<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Constitución Nacional]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/constitucion-nacional/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Constitución Nacional]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1039467/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Crueldad estructural: cuando el Estado traiciona a los más vulnerables]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/crueldad-estructural-traiciona-vulnerables_129_11937541.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/20947e25-bc46-4a6d-a8fc-69c5e863854b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crueldad estructural: cuando el Estado traiciona a los más vulnerables"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En estos días, la destrucción de la relación comunitaria con sentido de solidaridad, desde una extraviada probeta que  conducirá inevitablemente a la desintegración social, habrá de conocer frenos si insiste en su despliegue. </p></div><p class="article-text">
        Son estos los momentos cuando la arena escurrida pone vuelta el reloj para proyectar otro futuro. Donde las horas finales no dejan de evidenciar lo ef&iacute;mero del calendario, que se agota en cualquier sociedad. <strong>Nada ni nadie deja de ser atrapado por un sentido esencial del lazo comunitario ante el devenir del tiempo, que es centralmente un orden que regula el caos</strong>. Tambi&eacute;n epocalmente el a&ntilde;o que se alej&oacute;, y no vuelve, traz&oacute; entre su inventario un lamentable lugar com&uacute;n:<strong> la crueldad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por mucho que ejecutores de la deshumanizaci&oacute;n (y sus c&oacute;mplices necesarios, tambi&eacute;n impunes) procuren sujetarse al pasado ejercicio, estos &ldquo;<em>tiranosaurios del antropoceno</em>&rdquo; -<strong>Jorge Majfud dixit</strong>- que s&oacute;lo vibran en el ego&iacute;smo hiperindividualista y antisolidario de su ecosistema financiero-pol&iacute;tico tecnodigital, ven derrotada su l&oacute;gica miope por el tiempo y por la fraternidad, que llega a abrazarnos en modo colectivo en el inicio del a&ntilde;o 25, cuando noblemente se aspira al bien para la Naci&oacute;n, para nuestras familias y para nosotros mismos. En suma, se comparte una b&uacute;squeda del bien com&uacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3640e1f6-a553-4673-8129-f2c5ec607165_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3640e1f6-a553-4673-8129-f2c5ec607165_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3640e1f6-a553-4673-8129-f2c5ec607165_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3640e1f6-a553-4673-8129-f2c5ec607165_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3640e1f6-a553-4673-8129-f2c5ec607165_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3640e1f6-a553-4673-8129-f2c5ec607165_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3640e1f6-a553-4673-8129-f2c5ec607165_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Claro que tambi&eacute;n la indispensable fraternidad humana es una categor&iacute;a jur&iacute;dico-pol&iacute;tica, como lo sabe destacar el versado estudio del constitucionalista <strong>Lucio Palumbo</strong>, quien -entre otras muchas cuestiones- descubre que a diferencia de la libertad y la igualdad declamadas formalmente &nbsp;desde 1789, y muy a pesar de tratarse de derecho positivo vigente por imperativo del sistema de protecci&oacute;n internacional desde 1948, aparece mencionada en forma escasa sino nula por la jurisprudencia de nuestra <strong>Corte Suprema de Justicia</strong>, menos por otros tribunales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente <strong>darse una Constituci&oacute;n, respetarla y hacerla respetar, resulta un acto de &ldquo;confraternizaci&oacute;n&rdquo;. Aunque lamentablemente nada de esto asume el actual proceso de deterioro de las condiciones jur&iacute;dicas que transita el pa&iacute;s</strong>. Y proponer un rumbo que lo modifique, lleva a partir del reconocimiento de la antit&eacute;tica crueldad o degradaci&oacute;n humana, tambi&eacute;n como norma jur&iacute;dica obligatoria. 
    </p><p class="article-text">
        En tanto categor&iacute;a constitucional expl&iacute;citamente consagrada, que atrapa efectos jur&iacute;dicos, merece ser invocada como fuente de determinados deberes y conductas que vinculan a los poderes de Estado y deben hacer respetar esencialmente jueces, fiscales y otros forenses. <strong>Ello sino quieren abjurar del compromiso que adoptaron al asumir su noble e indispensable labor y sumirse en las consecuencias responsables del momento, que siempre traen vuelto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como lo pone de relieve la ensay&iacute;stica, lo cruel (derivado de <em>&ldquo;cr&uacute;or</em>&rdquo;, o la sangre que emana de una herida, ense&ntilde;a Derrida) a distancia de la mera violencia, resulta de la indiferencia o goce ante el sufrimiento de los otros.<strong> Cruel significa aqu&eacute;l que est&aacute; &aacute;vido de sangre, como evidenciaron algunas im&aacute;genes de cada ocasi&oacute;n de ilegitimidad represiva, de la que a&uacute;n llegaron a ufanarse algunos personajes a la vista de toda la sociedad que, indispensable es destacar, tampoco deja de ser ajena en su transcurrir indolente.</strong> Pero a pesar de los actuales bajo umbrales de empat&iacute;a social o resignaci&oacute;n, nada exime a la funci&oacute;n manifiesta del aparato judicial de aplicar con correcci&oacute;n la ley. 
    </p><p class="article-text">
        En ello no puede negarse que <strong>hist&oacute;ricamente la progresi&oacute;n de los derechos result&oacute; de la superaci&oacute;n de expresiones de crueldad bajo cuyo r&oacute;tulo aparecen imbricados las tiran&iacute;as, la esclavitud y hasta el racismo y el sexismo</strong>. En estos d&iacute;as, la destrucci&oacute;n de la relaci&oacute;n comunitaria con sentido de solidaridad, desde una extraviada probeta que -si acaso no busca de abrirse y empatizar con todos, incluyendo a las &ldquo;cucarachas&rdquo;- conducir&aacute; inevitablemente a la desintegraci&oacute;n social, habr&aacute; de conocer frenos si insiste en su despliegue. Y una de las reacciones transita por la antropolog&iacute;a b&aacute;sica del poder jur&iacute;dico, desde la potencia derivada del reconocimiento pleno de todo humano en su dignidad de &ldquo;persona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n jurista que se precie de tal dejar&aacute; de identificar que por mediaci&oacute;n de instancias comparadas supraestatales, la aplicaci&oacute;n concreta de la categor&iacute;a crueldad en la experiencia universal, lejos de cualquier simbolismo, es y ser&aacute; concreci&oacute;n en est&aacute;ndares judiciales ineludibles. Fue el Comit&eacute; DESC de ONU que defini&oacute; a la pobreza como &ldquo;una condici&oacute;n humana que se caracteriza por la privaci&oacute;n continua o cr&oacute;nica de los recursos, la capacidad, las opciones, la seguridad y el poder necesarios para disfrutar de un nivel de vida adecuado y de otros derechos civiles, culturales, econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos y sociales&rdquo;, todo lo que incluye sentimientos de verg&uuml;enza, humillaci&oacute;n y exclusi&oacute;n en los &aacute;mbitos pol&iacute;ticos, sociales y culturales.- Todo ello hace carne en integrantes de grupos particularmente vulnerados como las infancias pobres, los indigentes, las personas con discapacidad, los jubilados.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n m&aacute;s: <strong>la exclusi&oacute;n social alcanza un nivel que constituye una forma de trato cruel, inhumano o degradante si una familia se ve privada de los elementos b&aacute;sicos para la realizaci&oacute;n de su existencia, como es la capacidad de obtener una m&iacute;nima alimentaci&oacute;n, el agua para beber, o un lugar donde dormir</strong>. Se est&aacute; violando su dignidad de seres humanos, en equivalencia al nivel de cuando se tortura y se mata: no hay diferencia &eacute;tica entre la muerte bajo tormento y el padecimiento de una madre ante la muerte por inasistencia de una criatura en situaci&oacute;n de desamparo. Tampoco existe diferencia jur&iacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es posible que todav&iacute;a no se haya advertido cabalmente que la desnutrici&oacute;n, casi siempre, implica una &ldquo;mutilaci&oacute;n grave&rdquo;: falta de desarrollo de las c&eacute;lulas del cerebro en los lactantes, ceguera por carencia de vitamina A, etc.?&nbsp;Como supo informar hace d&eacute;cadas el Relator Especial sobre el derecho a la alimentaci&oacute;n Jean Ziegler, el hambre produce &ldquo;una angustia intolerable, lacerante, que tortura a todo ser hambriento desde que se despierta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Nunca olvidar que el Estado, aun cuando se proclame abiertamente su demolici&oacute;n, ve comprometida su responsabilidad interna e internacional frente a las personas en situaci&oacute;n de pobreza extrema por inobservancia grave de sus deberes de respetar, proteger y realizar los derechos humanos. Y <strong>frente a obligaciones estatales positivas, la expresi&oacute;n &ldquo;No hay plata&rdquo; resulta una manifestaci&oacute;n de absoluta vaciedad, cuando no perversi&oacute;n, a estarse al enriquecimiento exponencial de singulares sectores econ&oacute;micamente beneficiados, que contrasta oprobiosamente con la situaci&oacute;n de la mitad de sus compatriotas que est&aacute;n por debajo de la l&iacute;nea de pobreza y, peor a&uacute;n, con s&oacute;lo reconocer que 6 de cada 10 ni&ntilde;os son miserables y se ven sometidos a la falta de todo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La crueldad inhumana (o su prohibici&oacute;n) constituye una fuente de deberes desde la supremac&iacute;a constitucional y convencional y debe ser asumido no solo como un ideal por alcanzar, sino antes como un principio de acci&oacute;n a concretar, con su realizaci&oacute;n pr&aacute;ctica. Se insiste: en el plano conceptual se han hecho enormes esfuerzos normativos y jurisprudenciales para acercar la prohibici&oacute;n de tratos crueles al bien jur&iacute;dicamente protegido por las normas internacionales, esto es, el derecho b&aacute;sico a la integridad f&iacute;sica y moral de cualquier persona, en tanto paradigma universal irrenunciable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, no se trata solamente de que la Constituci&oacute;n Nacional proh&iacute;ba la crueldad, sino que los poderes p&uacute;blicos deben aplicarla de manera efectiva y hacer cesar las consecuencias del grave accionar deshumano. Al mismo Estado que le corresponde un deber de abstenci&oacute;n (no cometer el acto cruel), tambi&eacute;n por v&iacute;a de sus funcionarios judiciales &ndash;claro que con m&aacute;s empe&ntilde;o e integridad a la hora de ejercer sus facultades- le cabe una obligaci&oacute;n positiva, de comportamiento, que se traduce en el deber de diligencia para prevenir violaciones al derecho. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Derechos de los pobres &iquest;Pobres Derechos? Se interroga ingenuamente en las aulas, para caer en la cuenta de un aut&eacute;ntico </strong><em><strong>&ldquo;Law far&rdquo;</strong></em><strong> (lejos del Derecho). Frente a este momento de exclusi&oacute;n y desamparo de semejantes, que acarrea sufrimientos incompatibles con la condici&oacute;n de personas, sino quiere caerse en el efecto de habituaci&oacute;n y hasta normalizaci&oacute;n de un paisaje doloroso, debe consagrarse una &eacute;tica de la resistencia a la barbarie deshumana y estar preparados jur&iacute;dicamente para el salvataje ante el hundimiento, donde los m&aacute;s d&eacute;biles ocupen los primeros botes. La predaci&oacute;n de la dignidad, y a&uacute;n de la vida, es un espect&aacute;culo que ning&uacute;n argentino -sea de bien o no- puede aceptar, tanto como la crueldad prohibida constituye una fuente de deberes para los cultores de la ley, si acaso no eligen defeccionar en el rol para el que han sido honrados y perder su condici&oacute;n esencial de humanidad</strong>.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><em>Alejandro Slokar es juez de la C&aacute;mara Federal de Casaci&oacute;n Penal y Profesor Titular de la C&aacute;tedra de Derecho Penal (UBA y UNLP).&nbsp;&nbsp;</em></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>DM/AS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Slokar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/crueldad-estructural-traiciona-vulnerables_129_11937541.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jan 2025 23:47:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/20947e25-bc46-4a6d-a8fc-69c5e863854b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="88689" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/20947e25-bc46-4a6d-a8fc-69c5e863854b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="88689" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Crueldad estructural: cuando el Estado traiciona a los más vulnerables]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/20947e25-bc46-4a6d-a8fc-69c5e863854b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Corte Suprema,Constitución Nacional,Derechos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lecciones de Derecho Constitucional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/lecciones-derecho-constitucional_129_10793593.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61e5896e-637a-4f1b-a5d4-b3d5e094a2ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lecciones de Derecho Constitucional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El decreto 70/2023 firmado por el presidente Javier Milei demuestra la disconformidad del Poder Ejecutivo Nacional con muchas leyes, pero no la necesidad y urgencia de su modificación por decreto. Las discusiones ideológicas en materia de leyes se deben dar en el ámbito del Congreso de la Nación.</p></div><p class="article-text">
