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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Asteroide]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/asteroide/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Asteroide]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Cuerpos extraños en el Sistema Solar: lo que nos enseñan los objetos que nos visitan desde el espacio profundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/cuerpos-extranos-sistema-solar-ensenan-objetos-visitan-espacio-profundo_1_12443039.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9803ca1d-858d-40bb-8271-232604b807db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuerpos extraños en el Sistema Solar: lo que nos enseñan los objetos que nos visitan desde el espacio profundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La detección del tercer objeto procedente del medio interestelar nos ayudará a conocer mejor a estos viajeros que llegan hasta nosotros en un ‘pinball’ cósmico, tras rebotar de estrella en estrella.</p></div><p class="article-text">
        Lo que para usted es una simple lucecita que se mueve en una pantalla para los astr&oacute;nomos es la noticia del a&ntilde;o. A finales de esta semana, como adelant&oacute; <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, los telescopios de todo el mundo <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/telescopios-mundo-apuntan-nuevo-objeto-parece-proceder-fuera-sistema-solar_1_12433237.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se fijaron en una de estas luces</a>, que result&oacute; ser un nuevo cometa procedente de fuera del Sistema Solar al que ya han bautizado como<strong> 3I/ATLAS</strong>, el tercer <em>intruso</em> c&oacute;smico que detectamos despu&eacute;s del asteroide <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/1I/%CA%BBOumuamua" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oumuamua</a> (2017) y <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/2I/Borisov" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cometa 2I/Borisov</a> (2019).
    </p><p class="article-text">
        Estos misteriosos objetos <strong>viajan en la oscuridad del vac&iacute;o c&oacute;smico durante millones de a&ntilde;os</strong>, rebotando gravitatoriamente de un sistema a otro como bolas en una m&aacute;quina de <em>pinball</em>. Hasta que, de vez en <strong>cuando, uno de ellos entra a toda velocidad en el Sistema Solar, </strong>cargado de informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo se fabrica el material celeste <em>all&aacute; fuera</em>, y <strong>dispara nuestra imaginaci&oacute;n.</strong> 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En 2017, cuando se detect&oacute; ese primer objeto interestelar en forma de puro llamado Oumuamua, los astr&oacute;nomos lo vieron <em>rebotar</em> y acelerar m&aacute;s de lo esperado, lo que desat&oacute; las especulaciones sobre la posibilidad de que se tratara de una nave alien&iacute;gena. Muchos medios y alg&uacute;n investigador de prestigio con ganas de llamar la atenci&oacute;n, como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Abraham_Loeb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Avi Loeb</a>, enloquecieron con el tema, aunque se demostr&oacute; que hab&iacute;a <a href="https://danielmarin.naukas.com/2020/06/04/es-oumuamua-un-iceberg-interestelar-de-hidrogeno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explicaciones mucho menos fantasiosas</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estos objetos son fruto de auténticas carambolas entre las estrellas y a la vez son eslabones perdidos, soñados objetos de tránsito y contacto entre distantes sistemas planetarios</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Josep Maria Trigo</span>
                                        <span>—</span> Investigador del Instituto de Ciencias del Espacio del CSIC/IEEC
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tras el paso de Borisov en 2019, un cometa con caracter&iacute;sticas m&aacute;s parecidas a los miles que orbitan alrededor de nuestro Sol, las aguas se calmaron. Y el nuevo I3/ATLAS, con mucha m&aacute;s pinta de cometa que de nave espacial, nos devuelve al camino de la cordura, aunque <strong>quedan un mont&oacute;n de inc&oacute;gnitas cient&iacute;ficas por resolver </strong>igual de fascinantes. <strong>&ldquo;Estos objetos son fruto de aut&eacute;nticas carambolas entre las estrellas y a la vez son eslabones perdidos, so&ntilde;ados objetos de tr&aacute;nsito y contacto entre distantes sistemas planetarios&rdquo;,</strong> apunta <a href="https://www.ice.csic.es/research?view=article&amp;id=53&amp;catid=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Josep Maria Trigo</a>, investigador del Instituto de Ciencias del Espacio del CSIC/IEEC. &ldquo;Explicando su origen y naturaleza aprenderemos de los procesos que los originaron&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Como mosquitos en el parabrisas</h2><p class="article-text">
        Nuestros telescopios solo pueden ver estos cuerpos cuando son lo suficientemente grandes o est&aacute;n lo suficientemente cerca como para reflejar la luz del Sol. Dos caracter&iacute;sticas los delatan: una &oacute;rbita hiperb&oacute;lica, desligada de nuestra estrella, y una velocidad endiablada, mucho mayor que el resto de habitantes de nuestro vecindario. &ldquo;Estos objetos han abandonado su sistema y para ello han alcanzado una velocidad m&iacute;nima de escape que les permita abandonar la influencia gravitatoria de su estrella&rdquo;,  apunta <a href="https://scholar.google.es/citations?user=jGVFW5QAAAAJ&amp;hl=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Mar&iacute;a Madiedo</a>, investigador del Instituto de Astrof&iacute;sica de Andaluc&iacute;a (IAA-CSIC).  
    </p><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo objeto, detectado en primer lugar <strong>por los telescopios del sistema ATLAS en Chile</strong>, viene disparado a unos 68 kil&oacute;metros por segundo (unos 250.000 km/h). &ldquo;Una velocidad muy similar a la que tendr&iacute;a un cuerpo que ha penetrado mucho en el Sistema Solar acerc&aacute;ndose al Sol, a pesar de que ahora est&aacute; muy lejos, a la altura de J&uacute;piter&rdquo;, comenta Madiedo.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9m7s0q" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Desde del observatorio del Teide, el equipo de <a href="https://home.iaa.csic.es/cienciasplanetarias/iac_ssolar.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Licandro</a>, del Instituto Astrof&iacute;sico de Canarias (IAC), sigui&oacute; el recorrido de 3I/ATLAS desde el primer minuto y &eacute;l y su equipo ya est&aacute;n obteniendo informaci&oacute;n muy interesante: ese puntito que se mueve en la pantalla es en realidad la enorme nube de gas y polvo, de unos 25.000 km de largo por 22.400 km de ancho, que va dejando el cometa a medida que se acerca al Sol. Su cola queda justo detr&aacute;s de nuestra vista. &ldquo;En este caso se extiende <em>hacia atr&aacute;s</em>, con lo que no podemos medir su tama&ntilde;o&rdquo;, explica el cient&iacute;fico. &ldquo;Es como querer medir el largo de un coche que vemos de frente. Cuando pase m&aacute;s cerca, y lo veamos <em>de costado,</em> podr&aacute; hacerse&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imagen combinada del cometa interestelar 3I/ATLAS formada por 239 exposiciones de 50 segundos tomadas con el telescopio Two-meter Twin Telescope (TTT3) del Observatorio del Teide.                            </span>
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        &ldquo;Tanto Borisov como Oumuamua eran bastante peque&ntilde;os&rdquo;, recuerda <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Julia_de_Le%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Julia de Le&oacute;n</a>, astrof&iacute;sica del IAC experta en asteroides. &ldquo;Aunque todav&iacute;a hay mucha incertidumbre, parece que este tendr&iacute;a un n&uacute;cleo cometario bastante grande, por encima del kil&oacute;metro&rdquo;. Esto no quiere decir necesariamente que nos vaya a dar m&aacute;s informaci&oacute;n, advierte, pero el hallazgo es muy prometedor. &ldquo;Lo verdaderamente alucinante es que hayamos detectado tres en tan poco tiempo, porque<strong> son diminutos y el espacio es inmenso: es como localizar un mosquito en mitad del oc&eacute;ano Pac&iacute;fico</strong>&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vienen a toda castaña, porque en realidad nosotros vamos a toda castaña. Es como si nos hubiéramos encontrado en el camino con el bicho que se nos pega en el parabrisas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Javier Licandro</span>
                                        <span>—</span> Investigador del Instituto Astrofísico de Canarias (IAC)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sobre la velocidad de nuestro encuentro, Licandro relativiza. &ldquo;Vienen a toda velocidad, porque en realidad nosotros vamos a toda velocidad&rdquo;, argumenta. &ldquo;Es como si nos hubi&eacute;ramos encontrado en el camino con el bicho que se nos pega en el parabrisas. Basta con que estos objetos se escapen de su estrella y se queden deambulando en el espacio interestelar. Si justo pasamos por ah&iacute;, nos lo vamos a encontrar&rdquo;. &ldquo;El Sistema Solar se mueve&rdquo;, a&ntilde;ade <a href="https://home.iaa.es/~duffard/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ren&eacute; Duffard</a>, experto en asteroides del IAA-CSIC. &ldquo;El Sol y todos sus acompa&ntilde;antes giran alrededor de la galaxia y en ese movimiento es normal que el sistema se lleve por delante material formado y expulsado en otras estrellas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Escombros planetarios </h2><p class="article-text">
        &iquest;De d&oacute;nde vienen entonces estos misteriosos objetos? Sabemos, por la f&iacute;sica de Bachillerato, que un cuerpo que recibe un impulso en el vac&iacute;o puede estar viajando potencialmente para siempre, de modo que pueden ser muy antiguos y venir desde muy lejos, aunque los principales candidatos son las estrellas m&aacute;s cercanas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el Sistema Solar la mayor&iacute;a de los asteroides ocupan una regi&oacute;n que conocemos como el cintur&oacute;n de asteroides y los cuerpos de hielo, los progenitores de los cometas, ocupan otras regiones en la zona externa, como la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Nube_de_Oort" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nube de Oort</a>&rdquo;, asegura Licandro. &ldquo;Estamos estudiando <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/telescopio-espacial-james-webb-localiza-primer-exoplaneta-disco-escombros-estrella_1_12407488.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estructuras similares en otras estrellas</a>, donde no puedes ver los cometas y asteroides individuales, pero s&iacute; puedes puedes ver el anillo en que estos objetos se producen&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El cometa 2I/Borisov fotografiado por el Hubble en diciembre de 2019.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos creen que estos objetos podr&iacute;an proceder de estructuras parecidas a nuestra nube de Oort y que muchos sistemas en formaci&oacute;n sueltan estos <em>ladrillos</em> primigenios a su paso. &ldquo;Los cuerpos interestelares detectados hasta ahora parecen proceder de estrellas situadas en el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Disco_delgado" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disco gal&aacute;ctico delgado</a>, quiz&aacute;s procedentes de estrellas j&oacute;venes que sufren procesos din&aacute;micos internos de reestructuraci&oacute;n por dispersi&oacute;n gravitatoria en sus respectivas nubes de Oort&rdquo;, explica Trigo. &ldquo;Hay modelos que calculan que cada estrella deber&iacute;a haber eyectado aproximadamente cinco masas terrestres en forma de planetesimales&rdquo;, destaca <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Eva_Villaver_Sobrino" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eva Villaver</a>, astrof&iacute;sica y subdirectora del IAC.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay modelos que calculan que cada estrella debería haber eyectado aproximadamente cinco masas terrestres en forma de planetesimales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Eva Villaver</span>
                                        <span>—</span> Astrofísica y subdirectora del IAC
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Como parte de la evoluci&oacute;n de nuestro propio Sistema Solar, cuando un objeto peque&ntilde;o, como un asteroide o cometa, se acerca demasiado a un planeta o al propio Sol, puede ser expulsado del sistema&rdquo;, observa Duffard. &ldquo;Si este fen&oacute;meno pas&oacute; en nuestro Sistema Solar, tambi&eacute;n podr&iacute;a haber pasado en otros. <strong>As&iacute; como hay planetas errantes que no est&aacute;n girando alrededor de ninguna estrella, ya sea porque fueron expulsados de sus estrellas o porque se formaron </strong><em><strong>en soledad</strong></em><strong>, tambi&eacute;n podr&iacute;a haber objetos sueltos, no relacionados a otras estrellas&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El astr&oacute;nomo y divulgador <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Javier_Armentia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Armentia</a> recuerda que ya hemos sido testigos de una de estas expulsiones, dentro de nuestro propio sistema. <strong>&ldquo;El </strong><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/C/1980_E1_(Bowell)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>cometa Bowell</strong></a><strong>, detectado en 1980, se acerc&oacute; a J&uacute;piter y sali&oacute; acelerado por encima de la velocidad de escape rumbo al espacio interestelar</strong>&rdquo;, apunta. Tambi&eacute;n hay varios objetos que ahora est&aacute;n en &oacute;rbita solar y que se sospecha que llegaron como vagabundos y se quedaron a <em>vivir </em>con nosostros, capturados por su gravedad. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quizás estos cometas son supervivientes de lugares muy especiales que han generado estas bolas de ping-pong, capaces de viajar enormes distancias y llegar a otros sistemas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Javier Armentia</span>
                                        <span>—</span> Astrónomo y divulgador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Armentia, el hallazgo de un tercer objeto de este tipo es fascinante, teniendo en cuenta todo lo que ya hemos aprendido de los dos anteriores. &ldquo;Ambos pasaron cerca del Sol sin fragmentarse, lo que nos habla de la consistencia del material y podr&iacute;a explicar que hayan llegado hasta aqu&iacute;&rdquo;, relata. &ldquo;Y el alto contenido en mon&oacute;xido de carbono en el cometa Borosov llev&oacute; a especular con que se formara <a href="https://www.jhuapl.edu/news/news-releases/200420-interstellar-comet-borisov-likely-comes-from-red-dwarf-star" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en nubes ultrafr&iacute;as de estrellas m&aacute;s peque&ntilde;as</a>, como las enanas rojas&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Quiz&aacute;s estos cometas son supervivientes de lugares muy especiales que han generado estas bolas de ping-pong, capaces de viajar enormes distancias y llegar a otros sistemas&rdquo;, especula.  
