<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Salud sexual]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/salud-sexual/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Salud sexual]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1039446/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[De tripas de animales al látex: cómo el preservativo transformó nuestra salud sexual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/tripas-animales-latex-condon-transformo-salud-sexual-pm_1_12625088.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c790f56-178a-4bba-9ffd-4bdd6ffa8c4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De tripas de animales al látex: cómo el preservativo transformó nuestra salud sexual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El preservativo es uno de los métodos anticonceptivos más utilizados y cuyo origen se remonta a las civilizaciones antiguas de Egipto.</p></div><p class="article-text">
        La salud sexual es un concepto amplio que abarca desde la posibilidad de tener relaciones placenteras y con consentimiento hasta el derecho a acceder a informaci&oacute;n de calidad sobre sexualidad. Adem&aacute;s, hablar de salud sexual tambi&eacute;n pasa por hablar de <strong>m&eacute;todos anticonceptivos</strong>. P&iacute;ldoras, anillo vaginal, DIU&hellip; Hoy en d&iacute;a, existen multitud de mecanismos para prevenir el embarazo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, si hay un m&eacute;todo popular y con historia, ese es el <strong>preservativo</strong>. Seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe de Control, un 58% de los j&oacute;venes entre 18 y 26 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a usan siempre el cond&oacute;n a la hora de tener relaciones sexuales. No es una sorpresa. Tal como recuerda la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), los preservativos, cuando se utilizan correcta y sistem&aacute;ticamente, son seguros y muy eficaces; no solo para prevenir embarazos, sino tambi&eacute;n la transmisi&oacute;n de diferentes enfermedades e infecciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta funda que se coloca en el pene es hoy conocida por todos, pero la sociedad no siempre tuvo a su alcance un m&eacute;todo de barrera as&iacute;. De hecho, los primeros registros de los <strong>condones de l&aacute;tex</strong> datan de 1930. Este material, m&aacute;s flexible, c&oacute;modo y efectivo, fue clave para desarrollar los preservativos modernos.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1931716757934469247?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Cu&aacute;l es el origen del preservativo?</strong></h2><p class="article-text">
        Se cree que los primeros preservativos se utilizaron hace miles de a&ntilde;os. La primera evidencia del uso de estos m&eacute;todos podr&iacute;an fecharse en torno al a&ntilde;o 1000 a.C., cuando los <strong>egipcios utilizaban tripas de animales anudadas </strong>como protecci&oacute;n para prevenir enfermedades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto nos da pistas de c&oacute;mo, en un primer momento, el objetivo de utilizar estas fundas no ten&iacute;a nada que ver con el <strong>control de natalidad</strong>. As&iacute; fue durante mucho tiempo. Por ejemplo, eel siglo XVI, durante el Renacimiento, el m&eacute;dico italiano Gabrielle Fallopio document&oacute; el primer cond&oacute;n destinado a prevenir la s&iacute;filis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el siglo XVIII, los preservativos hechos con tripas de animales ya eran ampliamente utilizados y reconocidos por gran parte de la sociedad occidental. Para usarlos se ten&iacute;an que remojar previamente con leche y, una vez usados, <strong>se desinfectaban para su reutilizaci&oacute;n</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No fue hasta el 1843 cuando se invent&oacute; el caucho vulcanizado, un material que empez&oacute; a utilizarse como<strong> </strong>alternativa m&aacute;s resistente y reutilizable<strong> </strong>para fabricar <strong>condones de goma</strong>. El caucho se acab&oacute; reemplazando por el l&aacute;tex en 1930 y, el resto, es historia. Hoy en d&iacute;a, los preservativos fabricados con este material se siguen utilizando en todo el mundo, aunque la tecnolog&iacute;a ha permitido crear todo tipo de variedades, con distintos sabores, texturas, colores y tama&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/tripas-animales-latex-condon-transformo-salud-sexual-pm_1_12625088.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Sep 2025 11:36:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9c790f56-178a-4bba-9ffd-4bdd6ffa8c4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2502796" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9c790f56-178a-4bba-9ffd-4bdd6ffa8c4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2502796" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De tripas de animales al látex: cómo el preservativo transformó nuestra salud sexual]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9c790f56-178a-4bba-9ffd-4bdd6ffa8c4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Preservativos,Salud sexual,Sexualidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Atender la salud, proteger la vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/atender-salud-proteger-vida_132_12306589.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37a5d56c-353e-4a5a-864d-936a6adee526_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Atender la salud, proteger la vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres es una oportunidad para evaluar la asignación de recursos y la promoción de las mejores condiciones para gozar del derecho a la salud: la atención y el acompañamiento cuando hace falta, la prevención y el bienestar siempre. Quién se hace cargo de qué y por qué seguir interpelando a lo público en tiempos donde parece ganar el "sálvense quien pueda".

</p></div><p class="article-text">
        Gozar de buena salud es de esas condiciones que muchas personas tenemos el privilegio de dar por sentado. Muy pronto en nuestras vidas se nos hace evidente el dolor, la preocupaci&oacute;n, las complicaciones que genera la afectaci&oacute;n de la salud propia y la de aquellas personas que queremos, que cuidamos, de quienes nos sentimos cerca.
    </p><p class="article-text">
        El 28 de mayo es el D&iacute;a Internacional de Acci&oacute;n por la Salud de las Mujeres y la fecha es un pretexto para pensar, en especial durante este mes, de qu&eacute; manera se apoyan las mejores condiciones para la prevenci&oacute;n de las enfermedades, los controles de salud y el tratamiento de la salud de las mujeres. En definitiva, atender la salud es la mejor manera de proteger la vida.
    </p><p class="article-text">
        Entre las m&uacute;ltiples causas de enfermedad y muerte que afectan a las mujeres, aquellas vinculadas con la salud sexual y reproductiva se relacionan tambi&eacute;n con el ejercicio de otros derechos. La decisi&oacute;n de formar una pareja, de disfrutar de la sexualidad, eventualmente planificar una familia, protegernos de enfermedades prevenibles, abordar las consecuencias de la violencia sexual, son aspectos donde confluyen los derechos y la autonom&iacute;a. <strong>&iquest;En qu&eacute; condiciones est&aacute;n las mujeres de nuestro pa&iacute;s para acercarse a esos derechos, para proteger su salud, para llevar adelante su plan de vida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La posibilidad de planificar la reproducci&oacute;n de manera eficaz y segura fue una de las grandes revoluciones de la ciencia y la sociedad durante el siglo XX. La accesibilidad de informaci&oacute;n y la disponibilidad de los medios anticonceptivos para lograrlo, permite a las personas plantearse cu&aacute;les son sus deseos para lo m&aacute;s &iacute;ntimo de sus vidas: la decisi&oacute;n de conformar una familia, del modo, en el momento y con los v&iacute;nculos afectivos que queramos.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina, ese espacio de libertad se logr&oacute; de manera relativamente reciente. Debieron pasar veinte a&ntilde;os luego de recuperadas las instituciones democr&aacute;ticas para que, <strong>reci&eacute;n en 2002 y tras muchas demoras, se aprobara la Ley 25.673 de Creaci&oacute;n del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreaci&oacute;n Responsable</strong>. La distribuci&oacute;n de m&eacute;todos anticonceptivos se extendi&oacute; a nivel nacional, impulsada por iniciativas previas pioneras como la de la Ciudad de Rosario.<strong> Este acceso se consolid&oacute; como un derecho para mujeres y varones</strong> mediante una ley nacional y un programa del Ministerio de Salud. Posteriormente, se promulgaron normativas adicionales que mejoraron las condiciones de vida de las mujeres en edad reproductiva.&nbsp;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la <strong>distribuci&oacute;n de m&eacute;todos anticonceptivos de larga duraci&oacute;n, como DIUs e implantes, aument&oacute; un 17% entre 2020 y 2023</strong>. Son m&eacute;todos valorados por tener una alt&iacute;sima eficacia ya que son reversibles y pr&aacute;cticos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e492862d-ea23-4435-8052-6cab0825bb45_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e492862d-ea23-4435-8052-6cab0825bb45_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e492862d-ea23-4435-8052-6cab0825bb45_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e492862d-ea23-4435-8052-6cab0825bb45_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e492862d-ea23-4435-8052-6cab0825bb45_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e492862d-ea23-4435-8052-6cab0825bb45_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e492862d-ea23-4435-8052-6cab0825bb45_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fuente:  Informe LSRV, elaboración propia en base a Tablero de monitoreo para la toma de decisiones de la Dirección Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, Ministerio de Salud."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fuente:  Informe LSRV, elaboración propia en base a Tablero de monitoreo para la toma de decisiones de la Dirección Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, Ministerio de Salud.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/plan-enia-en-riesgo-razones-para-sostener-una-politica-publica-clave-destinada-a-revertir-la-reproduccion-intergeneracional-de-la-pobreza/#:~:text=El%20Plan%20ENIA%20es%20una,trazar%20su%20proyecto%20de%20vida." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Plan ENIA</a>, una pol&iacute;tica p&uacute;blica exitosa para revertir la reproducci&oacute;n intergeneracional de la pobreza, acercar informaci&oacute;n, m&eacute;todos anticonceptivos y acompa&ntilde;amiento en las decisiones reproductivas de adolescentes y j&oacute;venes, permiti&oacute; <strong>disminuir de manera significativa el embarazo no intencional en la adolescencia</strong>.&nbsp;Desde 2018 hasta 2023, se implement&oacute; en 36 departamentos de 12 provincias del Noreste (NEA) y del Noroeste (NOA) y en la provincia de Buenos Aires, priorizados por la magnitud del problema. Durante 2020, brind&oacute; asesoramiento a 21.958 adolescentes, principalmente a trav&eacute;s de asesor&iacute;as virtuales debido a las medidas de aislamiento durante la pandemia. Este n&uacute;mero aument&oacute; a 32.517 en 2021 y <strong>alcanz&oacute; los 40.720 en 2022</strong>, casi duplicando la cantidad de adolescentes asesorados en comparaci&oacute;n con 2020.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al ser un dispositivo intersectorial logr&oacute; vincular de manera efectiva a las escuelas, los servicios de salud y espacios comunitarios, generando un abordaje que trascendi&oacute; las barreras tradicionales y promovi&oacute; un enfoque integral de la salud adolescente. En 2018, 7 de cada 10 embarazos en adolescentes de entre 15 y 19 a&ntilde;os eran no intencionales y la cifra aumentaba a 8 de cada 10 embarazos en ni&ntilde;as menores de 15 a&ntilde;os, la mayor&iacute;a como consecuencia de situaciones de abuso sexual y violaci&oacute;n. <strong>Para 2021, se lograron reducir estas estad&iacute;sticas a 5 de cada 10 embarazos no intencionales en adolescentes de 15 a 19 a&ntilde;os, y a 7 de cada 10 en ni&ntilde;as menores de 15 a&ntilde;os</strong>. Seg&uacute;n <a href="https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/documento_tecnico-n8.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos</a> del Proyecto Mirar, entre 2018 y 2021 la Tasa Espec&iacute;fica de Fecundidad Adolescente en los segmentos de 10 a 14 a&ntilde;os, 15 a 19 a&ntilde;os y 10 a 19 a&ntilde;os se redujo pr&aacute;cticamente a la mitad (43%, 45% y 49% respectivamente).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la situaci&oacute;n cambi&oacute; dr&aacute;sticamente desde diciembre del 2023. <strong>El presupuesto del programa destinado a salud sexual y reproductiva es el m&aacute;s bajo desde su existencia</strong>:<strong> </strong>represent&oacute; un 1,29% del gasto ejecutado por el Ministerio de Salud en 2023, un 0,19% en 2024 y en 2025 se proyecta que sea un 0,7%. Esto significa menos insumos para prevenir embarazos no deseados que, para las y los adolescentes, es una de las principales razones para abandonar la escuela. Significa tambi&eacute;n menos herramientas para prevenir infecciones de transmisi&oacute;n sexual, menos recursos para abordar situaciones de violencia y abuso intrafamiliar que sufren miles de ni&ntilde;as y ni&ntilde;os en todo el pa&iacute;s. Adem&aacute;s, significa que las mujeres enfrentan m&aacute;s obst&aacute;culos para planificar un proyecto de vida en libertad y decidir si quieren ser madres o no, cu&aacute;ndo y con qui&eacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se trata solo de comprobar la desjerarquizaci&oacute;n del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreaci&oacute;n Responsable sino de la <strong>absoluta desatenci&oacute;n del Estado nacional respecto de las condiciones de vida de la poblaci&oacute;n, especialmente de las mujeres en el pa&iacute;s.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0f0d894-b517-4778-a07c-45fe4f363c91_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0f0d894-b517-4778-a07c-45fe4f363c91_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0f0d894-b517-4778-a07c-45fe4f363c91_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0f0d894-b517-4778-a07c-45fe4f363c91_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0f0d894-b517-4778-a07c-45fe4f363c91_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0f0d894-b517-4778-a07c-45fe4f363c91_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f0f0d894-b517-4778-a07c-45fe4f363c91_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La reducción específica del Plan ENIA en el presupuesto vigente para 2025 es del 85% con relación a la ejecución del año 2023."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La reducción específica del Plan ENIA en el presupuesto vigente para 2025 es del 85% con relación a la ejecución del año 2023.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>El costo de no invertir en prevenci&oacute;n es significativamente mayor que los fondos destinados al Plan ENIA</strong>: seg&uacute;n <a href="https://argentina.unfpa.org/sites/default/files/pub-pdf/Milena_FINAL.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio del Fondo de Poblaci&oacute;n de las Naciones Unidas</a> (UNFPA), el Estado argentino utiliza U$S 200 millones al a&ntilde;o para afrontar los costos asociados con la atenci&oacute;n de embarazos y partos no deseados en adolescentes. En contraste, el financiamiento del Plan ENIA representa solo U$S 17,7 millones. El mismo estudio se&ntilde;ala que el Estado podr&iacute;a ahorrar cerca de 140 millones de d&oacute;lares mediante la prevenci&oacute;n de estos embarazos, lo que equivale a ocho veces la inversi&oacute;n en el Plan ENIA.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando los n&uacute;meros adquieren nombres y rostros, vemos miles de adolescentes que interrumpen sus estudios, que ven su salud en riesgo y que sienten que no hay Estado que las respalde. Y esa situaci&oacute;n no nos pasa desapercibida como comunidad: <strong>7 de cada 10 personas cree que el Estado deber&iacute;a involucrarse y/o invertir en facilitar informaci&oacute;n y m&eacute;todos de prevenci&oacute;n de embarazos e ITS, y brindar educaci&oacute;n sexual integral</strong>, seg&uacute;n el I<a href="https://ela.org.ar/wp-content/uploads/2025/04/Puntos-de-vista-de-genero-y-DSR-Argentina.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nforme Puntos de vista</a>. A su vez, 5 de cada 10 personas considera que interrumpir un embarazo en condiciones seguras, que las adolescentes puedan prevenir un embarazo y que haya una distribuci&oacute;n m&aacute;s igualitaria de las tareas de cuidado en el hogar son situaciones que afectan positivamente la vida de las personas.
    </p><p class="article-text">
        El 28 de mayo es m&aacute;s que una fecha en el calendario. El D&iacute;a Internacional de Acci&oacute;n por la Salud de las Mujeres es una oportunidad para evaluar la asignaci&oacute;n de recursos y la promoci&oacute;n de las mejores condiciones para gozar del derecho a la salud: la atenci&oacute;n y el acompa&ntilde;amiento cuando hace falta, la prevenci&oacute;n y el bienestar siempre. Debatir la distribuci&oacute;n de recursos p&uacute;blicos no puede pasar por alto la responsabilidad central del Estado: un pa&iacute;s federal no es sin&oacute;nimo de la habilitaci&oacute;n de un &lsquo;s&aacute;lvense quien pueda&rsquo;. Invertir en salud sexual y reproductiva es la mejor estrategia de prevenci&oacute;n, eficiencia y garant&iacute;a de no discriminaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Gherardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/atender-salud-proteger-vida_132_12306589.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 May 2025 18:08:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/37a5d56c-353e-4a5a-864d-936a6adee526_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="37187" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/37a5d56c-353e-4a5a-864d-936a6adee526_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="37187" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Atender la salud, proteger la vida]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/37a5d56c-353e-4a5a-864d-936a6adee526_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[derechos reproductivos,Salud sexual,Plan ENIA,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un 8M en regresión: en vez de combatir la desigualdad hay que volver a demostrar su existencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/8m-regresion-vez-combatir-desigualdad-hay-volver-demostrar-existencia_1_12113486.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7497b9c0-8cef-42e9-b1e7-12759c777596_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un 8M en regresión: en vez de combatir la desigualdad hay que volver a demostrar su existencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno niega la existencia del femicidio y reduce recursos para la protección de las mujeres, afectando a  programas clave. </p></div><p class="article-text">
        El D&iacute;a Internacional de la Mujer encuentra a los feminismos dando peleas que hace tiempo se cre&iacute;an terminadas. Si la discusi&oacute;n alguna vez fue de pol&iacute;ticas y reclamo de recursos para combatir la desigualdad de g&eacute;nero, en 2025 de pronto hay que volver a demostrar la existencia de la problem&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Observatorio &ldquo;Ahora que s&iacute; nos ven&rdquo;, en los primeros dos meses del a&ntilde;o hubo 52 femicidios. En 19 casos hab&iacute;a denuncias previas que no alcanzaron para prevenir el asesinato. Sin embargo, la postura del Gobierno sigue siendo la planteada por Javier Milei en el Foro de Davos: que el femicidio no existe como tal. No importa la evidencia, ni siquiera la que produce el propio Estado. El &uacute;ltimo informe de la Corte Suprema indica que el 88% de las v&iacute;ctimas de 2023 (&uacute;ltimo dato oficial disponible) conoc&iacute;an a su agresor, en el 64% de los casos se trat&oacute; de una pareja o ex. La decisi&oacute;n pol&iacute;tica de ignorar la naturaleza particular de la problem&aacute;tica deja desamparadas a las v&iacute;ctimas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Implica, adem&aacute;s, un retroceso que no es s&oacute;lo declamatorio: bajo la falacia de que &ldquo;la violencia no tiene g&eacute;nero&rdquo; <strong>se elimin&oacute; la Subsecretar&iacute;a de Protecci&oacute;n Contra la Violencia de G&eacute;nero y se reconfigur&oacute; la l&iacute;nea 144</strong>, antes dedicada a violencia de g&eacute;nero y ahora abierta a otras v&iacute;ctimas de violencia sin tener en cuenta la especificidad de la problem&aacute;tica y la especializaci&oacute;n de las operadoras. De todas formas, el recorte presupuestario hizo estragos en la cantidad de personal y cayeron las campa&ntilde;as de difusi&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fa725d8-97b0-4ab4-9cbc-3cf7b9c5353f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fa725d8-97b0-4ab4-9cbc-3cf7b9c5353f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fa725d8-97b0-4ab4-9cbc-3cf7b9c5353f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fa725d8-97b0-4ab4-9cbc-3cf7b9c5353f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fa725d8-97b0-4ab4-9cbc-3cf7b9c5353f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fa725d8-97b0-4ab4-9cbc-3cf7b9c5353f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8fa725d8-97b0-4ab4-9cbc-3cf7b9c5353f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Javier Milei, durante su discurso en el Foro de Davos 2025"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Javier Milei, durante su discurso en el Foro de Davos 2025                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        ELA (Equipo Latinoamericano de G&eacute;nero) impuls&oacute; un recurso de amparo que en diciembre orden&oacute; al Estado frenar la reducci&oacute;n de recursos humanos e infraestructura a las &aacute;reas encargadas de prevenci&oacute;n de la violencia de g&eacute;nero. Se les inst&oacute; a que expliquen de qu&eacute; manera est&aacute;n cumpliendo con su rol de protecci&oacute;n contra la violencia de g&eacute;nero, previsto en la ley 26.854. No hubo respuesta y han apelado la medida desde el Ministerio de Justicia, que encabeza Mariano Cuneo Libarona. &ldquo;Hay un claro desincentivo a recurrir a los espacios de ayuda&rdquo;, denuncia Natalia Gherardi, directora ejecutiva de ELA.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las organizaciones feministas populares seguimos ah&iacute; donde no est&aacute; el Estado. Pero haciendo malabares porque la crisis econ&oacute;mica golpea y tenemos menos recursos para ofrecer. Estamos en modo de supervivencia&rdquo;, asegura Raquel Vivanco, directora del Observatorio &ldquo;Ahora que s&iacute; nos ven&rdquo;, que fund&oacute; en 2015. El <strong>Programa Acompa&ntilde;ar</strong>, que ofrec&iacute;a ayuda econ&oacute;mica para que v&iacute;ctimas pudieran salir de relaciones violentas ha sido virtualmente cancelado: las beneficiarias han disminu&iacute;do en un 98%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Organizaciones en jaque</strong>
    </p><p class="article-text">
        Shalom Bait es una organizaci&oacute;n de la comunidad jud&iacute;a y abierta a la sociedad en general. Atienden de manera integral a mujeres v&iacute;ctimas de violencia, madres protectoras y sobrevivientes de abuso sexual en la infancia. &ldquo;Estamos en una situaci&oacute;n de emergencia financiera y a la vez con demanda creciente&rdquo;, explica Tamara Santoro Neiman, coordinadora del &aacute;rea de prevenci&oacute;n. Ofrecen acompa&ntilde;amiento psicol&oacute;gico y patrocinio jur&iacute;dico. S&oacute;lo en 2024 asistieron a 447 mujeres. En enero sorprendieron con un pedido de ayuda econ&oacute;mica en las redes sociales: &ldquo;Trabajamos desde 2003 y nunca nos hab&iacute;a pasado&rdquo;, explica Santoro Neiman. No es la &uacute;nica ONG que acusa el impacto de la crisis econ&oacute;mica. Fundaci&oacute;n Hu&eacute;sped tambi&eacute;n denuncia la situaci&oacute;n m&aacute;s acuciante en 35 a&ntilde;os de trabajo, que incluye prevenci&oacute;n de enfermedades de transmisi&oacute;n sexual y salud sexual y reproductiva. Para muchos programas de asistencia, las dificultades econ&oacute;micas vern&aacute;culas encuentran un agravante en la avanzada conservadora a nivel internacional. Muchos fondos del exterior (p&uacute;blicos y privados) han sufrido recortes en consonancia con el nuevo tiempo pol&iacute;tico, en especial desde la nueva asunci&oacute;n de Donald Trump.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las empresas no son ajenas a esta ola: aquellas nunca hab&iacute;an visto la diversidad como estrat&eacute;gica o transversal a sus intereses <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/agenda-antiwoke-llega-grandes-empresas-pasa-argentina_1_12036857.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute;n cancelando las iniciativas con la misma velocidad con las que crearon las &aacute;reas</a>&ldquo;, asegura Agustina Kupsch, antrop&oacute;loga y fundadora de Pan&oacute;ptico Social.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64e0475f-c80c-4a6f-9de5-b555062d6278_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64e0475f-c80c-4a6f-9de5-b555062d6278_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64e0475f-c80c-4a6f-9de5-b555062d6278_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64e0475f-c80c-4a6f-9de5-b555062d6278_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64e0475f-c80c-4a6f-9de5-b555062d6278_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64e0475f-c80c-4a6f-9de5-b555062d6278_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/64e0475f-c80c-4a6f-9de5-b555062d6278_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una postal aérea de la &quot;marcha antifascista&quot; convocada por el colectivo LGTBI+ argentino, en la Plaza de Mayo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una postal aérea de la &quot;marcha antifascista&quot; convocada por el colectivo LGTBI+ argentino, en la Plaza de Mayo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Sin derecho a decidir</strong>
    </p><p class="article-text">
        En materia de derechos sexuales y reproductivos, el ataque es en todos los frentes: recortes en acceso al aborto, pero tambi&eacute;n a los anticonceptivos y la educaci&oacute;n sexual integral. <strong>Algunos programas contin&uacute;an figurando, pero con reducciones de recursos que los vuelven letra muerta</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>Plan ENIA</strong>, que hab&iacute;a logrado reducir 49% la tasa de fecundidad adolescente en apenas cuatro a&ntilde;os ha sufrido un recorte de m&aacute;s del 65%. &ldquo;Se desmantel&oacute; la pol&iacute;tica p&uacute;blica en materia de salud sexual y reproductiva y se ha interrumpido la compra y distribuci&oacute;n de insumos esenciales recomendados por OMS para garantizar el acceso al aborto seguro y en condiciones de calidad, lo que pone en riesgo el pleno y efectivo acceso al aborto para ni&ntilde;as, adolescentes, mujeres y personas con capacidad de gestar en Argentina. A esto se suma el faltante de m&eacute;todos anticonceptivos, los ataques a la educaci&oacute;n sexual integral y las suspensiones en la entrega de insumos del Plan Mil D&iacute;as. En definitiva, hay una desresponsabilizaci&oacute;n del Estado que abandona a las mujeres ni&ntilde;as y adolescentes en su derecho a elegir libremente su proyecto de vida&rdquo;, denuncia Lucila Galkin, directora de G&eacute;nero de Amnist&iacute;a Internacional Argentina. El <strong>plan Mil D&iacute;as </strong>es el que se hab&iacute;a aprobado en paralelo al aborto legal en 2020 para garantizar el derecho a decidir tambi&eacute;n de quienes deciden parir y maternar. Para ellas, tampoco hay.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchas provincias han salido a cubrir aquellos insumos que antes garantizaba el Estado Nacional. <strong>Tampoco es uniforme la aplicaci&oacute;n de la ley de Educaci&oacute;n Sexual Integral</strong>, sancionada en 2006 y cuestionada ahora desde el gobierno central. Como respuesta, un dato: el Ministerio P&uacute;blico Tutelar del Poder Judicial de la Ciudad de Buenos Aires indica que entre el 70% y 80% de los denunciantes de 12 y 14 a&ntilde;os lograron identificar situaciones de abuso gracias a la ESI. Pero la Ciudad es uno de los distritos que puso los contenidos bajo revisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>No hay plata</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los barrios populares el desborde se ve tambi&eacute;n en las carencias econ&oacute;micas. &ldquo;Las situaciones de violencia han aumentado porque las pol&iacute;ticas de ajuste repercuten dentro del hogar. Dentro de los barrios siempre se recurri&oacute; a las promotoras, pero ahora ellas tambi&eacute;n est&aacute;n buscando una changa con la que sostenerse. Falta lo que se hab&iacute;a empezado a trabajar con la ley de Integraci&oacute;n socio urbana y la de emergencia social&rdquo;, dice Dina S&aacute;nchez, secretaria federal adjunta de UTEP. Dice que hoy la principal preocupaci&oacute;n de las mam&aacute;s es el narco: &ldquo;Est&aacute;n desesperadas porque se aprovecha esa miseria para buscar a los pibes y hacerlos soldados&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e0935c5-075c-43c1-8e81-386c8753d63f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e0935c5-075c-43c1-8e81-386c8753d63f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e0935c5-075c-43c1-8e81-386c8753d63f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e0935c5-075c-43c1-8e81-386c8753d63f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e0935c5-075c-43c1-8e81-386c8753d63f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e0935c5-075c-43c1-8e81-386c8753d63f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5e0935c5-075c-43c1-8e81-386c8753d63f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El ex Salón de las mujeres en Casa Rosada, reconvertido por Karina Milei en el Salón de los Próceres."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El ex Salón de las mujeres en Casa Rosada, reconvertido por Karina Milei en el Salón de los Próceres.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Para nosotras es muy importante poner en evidencia lo que est&aacute; significando el modelo econ&oacute;mico de Milei: el nivel de crisis social que hace imposible la autonom&iacute;a econ&oacute;mica para salir de la violencia. Una de las demandas principales que impulsamos es que<strong> vencen las moratorias previsionales y 9 de cada 10 mujeres no se van a poder jubilar&rdquo;</strong>, marca Luci Cavallero, del Colectivo Ni Una Menos, que convoc&oacute; el s&aacute;bado a la marcha bajo la consigna &ldquo;Contra el hambre, el saqueo y la crueldad. Milei sos una estafa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Abiuso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/8m-regresion-vez-combatir-desigualdad-hay-volver-demostrar-existencia_1_12113486.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Mar 2025 03:00:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7497b9c0-8cef-42e9-b1e7-12759c777596_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="169956" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7497b9c0-8cef-42e9-b1e7-12759c777596_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="169956" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un 8M en regresión: en vez de combatir la desigualdad hay que volver a demostrar su existencia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7497b9c0-8cef-42e9-b1e7-12759c777596_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Igualdad de género,Violencia de género,Aborto legal,Salud sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Parejas sin hijos y preocupación por la caída en la tasa de fecundidad: no culpes al feminismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/parejas-hijos-preocupacion-caida-tasa-fecundidad-no-culpes-feminismo_1_11670959.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d39def3d-7443-4e1e-b0c6-b5b9cd682591_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Parejas sin hijos y preocupación por la caída en la tasa de fecundidad: no culpes al feminismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las políticas de derechos sexuales y reproductivos que dieron más autonomía a las mujeres aparecen como la causa detrás de la caída de los nacimientos, pero no son la única respuesta ¿Tenemos los hijos que queremos o los que podemos? Quinta entrega de la serie “Mala fama, ritmo y sustancia”, el sexo en la era postfeminista.