        Que el actual presidente de la Naci&oacute;n se pelee en redes sociales con un magn&iacute;fico actor, fallecido hace varios a&ntilde;os &ndash;<strong>Hugo Arana</strong>&ndash; no me parece tan preocupante como que el actual titular del Poder Ejecutivo Nacional y varios de sus funcionarios se peleen con la Constituci&oacute;n Nacional. Estoy hablado de la pretensi&oacute;n de Poder Ejecutivo Nacional de realizar una feroz modificaci&oacute;n legislativa mediante el dictado de un DNU (decreto de necesidad y urgencia) que fue anunciado y publicado bajo el n&uacute;mero 70/2023.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El decreto en cuesti&oacute;n modifica o deroga cientos de normas que van desde el C&oacute;digo Civil y Comercial hasta la regulaci&oacute;n de las relaciones laborales, pasando por la salud prepaga, el r&eacute;gimen de aeronavegaci&oacute;n y la ley de control de fuego entre otras tantas cosas. Y ac&aacute; hago el primer <em>stop </em>importante&hellip; &iquest;puede el poder ejecutivo modificar normas a gusto y <em>piacere</em>, sin recurrir al Congreso de la Naci&oacute;n? La constituci&oacute;n es bastante clara al respecto, ya que consigna en el art. 99. Inc.3, dentro de las atribuciones del poder ejecutivo que &ldquo;<em>Participa de la formaci&oacute;n de las leyes con arreglo a la Constituci&oacute;n, las promulga y hace publicar.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>El Poder Ejecutivo no podr&aacute; en ning&uacute;n caso bajo pena de nulidad absoluta e insanable, emitir disposiciones de car&aacute;cter legislativo.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Solamente cuando circunstancias excepcionales hicieran imposible seguir los tr&aacute;mites ordinarios previstos por esta Constituci&oacute;n para la sanci&oacute;n de las leyes, y no se trate de normas que regulen materia penal, tributaria, electoral o de r&eacute;gimen de los partidos pol&iacute;ticos, podr&aacute; dictar decretos por razones de necesidad y urgencia, los que ser&aacute;n decididos en acuerdo general de ministros que deber&aacute;n refrendarlos, conjuntamente con el jefe de gabinete de ministros&hellip;&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Ver&aacute;n ustedes que la Constituci&oacute;n es bastante clara al respecto, pero por si quedaran dudas cito la interpretaci&oacute;n de esta facultad excepcional del presidente de la Naci&oacute;n en palabras de la Corte Suprema en un fallo que los abogados conocemos como &ldquo;Consumidores Argentinos&rdquo; y que es del 2010 y donde se se&ntilde;ala que &ldquo;<em>la admisi&oacute;n del ejercicio de facultades legislativas por parte del Poder Ejecutivo se hace bajo condiciones de rigurosa excepcionalidad y con sujeci&oacute;n a exigencias formales, que constituyen una limitaci&oacute;n y no una ampliaci&oacute;n de la pr&aacute;ctica seguida en el pa&iacute;s (&rdquo;Verrocchi&ldquo;). As&iacute;, para el ejercicio v&aacute;lido de esta facultad de excepci&oacute;n, el constituyente exige -adem&aacute;s de la debida consideraci&oacute;n por parte del Poder Legislativo- que la norma no regule materia penal, tributaria, electoral o del r&eacute;gimen de los partidos pol&iacute;ticos, y que exista un estado de necesidad y urgencia.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Digamos entonces que las facultades de dictar leyes por DNU son excepcionales y solo se admiten si existe un estado de necesidad y urgencia. Y en tal sentido sigue diciendo &ldquo;Consumidores Argentinos&rdquo; que &ldquo;<em>en lo que respecta a la existencia de un estado de necesidad y urgencia, es atribuci&oacute;n de este Tribunal evaluar, en este caso concreto, el presupuesto f&aacute;ctico que justificar&iacute;a la adopci&oacute;n de decretos que re&uacute;nan tan excepcionales presupuestos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si esta Corte, en ejercicio de esa facultad de control ante el dictado por el Congreso de leyes de emergencia, ha verificado desde el precedente de Fallos: 136:161 (&ldquo;Ercolano&rdquo;) la concurrencia de una genuina situaci&oacute;n de emergencia que imponga al Estado el deber de amparar los intereses vitales de la comunidad -esto es, corroborar que la declaraci&oacute;n del legislador encuentre &ldquo;debido sustento en la realidad&rdquo;- (Fallos: 172:21 -&ldquo;Avico&rdquo;-; 243:449 -&ldquo;Nadur&rdquo;-; 313:1638 -&ldquo;Videla Cuello&rdquo;-; 330:855 -&ldquo;Rinaldi&rdquo;-, entre muchos otros) con mayor raz&oacute;n debe ejercer id&eacute;ntica evaluaci&oacute;n respecto de las circunstancias de excepci&oacute;n cuando ellas son invocadas unilateralmente por el Presidente de la Naci&oacute;n para ejercer facultades legisferantes que por regla constitucional no le pertenecen (arts. 44 y 99, inciso 3&ordm;, p&aacute;rrafo 2&ordm;, de la Constituci&oacute;n Nacional).</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En este aspecto, no puede dejar de advertirse que el constituyente de 1994 explicit&oacute; en el art. 99, inc. 3&ordm;, del texto constitucional est&aacute;ndares judicialmente verificables respecto de las situaciones que deben concurrir para habilitar el dictado de disposiciones legislativas por parte del Presidente de la Naci&oacute;n. El Poder Judicial deber&aacute; entonces evaluar si las circunstancias invocadas son excepcionales, o si aparecen como manifiestamente inexistentes o irrazonables; en estos casos, la facultad ejercida carecer&aacute; del sustento f&aacute;ctico constitucional que lo legitima.&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Y en este punto debo aclarar que no basta con la invocaci&oacute;n de la necesidad y urgencia del decreto en cuesti&oacute;n, sino que de las situaciones planteadas en sus considerandos ella debe surgir con palmaria claridad. Y entonces hago un<em> spoiler alert</em>: eso no sucede con el decreto 70/2023 porque sus considerandos solo demuestran la disconformidad del Poder ejecutivo nacional con muchas leyes, pero no la necesidad y urgencia de su modificaci&oacute;n por decreto.
    </p><p class="article-text">
        Y esta abogada entiende, sin compartir, la disconformidad de Milei con ciertas leyes, pero <strong>esta disconformidad no es causal que habilite el dictado de un DNU.</strong> Si la discusi&oacute;n es ideol&oacute;gica, perfecto, pero las discusiones ideol&oacute;gicas en materia de leyes se dan en el &aacute;mbito del Congreso de la Naci&oacute;n y no en los despachos del Poder Ejecutivo y menos a&uacute;n, en los despachos de los bufets de abogados que parecen haber intervenido en la redacci&oacute;n del horroroso decreto en cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; como la disconformidad ideol&oacute;gica con un r&eacute;gimen jur&iacute;dico no funda la necesidad y urgencia de un decreto, tambi&eacute;n hay una limitaci&oacute;n jurisprudencial sobre la posibilidad de establecer reg&iacute;menes generales por Decreto de necesidad y urgencia. As&iacute; dijo la Suprema Corte en el caso &ldquo;Pino, Seberino y otros c/ Estado Nacional&rdquo; donde se discuti&oacute; la modificaci&oacute;n del r&eacute;gimen previsional, &ldquo;<em>Que los fundamentos dados por el Poder Ejecutivo Nacional no alcanzan para poner en evidencia que el dictado del decreto en cuesti&oacute;n haya obedecido a la necesidad de adoptar medidas inmediatas para paliar una situaci&oacute;n de rigurosa excepcionalidad y urgencia que pusiera en riesgo el normal funcionamiento del sistema previsional de la Gendarmer&iacute;a Nacional sino que, por el contrario, traducen la decisi&oacute;n de modificarlo de manera permanente, sin recorrer el cauce ordinario que la Constituci&oacute;n prev&eacute; (arg. Fallos: 322:1726).</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En tales condiciones, corresponde declarar la inconstitucionalidad del decreto 679/97&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Solo pido que apliquen este precedente a la modificaci&oacute;n permanente de los reg&iacute;menes laborales, ley de alquileres y hasta el propio C&oacute;digo Civil y Comercial de la Naci&oacute;n
    </p><p class="article-text">
        Mi abuela Irma dec&iacute;a algo que a&uacute;n hoy repite mi pap&aacute;: &ldquo;Uno es due&ntilde;o de lo que calla y esclavo de lo que dice&rdquo;. Pienso que en el fallo &ldquo;Pino Seberino&rdquo;, en el que el hoy presidente de la Corte Suprema, <strong>Horacio Rosatti</strong>, dijo en su voto que &ldquo;<em>cabe advertir que el decreto citado tampoco supera el test de validez constitucional fundado en el examen de la concurrencia de razones de necesidad y urgencia.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ello as&iacute; por cuanto el art. 99, inc. 3, de la Constituci&oacute;n Nacional no deja lugar a dudas acerca de que la admisi&oacute;n del ejercicio de facultades legislativas por parte del Poder Ejecutivo se realiza bajo condiciones de rigurosa excepcionalidad y con sujeci&oacute;n a exigencias materiales y formales, que constituyen una limitaci&oacute;n y no una ampliaci&oacute;n de la pr&aacute;ctica seguida en el pa&iacute;s (Fallos: 322:1726; 325:2394; 326:3180; 334:799; 338:1048, entre otros).</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En efecto, para que el Presidente de la Naci&oacute;n pueda ejercer leg&iacute;timamente las excepcionales facultades legislativas que -en principio- le son ajenas, es necesaria la existencia de alguna de estas dos circunstancias: i) que sea imposible dictar la ley mediante el tr&aacute;mite ordinario previsto por la Constituci&oacute;n, vale decir, que las c&aacute;maras del Congreso no puedan reunirse por circunstancias de fuerza mayor que lo impidan; o ii) que, aun pudiendo reunirse, la situaci&oacute;n que requiere soluci&oacute;n legislativa sea de una urgencia tal que deba ser remediada inmediatamente, en un plazo incompatible con el que demanda el tr&aacute;mite normal de las leyes (Fallos: 322:1726; s338:1048, entre otros)</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Espec&iacute;ficamente, al aplicar el criterio de &ldquo;rigurosa excepcionalidad&rdquo; mencionado, esta Corte sostuvo que se admite el dictado de decretos de necesidad y urgencia &ldquo;&uacute;nicamente en situaciones de grave trastorno que amenacen la existencia, la seguridad o el orden p&uacute;blico o econ&oacute;mico, que deben ser conjuradas sin dilaciones&hellip; (y que configuren) un estado de excepci&oacute;n y el impedimento a recurrir al sistema normal de formaci&oacute;n y sanci&oacute;n de las leyes&rdquo; (Fallos: 327:5559, entre otros).</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Cabe recordar que en el caso &ldquo;Verrocchi, Ezio Daniel c/ Poder Ejecutivo Nacional&rdquo;, sentencia de fecha 19 de agosto de 1999 (Fallos: 322:1726), este Tribunal abandon&oacute; la jurisprudencia restrictiva sustentada en &ldquo;Rodr&iacute;guez&rdquo; (Fallos: 320:2851, cit.), reivindicando la competencia jurisdiccional para analizar (y revisar) los Decretos de Necesidad y Urgencia, incluyendo aquellos emitidos en ausencia de ley reglamentaria.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La mayor&iacute;a expresamente sostuvo que &ldquo;es atribuci&oacute;n de la Corte evaluar el presupuesto f&aacute;ctico que justificar&iacute;a la adopci&oacute;n de decretos de necesidad y urgencia y, en este sentido, corresponde descartar criterios de mera conveniencia ajenos a circunstancias extremas de necesidad, puesto que la Constituci&oacute;n no habilita a elegir discrecionalmente entre la sanci&oacute;n de una ley o la imposici&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pida de ciertos contenidos materiales por medio de un decreto&rdquo; (vr. asimismo, Fallos: 338:1048).&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Ver&aacute;n con claridad que se han descartado &ldquo;<em>criterios de mera conveniencia ajenos a circunstancias extremas de necesidad, puesto que la Constituci&oacute;n no habilita a elegir discrecionalmente entre la sanci&oacute;n de una ley o la imposici&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pida de ciertos contenidos materiales por medio de un decreto</em>.&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Considerando que dos d&iacute;as despu&eacute;s de presentar el decreto, Milei llamar&iacute;a a sesiones extraordinarias, incluso antes de que entrase en vigencia el susodicho&nbsp; decreto, est&aacute; claro que la necesidad y urgencia en cuesti&oacute;n es una diferencia ideol&oacute;gica&nbsp; con las leyes que modifica. <strong>Diferencia ideol&oacute;gica que es leg&iacute;tima, pero que tiene una &uacute;nica v&iacute;a de soluci&oacute;n y se llama Congreso de la Naci&oacute;n y que no puede ser sorteada mediante el dictado de un DNU.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que Javier Milei carezca de las mayor&iacute;as parlamentarias para abordar las modificaciones legales que pretende es un tema de la democracia y sus pesos y contrapesos. A 40 a&ntilde;os de la recuperaci&oacute;n democr&aacute;tica en nuestra Naci&oacute;n, espero que los tribunales argentinos le den al autoritarismo del DNU una lecci&oacute;n de Derecho Constitucional.
