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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Ansiedad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/ansiedad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Ansiedad]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El deterioro de la salud mental joven: cuando el dolor físico es preferible al emocional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/deterioro-salud-mental-joven-preferible-dolor-fisico-emocional_1_12344534.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee0f4f10-5d8f-4a15-8feb-9ccc848ea1bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El deterioro de la salud mental joven: cuando el dolor físico es preferible al emocional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La edad media de aparición de los trastornos mentales en España es de 14,5 años; los más frecuentes son la ansiedad y la depresión, que escalaron del 17,8 y 13,8 % de la era prepandemia de Covid-19, al 25,7 y al 31,5 %, respectivamente. Alarma entre profesionales de la salud.</p></div><p class="article-text">
        Los trastornos de <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/salud-mental/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud mental</a> en adolescentes en Espa&ntilde;a se duplicaron pr&aacute;cticamente desde la pandemia y, con ello, las ideas suicidas y las autolesiones: casi el <strong>45 % de los j&oacute;venes diagnosticados de problemas como ansiedad o depresi&oacute;n se inflingieron da&ntilde;o a s&iacute; mismos, porque el dolor f&iacute;sico es m&aacute;s llevadero que el emocional</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Estas son algunas de las conclusiones que los expertos en Psiquiatr&iacute;a y Psicolog&iacute;a infantojuvenil trasladaron en el XXIII Seminario Lundbeck, organizado este viernes por la compa&ntilde;&iacute;a Lundbeck, que este a&ntilde;o se celebra bajo el t&iacute;tulo de &ldquo;<strong>Alerta joven, &iquest;por qu&eacute; est&aacute;n m&aacute;s deprimidos los j&oacute;venes?</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La edad media de aparici&oacute;n de los trastornos mentales es de 14,5 a&ntilde;os; los m&aacute;s frecuentes son la ansiedad y la depresi&oacute;n, que escalaron del 17,8 y 13,8 % de la era precovid al 25,7 y al 31,5 %, respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        A ellas les afecta el doble: <strong>un 23,2 % de las chicas tiene ansiedad y el 17 %, depresi&oacute;n</strong>, frente al 12,2 y 7,3 %, respectivamente, que presentan los chicos.
    </p><p class="article-text">
        Las <strong>causas</strong> que explican este incremento son <strong>multifactoriales</strong>, desde el <strong>continuo cambio emocional que acarrea la adolescencia a tener antecedentes familiares</strong>, haber sufrido episodios de <strong>maltrato o acoso escolar</strong>, una <strong>presi&oacute;n acad&eacute;mica elevada</strong>, el <strong>uso excesivo de pantallas o el d&eacute;ficit de sue&ntilde;o</strong>, se&ntilde;al&oacute; Elisa Seijo, psiquiatra infantil y de la adolescencia y responsable de Hospitalizaci&oacute;n Psiqui&aacute;trica Infanto-Juvenil del Hospital Universitario Central de Asturias.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente, subieron las autolesiones no suicidas hasta ser &ldquo;el pan nuestro de cada d&iacute;a&rdquo; en las consultas, de modo que la prevalencia alcanza el 18 % a nivel global y un 45,6 % en los casos diagnosticados. El punto &aacute;lgido se da de los 14 a los 15 a&ntilde;os, hasta que empieza a bajar en la adolescencia tard&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se autolesionan porque toleran mejor el da&ntilde;o f&iacute;sico que el emocional. Es no poder poner en palabras lo que sienten y lo ponen en el cuerpo&rdquo;, ilustr&oacute; la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n subieron las ideas suicidas: un 55 % las ha tenido alguna vez y un 18 % lo ha intentado, seg&uacute;n el Observatorio de Salud Mental Infanto-Juvenil &ndash; Fundaci&oacute;n FAD Juventud. Inquietudes, preocupaciones y salud mental de la juventud en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Son precisamente las se&ntilde;ales f&iacute;sicas las que orientan a los profesionales de atenci&oacute;n primaria, explic&oacute; Lorenzo Armenteros, m&eacute;dico del Centro de Salud Islas Canarias de Lugo y miembro del Grupo de trabajo de Salud Mental de la SEMG.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n ocurre que buena parte de la demanda deriva de problemas de la vida cotidiana que no son de salud mental y que los adolescentes, como ocurre con los adultos, quieren resolver con psicof&aacute;rmacos. &ldquo;Es una medicalizaci&oacute;n buscada, un 'tengo ansiedad, deme usted algo'&rdquo;, ejemplific&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, lo que s&iacute; hay ahora que antes no hab&iacute;a es una alt&iacute;sima exposici&oacute;n a Internet y, en particular, a las redes, que les lleva a estar hiperconectados y, parad&oacute;jicamente, a sentirse m&aacute;s solos que nunca.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las relaciones digitales matan las personales. La soledad no deseada reduce los a&ntilde;os de vida m&aacute;s que fumar 15 cigarrillos o tomar seis bebidas alcoh&oacute;licas al d&iacute;a&rdquo;, advirti&oacute; el Celso Arango, director del Instituto de Psiquiatr&iacute;a y Salud Mental del Hospital General Universitario Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A todo lo cual se une que a esa edad se inician en otra de las mayores conductas de riesgo para la salud mental, el uso de sustancias como el cannabis, en el que se inician a los 14,9 a&ntilde;os. Seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe europeo sobre drogas, el 15,1 % de los j&oacute;venes espa&ntilde;oles de entre 15 y 34 a&ntilde;os lo ha consumido en los &uacute;ltimos 30 d&iacute;as, la mayor prevalencia europea.
    </p><p class="article-text">
        Factores todos ellos prevenibles, como tambi&eacute;n el acoso escolar, y que si se tratara de atajar con m&aacute;s programas de salud mental en centros educativos, el resultado &ldquo;ser&iacute;a mucho m&aacute;s coste-efectivo que ense&ntilde;ar los reyes visigodos&rdquo;, concluy&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        EFE.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/deterioro-salud-mental-joven-preferible-dolor-fisico-emocional_1_12344534.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 May 2025 14:28:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El deterioro de la salud mental joven: cuando el dolor físico es preferible al emocional]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Ansiedad,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diseccionar la ansiedad para entenderla: “Es como una borrachera de oxígeno”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/diseccionar-ansiedad-entenderla-borrachera-oxigeno_128_12180419.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/064c5f85-23cc-42e4-be29-9f963f3dee10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diseccionar la ansiedad para entenderla: “Es como una borrachera de oxígeno”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El psicólogo Baltasar Rodero ofrece en 'La ansiedad del esquimal' una guía divulgativa que busca dar herramientas para enfrentar, con más conocimiento, lo que le pasa a nuestro cuerpo cuando se dispara esta emoción en una intensidad, duración y repetición que afecta a la vida diaria 
</p></div><p class="article-text">
        Diseccionar la ansiedad en una sociedad que &ldquo;predispone&rdquo; a ella. El psic&oacute;logo espa&ntilde;ol <strong>Baltasar Rodero</strong> (Santander, 1977) puso esta emoci&oacute;n &ndash;que si es intensa, repetida y duradera puede desembocar en un trastorno&ndash; en el microscopio en<em> La ansiedad del esquimal </em>(Arpa Editores). El resultado es una gu&iacute;a divulgativa, con un lenguaje sencillo, para entender qu&eacute; le pasa a nuestro cuerpo y tener m&aacute;s herramientas para hacer frente a los s&iacute;ntomas f&iacute;sicos. Parte de una premisa interesante: lo que nos genera m&aacute;s sufrimiento no son tanto las sensaciones vinculadas a los ataques de p&aacute;nico &ndash;la manifestaci&oacute;n m&aacute;s extrema de la ansiedad&ndash; sino el desconocimiento sobre lo que est&aacute; pasando. El miedo, por ejemplo, a ahogarnos o a tener un ataque al coraz&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Rodero, doctorado europeo en Psicolog&iacute;a y miembro de la <em>Association for Contextual Behavioral Science,</em> atiende por videoconferencia desde Cantabria. La entrevista, reconoce, le activ&oacute; la ansiedad porque no est&aacute; acostumbrado a atender a los medios. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Por empezar por lo m&aacute;s b&aacute;sico, &iquest;qu&eacute; es la ansiedad? &iquest;Sentirla es siempre un trastorno? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La ansiedad realmente es una emoci&oacute;n y si est&aacute; en nosotros, est&aacute; en nuestras c&eacute;lulas y en nuestro ADN, es porque tiene una funci&oacute;n precisamente adaptativa. Nadie me ha planteado en la consulta que su objetivo es quitarse la tristeza pero s&iacute; la depresi&oacute;n, que es una respuesta exagerada de esa emoci&oacute;n en cuanto a intensidad. Sin embargo, s&iacute; vienen personas que entienden que la ansiedad es algo completamente antinatural y buscan quitarla. Igual que la alegr&iacute;a, la tristeza, la ira o el asco, la ansiedad forma parte de nosotros y est&aacute; bien que as&iacute; sea. Por ejemplo, como no estoy acostumbrado a hablar con los medios me siento ansioso. Si hago muchas m&aacute;s entrevistas probablemente dejar&eacute; de estarlo. 
    </p><p class="article-text">
        En general, esta emoci&oacute;n viene a visitarnos cuando hemos detectado una potencial amenaza y busca aportarnos los medios necesarios para salir airosos de la mejor manera. Puede aparecer en momentos muy variados en funci&oacute;n de d&oacute;nde pongamos la atenci&oacute;n, como hacer una publicaci&oacute;n en redes sociales y que nadie le haya dado a 'me gusta'.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; l&iacute;nea para considerarlo un desorden?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Como pasa con cualquier desorden, el trastorno significa que nos causa un deterioro significativo en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a por ser una respuesta demasiado intensa, frecuente y duradera. Como el dolor, que significa que puede haber infecci&oacute;n o algo roto. En este caso, cuando se presenta ansiedad hay que preguntarse por qu&eacute;. Pongo en el libro algunos ejemplos de estudiantes con un perfil de mucha autoexigencia que terminan teniendo dificultades para hacer una vida normal (para ir a la escuela o incluso para salir a la calle) y es necesario bajar el ritmo porque lo que se pretende no es posible. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Es frecuente pensar que cuando tenemos un ataque de ansiedad nos ahogamos o vamos a tener un ataque al coraz&oacute;n. &iquest;Realmente hay riesgo de que eso pase? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A mis pacientes les digo que cualquier persona puede tener un ataque de p&aacute;nico, que es como la manifestaci&oacute;n m&aacute;s fuerte de la ansiedad. Ahora, si nosotros sabemos interpretar lo que nos est&aacute; pasando y entendemos por qu&eacute; tenemos todos esos s&iacute;ntomas, nos vamos a ahorrar sufrimiento. A veces lo que explica el origen del problema es precisamente esa mala interpretaci&oacute;n. Es la idea que da t&iacute;tulo al libro: si un esquimal viene a estas latitudes y se contagia una gripe se va a asustar mucho porque no la conoce. Sin embargo, nuestra sociedad s&iacute; est&aacute; acostumbrada a esos s&iacute;ntomas. As&iacute; que el meollo del asunto no es tanto lo que pasa, sino la interpretaci&oacute;n de lo que est&aacute; pasando. El cerebro lo que m&aacute;s ama es la seguridad, la certeza y la rutina<strong>.</strong> Cuando nos pasa algo interno que desconocemos y puede ser una amenaza, es natural pensar que es algo malo y hay que buscar una soluci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Y qu&eacute; pasa en nuestro cuerpo entonces cuando tenemos un ataque de ansiedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;El s&iacute;ndrome de hiperventilaci&oacute;n es muy frecuente, por ejemplo, en ataques de p&aacute;nico. Cuando se detecta una amenaza, mi sistema nervioso simp&aacute;tico se pone en marcha con adrenalina y eso requiere mucha gasolina. O sea, ox&iacute;geno, y empezamos a palpitar. Cuando metemos mucho de este gas cambia la proporci&oacute;n entre ox&iacute;geno y di&oacute;xido de carbono y eso nos hace sentirnos raros. Es como si tuvi&eacute;ramos una borrachera de ox&iacute;geno y, como pasa con el etanol cuando se bebe alcohol, vamos a ver las cosas de una manera alterada. Es inc&oacute;modo y desagradable pero no peligroso. Por eso recomendamos, y lo hemos visto en series americanas, respirar en una bolsa o respirar sobre nuestras manos cerr&aacute;ndolas para restablecer el equilibrio qu&iacute;mico. Eso permite que aspiremos el propio di&oacute;xido de carbono que estamos expulsando. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nuestro organismo está muy bien preparado para responder a estresores puntuales de días, semanas o meses, pero no para estar permanentemente activo. Es nocivo y puede terminar alterando el sistema inmune</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Que estemos sobreactivados de esta manera no es malo a nivel org&aacute;nico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Los estresores son de muy diferente tipo: no es lo mismo un estudiante que tiene muchos nervios por un examen que una persona que est&aacute; pasando un duelo por una ruptura sentimental o por un fallecimiento. Pueden ser m&aacute;s o menos intensos, pero normalmente tienen un inicio y un final. Lo que es malo para nuestra salud es lo que se conoce como estresor cr&oacute;nico, un estresor que dura dos, tres, cuatro a&ntilde;os. Por ejemplo, que est&eacute;s desbordado en el trabajo durante mucho tiempo porque tendr&iacute;a que haber cinco personas y hay tres. Nuestro organismo est&aacute; muy bien preparado para responder a estresores puntuales de d&iacute;as, semanas o meses, pero no para estar permanentemente activo aunque sea a m&aacute;s baja intensidad durante mucho tiempo. Es nocivo y puede terminar alterando el sistema inmune. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;El cerebro, dice, puede reescribirse y terminar respondiendo de una manera neutra a est&iacute;mulos que grabamos como peligrosos (aunque no siempre lo sean). &iquest;C&oacute;mo se hace esa reescritura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Para sustituir una experiencia traum&aacute;tica hace falta un c&uacute;mulo de experiencias, digamos neutras, en las que no pase nada. Con la conducci&oacute;n se ve muy claro: personas que llevan 20 a&ntilde;os al volante y un d&iacute;a tienen un accidente de tr&aacute;fico. Seguramente esa persona cuando vuelva a agarrar el coche despu&eacute;s de tres meses estar&aacute; nerviosa porque su mente no se queda en las dos d&eacute;cadas que no ha ocurrido nada sino en esa &uacute;ltima experiencia. En que la &uacute;ltima vez que se subi&oacute; al coche casi no lo cuenta. A medida que contin&uacute;o conduciendo y todo est&aacute; bien, el miedo va a disminuir y aqu&iacute; va a ser poco importante si lo hacemos con medicaci&oacute;n o sin medicaci&oacute;n. El cerebro se va a modificar igualmente. Lo que no funciona es tomar medicaci&oacute;n y no conducir. Ah&iacute; estamos en las mismas, porque no estamos ense&ntilde;ando al cerebro que conducir no es tan peligroso como pensaba. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Propone ejercicios para acelerar el coraz&oacute;n o hiperventilar, incluso apretarse la garganta, para emular s&iacute;ntomas t&iacute;picos de los ataques de p&aacute;nico. Hay quien pueda pensar que esto es un poco masoquista, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Lo comparo con el fisioterapeuta. Cuando vamos por un esguince o una lesi&oacute;n nos dan un masaje muchas veces doloroso, salimos, pagamos y nos dicen que es bueno que vayas a casa y sigas haciendo estos otros ejercicios. Y las personas los aceptan porque cient&iacute;ficamente est&aacute; probado que son buenos para mejorar a medio o largo plazo. Esa es la clave. Como seres humanos buscamos el cortoplacismo, pero los problemas complejos no tienen soluciones sencillas. Estos ejercicios, como dar vueltas, permiten que nuestro cerebro reaprenda. Hacer esa reescritura de la que habl&aacute;bamos. Solo se puede cambiar as&iacute;, con la experiencia. As&iacute; que inevitablemente el tratamiento pasa por ense&ntilde;ar a ese cerebro que esas sensaciones que en su d&iacute;a malinterpret&oacute; como amenazantes no lo son. Pero claro, hay que pasar por eso para recuperar la autonom&iacute;a, para estar mejor. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Hay rasgos de personalidad que predisponen m&aacute;s a sufrir problemas de ansiedad? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hay descritos algunos rasgos o formas de ser que conviven m&aacute;s con problemas de ansiedad. Uno de ellos es el perfeccionismo, la autoexigencia, la competitividad. Ocurre en personas que buscan est&aacute;ndares irrealizables y est&aacute;n abocadas a sufrir bastante. Tambi&eacute;n pasa con rasgos de neuroticismo, es decir, perfiles emocionalmente m&aacute;s inestables, m&aacute;s impulsivos, m&aacute;s an&aacute;rquicos. Para quien el miedo est&aacute; muy presente tambi&eacute;n suele ser un problema porque conduce a ser poco asertivos, a tener dificultad para imponer l&iacute;mites, a decir que no. Esto est&aacute; vinculado tambi&eacute;n con la alta amabilidad, cuando se dan relaciones de mucha bondad y generosidad de un lado y eso, al no ser equitativo, de alg&uacute;n modo te chupa la energ&iacute;a. Pienso, por ejemplo, en mujeres que cuidan, que preparan comida a toda la familia. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sociedad que nos rodea es tan exigente y tan competitiva, tiene esa permanente presión por la productividad que nos lleva al límite y a poder tener potencialmente problemas de ansiedad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Vincular los trastornos de ansiedad con c&oacute;mo son los individuos no se puede considerar un poco reduccionista? Es decir, desvincular a las personas de su contexto para explicar los problemas de salud mental. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;En el libro doy espacio a las variables de contexto. El factor del contexto actual en el que vivimos predispone a mucha ansiedad. Hace unos a&ntilde;os todo estaba m&aacute;s establecido: nac&iacute;as en un lugar, los roles estaban m&aacute;s marcados, no sol&iacute;as cambiar de sitio. La vida era menos sedentaria, m&aacute;s social, nos aliment&aacute;bamos mejor. No hablo en t&eacute;rminos de si se era m&aacute;s feliz o menos, sino de ansiedad. La sociedad que nos rodea es tan exigente y tan competitiva, tiene esa permanente presi&oacute;n por la productividad que nos lleva al l&iacute;mite y a poder tener potencialmente problemas de ansiedad. Tenemos que formarnos m&aacute;s, viajar m&aacute;s, tener m&aacute;s experiencias. Estamos permanentemente sobreestimulados a trav&eacute;s de notificaciones que nos hacen ir a toda prisa por miedo a perdernos algo. Hay una ansiedad financiera o econ&oacute;mica tambi&eacute;n: una persona para poder desarrollarse necesita una m&iacute;nima infraestructura. Son todo circunstancias que predisponen a las personas a estar insatisfechas o frustradas y ese estado es un caldo de cultivo para la ansiedad o la mala salud mental en general. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Dir&iacute;a entonces que la sociedad actual es un disparador de problemas de ansiedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;M&aacute;s que un disparador es un predisponente en el cual el disparador puede ser que no me han tomado en esta oferta de trabajo, o tuve una discusi&oacute;n con mi jefe. En cualquier caso, estos problemas se desencadenan normalmente por la mezcla de al menos dos variables: personalidad y contexto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&ldquo;Nuestra mente no es nuestra amiga ni su principal objetivo es hacernos felices&rdquo;, dice en el libro. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Tendemos a interpretar las cosas que nos pasan con la informaci&oacute;n del medio y en el medio nos hablan de una cierta <em>happycracia</em>, de que hay soluci&oacute;n para todo, de que siempre tenemos que estar bien. Vemos t&iacute;tulos sugerentes como &ldquo;el secreto de la felicidad&rdquo; o &ldquo;c&oacute;mo hacer que te pasen cosas buenas&rdquo; y podemos dejarnos seducir. Pero en el fondo estamos buscando cosas que no son posibles y eso genera m&aacute;s insatisfacci&oacute;n y m&aacute;s frustraci&oacute;n. Entiendo que esa persona puso el t&iacute;tulo para vender libros, pero nuestra finalidad como seres vivos no es ser felices sino la supervivencia. Aunque es cierto que en nuestro contexto las amenazas son singulares y est&aacute;n configuradas por la sociedad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sofía Pérez Mendoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/diseccionar-ansiedad-entenderla-borrachera-oxigeno_128_12180419.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Apr 2025 09:01:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diseccionar la ansiedad para entenderla: “Es como una borrachera de oxígeno”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ansiedad,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un viaje imperfecto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/viaje-imperfecto_129_11864785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/166bde50-5e72-434e-a434-130ce73917b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un viaje imperfecto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Defectuosos, insuficientes, faltos, deficientes, incorrectos. No son infinitas, pero sí muchas las maneras de decir que no estamos completos, que nos encontramos lejos de la perfección.</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La palabra perfecto proviene del lat&iacute;n </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>perficere</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que se compone del prefijo </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>per</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, completamente, y la ra&iacute;z </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>facere</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que significa hacer. En el libro m&aacute;s le&iacute;do del mundo, la Biblia, aparece unas ochocientas veces.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La imperfecci&oacute;n, por el contrario, es inherente a nuestra condici&oacute;n de humanos y mortales, es el motor que se enciende cada ma&ntilde;ana, cada vez que renovamos nuestro deseo de vivir. La ambig&uuml;edad, la contradicci&oacute;n, est&aacute;n mucho m&aacute;s cerca de nuestra especie que esa anhelada completud.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si nos enfrent&aacute;ramos a situaciones que cuestionaran nuestras creencias m&aacute;s arraigadas?, se preguntan </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Ornella Benedetti</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;y&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Santiago&nbsp;Silberman</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, licenciados en Psicolog&iacute;a y fundadores de&nbsp;RedPsi, en su nuevo libro, justamente titulado </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Imperfectos. </em></span>Ambos autores son egresados de la UBA, formados en psicoan&aacute;lisis, con experiencia cl&iacute;nica en adicciones y en trastornos de la conducta alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Probablemente nos sentir&iacute;amos confundidos, amenazados y llenos de ansiedad, arriesgan. &ldquo;Reconocer que no poseemos la verdad absoluta es inquietante. En cualquier instante, podr&iacute;amos tener que afrontar imprevistos. Y aunque nos esforcemos por hacer todos los preparativos para prevenirlo, nunca podemos evitar por completo que algo -incluso algo bueno- nos pueda tomar por sorpresa&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A veces la imperfecci&oacute;n toma forma de s&iacute;ntomas: tristeza, depresi&oacute;n, ansiedad, ataques de p&aacute;nico, fobias y TOC. Son respuestas psicosom&aacute;ticas a un desencaje entre la emoci&oacute;n que irrumpe, el funcionamiento de nuestro cuerpo y el afuera.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;La angustia es el &uacute;nico afecto que no enga&ntilde;a&rdquo;, dec&iacute;a </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jacques Lacan</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Pero &iquest;disponemos de herramientas para enfrentar lo imprevisible? Para sentirnos m&aacute;s tranquilos, dice esta pareja de porte&ntilde;os, especialistas en la psiquis humana, &ldquo;creamos explicaciones que nos ayudan a darles un sentido, como suele ocurrir ante la muerte de un ser querido, cuando intentamos encontrar un &lsquo;por qu&eacute;&rsquo;.&rdquo;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Esas explicaciones son lo que llamamos sentido com&uacute;n que, a diferencia de lo que su nombre indica, es el menos com&uacute;n de los sentidos. &ldquo;Cada uno de nosotros pensamos y sentimos cosas diferentes, como consecuencia de haber tenido vivencias y aprendizajes &uacute;nicos. Incluso dos hermanos pueden recordar y reaccionar de forma distinta frente a la experiencia de una infancia violenta. Uno de ellos puede perpetuar aquel maltrato recibido en su vida adulta y argumentar que es consecuencia de su dura infancia, mientras que el otro podr&iacute;a querer evitar en el futuro todo tipo de violencia, justamente porque no desea repetir el mismo patr&oacute;n de conducta. Es decir, el sentido com&uacute;n act&uacute;a como unos lentes a trav&eacute;s de los cuales vemos el mundo; es la versi&oacute;n personal, subjetiva de la verdad&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Las emociones reprimidas nunca mueren; son enterradas vivas y salen m&aacute;s tarde en peores formas&rdquo;, habr&iacute;a dicho </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Sigmund Freud</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Tomemos el momento en que, en lugar de culpar a nuestra pareja, por su supuesta infidelidad, descubrimos que en realidad fuimos nosotros quienes descuidamos la relaci&oacute;n&rdquo;, se plantean como una eventual hip&oacute;tesis Benedetti y Silberman. O aquel instante en que nos damos cuenta de que, &ldquo;a pesar de haber criticado nuestro trabajo durante a&ntilde;os, nunca tomamos la iniciativa de buscar algo mejor&rdquo;. O incluso &ldquo;cuando entendemos que nuestra madre no cambiar&aacute; s&oacute;lo porque se lo pidamos, y que somos nosotros quienes debemos decidir c&oacute;mo relacionarnos con ella o si seguimos esperando que sea diferente&rdquo;. En estas situaciones, la angustia surge al confrontar que nuestra percepci&oacute;n de la realidad no est&aacute; alineada con la naturaleza de las cosas, &ldquo;como si intent&aacute;ramos que un cuadrado ingresara en un c&iacute;rculo&rdquo;, comparan los autores de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Imperfectos</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, quienes en 2020 escribieron el volumen </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Verdades no dichas</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Para protegernos de la angustia, a menudo nos aferramos a nuestras creencias con una rigidez extrema. &ldquo;Esta obstinaci&oacute;n no surge tanto del deseo de tener raz&oacute;n, sino del miedo profundo a no tenerla, porque admitirlo nos obligar&iacute;a a enfrentar el desaf&iacute;o del cambio&rdquo;, sostienen.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;El miedo no evita la muerte, el miedo evita la vida&rdquo;, se&ntilde;ala el escritor egipcio </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Naguib Mahfuz</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Y, sin embargo, &iquest;acaso no resulta m&aacute;s sencillo quedarse en lo conocido, aunque sea inc&oacute;modo, que enfrentarse al miedo de buscar algo desconocido, aunque podr&iacute;a resultar mucho mejor? &ldquo;Cambiar implica un esfuerzo y un dolor significativo, ya que muchas veces conlleva a renunciar a algo que nos cuesta dejar atr&aacute;s. Esta rigidez en c&oacute;mo nos percibimos nos conduce a forjar explicaciones causales simplistas, f&oacute;rmulas binarias, donde no existen matices o puntos intermedios, nos ofrecen una falsa sensaci&oacute;n de seguridad y previsibilidad en mundo incierto y complejo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Si tuve una infancia dif&iacute;cil, mi adultez ser&aacute; terrible&rdquo;. &ldquo;Si me minti&oacute; es porque no valgo para &eacute;l&rdquo;, son condicionales binarias.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Puede que en un determinado momento de nuestra vida la narrativa que construimos no coincida con el curso de la vida que se despliega ante nosotros. &ldquo;En esos momentos, cuando se sacude nuestro mundo, emergen las crisis personales&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Son puntos de inflexi&oacute;n en los que acostumbrados a poder con casi todo, de repente nos encontramos con que algo se nos escapa. O bien, desde la impotencia de no poder con algo, nos sorprendemos alcanzando un logro que no cre&iacute;amos posible. O quiz&aacute;s, con la creencia de que todos son in&uacute;tiles nos encontramos con que alguien puede y esto nos hace cuestionar nuestro actuar, ya que hasta ese momento siempre fuimos los salvadores de los dem&aacute;s.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La existencia humana es variable y llena de matices. Aceptar y vivir en posiciones medias nos permite abrazar una gama m&aacute;s amplia de experiencias y emociones, evitando la rigidez de las posiciones absolutas. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El mundo es un lugar repleto de incertidumbre, donde las creencias fijas se caen. &ldquo;Cre&iacute; que&nbsp;vivir&iacute;amos el resto de nuestra vida juntos&rdquo;, &ldquo;No pude terminar mis estudios despu&eacute;s del embarazo&rdquo;, &ldquo;Me duele que mi padre haya muerto, siempre so&ntilde;&eacute; que presenciar&iacute;a mi boda&rdquo;. A veces, aquello que nos contamos acerca de la vida no coincide con lo que realmente sucede. Nuestro mundo se sacude y entramos en crisis personales que pueden causarnos miedo, ansiedad, angustia, tristeza, depresi&oacute;n, ataques de p&aacute;nico, fobias. Sobre eso escriben Benedetti&nbsp;y&nbsp;Silberman, d&aacute;ndole espacio a poderosas&nbsp;preguntas&nbsp;para abrazar cada proceso, enfrentar el cambio que paraliza y animar a los lectores a vivir.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        La angustia muchas veces se infiltra en nuestras vidas, reflejando el dolor inherente a lo inevitable de la p&eacute;rdida que no s&oacute;lo se limita a objetos y personas; se extiende a las decisiones que tomamos, donde cada elecci&oacute;n conlleva la renuncia a otras posibilidades. Tambi&eacute;n descubrimos, que la ansiedad, las fobias, los ataques de p&aacute;nico y las enfermedades psicosom&aacute;ticas est&aacute;n vinculadas a nuestras resistencias a enfrentar esa angustia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No existen recetas m&aacute;gicas o m&eacute;todos infalibles para lograr una vida plena. La clave radica en aceptar que las p&eacute;rdidas forman una parte natural e ineludible de nuestra existencia y que, a pesar de ello, es posible disfrutar la vida&rdquo;, aseguran. La belleza de la vida se encuentra en su car&aacute;cter ef&iacute;mero, transitorio. Incluso la inmortalidad nos privar&iacute;a &ldquo;de la capacidad de valorar, porque lo permanente termina perdiendo su valor&rdquo;. La presencia de un final le da sentido a todo nuestro viaje.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/viaje-imperfecto_129_11864785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Nov 2024 03:16:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un viaje imperfecto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Miedo,Ansiedad,Angustia,Depresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco prácticas de relajación que podés hacer en casa en cualquier momento del día]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cinco-practicas-relajacion-podes-casa-momento-dia_1_11265128.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18e04de5-cd54-461f-9a16-cc4c3e53da20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco prácticas de relajación que podés hacer en casa en cualquier momento del día"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Meditación, respiraciones, yoga... Así pueden ayudar a combatir los efectos del estrés y la ansiedad estas técnicas de relajación.</p></div><p class="article-text">
        El trabajo es una fuente de estr&eacute;s para mucha gente. Seg&uacute;n la consultora ADP, el 66% de las personas en Espa&ntilde;a experimentan estr&eacute;s en el trabajo al menos una vez por semana. El mismo informe revela que, para quienes trabajan desde casa, su salud mental interfiere con el trabajo con mayor frecuencia que para quienes van a la oficina. Los trastornos mentales se han incrementado en un 34% en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os seg&uacute;n datos del Ministerio de Sanidad, siendo la ansiedad el m&aacute;s frecuente.
