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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Fundación Académica Seshen]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/fundacion-academica-seshen/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Fundación Académica Seshen]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Habían sido víctimas de abusos, entraron a la secta de los sanadores egipcios para buscar alivio, fueron abusadas y terminaron presas junto al líder del grupo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/habian-sido-victimas-abusos-entraron-secta-sanadores-egipcios-buscar-alivio-abusadas-terminaron-presas-lider-grupo_1_8914973.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fa9b2b4-c5a2-404b-be2e-d01df60230c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Habían sido víctimas de abusos, entraron a la secta de los sanadores egipcios para buscar alivio, fueron abusadas y terminaron presas junto al líder del grupo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Revictimizadas por la justicia cordobesa, 9 mujeres permanecen retenidas en la cárcel de Bouwer desde hace más de un año. Todas sufrieron violencia de género y o abuso infantil; todos buscaban un camino de sanación. Esta es la historia de solo algunos de los sobrevivientes.</p></div><p class="article-text">
        La secta &ldquo;Seshen&rdquo; destruy&oacute; la vida de familias enteras. Disfrazada de fundaci&oacute;n, funcion&oacute; desde el 2014 hasta el 2021, a&ntilde;o en que se le abri&oacute; una causa por el delito de asociaci&oacute;n il&iacute;cita, ejercicio ilegal de la profesi&oacute;n de psicolog&iacute;a y estafas reiteradas. &iquest;La controversia? Nueve v&iacute;ctimas de la secta (de las cuales siete son mujeres v&iacute;ctimas de abuso sexual infantil y/o violencia de g&eacute;nero) est&aacute;n imputadas y detenidas desde hace m&aacute;s de un a&ntilde;o por los mismos delitos que sus tratantes &Aacute;lvaro Juan Aparicio D&iacute;az, l&iacute;der de la secta, y Carolina Cannes, su pareja y c&oacute;mplice. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy, v&iacute;ctimas y familiares piden a la fiscal Anal&iacute;a Gallaratto y al juez de instrucci&oacute;n, Jos&eacute; Mar&iacute;a Estigarribia que suelten el caso y as&iacute; pase a manos de la Justicia Federal, ya que para esta -a diferencia de la Justicia Provincial- se trata de un claro caso de trata de personas, donde no hay forma de que las v&iacute;ctimas sean juzgadas como culpables.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fundaci&oacute;n Acad&eacute;mica Seshen&rdquo;. As&iacute; se hac&iacute;a llamar la secta liderada por &Aacute;lvaro Juan Aparicio D&iacute;az, un hombre de 64 a&ntilde;os que se autoproclamaba &ldquo;Sah&uacute; Ari Merek&rdquo; y dec&iacute;a ser psic&oacute;logo cl&iacute;nico, escritor y egipt&oacute;logo. Durante a&ntilde;os, aprovech&oacute; la situaci&oacute;n de vulnerabilidad emocional que invad&iacute;a muchas de las vidas de hombres y mujeres de C&oacute;rdoba y alrededores para estafarlos y manipularlos con costosos cursos, terapias, viajes y sanaciones. Se calcula que tuvo m&aacute;s de 500 alumnos y pacientes, donde casi la totalidad de las v&iacute;ctimas fueron mujeres.
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                    alt="&quot;No son cómplices, son víctimas&quot;, afirman los familiares de las 9 detenidas."
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                &quot;No son cómplices, son víctimas&quot;, afirman los familiares de las 9 detenidas.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>V&iacute;ctimas detenidas</strong></h3><p class="article-text">
        Carolina Lourdes Altamirano tiene 45 a&ntilde;os, dos hijos y es la primera v&iacute;ctima detenida. Sufri&oacute; los abusos de Juan Aparicio desde el 2016 y hace m&aacute;s de un a&ntilde;o que est&aacute; privada de su libertad. Hace un mes la trasladaron desde la c&aacute;rcel de Villa Dolores a un hospital neuropsiqui&aacute;trico provincial por un intento de suicidio, donde durante varios d&iacute;as estuvo atada a una cama, aislada, esposada, con custodia y sin ropa (solo con una bata de friselina). &ldquo;Caro se mor&iacute;a de fr&iacute;o, la tuvieron esposada, con fajas de sujeci&oacute;n&hellip; por lo menos hacia lo &uacute;ltimo le permitieron tener algo de ropa puesta&rdquo;, contaron sus allegados a <strong>elDiarioAR</strong>. A pesar de la insistencia de sus familiares para que no le den el alta, ante el miedo de que vuelva a la c&aacute;rcel e intente quitarse la vida, esta semana fue trasladada de vuelta a la c&aacute;rcel de Bouwer.