</p></div><p class="article-text">
        Cristian y Eliana son un matrimonio hace seis a&ntilde;os. Viven en la zona norte del conurbano bonaerense. Tienen 38 y 33 a&ntilde;os, respectivamente. Hace poco lograron una independencia econ&oacute;mica que antes no ten&iacute;an y creen que sumar un integrante a su familia es un costo que implicar&iacute;a un ajuste. Pero no es una decisi&oacute;n &uacute;nicamente econ&oacute;mica; ella empez&oacute; a estudiar hace dos a&ntilde;os y no se imagina lograr un equilibrio entre lo laboral, lo acad&eacute;mico y la maternidad. Mariela y Ricardo est&aacute;n cerca de los 40, conviven en el oeste del conurbano, en San Justo. Nunca les atrajo la idea de sumar criaturas a la vida que tienen armada. Son una pareja que disfruta de viajar, conocer lugares nuevos y creen que la descendencia no ayudar&iacute;a a esos planes. Vani no quiere ser madre simplemente porque no lo desea y coincide en ese deseo con su pareja, Adriana, con la que est&aacute; casada hace cuatro a&ntilde;os y convive en el barrio de Almagro. Yani y Agust&iacute;n son de un pueblo peque&ntilde;o de Entre R&iacute;os. Ya lo conversaron: no van a tener hijos. Ella no se imagina gestando, pariendo ni maternando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son parejas casadas o que est&aacute;n juntas pero sin planes de reproducci&oacute;n a la vista, en las que el sexo es simplemente recreativo. No es algo nuevo: <strong>en Estados Unidos a este modelo familiar lo llaman, desde 1980, DINKS, </strong><em><strong>&ldquo;Dual income, no kids&rdquo;</strong></em><strong>.</strong> La traducci&oacute;n del acr&oacute;nimo en espa&ntilde;ol ser&iacute;a: &ldquo;Doble Ingreso, Ning&uacute;n Hijo&rdquo;. En general tienen entre 25 y 45 a&ntilde;os y disfrutan de cierta estabilidad econ&oacute;mica y financiera, un estilo de vida centrado en el tiempo de ocio de calidad y/o simplemente su deseo no es maternar y paternar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aunque no son una novedad, la mirada de algunos Estados y gobernantes pareciera estar puesta sobre ellos y ellas</strong>. Hace unos d&iacute;as la vicejefa de gobierno porte&ntilde;o, Clara Muzzio, comparti&oacute; en X su preocupaci&oacute;n por este tema planteando una falsa dicotom&iacute;a: <strong>&ldquo;En la Ciudad de Buenos Aires mueren m&aacute;s (personas) de las que nacen y hay m&aacute;s perros que ni&ntilde;os. Esto no puede ser bueno&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1835385591904485544?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de las historias que hablan de decisiones personales internas y/o atravesadas por factores externos como el econ&oacute;mico; late un fen&oacute;meno de larga data y a nivel global: el descenso de las tasas y las tendencias de fecundidad. Sin embargo, cada vez que aparece este tema en la conversaci&oacute;n p&uacute;blica las posiciones se bifurcan a tono con la polarizaci&oacute;n de la &eacute;poca:<strong> la superpoblaci&oacute;n inminente que producir&iacute;a un colapso por desabastecimiento o bien la despoblaci&oacute;n catastr&oacute;fica que pondr&iacute;a fin a la humanidad.</strong> &ldquo;Sin nacimientos no hay futuro&rdquo;, dec&iacute;a otro de los tuits de Muzzio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Argentina, el promedio de hijos e hijas por mujer ha disminuido significativamente: pas&oacute; de 2,1 en 2001 a 1,4 en 2022, seg&uacute;n el &uacute;ltimo Censo. Se calcula que <a href="https://www.austral.edu.ar/la-argentina-envejece-cayo-un-tercio-el-promedio-de-hijos-por-mujer-en-apenas-20-anos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nacen 260.000 beb&eacute;s menos que una d&eacute;cada atr&aacute;s</a>. Y no es s&oacute;lo porque las parejas casadas deciden no procrear. Tambi&eacute;n baj&oacute; la cantidad de familias numerosas: en 2001 hab&iacute;a 1.533.421 mujeres con m&aacute;s de cinco hijos. En 2022, fueron 608.617. En un pa&iacute;s donde cada noche un mill&oacute;n de chicos y chicas se van a dormir sin comer, &iquest;esta no deber&iacute;a ser una buena noticia?
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una tendencia de escala global: la fecundidad se ha reducido de un promedio de 5 nacimientos por mujer en 1950 a 2,3 en 2021, seg&uacute;n el Fondo de Poblaci&oacute;n de Naciones Unidas (UNFPA) y se especula con que este n&uacute;mero no debe bajar a 2,1 si la humanidad pretende renovarse de manera sostenible y equilibrada. La poblaci&oacute;n mundial alcanz&oacute; una cifra r&eacute;cord de 8.000 millones en noviembre de 2022 y, seg&uacute;n especialistas, el planeta se encuentra en un momento de transici&oacute;n demogr&aacute;fica en el que se ha pasado de niveles elevados de mortalidad y fecundidad a otros m&aacute;s bajos, una esperanza de vida mayor y una reducci&oacute;n de las muertes en edades tempranas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es cierto: se estima que para el a&ntilde;o 2050, la poblaci&oacute;n empezar&aacute; a disminuir en el 75% de los pa&iacute;ses. Pero en rigor, la &uacute;nica regi&oacute;n del mundo en la que se espera un descenso global de la poblaci&oacute;n a corto plazo (entre 2022 y 2050) es Europa, donde se vaticina un crecimiento del -7%. Est&aacute; previsto que la poblaci&oacute;n de otras regiones (Asia Central, Sudoriental y Meridional, Am&eacute;rica Latina y el Caribe y Am&eacute;rica del Norte) siga aumentando, pero que llegue a su m&aacute;ximo antes de 2100.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces, <strong>&iquest;deber&iacute;a ser una preocupaci&oacute;n que las parejas elijan no procrear o las mujeres decidan planificar la cantidad de hijos e hijas que quieren parir?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mariana Isasi es la jefa de la Oficina del Fondo de Poblaci&oacute;n de las Naciones Unidas (UNFPA) en Argentina. Para ella &ldquo;los cambios demogr&aacute;ficos son habituales en las sociedades y el tama&ntilde;o de cada poblaci&oacute;n no es ni bueno ni malo. Sobre la ca&iacute;da de la tasa de natalidad por debajo del nivel de reemplazo, esta tendencia es la que muchas veces sienta las bases de los discursos que ven a este fen&oacute;meno global con preocupaci&oacute;n. Pero tambi&eacute;n podemos pensarlo como parte de los avances en materia de acceso a la salud, la educaci&oacute;n y a los derechos sexuales y reproductivos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un dardo contra el feminismo</strong></h2><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de los n&uacute;meros, est&aacute;n las historias pero tambi&eacute;n tramas de decisiones m&aacute;s libres e informadas sobre la salud sexual y reproductiva y los proyectos de vida, especialmente de las mujeres. La tendencia se inclina a una postergaci&oacute;n de la edad del primer hijo o hija para quienes deciden ser madres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el pa&iacute;s, la mayor cantidad de nacimientos desde 2021 al presente fueron de mujeres de entre 25 y 29 a&ntilde;os, seguidas por otras en el rango de los 30 a los 34 a&ntilde;os. Una d&eacute;cada atr&aacute;s la mayor&iacute;a de los nacimientos ocurr&iacute;an de mujeres de entre 20 y 24 a&ntilde;os. Por otra parte, seg&uacute;n un relevamiento de la consultora Voices de 2023, el 40% de las encuestadas considera que tener hijos es importante, pero no esencial, en tanto no es una opci&oacute;n o deseo importante para el 20% de las j&oacute;venes. De hecho, 5 de cada 10 mujeres j&oacute;venes (18 a 24 a&ntilde;os) no muestran intenci&oacute;n futura de convertirse en madres. El deseo de tener hijos aumenta ligeramente en las mujeres de nivel socioecon&oacute;mico bajo (20%), mientras que disminuye en el nivel medio (14%) y, sobre todo, en el alto (8%).
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el tema de la baja de la natalidad es un dardo (entre otros tantos) que se dispara contra el feminismo, las tecnolog&iacute;as y las pol&iacute;ticas de derechos sexuales y reproductivos. &iquest;No deber&iacute;a ser una buena noticia que haya menos maternidades forzadas?
    </p><p class="article-text">
        A nivel nacional las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que pusieron el foco en la informaci&oacute;n, el acceso a los anticonceptivos y la prevenci&oacute;n de los embarazos no intencionales, como el Plan ENIA, <a href="https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/programa-logro-reducir-50-embarazo-adolescente-riesgo-quieren-provincializarlo_132_11549346.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desmantelado por el gobierno de Javier Milei</a>, logr&oacute; la reducci&oacute;n a la mitad de los embarazos adolescentes. Desde 2018, se registra el mayor descenso de la tasa de fecundidad en la adolescencia de los &uacute;ltimos 46 a&ntilde;os. De acuerdo al &uacute;ltimo censo, el porcentaje de madres adolescentes -entre 15 y 19 a&ntilde;os- tuvo una reducci&oacute;n muy pronunciada respecto de los resultados del censo anterior: pas&oacute; de 13,1% en 2010 a 6,4%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El embarazo en la adolescencia no solo afecta a las j&oacute;venes individualmente, sino que tambi&eacute;n genera impactos socioecon&oacute;micos a nivel estatal y comunitario. El empleo precario o la desocupaci&oacute;n son comunes entre las madres adolescentes, lo que contribuye a la inequidad social y de g&eacute;nero&rdquo;, explica Mariana Isasi.
    </p><h2 class="article-text"><strong>No es el feminismo, es la econom&iacute;a</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;La posibilidad de elegir, de planear cu&aacute;ndo y c&oacute;mo ser padres o madres no erradica el deseo de las personas de tener hijes, incluso en las condiciones m&aacute;s adversas , sino que s&oacute;lo lo hace m&aacute;s intencional. Cuando nos concentramos en la autonom&iacute;a reproductiva como principal y casi &uacute;nica causa del declive en la tasa de la natalidad, <strong>pasamos por alto otra que s&iacute; es un problema urgente: los alt&iacute;simos costos de dinero y tiempo, de la crianza y la maternidad. </strong>Si les <em>millennials</em> y <em>centennials</em> tuvi&eacute;ramos seguridad y estabilidad econ&oacute;mica , acceso a la vivienda propia, si la educaci&oacute;n y salud p&uacute;blica en Latinoam&eacute;rica no fuera tan deficiente y la educaci&oacute;n y la salud privada no fueran tan caras, quiz&aacute;s no le tendr&iacute;amos tanto miedo a tener hijes. Quiz&aacute;s la culpa no es del feminismo sino del capitalismo neoliberal&rdquo;, dice la periodista y escritora colombiana Catalina Ruiz-Navarro en uno de los cap&iacute;tulos de su &uacute;ltimo libro <a href="https://www.penguinlibros.com/co/economia-politica-y-actualidad/351105-libro-deseada-maternidad-feminista-9786287649507?srsltid=AfmBOorDMCC_hhxNoMVWa2vtdq81OfSZPXXcNrslXAwlGQLDF4-RNl3D" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Deseada. Maternidad feminista&rdquo;</a>, publicado por Grijalbo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta misma l&iacute;nea, una <a href="https://revistamercado.do/finanzas-personales/25-de-los-millennials-y-generacion-z-en-ee-uu-no-planea-tener-hijos-por-razones-economicas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> de MassMutual en Estados Unidos encontr&oacute; que casi un cuarto de los millennials y adultos de la Generaci&oacute;n Z sin hijos planean seguir sin tenerlos por motivos econ&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina <a href="https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/canasta_crianza_09_2430CBC201D4.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la canasta de crianza</a> que mide el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censo (INDEC) estim&oacute;, en su &uacute;ltimo c&aacute;lculo, que para cubrir bienes y servicios necesarios para menores de 6 a 12 a&ntilde;os, sumado a los costos de cuidado, una familia necesit&oacute; $454.000. En el caso de beb&eacute;s de 1 a 3 a&ntilde;os, se necesitaron $435.000. En relaci&oacute;n al costo de la canasta de julio, la suba fue de 4,2%, al igual que la variaci&oacute;n general de precios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y el costo es s&oacute;lo la punta del iceberg de la crisis de los cuidados. &ldquo;La baja de la natalidad est&aacute; relacionada con factores econ&oacute;micos, sociales y culturales como la precarizaci&oacute;n laboral, la dificultad para conciliar la vida familiar y el trabajo, el alto costo en la crianza, la ausencia de redes y/o apoyo a las familias para el cuidado. Es importante abordar esta situaci&oacute;n desde una perspectiva integral que tenga en cuenta todas sus causas y promueva pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que apoyen a las familias y faciliten la decisi&oacute;n de tener hijos/as&rdquo;, dice Isasi.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La migraci&oacute;n como respuesta&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Ni falsas dicotom&iacute;as que comparan perros con hijos, ni mensajes catastr&oacute;ficos, ni posicionamientos etnonacionalistas que importan preocupaciones de otras latitudes, la humanidad misma pareciera ya estar dando respuesta a su propia supervivencia. La poblaci&oacute;n no es estanca, se mueve, se desplaza cada vez m&aacute;s. Desde la d&eacute;cada de 1970, muchas partes del mundo han registrado tasas de fecundidad negativas sin que eso haya implicado una reducci&oacute;n de la poblaci&oacute;n total. La migraci&oacute;n fue el ant&iacute;doto. De hecho, se cree que este es el &uacute;nico factor que impulsar&aacute; el crecimiento demogr&aacute;fico en los pa&iacute;ses de ingreso alto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Seg&uacute;n distintos informes del Estado de Poblaci&oacute;n de UNFPA, la llegada de inmigrantes j&oacute;venes, en edad reproductiva, puede compensar parcialmente la disminuci&oacute;n de la natalidad en los pa&iacute;ses receptores, especialmente aquellos con poblaciones envejecidas. Tambi&eacute;n pueden dinamizar la econom&iacute;a al impulsar el crecimiento econ&oacute;mico y la productividad. Esto puede tener un efecto positivo en pa&iacute;ses con baja natalidad ya que la escasez de trabajadores puede frenar el desarrollo. <strong>La inmigraci&oacute;n puede ser una herramienta valiosa para abordar los desaf&iacute;os demogr&aacute;ficos y econ&oacute;micos asociados con la baja natalidad. </strong>Sin embargo, es crucial implementar pol&iacute;ticas de inmigraci&oacute;n bien planificadas&rdquo;, explic&oacute; Mariana Isasi.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; estudiado que la conversaci&oacute;n sobre las tasas o tendencias de fecundidad provocan una sensaci&oacute;n de &ldquo;ansiedad demogr&aacute;fica&rdquo;, un temor, fundado o no, que surge del tama&ntilde;o de la poblaci&oacute;n, del cambio demogr&aacute;fico. Una nueva ansiedad que se suma a un listado infinito de ansiedades epocales: el cambio clim&aacute;tico, las pandemias, los conflictos armados, la precariedad de la vida y la incertidumbre econ&oacute;mica. En vez de discutir decisiones personales o de las parejas, cifras y cantidades, la mirada deber&iacute;a estar puesta en algo m&aacute;s b&aacute;sico que todo el mundo deber&iacute;a desear casamiento mediante o no, con o sin descendencia: bienestar, tiempo para disfrutar y calidad de vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>FA/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Florencia Alcaraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/parejas-hijos-preocupacion-caida-tasa-fecundidad-no-culpes-feminismo_1_11670959.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Sep 2024 03:00:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d39def3d-7443-4e1e-b0c6-b5b9cd682591_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="281295" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d39def3d-7443-4e1e-b0c6-b5b9cd682591_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="281295" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Parejas sin hijos y preocupación por la caída en la tasa de fecundidad: no culpes al feminismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d39def3d-7443-4e1e-b0c6-b5b9cd682591_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Feminismos,derechos reproductivos,Salud sexual,Economía,Demografía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Blanca Madurga, uróloga: “El tamaño del pene disminuye con la edad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/blanca-madurga-urologa-tamano-pene-disminuye-edad_128_11480384.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/045d8a02-13ef-4ba6-bc1c-52d1f9dfd6b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Blanca Madurga, uróloga: “El tamaño del pene disminuye con la edad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista confronta lagunas y falsas creencias con la ciencia en su libro 'Todo lo que necesitas saber sobre el pene y nunca te atreviste a preguntar', y desvela algunas claves médicas –"El pene adelgaza si fumas"– y sociales –"Es raro que un hombre se encuentre satisfecho con el tamaño de sus genitales"–</p></div><p class="article-text">
        Con el pene se da una paradoja curiosa. Es un &oacute;rgano que est&aacute; en el centro de la vida de los hombres (y de la sociedad como patriarcal que es). Se dibuja en las agendas escolares desde peque&ntilde;os. No es solo un retrato sino un s&iacute;mbolo asociado a la masculinidad; un constructo de cientos de a&ntilde;os. Precisamente por eso, por su potencia ancestral como signo de virilidad, cualquier problema que afecte al pene es motivo de verg&uuml;enza y de ocultaci&oacute;n, asegura la ur&oacute;loga espa&ntilde;ola Blanca Madurga, que lleva tres d&eacute;cadas recibiendo en su consulta a hombres encorvados y cabizbajos. 
