<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Chernobil]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/chernobil/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Chernobil]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1038486/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando los niños de Chernóbil se curaron en La Habana: así funcionó el programa que Cuba puso en marcha tras el accidente nuclear]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/ninos-chernobil-curaron-habana-funciono-programa-cuba-puso-marcha-accidente-nuclear-pm_1_13178973.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1dde812-5b96-4b38-8143-45be355fd79c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando los niños de Chernóbil se curaron en La Habana: así funcionó el programa que Cuba puso en marcha tras el accidente nuclear"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El programa sanitario se desarrolló durante 21 años consecutivos y atendió a 26.000 menores para tratar las secuelas de la radiactividad.</p></div><p class="article-text">
        La madrugada del 26 de abril de 1986, el cuarto reactor de la <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/chernobil-tragedia-resuena-recuerda-26-abril_1_13172785.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">central nuclear de Chern&oacute;bil</a> estall&oacute; y provoc&oacute; el que se considera el <strong>accidente nuclear m&aacute;s grande de la historia</strong>. Los gases t&oacute;xicos se extendieron por toda Europa durante semanas, llegando a abarcar hasta 162.000 kil&oacute;metros cuadrados. Tras la explosi&oacute;n, unas 350.000 personas tuvieron que ser evacuadas de &aacute;reas contaminadas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;D&oacute;nde fueron a parar estas personas evacuadas? Muchos de ellos eran ni&ntilde;os y ni&ntilde;as menores de edad. Muchos de ellos, <strong>viajaron hasta Cuba para ser atendidos </strong>por un programa sanitario que pocas personas conocen y que el gobierno de Fidel Castro puso en marcha para ofrecer asistencia sanitaria m&eacute;dica gratuita a los afectados por este terrible accidente.
    </p><p class="article-text">
        En total, m&aacute;s de <strong>26.000 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que proven&iacute;an de Rusia, Bielorrusia, Ucrania y Moldavia</strong> fueron atendidos por este programa que el Ministerio de Salud cubano puso en marcha y que se desarroll&oacute; entre 1990 y 2011. El objetivo era tratar las diferentes enfermedades que a&ntilde;os despu&eacute;s de la explosi&oacute;n nuclear empezaron a sufrir los menores como secuelas de la radiactividad a la que fueron expuestos.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Ni&ntilde;os de Chern&oacute;bil&rdquo;, un programa a gran escala</h2><p class="article-text">
        El <strong>Hospital Pedi&aacute;trico de Tarar&aacute;, situado cerca de La Habana</strong>, fue el principal centro m&eacute;dico utilizado por el pa&iacute;s para este programa. Fundado en los a&ntilde;os 50 como una urbanizaci&oacute;n, este complejo se transform&oacute; en la sede de los campamentos infantiles de la organizaci&oacute;n Pioneros Jos&eacute; Mart&iacute; tras la Revoluci&oacute;n Cubana. Cuando ocurri&oacute; lo de Chern&oacute;bil, el gobierno decidi&oacute; rehabilitar la zona para acoger a los pacientes.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2038374816621715783?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Alguien le cont&oacute; a mi madre que hab&iacute;a un programa para ir a Cuba. <strong>Ella no se lo crey&oacute; al principio porque le dijeron que era gratis</strong>, pero averigu&oacute; los detalles y rellen&oacute; los documentos. Esperamos al menos medio a&ntilde;o. De repente llamaron para decir que me iba en dos semanas&rdquo;, recuerda una de las ni&ntilde;as que particip&oacute; en el programa en un reportaje de la BBC.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ni&ntilde;os de Chern&oacute;bil&rdquo; estuvo bajo la direcci&oacute;n de dos doctores cubanos, Julio Medina y Omar Garc&iacute;a, cuyo equipo atendi&oacute; a <strong>chicos y chicas con distintos problemas m&eacute;dicos </strong>causados a ra&iacute;z del accidente: c&aacute;ncer, par&aacute;lisis cerebral, problemas dermatol&oacute;gicos, malformaciones, enfermedades digestivas, trastornos psicol&oacute;gicos&hellip; Cuba fue el &uacute;nico pa&iacute;s del mundo que organiz&oacute; un programa integral de salud y gratuito a esta escala.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con motivo del 40 aniversario del grave accidente nuclear, el Colegio Mayor Rector Peset de la Universitat de Val&egrave;ncia present&oacute; el pasado 24 de abril la exposici&oacute;n <em><strong>Documentos extraviados: ni&ntilde;os de Chern&oacute;bil en Cuba</strong></em>. La muestra de la artista peruana Sonia Cunliffe, que recoge testimonios, documentos y fotograf&iacute;as de este proyecto cubano, se puede visitar hasta el pr&oacute;ximo 28 de junio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/ninos-chernobil-curaron-habana-funciono-programa-cuba-puso-marcha-accidente-nuclear-pm_1_13178973.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 12:13:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d1dde812-5b96-4b38-8143-45be355fd79c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="494953" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d1dde812-5b96-4b38-8143-45be355fd79c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="494953" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuando los niños de Chernóbil se curaron en La Habana: así funcionó el programa que Cuba puso en marcha tras el accidente nuclear]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d1dde812-5b96-4b38-8143-45be355fd79c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Chernobil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Chernóbil, una tragedia que aún resuena: por qué se recuerda cada 26 de abril]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/chernobil-tragedia-resuena-recuerda-26-abril_1_13172785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8e9643d-ff28-4233-a93e-c5aca5a51c38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Chernóbil, una tragedia que aún resuena: por qué se recuerda cada 26 de abril"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La explosión del reactor 4 en 1986 liberó una nube radiactiva sobre Europa y marcó un antes y un después en la seguridad nuclear mundial. Cada 26 de abril se conmemora el Día Internacional en Recuerdo del Desastre de Chernóbil, una tragedia nuclear que dejó consecuencias sanitarias y ambientales que aún perduran.</p></div><p class="article-text">
        El 26 de abril se conmemora el <strong>D&iacute;a Internacional en Recuerdo del Desastre de Chern&oacute;bil</strong>, una fecha que invita a reflexionar sobre uno de los episodios m&aacute;s graves de la historia nuclear y sus consecuencias a largo plazo en el ambiente y la salud humana.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo d&iacute;a, pero de 1986, ocurri&oacute; el <strong>Accidente de Chern&oacute;bil</strong>, cuando el reactor n&uacute;mero 4 de la central nuclear ubicada en la entonces <strong>Rep&uacute;blica Socialista Sovi&eacute;tica de Ucrania</strong> explot&oacute; durante una prueba de seguridad. La combinaci&oacute;n de errores humanos y fallas de dise&ntilde;o deriv&oacute; en una liberaci&oacute;n masiva de <strong>material radiactivo</strong> hacia la atm&oacute;sfera.