    </p><p class="article-text">
        <em>GP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Graciana Peñafort]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/lecciones-derecho-constitucional_129_10793593.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Dec 2023 13:36:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/61e5896e-637a-4f1b-a5d4-b3d5e094a2ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="133674" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/61e5896e-637a-4f1b-a5d4-b3d5e094a2ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="133674" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lecciones de Derecho Constitucional]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/61e5896e-637a-4f1b-a5d4-b3d5e094a2ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[DNU de desregulación de la economía,Javier Milei,Constitución Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Inconstitucionalidad del DNU, la clave para la batalla que darán sus detractores en los tribunales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/inconstitucionalidad-dnu-clave-batalla-daran-detractores-tribunales_1_10789890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63aadda6-09f3-4e87-8a28-609faf6bd610_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Inconstitucionalidad del DNU, la clave para la batalla que darán sus detractores en los tribunales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El jurista Andrés Gil Domínguez analizó uno de los puntos centrales de la inconstitucionalidad de la norma firmada por Javier Milei y su gabinete, condición que resaltaron numerosos expertos en las últimas horas. Cómo puede seguir la pelea judicial.</p></div><p class="article-text">
        <strong>El </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/politica/decreto-completo-366-articulos-dnu-firmo-presidente-desregular-economia_1_10784609.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) de Javier Milei</strong></a><strong> violar&iacute;a la Constituci&oacute;n Nacional,</strong> de acuerdo a numerosos constitucionalistas que se han manifestado en las &uacute;ltimas horas. La norma del nuevo gobierno avasalla premisas centrales de la vida democr&aacute;tica conocida hasta el momento, seg&uacute;n expresaron los expertos en materia de derecho constitucional. <strong>elDiarioAR </strong>consult&oacute; al jurista Andr&eacute;s Gil Dom&iacute;nguez, quien respondi&oacute; que a trav&eacute;s de la desregulaci&oacute;n de la econom&iacute;a <strong>&ldquo;el DNU viola el art&iacute;culo 42 de la Constituci&oacute;n respecto de usuarios y consumidores</strong>. Este art&iacute;culo establece que el Estado regula la provisi&oacute;n de bienes y servicios para proteger a la parte m&aacute;s d&eacute;bil: el usuario y consumidor. Lo que ha hecho el Presidente es tabula rasa con el art&iacute;culo 42 y con el modelo socioecon&oacute;mico que establece la Constituci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 42 establece que &ldquo;los consumidores y usuarios de bienes y servicios tienen derecho, en la relaci&oacute;n de consumo, a la protecci&oacute;n de su salud, seguridad e intereses econ&oacute;micos; a una informaci&oacute;n adecuada y veraz; a la libertad de elecci&oacute;n, y a condiciones de trato equitativo y digno&rdquo;. Adem&aacute;s, la Constituci&oacute;n plantea:&nbsp; &ldquo;Las autoridades proveer&aacute;n a la protecci&oacute;n de esos derechos, a la educaci&oacute;n para el consumo, <strong>a la defensa de la competencia contra toda forma de distorsi&oacute;n de los mercados</strong>, al control de los monopolios naturales y legales, al de la calidad y eficiencia de los servicios p&uacute;blicos, y a la constituci&oacute;n de asociaciones de consumidores y de usuarios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Carta Magna tambi&eacute;n determina: &ldquo;La legislaci&oacute;n establecer&aacute; procedimientos eficaces para la prevenci&oacute;n y soluci&oacute;n de conflictos, y los marcos regulatorios de los servicios p&uacute;blicos de competencia nacional, previendo la necesaria participaci&oacute;n de las asociaciones de consumidores y usuarios y de las provincias interesadas, en los organismos de control&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0594c205-f056-4e0d-aa0a-9e8b17577428_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0594c205-f056-4e0d-aa0a-9e8b17577428_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0594c205-f056-4e0d-aa0a-9e8b17577428_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0594c205-f056-4e0d-aa0a-9e8b17577428_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0594c205-f056-4e0d-aa0a-9e8b17577428_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0594c205-f056-4e0d-aa0a-9e8b17577428_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0594c205-f056-4e0d-aa0a-9e8b17577428_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Andrés Gil Domínguez explicó a elDiarioAR que el DNU viola el artículo 42 de la Constitución respecto a los derechos de usuarios y consumidores."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Andrés Gil Domínguez explicó a elDiarioAR que el DNU viola el artículo 42 de la Constitución respecto a los derechos de usuarios y consumidores.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En su art&iacute;culo 2, por plantear s&oacute;lo uno de ellos, el DNU de Milei decreta: &ldquo;El Estado Nacional promover&aacute; y asegurar&aacute; la vigencia efectiva, en todo el territorio nacional,<strong> de un sistema econ&oacute;mico basado en decisiones libres,</strong> adoptadas en un &aacute;mbito de libre concurrencia, con respeto a la propiedad privada y a los principios constitucionales de libre circulaci&oacute;n de bienes, servicios y trabajo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para cumplir ese fin, dice el DNU, <strong>&ldquo;se dispondr&aacute; la m&aacute;s amplia desregulaci&oacute;n del comercio, los servicios y la industria en todo el territorio nacional y quedar&aacute;n sin efecto todas las restricciones a la oferta de bienes y servicios</strong>, as&iacute; como toda exigencia normativa que distorsione los precios de mercado, impida la libre iniciativa privada o evite la interacci&oacute;n espont&aacute;nea de la oferta y de la demanda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un encumbrado integrante del Poder Judicial dijo a <strong>elDiarioAR </strong>que este art&iacute;culo puede incluso interpretarse para avalar situaciones como la venta de cigarrillos y alcohol a menores de edad, una restricci&oacute;n a la oferta de bienes y servicios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d388020d-1a76-4a84-84e0-f7898479c008_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d388020d-1a76-4a84-84e0-f7898479c008_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d388020d-1a76-4a84-84e0-f7898479c008_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d388020d-1a76-4a84-84e0-f7898479c008_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d388020d-1a76-4a84-84e0-f7898479c008_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d388020d-1a76-4a84-84e0-f7898479c008_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d388020d-1a76-4a84-84e0-f7898479c008_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="EL DNU de Javier Milei deberá tratarse en el Congreso para su aprobación, pero ya fue judicializado por la CTA y ATE."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                EL DNU de Javier Milei deberá tratarse en el Congreso para su aprobación, pero ya fue judicializado por la CTA y ATE.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Gil Dom&iacute;nguez resalt&oacute; que el DNU viola el modelo socioecon&oacute;mico establecido por la Constituci&oacute;n y los tratados sobre derechos humanos en varios art&iacute;culos: &ldquo;Estos establecen que el Estado cumple una funci&oacute;n reguladora para alcanzar el desarrollo humano con justicia social, con pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para que los derechos econ&oacute;micos, sociales, culturales y ambientales puedan verse satisfechos; y para proteger a los sectores vulnerables en la econom&iacute;a de mercado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La inconstitucionalidad no se puede plantear en abstracto, explic&oacute; Gil Dom&iacute;nguez. Por esa raz&oacute;n, quienes se presenten ante la Justicia deben verse damnificados por el DNU en un caso concreto de violaci&oacute;n de sus derechos o de manera colectiva.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este jueves, la Asociaci&oacute;n Civil Observatorio de Derecho a la Ciudad, el economista Claudio Lozano y los sindicalistas Hugo Godoy (CTA) y Rodolfo Aguiar (ATE) presentaron un amparo colectivo para que la Justicia declare la &ldquo;inconstitucionalidad y la nulidad absoluta&rdquo; del DNU. Los amparistas sostienen que lo decidido por Milei constituye &ldquo;el ejercicio de facultades extraordinarias y facultades equivalentes a la suma del poder p&uacute;blico, por constituir una desviaci&oacute;n de poder y un abuso de derecho p&uacute;blico, por violar el principio republicano, la divisi&oacute;n de poderes, la democracia, el principio de reserva de ley y los derechos colectivos de la ciudadan&iacute;a argentina a la participaci&oacute;n en la direcci&oacute;n de los asuntos p&uacute;blicos directamente o a trav&eacute;s de sus representantes&rdquo;, de acuerdo con el texto al que accedi&oacute; <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n qued&oacute; a cargo del juez Roberto Furnari, del fuero Contencioso Administrativo Federal, donde se plantean las demandas contra decisiones del Ejecutivo. Es uno de los fueros donde el DNU puede ser rebatido, pero no el &uacute;nico.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/914745e6-db1a-4c90-87f1-e4a3e7e87979_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1086838.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/914745e6-db1a-4c90-87f1-e4a3e7e87979_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1086838.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/914745e6-db1a-4c90-87f1-e4a3e7e87979_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1086838.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/914745e6-db1a-4c90-87f1-e4a3e7e87979_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1086838.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/914745e6-db1a-4c90-87f1-e4a3e7e87979_16-9-discover-aspect-ratio_default_1086838.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/914745e6-db1a-4c90-87f1-e4a3e7e87979_16-9-discover-aspect-ratio_default_1086838.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/914745e6-db1a-4c90-87f1-e4a3e7e87979_16-9-discover-aspect-ratio_default_1086838.jpg"
                    alt="El decreto completo tiene 366 artículos. Para los constitucionalistas y juristas, viola la Constitución Nacional."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El decreto completo tiene 366 artículos. Para los constitucionalistas y juristas, viola la Constitución Nacional.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Si el amparo es por cuestiones de materia laboral, se ir&aacute; a la Justicia Nacional en lo Laboral; y si se cuestiona en materia civil ser&aacute; en la Justicia Nacional Civil. Lo mismo si se trata de cuestiones en materia comercial, al fuero comercial; y en caso de relacionarse con las obras sociales a la Civil y Comercial Federal&rdquo;, explic&oacute; Gil Dom&iacute;nguez.
    </p><p class="article-text">
        El jurista resalt&oacute; que existe otra posibilidad, m&aacute;s compleja: <strong>intentar una acci&oacute;n popular ante la Justicia.</strong> &ldquo;Es posible, aunque la jurisprudencia de la Corte Suprema lo habilit&oacute; solamente cuando est&aacute; en juego la existencia de instituciones fundamentales del sistema democr&aacute;tico en contadas oportunidades y los tribunales de primera instancia pueden tomar esos antecedentes para rechazar un planteo general sin invocar ning&uacute;n derecho violado en concreto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se puede llevar el DNU directamente a la Corte Suprema? </strong>&ldquo;Para eso deber&iacute;a encontrarse en el DNU materia de competencia original de la Corte y hasta el momento eso no surge, salvo que la acci&oacute;n la promueva un Gobernador o Gobernadora &rdquo;, sostuvo Gil Dom&iacute;nguez. El m&aacute;ximo tribunal tiene competencia original, es decir, expedientes que deben originarse directamente en la Corte sin pasar por otras instancias inferiores cuando traten en todos los asuntos concernientes a embajadores, ministros y c&oacute;nsules extranjeros, y en los que alguna provincia fuese parte.
    </p><p class="article-text">
        <em>ED/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Delfino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/inconstitucionalidad-dnu-clave-batalla-daran-detractores-tribunales_1_10789890.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Dec 2023 03:11:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/63aadda6-09f3-4e87-8a28-609faf6bd610_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="247859" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/63aadda6-09f3-4e87-8a28-609faf6bd610_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="247859" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Inconstitucionalidad del DNU, la clave para la batalla que darán sus detractores en los tribunales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/63aadda6-09f3-4e87-8a28-609faf6bd610_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[DNU de desregulación de la economía,Javier Milei,Andrés Gil Domínguez,Constitución Nacional,inconstitucionalidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El País del Me acuerdo-No me acuerdo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pais-acuerdo-no-acuerdo_129_10716150.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c2546d5-bc5e-4ba2-9f14-e85f96b0b3ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El País del Me acuerdo-No me acuerdo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mucho, poquito, nada. Ay qué miedo que me da. El miedo no es zonzo. Nos cuidamos entre todes. En los últimos días, después del triunfo del partido La Libertad Avanza, surgió, en modalidad personal o colectiva, la pregunta acerca de cómo cuidar lo que se ganó en materia de derechos, durante los últimos 40 años.</p></div><p class="article-text">
        <em>En el pa&iacute;s del Nomeacuerdo, doy tres pasitos y me pierdo</em>, dicen los versos cancioneros de un tiempo pret&eacute;rito, aunque posterior al de Maricasta&ntilde;a; esos p&aacute;rrafos que compuso <strong>Mar&iacute;a Elena Walsh</strong> en los a&ntilde;os sesenta dan cuenta de la ausencia de memoria y de direcci&oacute;n de (algunes, muches) argentinos.