    </p><p class="article-text">
        Con la experiencia acumulada, la m&eacute;dica del Hospital del Mar (C&aacute;diz) acaba de publicar <em>Todo lo que necesitas saber sobre el pene y nunca te atreviste a preguntar</em> (Editorial Planeta), una gu&iacute;a entretenida que confronta los mitos con la ciencia. Vivimos en un mundo, subraya la autora, que &ldquo;adora el pene&rdquo; sin saber nada &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;De qu&eacute; trata lo que tenemos entre manos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Este libro nace de lo que veo en la consulta: los hombres que vienen lo hacen con muchas dudas, algunas muy simples, y normalmente con angustia durante mucho tiempo por miedo a preguntar, a consultar con su m&eacute;dico o con su ur&oacute;logo un problema que ten&iacute;a facil&iacute;sima soluci&oacute;n. Quer&iacute;a dar visibilidad a todos esos problemas de los hombres que lo &uacute;nico que suscitan son un comentario chistoso, una bromita, un &ldquo;qu&eacute; risa&rdquo; y ya est&aacute;, mientras por debajo se esconden muchos temas importantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Del uno al diez, &iquest;cu&aacute;nto vinculan los hombres su masculinidad con su pene? </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Te dir&iacute;a que 20. Hay una cultura falocr&aacute;tica muy grande. No solamente en Espa&ntilde;a, sino de todo el mundo, de adoraci&oacute;n al falo. Los cl&aacute;sicos pensaban que el falo era lo que otorgaba la fuerza y la virilidad al hombre y, a pesar de todos los a&ntilde;os que han pasado, en muchas mentes sigue todav&iacute;a presente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo se deconstruye eso desde la consulta y qu&eacute; consecuencias tienen para los pacientes estas creencias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -A la hora de preguntar sobre alg&uacute;n problema o incluso algo que no es ni problema, piensan que puede minar su masculinidad si se trata de la esfera sexual. Entonces, no preguntan. Eso desemboca en problemas de depresi&oacute;n, de ansiedad o de aversi&oacute;n al sexo. Y hay hombres que cuando empiezan a notar alg&uacute;n problema propio de la edad deciden no tener m&aacute;s sexo porque consideran que no es de la misma calidad que cuando ten&iacute;an 20 a&ntilde;os. Esto puede provocar mucha alteraci&oacute;n psicol&oacute;gica y una p&eacute;rdida de calidad de vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Qu&eacute; es un andr&oacute;logo? Mucha gente tal vez nunca ha o&iacute;do hablar de estos profesionales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Un andr&oacute;logo es un ur&oacute;logo especialista en las enfermedades propias del hombre. Se preocupa de su salud sexual y de sus problemas a nivel peneano tanto anat&oacute;micos como funcionales. Por ejemplo, al andr&oacute;logo se le consulta cualquier alteraci&oacute;n del pene, en tama&ntilde;o, forma, que se curve, una disfunci&oacute;n er&eacute;ctil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-En el libro habla de cent&iacute;metros: el tama&ntilde;o normal de un pene est&aacute; entre 10 y 15 en erecci&oacute;n &iquest;De qu&eacute; depende que sea m&aacute;s grande o m&aacute;s peque&ntilde;o?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Depende una parte de la gen&eacute;tica, pero tambi&eacute;n de la constituci&oacute;n f&iacute;sica. Una persona que est&aacute; delgada y en forma tendr&aacute;, normalmente, un pene de un tama&ntilde;o superior, o al menos se percibir&aacute; m&aacute;s, que una persona con sobrepeso. Por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Afirma que el tama&ntilde;o disminuye con los a&ntilde;os, &iquest;por qu&eacute;? </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Porque tambi&eacute;n disminuye la testosterona. El pene crece en funci&oacute;n de las hormonas masculinas. Con la edad bajan los niveles de testosterona y puede haber un decrecimiento natural, una disminuci&oacute;n de tama&ntilde;o con la edad, especialmente teniendo en cuenta la longevidad que tenemos ahora. Ocurre tanto en estado natural como en erecci&oacute;n. Los genitales tambi&eacute;n puede decrecer por tratamientos hormonales, como los que se aplican en el caso del c&aacute;ncer de pr&oacute;stata.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los jóvenes ahora toman más proteínas de carne y pescado y eso hace que sean más altos que la generación anterior. El pene ha crecido con ellos en consonancia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-Seg&uacute;n un estudio que cita, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os el tama&ntilde;o medio del pene aument&oacute;. &iquest;Qu&eacute; explicaci&oacute;n hay para esto? </strong>
    </p><p class="article-text">
        -B&aacute;sicamente es por el cambio de alimentaci&oacute;n de nuestra juventud, que es m&aacute;s proteica. Se toman m&aacute;s prote&iacute;nas de carne y de pescado. Eso hace que los adultos j&oacute;venes sean m&aacute;s altos que la generaci&oacute;n anterior. Y el pene crece en consonancia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Me sorprendi&oacute; el hecho de que el pene adelgaza si eres fumador. </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Sobre todo adelgaza en erecci&oacute;n, cuando se produce la entrada de sangre al pene a trav&eacute;s de miles de arterias chiquititas. Tienen un di&aacute;metro muy peque&ntilde;o y est&aacute;n alojadas en los cuerpos cavernosos, que son esos dos cilindros que tiene el pene y que cuando se llenan mucho mucho de sangre, se pone duro. Cuando una persona es fumadora, le pasa aqu&iacute; como en todas las arterias del cuerpo: se van creando unas plaquitas dentro de esos vasos sangu&iacute;neos que se llaman placas de ateroma. Igual que tiene m&aacute;s facilidad para que le d&eacute; un infarto, con el pene pasa igual. Esas placas hacen que el di&aacute;metro de las arterias disminuya todav&iacute;a m&aacute;s y deje entrar menos cantidad de sangre. De hecho, se ha demostrado que cuando un fumador lo deja recupera el 25% de su potencia sexual. Igual pasa con las personas que tienen obesidad. La obesidad es un enemigo terrible de la disfunci&oacute;n sexual en los hombres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;La disfunci&oacute;n er&eacute;ctil y la eyaculaci&oacute;n precoz siguen siendo temas tab&uacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -A los hombres les cuesta mucho reconocer estas situaciones. Cuando vienen a la consulta el grado de disfunci&oacute;n normalmente es ya muy severo. Es decir, que ya no tienen pr&aacute;cticamente ning&uacute;n tipo de erecci&oacute;n. Entonces el tratamiento es m&aacute;s dificultoso y tenemos que irnos a una cirug&iacute;a. Lo primero que prescribimos en estos casos es un cambio en los h&aacute;bitos de vida para intentar que esos vasitos de los que hemos hablado no se obstruyan. &iquest;C&oacute;mo? Con una buena dieta, dejando de fumar y haciendo ejercicio. Eso es lo primero para parar la progresi&oacute;n de una disfunci&oacute;n er&eacute;ctil. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Qu&eacute; recomienda a los pacientes? &iquest;Cu&aacute;ndo hay que acudir a un profesional? </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Cuando la disminuci&oacute;n de su potencia sexual le cause un problema de calidad de vida. Porque nadie se muere por tener una disfunci&oacute;n er&eacute;ctil, pero s&iacute; que pierde calidad de vida. Entre otras cosas porque no se encuentran bien consigo mismos. No hay que esperar a tener que ir, como decimos los m&eacute;dicos, a la droga dura si podemos mejorar la situaci&oacute;n con medidas m&aacute;s simples. Las ventajas son enormes. Queremos que vengan a consulta porque aqu&iacute; les vamos a ayudar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-La disfunci&oacute;n er&eacute;ctil puede tener un origen org&aacute;nico, pero tambi&eacute;n ps&iacute;quico. &iquest;Cu&aacute;nto de habitual es la segunda? </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Un 50% de los casos, aproximadamente. Aunque lo que m&aacute;s encontramos, para ser m&aacute;s exactas, son disfunciones de origen mixto, donde una y otra acaban imbric&aacute;ndose. Como causa mala calidad de vida, el paciente lo pasa mal, no disfruta, termina rehuyendo del sexo, de las relaciones, piensa muy mal de s&iacute; mismo, tiene una baja autoestima&hellip; Al final, cuando todo se mezcla, es dif&iacute;cil discernir cu&aacute;l es el origen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Cu&aacute;nto de com&uacute;n es que una persona termine necesitando una cirug&iacute;a de pene como consecuencia de una disfunci&oacute;n er&eacute;ctil?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Ahora mismo hay un armamento bastante importante para no tener que llegar a ese punto: geles, inyecciones&hellip; Si no, se va a la cirug&iacute;a de pr&oacute;tesis y no pasa nada. Se lleva haciendo desde hace a&ntilde;os. No es nueva y, en manos de la gente que sabe, tiene unos resultados magn&iacute;ficos. Pero primero siempre tenemos que valorar lo que necesita el paciente; no todos van a necesitar una pr&oacute;tesis por esto. Incluso dentro de las pr&oacute;tesis hay varios tipos, desde m&aacute;s sencillas a m&aacute;s complicadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;A partir de qu&eacute; edad entra dentro de la normalidad que las erecciones no sean tan duraderas o no sean tan potentes? </strong>
    </p><p class="article-text">
        -A partir de los 50 a&ntilde;os. Al principio, la p&eacute;rdida de potencia sexual es muy peque&ntilde;a y pr&aacute;cticamente no se nota, pero es natural en el envejecimiento. Cuanto mejor vida hayamos llevado en temas de salud, de alimentaci&oacute;n y de deporte, este momento se va a retrasar. En todo caso, tenemos un arsenal de tratamientos muy grande: hay geles, pastillas, inyecciones. Muchas cosas para que la vida se pueda llenar de sexo bueno y agradable ahora que vivimos m&aacute;s a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, siempre lo digo, los hombres con la edad van a perder fuerza en la erecci&oacute;n, pero tienen una experiencia en las espaldas que no se tiene con 20.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Por no acudir al m&eacute;dico por verg&uuml;enza, &iquest;se detectan tarde problemas de salud que son serios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Ah&iacute; tenemos el c&aacute;ncer de pr&oacute;stata y de test&iacute;culo. Las mujeres vamos al ginec&oacute;logo a hacernos citolog&iacute;as peri&oacute;dicamente para prevenir el c&aacute;ncer de &uacute;tero, pero los hombres no hacen lo mismo con el ur&oacute;logo a pesar de que se recomienda que a partir de los 50 a&ntilde;os vayan anualmente para prevenir. La prueba de detecci&oacute;n precoz de c&aacute;ncer de pr&oacute;stata es un simple an&aacute;lisis de sangre. Es un tipo de c&aacute;ncer que, descubierto a tiempo, tiene una alt&iacute;sima tasa de curaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al c&aacute;ncer de test&iacute;culo, los j&oacute;venes a partir de los 18 a&ntilde;os se tienen que palpar una vez al mes los test&iacute;culos, como las mujeres hacemos autoexploraci&oacute;n mamaria. Esto permite notar posibles bultos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Entonces los hombres deber&iacute;an someterse a revisiones peri&oacute;dicas, como las mujeres en el ginec&oacute;logo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -A partir de los 50, al ur&oacute;logo. Y antes, a los 45 si hay antecedentes de de c&aacute;ncer de pr&oacute;stata en familiares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Se encontr&oacute; con gente que se automedica con Viagra, por ejemplo, para evitarse ir a una consulta a contar lo que le pasa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Viagra necesita receta, es decir, se tiene que comprar con prescripci&oacute;n, as&iacute; que lo que veo es a gente que la compra por internet sin saber muy bien lo que est&aacute; comprando. Luego vienen a vernos para decirnos que la toman y que no les hace efecto. Les preguntamos que si han venido al m&eacute;dico, que si la han comprado en la farmacia&hellip; y la respuesta es que en internet era m&aacute;s barata. Por supuesto que hay pacientes en las que no funciona, pero siempre hay que comprarla en los sitios donde tenemos garant&iacute;as para evitar que te vendan una pastilla de harina o de cualquier cosa con aspecto de p&iacute;ldora azul.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La viagra necesita receta y veo a gente que la compra por internet sin saber muy bien lo que adquiere. Es un fármaco muy efectivo pero siempre bajo supervisión médica porque tiene contraindicaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Es peligroso tomarla sin que te haya visto antes un m&eacute;dico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; lo es. No tiene muchas contraindicaciones, pero las poquitas que tiene son muy muy serias. Por ejemplo, si el paciente est&aacute; tomando una medicaci&oacute;n para el coraz&oacute;n podr&iacute;a morir si toma viagra. Es un f&aacute;rmaco completamente legal, con una efectividad del 76%, pero que debe controlar un m&eacute;dico y tomarse siempre bajo prescripci&oacute;n facultativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-En el libro vincula el menor tama&ntilde;o del pene con una inferior calidad de vida. </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Es raro ver un hombre que se encuentre satisfecho con el tama&ntilde;o de su pene, que piense que lo tiene normal. Habitualmente la creencia es que es peque&ntilde;o, mucho m&aacute;s si lo comparan con alguna pel&iacute;cula porno. Todo eso hay que romperlo tambi&eacute;n. Por eso me atrevo a dar medidas en el libro porque la inmensa mayor&iacute;a de los varones tienen penes normales, aunque haya alguno que lo tiene mucho m&aacute;s grande.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://images.librotea.com/uploads/media/2024/06/12/todo-lo-que-necesitas-saber-sobre-el-pene-y-nunca-te-atreviste-a-preguntar.jpeg" alt="" width="250" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>-Cu&aacute;ndo dice la inmensa mayor&iacute;a, &iquest;de qu&eacute; porcentaje hablamos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        -M&aacute;s del 99%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Tambi&eacute;n habla de los micropenes. &iquest;Hay una definici&oacute;n, digamos, m&eacute;dica de lo que son?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Micropene es un pene tan peque&ntilde;o que no puede conseguir una penetraci&oacute;n. Tiene que medir menos de seis cent&iacute;metros para que esto suceda en erecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;El pene se puede romper? </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Se puede romper y de hecho se rompe durante una relaci&oacute;n sexual. Pasa normalmente en pacientes j&oacute;venes por su potencial, cuando no entra por el orificio esperado y choca contra el perin&eacute;, por ejemplo. Es como romper un palo, muy dram&aacute;tico y muy doloroso. Hay que ir al hospital r&aacute;pidamente y operar para arreglar esa rotura. Es alarmante pero no muy frecuente. Afortunadamente debe ser un golpe muy fuerte para que eso pase.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo se sabe cu&aacute;ndo se rompe? </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Se produce un chasquido muy potente y una extravasaci&oacute;n de toda la sangre que acumula el pene. Imagina: en erecci&oacute;n est&aacute; lleno de sangre, con una presi&oacute;n diez veces superior a la presi&oacute;n arterial que se toma en el brazo. De pronto, al salir toda la sangre, el pene se pone inflamado con un hematoma muy grande. El que lo ha pasado lo recordar&aacute; toda la vida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando a un brazo le quitan la escayola se queda delgadito y te mandan a rehabilitación para volver a recuperar fuerza. Pasa un poco lo mismo con el pene: si tú lo vas llenando y esas arterias las dilatas y las encoges, tu vida sexual será más larga</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Los hombres en general conocen qu&eacute; problemas pueden afectar a sus genitales? </strong>
    </p><p class="article-text">
        -No, por eso se nos ocurri&oacute; la idea de escribir este libro, porque no hay esa cultura. Pensamos que ser&iacute;a bueno escribir una gu&iacute;a clara con un lenguaje muy claro para que todo el mundo pudiera entenderlo: qu&eacute; le puede pasar, qu&eacute; tiene que hacer, qu&eacute; es lo normal, qu&eacute; no lo es&hellip; y, sobre todo, derribar mitos y quitar muchos miedos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Estamos en un momento de escalada de las infecciones de transmisi&oacute;n sexual. &iquest;Qu&eacute; s&iacute;ntomas diferencian la gonorrea, la clamidia y la s&iacute;filis? &iquest;Y qu&eacute; hay que hacer en cada caso? </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Ante cualquier secreci&oacute;n por la uretra, por donde sale el pis y el semen, hay que ponerse en alerta. Aparte de estas dos cosas, no tiene que salir absolutamente nada m&aacute;s. Cuando aparece una &uacute;lcera en el pene, podemos estar hablando de una s&iacute;filis; y cuando veamos que se produce dolor con la eyaculaci&oacute;n, puede haber una infecci&oacute;n. Todo esto hay que verlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-La clamidia puede no dar s&iacute;ntomas. </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Efectivamente. Ah&iacute; es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil. A veces si tiene una pareja mujer se ve a trav&eacute;s de ella porque le pueda dar un dolor importante. En ese caso hay que hacer un cultivo al var&oacute;n porque es contagiosa y puede tener consecuencias nefastas a largo plazo si no se trata, como la esterilidad en ambos sexos.
    </p><p class="article-text">
        Con las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual hay que ser valiente. Nadie est&aacute; libre de padecer una infecci&oacute;n en un momento determinado. Pero una vez que lo sabes, hay que decirlo a todas las parejas sexuales. Ser&iacute;a de much&iacute;simo inter&eacute;s que a nivel institucional se volvieran con aquellas campa&ntilde;as como la del 'p&oacute;ntelo, p&oacute;nselo' que fue tan famosa y que tanto beneficio trajo para la sociedad. Se inici&oacute; a ra&iacute;z del VIH, pero tambi&eacute;n se previnieron todas las dem&aacute;s enfermedades de transmisi&oacute;n sexual. Tenemos que informar a los adolescentes y a los adultos j&oacute;venes de que tienen que ponerse preservativo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;A qu&eacute; achaca el aumento de los contagios? </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Dir&iacute;a que es por la disminuci&oacute;n en el uso del preservativo. Por ejemplo, un chico tiene relaciones con una chica que toma anticonceptivos, puede pensar: no se va a quedar embarazada. Y a lo mejor el embarazo es el menor de sus problemas. Se ha perdido el miedo al VIH porque ahora es una enfermedad cr&oacute;nica que se trata con retrovirales. Pero la mejor prevenci&oacute;n es no contagiarse.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Si el pene no se usa se atrofia, dice al final del libro. </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Lo comparo con un brazo que ha estado enyesado dos meses. Cuando quitas el yeso estar&aacute; muy delgadito, mucho m&aacute;s que el otro y te mandan a hacer rehabilitaci&oacute;n para volver a recuperar fuerza. Pues esto es un poco lo mismo con el pene: si t&uacute; lo vas llenando y esas arterias las dilatas y las encoges, es como una rehabilitaci&oacute;n que va a hacer que tu vida sexual sea m&aacute;s larga.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Denos tres claves para que los genitales masculinos tengan una vida m&aacute;s satisfactoria. </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Te digo una: los hombres tambi&eacute;n tienen suelo p&eacute;lvico. Pueden aprender a localizar y utilizar sus m&uacute;sculos perineales. Si lo hacen tendr&aacute;n un mayor control sobre su vida sexual y sobre el momento de la eyaculaci&oacute;n. Merece la pena hacer el ejercicio.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>SPM/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sofía Pérez Mendoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/blanca-madurga-urologa-tamano-pene-disminuye-edad_128_11480384.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Jun 2024 15:39:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/045d8a02-13ef-4ba6-bc1c-52d1f9dfd6b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5042851" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/045d8a02-13ef-4ba6-bc1c-52d1f9dfd6b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5042851" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Blanca Madurga, uróloga: “El tamaño del pene disminuye con la edad”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/045d8a02-13ef-4ba6-bc1c-52d1f9dfd6b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sexo,Pene,Salud,Salud sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ajuste de Milei pone en peligro el plan que redujo el embarazo adolescente a la mitad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ajuste-milei-pone-peligro-plan-redujo-embarazo-adolescente-mitad_1_11282799.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1afeffc-9fcf-477d-a630-f623da45d6d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ajuste de Milei pone en peligro el plan que redujo el embarazo adolescente a la mitad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Plan ENIA tiene más de 700 personas que trabajan en distintas provincias para reducir el embarazo adolescente y desde el 31 de marzo, cuando se les venció el contrato, desconocen cuál es su situación laboral. No tienen información oficial sobre la continuidad del programa que en tres años redujo el embarazo adolescente en un 49%.</p><p class="subtitle">
Es papá adolescente junto a su novia, trabaja de día y retomó el secundario a la noche: “Lo que necesito es más tiempo”</p><p class="subtitle">En Argentina, siete de cada diez embarazos adolescentes fueron no intencionales</p></div><p class="article-text">
        El ajuste de Javier Milei pone en peligro el programa que redujo el embarazo adolescente a la mitad en tres a&ntilde;os. Se trata del <strong>Plan ENIA</strong>, que tiene 709 trabajadoras y trabajadores a los que se le venci&oacute; el contrato el 31 de marzo y a&uacute;n no tienen novedades sobre su continuidad, no les comunicaron ninguna informaci&oacute;n oficial sobre su situaci&oacute;n laboral. Colectivos feministas y de profesionales de la Salud denunciaron el <strong>vaciamiento de esta pol&iacute;tica p&uacute;blica que est&aacute; en doce provincias y es de referencia en Am&eacute;rica Latina</strong> por sus resultados.
