eacute;rica llena de agua, que es resistente, biodegradable y tambi&eacute;n comestible. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, y en el otro extremo del globo, la empresa indonesia <a href="https://rethink-plastic.com/home/product/seaweed-based-packaging" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Evoware</a> fabrica vasos, envoltorios y bolsas de yuca, pero tambi&eacute;n dispone de un <a href="https://rethink-plastic.com/home/product/seaweed-based-packaging" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">film pl&aacute;stico a base de algas</a>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Las algas para depurar las aguas y fabricar zapatos&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Una de las ventajas y de los problemas de las algas es que crecen muy r&aacute;pidamente. La <a href="https://especiales.eldiario.es/desastre_mar_menor/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte del Mar Menor</a> se debe a la <strong>eutrofizaci&oacute;n</strong>, el fen&oacute;meno que se produce cuando los residuos de los fertilizantes de la agricultura llegan a los cauces de agua y provocan un crecimiento exagerado de las algas, que acaban con el ox&iacute;geno y matan al resto de los seres vivos de ecosistema.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, algas tambi&eacute;n son la soluci&oacute;n. La empresa <a href="https://www.bloommaterials.com/products/#products" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algix</a> en Estados Unidos est&aacute; capturando los nitratos y otros fertilizantes en las depuradoras usando algas de forma controlada, para que nunca lleguen a los cauces de aguas. 
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s desarroll&oacute; un material de goma de etilvinilacetato (EVA) mezclado con algas, y que puede sustituir a la goma EVA derivada del petr&oacute;leo que se utiliza en las suelas de la mayor&iacute;a de los zapatos. 
    </p><p class="article-text">
        Reemplaza el material tradicionalmente fabricado con petr&oacute;leo. Su <strong>goma de algas</strong> fue incorporada en algunos de los zapatos de Adidas y Merrell, entre otras marcas.
    </p><p class="article-text">
        Otras empresas tambi&eacute;n est&aacute;n sustituyendo los derivados del petr&oacute;leo&nbsp;en la fabricaci&oacute;n de fibras textiles y tinta de impresi&oacute;n, que se fabrica a partir de la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/bayas-semillas-moda-dietetica-nutricion_1_3088347.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">espirulina</a>. En la actualidad, la mayor&iacute;a de los pl&aacute;sticos de base biol&oacute;gica explotados comercialmente son a base de almid&oacute;n, celulosa y prote&iacute;nas.
    </p><p class="article-text">
        Las microalgas y cianobacterias pueden <strong>producir estas sustancias sin competir por la tierra cultivable</strong>. Quedan a&uacute;n dudas y estudios por realizar sobre los costes y la sostenibilidad del proceso completo de fabricaci&oacute;n, pero una cosa es segura: los pl&aacute;sticos actuales derivados del petr&oacute;leo no ya son sostenibles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>DP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/usando-algas-microscopicas-sustituir-plastico_1_9916648.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Feb 2023 08:30:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/73d8b1f3-91f0-4734-ae87-7af0850e81df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="420302" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/73d8b1f3-91f0-4734-ae87-7af0850e81df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="420302" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Así se están usando las algas microscópicas para sustituir al plástico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/73d8b1f3-91f0-4734-ae87-7af0850e81df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Plástico,Microplásticos,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Estamos bebiendo plásticos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/bebiendo-plasticos_1_9827969.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5ef39ca3-38a4-4dc7-af1b-536679ca9d0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Estamos bebiendo plásticos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los seres humanos estamos expuestos a microplásticos a través del consumo de alimentos, bebidas y otros productos, como la pasta de dientes, así como por la inhalación de microplásticos que flotan en el aire</p></div><p class="article-text">
        Los <a href="https://theconversation.com/estos-son-los-plasticos-toxicos-que-dejaremos-de-usar-gracias-a-la-nueva-ley-de-residuos-180905" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pl&aacute;sticos</a> forman parte de nuestro d&iacute;a a d&iacute;a gracias a su gran durabilidad y bajo coste. Pero, a pesar de las ventajas que nos ofrecen, su uso habitual ha derivado en la presencia de fragmentos pl&aacute;sticos de peque&ntilde;o tama&ntilde;o, los micropl&aacute;sticos, en todo tipo de ambientes, incluyendo el suelo, las aguas continentales, el mar y el <a href="https://theconversation.com/un-billon-de-microplasticos-en-el-cielo-de-madrid-149482" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aire</a>.
    </p><p class="article-text">
        Dada la ubicuidad de los micropl&aacute;sticos, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha crecido la preocupaci&oacute;n por <a href="https://www.nature.com/articles/s41578-021-00411-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestra exposici&oacute;n a ellos</a> y sus posibles efectos en la salud.
    </p><h3 class="article-text">Cu&aacute;ntos micropl&aacute;sticos ingerimos</h3><p class="article-text">
        Los seres humanos estamos expuestos a micropl&aacute;sticos a trav&eacute;s del consumo de <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34146409/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alimentos, bebidas</a> y otros productos, como la <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1382668918305635" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pasta de dientes</a>, as&iacute; como por la <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0160412019330351" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inhalaci&oacute;n de micropl&aacute;sticos</a> que flotan en el aire.