    </p><p class="article-text">
        La autora es la poeta l&uacute;cida, ingeniosa y provocativa nacida en Villa Sarmiento, en 1930, quien durante la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico-militar escribi&oacute; <em>Pa&iacute;s Jard&iacute;n de Infantes.</em> Para m&iacute; era como una t&iacute;a: ambas viv&iacute;amos en el oeste bonaerense. El territorio de su infancia cobr&oacute; textura sonora con la canci&oacute;n <em>Fideos finos</em> (<em>Voy a contarles qu&eacute; hab&iacute;a entonces en Ramos Mej&iacute;a</em>). 
    </p><p class="article-text">
        Quien mucho despu&eacute;s cant&oacute; una y varias veces <em>En el pa&iacute;s del Nomeacuerdo</em> fue Gabi, <span class="highlight" style="--color:#fafafa;">la nena de&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:#fafafa;"><em>La Historia Oficial</em></span><span class="highlight" style="--color:#fafafa;">, la pel&iacute;cula cuya trama cre&oacute; </span><span class="highlight" style="--color:#fafafa;"><strong>A&iacute;da Bortnik</strong></span><span class="highlight" style="--color:#fafafa;"> y que pone al descubierto el robo de ni&ntilde;eces y beb&eacute;s durante la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico-militar.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#fafafa;"><em>En el pa&iacute;s del Nomeacuerdo, doy tres pasitos y me pierdo. Un pasito para atr&aacute;s y no doy ninguno m&aacute;s, porque ya yo me olvid&eacute; donde puse el otro pie</em></span><span class="highlight" style="--color:#fafafa;">. Esas escenas de la primera pel&iacute;cula latinoamericana en ganar un Oscar son emblem&aacute;ticas, como ocurre con temas tan argentinos como la memoria y la falta de rumbo.</span>
    </p><p class="article-text">
        Reflexionaba, la creadora de <em>Manuelita, la tortuga</em>, durante los a&ntilde;os de plomo del autodenominado Proceso de Reorganizaci&oacute;n Nacional: &ldquo;Si alguien quisiera recitar el cl&aacute;sico &lsquo;<em>Como amado en el amante / uno en otro resid&iacute;a..&rsquo;</em> por los medios de difusi&oacute;n del Pa&iacute;s-Jard&iacute;n, el celador de turno se lo prohibir&iacute;a, espantado de la palabra amante, mucho m&aacute;s en tan ambiguo sentido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Imposible alegar que esos versos los escribi&oacute; el insospechable San Juan de la Cruz y se refieren a Personas de la Sant&iacute;sima Trinidad&rdquo;, continuaba la carta. &ldquo;Primero, porque el celador no suele tener cara (ni ceca). Segundo, porque el celador no repara en contextos ni significados. Tercero, porque veta palabras a la bartola, conceptos al tunt&uacute;n y autores porque est&aacute;n en capilla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, mientras media o un tercio de la Argentina, intenta mirar <em>d&oacute;nde puso el otro pie</em>, en el desconcierto de un resultado electoral tan inesperado como indiscutido, quienes creemos en el valor de la Democracia, tratamos de acomodarnos y sobreponernos al cachetazo populista, popular, la bestia pop de la ultraderecha que nos quiere hombres fuertes, valientes, protectores y proveedores; mujeres, trans, infancias y adolescentes, domesticades, sumises, pasivas. Objetos, cosas, bien guardadas en casilleros. &iquest;Alguien recuerda la frase &ldquo;Las urnas est&aacute;n bien guardadas&rdquo;, de <strong>Leopoldo Fortunato Galtieri</strong>? 
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos re colocar nuestras emociones apelando a nuestros peque&ntilde;os y grandes saberes, para preservarnos <em>como amado en el amante. </em>
    </p><p class="article-text">
        Una nueva realidad en la producci&oacute;n y distribuci&oacute;n de los poderes les exige a los Muchachos (ac&aacute; se puede escuchar la grabaci&oacute;n de la canci&oacute;n furor del Mundial de Qatar 2022, o su versi&oacute;n actualizada) admitir privilegios, responsabilizarse por sus maltratos y abusos, haci&eacute;ndose hombres en un mundo cuyas grandes verdades ya no lo son. Seguimos gritando<em> No hubo errores, no hubo excesos, son todos asesinos (o c&oacute;mplices) los milicos (y civiles) del Proceso. </em>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Celadores? No los necesitamos. &iquest;Memoria? S&iacute;, est&aacute; inscripta en nuestres cuerpas y cuerpos, las casas personales, colectivas, alternativas, que habitamos; las residencias de nuestro esp&iacute;ritu de lucha que nunca se fue, no es que vuelve. Est&aacute;, es parte de los laureles que <em>sean eternos, coronados de gloria vivamos, Oh juremos con gloria vivir. </em>Aquel s<em>e</em>ntimiento de les criollas y criollos, mestizes, afrodescendientes, originaries, los que llevaron adelante el proceso independentista en 1810<span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;y que el Himno, escrito hace m&aacute;s de 200 a&ntilde;os, busc&oacute; erigir en s&iacute;mbolo contra la opresi&oacute;n colonial, un emblema de identidad.</span>
    </p><p class="article-text">
        Asfixiada por la censura, como tantes otres artistas, durante el transcurso del Mundial de F&uacute;tbol del 78, la Walsh, creadora de <em>Como la cigarra</em> decidi&oacute; &ldquo;no seguir componiendo ni cantar m&aacute;s en p&uacute;blico&rdquo;. El twist del Mono Liso hab&iacute;a sido prohibido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para cambiar hay que estar inc&oacute;modo&rdquo;, le dijo hace unas noches a su padre heterosexual, cis, blanco, une joven no binarie. &ldquo;No entiendo qu&eacute; es la diversidad gen&eacute;rica ni voy a usar el lenguaje inclusivo&rdquo; le replic&oacute; &eacute;l, tenso, despu&eacute;s de un d&iacute;a intenso post elecciones. &ldquo;Vos no entend&eacute;s porque est&aacute;s muy c&oacute;modo. Adem&aacute;s, no es algo que se tenga que entender. Sencillamente, es. Lo sent&iacute;s, te sale. Y us&aacute; el lenguaje que quieras&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No creo que haya un merecimiento de la ultra derecha en esta etapa democrática, ni una sanción porque nuestras cuerpas y nuestros cuerpos se portaron mal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La extrema derecha gan&oacute; el balotaje en el pa&iacute;s del <em>Nomeacuerdo</em>, el mismo del Nunca M&aacute;s. Como explica el investigador<strong> Pablo Sem&aacute;n</strong>, coordinador del libro Est&aacute; entre nosotros. <em>&iquest;De d&oacute;nde sale y hasta d&oacute;nde puede llegar la extrema derecha que no vimos venir? </em>(novedad de la editorial Siglo Veintiuno): &ldquo;tend&iacute;amos a pensar que la Argentina estaba &lsquo;blindada&rsquo; contra los outsiders, porque la memoria de la transici&oacute;n democr&aacute;tica y la disputa entre el peronismo y la centroderecha funcionaban como cerco sanitario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        From the beginning, los activistas del le&oacute;n-gatito eran s&oacute;lo varones j&oacute;venes, rebeldes que llegaron para ocupar el espacio que dej&oacute; vacante el progresismo, una &ldquo;curiosidad evanescente&rdquo;, dice Sem&aacute;n. Habr&aacute; que esperar c&oacute;mo se desenvuelve la relaci&oacute;n entre las fuerzas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no creo que haya un merecimiento de la ultra derecha en esta etapa democr&aacute;tica, ni una sanci&oacute;n porque nuestras cuerpas y nuestros cuerpos se portaron mal. Hoy, en la sociedad, hay mucho m&aacute;s que el binarismo judeocristiano, la axiolog&iacute;a del negro-blanco, el capacitismo, la gordofobia, la racialidad, el etnocidio. Est&aacute; la incertidumbre frente a lo que est&aacute; por venir. La fluidez y el peso articulados entre el presente y el futuro. Est&aacute;n los derechos como l&iacute;mite, el art&iacute;culo 14 y el 14 bis de la Constituci&oacute;n, lo instituido, lo representado, los v&iacute;nculos.
    </p><p class="article-text">
        Como dice el historiador <strong>Pablo Hupert </strong>intentando comprender la trama compleja de la materialidad social:&nbsp;&ldquo;Si en solidez toda relaci&oacute;n entre dos puntos supon&iacute;a un Tercero, en la segunda fluidez toda relaci&oacute;n entre dos puntos supone m&aacute;s puntos, supone red&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Escribe<strong> Magda Pi&ntilde;eyro</strong>, fundadora de la plataforma Stop Gordofobia, licenciada en Filosof&iacute;a y m&aacute;ster en Teor&iacute;a Feminista. Escribe en soledad, pero siempre rodeada, como todes. Es inevitable, somos seres sociales, siempre en red:&nbsp;<em>Me niego rotundamente. Me niego rotondamente. Me niego redondamente./ Me niego desde lo alto y ancho de mi cuerpo/ desde mis amplias carnes, mis pulpas, mi blando tacto, me niego a irme llena de tu odio y tu desprecio, y no rebosante de mi amor y mi alegr&iacute;a/ as&iacute; que opondr&eacute; resistencia/ La &uacute;nica curva que no aceptar&eacute; en m&iacute; es la que se dibuja en mi cuello/ cuando miro avergonzada hacia el suelo./ Opondr&eacute; resistencia./ Porque me niego a irme de cabeza gacha y no erguida. / Opondr&eacute; resistencia. Porque puede que al final no venza. Pero no vivir&eacute; vencida./ Opondr&eacute; resistencia.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pais-acuerdo-no-acuerdo_129_10716150.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Nov 2023 03:08:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8c2546d5-bc5e-4ba2-9f14-e85f96b0b3ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="106187" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8c2546d5-bc5e-4ba2-9f14-e85f96b0b3ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="106187" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El País del Me acuerdo-No me acuerdo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8c2546d5-bc5e-4ba2-9f14-e85f96b0b3ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[María Elena Walsh,Dictadura,Constitución Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ocho personas recuperaron la libertad tras la represión policial en Purmamarca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ocho-personas-recuperaron-libertad-represion-policial-purmamarca_1_10306344.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55b77b3f-5be8-4739-9c10-2605d54af997_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ocho personas recuperaron la libertad tras la represión policial en Purmamarca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre las personas que recuperaron la libertad está el periodista jujeño Camilo Haro Galli, el turista Hernán Oviedo y el vocal de la comisión municipal de El Moreno Santiago Lamas. La mujer liberada es la estudiante Carmen Benicio, residente de la comunidad de Quebraleña.</p></div><p class="article-text">
        Siete hombres y una mujer fueron liberados esta noche despu&eacute;s de la <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/permanecen-detenidas-25-personas-violenta-represion-policial-purmamarca_1_10305921.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violenta represi&oacute;n que llev&oacute; adelante el s&aacute;bado la polic&iacute;a juje&ntilde;a en la localidad de Purmamarca</a>, mientras otras 16 personas permanec&iacute;an detenidas en las unidades penales del barrio Alto Comedero.
    </p><p class="article-text">
        Entre las personas que recuperaron la libertad est&aacute; el periodista juje&ntilde;o Camilo Haro Galli, el turista de Buenos Aires Hern&aacute;n Oviedo y el vocal de la comisi&oacute;n municipal de El Moreno Santiago Lamas. La mujer liberada, por otro lado, es la estudiante Carmen Benicio, residente de la comunidad de Quebrale&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No est&aacute;bamos pidiendo trabajo o plata, nada de eso, solo ped&iacute;amos que respeten nuestros derechos que como comunidades ind&iacute;genas nos corresponde. <strong>Queremos hacer valer nuestros derechos</strong>&rdquo;, afirm&oacute; Benicio a la salida del penal donde fue aguardada por dirigentes de la Intergremial y de organizaciones sociales y pol&iacute;ticas. Coment&oacute; que cuando fue detenida y trasladada al penal ten&iacute;a &ldquo;miedo&rdquo; y la pas&oacute; &ldquo;muy mal todo el d&iacute;a&rdquo;. &ldquo;Nunca hab&iacute;a entrado a un lugar as&iacute;&rdquo;, describi&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Los detenidos fueron imputados por el art&iacute;culo 194 del C&oacute;digo Penal que establece la prohibici&oacute;n de cortes de v&iacute;as de comunicaci&oacute;n, con un m&aacute;ximo de tres a&ntilde;os y un m&iacute;nimo de tres meses de prisi&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d2998ea-c5d3-41f3-9be2-9e6d6c21d4e6_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d2998ea-c5d3-41f3-9be2-9e6d6c21d4e6_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d2998ea-c5d3-41f3-9be2-9e6d6c21d4e6_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d2998ea-c5d3-41f3-9be2-9e6d6c21d4e6_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d2998ea-c5d3-41f3-9be2-9e6d6c21d4e6_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d2998ea-c5d3-41f3-9be2-9e6d6c21d4e6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8d2998ea-c5d3-41f3-9be2-9e6d6c21d4e6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gendarmería reprimió en Purmamarca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gendarmería reprimió en Purmamarca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Benicio destac&oacute; la visita que realiz&oacute; el secretario de Derechos Humanos de la Naci&oacute;n, <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/horacio-pietragalla/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Horacio Pietragalla Corti</a>, y su equipo a Jujuy para entrevistarse con ellos en la unidad penal y dirigirse luego a la ruta nacional -en la entrada a Purmamarca- donde continuaba hoy la protesta de las comunidades ind&iacute;genas contra la reforma constitucional aprobada recientemente. &ldquo;Entr&oacute; el abogado de Naci&oacute;n y dijo que &iacute;bamos a comenzar a salir&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n indic&oacute; que al ser trasladada a San Salvador de Jujuy qued&oacute; lejos de su familia. &ldquo;No es justo que tengamos que pasar esta situaci&oacute;n donde nos tratan como delincuentes y somos perseguidos&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Lamas, por su parte, explic&oacute; que &eacute;l siempre se identific&oacute; como funcionario de la comuna al momento de la detenci&oacute;n; sin embargo, igual lo detuvieron y subieron a la camioneta para luego trasladarlo hasta el penal de Alto Comedero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos tra&iacute;an como traen delincuentes en el m&oacute;vil y con sirenas. No hicimos nada. Yo fui elegido para representar a la comunidad y ten&iacute;a que estar ah&iacute; (en el corte)&rdquo;, explic&oacute; Lamas que &ldquo;seguir&aacute; acompa&ntilde;ando la lucha&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1670183865250373635?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/defensora-ninos-informa-recibio-denuncias-detenciones-menores-jujuy_1_10305110.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Permanec&iacute;an aun detenidos</a> en el penal de Alto Comedero Javier Oscar Soriano, Juan Antonio Guanuco, Santos Simeon Maidana, Francisco Nicol&aacute;s Mart&iacute;nez, Jaime Aldo Lamas, Enrique El&iacute;as Barrionuevo, Oscar Gast&oacute;n Alancay y Marcelo Antonio Flores.
