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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Federico García Lorca]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/federico-garcia-lorca/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Federico García Lorca]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La música de la máquina de coser]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/musica-maquina-coser_129_11487581.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48cf0a8e-ac0c-4086-a4ea-8c2b5ae4ced5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La música de la máquina de coser"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Migrantes de ayer y de hoy. Gente que lleva y trae su cuerpo, objetos atesorados, la memoria intangible, la riqueza del idioma. Somos un género que respira, se mueve por el mundo, escribe, actúa y canta. </p></div><p class="article-text">
        Siempre en movimiento, a pie, en barco, en carro o en aviones, en bicicleta o en buses, en camiones o autom&oacute;viles. Con alegr&iacute;a o tristeza, llevando ataditos, el p&eacute;cale, la valija, la bolsita elemental de los recuerdos. Apretando los dientes y las l&aacute;grimas, las mujeres, los hombres, todes les cong&eacute;neres, desde tiempos remotos y hoy todav&iacute;a, les habitantes de este mundo no han podido quedarse en un s&oacute;lo lugar y han migrado voluntaria o forzadamente por mejores condiciones de vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo han hecho en grupo o solos. Sin nada o con cajas, cajas y cajas. Cajas que guardan, que contienen, que se pueden abrir o cerrar hasta donde aguanten el &aacute;nimo y el cuerpo. Cajas que se clausuran por un tiempo y se vuelven a abrir cuando la hora llega, que est&aacute;n, pero se las toca poco o que se evitan por siempre jam&aacute;s. Cajas que viajaron y viajan, que guardan objetos, cartas, casetes, voces, las m&uacute;sicas de los afectos.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;an ser bolsos, mochilas, bolsillos. Van y vienen, se sostienen, se vac&iacute;an, explotan. Las de la escena de <em>Aquella m&aacute;quina de coser</em> revelan los hallazgos materiales e intangibles de <strong>Mirta Mato</strong>, la autora y protagonista de la obra que dirige <strong>Ana Mar&iacute;a Bovo</strong>, quien se detuvo a bucear con paciencia e intensidad para ofrendarnos partes de su autobiograf&iacute;a, armarlas, surfilarlas, coserlas y conformar ese g&eacute;nero &uacute;nico que es la obra teatral.
    </p><p class="article-text">
        <em>Aquella m&aacute;quina de coser</em> es una historia de exilios, tristezas y esperanzas que cruz&oacute; el oce&aacute;no escapando de la hostilidad de la guerra y con artesan&iacute;a y arte arroj&oacute; esta pieza peculiar sobre las vidas de una modista, un taxista y sus dos hijas. De la Guerra Civil Espa&ntilde;ola a la democracia argentina, pasando por el peronismo, la dictadura y la apuesta por lo que vendr&aacute;. Tambi&eacute;n es la narraci&oacute;n de unas m&uacute;sicas, unos sabores, distintas emociones.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las cajas atesoraron una memoria personal que se multiplica cada vez que alguien la goza en su butaca. La obra es un bordado de peque&ntilde;os relatos que llegan con fuerza al presente desde la Espa&ntilde;a de la Rep&uacute;blica, la de la Guerra Civil y la de los nacionales. Los cuentos se los contaron sus padres mientras tej&iacute;an una familia posible en la capital argentina. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Aquella m&aacute;quina de coser</em> se dice en espa&ntilde;ol y en gallego, con humor y nostalgia, arraigada en aquel tiempo en que las derrotas no se experimentaban como un para siempre, sino que daban impulso para un venceremos.
    </p><p class="article-text">
        Con montaje y direcci&oacute;n de Bovo, la obra celebra a los poetas <strong>Antonio Machado</strong>, <strong>Miguel Hern&aacute;ndez</strong>, al <strong>Federico Garc&iacute;a Lorca</strong> asesinado en Granada y al oficio de modista, gracias al cual mujeres de diversas colectividades han alimentado a su gente. El texto original fue seleccionado como obra in&eacute;dita en el 17&deg; Ciclo Teatro por la Justicia 2023 y nos advierte con suavidad que hay hechos que se repiten, pero nunca son iguales, que siempre algo se puede transformar y que la conciencia y el amor son los combustibles que pueden salvarnos, mientras no esperemos a un Mes&iacute;as que nos paralice porque suponemos que nos resolver&aacute; todo.
    </p><p class="article-text">
        Por momentos, la obra tiene reminiscencias de algunos <em>Episodios de una guerra interminable </em>(como<em> In&eacute;s y la alegr&iacute;a</em> o <em>El lector de Julio Verne), </em>de <strong>Almudena Grandes</strong>. Hay un personaje &uacute;nico que evoca a otros y cada eslab&oacute;n va completando la cadena de vivencias y personajes de la familia, entre Buenos Aires y Galicia. 
    </p><p class="article-text">
        La m&aacute;quina de coser, como la de escribir, la de cortar,&nbsp;tantas otras de los oficios que permitieron la sobrevivencia, tienen sus sonidos peculiares, sus agudos y sus graves, sus m&uacute;sicas, sus emociones. 
    </p><p class="article-text">
        No muy lejos, en otro lugar de Europa,&nbsp;Mar&iacute;a camina por sobre los muertos sin ver la senda que nunca se ha de volver a pisar. Porque, aunque regrese, ser&aacute; otra. La muchacha se va de un peque&ntilde;o pueblo de Italia, Castropignano, con destino a la Argentina en un periplo sin fin que se llama destierro, durante los d&iacute;as de la Segunda Guerra Mundial. &ldquo;Con la guerra sufrimos mucho, mam&aacute;, porque cuando se cay&oacute; la casa de nosotras en el pueblo, menos mal que no est&aacute;bamos ah&iacute;. Hubo otra gente, tambi&eacute;n, que le tiraron la casa abajo y se muri&oacute; una familia completa adentro.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Ese viaje y el duro amanecer en la tierra de Am&eacute;rica es lo que cuenta <em>M&uacute;sica materna</em>, la novela de <strong>Graciela Batticuore</strong>, recreando el idioma de sus ancestras, aventur&aacute;ndose en los recuerdos que le contaron y en la ficci&oacute;n veros&iacute;mil que supo construir al investigar los secretos de esa lengua de sus or&iacute;genes, acariciando su poes&iacute;a. &ldquo;La palabra tiene que ver con lo que somos, tal como los huesos, como la sangre, como los m&uacute;sculos, como los nervios. Palabras. Somos palabra, por eso somos seres humanos&rdquo;, dec&iacute;a <strong>Liliana Bodoc</strong> y lo evoca su peque&ntilde;o y reciente libro de Letra Sudaca <em>La literatura en los tiempos del oprobio. </em>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a veces el calor de la voz est&aacute; ausente, no hay palabra. Tienen que pasar varias generaciones en una familia para que emerja, para que alguien diga basta al silencio impuesto, al tab&uacute;, al trauma, algo que ocurri&oacute; luego de que algune de sus integrantes fuera violentado y asumiera la mudez como condici&oacute;n vital porque el miedo y el instinto de preservaci&oacute;n lo terminan gobernando todo.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, miles de j&oacute;venes migran a diversas partes del planeta en busca de mejores oportunidades. El pa&iacute;s que les prometi&oacute; inclusi&oacute;n a sus bisabueles, a sus bis omas, nonas, bobes, zeides, ahora los expulsa a elles, aunque no parece haber sitio seguro en la Tierra, en esta etapa de la historia del mundo. Tal vez siempre haya sido as&iacute;, s&oacute;lo que no se sab&iacute;a. Gente que lleva y trae sus comidas, sus aromas, sus rituales, sus costumbres, gente que enriquece y que hace a la humanidad mejor,