    </p><p class="article-text">
        Se han encontrado micropl&aacute;sticos en alimentos tan frecuentes como la <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-017-09128-x/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sal</a>, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26399762/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pescados y mariscos</a>, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0013935120305703" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">frutas y verduras</a> y en bebidas como la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35226027/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cerveza</a> o los <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0048969720320969" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">refrescos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los micropl&aacute;sticos que consumimos a trav&eacute;s de los alimentos pueden proceder del producto en s&iacute;, como los micropl&aacute;sticos detectados en <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0025326X22008037?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peces</a> con valor comercial, del <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-020-61146-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">envase</a> en el que se encuentra contenido o de la <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0269749117344445" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deposici&oacute;n atmosf&eacute;rica</a> de micropl&aacute;sticos sobre el alimento.
    </p><p class="article-text">
        A partir de las concentraciones de micropl&aacute;sticos medidas en agua, alimentos y aire, se ha estimado que la <a href="https://pubs.acs.org/doi/pdf/10.1021/acs.est.0c07384" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tasa media de ingesta diaria de micropl&aacute;sticos</a> de un adulto es de 883 part&iacute;culas por persona, que equivale a 583 nanogramos de pl&aacute;stico. En el caso de que la fracci&oacute;n m&aacute;s peque&ntilde;a de estos micropl&aacute;sticos (1&minus;10 &mu;m) permaneciera en el cuerpo con el tiempo, se ha calculado que una persona podr&iacute;a llegar a acumular 8 320 part&iacute;culas a los 18 a&ntilde;os, y 50 100 part&iacute;culas a los 70 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, algunos estudios han encontrado micropl&aacute;sticos en <a href="https://pubs.acs.org/doi/abs/10.1021/acs.estlett.1c00559" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">heces humanas</a>, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0048969722020009" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tejidos pulmonares humanos</a> procedentes de intervenciones quir&uacute;rgicas, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0160412022001258" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muestras de sangre</a> e incluso en la <a href="https://pubs.acs.org/doi/10.1021/acs.est.2c04706#" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">placenta</a>. Esto parece corroborar que las personas ingerimos e inhalamos micropl&aacute;sticos, y que estos se pueden encontrar en diferentes partes de nuestro cuerpo.
    </p><h3 class="article-text">Efectos en la salud</h3><p class="article-text">
        En cuanto a si la ingesti&oacute;n e inhalaci&oacute;n de micropl&aacute;sticos supone un riesgo para la salud, hasta ahora &uacute;nicamente <a href="https://pubs.acs.org/doi/pdf/10.1021/acs.est.1c03924" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio ha podido relacionar el consumo de micropl&aacute;sticos con un efecto en la salud humana</a>. Este estudio observacional encontr&oacute; una relaci&oacute;n significativa entre la concentraci&oacute;n de micropl&aacute;sticos en las heces y la enfermedad inflamatoria intestinal.
    </p><p class="article-text">
        A partir de los cuestionarios realizados por los participantes, los autores de esta investigaci&oacute;n determinaron que el origen de los micropl&aacute;sticos encontrados en las heces podr&iacute;a estar relacionado con sus h&aacute;bitos alimentarios, as&iacute; como con las condiciones ambientales laborales y dom&eacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de este trabajo, algunos ensayos in vitro, es decir, realizados fuera del organismo, han demostrado que c&eacute;lulas humanas pueden <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34030247/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incorporar micropl&aacute;sticos</a> de peque&ntilde;o tama&ntilde;o y que estos pueden afectarles negativamente, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0304389421028302?dgcid=author" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">causando da&ntilde;os como el estr&eacute;s oxidativo y la muerte celular</a>.
    </p><h3 class="article-text">Micropl&aacute;sticos en el agua de consumo</h3><p class="article-text">
        El agua es un elemento necesario para que el cuerpo humano lleve a cabo las funciones b&aacute;sicas, y su consumo diario es indispensable. Por ello, es importante conocer cu&aacute;nto pl&aacute;stico ingerimos a trav&eacute;s del agua.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los resultados de muestras de agua del grifo analizadas en distintos pa&iacute;ses, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2468202021000462" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta puede contener micropl&aacute;sticos</a> de diferentes pol&iacute;meros (polietileno, PVC, etc.), formas (fibras, fragmentos, etc.) y tama&ntilde;os. Estos micropl&aacute;sticos, sin embargo, se encuentran generalmente <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S004313542031054X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a concentraciones bajas</a>.
    </p><p class="article-text">
        En un estudio realizado en la ciudad de Barcelona, por ejemplo, detectamos <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S004313542200598X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bajas concentraciones de micropl&aacute;sticos</a> de peque&ntilde;o tama&ntilde;o (0.7-20 micras) en muestras de agua del grifo recogidas en 42 puntos de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Antes de llegar al grifo, el agua procedente de los r&iacute;os o aguas subterr&aacute;neas pasa por las plantas de tratamiento de agua potable (ETAP) con el fin de hacerla segura para el consumo humano. De esta manera, la cantidad de micropl&aacute;sticos que encontremos en el agua del grifo depende de la concentraci&oacute;n que haya en el agua cruda que llega a la planta, de la capacidad de la planta para eliminarlos, del sistema de distribuci&oacute;n del agua y de elementos dom&eacute;sticos, como las juntas o mangueras de los grifos.
