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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Paul B. Preciado]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/paul-b-preciado/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Paul B. Preciado]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Paul B. Preciado: “Hay que sacar el cuerpo trans de los lenguajes dominantes inventados por la derecha”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/paul-b-preciado-hay-sacar-cuerpo-trans-lenguajes-dominantes-inventados-derecha_1_10598087.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c502d84c-43d9-4901-bae6-d3fc2aea981f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x800y885.jpg" width="1200" height="675" alt="Paul B. Preciado: “Hay que sacar el cuerpo trans de los lenguajes dominantes inventados por la derecha”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El filósofo debuta como director con 'Orlando, mi biografía política', un filme para destruir los géneros (también los cinematográficos) y que es una carta de amor colectiva sobre las vidas trans</p></div><p class="article-text">
        A Paul B. Preciado le ofrecieron hacer una pel&iacute;cula sobre su vida. No la har&iacute;a &eacute;l, sino otro director. El proyecto no le gust&oacute; nada y pens&oacute; en c&oacute;mo podr&iacute;a contarse su historia de otra forma. Una forma que se alejara del relato con el que normalmente se cuentan las vidas trans. Se dio cuenta de que, realmente, su biograf&iacute;a se hab&iacute;a contado en 1928, muchos a&ntilde;os antes de que hubiera nacido. La escribi&oacute; Virginia Woolf, y se llama <em>Orlando</em>. S&iacute;, la misma obra que ahora la extrema derecha quiere censurar en su versi&oacute;n teatral describi&oacute; la vida de las personas trans hace casi un siglo.
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces cuando <strong>Preciado tuvo claro que quer&iacute;a dirigir esa pel&iacute;cula que no ser&iacute;a una biograf&iacute;a suya, sino una biograf&iacute;a colectiva, la de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as trans del futuro. La de tantas personas abandonadas por las instituciones que luchan cada d&iacute;a. Una biograf&iacute;a que ser&iacute;a, adem&aacute;s, pol&iacute;tica.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; naci&oacute; <em>Orlando, mi biograf&iacute;a pol&iacute;tica,</em> una joya que ya est&aacute; en los cines espa&ntilde;oles y con la que rompe los g&eacute;neros cinematogr&aacute;ficos para romper tambi&eacute;n el binarismo. Un binarismo que est&aacute; en todos los lugares y tambi&eacute;n en la mirada cinematogr&aacute;fica. Una pel&iacute;cula hermosa, llena de im&aacute;genes po&eacute;ticas, originales y que destrozan la representaci&oacute;n de las personas trans que ofreci&oacute; el cine hasta este momento, donde siempre se trat&oacute; desde la tragedia, el g&eacute;nero o lo ex&oacute;tico.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La novela de Virginia Woolf se llama realmente </strong><em><strong>Orlando, una biograf&iacute;a</strong></em><strong>; pero usted le a&ntilde;ade ese 'pol&iacute;tica', algo que subraya algo que siempre dice, que toda vida es pol&iacute;tica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. La pel&iacute;cula, en parte, surgi&oacute; de esa idea de enviarle una carta a Virginia Wolf para decirle que, contra toda expectativa, su <em>Orlando</em> ha sobrevivido, est&aacute; vivo, ha salido de su ficci&oacute;n y hay miles de Orlandos y que estamos viviendo un momento orlandesco y que ese momento ya no es como hubi&eacute;ramos podido imaginar, como una historia de ficci&oacute;n, sino que es un momento de transformaci&oacute;n pol&iacute;tica incre&iacute;ble. Quise a&ntilde;adir ese 'biograf&iacute;a pol&iacute;tica', porque en parte la vida de las personas como yo ha sido siempre puesta en cuesti&oacute;n, amenazada, y si estamos vivos es gracias a una reivindicaci&oacute;n pol&iacute;tica. Luego, en la pel&iacute;cula, la forma de pol&iacute;tica que se defiende es una pol&iacute;tica po&eacute;tica. Es una pol&iacute;tica de cambiarles el nombre a las cosas, de cambiar la manera en la que deseamos, en la que sentimos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es una biograf&iacute;a conjunta de las personas trans. &iquest;Es tambi&eacute;n una reivindicaci&oacute;n de lo colectivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, por supuesto. Cuando me ofrecieron esta posibilidad de hacer una pel&iacute;cula sobre mi vida, pero con un director que no fuera yo, esa idea me espant&oacute;. Yo pens&eacute;: esto es horrible, porque si imaginamos una biograf&iacute;a ya tenemos el relato hecho. Est&aacute; el relato normativo de lo trans. Del antes y el despu&eacute;s. Yo ten&iacute;a claro que no quer&iacute;a que mi vida fuera representada de ese modo, con esa mirada binaria, y por eso al final acab&eacute; yo haciendo la pel&iacute;cula. Desde el principio supe que yo no estar&iacute;a delante de la c&aacute;mara. Soy muy t&iacute;mido. Odio todo lo que tiene que ver con las fotos, para m&iacute; es como un sufrimiento constante. Sab&iacute;a que ser&iacute;a mi vida, pero que mi vida est&aacute; tejida de millones de otras vidas. 
    </p><p class="article-text">
        Hay una cosa que yo aprend&iacute; con Virginia Wolf, y es que la vida siempre empieza mucho antes de que nazcamos y acaba mucho despu&eacute;s de que muramos. Vives la vida de otras personas que han vivido antes que t&uacute; y empiezas a vivir la vida de otros que seguir&aacute;n viviendo, y por eso al final la pel&iacute;cula es casi como un taller micropol&iacute;tico colectivo. Yo la he hecho de una manera muy punk. Luego la est&eacute;tica de la pel&iacute;cula quiz&aacute;s es otra, pero la forma de hacerla ha sido muy <em>do it yourself</em>. Tambi&eacute;n por una precariedad de medios. Ten&iacute;a muy poco presupuesto. Al final tambi&eacute;n est&aacute; hecha con la generosidad y la valent&iacute;a de toda la gente que ha participado, que ha sido incre&iacute;ble. La verdad es que esa comunidad de Orlandos que se ha formado es maravillosa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El negacionismo de género de la extrema derecha no tiene ya fuerza frente a la realidad social y política que estamos viviendo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Paul B. Preciado</span>
                                        <span>—</span> Filósofo, escritor y director de cine
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Una pel&iacute;cula de </strong><em><strong>Orlando</strong></em><strong> en un momento en donde</strong><em><strong> Orlando </strong></em><strong>est&aacute; siendo censurado por la extrema derecha. &iquest;Qu&eacute; tiene el Orlando que les d&eacute; tanto miedo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La derecha y la extrema derecha del Estado espa&ntilde;ol est&aacute;n absolutamente confundidas en t&eacute;rminos culturales, tienen un retraso tan astron&oacute;mico, que de repente les parece que hay que censurar a Virginia Wolf, un libro de 1928. La verdad es que no doy cr&eacute;dito. Es como si no hubieran visto nada en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os m&aacute;s o menos. Casi dir&iacute;a que 1928 es incluso avanzado para el lugar en el que est&aacute;n. Est&aacute;n m&aacute;s o menos en 1890. 
