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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Estación de Once]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/estacion-de-once/]]></link>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El canillita que sigue en la estación de Once: "Trato de anestesiar el recuerdo, pero de la gente aplastada no me puedo olvidar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/canillita-sigue-estacion-once-trato-anestesiar-recuerdo-gente-aplastada-no-olvidar_1_8729753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dca889b0-3ad5-4970-b9bf-24666d6ad73a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El canillita que sigue en la estación de Once: &quot;Trato de anestesiar el recuerdo, pero de la gente aplastada no me puedo olvidar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después de la reforma de la estación y los cambios de concesión, Walter Grillo cumple con una condición atípica: es uno de los pocos comerciantes que estaban allí el 22 de febrero de 2012 y que aún trabajan ahí. "Después de la tragedia quedamos como aturdidos", sostiene.</p></div><p class="article-text">
        Cuando finalmente le atendi&oacute; el tel&eacute;fono, su hija adolescente iba por el quinto llamado. &ldquo;Atend&iacute; y ella lloraba, me preguntaba una y otra vez si yo estaba bien, quer&iacute;a saber si estaba bien y lloraba con una angustia que no le conoc&iacute;a&rdquo;. Esa angustia fue como un cachetazo para Walter Grillo, que se hab&iacute;a alejado del puesto de diarios en el que trabajaba para acercarse al and&eacute;n 2 de la estaci&oacute;n de Once a ver si pod&iacute;a ayudar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Escuchamos algo as&iacute; como una explosi&oacute;n fuerte pero ve&iacute;amos pasajeros que sal&iacute;an caminando del tren, entonces<strong> al principio pensamos que esa explosi&oacute;n ven&iacute;a de afuera de la estaci&oacute;n</strong>. Hasta que vimos a cuatro o cinco polic&iacute;as correr hasta los andenes&rdquo;, se acuerda Walter. Atiende el mismo puesto de diarios de la estaci&oacute;n de Once desde hace 18 a&ntilde;os y estaba ah&iacute;, en su puesto, la ma&ntilde;ana del 22 de febrero de 2012, cuando el Chapa 16 choc&oacute; con los paragolpes hidr&aacute;ulicos del and&eacute;n: <strong>hubo 51 muertos, incluida una mujer que transitaba un embarazo avanzado, y 789 heridos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como la estaci&oacute;n fue reformada y las concesiones de los locales cambiaron en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la situaci&oacute;n de Walter es at&iacute;pica: de la ma&ntilde;ana de la tragedia hasta este febrero, entre los comerciantes que trabajan en Once, no ha quedado pr&aacute;cticamente nadie. Grillo es una <em>rara avis</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando vimos a los polic&iacute;as as&iacute; entendimos que lo que hab&iacute;a pasado era dentro de la estaci&oacute;n y que era grave. Instintivamente, varios nos acercamos a los andenes, casi corriendo. Pero <strong>se necesitaba m&aacute;s profesionalismo que voluntarismo</strong>&rdquo;, explica Walter, diez a&ntilde;os despu&eacute;s de esa ma&ntilde;ana que no logra olvidar. &ldquo;Un poquito despu&eacute;s de esos polic&iacute;as que corr&iacute;an, aparecieron los bomberos de la dotaci&oacute;n que hay en la estaci&oacute;n, y despu&eacute;s el SAME. Ah&iacute; empezaron a vallar los andenes y nos alejaron. Yo volv&iacute; a mi puesto y ah&iacute; fue que le atend&iacute; el tel&eacute;fono a mi hija, que no paraba de llamarme porque ve&iacute;a en la tele lo que estaba pasando&rdquo;, se acuerda Grillo.
    </p><p class="article-text">
        Antes de que vallaran los andenes, Walter vio los dos primeros vagones del Chapa 16. &ldquo;<strong>Fue paralizante. No s&eacute; cu&aacute;les son las palabras para describirlo</strong>. Hab&iacute;a gente atrapada, lastimada, gente a los gritos y llorando, otros que intentaban socorrer a alguien que estuviera m&aacute;s grave, gente que hab&iacute;a muerto en el acto o que estaba aplastada en los fuelles, algunos que quedaron tirados en los andenes. Ver todo eso nos hizo terminar de tomar conciencia de lo que estaba pasando a nuestro alrededor&rdquo;, se acuerda.
