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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Kenneth Branagh]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/kenneth-branagh/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Kenneth Branagh]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Kenneth Branagh, irreconocible como Boris Johnson en el tráiler de 'This England', miniserie sobre la pandemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/kenneth-branagh-irreconocible-boris-johnson-trailer-this-england-miniserie-pandemia_1_9004115.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f48a4047-3be8-4317-adf8-9d5695167e2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Kenneth Branagh, irreconocible como Boris Johnson en el tráiler de &#039;This England&#039;, miniserie sobre la pandemia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actor se transforma en el cuestionado primer ministro británico en esta producción de Sky dirigida por Michael Winterbottom ('24 Hour Party People')</p></div><p class="article-text">
        El actor norirland&eacute;s Kenneth Branagh encarna al primer ministro brit&aacute;nico, Boris Johnson, en la serie televisiva <em>This England</em> de la cadena Sky que recrea la gesti&oacute;n pol&iacute;tica de la pandemia de coronavirus en el Reino Unido.
    </p><p class="article-text">
        En un clip divulgado este mi&eacute;rcoles por el canal brit&aacute;nico, el actor y director aparece casi irreconocible. <strong>Branagh personifica a Johnson con una desali&ntilde;ada cabellera rubia, mientras ofrece una rueda de prensa desde su residencia oficial de Downing Street</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un nuevo amanecer est&aacute; llegando.&nbsp;2020 ser&aacute; un a&ntilde;o de prosperidad&rdquo;, se escucha hablar a Branagh en el teaser, que remeda una de las declaraciones p&uacute;blicas del dirigente de finales de 2019.
    </p><p class="article-text">
        Michael Winterbottom&nbsp;(<em>24 Hour Party People, Tristram Shandy</em>) es el director y coguionista de esta producci&oacute;n televisiva, que cuenta tambi&eacute;n con&nbsp;Ophelia Lovibond&nbsp;(<em>Minx, Elementary, Guardianes de la Galaxia</em>) como Carrie Johnson, y&nbsp;Andrew Buchan&nbsp;(<em>The Crown</em>) como el exministro de Sanidad Matt Hancock.
    </p><h2 class="article-text">Sinopsis de 'This England'</h2><p class="article-text">
        Coescrita por&nbsp;Kieron Quirke, <em>This England</em> &ldquo;nos lleva al interior de los pasillos del poder, mientras Johnson lidia con los efectos del Covid-19, el Brexit, y una vida personal y pol&iacute;tica marcada por la controversia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los acontecimientos en el gobierno se entrelazan con testimonios en primera persona sacados de todo el Reino Unido, desde expertos y cient&iacute;ficos trabajando contrarreloj contra el virus, doctores, enfermeras y asistentes sociales que estaban heroicamente en primera l&iacute;nea para contenerlo y superarlo; y de gente normal cuyas vidas se vieron sumidas en esta espiral&rdquo;, reza la sinopsis.
    </p><p class="article-text">
        Tim Shipman, editor pol&iacute;tica de <em>The Sunday Times</em>, ejerci&oacute; como asesor de esta producci&oacute;n de cinco episodios, a&uacute;n sin fecha de estreno definitiva. Por el momento, solo se conoce la intenci&oacute;n de Sky de lanzarla en Reino Unido a finales de este mismo 2022.
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        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/kenneth-branagh-irreconocible-boris-johnson-trailer-this-england-miniserie-pandemia_1_9004115.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 May 2022 16:32:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Boris Johnson,Kenneth Branagh,Series]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kenneth Branagh mira a su pasado en Belfast y lo convierte en una postal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/kenneth-branagh-mira-pasado-belfast-convierte-postal_1_8699114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c43c1743-d0d2-42e7-8f7e-61aae5a5e44a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Kenneth Branagh mira a su pasado en Belfast y lo convierte en una postal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acompañado de la música de Van Morrison, el respetado cineasta británico reconstruye su infancia en su última película</p><p class="subtitle">Paolo Sorrentino: "Maradona se parece mucho al Dios que yo amo"</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se est&aacute; dando una sorprendente moda, entre la autobiograf&iacute;a y el cine dentro del cine. Consiste en que, llegado un punto avanzado de la trayectoria de un cineasta, este desee remontarse a su infancia para plantear toda una pel&iacute;cula sobre ella, que le ayude a reflexionar sobre qu&eacute; le ha hecho ser como es. Interesarse en las cosas en que se ha interesado. Los precedentes son tan ilustres como Proust y su magdalena, pero en el audiovisual es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/amor-ano-fellini-frustracion-seductores-dolor-seducidas_1_6442457.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Federico Fellini</a> quien suele erigirse como impulsor principal.