    </p><p class="article-text">
        Antes de ser captada por la secta, Carolina amaba ver series, leer, cocinar, quedarse en la cama los domingos con sus hijos y viajar. Su sue&ntilde;o era volver a Espa&ntilde;a, donde vivi&oacute; durante varios a&ntilde;os, pero esta vez con su nuevo novio y sus hijos. &ldquo;Ten&iacute;a una vida completamente normal. Era una excelente mam&aacute;, s&uacute;per familiera&rdquo;, recuerda su pareja, R. Adem&aacute;s, hizo casi toda la carrera de psicolog&iacute;a y ten&iacute;a un gran inter&eacute;s por las terapias alternativas. &ldquo;Tambi&eacute;n se encontraba en una profunda b&uacute;squeda espiritual&rdquo;, se&ntilde;ala. Pero en el 2016, cuando conoce a Juan Aparicio y su &ldquo;fundaci&oacute;n&rdquo;, todo cambia. Este se le presenta como Maestro de cierta medicina del antiguo Egipto, llamada Seshen. Una medicina capaz de curar todas sus dolencias, pero que en realidad era la primera mentira para poder manipularla f&iacute;sica y psicol&oacute;gicamente durante a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Carolina empieza a estudiar con &eacute;l y a pagar los costosos cursos, viajes y sanaciones que la &ldquo;Fundaci&oacute;n Seshen&rdquo; ofrec&iacute;a. Mientras sus deudas crec&iacute;an, una crisis familiar se desata en su vida. Es ah&iacute; cuando su sometimiento en manos de Juan Aparicio empeora, ya que este <strong>le promete protecci&oacute;n y sanaci&oacute;n para ella y su familia</strong>: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;nto me cobr&oacute; esta vez? Nada&hellip; en esta ocasi&oacute;n fue peor&hellip; le deb&iacute;a &rdquo;algo que no pod&iacute;a pagar&ldquo;, <strong>una deuda moral y emocional, de por vida, por su ayuda a la hora de protegernos</strong>&rdquo;, declar&oacute; Carolina. Tambi&eacute;n le sac&oacute; los diarios &iacute;ntimos que escrib&iacute;a desde sus 12 a&ntilde;os y que eran como un tesoro para ella: &ldquo;Mi admiraci&oacute;n como profesor se fue volviendo una devoci&oacute;n, ya que despu&eacute;s de haber le&iacute;do todo mi pasado, comenz&oacute; a manipular todos mis miedos y angustias&rdquo;, cont&oacute;.
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                Similitudes entre las mujeres víctimas de la red de trata Seshen                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>El campo &ldquo;Pozos Azules&rdquo;, otra pesadilla</strong></h3><p class="article-text">
        Cuando llega la pandemia ocasionada por el Covid-19, Juan Aparicio empieza a hablar del fin del mundo y de alejarse del virus para no morir, &ldquo;nos ofreci&oacute; ir a un campo que &eacute;l ten&iacute;a y que hac&iacute;a diez a&ntilde;os que no utilizaba&rdquo;, declar&oacute; Maximiliano Isiksonas, otra de las v&iacute;ctimas encarceladas, la cual fue obligada a renunciar a su trabajo para ir all&iacute; junto con su mujer.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A partir de ah&iacute; ya los ten&iacute;a a todos pr&aacute;cticamente esclavizados, incluida Caro, oblig&aacute;ndolos a hacer trabajos inhumanos y a seguir invirtiendo dinero&rdquo;, ilustra R. Trabajaban todos los d&iacute;as, de lunes a lunes, de ocho de la ma&ntilde;ana a siete de la tarde. Aparicio los obligaba a ejercitarse f&iacute;sicamente, meditar, cocinar, construir muebles, cocheras y corrales para los animales. En el medio, exigencias, maltratos y humillaciones: &ldquo;Mi cuerpo no daba m&aacute;s. Me sent&iacute;a muy cansado y Juan Aparicio me exig&iacute;a que lo hiciera m&aacute;s r&aacute;pido. Me llamaba vago, lento y dec&iacute;a que no me merec&iacute;a la mujer que ten&iacute;a&rdquo;, relat&oacute; Maximiliano, quien, adem&aacute;s, perdi&oacute; relaci&oacute;n durante 4 a&ntilde;os con su mam&aacute; luego de que Aparicio le asegurara que ella lo hab&iacute;a abusado de ni&ntilde;o. Hacia el final, lo separaron de su mujer y le pusieron una &ldquo;banda de silencio&rdquo;; una cinta colocada en el brazo que lo obligaba a estar en silencio por los menos dos d&iacute;as: &ldquo;Era como un castigo, donde no me pod&iacute;a comunicar ni siquiera por se&ntilde;as&rdquo;, record&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las v&iacute;ctimas, tambi&eacute;n privada de su libertad, es A.G.C, quien fue captada, en sus palabras, en un p&eacute;simo estado psicol&oacute;gico: &ldquo;Me acababa de separar de una larga relaci&oacute;n de tres a&ntilde;os y medio, con mucha violencia de g&eacute;nero, donde tuve un intento de suicidio; estaba en un pozo depresivo tremendo&rdquo;, declar&oacute;. En el campo, Aparicio la quiso medicar psiqui&aacute;tricamente y sufri&oacute; todo tipo de humillaciones en frente del grupo: &ldquo;Me dec&iacute;a que estaba loca, que era paciente psiqui&aacute;trica grave, me empez&oacute; a decir que ten&iacute;a problemas cognitivos y que era una suicida; me humillaba y me expon&iacute;a tremendamente&rdquo;.