    </p><p class="article-text">
        Me llam&oacute; mi distribuidor de Atalante y me dijo estaban censurando la obra de teatro, con lo cual era posible que nos censuraran... Siempre estamos confrontados a esa posibilidad de la mala lectura, de la censura, pero mi experiencia ahora con los festivales y al haber presentado la pel&iacute;cula en otros sitios es que la realidad es como es. El negacionismo de g&eacute;nero de la extrema derecha no tiene ya fuerza frente a la realidad social y pol&iacute;tica que estamos viviendo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es su debut como director, y consigue im&aacute;genes tremendamente po&eacute;ticas como esa operaci&oacute;n del libro, &iquest;c&oacute;mo surgen y c&oacute;mo crea esas im&aacute;genes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, s&iacute; que hab&iacute;a acompa&ntilde;ado a otros artistas para los que yo escrib&iacute;a textos o guiones de cosas que iban haciendo, y eso tambi&eacute;n me ha dado el privilegio de estar ah&iacute;, de acompa&ntilde;arles y de aprender un mont&oacute;n de cosas de muchos de los artistas con los que he trabajado. Quiero decir que no era un universo totalmente ajeno al m&iacute;o. Tambi&eacute;n he hecho muchas exposiciones y tengo un gran archivo de im&aacute;genes. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando me puse a hacer la pel&iacute;cula me daba cuenta que, por ejemplo, otros directores con los que hablaba ya estaban pensando demasiado en el espectador, en la productora, en el lugar en el que les iban a dar dinero&hellip; Y todas esas preocupaciones estaban ausentes de mi proceso creativo. Realmente lo &uacute;nico que me plante&eacute; es: &iquest;c&oacute;mo voy a hacer una adaptaci&oacute;n documental del <em>Orlando </em>de Virginia Woolf? De hecho, cuando se lo dije a mi productora, me dijo: &ldquo;Es que eso no existe, eso de una adaptaci&oacute;n documental, no existe, &iquest;qu&eacute; es eso?&rdquo;. Y le dije que yo tampoco lo sab&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me plante&eacute; el proyecto igual que me planteo un libro. Como un proyecto filos&oacute;fico. Empec&eacute; a hacer muchas pruebas con los Orlandos distintos que vinieron al casting y lleg&oacute; un momento en que yo me di una consigna de libertad absoluta, de experimentaci&oacute;n visual. Por ejemplo, esa escena que menciona de la operaci&oacute;n. En todas las pel&iacute;culas trans, sobre todo hasta principios de los a&ntilde;os 2000, siempre hay esa escena que m&aacute;s o menos es porno gore en la que aparece la operaci&oacute;n, que casi siempre es una especie&nbsp;de castraci&oacute;n. Una cosa realmente terror&iacute;fica, que es para que se identifique el proceso de transici&oacute;n de g&eacute;nero con una operaci&oacute;n mutilante y horrorosa, cuando la mayor&iacute;a de nosotros pasamos por un quir&oacute;fano. Pero pasamos de una manera que en absoluto tiene que ver con eso, sino que tiene que ver con con el goce pol&iacute;tico de tener el cuerpo que t&uacute; has tenido siempre y que has querido tener siempre. 
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                Una imagen de la película &#039;Orlando, mi biografía política&#039; de Paul B. Preciado, que se ha estrenado esta semana.                            </span>
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        Esa escena fue m&aacute;gica. Fue como como un ritual micropol&iacute;tico, casi como una especie de exorcismo, porque est&aacute;bamos los Orlando y las Orlando alrededor de esa mesa de operaciones en un quir&oacute;fano real y al lado hab&iacute;a una operaci&oacute;n de apendicitis, y la enfermera que estaba atendi&eacute;ndonos a nosotros para que hici&eacute;ramos todos los gestos bien dec&iacute;a: &ldquo;Perdonad que me voy a una operaci&oacute;n de verdad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el cine se habla mucho actualmente de la mirada masculina. Y como opuesto se teoriza sobre la mirada femenina. &iquest;Cree que hay tambi&eacute;n una mirada binaria en el cine que hay que romper?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, totalmente. Desde el principio, cuando empec&eacute; a hacer la pel&iacute;cula, mi objetivo era salir de la mirada binaria, porque en el fondo yo estaba bastante harto. Es cierto que vivimos en una sociedad heteropatriarcal, y por lo tanto hay una mirada masculina y sobre todo una mirada heterosexual, pero tambi&eacute;n es una mirada tremendamente binaria, porque en el fondo, salimos de lo masculino para ir a lo femenino y ya tenemos una serie de c&oacute;digos establecidos de lo que se supone que es lo femenino. Entonces eso s&iacute; que me parec&iacute;a importante. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, esa era una de las cuestiones que era m&aacute;s compleja para m&iacute; y la trabaj&eacute; mucho con mi director de fotograf&iacute;a, V&iacute;ctor Zebo, que es maravilloso. Pasamos much&iacute;simo tiempo pensando c&oacute;mo filmar a una persona. Por ejemplo, cuando ven&iacute;a gente a acompa&ntilde;arnos al set de filmaci&oacute;n siempre preguntaban: &ldquo;&iquest;Es un chico o una chica?&rdquo;. Y yo dec&iacute;a: &ldquo;Por favor, no puedo m&aacute;s con esa pregunta. A ver si llega el momento en el que se&aacute;is capaces de ver a un cuerpo vivo mutando, haciendo cosas nuevas. &iquest;Por qu&eacute; para entender lo que est&aacute; sucediendo ten&eacute;is que dar antes prioridad a saber si es un chico o una chica, si es masculino o femenino?&rdquo;. Trabajamos eso mucho.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi objetivo era salir de la mirada binaria. Vivimos en una sociedad heteropatriarcal, y por lo tanto hay una mirada masculina y heterosexual, pero también es una mirada tremendamente binaria</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Paul B. Preciado</span>
                                        <span>—</span> Filósofo, escritor y director de cine
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>El final, con esos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as trans, es tremendamente optimista. No s&eacute; si tambi&eacute;n hab&iacute;a una intenci&oacute;n pol&iacute;tica que rompe con el relato que la ficci&oacute;n ha hecho de las infancias trans, y pienso en el final de una pel&iacute;cula como </strong><em><strong>Close</strong></em><strong>, de Lukas Dhont.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando empec&eacute; a hacer la pel&iacute;cula no ten&iacute;a muy claro c&oacute;mo iba a ser la pel&iacute;cula, pero s&iacute; que sab&iacute;a la pel&iacute;cula que no quer&iacute;a hacer, y esa pel&iacute;cula ten&iacute;a que ver con c&oacute;mo han sido representadas las personas trans en el cine desde pr&aacute;cticamente los a&ntilde;os 50 hasta incluso hoy mismo, con registros de visibilidad hiperb&oacute;lica que nada tienen que ver con nuestra propia vida y que son del cine de terror. El emblema absoluto es <em>Psicosis</em>, la pel&iacute;cula de Hitchcock, pero tambi&eacute;n est&aacute; en Brian de Palma y llega incluso hasta ahora. Luego otro relato es el relato porno ex&oacute;tico. En el momento en el que aparece la persona trans, el cuerpo de la persona trans es al mismo tiempo presentado como monstruoso y extra&ntilde;o, pero como totalmente deseable y como consumible, como objeto visual, y evidentemente tiene que haber el momento de revelaci&oacute;n del desnudo para que se vea realmente si es una persona trans o no.