    </p><p class="article-text">
        Mientras haya deseo y empecinamiento por vivir, mientras las personas se unan y re&uacute;nan cerca de un escenario o un fog&oacute;n y hagan tribu en torno a un fueguito, habr&aacute; horizonte, comunidad, futuro, experiencia, existencia.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/musica-maquina-coser_129_11487581.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Jun 2024 03:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ana María Bovo,Antonio Machado,Miguel Hernández,Federico García Lorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Lorca sigue vivo”: las versiones de su muerte y el “triunfo” de Federico sobre quienes lo asesinaron]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/lorca-sigue-vivo-versiones-muerte-triunfo-federico-asesinaron_1_10987307.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e7a4d04-ff01-4129-84bd-b2b11e257a17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Lorca sigue vivo”: las versiones de su muerte y el “triunfo” de Federico sobre quienes lo asesinaron"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor Manuel Bernal Romero publica 'Las muertes de Federico', un artefacto narrativo desarrollado sobre todas las hipótesis existentes sobre la desaparición del poeta de Fuentevaqueros</p><p class="subtitle">Renuncia a dirigir el Patronato García Lorca el portavoz del PP que ridiculizó la memoria histórica</p></div><p class="article-text">
        Como estudioso de la Generaci&oacute;n del 27, para Manuel Bernal Romero la figura de Federico Garc&iacute;a Lorca es, m&aacute;s que un objeto de estudio, casi una veterana obsesi&oacute;n. Hace m&aacute;s de 30 a&ntilde;os que empez&oacute; a hacer acopio de informaci&oacute;n y a visitar los lugares que frecuent&oacute; el poeta, pero otros empe&ntilde;os y los trabajos de otros expertos que iban viendo la luz lo alejaron de la idea de escribir un ensayo sobre &eacute;l. Sin embargo, un buen d&iacute;a empez&oacute; a concebir el proyecto de escribir&nbsp;sobre Lorca desde la narrativa de ficci&oacute;n, aunque bas&aacute;ndose en datos. As&iacute; naci&oacute; <em>Las muertes de Federico</em>, que ha visto la luz en la editorial Renacimiento. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los textos que re&uacute;no son relatos, pero todo lo que se cuenta est&aacute; basado en hechos contrastados&rdquo;, afirma el autor, quien ha estructurado una primera parte con las distintas versiones que se han planteado con cierto cr&eacute;dito en torno a la muerte de Lorca, &ldquo;situados en sus lugares correspondientes y con las personas que estaban all&iacute;&rdquo;; y una segunda parte, titulada <em>Las voces amigas</em>, con piezas sobre los amigos de Federico que escriben sobre &eacute;l cuando conocen el hecho de su muerte, como Antonio Machado, Rafael de Le&oacute;n, Mar&iacute;a Zambrano&hellip;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, Bernal Romero entiende su libro como un texto &uacute;nico. &ldquo;Pretendo hacer como los pintores cubistas, plantear todas las caras visibles de un objeto, un hecho en este caso, y que cada cual saque sus propias conclusiones. Mi inter&eacute;s era reivindicar que, pese a todo, Federico Garc&iacute;a Lorca sigue vivo. As&iacute; lo dice el texto de contraportada que hemos elegido, de Salinas, en el que explica eso: que Federico sali&oacute; vivo, y que los que han muerto son los que lo asesinaron y los que quer&iacute;an quitarlo de en medio&rdquo;. 
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                </figure><h3 class="article-text">Poeta en el exilio</h3><p class="article-text">
        As&iacute;, hay un primer relato que comparte la versi&oacute;n oficial de Ian Gibson y otros estudiosos; otro habla de los presos encargados de recoger los cad&aacute;veres tras los fusilamientos, uno de los cuales recordaba haberle cerrado los ojos al poeta. Un tercero apunta a que el taxista de la familia Lorca se encarg&oacute; de recoger el cuerpo del fusilado, de la misma forma que hab&iacute;a hecho antes con su cu&ntilde;ado fusilado una semana antes; otro m&aacute;s recuerda a una amiga de Federico, Emilia Llanos, que cuando est&aacute;n haciendo una colecta para comprar los terrenos del Barranco de V&iacute;znar, con el objeto de encontrar el cad&aacute;ver de Lorca, dice que no sigan en ese empe&ntilde;o, que ella sabe de buena tinta que no est&aacute; all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        El quinto relato apunta a la tesis del compositor Manuel de Falla, fuente muy fiable, que quiso interceder por su gran amigo y se acerc&oacute; al Gobierno Civil para pedir que lo liberaran, cuando le dijeron que ya no estaba all&iacute;, pues hab&iacute;a muerto por los malos tratos recibidos durante un interrogatorio; el sexto pone el foco en Juan Ram&iacute;rez de Lucas, la &uacute;nica persona acreditada por los investigadores como novio de Federico Garc&iacute;a Lorca, quien cuenta la noche en la que se enter&oacute; de que &eacute;ste hab&iacute;a muerto. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la versi&oacute;n quiz&aacute; m&aacute;s descabellada: &ldquo;En los d&iacute;as que suceden al fusilamento, algunos compa&ntilde;eros de Federico pensaron que no estaba muerto, sino que hab&iacute;a emigrado a alg&uacute;n sitio. Al parecer, su hermana hab&iacute;a llamado a Mar&iacute;a Teresa Le&oacute;n y a Concha M&eacute;ndez dici&eacute;ndoles que no se preocuparan, que estaba en un sitio seguro&rdquo;, explica Bernal Romero. &ldquo;Seg&uacute;n esa hip&oacute;tesis, habr&iacute;a quedado resentido por un tiro en la cabeza, y habr&iacute;a pasado sus &uacute;ltimos a&ntilde;os a salvo en casa de Pablo Neruda, mirando al Pac&iacute;fico&rdquo;. 
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            <span class="title">
                Portada del libro                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Todo est&aacute; escrito</h3><p class="article-text">
        El escritor asegura que &ldquo;no pongo en duda ninguna de estas versiones, las cojo todas versiones y le dedico a cada una su atenci&oacute;n&rdquo;, aunque algunos aspectos le inspiran m&aacute;s certezas que otros: en los <em>Sonetos del amor oscuro </em>detecta claramente la figura de Juan Ram&iacute;rez, mientras que el taxista Francisco Murillo aparece como alguien que sab&iacute;a sin duda d&oacute;nde estaba el cuerpo. &ldquo;No ten&iacute;a ning&uacute;n sentido que dejara el cad&aacute;ver de Federico all&iacute;, cuando &eacute;l estaba en la Huerta de San Vicente. Lo llamativo es que, con todas las investigaciones que se han hecho, este hombre nunca ha hablado. Hace 30 a&ntilde;os, cuando empec&eacute; a indagar en este asunto, tampoco quer&iacute;a hablar. Como demuestra mi libro, hay versiones para todos los gustos, pero estoy convencido de que el taxista ten&iacute;a la clave&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que todos los posibles testigos o fuentes de primera mano han muerto ya. &ldquo;Y probablemente est&aacute; ya todo escrito. Solo se pueden aportar ya elucubraciones, por eso pens&eacute; que la narrativa era el cauce adecuado para hablar de todo esto. Salvo que en los papeles de la familia aparezca alg&uacute;n documento que diga donde est&aacute;, no daremos con los restos nunca. Est&aacute; todo m&aacute;s que trillado y movido, no hay m&aacute;s terreno que levantar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, para el estudioso la muerte de Federico es una victoria sin discusi&oacute;n posible: &ldquo;&Eacute;l ha triunfado sobre los que le mataron. La inc&oacute;gnita aporta cierto misterio e inter&eacute;s a su figura, pero nadie espera ya que aparezca su cuerpo. Lo fundamental es que parece como si se hubiera vengado de todo lo que pas&oacute;, y sigue estando en la boca de la gente. Quisieron callarlo y se ha mantenido vivo&rdquo;. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/lorca-sigue-vivo-versiones-muerte-triunfo-federico-asesinaron_1_10987307.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Mar 2024 08:59:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Lorca sigue vivo”: las versiones de su muerte y el “triunfo” de Federico sobre quienes lo asesinaron]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Federico García Lorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lorca, el teatro bajo la arena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lorca-teatro-arena_1_10297642.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9351e8ec-6618-4110-864e-3790f711fa89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lorca, el teatro bajo la arena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un bellísimo, divertido, emotivo tributo a Federico García Lorca demuestra, con su larga permanencia en cartel, la pasión del público local por el poeta granadino.</p></div><p class="article-text">
        Devoci&oacute;n constante que ya cuenta con m&aacute;s de un siglo, Buenos Aires siempre tiene en cartel uno, dos, tres espect&aacute;culos que lo llevan -con mayor o menor acierto- a reencontrarse con este querid&iacute;simo autor, ya con versiones de sus obras, ya con recitales de sus poemas, ya -incluso- con alguna descarada tergiversaci&oacute;n -sin embargo exitosa- en el circuito comercial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este perenne romance explot&oacute; cuando el poeta y dramaturgo viaj&oacute; a esta ciudad, donde su amiga Lola Membrives estaba presentando en el Maipo con resonante suceso <strong>Bodas de sangre</strong>, cuatro meses despu&eacute;s de su estreno absoluto en Madrid. El marido empresario de la legendaria actriz lorquiana invit&oacute; a Federico -entonces director del teatro universitario La Barraca, que difund&iacute;a obras del Siglo de Oro para p&uacute;blicos populares- a venirse a esta Buenos Aires que lo abrazar&iacute;a con fervor entre octubre de 1933 y marzo de 1934 (con breves incursiones en Rosario y Montevideo). La gente teatrera amante de su literatura acudi&oacute; en masa a conferencias y lecturas de poemas, en tanto <strong>Bodas&hellip;</strong> prosegu&iacute;a enamorando ahora en el Avenida, y se estrenaban obras anteriores del incre&iacute;blemente talentoso escritor granadino, adem&aacute;s pianista y dibujante. Sin duda, esa concurrencia respond&iacute;a a &ldquo;ese magnetismo al que nadie pod&iacute;a resistirse&rdquo;, seg&uacute;n escribi&oacute; Luis Bu&ntilde;uel en su autobiograf&iacute;a <strong>Mi &uacute;ltimo</strong> <strong>suspiro</strong> (1982, reeditada por Taurus): &ldquo;&Eacute;l le&iacute;a divinamente sus poes&iacute;as. Pod&iacute;a leer cualquier cosa, y la belleza brotaba de sus labios (&hellip;). De todos los seres vivos que he conocido, Federico est&aacute; primero. La obra maestra era &eacute;l. Le debo m&aacute;s de todo cuanto podr&iacute;a expresar&rdquo;. Palabras del cineasta creador de tantas obras maestras, que fue compa&ntilde;ero de Lorca en la m&iacute;tica Residencia de Estudiantes madrile&ntilde;a.&nbsp; Palabras que reafirmaba la gran actriz Mar&iacute;a Onetto a esta cronista, cuando interpret&oacute; a Angustias en <strong>La casa de Bernarda Alba,</strong> en 2002, bajo la direcci&oacute;n de Vivi Tellas: &ldquo;Lorca ten&iacute;a algo muy moderno: la idea de convertir la propia vida en una obra de arte que es muy actual, muy foucaltiana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el hermoso Hotel Castelar de la avenida de Mayo que lo alberg&oacute; tanto tiempo, se conservaba intacta la habitaci&oacute;n 704, que hab&iacute;a ocupado, hasta que lleg&oacute; la pandemia determinando el cierre de ese edificio sin que nadie, que se supiera, moviese un dedo para salvarlo como patrimonio cultural&hellip; Pero Lorca sigue presente pospandemia en los escenarios porte&ntilde;os, incluso a trav&eacute;s de&nbsp; obras menos conocidas (el a&ntilde;o pasado, Carlos Di Lorenzo se atrevi&oacute; con una adaptaci&oacute;n de <strong>El p&uacute;blico</strong>; y este 2023 contin&uacute;a atrayendo una muy interesante versi&oacute;n de <strong>Bernarda Alba</strong>, firmada por Alfredo Mart&iacute;n, titulada <strong>Un mar de luto</strong>, con elenco masculino y descollantes actuaciones de Marcelo Bucossi y Oski Ferrero). Entre tantas<em> bernardas</em> que han pasado por la cartelera, merece ser citada la puesta de Alejandra Boero en el San Mart&iacute;n, 1977, plena dictadura, con Mar&iacute;a rosa Gallo encabezando. Graciela Araujo, integrante del elenco, declaraba hace pocos a&ntilde;os a la revista digital <strong>Damiselas en apuros</strong>: &ldquo;Ning&uacute;n censor advirti&oacute; que est&aacute;bamos haciendo un espect&aacute;culo contra la represi&oacute;n. Termin&aacute;bamos todas en posici&oacute;n fetal y Mar&iacute;a Rosa daba ese grito terrible: &iexcl;Silencio!&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Bernarda, Mariana, Anto&ntilde;ito y otros personajes</strong></h3><p class="article-text">
        Precisamente, <strong>La casa de Bernarda Alba</strong> es una de las piezas de FGL que se representan parcialmente en <strong>Lorca. El teatro bajo la arena</strong>, admirable espect&aacute;culo que se present&oacute; en 2022 en el Cultural San Mart&iacute;n, en el ciclo Invocaciones durante una temporada acotada. Pas&oacute; luego a El Port&oacute;n de S&aacute;nchez, siempre a sala llena, repuso en dicho espacio este a&ntilde;o y bajar&aacute; a fines de junio, para retomar en octubre y noviembre, por el momento. Puesto que el p&uacute;blico no parece dispuesto a soltarla, y esta vez tiene toda la raz&oacute;n ya que se trata de un tributo sorprendente, rebosante de amor al poeta, de humor y emoci&oacute;n, elevada calidad en todos sus rubros y de una libertad tan zarpada que habr&iacute;a encantado a Federico, el poeta homosexual que tanto apreciaba a las mujeres.
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                Lorca en Buenos Aires, durante la presentación de Bodas de Sangre en el Teatro Avenida.                            </span>