    </p><p class="article-text">
        La capacidad de las plantas de tratamiento para eliminar o reducir la concentraci&oacute;n de micropl&aacute;sticos en el agua var&iacute;a seg&uacute;n la tecnolog&iacute;a empleada. Por ejemplo, los <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s11356-021-13220-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">micropl&aacute;sticos en el agua de entrada a una las plantas de tratamiento de agua de la cuenca del r&iacute;o Llobregat</a> se eliminaron en un 93 %, siendo los sistemas de coagulaci&oacute;n y filtraci&oacute;n por arena los pasos m&aacute;s importantes para la eliminaci&oacute;n de los micropl&aacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de en el agua del grifo, se han detectado <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC9103198/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">micropl&aacute;sticos en el agua embotellada</a>, tanto en <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0043135418303956?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">botellas de pl&aacute;stico como de vidrio</a>. El principal origen de estos micropl&aacute;sticos se atribuye al <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2214799321000333" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">embalaje y a los procesos de limpieza</a> realizados en botellas recicladas.
    </p><h3 class="article-text">Hacia una mayor vigilancia</h3><p class="article-text">
        En la actualidad no existe ninguna regulaci&oacute;n que establezca los niveles m&aacute;ximos permitidos de micropl&aacute;sticos en el agua de consumo.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima <a href="https://eur-lex.europa.eu/eli/dir/2020/2184/oj" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">directiva europea de calidad de las aguas de consumo humano</a> determina que para 2024 se deber&aacute; establecer una metodolog&iacute;a para analizar micropl&aacute;sticos con el objetivo de incluirlos en la lista de vigilancia. Esto se debe a que los m&eacute;todos de an&aacute;lisis de micropl&aacute;sticos a&uacute;n no se encuentran estandarizados y a que su medici&oacute;n resulta a&uacute;n dif&iacute;cil y cara.
    </p><p class="article-text">
        Para el a&ntilde;o 2029, se deber&aacute; presentar un informe que eval&uacute;e la amenaza que supone la presencia de micropl&aacute;sticos en el agua de consumo, as&iacute; como los posibles riesgos asociados para la salud.
    </p><h3 class="article-text">Dif&iacute;ciles de detectar y evaluar</h3><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la dificultad para detectar los micropl&aacute;sticos, hay que tener en cuenta que son mezclas complejas de distintos pol&iacute;meros con diferentes tama&ntilde;os y formas, que adem&aacute;s pueden contener aditivos qu&iacute;micos que les proporcionan caracter&iacute;sticas espec&iacute;ficas. Algunos de estos aditivos qu&iacute;micos, como el bisfenol A o los ftalatos, tienen capacidad para alterar el sistema endocrino humano.
    </p><p class="article-text">
        La gran diversidad de micropl&aacute;sticos en el medio ambiente hace que la evaluaci&oacute;n de sus riesgos sea particularmente compleja, pero esta debe ser considerada en estudios futuros que analicen tanto la exposici&oacute;n a estas sustancias como sus efectos.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Este art&iacute;culo procede de The Conversation. </strong></em><a href="https://theconversation.com/estamos-bebiendo-plasticos-193975" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Lee aqu&iacute; el original</strong></em></a><em><strong>.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Redondo Hasselerharm / Investigadora postdoctoral del grupo de Ecotoxicología, IMDEA AGUA]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/bebiendo-plasticos_1_9827969.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Dec 2022 08:24:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5ef39ca3-38a4-4dc7-af1b-536679ca9d0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3495103" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5ef39ca3-38a4-4dc7-af1b-536679ca9d0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3495103" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Estamos bebiendo plásticos?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5ef39ca3-38a4-4dc7-af1b-536679ca9d0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Contaminación,Microplásticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Metió hace seis años una bolsa biodegradable en el mar y sigue intacta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/metio-seis-anos-bolsa-biodegradable-mar-sigue-intacta_1_9213818.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63adc657-a7ed-4c99-b886-a59ffa68c3cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Metió hace seis años una bolsa biodegradable en el mar y sigue intacta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Científicos de la Unidad de Investigación Internacional sobre Basura Marina de Plymouth ponen en duda la credibilidad de este tipo de productos</p></div><p class="article-text">
