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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Padres]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/padres/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Padres]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Una vida distinta, sin los padres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vida-distinta-padres_129_12053038.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08733dab-085f-4b24-b9e3-c85df601da94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una vida distinta, sin los padres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El duelo de los padres no ocurre solo al final de sus vidas, sino que comienza mucho antes, cuando sus hijos inician su camino hacia la salida del ámbito familiar. </p></div><p class="article-text">
        El duelo de los padres no es algo que se d&eacute; en el final de sus vidas, sino que comienza mucho antes. Un primer duelo de los padres se da en la juventud, en la medida en que empezamos a realizar elecciones exog&aacute;micas. Dicho de otra forma, un joven que empieza a transitar el camino hacia la exogamia, o sea, que sale del &aacute;mbito familiar, comienza a vivir en un mundo en el que los padres ya no son el horizonte ni el referente &uacute;ltimo de las cosas.
    </p><p class="article-text">
        La influencia del modo de vida familiar en uno, su car&aacute;cter prescriptivo, es mucho m&aacute;s profundo de lo que nos imaginamos. Es decir, el adolescente puede rebelarse, pelearse con los pap&aacute;s, pero todo eso es espuma, es la superficie del v&iacute;nculo. En su dimensi&oacute;n m&aacute;s profunda, cualquier hijo adopt&oacute; un modo de vida propio de una estructura familiar. Y esa estructura familiar determina, marca, separa, deslinda lo posible de lo imposible. En este punto, como mencionaba, el adolescente empieza a ver. M&aacute;s que ver, porque los ni&ntilde;os ya ven. De hecho, los ni&ntilde;os peque&ntilde;os muchas veces lo dicen: &ldquo;En la casa de mi amigo se come as&iacute;&rdquo;, por ejemplo. Incluso, hacen reclamos: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; a mi amigo lo dejan hacer esto y vos a m&iacute; no? &iquest;Por qu&eacute; en su casa despu&eacute;s de comer van a la pileta y vos nos dec&iacute;s que nosotros no podemos, que tenemos que esperar a hacer la digesti&oacute;n?&rdquo;. Siempre se trata de cuestiones sin demasiada importancia, pero el papel prescriptivo de esas cuestiones es enorme.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Entonces, los ni&ntilde;os lo ven, pero no les toca vivir algo diferente. Creo que, justamente, la adolescencia es el momento en el que, en primer lugar, a alguien le toca duelar el modo de vida que recibi&oacute; de su familia. No obstante, muchas veces no lo es. En efecto, yo puedo pensar, por ejemplo, en algo que corrobor&eacute; a lo largo del tiempo: en muchas personas con una gran dificultad para establecer pareja, esa dificultad no tiene que ver con la superficie ps&iacute;quica de una circunstancia determinada, como que no le gusta nadie, que los varones se borran, que las mujeres son as&iacute; o as&aacute;; tiene que ver con algo relacionado con el duelo del modo de vida juvenil, o sea, con poder plegarse a otro modo de vida. 
    </p><p class="article-text">
        En este punto me gusta una frase que planteaban los fil&oacute;sofos <strong>Gilles Deleuze</strong> y <strong>F&eacute;lix Guattari</strong>, cuando ellos afirmaban que conocer a alguien es conocer un mundo. Nadie conoce a nadie si no est&aacute; dispuesto a vivir en un mundo distinto. Con esta idea, ellos rompen con el prejuicio de creer que conocer a alguien es saber c&oacute;mo es el otro. Pero, en realidad, al conocerlo lo &uacute;nico que puedo saber es lo que uno proyecta en el otro, uno se conoce m&aacute;s a s&iacute; mismo. Conocer a alguien, dicen ellos, es habitar el mundo del otro. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, para cualquiera, que hasta su juventud organiz&oacute; su vida en funci&oacute;n de cierto modo de vida familiar adquirido, empezar a vivir con alguien es sumamente dif&iacute;cil. Y no me refiero a convivir en una pareja, sino a simplemente irse de vacaciones o pasar un fin de semana juntos. Repito, en muchos casos de personas con dificultades para establecer pareja estable y para poder consolidar un v&iacute;nculo, yo me encontraba con que les era muy complicado vivir con otro. Ten&iacute;an m&aacute;s de treinta a&ntilde;os, tal vez empezaban a verse con alguien, y no toleraban la convivencia m&aacute;s de tres d&iacute;as. Sent&iacute;an que el otro lo desordenaba, ten&iacute;an una dificultad muy grande para compartir el mundo extra&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        El apego irrestricto a un modo de vivir, por lo general, tiene que ver con el que uno recibi&oacute; de su familia de origen. Uno no es m&aacute;s maduro cuanto m&aacute;s sabe lo que quiere; sino en funci&oacute;n de una mayor disponibilidad para habitar mundos posibles, mundos de otros, mundos extra&ntilde;os. Y un apego demasiado irrestricto al modo de vida personal, lejos de ser un acto de determinaci&oacute;n, es una forma defensiva y una conservaci&oacute;n del modo de vida que uno recibi&oacute;. Tengo un amigo que acaba de hacer una operaci&oacute;n inmobiliaria y tiene que escriturar una propiedad. Se le plantea el problema con el escribano de la familia, porque &eacute;l preferir&iacute;a otro, pero todos trabajan con &eacute;l, y tambi&eacute;n es la garant&iacute;a de que va a salir todo bien, esa referencia familiar se juega ps&iacute;quicamente al nivel de la fidelidad. 