    </p><p class="article-text">
        En el penal de Mujeres estaban alojadas Cintia Gabriela Guari, Yamila Edith Castillo, Aldana Silvina Castillo, Mar&iacute;a Fabiola Su&aacute;rez, Karen Ayme Valdiviezo, Vanesa Alejandra Vargas, Isabel Cruz y C&aacute;ndida Sabina L&oacute;pez.
    </p><p class="article-text">
        Efectivos de Infanter&iacute;a de la polic&iacute;a juje&ntilde;a reprimieron el s&aacute;bado en cuatro ocasiones a manifestantes que cortaban el tr&aacute;nsito en la intersecci&oacute;n de las rutas 9 y 52, a la altura de Purmamarca, donde se registraron heridos con balas de goma.
    </p><p class="article-text">
        La represi&oacute;n ocurri&oacute; en medio de las protestas de comunidades originarias y organizaciones sociales en el norte de Jujuy, en rechazo a la reforma parcial de la Carta Magna provincial que fue aprobada por una Asamblea Constituyente.
    </p><p class="article-text">
        <em>MB con informaci&oacute;n de agencia de noticias T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ocho-personas-recuperaron-libertad-represion-policial-purmamarca_1_10306344.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Jun 2023 00:40:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/55b77b3f-5be8-4739-9c10-2605d54af997_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4592919" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/55b77b3f-5be8-4739-9c10-2605d54af997_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4592919" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ocho personas recuperaron la libertad tras la represión policial en Purmamarca]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/55b77b3f-5be8-4739-9c10-2605d54af997_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Jujuy,Represión,Constitución Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La pelea Fernández-Larreta-Corte Suprema: dinero, poder y deudas pendientes que la política arrastra desde 1994]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/pelea-fernandez-larreta-corte-suprema-dinero-deudas-pendientes-politica-arrastra-1994_1_10005376.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5209856c-1498-4c27-86f4-c54bde8faf94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La pelea Fernández-Larreta-Corte Suprema: dinero, poder y deudas pendientes que la política arrastra desde 1994"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 1994, los hombres y mujeres que reescribieron la Constiución Nacional otorgaron a la Ciudad de Buenos Aires una autonomía que nunca se termina de concretar. Entre las puertas que dejaron abiertas los legisladores que encabezaron la reforma constitucional, como Fernández de Kirchner, Carrió, Rosatti y Maqueda nació el huevo de la serpiente que gestó la crisis de poder entre el Presidente y los jueces del máximo tribunal.</p></div><p class="article-text">
        El discurso del presidente <strong>Alberto Fern&aacute;ndez </strong>en la Asamblea Legislativa del mi&eacute;rcoles dej&oacute; varios ecos rebotando, pero son resonancias viejas, avivadas por la disputa pol&iacute;tica contra la Corte Suprema. Adem&aacute;s de viejas, son circulares: seguir&aacute;n resonando, cada vez que el poder pol&iacute;tico lo estime necesario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mandatario critic&oacute; con dureza el fallo de diciembre &uacute;ltimo de la Corte mediante el cual el tribunal orden&oacute; al Gobierno a entregar el 2,95% de la recaudaci&oacute;n de los impuestos nacionales, la denominada coparticipaci&oacute;n federal de impuestos. Actualmente, la Ciudad recibe el 1,4% de la coparticipaci&oacute;n (unos 550 millones de pesos diarios, de acuerdo a una fuente del Gobierno porte&ntilde;o) adem&aacute;s de 180.000 millones de pesos anuales que el Estado Nacional le deriva para la Polic&iacute;a de la Ciudad (alrededor de 493 millones de pesos diarios).&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es muy criticable lo que decidieron los convencionales constituyentes en 1994 .</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrés Gil Domínguez</span>
                                        <span>—</span> Constitucionalista.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El fallo duplic&oacute; el porcentaje de fondos p&uacute;blicos que recibe la Ciudad para financiar la fuerza de seguridad porte&ntilde;a y motoriz&oacute; el pedido de juicio pol&iacute;tico contra los jueces de la Corte.
    </p><p class="article-text">
        Ante <strong>Horacio Rosatti</strong> y <strong>Carlos Rosenkrantz</strong>, presidente y vicepresidente del tribunal, Fern&aacute;ndez asegur&oacute; ante el Congreso que la Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires no tiene derechos sobre los recursos coparticipables y &ldquo;debe recibirlos del Estado Nacional cuando este le transfiere un servicio que hasta ese momento prestaba&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f05d336-930e-4302-a1bb-6f43facbd2fb_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f05d336-930e-4302-a1bb-6f43facbd2fb_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f05d336-930e-4302-a1bb-6f43facbd2fb_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f05d336-930e-4302-a1bb-6f43facbd2fb_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f05d336-930e-4302-a1bb-6f43facbd2fb_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f05d336-930e-4302-a1bb-6f43facbd2fb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0f05d336-930e-4302-a1bb-6f43facbd2fb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Larreta, el miércoles último, en la apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura porteña. También estuvo en el espacio reservados a los gobernadores durante la Asamblea Legislativa encabezada por Fernández."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Larreta, el miércoles último, en la apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura porteña. También estuvo en el espacio reservados a los gobernadores durante la Asamblea Legislativa encabezada por Fernández.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Esa decisi&oacute;n -de asignar recursos a la Ciudad- es parte de la gesti&oacute;n administradora del Poder Ejecutivo Nacional y no puede ser sustituida por otro poder de la rep&uacute;blica&rdquo;, dijo Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a lo planteado por el m&aacute;ximo tribunal en su fallo de diciembre, la completa autonom&iacute;a de la Ciudad de Buenos Aires es una deuda pendiente de la pol&iacute;tica, no del poder Judicial, pero que exigi&oacute; ante la demanda del gobierno porte&ntilde;o la intervenci&oacute;n de la Corte para mediar ante la falta de leyes y reglas que el poder Ejecutivo y el Congreso deb&iacute;an cumplir desde la reforma de la Constituci&oacute;n de 1994.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema de la Corte es que dictó una medida cautelar y no falló sobre el fondo de la cuestión, no ordenó distintas pruebas mediante las cuales se fundamentara qué porcentaje corresponde a la Ciudad.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrés Gil Domínguez</span>
                                        <span>—</span> Constitucionalista.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De hecho, el Congreso tiene pendiente sancionar una nueva ley de coparticipaci&oacute;n que reajuste esa situaci&oacute;n por mandato constitucional y permitiera a la Ciudad participar en c&oacute;mo se decide la distribuci&oacute;n de los fondos coparticipables. Fue una decisi&oacute;n de los convencionales constituyentes de 1994, entre ellos la actual vicepresidenta Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner; la jefa de la Coalici&oacute;n C&iacute;vica (CC), Elisa Carri&oacute;; y los actuales jueces de la Corte, Rosatti y <strong>Juan Carlos Maqueda</strong>, s&oacute;lo por nombrar a los que ocupan cargos relevantes. No optaron por zanjar ellos mismos el conflicto sino que lo dejaron abierto, explic&oacute; a <strong>elDiarioAR </strong>el constitucionalista <strong>Andr&eacute;s Gil Dom&iacute;nguez</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Le quita dinero a los que más tienen y destina esos mismos recursos a la ciudad más opulenta del país.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alberto Fernández</span>
                                        <span>—</span> Furcio del Presidente sobre el fallo de la Corte Suprema.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El fallo de la Corte, la autonom&iacute;a de la Ciudad y el financiamiento de la polic&iacute;a porte&ntilde;a son cuestiones de dinero pero tambi&eacute;n de poder y m&aacute;s espec&iacute;ficamente, del poder de la discrecionalidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es muy criticable lo que decidieron los convencionales constituyentes en 1994 porque establecieron que el Congreso deb&iacute;a sancionar una nueva ley convenio de coparticipaci&oacute;n que contemplara la autonom&iacute;a de la Ciudad de Buenos Aires y que deb&iacute;a ser sancionada por el Congreso Nacional y luego ratificada por la totalidad de las legislaturas de las 23 provincias. Basta con que una sola jurisdicci&oacute;n se oponga para que la nueva ley convenio se caiga. Requiere un consenso imposible de alcanzar debido a la situaci&oacute;n pol&iacute;tica en Argentina&rdquo;, afirm&oacute; el jurista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Ciudad es aut&oacute;noma y debe ser tratada como tal, pero la falta de esta ley convenio es lo que permite al Ejecutivo Nacional seguir tratando a la Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires como si fuera la ex Municipalidad de Bueno Aires porque se aplica una ley convenio anterior a la reforma de 1994&rdquo;, agreg&oacute; Gil Dom&iacute;nguez.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb208695-46ca-4446-8892-54d7579bd3e2_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb208695-46ca-4446-8892-54d7579bd3e2_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb208695-46ca-4446-8892-54d7579bd3e2_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb208695-46ca-4446-8892-54d7579bd3e2_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb208695-46ca-4446-8892-54d7579bd3e2_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb208695-46ca-4446-8892-54d7579bd3e2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eb208695-46ca-4446-8892-54d7579bd3e2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fernández dedicó los pasajes más duros de su discurso del miércoles a la Corte y al fallo por la coparticipación a favor de la Ciudad."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fernández dedicó los pasajes más duros de su discurso del miércoles a la Corte y al fallo por la coparticipación a favor de la Ciudad.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, afirm&oacute; el constitucionalista, la Ciudad &ldquo;est&aacute; incluida dentro del porcentaje de fondos coparticipables que le corresponden al Estado federal pero no forma parte del reparto de fondos de la coparticipaci&oacute;n con un porcentaje fijo razonable. Esta situaci&oacute;n les permiti&oacute; Duhalde, a Macri y a Fern&aacute;ndez establecer distintos porcentajes y esto es lo que se debate en la Corte Suprema de Justicia: cu&aacute;l es el porcentaje adecuado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;La Corte podr&iacute;a haber solucionado esta deuda pendiente? Una nueva ley parece pol&iacute;ticamente imposible: requiere un consenso pol&iacute;tico en el Congreso y entre el Ejecutivo, todos los gobernadores y el jefe de Gobierno porte&ntilde;o.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ratio ratio__16_9">
    
            <iframe width="951" height="428" src="https://www.youtube.com/embed/wx-6R6jQeiA" title="Furcio de Alberto Fernández durante la Asamblea Legislativa" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Durante 2021, el m&aacute;ximo tribunal inst&oacute; a Naci&oacute;n y Ciudad a llegar a un acuerdo que evitara el fallo judicial. Celebr&oacute; una audiencia de conciliaci&oacute;n en la que los ministros de la Corte participaron como &aacute;rbitros. Tras uno de los encuentros celebrados en el Palacio de Justicia, ante lo que ya se vislumbraba como un fracaso en las negociaciones, el presidente de la Corte convoc&oacute; de manera informar al ministro de Interior, <strong>Eduardo &ldquo;Wado&rdquo; De Pedro</strong>, y a los representantes de la Ciudad que participaron de la audiencia para instarlos a llegar a un acuerdo, pero la instancia de negociaci&oacute;n pol&iacute;tica fracas&oacute;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a7105171-512e-4ce8-8037-a555172bbd4a_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a7105171-512e-4ce8-8037-a555172bbd4a_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a7105171-512e-4ce8-8037-a555172bbd4a_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a7105171-512e-4ce8-8037-a555172bbd4a_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a7105171-512e-4ce8-8037-a555172bbd4a_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a7105171-512e-4ce8-8037-a555172bbd4a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a7105171-512e-4ce8-8037-a555172bbd4a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Wado de Pedro y gobernadores del PJ en Tucumán. El ministro de Interior fue el encargado de representar al Estado Nacional en la mediación con la Ciudad que solicitó la Corte antes del fallo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Wado de Pedro y gobernadores del PJ en Tucumán. El ministro de Interior fue el encargado de representar al Estado Nacional en la mediación con la Ciudad que solicitó la Corte antes del fallo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El problema de la Corte es que dict&oacute; una medida cautelar que estableci&oacute; que el Ejecutivo Nacional debe otorgarle a la Ciudad el 2,95% de los fondos coparticipables pero no fall&oacute; sobre el fondo de la cuesti&oacute;n, no orden&oacute; distintas pruebas mediante las cuales se fundamentara qu&eacute; porcentaje debe realmente recibir la Ciudad. Un peritaje en el cual apoyarse hubiese corrido a la Corte de los cuestionamientos. Por este motivo es que la decisi&oacute;n que adopt&oacute; el tribunal es vista por el peronismo como un desaf&iacute;o&rdquo;, explic&oacute; Gil Dom&iacute;nguez.