    </p><p class="article-text">
        Sab&iacute;a, por ejemplo, que en mi pel&iacute;cula no habr&iacute;a desnudos, excepto un momento en el que se ve una mastectom&iacute;a trans que para m&iacute; era muy importante que se viera, pero que se viera como un cuerpo absolutamente bello, que est&aacute; fuera de la representaci&oacute;n binaria del cuerpo. Y sab&iacute;a que no ser&iacute;a una pel&iacute;cula en la que hubiera sexo, porque quer&iacute;a ausentarme totalmente de esos lenguajes tradicionales, de una representaci&oacute;n m&aacute;s pornogr&aacute;fica o de terror en donde se ha caracterizado al cuerpo. Para m&iacute; la pel&iacute;cula tiene algo de utop&iacute;a, pero porque creo en la potencia de la ficci&oacute;n para producir la realidad. 
    </p><p class="article-text">
        Las pel&iacute;culas supuestamente realistas que representan siempre la figura de la persona trans que al final acaba muriendo no son realistas. En el fondo lo que hacen es reproducir de nuevo una realidad violenta para el cuerpo trans y para la persona trans, y yo quer&iacute;a que en este caso no fuera as&iacute;. De hecho, ninguna de nuestras vidas es as&iacute;. Nosotros estamos todos vivos, somos todos Orlandos supervivientes. En la pel&iacute;cula hay 26 Orlandos. Hay gente de ocho a&ntilde;os, gente de 78, de lugares muy distintos, con historias muy distintas, pero que son todas historias de supervivencia. As&iacute; que para m&iacute; eso era s&uacute;per importante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Paul B. Preciado nos cuenta su propia biografía a través de la de otros muchos Orlandos en su primera película.                            </span>
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        <strong>Quer&iacute;a preguntarle, como fil&oacute;sofo, por la inteligencia artificial (IA), que va a marcar el futuro del cine y nuestras vidas, pero &iquest;c&oacute;mo cree que va a afectar tambi&eacute;n a esta revoluci&oacute;n no binaria?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando eres trans tienes una relaci&oacute;n curiosa con la inteligencia artificial. Por ejemplo, las aplicaciones que utilizamos en internet est&aacute;n totalmente movilizadas para capturar un rostro femenino o masculino. Hay fotos que mi tel&eacute;fono no me reconoce, piensa que soy dos o tres personas distintas seg&uacute;n las &eacute;pocas distintas de mi vida, y eso me parece muy curioso. O por ejemplo, las aplicaciones ahora que te permiten hacer un filtro masculino o femenino. Casi todos les ni&ntilde;es trans que yo conozco miran los filtros y piensan: &ldquo;Bueno, voy a ser as&iacute; o no voy a ser as&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Dir&iacute;a que la IA no nos va a llevar m&aacute;s lejos de lo que ya nos est&aacute; llevando en el fondo la imagen corporativa. La cuesti&oacute;n es qui&eacute;n va a trabajar con la IA y para qu&eacute;. Porque hablamos de la IA como si fuera realmente un tercer elemento que tiene autonom&iacute;a propia, cuando en realidad est&aacute; totalmente gestionado por las grandes corporaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras Instagram y Google se ocupen de gestionar la IA, sobre todo para la vigilancia colectiva, estamos bastante perdidos. F&iacute;jese que mi pel&iacute;cula, por ejemplo, est&aacute; hecha casi en las ant&iacute;podas de la IA. Estamos en una situaci&oacute;n en la que tendr&iacute;amos que encontrar c&oacute;mo salir de lo digital como una forma de subversi&oacute;n, como una especie de analogismo cr&iacute;tico. Y la pel&iacute;cula est&aacute; hecha as&iacute;, aunque evidentemente se rod&oacute; en digital y est&aacute; montada en digital, pero la verdad es que es casi como un fanzine.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La pel&iacute;cula llega y se estrena en un momento en el que ha habido una ley trans aprobada pero muy atacada por la extrema derecha, &iquest;c&oacute;mo encaja en este contexto actual, qu&eacute; cree que aporta o que falta y que deber&iacute;a poner sobre la mesa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las cosas que aporta precisamente es el sacar la vida trans y el cuerpo trans de los lenguajes dominantes inventados por la derecha y la extrema derecha, porque creo que uno de los problemas es que debatimos con los t&eacute;rminos que nos han sido dados por la extrema derecha. Para m&iacute;, en ese sentido, Virginia Wolf apareci&oacute; como un horizonte absolutamente emancipador, porque me di cuenta de que utilizando el lenguaje de Virginia Wolf pod&iacute;amos dejar de lado tanto los lenguajes de la patolog&iacute;a m&eacute;dica como los lenguajes ultra legalistas. Todos esos lenguajes quedaban fuera y de repente aparec&iacute;a como esa especie de poes&iacute;a. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No se trata de decir &#039;todo el mundo es trans&#039;, se trata de decir que todo el mundo vive una vida orlandesca. La experiencia de la mutación es válida también para las personas binarias</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Paul B. Preciado</span>
                                        <span>—</span> Filósofo, escritor y director de cine
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para m&iacute; tambi&eacute;n hay una cosa que est&aacute; en la pel&iacute;cula y que tiene que ver con un nuevo momento, un momento distinto tanto en la escritura como en el cine trans, incluso en el cine <em>queer </em>en general. Ya no estamos en un momento en el que explicamos lo que significa ser trans a las personas binarias, sino que la pel&iacute;cula lo que dice a las personas binarias es que, en un momento de cambio epist&eacute;mico, en un momento de transici&oacute;n epist&eacute;mica, es posible que nuestra experiencia de la transici&oacute;n, aunque no de la misma forma, la hay&aacute;is tenido de otra manera. Es posible que se&aacute;is desplazados, es posible que hay&aacute;is perdido vuestro trabajo, es posible que est&eacute;is divorciados y que est&eacute;is en un litigio para recuperar a vuestros hijos o para recuperar vuestra casa, incluso con la experiencia del COVID, tambi&eacute;n la gente ha tenido la experiencia de c&oacute;mo su cuerpo ha sido regulado de forma casi totalitaria por el Estado. Entonces creo que compartimos muchas experiencias.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de decir 'todo el mundo es trans', no es eso, se trata de decir que todo el mundo vive una vida orlandesca, que es otra cosa distinta. La experiencia de la mutaci&oacute;n, esta experiencia de confrontarse a la transici&oacute;n y a la mutaci&oacute;n, es v&aacute;lida tambi&eacute;n para las personas binarias. Si alguien de extrema derecha viene a ver la pel&iacute;cula, y de hecho esto ha sucedido ya porque la he llevado a muchos festivales. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, Telluride tiene un p&uacute;blico que es bastante conservador, y all&iacute; hab&iacute;a gente que se sal&iacute;a en el primer minuto, pero otros se quedaban y ven&iacute;an con su gorro de cowboy y me dec&iacute;an que much&iacute;simas gracias porque les hab&iacute;a gustado mucho y que muchas cosas de esta pel&iacute;cula les tocaban en su vida. No se trata tanto de convencer con la pel&iacute;cula a nadie acerca de c&oacute;mo es lo trans y c&oacute;mo debe ser lo trans, sino tambi&eacute;n de invitar a mirar su propia vida como una vida mutante, como una vida en un momento de cambio, de cambio global, absoluto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/paul-b-preciado-hay-sacar-cuerpo-trans-lenguajes-dominantes-inventados-derecha_1_10598087.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Oct 2023 16:30:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paul B. Preciado: “Hay que sacar el cuerpo trans de los lenguajes dominantes inventados por la derecha”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paul B. Preciado,Cine]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[Paul B. Preciado destruye los géneros con su brillante revisión al ‘Orlando’ de Virginia Woolf]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/paul-b-preciado-destruye-generos-brillante-revision-orlando-virginia-woolf_1_9968383.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a03d526c-e017-4e6b-9391-a5ba38d6f963_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paul B. Preciado destruye los géneros con su brillante revisión al ‘Orlando’ de Virginia Woolf"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El filósofo español construye su propia biografía y la de muchos miembros del colectivo trans en una original adaptación de la obra de Virginia Woolf que supone su debut como director de cine</p></div><p class="article-text">
        El canal Arte le propuso a Paul B. Preciado realizar un documental sobre &eacute;l. Una autobiograf&iacute;a filmada. El fil&oacute;sofo espa&ntilde;ol pens&oacute; que para qu&eacute; iba a escribir y hablar sobre una vida que ya se hab&iacute;a contado mejor. La vida de Paul B. Preciado y la de tantas mujeres y tantos hombres trans la cont&oacute; Virginia Woolf en 1928 en <em>Orlando</em>. La autora habl&oacute; casi un siglo<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/aprobada-definitivamente-ley-trans-avala-autodeterminacion-genero_1_9953099.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> antes de que la Ley Trans se aprobara en Espa&ntilde;a </a>de la transici&oacute;n, de lo queer, de los prejuicios, del juicio de una sociedad, de la presi&oacute;n de unas instituciones para las que todo es binario, para las que no tener un papel que diga si eres hombre o mujer es motivo de marginaci&oacute;n y burla.
    </p><p class="article-text">
        <em>Orlando </em>es una obra ic&oacute;nica para el colectivo trans y ya tuvo una versi&oacute;n cinematogr&aacute;fica, la que realiz&oacute; Sally Potter en 1992 con Tilda Swinton como protagonista. Los tiempos cambiaron, y el momento actual de cambio y de activismo del colectivo ped&iacute;a a gritos una revisi&oacute;n. No ten&iacute;a sentido una visi&oacute;n acad&eacute;mica y protagonizada por una actriz cis. Por eso se antoja importante, necesaria y valiente la nueva mirada de Paul B. Preciado sobre el cl&aacute;sico en<em> Orlando, ma biographie politique, </em>su debut en la direcci&oacute;n que se pudo ver en la secci&oacute;n Encounters del festival de Berl&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este</strong><em><strong> Orlando </strong></em><strong>es la biograf&iacute;a del fil&oacute;sofo y ahora director, pero es mucho m&aacute;s, es la biograf&iacute;a de tantas personas que no han tenido d&oacute;nde contar su historia</strong>. Que no han sido escuchadas. Que han sido sometidas a la tortura de unos psic&oacute;logos que ten&iacute;an que dejar por escrito que estaban enfermos para que se les hiciera caso cuando ped&iacute;an cambiarse de g&eacute;nero. Para Preciado el g&eacute;nero es un constructo, una ficci&oacute;n, igual que una ficci&oacute;n es su pel&iacute;cula, e igual que una ficci&oacute;n es el pasaporte o el DNI que dice si somos hombre o mujer, sin que haya nada en medio. Categor&iacute;as estancas que dejan a mucha gente fuera.
    </p><p class="article-text">
        En su pel&iacute;cula hay muchos Orlandos. Muchas historias reales que miran a c&aacute;mara, dicen su nombre y dicen que en esta pel&iacute;cula ellos ser&aacute;n Orlando. Su historia real se intercala con fragmentos del libro de Virginia Woolf, y de su mezcla surgir&aacute; un nuevo libro, una nueva ficci&oacute;n que toma los mimbres del cl&aacute;sico y las miradas de los Orlandos reales. &ldquo;Toda vida individual es una historia colectiva&rdquo;, se escucha en la pel&iacute;cula. Y estas vidas individuales se convierten en collage colectivo para representar a todas y todos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Trabajadoras sexuales, j&oacute;venes a los que les dijeron que su problema era que no aceptaban su obesidad para no dejarlos ser quienes eran realmente. Todos ellos son Orlando y todos ellos reescriben la obra original con sus testimonios. Preciado los viste de &eacute;poca, muestra el artificio del rodaje, pero nunca deja de innovar y crear. Hay n&uacute;meros musicales sobre la hormonaci&oacute;n, momentos de una belleza que impresiona y decisiones est&eacute;ticas (y &eacute;ticas) originales y brillantes, como esa operaci&oacute;n del libro de Virginia Woolf en la que se sustituyen las ilustraciones originales por fotograf&iacute;as de las personas reales. Personas que han decidido operarse, personas que han decidido no operarse.&nbsp;
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            <span class="title">
                Uno de los muchos Orlandos de Paul B. Preciado                            </span>
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        En ese instante se produce un momento &uacute;nico, cuando el propio Paul B. Preciado pone una imagen de cuando era una ni&ntilde;a en Burgos delante de dos cabezudos, un hombre y una mujer, s&iacute;mbolos del binarismo que &eacute;l quiere derribar. S&iacute;mbolos de una Espa&ntilde;a reaccionaria donde ella no encajaba. <strong>Como deja claro el t&iacute;tulo esta es una biograf&iacute;a pol&iacute;tica, porque toda biograf&iacute;a lo es, pero tambi&eacute;n es un canto de esperanza</strong>. Lo es en forma de final emocionante, con esos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que escuchan el discurso de Elsa, la ni&ntilde;a trans que en 2019 en la asamblea extreme&ntilde;a pidi&oacute; leyes que impidieran la marginaci&oacute;n y el bullying a su colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Preciado tambi&eacute;n hace una defensa de esa etiqueta, trans. Las personas a las que da voz la reivindican. No quieren ser solo un hombre o una mujer, sino que quieren ser una &lsquo;mujer trans&rsquo;, porque en su camino ha habido mucha lucha, mucho sufrimiento, y quitarla ser&iacute;a eliminar todo lo luchado hasta ese momento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Paul B. Preciado nos cuenta su propia biografía a través de la de otros muchos Orlandos en su primera película"