    </p><p class="article-text">
        Esta fidelidad familiar puede tener que ver con otras cuestiones, como el barrio donde vivir: para algunas personas, es un movimiento ps&iacute;quico importante el vivir en un barrio distinto a aquel en el que se criaron o lejos de &eacute;l. O el tipo de colegio, tambi&eacute;n. La rebeld&iacute;a puede ser que alguien decida no mandar a sus hijos a colegios cat&oacute;licos, como sus padres hicieron con &eacute;l; en este sentido, se rebela contra un ideal. Pero toda esa rebeld&iacute;a es de espuma, porque alguien puede conservar una absoluta fidelidad en relaci&oacute;n, por ejemplo, con el jab&oacute;n de lavar la ropa, puede elegir la misma marca que eleg&iacute;a la mam&aacute;. Lo que quiero ubicar es que, en la adolescencia, la rebeld&iacute;a es la punta de un iceberg, que muestra que es simplemente el modo de tapar una fidelidad extrema, que solo se pone a prueba no rebel&aacute;ndose contra los padres. Se pone a prueba viviendo con otros, y con la posibilidad de hacerle lugar al otro en la vida. 
    </p><p class="article-text">
        Esta es la primera instancia del duelo, en la que ya no es que veo que hay un mundo distinto, que hay familias que hacen cosas de otra manera, sino que estoy dispuesto a vivir una vida diferente. Por eso es tan importante la juventud. Es parad&oacute;jico, porque uno duela a los padres cuanto m&aacute;s los lleva adentro. La muerte de los padres no es el sacrificio de estos, que no existan m&aacute;s, sino no depender de su existencia real. Pienso, por ejemplo, en aquellas personas que, a pesar de los a&ntilde;os, necesitan hablar con los pap&aacute;s todos los d&iacute;as, personas que ya son independientes, que tienen sus propios ingresos. No se trata de la dependencia econ&oacute;mica, porque alguien puede necesitar el dinero de los padres y, sin embargo, que eso no vaya de la mano con la dependencia de la existencia real. Incluso, puede ser que esa dependencia se juegue o se d&eacute; en alguien que no habla jam&aacute;s con los padres. De lo que se trata es de si alguien est&aacute; preparado para vivir en un mundo en el que estos no est&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Yo puedo vivir en un mundo en el que no est&eacute;n esas prescripciones? &iquest;Puedo vivir en un mundo que no se contin&uacute;e a trav&eacute;s de m&iacute;? En realidad, esa es la soluci&oacute;n: menos dependo realmente de ellos cuanto m&aacute;s su mundo &ndash;no ellos&ndash; contin&uacute;a a trav&eacute;s de m&iacute;. Por eso, en &uacute;ltima instancia, puedo aceptar la muerte real de mis padres. Cuando esta llega, en cierta medida, lo esperable es que alguien simb&oacute;licamente haya podido aceptarlo. Y relaciono esto con algunas situaciones bastante comunes en la actualidad. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy la medicina tiene la capacidad de hacer que la vida se estire y, muchas veces, llegado el momento en que un padre o una madre est&aacute;n internados y est&aacute;n mal, para algunas personas es muy dif&iacute;cil tomar la decisi&oacute;n de dejarlos ir. Si el m&eacute;dico es profesional y piensa en t&eacute;rminos estrictamente de su disciplina, va a proponer recursos para estirar la vida. Y uno se puede preguntar: &iquest;con qu&eacute; sentido hacerlo, si la condici&oacute;n es estar enchufado? Pero a veces este deseo de prolongar la vida de los padres de esta manera habla m&aacute;s de lo no elaborado.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo el caso de una mujer cuya madre estaba internada. Su situaci&oacute;n era grave, y el m&eacute;dico les pregunt&oacute; a ella y a sus hermanos qu&eacute; deseaban hacer. Ella hab&iacute;a decidido dejarla ir, pero uno de los hermanos se neg&oacute;, dec&iacute;a: &ldquo;Yo no puedo tomar esa decisi&oacute;n&rdquo;. Y el m&eacute;dico le estir&oacute; la vida a la madre, incluso quiz&aacute;s hasta con sufrimiento para esa mujer. Pero es que uno puede tomar la decisi&oacute;n de que un padre muera, pero solo si no siente que lo est&aacute; matando. En esos casos, es com&uacute;n que nos sintamos mal de desear que se mueran. Por ejemplo, mi mam&aacute; est&aacute; internada hace tres meses y yo me encuentro pensando: &ldquo;Ojal&aacute; llamen de la cl&iacute;nica para decirme que ya est&aacute;&rdquo; y, al mismo tiempo, siento una culpa tremenda. Por supuesto que es muy distinto desear que alguien muera como forma de finalizar el sufrimiento que el acto agresivo de representar la muerte de alguien como si fuera una especie de venganza o acto hostil. 