    </p><p class="article-text">
        Yendo m&aacute;s all&aacute; de <em>Amarcord</em> y de las autoficciones en las que de un modo u otro han ido cayendo Woody Allen o Nanni Moretti, podemos fijar en 2018 un punto de ebullici&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/roma-puede-espana-significa-industria_1_1796725.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/roma-puede-espana-significa-industria_1_1796725.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Roma</em></a>, de no pocas similitudes con la &uacute;ltima pel&iacute;cula de Kenneth Branagh, <em>Belfast</em>. La carrera de este director y actor ya hab&iacute;a pateado los teatros antes de empezar a forjarse un respeto incombustible, que apuntala las im&aacute;genes de <em>Belfast</em>. Im&aacute;genes de primorosa factura, en blanco y negro, que invocan lo desarrollado por Alfonso Cuar&oacute;n en su &uacute;ltimo filme.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado, sin necesidad de quitarle color a sus recuerdos, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/paolo-sorrentino-maradona-dios-netflix_1_8322431.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paolo Sorrentino</a> realiz&oacute; un ejercicio similar con <em>Fue la mano de Dios</em>. Y en los pr&oacute;ximos meses dos autores de la talla de Steven Spielberg y James Gray har&aacute;n lo propio en <em>The Fabelmans </em>y<em> Armageddon Time.</em> La tendencia se consolida y lo hace con el apoyo de buena parte de la cr&iacute;tica, que no ha dudado en abrazar igualmente <em>Belfast</em>. Aun cuando tiene unos problemas considerables, que van m&aacute;s all&aacute; de la complacencia de quien solo puede ver la infancia con ojos nost&aacute;lgicos.
    </p><h3 class="article-text">Representar o morir</h3><p class="article-text">
        Kenneth Branagh es una figura tan interesante como alejada de los directores citados. Pese a que desde sus inicios haya cultivado una forma muy personal de abordar el cine, apenas se ha registrado en su larga carrera una inquietud cr&iacute;tica por asociarle un estilo, o identificarle como autor. No importa que se le pueda rastrear f&aacute;cilmente en sus agresivas disposiciones de c&aacute;mara o en sus planos secuencia de di&aacute;logos corales, a la estela de Bu&ntilde;uel o Renoir. Su carrera ha ido siempre por otros derroteros, respetables pero al&eacute;rgicos a un an&aacute;lisis detallado.
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                Jamie Dornan y Jude Hill son padre e hijo en &#039;Belfast&#039;                            </span>
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        Las razones de este desinter&eacute;s son muy encomiables, en realidad: Branagh se ha especializado en adaptar material ajeno sin nunca querer situarse por encima de &eacute;l. Despu&eacute;s de que en 1969 se mudara a Inglaterra desde su Irlanda del Norte natal &mdash;a&ntilde;o que ambienta <em>Belfast</em>&mdash;, Branagh desarroll&oacute; una pasi&oacute;n por Shakespeare que explot&oacute; en las tablas, convirti&eacute;ndose en una gran figura del teatro brit&aacute;nico con apenas veinte a&ntilde;os. Su admiraci&oacute;n por el Bardo no se diluy&oacute; alcanzada la fama. Solo encontr&oacute; nuevas formas de expresarse.
    </p><p class="article-text">
        Es revelador, por tanto, que su primera pel&iacute;cula fuera una traducci&oacute;n fidedigna de la representaci&oacute;n de <em>Enrique V</em> que hab&iacute;a acometido a finales de los 80 la Reinaissance Theatre Company, fundada por el propio Branagh. Las nominaciones al Oscar fortalecieron su intuici&oacute;n de que teatro y cine se fundieran en un mismo objetivo: recuperar y expandir las gestas del autor m&aacute;s prol&iacute;fico de la historia. Sobre las tablas, o en las salas de cine.
    </p><p class="article-text">
        La obsesi&oacute;n por Shakespeare no deber&iacute;a despacharse como una filia simp&aacute;tica, puesto que cimenta una compacta visi&oacute;n del arte cinematogr&aacute;fico que le emparenta con Laurence Olivier o Akira Kurosawa. Todos comparten la certeza de que en Shakespeare est&aacute; todo lo que se puede contar sobre la condici&oacute;n humana, de forma que su empe&ntilde;o por adaptarlo una y otra vez obedezca tanto al entusiasmo fan como a la convicci&oacute;n de que el cine debe comunicar verdad y trascendernos de forma universal, sin importar contextos temporales o fronteras.