    </p><p class="article-text">
        Mucha gente asocia la relajaci&oacute;n al momento de llegar a casa, desplomarse en el sof&aacute; y encender la televisi&oacute;n, pero quiz&aacute; esta no sea la forma m&aacute;s efectiva de relajarse. Diferentes estudios indican que sentarse delante de la pantalla puede empeorar las cosas, y que ver series sin parar est&aacute; asociado con mayor ansiedad, depresi&oacute;n, impulsividad y desregulaci&oacute;n emocional.
    </p><p class="article-text">
        El estr&eacute;s es una respuesta fisiol&oacute;gica y su contrapartida, la respuesta de relajaci&oacute;n, tambi&eacute;n lo es. El sistema nervioso parasimp&aacute;tico, encargado de enviar la se&ntilde;al de calma, reducir las pulsaciones del coraz&oacute;n y el ritmo respiratorio, se puede modular tambi&eacute;n si, por ejemplo, intervenimos conscientemente para regular la respiraci&oacute;n y los movimientos corporales.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, las t&eacute;cnicas para promover la relajaci&oacute;n tienen que ver con las funciones m&aacute;s b&aacute;sicas del cuerpo, como la respiraci&oacute;n y el movimiento. He aqu&iacute; las pr&aacute;cticas m&aacute;s efectivas para generar una respuesta de relajaci&oacute;n que podemos practicar en cualquier momento del d&iacute;a, o cuando deseemos desactivar el estr&eacute;s tras una jornada de trabajo:
    </p><h2 class="article-text">Ejercicios de respiraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Esta es la t&eacute;cnica m&aacute;s sencilla y probablemente m&aacute;s poderosa para eliminar el estr&eacute;s. Consiste en respirar de forma consciente, con inspiraciones y espiraciones largas, lentas y profundas. Es importante que la respiraci&oacute;n sea abdominal o diafragm&aacute;tica, en la que en lugar de hinchar el pecho al inspirar, se relaja el abdomen y se permite que baje el diafragma para que entre m&aacute;s cantidad de aire en los pulmones. Se ha comprobado que esta forma de respirar es capaz de reducir el estr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Existen muchos ejercicios de respiraci&oacute;n para relajarse, pero lo m&aacute;s com&uacute;n es que impliquen exhalaciones m&aacute;s lentas y controladas. Uno de los m&aacute;s conocidos se denomina 4-7-8, que seg&uacute;n varios experimentos reduce efectivamente la ansiedad, y sigue estos pasos:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Inspirar contando hasta cuatro lentamente.</li>
                                    <li>Contener la respiraci&oacute;n mientras se cuenta hasta siete.</li>
                                    <li>Espirar contando hasta ocho.</li>
                                    <li>Repetir cuatro veces.&nbsp;</li>
                            </ol>
            </div><h2 class="article-text">Esc&aacute;ner corporal</h2><p class="article-text">
        Esta t&eacute;cnica combina la concentraci&oacute;n en la respiraci&oacute;n con la relajaci&oacute;n muscular progresiva. Tras unos minutos de respiraci&oacute;n profunda, hay que centrarse en una parte del cuerpo o grupo de m&uacute;sculos cada vez y liberar mentalmente cualquier tensi&oacute;n f&iacute;sica que se sienta en esa zona. Otras variantes requieren contraer los m&uacute;sculos de esa parte del cuerpo brevemente y liberar la tensi&oacute;n para relajarla. Hay aplicaciones para m&oacute;vil que proporcionan una gu&iacute;a de audio para realizar este ejercicio, que en una revisi&oacute;n de ensayos se ha visto que es un poco m&aacute;s efectivo que la meditaci&oacute;n consciente o <em>mindfulness</em>, y puede ser m&aacute;s f&aacute;cil para ciertas personas. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Visualizaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Esta es otra t&eacute;cnica que tambi&eacute;n est&aacute; disponible a trav&eacute;s de aplicaciones para m&oacute;vil. Consiste en evocar en la mente escenas, lugares o experiencias relajantes, como un paseo por un bosque o descansar junto al mar. Es m&aacute;s efectivo cuando estas visualizaciones tienen un significado personal, que podamos asociar a experiencias placenteras de nuestra vida. Se ha comprobado, por ejemplo, que este tipo de ejercicio puede reducir el dolor y los s&iacute;ntomas de depresi&oacute;n en los pacientes con fribromialgia. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><em>Mindfulness</em></h2><p class="article-text">
        Aunque se ha convertido casi en una marca comercial, la meditaci&oacute;n de atenci&oacute;n plena tiene un largo historial de ensayos cl&iacute;nicos que avalan sus resultados en el tratamiento de la ansiedad y la depresi&oacute;n, con una efectividad similar a la de la terapia cognitivo-conductual y, adem&aacute;s, aumenta la capacidad de empat&iacute;a con los dem&aacute;s. Esta pr&aacute;ctica consiste en sentarse c&oacute;modamente, cerrar los ojos (opcional), concentrarse en la respiraci&oacute;n y llevar la atenci&oacute;n de la mente al momento presente. Si aparecen pensamientos o preocupaciones sobre el pasado o el futuro, simplemente se observan, en lugar de 'enredarse' en ellos, y se vuelve el foco a la respiraci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Yoga, taich&iacute; o qigong</h2><p class="article-text">
        Estas tres pr&aacute;cticas ancestrales combinan la respiraci&oacute;n r&iacute;tmica con una serie de posturas o movimientos fluidos. Los aspectos f&iacute;sicos de estas pr&aacute;cticas ofrecen una concentraci&oacute;n mental que puede ayudar a distraerse de los pensamientos intrusivos. Por ejemplo, el yoga se ha utilizado con &eacute;xito en el tratamiento del trastorno obsesivo-compulsivo. El taich&iacute; y qigong tienen efectos sobre la regulaci&oacute;n del estado de &aacute;nimo y por tanto reducen el estr&eacute;s. Adem&aacute;s, estos ejercicios pueden mejorar la flexibilidad y el equilibrio, y la ventaja es que se pueden adaptar a todos los estados de forma f&iacute;sica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay adem&aacute;s muchas otras pr&aacute;cticas que pueden ayudar a mitigar la ansiedad y el estr&eacute;s, como el dibujo y la pintura, los trabajos manuales, la escritura o incluso cuidar plantas. Lo que todas ellas tienen en com&uacute;n es que, durante un rato, dejamos de consumir informaci&oacute;n y nos enfocamos en nuestro cuerpo, especialmente a trav&eacute;s de la respiraci&oacute;n, dando la oportunidad a nuestro organismo para que active la se&ntilde;al de calma. No hay t&eacute;cnicas mejores ni peores, la mejor pr&aacute;ctica es siempre la que nos funciona.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cinco-practicas-relajacion-podes-casa-momento-dia_1_11265128.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Apr 2024 09:07:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cinco prácticas de relajación que podés hacer en casa en cualquier momento del día]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,mindfulness,Yoga,Relajación,Ansiedad,estrés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El vértigo de la Inteligencia Artificial, o qué hacer con los sentimientos contradictorios que genera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vertigo-inteligencia-artificial-sentimientos-contradictorios-genera_129_10873909.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d96b01bd-6a13-44d3-bcf7-6f5ad87192c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El vértigo de la Inteligencia Artificial, o qué hacer con los sentimientos contradictorios que genera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿La Inteligencia Artificial va a resolver nuestros problemas? ¿Va a ser nuestro asistente personal y simplificar nuestra vida? ¿Nos va a ayudar a encontrar nuevas curas para el cáncer? ¿O nos va a dejar a todos sin trabajo? ¿Terminaremos dominados por sistemas que no entendemos? </p></div><p class="article-text">
        El mundo en general se divide entre los optimistas y los pesimistas sobre la Inteligencia Artificial, y esto se intensific&oacute; en el &uacute;ltimo a&ntilde;o despu&eacute;s del lanzamiento de <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/chatgpt/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ChatGPT</a>, que nos permiti&oacute; a todos vislumbrar el potencial de esta tecnolog&iacute;a. Pero es posible ser optimista y pesimista a la vez. Sentir que hay un gran potencial que se podr&iacute;a realizar y muchos peligros en el camino, y que la rapidez con la que se avanza nos genere una especie de v&eacute;rtigo, un mareo metaf&oacute;rico por la magnitud de lo que puede pasar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.youtube.com/watch?v=wBX4xeefPiA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una entrevista</a> al fundador y director de Open AI, la empresa detr&aacute;s de ChatGPT, <strong>Sam Altman</strong>, le preguntaron justamente sobre esto, si alguna vez le agarraba a &eacute;l tambi&eacute;n este mareo por la rapidez a la que est&aacute;n avanzando y el impacto que podr&iacute;a tener en tantos aspectos de nuestras vidas. Y s&iacute;, hasta &eacute;l dice que tuvo momentos intensos de v&eacute;rtigo en este proceso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El v&eacute;rtigo que nos puede agarrar pensando en todo lo que viene no implica oponerse a los avances, sino que puede ser parte de los sentimientos encontrados que genera la inteligencia artificial, que parecen estar bastante extendidos. Una <a href="https://www.ipsos.com/en/ai-making-world-more-nervous" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> hecha a nivel global, en la que preguntaban por las diferentes emociones que genera, encontr&oacute; que<strong> al 54% de las personas esta tecnolog&iacute;a la entusiasma, pero al mismo tiempo al 52% la pone nerviosa</strong>. Es decir que hay muchas personas que a la vez ven el potencial y les preocupa. En la Argentina es exactamente el mismo porcentaje que siente nervios y entusiasmo: el 46%.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La ansiedad que generan las nuevas tecnologías han sido bastante estudiadas. En los años 80, cuando se extendía el uso de las computadoras hubo un fenómeno similar, el concepto de “ansiedad informática” o “ansiedad de las computadoras”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Es muy com&uacute;n que los avances generen estos dos sentimientos: libertad y miedo. Libertad de todo lo que se volver&iacute;a m&aacute;s r&aacute;pido y f&aacute;cil, y miedo de c&oacute;mo podr&iacute;a afectar tu trabajo o a no poder entenderlo, entre otras cosas&rdquo;, explic&oacute; <strong>Natalia Zuazo</strong>, especialista en pol&iacute;tica y tecnolog&iacute;a y directora de Salto Agencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ansiedad que generan las nuevas tecnolog&iacute;as han sido bastante estudiadas. En los a&ntilde;os 80, por ejemplo, cuando se extend&iacute;a el uso de las computadoras hubo un fen&oacute;meno similar, al punto que se desarroll&oacute; el concepto de &ldquo;ansiedad inform&aacute;tica&rdquo; o &ldquo;ansiedad de las computadoras&rdquo;, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/0747563287900100?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con un &iacute;ndice</a> para evaluarlo basado en cu&aacute;n de acuerdo estaban con afirmaciones como &ldquo;tengo miedo de que si uso la computadora me voy a volver dependiente&rdquo; o &ldquo;no me gusta trabajar con m&aacute;quinas m&aacute;s inteligentes que yo&rdquo;. Por supuesto ya tambi&eacute;n <a href="https://www.scientificamerican.com/article/ai-anxiety-is-on-the-rise-heres-how-to-manage-it/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">existe el concepto</a> de &ldquo;ansiedad por la Inteligencia rtificial&rdquo; y hay consejos y recomendaciones para lidiar con ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que se suma ahora, se&ntilde;ala Zuazo es un cierto aceleracionismo: &ldquo;Todo va m&aacute;s r&aacute;pido de lo que podemos procesar, y esto no s&oacute;lo pasa con la tecnolog&iacute;a. Esa rapidez hace que no tengamos tiempo para procesar todo lo que est&aacute; asociado a estos cambios&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ritmo al que estamos viviendo los cambios en el mundo de la inteligencia artificial y su incorporación en todo tipo de trabajos nos puede marear</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una muestra de esto es c&oacute;mo las tecnolog&iacute;as <a href="https://hbr.org/2013/11/the-pace-of-technology-adoption-is-speeding-up" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se adoptan</a> cada vez con mayor velocidad: mientras que con los tel&eacute;fonos de l&iacute;nea tom&oacute; m&aacute;s de 50 a&ntilde;os llegar a m&aacute;s del 50% de la poblaci&oacute;n de los Estados Unidos, con las computadoras esto se redujo a alrededor de 15 y con Internet a 10. Todav&iacute;a es temprano para saber cu&aacute;nto demorar&aacute; la inteligencia artificial en ser usada ampliamente, pero hasta ahora la adopci&oacute;n parece ser r&aacute;pida: ChatGPT tiene alrededor de 100 millones de usuarios semanales, seg&uacute;n los <a href="https://www.theverge.com/2023/11/6/23948386/chatgpt-active-user-count-openai-developer-conference" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de la empresa</a>, y es uno de los servicios de crecimiento m&aacute;s r&aacute;pidos de la historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La falta de tiempo para procesar lo que ocurre y poder adaptarse puede tener consecuencias. &ldquo;Hoy muchas de las conversaciones sobre Inteligencia Artificial son muy generales, pero hace falta tener discusiones sobre c&oacute;mo va a impactar de manera concreta en distintos aspectos. Por ejemplo, no hablar en general sobre c&oacute;mo puede impactar en el trabajo, sino c&oacute;mo le puede servir a un docente espec&iacute;ficamente en sus tareas. Y para tener esas discusiones hace falta tiempo y poder priorizarlas&rdquo;, se&ntilde;ala Zuazo. Entrar en la discusi&oacute;n m&aacute;s concreta sobre los usos puede ayudar tambi&eacute;n a combatir el v&eacute;rtigo, no pensarlo como un gran torbellino que puede arrasar con todo, sino ver sus funcionalidades en la pr&aacute;ctica y desarrollar mejores estrategias para su adopci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ritmo al que estamos viviendo los cambios en el mundo de la Inteligencia Artificial y su incorporaci&oacute;n en todo tipo de trabajos nos puede marear. Poder sentarse a pensar c&oacute;mo nos podr&iacute;a afectar directamente, qu&eacute; usos le podr&iacute;amos dar y si realmente va a cambiar tan dr&aacute;sticamente nuestro mundo, puede ayudarnos a abordarlo y sentir que volvemos a tener los pies en la tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>OS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olivia Sohr]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vertigo-inteligencia-artificial-sentimientos-contradictorios-genera_129_10873909.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jan 2024 09:28:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El vértigo de la Inteligencia Artificial, o qué hacer con los sentimientos contradictorios que genera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia Artificial,Ansiedad,ChatGPT]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Realmente nos cuesta más concentrarnos ahora que antes?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/realmente-cuesta-concentrarnos-ahora_129_10599782.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b0dc856-71c7-4849-bb54-03b999e20991_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Realmente nos cuesta más concentrarnos ahora que antes?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estamos rodeados de estímulos que pueden sacarnos el foco de lo que estamos haciendo. ¿Perdimos la habilidad de pasar más de 5 minutos pensando en algo, sin agarrar el celular? </p></div><p class="article-text">
        Hay una sensaci&oacute;n que se repite mucho: <strong>que ya no nos podemos concentrar como antes, que perdimos la habilidad de pasar m&aacute;s de 5 minutos pensando en algo, sin agarrar el celular o cambiar de pesta&ntilde;a en el navegador y partir en otra direcci&oacute;n</strong>. Se publican cantidad de notas y libros sobre el tema. Y detr&aacute;s est&aacute; la idea de que la tecnolog&iacute;a, y la rapidez que viene con ella, nos impide mantener la atenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Y hay un dato que se repite muchas veces, de nota en nota y de entrevista en entrevista: que el tiempo que logramos estar concentrados viene bajando dram&aacute;ticamente: de 12 segundos a 8. &iexcl;S&oacute;lo podemos mantener la atenci&oacute;n durante 8 segundos! 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El problema es que no es verdad. </strong>El dato parece venir de un estudio que se hizo en Canad&aacute;, pero cuando <a href="https://www.bbc.com/news/health-38896790" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un periodista</a> quiso tener m&aacute;s detalles sobre la fuente, se dio cuenta de que nadie sab&iacute;a bien de d&oacute;nde ven&iacute;a exactamente. Adem&aacute;s, lo que explican los especialistas, es que no tendr&iacute;a mucho sentido hablar de nuestra capacidad de atenci&oacute;n en t&eacute;rminos absolutos: nuestra atenci&oacute;n funciona distinto seg&uacute;n la tarea que estamos haciendo, mirando redes sociales es una cosa, manejando por una ruta es otra. 
