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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - John Belushi]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/john-belushi/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - John Belushi]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[John Belushi, el actor y músico que encarnó el amargo despertar del sueño hippie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/john-belushi-actor-musico-encarno-amargo-despertar-sueno-hippie_1_8805507.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d24e23d-7e7f-4966-aa41-be8ebdfc7c9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="John Belushi, el actor y músico que encarnó el amargo despertar del sueño hippie"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La polémica biografía que escribió en 1984 el periodista Bob Woodward revisa la figura de un cómico brutal, integrante de los Blues Brothers, fallecido hace 40 años por una sobredosis de drogas</p><p class="subtitle">Mark Lanegan, la voz rota de un cantante maldito</p></div><p class="article-text">
        S&iacute;mbolo de la locura, el desenfreno y la libertad total de la Am&eacute;rica de los a&ntilde;os setenta, artista iconoclasta y salvaje, actor, m&uacute;sico y humorista, John Belushi (Chicago, 1949-Los &Aacute;ngeles, 1982) falleci&oacute; hace ahora 40 a&ntilde;os, un 5 de marzo, por una sobredosis de hero&iacute;na y coca&iacute;na en un hotel californiano. Una vida siempre al l&iacute;mite lo llev&oacute; a su autodestrucci&oacute;n cuando apenas contaba 33 a&ntilde;os y se hallaba en la cumbre del mundo del espect&aacute;culo tras su participaci&oacute;n en un m&iacute;tico programa de televisi&oacute;n (Saturday Night Live) y su protagonismo en la m&uacute;sica con la revitalizaci&oacute;n del blues o en el cine con pel&iacute;culas como <em>Granujas a todo ritmo</em>. La reedici&oacute;n de una biograf&iacute;a de Belushi, escrita por el periodista del Washington Post Bob Woodward, <em>Como una moto. La vida galopante de John Belushi</em> (Libros del Kultrum) repasa aquella &eacute;poca que signific&oacute; el amargo despertar del sue&ntilde;o hippie. Entre la California de las flores y el amor libre de los sesenta y la revoluci&oacute;n conservadora de Ronald Reagan y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/arte-salio-rabia-lleno-paredes-acabo-silencio-sida_1_8762175.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el sida en los ochenta</a> se abri&oacute; una d&eacute;cada enloquecida que abanderaron artistas como John Belushi.
    </p><p class="article-text">
        El periodista y escritor Toni Garc&iacute;a Ram&oacute;n, autor del pr&oacute;logo a la edici&oacute;n espa&ntilde;ola de la biograf&iacute;a, define a Belushi como &ldquo;una maldita bola de fuego precipit&aacute;ndose cuesta abajo, y a toda hostia, por una colina&rdquo;. A pesar de la pol&eacute;mica que rode&oacute; la aparici&oacute;n de esta biograf&iacute;a en 1984, Garc&iacute;a Ram&oacute;n reconoce que es un libro espl&eacute;ndido. No obstante, aclara: &ldquo;Es evidente que el famoso Woodward, uno de los descubridores del Watergate, tuvo claro el personaje que pretend&iacute;a retratar e intent&oacute; que los hechos encajaran en su teor&iacute;a. De esta manera ignor&oacute; un poco las contradicciones de Belushi e incidi&oacute; en su lado oscuro, sobre todo en su absoluta dependencia de las drogas. Por ello, su mujer, Judy, y algunos amigos se desmarcaron despu&eacute;s de la visi&oacute;n de Woodward&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El día del entierro de John Belushi, con Dan Akroyd (izquierda) junto al féretro."