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        Protagonistas casi absolutas de su producci&oacute;n teatral, en la vida real las mujeres fueron estimadas, comprendidas, defendidas por Lorca, que ten&iacute;a clara conciencia de las diversas formas de opresi&oacute;n que sufr&iacute;an en todas las clases sociales. Quiso mucho a sus hermanas Concha e Isabel, a sus primas, a Encarnaci&oacute;n L&oacute;pez, La Argentinita a quien acompa&ntilde;aba estupendamente al piano. Y algunos personajes femeninos execrables de sus obras deben ser le&iacute;dos a la luz de su enfoque cr&iacute;tico, relacionado con la abusiva sujeci&oacute;n de la mujer, vistos como representantes del orden establecido, al tiempo victimarias y v&iacute;ctimas de la misoginia coercitiva, surgida en gran parte de la doctrina de la Iglesia Cat&oacute;lica oficial que era rechazada por el gobierno de la Rep&uacute;blica, con el que FGL se comprometi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Am&eacute;n de las obras &ldquo;irrepresentables&rdquo; que se citan y recitan en <strong>Lorca. El teatro</strong> <strong>bajo la arena</strong>, vale anotar que el poeta, poco antes de ser asesinado por las fuerzas franquistas en 1936, a los 38, estaba trabajando en proyectos con fuertes personajes femeninos, figuras b&iacute;blicas de la talla de las hijas de Lot, Dalila y Judith. Antes de su tr&aacute;gica muerte, dej&oacute; listo el primer acto de <strong>Los sue&ntilde;os de mi prima Aurelia</strong>, homenaje a su adorada compa&ntilde;erita de infancia, tan amiga de recrear la realidad. Asimismo, en sus inabarcables planes figuraba un t&iacute;tulo: <strong>Las monjas de Granada</strong>, probablemente referido a las congojas de su madre Vicenta, internada en un convento donde los ni&ntilde;os pobres eran humillados con ausencia de m&iacute;nima caridad cristiana. &ldquo;Porque las mujeres son m&aacute;s pasionales, racionalizan menos, son m&aacute;s humanas&rdquo;, respondi&oacute; cierta vez Federico en una entrevista, cuando se le pregunt&oacute; por qu&eacute; hab&iacute;a tantos personajes femeninos importantes en sus obras.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>En Almer&iacute;a, en una plaza de toros desafectada&hellip;</strong></h3><p class="article-text">
        Rara vez en una sala alternativa se puede valorar una escenograf&iacute;a total, est&eacute;ticamente tan sugerente, estilizada, funcional -m&eacute;rito grande de Rodrigo Gonz&aacute;lez Garillo-. Nada m&aacute;s entrar a la sala hay clima de plaza de toros con esa forma de anfiteatro que evoca el teatro griego: semic&iacute;rculo, vallas curvas que dejan entrever las grader&iacute;as, una puerta vaiv&eacute;n por donde entran los toros, luz cenital, m&uacute;sica a todo volumen. Pero ya no hay fiesta taurina en este lugar de Almer&iacute;a, los antiguos empleados hacen mantenimiento y recitan &ldquo;lo que gust&eacute;is&rdquo; de Lorca en conferencias y otros eventos alusivos. Casi toda su obra porque ellos y el asistente de una catedr&aacute;tica petulante, tendr&aacute;n una epifan&iacute;a al leer unos de los textos menos llevados a escena, m&aacute;s osados y ambiciosos de Federico.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los empleados o monosabios -uno, Curro, <em>andal&uacute;</em> hasta el carac&uacute;; el otro, Mojam&eacute;, de sangre mora- limpian, repasan, acomodan casi en plan de comedia musical con sus rid&iacute;culos uniformes color turquesa. El sentido de su trabajo actual es recitar con fruici&oacute;n a Lorca, cada uno con su acento. Pero llega el adjunto de la conferencista Elena, apocado, como cohibido (extraordinario Manuel Attwell en un papel muy dif&iacute;cil de sostener), y el panorama de los trabajadores -inefables Agust&iacute;n Gagliardi y Nicol&aacute;s Levin- empieza a ensombrecerse. Aparece Elena, camisa y pantal&oacute;n austeros, un bast&oacute;n porque camina con dificultad (soberbia Claudia Cantero en su exacerbado autoritarismo) y los pobres monosabios ven achicarse su ilusi&oacute;n de declamar a Lorca. Elena, aunque se lleva el mundo por delante -incluido su sumiso adjunto- les dora la p&iacute;ldora a Curro y Mojam&eacute; habl&aacute;ndoles de su gusto por los toros, del diestro Montoliu, cuyo coraz&oacute;n fue atravesado por los cuernos del toro, cuya efigie est&aacute; en la entrada. Pero no cede en cuanto al recitado. Y de pronto irrumpe, airosa y contoneante (descacharrante actuaci&oacute;n de Mar&iacute;a In&eacute;s Sancerni), de rojo y negro, altos tacones, una mujer que viene a reemplazar a un tal Garc&iacute;a Manzano. Furia de Elena que la increpa: &ldquo;&iexcl;Mariana Pineda!&rdquo;. S&iacute;, la reci&eacute;n llegada se llama como una hero&iacute;na un tanto desdibujada de Lorca, que se arriesga por las convicciones de su amado. 
    </p><p class="article-text">
        Obvio que hay cuentas pendientes entre la sabihonda intransigente y la improvisada sexy que hace un reemplazo y estudia a Joan Brossa. Una tensi&oacute;n que crecer&aacute; a lo largo de la obra, un duelo que desnudar&aacute; un deseo subterr&aacute;neo, donde se disputar&aacute;n saberes sobre Lorca: Mariana exaltando las obras &ldquo;irrepresentables&rdquo; de Federico, sobre todo <strong>El p&uacute;blico</strong> que ella, los monosabios y el adjunto leer&aacute;n frente a los espectadores dej&aacute;ndose tomar por la audaz propuesta de la pieza (que en Espa&ntilde;a fuera interpretada en 1987 por Alfredo Alc&oacute;n, que tambi&eacute;n actuar&iacute;a en <strong>Haciendo a Lorca</strong>, nada menos que con Nuria Espert, y luego andar&iacute;a garbosamente a&ntilde;os <strong>Por los caminos de Federico</strong>, para no mencionar aquel memorable<strong> Llanto</strong> recitado en el Luna Park, apenas con una capa negra y Julio Bocca que lo rondaba coreogr&aacute;ficamente).
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; en esta obra tan hermosa de Laura Paredes y Mariano Lin&aacute;s, dirigida por la primera, donde se menciona, se recita o se act&uacute;a a <strong>Anto&ntilde;ito el Camborio</strong>, a <strong>Bernarda Alba</strong>, a <strong>Mariana Pineda</strong>, etc&eacute;tera, pero no al <strong>Llanto por Ignacio</strong> <strong>S&aacute;nchez Mej&iacute;a</strong> (que, claro, es aludido por el &aacute;mbito taurino), hacia el final, cuando el Lorca vanguardista ha hecho mella en los personajes masculinos, cuando se han tocado verdades &iacute;ntimas y se han desenmascarado secretos profundos, emerge el traje de luces del torero Montoliu que estaba guardado; tambi&eacute;n la &ldquo;cabeza de oscuro Minotauro&rdquo; que vio Federico Garc&iacute;a en Ignacio muerto. Hay una asunci&oacute;n extrema de la propuesta lorquiana que conduce a una inmolaci&oacute;n. Y una parte de <strong>Poeta en Nueva York</strong> se convierte en cante jondo frente a la sala tr&eacute;mula de emoci&oacute;n. A la salida, en sones de pasodobles propia de la fiesta brava, pueden resonar aquellos breves versos del poeta veintea&ntilde;ero, titulados <strong>Deseo</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>El coraz&oacute;n caliente,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y nada m&aacute;s.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Lorca. El teatro bajo la arena, los jueves a las 21 en El Port&oacute;n de S&aacute;nchez, Sanchez de Bustamante, hasta el jueves 29 de junio. Repone en los meses de octubre y noviembre</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moira Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lorca-teatro-arena_1_10297642.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jun 2023 13:31:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lorca, el teatro bajo la arena]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Federico García Lorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bodas de sangre: un juego de rol exquisito]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/bodas-sangre-juego-rol-exquisito_129_9574821.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3520847-6dbd-4798-80fb-73370d4674a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bodas de sangre: un juego de rol exquisito"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con diseño escenográfico de Guillermo Kuitca, vestuario de Pablo Ramírez, diseño de iluminación de Jorge Pastorino y música de Diego Vainer, el jueves 29 se estrena la puesta de Vivi Tellas sobre el clásico de Lorca, en la sala Martín Coronado del Teatro San Martín.</p></div><p class="article-text">
        <em>&iexcl;Ay luna mala! Deja para el amor la oscura rama.</em>
    </p><p class="article-text">
        Le&ntilde;ador, tercer acto de Bodas de sangre.