    </p><p class="article-text">
        La explosi&oacute;n y el posterior incendio liberaron una nube radiactiva que se extendi&oacute; por amplias zonas de Europa, <strong>afectando especialmente a Ucrania, Bielorrusia y Rusia</strong>. La ciudad de Pr&iacute;piat, cercana a la planta, fue evacuada horas despu&eacute;s, en medio de un escenario de confusi&oacute;n y sin informaci&oacute;n clara para la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En los d&iacute;as posteriores, miles de trabajadores, conocidos como &ldquo;liquidadores&rdquo;, fueron enviados para contener el desastre, muchas veces sin la protecci&oacute;n adecuada. La exposici&oacute;n a la radiaci&oacute;n dej&oacute; secuelas graves en quienes participaron de las tareas de emergencia y en las comunidades cercanas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-oYiuCRxIjfo-7540', 'youtube', 'oYiuCRxIjfo', document.getElementById('yt-oYiuCRxIjfo-7540'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-oYiuCRxIjfo-7540 src="https://www.youtube.com/embed/oYiuCRxIjfo?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        A lo largo de los a&ntilde;os, <strong>el impacto sanitario y ambiental del accidente es motivo de debate y estudio</strong>. Se registraron aumentos en enfermedades como el c&aacute;ncer de tiroides, adem&aacute;s de la contaminaci&oacute;n persistente de suelos, agua y ecosistemas en una amplia regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        D&eacute;cadas despu&eacute;s, <strong>Chern&oacute;bil sigue siendo un s&iacute;mbolo de los riesgos asociados a la energ&iacute;a nuclear</strong> cuando no existen controles adecuados. La zona de exclusi&oacute;n permanece pr&aacute;cticamente deshabitada, aunque se converti&oacute; tambi&eacute;n en objeto de investigaciones cient&iacute;ficas sobre los efectos de la radiaci&oacute;n en la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        La instauraci&oacute;n del D&iacute;a Internacional por parte de la ONU busca mantener viva la memoria de lo ocurrido y promover una mayor conciencia sobre la seguridad nuclear. Tambi&eacute;n apunta a fortalecer la cooperaci&oacute;n internacional para prevenir accidentes similares en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        A 40 a&ntilde;os de la tragedia, <strong>el recuerdo de Chern&oacute;bil contin&uacute;a funcionando como una advertencia global</strong> sobre la necesidad de responsabilidad, transparencia y control en el uso de tecnolog&iacute;as de alto riesgo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/chernobil-tragedia-resuena-recuerda-26-abril_1_13172785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 03:01:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e8e9643d-ff28-4233-a93e-c5aca5a51c38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="289697" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e8e9643d-ff28-4233-a93e-c5aca5a51c38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="289697" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Chernóbil, una tragedia que aún resuena: por qué se recuerda cada 26 de abril]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e8e9643d-ff28-4233-a93e-c5aca5a51c38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Chernobil,Efemérides]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La monstruosa creación de Chernóbil que sigue siendo letal y pueda matar a cualquiera en dos días]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/monstruosa-creacion-chernobil-sigue-letal-pueda-matar-dias-pm_1_12136163.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4dd7877-0f5a-442b-9f01-606b27038866_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La monstruosa creación de Chernóbil que sigue siendo letal y pueda matar a cualquiera en dos días"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hijo de Chernóbil - Su mezcla de uranio y otros elementos fundidos se convirtió en un tema de estudio, pero también en un ejemplo del costo de la negligencia en la gestión de la energía nuclear</p></div><p class="article-text">
        En el <strong>rinc&oacute;n m&aacute;s oculto de un s&oacute;tano en Ucrania</strong>, una masa oscura y densa descansa como un vestigio de un <strong>desastre sin precedentes</strong>. No tiene movimiento ni emite sonido alguno, pero su<strong> letalidad es incuestionable</strong>: cualquiera que permanezca a un <strong>metro de distancia durante m&aacute;s de cinco minutos est&aacute; condenado</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        La <strong>radiaci&oacute;n</strong> que desprende es suficiente para destruir el organismo humano desde adentro, descomponiendo c&eacute;lulas, generando hemorragias internas y, en cuesti&oacute;n de horas, causando un<strong> sufrimiento insoportable</strong>. Su presencia es una advertencia de la devastaci&oacute;n que puede traer la <strong>energ&iacute;a nuclear </strong>cuando escapa del control humano.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo naci&oacute; la pata de elefante: fuego, fusi&oacute;n y muerte</h2><p class="article-text">
        El 26 de abril de 1986, en la<strong> central nuclear de Chern&oacute;bil</strong>, un experimento de seguridad se convirti&oacute; en una de las tragedias m&aacute;s devastadoras de la historia. El <strong>reactor 4 explot&oacute; </strong>con una fuerza inimaginable, arrojando materiales altamente radiactivos al aire y desencadenando una crisis que se extender&iacute;a por generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Entre los muchos horrores que surgieron de esa cat&aacute;strofe, uno de los m&aacute;s temidos es la formaci&oacute;n de la llamada <strong>pata de elefante</strong>, una masa de <strong>corio</strong> que sigue siendo letal incluso d&eacute;cadas despu&eacute;s del desastre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bba0e83d-f810-4225-8e18-f51758458e44_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bba0e83d-f810-4225-8e18-f51758458e44_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bba0e83d-f810-4225-8e18-f51758458e44_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bba0e83d-f810-4225-8e18-f51758458e44_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bba0e83d-f810-4225-8e18-f51758458e44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bba0e83d-f810-4225-8e18-f51758458e44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bba0e83d-f810-4225-8e18-f51758458e44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La pata de elefante quedó inmóvil en 2016"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La pata de elefante quedó inmóvil en 2016                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La brutal explosi&oacute;n liber&oacute; temperaturas tan altas que el n&uacute;cleo del reactor se derriti&oacute;, mezcl&aacute;ndose con hormig&oacute;n, acero y otros materiales de la planta. El resultado fue una <strong>sustancia incandescente </strong>que, al enfriarse, tom&oacute; una<strong> forma grotesca y rugosa</strong>, con pliegues y capas que recordaban la piel de un elefante.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, su temperatura descendi&oacute;, pero su radiactividad sigui&oacute; siendo extrema. Al ser descubierta, la cantidad de <strong>radiaci&oacute;n en su proximidad alcanzaba entre 8.000 y 10.000 roentgens por hora</strong>, suficiente para matar en minutos a cualquiera que se atreviera a acercarse.