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            <span class="title">
                El día del entierro de John Belushi, con Dan Akroyd (izquierda) junto al féretro.                            </span>
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        En cualquier caso, el periodista de The Washington Post, un especialista en el g&eacute;nero de la biograf&iacute;a, realiz&oacute; una labor monumental al entrevistar a unas 300 personas relacionadas con Belushi y consultar multitud de documentos, libros y grabaciones. As&iacute;, las p&aacute;ginas de la biograf&iacute;a revelan el talento precoz de un tipo genial, nacido en la dura ciudad de Chicago e hijo de emigrantes albaneses, que traslad&oacute; el brutal, despiadado y violento humor de la calle a los plat&oacute;s de televisi&oacute;n o los rodajes de cine. &ldquo;Un personaje tan radical como Belushi&rdquo;, escribi&oacute; Woodward, &ldquo;es la encarnaci&oacute;n de la locura de la d&eacute;cada de los setenta. El mundo del espect&aacute;culo estadounidense puede ser extremadamente atractivo, placentero y creativo. Belushi podr&iacute;a haber sido, deber&iacute;a haber sido, uno de esos humoristas cuyo trabajo se calibra durante varias generaciones. Pero no fue as&iacute;. &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Qu&eacute; sucedi&oacute;?&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Belushi desplegaba un humor que podríamos calificar de caníbal, que no dejaba títere con cabeza y que hoy lo habría llevado, sin duda, a la cárcel en Estados Unidos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Toni García Ramón</span>
                                        <span>—</span> Prologuista de la biografía
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Belushi&rdquo;, se&ntilde;ala Garc&iacute;a Ram&oacute;n, &ldquo;desplegaba un humor que podr&iacute;amos calificar de can&iacute;bal, que no dejaba t&iacute;tere con cabeza y que hoy lo habr&iacute;a llevado, sin duda, a la c&aacute;rcel en Estados Unidos. Era una aut&eacute;ntica batidora y un actor impresionante que se alimentaba de cl&aacute;sicos como Buster Keaton o los hermanos Marx, pero que en esencia buscaba la creatividad en la calle y la manten&iacute;a viva con las drogas&rdquo;. Descubierto muy joven para los escenarios, Belushi se convirti&oacute; en muy pocos a&ntilde;os en una estrella de Saturday Night Live, un programa de televisi&oacute;n seguido por millones de espectadores en horarios de m&aacute;xima audiencia. Adem&aacute;s revitaliz&oacute; el blues y la m&uacute;sica afroamericana que se encontraba en horas bajas y en su grupo de los Blues Brothers integr&oacute; a figuras como Ray Charles, Aretha Franklin o Carrie Fisher. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Belushi en septiembre de 1981, seis meses antes de su muerte.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Drogas para la creatividad</h3><p class="article-text">
        En su corta pero intensa faceta como actor de cine trabaj&oacute; con John Landis <em>(Desmadre a la americana y Granujas a todo ritmo)</em> o Steven Spielberg <em>(1941).</em> Pero fue <em>The Blues Brothers</em>, traducida en su pase en Espa&ntilde;a como <em>Granujas a todo ritmo,</em> la pel&iacute;cula que marc&oacute; toda una &eacute;poca en la comedia gamberra y destructora de cualquier norma o convenci&oacute;n social. Junto con su inseparable compa&ntilde;ero Dan Aykroyd cre&oacute; all&iacute; personajes inolvidables con esa pinta de trajes, gafas y sombreros negros. Pero un par de a&ntilde;os despu&eacute;s de rodar aquel m&iacute;tico filme, falleci&oacute; v&iacute;ctima de una sobredosis. No muy alto, regordete, de cara redonda y risue&ntilde;a, el c&oacute;mico hab&iacute;a pasado de practicar deporte en su juventud y haberse sumado a las modas hippies a convertirse en un punk irreverente y despiadado en su humor. &ldquo;John Belushi&rdquo;, comenta Manuel L&oacute;pez Poy, un especialista en la cultura de Estados Unidos, &ldquo;proced&iacute;a de la dureza de Chicago y necesitaba de las drogas como una experiencia vital cotidiana. Fue un t&iacute;o que revent&oacute; en su propia vida por las drogas, pese a todas las advertencias de sus amigos y compa&ntilde;eros. En realidad, John Belushi represent&oacute; como nadie el brusco final del sue&ntilde;o hippie y fue un artista callejero y lumpen que arremeti&oacute; a saco contra todo y contra todos. Su tr&aacute;gico final supuso el &uacute;ltimo aliento de la libertad desenfrenada en el sexo o en las drogas. Despu&eacute;s vinieron el presidente Reagan, con su ola conservadora, y el sida, que signific&oacute; el clavo en el ata&uacute;d del desenfreno. Al margen de su indiscutible talento, Belushi lleg&oacute; a ser un gran artista creativo gracias a las drogas, un tipo realmente anfetam&iacute;nico&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sociedad de hoy no entendería a Belushi porque no tolera el exceso. Como mucho, alguien que pretendiera emularlo hoy se limitaría a actuar en un canal de YouTube para desaparecer en la irrelevancia al cabo de pocos meses</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel López Poy</span>
                                        <span>—</span> Guionista y periodista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Guionista de c&oacute;mic y periodista, L&oacute;pez Poy es el autor del libro <em>Camino a la libertad, historia social del blues</em>, que retrat&oacute; aquel periodo de ebullici&oacute;n de los setenta en Estados Unidos. Desde esa perspectiva explica que John Belushi pervive como una figura de culto, cuatro d&eacute;cadas despu&eacute;s de su muerte, y a&ntilde;ade que el c&oacute;mico estar&iacute;a hoy vetado en cualquier televisi&oacute;n. &ldquo;La sociedad de hoy&rdquo;, afirma, &ldquo;no entender&iacute;a a Belushi, un iconoclasta total, porque no tolera el exceso. Como mucho alguien que pretendiera emularlo hoy se limitar&iacute;a a actuar en un canal de YouTube para desaparecer en la irrelevancia al cabo de pocos meses. En la actualidad nuestra cultura es de usar y tirar, algo fr&aacute;gil y ef&iacute;mero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>MAV</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Villena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/john-belushi-actor-musico-encarno-amargo-despertar-sueno-hippie_1_8805507.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Mar 2022 11:15:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[John Belushi, el actor y músico que encarnó el amargo despertar del sueño hippie]]></media:title>
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