        La investigadora Imogen Napper ten&iacute;a 24 a&ntilde;os y estudiaba su doctorado en 2016 cuando se le ocurri&oacute; una idea que ella misma hoy llama &ldquo;locura&rdquo;. Sali&oacute; del campus de la Universidad de Plymouth, una ciudad de mar en el sur de Reino Unido, y se fue de gira por supermercados y tiendas con la pregunta: &ldquo;&iquest;Aqu&iacute; tienen bolsas biodegradables o compostables?&rdquo;. El departamento en el que realizaba sus estudios, y donde hoy sigue trabajando, es la Unidad de Investigaci&oacute;n Internacional sobre Basura Marina de esta universidad, un centro pionero y uno de los m&aacute;s punteros del mundo en el an&aacute;lisis del impacto de los pl&aacute;sticos en los oc&eacute;anos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En conversaciones con mi supervisor sali&oacute; un debate muy interesante sobre el pl&aacute;stico compostable y biodegradable; se estaba haciendo cada vez m&aacute;s popular y quer&iacute;amos estudiar cu&aacute;ndo se desintegran estos productos. &iquest;Es una cuesti&oacute;n de d&iacute;as, meses, a&ntilde;os?&rdquo;, cuenta por tel&eacute;fono desde Plymouth. Su supervisor era Richard Thompson, el investigador que acu&ntilde;&oacute; por primera vez la palabra &lsquo;micropl&aacute;stico&rsquo;, y que  dedic&oacute; toda su vida como cient&iacute;fico a analizar los efectos de los pl&aacute;sticos en los entornos marinos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El equipo de investigadores decidi&oacute; hacer un experimento para indagar. Se introdujeron cinco bolsas biodegradables y compostables que la joven cient&iacute;fica hab&iacute;a recogido en los supermercados de la ciudad en tres lugares diferentes: enterradas bajo el suelo en la universidad, dentro del agua en el puerto Queen Anne&rsquo;s Battery y al aire libre, sobre uno de los muros del campus. &nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Napper hoy cuenta que iba a ver las bolsas cada mes, a comprobar en qu&eacute; estado se encontraban. La idea era verificar su deterioro por la p&eacute;rdida de superficie y desintegraci&oacute;n, as&iacute; como por cambios m&aacute;s sutiles en la estructura qu&iacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        En 2019, tres a&ntilde;os despu&eacute;s, publicaron un <a href="https://www.plymouth.ac.uk/news/biodegradable-bags-can-hold-a-full-load-of-shopping-three-years-after-being-discarded-in-the-environment" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">estudio pionero</a> en el que sorprend&iacute;an con una foto en la que la joven estudiante sosten&iacute;a una de las bolsas biodegradables sucia, pero intacta y llena de productos. Solo las compostables se hab&iacute;an desintegrado en el mar al cabo de tres meses. Sin embargo, y aunque mostraran signos de deterioro, las depositadas bajo tierra ah&iacute; segu&iacute;an. &ldquo;Despu&eacute;s de tres a&ntilde;os estaba realmente sorprendida de que las bolsas a&uacute;n pudieran llevar la compra, es lo m&aacute;s sorprendente para una bolsa biodegradable. Cuando vemos algo con esa etiqueta, creo que damos por hecho que se degradar&aacute; m&aacute;s r&aacute;pidamente que una convencional, pero nuestro estudio demuestra que no parece que sea as&iacute;&rdquo;, explic&oacute; entonces Napper. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dda1b5f-2af6-4db9-9c8e-3f0e92ba05c7_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dda1b5f-2af6-4db9-9c8e-3f0e92ba05c7_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dda1b5f-2af6-4db9-9c8e-3f0e92ba05c7_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dda1b5f-2af6-4db9-9c8e-3f0e92ba05c7_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dda1b5f-2af6-4db9-9c8e-3f0e92ba05c7_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dda1b5f-2af6-4db9-9c8e-3f0e92ba05c7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3dda1b5f-2af6-4db9-9c8e-3f0e92ba05c7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de las bolsas sumergidas entre 2016 y 2019 y que aún podía sostener el peso de la compra"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las bolsas sumergidas entre 2016 y 2019 y que aún podía sostener el peso de la compra                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La joven sigui&oacute; yendo desde entonces a ver las bolsas. A principios de julio, la cient&iacute;fica public&oacute; en la red social Twitter una foto muy parecida a la que hab&iacute;a colgado seis a&ntilde;os atr&aacute;s. Con chaleco salvavidas y manos sucias de barro en el puerto Queen Anne&rsquo;s Battery sostiene una de esas bolsas. &ldquo;&iexcl;Esta bolsa de pl&aacute;stico biodegradable estuvo en el oc&eacute;ano seis a&ntilde;os!&rdquo;. Y como continuaci&oacute;n en un peque&ntilde;o hilo a&ntilde;ad&iacute;a: &ldquo;Es importante debatir sobre la credibilidad de los productos para asegurarnos de que van en beneficio del medio ambiente. &iquest;Creen que habr&aacute; desaparecido en los pr&oacute;ximos seis a&ntilde;os?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos con ella cuenta divertida que estas bolsas la acompa&ntilde;aron durante toda su carrera. Pero a continuaci&oacute;n su tono es m&aacute;s serio ante la dimensi&oacute;n del problema. En primer lugar, <strong>no existe una definici&oacute;n com&uacute;n de qu&eacute; significa el t&eacute;rmino &lsquo;biodegradable&rsquo;</strong>. E incide en que un producto llamado as&iacute; solo se descompone seg&uacute;n el material con el que est&eacute; fabricado y bajo unas condiciones muy espec&iacute;ficas. &ldquo;Por ejemplo, una temperatura muy elevada, la cual solo puede obtenerse en una planta industrial. <strong>Lo que intentamos es que la industria y los consumidores entiendan lo mismo por biodegradable, que todo el mundo est&eacute; en sinton&iacute;a</strong>&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        Pero esta definici&oacute;n com&uacute;n y regulada por el momento no existe, m&aacute;s all&aacute; de los sistemas de certificaci&oacute;n, que no suponen una obligaci&oacute;n legal, son voluntarios. El grupo de cient&iacute;ficos independientes que forman la organizaci&oacute;n Sapea y que asesora a la Comisi&oacute;n Europea, public&oacute; en 2021 un <a href="https://www.sapea.info/wp-content/uploads/bop-report.