    </p><p class="article-text">
        Otra realidad inquietante es que nunca sabremos con certeza de qu&eacute; lugar concreto proviene cada uno de estos asteroides o cometas. &ldquo;Se puede especular un poquito por la trayectoria de d&oacute;nde vienen, de qu&eacute; estrella o de qu&eacute; zona, pero no se podr&aacute; determinar fehacientemente ni ahora ni en el futuro&rdquo;, subraya Licandro. &ldquo;Despu&eacute;s de rebotar de un sistema a otro, la trayectoria original no tiene nada que ver y <strong>es imposible determinar de qu&eacute; lugar exacto proceden&rdquo;</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Una misi&oacute;n de ciencia ficci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Sobre la cantidad de objetos que seremos capaces de detectar, gracias a los sistemas de vigilancia planetaria como ATLAS, los expertos son muy optimistas. &ldquo;Llevamos tres en muy poquitos a&ntilde;os y ha sido gracias a que los programas de seguimiento de cuerpos cercanos a la Tierra se han expandido y est&aacute;n escudri&ntilde;ando mejor la b&oacute;veda celeste&rdquo;, afirma Madiedo. &ldquo;Seguro que en el pasado nos hemos perdido muchos de estos objetos y, llevando tres en tan poco espacio de tiempo, lo que podemos estimar es que no son tan raros&rdquo;.
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                    alt="La cámara del observatorio Vera C. Rubin, con uno de los filtros de color en posición."
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            <span class="title">
                La cámara del observatorio Vera C. Rubin, con uno de los filtros de color en posición.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El estreno de instrumentos como la gigantesca c&aacute;mara del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Observatorio_Vera_C._Rubin" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">observatorio Vera C. Rubin</a>, en Chile, promete ampliar el cat&aacute;logo y a&ntilde;adir entre uno y diez de estos viajeros interestelares al a&ntilde;o. &ldquo;Rubin llega mucho m&aacute;s profundo y ver&aacute; objetos mucho m&aacute;s d&eacute;biles, por lo que podremos ver cuerpos que pasan m&aacute;s lejos o que son m&aacute;s peque&ntilde;itos&rdquo;, adelanta Licandro. 
    </p><p class="article-text">
        La otra gran promesa es <strong>la misi&oacute;n </strong><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Comet_Interceptor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Comet Interceptor</strong></em></a><em><strong>,</strong></em><strong> de la ESA, programada para 2029</strong>, y que pretende colocar una sonda agazapada en el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Puntos_de_Lagrange#El_punto_L2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">punto Lagrange 2</a> del Sol a la espera de uno de estos objetos para poder seguirlo y estudiarlo de cerca. Seguramente no encontraremos una civilizaci&oacute;n extraterrestre que viaje en su interior, como ocurr&iacute;a en la novela <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cita_con_Rama" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cita con Rama</em></a>, pero el momento ser&aacute; igual de emocionante y m&aacute;s riguroso que las fantas&iacute;as de Avi Loeb y sus seguidores.
    </p><p class="article-text">
        La lecci&oacute;n que nos deja este hallazgo, reflexiona Eva Villaver, es que nos movemos en un entorno gal&aacute;ctico donde son frecuentes las interacciones entre estrellas y esas estrellas comparten el material con el que se forman sus planetas y nosotros mismos. &ldquo;Nos produce una tremenda angustia la idea de estar solos  y aislados &mdash;concluye&mdash;, pero estos pedazos de roca, de planetas frustrados viajando en la inmensidad del cosmos, vienen a recordarnos que sucede todo lo contrario&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/cuerpos-extranos-sistema-solar-ensenan-objetos-visitan-espacio-profundo_1_12443039.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Jul 2025 13:49:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuerpos extraños en el Sistema Solar: lo que nos enseñan los objetos que nos visitan desde el espacio profundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Astronomía,Planetas,Sistema Solar,Asteroide,Telescopio,investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Julia de León, astrofísica: “Si nos viene un meteorito de diez kilómetros, estamos perdidos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/julia-leon-astrofisica-si-viene-meteorito-diez-kilometros-perdidos_128_12076795.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc5fd63b-4d0f-4752-a7d7-b3065094e4b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Julia de León, astrofísica: “Si nos viene un meteorito de diez kilómetros, estamos perdidos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista en asteroides del Instituto de Astrofísica de Canarias (España) explica por qué las probabilidades de impacto del temido asteroide han bajado de golpe en las últimas horas y qué ha tenido de excepcional su seguimiento
</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as, la investigadora del Instituto de Astrof&iacute;sica de Canarias (IAC), <a href="https://www.iac.es/es/divulgacion/galeria-multimedia/elemento-multimedia/julia-de-leon-investigadora-del-iac" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Julia de Le&oacute;n</a>, se ha convertido en una estrella. Hace solo unas horas, comenta sorprendida en las instalaciones del IAC en La Palma, una ni&ntilde;a le ped&iacute;a un aut&oacute;grafo. Quiz&aacute; por la fama de &ldquo;cazadora de asteroides&rdquo; que le ha sobrevenido tras el seguimiento del <strong>asteroide 2024 YR4</strong>, que ha activado por primera vez los protocolos internacionales de defensa planetaria. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el mayor telescopio del mundo, el<strong> Gran Telescopio de Canarias</strong>, situado en el Roque de los Muchachos de la isla de La Palma (Canarias), Julia de Le&oacute;n ha obtenido im&aacute;genes de alta calidad de este objeto cuyas probabilidades de impacto con la Tierra para el a&ntilde;o 2032 se han llegado a elevar hasta el 3,1%. Las nuevas observaciones realizadas por el <em>Very Large Telescope</em> (VLT), en Chile, han hecho caer el riesgo hasta valores m&iacute;nimos, desactivando una alarma medi&aacute;tica que ha durado semanas. 
    </p><p class="article-text">
        Charlamos con la especialista a las pocas horas de que se hayan actualizado las probabilidades de impacto de este asteroide contra nuestro planeta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son los &uacute;ltimos datos en este momento (mediod&iacute;a del viernes) sobre el famoso </strong><em><strong>asteroide del apocalipsis</strong></em><strong>?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas actualizaciones, en las que ya hemos incorporado medidas de muy buena calidad con muy buena precisi&oacute;n astrom&eacute;trica, indican que el riesgo ya est&aacute; por debajo del 1%. La &uacute;ltima vez que yo lo mir&eacute; estaba en el 0,3 %, aproximadamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; se ha producido este &uacute;ltimo baj&oacute;n repentino?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es algo bastante habitual. De hecho, ya hab&iacute;amos advertido de que cuando se empiezan a calcular las primeras probabilidades los valores fluct&uacute;an mucho. Tiende a subir y despu&eacute;s baja otra vez enseguida, en cuanto aumenta el n&uacute;mero de medidas. En este caso concreto, como ha sido un asteroide para el que se ha activado el protocolo de Defensa Planetaria, hemos incorporado siempre cualquier medida que nos ha llegado con un m&iacute;nimo de calidad. Algunas ten&iacute;an m&aacute;s precisi&oacute;n, otras un poco menos, dependiendo de la apertura del telescopio con el que se obtuvieran, y eso ha hecho que fluctuara el porcentaje.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La &uacute;ltima bajada se debe a las observaciones del </strong><em><strong>Very large Telescope</strong></em><strong> (VLT)?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. Ya estamos mirando de telescopios de ocho metros o m&aacute;s y los datos son muy buenos. Como el objeto ya est&aacute; muy d&eacute;bil, necesitas grandes aperturas para poder observarlo con buena se&ntilde;al, y esas medidas son muy precisas. El VLT en Chile es de ocho metros y tenemos planificadas tambi&eacute;n otras observaciones con el Gran Telescopio Canarias (GTC).
    </p><p class="article-text">
        <strong>El GTC tambi&eacute;n lo observ&oacute; al principio, &iquest;qu&eacute; hicieron desde aqu&iacute;?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero esas medidas en realidad no se hicieron para calcular la astrometr&iacute;a, sino que se tomaron dentro de mi programa para localizar el objeto y hacer un espectro para saber de qu&eacute; est&aacute; hecho. Y lo que aport&eacute; fue el estudio de la composici&oacute;n, pero no utilic&eacute; el telescopio para hacer astrometr&iacute;a, son simplemente tres im&aacute;genes que se adquieren al principio para ver d&oacute;nde est&aacute; y poder obtener el espectro. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>A pesar de que baje el riesgo, &iquest;el GTC va a seguir mirando este objeto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora s&iacute; hemos pedido tiempo para observarlo expresamente. Vamos a intentarlo a mediados de marzo, que es cuando est&aacute; la Luna nueva, que queremos hacerlo con noche oscura para poder tener medidas de buena calidad.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>Tambi&eacute;n lo van a mirar desde el </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/telescopio-james-webb/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>telescopio espacial James Webb</strong></a><strong>, &iquest;verdad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, le hab&iacute;amos pedido tiempo cuando las probabilidades estaban altas. Y a ellos tambi&eacute;n le interesa hacer este tipo de pruebas y ver qu&eacute; tal se comporta el telescopio observando un asteroide de estas caracter&iacute;sticas. A pesar de que ha bajado, la probabilidad sigue siendo de inter&eacute;s, sobre todo para ver qu&eacute; capacidades tiene el James Webb con un objeto tan peque&ntilde;o y a esa distancia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una vez que ha bajado este porcentaje a cifras tan bajas, &iquest;ya no se espera que vuelva a subir?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es bastante poco probable. En ciencia nunca podemos hacer aseveraciones al 100%, pero la tendencia que se est&aacute; observando es que baja a medida que se tienen datos de muy buena calidad. Esto es importante remarcarlo y nos indica que seguramente llegue a cero. De todas maneras, lo volveremos a observar cuando vuelva a acercarse en 2028.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es bastante poco probable que vuelva a subir el riesgo. La tendencia que se está observando de que baja a medida que se tienen datos de muy buena calidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El nivel de alarma estaba justificado? &iquest;Hemos puesto en perspectiva cu&aacute;l era el riesgo real?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Realmente solo se han seguido los protocolos. Aunque pueda parecer un n&uacute;mero muy peque&ntilde;ito, es la primera vez que un asteroide reci&eacute;n descubierto se mantiene por encima del 1%. Esto no hab&iacute;a pasado nunca. Apophis empez&oacute; con un 2,7 % y, a la que a&ntilde;adimos medidas, aquello baj&oacute; a cero r&aacute;pidamente. Es un caso muy particular y, de hecho, nosotros todos los a&ntilde;os nos reunimos en una conferencia, la <em>Planetary Defence Conference</em>, donde la comunidad cient&iacute;fica que se dedica a la vigilancia y a la caracterizaci&oacute;n de estos objetos establece criterios por encima de los cuales hay que avisar a la poblaci&oacute;n. Porque puede parecer una probabilidad muy peque&ntilde;a, pero es importante concienciar y avisar, ya que puede darse el caso de que esa probabilidad suba. Y cuanto antes lo sepan la sociedad, las agencias y los gobiernos, mejor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Puede que en el pasado haya habido muchos objetos con caracter&iacute;sticas similares o incluso m&aacute;s riesgo, pero no los vimos porque no ten&iacute;amos la instrumentaci&oacute;n? &nbsp;</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha hecho un esfuerzo considerable en que existan peque&ntilde;os telescopios o grandes telescopios dedicados exclusivamente a intentar escanear el cielo varias veces cada noche. Porque es importante, primero, cubrir todo el cielo para detectar estos objetos y, despu&eacute;s, con detectores cada vez mejores, intentando llegar a tama&ntilde;os m&aacute;s peque&ntilde;os. El problema de los objetos m&aacute;s peque&ntilde;os es que solo los vas a descubrir cuando est&aacute;n demasiado cerca y no tienes tiempo. En este caso mide unos 50 metros, pero tiene capacidad de generar algo parecido a lo que sucedi&oacute; en<strong> </strong>Tunguska, que arras&oacute; un &aacute;rea como pr&aacute;cticamente la isla de Tenerife.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es la primera vez que un asteroide recién descubierto y que lo hemos observado durante varias semanas se mantiene por encima del 1%. Esto no había pasado nunca</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Usted tambi&eacute;n estaba implicada en la misi&oacute;n para estudiar los efectos del primer desv&iacute;o de un asteroide.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Particip&eacute; coordinando las observaciones desde tierra que hicimos antes, durante y despu&eacute;s del <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/nasa-confirma-sonda-dart-desvio-asteroide-primer-ensayo-defensa-planetaria-historia_1_9615989.