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                Paul B. Preciado nos cuenta su propia biografía a través de la de otros muchos Orlandos en su primera película                            </span>
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        En su biograf&iacute;a pol&iacute;tica hay espacio para el humor, para la emoci&oacute;n, para la cr&iacute;tica y hasta un recuerdo para Godard. Una destrucci&oacute;n de los g&eacute;neros cinematogr&aacute;ficos por parte de un fil&oacute;sofo que quiere destruir los g&eacute;neros (masculino y femenino). Su Orlando termina con un cameo a la altura de la propuesta, el de una Virginie Despentes, que ya prolog&oacute; su libro<em> Un apartamento en Urano</em>, que aparece como jueza que otorga, en la pel&iacute;cula, ese papel que acredita una identidad que el estado les niega y que los convierte en centro de ataques. &ldquo;Por los poderes que me han confiado Virginia Wolf y la literatura, otorgo la ciudadan&iacute;a y la no binaridad&rdquo;, dice la jueza Despentes en un momento luminoso, feliz y, c&oacute;mo no, pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Cine lib&eacute;rrimo, arriesgado y que golpea con la palabra de todos esos Orlandos que, como reza la sinopsis oficial &ldquo;arriesgan su vida a diario al verse obligado a enfrentarse a las leyes gubernamentales, la historia y la psiquiatr&iacute;a, as&iacute; como a las nociones tradicionales de la familia y el poder de las compa&ntilde;&iacute;as farmac&eacute;uticas&rdquo;, porque &ldquo;el cambio ya no se trata solo de g&eacute;nero, sino tambi&eacute;n de poes&iacute;a, amor y color de piel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>JZ</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/paul-b-preciado-destruye-generos-brillante-revision-orlando-virginia-woolf_1_9968383.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Feb 2023 13:13:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paul B. Preciado destruye los géneros con su brillante revisión al ‘Orlando’ de Virginia Woolf]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Paul B. Preciado,Berlinale]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paul B. Preciado: “Las redes sociales están pensadas con un algoritmo que favorece los lenguajes patriarcocoloniales más normativos y violentos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/paul-b-preciado-las-redes-sociales-estan-pensadas-con-un-algoritmo-que-favorece-los-lenguajes-patriarcocoloniales-mas-normativos-y-violentos_128_9722206.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c5d2daf-9af6-4314-8ce8-cb1884f4f739_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paul B. Preciado: “Las redes sociales están pensadas con un algoritmo que favorece los lenguajes patriarcocoloniales más normativos y violentos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El filósofo hace un llamamiento a retirarse de las redes. "No entiendo cómo es posible que Elon Musk, un representante de la extrema derecha mundial, compre Twitter y nadie salga de ahí" dice. Además plantea como en su nuevo libro, 'Dysphoria mundi', que nos encontramos ante el cambio de paradigma "más profundo de los últimos seis siglos".</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La cuesti&oacute;n ya no es qui&eacute;nes somos, sino en qu&eacute; queremos convertirnos&rdquo;. Es la invitaci&oacute;n que hace en su nuevo libro el fil&oacute;sofo y comisario de arte<strong> Paul B. Preciado</strong> (Burgos, 1970), uno de los m&aacute;s influyentes del mundo, referente de la teor&iacute;a <em>queer</em>. Preciado dej&oacute; el proyecto en el que trabajaba al estallar la pandemia de Covid para pensar desde su departamento en Par&iacute;s en lo que estaba pasando y de ah&iacute; lleg&oacute; <em>Dysphoria mundi</em> (Anagrama), que acaba de presentar en Madrid y Barcelona. Del libro se ha dicho que es una obra monumental, diferente a todo lo que ha escrito hasta ahora. 
    </p><p class="article-text">
        En ella, el fil&oacute;sofo trans sostiene que estamos ante una brecha, ante un colapso sist&eacute;mico atravesado por los cambios sociales, pol&iacute;ticos y sexuales que est&aacute;n sucediendo y generaliza el concepto de disforia de g&eacute;nero, aplicado desde la psiquiatr&iacute;a a las personas trans. Asegura que <strong>la disforia es colectiva y global </strong>y ante esa transici&oacute;n, invita a una revoluci&oacute;n que, asegura, ya est&aacute; en marcha. &ldquo;Por un lado nos enfrentamos a un recrudecimiento del control, el capitalismo cibern&eacute;tico y la guerra. Por otro, las instituciones y formas de legitimaci&oacute;n patriarcal, sexual y racial del antiguo r&eacute;gimen se derrumban&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Igual que las personas trans se han construido, apunta en el libro, &ldquo;como cuerpos en mutaci&oacute;n&rdquo;, se est&aacute; dando una &ldquo;transformaci&oacute;n planetaria&rdquo;. &iquest;En qu&eacute; consiste y c&oacute;mo se est&aacute; produciendo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; sucediendo es un cambio de paradigma muy profundo, de una envergadura similar al de hace seis siglos, al principio de la colonizaci&oacute;n en el siglo XV. Supuso la invenci&oacute;n de otra subjetividad que permiti&oacute; dibujar los perfiles de un cuerpo que iba a ser el nuevo reproductor del Estado naci&oacute;n, lo que posibilit&oacute; la fundaci&oacute;n de la familia mon&oacute;gama y nuclear. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora estamos ante una ruptura semejante, el paso de una sociedad anal&oacute;gica a otra digital, escrita a ciber-oral y ante la desarticulaci&oacute;n de una sociedad que se organiz&oacute; en torno a a taxonom&iacute;as binarias (heterosexual-homosexual, hombre-mujer, m&aacute;quina-organismo, animal-humano) y jer&aacute;rquicas de raza, especie, sexo y sexualidad de la modernidad, que han servido para legitimar la dominaci&oacute;n y la violencia de unos cuerpos sobre otros. Eventualmente, esa sociedad, y eso es una lucha, se podr&iacute;a reorganizar como otra que no piense la relaci&oacute;n de forma jer&aacute;rquica y binaria. Mi apuesta como fil&oacute;sofo es que, o vamos hacia ah&iacute;, o se nos va todo al carajo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El camino no es el de la destrucción antropocéntrica, no es más patriarcado, más racismo, más colonialismo...La salida es la transformación del régimen</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ocurrir&iacute;a en ese caso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante un horizonte, el que nos plantean constantemente, apocal&iacute;ptico, del neoliberalismo cibern&eacute;tico, del 's&aacute;lvese quien pueda', en el que todo el mundo es disf&oacute;rico de todo porque ya estamos convencidos de que nada funciona. Ni la familia nuclear, ni el colegio, ni la sanidad, el trabajo y el salario que tengo son una mierda... Esa es la experiencia que yo llamo <em>disforia mundi</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a eso hay dos