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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Roberto Bolaño]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/roberto-bolano/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Roberto Bolaño]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los detectives salvajes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/detectives-salvajes_129_10973996.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68593e07-d739-40bb-ad21-2d7a7461ded8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los detectives salvajes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque "True Detective", la serie escrita por Nic Pizzolatto y protagonizada por Colin Farrell, trate sobre asesinatos, ritos satánicos y fuerzas sobrenaturales, en verdad lo que la vuelve interesante es el conflicto sobre por qué traemos hijos al mundo y qué hacemos después con ellos.</p></div><p class="article-text">
        Un amigo me escribe: &ldquo;Vos sab&eacute;s, desde que sos muy chico, que las cosas no tienen ning&uacute;n sentido. As&iacute; que no veo por qu&eacute; preocuparse&rdquo;. Me qued&eacute; pensando en ese mensaje. No, me dije, hubo un momento en mi infancia en que pensaba que las cosas ten&iacute;an sentido. Viv&iacute;a bajo el paraguas de la percepci&oacute;n de mis padres, asimilaba sus creencias y sus certidumbres sin problemas: eso me gustaba. Sin embargo, mucho antes de entrar a la adolescencia, empec&eacute; a sentir que la vida no ten&iacute;a ning&uacute;n sentido. Hab&iacute;a cambiado de piel. Ning&uacute;n sentido transcendental, nadie que te est&eacute; cuidando, no hab&iacute;a nada escrito en los sobrecitos de az&uacute;car. Tampoco hab&iacute;a se&ntilde;ales en la arquitectura del cielo. Los libros sagrados hab&iacute;an sido escritos por hombres y mujeres. Mois&eacute;s no era omnisciente, no podr&iacute;a haber narrado su propia muerte. No existen los milagros. El misterio es todo lo que todav&iacute;a no podemos conocer. Me desconect&eacute; del tren de mis padres, que sigui&oacute; andando solo hasta la estaci&oacute;n m&aacute;s pr&oacute;xima. Mi madre se baj&oacute; enseguida, mi padre lleg&oacute; hasta la &uacute;ltima estaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me gusta m&aacute;s la segunda temporada de <em>True Detective</em> que la primera. Porque de alguna manera es realista sin perder el misterio de la existencia. Vivimos en un planeta mucho m&aacute;s retorcido que Marte. El realismo debe haber surgido despu&eacute;s del relato fant&aacute;stico. La primera parte de mi vida fue fant&aacute;stica, la segunda realista, la tercera temporada reci&eacute;n est&aacute; empezando y hay que ver si tiene audiencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera temporada de <em>True Detective</em> es adictiva porque tiene varias cosas muy efectivas (y resoluciones t&eacute;cnicas notables). Una pareja de detectives al estilo de Abbot y Costello o Mulder y Scully. En este caso los dos son hombres, uno es un tipo simple, posiblemente un votante de Trump sin conflictos, el otro acaba de padecer una tragedia &ndash;se le muri&oacute; una hija, su matrimonio no resisti&oacute;&ndash;, m&aacute;s que los designios de la astrolog&iacute;a, lo que nos forma es lo que nos hacen y hacemos. Rust Cohle es pesimista y lee libros sobre filosof&iacute;a y criminolog&iacute;a: &ldquo;Alguna vez me dijeron que el tiempo es un c&iacute;rculo plano y que volvemos una y otra vez al mismo lugar&rdquo;. El que vuelve siempre al mismo lugar es Marty Hart, el otro detective que siempre le es infiel a su esposa, consigue el perd&oacute;n oficial, y vuelve a caer: como en la paradoja de Rogger Rabbit, si alguien le inicia la secuencia de golpes, el tiene que terminarla aunque sepa que va a ser descubierto.