    </p><p class="article-text">
        El Plan Nacional de Prevenci&oacute;n del Embarazo No Intencional en la Adolescencia (ENIA) <strong>se implement&oacute; en el 2018 bajo la presidencia de Mauricio Macri </strong>y contin&uacute;o durante la gesti&oacute;n de Alberto Fern&aacute;ndez, y desde su inicio hasta el 2021 <strong>redujo la tasa de fecundidad adolescente (entre 10 y 19 a&ntilde;os) de 49,2% a 27%, lo que significa un ca&iacute;da del 49%</strong>. Argentina pas&oacute; de tener 69.803 adolescentes entre 15 y 19 a&ntilde;os y 1.938 ni&ntilde;as menores de 15 a&ntilde;os que tuvieron un hijo o hija en 2019 a 46.236 adolescentes entre 15 y 19 a&ntilde;os y 1.394 ni&ntilde;as menores de 15 a&ntilde;os tuvieron un hijo o hija en 2021. <strong>A pesar de estas cifras, el plan est&aacute; en riesgo</strong>. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/falta-recursos-nacionales-provincias-no-insumos-garantizar-abortos-legales_1_11234087.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tal como lo anticip&oacute; elDiarioAR, el 31 de marzo se vencieron los contratos y contin&uacute;a la incertidumbre</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El eje del Plan ENIA es el trabajo de los y las promotoras que est&aacute;n en las provincias m&aacute;s complicadas con esta tem&aacute;tica: Entre R&iacute;os, Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa, Tucum&aacute;n, Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja, Salta, Jujuy y Provincia de Buenos Aires.<strong> Los 709 empleados y empleadas son la principal inversi&oacute;n y su continuidad laboral est&aacute; en riesgo por lo que el plan puede desaparecer</strong>. &ldquo;Sin recurso humano no hay plan&rdquo;, afirm&oacute; <strong>Silvina Ramos, soci&oacute;loga y coordinadora de dise&ntilde;o del plan</strong>, una de las personas que m&aacute;s sabe de este tema. <strong>elDiarioAr </strong>consult&oacute; con fuentes en distintas provincias que relataron la misma situaci&oacute;n: no se renovaron los contratos, la mayor&iacute;a bajo la modalidad monotributista. Suponen que no habr&aacute; renovaciones, pero no hay ning&uacute;n tipo de comunicaci&oacute;n formal.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de profesionales que trabajan en asesor&iacute;as en salud integral y salud sexual y reproductiva y educaci&oacute;n sexual integral en escuelas, centros de salud y espacios comunitarios. <strong>La Red de Profesionales de la Salud por el derecho a decidir alert&oacute; sobre esta situaci&oacute;n </strong>y se pronunci&oacute; en contra de los despidos. Algo que tambi&eacute;n hizo el plenario de La Campa&ntilde;a Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, en el que se reunieron 87 personas de 19 regionales de todo el pa&iacute;s, que repudi&oacute; el vaciamiento del plan. &ldquo;Su desmantelamiento vulnera la efectiva garant&iacute;a de derechos que el Estado debe a las ni&ntilde;eces y adolescencias.&rdquo;, afirmaron en un comunicado.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1776463783570948563?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Desmantelar el plan es una afectaci&oacute;n directa a los trabajadores y trabajadores pero tambi&eacute;n<strong> implica reducir las oportunidades de desarrollo personal, trayectorias educativas, inserci&oacute;n en el mercado de trabajo y nivel de ingreso de las adolescentes</strong>. La evidencia muestra que las maternidades a edades tempranas afectan negativamente las oportunidades de vida de las adolescentes. Seg&uacute;n el <strong>Estudio Milenia, realizado por la Fondo de Poblaci&oacute;n de las Naciones Unidas (UNFPA) y Plan ENIA</strong>, las chicas que fueron madres durante la adolescencia registran una menor probabilidad de terminar sus estudios secundarios:<strong> solo el 38% complet&oacute; la educaci&oacute;n secundaria contra el 55% de quienes tuvieron un hijo despu&eacute;s de los 20 a&ntilde;os</strong>. Adem&aacute;s, las adolescentes que tuvieron una hija o un hijo a temprana edad permanecen m&aacute;s en el hogar dedicadas a tareas dom&eacute;sticas y de cuidados y se ven m&aacute;s afectadas por el desempleo: registran niveles de desempleo un 21,4% mayores que quienes las tuvieron en edad adulta. Adem&aacute;s, quienes fueron madres adultas tienen tres veces m&aacute;s posibilidades de completar los estudios terciarios que una madre adolescente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sin duda el logro m&aacute;s importante ha sido la reducci&oacute;n de la fecundidad adolescente en dos terceras partes, incluyendo los nacidos vivos de menores de 15 a&ntilde;os que suele ser m&aacute;s dif&iacute;cil y m&aacute;s complejo. Pero ha tenido otros logros concomitantes como la garant&iacute;a del derecho de las adolescentes a recibir informaci&oacute;n que le permita tomar decisiones libres e informadas sobre su sexualidad, su capacidad reproductiva, construir v&iacute;nculos afectivos m&aacute;s amorosos basados en la horizontalidad, en el v&iacute;nculo, en el respeto mutuo a trav&eacute;s de la educaci&oacute;n sexual y de la consejer&iacute;a en salud sexual y reproductiva&rdquo;, explic&oacute; <strong>Ramos, que es investigadora del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES)</strong>.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1777394009339527270?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>Seg&uacute;n un informe de UNFPA realizado por Federico Tobar, ENIA redujo el costo de oportunidad del embarazo no intencional en la adolescencia en m&aacute;s de 280 millones de d&oacute;lares anuales</strong>. &ldquo;Argentina perdi&oacute; 834,7 millones de d&oacute;lares como resultado de los embarazos adolescentes. Ese n&uacute;mero representa un costo de oportunidad equivalente a m&aacute;s de 1600 d&oacute;lares anuales por embarazo adolescente. Pero si se considera que los impactos sobre la participaci&oacute;n laboral y el ingreso de la madre temprana se extienden en toda su vida productiva el costo de oportunidad para el pa&iacute;s en su conjunto del embarazo no intencional en la adolescencia supera los 10 mil d&oacute;lares&rdquo;, indica el informe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una pol&iacute;tica p&uacute;blica que puso a la <strong>Argentina a la vanguardia de Am&eacute;rica Latina</strong>. &ldquo;Son intervenciones costo efectivas, que han reducido los embarazos adolescentes y la inversi&oacute;n que se ha hecho no es mucha<strong>. Tiene un costo anual de alrededor de 60 d&oacute;lares por embarazo que se previene al a&ntilde;o</strong>. Contribuy&oacute; a reducir la fecundidad adolescente en la Argentina en un tiempo pr&aacute;cticamente r&eacute;cord. Es modelo y &uacute;nica experiencia de tama&ntilde;a magnitud y calidad en toda la regi&oacute;n de Am&eacute;rica Latina&rdquo;, explic&oacute; Ramos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si la motosierra de Javier Milei efectivamente pasa por el Plan ENIA tendr&aacute; consecuencias en la deserci&oacute;n escolar, en la inserci&oacute;n en mercado laboral y el acceso a trabajos de calidad y tambi&eacute;n en la reproducci&oacute;n de los ciclos intergeneracionales de pobreza y mala salud. &ldquo;Con esto<strong> se van a desmontar las condiciones que redujeron el c&iacute;rculo intergeneracional de la pobreza</strong> porque la maternidades tempranas afectan la inserci&oacute;n social de las adolescentes y esto contribuye negativamente a reproducir la pobreza en aquellos sectores sociales en donde pega m&aacute;s fuerte la maternidad adolescente, que son generalmente los sectores de mayor vulnerabilidad&nbsp; social&rdquo;, agreg&oacute; la investigadora de CEDES. Por ejemplo, las madres adolescentes tienen cifras de desempleo 21% m&aacute;s que las adultas y un 25% m&aacute;s de inactividad laboral. Sin embargo, toda esta evidencia no resulta suficiente para evitar el desmantelamiento del plan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>CDB/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celeste del Bianco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ajuste-milei-pone-peligro-plan-redujo-embarazo-adolescente-mitad_1_11282799.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Apr 2024 09:37:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e1afeffc-9fcf-477d-a630-f623da45d6d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="191666" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e1afeffc-9fcf-477d-a630-f623da45d6d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="191666" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El ajuste de Milei pone en peligro el plan que redujo el embarazo adolescente a la mitad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e1afeffc-9fcf-477d-a630-f623da45d6d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Embarazo,Embarazo adolescente,Milei,Motosierra,Ajuste,Salud sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mujeres que viven con VIH: vergüenza, culpa y deseo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/mujeres-viven-vih-verguenza-culpa-deseo_132_10946557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb98b50f-8ea7-4b4a-bdf5-30153dc890f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujeres que viven con VIH: vergüenza, culpa y deseo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con el diagnóstico muchas veces llega el estigma. Cómo es vivir obligada a educar al entorno, incluso a médicos y amantes. Los avances científicos y la deuda permanente del Estado. </p></div><p class="article-text">
        El resultado de los an&aacute;lisis dice positivo, pero parece algo negativo. La mujer recibe el diagn&oacute;stico impactada, los m&eacute;dicos le explican que estuvo expuesta al virus que provoca inmunodeficiencia humana y que a partir de entonces est&aacute; infectada. Ahora es una mujer con VIH.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;</em><em><strong>No escuch&aacute;s, todo te asusta, todo te da verg&uuml;enza. Despu&eacute;s ten&eacute;s que ir a googlear porque no entendiste nada.</strong></em><em> Te dicen: &lsquo;Tom&aacute; una pastilla cada 8 horas&rsquo; y ni registras. Te vas del consultorio ignorante. Una va a la consulta, se supone que para saber, pero te sent&iacute;s tan chiquita al lado del &lsquo;ser superior&rsquo;, del m&eacute;dico que te dice no pod&eacute;s hacer esto, no podes hacer lo otro, que te dice que se termin&oacute; ac&aacute;, chorizo de an&aacute;lisis&hellip; y te vas, horrible.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Vas con miedo, con verg&uuml;enza, no lo quer&eacute;s contar a nadie. Claramente el m&eacute;dico es alguien poderoso, vos lo ves y es el que sabe. Vas con miedo y te dice: &lsquo;son consecuencias de tus actos, si vos no te cuidabas&hellip; son consecuencias de tus actos&rsquo;, y yo pienso, hice mal, aparte de sentirte culpable, con miedo, con miedo de salir a la calle, de contarle a los dem&aacute;s. </em><em><strong>En mi caso lo primero que me pas&oacute; fue miedo y verg&uuml;enza</strong></em><em>, mucho miedo, eso fue lo que pas&oacute;.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        La mujer puede tener cualquier edad, cualquier historia, cualquier vida, la mujer es gen&eacute;rica, es cualquiera de nosotras. Es tu amiga, es tu hija, tu hermana, tu maestra, es tu vecina, tu mam&aacute;, <strong>sos vos y tambi&eacute;n soy yo.</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>El virus y la culpa</strong></h3><p class="article-text">
        La mayor parte de las transmisiones ocurren por v&iacute;a sexual y generalmente cuando las mujeres se infectan, ya han sido afectadas por situaciones antecedentes de sometimiento, desigualdad, violencia de g&eacute;nero y violencia sexual en la ni&ntilde;ez o adolescencia. Las mujeres quedan en riesgo como objeto de pr&aacute;cticas sexuales y socioculturales funcionales al machismo, en <strong>un 90% reciben el virus a trav&eacute;s de sus parejas &ldquo;estables&rdquo;</strong>, pero igualmente son se&ntilde;aladas, estigmatizadas, cargadas de castigos y culpas.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Hist&oacute;ricamente, como el HIV est&aacute; relacionado con el placer, con el tab&uacute;, que la mujer sepa del cl&iacute;toris&hellip; </em><em><strong>ya est&aacute;s condenada por haber elegido abrir las gambas. Es como el aborto, te lo mereces. </strong></em><em>Si tu marido tiene s&iacute;filis, no pasa nada. Pero vos s&iacute;, te lo mereces&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Me pas&oacute; a m&iacute;, llevaba 7 a&ntilde;os en pareja. En el embarazo de mi segunda hija, me enter&eacute; que tengo VIH. Si es hombre, es el machito, no se discrimina tanto. </em><em><strong>Si sos mujer, lo primero que se asocia es que sos una puta. </strong></em><em>Hay un estigma importante, una carencia de informaci&oacute;n grande.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Cada mujer con VIH enfrenta en su vida conflictos, disciplinamientos, prohibiciones, juzgamientos, situaciones de discriminaci&oacute;n, marginalizaci&oacute;n, estigmatizaci&oacute;n y violencia; debe tomar decisiones, superar tab&uacute;es, mandatos, miedos, imposiciones, verg&uuml;enzas y moralinas; enfrentar inc&oacute;gnitas, paradojas, contradicciones y controversias; sumadas a las incertidumbres propias de la vida, las inquietudes y agobios relacionados al virus y en particular a c&oacute;mo &eacute;ste afecta el ejercicio de la sexualidad, cuando son los propios fluidos corporales del placer los potenciales transmisores (no tanto del virus, pero del miedo).&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El virus a trav&eacute;s del tiempo</strong></h3><p class="article-text">
        Si bien las vivencias son tan diversas como mujeres con VIH existen, tambi&eacute;n hay patrones que se repiten de acuerdo a sus marcos de contexto. No se puede igualar la experiencia de las mujeres que han recibido sus diagn&oacute;sticos en los a&ntilde;os 80, o en los 90, que en el 2000, o el 2024; saberlo pronta o tard&iacute;amente; contar con apoyo y herramientas para su elaboraci&oacute;n, o no. No es lo mismo llevar 10 a&ntilde;os de tratamiento, que 35; o haber nacido con el virus por transmisi&oacute;n vertical, lo que configura otro tipo de vivencia. Tampoco es igual el abordaje de la sexualidad cuando una mujer tiene 15, 20, 40, 70, o m&aacute;s a&ntilde;os de edad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la actualidad el virus del VIH controlado, bajo tratamiento y con buena adherencia, se establece como una condici&oacute;n cr&oacute;nica e intransmisible</strong>, sin embargo, no siempre fue as&iacute;. M&aacute;s de 4 d&eacute;cadas pasaron desde la aparici&oacute;n del virus y desde entonces los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres que viven con VIH (como de aquellas que ya han muerto), han sido y en muchos casos siguen siendo, vulnerados de diversas y particulares formas. En estos 42 a&ntilde;os de existencia del virus, las realidades de las mujeres con VIH, con sus diversas problem&aacute;ticas y sus posibles (o imposibles) soluciones, han ido cambiando. Muchos de estos cambios han sido sutiles y paulatinos, sin embargo han transformado de manera significativa la vida de estas mujeres. En el tiempo de vida del VIH, podemos reconocer tres etapas bien diferenciadas:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1) La etapa del desconocimiento y el terror&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La primera, entre principios de los a&ntilde;os 80 y mediados de los 90. Como toda enfermedad nueva, para el VIH no hab&iacute;a cura ni tratamiento efectivo, por lo que f&aacute;cilmente desencadenaba en un SIDA mortal. Es una etapa principalmente significada por la muerte y el terror, marcada por el desconocimiento, la discriminaci&oacute;n y el desamparo, con situaciones de persecuci&oacute;n, amenazas, burlas, segregaci&oacute;n y condena social, especialmente hacia mujeres y feminidades con VIH, que eran tratadas como una amenaza social. <strong>Estas formas de violencia eran socialmente aceptadas y pretendidamente justificadas en el miedo al &ldquo;contagio&rdquo;</strong>, incluso en los servicios de salud se abordaba de esa manera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Cuando empec&eacute; con esto hace 18 a&ntilde;os, para m&iacute; fue terrible. A m&iacute; me lo contagi&oacute; mi marido. Me sent&iacute; muy sola, perdida, ca&iacute; en un pozo depresivo. Ten&iacute;a a mis hijos chicos, no hab&iacute;a mucha informaci&oacute;n. Mi hermana no fue discriminativa, fue ignorante. No compart&iacute;amos la pinza de depilar. Yo me puse a llorar y ella tambi&eacute;n, no sab&iacute;amos de qu&eacute; se trataba. Ojal&aacute; que a ninguna le pase lo que me paso a m&iacute;, de sentirme tan,pero tan sola en esto.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Los tratamientos eran experimentales e inaccesibles. <strong>Las mujeres con VIH en aquel entonces recib&iacute;an presi&oacute;n constante de abandonar la vida sexual y tambi&eacute;n el mandato estricto de no reproducirse.</strong> Eran reprochadas y adoctrinadas para un sexo m&iacute;nimo y estrictamente profil&aacute;ctico. Retadas como ni&ntilde;as, perseguidas como criminales, culpadas de antemano por cualquier mal que pudieran ocasionar. Presionadas, se&ntilde;aladas, humilladas, expuestas, prohibidas y obligadas a anunciar el diagn&oacute;stico a familiares y convivientes, a parejas, ex parejas, ocasionales y futuras parejas.
    </p><p class="article-text">
        De una sexualidad prohibida, imposibilitada, reprimida, amenazada hasta la criminalizaci&oacute;n, se fue pasando a una sexualidad profil&aacute;ctica aceptable, posible, limitada, controlada, confiable, monog&aacute;mica, estable e hip&oacute;crita. <strong>El VIH alej&oacute; a las mujeres de la b&uacute;squeda y desarrollo de sus libertades sexuales </strong>y socialmente puso un freno, marcando un retroceso a las formas de relacionarse previas a la revoluci&oacute;n sexual.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>2) La &eacute;poca de los c&oacute;cteles&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A mediados de los 90 los avances de la ciencia alejaron la expectativa de muerte. Los primeros c&oacute;cteles tripartitos de drogas empezaron a dar buenos resultados, <strong>llevando al virus a la indetectabilidad y a su condici&oacute;n cr&oacute;nica.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al extenderse la vida de las mujeres con VIH se empez&oacute; a abrir la posibilidad de una proyecci&oacute;n a futuro donde antes no la hab&iacute;a, vale decir que para las mujeres que estaban infectadas, empez&oacute; una etapa de sobrevida. Las mujeres con VIH volvieron a conectarse con la pulsi&oacute;n vital, el deseo y el sexo. <strong>A&uacute;n bajo mandato de profilaxis para todo tipo de pr&aacute;ctica sexual y la recomendaci&oacute;n sostenida de no tener hijos, igualmente se reprodujeron.</strong> Los partos se empezaron a realizar bajo protocolo de cuidado, mediante el procedimiento de ces&aacute;rea seca. Las mujeres con VIH ten&iacute;an prohibido amamantar a sus hijas e hijos.
    </p><p class="article-text">
        La adherencia al tratamiento se volvi&oacute; fundamental. Se empez&oacute; a abordar al VIH en t&eacute;rminos saludables, inclusivos y de acompa&ntilde;amiento, sin embargo, muchos tratos discriminatorios y violencias naturalizadas, persistieron y se sostienen hasta la actualidad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;A las personas que no les vas a poder hacer entender, que te dicen &lsquo;si vos sos una sidosa&rsquo;. Esa palabra, para m&iacute;, es una palabra muy fea, &lsquo;sidosa&rsquo;. Soy de enfrentar, me enoja no poder hacerle entender a la otra persona, que el VIH es una enfermedad cr&oacute;nica.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;A m&iacute; me parece que tenemos que laburar mucho con el famoso estigma, sobre las mujeres en s&iacute;, casi todo lo que nos pasa es culpa nuestra, desde Eva. Renovar los m&eacute;dicos, ESI para los m&eacute;dicos, ESI para las mam&aacute;s, para todos. Hablemos de que hay que desestigmatizar el rol de la mujer. Si vas a pedir ayuda a un m&eacute;dico que te trata de atorranta, no vas m&aacute;s. Entonces te sent&iacute;s abandonada por el sistema, ah&iacute; hay que laburar en ese estigma.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3) Indetectable, es decir, intransmisible </strong>
    </p><p class="article-text">
        La tercera etapa, es reciente y est&aacute; marcada por los resultados de los estudios globales <em>Partner</em>, mediante los cuales se determin&oacute; que <strong>el virus cuando es indetectable, es intransmisible. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez en casi cuatro d&eacute;cadas, <strong>se abri&oacute; para las mujeres con VIH la posibilidad de tener una sexualidad de piel a piel</strong>, sin barreras de l&aacute;tex, con intercambios de fluidos y placeres. Sin prohibici&oacute;n. Sin riesgo de transmitir el virus. Sin lugar para culpabilidades.
    </p><p class="article-text">
        Los riesgos de transmisi&oacute;n vertical se volvieron pr&aacute;cticamente nulos. Los nacimientos siguieron ocurriendo mediante ces&aacute;reas y tambi&eacute;n se empezaron a aceptar los partos vaginales, mientras se abre a debate la posibilidad de la lactancia materna.
    </p><p class="article-text">
        Incre&iacute;blemente, informaci&oacute;n de esta relevancia, que podr&iacute;a acabar con tantos miedos y estigmas, no circula por fuera de las comunidades y redes de personas infectadas, no se sabe, la intransmisibilidad no se viraliza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es mucho lo que se ha avanzado y es mucho lo que todav&iacute;a falta, lo que se puede hacer.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a5a5420-a73c-4250-a32a-a29121776b00_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a5a5420-a73c-4250-a32a-a29121776b00_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a5a5420-a73c-4250-a32a-a29121776b00_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a5a5420-a73c-4250-a32a-a29121776b00_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a5a5420-a73c-4250-a32a-a29121776b00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a5a5420-a73c-4250-a32a-a29121776b00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2a5a5420-a73c-4250-a32a-a29121776b00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En las décadas del 80 y 90, mujeres con VIH solían ser víctimas de violencia por el temor al &quot;contagio&quot;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En las décadas del 80 y 90, mujeres con VIH solían ser víctimas de violencia por el temor al &quot;contagio&quot;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>Todo lo que falta&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Asistencia alimenticia. A muchas se les dificulta conseguir trabajo. No poder llevar el alimento a su casa, eso genera angustia, depresi&oacute;n y hay fallas en la adherencia, si no te alimentas adecuadamente, la medicaci&oacute;n termina cayendo mal y es un efecto en nuestra salud tambi&eacute;n.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Los m&eacute;dicos a veces indagan y hacen preguntas que no tienen que hacer, como c&oacute;mo una contrajo el VIH. El otro d&iacute;a una compa&ntilde;era contaba que una ginec&oacute;loga no le quiso hacer el Papanicolaou por tener VIH, muy reciente, esa es una violencia y capaz no la detectamos muy f&aacute;cil. Una ginec&oacute;loga me dijo que tendr&iacute;a que inseminarme para tener hijes&hellip; Eso me parece muy violento. Porque yo s&eacute; que no es as&iacute;, pero &iquest;si se lo dec&iacute;a a una mujer sin informaci&oacute;n?&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres con VIH se sostienen entre pares, pero por fuera <strong>no hay campa&ntilde;as educativas, ni de difusi&oacute;n o concientizaci&oacute;n sobre VIH, sexualidad e inclusi&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios an&oacute;nimos que aqu&iacute; compartimos surgen del Estudio Sobre Violencias Hacia Mujeres con VIH, realizado por la Comunidad Argentina de Mujeres con VIH (ICW). Sus voces nos acercan vivencias y aportan informaci&oacute;n indispensable para el an&aacute;lisis y comprensi&oacute;n de las realidades que enfrentan las mujeres con VIH en sus vidas cotidianas y el impacto que tienen estas violencias sobre el desarrollo de sus sexualidades y sus vitalidades.
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;ala Mariana I&aacute;cono, coordinadora nacional de la Comunidad Argentina de Mujeres con VIH (ICW):<strong> </strong>&ldquo;El estado tiene una deuda pendiente en t&eacute;rminos de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que aborden los derechos sexuales y la salud sexual de las mujeres con VIH en Argentina.&rdquo;
    </p><h3 class="article-text">El deseo y el sexo con VIH</h3><p class="article-text">
        <strong>Si el sexo femenino es tab&uacute;, el sexo femenino con VIH lo es a&uacute;n m&aacute;s.</strong> La sexualidad de las mujeres con VIH dirime en su intimidad asuntos que son pol&iacute;ticos, colectivos y p&uacute;blicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando desean, cuando gustan, se ilusionan y se calientan, cada vez que se enamoran, si van a tener sexo o empiezan a conocer una persona nueva, resurgen ciertas inquietudes, hay que volver a pensar, elaborar y decidir cada vez, qu&eacute; hacer con el VIH.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;M&aacute;s all&aacute; de toda la informaci&oacute;n que una tenga, no hay como la contenci&oacute;n del grupo de pares, que te puede escribir un domingo, que te dice conoc&iacute; un pibe, c&oacute;mo le cuento el diagn&oacute;stico.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Decirlo es todo un tema, puede ser peligroso, puede resultar un alivio, ser humillante o empoderador, inclusivo o discriminatorio, de acuerdo a c&oacute;mo se lo afronte. Lo que nunca se puede prever es la reacci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces las mujeres con VIH terminan siendo educadoras en salud de sus compa&ntilde;eros sexuales, un rol alejado de la seducci&oacute;n capaz de deserotizar a cualquiera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El virus es importante y por momentos demasiado. Es permanente. Puede ser invasivo, pesado. Puede volverse determinante de las relaciones y los v&iacute;nculos, es capaz de condicionarlos. Siempre el VIH aguafiestas en medio del juego de seducci&oacute;n. Es inc&oacute;modo, molesto, corta mambo, antip&aacute;tico, anti libido, es algo traum&aacute;tico y desempoderante.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Cuando reci&eacute;n me diagnosticaron, me puse en pareja muy r&aacute;pido. Para m&iacute; estaba todo divino; apenas se lo cont&eacute;, estuvo todo bien. Yo lo ve&iacute;a como un plus que quisiera estar conmigo a pesar del diagn&oacute;stico. Cuando cortamos la relaci&oacute;n, me empez&oacute; a hostigar y amenazar con contarlo en redes y a amigos. Me escrib&iacute;a que el VIH era un castigo por mis conductas sexuales. Casi termino con una denuncia penal. Pude salir de eso con ayuda de mi familia, y ah&iacute; se cort&oacute;. Estuve 2 a&ntilde;os con esa persona y no me di cuenta. Veo muy com&uacute;n eso que</em><em><strong> decimos, &lsquo;le cont&eacute; mi diagn&oacute;stico y no le jode, que buena persona que es&rsquo;, y no vemos todo lo dem&aacute;s.</strong></em><em>&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;tener o no tener sexo?, &iquest;de qu&eacute; forma?, &iquest;cu&aacute;l es el sexo posible con VIH?, &iquest;c&oacute;mo cuidar, c&oacute;mo cuidarse?, &iquest;usar cond&oacute;n, a veces, siempre, no usarlo? &iquest;con qui&eacute;n, con qui&eacute;nes, c&oacute;mo, cu&aacute;ndo, d&oacute;nde y hasta d&oacute;nde? &iquest;...y todo lo que no es penetraci&oacute;n, el juego, la exploraci&oacute;n?, &iquest;es posible recibir sexo oral? &iquest;Tiene alg&uacute;n sentido el campo de l&aacute;tex? Y en los dedos, &iquest;hay que ponerse guantes? &iquest;hasta donde se pueden controlar los intercambios de fluidos durante la actividad sexual? &iquest;y qu&eacute; hay del sexo entre mujeres con VIH? &iquest;y del sexo menstruante? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es posible ser mujeres con VIH deseantes y deseadas, merecedoras de gozos y de amores, dignas de ejercer una plenitud sexual? </strong>&iquest;Es posible elegir lo que se quiere? &iquest;Decidir si entablar relaciones m&uacute;ltiples, o establecer una pareja estable y mon&oacute;gama? &iquest;Ser buenas mujeres, pacientes todo el tiempo, obedecer las reglas? &iquest;Transgredir, hacer acuerdos? &iquest;Tomar riesgos, confiar en la experiencia? &iquest;Callar, omitir, disimular, ocultar el diagn&oacute;stico? &iquest;Confesar, compartir, hacerlo p&uacute;blico, hacer activismo, militar el VIH, educar a todo el mundo? 