teor&iacute;as posibles: o la privatizaci&oacute;n extrema, un repliegue del capitalismo cibern&eacute;tico y lenguajes neofascistas o, la que planteo, hacer la transici&oacute;n a un r&eacute;gimen a trav&eacute;s del cual pensar la relaci&oacute;n social, la producci&oacute;n y la reproducci&oacute;n de la vida de otra forma. Estamos en un profundo proceso de desbinarizaci&oacute;n social y de colapso de las taxonom&iacute;as patriarcocoloniales, ya no podemos seguir gobernando la vida y pensando la producci&oacute;n y la reproducci&oacute;n &uacute;nicamente con estas categor&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nombra en el libro reacciones sociales como el #MeToo o el Black (y Trans) Lives Matter. Esta transici&oacute;n, esta ruptura con el sistema, &iquest;es un anhelo o hay elementos que nos permiten afirmarla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esos levantamientos son &iacute;ndices de un proceso revolucionario, y planetario, en curso. Y hay espacios en los que ya est&aacute;n produciendo experimentos de transformaci&oacute;n e invenci&oacute;n de nuevas pr&aacute;cticas de libertad. Son espacios de resistencia que se han abierto durante la evoluci&oacute;n del capitalismo colonial. El indigenismo, el feminismo radical, lesbiano, cierta homosexualidad disidente y trans, la resistencia a la producci&oacute;n normativa de la locura... Son una especie de vanguardia pol&iacute;tica, una avanzadilla que nos permite imaginar otro mundo. Pero es que ese mundo es real, ya muchos vivimos de esa forma, no es una entelequia ni solo una utop&iacute;a, es una realidad y es mejor que la norma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Teniendo en cuenta el alza de los fascismos y las resistencias conservadoras a nivel global o emergencias como la guerra de Ucrania o el cambio clim&aacute;tico. &iquest;No es una visi&oacute;n excesivamente optimista?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo esto lo aprend&iacute; de mis maestras feministas negras norteamericanas, que siempre dec&iacute;an que el pesimismo era un lujo de las clases dominantes y que en el margen, solo queda el optimismo. Pero no como sentimiento, sino como metodolog&iacute;a. Hay algo de lo que vivo, y eso todo el mundo lo sabe, algo de lo que cada uno de nosotros vivimos, que no es apocal&iacute;ptico. Es anunciador de otro tipo de realidad. Ah&iacute; es donde hay una posibilidad de optimismo como metodolog&iacute;a. Ese es el camino, no es el de la destrucci&oacute;n antropoc&eacute;ntrica, no es m&aacute;s patriarcado, m&aacute;s racismo, m&aacute;s colonialismo...La salida es la transformaci&oacute;n del r&eacute;gimen.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El coronavirus ha supuesto que las tecnologías de exclusión y muerte aplicadas a los cuerpos minoritarios durante el sida se extiendan a los supuestos &#039;blanquitos normales&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Sobre la pandemia de Covid, llega a decir en el libro: &ldquo;No sabemos cu&aacute;ndo empez&oacute; el 2020 ni cu&aacute;ndo acabar&aacute;&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; ha cambiado? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Como en la &eacute;poca de la colonialidad, con el Covid se han dise&ntilde;ado las estrategias que permiten dibujar los perfiles del nuevo cuerpo del capitalismo cibern&eacute;tico. Un cuerpo al que se le ha arrancado la piel anal&oacute;gica y se le ha implantado una piel digital. Teletrabajo, conexi&oacute;n 24 horas al d&iacute;a, <em>zoom</em>, <em>Uber</em>, <em>Deliveroo</em>&hellip; Ese nuevo cuerpo es objeto de la gesti&oacute;n del capitalismo cibern&eacute;tico y es desde ah&iacute; desde donde vamos a tener que luchar. 
    </p><p class="article-text">
        El coronavirus ha supuesto, adem&aacute;s, que las tecnolog&iacute;as de exclusi&oacute;n y muerte aplicadas a los cuerpos minoritarios durante el sida se generalicen y extiendan a los supuestos &ldquo;blanquitos normales&rdquo;. Por eso en ese momento me vi ante una especie de laboratorio a escala real y la necesidad de decirles a todos esos que se supone que eran normales 'bienvenidos al &aacute;mbito disf&oacute;rico, ya est&aacute;is tan disf&oacute;ricos como nosotros y, ojo, si no quer&eacute;is palmar durante esta disforia colectiva, os invito a que recoj&aacute;is algunas de nuestras estrategias&ldquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hago un llamamiento desde aquí a que todo el mundo se retire de las redes sociales porque están pensadas a través de un algoritmo que favorece la llegada de los lenguajes patriarcocoloniales más normativos y violentos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Es muy cr&iacute;tico con las redes sociales, usted no tiene. En ellas hay hipervigilancia y control, pero tambi&eacute;n han servido para gestar todos los levantamientos y luchas colectivas que cita en el libro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son espacios de subjetivaci&oacute;n pol&iacute;tica, tambi&eacute;n puede ser utilizados para la emancipaci&oacute;n o el establecimiento de alianzas colectivas, pero si t&uacute; no conoces las tecnolog&iacute;as que utilizas, ser&aacute;s utilizada por ellas. Ya el poder no se relaciona tanto con nosotros de forma disciplinaria. Uno se conecta y sube cosas a Twitter, Instagram o Facebook porque quiere. No entiendo c&oacute;mo es posible que Elon Musk, un representante de la extrema derecha mundial, compre Twitter y nadie salga de ah&iacute;. Hago un llamamiento desde aqu&iacute; a que todo el mundo se retire, si puede, de las redes sociales porque est&aacute;n pensadas a trav&eacute;s de un algoritmo que favorece la llegada de los lenguajes patriarcocoloniales m&aacute;s normativos y m&aacute;s violentos a escala planetaria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Afirma que las historiadoras del futuro recordar&aacute;n que esta fue la d&eacute;cada en la que miles y miles de mujeres rompieron el silencio sobre la violencia sexual que han sufrido. &iquest;Qu&eacute; cree que implica?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me parece algo absolutamente tremendo, eso es la quiebra del patriarcado, el momento en el que aquel que ha sido objetivado por la violencia sexual patriarcal, es capaz de enunciar su posici&oacute;n en primera persona. Primero diciendo &ldquo;he sido objeto de violencia y he sobrevivido&rdquo; y despu&eacute;s &ldquo;o esa violencia cesa o ser&eacute; disidente de ese sistema&rdquo;. Yo creo que todav&iacute;a hay un momento de revoluci&oacute;n a esperar dentro del #MeToo, pero es complejo. A veces le pedimos a ciertos procesos pol&iacute;ticos que vayan muy r&aacute;pido, pero no es &ldquo;he sido violada&rdquo; y ya est&aacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si se aboliera la diferencia sexual no haríamos políticas por los derechos de las mujeres, haríamos políticas por la defensa del cuerpo vivo frente a cualquier tecnología de violencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En Espa&ntilde;a vivimos una profunda brecha en el feminismo con la Ley Trans. &iquest;Qu&eacute; opina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estoy consternado, me parece una situaci&oacute;n de tremenda violencia que, por otro lado, no me sorprende porque ha estado siempre presente en el movimiento feminista. Ocurri&oacute; con la exclusi&oacute;n de las mujeres negras por parte de las blancas, por ejemplo. Siempre hay una especie de retroalimentaci&oacute;n reactiva de los movimientos de la identidad, que intentan defender frente a otras minor&iacute;as sus peque&ntilde;os privilegios adquiridos. Ahora se est&aacute; dando continuidad a eso: las mujeres que se reivindican como naturales excluyen a otras de los pocos privilegios de la feminidad blanca heterosexual. Excluyen a cuerpos absolutamente minoritarios y amenazados, que est&aacute;n reivindicando una m&iacute;nima condici&oacute;n de ciudadan&iacute;a. Y, sobre todo, veo una instrumentalizaci&oacute;n por parte de los lenguajes de la derecha.