    </p><h2 class="article-text">La lucha por documentar lo indescriptible</h2><p class="article-text">
        Las primeras im&aacute;genes de la masa mortal se obtuvieron con robots, que dejaron de funcionar tras pocos minutos de exposici&oacute;n. Posteriormente, se hicieron intentos con c&aacute;maras protegidas, pero incluso as&iacute;, los da&ntilde;os en el equipo fueron evidentes. A pesar del peligro, algunos trabajadores arriesgaron sus vidas para obtener muestras y estudiar la composici&oacute;n del material.
    </p><p class="article-text">
        Esta <strong>mezcla de di&oacute;xido de silicio, uranio y otros elementos fundidos </strong>se convirti&oacute; en un objeto de inter&eacute;s cient&iacute;fico, pero tambi&eacute;n en una advertencia sobre el precio de la negligencia en el uso de la energ&iacute;a nuclear.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6af4a7c7-c983-4954-8c68-6184a217d23c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6af4a7c7-c983-4954-8c68-6184a217d23c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6af4a7c7-c983-4954-8c68-6184a217d23c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6af4a7c7-c983-4954-8c68-6184a217d23c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6af4a7c7-c983-4954-8c68-6184a217d23c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6af4a7c7-c983-4954-8c68-6184a217d23c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6af4a7c7-c983-4954-8c68-6184a217d23c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Se corrieron muchos riesgos para poder fotogafiar ese fenómeno"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Se corrieron muchos riesgos para poder fotogafiar ese fenómeno                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En los primeros a&ntilde;os tras el accidente, la pata de elefante continu&oacute; penetrando a trav&eacute;s del hormig&oacute;n, descendiendo lentamente por la estructura da&ntilde;ada del reactor. Durante alg&uacute;n tiempo, existi&oacute; el <strong>temor de que pudiera alcanzar las aguas subterr&aacute;neas</strong> y provocar una contaminaci&oacute;n a&uacute;n mayor.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hacia 2016, su movimiento se detuvo por completo, ya que la reducci&oacute;n progresiva de su temperatura impidi&oacute; que siguiera fundiendo el suelo bajo ella. Aun as&iacute;, su <strong>radiactividad sigue presente y se espera que contin&uacute;e representando un peligro durante siglos</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Las secuelas de la tragedia</h2><p class="article-text">
        Las consecuencias del desastre de Chern&oacute;bil son incalculables, con miles de personas expuestas a niveles extremos de radiaci&oacute;n y generaciones afectadas por enfermedades derivadas de la contaminaci&oacute;n. La <strong>zona sigue siendo una de las m&aacute;s peligrosas del mundo</strong>, con amplias &aacute;reas donde la vida humana es imposible. 
    </p><p class="article-text">
        La pata de elefante, un oscuro residuo de una tragedia nuclear, permanece inm&oacute;vil en su rinc&oacute;n del s&oacute;tano, un buen ejemplo de lo que ocurre cuando la energ&iacute;a se descontrola y se convierte en una fuerza de destrucci&oacute;n irreversible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/monstruosa-creacion-chernobil-sigue-letal-pueda-matar-dias-pm_1_12136163.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Mar 2025 19:33:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a4dd7877-0f5a-442b-9f01-606b27038866_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="135599" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a4dd7877-0f5a-442b-9f01-606b27038866_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="135599" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La monstruosa creación de Chernóbil que sigue siendo letal y pueda matar a cualquiera en dos días]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a4dd7877-0f5a-442b-9f01-606b27038866_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Energía nuclear,Desastre nuclear,Chernobil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Zelenski pide combatir el “chantaje nuclear” ruso en el 37 aniversario del desastre de Chernobil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/zelenski-pide-combatir-chantaje-nuclear-ruso-37-aniversario-desastre-chernobil_1_10152996.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbf1cda5-2d5a-4a09-bd7f-85f333d71513_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Zelenski pide combatir el “chantaje nuclear” ruso en el 37 aniversario del desastre de Chernobil"></p><p class="article-text">
        El presidente ucraniano, Volod&iacute;mir Zelenski, pidi&oacute; este martes a la comunidad internacional que haga todo lo posible para evitar que Rusia utilice instalaciones nucleares para hacer &ldquo;chantaje&rdquo;, en un mensaje publicado en Twitter con motivo del trig&eacute;simo s&eacute;ptimo aniversario del desastre de Chernobil.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace 37 a&ntilde;os, el accidente de la central nuclear de Chernobil dej&oacute; una herida inmensa en todo el mundo&rdquo;, escribi&oacute; el jefe del Estado ucraniano, que record&oacute; tambi&eacute;n que el lugar en el que se produjo la cat&aacute;strofe fue ocupado por los rusos y recuperado por las tropas ucranianas &ldquo;hace m&aacute;s de un a&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Debemos hacer todo lo posible para evitar que el Estado terrorista (Rusia) utilice instalaciones de energ&iacute;a nuclear para hacer chantaje a Ucrania y al mundo&rdquo;, remarc&oacute; Zelenski en su mensaje.
