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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Emily Ratajkowski]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/emily-ratajkowski/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Emily Ratajkowski]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Emily Ratajkowski y las contradicciones intelectuales de capitalizar un físico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/emily-ratajkowski-contradicciones-intelectuales-capitalizar-fisico_1_8929447.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac3fcf0c-364e-4ada-ad9b-f47bd676ac39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Emily Ratajkowski y las contradicciones intelectuales de capitalizar un físico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 'Mi cuerpo', la modelo y empresaria relata algunas de las experiencias más traumáticas de su vida, a la vez que aborda los conflictos de ser una convencida feminista y una de las mujeres más reconocidas y mejor pagadas por su cuerpo</p></div><p class="article-text">
        <strong>Emily Ratajkowski</strong> public&oacute; hace dos a&ntilde;os en el medio <a href="https://www.thecut.com/article/emily-ratajkowski-owning-my-image-essay.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">The Cut un ensayo titulado</a><a href="https://www.thecut.com/article/emily-ratajkowski-owning-my-image-essay.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em> Buying Myself Back</em></a>, o <em>Compr&aacute;ndome de vuelta</em>. En &eacute;l, contaba c&oacute;mo hab&iacute;a adquirido por 80.000 d&oacute;lares un cuadro que consist&iacute;a en una fotograf&iacute;a tomada de su Instagram, impresa a tama&ntilde;o real y comentada por un hombre: el artista. La imagen pertenec&iacute;a a su primera aparici&oacute;n en la revista Sports Illustrated. &ldquo;Odiaba la mayor&iacute;a de las fotos de esa sesi&oacute;n porque no parec&iacute;a yo misma&rdquo;, admite. Lo compr&oacute; a medias con su expareja, por deseo de &eacute;l y para evitarle un destino parecido al de otra &ldquo;obra&rdquo; de la misma colecci&oacute;n: la pared principal del sal&oacute;n del artista. En aquel cuadro, adem&aacute;s, Emily aparece desnuda.
    </p><p class="article-text">
        Ese es solo un ejemplo de personas que han actuado como due&ntilde;as y accionistas de la imagen de la modelo y empresaria estadounidense, en su mayor&iacute;a hombres. Los dem&aacute;s aparecen en <em>Mi cuerpo</em>, la biograf&iacute;a escrita por Emily Ratajkowski y <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-mi-cuerpo/343620" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">editada en espa&ntilde;ol por Temas de Hoy.</a> Es un repaso honesto y afilado por el pasado, los episodios traum&aacute;ticos y las contradicciones de una mujer que se considera feminista y vive de su imagen. En su caso, de una imagen muy concreta, reconocible y a menudo sexualizada.
    </p><p class="article-text">
        Ratajkowski compr&oacute; su propia fotograf&iacute;a, la colg&oacute; en su apartamento de Los Angeles y posa muchas veces a su lado en Instagram, lo que a priori puede identificarse como un acto de vanidad. Ella no niega en su libro que haya parte de eso. Triunfar en una industria mercantilista y salvaje como la de la moda en EEUU procura una subida de ego, unos beneficios millonarios y, a su vez, una factura distinta que no se paga con dinero. 
    </p><p class="article-text">
        Emily navega por esta dualidad en el ensayo sin pretender dar lecciones ni finalizar con una moraleja. Probablemente no exista. Solo narra su historia con una prosa amena y profunda desde los primeros cambios que experiment&oacute; en su cuerpo, a los 13 a&ntilde;os, hasta los &uacute;ltimos, tras dar a luz a su hijo a los 30.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">He capitalizado mi cuerpo dentro de los confines de un mundo cishetero, capitalista y patriarcal, un mundo en el que la belleza y el atractivo sexual únicamente tienen valor en virtud de la mirada masculina</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Emily Ratajkowski</span>
                                        <span>—</span> Modelo y empresaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su relato tiene algo de in&eacute;dito porque las modelos no suelen traspasar las portadas o bajarse de las pasarelas para dar su opini&oacute;n sin filtros de la industria en la que trabajan. Leyendo este libro, se entiende por qu&eacute;. Es una tarea arriesgada que no estuvo dispuesta afrontar en etapas anteriores. Le ha costado a&ntilde;os romper con la idea que el mundo ten&iacute;a de ella &ndash;sobre todo de su cuerpo&ndash; y ahora que por fin lo ha logrado, no duda en se&ntilde;alar a quienes lucraron con su explotaci&oacute;n y abusaron literal y figuradamente de su f&iacute;sico.