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En &quot;Succession&quot; no es necesario tener un master en economía para entender la serie. En &quot;True Detective&quot; tampoco hay que estar al tanto de las hipotecas basuras, los negocios inmobiliarios, eso es ruido de fondo, lo que importa es el sonido y la furia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque <em>True Detective </em>trate sobre asesinatos, ritos sat&aacute;nicos y fuerzas sobrenaturales, en verdad lo que siempre se debate y vuelve interesante a la serie es el conflicto sobre por qu&eacute; traemos hijos al mundo y qu&eacute; hacemos despu&eacute;s con esto. <em>La Guerra de los Mundos</em>, de <strong>Steven Spielberg</strong>, tambi&eacute;n &ndash;bajo una invasi&oacute;n extraterrestre&ndash; habla de esto, todo lo que tiene que hacer un padre para obtener la tenencia de sus hijos (atravesar carreteras en llamas, matar a un hombre, destruir una nave espacial, rescatar a su hija de adentro de esta, finalmente dejarlos sanos en la puerta de la casa de su ex).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda temporada de <em>True Detective </em>caus&oacute; desaz&oacute;n en los fans. &iquest;Qu&eacute; es un fan&aacute;tico? Alguien que no cree en lo que dice creer. Pero en los foros de internet le dec&iacute;an a <strong>Nic Pizzolatto</strong> (el show runner) c&oacute;mo ten&iacute;a que escribir la serie. Algo que algunos escritores tratan de escuchar: Segu&iacute; por ah&iacute;, segu&iacute; por ah&iacute; que vas bien.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ulises se at&oacute; al m&aacute;stil y se tap&oacute; los o&iacute;dos para no escuchar el canto de los trolls. No hubi&eacute;semos tenido al Dylan el&eacute;ctrico, entre otras cosas. Pero Pizzolatto para la segunda temporada se inspira en <em>The Wire</em>, sigue ocupado en el tema de la paternidad &ndash;el detective Velcoro, interpretado por <strong>Colin Farrell </strong>de manera magistral, no sabe si es o no el padre biol&oacute;gico de su hijo&ndash; pero le agrega a esta obsesi&oacute;n en vez de sectas secretas, o &ndash;como en la &uacute;ltima temporada hasta el momento, fantasmas sobrenaturales&ndash; el tema de la gentrificaci&oacute;n, las formas en que la ambici&oacute;n de las personas construyen ciudades no para vivir mejor sino para beneficios propios, la polis ya no est&aacute; hecha a imagen y semejanza del cielo, las ciudades celestes que vislumbr&oacute; Calvino, sino del infierno. En la segunda temporada, el tiempo circular y plano &ndash;que era un concepto que sale de la boca de un personaje&ndash; es ahora un correlato objetivo concreto: las tomas a&eacute;reas de las circunvalaciones de las autopistas que parecen serpientes que comunican autos que llevan gente de un lado a otro. Tampoco son dos los antih&eacute;roes: son cuatro, tres polic&iacute;as y un mafioso. Se vuelve un relato coral. En <em>Succession</em> no es necesario tener un master en econom&iacute;a para entender la serie, en <em>True Detective</em> segunda temporada tampoco hay que estar al tanto de las hipotecas basuras, los negocios inmobiliarios. Eso es ruido de fondo, lo que importa es el sonido y la furia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La influencia mayor en la saga de <em>True Detective</em> es la narrativa de <strong>Roberto Bola&ntilde;o</strong>, sobre todo el de <em>2666</em>. Se ve en los di&aacute;logos, en la construcci&oacute;n de los personajes, en las estrategias estructurales del relato. Aunque la primera temporada suceda en los pantanos de Louisiana y la segunda en una ciudad inventada, Vinci, todo parece estar construido en el cerebro de un soci&oacute;pata, la habitaci&oacute;n cerrada, como lo llama el detective Cohle. <em>True Detective</em> se deber&iacute;a traducir como <em>Los detectives salvajes</em>.