    </p><p class="article-text">
        Estos son algunos dilemas e inquietudes b&aacute;sicas que enfrentan en la intimidad las mujeres con VIH, muchas giran sobre las medidas de profilaxis, su inclusi&oacute;n e interferencia en las pr&aacute;cticas sexuales, mientras que otras son cuestiones de inclusi&oacute;n social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es indispensable para las mujeres con VIH tener acceso a una buena calidad de vida, alimentos, techo, informaci&oacute;n, acompa&ntilde;amiento, acceso al tratamiento m&eacute;dico y poder de decisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No existen derechos sexuales, reproductivos o contrareproductivos sin acceso universal a la salud p&uacute;blica, sin derecho a la ciencia, a la informaci&oacute;n, a la educaci&oacute;n. Para lograr calidad de vida, para ejercer ciudadan&iacute;a plena, hace falta un Estado que acompa&ntilde;e, garantice, promueva y respete los derechos y los deseos de las mujeres con VIH.
    </p><p class="article-text">
        <em>AUR/MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángela Urondo Raboy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/mujeres-viven-vih-verguenza-culpa-deseo_132_10946557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Feb 2024 19:32:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fb98b50f-8ea7-4b4a-bdf5-30153dc890f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="160752" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fb98b50f-8ea7-4b4a-bdf5-30153dc890f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="160752" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Mujeres que viven con VIH: vergüenza, culpa y deseo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fb98b50f-8ea7-4b4a-bdf5-30153dc890f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[VIH,Mujeres,Sexualidad femenina,Educación sexual integral,Salud sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vasectomía sin bisturí: dura alrededor de 30 minutos y tiene una efectividad cercana al 100%]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/vasectomia-bisturi-dura-alrededor-30-minutos-efectividad-cercana-100_1_10842372.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76f49d46-e1aa-48cb-9f5c-177cfa7fb036_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vasectomía sin bisturí: dura alrededor de 30 minutos y tiene una efectividad cercana al 100%"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La práctica consiste en ligar el conducto deferente, que va desde el testículo al pene, el cual lleva los espermatozoides. En Casa Fusa, un centro de salud integral con perspectiva de género y derechos humanos, ubicado en el barrio porteño de Almagro, la realizan durante todo enero de manera gratuita.



</p></div><p class="article-text">
        La <strong>vasectom&iacute;a sin bistur&iacute;, una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica ambulatoria que dura alrededor de 30 minutos y tiene una efectividad cercana al 100% para prevenir embarazos</strong>, es una pr&aacute;ctica cada vez m&aacute;s frecuente desde el 2020 en la Argentina por sus facilidades y beneficios, aseguraron especialistas que destacaron tambi&eacute;n la importancia de brindar una atenci&oacute;n integral y consejer&iacute;as que favorezcan la corresponsabilidad reproductiva y de cuidados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta t&eacute;cnica en particular se est&aacute; poniendo cada vez m&aacute;s en pr&aacute;ctica desde el 2020, aproximadamente. La mayor diferencia es que<strong> se puede realizar en consultorio y el paciente se va caminando a su casa en cuanto termina el procedimiento</strong>. No hace falta que te anestesien totalmente, ni que te quedes internado&rdquo;, explic&oacute; Sebasti&aacute;n Di Summa, director m&eacute;dico de Casa Fusa.
    </p><p class="article-text">
        El procedimiento de una vasectom&iacute;a sin bistur&iacute; consiste en &ldquo;ligar el conducto deferente, que va desde el test&iacute;culo al pene, el cual lleva los espermatozoides (s&oacute;lo el 3% del semen son espermatozoides). Se trata de una incisi&oacute;n de cinco mil&iacute;metros en el escroto y se liga y se secciona el conducto para que no haya pasaje de espermatozoides&rdquo;, comparti&oacute; Di Summa.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s detall&oacute; que &ldquo;dura unos 30 minutos, es totalmente ambulatoria&rdquo; y tiene una &ldquo;efectividad cercana al 100% para prevenir embarazos&rdquo;, aunque record&oacute; que &ldquo;no previene las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre c&oacute;mo contin&uacute;a la vida de una persona que se practic&oacute; una vasectom&iacute;a, el director m&eacute;dico de Casa Fusa detall&oacute; que &ldquo;el paciente no siente ning&uacute;n cambio, realiza su vida con normalidad, solo hay m&iacute;nimas molestias los primeros d&iacute;as de operado&rdquo; y, en caso de desearlo, la reversi&oacute;n de la cirug&iacute;a &ldquo;es efectiva en un 80, 90% de las oportunidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los mitos relacionados a esta pr&aacute;ctica, a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;esta microcirug&iacute;a permite continuar eyaculando igual, teniendo el mismo orgasmo, la misma sensaci&oacute;n de emisi&oacute;n sin este componente del 3% de espermatozoides, que solamente se ve al microscopio&rdquo; y record&oacute; que &ldquo;no existen cambios en las erecciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n comparti&oacute; que las complicaciones que pueden surgir, como &ldquo;sangrado, hematoma o infecci&oacute;n&rdquo; son azarosas y son las mismas que en las vasectom&iacute;as tradicionales, mientras que es necesario realizar un control al mes para verificar que ya no haya espermatozoides.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Casa Fusa, un centro de salud integral con perspectiva de g&eacute;nero y derechos humanos, ubicado en Lezica 3902 en el barrio porte&ntilde;o de Almagro, realizan durante todo el mes de enero vasectom&iacute;as sin bistur&iacute; gratuitas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el 2006 se sancion&oacute; la Ley Nacional 26.130 de Anticoncepci&oacute;n Quir&uacute;rgica que garantiza el acceso a la ligadura tubaria y a la vasectom&iacute;a como un derecho de todas las personas.
    </p><p class="article-text">
        Desde ese a&ntilde;o,<strong> la anticoncepci&oacute;n quir&uacute;rgica tambi&eacute;n forma parte del Programa M&eacute;dico Obligatorio con cobertura total</strong>, por lo que las obras sociales o prepagas deben cubrir el 100% de la pr&aacute;ctica, al tiempo que los servicios de salud que cuenten con los medios t&eacute;cnicos deben cumplirla y, en caso de no poder dar respuesta, deben garantizar la derivaci&oacute;n a un efector de salud en donde sea posible realizarla.
    </p><p class="article-text">
        Las dos primeras personas que se practicaron una vasectom&iacute;a en el sector de salud p&uacute;blica del pa&iacute;s lo hicieron en el 2001 en el Hospital de Villa Regina de la provincia de R&iacute;o Negro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Acordamos que me haga la vasectom&iacute;a porque la operaci&oacute;n es m&aacute;s sencilla y menos agresiva que para la mujer. Adem&aacute;s, yo tengo cuatro hijos y mi mujer, dos. Si los dos disfrutamos de la sexualidad, debemos compartir la responsabilidad en el control de la natalidad. Las mujeres siempre se hicieron cargo de tomar pastillas, ponerse un DIU, criar a los chicos. Siempre pusieron el cuerpo. Ahora lleg&oacute; nuestro turno&rdquo;, dijo en ese momento uno de los pacientes a P&aacute;gina 12.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La cantidad de personas que se practican esta intervenci&oacute;n fue aumentando a lo largo de los a&ntilde;os en el pa&iacute;s: el &aacute;rea de Monitoreo de la Direcci&oacute;n Nacional de Salud Sexual y Reproductiva contabiliz&oacute; 56 en el 2015, 683 en 2019 y 1.610 en el 2021.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quienes m&aacute;s demandan esta pr&aacute;ctica son varones j&oacute;venes entre 30 y 40 a&ntilde;os</strong>, que &ldquo;en general no quieren tener hijos o tienen y sienten que su paternidad ya est&aacute; satisfecha con eso&rdquo;, comparti&oacute; a esta agencia Carlota Ram&iacute;rez, directora de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud bonaerense.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creemos que hay una gran demanda encubierta de la poblaci&oacute;n que no la estamos registrando p&uacute;blicamente. La idea de este a&ntilde;o es trabajar fuerte en promover estos equipos&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En la provincia de Buenos Aires se busca implementar la t&eacute;cnica de vasectom&iacute;a sin bistur&iacute;, que ya se practica en la Maternidad Estela de Carlotto, en Moreno; el Hospital Interzonal General Jos&eacute; de San Mart&iacute;n, en La Plata; y en el Hospital Zonal General de Agudos doctor Carlos Bocalandro, en Tres de Febrero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tuvimos muchas dificultades para conseguir el instrumental. Es una t&eacute;cnica que trajimos de M&eacute;xico con una cooperaci&oacute;n internacional&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Ram&iacute;rez, quien destac&oacute; que se trata de una &ldquo;pr&aacute;ctica muy 'costo-efectiva' ya que son 20 minutos, no requiere gran tecnolog&iacute;a y son pinzas que no son muy caras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ofrecer servicios de vasectom&iacute;a, el &aacute;rea de Salud Sexual y Reproductiva busca que los centros de salud del distrito brinden &ldquo;un servicio de atenci&oacute;n integral en el marco de la corresponsabilidad que incorpora otras dimensiones de la salud de los varones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde el 2022 venimos trabajando conjuntamente con el Fondo de Poblaci&oacute;n de Naciones Unidas (Unfpa) en implementar un modelo de atenci&oacute;n de servicio de acceso a vasectom&iacute;as en seis hospitales con bastante &eacute;xito&rdquo;, dijo Ram&iacute;rez.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido cont&oacute; que &ldquo;muchas de las consejer&iacute;as son grupales, entonces los varones hablan tambi&eacute;n de otras problem&aacute;ticas, tienen preguntas, hablan acerca de su sexualidad&rdquo; y resalt&oacute; que &ldquo;es una intervenci&oacute;n que no solamente apunta a una pr&aacute;ctica m&eacute;dica, sino que es m&aacute;s integral, donde muchas veces el acceso a la vasectom&iacute;a es la puerta de entrada al sistema de salud&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los varones no suelen tener pr&aacute;cticas de cuidado. Se acercan al sistema de salud en las guardias o cuando van a tener un beb&eacute;. En ese momento tratamos de ofrecerles en el marco de la consejer&iacute;a anticonceptiva esta opci&oacute;n que muchos varones aceptan y tambi&eacute;n tratamos de abordar otras problem&aacute;ticas que aparecen&rdquo;, ampli&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, subray&oacute; que<strong> &ldquo;cuando un hombre no se cuida y tiene un accidente o se enferma es una mujer la que cuida&rdquo; por lo que consider&oacute; necesario &ldquo;trabajar desde una perspectiva de equidad, de promover la corresponsabilidad reproductiva y de los cuidados&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        L&iacute;nea Nacional de Salud Sexual: 0800-222-3444
    </p><p class="article-text">
        <em>MM</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Por Agustina Ramos para agencia T&eacute;lam.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/vasectomia-bisturi-dura-alrededor-30-minutos-efectividad-cercana-100_1_10842372.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jan 2024 17:45:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/76f49d46-e1aa-48cb-9f5c-177cfa7fb036_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="50229" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/76f49d46-e1aa-48cb-9f5c-177cfa7fb036_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="50229" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vasectomía sin bisturí: dura alrededor de 30 minutos y tiene una efectividad cercana al 100%]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/76f49d46-e1aa-48cb-9f5c-177cfa7fb036_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud sexual,Vasectomía,Género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser marrón: una traba más en el acceso de las mujeres a la salud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/marron-traba-acceso-mujeres-salud_132_10691483.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d14fbba4-d886-4df8-acbe-0624c8e40518_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ser marrón: una traba más en el acceso de las mujeres a la salud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mujeres jujeñas, marrones y de escasos recursos cuentan sus experiencias en el sistema de salud que las expulsa, las violenta y las trata como si tuvieran menos derechos. Una traba estructural en el acceso a la salud sexual y reproductiva. 

</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Atendela vos. &iexcl;No! Atendela vos&rdquo;. &ldquo;C&aacute;llate, no hagas l&iacute;o&rdquo;. &ldquo;Aguant&aacute;, aguant&aacute; y quedate tranquilita&rdquo;. &ldquo;Volv&eacute; a tu casa&rdquo;. &ldquo;No puedo creer que no se ba&ntilde;an&rdquo;. &ldquo;Son sucias&rdquo;. &ldquo;No pod&eacute;s parir de cuclillas, &iquest;qui&eacute;n te dijo que pod&iacute;as?&rdquo;. &ldquo;Eso no se hace, se va caer el beb&eacute; al piso&rdquo;.&nbsp; &ldquo;Son indias&rdquo;. &ldquo;No sab&eacute;s nada&rdquo;, &ldquo;No s&eacute; para qu&eacute; se ponen a tener hijos&rdquo;&hellip; y podr&iacute;amos seguir por varios p&aacute;rrafos m&aacute;s describiendo las cosas que las mujeres juje&ntilde;as marrones y pobres deben escuchar cuando se acercan al sistema de salud a recibir un servicio relacionado a los derechos reproductivos y sexuales. En estos espacios, adem&aacute;s de la violencia verbal, tambi&eacute;n existe una negaci&oacute;n de los saberes ancestrales de las comunidades originarias que a&uacute;n conservan sus propios m&eacute;todos para acceder a la salud. La voz de estas mujeres no suele ser escuchada porque no son respetadas como sujetas de derechos y poseedoras de conocimientos v&aacute;lidos.
    </p><p class="article-text">
        Las frases que le&iacute;mos m&aacute;s arriba parecen haber sido dichas hace mucho tiempo, pero son di&aacute;logos que fueron recuperados de las experiencias de tres mujeres j&oacute;venes que habitan la ciudad de San Salvador de Jujuy&nbsp; y que hoy son conscientes de la violencia mediada por racismo y discriminaci&oacute;n que sufrieron a los largo de sus vidas, <strong>pero especialmente cuando tuvieron contacto con el sistema de salud a la hora de un parto, un aborto o una consulta ginecol&oacute;gica.&nbsp;</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>El color de piel como bandera</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Sara P&eacute;rez</strong>, es docente de teatro, actriz y <em>performer</em> juje&ntilde;a, pero por sobre todo una luchadora incansable en contra del racismo y discriminaci&oacute;n hacia las mujeres marrones de Jujuy.&nbsp; En los diferentes espacios en que la encontramos, Sara hace del color de su piel una bandera que busca visibilizar las situaciones de violencia y la vulneraci&oacute;n de derechos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es por eso que, mientras viaja hacia Buenos Aires para participar de la Marcha de Orgullo, Sara se contact&oacute; por tel&eacute;fono para compartir su historia. Lo hace porque sabe que, como ella, hay muchas otras mujeres que seguramente en alg&uacute;n rinc&oacute;n de esta provincia estar&aacute;n escuchando o sintiendo lo que ella pas&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;&ldquo;Cuando fui a tener a mi hija sent&iacute; todo: la discriminaci&oacute;n, el racismo, el desprecio, el ser ignorada, no escuchada&rdquo;</strong>, dice.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/064215e6-0f13-4e89-b998-7f01063605dc_source-aspect-ratio_50p_1085133.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/064215e6-0f13-4e89-b998-7f01063605dc_source-aspect-ratio_50p_1085133.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/064215e6-0f13-4e89-b998-7f01063605dc_source-aspect-ratio_75p_1085133.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/064215e6-0f13-4e89-b998-7f01063605dc_source-aspect-ratio_75p_1085133.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/064215e6-0f13-4e89-b998-7f01063605dc_source-aspect-ratio_default_1085133.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/064215e6-0f13-4e89-b998-7f01063605dc_source-aspect-ratio_default_1085133.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/064215e6-0f13-4e89-b998-7f01063605dc_source-aspect-ratio_default_1085133.jpg"
                    alt="Sara Pérez. Cuenta que quiso parir en cuclillas como le enseñaron sus abuelas, pero que se lo prohibieron y le ataron los pies a la cama. "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sara Pérez. Cuenta que quiso parir en cuclillas como le enseñaron sus abuelas, pero que se lo prohibieron y le ataron los pies a la cama.                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Sobre las formas en las que se manifiestan estas violencias recuerda: &ldquo;Fui con muchos dolores al Hospital Pablo Soria (que nucleaba casi todas las prestaciones de salud en la capital juje&ntilde;a) y me dijeron que no estaba para parir, que me fuera a mi casa y volviera despu&eacute;s. Yo vivo lejos, en Alto Comedero, (ubicado a 15 kil&oacute;metros del casco c&eacute;ntrico de la ciudad Capital),&nbsp;estaba sin plata para el colectivo y mucho menos para pagarme un remis. Igual volv&iacute; m&aacute;s tarde, me quejaba mucho del dolor y solo quer&iacute;a ubicarme de cuclillas como me hab&iacute;an ense&ntilde;ado mis abuelas, que hab&iacute;an tenido sus hijos lejos de un hospital. Pero ah&iacute; me retaron mucho. Me dijeron &lsquo;No es as&iacute;, &iquest;qui&eacute;n te dijo que pod&eacute;s tenerlo as&iacute;?'. <strong>Me pusieron en una camilla, me ataron los pies y me ped&iacute;an todo el tiempo que no grite, que no haga l&iacute;o y que me quede tranquilita&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Tu hija ya tiene ocho a&ntilde;os. &iquest;Segu&iacute;s recordando ese d&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, a&uacute;n me acuerdo y hoy me doy cuenta que eso pasa a diario. Hoy, con m&aacute;s herramientas, puedo entender que fue racismo,  discriminaci&oacute;n y desprecio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>&ndash;<strong>&iquest;Crees que esto aleja a muchas mujeres marrones de escasos recursos de los centros de salud?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Sin duda que s&iacute;, cada vez que vas sent&iacute;s el destrato, no quer&eacute;s volver. Y eso te limita en todo, en hacerte un control anticonceptivo adecuado, en hacerte estudios de prevenci&oacute;n y todo lo que todas las mujeres debemos tener por derecho.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Qu&eacute; sentiste cuando quisiste recurrir a los saberes que te hab&iacute;an dado tus abuelas y el personal de salud te lo neg&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Sent&iacute; como otras tantas veces que mi voz no fue escuchada, el reto como si fuera una ni&ntilde;a. Sent&iacute; que nada de lo que yo dijera importaba. Por eso entiendo que hasta hace muy poco muchas mujeres ind&iacute;genas prefer&iacute;an que sus hijos nacieran en sus hogares recibiendo un trato emp&aacute;tico y acorde a los valores, costumbres y tradiciones milenarias que a&uacute;n viven en nuestras comunidades.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una voz que no se escucha</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Noelia Esquivel</strong>, madre de dos ni&ntilde;as, tuvo otra experiencia del destrato a la hora de acceder a los servicios de salud reproductiva y sexual. &ldquo;Yo me hice un aborto antes de que se sancionara la Ley de Interrupci&oacute;n Voluntaria del Embarazo y tuve una infecci&oacute;n muy grave, porque tuve que hacerlo en condiciones no aptas, en mi propia casa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Noelia cont&oacute; que vivi&oacute; una situaci&oacute;n &ldquo;de terror&rdquo;.&nbsp; &ldquo;Me dejaron en el pasillo con un dolor insoportable, yo gritaba del dolor pero nadie me atend&iacute;a. Yo lo sent&iacute; como un castigo. Hubo un trato despectivo, porque soy del barrio, generalmente las personas que vamos al hospital no tenemos muchos recursos. Sent&iacute; como un <strong>&lsquo;Jodete, ahora qu&eacute;date ah&iacute;, &iquest;para qu&eacute; te hiciste un aborto?&rsquo;.</strong> Para mi fue una forma de aleccionar&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1ba3e808-23e9-4fe5-a712-96cd865e7ac3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1ba3e808-23e9-4fe5-a712-96cd865e7ac3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1ba3e808-23e9-4fe5-a712-96cd865e7ac3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1ba3e808-23e9-4fe5-a712-96cd865e7ac3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1ba3e808-23e9-4fe5-a712-96cd865e7ac3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1ba3e808-23e9-4fe5-a712-96cd865e7ac3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1ba3e808-23e9-4fe5-a712-96cd865e7ac3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Noelia Esquivel asegura que en el hospital le hicieron un legrado sin anestesia como “castigo” por un aborto espontáneo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Noelia Esquivel asegura que en el hospital le hicieron un legrado sin anestesia como “castigo” por un aborto espontáneo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Unos a&ntilde;os despu&eacute;s, Noelia qued&oacute; otra vez embarazada pero era un saco sin embri&oacute;n. El aborto fue espont&aacute;neo, pero la experiencia fue la misma: &ldquo;Me hicieron un legrado, muy doloroso, sin anestesia. Con la misma actitud como queriendo que me duela para que &lsquo;aprenda&rsquo;&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es como si todos te dijeran: &lsquo;si estas embarazada ten&eacute;s que tenerlo, sino para qu&eacute; abr&iacute;s las piernas'. Hay a&uacute;n una mirada muy machista y el trato es aleccionador casi tutelar. Nadie fue a buscar al padre de ese aborto, sino que todo el maltrato lo sent&iacute; yo. Es un maltrato hacia las mujeres, siempre&rdquo;, reflexiona Noelia.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un sentir y un saber que busca ser respetado</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Lidia Balcarce</strong> es la voz de las mujeres de un peque&ntilde;o pueblo ubicado entre la Quebrada y las Yungas juje&ntilde;as: Caspal&aacute;, una comunidad de 250 familias que hasta hace una d&eacute;cada atr&aacute;s no ten&iacute;a conexi&oacute;n con la ciudad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La voz de Lidia surgi&oacute; despu&eacute;s de una tragedia familiar: su hermano, jefe del Registro Civil del pueblo, desapareci&oacute; durante 20 d&iacute;as y ella se puso al frente de la b&uacute;squeda. Luego, ante una situaci&oacute;n de desacuerdo con las decisiones gubernamentales sobre obras que se pretend&iacute;an hacer en su pueblo, Lidia alz&oacute; otra vez la voz para defender los derechos de su comunidad.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6607307b-15dc-4aaa-aee0-e710365654e5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6607307b-15dc-4aaa-aee0-e710365654e5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6607307b-15dc-4aaa-aee0-e710365654e5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6607307b-15dc-4aaa-aee0-e710365654e5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6607307b-15dc-4aaa-aee0-e710365654e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6607307b-15dc-4aaa-aee0-e710365654e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6607307b-15dc-4aaa-aee0-e710365654e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Identidad Marrón. Lidia comenzó a militar como respuesta a la discriminación que sentía. Hoy es orgullo. "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Identidad Marrón. Lidia comenzó a militar como respuesta a la discriminación que sentía. Hoy es orgullo.                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Siempre a las comunidades que vienen del norte o bajan de los cerros se las destrata. Nos ven as&iacute;: morochas, bajitas con cierta vestimenta y siempre hay racismo. </strong>Yo sufr&iacute; mucho esta situaci&oacute;n de ni&ntilde;a. Me quede hu&eacute;rfana a edad temprana y vine a la ciudad y sent&iacute; discriminaci&oacute;n y por supuesto tambi&eacute;n a la hora de recibir alguna atenci&oacute;n m&eacute;dica&rdquo;, indica mientras su voz se ti&ntilde;e de tristeza recordando los calificativos que recibi&oacute; a lo largo de su vida.&nbsp; &ldquo;<strong>Me dec&iacute;an india, coya y un mont&oacute;n de cosas que hoy son mi orgullo</strong>, pero de ni&ntilde;a no lo entend&iacute;a as&iacute; y me avergonzaba de donde ven&iacute;a&rdquo;, agrega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los hospitales Lidia dice que vuelve a vivir el mismo destrato: &ldquo;No es lo que te dicen sino c&oacute;mo te tratan. Baj&eacute; con mi abuela y escuch&eacute; un &rdquo;Atendela vos, no atendela vos&ldquo;. No te lo dicen de frente&nbsp; pero es como que les diera asco vernos&rdquo;, asegura. &ldquo;El tema de tratarnos de falta de higiene, es siempre.&nbsp; A veces lo viajes del campo a la ciudad son largos y no es que uno no quisiera estar aseado, pero tambi&eacute;n es un motivo de un trato discriminatorio&rdquo;, cuenta Lidia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Habla de desvalorizaci&oacute;n de los saberes ancestrales: &ldquo;Nosotros tenemos formas de curarnos con yuyos. En Caspal&aacute; seguimos siendo muy ancestrales en ese sentido. Hoy ya hay camino, pero no tiene m&aacute;s de 10 a&ntilde;os. Y no tenemos hospital, solo una salita. Cuando hay urgencias, como un parto, las que asisten son las mujeres m&aacute;s grandes de la comunidad&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El mapa del racismo</strong></h3><p class="article-text">
        Los relatos de Sara, Lidia y Noelia coinciden con las cifras de discriminaci&oacute;n que el Instituto Nacional contra la Discriminaci&oacute;n, la Xenofobia y el Racismo (INADI) public&oacute; recientemente: <strong>Jujuy es la provincia con mayor discriminaci&oacute;n por cuestiones est&eacute;ticas, por color de piel y por pobreza. </strong>As&iacute; lo indica el Mapa Nacional de la Discriminaci&oacute;n elaborado a partir de encuestas realizadas a 11.700 personas en sus hogares durante 2019.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tema de g&eacute;nero figura como segundo y tercer motivo de estos episodios en las provincias de Jujuy, Salta, C&oacute;rdoba, La Pampa, Mendoza y San Luis.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Silencio nunca m&aacute;s&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        El racismo estructural que existe en nuestro pa&iacute;s atraviesa todas las situaciones de la vida de las mujeres marrones y pobres del norte y por supuesto es una barrera m&aacute;s a la hora de acceder a los derechos reproductivos y sexuales.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Tal como lo indica que el informe de &ldquo;Las Mujeres Ind&iacute;genas y sus Derechos Humanos en las Am&eacute;ricas&rdquo; (2017), de la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en Jujuy, as&iacute; como en toda Am&eacute;rica, las mujeres ind&iacute;genas suelen enfrentar formas diversas y sucesivas de discriminaci&oacute;n hist&oacute;rica que se combinan y se superponen, exponi&eacute;ndolas a violaciones de derechos humanos en todos los aspectos de su vida cotidiana.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ef9701e-c230-4439-9281-5a6471c254e2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ef9701e-c230-4439-9281-5a6471c254e2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ef9701e-c230-4439-9281-5a6471c254e2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ef9701e-c230-4439-9281-5a6471c254e2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ef9701e-c230-4439-9281-5a6471c254e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ef9701e-c230-4439-9281-5a6471c254e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0ef9701e-c230-4439-9281-5a6471c254e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Identidad marrón. Un movimiento político en respuesta a la discriminación tan marcada en la provincia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Identidad marrón. Un movimiento político en respuesta a la discriminación tan marcada en la provincia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Los diversos obst&aacute;culos que las mujeres, marrones, urbanas de escasos recursos enfrentan, son las dificultades geogr&aacute;ficas y econ&oacute;micas para tener acceso a servicios de salud que suelen dar como resultado la discriminaci&oacute;n, violencia y marginaci&oacute;n social.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vemos en cada historia que no hay mecanismos concretos para garantizar que el derecho que tienen todas las mujeres a acceder a servicios salud y atenci&oacute;n m&eacute;dica, que garanticen una maternidad segura y libre de todo riesgo en todo el proceso reproductivo, sino por el contrario:<strong> el maltrato las aleja&nbsp; de los centros de salud</strong> porque prefieren recibir en sus hogares un trato emp&aacute;tico y acorde a los valores, costumbres y tradiciones milenarias.