    </p><p class="article-text">
        El fallo de la Corte implica que a los 550 millones de pesos diarios que la Ciudad ya recibe por la coparticipaci&oacute;n deben sumarse otros 600 millones de pesos diarios adicionales para la Polic&iacute;a de la Ciudad, de acuerdo con el Gobierno porte&ntilde;o. Eso significa unos 39 mil millones de pesos m&aacute;s al a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Ciudad es autónoma y debe ser tratada como tal, pero la falta de esta ley convenio es lo que permite al Ejecutivo Nacional seguir tratando a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como si fuera la ex Municipalidad de Bueno Aires.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrés Gil Domínguez</span>
                                        <span>—</span> Constitucionalista.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Mientras que muchas provincias necesitan realizar obras que permiten asegurar servicios tan esenciales como el agua potable para sus habitantes, la Corte Suprema de Justicia asegur&oacute; de forma cautelar a la Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires recursos coparticipables que no le corresponden, contrariando la ley de coparticipaci&oacute;n vigente&rdquo;, dijo el Presidente el mi&eacute;rcoles mientras integrantes del oficialismo silbaban a los ministros de la Corte. &ldquo;Le quita dinero a los que m&aacute;s tienen (sic) y destina esos mismos recursos a la ciudad m&aacute;s opulenta del pa&iacute;s&rdquo;, afirm&oacute; Fern&aacute;ndez en un furcio, ya que en la versi&oacute;n escrita de su discurso, que se adelant&oacute; a los periodistas, la frase que deb&iacute;a pronunciar ten&iacute;a un sentido muy diferente: &ldquo;Le quita dinero a los que m&aacute;s necesitan y destina esos mismos recursos a la ciudad m&aacute;s opulenta del pa&iacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El fallo de la Corte redujo la porci&oacute;n de impuestos nacionales que recibe el Estado Nacional y no las provincias. Sin embargo, tanto el Gobierno como gobernadores oficialistas insisten en que la decisi&oacute;n del tribunal fue en detrimento del federalismo. Es que muchos de los recursos que le corresponden a Naci&oacute;n son luego girados a las provincias para obras p&uacute;blicas. De ah&iacute;, el poder de la discrecionalidad.
    </p><p class="article-text">
        <em>Nota: esta nota se actualiz&oacute; el 5 de marzo a las 17.21 para incluir el video del fragmento del discurso presidencial en la Asamblea Legislativa y su contenido en el texto del art&iacute;culo. Tambi&eacute;n se corrigi&oacute; el textual del Presidente en un destacado para incluir el furcio.</em> 
    </p><p class="article-text">
        <em>ED</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Delfino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/pelea-fernandez-larreta-corte-suprema-dinero-deudas-pendientes-politica-arrastra-1994_1_10005376.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Mar 2023 03:02:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5209856c-1498-4c27-86f4-c54bde8faf94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="435588" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5209856c-1498-4c27-86f4-c54bde8faf94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="435588" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La pelea Fernández-Larreta-Corte Suprema: dinero, poder y deudas pendientes que la política arrastra desde 1994]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5209856c-1498-4c27-86f4-c54bde8faf94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Alberto Fernández,Horacio Rodríguez Larreta,Corte Suprema,Coparticipación,Juicio político a la Corte,Horacio Rosatti,Carlos Rosenkrantz,Juan Carlos Maqueda,Cristina Fernández de Kirchner,Elisa Carrió,Constitución Nacional,Ciudad de Buenos Aires]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rosario y la Argentina: la propagación de las “zonas marrones”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/rosario-argentina-propagacion-zonas-marrones_1_10005297.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cc04a07d-7bb4-44fe-9f1b-0cdce83d3615_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rosario y la Argentina: la propagación de las “zonas marrones”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor, fiscal federal, reflexiona sobre el trasfondo de la crisis que atraviesa la ciudad santafesina, donde estuvo recientemente y que volvió al foco de los medios y la política por el ataque a la familia de Antonella Roccuzzo y la amenaza narco a Lionel Messi. Con una idea de Guillermo O’Donnell como disparador, nos explica que cuando el Estado no hace algo, está haciendo otra cosa porque la inacción es también una acción.</p></div><p class="article-text">
        Estuve en Rosario el 14 de febrero de este a&ntilde;o porque present&eacute; en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario mi &ldquo;Rep&uacute;blica de la Impunidad&rdquo; y con los presentes conversamos sobre la relaci&oacute;n entre el sistema judicial y la democracia. El encuentro se repiti&oacute; al d&iacute;a siguiente en la C&aacute;mara de Diputados de la provincia de Santa Fe, debido a una invitaci&oacute;n del pleno del cuerpo promovida por los legisladores Agustina Donnet y Rub&eacute;n Giustiniani.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tema de la seguridad estuvo presente todo el tiempo. En particular, los efectos violentos del tr&aacute;fico de drogas ilegales. Hablamos mucho de lo que significa convivir con ese problema y discutimos largo y tendido sobre la relaci&oacute;n entre las instituciones p&uacute;blicas y aquel fen&oacute;meno, desde el punto de vista jur&iacute;dico y de la ciencia pol&iacute;tica. Ahora todo se agudiz&oacute; porque, como cualquiera puede imaginar y tambi&eacute;n constatar, el ataque al comercio de la familia de Antonella Roccuzzo le asign&oacute; a la cuesti&oacute;n un alcance global.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre la base de esa experiencia, me interesa identificar a t&iacute;tulo hipot&eacute;tico algunas causas que ayuden a entender un fen&oacute;meno que no est&aacute; acotado a la ciudad de Rosario.
    </p><p class="article-text">
        Antes de hacerlo, debo decir que no soy un experto en seguridad y tampoco en la din&aacute;mica del narcotr&aacute;fico. Por lo tanto, no voy a plantear una &ldquo;receta&rdquo; para terminar con el problema. Sobre esos aspectos, me parece interesante solamente compartir que, fruto de mi memoria institucional generada por el trabajo en el sistema penal, las recomendaciones de quienes se dedican a estudiar a las organizaciones que trafican ilegalmente drogas enfatizan ciertas cosas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9829cdb-09d1-46a3-8183-206b8ca9d8e5_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9829cdb-09d1-46a3-8183-206b8ca9d8e5_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9829cdb-09d1-46a3-8183-206b8ca9d8e5_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9829cdb-09d1-46a3-8183-206b8ca9d8e5_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9829cdb-09d1-46a3-8183-206b8ca9d8e5_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9829cdb-09d1-46a3-8183-206b8ca9d8e5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d9829cdb-09d1-46a3-8183-206b8ca9d8e5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Messi te estamos esperando&quot;, el mensaje que dio la vuelta al mundo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Messi te estamos esperando&quot;, el mensaje que dio la vuelta al mundo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; de la violencia</h3><p class="article-text">
        Si bien es importante la identificaci&oacute;n y enjuiciamiento de quienes venden drogas en las calles, la cuesti&oacute;n nodal es diversa. Los que saben se&ntilde;alan que es central poner la lupa en el flujo de fondos. La venta de drogas ilegales es altamente remunerativa. Por ello los expertos aconsejan enfocar las energ&iacute;as en los grupos de profesionales que administran ese dinero ilegal para convertirlo en legal. Dicho esto, me concentro en algunas causas que ayuden a pensar el fen&oacute;meno.
    </p><p class="article-text">
        Los hechos que percibimos a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n masiva y del contacto con los ciudadanos de Rosario nos afectan por su reiteraci&oacute;n y por la violencia que los envuelve en ciertos momentos. Pero si logramos abstraernos lo m&aacute;ximo posible de la violencia y la repetici&oacute;n, r&aacute;pidamente podemos concluir en que lo que sucede en Rosario ocurre en muchas partes de la Argentina. Es cierto que bajo otras formas e intensidades. Pero sucede, ya que el problema b&aacute;sico es la inefectividad en la aplicaci&oacute;n de la ley.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si logramos abstraernos lo máximo posible de la violencia y la repetición, rápidamente podemos concluir en que lo que sucede en Rosario ocurre en muchas partes de la Argentina</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En efecto, en algunos barrios de la Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires y del conurbano de la provincia de Buenos Aires hay problemas an&aacute;logos con el tr&aacute;fico de drogas y con los cr&iacute;menes conexos a esos comportamientos ilegales. El punto en com&uacute;n que tienen estos acontecimientos, m&aacute;s all&aacute; de las distancias geogr&aacute;ficas, tiene que ver con que en algunos de los lugares de nuestro pa&iacute;s la ley que produce el estado rige, pero no se cumple. Ello significa que la vida real de esos sitios se rige por pautas de organizaci&oacute;n social informales. Dichas pautas las producen quienes controlan el territorio que, por definici&oacute;n, no son leales a la Constituci&oacute;n Nacional. Pero ese problema no es exclusivo del narcotr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Ello es as&iacute; pues, en nuestro pa&iacute;s, el Estado tiene muchos problemas para aplicar la ley de manera universal, homog&eacute;nea y con la misma intensidad en todas partes y a las diferentes personas. Hay otros comportamientos menos visibles que el tr&aacute;fico de estupefacientes, pero igual de graves que tambi&eacute;n se escapan de la perspectiva de la Constituci&oacute;n Nacional. Pienso en el lavado de dinero, en el contrabando, en la evasi&oacute;n tributaria y en los hechos de corrupci&oacute;n administrativa, por ejemplo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No estoy minimizando los acontecimientos que ocurren en la ciudad de Rosario. Al contrario. Creo que la cosa es m&aacute;s grave. Me parece que muchas actividades ilegales en nuestro pa&iacute;s adolecen del mismo problema. No puedo detenerme en cada una de ellas. Pero la realidad revela con nitidez que la capacidad estatal de aplicar la ley en general se ve resentida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el país real hay grupos que logran eludir las leyes positivas y obligatorias que genera el país legal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En otras palabras, me refiero a que la fuerza de la ley que produce la rep&uacute;blica democr&aacute;tica no se impone de manera universal e igualitaria, tal como lo contempla la Constituci&oacute;n. Ello tiene varios efectos. En lo que aqu&iacute; interesa, da lugar a lo que Guillermo O&rsquo;Donnell llam&oacute; &ldquo;zonas marrones&rdquo; para definir determinados lugares en los que el gobierno de hecho queda en manos de actores informales. Ello quiere decir, lisa y llanamente, que la soberan&iacute;a estatal est&aacute; en tela de juicio. Supone que no manda la ley, sino que manda el que tiene fuerza para tomar decisiones y conseguir obediencia.
    </p><p class="article-text">
        Desde este punto de vista, y m&aacute;s all&aacute; de la magnitud de los hechos que por estos d&iacute;as ocupan la cima de la agenda p&uacute;blica, creo que lo que ocurre en Rosario es b&aacute;sicamente un fen&oacute;meno que atraviesa a toda la Argentina y que tiene que ver con el hiato que separa al pa&iacute;s real del pa&iacute;s legal. Insisto. En el pa&iacute;s real hay grupos que logran eludir las leyes positivas y obligatorias que genera el pa&iacute;s legal. Ello resiente la soberan&iacute;a estatal porque determinados lugares no est&aacute;n subordinados a la perspectiva de la Constituci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; yace un punto de suma importancia para comprender la ilegalidad que atraviesa a nuestro pa&iacute;s.