    </p><p class="article-text">
        Durante una boda arreglada la novia se escapa a caballo con su amante. El bosque tupido los esconde. Unos le&ntilde;adores hachar&aacute;n las ramas para que pueda entrar la luz de la luna y los hombres y mujeres, armados y furiosos, que salieron a cazar a los amantes, finalmente los encuentren. <em>Bodas de sangre</em> (1933), de Federico Garc&iacute;a Lorca, es un drama basado en el crimen de N&iacute;jar, un caso real &mdash;ocurrido en 1928, en Almer&iacute;a&mdash;, como los biodramas de Vivi Tellas, que son realidades escenificadas. En su manifiesto del g&eacute;nero biodrama, a comienzos de este siglo, Tellas detectaba un &ldquo;retorno de lo real en el campo de la representaci&oacute;n&rdquo; y se propon&iacute;a trabajar en las orillas donde eso mismo, lo real, se encuentra con la teatralidad y se indefine.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay tragedia en cada personaje&rdquo;, le dice Tellas a su elenco, que est&aacute; ensayando en el escenario de la sala Mart&iacute;n Coronado del Teatro General San Mart&iacute;n. Los actores y actrices&nbsp;est&aacute;n durante toda la obra en escena, son testigos de cada circunstancia, y van pasando al frente, como en un caf&eacute; cantante, para encarar su papel. <strong>Cada acci&oacute;n en </strong><em><strong>Bodas de sangre</strong></em><strong> es un presagio de esa tragedia.</strong> La puesta de Tellas es un drama que se refleja en diferentes realidades como en un laberinto de espejos donde la luna, que es &ldquo;un le&ntilde;ador joven con la cara blanca&rdquo; (Lorca dixit) &mdash;interpretada por la brillante Maruja Bustamante&mdash; lo ensombrece todo: &ldquo;Est&aacute;n heridos, todos est&aacute;n bajo la influencia de la luna. La luna los va a llevar a hacer un desastre. Por m&aacute;s chico que sea tu personaje, algo loco vas a hacer hoy porque la luna te enloquece.&rdquo;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La cama</strong></h3><p class="article-text">
        <em>&iexcl;Pero ni&ntilde;a! &iquest;Una boda, qu&eacute; es? Una boda es esto y nada m&aacute;s. &iquest;Son los dulces? &iquest;Son los ramos de flores? No. Es una cama relumbrante y un hombre y una mujer.</em>
    </p><p class="article-text">
        La criada, segundo acto de Bodas de sangre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El dise&ntilde;o escenogr&aacute;fico, una obra en s&iacute;, es de Guillermo Kuitca. </strong>Hace 20 a&ntilde;os, en esta misma sala, Tellas estren&oacute; <em>La casa de Bernarda Alba </em>con la participaci&oacute;n de Kuitca.<em> </em>Fue un suceso. Dice Tellas: &ldquo;Yo invito a los artistas que me acompa&ntilde;an: a Kuitca, a Rodrigo Gonz&aacute;lez Garillo, que es escen&oacute;grafo; a Diego Vainer, a Pablo Ram&iacute;rez. Les propongo: ven&iacute; a hacer tu obra tambi&eacute;n. Guillermo tiene la tragedia en su obra, las personitas chiquitas con el espacio gigante. Somos chiquitos, estamos perdidos. &Eacute;l trae su mundo a la obra y yo trabajo con eso, se encuentran nuestros mundos. Por eso est&aacute; Rodrigo, que es escen&oacute;grafo y va desarrollando las posibilidades escenogr&aacute;ficas. Guillermo trae su mundo po&eacute;tico. Verlo trabajar me produce &eacute;xtasis, es un genio, es conmovedor&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La puesta se va enrareciendo, densificando, y entre el registro espectral que van adquiriendo los actores a medida en que avanza la historia, la luz que entra por los tajos de unas aberturas en un ambiente fuera de escala, la fiesta de la boda corrida del centro de la escena, de la que vemos el final de una platea de sillas vestidas de casamiento como si fuese un error de coordenadas en un mapa, nos encontramos sumergidas en un hiper-onirismo lyncheano. Las camas y los colchones, im&aacute;genes centrales en la obra de Kuitca, se mudan desde el espacio-h&aacute;bitat hacia el bosque del tercer acto. El bosque es una mara&ntilde;a de &aacute;rboles y camas con s&aacute;banas donde los personajes agonizan como en un fumadero de opio mientras los amantes fugitivos son cazados por la comunidad.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La sangre</strong></h3><p class="article-text">
        <em>Los dos cayeron, y la novia vuelve te&ntilde;ida en sangre falda y cabellera.</em>
    </p><p class="article-text">
        La mendiga, cuadro &uacute;ltimo de Bodas de sangre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sobre el dise&ntilde;o del vestido de novia de Pablo Ram&iacute;rez, Kuitca plante&oacute; un patr&oacute;n de sangre espec&iacute;fico. </strong>Tras la muerte de los dos hombres, que no vemos, la novia volver&aacute; a escena ensangrentada. Ha abrazado a alguno de ellos, tal vez a los dos, no lo sabemos. Un grupo de expertos y expertas del taller de pintura escenogr&aacute;fica del Teatro San Mart&iacute;n, en un concili&aacute;bulo que parece montado por Herzog, determin&oacute; el modo m&aacute;s eficaz de reproducir el boceto de Kuitca. La sangre debe verse fresca pero no demasiado roja, es sangre que se est&aacute; secando sobre el vestido, no debe haber salpicaduras sino las manchas que quedan a una al abrazar a un reci&eacute;n asesinado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante cuatro meses el elenco de 20 integrantes se fue convirtiendo en una comunidad, asumiendo una primera identidad grupal propia antes de convertirse en los personajes de <em>Bodas de sangre</em> que deb&iacute;an interpretar. Asistida por el guionista y dramaturgo Alejandro Quesada en la investigaci&oacute;n sobre la trayectoria de la obra, Tellas le propuso a los actores improvisar sobre la idea de un pueblo que lee en el diario la noticia del crimen de N&iacute;jar &ndash;el caso real sobre el que Lorca bas&oacute; sus Bodas&ndash;, y luego juega a la interpretaci&oacute;n de esos acontecimientos. Dice Vivi: &ldquo;En la obra de teatro es muy dif&iacute;cil aceptar que se est&aacute; haciendo esa obra, que se est&aacute; representando eso que est&aacute; escrito. Me pregunto, &iquest;eso es todo? Necesito algo que lo sostenga, otra ficci&oacute;n&rdquo;. Cada actor, entonces, asumi&oacute; un rol en esa comunidad imaginaria, que a su vez asume un papel de la obra de Lorca, que est&aacute; basado en un crimen real. Una especie de proyecto de teatro griego que tambi&eacute;n evoca a La Barraca, la compa&ntilde;&iacute;a de teatro itinerante con la que Lorca viajaba de pueblo en pueblo representando a Lope de Vega, Calder&oacute;n de la Barca y Tirso de Molina, mientras escrib&iacute;a sus obras. &ldquo;Se funda la compa&ntilde;&iacute;a de teatro del pueblo con el lechero, el panadero, la costurera, todos los oficios. Ah&iacute; se arm&oacute; la comunidad de ellos, es lo que hace que el elenco encaje bien&rdquo;, cuenta Vivi sobre el proceso.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El cuchillito</strong></h3><p class="article-text">
        <em>Vecinas: con un cuchillo, con un cuchillito, en un d&iacute;a se&ntilde;alado, entre las dos y las tres, se mataron los dos hombres del amor.</em>
    </p><p class="article-text">
        La madre, cuadro &uacute;ltimo de Bodas de sangre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres se juntan alrededor de la madre, con los pu&ntilde;os cerrados y una fiereza en la mirada que hace eco en las militancias contempor&aacute;neas. La madre es interpretada por Mar&iacute;a Onetto, una bomba a punto de estallar en escena, la tensi&oacute;n llevada magistralmente hacia una inesperada pero org&aacute;nica resignificaci&oacute;n del texto.