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                Emma Thompson y Kenneth Branagh en &#039;Mucho ruido y pocas nueces&#039;                            </span>
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        El aplomo que no ha dejado de mostrar la c&aacute;mara de Branagh es inseparable de esta confianza en la imagen como veh&iacute;culo de los mensajes m&aacute;s importantes que existen, y est&aacute; presente en todas sus pel&iacute;culas. En sus inicios, t&iacute;tulos como <em>Los amigos de Peter</em> o <em>Morir todav&iacute;a</em> daban cuenta de una convicci&oacute;n absoluta en que sus guiones &mdash;sin importar lo exagerados que fueran&mdash; har&iacute;an sumergirse al p&uacute;blico en la trama, al tiempo que describ&iacute;an un rasgo imprescindible del cine de Branagh: su rechazo militante a cualquier realismo.
    </p><p class="article-text">
        La agotadora banda sonora de <em>Los amigos de Peter</em>, o la planificaci&oacute;n circense de los <em>flashbacks</em> de <em>Morir todav&iacute;a</em>, ejemplifican lo poco que le importa que sus pel&iacute;culas se lean como ficciones, y esto se inscribe en su v&iacute;nculo con el teatro. La potencia de sus adaptaciones <em>shakesperianas</em> &mdash;<em>Mucho ruido y pocas nueces </em>a la cabeza&mdash; radica de hecho en esa espectacularizaci&oacute;n emocional, en recurrir a la c&aacute;mara como &eacute;nfasis de la experiencia teatral.
    </p><p class="article-text">
        Por decirlo as&iacute;, el salto del teatro al cine nunca ha implicado que Branagh deje de hacer representaciones. Ni siquiera cuando, en etapas tard&iacute;as, ha sido absorbido por el <em>blockbuster</em> &mdash;<em>Thor</em> puede entenderse como una parodia de los amaneramientos de sus pel&iacute;culas&mdash; y se ha convertido en un solvente artesano. <em>Asesinato en el Orient Express</em> retoma con Agatha Christie, sin salvoconductos ir&oacute;nicos, la pleites&iacute;a que antes mostrara hacia Shakespeare o Mary Shelley adaptando <em>Frankenstein</em>, culminando su celebraci&oacute;n de la cultura brit&aacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Sin haber dejado nunca, claro, de insistir en el poder de la representaci&oacute;n. La primera escena de <em>Belfast</em> &mdash;ese <em>autobiopic</em> que parece haberse ganado tras tantos a&ntilde;os reverenciando creatividades ajenas&mdash; resume este discurso. Tambi&eacute;n resulta ser la mejor.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El para&iacute;so perdido</strong></h3><p class="article-text">
        Es de rigor decirlo. Por muchos defectos en los que incurra <em>Belfast</em>, su manufactura es mucho m&aacute;s honesta de lo que se puede apreciar en <em>Roma</em> o <em>Fue la mano de Dios</em>. A diferencia de Cuar&oacute;n y Sorrentino &mdash;quienes <a href="https://www.caninomag.es/roma-la-caca-los-perros-cuaron-la-conciencia-clase-la-cultura/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde distintos &aacute;ngulos</a> persiguen una p&aacute;tina veraz, o costumbrista cuanto menos&mdash;, Branagh no quiere disimular que su pel&iacute;cula es la fabulaci&oacute;n de unos hechos deformados felizmente por la memoria. Su puesta en escena exhibe, pues, un desd&eacute;n hacia lo real que puede rastrearse desde m&uacute;ltiples elementos.
    </p><p class="article-text">
        La citada primera escena, sin ir m&aacute;s lejos. <em>Belfast</em> comienza con unos planos en color, ya de por s&iacute; tur&iacute;sticos, de la ciudad hom&oacute;nima en la actualidad, realzados por la m&uacute;sica de Van Morrison (nativo, como Branagh, de la capital de Irlanda del Norte). La c&aacute;mara muestra preferencia por los grafitis y las manifestaciones de cultura urbana, hasta detenerse en un mural concreto a cuyas espaldas, de pronto, todo adopta la paleta de blanco y negro. Hemos viajado, a trav&eacute;s de un rinc&oacute;n que as&iacute; lo recuerda, a un a&ntilde;o tan distante como 1969. 