    </p><p class="article-text">
        Por eso en las marchas feministas juje&ntilde;as surgi&oacute; hace muchos meses una nueva consigna: &ldquo;Amuki nunca m&aacute;s&rdquo;. Amuki quiere decir silencio. 
    </p><p class="article-text">
        <em>CA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Amador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/marron-traba-acceso-mujeres-salud_132_10691483.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Nov 2023 03:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d14fbba4-d886-4df8-acbe-0624c8e40518_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1569584" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d14fbba4-d886-4df8-acbe-0624c8e40518_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1569584" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ser marrón: una traba más en el acceso de las mujeres a la salud]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d14fbba4-d886-4df8-acbe-0624c8e40518_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud sexual,Discriminación,Pueblos originarios,derechos reproductivos,Prácticas ancestrales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Complejo por tener “labios grandes” u oscuros: la presión estética (y el mercado) también llega a las vulvas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/complejo-labios-grandes-u-oscuros-presion-estetica-mercado-llega-vulvas_1_10649617.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b88fbc55-a381-4a2e-b959-1c2e3af4a557_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Complejo por tener “labios grandes” u oscuros: la presión estética (y el mercado) también llega a las vulvas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La industria cosmética y la medicina estética lanzan productos y tratamientos que prometen "rejuvenecer" vulva y vagina, o bien cambiar su aspecto. Las expertas piden diferenciar entre lo estético y lo funcional, y critican que el mercado se lance a explotar las inseguridades de las mujeres</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Empec&eacute; a tener complejo con mis labios exteriores en la adolescencia. En el porno todas tienen la vulva igual, tipo Barbie, y ya no era por el que yo ve&iacute;a sino por los comentarios que escuchaba sobre los genitales de otras mujeres. Las veces que ve&iacute;a a amigas desnudas, mi vulva tampoco se parec&iacute;a a la suya&rdquo;. Habla Natalia (nombre ficticio), de 30 a&ntilde;os, que admite haber sufrido un complejo porque los labios externos de su vulva son &ldquo;grandes y colgantes&rdquo;. Aunque nunca se ha planteado seriamente someterse a una intervenci&oacute;n, el trabajo con ella misma sigue: <strong>&ldquo;Me causa algo de complejo en mi vida sexual, pero intento que no me afecte y la paralice&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La frase con la que Natalia describe su complejo sirve para lanzar varias preguntas: <strong>&iquest;labios externos grandes y colgantes comparados con qu&eacute;?, &iquest;c&oacute;mo debe ser una vulva?, &iquest;hay una vulva y una vagina &lsquo;ideales&rsquo;?, &iquest;existe confusi&oacute;n entre est&eacute;tica y salud?</strong> Lo cierto es que la industria de la medicina est&eacute;tica y la cosm&eacute;tica lanzan productos y tratamientos que prometen &ldquo;rejuvenecer&rdquo; vulva y vagina, o bien cambiar su aspecto, y que muchas mujeres se muestran acomplejadas con sus genitales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay un patr&oacute;n 'normal'. Que los labios sean m&aacute;s grandes o m&aacute;s peque&ntilde;os, m&aacute;s sim&eacute;tricos o m&aacute;s asim&eacute;tricos no es nada anormal, lo que pasa es que <strong>la mayor&iacute;a de las vulvas no coinciden con la est&eacute;tica del porno. Igual que el 90-60-90 para el cuerpo, el estereotipo ha llegado a los genitales&rdquo;</strong>, explica la ginec&oacute;loga Miriam Al Adib, que defiende tambi&eacute;n un cambio en los t&eacute;rminos utilizados habitualmente: frente a labios mayores y menores, la doctora cree que es m&aacute;s apropiado hablar de labios externos e internos para, precisamente, evitar la sensaci&oacute;n de que unos deben ser m&aacute;s grandes y sobresalientes que los otros.
    </p><p class="article-text">
        La 'normalidad' tiene un l&iacute;mite: la disfunci&oacute;n. &ldquo;Por ejemplo, si tienes una atrofia que te impide disfrutar de las relaciones sexuales o si el labio exterior fuera excesivamente grande y entrara dentro de la vagina si hay penetraci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala Al Adib. La atrofia es un proceso natural que sucede en todos los casos con el paso del tiempo. Y es ah&iacute; cuando algunas mujeres pueden sufrir molestias para las que hay tratamiento. &ldquo;El malestar &iacute;ntimo siempre hay que tratarlo. Si te pica, te molesta, te duele... Nunca hay que conformarse&rdquo;, dice tajante la ginec&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez Rold&aacute;n forma parte de la Junta Directiva de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Ginecolog&iacute;a y Obstetricia (SEGO). Admite que no hay un &ldquo;est&aacute;ndar de vulva normal&rdquo; pero cree que la imagen corporal &ldquo;es muy importante desde el punto de vista de la salud&rdquo;. S&aacute;nchez Rold&aacute;n defiende la utilidad de la medicina regenerativa: &ldquo;Es regenerativa y funcional porque hemos descubierto que nuestro organismo tiene capacidad de recuperarse y regenerarse. En cuanto a la vagina, podemos regenerarla para que mantenga su elasticidad y oxigenaci&oacute;n. Si la regeneramos podemos mejorar la funci&oacute;n&rdquo;. Es lo que en muchas ocasiones se llama &ldquo;rejuvenecimiento vaginal&rdquo;, un t&eacute;rmino que al ginec&oacute;logo no le gusta pero que, se&ntilde;ala, ha calado.
    </p><p class="article-text">
        Miriam Al Adid tambi&eacute;n rechaza el concepto porque, dice, crea la impresi&oacute;n de que las vulvas y vaginas de las mujeres &ldquo;est&aacute;n mal&rdquo;: &ldquo;Se hace mercado con las inseguridad de las mujeres&rdquo;. &ldquo;Con el paso del tiempo hay atrofia, es un proceso natural en el que la piel y las mucosas se ponen m&aacute;s finas. Primero empieza la sequedad y luego la atrofia, es un proceso fisiol&oacute;gico, otra cosa es que ese proceso nos genere malestar. Si nos lo genera hay que tratarlo, no hay que conformarse con ning&uacute;n malestar, pero no va de est&eacute;tica. T&uacute; puedes tener una atrofia por la edad y no tener ning&uacute;n malestar y no necesitar ning&uacute;n tratamiento&rdquo;, explica. De la misma manera, prosigue, puede que haya mujeres que, sin atrofia, tengan alg&uacute;n tipo de molestia que deba tratarse, por ejemplo, en fisioterapia de suelo p&eacute;lvico. 
    </p><h3 class="article-text">Separar lo est&eacute;tico de lo funcional</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que separar lo est&eacute;tico de lo funcional&rdquo;, subraya la fisioterapeuta de suelo p&eacute;lvico Ariana Gaona. &ldquo;El tejido conjuntivo va perdiendo calidad y cantidad, pasa con el paso de la edad pero lo har&aacute; en mayor o menor medida en funci&oacute;n de cada caso, de la gen&eacute;tica, de los h&aacute;bitos, de la prevenci&oacute;n... Hay cosas que ayudan a frenar ese envejecimiento y a hacerlo m&aacute;s llevadero cuando esa atrofia afecta a la lubricaci&oacute;n o hay dolor. Son t&eacute;cnicas que de hecho luego te las venden para la parte est&eacute;tica, lo que se llama rejuvenecimiento genital. Pero que tus labios sean m&aacute;s o menos compactos, m&aacute;s o menos grandes o rugosos... esto ya no es funcional&rdquo;, insiste. A su consulta llegan mujeres con complejos que le hacen comentarios llenos de carga negativa sobre sus genitales, desde &ldquo;&iquest;has visto qu&eacute; feo?&rdquo; o &ldquo;&iquest;t&uacute; lo ves normal?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me acompleja no tener una vulva como la que se supone que hay que tener, me pasa desde la adolescencia. He pensando en operarme pero me da miedo perder sensibilidad&rdquo;, cuenta Raquel. &ldquo;Mis labios son grandes y asim&eacute;tricos. Siempre me ha dado verg&uuml;enza, ahora lo acepto un poco. Empez&oacute; a los 19, justo ten&iacute;a un novio que me dec&iacute;a cosas horribles de mi vagina porque me costaban las relaciones sexuales. Creo que dej&eacute; de pensar en ello a&ntilde;os despu&eacute;s gracias al feminismo, y ya tuve otras parejas con las que pude disfrutar m&aacute;s. Nunca pens&eacute; en la cirug&iacute;a porque por entonces ni ten&iacute;a trabajo. Hoy lo descarto totalmente&rdquo;, relata Laura (nombre ficticio), de 36 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay un modelo infantil, el modelo del porno, y a d&iacute;a de hoy hay intereses econ&oacute;micos de la medicina vaginal est&eacute;tica o ginecoest&eacute;tica. No hay unas medidas de c&oacute;mo es una vulva o vagina adecuada, no es real que haya una manera correcta, tenemos tantas vaginas como caras tenemos. Ese modelo que nos venden dice que nuestra vulva debe ser peque&ntilde;ita, recogidita, que no sobresalgan los labios internos, que el color sea como el resto de la piel, pero es que es una zona que con el paso del tiempo se oscurece, por eso te venden incluso tratamientos blanqueadores&rdquo;, explica la fisioterapeuta Ariana Gaona.
    </p><h3 class="article-text">Es el mercado</h3><p class="article-text">
        La empresa Lico Cosmetics es una firma de cosm&eacute;ticos que ya comercializa en Espa&ntilde;a un s&eacute;rum que promete &ldquo;reafirmar y aclarar la piel de la zona &iacute;ntima femenina&rdquo;. Estefan&iacute;a Ferrer es la CEO de la compa&ntilde;&iacute;a y asegura que lanzaron el producto animadas por la demanda de sus clientas. &ldquo;No se trata de volver m&aacute;s blanca la piel, sino de unificar el tono, de aclararlo y devolverlo a ese aspecto m&aacute;s rosado. Con el paso del tiempo la piel de la zona &iacute;ntima, como la de otras zonas, tiende a arrugarse y en este caso tambi&eacute;n a oscurecerse. Esa crema reafirma como lo har&iacute;a una crema para la cara, el cuello o el contorno de ojos&rdquo;, afirma. Su s&eacute;rum est&aacute; indicado para mujeres a partir de los 35 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ferrer asegura ser consciente de la presi&oacute;n est&eacute;tica que sufren las mujeres, pero a&ntilde;ade que se trata de dar la opci&oacute;n &ldquo;para que cada una se cuide lo que quiera&rdquo;. &ldquo;Si nos metemos en esa guerra tenemos que hacer una reflexi&oacute;n general de la industria. Habr&iacute;a que replantearse todo el sistema, &iquest;por qu&eacute; la cara, el cuello, la celulitis?, &iquest;por qu&eacute; te vas a la peluquer&iacute;a?&rdquo;, se pregunta. La CEO de Lico rechaza que estos productos creen un est&aacute;ndar de vulva ideal y asegura que le parece m&aacute;s preocupante el impacto que tienen, por ejemplo, las modelos que utilizan las empresas de cosm&eacute;ticos para sus anuncios. 
    </p><p class="article-text">
        La m&eacute;dica y sex&oacute;loga Ana Rosa Jurado, de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola para el Estudio de la Menopausia, cuenta que este periodo es una &ldquo;ventana de oportunidad&rdquo; para el autocuidado pero tambi&eacute;n para que la sociedad y la medicina sean consciente de que los cuerpos y los cuidados que necesitamos cambian. &ldquo;Pero con el capitalismo hemos topado. Es lamentable que nos quieran vender cosm&eacute;ticos para seguir aparentando 14 a&ntilde;os. No es un favor a las mujeres, es una manera de ganar dinero&rdquo;, subraya. Jurado defiende que las alteraciones en el cuerpo de las mujeres que puedan producirse por los cambios hormonales de la edad o por cualquier circunstancia m&eacute;dica se palien con los tratamientos que existen, &ldquo;pero no con la idea de rejuvenecimiento que tiene la industria cosm&eacute;tica o de medicina est&eacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ginec&oacute;loga Miriam Al Adib, que acaba de publicar el libro <em>Hablemos de menopausia </em>(Oberon), insiste en que la medicina regenerativa cuenta con muchas aplicaciones que mejoran la calidad de vida de muchas mujeres. &ldquo;Lo que sucede es que muchas de esas aplicaciones son las mismas que se utilizan para la est&eacute;tica. Hay gente que viene con un problema y otra gente que viene por la est&eacute;tica. Se trata de que la vagina no tenga malestar y sea funcional, de enfocarlo hacia la calidad de vida, no de rejuvenecer nada ni de est&eacute;tica&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No podemos tener con 60 a&ntilde;os una vagina de 20 a&ntilde;os, pero s&iacute; podemos tener sensaciones con 60 a&ntilde;os que ten&iacute;as con 50&rdquo;, dice por su parte el ginec&oacute;logo de la SEGO Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez Rold&aacute;n, que pide &ldquo;no demonizar&rdquo; las herramientas solo por el uso que se les puede dar en ocasiones. &ldquo;Indudablemente hay un culto al cuerpo. Estoy de acuerdo en que no podemos tener la talla 40 y medir 1,80, pero no puedo dejar de insistir en que si alguien necesita conseguir eso, hoy en d&iacute;a lo puede tener&rdquo;, se&ntilde;ala. Cuando se trata de mejorar la funci&oacute;n, S&aacute;nchez Rold&aacute;n explica que las mujeres pueden en teor&iacute;a acudir a la sanidad p&uacute;blica, aunque admite que es dif&iacute;cil conseguir un tratamiento, entre otras cosas, por la falta de departamentos especializados en los hospitales p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Ana Rosa Jurado insiste en que existen buenos tratamientos para la atrofia vaginal que permiten mantener una buena calidad de vida, pero que ni todas las mujeres los necesitan ni todos los que existen tienen una eficacia comprobada. &ldquo;Las mujeres que se mantienen sexualmente activas tienen menos riesgo. En cualquier caso, una cosa es reparar un da&ntilde;o o tratar un problema funcional y otra presionar a las mujeres para mantenerse j&oacute;venes y crear la necesidad de tener las mismas condiciones vaginales toda la vida, como no podemos tener exactamente la misma cara toda la vida&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/complejo-labios-grandes-u-oscuros-presion-estetica-mercado-llega-vulvas_1_10649617.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Nov 2023 09:08:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b88fbc55-a381-4a2e-b959-1c2e3af4a557_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="162594" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b88fbc55-a381-4a2e-b959-1c2e3af4a557_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="162594" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Complejo por tener “labios grandes” u oscuros: la presión estética (y el mercado) también llega a las vulvas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b88fbc55-a381-4a2e-b959-1c2e3af4a557_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Feminismos,Salud,Salud sexual,Vulva]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Endometriosis? ¿Salud sexual? La medicina tiene ojos de hombre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/endometriosis-salud-sexual-medicina-ojos-hombre_1_10252594.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76f49d46-e1aa-48cb-9f5c-177cfa7fb036_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Endometriosis? ¿Salud sexual? La medicina tiene ojos de hombre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de los recientes enfoques igualitarios de la disciplina, esta sufre un machismo enquistado marcado por el desinterés científico a las dolencias de las mujeres. </p></div><p class="article-text">
        La medicina ha sido, durante miles de a&ntilde;os, una disciplina dominada por los hombres y centrada principalmente en ellos mismos. Por eso, aunque las mujeres supongan alrededor del 50% de la poblaci&oacute;n mundial, tienen entre <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1873702/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un 50 y un 70% m&aacute;s riesgo de experimentar efectos adversos por los medicamentos</a> que los hombres, y mayores probabilidades de no ser diagnosticadas correctamente o de que enfermedades propias de ellas reciban escaso inter&eacute;s cient&iacute;fico. No obstante, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas han ido surgiendo poco a poco iniciativas para reforzar la investigaci&oacute;n biom&eacute;dica con un enfoque igualitario. Fruto de ello ha sido, por ejemplo, la amplia mejora <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/feminista-salvado-mujeres-cualquier-politica_129_1718715.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del pron&oacute;stico de las mujeres cuando experimentan un ataque al coraz&oacute;n desde principios de este siglo</a>, gracias a estudios espec&iacute;ficos en los que se ten&iacute;a en cuenta las particularidades de este colectivo al sufrir esta dolencia.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de estos pasos hacia una medicina m&aacute;s justa y menos discriminatoria, el <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/machismo-oculto-medicina_129_3073307.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">machismo enquistado</a> desde tiempos antiguos sigue todav&iacute;a muy presente en la medicina actual. M&uacute;ltiples y recientes investigaciones cient&iacute;ficas dan fe de ello. Por ejemplo, seg&uacute;n un <a href="https://www.nature.com/articles/s41585-022-00656-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo publicado</a> a finales del a&ntilde;o pasado en la revista <em>Nature Reviews Urology</em>, las revistas de ginecolog&iacute;a y obstetricia se centran mucho m&aacute;s en el papel de las mujeres como madres que en su salud y en su bienestar. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el 49% de todas estas revistas cient&iacute;ficas se dedican exclusivamente a su funci&oacute;n reproductiva (fertilidad, embarazo, parto, etc.) y, cuando se trata de problemas de salud no relacionados con esta funci&oacute;n, el porcentaje desciende al 12%. As&iacute;, el desinter&eacute;s cient&iacute;fico es mucho m&aacute;s marcado cuando las mujeres no son f&eacute;rtiles (ya sea porque a&uacute;n no les ha aparecido la menstruaci&oacute;n o porque han llegado a la menopausia): solo el 4% de las revistas cient&iacute;ficas se centran en la salud femenina durante esos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La responsable de la investigaci&oacute;n, Netta Avnoon, soci&oacute;loga de la Universidad de Tel Aviv, achaca este fen&oacute;meno a la predominancia masculina en el campo de la ginecolog&iacute;a durante casi 800 a&ntilde;os, como ha ocurrido en otras muchas especialidades m&eacute;dicas. Han sido los hombres los que han determinado sus &aacute;reas de m&aacute;s inter&eacute;s sobre la salud de las mujeres, que casualmente reca&iacute;an en su papel como madres. De esta forma, diferentes aspectos de la salud de las mujeres han recibido una atenci&oacute;n m&eacute;dica mucho menor: las enfermedades de los &oacute;rganos sexuales y de los m&uacute;sculos y nervios de la pelvis femenina, la menopausia, la influencia del ciclo menstrual en el sistema inmunitario, el placer sexual femenino...