    </p><p class="article-text">
        El puesto de diarios que Grillo atiende desde hace casi dos d&eacute;cadas es cercano a la entrada de la estaci&oacute;n que da a la calle Per&oacute;n, y los helic&oacute;pteros y las ambulancias se organizaron en la calle Bartolom&eacute; Mitre. &ldquo;Tambi&eacute;n cortaron Pueyrred&oacute;n. Fue todo un<strong> caos total</strong>. Uno intenta olvidar porque fue muy duro ver todo eso, pero es imposible borrarlo&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Cada ma&ntilde;ana Grillo llega a Once hacia las 4.30 de la ma&ntilde;ana. Recibe los diarios y los prepara para cuando se los pidan los primeros pasajeros que bajan del tren en esa estaci&oacute;n terminal. No s&oacute;lo recibe a los pasajeros del Sarmiento sino que tambi&eacute;n usa el Sarmiento. &ldquo;Vivo en Flores, estoy cerca, y uso el tren diariamente. Hab&iacute;a fallas que seguramente eran estructurales pero en las que los usuarios no repar&aacute;bamos hasta que pas&oacute; esto. V&iacute;as que hac&iacute;an unos chispazos tremendos en alg&uacute;n momento del recorrido, vagones en los que hab&iacute;a alg&uacute;n principio de incendio&hellip; Despu&eacute;s cambiaron las formaciones y eso mejor&oacute;, aunque sigue teniendo problemas el tren. Pero evidentemente no estaban en condiciones de circular porque cambiaron todo&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Vuelve al d&iacute;a de la tragedia, como si oscilara entre la obligaci&oacute;n de no olvidar y el deseo de que los recuerdos le ahorraran algunos detalles. &ldquo;Al principio, cuando escuchamos el ruido y pensamos que era afuera, me acord&eacute; del atentado a la AMIA. Pero cuando vimos lo aturdidos y golpeados que sal&iacute;an los que lograban caminar por sus propios medios esa idea se nos fue, era algo mucho m&aacute;s cerca nuestro&rdquo;, explica. Entre que sali&oacute; corriendo detr&aacute;s de los polic&iacute;as y que lo hicieron quedarse detr&aacute;s del vallado improvisado, estima, no pasaron m&aacute;s de diez minutos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La estaci&oacute;n se convirti&oacute; en un hospital ambulante, un caos total, y a&uacute;n as&iacute; creo que los que est&aacute;bamos ah&iacute;, incluso los profesionales de la salud,<strong> no pod&iacute;amos tomar conciencia total de lo que estaba pasando</strong>. No ten&iacute;amos el panorama completo: ve&iacute;amos lo que ten&iacute;amos m&aacute;s cerca pero no sab&iacute;amos cu&aacute;nta gente estaba herida o cu&aacute;ntos muertos hab&iacute;a en total&rdquo;, reflexiona ahora que se sabe que fueron 51 muertos y 789 heridos y que hay funcionarios del Estado condenados por la tragedia, aunque algunas de esas condenas -como la de Julio De Vido- no est&eacute;n firmes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de esa ma&ntilde;ana <strong>la estaci&oacute;n qued&oacute; como&hellip; aturdida. Est&aacute;bamos muy alertas, muy pendientes</strong>. Sent&iacute;amos que pod&iacute;a volver a pasar algo as&iacute; en cualquier momento. Est&aacute;bamos hipersensibilizados y tambi&eacute;n atentos a c&oacute;mo iban acondicionando todo. Fuimos testigos de una especie de &lsquo;lo atamos con alambre&rsquo; hasta que se encar&oacute; un cambio profundo de las formaciones&rdquo;, reconstruye Grillo. Algunas noches, despu&eacute;s de aquella ma&ntilde;ana, el canillita de Once so&ntilde;&oacute; que viajaba en trenes sin frenos. &ldquo;Creo que yo anestesio el recuerdo de esa ma&ntilde;ana. Todo lo que puedo. Pero <strong>la gente aplastada entre fuelles, esa imagen no se me va a ir nunca</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>JR/SH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julieta Roffo]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Feb 2022 10:37:54 +0000]]></pubDate>
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