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                    alt="El &quot;templo&quot; allanado en Córdoba."
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                El &quot;templo&quot; allanado en Córdoba.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Abusos sexuales</strong></h3><p class="article-text">
        Noelia L&oacute;pez tiene 35 a&ntilde;os y 3 hijos. Es profesora de historia, amiguera y s&uacute;per curiosa. Ella tambi&eacute;n est&aacute; privada de su libertad y <strong>durante los primeros 6 meses de encierro comparti&oacute; celda con su tratante, Carolina Cannes.</strong> Reci&eacute;n pudo reconocerse c&oacute;mo v&iacute;ctima cuando la cambiaron de pabell&oacute;n, al reencontrarse con sus compa&ntilde;eras A.G.C, L.C.D y L.P.M. &ldquo;Perd&oacute;n que te llame a estas horas, pero con las chicas nos mor&iacute;amos de ansiedad por hablar&rdquo;, dice una noche, atrincherada contra el tel&eacute;fono de la c&aacute;rcel de Bouwer junto con las otras 3 sobrevivientes, quienes le prestan sus 15 minutos diarios para que la llamada no se corte y no deje detalle afuera. Es la primera vez que cuenta su historia desde que brind&oacute; declaraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En busca de sanar los traumas que el abuso sexual infantil dej&oacute; en ella, Noelia comenz&oacute; a apoyarse en el plano espiritual y en las terapias alternativas. Reiki, registros ak&aacute;shicos, memoria celular&hellip;: &ldquo;Buscaba algo para sanar&rdquo;, cont&oacute; a <strong>elDiarioAR</strong>. Un d&iacute;a, conoce la terapia alternativa egipcia &ldquo;Seshen&rdquo;. Le llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n; desde chica so&ntilde;aba con conocer Egipto y como estudiante de Historia ten&iacute;a gran inter&eacute;s por las civilizaciones antiguas. Comenz&oacute; a tomar las clases y en un momento surgi&oacute; la posibilidad de viajar a Egipto. Al volver, fascinada, empez&oacute; con las &ldquo;terapias psicol&oacute;gicas&rdquo; de Juan Aparicio, quien le asegur&oacute; que seg&uacute;n sus &ldquo;visiones&rdquo; uno de sus familiares la hab&iacute;a violado desde los 6 hasta los 11 a&ntilde;os. Noelia recordaba perfectamente los abusos que hab&iacute;a sufrido y ese no era uno de ellos. Sin embargo, al cabo de unas sesiones, comenz&oacute; a creerle.
    </p><p class="article-text">
        Una vez en el campo, alejada de su familia y de su novio -de quien se separa luego de que Aparicio le asegure que la enga&ntilde;aba con otras mujeres, que ten&iacute;a sida y que si se quedaba junto a &eacute;l, en 10 a&ntilde;os morir&iacute;a por el virus-, comenzaron las violaciones reiteradas. En una de las ceremonias para &ldquo;reforzar el sistema inmune&rdquo;, luego de que sus compa&ntilde;eros abandonaran la habitaci&oacute;n, Noelia se qued&oacute; sola con &eacute;l: &ldquo;Me dijo que, en mi caso, como ten&iacute;a que trabajar mi energ&iacute;a y la de mis tres hijos se sentir&iacute;a demasiado desgastado energ&eacute;ticamente&rdquo;. Y, &iquest;c&oacute;mo pod&iacute;a hacer Noelia para evitar ese cansancio y salvar su vida, la de sus hijos y evitar el fin del mundo? Manteniendo relaciones sexuales con &eacute;l: &ldquo;Me dec&iacute;a que a trav&eacute;s de los orgasmos recuperar&iacute;a su energ&iacute;a. Yo no entend&iacute;a nada. Toda la imagen que ten&iacute;a de &eacute;l como un hombre serio, honesto, comenzaba a desmoronarse; nada cuadraba&rdquo;. Esa ser&iacute;a la primera de las numerosas violaciones que sufri&oacute; Noelia en el campo &ldquo;Pozos Azules&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al consultarles desde<strong> elDiarioAR </strong>si recordaban otros abusos o acosos sexuales cometidos contra las mujeres en el campo, entre las 4 v&iacute;ctimas detenidas contaron c&oacute;mo deb&iacute;an hacerle masajes a Aparicio, quien, adem&aacute;s, organizaba &ldquo;confesionarios&rdquo; donde las hac&iacute;a tomar alcohol para que le contaran sus experiencias sexuales. Les dec&iacute;a que quien tuviese relaciones con &eacute;l iba a ganar luz y poder y les diagnosticaba c&aacute;ncer de mama para que su mujer las tocara frente a &eacute;l, diciendo que solo as&iacute;, con sus poderes, se curar&iacute;an. Seg&uacute;n Maximiliano, adem&aacute;s: &ldquo;Eleg&iacute;a a una de las chicas para que lo cuide toda la noche&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La tapa del libro editado por la “Fundación Académica Seshen” escrito por  Álvaro Juan Aparicio Díaz, un hombre de 64 años que se autoproclamaba “Sahú Ari Merek”                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Un claro caso de trata de personas</strong></h3><p class="article-text">