    </p><p class="article-text">
        Kiev acusa a Rusia de utilizar la central nuclear de Zaporiyia, situada en el sureste de Ucrania y ocupada por Rusia desde los primeros d&iacute;as de la invasi&oacute;n, como escudo para lanzar ataques contra territorio controlado por el Gobierno ucraniano.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1651129503056379905?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La comunidad internacional y la Agencia Internacional de Energ&iacute;a At&oacute;mica han mostrado repetidamente su preocupaci&oacute;n ante la posibilidad de que los combates provoquen un accidente nuclear en la que es la central nuclear, la m&aacute;s grande de Europa.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1650960946506919942?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1650769182286331905?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        EFE.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/zelenski-pide-combatir-chantaje-nuclear-ruso-37-aniversario-desastre-chernobil_1_10152996.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Apr 2023 11:18:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bbf1cda5-2d5a-4a09-bd7f-85f333d71513_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="257666" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bbf1cda5-2d5a-4a09-bd7f-85f333d71513_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="257666" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Zelenski pide combatir el “chantaje nuclear” ruso en el 37 aniversario del desastre de Chernobil]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bbf1cda5-2d5a-4a09-bd7f-85f333d71513_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Chernobil,Chernobyl,Volodímir Zelenski,Volodymyr Zelensky,Ucrania,Guerra en Ucrania,Rusia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los vecinos de la zona de Chernobyl viven entre el miedo a los soldados rusos y a una nueva catástrofe por la guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/vecinos-zona-chernobyl-viven-miedo-soldados-rusos-nueva-catastrofe-guerra_1_8959945.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0cfac14-8eec-4ab0-8258-4d5f18ca5192_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los vecinos de la zona de Chernobyl viven entre el miedo a los soldados rusos y a una nueva catástrofe por la guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las habitantes de los pueblos más próximos a la zona de exclusión alrededor de la antigua central nuclear, ocupados durante más de un mes, fueron los primeros testigos del avance de las tropas de Moscú hacia Kiev.</p></div><p class="article-text">
        Unos neum&aacute;ticos apilados en el centro de la carretera son la &uacute;ltima barricada a la que est&aacute; permitido acercarse. Es el l&iacute;mite de la zona de exclusi&oacute;n alrededor de la central de<strong> Chernobyl </strong>y el punto de inicio de las visitas guiadas que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os acompa&ntilde;aban a los turistas a uno de los lugares m&aacute;s siniestros de la historia de Europa. Unos carteles resumen lo que ocurri&oacute; tras el accidente nuclear del 26 de abril de 1986. La garita del puesto de control tiene los cristales agujereados por impacto de balas al igual que la caseta del punto de informaci&oacute;n del &ldquo;Chernobil tour&rdquo;. Ya no hay <em>tours </em>y el hotel Stalker a la entrada de Dytiatky est&aacute; cerrado. El pueblo est&aacute; a un par de kil&oacute;metros de la barrera y a unos 30 de la central nuclear, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ucrania-afirma-rusia-invadido-zona-exclusion-nuclear-chernobil_1_8779486.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">tambi&eacute;n ocupada hasta finales de marzo por los rusos.</a> Sus habitantes, testigos directo del comienzo de la ofensiva, vivieron durante semanas en una doble angustia, por la ocupaci&oacute;n y el temor a una nueva cat&aacute;strofe. Es un miedo que persiste.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a1ee997-1817-45ef-9265-980efc11f65e_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a1ee997-1817-45ef-9265-980efc11f65e_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a1ee997-1817-45ef-9265-980efc11f65e_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a1ee997-1817-45ef-9265-980efc11f65e_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a1ee997-1817-45ef-9265-980efc11f65e_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a1ee997-1817-45ef-9265-980efc11f65e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1a1ee997-1817-45ef-9265-980efc11f65e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La entrada a la zona de exclusión de Chernóbil reflejada en un cristal agujereado por las balas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La entrada a la zona de exclusión de Chernóbil reflejada en un cristal agujereado por las balas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Cerca del hotel para los visitantes que esta primavera no vendr&aacute;n, hay una oficina donde un grupo de vecinos hace cola desde hace horas. Han venido para presentar la solicitud para pedir la ayuda que el Gobierno ucraniano otorga a los ciudadanos de las zonas ocupadas: 2.000 <em>grivnas</em> para cada adulto y 3.000 para cada menor, unos 63 y 94 euros, respectivamente. En esta tarde de finales de abril, con un sol que se alza en medio de un cielo azul p&aacute;lido, varias se&ntilde;oras mayores con la cabeza cubiertas por pa&ntilde;uelos buscan reparo bajo la sombra de los &aacute;rboles. En la cola a unos metros de la puerta del local tambi&eacute;n est&aacute; Lilia Ogneva. Una cinta negra de tul bordado le ci&ntilde;e la frente y acaba en un lazo debajo del pelo rubio recogido en una coleta. Es el signo del luto. La tarde del 24 de febrero, el primer d&iacute;a de la ofensiva rusa, Ogneva la pas&oacute; llamando al m&oacute;vil de su marido y de su hijo para que volvieran r&aacute;pido a casa. Se escuchaban helic&oacute;pteros y aviones. &ldquo;Hab&iacute;an ido a acompa&ntilde;ar a un amigo a un pueblo aqu&iacute; cerca. Me contest&oacute; mi hijo y me dijo que ve&iacute;an las columnas de los tanques rusos. Luego dej&oacute; de contestar. Al d&iacute;a siguiente nos dijeron que les hab&iacute;an matado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su marido Victor ten&iacute;a 37 