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impacto del sistema Didymos y Dimorphos con DART</a> y ahora en la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hera_(sonda)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sonda Hera</a>, que lo lanzamos el 7 de octubre del a&ntilde;o pasado, que va a visitar el mismo asteroide. Soy responsable de una de las c&aacute;maras que va a bordo de la nave precisamente para obtener informaci&oacute;n espectral en el &oacute;ptico, tambi&eacute;n de la superficie para ver qu&eacute; pas&oacute;. Queremos saber c&oacute;mo se ha quedado el sistema, si hay part&iacute;culas de polvo, incluso peque&ntilde;as rocas orbitando, que podr&iacute;a ser el caso si hemos dejado un cr&aacute;ter o si directamente nos hemos cargado Dimorphos, porque no lo sabemos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se est&aacute; ensayando esta posible tecnolog&iacute;a para desviar objetos en rumbo de colisi&oacute;n a la Tierra. Si este viniera con m&aacute;s riesgo en 2032, &iquest;podr&iacute;amos tener la herramienta lista para desviarlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, los m&aacute;rgenes que manejamos con DART eran de entre cuatro y cinco a&ntilde;os desde que empieza la construcci&oacute;n. Como era una prueba, se tard&oacute; m&aacute;s porque se metieron c&aacute;maras e instrumentos. Pero, si fuera solo el desv&iacute;o, puedes tardar menos, entiendo que podr&iacute;amos manejarnos en esos tiempos, de cuatro o cinco a&ntilde;os. Eso es un poco lo que nos llevar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si nos encontr&aacute;ramos con un asteroide que tiene un margen de tiempo menor, &iquest;ahora mismo no tendr&iacute;amos defensa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora mismo est&aacute; complicado. La capacidad de reacci&oacute;n es peque&ntilde;a. Puede pasar que un objeto de 100 metros no lo puedas identificar hasta que no est&eacute; a dos meses o tres meses de impactar. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No se ha pensado en tener preparados ya posibles misiones que no haya que partir de cero cada vez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso depende tambi&eacute;n de las agencias y de los fondos. De momento no se ha manejado la idea, que yo sepa. Se ha hecho este primer test y bueno, si esto sigue por este camino, pues evidentemente es una opci&oacute;n que se podr&iacute;a plantear, podr&iacute;amos plantearlo incluso desde la comunidad cient&iacute;fica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Puede pasar que un objeto de 100 metros no lo puedas identificar hasta que no esté a dos meses o tres meses de impactar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y cu&aacute;l es el riesgo real? Parece que estamos adquiriendo conciencia de que estamos en un vecindario muy agitado, que hay muchas cosas por ah&iacute; circulando. &iquest;Cu&aacute;ntos objetos peque&ntilde;os de estos hay, que sepamos? &nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por encima de un kil&oacute;metro de tama&ntilde;o ya hace d&eacute;cadas que no se descubre nada nuevo. Digamos que el censo est&aacute; completo. El problema est&aacute; precisamente por encima de 100 metros y hasta el kil&oacute;metro. Porque esos son los que pueden causar un destrozo considerable. En ese rango en concreto estimamos que hemos identificado menos de la mitad del total de asteroides. Precisamente por lo que digo, que es muy dif&iacute;cil observarlos a una distancia grande, debido a su tama&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es una cuesti&oacute;n de azar que no haya uno en rumbo de colisi&oacute;n y que lo veamos?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso estamos invirtiendo y poniendo esfuerzos en terminar con el censo y se est&aacute;n poniendo esos telescopios, que a lo mejor no son muy grandes, pero tienen un gran campo de visi&oacute;n y pueden cubrir todo el cielo varias veces cada noche. Se va un poco por ah&iacute;, la defensa planetaria, tecnolog&iacute;as de desv&iacute;o, y luego vamos a ver cu&aacute;ntos hay, porque no lo sabemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con la convulsi&oacute;n que ha habido en la pol&iacute;tica estadounidense en las &uacute;ltimas semanas, &iquest;temen que estos programas se desmantelen de alguna manera o se baje la guardia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, eso ya ha ocurrido en anteriormente. En el primer mandato de Trump ya se recortaron en algunos proyectos. La NASA est&aacute; intentando con esto poner el foco para que no se recorten estos programas. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ser&iacute;a un error tremendo el quitar medios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quitar medios en investigaci&oacute;n siempre es un error tremendo, da igual en qu&eacute; investiguemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bueno, hay campos en los que las consecuencias pueden ser m&aacute;s o menos tr&aacute;gicas&hellip;</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, igual que en sanidad o en cosas que nos jugamos la vida, se podr&iacute;a decir as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para terminar, se dice siempre que si los dinosaurios hubieran tenido una agencia espacial no habr&iacute;an muerto. &iquest;Es cierto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aquel caso era totalmente imparable. Si nos viene un meteorito de diez kil&oacute;metros, estamos perdidos. M&aacute;s vale ponerse a rezar, porque vamos, no hay donde meterse. Ya te lo digo yo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/julia-leon-astrofisica-si-viene-meteorito-diez-kilometros-perdidos_128_12076795.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Feb 2025 01:43:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Julia de León, astrofísica: “Si nos viene un meteorito de diez kilómetros, estamos perdidos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Asteroide,Espacio,Astronomía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los astrofísicos piden calma sobre el asteroide 2024 YR24: “Esto no es Armageddon, no seamos alarmistas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/astrofisicos-piden-calma-asteroide-2024-yr24-no-armageddon-no-seamos-alarmistas_1_12036990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6a83d9b-5524-4864-8ebd-d9936f6428d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los astrofísicos piden calma sobre el asteroide 2024 YR24: “Esto no es Armageddon, no seamos alarmistas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque la probabilidad de impacto contra la Tierra en 2032 aumentó de un 1,2 a un 2,3%, se trata de una fluctuación esperable con un altísimo grado de incertidumbre; lo normal es que pronto se descarte el peligro
</p><p class="subtitle">Lo que sabemos sobre 2024 YR4, el asteroide que podría impactar contra la Tierra en 2032
</p></div><p class="article-text">
        En la pel&iacute;cula <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Don't_Look_Up" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>No miren arriba</em></a> (2021), un grupo de astrof&iacute;sicos detecta un asteroide en rumbo de colisi&oacute;n a la Tierra y la sociedad los ignora ampliamente. En las &uacute;ltimas semanas, la activaci&oacute;n del protocolo de defensa planetaria ante la detecci&oacute;n de un objeto bautizado como <a href="https://newton.spacedys.com/neodys/index.php?n=2024+YR4&amp;pc=1.1.0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2024 YR4</a> tuvo el efecto contrario: casi todo el mundo sobrerreaccion&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto no es <em>Don&rsquo;t look up</em> ni <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Armageddon_(pel%C3%ADcula)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Armageddon</em></a>&rdquo;, asegura <a href="https://scholar.google.es/citations?user=jGVFW5QAAAAJ&amp;hl=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Mar&iacute;a Madiedo</a>,&nbsp;investigador del Instituto de Astrof&iacute;sica de Andaluc&iacute;a (IAA-CSIC). &ldquo;El hecho de que la probabilidad de impacto haya subido <a href="https://cneos.jpl.nasa.gov/sentry/details.html#?des=2024%20YR4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del 1,2 a 2,3 %</a> no cambia nada: lo que ocurri&oacute; es que hubo nuevas observaciones que permitieron refinar un poco su &oacute;rbita, pero todav&iacute;a hay much&iacute;sima incertidumbre&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;Hemos observado poco m&aacute;s de un mes de un periodo orbital de cuatro a&ntilde;os&rdquo;, a&ntilde;ade <a href="https://home.iaa.es/~duffard/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ren&eacute; Duffard</a>, experto en asteroides del IAA. &ldquo;Es como intentar determinar una vuelta a una pista de atletismo tras haber recorrido tres pasos, hay que esperar a tener m&aacute;s datos&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hasta que no llegue a una probabilidad del 10% no empezaría a ser preocupante, pero sería extrañísimo que pasase</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José María Madiedo</span>
                                        <span>—</span> Investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El asteroide&nbsp;2024 YR4&nbsp;fue descubierto por el programa de vigilancia&nbsp;<a href="https://atlas.fallingstar.com/home.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">ATLAS</span></a>&nbsp;desde Chile el pasado 27 de diciembre, dos d&iacute;as despu&eacute;s de que pasase a 828.800 km de nuestro planeta, la m&iacute;nima distancia en esta aproximaci&oacute;n. La noticia salt&oacute; a los medios a finales de enero tras conocerse que los dos grupos de respuesta global a asteroides de la ONU, la <a href="https://iawn.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">Red Internacional de Alerta de Asteroides</span></a> (IAWN) y el <a href="https://www.cosmos.esa.int/web/smpag" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">Grupo Asesor de Planificaci&oacute;n de Misiones Espaciales</span></a> (SMPAG), activaron por primera vez sus protocolos de seguimiento.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El débil asteroide próximo a la Tierra 2024 YR4 en enero de 2025.                            </span>
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        Estos protocolos est&aacute;n dise&ntilde;ados para activarse si existe una probabilidad de impacto mayor que 1% con un cuerpo de m&aacute;s de 50 metros.&nbsp;Seg&uacute;n las primeras estimaciones, este objeto tiene entre 40 y 90 metros y la probabilidad de que el 22 de diciembre de 2032 impacte contra la Tierra es del 2,3 %.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es pronto para plantearse un m&eacute;todo paliativo como probamos con la misi&oacute;n DART&rdquo;, asegura <a href="https://ca.wikipedia.org/wiki/Josep_Maria_Trigo_Rodr%C3%ADguez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Josep Mar&iacute;a Trigo</a>, especialista en asteroides del Instituto de Ciencias del Espacio (CSIC/IEEC). &ldquo;Puede que la probabilidad suba dentro de unos d&iacute;as, incluso que llegue al 5%, pero eso no significa nada&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Ganas de crear alarma</h2><p class="article-text">
        Los astrof&iacute;sicos est&aacute;n tranquilos porque conocen los altos niveles de incertidumbre: un objeto de unos 50 metros que tiene una horquilla de impacto para 2032 de 320.000 kil&oacute;metros no es suficiente para meterles el susto en el cuerpo, solo para estar vigilantes. E incluso en el caso de que colisionara contra la Tierra, no se tratar&iacute;a de un evento de destrucci&oacute;n como el que termin&oacute; con los dinosaurios, sino algo parecido a <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/B%C3%B3lido_de_Tunguska" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo que pas&oacute; en Tunguska</a> en 1908, con altas probabilidades de que caiga en el oc&eacute;ano o alg&uacute;n desierto, porque el planeta est&aacute; en su mayor parte deshabitado.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hablar de dónde va a caer, con los datos que tenemos, es ciencia ficción y ganas de crear alarmismo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Josep Maria Trigo</span>
                                        <span>—</span> Especialista en asteroides del Instituto de Ciencias del Espacio (CSIC/IEEC)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero lo que les inspira m&aacute;s confianza es la experiencia que ya tuvimos en 2004 con <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/(99942)_Apofis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">Apofis</span></a>, un asteroide de 400 metros de di&aacute;metro cuyas probabilidades de colisi&oacute;n con la Tierra en el a&ntilde;o 2029 se estimaron en el 2,7% y despu&eacute;s quedaron en nada.&nbsp;&ldquo;En este caso, hasta que no llegase a un nivel del 10% no empezar&iacute;a a ser preocupante, pero ser&iacute;a extra&ntilde;&iacute;simo que pasase&rdquo;, asegura Madiedo.
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                Proyección de la órbita del asteroide 2024 YR24.                            </span>
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        &ldquo;Como entonces, cuando tengamos m&aacute;s observaciones y observemos un nuevo arco de la &oacute;rbita &mdash;ya sea en los pr&oacute;ximos meses o en su primer retorno en 2028&mdash;, esta probabilidad va a disminuir&rdquo;, asegura Trigo. &ldquo;Seamos serios. Propagar una &oacute;rbita que se acaba de descubrir a siete a&ntilde;os en el tiempo es mucho decir, y hablar de d&oacute;nde va a caer, con los datos que tenemos, es ciencia ficci&oacute;n y ganas de crear alarmismo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La ma&ntilde;ana del 22 de diciembre</h2><p class="article-text">
        Las herramientas de simulaci&oacute;n permiten conocer algunos detalles de lo que har&aacute; el asteroide 2024 YR4 en su siguiente vuelta. Cuando regrese a las cercan&iacute;as de la Tierra, en diciembre de 2028, pasar&aacute; bastante m&aacute;s lejos de lo que pas&oacute; hace un mes. En la Navidad de 2032 la estimaci&oacute;n en este momento es que pase en un arco con una horquilla de incertidumbre entre 0 y 330.000 km, un poco menos de la distancia que nos separa de la Luna.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Trayectoria prevista para 2024 YR4 en diciembre de 2032.                            </span>
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        &ldquo;Ser&aacute; el 22 de diciembre&rdquo;, explica Trigo mientras maneja uno de estos simuladores. &ldquo;Se ver&aacute; en el cielo de la ma&ntilde;ana, con telescopios grandes, porque es un objeto muy d&eacute;bil, aunque en su m&aacute;xima proximidad a la Tierra estar&aacute; por unas horas al alcance de telescopios de aficionado, con una magnitud similar a la del planeta Plut&oacute;n. Subir&aacute; del hemisferio sur al hemisferio norte y seguir&aacute; una trayectoria bastante parecida a la de 2028&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto, sin tener en cuenta todas las cosas que pueden sucederle al asteroide por el camino y que ahora mismo no podemos conocer: desde las interacciones gravitatorias con grandes planetas, como J&uacute;piter o la propia Tierra, a los efectos no gravitatorios, como el empuje radiativo de la luz solar sobre una de sus caras. Una peque&ntilde;a desviaci&oacute;n, en una &oacute;rbita tan amplia, puede marcar una gran diferencia.