        Hoy, las 9 v&iacute;ctimas se encuentran detenidas por los mismos delitos que Juan Aparicio y Carolina Cannes. Adem&aacute;s, el hijo de ambos y otro de los tratantes, M&aacute;ximo &Aacute;ngel Aparicio, contin&uacute;a libre y armado en el campo.<strong> &ldquo;Los d&iacute;as pasan, y las v&iacute;ctimas siguen encerradas injustamente por la justicia Provincial de C&oacute;rdoba&rdquo;</strong>, reclaman desde la Red de v&iacute;ctimas secta Seshen. Porque si bien la Justicia Federal -a trav&eacute;s del juzgado N*3 a cargo del juez federal Miguel Vaca Narvaja- se declar&oacute; competente, tomando el caso como trata y explotaci&oacute;n de personas, <strong>esta no puede actuar hasta que la justicia provincial no suelte el caso. </strong>El lunes pasado, en una reuni&oacute;n mantenida entre los familiares de las v&iacute;ctimas y la fiscal, Gallaratto los mand&oacute; a leer los expedientes (que a esta altura conocen de memoria) y les dijo que ya envi&oacute; una respuesta a los tribunales federales donde argumenta su postura; es decir, que no planea apartarse del caso.
    </p><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n<strong> Alika Kinan</strong> viene trabajando en el acompa&ntilde;amiento a las v&iacute;ctimas y familiares, con especial &eacute;nfasis en el car&aacute;cter de violencia de g&eacute;nero que atraviesa al caso, y puso en alerta a diferentes organismos nacionales (entre ellos el Observatorio de V&iacute;ctimas del Congreso de la Naci&oacute;n), sobre la violaci&oacute;n de derechos humanos por parte de la justicia cordobesa. <strong>Sostienen que es un caso claro de trata de personas con la finalidad de reducci&oacute;n a la servidumbre</strong>: &ldquo;es una modalidad de trata que est&aacute; muy en auge entre los new age, de clase media alta, siendo una necesidad para ellos &rdquo;creer en algo&ldquo;&rdquo;, explicaron a <strong>elDiarioAR</strong>. Para Alika Kinan, sobreviviente del delito de trata sexual y luchadora por los derechos de las mujeres, de acuerdo a los relatos obtenidos de la causa hubo un dominio de la vida de las v&iacute;ctimas y una acumulaci&oacute;n de recursos econ&oacute;micos por parte del falso Maestro Egipcio: &ldquo;Estas organizaciones proliferaron en pandemia, dando una inyecci&oacute;n colectiva de miedo al fin del mundo sobre la situaci&oacute;n sanitaria preexistente&rdquo;, ilustr&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Si las v&iacute;ctimas quedan absueltas, &iquest;se les restituir&aacute;n sus derechos? &iquest;Qui&eacute;n les devolver&aacute; el tiempo y la salud perdida? En cualquier caso, en palabras de Noelia: <strong>&ldquo;Esta lucha reci&eacute;n empieza&rdquo;</strong>. Detr&aacute;s de las rejas dice que -parad&oacute;jicamente- se siente m&aacute;s viva que nunca y sentencia: &ldquo;Cuando seamos libres, nos vamos a encontrar a nosotros mismos sin depender de nadie; vamos a recuperar nuestras vidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Rennella]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/habian-sido-victimas-abusos-entraron-secta-sanadores-egipcios-buscar-alivio-abusadas-terminaron-presas-lider-grupo_1_8914973.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Apr 2022 04:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Habían sido víctimas de abusos, entraron a la secta de los sanadores egipcios para buscar alivio, fueron abusadas y terminaron presas junto al líder del grupo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trata de personas,Justicia,Fundación Académica Seshen,Secta,Alika Kinan]]></media:keywords>
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