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Insiste en eso en el libro, en una alianza entre las feministas contrarias a las legislaciones trans y la extrema derecha, pero &iquest;los objetivos de unas y otros no son distintos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nada pod&iacute;a ser mejor ni m&aacute;s &uacute;til para la Conferencia Episcopal y para Vox que ver una parte de la izquierda y del feminismo hacer el trabajo sucio que ellos ni siquiera necesitan hacer. Vox se puede quedar tranquilo. Estas feministas, por una parte, defienden sus propios privilegios, que han adquirido gracias a luchas hist&oacute;ricas que ha hecho el feminismo obrero, lesbiano, <em>queer</em>... Pero en realidad est&aacute;n siendo instrumentalizadas, insisto. Y si alguna vez los movimientos de derecha que retroalimentan llegan al poder, sus propios cuerpos tambi&eacute;n estar&iacute;an en peligro. Adem&aacute;s, si hacemos una defensa naturalista del cuerpo, como hacen, se acabaron los anticonceptivos o las t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n asistida. Si hay una noci&oacute;n de feminidad natural, no puede ser una que toma hormonas para gestionar su reproducci&oacute;n, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La ley reconoce la autodeterminaci&oacute;n de g&eacute;nero para que las personas trans puedan modificar su DNI pero usted suele ir m&aacute;s all&aacute; y defiende directamente la abolici&oacute;n de la inscripci&oacute;n del sexo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Me parece fundamental porque no es lo mismo. La Ley Trans lo que defiende es la posibilidad de cambio dentro de un sistema binario normativo, yo lo que defiendo es la puesta en cuesti&oacute;n de ese sistema normativo y, por lo tanto, la eliminaci&oacute;n de la menci&oacute;n de la diferencia sexual en los documentos administrativos, porque es discriminatoria. Inscribir la diferencia sexual en las instituciones que gestionan administrativamente la ciudadan&iacute;a legal, ser&iacute;a algo as&iacute; como inscribir la diferencia racial, religiosa o la pureza de la sangre si pensamos en el siglo XV.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si se aboliera, &iquest;d&oacute;nde quedan las pol&iacute;ticas por los derechos de las mujeres? &iquest;ser&iacute;an posibles?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No har&iacute;amos pol&iacute;ticas por los derechos de las mujeres. Har&iacute;amos pol&iacute;ticas por la defensa del cuerpo vivo frente a cualquier tecnolog&iacute;a de violencia y eso es todav&iacute;a m&aacute;s radical y m&aacute;s importante. Porque en esta configuraci&oacute;n aparentemente democr&aacute;tica en la que estamos, no solamente las mujeres son objeto de violencia, lo son tambi&eacute;n <em>les ni&ntilde;es</em>, las personas discapacitadas, las de la tercera edad, las racializadas&hellip; Hay violencia transversal y lo que nos interesa es la expansi&oacute;n del horizonte democr&aacute;tico, es proteger, defender y dar autonom&iacute;a al cuerpo frente a las tecnolog&iacute;as de la violencia. Para m&iacute; es importante dejar de pensar en hombres y mujeres y empezar a pensar en ampliaci&oacute;n del horizonte democr&aacute;tico, qu&eacute; cuerpos son reconocidos como ciudadanos dentro de ese espacio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y eso es feminista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso para m&iacute; es el feminismo m&aacute;s radical y m&aacute;s expandido que podr&iacute;amos imaginar.
    </p><p class="article-text">
        <em>MB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/paul-b-preciado-las-redes-sociales-estan-pensadas-con-un-algoritmo-que-favorece-los-lenguajes-patriarcocoloniales-mas-normativos-y-violentos_128_9722206.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Nov 2022 10:48:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paul B. Preciado: “Las redes sociales están pensadas con un algoritmo que favorece los lenguajes patriarcocoloniales más normativos y violentos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[trans,Transgénero,Transfeminismo,Paul B. Preciado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Larrea y Erauso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/larrea-erauso_129_8916482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6981be4d-18f8-4548-a66f-5e7425a88356_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Larrea y Erauso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos años algunos países han empezado el proceso de devolución del patrimonio a sus países y museos de sitio, o por lo menos la reflexión sobre la necesidad de hacerlo.</p></div><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a, despu&eacute;s de una presentaci&oacute;n, se me acerc&oacute; una persona. Quer&iacute;a preguntarme si sab&iacute;a de la relaci&oacute;n entre el poeta vanguardista, republicano exiliado, <strong>Juan Larrea</strong>, y el Museo de Am&eacute;rica de Madrid. Desde que publiqu&eacute; mi &uacute;ltimo libro se me acerca mucha gente del mundo de la arqueolog&iacute;a. &Eacute;l quer&iacute;a hablarme de un saqueo muy poco conocido perpetrado por alguien aparentemente de prestigio, un escritor considerado el primer poeta surrealista espa&ntilde;ol. La colecci&oacute;n de piezas incas de Larrea quiz&aacute; sea la m&aacute;s valiosa y completa, art&iacute;stica y antropol&oacute;gicamente hablando, de esta cultura fuera del continente americano y una de las m&aacute;s importantes del Museo de Am&eacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        Yo hab&iacute;a escuchado por primera vez de Larrea durante mis estudios de filolog&iacute;a en Per&uacute;. Una de las obras que m&aacute;s leemos y estudiamos durante la carrera es la del gran poeta peruano <strong>C&eacute;sar Vallejo</strong> &ndash;este a&ntilde;o se cumplen 100 a&ntilde;os de la publicaci&oacute;n de Trilce, su poemario m&aacute;s revolucionario&ndash; y recuerdo que alg&uacute;n libro de Larrea era parte de la bibliograf&iacute;a cr&iacute;tica que revisamos, as&iacute; como sus cartas al poeta. 