    </p><h2 class="article-text">Un &ldquo;alarmismo terrible&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;cu&aacute;ndo podremos respirar tranquilos y dejar de <em>mirar arriba</em>? &ldquo;Ahora mismo el objeto se est&aacute; alejando y cada vez se hace menos brillante, por lo que las determinaciones de la posici&oacute;n tienen cada vez m&aacute;s error&rdquo;, explica Duffard. &ldquo;Por la experiencia con otros ejemplos, uno tiene que tener un trozo de &oacute;rbita bastante amplio, de al menos un cuarto de &oacute;rbita&rdquo;. Seg&uacute;n el experto, los grandes telescopios lo podr&aacute;n seguir hasta abril y quiz&aacute; para entonces ya podamos descartar el peligro, pero quiz&aacute; tengamos que esperar a 2028.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde el Gran Telescopio de Canarias (GTC), por ejemplo, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Julia_de_Le%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Julia de Le&oacute;n</a> pudo determinar que el objeto es una roca formada por silicatos y algo de metal. &ldquo;Sabiendo la composici&oacute;n, podemos inferir el albedo (la cantidad de luz que refleja su superficie), y con la medida de albedo estimamos su tama&ntilde;o&rdquo;, explica en una nota del <a href="https://www.iac.es/es/divulgacion/noticias/el-iac-hace-seguimiento-activo-del-asteroide-que-la-onu-ha-calificado-como-potencialmente-peligroso" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto Astrof&iacute;sico de Canarias</a> (IAC), que sigue haciendo seguimiento de este objeto.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se está generando un alarmismo terrible, pero estoy seguro de que la semana que viene la noticia desaparece</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">René Duffard</span>
                                        <span>—</span> Experto en asteroides del IAA
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Se est&aacute; siguiendo el protocolo a rajatabla, y la comunidad cient&iacute;fica en la mayor parte somos de la opini&oacute;n de que esa probabilidad va a bajar como en casos anteriores y al final todo va a quedar en nada&rdquo;, indica Madiedo. &ldquo;En general deber&iacute;amos intentar bajar las revoluciones, transmitir que es demasiado pronto como para alarmarse y que est&aacute; bien que se activen los protocolos de defensa planetaria, que se han creado precisamente&nbsp;para estos casos&rdquo;, se&ntilde;ala Duffard.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se est&aacute; generando un alarmismo terrible, pero estoy seguro de que la semana que viene la noticia desaparece&rdquo;, concluye el experto. &ldquo;Y quiz&aacute; lo estamos planteando mal y deber&iacute;amos transmitir que hay un 98% de probabilidades de que el objeto no choque contra la Tierra, que pronto podr&iacute;an ser de un 100%&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/astrofisicos-piden-calma-asteroide-2024-yr24-no-armageddon-no-seamos-alarmistas_1_12036990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Feb 2025 03:09:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los astrofísicos piden calma sobre el asteroide 2024 YR24: “Esto no es Armageddon, no seamos alarmistas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Asteroide,Astrofísica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El choque de un asteroide contra la Tierra podría generar años de invierno continuo y sequía en todo el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/asteroide-bennu-choque-asteroide-tierra-generar-anos-invierno-continuo-sequia-mundo_1_12032471.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/599ad040-f562-4fcc-9598-c55423000637_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El choque de un asteroide contra la Tierra podría generar años de invierno continuo y sequía en todo el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio considera que podría haber inyecciones de polvo de entre 100 y 400 millones de toneladas a la atmósfera, con alteraciones drásticas en el clima y la fotosíntesis global en los 3 o 4 años siguientes al impacto.</p></div><p class="article-text">
        El impacto contra la Tierra de un asteroide de tama&ntilde;o medio, unos 500 metros de di&aacute;metro, podr&iacute;a causar da&ntilde;os considerables, reduciendo la temperatura en 4 grados cent&iacute;grados, las precipitaciones un 15% y desencadenando un invierno global.
    </p><p class="article-text">
        En una semana en la que el <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/onu-activo-protocolo-seguridad-planetaria-amenaza-asteroide_1_12029381.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asteroide 2024 YR4</a>, de entre 40 y 90 metros de di&aacute;metro, acapar&oacute; la atenci&oacute;n de los medios ante la posibilidad, del 1,5 %, de chocar contra nuestro planeta en 2032, la <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.adq5399" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revista Science Advances</a> publica un estudio en el que se modelan los posibles efectos de un cuerpo mucho mayor.
    </p><p class="article-text">
        Un equipo dirigido por el Centro de F&iacute;sica del Clima, del Instituto de Ciencias B&aacute;sicas de la Universidad Nacional de Pusan (Corea del Sur) tom&oacute; como modelo para el estudio al asteroide Bennu.
    </p><p class="article-text">
        Ese objeto podr&iacute;a causar da&ntilde;os considerables si chocara con la Tierra en 2182, aunque la probabilidad estimada es de 1 entre 2.700 (como lanzar una moneda 11 veces seguidas con el mismo resultado).
    </p><p class="article-text">
        El estudio considera inyecciones de polvo de entre 100 y 400 millones de toneladas a la atm&oacute;sfera, con las que las simulaciones muestran alteraciones dr&aacute;sticas en el clima, la qu&iacute;mica atmosf&eacute;rica y la fotos&iacute;ntesis global en los 3 o 4 a&ntilde;os siguientes al impacto.
    </p><p class="article-text">
        El peor de los escenarios contempla que hasta 400 millones de toneladas de polvo llegaran a la atm&oacute;sfera, adem&aacute;s de aerosoles, escombros y cenizas, lo que producir&iacute;a un oscurecimiento solar.
    </p><p class="article-text">
        El resultado ser&iacute;a un enfriamiento global de la superficie de hasta 4 grados, una reducci&oacute;n de las precipitaciones medias globales del 15 % y un grave agotamiento del ozono de alrededor del 32 %, desencadenando un invierno global y ca&iacute;das extremas de la productividad primaria neta.
    </p><p class="article-text">
        Un &lsquo;invierno de impacto&rsquo; causado por el polvo persistente podr&iacute;a afectar gravemente a la fotos&iacute;ntesis global; la productividad primaria neta terrestre podr&iacute;a desplomarse hasta un 36 % y la marina hasta un 25 %. Regionalmente, estos impactos podr&iacute;an ser mucho m&aacute;s pronunciados.
    </p><p class="article-text">
        Ese invierno abrupto proporcionar&iacute;a unas condiciones clim&aacute;ticas desfavorables para el crecimiento de las plantas, lo que provocar&iacute;a una reducci&oacute;n inicial del 20-30 % de la fotos&iacute;ntesis en los ecosistemas terrestres y marinos, lo que probablemente causar&iacute;a trastornos masivos en la seguridad alimentaria mundial.
    </p><p class="article-text">
        Los datos de los modelos, sin embargo, apuntan que el crecimiento del plancton mostraba un comportamiento completamente distinto, pues se recuperaba en solo seis meses e incluso aumentaba despu&eacute;s hasta niveles que ni siquiera se ve&iacute;an en condiciones clim&aacute;ticas normales.
    </p><p class="article-text">
        Dependiendo del contenido en hierro del asteroide y del material terrestre, que es expulsado a la estratosfera, las regiones que de otro modo estar&iacute;an desprovistas de nutrientes podr&iacute;an enriquecerse con hierro biodisponible, lo que a su vez desencadenar&iacute;a una proliferaci&oacute;n de algas sin precedentes.
    </p><p class="article-text">
        Si el asteroide produjera polvo especialmente rico en hierro, las diatomeas (un tipo de alga) podr&iacute;an florecer en el Pac&iacute;fico ecuatorial oriental y en el oc&eacute;ano Ant&aacute;rtico durante los tres a&ntilde;os siguientes.
    </p><p class="article-text">
        Los autores se&ntilde;alan que estos resultados no tienen en cuenta los efectos adicionales de las emisiones de holl&iacute;n y azufre de los incendios forestales.
    </p><p class="article-text">
        Los impactos de objetos se han producido muchas veces en la historia de la Tierra y el &uacute;ltimo gran asteroide conocido fue el que cre&oacute; el cr&aacute;ter de Chicxulub, al noroeste de M&eacute;xico, y acab&oacute; con los dinosaurios.
    </p><p class="article-text">
        Aquel asteroide que colision&oacute; con la Tierra hace 66 millones de a&ntilde;os ten&iacute;a unos diez kil&oacute;metros de di&aacute;metro, frente a los 500 metros de Bennu, el usado para esta simulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El asteroide Bennu es, junto a otro llamado Ryugu, los dos &uacute;nicos de los que sendas misiones espaciales han tra&iacute;do a la Tierra muestras para su estudio.
    </p><p class="article-text">
        La misi&oacute;n Osiris-Rex de la Nasa deposit&oacute; en nuestro planeta unos 120 gramos de material, aproximadamente el peso de una pastilla de jab&oacute;n, procedentes de Bennu y que est&aacute;n generando muchos estudios cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        El m&aacute;s reciente, de finales de enero, indic&oacute; que restos de antigua salmuera descubiertos en el asteroide contienen minerales cruciales para la vida en la Tierra, adem&aacute;s de compuestos nunca antes observados en muestras de un cuerpo de este tipo. 
    </p><p class="article-text">
        EFE.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/asteroide-bennu-choque-asteroide-tierra-generar-anos-invierno-continuo-sequia-mundo_1_12032471.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Feb 2025 14:27:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El choque de un asteroide contra la Tierra podría generar años de invierno continuo y sequía en todo el mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Astronomía,Asteroide]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ONU activó el Protocolo de Seguridad Planetaria ante la amenaza de un asteroide]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/onu-activo-protocolo-seguridad-planetaria-amenaza-asteroide_1_12029381.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef08e989-09f7-4aaf-b70f-01bdbfb02455_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ONU activó el Protocolo de Seguridad Planetaria ante la amenaza de un asteroide"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El objeto fue bautizado como 2024 YR4, tiene 90 metros de diámetro y podría impactar contra la Tierra el 22 de diciembre de 2032, informaron medios internacionales.</p></div><p class="article-text">
        La ONU activ&oacute; por primera vez en la historia el Protocolo de Seguridad Planetaria tras haber detectado un asteroide potencialmente peligroso.
    </p><p class="article-text">
        El objeto fue bautizado como 2024 YR4, tiene 90 metros de di&aacute;metro y podr&iacute;a impactar contra la Tierra el 22 de diciembre de 2032, informaron medios internacionales. El objeto tiene un 1,5% de probabilidad de colisi&oacute;n con la Tierra en la fecha estimada.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el riesgo sigue siendo bajo, la situaci&oacute;n llev&oacute; a la NASA y a la Agencia Espacial Europea (ESA) a movilizarse para evaluar posibles estrategias de mitigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El asteroide fue descubierto en diciembre de 2024 y fue clasificado con un nivel 3 en la Escala de Riesgo de Impacto de Tur&iacute;n. Este nivel indica que, aunque no se considera una amenaza inminente, requiere vigilancia y an&aacute;lisis detallados.
    </p><p class="article-text">
        La ONU puso en marcha mecanismos de seguridad para monitorear su trayectoria y evaluar el riesgo real.
    </p><p class="article-text">
        Entre las medidas adoptadas, se activ&oacute; la Red Internacional de Alerta de Asteroides (IAWN) y el Grupo Asesor de Planificaci&oacute;n de Misiones Espaciales (SMPAG), dirigidos por la NASA y la ESA.
    </p><p class="article-text">
        Estas organizaciones se encargar&aacute;n de proponer estrategias de acci&oacute;n, incluyendo la posibilidad de desviar la trayectoria del asteroide mediante una nave espacial, una t&eacute;cnica ya probada con &eacute;xito en la misi&oacute;n DART en 2022.
    </p><p class="article-text">
        Las proyecciones iniciales determinaron que Europa no se encuentra entre las zonas en peligro, de acuerdo con un art&iacute;culo del sitio <em>El Confidencial</em>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cinco regiones del planeta podr&iacute;an verse afectadas: el este del oc&eacute;ano Pac&iacute;fico, el norte de Sudam&eacute;rica, el oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico, &Aacute;frica y el sur de Asia.
    </p><p class="article-text">
        En 2028, cuando el asteroide se aproxime a 8 millones de kil&oacute;metros de la Tierra, se tendr&aacute; un c&aacute;lculo m&aacute;s preciso acerca de qu&eacute; suceder&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        En caso de impacto, la energ&iacute;a liberada ser&iacute;a similar a la de una explosi&oacute;n nuclear, con consecuencias similares a las producidas en Tunguska en 1908.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos consultados para el informe revelaron que, en el hipot&eacute;tico caso de que se produjera un impacto, lo m&aacute;s probable es que el asteroide caiga en el oc&eacute;ano o en una zona despoblada, minimizando los da&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">Seguimiento activo desde Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        El Instituto de Astrof&iacute;sica de Canarias (IAC), Espa&ntilde;a, es uno de los centros de investigaci&oacute;n internacionales que est&aacute; realizando seguimiento activo del asteroide 2024 YR4, calificado por la ONU como potencialmente peligroso al tener un 1,5 % de probabilidades de impacto con la Tierra en 2032.