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">macroinforme</a> sobre el impacto de los pl&aacute;sticos biodegradables en el que ofrec&iacute;a una definici&oacute;n: &ldquo;Es la transformaci&oacute;n microbia de todos sus componentes org&aacute;nicos en di&oacute;xido de carbono, nueva biomasa microbiana y sales minerales bajo condiciones &oacute;xicas; o en di&oacute;xido de carbono, metano, nueva biomasa microbiana y sales minerales bajo condiciones an&oacute;xicas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Raquel Iglesias es la directora de la peque&ntilde;a empresa madrile&ntilde;a Dr&iacute;ade SM, que en 2019&ndash; el mismo a&ntilde;o en el que la investigadora Imogen Napper sacaba su bolsa del oc&eacute;ano por primera vez&ndash;, present&oacute; una novedosa metodolog&iacute;a para medir con rigor cu&aacute;nto se puede reciclar de un envase. Para ella, los mensajes m&aacute;s importantes sobre los pl&aacute;sticos biodegradables son dos: &ldquo;No se pueden tirar en la naturaleza, porque tienen que darse unas condiciones muy espec&iacute;ficas para que ese pl&aacute;stico se desintegre; por otro lado, la clave es el tiempo. El pl&aacute;stico convencional tambi&eacute;n desaparece, &iquest;pero en cu&aacute;nto tiempo, en 300 a&ntilde;os?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para esta t&eacute;cnica existe una gran confusi&oacute;n sobre el t&eacute;rmino y sobre qu&eacute; hacer con los envases con la etiqueta &lsquo;biodegradable&rsquo;. Por ejemplo, de nada servir&aacute; tirarlos en el contenedor amarillo, es incluso peor: &ldquo;Contaminan el proceso de reciclado&rdquo;, explica Iglesias. Y respecto a los materiales &lsquo;compostables&rsquo;, la marca deber&iacute;a explicar muy bien que solo se descomponen en condiciones de temperatura y ox&iacute;geno muy espec&iacute;ficas, desde luego no en mitad del campo ni tampoco en una playa. Como resume Imogen Napper: &ldquo;Hay soluciones para el pl&aacute;stico biodegradable solo si termina en el contenedor correcto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>SA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/metio-seis-anos-bolsa-biodegradable-mar-sigue-intacta_1_9213818.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 Jul 2022 14:19:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/63adc657-a7ed-4c99-b886-a59ffa68c3cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4253633" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/63adc657-a7ed-4c99-b886-a59ffa68c3cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4253633" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Metió hace seis años una bolsa biodegradable en el mar y sigue intacta]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/63adc657-a7ed-4c99-b886-a59ffa68c3cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Microplásticos,Plástico,Bolsas,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los países buscan un pacto mundial para frenar la oleada de basura de plástico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/paises-buscan-pacto-mundial-frenar-oleada-basura-plastico_1_8794268.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbce1384-b36c-4218-bb39-ff94d793cb9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los países buscan un pacto mundial para frenar la oleada de basura de plástico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Asamblea de la ONU-Medio ambiente prepara las bases para un tratado vinculante ante la escalada de generación de residuos que suma 300 millones de toneladas al año: el reciclaje a nivel global se queda en el 9% de lo que se produce</p></div><p class="article-text">
        El mundo &ldquo;se ahoga en pl&aacute;stico&rdquo;, afirma sin matices la ONU. Cada a&ntilde;o se generan unos 300 millones de toneladas de basura pl&aacute;stica que terminan, al final del camino, en el mar. Los pa&iacute;ses admiten que la escalada de desechos es insostenible y se aproximan a un &ldquo;tratado vinculante&rdquo; contra la contaminaci&oacute;n pl&aacute;stica durante la Asamblea de Medio Ambiente que se celebra en Kenia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema afecta ya a cualquier parte del planeta. La basura de pl&aacute;stico est&aacute; fuera de control&rdquo;, cuenta Julio Barea, de Greenpeace.<strong> 6,1 millones de toneladas se filtraron a los entornos acu&aacute;ticos y 1,7 millones fluyeron hasta los oc&eacute;anos en 2019</strong>, <a href="https://www.oecd.org/environment/plastic-pollution-is-growing-relentlessly-as-waste-management-and-recycling-fall-short.htm" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">calcula la OCDE</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n explica que &ldquo;se calcula que hay 30 millones de toneladas de basura pl&aacute;stica acumulada en el mar y 107 millones en los r&iacute;os&rdquo; esperando a desembocar en los oc&eacute;anos. &ldquo;El flujo durar&aacute; d&eacute;cadas incluso si los residuos se reducen significativamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, Greenpeace se mostr&oacute; optimista sobre que, por primera vez, &ldquo;193 pa&iacute;ses repiensen c&oacute;mo fabricamos, usamos, comercializamos y gestionamos los pl&aacute;sticos. As&iacute; que celebramos que se haya abierto, por fin, este mel&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El problema es la cantidad ingente de pl&aacute;stico que se produce y la &ldquo;adicci&oacute;n&rdquo;, como la llama el Programa Medioambiental de la ONU (PNUMA), a los objetos de usar y tirar. La aceleraci&oacute;n pl&aacute;stica fue imparable: entre 1950 y 1970 la cantidad de basura pl&aacute;stica era &ldquo;relativamente peque&ntilde;a&rdquo;, explica el PNUMA, y por lo tanto &ldquo;manejable&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute; todo se dispar&oacute;: en los siguientes 20 a&ntilde;os esa basura se triplic&oacute;. <strong>En la primera d&eacute;cada de los 2000 se generaron m&aacute;s desechos pl&aacute;sticos que en los 40 a&ntilde;os precedentes. Actualmente, el c&aacute;lculo es que se crean 300 millones de toneladas de desperdicios de pl&aacute;stico cada a&ntilde;o. Es el equivalente al peso de toda la humanidad.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de objetos bien visibles, los micropl&aacute;sticos, que miden menos de 5 mil&iacute;metros, son la principal basura marina. Se acumulan en las costas y en el centro de los oc&eacute;anos. Su alteraci&oacute;n del ambiente marino hizo que <a href="https://esajournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1890/150017" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">surgiera un nuevo ecosistema microsc&oacute;pico en este entorno que los cient&iacute;ficos llamaron &ldquo;plastisfera</a>&rdquo;. Microorganismos que medran en este material y viajan en &eacute;l.