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                Judi Dench, Jude Hill y Ciarán Hinds en &#039;Belfast&#039;                            </span>
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        Las calles de Belfast se han convertido repentinamente en lo que a todas luces es un set de rodaje. Un barrio obrero, sacudido en breve por la violencia entre cat&oacute;licos y protestantes, donde vive el peque&ntilde;o Buddy (Jude Hill) en compa&ntilde;&iacute;a de sus padres (Catriona Balfe y Jamie Dornan), su hermano (Lewis McAskie) y sus abuelos (Judi Dench y Ciar&aacute;n Hinds). Es una declaraci&oacute;n de intenciones brillante en su sencillez, y en la franqueza con la que se articula como coartada. Una vez establecida, Branagh puede hacer lo que quiera, y cualquier acusaci&oacute;n de embellecimiento o frivolidad se antojar&aacute; rid&iacute;cula. O, peor, c&iacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        <em>Belfast</em> es intachable a nivel de concepci&oacute;n, pues en ella respira una visi&oacute;n del cine que Branagh lleva practicando m&aacute;s de tres d&eacute;cadas. Tambi&eacute;n una intuici&oacute;n dram&aacute;tica afectada en exceso, producto de siempre haber entendido la introspecci&oacute;n a trav&eacute;s de soliloquios, que no obstante conducen a algunos momentos realmente vibrantes. En su mayor&iacute;a protagonizados por Catriona Balfe, en una interpretaci&oacute;n que se beneficia de la atenci&oacute;n que le dedica Branagh y est&aacute; inequ&iacute;vocamente ba&ntilde;ada en la enso&ntilde;aci&oacute;n masculina hacia la figura materna.
    </p><p class="article-text">
        El juego entre el escudo de juguete de Buddy &mdash;que aparece en el p&oacute;ster del filme&mdash; y la protecci&oacute;n efectiva de su madre transmite una inocencia no por calculada menos conseguida, pero a lo largo de <em>Belfast</em> estos chispazos no son tan abundantes como ser&iacute;a deseable en una pel&iacute;cula comprometida con la felicidad del p&uacute;blico. Porque, si bien no podemos echarle nada en cara discursivamente, a nivel de ejecuci&oacute;n <em>Belfast</em> acusa unas torpezas sorprendentes. 
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                La familia protagonista de &#039;Belfast&#039;                            </span>
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        <em>Belfast</em> se compone de escenas breves donde la sucesi&oacute;n cortante de planos cuidadosamente compuestos impera sobre el desarrollo narrativo que contienen, distanci&aacute;ndose de lo que Branagh acostumbra. Puede deberse a que ante todo quiere ser un amasijo de recuerdos fugaces, pero en consecuencia es terriblemente inoperante a efectos dram&aacute;ticos, sacrificando el recorrido emocional y dando la sensaci&oacute;n de que su veloz ritmo &mdash;en paralelo a una duraci&oacute;n muy escueta para este tipo de propuestas&mdash; solo enmascara arbitrariedad.
    </p><p class="article-text">
        La obstinaci&oacute;n de Branagh por no opinar m&aacute;s que generalidades bondadosas sobre el insalvable conflicto pol&iacute;tico (<a href="https://elordenmundial.com/the-troubles-nacion-biblia-y-fusil-en-irlanda-del-norte/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los </a><a href="https://elordenmundial.com/the-troubles-nacion-biblia-y-fusil-en-irlanda-del-norte/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Troubles</em></a>) es la misma que siente la familia de Buddy por alejarse de la violencia, pero tambi&eacute;n refuerza esta sensaci&oacute;n de artificio onanista, incapaz de resonar fuera de la subjetividad de quien recuerda. Uniendo a esto la m&uacute;sica de Morrison, que convierte en videoclip l&aacute;nguido cada escena que ambienta, genera una apat&iacute;a absoluta.
    </p><p class="article-text">
        Y por eso <em>Belfast</em> fracasa. Porque confirma nuestra predisposici&oacute;n rom&aacute;ntica a convertir recuerdos en postales, pero adem&aacute;s lo hace tejiendo una imagen irreconocible, grotesca. Una representaci&oacute;n que ha olvidado c&oacute;mo apelar a la audiencia. Una representaci&oacute;n obsesionada con la propia representaci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/kenneth-branagh-mira-pasado-belfast-convierte-postal_1_8699114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Jan 2022 15:07:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Kenneth Branagh mira a su pasado en Belfast y lo convierte en una postal]]></media:title>
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