    </p><p class="article-text">
        Nuestra falta de concentraci&oacute;n no naci&oacute; con la tecnolog&iacute;a. En 1925, el escritor <strong>Hugo Gernsback</strong> invent&oacute; el &ldquo;aislador&rdquo;, un casco con apenas dos ranuras para los ojos y una conexi&oacute;n a un tanque de aire, que ten&iacute;a que asegurar el foco absoluto y total. &iquest;Escuchaste hablar alguna vez de ese casco? No, justamente, no fue un &eacute;xito. Porque el tema con la concentraci&oacute;n es que muchas veces el problema somos nosotros mismos, no lo que pasa alrededor. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                En 1925, el escritor El “aislador”, casco creado por el escritor Hugo Gernsback en 1925.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntas veces cortas lo que est&aacute;s haciendo para mirar las redes sin que haya sonado ninguna notificaci&oacute;n? Estamos haciendo algo que nos aburre o nos cuesta, y pispeamos para entretenernos un poco. De hecho, <a href="https://www.researchgate.net/publication/301935517_Email_Duration_Batching_and_Self-interruption_Patterns_of_Email_Use_on_Productivity_and_Stress/link/59df80c1aca27258f7d7b5e8/download" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un estudio</a> en el que se analizaba cu&aacute;ndo una persona sal&iacute;a de una tarea que estaba haciendo en la computadora, vieron que en el 41% de los casos eran ellas mismas las que iban a revisar su mail, sin que hubiese ninguna notificaci&oacute;n. Cuando queremos desviar la atenci&oacute;n no necesitamos tanto est&iacute;mulo externo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, <strong>cuando queremos, todav&iacute;a mantenemos una asombrosa capacidad de foco</strong>. Es lo que reflejan los datos de c&oacute;mo vemos series: en algunas encuestas m&aacute;s del 70% de las personas dice que hace maratones de series, viendo m&aacute;s de tres episodios seguidos (a veces muchos m&aacute;s). Horas de foco ininterrumpido. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos rodeados de estímulos que nos pueden distraer todo el tiempo y que pueden sacarnos el foco de lo que estamos haciendo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es cierto que las series y pel&iacute;culas se fueron acelerando con el tiempo. Un psic&oacute;logo, <strong>James Cutting</strong>, que <a href="https://www.wired.com/2014/09/cinema-is-evolving/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">analiz&oacute;</a> una base de cientos de pel&iacute;culas en ingl&eacute;s, encontr&oacute; que la toma promedio pas&oacute; de 12 segundos en 1930 a 2,5 segundos en 2010. Antes de culpar a la redes sociales, la hip&oacute;tesis era que se acortaban por los videoclips y el surgimiento de MTV. Pero Cutting se&ntilde;ala que estas tomas m&aacute;s cortas probablemente se adaptan mejor a nuestra forma de prestar atenci&oacute;n, que naturalmente se dispersa luego de algunos segundos. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de nuestra capacidad de foco, tambi&eacute;n es cierto que el hecho de tener interrupciones no ayuda. Y los celulares son justamente una m&aacute;quina de interrupciones. Y el solo hecho de saber que algo suena en el tel&eacute;fono puede desviarnos de lo que estamos haciendo. En un <a href="https://www.ijhssnet.com/journals/Vol_11_No_7_July_2021/2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> un poco cruel, le pidieron a un grupo de personas que miraran un video y contestaran una serie de preguntas. Les dijeron que mantuvieran su celular con sonido, pero lejos de ellos. Mientras hac&iacute;an la prueba les empezaron a mandar mensajes y a medir distintas reacciones f&iacute;sicas. As&iacute;, vieron que cuando recib&iacute;an una notificaci&oacute;n hab&iacute;a un cambio: les transpiraban un poco m&aacute;s las manos. La interrupci&oacute;n de una notificaci&oacute;n es fuerte, tiene efectos f&iacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        Estamos rodeados de est&iacute;mulos que nos pueden distraer todo el tiempo y que pueden sacarnos el foco de lo que estamos haciendo. Pero nuestro propio cerebro tambi&eacute;n hace su parte, buscando activamente distracciones en ciertos momentos. Y puede ser que ciertas formas de consumo cultural hoy nos parezcan lentas, pero mientras proliferan los videos de 8 segundos, tambi&eacute;n surgen podcasts de 3 horas. Pareciera que capacidad de foco tenemos, el tema es para qu&eacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>OS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olivia Sohr]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/realmente-cuesta-concentrarnos-ahora_129_10599782.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Oct 2023 03:01:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Falta de concentración,Ansiedad,Celular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Exigencia hiperproductiva o la imposibilidad de descansar y disfrutar del tiempo libre sin culpa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/exigencia-hiperproductiva-disfrutar-tiempo-libre-culpa_1_10426703.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d303f0d-8685-41c6-b7bb-e822467c0404_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Exigencia hiperproductiva o la imposibilidad de descansar y disfrutar del tiempo libre sin culpa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La línea cada vez más difusa entre los momentos de ocio y de trabajo, la presión social o la sobrecarga laboral socavan el bienestar y la posibilidad de desconexión. La psicóloga Ainhoa Plata dice que "la hiperproductividad es la gran pandemia del siglo XXI" y que la creencia de que esos momentos de evasión equivalen a 'no hacer nada' y son algo improductivo "es un error".</p></div><p class="article-text">
        Hace unos meses, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/podcasts-son-nuevos-prescriptores-culturales-damos-ideas-sumar-lista_1_6322290.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Isabel Calder&oacute;n y Luc&iacute;a Lijtmaer</a>, especialistas en diseccionar la realidad desde un punto de vista feminista, volvieron a la pel&iacute;cula <em><strong>La flor de mi secreto</strong></em> (<a href="https://www.eldiario.es/temas/pedro-almodovar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro Almod&oacute;var</a>, 1995) en su <em>podcast </em><strong>Deforme Semanal</strong>. El episodio se titula <em><strong>Como vaca sin cencerro</strong></em>, una expresi&oacute;n que <strong>Chus Lampreave</strong> utiliza en el filme para explicarle a su hija, de manera r&aacute;pida y gr&aacute;fica, que lo que le pasa es que est&aacute; perdiendo la cabeza y necesita tomarse un respiro en el pueblo. En el caso de la protagonista se debe al desamor, pero en lo que se entiende por '<strong>vida moderna</strong>' es m&aacute;s probable que la sensaci&oacute;n de descontrol se deba a la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ansiedad-hiperplanificacion-ocio-convirtio-pesadilla-colas-entradas-anticipadas_1_10225327.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">falta de tiempo</a> derivada de la hiperproductividad. Y el reba&ntilde;o silencioso cada d&iacute;a crece un poco m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>No sabr&iacute;a decir el momento concreto en el que me di cuenta de que estaba sobrepasado. </strong>Tengo como esa sensaci&oacute;n que describ&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/realismo-capitalista-aproximacion-excitada-trastornada-palabras-mark-fisher_129_6172034.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Mark Fisher</a> de no recordar lo que era un fin de semana&rdquo;, dice Antonio R., de 25 a&ntilde;os. En su caso, el ritmo fren&eacute;tico est&aacute; relacionado con las exigencias de un trabajo que en los &uacute;ltimos tiempos se devalu&oacute;. &Eacute;l es aut&oacute;nomo y explica que: &ldquo;<strong>las horas cuestan lo mismo pero valen cada vez menos y esto es muy f&aacute;cil de comprobar a lo largo de las d&eacute;cadas. Por supuesto, est&aacute; relacionado con una precarizaci&oacute;n del trabajo en general a nivel m&aacute;s amplio y que viene de la mano de un mont&oacute;n de cosas</strong>&rdquo;. La incapacidad para desconectar, la flexibilizaci&oacute;n extrema de horarios y que la l&iacute;nea que separa los momentos de ocio y de trabajo se haya difuminado cada vez m&aacute;s son algunos de los motivos de su malestar. Tambi&eacute;n a&ntilde;ade &ldquo;<strong>una sensaci&oacute;n de que el futuro desapareci&oacute; un poco del horizonte y de que esto es lo que hay</strong>, de que estuve metido ac&aacute; toda mi vida y que no s&eacute; si voy a salir, la verdad&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La incapacidad para desconectar, la flexibilización extrema de horarios y que la línea que separa los momentos de ocio y de trabajo se haya difuminado cada vez más son algunos de los motivos del malestar de Antonio R. (autónomo, 25 años)</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El caso de Luis R., de 47 a&ntilde;os, es bastante similar al de Antonio solo que con un recorrido m&aacute;s largo. &ldquo;Hace una d&eacute;cada trabajaba much&iacute;simo, pero ten&iacute;a un salario digno. <strong>Diez a&ntilde;os m&aacute;s tarde he perdido una masa salarial de un 50% y los gastos de la hipoteca no hicieron m&aacute;s que subir. </strong>Para mantener a mi familia y mi casa debo trabajar desde la ma&ntilde;ana a la noche y para varias empresas. Ninguna paga con dignidad y el ritmo de producci&oacute;n no puede detenerse&rdquo;, sostiene. Hace cinco a&ntilde;os que no tiene vacaciones y no puede permitirse hacer un par&oacute;n porque al ser aut&oacute;nomo, como Antonio, no tendr&iacute;a una baja laboral o un descanso remunerados en condiciones. &ldquo;<strong>Si las deudas no descansan, yo tampoco puedo</strong>&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga <a href="https://www.psicologabcn.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ainhoa Plata</a> considera que la hiperproductividad es &ldquo;<strong>la gran pandemia del siglo XXI</strong>&rdquo;. Los problemas derivados de ella est&aacute;n presentes en su consulta cada d&iacute;a, incluso de mano de pacientes que acuden por otros motivos. &ldquo;En la mayor&iacute;a de personas se esconde esta situaci&oacute;n detr&aacute;s, aunque algunos lo tienen tan normalizado que no son conscientes hasta que se comenta en terapia&rdquo;, sostiene. Es algo que afecta tanto a hombres como a mujeres, aunque en el caso de ellas &ldquo;suelen sumarse cargas de cuidados de hijos, padres mayores o hermanos con problemas&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Andrea T., de 30 a&ntilde;os, identifica su problema de falta de tiempo en la devoci&oacute;n y dedicaci&oacute;n que tiene por lo que hace pero tambi&eacute;n piensa que est&aacute; relacionado con la urbanopat&iacute;a, un concepto que conoci&oacute; por la periodista <strong>Leila Guerriero</strong>. &ldquo;<strong>Estamos desconectando de nuestras ciudades y creando otras en relaci&oacute;n a los v&iacute;nculos laborales.</strong> Lo afectivo y familiar, lo cotidiano y hasta el tiempo del amor quedan fuera&rdquo;, afirma la entrevistada. &ldquo;Entiendo (o supongo) que para contrarrestar la falta de impulso vital de la urbanopat&iacute;a me acojo a lo que me da est&iacute;mulo inmediato: acci&oacute;n, resultado, siguiente asunto. Esto &uacute;ltimo tambi&eacute;n disipa el efecto de sentirse sobrepasada, y el fervor tampoco es &uacute;til. Un poco todo es de color, que dir&iacute;an Lole y Manuel&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La psicóloga Ainhoa Plata considera que la hiperproductividad es &#039;la gran pandemia del siglo XXI&#039;. Los problemas derivados de ella están presentes en su consulta, incluso de mano de pacientes que acuden por otros motivos</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Haley Lu Richardson como Portia en &#039;The White Lotus&#039;.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Doctor, qu&eacute; me pasa</strong></h3><p class="article-text">
        Esa saturaci&oacute;n le produjo secuelas f&iacute;sicas hace un par de a&ntilde;os, cuando adelgaz&oacute; tanto que se sent&iacute;a irreconocible. Al principio pens&oacute; que como trabajaba tanto se olvidaba hasta de comer, pero la raz&oacute;n era otra. &ldquo;<strong>El estr&eacute;s agrav&oacute; un problema tiroideo que no sab&iacute;a que ten&iacute;a.</strong> Decid&iacute; que las cosas que estuviesen bajo mi control cambiar&iacute;an, algo que una bajada de defensas espectacular posterior confirm&oacute;&rdquo;, sostiene. Para tomar las riendas de la situaci&oacute;n estableci&oacute; un horario estricto de comidas y busc&oacute; un hueco en la agenda para ir a nadar dos veces a la semana. &ldquo;De estos dos espacios no me apeo. Ah, y de la serie de <em>Cold Case</em>, que vino a sustituir el visionado de <em>The Bold Type</em>. Hay que procurarse lugares felices&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Para contrarrestar la falta de impulso vital de la urbanopatía me acojo a lo que me da estímulo inmediato: acción, resultado, siguiente asunto. Esto último también disipa el efecto de sentirse sobrepasada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrea T.</span>
                                        <span>—</span> 30 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Antonio considera que la salud f&iacute;sica no es lo que m&aacute;s se est&aacute; resintiendo en su caso, aunque dice &ldquo;<strong>seguro que ni mis ojos ni mi espalda me van a agradecer en unos a&ntilde;os el esfuerzo que les doy estos d&iacute;as</strong>&rdquo;. Las secuelas psicol&oacute;gicas le preocupan mucho m&aacute;s: &ldquo;<strong>No tengo picos de malestar concretos, pero s&iacute; que siento como una insatisfacci&oacute;n continua. </strong>Me afecta a la hora de ver los d&iacute;as como una especie de carrera de fondo sin final en la que se mide lo que puedas aguantar hasta d&oacute;nde llegas&rdquo;. Tambi&eacute;n destaca cosas como la adicci&oacute;n a la cafe&iacute;na, la necesidad de capitalizar los <em>hobbies</em> y las dificultades para mantener relaciones personales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Veo que se suelen esconder cosas detr&aacute;s de la hiperproductivdad</strong>: la ambici&oacute;n y/o la validaci&oacute;n social (a veces ambas juntas, cuando &uacute;nicamente esperamos ser validados por los dem&aacute;s)&rdquo;, apunta Ainhoa Plata. &ldquo;<strong>Y esto viene porque nos han 'malense&ntilde;ado' que el &eacute;xito se consigue con el sacrificio y el esfuerzo y hemos dejado de lado la relaci&oacute;n de ser exitoso teniendo una buena salud mental y viviendo en armon&iacute;a</strong>&rdquo;, dice la psic&oacute;loga. &ldquo;Obviamente, ser productivo est&aacute; genial, pero se convierte en un problema cuando nos impide darnos el permiso de descansar o de disfrutar sin sentir culpa, que viene de la falsa creencia de que el descanso y el disfrute es 'no hacer nada', y es un error&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Ser productivo está genial, pero se convierte en un problema cuando nos impide darnos el permiso de descansar o disfrutar sin sentir culpa, que viene de la falsa creencia de que el descanso y el disfrute es &#039;no hacer nada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ainhoa Plata</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Qu&eacute; ocurre en el cerebro</strong></h3><p class="article-text">
        El problema de la saturaci&oacute;n o de 'ir como vaca sin cencerro' no est&aacute; ligado solo a la hiperproductividad sino que tambi&eacute;n influye el hacer muchas cosas a la vez, aunque sea dentro del mismo &aacute;mbito. Ambas situaciones generan una &ldquo;<strong>sobrecarga cognitiva</strong>&rdquo;, seg&uacute;n t&eacute;rminos neurocient&iacute;ficos. <strong>Diego Redolar</strong>, profesor de psicobiolog&iacute;a y neurociencias e investigador del <em>Cognitive NeuroLab</em>, explica que &ldquo;<strong>esto se debe a que la corteza prefrontal dorsolateral de nuestro cerebro se satura. </strong>Esta regi&oacute;n es muy importante para procesar la informaci&oacute;n, saber qu&eacute; estrategias elegir cuando tenemos un problema, tomar una decisi&oacute;n, anticipar las consecuencias de nuestra propia conducta, prestar atenci&oacute;n a lo que realmente necesitamos prestar atenci&oacute;n y manejar la informaci&oacute;n para reconducir los recursos cognitivos que tenemos de una manera m&aacute;s eficiente&rdquo;. Cuando se produce esa saturaci&oacute;n, esa regi&oacute;n queda &ldquo;secuestrada&rdquo; en esta vor&aacute;gine de tareas. &ldquo;Esto hace que otras funciones del d&iacute;a a d&iacute;a puedan quedar mermadas simplemente por eso&rdquo;, dice Rodelar.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n puede agravarse seg&uacute;n la percepci&oacute;n que tenga cada individuo. Una persona que sienta que no controla la situaci&oacute;n, se ver&aacute; desbordada y el cuerpo liberar&aacute; una hormona llamada cortisol desde una gl&aacute;ndula situada encima de los ri&ntilde;ones. Dicha hormona hace que la respuesta al estr&eacute;s sea adaptativa, pero si ese estado se mantiene a largo plazo, la cantidad que se libere ser&aacute; mucho mayor. &ldquo;Adem&aacute;s de movilizar la glucosa, de reducir la respuesta del sistema inmunitario, de modificar diferentes patrones fisiol&oacute;gicos, el cortisol act&uacute;a sobre el cerebro e inhibe la corteza prefrontal dorsolateral&rdquo;, desarrolla el investigador. Es decir, el cerebro se bloquea y la persona es incapaz de actuar o no lo hace de manera relajada. 'Se atora', como se dir&iacute;a popularmente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema de la saturación o de &#039;ir como vaca sin cencerro&#039; no está ligado solo a la hiperproductividad, también influye hacer muchas cosas a la vez, aunque sean dentro del mismo ámbito. Ambas situaciones generan una &#039;sobrecarga cognitiva</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A largo plazo, el estr&eacute;s continuado puede tener efectos negativos, por supuesto. Pero la mayor parte de los proyectos que investigan estos aspectos, se suelen hacer con una mirada positiva. En lugar de decir qu&eacute; es lo que genera o lo que lleva a las enfermedades neurodegenerativas se da respuesta a cu&aacute;les son los factores que protegen de tener enfermedades neurodegenerativas. La iniciativa <em>Barcelona Preventive Health Initiative</em>, que se empez&oacute; desde el <em>Institut Guttmann</em>, la Universidad de Barcelona, la UOC y la Universidad de Harvard, intent&oacute; detectar cu&aacute;les son esos factores cr&iacute;ticos para un buen envejecimiento cerebral y se vio que hab&iacute;a factores positivos y negativos. Los primeros son los que se esperan: el ejercicio f&iacute;sico, <a href="https://www.eldiario.es/temas/sueno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dormir bien</a>, buena nutrici&oacute;n y tambi&eacute;n el apoyo social, un aspecto quiz&aacute; m&aacute;s novedoso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se debe a que reduce el estr&eacute;s&rdquo;, explica Rodelar. &ldquo;<strong>Si en nuestro trabajo, por ejemplo, estamos presionados, pero tenemos un entorno que nos ayuda a percibir que tenemos ese apoyo, ya sea en el &aacute;mbito laboral o en el &aacute;mbito familiar, se minimiza el nivel de cortisol.</strong> Esto es un factor protector para las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer&rdquo;, sostiene. Esa red de cuidado es un peque&ntilde;o granito de arena para el mantenimiento correcto de la salud, tanto f&iacute;sica como mental, pero si el estr&eacute;s se mantiene a largo plazo el riesgo sigue presente. &ldquo;Ya se empezaron a hacer estudios longitudinales y hay muchas pruebas sobre ello&rdquo;, afirma el experto.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC</em><span id="1"></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/exigencia-hiperproductiva-disfrutar-tiempo-libre-culpa_1_10426703.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Aug 2023 09:03:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Exigencia hiperproductiva o la imposibilidad de descansar y disfrutar del tiempo libre sin culpa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ansiedad,hiperactividad,Tiempo libre,buen descanso,Producción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ecoansiedad: cómo el temor a una catástrofe ambiental repercute en la salud mental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ecoansiedad-temor-catastrofe-ambiental-repercute-salud-mental_1_10360879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d0221ef-d760-4451-a48a-7bfc247dcc58_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076864.jpg" width="4560" height="2565" alt="Ecoansiedad: cómo el temor a una catástrofe ambiental repercute en la salud mental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diferentes estudios médicos advirtieron en los últimos años que la ocurrencia de fenómenos climáticos extremos y el vaticinio de que situaciones como esas se agravarán en el corto tiempo tienen un impacto sanitario en la sociedad. Organismos internacionales, en tanto, recomiendan a los países aumentar el apoyo en materia psicosocial mientras se implementan medidas de reducción del riesgo de desastres.</p><p class="subtitle">La ONU alerta de que la crisis climática se acelera y sus consecuencias se agravan con la falta de agua y alimentos</p><p class="subtitle">Sin divisas por la sequía, con cortes de luz y calor en las aulas: 13 ideas concretas para saber qué hacemos contra la crisis climática</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El 3 de julio fue el d&iacute;a m&aacute;s caluroso de la historia&rdquo;, &ldquo;Cient&iacute;ficos alertaron que el Oc&eacute;ano &Aacute;rtico podr&iacute;a quedarse sin hielo entre 2030 y 2050&rdquo;, &ldquo;M&aacute;s de la mitad de los lagos del planeta perdi&oacute; agua por culpa del calentamiento global y el consumo humano&rdquo;, &ldquo;Advierten que algunas enfermedades que hab&iacute;an estado atrapadas en el hielo desde tiempos prehist&oacute;ricos revivieron a causa del cambio clim&aacute;tico&rdquo;.<strong> El deterioro del medio ambiente motivado por las consecuencia del calentamiento global no solo repercute negativamente en la salud f&iacute;sica de las personas, sino tambi&eacute;n en la mental, bajo un cuadro que los especialistas denominan &ldquo;ecoansiedad&rdquo;</strong>, un t&eacute;rmino que comenzaron a acu&ntilde;ar en la d&eacute;cada del 90 pero que se escucha de forma m&aacute;s frecuente a partir de la aparici&oacute;n de la pandemia de Covid-19.
    </p><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n Panamericana de Salud (OPS) sit&uacute;a al cambio clim&aacute;tico como la mayor amenaza para la salud mundial del siglo XXI, a ra&iacute;z del impacto directo que tiene en las poblaciones las olas de calor, sequ&iacute;as, tormentas, enfermedades respiratorias, desnutrici&oacute;n, inseguridad alimentaria y del agua; y desplazamientos forzados. Justamente el t&eacute;rmino &ldquo;ecoansiedad&rdquo; se utiliza para hacer referencia al temor constante que ciertas personas sienten ante la posibilidad de un cataclismo ambiental. <strong>Angustia emocional, ansiedad, depresi&oacute;n, duelo y, eventualmente, tendencias suicidas son algunos de los cuadros que pueden comprenderse dentro de la ecoansiedad,</strong> seg&uacute;n un informe de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), presentado a mediados de 2022 con motivo de la Conferencia de Estocolmo+50, celebrada en la capital sueca.
    </p><p class="article-text">
        D&eacute;vora Kestel, directora del Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la OMS, advirti&oacute; en aquel momento que el impacto del cambio clim&aacute;tico &ldquo;est&aacute; agravando la situaci&oacute;n ya de por s&iacute; sumamente complicada en que se encuentran la salud mental y los servicios de salud mental a nivel mundial. Casi mil millones de personas viven con trastornos mentales pero, en los pa&iacute;ses de ingreso bajo y mediano, tres de cada cuatro personas no tienen acceso a los servicios necesarios&rdquo;, declar&oacute; a la prensa internacional. Por ese motivo, aconsej&oacute; aumentar el apoyo en materia de salud mental y psicosocial en el marco de las medidas de reducci&oacute;n del riesgo de desastres y relacionadas con el clima. De esa manera, sostuvo, &ldquo;los pa&iacute;ses podr&aacute;n hacer m&aacute;s para ayudar a proteger a las personas que corren mayor riesgo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Mi hijo, de 10 a&ntilde;os, tiene pesadillas con el cambio clim&aacute;tico&rdquo;</strong>, cont&oacute; Agustina a <strong>elDiarioAR</strong>. Los &ldquo;malos pensamientos&rdquo;, como le llama el ni&ntilde;o, comenzaron despu&eacute;s de una charla que una investigadora cient&iacute;fica que trabaja en la Ant&aacute;rtida dio a las y los alumnos en la escuela a la que concurre su hijo. All&iacute; habl&oacute; sobre el derretimiento del hielo y las consecuencias a futuro que traer&iacute;a esa situaci&oacute;n para la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Algo similar coment&oacute; a <strong>elDiarioAR</strong> Ezequiel, padre de una ni&ntilde;a de 11 a&ntilde;os, quien no quiso ver, como parte de una tarea escolar, el cap&iacute;tulo &ldquo;Agua dulce&rdquo;, parte del documental de Netflix &ldquo;Nuestro planeta&rdquo;, porque all&iacute; se habla de la sequ&iacute;a y la disminuci&oacute;n de recursos h&iacute;dricos en la Tierra. &ldquo;Me dijo que le da miedo lo que pueda venir&rdquo;, indic&oacute; el padre.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de temores no solo afectan a ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes, sino que tambi&eacute;n alcanzan a j&oacute;venes y adultos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Durante la pandemia comencé a ver que mis alumnos empezaban a desesperarse cuando tocábamos temas ambientales. Los más resilientes dicen: ‘No voy a tener hijos porque vamos a dejarle esta descendencia a este planeta espantoso’.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">lrene Wais</span>
                                        <span>—</span> Bióloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Durante la pandemia comenc&eacute; a ver que mis alumnos empezaban a desesperarse cuando toc&aacute;bamos temas ambientales.</strong> La verdad es que es una situaci&oacute;n dif&iacute;cil. Lo que veo con los pibes es que los m&aacute;s resilientes dicen: &lsquo;No voy a tener hijos porque vamos a dejarle esta descendencia a este planeta espantoso&rsquo;. Y a los que son menos resilientes los veo vulnerables&rdquo;, expres&oacute; a <strong>elDiarioAR</strong> lrene Wais, bi&oacute;loga, ec&oacute;loga y docente en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
    </p><p class="article-text">
        Wais tambi&eacute;n integra la Red Argentina de Investigadores e Investigadoras en Salud (RAIIS) junto a la psic&oacute;loga Marisa L&oacute;pez, que aborda problem&aacute;ticas como la ecoansiedad desde un encuadre mental. L&oacute;pez coment&oacute; a <strong>elDiarioAR</strong> que m&aacute;s all&aacute; de las preocupaciones y tensiones que surgen alrededor del agravamiento del cambio clim&aacute;tico, tambi&eacute;n resulta necesario, en algunos casos, &ldquo;bajar el tono&rdquo; porque cuando se habla de ecoansiedad, dijo, no solo se hace referencia a una situaci&oacute;n de cat&aacute;strofe planetaria, sino tambi&eacute;n a cualquier otra problem&aacute;tica cuyo contexto pueda ser el hogar, la escuela o la familia. &ldquo;El concepto de ecoansiedad es interesant&iacute;simo para el plano clim&aacute;tico, pero tambi&eacute;n me parece que tiene que ver con ampliarlo a las relaciones humanas. Independientemente de bajar toda la informaci&oacute;n respecto al tema planetario y que la naturaleza tiene sus derechos, debemos ser agentes replicadores de empat&iacute;a y de contenci&oacute;n. ser un abrigo para el otro&rdquo;, sostuvo.