    </p><h3 class="article-text">Un acuerdo similar al del cambio clim&aacute;tico </h3><p class="article-text">
        &ldquo;El mejor escenario que puede salir de la asamblea es que se inicien las negociaciones para un tratado vinculante sin cortapisas&rdquo;, analiza Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a Varas, responsable del programa marino de WWF. Una decisi&oacute;n as&iacute; &ldquo;tendr&iacute;a un nivel similar a lo que ocurri&oacute; con el Acuerdo de Par&iacute;s contra el cambio clim&aacute;tico&rdquo;, concluye.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Alrededor de un millón de botellas de plástico se adquieren cada minuto en el mundo. Y cinco billones de bolsas de plástico se utilizan cada año</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Programa para el Medio Ambiente de la ONU</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">El reciclado no basta </h3><p class="article-text">
        Lo cierto es que las cifras globales son apabullantes. &ldquo;Alrededor de un mill&oacute;n de botellas de pl&aacute;stico se adquieren cada minuto en el mundo. Y cinco billones de bolsas de pl&aacute;stico se utilizan cada a&ntilde;o&rdquo;, calcula la ONU. La mitad de todo el pl&aacute;stico fabricado, 460 millones de toneladas en 2019, &ldquo;est&aacute; dise&ntilde;ado para utensilios de un solo uso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las medidas deber&iacute;an tocar todo el ciclo de vida del pl&aacute;stico, no solo al final con el reciclaje&rdquo;, reclama el representante de WWF. De hecho, con reciclar no basta: <strong>solo el 9% de los residuos de pl&aacute;stico se reciclan</strong>, calcul&oacute; la OCDE. Se recoge m&aacute;s, alrededor del 15%, pero mucho se descarta. &ldquo;Un cuarto de la producci&oacute;n mundial escapa a la gesti&oacute;n de residuos y termina en vertederos incontrolados o, directamente, en el medio ambiente terrestre o acu&aacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En nuestra opini&oacute;n, la soluci&oacute;n va m&aacute;s all&aacute; de medidas como el reciclaje o la reutilizaci&oacute;n&rdquo;, explica la experta Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Mart&iacute;n Lara, ingeniera qu&iacute;mica de la Universidad de Granada. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Implica, incuestionablemente, limitar el uso, principalmente de usar y tirar, y reducir dr&aacute;sticamente la producci&oacute;n global&rdquo;. Su compa&ntilde;era Ver&oacute;nica Godoy entiende que un tratado vinculante ser&iacute;a un instrumento &ldquo;muy interesante porque unir&iacute;a toda la cadena de valor, el ciclo de vida completo y eso supone no solo los macropl&aacute;sticos, sino tambi&eacute;n los micro, que tienen una normativa todav&iacute;a escasa y ambigua&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gravedad de la contaminaci&oacute;n por pl&aacute;sticos tiene un alcance global. No basta solo con actuaciones por pa&iacute;ses&rdquo;, se&ntilde;ala Garc&iacute;a Vargas. &ldquo;El pl&aacute;stico afecta a todos los seres del planeta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>RR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Rejón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/paises-buscan-pacto-mundial-frenar-oleada-basura-plastico_1_8794268.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Mar 2022 11:07:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/dbce1384-b36c-4218-bb39-ff94d793cb9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="103902" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/dbce1384-b36c-4218-bb39-ff94d793cb9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="103902" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los países buscan un pacto mundial para frenar la oleada de basura de plástico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/dbce1384-b36c-4218-bb39-ff94d793cb9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Plástico,Contaminación,Microplásticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Europa explora medidas para el etiquetado de productos que generan microplásticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/europa-explora-medidas-etiquetado-productos-generan-microplasticos_1_8771427.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/246cf011-ef30-4a5d-a6f5-99cf0b6451f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Europa explora medidas para el etiquetado de productos que generan microplásticos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta nueva iniciativa se centrará en el etiquetado, la estandarización, la certificación y las medidas regulatorias para las principales fuentes de  generación de microplásticos y se enmarca en el Plan de Acción de Economía Circular y en el Plan de Acción de Contaminación Cero.</p></div><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Europea abri&oacute; este martes una consulta p&uacute;blica para abordar las medidas regulatorias y el etiquetado de productos que generan micropl&aacute;sticos para reducir la cantidad de part&iacute;culas liberadas involuntariamente al medio ambiente y mitigar, as&iacute;, su impacto sobre la salud humana y los ecosistemas.