    </p><h3 class="article-text">'Blurred Lines' y otros abusos</h3><p class="article-text">
        Ratajkowski fich&oacute; por una agencia de modelos por primera vez a los 14 a&ntilde;os, algo que sus padres, dos profesores de instituto y de clase media baja, le animaron a hacer desde el principio. Pero no se dedic&oacute; plenamente a ello hasta 2008, cuando abandon&oacute; la carrera de Bellas Artes a cambio de hacer sesiones cada vez con menos ropa y m&aacute;s cach&eacute;. La modelo explica que siempre pens&oacute; que ser&iacute;a un trabajo temporal y que no le llamaba la atenci&oacute;n ni la fama ni la notoriedad, solo la independencia econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El dinero significaba libertad y control, y lo &uacute;nico que ten&iacute;a que hacer para financiar mi independencia era convertirme en otra persona unas cuantas veces por semana: desvestirme y untarme en aceite corporal para posar en gesto sugerente con lencer&iacute;a roja de encaje o con unos bikinis de estampado brillante que no habr&iacute;a llevado por gusto, poniendo morritos a las &oacute;rdenes de alg&uacute;n se&ntilde;or fot&oacute;grafo de mediana edad&rdquo;, escribe al comienzo del libro. Aunque no lo considerara su sue&ntilde;o, admite que el escrutinio, el desd&eacute;n y los rechazos terminaron por hacer mella. &ldquo;No tiene sentido que intentes ser algo que no eres&rdquo;, le dec&iacute;an tras criticarla por su altura, su forma de cuerpo o cualquier otra excusa superficial. Todo eso cambi&oacute; con el videoclip <em>Blurred Lines</em>, de Robin Thicke y los raperos T.I y Pharrell Williams. 
    </p><p class="article-text">
        Para el mundo fuera de Estados Unidos, Emily Ratajkowski salt&oacute; a la fama por aparecer junto al cantante en dos versiones de la canci&oacute;n: una con ropa interior y otra totalmente en <em>topless</em>. Ellos, a su lado, bailan vestidos de pies a cabeza. Es un asunto que se le echa en cara a diario y que ella ha querido explicar punto por punto en el libro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La aparición de Emily Ratajkowski en el videoclip de &#039;Blurred Lines&#039; le dio popularidad fuera de EEUU                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;A tomar por culo. Esto es otro videoclip de mierda con un pu&ntilde;ado de t&iacute;as en bolas&rdquo;, fue su primera reacci&oacute;n en 2013. Ni siquiera pagaban bien. No obstante, se fue animando seg&uacute;n iba descubriendo qui&eacute;nes participaban en el proyecto. La directora, la directora de fotograf&iacute;a y la directora de arte eran mujeres y la mayor&iacute;a de las escenas las rodaban las tres modelos solas: &ldquo;No era algo a lo que estuviera acostumbrada: mujeres interesantes de m&aacute;s o menos mi edad entusiasmadas con el trabajo que est&aacute;bamos haciendo&rdquo;. Pero todo cambi&oacute; cuando aparecieron los tres cantantes. En especial, cuando a ella le toc&oacute; rodar sus partes en solitario con Robin Thicke.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De repente, de la nada, not&eacute; la frialdad y la sensaci&oacute;n extra&ntilde;a de unas manos ajenas rode&aacute;ndome los pechos desnudos desde atr&aacute;s&rdquo;. En ese momento, el espacio seguro por el que se embarc&oacute; en el proyecto no la salv&oacute;. Nadie le afe&oacute; al cantante que la tocase sin permiso. &ldquo;Ese &uacute;nico gesto le bast&oacute; a Robin Thicke para recordarle al set entero que las mujeres en realidad no est&aacute;bamos al mando&rdquo;, asegura en <em>Mi cuerpo</em>. &ldquo;Yo no era m&aacute;s que un maniqu&iacute; contratado&rdquo;, dice.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No reaccioné, no de verdad, no como debía. Tampoco lo hicieron las demás mujeres</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Emily Ratajkowski</span>
                                        <span>—</span> Modelo y empresaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No fue la primera ni la &uacute;ltima vez que se han sobrepasado con ella. Tambi&eacute;n relata un episodio espeluznante con el fot&oacute;grafo Jonathan Leder, que la insult&oacute; y la manose&oacute; cuando solo ten&iacute;a 20 a&ntilde;os. Despu&eacute;s se ha pasado una d&eacute;cada entera lucr&aacute;ndose con fotos de desnudos in&eacute;ditas que hizo en aquella sesi&oacute;n y que ha publicado hasta en tres ediciones. Incluso su antiguo representante le concert&oacute; una cita con un millonario famoso a sus espaldas de la que pudo huir pero que la estuvo acosando durante meses. Ha tenido que pagar a sus exnovios para asegurarse de que le devolv&iacute;an fotos &iacute;ntimas y hasta con eso ha tenido que verlas filtradas en espacios pornogr&aacute;ficos. Tambi&eacute;n ha sido violada por alguno de ellos y abusada por los de sus amigas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo ansiaba tanto recibir el reconocimiento de los hombres que lo aceptaba incluso cuando ven&iacute;a envuelto en faltas de respeto&rdquo;, escribe. La reacci&oacute;n a todo aquello fue recuperar el control de su cuerpo y de los beneficios que obtiene con &eacute;l, y compartirlos en exclusiva con mujeres, que son las que forman parte de su equipo. A&uacute;n as&iacute;, sigue sin ser suficiente para los que critican que se enriquezca alimentando un prototipo de belleza que imita las l&oacute;gicas patriarcales.