    </p><p class="article-text">
        Y aceptar la muerte de los padres va a depender de que yo haya elaborado a lo largo de mi vida mis impulsos ed&iacute;picos tempranos, que yo no siga siendo un ni&ntilde;o que est&aacute; fantaseando la muerte de los padres como frustradores o privadores. En la pr&oacute;xima columna plantear&eacute; la misma cuesti&oacute;n, pero desde el punto de vista de los padres &ndash;cuando les toca dejar ir a los hijos.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vida-distinta-padres_129_12053038.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Feb 2025 09:53:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Familias,Padres,Duelos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuentos de hadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cuentos-hadas_129_11801975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bdcc9ac4-30ed-4ce9-8118-5ebb341be453_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuentos de hadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los seres humanos estamos hechos de historias. Los cuentos, en consecuencia, son más que simples relatos de entretenimiento, representan una parte de la estructura mental humana más allá de propósitos educativos o moralistas.</p></div><p class="article-text">
        Hace un tiempo que, cuando llevo a mi hijo menor a la cama, le narro algunos cuentos inventados. Surgieron de la improvisaci&oacute;n y se fueron consolidando en la repetici&oacute;n. Lejos de cualquier inspiraci&oacute;n, fueron una maniobra para poder tener la luz apagada y que &eacute;l durmiera m&aacute;s r&aacute;pido. 
    </p><p class="article-text">
        Decir que fueron &ldquo;inventados&rdquo; ser&iacute;a un exceso. Justamente, librado al desarrollo de las secuencias narrativas &ndash;como quien se entrega a la asociaci&oacute;n libre en un div&aacute;n&ndash; me encontr&eacute; con ciertas insistencias, con mi falta de mi imaginaci&oacute;n, como la que ilustra la an&eacute;cdota de la vez en que <strong>Lali Esp&oacute;sito</strong> le dijo a <strong>Charly Garc&iacute;a</strong>: &ldquo;Yo tambi&eacute;n hago m&uacute;sica&rdquo; y el genio respondi&oacute;: &ldquo;La m&uacute;sica ya est&aacute; hecha&rdquo;. 
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        Tres de mis cuentos son los preferidos de mi hijo. Primero, el del pajarraco, que es la historia de un parajito que fue encontrado en la plaza por un ni&ntilde;o, del que este se convirti&oacute; en amigo, hasta que creci&oacute; y se fue de la casa. Entonces, el pajarraco se escapa (&iquest;de d&oacute;nde?) y busca a su amigo todas las noches en las casas de los ni&ntilde;os del barrio, a los que de paso les lleva regalos. Lo que el pajarraco no sabe es que aquel ni&ntilde;o ya es un hombre, cuesti&oacute;n que descubre oscuramente con cierta sospecha el d&iacute;a en que, junto a la cama de un ni&ntilde;o, desde la ventana, se da cuenta de que es muy parecido a su amigo. As&iacute; es que el pajarraco se retira a llorar a la copa de un &aacute;rbol y ah&iacute;, justamente, ve a un pajarito chillando. Lo lleva a la casa de este nuevo ni&ntilde;o y la historia, se entiende, vuelve a comenzar.