    </p><p class="article-text">
        Es condici&oacute;n de lo cl&aacute;sico admitir, resistir y reinterpretarse en el presente y estas <em>Bodas de sangre</em> de Tellas son feministas y diversas pero sin panfleto. Son naturalmente progresistas, sin esfuerzo ni pose. Lo natural es que Agust&iacute;n Daulte &mdash;rubio espigado y gr&aacute;cil&mdash; represente el rol de la criada o que Sow Mbagnyv &ndash;un inmigrante senegal&eacute;s que en el 2018 protagoniz&oacute; el biodrama <em>Los amigos</em>&ndash; diga sus textos de la obra en franc&eacute;s. &ldquo;Tengo esa idea: est&aacute; mal elegido el elenco. Eso me fascina, me da una gracia que creo que tiene Lorca. Esa es la novedad que yo quiero agregar a la tradici&oacute;n, no voy a convertir esta tragedia en comedia &ndash;que es un procedimiento que no soporto&ndash; sino encontrar en esta obra los momentos de gracia, lo que Lorca est&aacute; se&ntilde;alando como poeta, como p&iacute;caro, como irreverente.&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dice Roger Caillois que durante el juego las leyes intrincadas de la vida real son reemplazadas por unas m&aacute;s claras, precisas, que debemos acatar en el tiempo y espacio que dura ese juego. Tambi&eacute;n dice que las leyes crean ficciones. El elenco termin&oacute; fabricando un sistema propio de ficciones dentro de ese margen de bio/drama en el que Tellas les propuso explorar la dramaturgia de Bodas de sangre y que funciona, como un juego, perfectamente con sus propias reglas. En este ejercicio, los y las int&eacute;rpretes se convirtieron en un bloque homog&eacute;neo que elimina en escena las diferencias de trayectorias. Es una puesta trans en tanto mutaci&oacute;n, transformaci&oacute;n de un texto cl&aacute;sico hacia unas formas impredecibles. La obra tiene una plasticidad que Tellas supo aprovechar: &ldquo;Me parece fascinante de los cl&aacute;sicos que todos sepan de qu&eacute; se trata. Umberto Eco dice que lo cl&aacute;sico encierra un misterio que nunca se resuelve, siempre hay otro misterio. Voy a trabajar con lo que vos ya sab&eacute;s: la obra, Lorca, el espectador y yo. Ah&iacute; se arma un movimiento muy interesante, vamos revisando lo que vos sab&eacute;s de la obra. Nada va a quedar en su lugar. Trato de desarmar esa idea de rigidez de los cl&aacute;sicos, que aplasta cualquier texto. Trabajo con la idea de que no hay error, que todo es lo que est&aacute; sucediendo. No hay una forma bien y una forma mal, odio lo binario, soy muy <em>no binarie</em> en ese sentido. Me gusta fluir, siempre a mi elenco y a mi equipo les propongo que trabajemos en este sentido, est&aacute; sucediendo esto. Por supuesto tenemos pautas, marcas, tenemos un mapa. Eso puede salir de otra manera, no est&aacute; determinado. El error te da una situaci&oacute;n nueva. Acertar&eacute;, cambio, es siempre lo mismo&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El caballo</strong></h3><p class="article-text">
        <em>Un hombre con su caballo sabe mucho y puede mucho para poder estrujar a una muchacha metida en un desierto.</em>
    </p><p class="article-text">
        La novia, segundo acto de Bodas de sangre.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico personaje que tiene nombre en <em>Bodas de sangre </em>es Leonardo: el amante es un hombre con identidad. Y despu&eacute;s est&aacute;n los asesinos, los F&eacute;lix, familia a la que Leonardo pertenece, pero que est&aacute;n presos entonces no se ven. Los dem&aacute;s roles son gen&eacute;ricos: la novia, el novio, el padre, la madre, la vecina, las muchachas, la criada, la suegra, etc&eacute;tera. Leonardo es el primero en advertirnos lo que las gentes del pueblo no queremos escuchar: &ldquo;Callar y quemarse es el castigo m&aacute;s grande que nos podemos echar encima (&hellip;) Porque t&uacute; crees que el tiempo cura y que las paredes tapan, y no es verdad, no es verdad. &iexcl;Cuando las cosas llegan a los centros, no hay quien las arranque!&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pareja central est&aacute; formada por Miranda de la Serna y Nicol&aacute;s Goldschmidt y los enga&ntilde;ados son Alfredo Staffolani y Laura Nevole. Los cuatro, de diferentes trayectorias y procedencias, transmiten una energ&iacute;a todopoderosa, como si en sus actuaciones estuviese encerrado el presagio: los que se desmarcan deben morir. Lorca fue asesinado por el franquismo por los siguientes cr&iacute;menes: ser homosexual y ser poeta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cierra Tellas: <strong>&ldquo;A esta altura de mi camino no creo en los buenos actores, no s&eacute; qu&eacute; es ser buen actor. El virtuosismo, la solvencia, la seguridad me aburren mucho, no hay nada para m&iacute; en eso. Prefiero la fragilidad, la incertidumbre, lo inestable. </strong>La actuaci&oacute;n es imposible, &iquest;qui&eacute;n puede actuar? C&oacute;mo trat&aacute;s de hacerlo, eso es lo lindo. C&oacute;mo son tus caminos para tratar de llevar adelante un personaje y evidentemente no lograrlo nunca. Es imposible. Lo que se ve en Bodas es ese intento, ese camino de tratar de hacerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>FW</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Florencia Werchowsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/bodas-sangre-juego-rol-exquisito_129_9574821.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Sep 2022 12:22:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Bodas de Sangre,Vivi Tellas,Federico García Lorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["El teatro necesita de tirarse hacia los cuernos para que la cosa funcione"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/teatro-necesita-tirarse-cuernos-cosa-funcione_1_8937680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed6e024f-2277-421a-ba38-daa5ac4c506f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;El teatro necesita de tirarse hacia los cuernos para que la cosa funcione&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mariano Llinás y Laura Paredes son pareja y escribieron en cuarentena su primera obra de teatro juntos, dedicada a Federico García Lorca. Una decisión que, confiesan en una entrevista con elDiarioAr, los tomó por sorpresa. "Fue un proceso de contaminación mutua, casi una decisión no tomada", coinciden. Un drama lorquiano en la que se mezclan las pasiones más bajas, las traiciones y los amores. En el CCGSM.</p></div><p class="article-text">
        Era raro que el ciclo Invocaciones a&uacute;n no tuviera una obra dedicada a <strong>Federico Garc&iacute;a Lorca</strong>, uno de los autores que los argentinos le&iacute;mos y leemos con mayor frecuencia en el Secundario. Curado por la escritora y cr&iacute;tica teatral <strong>Mercedes Halfon</strong> y producido por <strong>Carolina Mart&iacute;n Ferro</strong>, el ciclo se propone hace ya muchos a&ntilde;os producir un di&aacute;logo entre directores contempor&aacute;neos de la escena local y los grandes maestros teatrales del siglo XX. Logra un cruce de lo m&aacute;s interesante. A trav&eacute;s de sus escritos, los manifiestos, sus textos de teor&iacute;a, las biograf&iacute;as y cartas, los directores porte&ntilde;os inician un contacto con ese cuerpo de ideas para crear algo nuevo: algo que dista de ser la puesta de un texto existente, y que en general cobra forma de obra contempor&aacute;nea en di&aacute;logo con un esp&iacute;ritu del pasado, con una tradici&oacute;n que pide ser retomada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Laura Paredes</strong> es fan&aacute;tica de Lorca desde hace mucho tiempo. Alguna vez, con sus compa&ntilde;eras del grupo<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/pilar-gamboa-actriz-emocionante-volver-poner-cuerpo-comprobar-teatro-le-gana-peste_128_7289706.