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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Carmen Balcells]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Carmen Balcells]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Barroca, fiera, férrea y vulnerable: una biografía de Carmen Balcells, la agente literaria del boom latinoamericano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/barroca-fiera-ferrea-vulnerable-biografia-carmen-balcells-agente-literaria-boom-latinoamericano_1_8821059.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58cef618-83e1-49b2-ba68-f3d99c500ca2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Barroca, fiera, férrea y vulnerable: una biografía de Carmen Balcells, la agente literaria del boom latinoamericano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cinco años de escritura y 500 páginas componen la biografía autorizada de la agente literaria española más carismática, influyente y temida, quien murió en 2015.</p><p class="subtitle">Carmen Balcells o cuando mueren los papas, por Lucía Lijtmaer</p></div><p class="article-text">
        Nadie rechazaba una llamada de la agente literaria <strong>Carmen Balcells</strong> a cualquier hora, ni siquiera un presidente de Gobierno. Por eso, cuando el escritor <strong>Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n</strong> muri&oacute; de un infarto en el aeropuerto de Bangkok en 2003, ella marc&oacute; el n&uacute;mero de la Moncloa al momento. As&iacute; consigui&oacute; que el cuerpo fuese repatriado en tiempo r&eacute;cord gracias a su cercan&iacute;a con el matrimonio Aznar, porque su influencia llegaba hasta ah&iacute; y mucho m&aacute;s all&aacute;. Esta es solo una de las m&uacute;ltiples an&eacute;cdotas que la escritora <a href="https://www.eldiario.es/agencias/carme-riera-insta-recuperar-interes-literatura-infantil_1_8113193.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Carme Riera</a> ha recogido en su libro <em>Carmen Balcells, traficante de palabras</em> que Debate acaba de publicar en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Balcells era tan grande en todos los sentidos que la autora ha necesitado m&aacute;s de 500 p&aacute;ginas para retratarla en esta biograf&iacute;a autorizada. Carme Riera, que fue clienta y amiga de la protagonista, tard&oacute; cinco a&ntilde;os en componer un libro que dista de ser una hagiograf&iacute;a: las luces de Balcells est&aacute;n plasmadas pero tambi&eacute;n sus sombras, que eran alargadas. La autora visit&oacute; su archivo, hizo m&aacute;s de 25 entrevistas y tir&oacute; de sus propios recuerdos para explicar a la persona y al personaje, que iban de la mano pero no eran lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque fueron amigas cercanas, a Riera no le tembl&oacute; el pulso a la hora de contar las flaquezas de Balcells. &ldquo;Ella era genial y extraordinaria y los genios tambi&eacute;n tienen problemas. Y contar las fisuras de Carmen tambi&eacute;n me parec&iacute;a oportuno&rdquo;, dice a <strong>elDiario.es</strong>. Por supuesto, se dej&oacute; cosas en el tintero porque le parec&iacute;an demasiado &iacute;ntimas, pero el libro permite hacerse una idea de c&oacute;mo era esa mujer que lo mismo cerraba acuerdos econ&oacute;micos tremendos que pon&iacute;a pisos en Barcelona para sus autores, lloraba desconsolada por una nimiedad, gritaba como una fiera a sus empleados o se re&iacute;a a carcajadas de un chiste. F&eacute;rrea y vulnerable a partes iguales.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, Riera rememora un encuentro entre la agente literaria y Jos&eacute; Manuel Lara, el fundador de Planeta, que ilustra la dicotom&iacute;a de la personalidad de Balcells. &ldquo;Estaban luchando y ella parec&iacute;a un tibur&oacute;n d&aacute;ndole dentelladas a Lara hasta que &eacute;l le dijo: 'Lo que pasa es que t&uacute; no follas' y la hundi&oacute; en la miseria&rdquo;. La escritora a&ntilde;ade un adjetivo m&aacute;s para definirla: barroca. &ldquo;Yo conoc&iacute; a Jos&eacute; Fern&aacute;ndez Montesinos que era concu&ntilde;ado de Lorca, una persona maravillosa, que dec&iacute;a: 'Los espa&ntilde;oles son eminentemente barrocos, entre dos cosas, escogen siempre las tres'. Y Carmen era as&iacute;&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Pu&ntilde;ales como el que le lanz&oacute; el editor en aquella