a&ntilde;os, su hijo Dmitro hubiera cumplido 14 el 28 de marzo. Junto a un vecino al que los rusos mataron unos d&iacute;as despu&eacute;s, son las &uacute;nicas tres v&iacute;ctimas del pueblo. Ogneva, que es ama de casa, se ha quedado sola con su suegra y su hija Vlada, que tiene 10 a&ntilde;os y que no quiere que nadie toque lo que perteneci&oacute; a su padre y su hermano. &ldquo;Las primeras dos o tres semanas las pas&eacute; en <em>shock</em>. No recuerdo nada&rdquo;, cuenta esta mujer que se ha quedado viuda a sus 33 a&ntilde;os. El dolor super&oacute; al miedo que acompa&ntilde;&oacute; al resto de los 400 vecinos de este lugar que s&oacute;lo un azar de la burocracia no incluy&oacute; en la zona de exclusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El recuerdo de la cat&aacute;strofe de 1986 se reaviv&oacute; en los 35 d&iacute;as de la ocupaci&oacute;n. Durante cinco semanas las tropas rusas se instalaron en la central y a&uacute;n se siguen evaluando los da&ntilde;os. El director de la Organizaci&oacute;n Internacional para la Energ&iacute;a At&oacute;mica (Oiea), Rafael Grossi, visit&oacute; las instalaciones el 26 de abril y asegur&oacute; que, a pesar de que hubo momentos en que la radiactividad registrada aument&oacute; debido a los movimientos de las tropas rusas, ahora ha vuelto a nivel normal. Desde el comienzo de la guerra el temor a un accidente nuclear, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mapa-reactores-nucleares-ucrania-peligro_1_8801884.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en un pa&iacute;s que tiene 15 reactores nucleares</a> activos repartidos en cuatro centrales, ha sido constante. La Oiea confirm&oacute; este jueves que estaba investigando la denuncia ucraniana sobre un misil que sobrevol&oacute; el 16 de abril la central nuclear cerca de la ciudad de Yuzhnoukrainsk, en el sur.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/106dd058-c1f5-4b18-8cc0-eed1bf6456fa_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/106dd058-c1f5-4b18-8cc0-eed1bf6456fa_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/106dd058-c1f5-4b18-8cc0-eed1bf6456fa_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/106dd058-c1f5-4b18-8cc0-eed1bf6456fa_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/106dd058-c1f5-4b18-8cc0-eed1bf6456fa_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/106dd058-c1f5-4b18-8cc0-eed1bf6456fa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/106dd058-c1f5-4b18-8cc0-eed1bf6456fa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Olga Matviyenko vivió toda la ocupación rusa en su casa en Dytiaki."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Olga Matviyenko vivió toda la ocupación rusa en su casa en Dytiaki.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;No sab&iacute;amos cu&aacute;l era el miedo m&aacute;s grande: si que estallara la central o que llegaran los rusos al pueblo&rdquo;, cuenta Olga Matviyenko, una se&ntilde;ora que tambi&eacute;n espera su turno en la cola para recibir la ayuda del estado. Tiene la cabeza cubierta por un pa&ntilde;uelo de flores moradas a juego con un chaleco rojizo. Su hija, con su yerno y su nieta, viv&iacute;an en Bucha. En los primeros d&iacute;as escaparon hacia Makhariv, al oeste de Kiev, pero tambi&eacute;n de all&iacute; tuvieron que huir. Ella se qued&oacute; en Dytiatky durante toda la ocupaci&oacute;n. &ldquo;Al principio no entend&iacute;amos qu&eacute; estaba pasando y, cuando ya lo entendimos, era demasiado tarde para intentar irse. No sabemos qui&eacute;n nos salv&oacute;&rdquo;, dice. A su lado otro vecino asiente. Es un se&ntilde;or mayor con una gorra de pana beige que solo accede a dar su nombre, Nikolaiv. Dice que se preocuparon por las radiaciones cuando supieron que los soldados rusos hab&iacute;an estado excavando <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tropas-rusas-dejan-chernobil-cavar-trincheras-contaminado-bosque-rojo-recibir-altas-dosis-radiacion_1_8879085.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en el llamado &ldquo;bosque rojo&rdquo;,</a> un &aacute;rea arbolada alrededor de la central, considerado uno de los lugares m&aacute;s contaminados del mundo. &ldquo;Cuando pas&oacute; lo de la central durante meses aqu&iacute; ten&iacute;amos todos los labios azules. A m&iacute; se me fue la voz, pero por suerte no me encontraron nada malo. Y yo s&iacute; creo que ha aumentado la radiaci&oacute;n porque est&aacute; vez tambi&eacute;n se me fue la voz&rdquo;, comenta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b11d5ebc-6efe-4080-9af8-7c9431d596aa_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b11d5ebc-6efe-4080-9af8-7c9431d596aa_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b11d5ebc-6efe-4080-9af8-7c9431d596aa_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b11d5ebc-6efe-4080-9af8-7c9431d596aa_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b11d5ebc-6efe-4080-9af8-7c9431d596aa_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b11d5ebc-6efe-4080-9af8-7c9431d596aa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b11d5ebc-6efe-4080-9af8-7c9431d596aa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Valentina Puskin espera su turno para pedir la ayuda estatal para los vecinos de las zonas ocupadas por los rusos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Valentina Puskin espera su turno para pedir la ayuda estatal para los vecinos de las zonas ocupadas por los rusos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Valentina Piskun tampoco se fue del pueblo. Ella es cocinera para los que, como su marido y su hijo, trabajan en las reservas de biosfera que se cre&oacute; en 2016 en la zona de exclusi&oacute;n para estudiar la flora y la fauna que han vuelto a habitar el territorio. Su pareja naci&oacute; en Dytiatky y ella se traslad&oacute; al pueblo tras casarse. Nunca han pensado en irse. &ldquo;Ten&iacute;amos miedo, s&iacute;. Pero ahora que se han ido ya no. Y al riesgo por la central no quiero ni pensar&rdquo;. Aqu&iacute; no hab&iacute;a bombardeos pero s&iacute; se o&iacute;an los misiles que sal&iacute;an para golpear las ciudades cercanas en direcci&oacute;n de Kiev, como Ivankiv, a unos 30 kil&oacute;metros del pueblo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los restos de la batalla </strong></h3><p class="article-text">