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Piel de lava</a>, fantase&oacute; con hacer una puesta de Yerma, pero la idea qued&oacute; &ndash;por ahora&ndash; en el plano de la fantas&iacute;a. Cuando fue convocada para escribir y dirigir la nueva creaci&oacute;n del ciclo a partir del autor granadino, tuvo una imagen inicial: poner en escena una suerte de conferencia perform&aacute;tica en la que distintas voces acad&eacute;micas retomaran las investigaciones sobre la vida y la obra del poeta de Granada, fusilado durante la Guerra Civil en Espa&ntilde;a. Entonces se puso en contacto con el investigador en artes esc&eacute;nicas Maximiliano de la Puente, que le fue acercando material para adentrarse en su mundo. Pero la idea mut&oacute;, en alg&uacute;n momento, hacia la ficci&oacute;n: las investigadoras que finalmente encarnan Claudia Cantero y Mar&iacute;a In&eacute;s Sancerni en el <strong>Centro Cultural San Mart&iacute;n </strong>comienzan cruzando ideas para terminar envueltas en un verdadero drama lorquiano en la que se mezclan las pasiones m&aacute;s bajas, las traiciones y, por supuesto, los amores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lorca, el teatro bajo la arena&rdquo; sucede en un futuro m&aacute;s o menos cercano, en una Espa&ntilde;a en la que se han prohibido las corridas de toros. En una plaza de Almer&iacute;a que hasta hace no tanto estuvo dedicada a la tauromaquia y en el presente de la obra permanece cerrada, dos investigadoras argentinas se juntan a disertar sobre la obra de Federico Garc&iacute;a Lorca. Sobre la arena, las acad&eacute;micas exponen diferentes versiones sobre la vida y la producci&oacute;n del poeta granadino, sus piezas can&oacute;nicas, sus declaraciones y sus textos malditos. Mientras se despliegan las exposiciones y las rencillas personales, dos antiguos trabajadores de la plaza, ahora desocupados (Agust&iacute;n Gagliardi y Nicol&aacute;s Lev&iacute;n), deambulan y recitan, cada vez que se les presenta la oportunidad, el romancero gitano para justificar su sueldo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando el mundo de la tauromaquia comenz&oacute; a aparecer con fuerza en la historia, Paredes empez&oacute; a consultar al cineasta <strong>Mariano Llin&aacute;s</strong>, su pareja y pap&aacute; de su hijo, que es un apasionado del mundo de los toros pero tambi&eacute;n de la discusi&oacute;n en torno a la pr&aacute;ctica. As&iacute;, casi por accidente, Llin&aacute;s y Paredes escribieron su primera obra de teatro juntos. Una obra apasionante e irreverente, que va de la comedia al drama, y que deja al espectador con ganas de saber m&aacute;s sobre la vida de Lorca cuando abandona la sala. Esa decisi&oacute;n de firmar este trabajo juntos los tom&oacute; un poco por sorpresa: &ldquo;Hay roles que en la pareja que estaban muy divididos, cada uno ten&iacute;a sus especificidades&rdquo;, cuenta Llin&aacute;s, que dirigi&oacute; a Laura, junto a las dem&aacute;s integrantes de Piel de Lava, en el monumental largometraje <em>La flor</em>, adem&aacute;s de colaborar constantemente con ella en otros proyectos. &ldquo;Pero siento que en alg&uacute;n momento se empezaron a mezclar. Ella empez&oacute; a escribir guiones, y yo ahora escrib&iacute; una obra de teatro con ella. Fue un proceso de contaminaci&oacute;n mutua, casi dir&iacute;a una decisi&oacute;n no tomada. Yo podr&iacute;a haber sido un asesor taurino de este trabajo y nada m&aacute;s, pero al final&hellip;&rdquo;.&nbsp;
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                Lorca, el teatro bajo la arena.                            </span>
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        <strong>Al final, Laura te invit&oacute; a ser coautor.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        LP: Es que yo sab&iacute;a que contar con &eacute;l para darle voz a esos personajes, a esos ex-toreros, pod&iacute;a estar muy bueno, que yo no iba a poder hacer eso sola&hellip; Los otros universos que trae la obra los pod&iacute;a imaginar y escribir. Pero a esos dos personajes en particular, que de pronto tienen que dialogar con gente que le resulta de otro planeta, sab&iacute;a que Mariano le iba a poder dar una carnadura&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ML: A m&iacute; me apasiona mucho el tema taurino. No solamente el arte taurino en s&iacute;, sino la discusi&oacute;n que existe en torno a &eacute;l. Porque, m&aacute;s all&aacute; de que soy muy taurino, no desprecio la discusi&oacute;n, no me parece menos interesante que la cosa en s&iacute;. Y eso es algo que en general suele pasar. Quiero decir, cierto p&uacute;blico taurino de derecha r&aacute;pidamente se deshace de eso: hay una gran grieta, que es mundial pero se da sobre todo en Espa&ntilde;a, que considera que los toros son de derecha y ser antitaurino es de izquierda, lo cual es muy contrario a la historia de la tauromaquia. Pero toda la discusi&oacute;n &eacute;tica que traen los animalistas, me parece que es muy atractiva para pensar cuestiones del arte y de la moral, entre otros temas. As&iacute; que me sent&iacute; muy interpelado por el proyecto, pens&eacute;: &ldquo;Bueno, yo no me quiero perder eso&rdquo;. Por eso me col&eacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        LP: No te colaste, yo te invit&eacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ML: Al principio s&iacute; me sent&iacute; medio colado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una invocaci&oacute;n a Lorca es una invitaci&oacute;n a vincularse con un teatro del pasado, escrito con un lenguaje de otra &eacute;poca. &iquest;Fue novedoso abrir ese canal de di&aacute;logo con la tradici&oacute;n para ustedes, que son artistas que est&aacute;n en conversaci&oacute;n con sus contempor&aacute;neos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        ML: Yo no siento que ese sea mi caso. Por el contrario, yo sistem&aacute;ticamente me vinculo con los cl&aacute;sicos. Creo que mis pel&iacute;culas est&aacute;n en di&aacute;logo permanente con la historia, con autores de otras &eacute;pocas, mucho m&aacute;s que con la contemporaneidad. Mis referencias cinematogr&aacute;ficas son referencias cl&aacute;sicas, las referencias literarias y las de la pintura &ndash;por citar las tres artes de las que m&aacute;s abrevo&ndash; tambi&eacute;n. Si me pregunt&aacute;s por qu&eacute;, no s&eacute;, supongo que porque aprendo m&aacute;s as&iacute;. Me resulta mucho m&aacute;s f&aacute;cil el di&aacute;logo con los grandes maestros que con mis contempor&aacute;neos. Por algo son maestros. En ese sentido, para m&iacute; la escritura de esta obra no es excepcional, es algo que hago siempre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        LP: S&iacute;, es verdad que en tu caso es as&iacute;. En mi caso fue al rev&eacute;s: el contacto con la obra de Lorca fue una buena raz&oacute;n para salir un poco de cierto ombliguismo contempor&aacute;neo. Parad&oacute;jicamente, ir a buscar a un cl&aacute;sico fue una manera de traer temas nuevos. El otro d&iacute;a, Luciano Suardi vino a ver la obra y cuando sali&oacute; me dijo que le hab&iacute;a parecido&nbsp; &ldquo;amorosa e irreverente&rdquo;. Y me alegr&oacute; mucho escuchar eso porque yo amo a Lorca, y en alguna medida fue una pregunta c&oacute;mo hacer para faltarle un poquito el respeto, es decir, c&oacute;mo hacer para llegar a cierto lugar trascendente si le ten&iacute;a demasiado respeto a su obra. Porque esto funciona como cualquier v&iacute;nculo: si ten&eacute;s demasiado respeto, la cosa se cristaliza y no pod&eacute;s ser vos, no pod&eacute;s jugar ni encontrar a partir de una zona que est&eacute; m&aacute;s disponible en vos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ML: Claro, en mi caso ese miedo nunca existi&oacute;. El otro d&iacute;a, caminando por Corrientes, pas&eacute; por el cine Lorca e hice la conexi&oacute;n: &ldquo;Claro, Lorca es alguien con semejante nivel de consenso que han bautizado un cine con su nombre&rdquo;. Es alguien que en alg&uacute;n momento se convirti&oacute; casi en un s&iacute;mbolo de la poes&iacute;a, alguien un poco intocable, pero en mi cabeza siempre fue un personaje muy vivo. Me acuerdo de una an&eacute;cdota de mi viejo que, cuando era muy joven, conoci&oacute; a Rafael Alberti ac&aacute; en Buenos Aires, y cuando le fue a dar la mano pens&oacute; &ldquo;esta mano le dio la mano a Federico&rdquo;. Hay algo de esa corriente de manos que se tocaron, esa cadena f&iacute;sica, que me qued&oacute; medio grabada en el imaginario. Para m&iacute;, eso es lo contrario a lo reverencial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo fue el proceso de escritura a cuatro manos?