    </p><p class="article-text">
        Luego viene la historia de la familia desordenada. Es un cuento en el que los miembros de una familia &ldquo;dejan las cosas en cualquier lado&rdquo;. El padre deja el pantal&oacute;n en el sill&oacute;n, la madre deja la cartera en la heladera y as&iacute; lo mismo los cuatro hermanos &ndash;aqu&iacute; me detengo con precisi&oacute;n, ya que es el mismo n&uacute;mero de hijos que hay en mi familia y, si alg&uacute;n otro de los chicos est&aacute; presente mientras cuento esta historia, hago &eacute;nfasis en su desorden, siempre con rimas, ya que esta es la parte divertida del relato y requiere histrionismo. El drama est&aacute; en que esta familia tiene un perro, al que alimentan fueran de hora, a veces le dan mucha agua, a veces poca y, finalmente, el perro se cansa y se va. El perro se llama Orden. Entonces la familia tiene que ponerse de acuerdo para ir a buscarlo. Es un l&iacute;o. Arman la mochila m&aacute;s disparatada, hasta que entienden que tienen que llevar cosas de Orden. El final es de lo m&aacute;s previsible: cuando logran hacer orden en la mochila, el perro Orden ya apareci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el tercer cuento. El mago Eduardo (que es el nombre de uno de los abuelos de mi hijo y mi pap&aacute;). Esta es la historia de un mago que tiene poderes, pero siempre los usa al rev&eacute;s. Camina por la calle, se encuentra con un auto detenido y cuando empuja lo hace tan fuerte que el auto vuela como un avi&oacute;n. Tiene que ayudar a una mujer a cruzar la calle y por su ansiedad (porque es un mago ansioso) da la vuelta al mundo y regresa al mismo lugar. Lo mismo le pasa cuando se encuentra con un gatito en la rama de un &aacute;rbol. Quiere ayudar a los bomberos y es tan precipitado que empuja el &aacute;rbol, que cae sobre la autobomba&hellip; Ah&iacute; el jefe de los bomberos le sugiere ir a un psic&oacute;logo. Durante un tiempo, Eduardo va a terapia hasta que se cura cuando entiende que tener poderes no es tener que hacer actos grandiosos, sino los m&aacute;s sencillos, los que el otro necesita. Por querer ser un h&eacute;roe, Eduardo usaba mal sus poderes. El cuento termina con Eduardo yendo a comprar nafta para el auto detenido, con las bolsas de la se&ntilde;ora que iba a cruzar la calle y el gato que dej&oacute; de tener miedo y baj&oacute; del &aacute;rbol porque Eduardo era amable. &iexcl;Esa es la verdadera magia!
    </p><p class="article-text">
        Disculpen la extensi&oacute;n de estas historias, las resumo igualmente para destacar su falta de originalidad. No me duele reconocerlo. M&aacute;s bien me sorprende y alegra que, dispuesto a ir narrando un relato imaginario, reproduje n&uacute;cleos tem&aacute;ticos t&iacute;picos de los cuentos de hadas de los hermanos Grimm: el ni&ntilde;o extraviado que nace en una nueva familia, que demuestra que todo hijo debe ser adoptado; el orden que tiene que ser restablecido como acto de reparaci&oacute;n; el devenir del h&eacute;roe que tiene que revelarse a partir de una peripecia para advenir quien es en su realidad m&aacute;s &iacute;ntima.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente aqu&iacute; alguien podr&iacute;a decirme que estos temas tambi&eacute;n son t&iacute;picos de varios mitos. En efecto, a esta observaci&oacute;n se le podr&iacute;a dar su lugar con el planteo de una pregunta: &iquest;por qu&eacute; los temas mitol&oacute;gicos quedaron reabsorbidos, con el pasaje a la modernidad, en un tipo de literatura tan espec&iacute;fica, como es la que se cuenta a los ni&ntilde;os? En este punto, se podr&iacute;a decir algo m&aacute;s contundente: es como si en la ontogenia (desarrollo infantil) se produjese una recapitulaci&oacute;n de la historia de la humanidad (filogenia) con sus relatos fundacionales. 
    </p><p class="article-text">
        Desde este punto de vista, puede entenderse que los llamados cuentos de hadas son algo mucho m&aacute;s profundo que relatos para estimular la imaginaci&oacute;n o para entretenerse. En ellos se materializa un aspecto de la estructuraci&oacute;n mental del ser humano. Este motivo tambi&eacute;n es valioso para plantear que su prop&oacute;sito no es educativo, ni buscan establecer una reflexi&oacute;n con moraleja. Estas apropiaciones racionalistas nunca llegan al hueso de lo que implica que el ser humano est&eacute; hecho de historias.
    </p><p class="article-text">
        Los cuentos de hadas &ndash;al igual que los mitos&ndash; se relacionan con nuestras pasiones, con los movimientos que alguien tiene que hacer sobre s&iacute; mismo para adquirir un estatuto que sea propiamente humano: tiene que renunciar al canibalismo (graficado en los cuentos en que se devora), tiene que domesticar su impulso expulsivo (ilustrado en los temas de abandono, p&eacute;rdida, extranjer&iacute;a), as&iacute; como apaciguar el goce de la mirada (que se tienta con lo invisible, lo oculto, lo prohibido) y los prodigios de la voz (que atrapa con encantamientos, melod&iacute;as seductoras, etc.). 