    </p><p class="article-text">
        El asteroide fue descubierto en diciembre de 2024 y tiene un tama&ntilde;o estimado de entre 40 y 90 metros, se&ntilde;al&oacute; este mi&eacute;rcoles el IAC en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        Ante estos datos, la ONU activ&oacute; los protocolos de defensa planetaria para precisar mejor la &oacute;rbita, el tama&ntilde;o y la amenaza que supone 2024 YR4.
    </p><p class="article-text">
        Los protocolos de la ONU se activan precisamente cuando la probabilidad de impacto es superior a un 1% y para ello se recurre a la Red Internacional de Alerta de Asteroides (IAWN), presidida por la NASA; y el Grupo Asesor de Planificaci&oacute;n de Misiones Espaciales (SMPAG), dirigido por la ESA.
    </p><p class="article-text">
        El IAC es uno de los referentes en este &aacute;mbito a trav&eacute;s de su grupo de Sistema Solar, liderado por los investigadores Julia de Le&oacute;n y Javier Licandro.
    </p><p class="article-text">
        Al respecto, se&ntilde;ala el IAC que participa aportando datos y, adem&aacute;s, Julia de Le&oacute;n act&uacute;a como punto de contacto de la ESA en Espa&ntilde;a para los NEOs (Near-Earth Objects, es decir objetos cercanos a la Tierra) y para Defensa Planetaria, que son las t&eacute;cnicas de observaci&oacute;n y acci&oacute;n destinadas a prevenir impactos de estos objetos en nuestro planeta.
    </p><p class="article-text">
        EI IAC lleva varias semanas siguiendo al asteroide 2024 YR4 desde sus observatorios, lo que ha permitido obtener medidas muy precisas de su posici&oacute;n y mejorar la determinaci&oacute;n de su &oacute;rbita.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, a pesar de lo d&eacute;bil que es el objeto, Julia de Le&oacute;n ha proporcionado informaci&oacute;n sobre su composici&oacute;n gracias a la obtenci&oacute;n de espectros obtenidos con el Gran Telescopio Canarias (GTC), el m&aacute;s grande del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo Javier Licandro explica que &ldquo;es importante saber bien qu&eacute; tipo de asteroide es, en cuanto a su composici&oacute;n, para tener la mayor precisi&oacute;n en cuanto a su tama&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n recuerda que este es el segundo caso en el que al observar un objeto y calcular su &oacute;rbita se determina que puede tener una probabilidad mayor que un 1% de impactar en un futuro pr&oacute;ximo.
    </p><h2 class="article-text">&nbsp;El primero fue Apophis</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El primero fue Apophis, que fue descubierto en 2004 y que, en unas primeras observaciones se determin&oacute; que la posibilidad de impacto era superior al 1% pero, tras el seguimiento, se estudi&oacute; con mayor precisi&oacute;n la &oacute;rbita y se pudo determinar que pasar&aacute; muy cerca de la Tierra en 2029 pero que no impactar&aacute;. Apophis mide aproximadamente 375 kil&oacute;metros&rdquo;, comenta Licandro.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;ade el investigador que en este caso, el tama&ntilde;o es m&aacute;s peque&ntilde;o pero al estar por encima de un 1%, ya se entra en un protocolo de seguimiento que se ha establecido para estudiarlo todo lo posible.
    </p><p class="article-text">
        Julia de Le&oacute;n detalla que con su programa de observaci&oacute;n en GTC ha podido determinar que el objeto es una roca formada por silicatos y algo de metal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sabiendo la composici&oacute;n, podemos inferir el albedo (la cantidad de luz que refleja su superficie), y con la medida de albedo estimamos su tama&ntilde;o&rdquo;, indica De Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El IAC sigue haciendo seguimiento de este objeto y est&aacute; en contacto con el resto de organismos internacionales para contribuir a una mejor determinaci&oacute;n de su tama&ntilde;o, &oacute;rbita y posibilidad de impacto.
    </p><p class="article-text">
        2024 YR4 fue descubierto por uno de los telescopios de la red ATLAS, dedicada a la detecci&oacute;n de asteroides en trayectoria de impacto con la Tierra de la que el IAC forma parte.
    </p><p class="article-text">
        La quinta unidad ATLAS (ATLAS-Teide) acaba de ser instalada en el Observatorio del Teide (Canarias, Espa&ntilde;a) y pronto comenzar&aacute; su operaci&oacute;n cient&iacute;fica, lo que coloca estos observatorios en la vanguardia de los programas de Defensa Planetaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/onu-activo-protocolo-seguridad-planetaria-amenaza-asteroide_1_12029381.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Feb 2025 15:44:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[ONU,Astronomía,Asteroide,2024 YR4]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que sabemos sobre 2024 YR4, el asteroide que podría impactar contra la Tierra en 2032]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/2024-yr4-asteroide-impactar-tierra-2032_1_12022931.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa3fde2e-ed5f-4963-a439-eb3304394111_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que sabemos sobre 2024 YR4, el asteroide que podría impactar contra la Tierra en 2032"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue calificado como 3 en la llamada escala de Turín, con una probabilidad del 1,3 % de impactar la Tierra el 22 de diciembre de 2032: "Probablemente nuevas observaciones lo reasignen sin riesgo”, asegura el especialista Josep Maria Trigo</p><p class="subtitle">Las muestras del asteroide Bennu traídas a la Tierra contienen algunos de los ingredientes básicos de la vida
</p></div><p class="article-text">
        El asteroide&nbsp;<a href="https://newton.spacedys.com/neodys/index.php?n=2024+YR4&amp;pc=1.1.0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2024 YR4</a> fue descubierto por el programa&nbsp;<a href="https://atlas.fallingstar.com/home.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ATLAS (Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System)</a>&nbsp;desde Chile el pasado 27 de diciembre. Su hallazgo sucedi&oacute; justo dos d&iacute;as despu&eacute;s de que pasase a 828&nbsp;800 km de nuestro planeta, la m&iacute;nima distancia en esta aproximaci&oacute;n. Seg&uacute;n el diario <a href="https://www.theguardian.com/science/2025/jan/30/asteroid-spotted-chance-colliding-with-earth-2032" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Guardian</a>,&nbsp;el asteroide tiene un 1,3% de posibilidades de estrellarse contra la Tierra el 22 de diciembre de 2032. 
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;<em>International Asteroid Warning Network</em> (IAWN) anunci&oacute; que posee un tama&ntilde;o <a href="https://iawn.net/obscamp/2024YR4/index.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre 40 y 90 metros</a>. En el supuesto, todav&iacute;a bastante improbable, de que chocase contra la Tierra, eso lo convertir&iacute;a en un evento no exento de riesgo. De hecho, se piensa que el asteroide que colision&oacute; el 30 de junio de 1908 sobre Tunguska (Siberia) pose&iacute;a un di&aacute;metro similar. Recordemos que aquel objeto tambi&eacute;n se desintegr&oacute; y&nbsp;gener&oacute; una energ&iacute;a explosiva de <a href="https://www.nasa.gov/history/115-years-ago-the-tunguska-asteroid-impact-event/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre 10 y 20 megatones de TNT</a>. Adem&aacute;s,&nbsp;la onda de choque generada y su nube de material vaporizado <a href="https://www.edicions.ub.edu/ficha.aspx?cod=14029" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">destruyeron un &aacute;rea de unos 2&nbsp;150 km&sup2; de taiga</a>.
    </p><h2 class="article-text">Un 3 en la escala de Tur&iacute;n</h2><p class="article-text">
        Al poco de ser descubierto, y despu&eacute;s de reconstruir su &oacute;rbita preliminar, este cuerpo rocoso fue calificado como 3 en la llamada&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Escala_de_Tur%C3%ADn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escala de Tur&iacute;n</a>, con una probabilidad de 1 entre 77 (1,3&nbsp;%) de impactar la Tierra el 22 de diciembre de 2032.
    </p><p class="article-text">
        Eso no nos debe alertar a corto plazo. Esa calificaci&oacute;n quiere decir que se trata de &ldquo;un encuentro que merece la atenci&oacute;n de los astr&oacute;nomos. Los c&aacute;lculos actuales dan una probabilidad inferior al 1&nbsp;% capaz de causar destrucci&oacute;n localizada. Probablemente nuevas observaciones lo reasignen sin riesgo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto ser&aacute; as&iacute; porque seguiremos observando este objeto y mejoraremos su &oacute;rbita, particularmente en su retorno en 2028.
    </p><h2 class="article-text">Contra el alarmismo</h2><p class="article-text">
        Estamos m&aacute;s que acostumbrados a que algunos medios nos bombardeen, casi sin escr&uacute;pulos, con noticias del pr&oacute;ximo impacto de nuestro planeta con un asteroide. Afortunadamente, la inmensa mayor&iacute;a de tales noticias son infundadas y tan s&oacute;lo buscan ganar audiencia, sacrificando la veracidad y dejando de lado la ciencia.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, los programas de seguimiento telesc&oacute;pico detectan decenas de asteroides cada mes. La mayor&iacute;a de ellos poseen pocas decenas de metros y no constituyen un riesgo para nosotros dado que&nbsp;la atm&oacute;sfera terrestre es muy eficiente en fragmentar <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1155/2021/8852772" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuerpos rocosos de ese tama&ntilde;o</a> que nos alcanzan a hipervelocidad.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, un ejemplo reciente fue la <a href="https://www.spmn.uji.es/ESP/articulo/Cheliabinsk_AEPECT-21.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disrupci&oacute;n en la atm&oacute;sfera de un asteroide de unos 20 metros</a> de di&aacute;metro el 15 de febrero de 2013 sobre Cheli&aacute;bonsk, en Rusia.&nbsp;La fragmentaci&oacute;n de ese asteroide fue tan eficiente que produjo cientos de meteoritos pero sin causar heridos por su ca&iacute;da directa (s&iacute; unos 1&nbsp;500 por quemaduras asociadas a su radiaci&oacute;n luminosa o por la rotura de vidrios causada por la onda de choque).
    </p><p class="article-text">
        La gran mayor&iacute;a de tales asteroides de peque&ntilde;o o mediano tama&ntilde;o, de hasta unos pocos cientos de metros de di&aacute;metro, suelen ser descubiertos en tales aproximaciones a la Tierra, o sea, pocos d&iacute;as antes (o despu&eacute;s) de producirse su m&aacute;ximo acercamiento. Sucede as&iacute; porque son astros peque&ntilde;os que s&oacute;lo reflejan una parte de la luz que reciben y, adem&aacute;s, se mueven muy r&aacute;pido. Eso los hace d&eacute;biles y dif&iacute;ciles de identificar en los telescopios.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la geometr&iacute;a con la que inciden tambi&eacute;n puede hacer que pasen desapercibidos, dado que la monitorizaci&oacute;n del firmamento mediante el uso de telescopios en la superficie terrestre dista mucho de poder ser homog&eacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Hasta la invenci&oacute;n y el uso sistem&aacute;tico en los a&ntilde;os noventa del siglo XX de las modernas&nbsp;<a href="https://academia-lab.com/enciclopedia/dispositivo-de-carga-acoplada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&aacute;maras CCD o dispositivos de carga acoplada</a>&nbsp;como detectores, la mayor&iacute;a de estos cuerpos pasaban desapercibidos para nuestros telescopios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Número total de asteroides próximos a la Tierra descubiertos en función del tiempo.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a se censaron 37&nbsp;492 Asteroides Pr&oacute;ximos a la Tierra, conocidos con el acr&oacute;nimo anglosaj&oacute;n NEA, cifras que podemos seguir en l&iacute;nea gracias al&nbsp;<a href="https://cneos.jpl.nasa.gov/stats/totals.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Center for Near Earth Object Studies del Jet Propulsion Laboratory</em></span></a><a href="https://cneos.jpl.nasa.gov/stats/totals.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> recopila</a>.
    </p><h2 class="article-text">As&iacute; se reconstruye su &oacute;rbita</h2><p class="article-text">
        El peque&ntilde;o tama&ntilde;o de estos asteroides hace que no puedan seguirse a lo largo de toda su &oacute;rbita, sino que lo hagamos en un peque&ntilde;o arco en el que resultan accesibles a los telescopios.
    </p><p class="article-text">
        B&aacute;sicamente, diversos observatorios profesionales y aficionados captan el objeto movi&eacute;ndose sobre el fondo de las estrellas aparentemente &ldquo;fijas&rdquo;. Incluso los mayores telescopios como el <a href="https://www.eso.org/public/videos/YR4-1/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (ESO)</a>&nbsp;le destinan tiempo a los m&aacute;s relevantes. De ese modo se mide su movimiento con precisi&oacute;n sobre las estrellas cuyas coordenadas conocemos y as&iacute; se puede recalcular su &oacute;rbita en base a las nuevas observaciones. Cuantas m&aacute;s medidas precisas y m&aacute;s extendidas est&eacute;n en el tiempo, mejor ser&aacute; la reconstrucci&oacute;n de su &oacute;rbita. Y la &aacute;rdua labor de recopilaci&oacute;n de esa pl&eacute;yade de datos astrom&eacute;tricos corresponde al&nbsp;<a href="https://www.minorplanetcenter.net/iau/mpc.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro de Cuerpos Menores &oacute; Minor Planet Center (MPC)</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El débil asteroide próximo a la Tierra 2024 YR4 en enero de 2025.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La Tierra, en la regi&oacute;n de incertidumbre</h2><p class="article-text">
        Pero el reto no acaba ah&iacute;, ya que la evoluci&oacute;n din&aacute;mica de los peque&ntilde;os asteroides est&aacute;n afectados por los llamados&nbsp;<a href="https://iopscience.iop.org/article/10.3847/PSJ/ad9824#" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efectos no gravitatorios</a>. Se trata de diversas fuerzas que para asteroides son principalmente de naturaleza radiativa, una especie de sutil &ldquo;retroceso&rdquo; al reemitir progresivamente el calor que recibe el asteroide del Sol. Como consecuencia, los peque&ntilde;os asteroides deben ser continuamente observados para cuantificar y delimitar sus &oacute;rbitas en cada &ldquo;aparici&oacute;n&rdquo; cercana a nuestro planeta.