    </p><h3 class="article-text">Operadores en crisis</h3><p class="article-text">
        L&oacute;pez comenz&oacute; a investigar hace varios a&ntilde;os aspectos psicol&oacute;gicos que derivan en crisis suicidas. Para enfrentar situaciones de ese tipo conform&oacute; un grupo de &ldquo;operadores en crisis&rdquo;, integrado por unos 50 profesionales que desde sus distintas especialidades aborda cuestiones de salud desde un enfoque social y que se abre a la comunidad para atender distintas problem&aacute;ticas, entre ellas la ecoansiedad. El equipo de &ldquo;operadores en crisis&rdquo; procura contener y ser emp&aacute;tico desde un aspecto interdisciplinario e intersectorial. &ldquo;A partir de all&iacute; empezamos a transitar el concepto de ecoansiedad como aquellas situaciones que experimenta el ser humano en su contexto&rdquo;, indic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Para Wais, por su parte, que una persona se encuentre &ldquo;todo el tiempo escuchando noticias&rdquo; acerca de situaciones catastr&oacute;ficas como inundaciones, sequ&iacute;as y otros fen&oacute;menos clim&aacute;ticos de gravedad derivan en una situaci&oacute;n de crisis y una potencial tendencia al suicidio. &ldquo;Hay posibilidad de actuar y todos tenemos que aportar nuestro granito de arena m&aacute;s all&aacute; de lo que hagan las autoridades para mejorar la situaci&oacute;n ambiental del planeta. Que sepamos qu&eacute; hacer para manejar este concepto de ecoansiedad en los sistemas de salud, educativos y tambi&eacute;n en los medios de comunicaci&oacute;n&rdquo;, destac&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, Wais se&ntilde;al&oacute; que la ecoansiedad tiene caracter&iacute;sticas espec&iacute;ficas que la diferencian de otra situaci&oacute;n de ansiedad, porque detr&aacute;s de la ecoansiedad <strong>hay un temor racional</strong> a causa de fen&oacute;menos reales que efectivamente ocurren, que ya son visibles y dignos de preocupaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;pez, en tanto, destac&oacute; como un hecho positivo que en 2022 el Gobierno nacional pusiera en funcionamiento el Dispositivo de Orientaci&oacute;n y Apoyo en la Urgencia de Salud Mental, al que se accede llamando al 0800-999-0091, cuya atenci&oacute;n est&aacute; a cargo de profesionales y que funciona las 24 horas de los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El Dispositivo proporciona orientaci&oacute;n, informaci&oacute;n, orientaci&oacute;n, contenci&oacute;n, apoyo psicosocial, por ejemplo, en situaciones de ecoansiedad. Si la situaci&oacute;n lo requiere, los profesionales podr&aacute;n disponer una derivaci&oacute;n a la Red Local de Salud Mental, seg&uacute;n la jurisdicci&oacute;n desde donde se haya efectuado el llamado.
    </p><p class="article-text">
        <em>GT/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriel Tuñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ecoansiedad-temor-catastrofe-ambiental-repercute-salud-mental_1_10360879.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Jul 2023 03:05:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ecoansiedad: cómo el temor a una catástrofe ambiental repercute en la salud mental]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ecoansiedad,Ansiedad,Salud mental,Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las ocho plantas que nos ayudarán a calmar la ansiedad en los tiempos que corren]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ocho-plantas-ayudaran-calmar-ansiedad-tiempos-corren_1_9876354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c69ddfbe-4bfb-42d0-b4b0-a5b24199c50c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Infusión relajante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Manzanilla, valeriana o lúpulo son varios de los remedios naturales que pueden ayudarnos a aliviar la ansiedad y reducir el estrés</p><p class="subtitle">Seis beneficios de beber infusiones con frecuencia</p></div><p class="article-text">
        Nuestro cuerpo tiene un mecanismo adaptativo natural de defensa que nos permite poner en alerta frente a situaciones comprometidas. Hablamos de la ansiedad, que se convirti&oacute; en una batalla diaria para muchas personas. Aparece cuando nuestro organismo trata de responder a una situaci&oacute;n que nos genera amenaza, nos hace sentir inc&oacute;modos y nos volvemos m&aacute;s vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, la pandemia cambi&oacute; de manera innegable la vida de todos. Vivir situaciones como las que hemos pasado no solo genera incertidumbre y miedo, sino que incluso se produjeron situaciones de ansiedad.&nbsp;Ahora, al peligro del contagio y a lo que pasar&aacute; se le suman otros factores estresantes, como la incertidumbre econ&oacute;mica, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Con este panorama, la ansiedad se convirti&oacute;, junto con la depresi&oacute;n, en uno de los <a href="https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&amp;cid=1254736176784&amp;menu=resultados&amp;idp=1254735573175" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">problemas mentales m&aacute;s frecuentes</a>.
    </p><p class="article-text">
        Para combatirla, se generaliz&oacute; sobre todo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la fitoterapia, es decir, el uso de ciertas plantas para prevenir y tratar afecciones leves y moderadas. 
    </p><h3 class="article-text">Las ocho plantas que nos ayudar&aacute;n a calmar la ansiedad</h3><p class="article-text">
        Gracias a sus principios activos, algunas <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/seis-beneficios-beber-infusiones-frecuencia_1_6879804.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plantas</a> tienen la capacidad de calmarnos y aumentar la resistencia natural de nuestro organismo al estr&eacute;s. Pero su uso tambi&eacute;n puede provocar efectos secundarios e interacciones con ciertos f&aacute;rmacos, de ah&iacute; que debamos ser cuidadosos porque, aunque son naturales, <strong>no est&aacute;n exentas de riesgos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Algunas de las m&aacute;s usadas para la ansiedad son:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Pasiflora (</strong><em>Passiflora incarnata</em>)
    </p><p class="article-text">
        Conocida tambi&eacute;n como pasionaria o flor de la pasi&oacute;n, destaca por proporcionar un efecto sedante que ayuda a conciliar el sue&ntilde;o, de ah&iacute; que&nbsp;sea especialmente eficaz en caso de insomnio o ansiedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se us&oacute; durante mucho tiempo en Europa como remedio natural para la ansiedad gracias a la presencia de flavonoides y la flavona crisina. Es, por tanto, efectiva para reducir la ansiedad. Tiene un sabor dulce y suave, por lo que puede mezclarse con otras hierbas como la manzanilla. Es ideal para tomar durante el d&iacute;a, pero siempre en peque&ntilde;as dosis y con un uso no muy prolongado en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Tilo </strong>(<em>Tilia sp.)</em>
    </p><p class="article-text">
        Se trata de uno de los remedios naturales m&aacute;s usados para relajar los nervios gracias a su efecto relajante sobre el sistema nervioso. Tambi&eacute;n nos ayuda a calmar el dolor de cabeza y los dolores digestivos que provoca el estr&eacute;s. Todo ello sin olvidar que, adem&aacute;s, es un poco diur&eacute;tica, lo que nos ayuda en la retenci&oacute;n de l&iacute;quidos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Valeriana (</strong><em>Valeriana officinalis)</em>
    </p><p class="article-text">
        Es, junto con la pasiflora, una de las hierbas con efectos calmantes m&aacute;s usadas gracias a su acci&oacute;n sedante sobre el sistema nervioso central, lo que ayuda a prevenir los trastornos del sue&ntilde;o. Es ansiol&iacute;tica, calmante y, por tanto, favorece el sue&ntilde;o. Se usa sobre todo como tranquilizante suave en casos de nerviosismo, insomnio y estados de ansiedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Varios estudios, como este <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22863505/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis</a> muestran que la ra&iacute;z de la valeriana tiene efectos hipn&oacute;ticos y sedantes, lo que ayudar&iacute;a a prevenir el insomnio de leve a moderado. Tambi&eacute;n tiene propiedades relajantes musculares naturales, lo que ayuda a reducir la tensi&oacute;n y el estr&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De acci&oacute;n prolongada, es interesante para aquellas personas que se despiertan por la noche. Pero debe tenerse en cuenta que las dosis excesivas causan dolor de cabeza y otros efectos que indican desequilibrios en el sistema nervioso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Melisa (</strong><em>Melissa officinalis)</em>
    </p><p class="article-text">
        Esta planta medicinal arom&aacute;tica se caracteriza por sus principios sedantes y se usa sobre todo para tratar estados nerviosos. Pero tambi&eacute;n tiene un efecto calmante en el tracto gastrointestinal gracias a sus aceites esenciales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. T&eacute; de Ashwagandha</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta hierba se us&oacute; durante m&aacute;s de 3.000 a&ntilde;os para tratar la ansiedad, el estr&eacute;s y el insomnio. Las ra&iacute;ces y hojas de <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3252722/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ashwagandha</a>, tambi&eacute;n conocida como cereza de invierno, son ins&iacute;pidas, por ello es recomendable mezclar esta hierba con otras como la lavanda. Est&aacute; contraindicada, en cambio, para mujeres embarazadas o lactantes as&iacute; como personas que toman ansiol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. L&uacute;pulo (</strong><em>Humulus lupulus)</em>
    </p><p class="article-text">
        Es uno de los ingredientes esenciales de la cerveza.<strong> </strong>La Agencia Europea del Medicamento (EMA) aprob&oacute; el uso tradicional de esta planta como tranquilizante para aliviar los s&iacute;ntomas de estr&eacute;s mental.<strong> </strong>Y es que sus frutos contienen un aceite esencial con terpenos y &eacute;steres, de naturaleza val&eacute;rica. El l&uacute;pulo es hipot&oacute;nico y calmante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. Manzanilla (</strong><em>Chamaemelum nobile)</em>
    </p><p class="article-text">
        Esta bebida dulce, aunque no es una hierba que se centre en el tratamiento de la ansiedad en s&iacute;, es interesante por sus efectos calmantes de los trastornos digestivos que provoca la ansiedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. Lavanda</strong> (<em>Lavandula angustifolia</em>)
    </p><p class="article-text">
        La lavanda tambi&eacute;n es una destacada hierba que, usada en infusi&oacute;n (y tambi&eacute;n en ba&ntilde;os y aceites de lavanda), puede ayudarnos a calmar el estr&eacute;s. Su naturaleza calmante tiene capacidad para tratar tambi&eacute;n los s&iacute;ntomas de ansiedad, insomnio y depresi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ocho-plantas-ayudaran-calmar-ansiedad-tiempos-corren_1_9876354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Jan 2023 10:15:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las ocho plantas que nos ayudarán a calmar la ansiedad en los tiempos que corren]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ansiedad,Depresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hambre de vivir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/hambre-vivir_129_9849242.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bdcd4460-dee5-41f5-ac2c-d93fd7e36bc3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El hambre de vivir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vacaciones en Uruguay, los lugares de donde poder irse a tiempo, la ansiedad y la inseguridad, para la autora, dos innombrables. El sexo y la lectura, que en un punto se parecen. Y el cierre de año que aún se estira en forma de tarjeta de supermercado, una mersada.</p></div><p class="article-text">
        Estuve tres semanas en Uruguay sin auto; no hab&iacute;a ninguna otra opci&oacute;n, en realidad, porque no s&eacute; manejar. Estar en Uruguay sin saber manejar me dio mucha ansiedad, no s&eacute; si porque sent&iacute; que delataba algo a lo que no puedo pertenecer &mdash;no encontr&eacute; estad&iacute;sticas sobre el tema en una b&uacute;squeda r&aacute;pida, pero al menos en Argentina mi sensaci&oacute;n es que toda la gente m&aacute;s rica que yo y m&aacute;s pobre que yo sabe manejar: solo los jud&iacute;os de departamento podemos llegar a los 33 sin registro de conducir&mdash;, o porque me quitaba independencia, tanto para ir a lugares como para irme de lugares, sobre todo dir&iacute;a para eso, para levantarse e irse en cualquier momento de cualquier parte. Supongo que por las dos cosas, y supongo que me dio mucha ansiedad porque estas dos cosas que acabo de mencionar son el centro de mi ansiedad desde que soy chica, la necesidad de ser local en todos lados, conocer todas las reglas de convivencia habidas y por haber en cualquier contexto, y <strong>la necesidad de poder abandonar cualquier lugar exactamente en el momento en que a una le gustar&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En general trato de no pensar tanto en la ansiedad, incluso trato de no usar la palabra; pienso que cuanto m&aacute;s dejamos que palabras tan cargadas se interpongan en nuestras conversaciones cotidianas, m&aacute;s presentes las hacemos en nuestra psiquis; cuanto m&aacute;s las nombramos, m&aacute;s predispuestos estamos a identificar cualquier incomodidad m&iacute;nima con una emergencia que es necesario resolver lo antes posible. Pero uso este vocabulario esta semana, lo uso hoy, porque me dieron ganas de pensar en el ropaje espec&iacute;fico de la ansiedad de las vacaciones, sobre todo de la ansiedad que se arma en ciertos lugares de la costa argentina o la costa uruguaya, en M&eacute;xico y en Madrid, seg&uacute;n la suerte gen&eacute;tica y econ&oacute;mica que a uno le haya tocado en la vida y en el a&ntilde;o. Menciono estos lugares porque son <strong>lugares en los que hay que hacer un esfuerzo para estar aut&eacute;nticamente de vacaciones, </strong>lugares en los que todav&iacute;a pod&eacute;s sentir, si sos lo suficientemente egoc&eacute;ntrica, que la gente te est&aacute; mirando; en suma, lugares llenos de argentinos.
    </p><p class="article-text">
        Estrictamente llegu&eacute; solo a dos pensamientos sobre este tema; el primero, que <strong>el sexo y la lectura son los &uacute;nicos momentos aut&eacute;nticamente libres de ansiedad que yo conozco, </strong>y que eso debe tener alguna relaci&oacute;n con la privacidad, con el hecho de que son los &uacute;nicos momentos en que se siente el peso de la soledad, el peso no como algo malo, como algo bueno, como ese placer de sentir el cuerpo aplastado contra el piso cuando alguien te camina por la espalda. Se pueden poner en Instagram se&ntilde;as de la lectura y del sexo, subrayados, fotos de libros, camas deshechas, pero son acciones que no se pueden fotografiar: a diferencia de las fiestas, que siguen mientras uno las fotograf&iacute;a, <strong>el sexo y la lectura se interrumpen necesariamente cuando una suelta el libro o el cuerpo del otro para agarrar una c&aacute;mara o un tel&eacute;fono. </strong>En nuestras conversaciones cotidianas sobre la vulgata psi la ansiedad se relaciona demasiado con la inseguridad, una palabra que definitivamente evito hoy y siempre porque creo que las &uacute;nicas personas seguras son los psic&oacute;patas, <strong>la inseguridad es signo de comunicaci&oacute;n con el mundo.</strong> Yo lo relaciono m&aacute;s con el ego, con el egocentrismo y los delirios de grandeza: en mi caso, y esto seguramente es muy personal, la ansiedad se vincula con <strong>ese miedo norteamericano a no ser la protagonista de mi propia vida, </strong>el miedo a darme cuenta, cuando lleguen los cr&eacute;ditos finales, de que qued&eacute; listada con las dem&aacute;s actrices de reparto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El otro pensamiento que se me form&oacute; sobre el tema: habl&eacute; mucho de lugares, de estar en un lugar o estar en otro, y ese tambi&eacute;n es un pensamiento cinematogr&aacute;fico, o teatral, esc&eacute;nico. A diferencia de lo que sucede en una novela, en la que lo que se narra est&aacute; sucediendo, cuando una escribe una obra de teatro o un guion tiene que tener mucho cuidado de narrar demasiado: narrar lo que pas&oacute; en una fiesta, el pasado de un personaje, un amor, una muerte. Lo que se narra, en un texto esc&eacute;nico, dif&iacute;cilmente logre tener el mismo peso en la memoria emotiva del espectador que lo que est&aacute; pasando en la pantalla o en el escenario: hay que recordar que lo importante son los cuerpos presentes. Si vas a contar una muerte, el cuerpo que hay que usar es el de quien la cuenta, para darle importancia y calor a ese cuerpo muerto que no se va a mostrar. Hablo mucho de los lugares cuando hablo de ansiedad porque en el fondo me pregunto<strong> cu&aacute;l de estos cuerpos soy, el que est&aacute; o el que no est&aacute;, el que la est&aacute; contando o el que la est&aacute; viviendo.</strong> Pero hay una &uacute;ltima vuelta: a veces una llega al lugar en el que supuestamente est&aacute;n los cuerpos vivos, el lugar en el que hab&iacute;a que estar, el lugar en el que las cosas pasan, y no pasa nada. Todav&iacute;a estoy con los &aacute;nimos de cierre de a&ntilde;o y de las resoluciones, los res&uacute;menes y los agradecimientos, y por eso cierro as&iacute; las columnas que escribo, con apreciaciones y deseos, <strong>una mersada, una tarjeta de supermercado.</strong> Aprecio que todav&iacute;a mi cuerpo pueda reconocer cuando lleg&oacute; al lugar correcto a encontrarse con el vac&iacute;o; <strong>agradezco ese hambre de vivir que est&aacute; demasiado cerca de la ansiedad </strong>y me empuja a buscar los espacios en los que transcurre la vida, y a entender cuando la vida no est&aacute; ah&iacute;, cuando la cosa no se trataba de los espacios, se trataba de algo m&aacute;s, de algo que no s&eacute; qu&eacute; es pero s&iacute; s&eacute; qu&eacute; es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/hambre-vivir_129_9849242.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Jan 2023 03:02:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El hambre de vivir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tamara Tenenbaum,Ansiedad,Uruguay]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Detrás de un bebé hay una madre a la que atender: la sanidad se desentiende de la salud mental materna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cliche-felicidad-embarazo-maternidad-estigmatiza-mujeres-afrontan-ansiedad-depresion_1_9825956.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5812ead7-2d56-47e3-91c0-b899ebaba763_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Detrás de un bebé hay una madre a la que atender: la sanidad se desentiende de la salud mental materna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La salud mental perinatal sigue siendo escasa en el sistema público. Mientras, los estereotipos sobre la felicidad en el embarazo y la maternidad aumentan el estigma y la culpa de las mujeres que afrontan tristeza, ansiedad o depresión</p></div><p class="article-text">
        Andrea Ab&aacute;igar, 36 a&ntilde;os, dio a luz y empez&oacute; a encontrarse mal. No era un malestar f&iacute;sico, no hab&iacute;a una zona del cuerpo concreta que se&ntilde;alar a un m&eacute;dico, ni siquiera el m&eacute;dico o la matrona le hab&iacute;an mencionado que aquello que ella sent&iacute;a pod&iacute;a suceder. &ldquo;Nadie te sigue en el posparto, es un &lsquo;toma al cr&iacute;o y ap&aacute;&ntilde;atelas&rsquo;. El abandono es tremendo&rdquo;, critica. Y sigue: &ldquo;La vida cambia de repente, hay un periodo de luto por ti misma y yo no tuve tiempo de despedirme de m&iacute;. Desaparece tu vida social, desaparece buena parte de tu vida profesional por la que tanto has luchado, desaparecen amigas, tus horarios cambian...&rdquo;. Ella empez&oacute; a desarrollar ansiedad, insomnio, culpa constante, miedo&hellip; Andrea ten&iacute;a una depresi&oacute;n posparto y nadie en el sistema sanitario p&uacute;blico le dio soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aproximadamente una de cada cuatro mujeres que pasan por un embarazo desarrolla alg&uacute;n tipo de trastorno mental, especialmente ansiedad y depresi&oacute;n. Los trastornos pueden darse durante la gestaci&oacute;n o durante el posparto. La OMS calcula que al menos una de cada 10 mujeres la sufre durante el primer a&ntilde;o de vida tras dar a luz, aunque algunos estudios elevan esas cifras hasta el 30% de las madres. Una investigaci&oacute;n en Reino Unido concluy&oacute; que el suicidio es la primera causa de muerte materna durante el puerperio.
    </p><p class="article-text">
        La falta de respuesta que Andrea encontr&oacute; en la sanidad p&uacute;blica no es la excepci&oacute;n, sino la norma. La salud mental apenas aparece en los protocolos que gu&iacute;an la atenci&oacute;n a mujeres embarazadas y en posparto, y la atenci&oacute;n termina dependiendo de la sensibilizaci&oacute;n y la formaci&oacute;n que tenga el profesional de turno. &ldquo;Nadie me pregunt&oacute; si yo estaba bien. Organizan las clases preparto pero en el posparto solo me llamaron para que fuera a ver si estaba d&aacute;ndole bien el pecho a mi hija&rdquo;, cuenta Andrea. Cuando su malestar creci&oacute;, acudi&oacute; a su m&eacute;dico de cabecera. &ldquo;Me dio un abrazo y pastillas para la ansiedad&rdquo;. Acudi&oacute; a otro profesional: &ldquo;Se burl&oacute; de m&iacute;, me dijo que si estaba mal con uno que qu&eacute; iba a hacer cuando tuviera dos&rdquo;. Sali&oacute; de aquella consulta peor de lo que hab&iacute;a entrado.