    </p><p class="article-text">
        Los cuentos son hadas, en su infinita variedad, son variaciones de unas pocas fantas&iacute;as que inciden sobre las pulsiones del ser humano. Este el fundamento de que no pasen de moda, tanto como de que los ni&ntilde;os pidan que se los cuenten una y otra vez, aunque ya conozcan los desenlaces.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La m&uacute;sica ya est&aacute; hecha&rdquo;, le respondi&oacute; Charly a Lali. Una de mis canciones favoritas (de <strong>Billy Joel</strong>) lo dice apenas un poco mejor: &ldquo;Nosotros no encendimos el fuego, siempre estuvo ardiendo, desde el que mundo gira&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cuentos-hadas_129_11801975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Nov 2024 09:48:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuentos de hadas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cuentos de hadas,Padres,Hijos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Falleció el padre biológico de Cecilia Strzyzowski]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/fallecio-padre-biologico-cecilia-strzyzowski_1_10428879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72109b71-3f5d-44d0-ad81-828d560c99af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Falleció el padre biológico de Cecilia Strzyzowski"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sufrió un infarto y murió tras horas de internación en el Instituto del Corazón en el Centro de Resistencia, Chaco. Miguel Strzyzowski tenía dos stent y había pasado las últimas semanas angustiado por las desinformaciones que circulaban sobre él en los medios.</p></div><p class="article-text">
        El padre de Cecilia, la joven de 28 a&ntilde;os desaparecida en Chaco, falleci&oacute;, este jueves, a los 53 a&ntilde;os, tras ser internado de urgencia por un infarto. &ldquo;Alg&uacute;n d&iacute;a le pedir&eacute; perd&oacute;n en el cielo&rdquo;, dijo Miguel Strzyzowski&nbsp;momentos antes de ser internado de urgencia en el Instituto del Coraz&oacute;n en el Centro de Resistencia.
    </p><p class="article-text">
        El padre de Cecilia ten&iacute;a dos stent y hab&iacute;a pasado las &uacute;ltimas semanas encerrados en su domicilio con su familia, angustiado por las desinformaciones que circulaban en relaci&oacute;n a su persona. Este jueves, tras sufrir un infarto, la familia recibi&oacute; amenazas en la cl&iacute;nica en la que hab&iacute;an sido notificados que el hombre ten&iacute;a un estado cr&iacute;tico &ldquo;irreversible&rdquo;. La familia tambi&eacute;n discuti&oacute; con Viviana Visconti, abogada cercana al gobernador Jorge Capitanich.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se conoci&oacute; en las &uacute;ltimas semanas, Miguel Strzyzowski&nbsp;hab&iacute;a sido compa&ntilde;ero de primaria de Patricia Acu&ntilde;a, hermana de Marcela que se encuentra detenida como coautora del femicidio de la joven de 28 a&ntilde;os. Gracias a ese v&iacute;nculo, el hombre le hab&iacute;a consultado a Patricia si sab&iacute;a d&oacute;nde estaba su hija, a lo que la mujer le sugiri&oacute; que hab&iacute;a viajado al sur con otro hombre, una mentira que se comprob&oacute; era la estrategia del Clan Sena para ganar tiempo con la familia de la v&iacute;ctima.
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo tiempo, la familia de Miguel era bastante compleja en tanto la Justicia hab&iacute;a embargado sus cuentas personales, motivo por el que carec&iacute;an de dinero en efectivo para pagar la internaci&oacute;n. Su relaci&oacute;n con la Gloria Romero, madre de Cecilia, tampoco atravesaba su mejor momento: el hombre hab&iacute;a abandonado a su hija hac&iacute;a 25 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de agencias.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/fallecio-padre-biologico-cecilia-strzyzowski_1_10428879.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Aug 2023 03:12:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Falleció el padre biológico de Cecilia Strzyzowski]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cecilia Strzyzowski,Chaco,infarto,Padres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Etología de la paternidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/etologia-paternidad_129_10200596.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dacf0ccd-eb22-495c-9fbe-033d934809fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Etología de la paternidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada padre es una manera de ser. Un padre es un instrumento para conocer el mundo. No sabemos nada de nuestros padres, de cómo funcionan. Ningún padre sabe de todo lo que es capaz, lo va aprendiendo a medida que prueba. Lecturas y escrituras en torno a la paternidad.