    </p><h3 class="article-text">Ley selectiva</h3><p class="article-text">
        Hay otra raz&oacute;n complementaria que profundiza la extensi&oacute;n de las &ldquo;zonas marrones&rdquo; y que se relaciona con el modo en que se aplica la ley. Recordemos que las leyes pueden cumplirse, no cumplirse o se puede torcer su significado. En este &uacute;ltimo caso, mediante la actividad interpretativa, los judiciales a veces ubicamos a las reglas en una zona brumosa cuyo resultado es que la ley parece que rige pero, en rigor de verdad, la torcemos para que en la pr&aacute;ctica los efectos sean los opuestos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bajo esos h&aacute;bitos, propongo pensar el debate p&uacute;blico que se inscribe en derredor de la posibilidad que tienen los detenidos de usar tel&eacute;fonos en las c&aacute;rceles. Hay perspectivas muy claras sobre el punto. Pero casi todas eluden la expl&iacute;cita previsi&oacute;n legal que existe al respecto. Veamos.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el art&iacute;culo 18 de la Constituci&oacute;n Nacional la condena a prisi&oacute;n es el modo en que un ciudadano rinde cuentas frente a sus pares a trav&eacute;s de un juicio justo. Cuando una persona ingresa a prisi&oacute;n no pierde la condici&oacute;n de sujeto de derechos. Al contrario, como el fin del encierro es la resocializaci&oacute;n del reo, la ley 24.660 traza las pautas que tienen que cumplir los detenidos. Es un r&eacute;gimen progresivo. Quien respeta el marco legal adquiere beneficios que se traducen en la morigeraci&oacute;n del encierro.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La pregunta es obvia: ¿por qué los presos tienen teléfonos celulares si la ley lo prohíbe?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Entre los derechos que tienen los presos est&aacute; el de comunicarse. Sin embargo, la chance de tener celulares est&aacute; expresamente prohibida. &ldquo;Quedan prohibidas las comunicaciones telef&oacute;nicas a trav&eacute;s de equipos o terminales m&oacute;viles&rdquo;, dice el art&iacute;culo 160 de la citada ley.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, no hay posibilidades legales de discutir esa disposici&oacute;n, salvo que los magistrados comprueben que no es razonable y que ofende la Constituci&oacute;n Nacional.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No conozco ning&uacute;n caso en que ello haya pasado. S&iacute; s&eacute; que durante las restricciones derivadas del Covid-19, esa prohibici&oacute;n fue morigerada. Pero todo eso, felizmente, es parte del pasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es obvia: &iquest;por qu&eacute; los presos tienen tel&eacute;fonos celulares si la ley lo proh&iacute;be? No lo s&eacute;. Pero quiz&aacute; el h&aacute;bito de torcer el significado de las leyes nos suministra algunas pistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema de las &ldquo;zonas marrones&rdquo; y de las interpretaciones de las leyes que a veces atentan contra la eficacia de las propias leyes no agota el tema. Pero me parece que nos lleva a una discusi&oacute;n un tanto m&aacute;s profunda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n nos leg&oacute; O&rsquo;Donnell la idea de que cuando el Estado no hace algo, no tenemos que quedarnos con la sensaci&oacute;n de que esa impotencia se limita a los malos funcionarios, o a la corrupci&oacute;n, a la desidia institucional. Si el Estado no hace lo que tiene que hacer alguien gana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        O&rsquo;Donnell remarcaba que la inacci&oacute;n del Estado es una forma de acci&oacute;n. Cuando el Estado no hace algo est&aacute; haciendo otra cosa. Por ejemplo, no aplicar la ley de manera universal e uniforme permite que algunas zonas &ldquo;se liberen&rdquo; de la arquitectura legal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recordemos que el Estado tiene el monopolio leg&iacute;timo de la fuerza en un territorio. Puede imponer sus decisiones cuando no se cumplen las leyes que el propio Estado produce. Las &ldquo;zonas marrones&rdquo;, en esa clave, quiz&aacute;s tienen que ver con una determinada forma de ejercicio del poder pol&iacute;tico que no es la que contempla la Constituci&oacute;n Nacional y que concibe al Estado y a sus instituciones, no como la expresi&oacute;n del poder pol&iacute;tico de los ciudadanos, sino como un instrumento capaz de ser manipulado para conseguir beneficios sectoriales.
    </p><p class="article-text">
        <em>ED</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federico Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/rosario-argentina-propagacion-zonas-marrones_1_10005297.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Mar 2023 23:15:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cc04a07d-7bb4-44fe-9f1b-0cdce83d3615_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="18321" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cc04a07d-7bb4-44fe-9f1b-0cdce83d3615_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="18321" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Rosario y la Argentina: la propagación de las “zonas marrones”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cc04a07d-7bb4-44fe-9f1b-0cdce83d3615_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rosario,Tráfico de drogas ilegales,Guillermo O’Donnell,Constitución Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Iglesia pidió "máximo respeto a la Constitución" y llamó a "dejar de lado todo lo que acreciente divisiones"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/iglesia-pidio-maximo-respeto-constitucion-llamo-lado-acreciente-divisiones_1_9828343.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/707fc86e-21d7-4f0f-9974-9112cd973230_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Iglesia pidió &quot;máximo respeto a la Constitución&quot; y llamó a &quot;dejar de lado todo lo que acreciente divisiones&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La crisis que vivimos exige para este nuevo año 2023, no pensar solo en preservar los intereses personales, partidarios y electorales, sino buscar decididamente, en el máximo respeto a la Constitución Nacional, aquellos consensos básicos que aseguren el compromiso para superar los urgentes problemas del país", señalaron los obispos.</p></div><p class="article-text">
        La Conferencia Episcopal Argentina (CEA), a cargo del Monse&ntilde;or Oscar Ojea, transmiti&oacute; este mi&eacute;rcoles su mensaje de fin de a&ntilde;o, en el cual anhela que el pr&oacute;ximo a&ntilde;o se puedan &ldquo;renovar las actitudes y las composiciones para la convivencia democr&aacute;tica&rdquo; y, de esta manera, &ldquo;dejar de lado todo lo que acreciente las divisiones&rdquo;. Adem&aacute;s, en medio del conflicto por la coparticipaci&oacute;n, consideraron que la crisis &ldquo;que vivimos exige para este nuevo a&ntilde;o 2023, no pensar solo en preservar los intereses personales, partidarios y electorales, sino buscar decididamente, en el m&aacute;ximo respeto a la Constituci&oacute;n Nacional, aquellos consensos b&aacute;sicos que aseguren el compromiso para superar los urgentes problemas del pa&iacute;s&rdquo;, se&ntilde;alaron.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este tiempo hemos podido celebrar juntos el inolvidable triunfo de la Selecci&oacute;n nacional de f&uacute;tbol. Festej&aacute;ndolo supimos postergar diferencias y superar divisiones. Anhelamos para el a&ntilde;o que comienza que podamos renovar las actitudes y las disposiciones para la convivencia democr&aacute;tica, dejando de lado todo lo que acreciente las divisiones, ponga en riesgo la institucionalidad y postergue la discusi&oacute;n de los temas urgentes en relaci&oacute;n con la pobreza, la deuda social, la educaci&oacute;n y el crecimiento del pa&iacute;s&rdquo;, <a href="https://episcopado.org/ver/3647" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">expuso la CEA en su mensaje de fin de a&ntilde;o a trav&eacute;s de un comunicado</a>.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, los obispos retomaron las palabras del Papa Francisco para la tradicional Jornada Mundial de la Paz que se celebra cada 1&deg; de enero: &ldquo;Concebirnos a la luz del bien com&uacute;n, con un sentido comunitario, es decir, como un &rdquo;nosotros&ldquo; abierto a la fraternidad universal. Es hora de que todos nos comprometamos con la sanaci&oacute;n de nuestra sociedad y nuestro planeta, creando las bases para un mundo m&aacute;s justo y pac&iacute;fico, que se involucre con seriedad en la b&uacute;squeda de un bien que sea verdaderamente com&uacute;n.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo, consideraron imprescindible &ldquo;superar la desmesura que nos lleva a agredir y descalificar a quienes no piensan como nosotros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la entidad episcopal pidi&oacute; que &ldquo;el Ni&ntilde;o Jes&uacute;s nos ayude a vivir el Esp&iacute;ritu de la Navidad que resuena en nuestro coraz&oacute;n y traiga la paz para este a&ntilde;o nuevo que vamos a celebrar, porque &Eacute;l mismo es nuestra Paz&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1608070993267855364?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/iglesia-pidio-maximo-respeto-constitucion-llamo-lado-acreciente-divisiones_1_9828343.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Dec 2022 12:26:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/707fc86e-21d7-4f0f-9974-9112cd973230_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1135303" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/707fc86e-21d7-4f0f-9974-9112cd973230_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1135303" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Iglesia pidió "máximo respeto a la Constitución" y llamó a "dejar de lado todo lo que acreciente divisiones"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/707fc86e-21d7-4f0f-9974-9112cd973230_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Iglesia católica,Constitución,Constitución Nacional,monseñor Oscar Ojea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En el Día de la Diversidad Cultural, Alberto Fernández llamó a combatir el "racismo, la discriminación y la intolerancia"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/dia-diversidad-cultural-alberto-fernandez-llamo-combatir-racismo-discriminacion-intolerancia_1_9618389.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/120e6041-9ef5-4013-8f06-ba83790fbd1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En el Día de la Diversidad Cultural, Alberto Fernández llamó a combatir el &quot;racismo, la discriminación y la intolerancia&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A través de su cuenta de Twitter, el Presidente Alberto Fernández conmemoró hoy el 12 de octubre, el Día de Respeto a la Diversidad Cultural. Recordó el artículo 75 inciso 17 de la Constitución, que reconoce "la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos".</p><p class="subtitle">El Presidente se reunió con representantes mapuches: acordaron organizar “un espacio de diálogo”</p></div><p class="article-text">
        Con motivo del <strong>D&iacute;a del Respeto a la Diversidad Cultural</strong>, el presidente Alberto Fern&aacute;ndez llam&oacute; hoy mi&eacute;rcoles a combatir el &ldquo;<strong>racismo, la discriminaci&oacute;n y la intolerancia</strong>&rdquo;, y apunt&oacute; contra &ldquo;<strong>alguna provincia</strong>&rdquo; donde la Justicia &ldquo;<strong>ha quedado sometida al poder pol&iacute;tico</strong>&rdquo;, con el fin de &ldquo;<strong>estigmatizar personas</strong>&rdquo; y &ldquo;<strong>eliminar</strong>&rdquo; del debate pol&iacute;tico a opositores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Conmemoramos hoy la Diversidad Cultural, que es un hecho, un derecho y un motivo de orgullo para nuestra tierra. </strong>El racismo, la discriminaci&oacute;n y la intolerancia siguen presentes en todas las sociedades y vamos a seguir combati&eacute;ndolos&rdquo;, escribi&oacute; el mandatario.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1580283943362138112?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El jefe de Estado se&ntilde;al&oacute; que la fecha de hoy es &ldquo;<strong>una oportunidad para reflexionar sobre la injusta historia que sufrieron y sufren los pueblos originarios en Argentina</strong>&rdquo;, pero tambi&eacute;n para &ldquo;<strong>promover el di&aacute;logo entre todos y todas y para asegurar la plena vigencia de la Constituci&oacute;n Nacional</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esa l&iacute;nea, record&oacute; y cit&oacute; el <strong>art&iacute;culo 75 inciso 17 de la Carta Magna</strong>, el cual reconoce &ldquo;<strong>la preexistencia &eacute;tnica y cultural de los pueblos ind&iacute;genas argentinos</strong>&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1580283949997096960?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>La convivencia entre culturas y la cooperaci&oacute;n creativa debe guiarnos en Argentina, Am&eacute;rica Latina y el mundo</strong>&rdquo;, indic&oacute; el Presidente, y destac&oacute;: &ldquo;Cumplir con nuestra Constituci&oacute;n es tambi&eacute;n no sumarse a campa&ntilde;as que pretenden estigmatizar a personas o poblaciones por su cultura, pensamiento pol&iacute;tico u origen. <strong>En un Estado de derecho deben respetarse las normas constitucionales que tambi&eacute;n reclaman la independencia de poderes</strong>&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1580283956926107654?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Por otra parte, Fern&aacute;ndez apunt&oacute;: &ldquo;<strong>lamentablemente alguna provincia de nuestra patria muestra ejemplos donde la Justicia ha quedado sometida al poder pol&iacute;tico</strong>&rdquo;, y a&ntilde;adi&oacute; que el Poder Judicial &ldquo;<strong>ha servido para estigmatizar personas, privarlas de su libertad desatendiendo las normas del debido proceso y eliminar del escenario pol&iacute;tico a opositores</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Concluy&oacute; diciendo: &ldquo;<strong>Para respetar cabalmente nuestra Constituci&oacute;n, continuaremos construyendo una Argentina justa, igualitaria, intercultural y en la que los derechos humanos sean respetados</strong>&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1580283961061744640?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <em>LC con informaci&oacute;n de agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/dia-diversidad-cultural-alberto-fernandez-llamo-combatir-racismo-discriminacion-intolerancia_1_9618389.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Oct 2022 21:57:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/120e6041-9ef5-4013-8f06-ba83790fbd1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5163895" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/120e6041-9ef5-4013-8f06-ba83790fbd1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5163895" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[En el Día de la Diversidad Cultural, Alberto Fernández llamó a combatir el "racismo, la discriminación y la intolerancia"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/120e6041-9ef5-4013-8f06-ba83790fbd1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Alberto Fernández,Día de la Diversidad Cultural,Constitución Nacional,Derechos,Igualdad de derechos,Derechos humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El día que Horacio Rosatti violó la Constitución Nacional y decidió convertirse en Julio Nazareno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/dia-horacio-rosatti-violo-constitucion-nacional-decidio-convertirse-julio-nazareno_129_8937104.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbabb5d6-5b47-40d5-9f14-d2c0bb5bee69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El día que Horacio Rosatti violó la Constitución Nacional y decidió convertirse en Julio Nazareno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por Pablo Ibáñez - Rosatti, el nuevo terror del FdT: aquel preferido de Cristina que llegó a la Corte bendecido por Carrió</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as he contado tantas veces esta historia que creo que podr&iacute;a grabarla y simplemente reproducir en un loop casi infinito mi propio audio. Pero vamos a contarla una vez m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        All&aacute; por el 2006 pasaban muchas cosas en este pa&iacute;s. Acababa de renovarse la Corte Suprema y se hab&iacute;a acabado la vergonzante Corte &ldquo;de la mayor&iacute;a autom&aacute;tica&rdquo; que supo decidir sobre nuestros destinos durante el gobierno de Carlos Menem. La renovaci&oacute;n de aquella Corte implic&oacute; tambi&eacute;n la renovaci&oacute;n del Consejo de la Magistratura, que en aquellos d&iacute;as estaba severamente cuestionado. 