    </p><h3 class="article-text">Chequeo f&iacute;sico, pero no mental</h3><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Cristina Casta&ntilde;o, que form&oacute; parte del grupo de trabajo sobre salud perinatal del Colegio de Psic&oacute;logos de Madrid, confirma que la salud mental en esta fase vital ha estado especialmente desatendida. &ldquo;Una vez que nace el beb&eacute;, solo se tiene en cuenta la parte de la salud f&iacute;sica, que todo se haya desarrollado con normalidad, que el beb&eacute; est&eacute; bien, que la lactancia se asiente, si as&iacute; lo quiere la madre... &ndash;explica&ndash;. Es todo muy mec&aacute;nico, no se tiene en cuenta lo que ocurre a nivel emocional ni mental a pesar de que hay cambios hormonales muy potentes que hay que tener en cuenta, y tambi&eacute;n otros factores y cambios psicol&oacute;gicos y sociales. Nadie te prepara para ser madre. Ya solo que una persona sea totalmente dependiente de ti las 24 horas supone una crisis personal&rdquo;. El embarazo y la maternidad reciente son, a&ntilde;ade, periodos en los que tienden a revivirse experiencias y traumas del pasado, especialmente de la ni&ntilde;ez, algo que supone una oportunidad para sanar pero tambi&eacute;n un riesgo, una vulnerabilidad. De ah&iacute; la importancia de que la vigilancia y la atenci&oacute;n existan para todas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez m&aacute;s hay gente con conciencia alrededor de lo que rodea la salud mental perinatal, pero existe todav&iacute;a mucho desconocimiento. A nivel p&uacute;blico hay muy pocas unidades que la atienden&rdquo;, apunta. Desde el primer momento en el que una mujer comunica en su centro de salud que est&aacute; embarazada, dice, deber&iacute;a existir un primer cribado para conocer en qu&eacute; estado se encuentra y detectar si hay factores de riesgo, como antecedentes psiqui&aacute;tricos personales y familiares, la existencia de embarazos anteriores o de abortos y p&eacute;rdidas perinatales...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay protocolos que pregunten por la salud mental, depende de la formaci&oacute;n y del inter&eacute;s de cada profesional &ndash;dice&ndash;. Cada vez hay m&aacute;s ginec&oacute;logos y matronas que son conscientes de esto y que est&aacute;n pendientes de detectar si hay algo que no funciona, pero deber&iacute;amos tener una atenci&oacute;n multidisciplinar a las mujeres en los ambulatorios, los centros de salud, los hospitales... y derivar a salud mental cuando sea necesario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La excepci&oacute;n a esa falta de atenci&oacute;n a la salud mental materna est&aacute; en Catalunya. All&iacute;, desde 2018, existe un protocolo de control del embarazo que incluye un cribado de salud mental. Amparado en las recomendaciones internacionales que existen, el protocolo establece tres momentos en los que las matronas deben preguntar expl&iacute;citamente a las mujeres por su salud emocional: entre las 12 y las 14 semanas de embarazo, entre la semana 29 y 30 de gestaci&oacute;n y, despu&eacute;s, en el puerperio, en la visita que debe hacerse entre las cuatro y las seis semanas despu&eacute;s del parto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las matronas hacen, cada vez, cuatro preguntas; dos sobre ansiedad, y dos sobre depresi&oacute;n. &ldquo;Si en alguna de ellas la respuesta es s&iacute; le pasamos la escala de Edimburgo&rdquo;, explica Marta Jim&eacute;nez, matrona en el Assir Mutua Terrassa y miembro de la Asociaci&oacute;n Catalana de Matronas. Esa escala, validada internacionalmente para detectar este tipo de trastornos, contiene 10 &iacute;tems que permiten valorar m&aacute;s en profundidad la situaci&oacute;n de cada paciente. En funci&oacute;n del resultado, las mujeres son derivadas a una psic&oacute;loga perinatal especializada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es algo que puede sucederle a cualquier mujer. Lo m&aacute;s importante aqu&iacute; es dar valor a la salud mental perinatal. Es cuando preguntas cuando las cosas salen, le est&aacute;s dando un espacio a la mujer para poder expresarse, das la oportunidad de conocer y atender estos casos&rdquo;, explica Jim&eacute;nez, que defiende la necesidad de protocolos que contemplen espec&iacute;ficamente este asunto. &ldquo;Todos tenemos mucho trabajo en la consulta y si no lo establece un protocolo puede ser complicado a&ntilde;adirlo &lsquo;motu proprio&rsquo;&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Estar embarazada no siempre es estar feliz</h3><p class="article-text">
        El estereotipo del embarazo y de la llegada de un hijo como periodos id&iacute;licos y necesariamente felices no ayuda a sacar a la luz todos estos trastornos, que afectan a la salud de la madre, y que pueden interferir tambi&eacute;n en el v&iacute;nculo con el beb&eacute; y su cuidado. La matrona cree que este problema ha sido tremendamente &ldquo;invisibilizado y estigmatizado&rdquo; porque durante el embarazo y la maternidad reciente se espera &ldquo;que una mujer est&eacute; feliz&rdquo; y muchas mujeres sienten culpa si no es as&iacute;. &ldquo;Hacer el cribado a todas hace que ninguna mujer se sienta se&ntilde;alada. Antes no se hablaba de esto y ahora se habla mucho. Las mujeres saben que esto se les pregunta. La escucha activa puede ser reparadora&rdquo;, explica Jim&eacute;nez. La asociaci&oacute;n de matronas, como sucede en otros territorios, se ha esforzado por difundir y formar a profesionales para aumentar el conocimiento sobre este asunto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay muchas expectativas sobre lo que hay que sentir. Nos dicen que hay que sentirse muy bien y no siempre es as&iacute;. Muchas mujeres se sienten mal y ni siquiera se atreven a decirlo porque nos han dicho que eso no puede ser&rdquo;, confirma la psic&oacute;loga Cristina Casta&ntilde;o. Adem&aacute;s de los antecedentes personales, la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y el estr&eacute;s, la relaci&oacute;n con la pareja y la familia, la posibilidad de que esa mujer est&eacute; sufriendo violencia de g&eacute;nero, o la existencia o no de una red de apoyo son factores que pueden repercutir en la salud mental de una madre.
    </p><p class="article-text">
        A Andrea le cost&oacute; encontrar espacios y comprensi&oacute;n para hablar de lo que le suced&iacute;a. &ldquo;Quedaba con las madres del grupo preparto y todas estaban bien. Cuando me preguntaban: &lsquo;Y t&uacute; qu&eacute; tal&rsquo;, yo les dec&iacute;a que yo estaba mal, pero no te quer&iacute;an escuchar. Pude hablar solo con mi madre y con mi pareja&rdquo;. Fue en ese periodo cuando Andrea conoci&oacute; a Maialen Mart&iacute;nez, que termin&oacute; por convertirse en su compa&ntilde;era en la iniciativa Hasta la Teta. Desde su perfil en redes tratan de crear esa tribu que tantas mujeres echan de menos. &ldquo;Damos voz y ayuda a las mujeres en el posparto. Visibilizamos y tenemos una red de profesionales a las que derivar a las mujeres&rdquo;. A ellas acuden mujeres en todo tipo de situaciones, mujeres que se sienten desatendidas, mujeres desbordadas por las exigencias, mujeres en busca de una respuesta a sus malestares. Hasta la Teta impulsa ahora una petici&oacute;n para que, entre otras cosas, la sanidad p&uacute;blica incorpore una atenci&oacute;n de calidad al posparto que incluya tambi&eacute;n la salud mental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las iniciativas de particulares o de profesionales llenan el espacio que la sanidad p&uacute;blica abandona&nbsp;demasiadas veces. Otro ejemplo es el foro &lsquo;Mama importa&rsquo;, una iniciativa del Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal para dar un lugar de escucha sin juicio y de apoyo a las madres. El registro es gratuito, puede hacerse con el nombre real o con pseud&oacute;nimo, y en &eacute;l las mujeres pueden volcar sus experiencias. &ldquo;Es un foro de ayuda mutua donde tambi&eacute;n hay aportaciones profesionales, pero donde lo b&aacute;sico es la escucha y el respeto&rdquo;, dice Esperanza Amado, la enfermera especializada que coordina el espacio desde el comienzo, aunque con el tiempo otras profesionales han ido haciendo sus aportaciones para ofrecer ayuda especializada a las mujeres.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Escuchar para acompa&ntilde;ar</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Validamos sentimientos, hay un reconocimiento a todo lo que hacen bien, tratamos de hacer que conf&iacute;en en ellas mismas, potenciamos la escucha &ndash;apunta Amado&ndash;. Hay veces que otros acallan nuestras voces cuando somos nosotras las que conocemos nuestros cuerpos y a nuestros hijos&rdquo;. Al foro llegan madres con diagn&oacute;sticos de trastornos de ansiedad, depresi&oacute;n o delirios, pero tambi&eacute;n muchas otras que, sin diagn&oacute;stico, necesitan acompa&ntilde;amiento, ayuda, escucha o desahogo. &ldquo;Nuestro trabajo es, m&aacute;s all&aacute; de cualquier etiqueta, transmitir a esas mujeres que no son peores madres que otras, que todas lo hacemos lo mejor que podemos y que, si no lo hacemos de otra manera, es porque en ese momento y contexto no podemos&rdquo;, asegura la enfermera, que ve una carencia de formaci&oacute;n en los profesionales de la salud, pero tambi&eacute;n de humildad. &ldquo;Es complicado darte cuenta de que lo has estado haciendo mal. Y hablo en primera persona. Trabajo en salud mental desde 2007 y cuando me form&eacute; en salud perinatal 2012 y entend&iacute; de d&oacute;nde ven&iacute;a todo no me pod&iacute;a creer que hubiera estado trabajando sin conocer esas bases&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay otra circunstancia en la que la atenci&oacute;n a la salud mental materna es clave: los duelos perinatales, que se producen tras la p&eacute;rdida del beb&eacute; durante el embarazo, el parto o en las primeras semanas de vida. La psic&oacute;loga Pilar G&oacute;mez-Ulla est&aacute; especializada en duelo perinatal y cuenta que, aunque es una situaci&oacute;n normal, no patol&oacute;gica, que no tiene por qu&eacute; requerir la atenci&oacute;n de un profesional en salud mental, la falta de una asistencia adecuada puede derivar en graves consecuencias. &ldquo;En un duelo, normalmente, puedes estar en familia, te atienden para hacer los papeles... se dan una serie de circunstancias para transitarlo de forma diga. En este tipo de duelos, en cambio, muchas veces se hace como si no pasara nada; no se puede vivir con otros miembros de la familia, porque no les dejan acceder al paritorio, por ejemplo; no les puedes inscribir en el libro de familia, es a la madre a quien le preguntan si quiere hacerse cargo del cuerpo cuando en ese momento deber&iacute;an ser otras personas de referencia quienes pudieran acompa&ntilde;ar y tomar decisiones...&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, subraya, es importante que en todos los equipos sanitarios haya profesionales formados en salud mental perinatal que sepan dar directrices y acompa&ntilde;ar buenas pr&aacute;cticas, especialmente matronas, enfermeras y ginec&oacute;logas, que son quienes tienen contacto estrecho con las mujeres. &ldquo;Hay que facilitar el encuentro con el beb&eacute;, entender el estado de shock de los padres y reducir ese shock para que puedan tomar decisiones desde el amor y no desde el miedo, recoger recuerdos, fotograf&iacute;as, dar tiempo...&rdquo;, menciona la psic&oacute;loga. Tambi&eacute;n deben estar disponibles por si, m&aacute;s all&aacute; de todo ese proceso, la madre requiere la presencia de un profesional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El riesgo de que esta atenci&oacute;n no sea adecuada es, sobre todo, la presencia de secuelas postraum&aacute;ticas. &ldquo;Hay que evitar la sensaci&oacute;n de abandono, hacer sentir que han podido tomar decisiones. Con un trauma tardas m&aacute;s en poder hacer tu vida normal, revives constantemente ciertos momentos...&rdquo;. Pilar G&oacute;mez-Ulla es, no obstante, optimista: en los &uacute;ltimos ocho a&ntilde;os, destaca, las cosas han mejorado mucho en los centros hospitalarios. Y la conversaci&oacute;n sobre la salud mental materna ya no es (tan) tab&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cliche-felicidad-embarazo-maternidad-estigmatiza-mujeres-afrontan-ansiedad-depresion_1_9806938.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este reportaje forma parte de la revista de elDiario.es &lsquo;La emergencia de la salud mental&rsquo;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cliche-felicidad-embarazo-maternidad-estigmatiza-mujeres-afrontan-ansiedad-depresion_1_9825956.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Dec 2022 14:07:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Detrás de un bebé hay una madre a la que atender: la sanidad se desentiende de la salud mental materna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Embarazo,Salud mental,Depresión,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo controlar la ansiedad por la final entre Argentina y Francia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-qatar-2022/controlar-ansiedad-final-argentina-francia_1_9803977.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6dbdc219-7b8d-499d-a521-0932e5578388_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo controlar la ansiedad por la final entre Argentina y Francia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pocas horas de celebrarse el encuentro de cierre del Mundial de Qatar, un especialista explicó en qué consiste este mecanismo y brindó recomendaciones para manejar la sintomatología que produce.</p></div><p class="article-text">
        La ansiedad que producir&aacute; la final del <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/mundial-qatar-2022/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Mundial de Qatar 2022</strong></a> entre la <a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-qatar-2022/ilusion-pais-argentina-enfrenta-francia-tercer-titulo-mundial_1_9803905.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Selecci&oacute;n argentina y la de Francia es esperable y para la gran mayor&iacute;a inevitable</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero antes de profundizar en c&oacute;mo afrontar la ansiedad, Patricio Rey, m&eacute;dico psiquiatra especializado en Psiquiatr&iacute;a y Psicolog&iacute;a M&eacute;dica y Jefe del Departamento de Salud Mental del Hospital de Cl&iacute;nicas, explic&oacute; en qu&eacute; consiste este mecanismo activado a partir del estr&eacute;s y puntualiz&oacute; en la sintomatolog&iacute;a f&iacute;sica que provoca, como ocurre con las palpitaciones, la taquicardia, el dolor de cabeza y las sudoraciones, entre muchos otros signos.
    </p><h3 class="article-text">Qu&eacute; es la ansiedad y c&oacute;mo se vincula con el estr&eacute;s</h3><p class="article-text">
        La ansiedad es un estado emocional que se logra sentir cuando el mecanismo de alerta propio del estr&eacute;s se activa. Esto sucede cuando se siente miedo, una emoci&oacute;n primaria intr&iacute;nseca a todos los seres humanos. &ldquo;El miedo, que es una emoci&oacute;n primaria, dispara la alerta del sistema de peligro de nuestro organismo, lo conecta al sistema nervioso central y, a trav&eacute;s de la am&iacute;gdala env&iacute;a la se&ntilde;al que activa todo el mecanismo del estr&eacute;s y la correspondiente secreci&oacute;n de hormonas. Esta activaci&oacute;n aut&oacute;noma &ndash;que no podemos controlar- repercute directamente en emociones vinculadas a la ansiedad y la angustia. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n repercute en el cuerpo f&iacute;sico a trav&eacute;s de diversas somatizaciones&rdquo;, detall&oacute; Rey.
    </p><p class="article-text">
        Cuando aparece la ansiedad, la mayor&iacute;a de las veces est&aacute; acompa&ntilde;ada de somatizaciones vinculadas al sistema nervioso perif&eacute;rico con alguno de los siguientes s&iacute;ntomas: <strong>palpitaciones, taquicardia, sudoraci&oacute;n, el dolor de pecho, n&aacute;useas, v&oacute;mitos, diarreas, mareos, v&eacute;rtigo f&iacute;sico y mental, vinculado a la ansiedad anticipatoria</strong>.
    </p><h3 class="article-text">Las expectativas de la gran final y c&oacute;mo afecta al cuerpo</h3><p class="article-text">
        Todos tienen expectativas y ese deber&iacute;a ser un gran problema: la expectativa positiva pone en alerta y activa cierto estr&eacute;s positivo para sobrellevar el miedo que provoca la incertidumbre, en este caso el resultado del partido, pero se aplica en todos los &oacute;rdenes de la vida. Cuando hay expectativa, estr&eacute;s y miedo, tambi&eacute;n aparece ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a la mirada experta, &ldquo;el miedo tiene una funci&oacute;n adaptativa ya que prepara para adaptarse a lo que va a suceder&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El punto es, qu&eacute; nivel de expectativas y carga emotiva se depositan, en este caso, en la gran final del Mundial. &ldquo;De acuerdo a las expectativas que hayamos depositado en el f&uacute;tbol, y de acuerdo a c&oacute;mo cada uno viva la cuesti&oacute;n cultural vinculada a la gran final, vamos a sentir m&aacute;s o menos miedo y ansiedad. Si tenemos expectativas muy altas quiz&aacute;s ese miedo y esa ansiedad sean desmedidas y los s&iacute;ntomas ya se perciban, aunque el partido final no haya comenzado&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El banderazo, la cábala de los argentinos en Qatar"
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            <span class="title">
                El banderazo, la cábala de los argentinos en Qatar                            </span>
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        Cuando la <strong>ansiedad es exacerbada</strong> puede aparecer el estado de irritabilidad inmanejable, la incapacidad de dormir bien o padecer dolores de cabeza, no se duerme bien, tiene dolor de cabeza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que tener cuidado: hay muchas personas que no lo pueden controlar, sobre todo cuando se transforma en un trastorno de ansiedad cuando los s&iacute;ntomas se disparan todos juntos de manera autom&aacute;tica. Si le ocurre a una persona joven, puede manifestarse como algo molesto y no pasar a mayores, pero si ocurre a personas de edad avanzado o con patolog&iacute;as de base se pueden disparar episodios de hipertensi&oacute;n o alteraci&oacute;n de la glucemia, entre otros&rdquo;, indic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ante ello, Rey brind&oacute; <strong>recomendaciones precisas y comparte algunas herramientas &uacute;tiles para controlar la ansiedad</strong>: una es optar por ambientes poco concurridos con bajo est&iacute;mulo sensorial y ambiental, especialmente para aquellas personas que ya tuvieron somatizaciones previas (en estos d&iacute;as y/o en los &uacute;ltimos partidos). Es decir, elegir &aacute;mbitos poco estimulantes y rodearse de personas que puedan aportar cierta tranquilidad.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n<strong> debe prestarse especial atenci&oacute;n a las sintomatolog&iacute;as que registren pacientes con patolog&iacute;as previas</strong>, sobre todo los cuadro card&iacute;acos o metab&oacute;licos (hipertensi&oacute;n y diabetes, entre otros), as&iacute; como tambi&eacute;n se recomienda controlar la presi&oacute;n arterial un d&iacute;a antes del partido en aquellas personas que tienen patolog&iacute;as de base card&iacute;acas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s es importante <strong>evitar los atracones</strong>: comer de manera regular o poco antes del partido e hidratarse correctamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Evitar las drogas y el alcohol es esencial</strong>, ya que empeoran las sensaciones de miedo y ansiedad, sensibilizan m&aacute;s los circuitos vinculados con las somatizaciones y con las cuestiones vinculadas a la inestabilidad emocional y exacerba la irritabilidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde las neurociencias tambi&eacute;n existen herramientas para bajar la ansiedad</strong>: la ciencia demostr&oacute; que cambiar la manera en que respiramos influye directamente en la actividad cerebral. Ya que la respiraci&oacute;n tiene conexiones con distintas partes de la corteza cerebral que es donde se origina el pensamiento, la percepci&oacute;n y/o la imaginaci&oacute;n, qued&oacute; demostrado que prender a regularla de manera consciente nos ayuda a controlar lo que sucede en nuestra mente.
    </p><p class="article-text">
        Para controlar la ansiedad, que es el eje central de esta nota, existen distintas t&eacute;cnicas puntuales de respiraci&oacute;n que pueden modificar las sensaciones inmediatas de miedo, angustia, incluso disminuir s&iacute;ntomas f&iacute;sicos.
    </p><h3 class="article-text">Cinco t&eacute;cnicas para poner en pr&aacute;ctica de manera r&aacute;pida</h3><p class="article-text">
        -<strong>T&eacute;cnica de respiraci&oacute;n abdominal</strong>: Con una mano en el pecho y otra en la panza, se inhala profundamente por la nariz asegur&aacute;ndose que el diafragma (no el pecho) se infle con aire suficiente para crear un ensanchamiento de los pulmones. Se debe sostener de 6 a 10 respiraciones lentas por minuto, por 10 minutos o m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        -<strong>Sama Vritti (Respiraci&oacute;n Equitativa)</strong>: Se trata de una t&eacute;cnica milenaria muy utilizada en Yoga que busca balancear el organismo a trav&eacute;s de la respiraci&oacute;n. Para comenzar se inhala contando hasta cuatro, luego se exhala tambi&eacute;n contando hasta cuatro; en ambos casos por la nariz. Las personas m&aacute;s avanzadas en yoga pueden probar con la misma respiraci&oacute;n contando hasta 6 u 8. De cualquier forma, el objetivo es el mismo: calmar al sistema nervioso, aumentar la concentraci&oacute;n y reducir el estr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        -<strong>Relajaci&oacute;n progresiva</strong>: Es muy utilizada para aliviar las tensiones en todo el cuerpo. Se necesita estar acostado, con ojos cerrados, y &uacute;nicamente concentrarse en tensionar y relajar cada grupo de m&uacute;sculos por tres a cinco segundos cada uno. Se comienza por los pies y dedos, luego las rodillas, muslos, gl&uacute;teos, pecho, brazos, manos, cuello, mand&iacute;bula y ojos, En todo momento, la respiraci&oacute;n que acompa&ntilde;a debe ser profunda y lenta.
    </p><p class="article-text">
        -<strong>Visualizaci&oacute;n guiada</strong>: Una de las t&eacute;cnicas m&aacute;s usadas de Mindfulness propone que dirijamos la mente hacia un &ldquo;lugar feliz&rdquo;. Con una grabaci&oacute;n guiada, m&uacute;sica relajante o simplemente en silencio, la persona debe respirar profundamente mientras se concentra en im&aacute;genes positivas y placenteras para reemplazar cualquier pensamiento negativo. En este sentido, la psic&oacute;loga Ellen Langer explic&oacute; en diversas conferencias que &ldquo;la visualizaci&oacute;n guiada ayuda a ponerte en el lugar que quieres estar, antes que dejar que tu mente haga ese di&aacute;logo interno que es tan estresante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;-<strong>Hacer ejercicio</strong>: salir a caminar o a correr, de acuerdo al rendimiento f&iacute;sico de cada uno, es clave para descargar toda la adrenalina que el cuerpo sostuvo antes, durante y despu&eacute;s del partido. Aunque puede parecer contradictorio, poner el cuerpo en estr&eacute;s f&iacute;sico mediante el ejercicio puede aliviar el estr&eacute;s mental.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Antes, durante y despu&eacute;s del partido, siempre es aconsejable registrar los s&iacute;ntomas f&iacute;sicos y emocionales para poder actuar a tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <em>MB con informaci&oacute;n de agencia de noticias NA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-qatar-2022/controlar-ansiedad-final-argentina-francia_1_9803977.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Dec 2022 01:56:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo controlar la ansiedad por la final entre Argentina y Francia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mundial Qatar 2022,Qatar 2022,Selección Argentina,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial de la Salud Mental: ¿por qué se celebra hoy, 10 de octubre?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-salud-mental-celebra-hoy-10-octubre_1_9610054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d7e32138-e291-487d-b352-7c4cf2cbab81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Mundial de la Salud Mental: ¿por qué se celebra hoy, 10 de octubre?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La conmemoración de este día comenzó en 1982. El lema de este año es: “Hacer de la Salud Mental y el Bienestar para todos una prioridad mundial”.</p></div><p class="article-text">
        El <strong>D&iacute;a Mundial de la Salud Mental</strong>, que se celebra anualmente el 10 de octubre, tiene como objetivo concientizar acerca de los problemas de salud mental en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La conmemoraci&oacute;n de este d&iacute;a comenz&oacute; en 1982 y fue impulsada por la&nbsp;</strong><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Federaci&oacute;n Mundial para la Salud Mental&nbsp;</strong></span><strong>(WFMH) apoyada por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS). El lema de este a&ntilde;o es: &ldquo;Hacer de la Salud Mental y el Bienestar para todos una prioridad mundial&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La definici&oacute;n de&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>salud&nbsp;</em></span>(1946) propuesta por la OMS es tener un &ldquo;estado de completo bienestar f&iacute;sico, mental y social, no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades&rdquo;. De esta manera, se establecen v&iacute;nculos entre la salud f&iacute;sica y mental, como pilares del bienestar personal.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de trabajar en conjunto para reflexionar acerca de las acciones a implementar para que la salud mental sea una prioridad a nivel mundial.