reuni&oacute;n demuestran que Balcells no ten&iacute;a demasiada raz&oacute;n cuando afirmaba que ella no lo hab&iacute;a tenido dif&iacute;cil en el sector por ser mujer, sino m&aacute;s bien por no tener dinero o recursos. &ldquo;En el momento en el que te conviertes en poderosa da igual que seas hombre o mujer pero creo que si no hubiera sido mujer, Lara no le habr&iacute;a contestado como yo o&iacute;&rdquo;, defiende Riera. &ldquo;Eso jam&aacute;s se lo habr&iacute;an dicho a un hombre aunque hay muchos que no follan, claro&rdquo;, indica. Pese a todo, inaugur&oacute; una profesi&oacute;n en Espa&ntilde;a en la que actualmente hay m&aacute;s mujeres conocidas que hombres, algunas de ellas extrabajadoras de la agencia Balcells, como Antonia Kerrigan o Silvia Bastos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El </strong><em><strong>boom</strong></em><strong> latinoamericano</strong></h3><p class="article-text">
        Es imposible desligar a Balcells de dicho fen&oacute;meno literario porque ella fue su art&iacute;fice all&aacute; por 1965. No solo encontr&oacute; a los autores &ndash;sus pocos conocimientos de ingl&eacute;s desviaron su atenci&oacute;n al panorama hispanoamericano&ndash; sino que se desvivi&oacute; para que sus condiciones tanto vitales como econ&oacute;micas fuesen las mejores. Convirti&oacute; a Barcelona en una ciudad literaria, como antes lo hab&iacute;a sido Par&iacute;s, la puso en el mapa de la cultura. Trajo a Vargas Llosa, a N&eacute;lida Pi&ntilde;&oacute;n, a Isabel Allende y a Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, por supuesto. Fue el responsable de m&aacute;s del 36,2% de la facturaci&oacute;n de la agencia y su amigo del alma. Gracias a &eacute;l se gan&oacute; el t&iacute;tulo de <em>Mam&aacute; grande</em>, aunque tambi&eacute;n ten&iacute;a otros como <em>Papisa de la literatura</em> o <em>Superagente con licencia para matar</em> como le dec&iacute;a V&aacute;zquez Montalb&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Se esforz&oacute; al m&aacute;ximo para que sus clientes estuviesen c&oacute;modos (a veces hasta agobiarlos, como se explica en la biograf&iacute;a) y gracias a eso muchos pudieron dedicarse a escribir como &uacute;nico oficio. Puso pisos en Barcelona para que se alojaran, solucion&oacute; problemas dom&eacute;sticos y dem&aacute;s aspectos pr&aacute;cticos. Y lo m&aacute;s importante: se encarg&oacute; de que cobrasen lo que era justo. Riera explica que &ldquo;Carmen consigui&oacute; cambiar los contratos, ponerles l&iacute;mite temporal y geogr&aacute;fico. Gracias a ella ya no vend&iacute;as para toda la vida los derechos de cine, de televisi&oacute;n sino que vend&iacute;as el libro&rdquo;. Tambi&eacute;n menciona la determinante <em>Cl&aacute;usula Balcells</em>, gracias a la cual los escritores pudieron pagar a Hacienda por ejercicio y no de golpe cuando reciben un anticipo.
    </p><p class="article-text">
        Pero su trabajo no solo benefici&oacute; a los autores. &ldquo;Los editores tambi&eacute;n le tienen que agradecer que los autores y los editores ahora tienen buena relaci&oacute;n&rdquo;, declara Riera. A lo largo de su vida, Balcells gestion&oacute; m&aacute;s de 50.000 contratos, entre ellos los de seis premios Nobel: Camilo Jos&eacute; Cela, Mario Vargas Llosa, Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, Pablo Neruda, Vicente Aleixandre, Julio Cort&aacute;zar y Miguel &Aacute;ngel Asturias.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Cartas astrales y altas esferas</strong></h3><p class="article-text">
        Quiz&aacute; sorprende que una figura pragm&aacute;tica en los negocios crea en la influencia de las posiciones de los planetas en la vida de las personas, pero en el caso de Carmen Balcells era as&iacute;. Encargaba las cartas astrales de sus representados a su pitonisa Lisa Morpurgo, quien tambi&eacute;n le enviaba cada semana las predicciones de los astros en relaci&oacute;n al trabajo, como descubri&oacute; Carme Riera al consultar su archivo. &ldquo;Ella mandaba que te hicieran la carta y despu&eacute;s te la regalaba&rdquo;, comenta la escritora, que en la boda del hijo de Balcells estuvo sentada al lado de la astr&oacute;loga. &ldquo;Era una italiana estupenda y me pareci&oacute; que la tipa era absolutamente racional, no me pareci&oacute; nada esot&eacute;rica&rdquo;, afirma riendo.