        La carretera que va hacia Ivankiv est&aacute; llena de restos de la reciente batalla. La v&iacute;a que conecta la ciudad con Kiev es casi una recta que durante kil&oacute;metros atraviesa bosques de pinares y abedules. Hay arboles talados para las trincheras y otros quemados por los fuegos del combate. De vez en cuando aparece un tanque o un veh&iacute;culo militar, reliquias que han pasado a formar parte de la cotidianidad de muchos pueblos de las zonas liberadas tras la retiradas a finales de febrero de las tropas rusas del norte de Ucrania. En el trayecto hay varios puentes derruidos. Algunos han sido sustituidos por un terrapl&eacute;n, otros por estructuras flotantes que tambalean al paso del coche. Como el que est&aacute; justo la entrada de Ivankiv, donde un monumento de granizo negro rinde homenaje a todos los que trabajaron durante el desastre a la central nuclear.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cdd3b23-dce7-48d5-aa33-77b8911b7cda_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cdd3b23-dce7-48d5-aa33-77b8911b7cda_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cdd3b23-dce7-48d5-aa33-77b8911b7cda_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cdd3b23-dce7-48d5-aa33-77b8911b7cda_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cdd3b23-dce7-48d5-aa33-77b8911b7cda_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cdd3b23-dce7-48d5-aa33-77b8911b7cda_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3cdd3b23-dce7-48d5-aa33-77b8911b7cda_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El monumento a la entrada de Ivankiv, en homenaje a los profesionales que trabajaron durante el desastre en la central nuclear."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El monumento a la entrada de Ivankiv, en homenaje a los profesionales que trabajaron durante el desastre en la central nuclear.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el centro de ciudad, cerca de una de estos letreros con grandes letras de hormig&oacute;n que ponen un coraz&oacute;n rojo al lado del nombre del lugar, un reloj electr&oacute;nico marca la hora, la temperatura y el nivel de radiaci&oacute;n. A pocos metros de all&iacute;, Olena Laeza, espera a su marido sentada en un banco bajo la sombra de un cerezo. Es funcionaria y ha venido al centro a preguntar cu&aacute;ndo volver&aacute;n a la oficina. Durante las semanas de la ocupaci&oacute;n se fue a la casa del pueblo, en Termakhivka, a unos 17 kil&oacute;metros de aqu&iacute;. &ldquo;Pero all&iacute; era mucho peor. Los rusos pasaban casa por casa preguntando qui&eacute;n viv&iacute;a en ellas. Revisaban los m&oacute;viles y se los quedaban y yo ten&iacute;a miedo porque entre mis contactos hay dos amigos militares. En las viviendas donde no hab&iacute;a gente se llevaban todo&rdquo;, cuenta esta mujer que tiene 60 a&ntilde;os y ten&iacute;a 24 en la primavera de 1986. &ldquo;Nadie dijo nada durante semanas, nadie nos explicaba las consecuencias. Yo ten&iacute;a a mi hijo de un a&ntilde;o y medio y fue una vecina que era m&eacute;dico la que me dijo que empezara a tomar yodo&rdquo;. Dice que, a pesar de todo, esta vez ni pens&oacute; en Chernobyl porque m&aacute;s miedo le daba lo que pod&iacute;a pasar bajo la ocupaci&oacute;n de las tropas rusas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3be97d0c-a1cf-4199-a87b-2b5e6d15d1c5_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3be97d0c-a1cf-4199-a87b-2b5e6d15d1c5_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3be97d0c-a1cf-4199-a87b-2b5e6d15d1c5_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3be97d0c-a1cf-4199-a87b-2b5e6d15d1c5_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3be97d0c-a1cf-4199-a87b-2b5e6d15d1c5_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3be97d0c-a1cf-4199-a87b-2b5e6d15d1c5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3be97d0c-a1cf-4199-a87b-2b5e6d15d1c5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Artículos para los turistas tirados cerca de la entrada a la zona de exclusión de Chernóbil."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Artículos para los turistas tirados cerca de la entrada a la zona de exclusión de Chernóbil.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em>MP/OC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariangela Paone / Olmo Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/vecinos-zona-chernobyl-viven-miedo-soldados-rusos-nueva-catastrofe-guerra_1_8959945.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 May 2022 11:02:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f0cfac14-8eec-4ab0-8258-4d5f18ca5192_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3317316" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f0cfac14-8eec-4ab0-8258-4d5f18ca5192_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3317316" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los vecinos de la zona de Chernobyl viven entre el miedo a los soldados rusos y a una nueva catástrofe por la guerra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f0cfac14-8eec-4ab0-8258-4d5f18ca5192_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Guerra en Ucrania,Chernobil,Chernobyl]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La central de Chernóbil se encuentra totalmente parada por la ofensiva rusa en Ucrania]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/central-chernobil-encuentra-totalmente-parada-ofensiva-rusa-ucrania_1_8814166.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/004eb732-572e-4fd5-9253-dd3b214a7954_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La central de Chernóbil se encuentra totalmente parada por la ofensiva rusa en Ucrania"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según informó el operador de la central nuclear, "no hay posibilidad de restablecer las líneas". Rusia ya había tomado control de la planta nuclear de la ciudad de Zaporiyia. "Es para evitar que los nacionalistas ucranianos y otras formaciones terroristas se aprovechen de la situación para organizar provocaciones nucleares", manifestó el gobierno ruso.</p></div><p class="article-text">
        La alimentaci&oacute;n el&eacute;ctrica de&nbsp;<strong>la central nuclear ucraniana de Chern&oacute;bil y de sus equipos de seguridad est&aacute; &ldquo;totalmente&rdquo; cortada</strong>&nbsp;debido a las acciones militares rusas, inform&oacute; el operador ucraniano de la planta.