    </p><p class="article-text">
        La ministra de Salud argentina, <strong>Carla Vizzotti</strong>, tuite&oacute; hoy: &ldquo;En el D&iacute;a Mundial y Nacional de la Salud Mental, reafirmamos nuestro compromiso con este eje prioritario de nuestra gesti&oacute;n.Habilitamos una l&iacute;nea telef&oacute;nica nacional gratuita para la atenci&oacute;n integral de la salud mental que funciona las 24 horas: 0800 999 0091&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1579442826601197569?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>La Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud (OPS), en tanto, lanz&oacute; la campa&ntilde;a </strong><a href="https://www.paho.org/es/campanas/haz-tu-parte" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>#HazTuParte para apoyar la salud mental</strong></a><strong>, con el fin de frenar el estigma y la discriminaci&oacute;n que experimentan las personas con problemas de salud mental</strong>, y promover interacciones positivas que mejoren la b&uacute;squeda de ayuda.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n diversos estudios, los estereotipos, los prejuicios y las conductas discriminatorias hacia las personas con problemas de salud mental son comunes.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de mensajes en las redes sociales, #HazTuParte para apoyar la salud mental invita a las personas a romper el silencio, compartir su historia y tener una charla abierta y honesta &ldquo;sobre c&oacute;mo est&aacute;n realmente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las condiciones de salud mental son comunes en todo el mundo y se vieron exacerbadas por la pandemia de Covid-19, que impact&oacute; de manera generalizada en toda la poblaci&oacute;n</strong>. Un estudio publicado en la revista <em>The Lancet</em> estim&oacute; que los trastornos depresivos y de ansiedad aumentaron 35% y 32% respectivamente en 2020 en Am&eacute;rica Latina y el Caribe debido a la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        La salud mental es un estado de bienestar mental que permite a las personas hacer frente a los momento de estr&eacute;s de la vida, desarrollar todas sus habilidades, poder aprender y trabajar adecuadamente y contribuir a su comunidad. La salud mental es un derecho humano fundamental.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM con informaci&oacute;n de la OMS y la OPS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-salud-mental-celebra-hoy-10-octubre_1_9610054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Oct 2022 03:01:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día Mundial de la Salud Mental: ¿por qué se celebra hoy, 10 de octubre?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Salud mental,Depresión,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[9 remedios naturales para curar la ansiedad sin tomar pastillas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/remedios-tecnicas-naturales-combatir-pastillas_1_9310140.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/920fe2bf-4106-43ca-8ba4-4f1492c86897_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: avi_acl"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez más personas sufren trastornos de ansiedad en el mundo.</p></div><p class="article-text">
        La ansiedad es, sin duda, uno de los males de nuestro tiempo. De acuerdo con la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, <strong>m&aacute;s de 260 millones de personas en todo el mundo padecen trastornos de ansiedad</strong>. Es decir, alrededor del 3,5 % de la poblaci&oacute;n global. Sin embargo, quienes sufren los efectos de la ansiedad sin que esta alcance el grado de trastorno son muchas m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, m&aacute;s all&aacute; de la ayuda profesional que puede ser importante o imprescindible en muchos de esos casos, tambi&eacute;n es bueno conocer formas naturales de <strong>reducir la ansiedad a la que muchas veces conduce la vida cotidiana</strong>: mucho trabajo, demasiados compromisos sociales, dificultades econ&oacute;micas, problemas de pareja, etc. A continuaci&oacute;n se enumeran nueve alternativas no farmacol&oacute;gicas para combatir, al menos en una primera instancia, la ansiedad.
    </p><h3 class="article-text">1. Hacer actividad f&iacute;sica</h3><p class="article-text">
        La actividad f&iacute;sica es una de las principales v&iacute;as para reducir los niveles de estr&eacute;s. Tiene sentido, porque el ejercicio <strong>favorece la producci&oacute;n de noradrenalina.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una sustancia que modera la respuesta del cerebro al estr&eacute;s, y de endorfinas, el neurotransmisor conocido como &ldquo;la hormona de la felicidad&rdquo; puesto que produce bienestar y alegr&iacute;a. Tambi&eacute;n ayuda a segregar dopamina y serotonina, otros agentes qu&iacute;micos que contribuyen con esas sensaciones placenteras.
    </p><h3 class="article-text">2. Dar paseos por la naturaleza</h3><p class="article-text">
        Estudios recientes permitieron comprobar que los paseos por el bosque, el campo y otros entornos naturales ayudan a distenderse y a dejar atr&aacute;s la llamada &ldquo;rumiaci&oacute;n m&oacute;rbida&rdquo;, los pensamientos que retornan a la mente una y otra vez, que pueden volverse obsesivos y ser causa de estr&eacute;s y ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, recientemente se descubri&oacute; que esos paseos tienen otros beneficios, como que <strong>redundan en una mejora de la memoria operativa</strong>, la de corto plazo, que hace falta para tareas cognitivas complejas, como la lectura o las operaciones matem&aacute;ticas.
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                </figure><h3 class="article-text">3. Vencer la procrastinaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n los <strong>niveles elevados de </strong>procrastinaci&oacute;n -el h&aacute;bito de posponer tareas necesarias para dedicar el tiempo a tareas m&aacute;s entretenidas pero menos relevantes- est&aacute;n relacionados con el estr&eacute;s y la ansiedad (as&iacute; como con un bajo rendimiento escolar y laboral y con el empeoramiento de algunas enfermedades).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo luchar contra esta tendencia a dejar para ma&ntilde;ana lo que podr&iacute;amos hacer hoy? Algunos consejos simples consisten en visualizar lo bueno que ser&aacute; el &ldquo;haberlo hecho&rdquo;, pensar en los perjuicios de que la tarea quede pendiente y darse peque&ntilde;os premios por cada avance.
    </p><h3 class="article-text">4. Beber infusiones</h3><p class="article-text">
        Las infusiones de ciertas hierbas son bebidas desde hace siglos por multitud de culturas, las cuales les han atribuido diversas propiedades, entre ellas un efecto relajante y ansiol&iacute;tico. <strong>La ciencia ha comprobado esos efectos</strong> en el caso de algunas infusiones, como las de manzanilla, tilo, valeriana y el t&eacute; de Ashwagandha (muy utilizado por los practicantes del hinduismo).
    </p><p class="article-text">
        En otras hierbas, como el t&eacute; de Kava y la pasionaria, los estudios todav&iacute;a no han podido dar con resultados contundentes. De todas formas, el mero hecho de hacer una pausa para preparar la infusi&oacute;n y sentarse a beberlo puede ayudar a bajar el ritmo del d&iacute;a y, de ese modo, bajar la ansiedad. 
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                </figure><h3 class="article-text">5. Meditar y respirar</h3><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de todos los aspectos religiosos asociados con la meditaci&oacute;n, las distintas formas conscientes de respirar y otras t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n, hay trabajos cient&iacute;ficos seg&uacute;n los cuales e<strong>stas pr&aacute;cticas tienen </strong>muchos beneficios. 
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos, la reducci&oacute;n del estr&eacute;s y del riesgo de padecer depresi&oacute;n, y debido a ello tambi&eacute;n menos posibilidades de sufrir ansiedad. Estas ventajas se maximizan en el caso de personas que practican los ejercicios de meditaci&oacute;n y respiraci&oacute;n con regularidad y durante largos periodos de tiempo.
    </p><h3 class="article-text">6. Respirar en una bolsa</h3><p class="article-text">
        A diferencia de los ejercicios de respiraci&oacute;n citados en el punto anterior, cuyos efectos positivos se advierten sobre en todo en el largo plazo, el de respirar en una bolsa de papel <strong>es un recurso para tratar de controlar la hiperventilaci&oacute;n </strong>que, en muchos casos, sobreviene con un ataque de ansiedad. 
    </p><p class="article-text">
        El consejo es respirar -de la manera m&aacute;s natural posible- entre seis y doce veces con una bolsa de papel sobre la boca y la nariz. Eso ayudar&aacute; a que la hiperventilaci&oacute;n cese al devolver el pH de la sangre a valores neutros debido a la recuperaci&oacute;n del equilibro de O2 y CO2. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay que tener cuidado: esta t&eacute;cnica es desaconsejada por muchos especialistas, dado que <strong>si la persona tiene alguna </strong>afecci&oacute;n respiratoria (asma, edema de pulm&oacute;n, embolia pulmonar, enfermedad pulmonar obstructiva cr&oacute;nica, etc.), y puede que ni siquiera sepa que la tiene, la consecuencia de respirar en una bolsa podr&iacute;a empeorar la situaci&oacute;n. 
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                </figure><h3 class="article-text">7. Escribir</h3><p class="article-text">
        Escribir tambi&eacute;n posee efectos terap&eacute;uticos. La psicolog&iacute;a ha estudiado la manera en que llevar un diario personal o simplemente contar por escrito ciertas situaciones traum&aacute;ticas puede mejorar la salud emocional e incluso f&iacute;sica. 
    </p><p class="article-text">
        Escribir resulta un ejercicio cat&aacute;rtico, en el cual a menudo la persona siente que &ldquo;se saca un peso de encima&rdquo;. Eso la relaja y reduce el estr&eacute;s y la sensaci&oacute;n de ansiedad.
    </p><h3 class="article-text">8. Tener sexo, con uno mismo o con otra personas</h3><p class="article-text">
        Bien sabido es que el sexo tiene poderosos efectos ansiol&iacute;ticos y analg&eacute;sicos, especialmente en los hombres, donde descarga una serie de compuestos relajantes con una acci&oacute;n muy similar a la de los opi&aacute;ceos. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto no se entiende que a veces dejemos de practicarlo, ya sea con otras personas o masturb&aacute;ndonos, tal vez por la vida apresurada que llevamos.
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                </figure><h3 class="article-text">9. Tener plantas de interior o un jard&iacute;n</h3><p class="article-text">
        En agosto de 2020, los m&eacute;dicos de un centro de pr&aacute;cticas de Manchester, en el Reino Unido, fueron noticia por el tratamiento que hab&iacute;an iniciado con sus pacientes que sufren ansiedad y depresi&oacute;n: <strong>entregarles plantas de interior, para que tuvieran que cuidarlas </strong>y llevarlas de regreso en citas posteriores. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tener algo que cuidar representa muchos beneficios para las personas, sobre todo para aquellas que no tienen jard&iacute;n y que no pueden vivir con mascotas&rdquo;, explic&oacute; Augusta Ward, una de las especialistas responsables de la iniciativa. 
    </p><p class="article-text">
        La motivaci&oacute;n de cuidar las plantas, tanto de interior como en un jard&iacute;n, puede tornarse entonces en una manera de combatir el riesgo de padecer ansiedad o alg&uacute;n otro problema relacionado con ella. Adem&aacute;s, las plantas de interior mejoran la calidad del aire. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/remedios-tecnicas-naturales-combatir-pastillas_1_9310140.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Sep 2022 02:00:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[9 remedios naturales para curar la ansiedad sin tomar pastillas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ansiedad,Tratamientos,remedios naturales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Seis alimentos naturales para combatir la ansiedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/alimentos-naturales-combatir-ansiedad-cuarentena_1_9120060.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed5b926f-fe2b-4e7b-98ea-061d6e2028cc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: Pixabay"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Determinados alimentos son ricos en triptófano, polifenoles y ácidos grasos omega-3, lo que los hace activadores de los procesos de placer y bienestar.</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.moodfood-vu.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mood food</a> es una tendencia gastron&oacute;mica con amplia aceptaci&oacute;n en Jap&oacute;n que ya cuenta con miles de seguidores. Su filosof&iacute;a es en esencia encontrar platos y dietas que estimulen el buen humor y el placer.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Se le puede dar de comer al &aacute;nimo?</h3><p class="article-text">
        Todos hemos comprobado en ocasiones que los distintos alimentos nos conducen a estados de &aacute;nimo diversos. La raz&oacute;n de que esto sea as&iacute; radica en que aquello que comemos afecta al balance de algunos de nuestros neurotransmisores, como <strong>la serotonina y la dopamina</strong>, que juegan un papel importante en el estado de &aacute;nimo y el apetito.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello que algunos dietistas han dejado de mirar los alimentos como puramente nutricionales para a&ntilde;adirles tambi&eacute;n un enfoque emocional. Por ejemplo, alimentos que consuelan, que relajan, que nos ponen euf&oacute;ricos, etc. La <strong>conexi&oacute;n cerebro-intestino</strong> vincula nuestro sistema digestivo a c&oacute;mo el cerebro maneja los estados de &aacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        En el hipot&aacute;lamo se controla el apetito a trav&eacute;s de las sensaciones de hambre y saciedad. Para ejercer este control, las neuronas se comunican entre s&iacute; enviando mensajes mediante sustancias qu&iacute;micas. Dichas sustancias <strong>se denominan neurotransmisores y distribuyen las &oacute;rdenes del cerebro</strong> de una neurona a otra por todo el cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        La dopamina y la serotonina, liberadas mediante el concurso del amino&aacute;cido esencial tript&oacute;fano, son algunos de estos neurotransmisores. <strong>La serotonina regula el estado de &aacute;nimo</strong> y promueve el sue&ntilde;o. Un nivel bajo de serotonina est&aacute; relacionado con la depresi&oacute;n. La mayor parte de esta hormona se produce en los intestinos.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, <strong>la dopamina maneja la motivaci&oacute;n</strong>, la atenci&oacute;n y la recompensa emocional. En consecuencia, unos niveles bajos de dopamina se relacionan con la p&eacute;rdida de inter&eacute;s. Pero estos qu&iacute;micos que afectan al estado de &aacute;nimo no est&aacute;n hechos de la nada, sino que son creados por compuestos que se encuentran en los alimentos, y algunos son mejores que otros para producir neurotransmisores.
    </p><p class="article-text">
        En el citado caso del tript&oacute;fano, se trata de <strong>un amino&aacute;cido que el metabolismo humano no puede fabricar y por tanto debe obtener de la comida</strong>. As&iacute;, los alimentos ricos en tript&oacute;fano son los que con mayor probabilidad nos causar&aacute;n sensaci&oacute;n de bienestar.
    </p><h3 class="article-text">Seis alimentos que levantan el &aacute;nimo</h3><p class="article-text">
        Si bien es necesario subrayar que la sola acci&oacute;n de un producto rico en tript&oacute;fano u otras sustancias no es suficiente para revertir estados de &aacute;nimo adversos, su consumo est&aacute; de todos modos recomendado al tratarse de <strong>alimentos sanos y pertenecientes a la dieta mediterr&aacute;nea</strong>. Aunque nuestro objetivo no es abusar de ellos, sino introducirlos de forma regular en nuestra dieta cotidiana.
    </p><h4 class="article-text">1. Nueces</h4><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Las nueces, adem&aacute;s de uno de los frutos secos por excelencia, contienen varios compuestos potencialmente neuroprotectores como<strong> la vitamina E, el &aacute;cido f&oacute;lico, la melatonina</strong> (natural, no en suplementos), varios polifenoles antioxidantes y una buena relaci&oacute;n de &aacute;cidos grasos omega 3 y 6, con poder anti inflamatorio y anti estr&eacute;s.
    </p><h4 class="article-text">2. Chocolate</h4><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Los efectos del chocolate sobre el estado de &aacute;nimo no son una cosa nueva, aunque existen muchos mitos sobre este producto. S&iacute; lo es <strong>el descubrimiento de por qu&eacute; se producen dichos efectos</strong> y por qu&eacute; se considera el chocolate como uno de los principales alimentos que aumentan el estado de &aacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, se debe a que <strong>la pasta de cacao contiene feniletilamina</strong>, que desencadena la liberaci&oacute;n de endorfinas placenteras y es precursora de la dopamina. Como ejemplo, cuando nos enamorados nuestro cerebro libera feniletilamina. Cuanto m&aacute;s negro es el chocolate, m&aacute;s polifenoles contiene, y estos han demostrado tener impacto sobre el buen humor. Adem&aacute;s, el cacao puro es rico en tript&oacute;fano, teobromina y rico en antioxidantes.
    </p><h4 class="article-text">3. Bananas</h4><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Un <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18466657" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio ha demostrado</a> que las dietas bajas en sodio y <strong>altas en potasio tienen un impacto positivo en el estado de &aacute;nimo</strong>. Las bananas son casi un s&uacute;peralimento, ya que son ricas en vitamina B6, que el cuerpo necesita para sintetizar serotonina y que no solo permite que disminuyan los nervios sino que, en combinaci&oacute;n con el magnesio, ayuda a que se metabolice el tript&oacute;fano.
    </p><h4 class="article-text">4. Almendras</h4><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Otro fruto seco, en este caso las almendras est&aacute;n entre los alimentos felices porque son<strong> ricas en un compuesto llamado tirosina</strong>, que se ha relacionado con <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1863555/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un papel preventivo de la funci&oacute;n cognitiva</a>, sobre todo en respuesta al estr&eacute;s.
    </p><h4 class="article-text">5. L&aacute;cteos</h4><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Otro grupo de alimentos con tript&oacute;fano son el queso y el yogur, as&iacute; como la propia leche, de modo que <strong>contribuyen a la secreci&oacute;n de melatonina</strong>, la hormona que propicia el sue&ntilde;o. De ah&iacute; que beber un vaso de leche antes de ir a dormir tenga su explicaci&oacute;n cient&iacute;fica, aunque es una pr&aacute;ctica que no todas las personas pueden llevar a cabo, ya sea por convicciones o porque les resulte indigesta.
    </p><h4 class="article-text">6. Sardinas</h4><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El pescado azul, como las sardinas, tambi&eacute;n contiene<strong> tript&oacute;fano y una excelente relaci&oacute;n de &aacute;cidos grasos omega 3/6</strong>. Algunas investigaciones <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0924977X03000324" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">demuestran que estos &aacute;cidos mejoran la memoria</a>, el &aacute;nimo e incluso el rendimiento intelectual.&nbsp;
    </p><h4 class="article-text"><em>J.S.</em></h4>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/alimentos-naturales-combatir-ansiedad-cuarentena_1_9120060.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jun 2022 17:13:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Seis alimentos naturales para combatir la ansiedad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,ánimo,serotonina,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ansiedad, “el demonio en la cabeza” de los adolescentes que no para de crecer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ansiedad-demonio-cabeza-adolescentes-no-crecer_1_9063810.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2090176a-0632-4cb4-a2bb-2722c5aed501_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ansiedad, “el demonio en la cabeza” de los adolescentes que no para de crecer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Voces expertas alertan de su aumento "exponencial" en adolescentes y piden más medios para combatirla y prevenirla en las escuelas y centros de salud.</p></div><p class="article-text">
        Primera pregunta: la Guerra Fr&iacute;a. La alumna la lee, lleva d&iacute;as y d&iacute;as estudiando la doctrina Truman, la crisis de los misiles, el muro de Berl&iacute;n y Vietnam. Lo tiene en la cabeza, pero las manos le empiezan a temblar. Se dice &ldquo;calma&rdquo;, pero el barrio de Carabanchel de Madrid empieza modo torbellino a darle vueltas en la cabeza. Se le acelera la respiraci&oacute;n o &iquest;se les est&aacute;n cerrando los pulmones? El profesor anuncia que tienen 50 minutos para terminar el examen y ella tiene ganas de correr, de salir, de buscar el aire. No le vale con un 8, ni con un 9: necesita la nota m&aacute;s alta para hacer la media, pero la media va a tener que esperar porque los ojos se le nublan y el profesor de Historia llega a su mesa. &ldquo;&iquest;Te pasa algo? &iquest;Est&aacute;s bien?&rdquo;. Est&aacute; bloqueada, mareada, se echa a llorar: &ldquo;S&eacute; qui&eacute;n es el de la foto pero no me sale el nombre. Jruschov, Zhd&aacute;nov, Gorbachov...&rdquo;. Se queda p&aacute;lida con un mar de agua pendiente abajo en las mejillas. Son las nueve y cinco de la ma&ntilde;ana, y una de las alumnas m&aacute;s brillantes de primero de bachillerato del instituto ha tenido un ataque de ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo demonios en la cabeza&rdquo;. As&iacute; lo defini&oacute; la gimnasta <strong>Simone Biles</strong> cuando se retir&oacute; de la competici&oacute;n en los <a href="https://www.eldiario.es/juegos-olimpicos/tokio-2020/tokio-inaugura-juegos-olimpicos-dudas-machismo-contagios_1_8155829.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Juegos Ol&iacute;mpicos de Tokio 2020</a>. La mejor gimnasta de la historia ven&iacute;a precisamente de dejar alucinado al mundo entero al realizar un ejercicio que jam&aacute;s hab&iacute;a hecho una mujer: el Yurchenko con doble mortal carpado. Pero par&oacute;. Prioriz&oacute; su salud mental. Desde el Hospital Universitario Parc Taul&iacute; de Sabadell,  Barcelona, la psic&oacute;loga cl&iacute;nica Iris P&eacute;rez-Bonaventura aplaude su ejemplo. Esa frase ya c&eacute;lebre de Biles abre un cap&iacute;tulo de su libro 'Ansiedad. A m&iacute; tambi&eacute;n me pasa' (B de Block) que, junto a las ilustraciones de Alba Medina, compone un manual divulgativo y pr&aacute;ctico para j&oacute;venes y adolescentes. En el pr&oacute;logo marca: &ldquo;La adolescencia es un etapa cr&iacute;tica en la que uno de cada tres j&oacute;venes sufre o sufrir&aacute; un trastorno de ansiedad y uno de cada doce tendr&aacute; problemas graves en la escuela, en casa, con los amigos o en actividades en las que se les exige alto rendimiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Luis Merino es profesor de Lengua y Literatura en el IES Isabel La Cat&oacute;lica, en Madrid. Su profesi&oacute;n es vocacional y, en ocasiones, se siente azorado por <strong>la ansiedad y los ataques de p&aacute;nico </strong>del alumnado. &ldquo;Tienen estr&eacute;s vital: por un lado, sus cuestiones personales y, por otro, la presi&oacute;n y las obligaciones que les marca el calendario escolar&rdquo;, cuenta. Merino explica que hay alumnos que se sienten presionados y con &ldquo;alta exigencia para ser el mejor&rdquo;. Esto los ahoga y los acorrala. La competici&oacute;n, dice, es &ldquo;por todo&rdquo;, no solo por notas y rendimientos sino tambi&eacute;n por &ldquo;likes&rdquo; en redes o por entrar en los c&aacute;nones de belleza. La ansiedad les conduce al miedo y el miedo desemboca en ansiedad: es un pez que se muerde la cola. Y, aunque la ansiedad &ldquo;controlada es buena porque ayuda a afrontar los desaf&iacute;os, hay que aprender a lidiar con ella&rdquo;, dice la psic&oacute;loga P&eacute;rez-Bonaventura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha habido un incremento exponencial en ansiedad. Lo estamos viendo en los hospitales, en los institutos y en casa&rdquo;, afirma la psic&oacute;loga. &ldquo;Los ataques de ansiedad tienen tres componentes: aparecen de forma s&uacute;bita, en cuesti&oacute;n de segundos la respiraci&oacute;n se acelera o se tiene temblores o mareos o la boca seca; pero igual que ha venido se va y es com&uacute;n que los adolescentes piensen que se van a volver locos o que se van a morir&rdquo;, dice. Es un mecanismo de alarma que no tiene fin, lo que s&iacute; existen son las herramientas para poder sobrellevarla: aprender a respirar, a manejar las emociones, mejorar la capacidad de afrontar las dificultades y cuidarse (deporte, huir de drogas y mantener una dieta sana) son primordiales para hacerle frente.
    </p><p class="article-text">
        Iris P&eacute;rez-Bonaventura aconseja que, en pleno ataque de p&aacute;nico, se repitan una serie de frases a modo mantra para llegar de la angustia a la tranquilidad. Algunas son: &ldquo;Respira. Es temporal. Igual que ha venido se ir&aacute;, como las olas del mar. La am&iacute;gdala cree que estoy en peligro, pero no lo estoy. Estoy bien. Se ha activado el sistema de miedo prehist&oacute;rico porque es un instinto innato&rdquo;. Y sobre las frases que puede que les digamos los dem&aacute;s y que considera que no ayudan est&aacute; &ldquo;C&aacute;lmate&rdquo;. Y cuenta: &ldquo;Necesitan que los adultos validemos sus emociones, no que les quitemos importancia. Ese &lsquo;c&aacute;lmate&rsquo; invalida lo que siente, as&iacute; que lo que realmente es &uacute;til es manifestarle que estamos a su lado y que esto pasar&aacute;&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Una etapa vulnerable</h3><p class="article-text">
        La<strong> adolescencia es una etapa vulnerable </strong>ya que los cambios son constantes: tanto f&iacute;sicos, emocionales como a nivel de conducta. El primer amor, el examen complicado, la continua negociaci&oacute;n con los padres o las primeras peleas con amigos. &ldquo;Son un remolino de emociones y de presiones, es por esto que la ansiedad se incrementa&rdquo;, dice la psic&oacute;loga. Ponerle palabras y conocer qu&eacute; est&aacute; pasando es el primer punto para curar el mal. &ldquo;Lo que provoca m&aacute;s ansiedad no son las cosas que pasan, sino c&oacute;mo se piensa lo que pasa. As&iacute; que para manejar la ansiedad se debe aprender a reconocer las emociones con que se manifiesta&rdquo;, asegura. Hablar de la ansiedad, el estr&eacute;s y los miedos con las personas de confianza (la familia, el profesorado, los amigos o un psicoterapeuta) ayuda a procesar y a gestionar las emociones.