    </p><p class="article-text">
        <em>FC/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabián Casas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/detectives-salvajes_129_10973996.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Mar 2024 13:08:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[True Detective,Nic Pizzolatto,Roberto Bolaño,Los detectives salvajes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué le queda a la literatura latinoamericana al extirpar el boom]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/le-queda-literatura-latinoamericana-extirpar-boom_1_8888667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af18f464-df9e-49c5-bb82-a0df6a5d23bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué le queda a la literatura latinoamericana al extirpar el boom"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra titulada 'Atlas de literatura latinoamericana. (Arquitectura inestable)' propone un "anticanon" que deja en evidencia cuáles son los referentes actuales para los escritores latinoamericanos y qué nombres quedaron opacados bajo los grandes totems de la narrativa de la segunda mitad del siglo XX</p><p class="subtitle">Las jóvenes escritoras latinoamericanas rechazan ser el 'nuevo boom'</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Es un canon anticanon&rdquo;, as&iacute; define la escritora argentina afincada en Espa&ntilde;a Clara Obligado su <em>Atlas de literatura latinoamericana, </em>que es suyo porque lo firma como editora pero, en realidad, <strong>se trata de una obra colectiva</strong>: &ldquo;Un gran n&uacute;mero de escritores definimos entre todos qui&eacute;n tiene que estar ah&iacute;&rdquo;, explica en la presentaci&oacute;n de una obra ilustrada por el argentino Agust&iacute;n Comotto y publicada por N&oacute;rdica en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Lo subtitul&oacute; como &ldquo;arquitectura inestable&rdquo; para se&ntilde;alar que este atlas antican&oacute;nico no es algo fijo, que &ldquo;no cierra una etapa&rdquo; y que bien podr&iacute;a incluir estos autores y autoras como podr&iacute;an haber sido otros y otras, pero <strong>hab&iacute;a una premisa de partida: no incluir a los autores del canon</strong>. De esta forma, <strong>se trata de una gu&iacute;a para adentrarse en la literatura latinoamericana en la que, llamativamente, no est&aacute; Julio Cort&aacute;zar ni Jorge Luis Borges ni Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez</strong>. Sin estar, est&aacute;n: &ldquo;Brillan por su silencio&rdquo;, dice Obligado. Y como &ldquo;todo texto es un intertexto&rdquo;, la primera palabra del libro es, curiosamente, &ldquo;Borges&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La lista se elabor&oacute; pensando no solo en qui&eacute;n incluir sino en qui&eacute;n escribir&iacute;a sobre los autores de este atlas. Por ello, este libro responde a la pregunta de qu&eacute; leen hoy los autores latinoamericanos, qu&eacute; recomendar&iacute;an, qu&eacute; textos del viejo canon han pervivido.
    </p><p class="article-text">
        Opacar a los autores del boom, el gran fen&oacute;meno literario de los a&ntilde;os 60 y 70, es lo que permiti&oacute; que afloren otros nombres. &ldquo;<strong>Permite que est&eacute;n grandes olvidadas como las mujeres</strong>&rdquo;, recalca Obligado, en alusi&oacute;n a autoras que deber&iacute;an haber estado en el canon del boom, como <strong>Elena Garro, Clarice Lispector</strong> o <strong>Alejandra Pizarnik</strong>. Para la escritora Clara Obligado, nacida en Argentina pero residente en Espa&ntilde;a desde hace m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os, el problema de los autores del boom es que &ldquo;crean una zona de sombra&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ilustración de Agustín Comotto para acompañar el texto sobre el escritor y pianista uruguayo Felisberto Hernández"
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                Ilustración de Agustín Comotto para acompañar el texto sobre el escritor y pianista uruguayo Felisberto Hernández                            </span>
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        Quien no falta es <strong>Roberto Bola&ntilde;o</strong>. &ldquo;Tiene que estar Bola&ntilde;o&rdquo;, recalca la editora. Del chileno, <strong>Andres Neuman</strong> escribe que &ldquo;fue capaz de sumarle carne a Borges&rdquo;, ah&iacute; de nuevo la intertextualidad de la que hablaba Obligado, y &ldquo;pol&iacute;tica a Wilcok, estructura a Parra&rdquo;. Gracias a la forma en la que est&aacute; construido, este atlas se convierte en &ldquo;una manera de discutir sobre literatura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de Neuman, los autores invitados para escribir sobre otros autores son numerosos y entre ellos resaltan <strong>H&eacute;ctor Abad Faciolince</strong>, <strong>Liliana Colanzi</strong>, <strong>Mariana Enr&iacute;quez</strong>, <strong>Leila Guerriero</strong>, <strong>M&oacute;nica Ojeda</strong> o <strong>Lina Meruane</strong>, cincuenta textos en total. La propia Obligado tambi&eacute;n escribe, y se reserva a <strong>El Inca Garcilaso</strong>, muerto tambi&eacute;n el 23 de abril de 1616, como Shakespeare y Cervantes. De este autor del Barroco nos cuenta la autora que aseguraba que para describir las crueldades de Atahualpa o cualquier otro aspecto de la cultura fundacional del Per&uacute;, hab&iacute;a que saber quechua.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la mexicana Elena Garro, &ldquo;la otra cara del boom&rdquo;, la madrile&ntilde;a <strong>Camila Paz</strong> describe que hace unos a&ntilde;os, visitando una librer&iacute;a de su ciudad, encontr&oacute; un libro de la Garro con una faja que dec&iacute;a: &ldquo;Mujer de Octavio Paz, amante de Bioy Casares, inspiradora de Garc&iacute;a M&aacute;rquez y admirada por Borges&rdquo;. Ese hallazgo, que indign&oacute; a la rese&ntilde;ista, explica bien la necesidad de un atlas como este.