    </p><p class="article-text">
        Con la precisi&oacute;n astrom&eacute;trica actual, el paso del asteroide posee una incertidumbre de alrededor de 100&nbsp;000 kil&oacute;metros en su posici&oacute;n en el momento de su m&aacute;xima aproximaci&oacute;n a la Tierra. De hecho, con unos 12&nbsp;000 kil&oacute;metros de di&aacute;metro, nuestro planeta quedar&iacute;a dentro de esa regi&oacute;n de incertidumbre. Eso equivale a un 1,3&nbsp;% de probabilidad de que impacte, a la espera de mejorar su &oacute;rbita y recalcular esa probabilidad en 2028.
    </p><p class="article-text">
        Quedamos entonces a la espera de la nueva visita del asteroide 2024 YR4, con su aproximaci&oacute;n del 17 de diciembre de 2028. Ser&aacute; entonces cuando, gracias a un esfuerzo conjunto de astr&oacute;nomos profesionales y aficionados, consigamos precisar mejor su &oacute;rbita y saber si ser&aacute; necesario prepararse para el impacto o bien aplicar un m&eacute;todo paliativo como ejemplific&oacute; la&nbsp;<a href="https://theconversation.com/dart-dio-en-el-blanco-la-primera-mision-de-defensa-planetaria-de-la-historia-ha-impactado-en-el-asteroide-dimorphos-190360" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">misi&oacute;n DART</a>.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://theconversation.com/profiles/josep-m-trigo-rodriguez-1205281" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Josep M. Trigo Rodr&iacute;guez</a>&nbsp;es investigador Principal del Grupo de Meteoritos, Cuerpos Menores y Ciencias Planetarias, Instituto de Ciencias del Espacio (ICE - CSIC).
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en&nbsp;<a href="https://theconversation.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Conversation</a>. Lea el&nbsp;<a href="https://theconversation.com/2024-yr4-el-asteroide-que-podria-impactar-contra-la-tierra-en-2032-248784" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">original</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep M. Trigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/2024-yr4-asteroide-impactar-tierra-2032_1_12022931.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Feb 2025 16:52:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que sabemos sobre 2024 YR4, el asteroide que podría impactar contra la Tierra en 2032]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Asteroide,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las muestras del asteroide Bennu traídas a la Tierra contienen algunos de los ingredientes básicos de la vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/muestras-asteroide-bennu-traidas-tierra-contienen-ingredientes-basicos-vida_1_12004348.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3415d0b7-96b6-4e76-a809-3a4537d1e687_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las muestras del asteroide Bennu traídas a la Tierra contienen algunos de los ingredientes básicos de la vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunas de las moléculas halladas en los 120 gramos de material traídos desde este cuerpo celeste en 2023 constituyen los componentes con los que se pueden construir la vida en nuestro planeta y nos ayudan a entender la evolución química del Sistema Solar.
</p></div><p class="article-text">
        Las muestras de roca y polvo tra&iacute;das del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/(101955)_Bennu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asteroide Bennu</a>, cercano a la Tierra, contienen materia org&aacute;nica, incluidos amino&aacute;cidos y las cinco bases nitrogenadas de ADN y ARN, as&iacute; como sales que se formaron en los inicios de la historia del cuerpo que dio lugar a esta roca. Es decir, los ingredientes b&aacute;sicos de la vida. 
    </p><p class="article-text">
        En 2018, la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/OSIRIS-REx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">misi&oacute;n OSIRIS-REx</a> lleg&oacute; hasta este asteroide cercano a la Tierra&nbsp;para recolectar muestras pr&iacute;stinas, intactas por las alteraciones inducidas por la atm&oacute;sfera terrestre, y las trajo <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/primera-mision-nasa-traera-tierra-muestras-asteroide_1_10539230.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de vuelta a nuestro planeta</a> en septiembre de 2023 para ser analizadas. En total, OSIRIS-REx recolect&oacute; alrededor de 120 gramos de material, el doble de la cantidad requerida para la misi&oacute;n. Las valiosas muestras se dividieron y se prestaron a investigadores de todo el mundo para su an&aacute;lisis, que se revela, un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s, en dos art&iacute;culos publicados este mi&eacute;rcoles en las revistas&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41586-024-08495-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a><em> </em>y&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41550-024-02472-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature Astronomy</em></a>.&nbsp;
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        En el art&iacute;culo&nbsp;de<em> Nature Astronomy</em>, <a href="https://science.gsfc.nasa.gov/699/bio/daniel.p.glavin" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daniel Glavin</a> y su equipo informan del hallazgo de miles de compuestos moleculares org&aacute;nicos. Entre ellos, 14 de los 20 amino&aacute;cidos proteicos presentes en las formas de vida de la Tierra, 19 amino&aacute;cidos no proteicos raros o ausentes en la biolog&iacute;a conocida y las cinco nucleobases biol&oacute;gicas (adenina, guanina, citosina, timina y uracilo).&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Imágenes de microscopio electrónico de barrido de las muestras del asteroide Bennu traídas por la misión OSIRIS-REx de la NASA."
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            <span class="title">
                Imágenes de microscopio electrónico de barrido de las muestras del asteroide Bennu traídas por la misión OSIRIS-REx de la NASA.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n obtuvieron pruebas de que Bennu era rico en compuestos que contienen nitr&oacute;geno y amon&iacute;aco, que se formaron hace miles de millones de a&ntilde;os en regiones fr&iacute;as y distantes de nuestro Sistema Solar, lo que ofrece nuevos conocimientos sobre la qu&iacute;mica de ese momento primitivo. Los autores concluyen que Bennu tiene una complejidad mucho m&aacute;s rica en materia org&aacute;nica que la biolog&iacute;a terrestre y sugieren que su cuerpo original puede haber venido del Sistema Solar exterior, donde el amon&iacute;aco y los hielos vol&aacute;tiles son estables.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Salmueras extraterrestres</h2><p class="article-text">
        En el art&iacute;culo&nbsp;de<em> Nature</em>, <a href="https://naturalhistory.si.edu/staff/tim-mccoy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Timothy McCoy</a> y sus colegas encontraron una variedad de minerales de sal, incluidos fosfatos con sodio y carbonatos, sulfatos, cloruros y fluoruros ricos en sodio. Estas sales pueden haberse formado durante la evaporaci&oacute;n de la salmuera que exist&iacute;a en los inicios de la historia del cuerpo progenitor de Bennu, lo que indica que alguna vez hubo agua. La posible presencia de agua, junto con nucleobases, plantea preguntas sobre el potencial de s&iacute;ntesis org&aacute;nica prebi&oacute;tica (el proceso que crea los componentes b&aacute;sicos de la vida), lo que requerir&aacute; m&aacute;s investigaciones, seg&uacute;n los autores.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ahora sabemos que los ingredientes básicos de la vida se combinaban de maneras realmente interesantes y complejas en el cuerpo progenitor de Bennu</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Timothy McCoy </span>
                                        <span>—</span> Investigador del Instituto Smithsonian y autor principal de uno de los artículos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora sabemos que los ingredientes b&aacute;sicos de la vida se combinaban de maneras realmente interesantes y complejas en el cuerpo progenitor de Bennu&rdquo;, asegura&nbsp;McCoy. &ldquo;Hemos descubierto el siguiente paso en el camino hacia la vida&rdquo;. Los investigadores postulan que probablemente a&uacute;n existan salmueras similares en otros cuerpos extraterrestres, incluido el planeta enano Ceres y la luna helada de Saturno, Enc&eacute;lado, donde las naves espaciales detectaron carbonato de sodio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Aspecto del asteroide Bennu.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Evoluci&oacute;n a partir del nitr&oacute;geno</h2><p class="article-text">
        Para <a href="https://cab.inta-csic.es/personal/olga-prieto-ballesteros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Olga Prieto-Ballesteros</a>, investigadora del Centro de Astrobiolog&iacute;a (CAB INTA-CSIC), el resultado de Glavin llama m&aacute;s la atenci&oacute;n que el de McCoy, porque resalta la qu&iacute;mica org&aacute;nica del asteroide Bennu siguiendo el rastro del nitr&oacute;geno de fluidos ricos en amoniaco. &ldquo;El nitr&oacute;geno es un elemento qu&iacute;mico b&aacute;sico para que la vida tal y como la conocemos se desarrolle, y que en condiciones propias de la historia de Bennu, reaccion&oacute; para formar miles de especies qu&iacute;micas diferentes, incluyendo amino&aacute;cidos&rdquo;, apunta. &ldquo;La caracterizaci&oacute;n de los fluidos acuosos ricos en sales es, asimismo, de extrema importancia para conocer los procesos que afectaron a la materia prebi&oacute;tica primigenia de nuestro Sistema Solar&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En las condiciones de la historia de Bennu, el nitrógeno reaccionó para formar miles de especies químicas diferentes, incluyendo aminoácidos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Olga Prieto-Ballesteros</span>
                                        <span>—</span> Investigadora del Centro de Astrobiología (CAB INTA-CSIC)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para <a href="https://orcid.org/0000-0002-9789-1203" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Luis Rizos</a>, investigador del Instituto de Astrof&iacute;sica de Andaluc&iacute;a (IAA) que trabaja en este mismo campo, es especialmente interesante el hallazgo de salmuera, que tambi&eacute;n se encontr&oacute; en otros cuerpos como en Enc&eacute;lado, una de las lunas de Saturno. &ldquo;Cuando estas salmueras se evaporan y el agua se va, los minerales que hay quedan formando cristales s&oacute;lidos&rdquo;, explica. &ldquo;Si encuentras estos cristales puedes usarlos para inferir la historia geol&oacute;gica que ha seguido ese objeto en el que hubo en su d&iacute;a una salmuera, y esto es precisamente lo que se ha encontrado en Bennu&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n de Rizos, este y otros asteroides son &ldquo;una especie de laboratorios naturales&rdquo; que nos permiten estudiar c&oacute;mo las interacciones agua-roca y los procesos de evaporaci&oacute;n podr&iacute;an hipot&eacute;ticamente facilitar la formaci&oacute;n de los compuestos prebi&oacute;ticos y entender mejor el origen de la vida.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/muestras-asteroide-bennu-traidas-tierra-contienen-ingredientes-basicos-vida_1_12004348.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jan 2025 17:25:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las muestras del asteroide Bennu traídas a la Tierra contienen algunos de los ingredientes básicos de la vida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Asteroide]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En una misión histórica, la NASA logró traer la mayor muestra de asteroide jamás recolectada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/mision-historica-nasa-logro-traer-mayor-muestra-asteroide-recolectada_1_10541284.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee50f609-5b30-4323-9791-5e2f40383523_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En una misión histórica, la NASA logró traer la mayor muestra de asteroide jamás recolectada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muestra tomada en 2020 contiene alrededor de 250 gramos de material, según estimaciones de la agencia espacial estadounidense, mucho más que las dos muestras de asteroides anteriores recogidas por misiones japonesas. Aterrizó este domingo hasta la Tierra. </p></div><p class="article-text">
        La mayor muestra de <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/asteroide/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asteroide</a> jam&aacute;s recolectada aterriz&oacute; este domingo en el desierto estadounidense de Utah a bordo de la <strong>sonda Osiris-Rex</strong> que hab&iacute;a sido lanzada hace 7 a&ntilde;os por la <strong>NASA</strong> con el objetivo de reunir material de la superficie del asteroide Bennu y despu&eacute;s traerlo a la Tierra para su an&aacute;lisis. 
    </p><p class="article-text">
        La vertiginosa ca&iacute;da, observada por sensores militares, fue frenada por dos paraca&iacute;das, consign&oacute; la agencia AFP.
    </p><p class="article-text">
        La muestra tomada en 2020 <strong>contiene alrededor de 250 gramos de material</strong>, seg&uacute;n estimaciones de la agencia espacial estadounidense, mucho m&aacute;s que las dos muestras de asteroides anteriores recogidas por misiones japonesas.
    </p><p class="article-text">
        Este material ayudar&aacute; a &ldquo;comprender mejor los tipos de asteroides que podr&iacute;an amenazar la Tierra&rdquo; y arrojar luz sobre &ldquo;el comienzo mismo de la historia del sistema solar&rdquo;, subray&oacute; el jefe de la agencia espacial, Bill Nelson.
    </p><p class="article-text">
        Es la &ldquo;<strong>muestra m&aacute;s grande que recuperamos desde las rocas lunares</strong>&rdquo; del programa Apolo, finalizado en 1972, dijo a la AFP la cient&iacute;fica de la NASA Amy Simon antes del aterrizaje.