    </p><h3 class="article-text">Un feminismo problem&aacute;tico</h3><p class="article-text">
        En el mismo instante que fue consciente del valor monetario de su trabajo, Emily ha estado dispuesta a explotarlo hasta el final. Nunca se ha planteado dejar el modelaje ni cambiar su marca, aunque hayan sido los dem&aacute;s los que han ayudado a moldearla. Lo que s&iacute; hizo fue desaprender algunos conceptos machistas que ten&iacute;a muy arraigados: algunos inculcados por sus padres, que desde peque&ntilde;a le animaron a admirar su belleza y a compararla con las de otras mujeres, y otros por los hombres que la han cosificado y puesto en duda sus capacidades intelectuales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi posición me ha situado cerca de la riqueza y del poder, pero no se ha traducido en un verdadero empoderamiento hasta ahora, después de escribir estos ensayos.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Emily Ratajkowski</span>
                                        <span>—</span> Modelo y empresaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n reconoce que est&aacute; obsesionada con la aceptaci&oacute;n, las redes sociales y el deseo. Es consciente de su contradicci&oacute;n y el parche que le ha puesto ha sido convertirse en su propia jefa. &ldquo;Ratajkowski no hace referencia a c&oacute;mo las mujeres y las ni&ntilde;as pueden responder a sus im&aacute;genes. Esa miop&iacute;a es frustrante, porque ella es muy astuta en cuanto a c&oacute;mo los hombres interpretan su cuerpo&rdquo;, <a href="https://www.theatlantic.com/books/archive/2021/11/emily-ratajkowski-my-body-book-review/620681/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">rese&ntilde;an en The Atlantic</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Esa es una de las grandes problem&aacute;ticas del libro. La escritora expone el maltrato de la industria hacia las modelos, las humillaciones y los riesgos a los que las someten. Pero no menciona las consecuencias de cara para afuera. De hecho, llega a mencionar como si tal cosa que perdi&oacute; cinco kilos durante una gastroenteritis que nunca recuper&oacute; porque se dio cuenta de que as&iacute; consegu&iacute;a m&aacute;s contratos y mejor pagados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La sexualidad y la sensualidad femeninas, sin importar cu&aacute;n condicionadas puedan estar por un ideal patriarcal, pueden ser incre&iacute;blemente poderosas para una mujer si siente que la est&aacute;n fortaleciendo&rdquo;, puso al pie de un v&iacute;deo que subi&oacute; en 2017 en el que aparec&iacute;a masturb&aacute;ndose con un paquete de pasta. &ldquo;Retorcerse con un linguini est&aacute; bien si eso es lo tuyo, pero no es feminista&rdquo;, escribi&oacute; <a href="https://www.theguardian.com/fashion/2017/dec/11/linguine-emily-ratajkowski-feminist-model-fashion-video-criticism" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la columnista de The Guardian Hadley Freeman</a>. Emily Ratajkowski reconoce que su situaci&oacute;n es muy dicot&oacute;mica y todos los d&iacute;as se expone a que menosprecien su postura feminista. Tambi&eacute;n su compromiso pol&iacute;tico, como cuando hizo campa&ntilde;a en 2016 por Bernie Sanders. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/Ca3TCveMupe/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/Ca3TCveMupe/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/Ca3TCveMupe/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Emily Ratajkowski (@emrata)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        En ciertos aspectos, <em>Mi cuerpo</em> es un libro de autodefensa y de revalidaci&oacute;n para seguir participando de la misma industria que critica y para rechazar que se la reduzca a un objeto por ello. Por otro lado, como dec&iacute;amos, tampoco hay una pretendida moraleja. En algunos cap&iacute;tulos parece simplemente que est&aacute; atrapada en &eacute;l. Por ejemplo, cuando logr&oacute; su sue&ntilde;o de ser actriz en 2014 se la sigui&oacute; juzgando en los t&eacute;rminos de siempre: &ldquo;David Fincher quer&iacute;a contratar a una chica para <em>Perdida</em> que tuviera a los hombres obsesionados y despertara odio entre las mujeres. Ben Affleck mencion&oacute; mi nombre&rdquo;. Su papel consist&iacute;a en eso y en aparecer en<em> topless. </em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los comentarios por internet me llenaron de autodesprecio&rdquo;, reconoce. Aquello le hizo apartarse del cine y seguir en el mismo mundo, nocivo pero conocido. Uno sujeto a una estructura t&oacute;xica en la que ella ha peleado por el control. No es el sumun de la deconstrucci&oacute;n feminista, pero por lo menos lo reconoce. &ldquo;Enfrentarme a la realidad m&aacute;s matizada de mi posici&oacute;n supuso un despertar complicado, brutal y devastador: que yo era el testimonio vivo de una mujer empoderada gracias a la mercantilizaci&oacute;n de su imagen y su cuerpo&rdquo;, dice. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/emily-ratajkowski-contradicciones-intelectuales-capitalizar-fisico_1_8929447.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Apr 2022 20:58:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Emily Ratajkowski y las contradicciones intelectuales de capitalizar un físico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Emily Ratajkowski]]></media:keywords>
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