    </p><p class="article-text">
        La central, origen de la peor cat&aacute;strofe nuclear civil, en 1986, &ldquo;ha quedado totalmente desconectada de la red el&eacute;ctrica debido a las acciones militares de los ocupantes rusos. El lugar ya no tiene suministro el&eacute;ctrico&rdquo;, dijo Ukrenergo, el operador, en Facebook.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;No hay posibilidad de restablecer las l&iacute;neas&rdquo;</strong>&nbsp;ya que la ofensiva sigue en curso, precis&oacute; el operador.
    </p><p class="article-text">
        La planta, situada en una zona de exclusi&oacute;n el norte de Ucrania, cerca de la frontera con Bielorrusia, incluye reactores fuera de servicio e instalaciones de residuos radioactivos.
    </p><p class="article-text">
        El Organismo Internacional de Energ&iacute;a At&oacute;mica (OIEA), con sede en Viena y presidido por el argentino Rafael Grossi, no hizo comentarios inmediatos tras la denuncia ucraniana sobre la central de Chern&oacute;bil, ubicada unos 140 kil&oacute;metros al norte de Kiev, la capital.
    </p><p class="article-text">
        Unas horas antes, hab&iacute;a &ldquo;indicado que la transmisi&oacute;n remota de datos de los sistemas de monitoreo de salvaguarda&rdquo; instalados en Chern&oacute;bil se hab&iacute;a detenido, inform&oacute; la agencia de noticias AFP.
    </p><p class="article-text">
        El OIEA utiliza el t&eacute;rmino &ldquo;salvaguarda&rdquo; para referirse a las medidas t&eacute;cnicas que aplica al material y actividades nucleares para impedir el desarrollo de armas nucleares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s de 200 t&eacute;cnicos y guardias est&aacute;n bloqueados en el lugar y llevan trabajando 13 d&iacute;as seguido bajo vigilancia rusa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El OIEA pidi&oacute; a Rusia permitir la rotaci&oacute;n del personal porque el descanso y los horarios regulares de trabajo son cruciales para la seguridad del sitio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Rusia ha tomado control de otra planta nuclear en Ucrania en el marco de su invasi&oacute;n, la de la ciudad de Zaporiyia</strong>, que es la m&aacute;s grande de Europa.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada, la central sufri&oacute; un incendio de varias horas en medio de combates entre fuerzas de Rusia y Ucrania que tuvo en vilo a Europa hasta que fue extinguido y las autoridades anunciaron que no hab&iacute;a habido fugas radiactivas.
    </p><p class="article-text">
        El martes, el gobierno de Ucrania afirm&oacute; que las tropas rusas que ocuparon la central de Zaporiyia, en el sudeste del pa&iacute;s, estaban torturando a los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles en Mosc&uacute;, la vocera de la Canciller&iacute;a dijo que Rusia estaba tomando todas las medidas necesarias para asegurar la seguridad de las centrales nucleares en Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Teniendo una industria nuclear desarrollada,&nbsp;<strong>Rusia es plenamente consciente de los potenciales riesgos de las infraestructuras y est&aacute; haciendo el m&aacute;ximo para garantizar la seguridad de las plantas nucleares de Ucrania</strong>&rdquo;, afirm&oacute; Maria Zajarova.