    </p><h3 class="article-text">As&iacute; fue el aterrizaje de la muestra de asteroide</h3><p class="article-text">
        Aproximadamente cuatro horas antes de la hora prevista de aterrizaje, la sonda Osiris-Rex liber&oacute; la c&aacute;psula que conten&iacute;a la muestra, a m&aacute;s de 100.000 kil&oacute;metros de la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos 13 minutos, esta c&aacute;psula atraves&oacute; la atm&oacute;sfera: <strong>entr&oacute; a m&aacute;s de 44.000 km/h y alcanz&oacute; una temperatura de 2.700&deg;C</strong>. La sonda sigui&oacute; su misi&oacute;n hacia otro asteroide.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que la c&aacute;psula lleg&oacute; a tierra, un equipo equipado con guantes y m&aacute;scaras comprob&oacute; su estado, antes de colocarla en una red, elevarla hacia un helic&oacute;ptero.
    </p><p class="article-text">
        La c&aacute;psula debe exponerse a la arena del desierto el menor tiempo posible para evitar cualquier contaminaci&oacute;n de la muestra que pueda distorsionar los an&aacute;lisis posteriores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un helicóptero trasladó las muestras desde el desierto estadounidense de Utah                            </span>
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        Este lunes, la muestra ser&aacute; trasladada en avi&oacute;n al Centro Espacial Johnson en Houston, Texas, donde se abrir&aacute; la caja otra habitaci&oacute;n herm&eacute;tica para iniciar un proceso que tardar&aacute; d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La NASA prev&eacute; una conferencia de prensa el 11 de octubre para revelar los resultados iniciales. <strong>La mayor parte de la muestra ser&aacute; conservada para el estudio de las generaciones futuras. </strong>Alrededor del 25% ser&aacute; utilizada inmediatamente para experimentos y una peque&ntilde;a parte se compartir&aacute; con los socios, Jap&oacute;n y Canad&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jap&oacute;n regal&oacute; a la NASA fragmentos del asteroide Ryugu</strong>, el que recuper&oacute; 5,4 gramos en 2020, durante la misi&oacute;n Hayabusa-2 y en 2010, inform&oacute; sobre una cantidad microsc&oacute;pica de otro asteroide.
    </p><p class="article-text">
        La muestra de Bennu es &ldquo;mucho m&aacute;s grande, por lo que podremos hacer muchos m&aacute;s an&aacute;lisis&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Simon.
    </p><p class="article-text">
        Los asteroides est&aacute;n compuestos por los materiales originales del sistema solar, que, a diferencia de la Tierra, permanecieron intactos.
    </p><p class="article-text">
        Contienen &ldquo;pistas sobre c&oacute;mo se form&oacute; y evolucion&oacute; el sistema solar&rdquo;, explic&oacute; Melissa Morris, directora del programa Osiris-Rex de la NASA y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;Es la historia de nuestro propio origen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al chocar contra el planeta tierra, &ldquo;pensamos que los asteroides y los cometas trajeron materia org&aacute;nica, potencialmente agua, que ayud&oacute; a desarrollar la vida en la Tierra&rdquo;, sostuvo Simon.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos creen que Bennu (de 500 metros de di&aacute;metro) es rico en carbono y contiene mol&eacute;culas de agua encerradas en minerales.
    </p><p class="article-text">
        La superficie del asteroide result&oacute; ser menos densa de lo esperado. Comprender mejor su composici&oacute;n podr&iacute;a resultar &uacute;til en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Existe un peque&ntilde;o riesgo (una probabilidad en 2.700) de que Bennu golpee la Tierra en 2182, lo que ser&iacute;a catastr&oacute;fico. En 2022, la NASA logr&oacute; desviar la trayectoria de un asteroide impact&aacute;ndolo.
    </p><p class="article-text">
        <em>MB con informaci&oacute;n de agencia de noticias T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/mision-historica-nasa-logro-traer-mayor-muestra-asteroide-recolectada_1_10541284.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Sep 2023 23:44:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En una misión histórica, la NASA logró traer la mayor muestra de asteroide jamás recolectada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[NASA,Asteroide,Misión espacial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La sonda DART desvió un asteroide, en el primer ensayo de defensa planetaria de la historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sonda-dart-desvio-asteroide-primer-ensayo-defensa-planetaria-historia_1_9616204.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93bf6c4a-45c6-491c-bdec-e8d91ee7125c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La sonda DART desvió un asteroide, en el primer ensayo de defensa planetaria de la historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La misión de la NASA logró con creces su objetivo al desviar la trayectoria del asteroide Dimorphos, ubicado a unos 11 millones de kilómetros de la Tierra.</p></div><p class="article-text">
        La NASA confirm&oacute; este martes que el impacto de su nave DART contra la superficie del asteroide Dimorphos, ubicado a unos 11 millones de kil&oacute;metros de la Tierra, <strong>consigui&oacute; desviar su trayectoria, tal y como era su objetivo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El administrador de la agencia espacial estadounidense, Bill Nelson, se&ntilde;al&oacute; que antes del impacto, Dimorphos tardaba 11 horas y 55 minutos en girar en torno a otro asteroide m&aacute;s grande llamado Didymos, con el que forma lo que se conoce como un sistema de asteroide doble. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La nave logr&oacute; reducir esa &oacute;rbita en 32 minutos: </strong>&ldquo;Hubiera sido un &eacute;xito si la hubiera ralentizado solo unos 10 minutos, pero la redujo de hecho 32&rdquo;, ha dicho Nelson, felicit&aacute;ndose por el &eacute;xito de esa misi&oacute;n de defensa planetaria efectuada en septiembre.
    </p><p class="article-text">
        La &oacute;rbita de Dimorphos se acerc&oacute; ahora unos diez metros a Didymos y el cambio provocado en su trayectoria es permanente. <strong>Era la primera vez en la historia de la humanidad que se intentaba cambiar la trayectoria de un cuerpo celeste con el objetivo de proteger la Tierra de asteroides similares al que hace 66 millones de a&ntilde;os provoc&oacute; la extinci&oacute;n de los dinosaurios</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace dos semanas la NASA volvi&oacute; a hacer historia. Efectuamos la primera prueba de defensa planetaria de la humanidad y mostramos al mundo que la NASA es un serio defensor de este planeta&rdquo;, ha apuntado Nelson en la presentaci&oacute;n virtual de las conclusiones de esa misi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La NASA ha detallado que las conclusiones son solo &ldquo;el principio&rdquo; de toda la informaci&oacute;n que esperan que les proporcione esta misi&oacute;n, pensada para poner a prueba la tecnolog&iacute;a existente en caso de que llegara a haber alg&uacute;n cuerpo celeste que supusiera un peligro directo.
    </p><p class="article-text">
        La agencia ha dejado claro que uno de los elementos clave a la hora de llevar a cabo con &eacute;xito misiones similares es la detecci&oacute;n temprana: &ldquo;Cuanto m&aacute;s tiempo tengamos para ese peque&ntilde;o empuj&oacute;n, mejor estaremos&rdquo;, ha recalcado la directora de la Divisi&oacute;n de Ciencias Planetarias de la NASA, Lori Glaze.
    </p><p class="article-text">
        Los c&aacute;lculos precisados tienen un margen de error de aproximadamente dos minutos. Los astr&oacute;nomos continuar&aacute;n ahora estudiando las im&aacute;genes de Dimorphos obtenidas para tener una estimaci&oacute;n aproximada de su masa y su forma.
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                    alt="Imagen de la cola de escombros que deja el asteroide Dimorphos tras el impacto de DART"
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            <span class="title">
                Imagen de la cola de escombros que deja el asteroide Dimorphos tras el impacto de DART                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Este primer intento de la Humanidad para aprender a desviar un asteroide con la misi&oacute;n DART fue seguido por dos de los telescopios espaciales m&aacute;s famosos, el veterano Hubble y el flamante James Webb. Una colisi&oacute;n de la que cada uno ha dado su propia visi&oacute;n. Esta fue la primera vez que ambos telescopios observaron a la vez un mismo objetivo celeste. El asteroide Dimorphos, contra el que se lanz&oacute; a una velocidad de 6,6 kil&oacute;metros por segundos la sonda DART para modificar ligeramente su &oacute;rbita alrededor de un asteroide mayor, Didymos.
    </p><p class="article-text">
        Estas observaciones no solo son un hito operativo para cada telescopio, sino que tambi&eacute;n hay cuestiones cient&iacute;ficas clave relacionadas con la composici&oacute;n y la historia de nuestro sistema solar que los investigadores pueden explorar al combinar las capacidades de los dos telescopios.
    </p><p class="article-text">
        El telescopio Hubble hizo observaciones antes del impacto y quince minutos despu&eacute;s del mismo para tomar im&aacute;genes del choque en luz visible. La eyecci&oacute;n de material causada por DART en la superficie de Dimorphos se ve a ojos de Hubble como rayos que se extienden desde el cuerpo del asteroide.
    </p><p class="article-text">
        La misi&oacute;n DART (siglas en may&uacute;sculas de Double Asteroid Redirection Test o Prueba de Redireccionamiento del Asteroide Doble) fue lanzada al espacio el pasado 24 de noviembre. Esta misi&oacute;n es la primera dedicada a la llamada Defensa Planetaria, un empe&ntilde;o que no solo forma parte de las superproducciones de Hollywood.
    </p><p class="article-text">
        DA
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es / EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sonda-dart-desvio-asteroide-primer-ensayo-defensa-planetaria-historia_1_9616204.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Oct 2022 20:20:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La sonda DART desvió un asteroide, en el primer ensayo de defensa planetaria de la historia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[NASA,Asteroide,sonda DART]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Nave kamikaze": por primera vez, la NASA intentará desviar la trayectoria de un asteroide]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/nave-kamikaze-primera-vez-nasa-intentara-desviar-trayectoria-asteroide_1_9571079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/745e9fee-bdf2-493d-b747-9adfe72be2f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Nave kamikaze&quot;: por primera vez, la NASA intentará desviar la trayectoria de un asteroide"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un hecho histórico, la NASA intentará hoy lunes desviar la trayectoria de un asteroide estrellando contra él una "nave kamikaze", probando lo que sería una "defensa planetaria" que permite proteger mejor a la Tierra de una eventual amenaza futura, según se informó oficialmente.</p><p class="subtitle">Alumna de la UNLP llegó a la NASA para proyectar una misión a Marte</p></div><p class="article-text">
        La <strong>misi&oacute;n de redirecci&oacute;n de asteroides DART </strong>(dardo, en ingl&eacute;s) despeg&oacute; el pasado noviembre desde California y, luego de diez meses de viaje, su nave espacial deber&iacute;a chocar contra el <strong>asteroide Dimorphos </strong>a las 23:14 de la hora media de Greenwich de este lunes (<strong>20:14 hora argentina</strong>), a una velocidad de <strong>m&aacute;s de 20.000 kil&oacute;metros por hora</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La nave no es m&aacute;s grande que un auto, y el asteroide el cual impactar&aacute; tiene unos 160 metros de di&aacute;metro. &ldquo;<strong>Es importante hacer esto antes de que descubramos una necesidad real</strong>&rdquo;, dijo <strong>Andrea Riley</strong>, a cargo de la misi&oacute;n en la <strong>NASA</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de lo que ocurr&iacute;a en las pel&iacute;culas taquilleras como<em>&ldquo;</em><em><strong>Armageddon</strong></em><em>&rdquo;</em> o <em>&ldquo;</em><em><strong>Don't Look Up</strong></em><em>&rdquo;</em>, Dimorphos <strong>no representa un peligro para la humanidad</strong>, ya que su &oacute;rbita alrededor del Sol pasa a solo siete millones de kil&oacute;metros de la Tierra en su punto m&aacute;s cercano, seg&uacute;n indic&oacute; la agencia <a href="https://www.afp.com/es/noticias" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>AFP</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        El momento del impacto promete ser espectacular y podr&aacute; seguirse en directo a trav&eacute;s del <a href="https://www.youtube.com/c/NASA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">canal de la agencia espacial estadounidense</a>. Seg&uacute;n explicaron, no se trata de destruir el asteroide sino de empujarlo ligeramente con una t&eacute;cnica llamada <strong>impacto cin&eacute;tico</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, Dimorphos es el sat&eacute;lite de un asteroide m&aacute;s grande denominado <strong>Didymos</strong>, de 780 metros de di&aacute;metro, que <strong>cumple su &oacute;rbita en 11 horas y 55 minutos</strong>. El objetivo es <strong>reducir la &oacute;rbita </strong>de Dimorphos alrededor de Didymos a unos diez minutos, de acuerdo a lo indicado por la NASA. Este cambio puede ser medido con telescopios desde la Tierra, observando la diferencia en el brillo cuando el asteroide peque&ntilde;o pasa por delante del grande.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el objetivo parezca modesto, esta prueba es <strong>crucial para el futuro</strong> ya que se trata de comprender mejor c&oacute;mo reaccionar&aacute; Dimorphos, el cual es tomado como referencia de una poblaci&oacute;n de asteroides bastante comunes, cuya composici&oacute;n exacta es desconocida. El efecto del impacto depender&aacute; en gran medida de su <strong>porosidad</strong>: si es m&aacute;s o menos compacto.