    </p><p class="article-text">
        Un claro reflejo del desinter&eacute;s de la medicina sobre la mujer fuera del &aacute;mbito de la reproducci&oacute;n es <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/endometriosis-machismo-medicina_1_4119874.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la endometriosis</a>: el crecimiento de tejido endometrial en zonas anormales, fuera de la cavidad uterina. Aunque es extremadamente frecuente entre la mitad femenina de la poblaci&oacute;n mundial, es una dolencia muy desconocida. Seg&uacute;n la Sociedad Espa&ntilde;ola de Ginecolog&iacute;a y Obstetricia (SEGO), entre el 10% y el 15 % de las mujeres sufre esta enfermedad, por lo que se estima que m&aacute;s de 2 millones de mujeres est&aacute;n afectadas en nuestro pa&iacute;s. En todo el mundo, los c&aacute;lculos apuntan a m&aacute;s de 190 millones de casos.&nbsp;A pesar de estas cifras, la causas de la endometriosis siguen siendo desconocidas y llegar al diagn&oacute;stico es muchas veces un camino extremadamente lento y tortuoso: el proceso puede tardar de media, entre siete y ocho a&ntilde;os, seg&uacute;n datos del <a href="https://www.sanidad.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/pdf/equidad/ENDOMETRIOSIS.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio de Sanidad</a>. 
    </p><h3 class="article-text">Endometriosis y mallas vaginales como ejemplo </h3><p class="article-text">
        Numerosas mujeres tienen que aguantar dolores durante a&ntilde;os hasta dar con el diagn&oacute;stico, a veces bajo el estigma y la incomprensi&oacute;n de su padecimiento. En algunas de ellas, los dolores son tan intensos e incapacitantes que impactan de forma grave en diferentes aspectos de la vida y del trabajo.&nbsp;Asumir que es normal sufrir durante la regla, no solo entre la poblaci&oacute;n general, sino tambi&eacute;n entre los m&eacute;dicos, es un factor que dificulta estudiar el problema y que contribuye a retrasar el diagn&oacute;stico. Por otro lado, la falta de medios para la realizaci&oacute;n de las pruebas oportunas es otro hecho que dificulta llegar hasta la endometriosis. En cualquier caso, no hay cura para esta dolencia ni tampoco ninguna acci&oacute;n conocida para prevenirla: el tratamiento va dirigido a controlar los s&iacute;ntomas.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.medicalnewstoday.com/articles/endometriosis-why-is-there-so-little-research#The-way-forward" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reducida investigaci&oacute;n cient&iacute;fica</a> que se ha realizado sobre la endometriosis llama la atenci&oacute;n si se considera el gran impacto que tiene sobre las mujeres. Sin embargo, esto no es un fen&oacute;meno aislado. Un <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8290307/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio publicado en 2021</a> que analiz&oacute; la financiaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n de enfermedades en los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos (el pa&iacute;s que m&aacute;s invierte en ciencia de todo el mundo) muestra que el machismo en medicina sigue muy presente. Esta investigaci&oacute;n detect&oacute; que los NIH &ldquo;destinan una parte desproporcionada de sus recursos a enfermedades que afectan principalmente a los hombres, a costa de aquellas que afectan principalmente a las mujeres&rdquo;. As&iacute;, en el 75% de los casos en los que una dolencia afecta sobre todo a un g&eacute;nero, la financiaci&oacute;n favorec&iacute;a a los hombres. 
    </p><p class="article-text">
        No se trata solo de que las enfermedades propias de las mujeres reciban menos recursos para investigarse, cuando colectivos de mujeres han sufrido malas pr&aacute;cticas sanitarias han tenido que mover cielo y tierra para que ser escuchadas y recibir compensaciones por da&ntilde;os y perjuicios. Uno de los episodios m&aacute;s recientes en ese sentido fue el esc&aacute;ndalo de las mallas vaginales: miles de mujeres se vieron envueltas&nbsp;en un largo periplo judicial hasta que las autoridades sanitarias de diferentes pa&iacute;ses reconocieron que <a href="https://www.infosalus.com/mujer/noticia-escandalo-mallas-vaginales-descubierto-20181011081931.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las mallas vaginales que les hab&iacute;an implantado para tratar la incontinencia urinaria y el prolapso de &oacute;rganos p&eacute;lvicos eran las causantes de graves problemas de salud, e incluso de muertes</a>. Malas pr&aacute;cticas cient&iacute;ficas, conflictos de intereses y escasa supervisi&oacute;n y acci&oacute;n por parte de las autoridades fueron los ingredientes que pusieron a numerosas mujeres en peligro. Finalmente, la Administraci&oacute;n de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, FDA, <a href="https://www.fda.gov/news-events/press-announcements/la-fda-actua-para-proteger-la-salud-de-las-mujeres-y-ordena-los-fabricantes-de-mallas-quirurgicas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decidi&oacute; prohibir estas mallas en 2019</a>, varias d&eacute;cadas despu&eacute;s de que se implantaran por primera vez.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Samper]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/endometriosis-salud-sexual-medicina-ojos-hombre_1_10252594.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 May 2023 12:19:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/76f49d46-e1aa-48cb-9f5c-177cfa7fb036_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="50229" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/76f49d46-e1aa-48cb-9f5c-177cfa7fb036_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="50229" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Endometriosis? ¿Salud sexual? La medicina tiene ojos de hombre]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/76f49d46-e1aa-48cb-9f5c-177cfa7fb036_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud,Machismo,Endometriosis,Salud sexual,Mujeres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Parteras: Piden una ley que jerarquice su trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/parteras-piden-ley-jerarquice-trabajo_1_9697385.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de254d9e-9ffa-43ed-8632-22df36d4dd61_16-9-discover-aspect-ratio_default_1060027.jpg" width="4698" height="2642" alt="Parteras: Piden una ley que jerarquice su trabajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ley vigente tiene más de cincuenta años y las considera auxiliares de la Medicina, por lo que restringe fuertemente su trabajo en el área de la salud sexual y reproductiva. Tienen una formación universitaria de 5 años pero no puede recetar ni siquiera ácido fólico que es de venta libre.</p><p class="subtitle">El 70% de las masculinidades trans evita hacer consultas de salud sexual y reproductiva por temor a la discriminación</p></div><p class="article-text">
        Las obst&eacute;tricas -las &ldquo;parteras&rdquo;- de todo el pa&iacute;s buscan la sanci&oacute;n de una ley nacional que jerarquice sus funciones y reconozca la autonom&iacute;a de la pr&aacute;ctica. <strong>La normativa vigente tiene m&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os</strong> y el trabajo var&iacute;a seg&uacute;n la regulaci&oacute;n en cada provincia.<strong> </strong>Se trata de una<strong> formaci&oacute;n universitaria de cinco a&ntilde;os</strong> que todav&iacute;a hoy es<strong> considerada como &ldquo;actividad de colaboraci&oacute;n de la Medicina&rdquo;</strong>. El proyecto presentado est&aacute; en la Comisi&oacute;n de Salud y tiene el acompa&ntilde;amiento de organismos nacionales e internacionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ley nacional que regula el ejercicio de los y las obst&eacute;tricas es de 1967 y no reconoce la jerarqu&iacute;a profesional de la pr&aacute;ctica por lo que limita sus acciones. Existe una realidad muy fragmentada: 22&nbsp; de las 24 jurisdicciones tienen reguladas la profesi&oacute;n, pero de manera dispar. Seg&uacute;n la provincia, por ejemplo, las obst&eacute;tricas pueden dar consejer&iacute;as sobre m&eacute;todos anticonceptivos, pero no indicarlos o aplicarlos. Ante esta falta de reconocimiento y desigualdad, es que se organizaron en todo el pa&iacute;s para impulsar la ley que est&aacute; en la Comisi&oacute;n de Salud de la C&aacute;mara de Diputados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en todas las provincias y fundamentalmente en el primer nivel de atenci&oacute;n. En alg&uacute;n pueblo, zona rural o urbana siempre hay una obst&eacute;trica. Desde hace muchos a&ntilde;os hacemos pr&aacute;cticas vinculadas a la salud sexual y reproductiva, pero no tenemos ese respaldo legal que necesitamos. Ah&iacute; es donde aparecen las barreras, nos dicen: 'Vos no pod&eacute;s colocar un implante subd&eacute;rmico porque la ley no te lo permite'. Eso afecta un derecho de la poblaci&oacute;n que es acceder a una m&eacute;todo anticonceptivo y evitar un embarazo no planificado&rdquo;, le dijo a <strong>elDiarioAR Carolina Comaleras, </strong>licenciada en Obstetricia de Entre R&iacute;os e integrante de la Campa&ntilde;a #DeudaConLasObst&eacute;tricas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las personas licenciadas en Obstetricia, que en su gran mayor&iacute;a son mujeres, <strong>tienen la formaci&oacute;n necesaria para prestar el 87% de la atenci&oacute;n de la salud sexual, reproductiva y no reproductiva</strong>. Sin embargo, representan menos del 10% del personal. Desde Jujuy, la integrante de la campa&ntilde;a <strong>Luciana Tejerina</strong> explic&oacute; la trabas con las que se encuentran: &ldquo;Al ser auxiliares de la Medicina no podemos trabajar, ni desarrollar toda nuestra capacidad y preparaci&oacute;n aut&oacute;nomamente. Siempre tenemos que depender de un profesional m&eacute;dico. Lo que se pretende es reconocer la autonom&iacute;a, las incumbencias y permitir que haya igualdad de trabajo en diferentes provincias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunas provincias tienen leyes actuales que permiten que la obst&eacute;trica se vaya desarrollando y en otras no. En Perico, los d&iacute;as en los que no est&aacute;n los ginec&oacute;logos hacemos las guardias solas en compa&ntilde;&iacute;a del m&eacute;dico cl&iacute;nico. Las tomas de decisiones las hacemos nosotras con el conocimiento del m&eacute;dico. Esta es una ciudad de trabajadores golondrinas, eso hace que vengan mujeres que van de una provincia a otra trabajando y no tienen domicilio fijo ni una salud sexual protegida. Nosotras trabajamos en red con esas personas&rdquo;, explic&oacute; Tejerina, que trabaja en la guardia de Maternidad en el Hospital Zabala y es integrante del equipo territorial Manuel Belgrano del programa ENIA.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Fondo de Poblaci&oacute;n de Naciones Unidas (UNFPA) explicaron que hay evidencia que demuestra que<strong> el trabajo de las obst&eacute;tricas desciende la mortalidad materna</strong> por el acompa&ntilde;amiento y la atenci&oacute;n de calidad de todo el proceso reproductivo normal. En 2020, se registraron 41 muertes maternas por cada 100.000 nacidos vivos; mientras que las provincias del norte duplicaron esa cifra. &ldquo;Sobre todo en los lugares m&aacute;s pobres, la asistencia de las parteras preparadas o licenciadas en Obstetricia, al poder asistir a un parto o entregar m&eacute;todos anticonceptivos, hace que la atenci&oacute;n de esa mujer tenga los altos &iacute;ndices de calidad como debe tener. Incluso con la IVE y la ILE, estamos capacitadas para el seguimiento. Nuestra inclusi&oacute;n en el equipo ha demostrado que hay un alto &iacute;ndice de calidad de atenci&oacute;n y un bajo &iacute;ndice de morbi mortalidad materna&rdquo;, explic&oacute; Tejerina.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto es acompa&ntilde;ada por el UNFPA, el&nbsp; Centro de Estudio de Estado y Sociedad (CEDES), Ipas y la Red de Acceso al Aborto Seguro en Argentina (REDAAS). La soci&oacute;loga e investigadora del CEDES y REDAAS y una de las impulsoras de la campa&ntilde;a,<strong> Silvina Ramos</strong>, detall&oacute; que &ldquo; el proyecto est&aacute; en l&iacute;nea con las recomendaciones de la confederaci&oacute;n internacional de matronas sobre las competencias b&aacute;sicas y las complementarias&rdquo;. &ldquo;Muchas de las habilidades que definen los organismos internacionales, ellas ya lo hacen en los servicios. El problema es que despu&eacute;s terminan necesitando la firma del m&eacute;dico para quedar cubiertas. Hacen las tareas, pero no son reconocidas ni simb&oacute;licamente, ni pol&iacute;ticamente y eso tiene impacto sobre los ingresos porque hacen tareas para las cuales no est&aacute;n reconocidas. Es una <strong>situaci&oacute;n extremadamente indigna</strong>, que una persona tenga que estar haciendo cosas y pedir permiso para hacerlas cuando el otro deber&iacute;a tambi&eacute;n ocuparse. Es injusto y discriminatorio&rdquo;, afirm&oacute; en di&aacute;logo con este medio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/007ebe9a-1d87-489d-8105-3a835507b5e7_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/007ebe9a-1d87-489d-8105-3a835507b5e7_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/007ebe9a-1d87-489d-8105-3a835507b5e7_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/007ebe9a-1d87-489d-8105-3a835507b5e7_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/007ebe9a-1d87-489d-8105-3a835507b5e7_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/007ebe9a-1d87-489d-8105-3a835507b5e7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/007ebe9a-1d87-489d-8105-3a835507b5e7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las &quot;parteras&quot; tienen una formación universitaria de cinco años pero no son reconocidas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las &quot;parteras&quot; tienen una formación universitaria de cinco años pero no son reconocidas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Ramos detall&oacute; el impacto en la salud p&uacute;blica: &ldquo;Si no las habilitadas formalmente a desarrollar ese conjunto de tareas estas impactando negativamente en el acceso a la salud porque en aquellos lugares donde solo hay obst&eacute;tricas, que es el mayor&iacute;a de los lugares en el primer nivel de atenci&oacute;n, si nos las habilitas para desarrollar esas tareas, tambi&eacute;n est&aacute;s impactando negativamente sobre el acceso a los servicios sobre salud sexual y reproductiva de la poblaci&oacute;n en su conjunto&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los organismos efectores de la salud mundial recomiendan que las obst&eacute;tricas est&eacute;n legalmente habilitadas para estos trabajos. En Argentina, hay alrededor de 6000 personas que ejercen esta profesi&oacute;n, es una de las m&aacute;s feminizadas, incluso m&aacute;s que la enfermer&iacute;a. &ldquo;Es la profesi&oacute;n m&aacute;s feminizada de todas las que existen. Quiz&aacute;s por esa raz&oacute;n todav&iacute;a no se le reconoce la autonom&iacute;a profesional&rdquo;, puntualiz&oacute; Ramos. &ldquo;Es muy diverso, hay colegas que viven en Catamarca o La Rioja y que cruz&aacute;s la frontera provincial y en algunas pod&eacute;s hacer algunas cosas y en otras no. En Entre R&iacute;os tambi&eacute;n nos pasa eso, tenemos una regulaci&oacute;n provincial que es de 1952 que nos ci&ntilde;e al embarazo, parto, y puerperio de bajo riesgo. Si me tengo que ce&ntilde;ir a lo que dice la ley no podr&iacute;a intervenir directamente en nada&rdquo;, sostuvo Comaleras.
    </p><p class="article-text">
        En 2019, el proyecto logr&oacute; media sanci&oacute;n en la C&aacute;mara de Diputados de la Naci&oacute;n, pero perdi&oacute; estado parlamentario. Este a&ntilde;o tambi&eacute;n ingres&oacute; por la C&aacute;mara Baja y debe ser tratado por las comisiones de Salud y Legislaci&oacute;n General. La presidenta de la primera, la diputada santafesina <strong>M&oacute;nica Fein</strong>, dijo que intentar&aacute;n llevarla al recinto antes de fin de a&ntilde;o. &ldquo;La estoy impulsando. Estamos tratando de que haya una reuni&oacute;n conjunta de ambas comisiones para poder darle despacho, intentamos ver si la semana pr&oacute;xima podemos hacer una reuni&oacute;n conjunta sino temo que no llegue al recinto este a&ntilde;o. Es una buena ley, que hay que impulsar&rdquo;, le coment&oacute; a este diario.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es positivo que vuelva a poner en valor a las obst&eacute;tricas que en algunas provincias existen y en otras no. Se ha medicalizado mucho la tarea del acompa&ntilde;amiento del proceso obst&eacute;trico, hay muchos m&eacute;dicos especialistas. En muchos lugares, por ejemplo en Santa Fe, se cerr&oacute; la carrera de Obstetricia y cuesta volver a reabrirla porque hay una medicalizaci&oacute;n de ese proceso&rdquo;, explic&oacute; Fein.
    </p><p class="article-text">
        Comaleras sostuvo que la jerarquizaci&oacute;n del trabajo incluso ayudar&iacute;a a <strong>descomprimir la labor de los m&eacute;dicos y las m&eacute;dicas.</strong> &ldquo;Una persona que quiere buscar un embarazo, en todo lo que es la asesor&iacute;a, la informaci&oacute;n preconcepcional incluye la entrega de &aacute;cido f&oacute;lico para prevenir malformaciones. Nosotras no lo podr&iacute;amos indicar para retirar en la farmacia. Parad&oacute;jicamente el &aacute;cido f&oacute;lico es de venta libre, una mujer puede ir a la farmacia y comprarlo, pero yo como obst&eacute;trica no lo puedo recetar. No podr&iacute;amos hacer un PAP o solicitarle un an&aacute;lisis de detecci&oacute;n de una infecci&oacute;n de transmisi&oacute;n sexual, podr&iacute;amos descomprimir la situaci&oacute;n de derivar a un profesional m&eacute;dico porque yo lo puedo hacer si tengo la habilitaci&oacute;n y la capacitaci&oacute;n&rdquo;, explic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>CDB/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celeste del Bianco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/parteras-piden-ley-jerarquice-trabajo_1_9697385.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Nov 2022 11:15:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/de254d9e-9ffa-43ed-8632-22df36d4dd61_16-9-discover-aspect-ratio_default_1060027.jpg" length="2849706" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/de254d9e-9ffa-43ed-8632-22df36d4dd61_16-9-discover-aspect-ratio_default_1060027.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2849706" width="4698" height="2642"/>
      <media:title><![CDATA[Parteras: Piden una ley que jerarquice su trabajo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/de254d9e-9ffa-43ed-8632-22df36d4dd61_16-9-discover-aspect-ratio_default_1060027.jpg" width="4698" height="2642"/>
      <media:keywords><![CDATA[Parto,Salud sexual,Medicina,Obstétrica,Partera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[3 de agosto, Día Internacional de la Planificación Familiar: ¿de qué se trata?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-internacional-planificacion-familiar_1_9218968.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15f9d930-522b-48c0-ada0-ec168969a924_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="3 de agosto, Día Internacional de la Planificación Familiar: ¿de qué se trata?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Impulsada por la Organización Mundial de la Salud se celebra esta jornada, cuyo objetivo es concientizar sobre el derecho a decidir sobre la cantidad de hijos, los intervalos entre embarazos, y a la prevención de riesgos para la salud con métodos anticonceptivos.</p></div><p class="article-text">
        De acuerdo con la <strong>Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud</strong> (OMS), el <strong>D&iacute;a Internacional de la Planificaci&oacute;n Familiar</strong> invita a reflexionar sobre la importancia del control de la natalidad y a concientizar sobre el uso de m&eacute;todos anticonceptivos. Adem&aacute;s, procura abogar por los derechos humanos, como son el derecho a la vida, a la libertad y a la educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La Planificaci&oacute;n Familiar se enfoca en la <strong>poblaci&oacute;n en edad de reproducci&oacute;n</strong>, remarcando la importancia del control sobre sus cuerpos y la natalidad, con el objetivo de no renunciar a una <strong>vida sexualmente activa y saludable</strong>. Incluye tambi&eacute;n la educaci&oacute;n sexual, la prevenci&oacute;n y tratamiento de enfermedades de transmisi&oacute;n sexual (ETS), el asesoramiento antes de la concepci&oacute;n y durante el embarazo, as&iacute; como el tratamiento de la infertilidad. Todo esto es vital para controlar el crecimiento de la poblaci&oacute;n, as&iacute; como los efectos que este implica sobre el bienestar, la econom&iacute;a y el medio ambiente, especialmente en pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        La OMS indica que &ldquo;el uso de anticonceptivos fomenta el derecho de las personas a&nbsp;decidir el n&uacute;mero de hijos que desean tener y el intervalo&nbsp;entre los embarazos&rdquo;. Consideran urgente como necesario <strong>garantizar que toda la poblaci&oacute;n tenga acceso a los m&eacute;todos anticonceptivos</strong>, sobre todo aquellos sectores socioecon&oacute;micos vulnerables. En la prevenci&oacute;n de embarazos no deseados, el uso de preservativos es el &uacute;nico m&eacute;todo anticonceptivo que los evita y que&nbsp;<strong>previene el contagio de ETS</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Se le debe garantizar a la poblaci&oacute;n el pleno acceso a los m&eacute;todos anticonceptivos, reafirmando su derecho a la salud sexual y reproductiva. El ejercicio pleno de estos derechos es un componente fundamental del bienestar y la libertad de las personas. Es importante el dise&ntilde;o, aplicaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas por parte de los gobiernos, orientadas a su cumplimiento.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-internacional-planificacion-familiar_1_9218968.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Aug 2022 03:01:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/15f9d930-522b-48c0-ada0-ec168969a924_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="126364" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/15f9d930-522b-48c0-ada0-ec168969a924_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="126364" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[3 de agosto, Día Internacional de la Planificación Familiar: ¿de qué se trata?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/15f9d930-522b-48c0-ada0-ec168969a924_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Salud sexual,Salud,OMS,Sexualidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre el retorno a los "rituales ancestrales" y nuevos estudios sobre el clítoris, la vulva se puso de moda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/rituales-ancestrales-clitoris-vulva_1_9095494.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36a1da5e-982b-4a62-b3ee-754f648a04f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre el retorno a los &quot;rituales ancestrales&quot; y nuevos estudios sobre el clítoris, la vulva se puso de moda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es la parte externa de los genitales femeninos y se está resignificando. En redes sociales circula información sobre tratamientos alternativos para "sanar". También hay talleres y retiros. Los especialistas explican por qué aparecieron estas prácticas y advierten sobre las consecuencias.</p></div><p class="article-text">
        El algoritmo me lleva de paseo y en <em>Instagram</em> veo todo esto que voy a enumerar. Vulva diosa, portal energ&eacute;tico.<strong> Respiraci&oacute;n ov&aacute;rica para sanar</strong>. Meditaci&oacute;n org&aacute;smica.<strong> Huevos de piedra que, introducidos en la vagina, &ldquo;limpian linajes ancestrales&rdquo;; el mismo huevo, pero para fortalecer los m&uacute;sculos de la pelvis</strong>. Sesi&oacute;n cham&aacute;nica vulvar. Remedios &ldquo;naturales&rdquo; para curar infecciones vaginales: aceite de neem y aloe vera. <strong>Vaporizaciones vaginales de limpieza para dolores, para regulaci&oacute;n hormonal, y para hacer a solas o en grupo</strong>. Retiros para personas con vulva. Herramientas de sanaci&oacute;n sexual. Okey, <strong>la vulva se puso de moda.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La definici&oacute;n de diccionario indica que &ldquo;la vulva es la parte externa de los genitales femeninos&rdquo;. <strong>Comprende los labios mayores y menores, las aberturas hacia la uretra y la vagina, y el cl&iacute;toris</strong>. Es decir, lo que est&aacute; a mano, a un vistazo de espejo. Y resulta que la vulva <strong>atraviesa un periodo de resignificaci&oacute;n</strong>, seg&uacute;n observo en redes y seg&uacute;n me dicen las especialistas a las que consulto. No en su funcionalidad, que no ha cambiado, sino de percepci&oacute;n: hay, algo as&iacute;, como una <strong>&ldquo;oda a la vulva&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La vulva, entonces, como una parte del cuerpo sacralizada a la que ahora llaman, <strong>&ldquo;yoni&rdquo; o &ldquo;ioni&rdquo;, en s&aacute;nscrito -&iquest;avance o retroceso del lenguaje?</strong>-. Epicentro de placer, identificaci&oacute;n y, al mismo tiempo,<strong> objeto de estudio de la ciencia, que la mira -la investiga- como nunca antes</strong>. Eso, sumado a la gran cantidad de informaci&oacute;n -no siempre verificada- que circula en redes sociales, reinstala a la vulva por fuera del plano reproductivo. <strong>Meter y sacar. Un hueco para llenar de placer. Y de marketing</strong>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Huevos, yuyos, aceites y la Ciencia</h3><p class="article-text">
        Data de Internet: <strong>el huevo de obsidiana es de color negro y &ldquo;nos pone en contacto con nuestras ancestras&rdquo;</strong>; el de cuarzo verde &ldquo;trabaja en la desintoxicaci&oacute;n&rdquo;; el de cuarzo rosa &ldquo;ampl&iacute;a la energ&iacute;a y abre el<em> chakra</em> coraz&oacute;n&rdquo;. <strong>Se consiguen en </strong><em><strong>tiendas online</strong></em><strong> por $6.500 cada uno</strong>. El uso sugerido es por la noche, para dormir, por el lapso de 9 meses y un descanso de tres. Tambi&eacute;n est&aacute;n<strong> las vaporizaciones, yuyos varios que cuestan unos $2 mil los 20 gramos. Hay que hervirlos, como si fueran un t&eacute;, dejar reposar y &ldquo;sentarse&rdquo; sobre el vapor</strong>. Untarse la vagina con aceite de neem o pasar la noche con una esponjita imbuida en la vagina servir&iacute;a, seg&uacute;n se promociona, para curar infecciones, como la candidiasis. Las ginec&oacute;logas consultadas por <strong>elDiarioAR</strong> desaconsejan el uso del huevo, el combo de flores y del aceite de neem. Refieren que <strong>&ldquo;no s&oacute;lo no solucionan nada sino que ponen en riesgo al paciente&rdquo;</strong>. Pero las redes sociales van m&aacute;s r&aacute;pido y no hay sanciones para quien comparta informaci&oacute;n de dudosa calidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6187d720-4a11-4572-b9dd-4e1560b7e124_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6187d720-4a11-4572-b9dd-4e1560b7e124_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6187d720-4a11-4572-b9dd-4e1560b7e124_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6187d720-4a11-4572-b9dd-4e1560b7e124_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6187d720-4a11-4572-b9dd-4e1560b7e124_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6187d720-4a11-4572-b9dd-4e1560b7e124_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6187d720-4a11-4572-b9dd-4e1560b7e124_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Aceite de Neem para &quot;sanar&quot; la candidiasis."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aceite de Neem para &quot;sanar&quot; la candidiasis.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s data de Internet: hay talleres sobre sexualidad femenina, reuniones de sanaci&oacute;n de &uacute;tero -o reconexi&oacute;n- con el &uacute;tero, limpieza -o conexi&oacute;n- con el linaje ancestral -femenino-, meditaciones org&aacute;smicas. Los encuentros se agotan muy r&aacute;pido y <strong>la inscripci&oacute;n ronda los $10 mil pesos</strong>. Tambi&eacute;n se ofrecen como retiros<em> all inclusive</em>. Por supuesto, es m&aacute;s caro y, a veces, en d&oacute;lares. <strong>Adem&aacute;s de los posteos en </strong><em><strong>Instagram</strong></em><strong> y los canales de </strong><em><strong>Telegram</strong></em><strong>, hay tutoriales en </strong><em><strong>YouTube</strong></em><strong>.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si la sexualidad femenina fue tab&uacute; hasta los setenta, cuando arranc&oacute; una etapa meramente genital, en la d&eacute;cada siguiente estuvo &ldquo;en el cerebro&rdquo;. Hay una lema que sigue vigente e indica que<strong> &ldquo;el &oacute;rgano sexual m&aacute;s importante es la cabeza</strong>&rdquo;. Por eso<strong> Silvina Valente, ginec&oacute;loga, obstetra y presidenta de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana</strong> (SASH) se pregunta por qu&eacute; hay que jerarquizar una parte del cuerpo sobre otra, si lo que rige hoy es una mirada integral sobre la sexualidad: &ldquo;<strong>Las mujeres le est&aacute;n dando m&aacute;s importancia a sus genitales porque nos han dicho que tenemos que </strong><em><strong>desgenitalizar</strong></em><strong> la sexualidad. Y nos fuimos a la banquina. En ese contexto aparecen nuevos rituales, como las vaporizaciones y el huevo de obsidiana</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto es data de la ciencia. Valente integra un equipo de trabajo que<strong> investiga desde hace un tiempo el cl&iacute;toris con un nuevo enfoque</strong>. &ldquo;Lo estamos estudiando en estado de reposo, en excitaci&oacute;n y post orgasmo en personas sexualmente saludables. Queremos evaluar la vascularidad del cl&iacute;toris, que no est&aacute; siendo analizado.<strong> La idea es saber c&oacute;mo funciona para resolver problemas de excitaci&oacute;n</strong>&rdquo;, agrega Valente.