    </p><p class="article-text">
        Inspirado en el sistema europeo e incorporado a la Constituci&oacute;n Nacional en la reforma constitucional de 1994, por iniciativa de Ra&uacute;l Alfons&iacute;n, se hab&iacute;a creado en el art 114 &ldquo;<em>El Consejo de la Magistratura, regulado por una ley especial sancionada por la mayor&iacute;a absoluta de la totalidad de los miembros de cada C&aacute;mara, tendr&aacute; a su cargo la selecci&oacute;n de los magistrados y la administraci&oacute;n del Poder Judicial&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        La ley que lo reg&iacute;a, en cumplimiento de la disposici&oacute;n constitucional, establec&iacute;a la friolera de 20 miembros de dicho consejo, entre abogados, acad&eacute;micos, legisladores y jueces. Cada uno de los consejeros ten&iacute;a su s&eacute;quito de asesores y ello hab&iacute;a provocado una estructura elefanti&aacute;sica y un c&uacute;mulo de demoras en los procedimientos que llevaba adelante el consejo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ciertamente no hab&iacute;a despolitizado en lo absoluto los criterios de designaci&oacute;n o remoci&oacute;n de los jueces. <strong>En lo personal estoy convencida que nunca tuvo siquiera esa posibilidad. </strong>Pero esa solo es mi opini&oacute;n, aclaro. Como sea, en hab&iacute;a esperanza de poder modificar algunas cosas, entre ellas la conformaci&oacute;n del consejo. Y esa modificaci&oacute;n se produjo con el dictado de la Ley 26080, que redujo a 13 el n&uacute;mero de miembros del consejo y adem&aacute;s establecido que la presidencia del mismo se elegir&iacute;a entre sus miembros de modo rotatorio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y con algunas reformas posteriores, esta estructura del Consejo de la Magistratura funcion&oacute;  durante m&aacute;s de 15 a&ntilde;os. Hasta el 16 de diciembre de 2021, d&iacute;a en que la Corte Suprema defini&oacute; que hab&iacute;amos estado m&aacute;s de 15 a&ntilde;os con un Consejo de la Magistratura cuya conformaci&oacute;n era inconstitucional. He le&iacute;do y escuchado mil veces que la historia tiende reiterarse primero como tragedia, luego como parodia. La parte tr&aacute;gica de esta historia es&nbsp;que en 2000, el entonces presidente de la Corte Suprema, el doctor Julio Nazareno, denostado por la mayor&iacute;a de los juristas de este pa&iacute;s, eligi&oacute; un modo de reelecci&oacute;n como presidente de la Corte&nbsp;que fue calificado como &ldquo;no es &eacute;tico no razonable&rdquo; y que consisti&oacute; en el autovoto (Acordada 27/000). <strong>La parte par&oacute;dica de esta historia la protagoniza un jurista que supo ser respetado, pero que est&aacute; tirando su prestigio por la borda sin empacho ni verg&uuml;enza. Es el actual presidente de la Corte Suprema, el doctor Horacio Rosatti</strong>, que opt&oacute; tambi&eacute;n por ser elegido como presidente de la Corte mediante el autovoto. Igualito a Nazareno.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; cuento que Rosatti vot&oacute; a Rosatti para presidir la Corte Suprema? Porque varios meses despu&eacute;s de emular a Nazareno auto vot&aacute;ndose, Rosatti &ndash; y el resto de la Corte Suprema- defini&oacute; entre otras cosas declarar inaplicable adem&aacute;s de la conformaci&oacute;n del Consejo de la Magistratura, el criterio que establec&iacute;a la presidencia rotatoria del Consejo de la Magistratura. &iquest;Alguien hab&iacute;a pedido esa inconstitucionalidad? No, nadie lo hab&iacute;a solicitado. Dir&eacute; que <strong>Rosatti vio luz y aprovecho para darle mayor rendimiento a su autovoto y quedarse de golpe y porrazo con la presidencia de la Corte Suprema y la presidencia del Consejo de la Magistratura.</strong> Esta semana vimos el regreso febril del &ldquo;todos por dos pesos&rdquo; y el &ldquo;dos por uno.&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para explicarlo en t&eacute;rminos t&eacute;cnicos dir&eacute; que la propia norma que se pretende poner en vigencia tras la declaraci&oacute;n de inconstitucionalidad de los art&iacute;culos 1&deg; y 5&deg; de la ley 26.080, nada dicen respecto de la Presidencia del Consejo de la Magistratura a cargo del Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n y no se ha exhibido fundamento jur&iacute;dico alguno que habilite la inaplicabilidad de una norma que no ha sido tachada de inconstitucional. Es que la propia ley 24.937 dispone en su art&iacute;culo 2&deg; la composici&oacute;n del cuerpo incluyendo como miembro al Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n pero no disponiendo su car&aacute;cter de Presidente del Consejo de la Magistratura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La asunci&oacute;n, por parte del Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n de la Presidencia del Consejo de la Magistratura, desatendiendo al r&eacute;gimen de rotaci&oacute;n y mayor&iacute;as dispuesto por el Poder Legislativo de la Naci&oacute;n (que no ha sido declarado inconstitucional), <strong>no s&oacute;lo violenta competencias exclusivas del Congreso de la Naci&oacute;n, sino que corrompe los propios fundamentos con los que la misma Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n</strong> procur&oacute; declarar la inconstitucionalidad de los art&iacute;culos 1&deg; y 5&deg; de la ley 26.080.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ello constituye una grave vulneraci&oacute;n de las competencias legislativas del Congreso e implica una ruptura del orden constitucional</strong> que ha puesto en cabeza de los y las legisladoras no s&oacute;lo la capacidad de formar y sancionar las leyes sino de imponer los criterios que entienda correspondientes a los fines de regular la instituci&oacute;n (conf. art. 114 CN). Pero no fue eso lo &uacute;nico que sucedi&oacute; con el fallo de diciembre de 2021. En esa sentencia de diciembre,&nbsp; la Corte defini&oacute; cargarse la Constituci&oacute;n Nacional y ejercer funciones que la Constituci&oacute;n le asign&oacute; al Congreso de la Naci&oacute;n y no a la Corte. Y voy a recordar que en el derecho, las personas jur&iacute;dicas s&oacute;lo pueden ejercer las competencias &ndash; o funciones- que tienen asignadas por ley y no es legal que ejerzan aquellas que no tiene asignadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ley que reg&iacute;a en las &eacute;pocas de Nazareno es la ley 24937.&nbsp; Cuando la Corte en diciembre de 2021 declar&oacute; inconstitucional la ley 26080&nbsp; omiti&oacute; considerar que&nbsp; la ley 26.080&nbsp; hab&iacute;a derogado&nbsp; varios art&iacute;culos de la ley de Nazareno. Y por muy jueces de la Corte Suprema que sean los se&ntilde;ores no son legisladores. Y porque no son legisladores&nbsp;los jueces de la Corte no&nbsp; pueden ni dictar leyes, ni revivir leyes derogadas. Porque el &uacute;nico que puede dictar, modificar, revivir o dejar sin efecto leyes es el Congreso de la Naci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero como les dec&iacute;a, <strong>que la Constituci&oacute;n la cumplan los y las giles.</strong> Al menos es lo que parece ser la opini&oacute;n de la Corte en su mayor&iacute;a cuando orden&oacute; que &ldquo;<em>de acuerdo con lo dispuesto por la ley 24.937 (texto seg&uacute;n ley 24.939), el Consejo de la Magistratura quedar&aacute; conformado por veinte (20) miembros (art. 2&deg;), ser&aacute; presidido por el Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n (art. 10), funcionar&aacute; con el quorumde doce (12) miembros (art. 9&deg;) y con las comisiones integradas de conformidad con su art. 12.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Palabras m&aacute;s, o menos la Corte Suprema revivi&oacute;, sin tener competencias para hacer eso, una ley que el Congreso hab&iacute;a derogado. Dict&oacute; leyes. Legisl&oacute;.&nbsp; Y de nuevo la parte par&oacute;dica de la historia, y tambi&eacute;n de nuevo protagonizada por Horacio Rosatti, nuestro <strong>nuevo own private Nazareno,</strong> que hace un tiempo supo decir lo siguiente: &ldquo;Es necesario recordar que los espacios de decisi&oacute;n del pol&iacute;tico y del juez son distintos. El pol&iacute;tico &mdash;constituyente, legislador o administrador&mdash; tiene un amplio abanico de posibilidades para decidir conforme a un marco normativo general (que en ocasiones &eacute;l mismo puede modificar), a su ideolog&iacute;a y a su prudencia; el juez debe hacerlo dentro del estrecho l&iacute;mite de la Constituci&oacute;n y las normas dictadas en su consecuencia. Si el juez intentara suplir al pol&iacute;tico, proyectando su forma de pensar (en suma, su disconformidad con una decisi&oacute;n pol&iacute;tica) en descalificaci&oacute;n jur&iacute;dica, estar&iacute;a excediendo su competencia y violentando la divisi&oacute;n de poderes&raquo; [Fallos: 341:1869, del 11 de diciembre del 2018, voto del juez Rosatti, considerando 14).
    </p><p class="article-text">
        Bien record&oacute;, en inesperada lucidez Lorenzetti en el fallo del 21 de diciembre de 2021&nbsp; que &ldquo;ning&uacute;n tribunal ni la propia Corte Suprema puede leg&iacute;timamente declarar inaplicable una ley que ha sido derogada hace diecis&eacute;is a&ntilde;os sin afectar seriamente la seguridad jur&iacute;dica. Por otra parte, la restituci&oacute;n de la ley anterior hasta que el Congreso dicte una nueva podr&iacute;a generar un caos, porque de 13 miembros pasa a 20 y luego a 17 (seg&uacute;n el proyecto adjuntado a la causa). La C&aacute;mara restituye la ley anterior en su totalidad, incluyendo lo que no fue materia de agravio, lo que excede su competencia, ya que los jueces no son legisladores. La restituci&oacute;n de la ley anterior en aspectos que no han sido materia de agravio implica arrogarse funciones legislativas, algo absolutamente incompatible con la funci&oacute;n judicial. La Corte ha dicho que &lsquo;no incumbe a los tribunales el examen de la conveniencia o el acierto del criterio adoptado por el legislador en el &aacute;mbito propio de sus atribuciones, ya que aquellos deben limitarse al examen de la compatibilidad que las normas impugnadas observen con las disposiciones de la Ley Fundamental (Fallos: 312:435), Monges (Fallos: 319:3148)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las nostalgias de Nazareno que demuestra la actual Corte Suprema en su conducta respecto al Consejo de la Magistratura no s&oacute;lo es una violaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n Nacional, sino en s&iacute; misma es una tragedia para el orden institucional de nuestro pa&iacute;s. S&oacute;lo resta esperar que se repita como parodia. Algunos jueces de esta Corte Suprema ya lo son. <strong>Son su propia parodia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>GP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Graciana Peñafort]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/dia-horacio-rosatti-violo-constitucion-nacional-decidio-convertirse-julio-nazareno_129_8937104.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Apr 2022 03:03:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cbabb5d6-5b47-40d5-9f14-d2c0bb5bee69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="274310" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cbabb5d6-5b47-40d5-9f14-d2c0bb5bee69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="274310" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El día que Horacio Rosatti violó la Constitución Nacional y decidió convertirse en Julio Nazareno]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cbabb5d6-5b47-40d5-9f14-d2c0bb5bee69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Corte Suprema,Horacio Rosatti,Consejo de la Magistratura,Julio Nazareno,Constitución Nacional,Constitución]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