    </p><p class="article-text">
        Para alcanzar un objetivo tan peque&ntilde;o en la inmensidad del espacio, la nave se dirigir&aacute; de forma aut&oacute;noma durante las &uacute;ltimas cuatro horas, como <strong>un misil autoguiado</strong>. Su c&aacute;mara, llamada <strong>DRACO</strong>, tomar&aacute; hasta el &uacute;ltimo momento todas las im&aacute;genes del asteroide, revelando su forma. Lo har&aacute; a un ritmo de <strong>un cuadro por segundo</strong>, visible en vivo en la Tierra con un retraso de solo unos 45 segundos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Comenzar&aacute; como un peque&ntilde;o punto de luz y, finalmente, se ampliar&aacute; y llenar&aacute; todo el campo visual</strong>&rdquo;, dijo <strong>Nancy Chabot</strong>, del <strong>Laboratorio de F&iacute;sica Aplicada </strong>(APL) de la <strong>Universidad Johns Hopkins</strong>, donde se encuentra el centro de control de la misi&oacute;n. &ldquo;<strong>Estas im&aacute;genes seguir&aacute;n llegando, hasta que dejen de hacerlo</strong>&rdquo; agreg&oacute;, refiri&eacute;ndose al momento del impacto.
    </p><p class="article-text">
        Tres minutos despu&eacute;s de la colisi&oacute;n, un sat&eacute;lite llamado <strong>LICIACube </strong>del tama&ntilde;o de una caja de zapatos, lanzado por DART hace unos d&iacute;as, pasar&aacute; a unos 55 kil&oacute;metros del asteroide para capturar <strong>im&aacute;genes de la colisi&oacute;n</strong>, que ser&aacute;n enviadas a la Tierra en las pr&oacute;ximas semanas y meses. El evento tambi&eacute;n ser&aacute; observado por los telescopios espaciales <strong>Hubble </strong>y <strong>James Webb</strong>, que deber&iacute;an poder observar una brillante nube de polvo.
    </p><p class="article-text">
        Luego, la sonda europea <strong>HERA</strong>, que despegar&aacute; en 2024, observar&aacute; de cerca a Dimorphos en <strong>2026 </strong>para evaluar las consecuencias del impacto y calcular la masa del asteroide por primera vez.
    </p><p class="article-text">
        Muy pocos de los asteroides conocidos se consideran potencialmente peligrosos, y <strong>ninguno lo ser&aacute; en los pr&oacute;ximos 100 a&ntilde;os</strong>, pero &ldquo;<strong>les aseguro que si esperan lo suficiente, habr&aacute; uno</strong>&rdquo;, dijo el cient&iacute;fico jefe de la NASA, <strong>Thomas Zurbuchen</strong>. Se catalogaron cerca de <strong>30.000 asteroides que son objetos cercanos a la Tierra</strong>, es decir que su &oacute;rbita cruza la terrestre, y cada a&ntilde;o se encuentran unos 3.000 nuevos.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos aseguran que los asteroides de un kil&oacute;metro o m&aacute;s han sido casi todos avistados, pero estiman que solo conocen alrededor del <strong>40 por ciento de los asteroides que miden 140 metros o m&aacute;s</strong>, los cuales son capaces de devastar una regi&oacute;n entera.
    </p><p class="article-text">
        Si DART no logra su objetivo, <strong>la NASA tendr&aacute; otra oportunidad dentro de dos a&ntilde;os</strong>, porque la nave contiene suficiente combustible para realizar otro intento. Sin embargo, si tiene &eacute;xito, ser&aacute; el <strong>primer paso hacia un mundo capaz de defenderse de una futura amenaza existencial</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>La Tierra ha sido golpeada por asteroides durante miles de millones de a&ntilde;os y volver&aacute; a suceder. Como humanos, asegur&eacute;monos de vivir en una civilizaci&oacute;n donde podamos evitarlo</strong>&rdquo;, concluy&oacute; Chabot.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC con informaci&oacute;n de agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/nave-kamikaze-primera-vez-nasa-intentara-desviar-trayectoria-asteroide_1_9571079.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Sep 2022 19:29:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,NASA,Asteroide]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un asteroide troyano acompañará a la Tierra durante 4.000 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/asteroide-troyano-acompanara-tierra-durante-4-000-anos_1_8709017.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f02821f-4bec-41f7-a849-16b5204ff408_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un asteroide troyano acompañará a la Tierra durante 4.000 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un equipo de astrónomos ha confirmado que 2020 XL5 es el segundo asteroide descubierto en orbita alrededor del Sol en la misma trayectoria que nuestro planeta, aunque a una distancia prudencial en el llamado punto de Lagrange 4. Llegó en el siglo XV y estará con nosotros cuatro milenios</p></div><p class="article-text">
        El 12 de diciembre de 2020 el telescopio de rastreo&nbsp;Pan-STARRS1&nbsp;detect&oacute; el&nbsp;asteroide 2020 XL5&nbsp;desde Haw&aacute;i (EE UU), y aquel mismo mes se empez&oacute; a estudiar, pero el objeto era muy d&eacute;bil y se acercaba al Sol en el campo de visi&oacute;n, lo que dificultaba su observaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para poder determinar de qu&eacute; asteroide se trataba y su &oacute;rbita, un equipo internacional de astr&oacute;nomos lo sigui&oacute; a comienzos de 2021 con tres telescopios: uno de la&nbsp;Optical Ground Station (OGS)&nbsp;que tiene la Agencia Espacial Europea en el Teide (Canarias), el&nbsp;Lowell Discovery&nbsp;en Arizona (EE UU) y el&nbsp;<a href="https://noirlab.edu/public/programs/ctio/soar-telescope/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SOAR</a>&nbsp;operado por el NOIRLab de la Fundaci&oacute;n Nacional de Ciencias (NSF) en Chile.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El asteroide 2020 XL5, con un diámetro de 1,2 km, es el segundo troyano de la Tierra. Llegó hace 600 años y se localiza en el punto de Lagrange L4, donde va a permanecer cuatro milenios</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Con estos datos pudimos determinar mejor su &oacute;rbita y realizar una b&uacute;squeda en archivos, encontrando 14 observaciones no detectadas de 2020 XL5&nbsp;entre 2012 y 2019, por tanto ten&iacute;amos &iexcl;m&aacute;s de una d&eacute;cada de observaciones!&rdquo;, destaca a SINC&nbsp;Toni Santana-Ros&nbsp;de la Universidad de Alicante y del&nbsp;Instituto de Ciencias del Cosmos&nbsp;de la Universidad de Barcelona, &ldquo;y esto nos permiti&oacute; confirmar que va a ser un asteroide troyano de la Tierra durante m&aacute;s de 4.000 a&ntilde;os&rdquo;. Los resultados se publican esta semana en la revista&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41467-022-27988-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature Communications</em></a><em>.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los&nbsp;asteroides troyanos&nbsp;son peque&ntilde;os objetos que comparten una &oacute;rbita con un planeta y permanecen en ella de forma estable aproximadamente 60&deg; por delante o por detr&aacute;s del cuerpo principal. Por ejemplo, J&uacute;piter tiene m&aacute;s de 5.000 asteroides troyanos conocidos &ndash;la misi&oacute;n&nbsp;<a href="https://www.agenciasinc.es/Noticias/Lucy-la-mision-de-la-NASA-a-los-asteroides-de-Jupiter-lista-para-despegar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lucy</a>&nbsp;de la NASA explorar&aacute; algunos de ellos&ndash; y Venus, Marte, Urano y Neptuno tambi&eacute;n los tienen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los cinco puntos de Lagrange del sistema Tierra-Sol: L1 está entre la Tierra y el Sol, L2 en el lado opuesto a la Tierra con relación al Sol, L3 en el lado opuesto al Sol desde la Tierra; y L4 y L5 –en ambos puede haber asteroides troyanos– están 60 grados por delante y detrás, respectivamente, de nuestro planeta en su órbita."
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                Los cinco puntos de Lagrange del sistema Tierra-Sol: L1 está entre la Tierra y el Sol, L2 en el lado opuesto a la Tierra con relación al Sol, L3 en el lado opuesto al Sol desde la Tierra; y L4 y L5 –en ambos puede haber asteroides troyanos– están 60 grados por delante y detrás, respectivamente, de nuestro planeta en su órbita.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Segundo asteroide troyano terrestre</h3><p class="article-text">
        En el caso de la Tierra solo se conoc&iacute;a uno,&nbsp;<a href="https://www.agenciasinc.es/Visual/Fotografias/Un-pequeno-asteroide-acompana-a-la-Tierra" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2010 TK7</a>, inferior a 400 metros de ancho, y aunque un estudio anterior ya apuntaba que&nbsp;<a href="https://iopscience.iop.org/article/10.3847/2041-8213/ac37bf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2020 XL5&nbsp;era el segundo</a>, ahora se confirma &ldquo;y estamos seguros que permanecer&aacute; en L4 durante 4.000 a&ntilde;os&rdquo;, afirma Santana-Ros.&nbsp;Despu&eacute;s se ver&aacute; perturbado por fuerzas gravitatorias y escapar&aacute; para vagar por el espacio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los&nbsp;puntos de Lagrange&nbsp;o L son regiones gravitacionalmente equilibradas alrededor de dos cuerpos masivos, como el Sol y un planeta. El sistema Tierra-Sol tiene cinco, y los asteroides troyanos pueden estar en L4 y L5, aunque los dos detectados hasta ahora acompa&ntilde;ando a la Tierra se han visto en L4.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El segundo asteroide troyano terrestre es tres veces m&aacute;s grande que el primero. El di&aacute;metro de 2020 XL5&nbsp;es de unos&nbsp;1,18 kil&oacute;metros, seg&uacute;n los autores, que tambi&eacute;n proponen que es del&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Asteroide_de_tipo_C" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tipo C</a>, el m&aacute;s corriente en el sistema solar, muy ricos en carbono y generalmente oscuros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los datos de SOAR nos permitieron realizar un primer an&aacute;lisis&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Fotometr%C3%ADa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fotom&eacute;trico</a>&nbsp;del objeto, revelando que&nbsp;probablemente sea un asteroide del tipo C con un tama&ntilde;o mayor a un kil&oacute;metro&rdquo;, apunta Santana-Ros, &ldquo;aunque son conclusiones preliminares que deber&aacute;n ser confirmadas con nuevas observaciones, porque adem&aacute;s desconocemos su periodo de rotaci&oacute;n y su forma, que tambi&eacute;n podr&iacute;an modificar estos resultados&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Posible origen en el cintur&oacute;n de asteroides</h3><p class="article-text">
        Respecto al origen de 2020 XL5, seguramente es el&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cintur%C3%B3n_de_asteroides" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cintur&oacute;n principal de asteroides</a>, de donde podr&iacute;a haber sido eyectado tras una interacci&oacute;n con J&uacute;piter. &ldquo;Pero tampoco tenemos informaci&oacute;n suficiente como para afirmar esto con rotundidad&rdquo;, reconoce el astr&oacute;nomo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es posible que 2020 XL5 y 2010 TK7 no estén solos: podría haber muchos más asteroides troyanos terrestres que no han sido detectados hasta ahora, debido a que aparecen muy cerca del Sol</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los cient&iacute;ficos, es posible que los dos asteroides troyanos de la Tierra descubiertos hasta ahora no est&eacute;n solos:&nbsp;podr&iacute;a haber muchos m&aacute;s&nbsp;que no han sido detectados debido a que aparecen muy cerca del Sol, lo que dificulta las observaciones. De hecho, sus b&uacute;squedas se realizan cerca del amanecer o del atardecer, con los telescopios posicionados cerca del horizonte.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si pudi&eacute;ramos descubrir m&aacute;s troyanos terrestres, y algunos tuvieran &oacute;rbitas con inclinaciones m&aacute;s bajas, podr&iacute;a resultar m&aacute;s barato llegar a ellos que a nuestra Luna&rdquo;, se&ntilde;ala otro de los autores,&nbsp;Cesar Brice&ntilde;o&nbsp;de NOIRLab, &ldquo;por lo tanto, podr&iacute;an convertirse en bases ideales para una exploraci&oacute;n avanzada del sistema solar, o incluso constituir una fuente de recursos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algunos&nbsp;troyanos primitivos o primordiales&nbsp;del sistema solar, que orbitan en L4 o L5 en el sistema de su planeta con el Sol, ofrecen informaci&oacute;n sobre la manera que se form&oacute; el planeta. Conocer cu&aacute;ntos objetos hay en esas regiones, su tama&ntilde;o y masa sirve a los astr&oacute;nomos para delimitar los&nbsp;modelos de evoluci&oacute;n del sistema solar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desafortunadamente los dos asteroides troyanos terrestres conocidos son&nbsp;objetos temporales&rdquo;, comenta Santana-Ros. &ldquo;En&nbsp;el caso de 2020 XL5&nbsp;fue capturado en el punto L4 hace aproximadamente&nbsp;unos 600 a&ntilde;os, no es un objeto primordial, pero puede ser &uacute;til para entender mejor la din&aacute;mica de estos cuerpos y ayudar a descubrir otros nuevos. No estar&iacute;a justificada su exploraci&oacute;n, pero s&iacute; puede ser un buen objeto de paso o sobrevuelo en una misi&oacute;n con otros objetivos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sacristán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/asteroide-troyano-acompanara-tierra-durante-4-000-anos_1_8709017.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Feb 2022 19:33:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un asteroide troyano acompañará a la Tierra durante 4.000 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Asteroide,troyano]]></media:keywords>
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