    </p><p class="article-text">
        La consulta abierta hasta el 17 de mayo se centrar&aacute; en analizar la principales fuentes que contribuyen al micropl&aacute;stico como los propios pl&aacute;sticos, los textiles sint&eacute;ticos o los neum&aacute;ticos, pero tambi&eacute;n se evaluar&aacute;n otros or&iacute;genes como las pinturas, los geotextiles o las c&aacute;psulas de detergente para la ropa y lavavajillas.
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva iniciativa se centrar&aacute; en el etiquetado, la estandarizaci&oacute;n, la certificaci&oacute;n y las medidas regulatorias para las principales fuentes de  generaci&oacute;n de micropl&aacute;sticos y se enmarca en el Plan de Acci&oacute;n de Econom&iacute;a Circular y en el Plan de Acci&oacute;n de Contaminaci&oacute;n Cero.
    </p><p class="article-text">
        Los micropl&aacute;sticos son part&iacute;culas de este material que tienen un tama&ntilde;o inferior a los 5 mil&iacute;metros y su acumulaci&oacute;n genera problemas en la cadena alimentaria, en el agua o en los organismos vivos.
    </p><p class="article-text">
        La contaminaci&oacute;n por micropl&aacute;sticos tiene efectos adversos para la salud humana, la biodiversidad y otros ecosistemas vulnerables y tambi&eacute;n afectan a la calidad de las aguas costeras o la acuicultura.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de Europa Press.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/europa-explora-medidas-etiquetado-productos-generan-microplasticos_1_8771427.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Feb 2022 17:41:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/246cf011-ef30-4a5d-a6f5-99cf0b6451f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1494985" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/246cf011-ef30-4a5d-a6f5-99cf0b6451f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1494985" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Europa explora medidas para el etiquetado de productos que generan microplásticos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/246cf011-ef30-4a5d-a6f5-99cf0b6451f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Microplásticos,Europa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Investigadores argentinos analizarán la presencia de microplásticos en la atmósfera antártica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/investigadores-argentinos-analizaran-presencia-microplasticos-atmosfera-antartica_1_8663153.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ae8ea28-1b41-43d8-9885-1483ed127bb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Investigadores argentinos analizarán la presencia de microplásticos en la atmósfera antártica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De acuerdo a los especialistas, estos microplásticos podrían romper el equilibrio del ecosistema antártico como cualquier otro contaminante, generando la proliferación de bacterias degradadoras de estos compuestos. Se estima que en el fondo del mar existen 14 millones de toneladas de microplásticos depositadas, en tanto que en la superficie de los océanos hay unos 5.25 trillones de pequeñas partes de plástico flotando, lo que representa un total de 250 mil toneladas.</p></div><p class="article-text">
        La presencia de part&iacute;culas microsc&oacute;picas de pl&aacute;sticos en suspensi&oacute;n en la atm&oacute;sfera ant&aacute;rtica ser&aacute; el eje de una investigaci&oacute;n que la Argentina comenzar&aacute; este verano en la base Carlini, en el marco de un programa de cooperaci&oacute;n cient&iacute;fica internacional.
    </p><p class="article-text">
        Sensores activos y pasivos con filtros capaces de retener estas part&iacute;culas ser&aacute;n instalados en la base Carlini durante este verano y en una segunda etapa del proyecto se espera colocar equipos similares en las otras seis bases permanentes de la Argentina en la Ant&aacute;rtida.
    </p><p class="article-text">
        Estos micropl&aacute;sticos podr&iacute;an romper el equilibrio del ecosistema ant&aacute;rtico como cualquier otro contaminante, seguramente proliferar&aacute;n bacterias degradadoras de estos compuestos y en la medida que este contaminante no aumente en su concentraci&oacute;n la naturaleza se encargar&iacute;a de restablecer el equilibrio, de lo contrario es probable que el ecosistema se vaya a ver afectado.
    </p><p class="article-text">
        El licenciado en Ciencias Ambientales y doctor en Oceanograf&iacute;a Antonio Curtosi es el jefe del &aacute;rea de Investigaciones Fisicoqu&iacute;micas y Ambientales del Instituto Ant&aacute;rtico Argentino (IAA). Con m&aacute;s de 30 campa&ntilde;as ant&aacute;rticas de experiencia, durante este verano cumplir&aacute; el rol de jefe cient&iacute;fico de CAV para lo cual embarc&oacute; en el Almirante Ir&iacute;zar.