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando pap&aacute; me regal&oacute; el reloj del abuelo, me dijo, Quentin, te lo doy no para que recuerdes el tiempo, sino para que puedas olvidarlo de cuando en cuando por un momento y no malgastes&nbsp;todos tus esfuerzos&nbsp;tratando de conquistarlo. Porque ninguna batalla se gana, dijo. Ni siquiera son libradas. El campo de batalla s&oacute;lo revela al hombre su propia locura y desesperaci&oacute;n . Y la victoria es una ilusi&oacute;n de los fil&oacute;sofos y tontos&rdquo;, este recuerdo es del dos de junio de 1910. Lo anota el joven Quentin Compson en el cap&iacute;tulo segundo de <em>El sonido y la furia </em>donde &eacute;l va a suicidarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es lo mismo una columna en un diario de papel que en un diario digital, est&aacute; construida de otro material. Una columna en una casa a veces sirve para que alguien se apoye a fumar un cigarrillo y una columna que marcha&nbsp;en la guerra puede ser un lugar lleno de desesperaci&oacute;n o entusiasmo. Una columna puede ser una madre o un padre. Cuando la columna cede, porque tarde o temprano todo cede, el poeta <strong>Dylan Thomas</strong> le escribe a su padre este poema: &ldquo;No entres d&oacute;cilmente en esa noche quieta./ La vejez deber&iacute;a delirar y arder cuando se cierra el d&iacute;a./ Rabia, rabia contra la agon&iacute;a de la luz&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llevo en auto a mi amigo Caaman y cuando pasamos por una plaza, &eacute;l me dice que recuerda que en ese lugar su padre lo llevaba a jugar. Cuando le pregunto cu&aacute;ndo fue, me dice que no sabe. Me doy cuenta que el tiempo es una f&aacute;bula que nos contamos los humanos, que el espacio es lo que existe de verdad. Sab&eacute;s d&oacute;nde sucedi&oacute; algo, pero no cu&aacute;ndo. En esa plaza est&aacute; materializado el recuerdo del padre jugando con el hijo, el tiempo no importa. El correlato objetivo no se posa en el tiempo, se posa en las cosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fabio me dice que sac&oacute; entradas para ver un recital con Nina, su hija, y que ahora las entradas son electr&oacute;nicas, ya no se pueden tocar, pero igual se pueden perder si el celular no anda o la aplicaci&oacute;n falla. Y que casi se pierden el recital si no fuera que Nina consigui&oacute; hacer una triangulaci&oacute;n tecnol&oacute;gica que permiti&oacute; que recuperaran las entradas y padre e hija disfrutaran del concierto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Querido pap&aacute;, so&ntilde;&eacute; con vos despu&eacute;s de mucho tiempo. Yo me despertaba en un lugar parecido a un resort, en una playa, y preguntaba por vos y todos me se&ntilde;alaban el lugar donde estabas, en una especie de casa de madera -como la de Tarz&aacute;n en la jungla- y yo caminaba hacia ah&iacute;. Estaba amaneciendo y el clima era estupendo. Me costaba caminar porque estaba descalzo y pisaba arena, pero arena&nbsp;de verdad, como la que pisan los obreros de la obra, hasta que llegaba al lugar donde vos estabas sentado leyendo una revista &ndash;siempre te gusto m&aacute;s leer revistas que libros- y me dec&iacute;as: &iquest;C&oacute;mo est&aacute;s querido? No recuerdo qu&eacute; hablamos. Pero era una conversaci&oacute;n genial, satisfactoria. Me sent&iacute;a muy feliz de volver a verte. Y entonces yo te ped&iacute;a la revista. Te dec&iacute;a que era de una colecci&oacute;n que ten&iacute;a. Y vos me dec&iacute;as: Ya s&eacute;, ya s&eacute; querido. &iexcl;Si yo te las compro! Y entonces te pon&iacute;as la revista debajo de las nalgas -entre tu culo y la silla- para jugar a que no me la ibas a devolver.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Leo en la revista Almagro, una traducci&oacute;n de un reportaje a <strong>Vinciane Despret</strong>. Ella dice: &ldquo;Un animal es una manera de conocer el mundo. La frase de <strong>Mark Bekoff</strong> es crucial porque redirecciona y experimenta la idea apasionante que propuso Deleuze de que cada animal es una manera de ser. En su curso sobre Spinoza Deleuze dec&iacute;a que, lejos de buscar&nbsp;esencias, los et&oacute;logos van a investigar en los animales sus maneras de ser, y m&aacute;s precisamente lo que pueden, aquello de lo que son capaces. Por lo tanto la etolog&iacute;a es, seg&uacute;n Deleuze, la ciencia pr&aacute;ctica de las potencias. Bekoff dice, entonces: cada ser es una manera de conocer&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada padre es una manera de ser. Tanto para el hijo o la hija -Nina tratando de conseguir su entrada digital que el padre anal&oacute;gico no puede- como para el hombre que un d&iacute;a, se convierte en padre. Un padre es un instrumento para conocer el mundo. Usamos nuestros celulares para grabar, filmar, pero no sabemos c&oacute;mo lo hace el aparato, es un misterio salvo que nos especialicemos en la t&eacute;cnica. No sabemos nada de nuestros padres, de c&oacute;mo funcionan. Ning&uacute;n padre sabe de todo lo que es capaz, lo va aprendiendo a medida que prueba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltimo libro,<em> Lupa de la inmersi&oacute;n</em> (Editorial Caleta Olivia), <strong>Daniel Durand</strong> investiga en c&oacute;mo ser padre, en qu&eacute; consiste esa pr&aacute;ctica ancestral. Lo hace a trav&eacute;s de esa lupa que es un poema. Poemas cortos. En uno, construye el objeto con lo que va observar. &ldquo;Debe tener mi edad, unos 50./ Est&aacute; sentado en la vereda, rompe/cuidadosamente un frasco de vidrio/con una piedra, hasta que le queda/ sobre el redondel de la base./Toca con las yemas los bordes filosos/ lo mira y lo acerca despacio/a su cara. Veo como su ojo desmedido/ intenta leer un diario&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este poema que acabo de transcribir se llama &ldquo;Lectura: &iquest;c&oacute;mo se lee a un padre?