    </p><p class="article-text">
        Ese aspecto de la agente literaria ven&iacute;a dado por Garc&iacute;a M&aacute;rquez &ndash;&ldquo;Ella era su otra mitad, la otra cara de la moneda&rdquo;&ndash;, que cre&iacute;a en esos temas o hac&iacute;a pensar a los dem&aacute;s que lo hac&iacute;a. &ldquo;A m&iacute; se me rompi&oacute; un espejo y Carmen me hizo llegar una ristra de ajos fenomenal. Yo no creo pero mira, vete a saber. Jam&aacute;s brindo con alguien que brinde con agua, eso es un horror&rdquo;, comenta Riera.
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                Los entonces príncipes de Asturias saludando a la editora catalana Carmen Balcells, en la entrega del Premio Cervantes 2011                            </span>
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        <strong>Garc&iacute;a M&aacute;rquez</strong> aparece en muchos de los cap&iacute;tulos de la biograf&iacute;a, es imposible que no. En algunas ocasiones se puede percibir que su personalidad estaba cargada de soberbia, aunque la escritora sostiene que era una actitud impostada. &ldquo;El Garc&iacute;a M&aacute;rquez que conoc&iacute; era una persona divertida, encantadora, fant&aacute;stica. Pero dec&iacute;a una cosa en la que ten&iacute;a raz&oacute;n: &lsquo;si a m&iacute; los editores no me ayudan a escribir el libro, yo tampoco tengo que ayudarles a venderlo&rsquo;. Por lo tanto, no conced&iacute;a entrevistas ni hac&iacute;a promoci&oacute;n como todos los dem&aacute;s porque &eacute;l se lo pod&iacute;a permitir. Pero yo creo que era su personaje. Como Cela, por ejemplo. Yo le conoc&iacute; como una persona normal, un hombre encantador de los que te quitaba y te pon&iacute;a la silla a la hora de comer, no era el Cela de las boutades y de las burradas. Una cosa es el personaje y otra la persona&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de estos sus autores Balcells lleg&oacute; a altas esferas que incluso eran antag&oacute;nicas. Por ejemplo, gracias al escritor colombiano frecuent&oacute; a Fidel Castro y gracias al gallego, o m&aacute;s bien a su mujer Marina Casta&ntilde;o, a la familia Aznar. Tambi&eacute;n se code&oacute; con Felipe Gonz&aacute;lez y fue admiradora declarada de los reyes Felipe y Letizia. &ldquo;Ella dec&iacute;a que era apol&iacute;tica. Incluso le aconsej&oacute; a Garc&iacute;a M&aacute;rquez que no se metiera en pol&iacute;tica en Espa&ntilde;a&rdquo;, sostiene Riera &ldquo;pero me cont&oacute; que el asesinato de Puig Antich le revolvi&oacute; las tripas y no es que ella fuera franquista en absoluto, pero dijo que eso la volvi&oacute; de izquierdas. Aunque a mi entender eran unas izquierdas bastante moderadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; dej&oacute; bastante claro en vida es que no era independentista y la escritora cree que ese rechazo ha hecho que la agente literaria no tenga m&aacute;s reconocimiento institucional en su ciudad. &ldquo;Rubalcaba dec&iacute;a que en Espa&ntilde;a entierran muy bien. Bueno, pues en Catalu&ntilde;a entierran muy mal. Ella puso a Barcelona en el mapa literario y la ciudad no quiso su proyecto <em>Barcelona Latinitatis Patria</em>. No tiene ni una m&iacute;sera placa en un jard&iacute;n ni nada. Yo se lo he pedido a la alcaldesa mil veces, no entiendo esa taca&ntilde;er&iacute;a&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Riera y Balcells compartieron cientos de momentos, pero la primera escoge uno que a su entender representa perfectamente c&oacute;mo era su personalidad. &ldquo;Er&aacute;mos vecinas de calle y vino una noche a cenar a casa y se dej&oacute; las llaves. De aquella no ten&iacute;amos m&oacute;viles y la acompa&ntilde;&eacute; a llamar al timbre, pero su marido no nos oy&oacute; porque estaba durmiendo&rdquo;, relata. La escritora la invit&oacute; a quedarse en su casa, pero Balcells estaba empe&ntilde;ada en dormir en su cama. &ldquo;Le dijo al portero que escalase un poco y rompiese la cristalera y as&iacute; se hizo. Si eso no es una definici&oacute;n de car&aacute;cter, pues ya me contar&aacute;s&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        <em>CL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/barroca-fiera-ferrea-vulnerable-biografia-carmen-balcells-agente-literaria-boom-latinoamericano_1_8821059.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Mar 2022 21:47:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Carmen Balcells]]></media:keywords>
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