    </p><p class="article-text">
        Zajarova reiter&oacute; que las tropas rusas tomaron el control de algunas centrales ucranianas, como Chern&oacute;bil o Zaporiya, &ldquo;exclusivamente para evitar que los nacionalistas ucranianos y otras formaciones terroristas, as&iacute; como mercenarios extranjeros, pueden aprovecharse de la situaci&oacute;n creada en el pa&iacute;s para organizar provocaciones nucleares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/central-chernobil-encuentra-totalmente-parada-ofensiva-rusa-ucrania_1_8814166.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Mar 2022 15:54:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/004eb732-572e-4fd5-9253-dd3b214a7954_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="254753" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/004eb732-572e-4fd5-9253-dd3b214a7954_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="254753" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La central de Chernóbil se encuentra totalmente parada por la ofensiva rusa en Ucrania]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/004eb732-572e-4fd5-9253-dd3b214a7954_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ucrania,Guerra en Ucrania,Chernobyl,Chernobil,Rusia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las tropas rusas tomaron el control de la planta nuclear de Chernobyl tras los combates]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/tropas-rusas-tomaron-control-planta-nuclear-chernobyl-combates_1_8779709.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/afe90f17-a64d-404e-8e41-32c3615f9319_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las tropas rusas tomaron el control de la planta nuclear de Chernobyl tras los combates"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo afirmó un asesor de la presidencia de Ucrania. “Esta es una de las amenazas más graves para Europa hoy en día”, advirtió el gobierno ucraniano.</p></div><p class="article-text">
        Las tropas rusas que ingresaron desde Bielorrusia tomaron el jueves la antigua planta de energ&iacute;a nuclear de Chernobyl,&nbsp;dijo un asesor de la presidencia de&nbsp;Ucrania, mientras&nbsp;continuaban los combates en todo el pa&iacute;s. As&iacute; lo dijo el asesor de la oficina presidencial de Ucrania,&nbsp;Mykhailo Podolyak.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es imposible decir que la planta de energ&iacute;a nuclear de Chernobyl est&aacute; segura despu&eacute;s de un ataque de los rusos que no tiene ning&uacute;n sentido&rdquo;, dijo Podolyak. &ldquo;Esta es una de las amenazas m&aacute;s graves para Europa hoy en d&iacute;a&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La planta se encuentra solo&nbsp;a 152 kil&oacute;metros al norte de Kiev, por lo que&nbsp;en menos de tres horas podr&iacute;an llegar por tierra desde all&iacute; a la capital ucraniana.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un consejero del ministerio de Interior ucraniano,&nbsp;Anton Guerashtshenko, las&nbsp;&ldquo;tropas de los ocupantes entraron desde Bielorrusia en la zona de la central de Chernobyl&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los miembros de la Guardia nacional que protegen el dep&oacute;sito ofrecen una resistencia obstinada&rdquo;, hab&iacute;a dicho el consejero en la red de mensajes Telegram. Adem&aacute;s, fuentes oficiales reportaron&nbsp;combates cerca del dep&oacute;sito de residuos nucleares.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1496917455821803520?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El presidente de Ucrania, Volod&iacute;mir Zelenski, hab&iacute;a denunciado m&aacute;s temprano que la incursi&oacute;n rusa en la zona de exclusi&oacute;n de la central nuclear de Chern&oacute;bil es &ldquo;una declaraci&oacute;n de guerra contra toda Europa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las fuerzas de ocupaci&oacute;n rusas est&aacute;n intentando tomar la central nuclear de Chern&oacute;bil. Nuestros defensores est&aacute;n entregando sus vidas para que la tragedia de 1986 no se repita&rdquo;, escribi&oacute; Zelenski en su cuenta de Twitter.
    </p><p class="article-text">
        Zelenski a&ntilde;adi&oacute;: <strong>&ldquo;Esta es una declaraci&oacute;n de guerra contra toda Europa&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n inform&oacute; Ant&oacute;n Guer&aacute;schenko, asesor del Ministerio del Interior, tropas rusas han invadido territorio ucraniano por la zona de exclusi&oacute;n de Chern&oacute;bil, escenario de la mayor cat&aacute;strofe nuclear de la historia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Guardia Nacional, que se ocupa de garantizar la seguridad de los dep&oacute;sitos de vertidos radiactivos, est&aacute; combatiendo con todas sus fuerzas&rdquo;, escribi&oacute; en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        El funcionario advirti&oacute; de que los dep&oacute;sitos son restos radiactivos que si resultan da&ntilde;ados, &ldquo;el polvo nuclear puede propagarse por todo el territorio de Ucrania, Bielorrusia y los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La zona de exclusi&oacute;n de Chern&oacute;bil, que se encuentra separada de territorio bielorruso por el r&iacute;o Pr&iacute;piat, que da nombre a la ciudad en la que viv&iacute;an los trabajadores de la planta sovi&eacute;tica, es patrullada desde hace semanas por la guardia nacional ucraniana.
    </p><p class="article-text">
        En previsi&oacute;n de un posible ataque, el pasado viernes las autoridades ucranianas suspendieron los viajes tur&iacute;sticos a la zona de Chern&oacute;bil, un destino muy popular entre los turistas extranjeros en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Un sarc&oacute;fago de fabricaci&oacute;n francesa cubre ahora el averiado cuarto reactor nuclear que esparci&oacute; hasta 200 toneladas de material con una radiactividad de 50 millones de curies, equivalente a 500 bombas at&oacute;micas como la lanzada en Hiroshima.
    </p><p class="article-text">
        El territorio de Ucrania y el de Bielorrusia fueron los m&aacute;s afectados por la nube radiactiva provocada por la mayor cat&aacute;strofe nuclear de la historia ocurrida el 26 de abril de 1986.
    </p><p class="article-text">
        En previsi&oacute;n de un posible ataque, el pasado viernes las autoridades ucranianas suspendieron los viajes tur&iacute;sticos a la zona de Chern&oacute;bil, un destino muy popular entre los turistas extranjeros en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ucrania y la OTAN hab&iacute;an denunciado que las maniobras &ldquo;Determinaci&oacute;n aliada-2022&rdquo; entre Rusia y Bielorrusia celebradas en territorio de este &uacute;ltimo pa&iacute;s eran, en realidad, preparativos de una invasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El jefe del Estado Mayor del Ej&eacute;rcito ucraniano, Valeri Zaluzhni, denunci&oacute; hoy que cuatro misiles bal&iacute;sticos hab&iacute;an sido lanzado desde territorio bielorruso.
    </p><p class="article-text">
        El Servicio Fronteras de Ucrania denunci&oacute; esta ma&ntilde;ana ataques con armamento pesado desde territorio bielorruso, lo que fue negado de manera vehemente por el presidente de ese pa&iacute;s, Alexandr Lukashenko.
    </p><p class="article-text">
        <em>EFE</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/tropas-rusas-tomaron-control-planta-nuclear-chernobyl-combates_1_8779709.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Feb 2022 16:24:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/afe90f17-a64d-404e-8e41-32c3615f9319_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="269367" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/afe90f17-a64d-404e-8e41-32c3615f9319_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="269367" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las tropas rusas tomaron el control de la planta nuclear de Chernobyl tras los combates]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/afe90f17-a64d-404e-8e41-32c3615f9319_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Guerra en Ucrania,Volodymyr Zelensky,Rusia,Chernobil]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