&rdquo;.&nbsp;Hace poco Daniel me cont&oacute; que volvi&oacute; de un pa&iacute;s muy lejano donde viv&iacute;a porque quer&iacute;a estar con su padre, que ya est&aacute; grande. Cuando se fue, era s&oacute;lo hijo, ahora que volvi&oacute; es padre. Conozco al padre de Daniel, as&iacute; que me lo puedo imaginar en este otro poema en que aparece: &ldquo;Miro las hojas verdes pastel del sauce/no hay tanta angustia en las ramas/que bajan hasta el suelo, hojas viejas/ de mayo que pronto, har&aacute;n su &uacute;ltimo/n&uacute;mero de color. (&hellip;)Primero titilar&aacute;n/hacia los amarillos, ver&eacute; despu&eacute;s/ a mi padre barrerlas todas las tardes/ acompa&ntilde;ando su trabajo con protestas&rdquo;. Pero Alon, el hijo del poeta, fulgura tambi&eacute;n en los poemas, como en &ldquo;Ni&ntilde;o con banana&rdquo;: &ldquo;La banana que pide que le pelen/ debe ser perfecta, verse/ blanca y en el punto justo/ entre lo duro y lo blandengue/ no tener machucones oscuros/ ni cordones colgantes de fibra,/entonces s&iacute;,/ la empu&ntilde;a y la va comiendo despacio/mientras deambula por la casa/ iluminando las habitaciones/ con su antorcha vegetal&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Querido pap&aacute; -le escribe Julian Sorel en los escritos hallados p&oacute;stumos de Stendhal y que no fueron publicados, versiones que podr&iacute;a haber tenido la novela, caminos que no sigui&oacute;- no sab&eacute;s la alegr&iacute;a que me da cuando salgo del Liceo y te veo esper&aacute;ndome en la puerta, veo tu cara entre la de los otros padres y es diferente para m&iacute;, porque es la cara de mi padre, que est&aacute; feliz, que viene a buscarme. Esa felicidad que siento en mi cara mientras te busco y ans&iacute;o que me abraces es la misma felicidad que crece en tu cara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>FC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabián Casas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/etologia-paternidad_129_10200596.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 May 2023 02:35:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Etología de la paternidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fabián Casas,Paternidad,Padres,Hijos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con la c, calostro. Con la l, loquios. Diccionario breve para madres y padres primerizos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/c-calostro-l-loquios-diccionario-breve-madres-padres-primerizos_1_8918239.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79b7c49b-cb55-4a9c-ab9b-cd09a7613486_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con la c, calostro. Con la l, loquios. Diccionario breve para madres y padres primerizos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Amenorrea, baby blues, calostro, colecho, dilatación, episiotomía, fontanelas, lactancia, loquios, mastitis, meconio, oxitocina, puerperio… Apréndetelas bien, pues no dejarás de repetirlas</p><p class="subtitle">Ansiedad, rechazo y otros sentimientos frecuentes tras el parto: “Todo el mundo celebraba la llegada de mi hija menos yo”</p></div><p class="article-text">
        Embarazo, parto y posparto son siempre &eacute;pocas de cambios, especialmente si te estrenas en la maternidad. Durante estas etapas aprendes un mont&oacute;n de cosas nuevas, entre las que resuenan cientos de palabras que antes te resultaban ajenas y que ahora no dejas de repetir. Amenorrea, baby blues, calostro, colecho, dilataci&oacute;n, episiotom&iacute;a, fontanelas, lactancia, loquios, mastitis, meconio, oxitocina, puerperio&hellip; Apr&eacute;ndetelas bien, porque van a formar parte de tu vocabulario a partir de ahora y durante un tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Amenorrea:</strong> es la ausencia de menstruaci&oacute;n, que puede indicar el principio de un embarazo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Baby blues:</strong> es un <a href="https://www.eldiario.es/nidos/parir_1_1953477.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">estado an&iacute;mico</a> de decaimiento, tristeza e irritabilidad que puede aparecer en la madre durante el puerperio. <a href="https://www.eldiario.es/nidos/despues-parto-preocupes-cuida-madre_1_1167314.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Hay que vigilarlo</a> y, si es necesario, pedir ayuda profesional, ya que podr&iacute;a derivar en depresi&oacute;n posparto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Braxton-Hicks:</strong> son contracciones que aparecen a lo largo del embarazo, especialmente en el tercer trimestre. Son irregulares y suelen ser menos dolorosas que las del parto, por lo que no indican que el nacimiento sea inminente sino que el cuerpo se est&aacute; preparando para lo que viene. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Calostro: </strong>es la primera leche materna que se produce. Puede adelantarse durante el embarazo, pero suele aparecer en las primeras horas de posparto. Contiene numerosos nutrientes para el reci&eacute;n nacido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Colecho:</strong> consiste en dormir con el beb&eacute; en el mismo espacio, directamente o bien en una cuna especial para ello que se acopla a la cama. Si se practica cumpliendo unas normas de seguridad, puede facilitar el descanso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dilataci&oacute;n: </strong>es el proceso por el cual se abre el cuello del &uacute;tero para que se produzca el parto, a trav&eacute;s de contracciones &ndash;otro t&eacute;rmino clave&ndash;. Ap&uacute;ntate tambi&eacute;n esta cifra: en torno a los 10 cent&iacute;metros se considera que la dilataci&oacute;n est&aacute; completa, por lo que el nacimiento es inminente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Episiotom&iacute;a:</strong> una de las palabras que m&aacute;s inquietud genera ante el parto, ya que consiste en <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/episiotomias-corte-vagina-desaconsejado-oms-sufre-tres-madres-espana_1_8470215.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">cortar el perineo</a> para ensanchar la vagina y que el beb&eacute; salga con m&aacute;s facilidad. Si el corte es injustificado &ndash;y en muchas ocasiones lo es&ndash;, forma parte de la llamada <a href="https://www.eldiario.es/nidos/estudio-calcula-tres-madres-han-sufrido-tipo-violencia-obstetrica-durante-parto_1_8372091.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">violencia obst&eacute;trica</a>. Un buen plan de parto respetado puede ayudarnos a evitar esta y otras pr&aacute;cticas no recomendadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fontanelas:</strong> son las separaciones en los huesos del cr&aacute;neo del beb&eacute;, que dan lugar a zonas blandas en su cabeza. Tardan en torno un a&ntilde;o en cerrarse y, si te fijas bien, puedes ver los latidos de su coraz&oacute;n a trav&eacute;s de estas hendiduras. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lactancia: </strong>es la manera de alimentaci&oacute;n del reci&eacute;n nacido, que se extiende hasta los seis meses de manera exclusiva. Puede ser materna, mixta o artificial. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Loquios: </strong>poco se habla de que, despu&eacute;s de parir, puedes pasarte entre 2 y 6 semanas sangrando abundantemente. El flujo es m&aacute;s abundante que una menstruaci&oacute;n normal, ya que contiene sangre, moco y tejido placentario. Se da tanto en partos vaginales como por ces&aacute;rea. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mastitis: </strong>si la lactancia es materna puede aparecer <a href="https://www.eldiario.es/nidos/desmayo-salir-ducha-hablamos-mastitis-postparto-complicacion-muda-lactancia_1_7255374.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la mastitis</a>, una inflamaci&oacute;n dolorosa de las mamas que puede ir acompa&ntilde;ada de malestar general y fiebre. Aprender las posturas de lactancia y vaciar bien el pecho son recursos &uacute;tiles. Si sospechas que puedes tener una mastitis, ve al m&eacute;dico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Meconio:</strong> es la primera caca de un beb&eacute; tras el nacimiento. Tiene un color entre negro y verde, ya que contiene todo tipo de sustancias: moco, l&iacute;quido amni&oacute;tico, bilis, c&eacute;lulas e incluso lanugo &ndash;otro t&eacute;rmino nuevo: es el vello fino que cubre el cuerpo del beb&eacute;&ndash;. No te asustes cuando descubras que se parece m&aacute;s al chapapote que a una caca al uso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Oxitocina:</strong> tambi&eacute;n conocida como la hormona del parto, es la que facilita todo el proceso para el nacimiento del beb&eacute;. Est&aacute; relacionada con otros procesos de conexi&oacute;n emocional, con la lactancia o con el placer sexual. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Puerperio</strong>: el puerperio o posparto es el periodo que se abre justo despu&eacute;s del nacimiento del beb&eacute;. La definici&oacute;n cl&aacute;sica hablaba de cuarenta d&iacute;as tras el parto, la famosa cuarentena, pero definiciones m&aacute;s recientes apuntan a que podr&iacute;a durar entre seis meses y un a&ntilde;o. Es un periodo complejo, donde es importante <a href="https://www.eldiario.es/nidos/despues-parto-preocupes-cuida-madre_1_1167314.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">cuidar tambi&eacute;n a la madre</a>, que puede verse desbordada por la vulnerabilidad f&iacute;sica y emocional.
    </p><p class="article-text">
        <em>LMQ</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/c-calostro-l-loquios-diccionario-breve-madres-padres-primerizos_1_8918239.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Apr 2022 19:55:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Madres,Maternidad,Padres,Madres primerizas,Crianza]]></media:keywords>
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