    </p><p class="article-text">
        Curtosi afirm&oacute; en di&aacute;logo con T&eacute;lam que &ldquo;cuando un elefante desaparece todo el mundo lo nota. Pero antes que desaparezca el elefante desaparece un mont&oacute;n de organismos que eran vitales para el elefante, como algunas bacterias que podr&iacute;an ser importantes para que el elefante no se enferme&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y advirti&oacute;: &ldquo;Lo mismo puede pasar en la Ant&aacute;rtida con los micropl&aacute;sticos atmosf&eacute;ricos; puede haber bacterias que los degraden pero no sabemos c&oacute;mo eso va a desequilibrar la flora bacteriana ant&aacute;rtica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Empezamos trabajando con macropl&aacute;sticos que la marea llevaba a las costas ant&aacute;rticas como bolsas, pedazos de redes o boyas, despu&eacute;s empezamos a investigar micropl&aacute;sticos en el agua que no s&oacute;lo aparec&iacute;an en las muestras de agua sino tambi&eacute;n en las branquias de los peces. Por eso, decidimos comenzar este a&ntilde;o con un registro de micropl&aacute;sticos en el aire de la Ant&aacute;rtida que hasta donde nosotros sabemos es una experiencia pionera en el continente&rdquo;, destac&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los pl&aacute;sticos que desechamos sufren de varios tipos de deterioro, los rayos ultravioletas del sol, la fuerza del agua, la fricci&oacute;n contra las rocas, y tambi&eacute;n un deterioro org&aacute;nico producido por bacterias capaces de degradarlos, pero adem&aacute;s de los micropl&aacute;sticos que son consecuencia de la degradaci&oacute;n de pl&aacute;sticos m&aacute;s grandes tambi&eacute;n la industria produce micropl&aacute;sticos como los que usan muchos productos cosm&eacute;ticos y que por los desag&uuml;es llegan al mar&rdquo;, indic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El investigador se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;este verano en la base Carlini se van a instalar sensores activos que van a succionar aire y sensores pasivos que van a recoger las part&iacute;culas en suspensi&oacute;n que caigan atra&iacute;das por la gravedad, ambos van a llevar filtros de un compuesto capaz de retener los micropl&aacute;sticos que investigaremos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la ciudad fueguina de Ushuaia hay dispositivos similares por lo que vamos a poder cotejar los resultados de la presencia de micropl&aacute;sticos en suspensi&oacute;n que observamos en la Ant&aacute;rtida con los que ya existen al sur del territorio americano&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Curtosi aclar&oacute; que &ldquo;est&aacute;s part&iacute;culas son muy livianas y pueden alcanzar zonas remotas como la Ant&aacute;rtida, creemos que la atm&oacute;sfera baja de la Ant&aacute;rtida est&aacute; influenciada en parte por los vientos y que el continente se encuentra medianamente protegido del resto de los continentes por una circulaci&oacute;n de vientos y corrientes marinas de este a oeste que impide el ingreso de la mayor&iacute;a de estos micropl&aacute;sticos y otros contaminantes, pero necesitamos medir con exactitud hasta d&oacute;nde pueden llegar y en qu&eacute; cantidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta investigaci&oacute;n que arrancamos este a&ntilde;o es parte de un convenio internacional con Francia que ya ven&iacute;a trabajando junto a otros pa&iacute;ses europeos en la presencia de micropl&aacute;sticos en aguas ant&aacute;rticas y los resultados van a formar parte de una red internacional de datos sobre el tema&rdquo;, finaliz&oacute; el investigador.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n una investigaci&oacute;n llevada a cabo por el Grupo Mixto de Expertos sobre los Aspectos Cient&iacute;ficos de la Protecci&oacute;n del Medio Marino, un &oacute;rgano consultivo integrado por diversas organizaciones de Naciones Unidas, estim&oacute; en septiembre del a&ntilde;o pasado que cerca del 80% de la basura marina es generada por actividades en las costas, mientras que el restante 20% es generado por fuentes en navegaci&oacute;n, teniendo en cuenta que se calcul&oacute; que ingresan a los oc&eacute;anos un total de entre 4.8 y 12.8 millones de toneladas de pl&aacute;stico anualmente. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, estim&oacute;  que en el fondo del mar existe un total aproximado de 14 millones de toneladas de micropl&aacute;sticos depositadas, en tanto que en la superficie de los oc&eacute;anos hay unos 5.25 trillones de peque&ntilde;as partes de pl&aacute;stico flotando lo que representa un total de 250 mil toneladas.
    </p><p class="article-text">
        Por Julio Mosle, para la agencia T&eacute;lam.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/investigadores-argentinos-analizaran-presencia-microplasticos-atmosfera-antartica_1_8663153.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Jan 2022 16:18:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8ae8ea28-1b41-43d8-9885-1483ed127bb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="803698" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8ae8ea28-1b41-43d8-9885-1483ed127bb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="803698" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Investigadores argentinos analizarán la presencia de microplásticos en la atmósfera antártica]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8ae8ea28-1b41-43d8-9885-1483ed127bb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Antártida,Contaminación,Microplásticos]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