    </p><p class="article-text">
        El escritor espa&ntilde;ol <strong>Gio Zararri</strong> empez&oacute; a tener episodios de ansiedad durante la adolescencia. Tanto le cambi&oacute; la vida, que a d&iacute;a de hoy se dedica a investigar y a escribir libros sobre el tema. El &uacute;ltimo: 'C&oacute;mo ayudar a tus hijos a gestionar los miedos, el estr&eacute;s y la ansiedad' (Vergara, 2022). &ldquo;Cuesta much&iacute;simo dominar la ansiedad, pero poco a poco te das cuenta de que tenemos poder sobre ella. Se trata de comprender por qu&eacute; tenemos miedo y darle el justo valor&rdquo;, dice. Afirma Zararri que aprender a controlar la respiraci&oacute;n le ayud&oacute; a &ldquo;apagar el bot&oacute;n del p&aacute;nico cuando se hace excesivo&rdquo;. Y se&ntilde;ala: &ldquo;En ocasiones el problema es que los padres creen que los adolescentes tienen que entender los problemas como un adulto. Y no. El cerebro del ni&ntilde;o se est&aacute; desarrollando&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si un pico de ansiedad se manifiesta en el aula, la psic&oacute;loga Iris P&eacute;rez-Bonaventura propone que los profesores permitan que el adolescente se retire de la situaci&oacute;n y que, cuando vuelva a la tranquilidad, al estado basal, regrese. &ldquo;El gran problema es que, si se marchan de la situaci&oacute;n, del examen o de la presentaci&oacute;n oral y no regresan no solo hay ansiedad, sino que se desarrolla miedo a las escenas que le han causado la crisis&rdquo;, dice. Si se huye del miedo, se hace m&aacute;s grande y, como ella afirma, &ldquo;la &uacute;nica forma de ser libre es aceptando, afrontando y venciendo cada uno de los temores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los conocimientos y el curr&iacute;culum escolar son importantes, pero ense&ntilde;arles a gestionar emociones, a cuidarse y a mantener el estr&eacute;s a raya es aprender a proteger la salud mental. &ldquo;Necesitamos que las ratios de las aulas bajen para estar m&aacute;s pendientes y detectar pronto estos problemas. En los centros escolares necesitamos psic&oacute;logos que les den herramientas para lidiar con el estr&eacute;s&rdquo;, afirma el profesor Jos&eacute; Luis Merino. &ldquo;Y ya puestos, personal de enfermer&iacute;a en los centros ser&iacute;a un acierto&rdquo;, agrega. Si no les brindamos profesionales que los gu&iacute;en y atiendan de forma p&uacute;blica es abandonarlos a su suerte, o bien, que su salud mental dependa de si la familia puede o no pagar terapias. CC.OO. lleva meses se&ntilde;alando que los centros escolares se enfrentan a un aumento de casos de autolesiones y que es una &ldquo;emergencia absoluta&rdquo; destinar recursos para ayudar al alumnado en situaciones de precaria salud mental. Los &ldquo;demonios en la cabeza&rdquo; de los adolescentes claman ser escuchados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ansiedad-demonio-cabeza-adolescentes-no-crecer_1_9063810.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jun 2022 10:07:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ansiedad, “el demonio en la cabeza” de los adolescentes que no para de crecer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Ansiedad,Adolescentes,Ataques de pánico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Futurofobia, entre la autocomplacencia y el victimismo para justificar el inmovilismo político o sentimental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/futurofobia-autocomplacencia-victimismo-justificar-inmovilismo-politico-sentimental_1_8998221.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c709067-48dc-4b93-9011-2a66d64591bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Futurofobia, entre la autocomplacencia y el victimismo para justificar el inmovilismo político o sentimental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vivir pensando que en cualquier momento ocurrirá una tragedia o la ansiedad constante por el miedo son dos rasgos que se detectan con frecuencia en la actualidad. El periodista español, Héctor García Barnés, plantea en su ensayo 'Futurofobia' el análisis de una generación anclada entre la nostalgia por el pasado, el miedo al apocalipsis y también el cinismo.</p></div><p class="article-text">
        Vivir pensando que en cualquier momento va a ocurrir una tragedia, un accidente grave, la destrucci&oacute;n del mundo tal como lo conoces. Mantener una ansiedad constante por el miedo a un futuro que, siempre, va a ser peor. Eso es la futurofobia, un concepto sobre el que <strong>H&eacute;ctor Garc&iacute;a Barn&eacute;s </strong>planea en su ensayo (publicado por Plaza &amp; Jan&eacute;s) para contar la decepci&oacute;n y el inmovilismo de una generaci&oacute;n que se vi&oacute; atropellada por lo que cre&iacute;a que era el futuro deseado, y ahora oscila entre entregarse a la nostalgia o abrazar al apocalipsis. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos la generaci&oacute;n que se ha refugiado en su propia autocomplacencia y su victimismo. Nos hemos cre&iacute;do demasiado esa teor&iacute;a de que vivimos saltando de una crisis a otra, pero en el fondo todas lo han sido. Hemos encontrado en eso una justificaci&oacute;n para el inmovilismo pol&iacute;tico, cultural, social o sentimental&rdquo;, se&ntilde;ala Garc&iacute;a Barn&eacute;s. El pesimismo y la resignaci&oacute;n han creado monta&ntilde;as de cinismo: &ldquo;Hay un descreimiento hacia la gente que intenta cambiar las cosas, se les ve con desconfianza, como si detr&aacute;s de eso hubiese un provecho posterior. Es muy f&aacute;cil ridiculizar a Greta Thunberg u otros activistas y tambi&eacute;n es muy c&oacute;modo, porque te permite lavarte las manos y no asumir tu parte de responsabilidad ante la sociedad. Ese cinismo es muy peligroso y creo que se va acentuando a medida que pasan las generaciones&rdquo;, explica el autor.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La vida es una boda roja</strong></h3><p class="article-text">
        La cultura popular homenajea a la infancia de quienes nacieron en los ochenta: las camisetas Dragon Ball o la reivindicaci&oacute;n del grupo Estopa en Espa&ntilde;a. &ldquo;Basta con echar un vistazo a un cartel de un festival, la parrilla de televisi&oacute;n o las carteleras de cine, para ver que vivimos en el mundo de la nostalgia, que nos atenaza ante la posibilidad de imaginar un futuro distinto. Se nos dice que el futuro va a ser terrible y que todo intento de cambiar las cosas va a provocar algo peor&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Las series <em>House of Cards </em>o <em>Breaking Bad</em>,<em> </em>las pel&iacute;culas de Michael Haneke o <em>Joker,</em> muestran un mundo de competencia extrema, donde solo los manipuladores o los genios sobreviven. O la narrativa <em>grim, </em>donde la vida es una pesadilla terrible sin lugar para la esperanza. &ldquo;El cap&iacute;tulo <em>La boda roja </em>de<em> Game of Thrones </em>habla de esa sensaci&oacute;n que tengo desde hace a&ntilde;os, y tambi&eacute;n muchos de mis amigos, de que algo va a ir mal de un momento a otro. En un ambiente celebratorio, puede ocurrir una tragedia en la que se va a pasar a cuchillo a todo el mundo. Refleja esa ansiedad que tenemos todos ante el ma&ntilde;ana: que va a venir una crisis, que te van a echar, que a tu familia le va a pasar algo, que va a ocurrir un accidente terrible. El ma&ntilde;ana que en otros momentos de la historia era un horizonte de posibilidad, ahora es un horizonte de destrucci&oacute;n&rdquo;, analiza el autor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un capítulo de la serie &#039;Black Mirror&#039; que se puede analizar en clave futurofóbica tecnológica"
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            <span class="title">
                Un capítulo de la serie &#039;Black Mirror&#039; que se puede analizar en clave futurofóbica tecnológica                            </span>
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        A la serie <em>Black Mirror, </em>que en un principio se vio como &ldquo;visionaria&rdquo; y que anticipaba &ldquo;los males de la sociedad&rdquo;, poco a poco &ldquo;se le fue viendo la trampa&rdquo;: &ldquo;La visi&oacute;n que ofrece del mundo es totalmente futurof&oacute;bica, los episodios parten de la idea de que hay algo oscuro en el ser humano, que va a hacer el peor uso de las tecnolog&iacute;as. Nos recuerda continuamente lo malos que somos como especie, y ha terminado cansando a la gente porque es muy monol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Qu&eacute; hay peor que el 11S</h3><p class="article-text">
        Garc&iacute;a Barn&eacute;s empez&oacute; a pensar el libro durante el confinamiento, cuando pasear era un lujo y lo m&aacute;s seguro se tambaleaba. Se di&oacute; cuenta de la naturalidad con la que se hab&iacute;a aceptado lo excepcional: &ldquo;Vi que la gente dec&iacute;a que algo as&iacute; ten&iacute;a que ocurrir, que no pod&iacute;amos seguir como est&aacute;bamos, que lo l&oacute;gico es que hubiera m&aacute;s apocalipsis, uno detr&aacute;s de otro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, echa la vista atr&aacute;s y repasa los eventos que han marcado su percepci&oacute;n de un mundo demasiado complejo sobre el que resulta muy dif&iacute;cil actuar. &ldquo;El 11 de septiembre yo ten&iacute;a 16 a&ntilde;os, hasta entonces ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de que no pasaba nada, ni siquiera el efecto 2000 hab&iacute;a supuesto el apocalipsis que nos dec&iacute;an. De pronto, el propio car&aacute;cter espectacular que ten&iacute;a ver el atentado por televisi&oacute;n, hac&iacute;a que tuvieras la sensaci&oacute;n de estar viendo la historia en directo&rdquo;, recuerda. Despu&eacute;s, &ldquo;la crisis econ&oacute;mica de 2008 supuso un cambio que hizo replantear la propia estructura de la sociedad y la pol&iacute;tica. Hizo crac el falso relato optimista que se ven&iacute;a gestando desde los 90, que estaba inscrito en la burbuja inmobiliaria. Se vino abajo esa especie de euforia irracional. Se produjo un reajuste de expectativas, una decepci&oacute;n, que sigue siendo el marco en el que entendemos la realidad hoy en d&iacute;a&rdquo;, explica el periodista.
    </p><p class="article-text">
        La crisis econ&oacute;mica, una pandemia, la explosi&oacute;n de un volc&aacute;n o una guerra en Europa suponen vivir en una situaci&oacute;n excepcional continua, como desarrollaba Naomi Klein en <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/crisis-excusa-doctrina-shock_129_5823348.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La doctrina del shock</em></a>. El sistema aprovecha los momentos de trauma para ir recortando derechos sin que la sociedad civil reaccione. &ldquo;Klein cuenta los shocks que sirven para introducir el sistema neoliberal como la &uacute;nica alternativa posible. Lo que yo cuento es que estos shocks continuos sirven para reforzar el statu quo. Estos per&iacute;odos cr&iacute;ticos en los que parece que todo puede cambiar, terminan provocando en gran parte de los casos que nada cambie. Porque la gente se aferra a lo que conoce, a su estabilidad material y psicol&oacute;gica, y solo quiere recuperar c&oacute;mo estaban las cosas. Esas crisis que podr&iacute;an ser momentos de avance, terminan provocando que las diferencias sociales se agudicen: ya sabemos que con la pandemia la gente m&aacute;s rica del planeta se ha hecho m&aacute;s rica y los pobres, m&aacute;s pobres&rdquo;, recuerda Garc&iacute;a Barn&eacute;s.
    </p><h3 class="article-text">Romper el ombliguismo</h3><p class="article-text">
        La sociedad ha aceptado que la vida es una competici&oacute;n, como vivir en la pel&iacute;cula<em> La carretera, </em>de John Hillcoat. &ldquo;Creo que la consecuencia &uacute;ltima de la futurofobia y del sistema neoliberal es el individualismo&rdquo;, analiza. &ldquo;Es la sensaci&oacute;n de que si quieres trabajar en lo que te gusta, vas a tener que competir con el de al lado. Que si no me reciclo, y no cambio constantemente de trabajo, me voy a quedar atr&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y advierte del peligro de que<strong> ese estado de crisis continua neutralice los cambios sociales</strong>. &ldquo;En ese estado de crisis permanente postergamos muchas decisiones y tenemos la sensaci&oacute;n de estar viviendo en un estado de pausa. Por ejemplo, cuando se propone una pol&iacute;tica feminista, enseguida aparece alguien diciendo, 'con la que est&aacute; cayendo, esto no se puede hacer'. Todos los cambios de progreso se quieren posponer. Mi l&oacute;gica es la contraria: es precisamente con lo que tenemos encima, cuando hay que poner en marcha ese tipo de pol&iacute;ticas para terminar creando un mundo m&aacute;s justo para todos&rdquo;. Hay que abandonar ese marco futurof&oacute;bico, ese miedo al futuro, reflexiona Garc&iacute;a Barn&eacute;s, que reconoce no tener f&oacute;rmulas, pero s&iacute; una br&uacute;jula para provocar el cambio: &ldquo;Ser m&aacute;s conscientes de por qu&eacute; creemos lo que creemos, y por qu&eacute; pensamos lo que pensamos, empezar a pensar por qu&eacute; tenemos esas ideas preconcebidas, de d&oacute;nde vienen y a qui&eacute;n sirven es un buen paso para deshacernos de ese inmovilismo, ombliguismo, cinismo e individualismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>AO</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángeles Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/futurofobia-autocomplacencia-victimismo-justificar-inmovilismo-politico-sentimental_1_8998221.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 May 2022 11:30:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ansiedad,Fobias,Futuro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ansiedad en niñas y niños: señales y claves para detectarla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/claves-detectar-ansiedad-en-ninos-y-adolescentes_1_8929225.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5f83de0-0de3-4ace-a9bf-eaae54834304_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ansiedad en niñas y niños: señales y claves para detectarla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los trastornos de ansiedad son los problemas psicológicos diagnosticados, cómo detectarlos para llegar a una consulta médica.</p></div><p class="article-text">
        La&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/remedios-tecnicas-naturales-combatir-pastillas_1_1068367.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ansiedad</a>&nbsp;constituye uno de los mayores males de nuestro tiempo. El porcentaje de menores que padecen ansiedad var&iacute;a de forma considerable en funci&oacute;n de la edad, las fuentes de informaci&oacute;n y los criterios que se eval&uacute;an. Pero los expertos estiman que&nbsp;<strong>entre el 15-20% de los ni&ntilde;os</strong>&nbsp;la sufren en alg&uacute;n momento (algunas fuentes se&ntilde;alan que la prevalencia est&aacute;&nbsp;<a href="https://scp.com.co/wp-content/uploads/2016/04/1.-Trastornos-ansiedad-1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre el 4 y 32%</a>).
    </p><p class="article-text">
        Hay que aclarar que no toda ansiedad es da&ntilde;ina. Existe una&nbsp;<strong>ansiedad normal</strong>, que es un mecanismo de adaptaci&oacute;n al medio y que todas las personas sentimos ante ciertas circunstancias particulares. El problema es la&nbsp;<strong>ansiedad patol&oacute;gica</strong>, que genera reacciones mucho m&aacute;s intensas y frecuentes de lo que justificar&iacute;an los est&iacute;mulos en el ambiente, o que incluso se producen sin est&iacute;mulo alguno.
    </p><h3 class="article-text">Ansiedad, el problema psicol&oacute;gico m&aacute;s diagnosticado en ni&ntilde;os</h3><p class="article-text">
        Esta ansiedad patol&oacute;gica puede adquirir variadas formas, que son consideradas trastornos. Un&nbsp;<a href="https://www.elsevier.es/es-revista-revista-psiquiatria-salud-mental--286-articulo-sintomas-trastornos-ansiedad-ninos-adolescentes-S1888989112000237" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>&nbsp;de cient&iacute;ficos espa&ntilde;oles explica que estos trastornos son los&nbsp;<strong>problemas psicol&oacute;gicos m&aacute;s diagnosticados en ni&ntilde;os y adolescentes</strong>&nbsp;en ese pa&iacute;s, y los de mayor demanda asistencial en las unidades de salud mental.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un problema que puede generar serios perjuicios durante la infancia, con&nbsp;<strong>efectos negativos sobre el bienestar del peque&ntilde;o</strong>&nbsp;y sus personas cercanas, tanto en la vida familiar como en la social y en el rendimiento escolar.
    </p><p class="article-text">
        A largo plazo, la ansiedad patol&oacute;gica puede causar&nbsp;<strong>da&ntilde;os en el desarrollo de la autoestima</strong>&nbsp;y dificultades para el funcionamiento interpersonal y la adaptaci&oacute;n social. De hecho, de acuerdo con el citado estudio, la ansiedad infantil &ldquo;constituye un importante factor de riesgo para el desarrollo de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/estres-depresion-ansiedad-confinamiento_1_5960058.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastornos de ansiedad</a>&nbsp;en etapas evolutivas posteriores&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Reconocer la ansiedad en los peque&ntilde;os</h3><p class="article-text">
        La identificaci&oacute;n de estos problemas &ldquo;puede ser dif&iacute;cil&rdquo;, apunta un&nbsp;<a href="https://www.aepap.org/sites/default/files/ansiedad_0.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">documento</a>&nbsp;publicado por la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Pediatr&iacute;a de Atenci&oacute;n Primaria (AEPap). La principal causa es que, en ocasiones, las se&ntilde;ales son&nbsp;<strong>&ldquo;expresiones exageradas o temporalmente inadecuadas&rdquo;</strong>&nbsp;de ansiedad o miedo que en realidad es normal ante causas concretas y puntuales.
    </p><p class="article-text">
        Debido a eso, hay que&nbsp;<strong>poner atenci&oacute;n para reconocer</strong>&nbsp;si los s&iacute;ntomas&nbsp;persisten en el largo plazo&nbsp;y no solo ante episodios espec&iacute;ficos, sino en circunstancias que no ameritan esa clase de reacciones. Adem&aacute;s, se debe tener en cuenta la edad de cada ni&ntilde;o y su nivel madurativo.
    </p><p class="article-text">
        Ciertas actitudes que en adultos o incluso en adolescentes &ldquo;implicar&iacute;an un determinado diagn&oacute;stico, en el ni&ntilde;o son&nbsp;<strong>expresiones de su etapa evolutiva</strong>&rdquo;, como puntualiza un&nbsp;<a href="https://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2017-01/actualizacion-de-la-ansiedad-en-la-edad-pediatrica-2017/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a>&nbsp;de Gemma Ochando Perales y Sergio Peris Cancio, publicado por la Sociedad Espa&ntilde;ola de Pediatr&iacute;a Extrahospitalaria y Atenci&oacute;n Primaria.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo saber cu&aacute;les son propias de su etapa evolutiva? La AEPap establece&nbsp;<strong>tres periodos</strong>&nbsp;&ndash;en relaci&oacute;n con la edad&ndash; que ayudan a identificar qu&eacute; actitudes y reacciones pueden ser normales en los ni&ntilde;os y cu&aacute;les no:
    </p><p class="article-text">
        1. En la primera parte de la vida,&nbsp;<strong>hasta los cinco a&ntilde;os de edad</strong>, tanto la ansiedad de separaci&oacute;n (una reacci&oacute;n excesiva que experimentan cuando son alejados de sus padres o figuras de apego) como la inquietud&nbsp;ante personas extra&ntilde;as o la oscuridad, entre otros, son normales. El &uacute;nico trastorno reconocido en esa etapa es el llamado de &ldquo;ansiedad generalizada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        2. En el siguiente periodo &ndash;<strong>entre los cinco y doce a&ntilde;os</strong>&ndash; s&iacute; son un problema la ansiedad de separaci&oacute;n o las fobias espec&iacute;ficas (a ir a la escuela, a la oscuridad, a la sangre, a insectos, etc.). En cambio, es normal que les generen inquietud los&nbsp;<strong>acontecimientos misteriosos</strong>, los da&ntilde;os corporales, el rechazo de sus padres y el rendimiento escolar.
    </p><p class="article-text">
        3. Para los&nbsp;<strong>adolescentes</strong>, por su parte, son normales los&nbsp;temores relacionados con la adecuaci&oacute;n social, la hipocondriasis y el miedo a la muerte. Los trastornos de ansiedad protot&iacute;picos de esa edad&nbsp;son la fobia social y otros similares a los de la vida adulta.
    </p><h3 class="article-text">S&iacute;ntomas de la ansiedad infantil</h3><p class="article-text">
        Los <strong>s&iacute;ntomas de la ansiedad infantil </strong>son m&uacute;ltiples y afectan al ni&ntilde;o&nbsp;tanto a nivel f&iacute;sico como psicol&oacute;gico. Pueden ser muy variadas y en ocasiones, seg&uacute;n la AEPap, &ldquo;desconcertantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para los ni&ntilde;os de&nbsp;<strong>hasta 7-8 a&ntilde;os</strong>, entre las principales se pueden enumerar las siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Agitaci&oacute;n psicomotriz: realizar movimientos involuntarios y sin prop&oacute;sito, como caminar sin parar dentro de una habitaci&oacute;n, retorcerse las manos, tirarse el pelo, mover la lengua, morderse los dedos o las u&ntilde;as, etc.</li>
                                    <li>S&iacute;ntomas neurovegetativos, que son aquellos que afectan a las funciones que el organismo realiza de manera involuntaria: taquicardia, taquipnea (aumento del ritmo respiratorio), sudoraci&oacute;n excesiva, piloerecci&oacute;n (piel de gallina), etc.</li>
                                    <li>Quejas f&iacute;sicas: mareos, dolores de cabeza o de est&oacute;mago, tensi&oacute;n muscular.</li>
                                    <li>Llanto inmotivado.</li>
                                    <li>Comportamientos de apego excesivo hacia los padres o principales cuidadores.</li>
                                    <li>P&eacute;rdida de apetito.</li>
                                    <li>Problemas relacionados con el sue&ntilde;o: insomnio, sue&ntilde;o intranquilo, somniloquia (<a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/hablamos-dormidos-darnos-cuenta_1_6869834.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">hablar dormido</a>), etc.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En el caso de&nbsp;<strong>ni&ntilde;os mayores y adolescentes</strong>, se mantienen algunas de esas se&ntilde;ales y aparecen otras:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Oposicionismo: actitud desafiante, desobediente u hostil, que a menudo se traduce en rechazo a ir al colegio, resistencia para ir a dormir, etc.</li>
                                    <li>Dificultad para concentrarse y poner atenci&oacute;n.</li>
                                    <li>Preocupaci&oacute;n excesiva, que se traduce en un perfeccionismo extremo ante su rendimiento escolar, deportivo o relacionado con otras actividades.</li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/anorexia-trastornos-alimentarios-oido-hablar_1_1165544.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Trastornos en la alimentaci&oacute;n</a>, como hiperfagia (aumento de la sensaci&oacute;n de apetito y de la ingesta de comida) o anorexia.</li>
                                    <li>Angustia e irritabilidad.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Ante la sospecha de que el ni&ntilde;o o adolescente est&eacute; padeciendo ansiedad, el consejo es acudir cuanto antes a la consulta del m&eacute;dico. En general, el tratamiento consiste en&nbsp;<strong>psicoterapia</strong>. En las ocasiones en que la gravedad del caso as&iacute; lo requiere, tambi&eacute;n se recurre a f&aacute;rmacos.