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                    alt="Con este dibujo, Agustín Comotto ilustra la entrada sobre el poeta colombiano José Asunción Silva"
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                Con este dibujo, Agustín Comotto ilustra la entrada sobre el poeta colombiano José Asunción Silva                            </span>
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        Otro autor oportunamente destacado es el uruguayo <strong>Mario Levrero</strong>. Recibe el encargo de abordarle su compatriota <strong>Fernanda Tr&iacute;as</strong>, precisamente una de esas j&oacute;venes autoras que <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/jovenes-escritoras-latinoamericanas-rechazan-nuevo-boom_1_8533751.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rechazan ser calificadas como &ldquo;el nuevo boom femenino&rdquo;</a>. &ldquo;El escritor de culto, el fan&aacute;tico de los g&eacute;neros menores, el ermita&ntilde;o, el lector generoso, la figura m&iacute;tica, el fen&oacute;meno literario&rdquo;, apunta sobre el fant&aacute;stico Levrero, quien &ldquo;fue muchos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Del ineludible <strong>Rodolfo Walsh</strong> se ocupa otra reportera, <strong>Leila Guerriero</strong>. Ambos son argentinos. Walsh, es bien sabido, fue secuestrado en 1977 tras el golpe de Estado de Videla y fue asesinado, se presupone, ya que nunca apareci&oacute; su cad&aacute;ver. &ldquo;Puli&oacute; hasta los goznes cada part&iacute;cula de su escritura&rdquo;, dice Guerriero, y se&ntilde;ala que su obra magna, su monumental pieza de periodismo narrativo <em>Operaci&oacute;n Masacre</em> se public&oacute; ocho a&ntilde;os antes que <em>A sangre fr&iacute;a</em> de Truman Capote, &ldquo;el libro en el que suele colocarse el kil&oacute;metro cero de una nueva narrativa de no ficci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este mapa de afinidades florece la poeta peruana <strong>Blanca Varela</strong>, de quien su estudiosa <strong>Olga Mu&ntilde;oz Carrasco</strong> dice que su poes&iacute;a &ldquo;oficia un rito, se inscribe en la materia de la carne, de la pintura, del color&rdquo;. &ldquo;Nos inicia ferozmente en una ceremonia que consiste en abismarse en el cuerpo hasta el escarnio, en el amor desde la escasez, en la muerte sin atajos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Estos ejemplos bastan para ense&ntilde;ar que esta no es una enciclopedia de vida y obra. No hay biograf&iacute;as aunque cuenta con apuntes biogr&aacute;ficos. Se nutre de la misma gen&eacute;tica que la literatura, y no de la academia. Lejos de diseccionar, analizar y reportar, este <em>Atlas </em>es una carta de amor intergeneracional que devuelve lo que los libros de texto han robado.
    </p><p class="article-text">
        <em>EC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/le-queda-literatura-latinoamericana-extirpar-boom_1_8888667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Apr 2022 16:22:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué le queda a la literatura latinoamericana al extirpar el boom]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Clarice Lispector,Clara Obligado,Roberto Bolaño]]></media:keywords>
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