    </p><h3 class="article-text">Zonas de control: &iquest;lo necesito, es lo que quiero?</h3><p class="article-text">
        &ldquo;A los varones los convocan las actividades. A las mujeres nos convoca la conversaci&oacute;n, y <em>co-dolemos</em>, sea en una sesi&oacute;n cham&aacute;nica o en un t&eacute;&rdquo;, <a href="https://thegelatina.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">dice Lala Bruzoni, fundadora de The Gelatina</a>, un medio de comunicaci&oacute;n especializado en salud contempor&aacute;neo. En el sitio hay informaci&oacute;n sobre sexualidad destinada a mujeres y personas con vulva. Y <strong>hay un datazo, muy ilustrativo. Imaginen un reloj, bueno: el lugar de mayor excitaci&oacute;n en la vulva es &ldquo;a la 1pm&rdquo;. Busquen que encuentran</strong>. Sigue Lala: &ldquo;<strong>La gente est&aacute; buscando maneras de sentirse mejor, busca nuevas disciplinas que aquieten la mente. Es como un volver a las bases, a lo ancestral, hacer lo que se hac&iacute;a antes. Despojarse, pensar menos</strong>&rdquo;. Tiene sentido. Si estas nuevas conductas en torno a la sexualidad femenina aparecieron en pandemia, es porque el remedio para atravesar el Covid-19 antes de la vacuna era aislarse. El ant&iacute;doto de la antig&uuml;edad, retirarse de la comunidad. Estar solo. Hasta que pase.
    </p><p class="article-text">
        Le pregunto a Lala qu&eacute; es &ldquo;co-doler&rdquo;: <strong>&ldquo;Compartir el dolor entre mujeres, para que se convierta en medio dolor. Ah&iacute; nos gui&ntilde;amos el ojo&rdquo;</strong>, dice. Le cuento que tambi&eacute;n veo que los talleres de sanaci&oacute;n los ofrecen personas que comparten sus experiencias personales y las lecturas que hicieron en su &ldquo;proceso de sanaci&oacute;n&rdquo;. Para Bruzoni, <strong>el automarketing de la victimizaci&oacute;n no las valida para impartir conocimiento y, en el caso de que se quiera dar un curso, hay que organizar un </strong><em><strong>board</strong></em><strong> de especialistas</strong>. De paso le pregunto qu&eacute; opina sobre estas pr&aacute;cticas nuevas, promocionadas m&aacute;s en redes y que en los consultorios m&eacute;dicos tradicionales: &ldquo;Autoconocimiento y sentido cr&iacute;tico para todo.<strong> Preguntarnos antes si es lo que queremos, si es lo que necesitamos, si eso que es nuevo no est&aacute; fuera de nuestra zona de control</strong>&rdquo;, sugiere.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Las fallas del sistema m&eacute;dico para implementar una noci&oacute;n integral de salud&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        A ver qu&eacute; piensa sobre todo esto<strong> Agostina Mileo</strong>, <a href="https://ecofeminita.com/?v=5b61a1b298a0" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">comunicadora cient&iacute;fica e integrante de Ecofeminita</a>. Voy por mail. Primero quiero chequear que esto que veo en el tel&eacute;fono tiene asidero en la realidad.&nbsp;Le cuento que veo en<em> Instagram </em>posteos con informaci&oacute;n y convocatorias a encuentros sobre salud sexual no reproductiva para personas con vagina. Que la vagina es &ldquo;un portal&rdquo;, por ejemplo. O que para nombrarla usan la palabra &ldquo;yoni&rdquo;, vagina en sanscrito. Hay reuniones de sanaci&oacute;n de &uacute;tero, vaporizaciones individuales o colectivas, talleres sobre la vulva. Entonces: 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Observ&aacute;s esta tendencia? &iquest;Por qu&eacute; estos tipos de discursos, que corren sobre todo en redes sociales, tienen tanta adherencia? &iquest;Por qu&eacute; estamos permeables a esta nueva data?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, observo esta tendencia y <strong>creo que la adherencia est&aacute; relacionada principalmente con las fallas del sistema m&eacute;dico para implementar una noci&oacute;n integral de salud</strong>. Por un lado, sabemos bien que los sesgos androc&eacute;ntricos y la matriz reproductivista de la producci&oacute;n de conocimiento en el campo de la salud ha reducido la salud de las mujeres a la medicalizaci&oacute;n de la capacidad reproductiva. <strong>Prima una visi&oacute;n &ldquo;funcionalista&rdquo; sobre el cuerpo, que escinde la corporalidad de la identidad y no entiende como parte de la atenci&oacute;n m&eacute;dica la comprensi&oacute;n de los procesos sociales que hacen que las personas, y no los cuerpos</strong>, transiten experiencias particulares seg&uacute;n factores como la raza, el g&eacute;nero o la clase.
    </p><p class="article-text">
        Bien. Corrido el falo, <strong>el sistema de salud sigue entendiendo la sexualidad de las personas con &oacute;rganos sexuales femeninos como cuerpos que producen</strong>. No es nuevo. Agrega Mileo: &ldquo;Las feministas hemos observado esto durante d&eacute;cadas. En los a&ntilde;os &lsquo;70, el<em><strong> Women's Health Movement </strong></em>comenz&oacute; a elaborar el manual <em><strong>Our Bodies Ourselves</strong></em> (N. de la R.:<em> Nuestros cuerpos, nosotras mismas</em>). A partir de las experiencias compartidas en grupos de concientizaci&oacute;n elaboraba manuales en los que <strong>circulaba conocimiento sobre salud sexual con eje puesto en el placer y el deseo</strong>. Pero era conocimiento m&eacute;dico. <strong>Muchas feministas seguimos trabajando en este sentido, generando resistencias dentro de los espacios de conocimiento formal</strong>, creyendo que las ciencias son la mejor herramienta de producci&oacute;n de conocimiento para validar pr&aacute;cticas m&eacute;dicas pero que, como toda actividad cultural en un mundo sexista, requiere modificaciones estructurales. <strong>Otros grupos, en cambio, han entendido que, si el conocimiento m&eacute;dico formal es sexista, entonces la medicina lo es y que se debe buscar c&oacute;mo abordar estas cuestiones desde otro tipo de conocimiento</strong>. Esto es una diferencia fundamental. Coincidimos en que la atenci&oacute;n que recibimos en el sistema m&eacute;dico no se basa, por lo general, en conocimiento hecho por y para nosotras, pero no en las estrategias para revertir la situaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08797d1f-2726-4c85-9935-2e06f45f2b21_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08797d1f-2726-4c85-9935-2e06f45f2b21_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08797d1f-2726-4c85-9935-2e06f45f2b21_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08797d1f-2726-4c85-9935-2e06f45f2b21_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08797d1f-2726-4c85-9935-2e06f45f2b21_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08797d1f-2726-4c85-9935-2e06f45f2b21_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/08797d1f-2726-4c85-9935-2e06f45f2b21_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Remedios &quot;naturales&quot; que podrían exponer a las personas con vulva a una infección."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Remedios &quot;naturales&quot; que podrían exponer a las personas con vulva a una infección.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La pregunta que sigue es cu&aacute;ndo empieza a ser &ldquo;peligroso&rdquo; o perjudicial para la salud f&iacute;sica o emocional este tipo de recomendaciones que se replican, guardan y comparten en posteos de<em> Instagram</em> y <em>TikTok</em>. O si es al rev&eacute;s, que estas conductas hablan de una apertura y en realidad est&aacute; buen&iacute;simo y no hay que alarmarse. Responde Mileo: &ldquo;Creo que es peligroso en s&iacute; mismo<strong>. Hablamos de pr&aacute;cticas en las que se recomiendan y promueven intervenciones corporales que pueden ser sumamente perjudiciales, que da&ntilde;an la microflora vaginal, producen desgarros, aumentan los riesgos de infecci&oacute;n. Como dije antes, creo que la motivaci&oacute;n es noble.</strong> Pero como dec&iacute;a mi pap&aacute;, <em>&lsquo;el camino al infierno est&aacute; plagado de buenas intenciones&rsquo;</em>. Muchas veces estos espacios instan a compartir experiencias de abuso sin que haya personas con formaci&oacute;n en salud mental que puedan contener a la persona. Ni hablar, por ejemplo, de un shock anafil&aacute;ctico derivado de una reacci&oacute;n al&eacute;rgica por el contacto de la mucosa vaginal con alguna sustancia&rdquo;. <strong>Por ah&iacute; hay que empezar por mirarse en el espejo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM/SH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/rituales-ancestrales-clitoris-vulva_1_9095494.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jun 2022 03:18:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/36a1da5e-982b-4a62-b3ee-754f648a04f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="715166" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/36a1da5e-982b-4a62-b3ee-754f648a04f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="715166" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Entre el retorno a los "rituales ancestrales" y nuevos estudios sobre el clítoris, la vulva se puso de moda]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/36a1da5e-982b-4a62-b3ee-754f648a04f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vulva,Sexualidad,Sexualidad femenina,Huevo de obsidiana,Clítoris,Salud sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco factores que interfieren en la intensidad de los orgasmos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cinco-factores-interfieren-intensidad-orgasmos_1_8934806.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/edc740df-49e3-4768-b11e-b60e49502e48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco factores que interfieren en la intensidad de los orgasmos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existen algunos factores que en ocasiones reducen o conspiran contra el placer del clímax, y conocerlos puede ayudar a buscar el máximo disfrute y, en consecuencia, tener una vida sexual lo más plena posible.</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/vida_sexual/orgasmo-sexo-vida-sexual_1_2337200.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">orgasmo</a> se define como el <strong>pico del placer sexual</strong>: el momento en que alcanza su c&uacute;spide toda la tensi&oacute;n acumulada desde el comienzo de la excitaci&oacute;n y en que, a la par de intensos espasmos mulculares, se liberan endorfinas, serotonina y oxitocina, hormonas y neurotransmisores que generan muy agradables sensaciones.
    </p><p class="article-text">
        Pero, m&aacute;s all&aacute; de esa conceptualizaci&oacute;n general, lo cierto es que los orgasmos pueden manifestarse con distinta <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/ultimamente-orgasmos-perdido-intensidad-pasa_1_1126558.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intensidad</a>. <strong>Var&iacute;an de una persona a otra</strong>, e incluso son diferentes los que una misma persona experimenta a lo largo de su propia vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es otras palabras: si bien todos ellos son el punto m&aacute;s alto del placer sexual, en ciertas ocasiones &ndash;o en ciertos momentos de la vida&ndash; esa c&uacute;spide alcanza alturas m&aacute;s elevadas que en otras. &iquest;De qu&eacute; depende? Pues existen <strong>diversos factores</strong> que pueden reducir la intensidad de los orgasmos. A continuaci&oacute;n, un listado con cinco de los m&aacute;s frecuentes:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. La edad</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un primer factor que se puede se&ntilde;alar en este sentido es la edad: <strong>a medida que aumenta la edad, la intensidad de los orgasmos disminuye</strong>. Al menos esa fue una de las conclusiones de un <a href="https://www.tandfonline.com/eprint/NIHPEJJWER28QGJASQDU/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> publicado el a&ntilde;o pasado por investigadores del Laboratorio de Sexualidad Humana de la Universidad de Granada.
    </p><p class="article-text">
        En este trabajo, los cient&iacute;ficos se propusieron dar con los factores que determinan la intensidad de los orgasmos, para lo cual consultaron a una muestra de 1.300 personas (547 varones y 753 mujeres) de entre 18 y 80 a&ntilde;os de edad. En concreto, se propusieron analizar la experiencia subjetiva del orgasmo.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, en 2018, un equipo de investigadores italianos hab&iacute;an publicado un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30157203/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> sobre el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/vida_sexual/tipos-orgasmo-femenino-existen_1_1829925.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">orgasmo femenino</a>, en el que postularon una escala de placer subjetivo llamada <strong>&ldquo;orgasm&oacute;metro&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con estos resultados, la intensidad de los orgasmos aumentaba con la edad, algo en lo que resultaba clave la experiencia y el conocimiento del propio cuerpo. Pero el estudio analiz&oacute; datos de 526 mujeres de entre 19 y 35 a&ntilde;os, y los mismos investigadores aseguran que <strong>entre los 30 y 35 se encuentra el punto m&aacute;s alto del placer</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, sobre todo con la llegada de la menopausia &ndash;seg&uacute;n estos expertos&ndash;, intervienen otros factores que afectan la intensidad de los orgasmos. De modo que, a partir de esta edad, las conclusiones de ambos trabajos son coincidentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Una insatisfactoria relaci&oacute;n de pareja</strong>
    </p><p class="article-text">
        La citada investigaci&oacute;n de la Universidad de Granada encontr&oacute; hall&oacute; tambi&eacute;n otros factores que inciden sobre la intensidad del orgasmo, adem&aacute;s de la edad. Uno de los principales estaba &iacute;ntimamente ligado con la relaci&oacute;n de pareja: cuanto m&aacute;s <strong>satisfechas </strong>estaban las personas <strong>con sus compa&ntilde;eros</strong>, mayor era el placer en el cl&iacute;max sexual.
    </p><p class="article-text">
        De tal hecho se deriva que quienes tienen sexo con personas con las que tienen una relaci&oacute;n &ldquo;insatisfactoria&rdquo; &ndash;lo cual puede suceder por motivos diversos&ndash; tendr&aacute;n m&aacute;s probabilidades de experimentar orgasmos menos intensos.
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en cuenta, de todos modos, que las 1.300 personas analizadas en el citado estudio eran personas con <strong>parejas estables</strong> de al menos seis meses de duraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. La masturbaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los orgasmos que se obtienen a trav&eacute;s de la masturbaci&oacute;n son <strong>menos intensos</strong> que los que se dan por el resultado del coito. Al menos esa es la conclusi&oacute;n de un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16095799/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> de cient&iacute;ficos del Reino Unido que analiz&oacute; algunas de las consecuencias qu&iacute;micas en el organismo en los momentos siguientes a ambas situaciones.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, los investigadores midieron los niveles de prolactina, una hormona vinculada con la sensaci&oacute;n de <strong>&ldquo;saciedad sexual&rdquo;</strong> despu&eacute;s del cl&iacute;max. Comprobaron que, tras un orgasmo coital, tanto en hombres como en mujeres, el aumento en las cantidades de prolactina fue hasta un 400% mayor que el producido tras una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/vida_sexual/orgasmo-masturbacion-beneficios-ventajas_1_4223001.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">masturbaci&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, el estudio concluye que el coito es <strong>&ldquo;fisiol&oacute;gicamente m&aacute;s satisfactorio&rdquo;</strong> que la masturbaci&oacute;n. Se debe tener en cuenta, de todos modos, que ninguno de estos factores act&uacute;a de manera independiente: la intensidad de un orgasmo onanista puede ser mayor que el obtenido con otra persona en un acto sexual &ldquo;de baja calidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. F&aacute;rmacos</strong>
    </p><p class="article-text">
        El consumo de ciertos f&aacute;rmacos o sustancias es una causa bastante frecuente de que los orgasmos pierdan intensidad. Por un lado, <strong>el alcohol y los canab&aacute;ceos</strong>, que en ciertas personas aumentan el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/vida_sexual/superar-inhibicion-deseo-sexual_1_1820209.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deseo sexual</a> pero luego conspiran contra la ejecuci&oacute;n (en los hombres, pueden originar una disfuci&oacute;n er&eacute;ctil) o reducen el placer.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, los medicamentos <a href="https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/depression/expert-answers/antidepressants/faq-20058104" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antidepresivos o ansiol&iacute;ticos</a> tambi&eacute;n pueden dar lugar a orgasmos menos intensos (y tambi&eacute;n a otros problemas, tanto en hombres como en mujeres: <strong>inhibici&oacute;n de la libido</strong>, dificultades para la excitaci&oacute;n, menor comodidad y satisfacci&oacute;n, etc.).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo bueno es que, en general, alrededor de un mes de dejar de consumir estas medicinas, <strong>sus efectos secundarios desaparecen</strong> y los orgasmos pueden volver a gozarse como antes.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n los medicamentos contra la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/son-alimentos-mejor-ayudan-mantener-baja-presion-arterial_1_6194193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hipertensi&oacute;n</a> pueden restringir el goce en el momento del cl&iacute;max, sobre todo en los hombres, pues su funci&oacute;n es precisamente reducir la presi&oacute;n arterial, algo que <strong>afecta las erecciones y la sensibilidad</strong> del pene. En ese caso, lo id&oacute;neo ser&aacute; buscar &ndash;con asesoramiento profesional&ndash; la medicaci&oacute;n que altere en menor medida el placer sexual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Causas psicol&oacute;gicas</strong>
    </p><p class="article-text">
        La intensidad del orgasmo puede resultar <a href="https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001953.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afectada por cuestiones psicol&oacute;gicas</a> o incluso culturales. El estr&eacute;s, por ejemplo, puede llevar a tener dificultades para llegar al cl&iacute;max o para gozar del placer que este proporciona con plenitud. Y esto puede deberse a estar pasando por una situaci&oacute;n puntual muy estresante o a un estado de <strong>estr&eacute;s cr&oacute;nico</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n problemas como la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/fatiga-pandemica-manifiesta-tratarla_1_6453953.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fatiga</a>, la ansiedad y la depresi&oacute;n generan dificultades. En otros casos puede aparecer un cierto <strong>&ldquo;aburrimiento&rdquo; ante la actividad sexual</strong>, algo que puede ser consecuencia de la ya mencionada insatisfacci&oacute;n en las relaciones de pareja.
    </p><p class="article-text">
        En otros casos, la timidez y el pudor &ndash;y tambi&eacute;n algunas creencias religiosas&ndash; pueden impedir un disfrute pleno de los orgasmos y <strong>obstaculizar tambi&eacute;n la correcta comunicaci&oacute;n</strong> que permitir&iacute;a solucionarlo. En casos extremos, antecedentes de abusos y violencia pueden haber dado lugar a traumas que perjudiquen en este sentido.
    </p><p class="article-text">
        <em>CV</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cinco-factores-interfieren-intensidad-orgasmos_1_8934806.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Apr 2022 10:56:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/edc740df-49e3-4768-b11e-b60e49502e48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5443" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/edc740df-49e3-4768-b11e-b60e49502e48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5443" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cinco factores que interfieren en la intensidad de los orgasmos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/edc740df-49e3-4768-b11e-b60e49502e48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Orgasmo,Sexualidad,Salud sexual]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