    </p><p class="article-text">
        <em>CV</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/claves-detectar-ansiedad-en-ninos-y-adolescentes_1_8929225.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Apr 2022 10:54:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ansiedad en niñas y niños: señales y claves para detectarla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ansiedad,Infancias,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[James Davies: “Sedar a la gente encaja maravillosamente con las necesidades del capitalismo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/james-davies-sedamos-sufrimiento-hacerlo-compatible-necesidades-mercado_1_8921847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5a48958-d36a-41c0-b4ab-90ec461fdbe1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El psicoterapeuta y sociólogo británico James Davies"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El psicoterapeuta y sociólogo critica un sistema de salud mental que “ha colapsado” porque tiende a la medicalización, a pesar de que se ha demostrado que no es efectiva para acabar con el malestar.</p></div><p class="article-text">
        <strong>James Davies </strong>es profesor de Sociolog&iacute;a y Psicoterapia en la Universidad de Roehampton (Reino Unido) y ha ejercido de psicoterapeuta en el Servicio Nacional de Salud brit&aacute;nico. Fruto de esta experiencia, conoce bien el estado de la salud mental en su pa&iacute;s, donde una cuarta parte de la poblaci&oacute;n adulta toma medicamentos psiqui&aacute;tricos, una cifra que supone un crecimiento del 500% desde 1980. Pero esta realidad no es s&oacute;lo aplicable a Reino Unido: Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s del mundo en el que se toman m&aacute;s ansiol&iacute;ticos. En la Argentina no hay cifras oficiales, pero un estudio del Defensor del Pueblo bonaerense estim&oacute; que el consumo de estos medicamentos se dispar&oacute; durante la pandemia y que <strong>se registr&oacute; que 1 de cada 4 personas comenz&oacute; con el consumo de alguno de estos medicamentos por recomendaci&oacute;n de un familiar cercano o un amigo. </strong>Ante esta realidad, Davies tradujo al castellano <em>Sedados</em> (en Espa&ntilde;a lo public&oacute; Capit&aacute;n Swing, 2022) una cr&iacute;tica a un sistema que ha colapsado y que ha generado una legi&oacute;n de personas &ldquo;adictas a un medicamento que, lejos de curar su malestar, lo agrava&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando empez&oacute; la pandemia estuvo aceptado estar tristes durante unos meses. Pero ahora que la econom&iacute;a mejora en Europa parece que ya no nos est&aacute; permitido. &iquest;S&oacute;lo podemos estar deprimidos cuando la econom&iacute;a tambi&eacute;n lo est&aacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La depresi&oacute;n se considera un inconveniente econ&oacute;mico porque la introspecci&oacute;n y el &aacute;nimo bajo afectan a la productividad y aumentan el absentismo. En Reino Unido cuesta decenas de millones de libras al a&ntilde;o, seg&uacute;n se ha calculado. Durante unos meses se nos permiti&oacute; estar deprimidos, s&iacute;, pero ahora hemos vuelto a la narrativa dominante que dice que el sufrimiento es una disfunci&oacute;n que debe ser corregida. Desde mi punto de vista, el malestar es una reacci&oacute;n racional a las circunstancias dif&iacute;ciles, ya sean hist&oacute;ricas, actuales o una combinaci&oacute;n de ambas. Pero al capitalismo no le gusta esta interpretaci&oacute;n, porque implica tener mirada cr&iacute;tica sobre qu&eacute; va mal en tu vida y puede ser muy perjudicial para quien se beneficia de ello.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>A ra&iacute;z de la pandemia, muchos pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a implantaron pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en salud mental, pero &iquest;son la soluci&oacute;n al sufrimiento o solo atacan la punta del iceberg?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Debemos reconocer la importancia de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y corregirlas donde es obvio que es necesario, pero no creo que debamos reducir la soluci&oacute;n s&oacute;lo a eso. Es cierto que si vives en una zona deprimida eres vulnerable a discriminaciones y tu riesgo de padecer problemas de salud mental crece mucho. Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas pueden ayudar a paliar estas vulnerabilidades y a mitigar la discriminaci&oacute;n de acceso al sistema de salud, pero los problemas emocionales son m&aacute;s profundos que eso. Adem&aacute;s, hay que tener en cuenta que, tal y como est&aacute; pensado el sistema de atenci&oacute;n a la salud mental, la primera soluci&oacute;n que se plantea es la medicaci&oacute;n, una soluci&oacute;n que, en muchos casos, enquista e incluso agrava el problema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Drogamos a la gente en lugar de ofrecerles terapia psicol&oacute;gica porque, como dec&iacute;a antes, se ve el dolor como una disfuncionalidad que debe ser corregida y la soluci&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pida que se ha encontrado es la medicaci&oacute;n. Pero con ella no arreglamos nada, porque se trata de qu&iacute;micos que sedan un sentimiento que act&uacute;a como faro: el dolor ilumina lo que est&aacute; mal, algo a lo que debemos prestar atenci&oacute;n. Desafortunadamente, investigar y tratar es m&aacute;s lento y menos rentable que medicar. En otras palabras, sedamos el sufrimiento para hacerlo compatible con las necesidades del mercado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; se recurra antes a la medicaci&oacute;n que a la terapia, para ahogar el dolor en lugar de tratarlo, tiene que ver tambi&eacute;n con el estigma que rodea la salud mental?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La estigmatizaci&oacute;n y la verg&uuml;enza que sentimos hacia nuestra propia tristeza es consecuencia de que el sistema econ&oacute;mico vea el sufrimiento como contrario a sus deseos, por eso nos dice que hay algo malo en no estar bien, que nos hace ser poco fiables, fr&aacute;giles. Pero lo que realmente les preocupa es que el malestar es sin&oacute;nimo de estar despertando, de cuestionarse cosas. Grandes cambios sociales y pol&iacute;ticos se han dado gracias al sufrimiento. La liberaci&oacute;n de las mujeres o el movimiento <em>Black Lives Matter</em>, por ejemplo. Y lo mismo podr&iacute;a pasar con el dolor tras la pandemia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no basta solo con que haya malestar para que se d&eacute; un cambio, sino que tiene que ser canalizado de forma colectiva. Por eso, durante los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os, el modelo que ha predominado es el de la medicalizaci&oacute;n, para dominar el sufrimiento. Sedar a la gente encaja maravillosamente con las necesidades del capitalismo. Es por eso que continuamos medicando a la gente, a pesar de que hay evidencias que demuestran que s&oacute;lo empeora los problemas.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sedar a la gente encaja maravillosamente con las necesidades del capitalismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En el Reino Unido hay ocho millones de personas a las que se ha prescrito medicaci&oacute;n y s&oacute;lo un mill&oacute;n a las que se ha prescrito terapia. &iquest;Estas cifras tienen que ver con la relaci&oacute;n entre la industria farmac&eacute;utica y el sistema de salud?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas industrias que sacan beneficio del sufrimiento, de la moda a las cl&iacute;nicas de fertilidad, pero la que m&aacute;s se lucra, sin duda, es la farmac&eacute;utica, con ganancias de 50.000 millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o. Los v&iacute;nculos entre m&eacute;dicos y farmac&eacute;uticas son muy estrechos; empezaron a serlo en los 90, momento en el que se transform&oacute; la psiquiatr&iacute;a. Hasta entonces hab&iacute;a sido una especialidad relativamente peque&ntilde;a y poco financiada, pero pronto se convirti&oacute; en una de las m&aacute;s influyentes. Y todo gracias a la medicalizaci&oacute;n, que fue una revoluci&oacute;n econ&oacute;mica basada en que ya no hac&iacute;a falta pasar por el tr&aacute;mite de ir a terapia si tenemos una droga que resuelve el problema por nosotros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hubo una gran campa&ntilde;a en el Reino Unido en los 90, llevada a cabo por el colegio de psiquiatr&iacute;a, que hablaba de los beneficios de la medicaci&oacute;n. La llamaron 'Campa&ntilde;a para vencer la depresi&oacute;n' y aseguraba de que se estaba infradiagnosticando, bas&aacute;ndose en el hecho de que no se vend&iacute;an suficientes antidepresivos. Parece un argumento demasiado simple, pero funcion&oacute;. Y gracias a eso, hoy s&oacute;lo 1 de cada 8 personas que tratan su malestar lo hacen con terapia. Pero eso no significa que la gente no quiera ir al psic&oacute;logo; de hecho, los estudios muestran que la mayor parte de la poblaci&oacute;n prefiere soluciones que pasen por el habla, pero el acceso a la terapia est&aacute; muy restringido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; es tan dif&iacute;cil tener un buen programa p&uacute;blico de salud mental?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque el modelo dominante desde hace 40 a&ntilde;os ha sido el de la medicalizaci&oacute;n y todo el mundo, tanto la pol&iacute;tica, la econom&iacute;a o la medicina, ha suscrito este modelo. No se han planteado alternativas porque el sector no tiene incentivos para invertir en otra manera de hacer las cosas. Aun as&iacute;, esto va a cambiar a medida que vayamos siendo m&aacute;s conscientes de las consecuencias nefastas de la medicalizaci&oacute;n. Va a requerir de mucho tiempo e inversi&oacute;n p&uacute;blica, pero no va a quedar otra, porque se ha demostrado un m&eacute;todo fallido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro cuenta que el tiempo que una persona pasa medicada es muy superior al que dura el estudio sobre un medicamento. &iquest;Somos realmente conscientes de sus efectos secundarios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de medicamentos de uso p&uacute;blico tienen un periodo de estudio de dos o tres meses, mientras que la gente los toma durante a&ntilde;os. La industria s&oacute;lo investiga lo necesario para que su producto salga al mercado, porque no le interesa buscar los efectos secundarios a largo plazo. Pero ahora que han pasado los a&ntilde;os, ya tenemos una gran muestra de personas que llevan mucho tiempo medic&aacute;ndose y sabemos lo que esto puede suponer. Y no es bueno. Cuanto m&aacute;s te mediques, peores ser&aacute;n los efectos secundarios y, cuanto m&aacute;s tiempo lleves haci&eacute;ndolo, m&aacute;s complicado ser&aacute; que resuelvas el problema por el cual empezaste a tomar f&aacute;rmacos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto es muy preocupante porque, aunque estemos viendo estos datos por primera vez, tambi&eacute;n estamos en el momento en que m&aacute;s se est&aacute; prescribiendo medicaci&oacute;n a la gente. En Reino Unido hemos llegado a un punto en que hay un cuarto de la poblaci&oacute;n a la que se receta f&aacute;rmacos, a la vez que el tiempo de exposici&oacute;n se ha doblado en los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La mayoría de medicamentos de uso público tienen un periodo de estudio de dos o tres meses, mientras que la gente los toma durante años</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La realidad nos puede hacer reconsiderar el modelo, pero &iquest;estamos listos para ayudar a personas que han estado tanto tiempo medicalizadas y que, seg&uacute;n asegura en el libro, han generado adicci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para nada. No estamos preparados. Los efectos despu&eacute;s de haber estado tomando psicotr&oacute;picos durante tantos a&ntilde;os pueden ser muy dolorosos. No se trata s&oacute;lo de tratar los efectos de la abstinencia de manera eficiente, sino de brindar acompa&ntilde;amiento emocional para que su problema de depresi&oacute;n, que la medicaci&oacute;n ocult&oacute;, pero no cur&oacute;, no empeore irremediablemente. Pero es muy dif&iacute;cil que estas personas puedan entrar en los servicios de tratamiento de adicciones porque, si tomamos la definici&oacute;n estricta de lo que es una persona adicta, t&eacute;cnicamente no lo son. Se les considera m&aacute;s bien dependientes, aunque si dejan de tomar los f&aacute;rmacos experimentan efectos adversos terribles, tanto a nivel f&iacute;sico como emocional. Est&aacute;n enganchadas a un medicamento que, lejos de curar su malestar, lo agrava.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y esto es muy perverso, porque hay personas valientes que han decidido dejar la medicaci&oacute;n, pero sus doctores no han interpretado sus s&iacute;ntomas como abstinencia, sino como un empeoramiento de su depresi&oacute;n. As&iacute; que les culpan por haber interrumpido el tratamiento y los empujan de nuevo a &eacute;l, eternizando el c&iacute;rculo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno de sus argumentos contra la medicaci&oacute;n es que el diagn&oacute;stico de problemas como la depresi&oacute;n es subjetivo, al no haber ning&uacute;n marcador biol&oacute;gico claro detr&aacute;s de ella.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Correcto. Si te duele la espalda, te hacen una radiograf&iacute;a. Si tienes tos, con un test sabes si tienes Covid. Pues con la depresi&oacute;n no hay ninguna prueba m&eacute;dica que arroje resultados objetivos para poder respaldar un diagn&oacute;stico. Y, aun as&iacute;, recetamos qu&iacute;micos potent&iacute;simos, bas&aacute;ndonos en un diagn&oacute;stico subjetivo y muy tendencioso. Si un doctor ha sido educado para encajar una colecci&oacute;n de s&iacute;ntomas en un trastorno particular, te diagnosticar&aacute; en base a ello y tu sufrimiento ser&aacute; medicalizado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro habla del </strong><em><strong>Manual Diagn&oacute;stico y Estad&iacute;stico de los Trastornos Mentales, </strong></em><strong>el libro m&aacute;s vendido en Amazon, que en cada edici&oacute;n aumenta el n&uacute;mero de enfermedades registradas y, por ende, crece el n&uacute;mero de malestares que son susceptibles de ser medicados.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una gu&iacute;a para que los m&eacute;dicos puedan encajar s&iacute;ntomas con un desorden que ha sido descrito y catalogado con un procedimiento cient&iacute;fico muy dudoso. Y, obviamente, los trastornos que aparecen en este libro son tratados con medicaci&oacute;n. A cada edici&oacute;n que pasa, aumenta el n&uacute;mero de des&oacute;rdenes que aparecen. S&oacute;lo en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, han crecido en 400. Estamos inventando trastornos mentales para medicalizar m&aacute;s y m&aacute;s dimensiones de la vida humana, s&oacute;lo para beneficiar a la industria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En las redes sociales, las nuevas generaciones cada vez hablan m&aacute;s abiertamente de qu&eacute; les molesta y reconocen sin tapujos ir al psic&oacute;logo &iquest;Cree que la gente joven superar&aacute; el estigma de la salud mental y la medicalizaci&oacute;n?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No se trata s&oacute;lo de decirlo en alto. Las nuevas generaciones tienen que repolitizar el sufrimiento porque est&aacute; bien reconocer que sufres, pero tienes que enmarcarlo en un contexto sociol&oacute;gico, pol&iacute;tico y cultural. Quiz&aacute;s, la soluci&oacute;n para tu malestar es tratar un trauma del pasado, o quiz&aacute;s es organizarte con gente que sufre como t&uacute; para lograr el cambio. Vuelvo a la liberaci&oacute;n de la mujer: se juntaron para dar forma a ese sufrimiento y encontrar la manera de rebelarse contra lo que lo causaba. Esto es lo que tienen que hacer las nuevas generaciones, porque tenemos unos &iacute;ndices de depresi&oacute;n nunca antes vistos y no es casualidad. Es normal que se depriman si el mundo adulto en el que est&aacute;n a punto de entrar es menos benevolente de lo que era. Sus oportunidades de tener un hogar, un trabajo y una estabilidad han disminuido. La precariedad asusta y deprime. Por eso, deben unirse. No basta con publicarlo en redes sociales, tiene que haber un apoyo com&uacute;n para politizar el dolor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces, &iquest;no podemos superar la depresi&oacute;n sin superar el capitalismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al menos no sin superar el hipercapitalismo que domina hoy. No sugiero que abolamos el capitalismo totalmente, porque hay muchas maneras de llevarlo a cabo. Se trata de pensar maneras creativas de remontar la econom&iacute;a sin perder ciertos valores y, sobre todo, sin acabar con la salud mental de la gente. Hay otras maneras de hacer las cosas sin tener que comerciar con el sufrimiento.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/james-davies-sedamos-sufrimiento-hacerlo-compatible-necesidades-mercado_1_8921847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Apr 2022 10:27:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[James Davies: “Sedar a la gente encaja maravillosamente con las necesidades del capitalismo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Depresión,Ansiedad,Ansiolíticos,Pandemia,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres técnicas para reducir la ansiedad sin fármacos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tres-tecnicas-reducir-ansiedad-farmacos_1_8922158.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75e67735-04ec-4a56-aa84-ba1837438e1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres técnicas para reducir la ansiedad sin fármacos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ansiedad es un trastorno mental en alza para el que se recetan ansiolíticos, a veces en exceso, pero hay alternativas.</p></div><p class="article-text">
        Las <a href="https://www.sanidad.gob.es/estadEstudios/estadisticas/encuestaNacional/encuestaNac2017/ENSE2017_notatecnica.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimas cifras oficiales</a> dicen que en Espa&ntilde;a el 6,7% de los adultos padece ansiedad cr&oacute;nica, 4,3% de los hombres y 9,1% de las mujeres, casi el doble. Las cifras de depresi&oacute;n son similares. Sin embargo, es solo la punta del iceberg. El <a href="https://www.infocop.es/view_article.asp?id=2194" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consejo General de la psicolog&iacute;a</a> en Espa&ntilde;a afirma que entre el 30 y el 60% de los pacientes que acuden a atenci&oacute;n primaria presentan presentan problemas psicol&oacute;gicos como ansiedad o depresi&oacute;n, a lo que se se responde recetando antidepresivos o ansiol&iacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s del mundo donde <a href="https://www.sanidad.gob.es/estadEstudios/estadisticas/estadisticas/estMinisterio/SIAP/Salud_mental_datos.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s ansiol&iacute;ticos se consumen</a>, con m&aacute;s de<strong>&nbsp;</strong> 91 dosis diarias por cada 1.000 habitantes.&nbsp;Los psicof&aacute;rmacos m&aacute;s recetados son los famosos lorazepam, alprazolam o diazepam, que son benzodiacepinas. Estos medicamentos se consideran seguros durante unas dos semanas, pero su consumo a largo plazo puede producir tolerancia, dependencia f&iacute;sica, s&iacute;ndrome de abstinencia, y un mayor riesgo de <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s40263-018-0535-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">demencia</a> y <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ijc.30443" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&aacute;ncer</a>. &iquest;Hay alternativas a la medicaci&oacute;n?
    </p><h3 class="article-text">La ansiedad, sin f&aacute;rmacos</h3><p class="article-text">
        El tratamiento de los trastornos de ansiedad suele ser terapia cognitivo-conductual, medicamentos antidepresivos y ansiol&iacute;ticos. Sin embargo, las investigaciones muestran que, en el caso de la ansiedad, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30760112/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la psicoterapia es m&aacute;s eficaz que los medicamentos</a>, y que a&ntilde;adir f&aacute;rmacos no mejora significativamente los resultados de la psicoterapia por s&iacute; sola.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el acceso a psicoterapia no es f&aacute;cil en Espa&ntilde;a, donde solo hay 4 psic&oacute;logos y 6 psiquiatras por cada 100.000 habitantes, en comparaci&oacute;n de la media europea de 18 y 11, respectivamente. A menudo se olvida que, aunque hay un claro componente mental en la ansiedad, tambi&eacute;n hay un importante componente f&iacute;sico que puede incluir los siguientes s&iacute;ntomas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Aceleraci&oacute;n del ritmo card&iacute;aco</li>
                                    <li>Dolor de est&oacute;mago</li>
                                    <li>Quedarse sin aliento</li>
                                    <li>Manos fr&iacute;as</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los s&iacute;ntomas f&iacute;sicos de la ansiedad responden a una respuesta primitiva en el cerebro de &ldquo;luchar o huir&rdquo;. Aumenta el ritmo card&iacute;aco y la tensi&oacute;n arterial, la sangre fluye de las extremidades hacia los &oacute;rganos internos (manos fr&iacute;as) y se paraliza la digesti&oacute;n (problemas de est&oacute;mago).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay formas sencillas de manejar estos s&iacute;ntomas f&iacute;sicos, lo que combinado con el tratamiento psicol&oacute;gico puede hacer que las personas experimenten mejor&iacute;a sin necesidad de recurrir a los psicof&aacute;rmacos. Estas son las t&eacute;cnicas m&aacute;s efectivas:
    </p><h3 class="article-text">Espiraciones largas</h3><p class="article-text">
        La idea intuitiva de respirar hondo no siempre es tan sencilla ni efectiva. Hay ocasiones en que inspirar muy profundamente puede activar el sistema nervioso simp&aacute;tico, que controla la respuesta de lucha o huida, y si se hace demasiado r&aacute;pido puede provocar hiperventilaci&oacute;n y un ataque de p&aacute;nico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, la exhalaci&oacute;n est&aacute; vinculada al sistema nervioso parasimp&aacute;tico, el que controla la capacidad de nuestro cuerpo para relajarse y calmarse. La t&eacute;cnica adecuada se denomina <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-021-98736-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">respiraci&oacute;n lenta y profunda</a>, en la que la exhalaci&oacute;n es m&aacute;s larga que la inhalaci&oacute;n. Una regla sencilla es inhalar contando lentamente hasta cuatro y exhalar contando hasta seis.
    </p><h3 class="article-text">Ayuno</h3><p class="article-text">
        La ansiedad (aunque no la depresi&oacute;n) est&aacute; relacionada con la&nbsp;<a href="https://www.gastrojournal.org/article/S0016-5085(09)00467-3/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dispepsia funcional</a>, es decir, la indigesti&oacute;n sin causa aparente, y el s&iacute;ndrome de malestar postprandial. Si la ansiedad afecta a la digesti&oacute;n, &iquest;puede ser que dar un descanso al sistema digestivo ayude con la ansiedad? 
    </p><p class="article-text">
        Bas&aacute;ndose en estudios sobre el Ramad&aacute;n, una forma religiosa de <a href="https://www.eldiario.es/tumejoryo/comer/ayuno-intermitente-ayuno-dieta-grasa-ejercicio_1_1160211.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ayuno intermitente</a> practicada por millones de musulmanes, se han podido extraer conclusiones sobre el efecto de dejar de comer durante unas horas para reducir la ansiedad. En efecto, en los <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8624477/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayos aleatorios y controlados</a> (los de mayor calidad) se comprob&oacute; que los grupos de participantes que ayunaban ten&iacute;an menores niveles de ansiedad y depresi&oacute;n en comparaci&oacute;n con los grupos de control.
    </p><h3 class="article-text">Calentarse las manos</h3><p class="article-text">
        Aunque la ansiedad y el miedo suelen ir juntas, no son la misma cosa, ya que la ansiedad se asocia a temores imaginados o que no han ocurrido a&uacute;n. Sin embargo, reducir la respuesta al miedo es importante para las personas con ansiedad, ya que ambas se caracterizan por d&eacute;ficits en la sensaci&oacute;n de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        En un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34726432/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">experimento en el que se &ldquo;asustaba&rdquo; a los participantes</a> para medir su respuesta al miedo, se les hizo sujetar varios objetos, entre ellos una bolsa de agua caliente. Las personas que se calentaban las manos de esta forma ten&iacute;an una menor respuesta al miedo. Seg&uacute;n los investigadores, el calor f&iacute;sico tiene un efecto similar en el cerebro que la presencia de una persona de apoyo que nos proporciona seguridad. Esto explica por qu&eacute;, en momentos de crisis de ansiedad, sujetar una taza de una bebida caliente puede calmarnos.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&iquest;En qu&eacute; se basa todo esto?</h3><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s40263-018-0535-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">A Systematic Review and Meta-Analysis of the Risk of Dementia Associated with Benzodiazepine Use, After Controlling for Protopathic Bias</a>. Una revisi&oacute;n sistem&aacute;tica y un meta-an&aacute;lisis del riesgo de demencia asociado al uso de benzodiazepinas, tras controlar el sesgo protop&aacute;tico.</li>
                                    <li><a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ijc.30443" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Use of benzodiazepine and risk of cancer: A meta-analysis of observational studies</a>. Uso de benzodiacepinas y riesgo de c&aacute;ncer: Un meta-an&aacute;lisis de estudios observacionales.</li>
                                    <li><a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30760112/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Psychological and pharmacological treatments for generalized anxiety disorder (GAD): a meta-analysis of randomized controlled trials</a>.&nbsp;</li>
                                    <li>Tratamientos psicol&oacute;gicos y farmacol&oacute;gicos para el trastorno de ansiedad generalizada (TAG): un meta-an&aacute;lisis de ensayos controlados aleatorios.</li>
                                    <li><a href="https://www.nature.com/articles/s41598-021-98736-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Benefits from one session of deep and slow breathing on vagal tone and anxiety in young and older adults</a>. Beneficios de una sesi&oacute;n de respiraci&oacute;n profunda y lenta sobre el tono vagal y la ansiedad en adultos j&oacute;venes y mayores.</li>
                                    <li><a href="https://www.gastrojournal.org/article/S0016-5085(09)00467-3/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Anxiety Is Associated With Uninvestigated and Functional Dyspepsia (Rome III Criteria) in a Swedish Population-Based Study</a>. La ansiedad se asocia con la dispepsia no investigada y funcional (criterios de Roma III) en un estudio sueco basado en la poblaci&oacute;n.</li>
                                    <li><a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8624477/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Fasting Interventions for Stress, Anxiety and Depressive Symptoms: A Systematic Review and Meta-Analysis</a>. Intervenciones de ayuno para el estr&eacute;s, la ansiedad y los s&iacute;ntomas depresivos: Una revisi&oacute;n sistem&aacute;tica y un meta-an&aacute;lisis.</li>
                                    <li><a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34726432/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Warm hands, warm hearts: An investigation of physical warmth as a prepared safety stimulus</a>. Manos calientes, corazones calientes: Una investigaci&oacute;n sobre el calor f&iacute;sico como est&iacute;mulo de seguridad preparado.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tres-tecnicas-reducir-ansiedad-farmacos_1_8922158.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Apr 2022 14:23:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres técnicas para reducir la ansiedad sin fármacos]]></media:title>
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