    </p><p class="article-text">
        Larrea y Vallejo <a href="https://confusapatria.wordpress.com/2011/04/10/juan-larrea-y-cesar-vallejo-%E2%80%9Cvoy-a-hablar-de-la-esperanza%E2%80%9D/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se conocen y reconocen en Par&iacute;s en 1924</a>, se hacen grandes amigos y fundan una revista,<em> Favorables, Par&iacute;s, Poema</em>, en cuyo primer n&uacute;mero publican un manifiesto surrealista. Despu&eacute;s de la muerte de Vallejo, Larrea seguir&aacute; difundiendo la obra del peruano que escribi&oacute;: &ldquo;Un cojo pasa dando el brazo a un ni&ntilde;o. &iquest;Voy, despu&eacute;s, a leer a Andr&eacute; Bret&oacute;n?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Seducido por el sentimiento vallejiano y humanista de la vida y despu&eacute;s de recibir una cuantiosa herencia, Larrea viaja al Per&uacute; en 1930 y esta vez queda impactado por su historia y tiene una especie de rapto est&eacute;tico ante las expresiones art&iacute;sticas de las culturas precolombinas en un pa&iacute;s empobrecido. Solo permanece dos meses en Cusco pero consigue contactar con coleccionistas, huaqueros y toda clase de mercaderes de patrimonio que aprovechan el &iacute;mpetu del viajero adinerado. &Eacute;ste no duda en gastar su herencia entera en piezas arqueol&oacute;gicas extraordinarias. 
    </p><p class="article-text">
        En los anales del Museo de Am&eacute;rica puede encontrarse un estudio titulado &ldquo;<a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1012222" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El legado de Juan Larrea</a>&rdquo;, firmado por Jorge Guti&eacute;rrez Bol&iacute;var, en el que se cuenta extensa y detalladamente la manera en que Larrea re&uacute;ne su colecci&oacute;n. Descrito como el &ldquo;cap&iacute;tulo oscuro&rdquo; de su legado y como &ldquo;digno de una novela de aventuras&rdquo;, el autor cuenta c&oacute;mo Larrea burl&oacute; la autoridad peruana para conseguir sacar casi 600 esculturas de arte incaico del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Larrea confes&oacute; varias veces p&uacute;blicamente culpabilidad por haber expoliado al pueblo peruano una parte importante de su patrimonio arqueol&oacute;gico. El espa&ntilde;ol, contin&uacute;a Guti&eacute;rrez Bol&iacute;var, era vigilado por la polic&iacute;a, que estaba avisada de que tratar&iacute;a de sacar la colecci&oacute;n. Ya en estos a&ntilde;os era algo &ldquo;ilegal&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Larrea logr&oacute; escapar facturando los paquetes a nombre de su esposa francesa, despistando a los aduaneros. Las piezas se expondr&aacute;n primero en Par&iacute;s y luego en Madrid, con tal pompa que ir&oacute;nicamente hasta el embajador del Per&uacute; asisti&oacute; al acto. En los a&ntilde;os siguientes, Larrea dejar&aacute; al gobierno republicano el cuidado de su colecci&oacute;n pero con el estallido de la Guerra Civil anunciar&aacute; la entrega simb&oacute;lica de sus tesoros robados (aunque siguieran siendo de su propiedad) &ldquo;al pueblo espa&ntilde;ol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras el exilio del poeta republicano y surrealista en M&eacute;xico, sin embargo, el franquismo levantar&iacute;a el actual Museo de Am&eacute;rica a donde ir&iacute;an a parar las piezas de la colecci&oacute;n Larrea. De hecho, gracias a ella pudo constituirse como museo y Franco pregonar sus nostalgias coloniales como hace hoy Vox. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy sigue ah&iacute; expuesta y <a href="https://www.culturaydeporte.gob.es/museodeamerica/en/exposiciones/2021-itinerarios/historia-de-un-presente.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la p&aacute;gina del Ministerio de Cultura y Deporte</a> del gobierno socialista de Espa&ntilde;a, en la secci&oacute;n sobre el Museo de Am&eacute;rica, se encuentra rese&ntilde;ada como parte de sus colecciones m&aacute;s importantes, cuantitativa y cualitativamente. Las 562 piezas son impresionantes, incluyen manifestaciones en cer&aacute;mica, madera, piedra y textiles, y siguen lejos de sus territorios originarios por inercia colonial. 
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os algunos pa&iacute;ses han empezado el proceso de devoluci&oacute;n del patrimonio a sus pa&iacute;ses y museos de sitio, o por lo menos la reflexi&oacute;n sobre la necesidad de ello. Espa&ntilde;a est&aacute; a la cola de esos procesos. 
    </p><p class="article-text">
        Cada 12 de octubre la comunidad migrante en Madrid, en especial la de Abya Yala, le recuerda al Estado espa&ntilde;ol esa deuda, la importancia de la reparaci&oacute;n y la memoria hist&oacute;rica tambi&eacute;n con esos pueblos. La repatriaci&oacute;n de bienes culturales saqueados es parte de ese escenario posible. Cuando hablamos de Larrea hablamos de algo que ocurri&oacute; ayer, de un acto de saqueo perpetrado en los a&ntilde;os treinta del siglo XX que sigue impune. 
    </p><p class="article-text">
        Hace poco estuve en Bilbao, en Azkuna Zentroa, viendo la interesante exposici&oacute;n curada por Paul B. Preciado, <a href="https://www.pikaramagazine.com/2022/03/erauso-no-nos-cae-bien/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cabello/Carceller &lsquo;Una voz para Erauso. Ep&iacute;logo para un tiempo trans&rsquo;</a>, una mirada cr&iacute;tica al personaje de la monja alf&eacute;rez, Catalina/Antonio Erauso, quiz&aacute; el primer personaje trans espa&ntilde;ol en ser asimilado, reconocido &ldquo;oficialmente&rdquo; como tal. Gracias, claro, a que era una persona blanca y adinerada que hab&iacute;a participado en la colonizaci&oacute;n de Am&eacute;rica y exterminado ind&iacute;genas, el Papa lo reconoci&oacute; como hombre y le dej&oacute; usar su nombre masculino.
    </p><p class="article-text">
        La muestra por un lado destaca su trasgresi&oacute;n de g&eacute;nero y, por otro, cuestiona su veta colonialista y el retrato cishetero (y racista) que lo coloc&oacute; en la historia como una &ldquo;hero&iacute;na&rdquo; y que mantiene en Donosti una calle con su dead name. En la pel&iacute;cula, que es el n&uacute;cleo de la exposici&oacute;n, un grupo de j&oacute;venes trans que incluye gente racializada, lo pintan como una especie de referente queer oscuro y contradictorio: le reprochan su misoginia y violencia, y le explican sus deseos de desligar hoy masculinidad de violencia e imperialismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras los gobiernos de Espa&ntilde;a siguen haciendo la vista gorda ante ese monumento al expolio que es el Museo de Am&eacute;rica &ndash;el British Museum espa&ntilde;ol&ndash; qu&eacute; refrescante ser&iacute;a que alg&uacute;n escritor o escritora espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea le afeara as&iacute; a lo grande al surrealista Larrea su legendario expolio para sumar al esfuerzo por transformar nuestra relaci&oacute;n con el pasado y el presente. Porque ni lo queer te quita lo racista, ni lo letrado, republicano o humanista lo colonial. 
    </p><p class="article-text">
        <em>GW</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Wiener]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/larrea-erauso_129_8916482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Apr 2022 03:55:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Larrea y Erauso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,César Vallejo,Paul B. Preciado]]></media:keywords>
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