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        ML: La obra la escribimos cuando empez&oacute; la pandemia, encerrados en la casa de mi hermana Ver&oacute;nica. Fue un &ldquo;bueno, ahora que no podemos salir, aprovechemos y escribamos&rdquo;. Y sali&oacute; muy r&aacute;pido: Laura ya ten&iacute;a material escrito, hab&iacute;a investigado, pero le terminamos de dar forma en tres d&iacute;as. Un amigo que vino la semana pasada a verla me dijo &ldquo;siento que la obra les sali&oacute; f&aacute;cil&rdquo;. Y me pareci&oacute; un halago, siento que es una gran gloria conectar con la facilidad, con la simpleza. Yo creo que las cosas que hice que m&aacute;s me gustan se hicieron as&iacute;, f&aacute;cilmente. Y creo que la invocaci&oacute;n, en ese sentido funcion&oacute;, porque tengo la impresi&oacute;n de que a Federico las cosas le saldr&iacute;an as&iacute; tambi&eacute;n. No hay otra manera de escribir como escrib&iacute;a &eacute;l, textos con tantos giros, con tanto juego po&eacute;tico. Si vos te ten&eacute;s que poner a escribir as&iacute; en un sentido flaubertiano, de buscar la palabra justa, no no se puede, no termin&aacute;s nunca. La sensaci&oacute;n, cuando lo le&eacute;s, es que las palabras le brotaban.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; dir&iacute;as que apareci&oacute; esa &lsquo;imagen disparadora&rsquo; de la plaza de toros para hacer una obra sobre Lorca, Laura?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        LP: Hace no tanto fui a una corrida de toros en Sevilla con mi mam&aacute;. Y me hab&iacute;an pasado tantas cosas, hab&iacute;a sido tan compleja y tan intensa la experiencia, que me qued&oacute; resonando. Est&aacute;s ah&iacute; y todo el tiempo est&aacute;s pensando en la muerte, en la muerte de ese animal, en la posible muerte del torero y en la espectacularidad de la plaza de toros. Si te gusta el teatro, es muy dif&iacute;cil no sentirte convocada por esa experiencia, sobre todo por la noci&oacute;n de peligro, de riesgo que se juega ah&iacute;. Hay toda una liturgia del peligro y una noci&oacute;n sobre c&oacute;mo mantener la atenci&oacute;n del espectador que es de locos. Yo me volv&iacute; loca. Lloraba, me re&iacute;a, me mor&iacute;a por ese nivel de belleza. Los trajes, la orquesta, la muerte, la sangre, es muy fuerte: est&aacute;s viendo un ser que muere en escena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ML: Ojo con lo que dec&iacute;s, que te van a cancelar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        LP: (risas) Y Lorca era hiper taurino, estaba s&uacute;per imbuido en la l&oacute;gica taurina. El otro d&iacute;a le&iacute;a unos ensayos suyos en los que hablaba de la poes&iacute;a y no pod&iacute;a dejar de vincularlos con el teatro. &ldquo;El toro tiene que luchar, por un lado, con la muerte, que puede destruirlo, y por otro lado con la geometr&iacute;a, con la medida, base fundamental de la fiesta&rdquo;. Hay algo de esa noci&oacute;n que me parec&iacute;a una met&aacute;fora genial para que estuviera ah&iacute; sobrevolando. El teatro tambi&eacute;n tiene algo de lo met&oacute;dico, de la m&eacute;trica, de la repetici&oacute;n, pero tambi&eacute;n pide eso: ir a desangrarse frente al p&uacute;blico. Por supuesto, de una manera menos riesgosa. Pero la t&eacute;cnica y la geometr&iacute;a perfecta necesitan algo de ese impulso, de tirarse hacia los cuernos, para que la cosa funcione.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ya que bromeamos con &ldquo;cancelaciones&rdquo;, Mariano, voy a cambiar radicalmente de tema. Hace unos d&iacute;as, desde la cuenta de twitter de El Pampero, tu productora, publicaste un tuit que hac&iacute;a referencia a ese lugar com&uacute;n que manda &ldquo;a laburar&rdquo; a los cineastas, que cobr&oacute; vida nuevamente a ra&iacute;z del conflicto del INCAA. Recibieron m&aacute;s de 700 comentarios, muchos de tono muy agresivo. &iquest;Te sorprendi&oacute; ese nivel de hostilidad?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        ML: Fue muy impresionante la reacci&oacute;n a ese tuit, algo que yo nunca hab&iacute;a visto. Me abri&oacute; un panorama del odio manifiesto que hay hacia el cine argentino que me era totalmente desconocido. Uno pod&iacute;a suponer que hay una especie de tradici&oacute;n de pensar que el cine argentino es una cagada &ndash;que en muchos casos hasta puede estar justificada&ndash;, pero ese nivel de hostilidad fue sorpresivo. Creo que es el sedimento de un mont&oacute;n de a&ntilde;os de cosas mal hechas y de decisiones tomadas equivocadamente. A la vez, hay personas que fomentan ese odio aprovechando esas malas decisiones. Pero me parece que este nivel de confusi&oacute;n es para tener en cuenta, porque se cre&oacute; una idea sobre lo que es el cine que es extremadamente escalofriante: parecer&iacute;a que hay un mont&oacute;n de gente que considera que el cine est&aacute; compuesto por una banda de actores kirchneristas, que las personas que hacen cine necesariamente son kirchneristas, que si uno defiende al cine argentino es kirchnerista&hellip; Y se mezclan 678, la TV P&uacute;blica, los actores que salen o salieron alguna vez a decir cosas sobre pol&iacute;tica y el cine. Y se termina dando un di&aacute;logo que es casi de Ionesco. Gente diciendo &ldquo;Vayan a laburar, usen su propia plata&rdquo; a la que les respond&eacute;s &ldquo;se&ntilde;or, estamos trabajando, y nosotros por caso usamos plata que no s&eacute; si es exactamente nuestra pero le prometo que no sale de sus impuestos&rdquo; y te vuelve a responder &ldquo;vayan a laburar, usen su propia plata&rdquo;. Es teatro del absurdo. Eso, me parece, es muy grave no solo para el cine argentino, sino peligroso en t&eacute;rminos del v&iacute;nculo que genera un pueblo con su cultura. Y me da la impresi&oacute;n de que la respuesta es d&eacute;bil, no est&aacute; a la altura de la amenaza que implica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo dir&iacute;as que se lleg&oacute; hasta ac&aacute;?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        ML: Creo que es otra consecuencia de la grieta. Yo personalmente creo que, en Argentina, la grieta es uno de los fen&oacute;menos m&aacute;s tristes de los veintipico de a&ntilde;os que lleva el siglo. Nuestro pa&iacute;s es un pa&iacute;s muy complejo culturalmente, que ten&iacute;a una cultura pol&iacute;tica muy interesante, y en alg&uacute;n punto la sigue teniendo. Y cuando digo complejo quiero decir con muchos matices, con un entramado muy interesante y muy virtuoso. Y me da la impresi&oacute;n de que la divisi&oacute;n, entendida como se entendi&oacute; &ndash;porque siempre hubo divisiones, siempre hubo unitarios y federales&ndash; llev&oacute; a un nivel de brutalidad y a un empobrecimiento cultural enorme Y eso es algo a combatir de todas las maneras posibles, con toda la diplomacia que se pueda. No s&eacute; c&oacute;mo se combate, no s&eacute; cu&aacute;l es la forma, pero la riqueza cultural de una sociedad est&aacute; en los intersticios y si la gente deja de creer en esa riqueza, me resulta dif&iacute;cil ver un panorama muy optimista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Pampero es y fue hist&oacute;ricamente una usina de producci&oacute;n que busc&oacute; otros modos de financiaci&oacute;n por fuera del INCAA y que dio discusiones con el Instituto. &iquest;Qu&eacute; pens&aacute;s del conflicto?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        ML: Te voy a responder con una escena de la pel&iacute;cula &ldquo;&Eacute;l&rdquo;, de Luis Bu&ntilde;uel, que muestra una cena en la que todos est&aacute;n hablando del amor y uno de los comensales le pregunta a un cura: &ldquo;Y usted, padre, qu&eacute; opina del amor? El cura contesta: &rdquo;Pues yo opino sobre el amor que este pavo est&aacute; muy bueno&ldquo;. Sobre el INCAA, eso mismo: yo opino que este pavo est&aacute; muy bueno. S&iacute; puedo decirte que mi grupo y yo venimos hace un mont&oacute;n de tiempo discutiendo con el INCAA y con la marcha que fueron tomando las pol&iacute;ticas de fomento y ahora noto, tr&aacute;gicamente, que ten&iacute;amos raz&oacute;n. Que todo sus mecanismos condujeron a un posible final dram&aacute;tico, que no se pens&oacute; en las maneras en que el cine argentino pudiera sobrevivir m&aacute;s all&aacute; de determinada afluencia de dinero, que no se pens&oacute; en generar p&uacute;blicos, m&aacute;s all&aacute; de algunos sistemas muy b&aacute;sicos como la cuota de pantalla, que se trat&oacute; de fomentar solamente un tipo de cine (no estoy hablando en t&eacute;rminos pol&iacute;tico ni ideol&oacute;gicos, sino de una forma de producci&oacute;n). Y eso trajo un mont&oacute;n de problemas que ahora va a ser dif&iacute;cil revertir. Que por supuesto es posible revertir, pero nos tenemos que hacer cargo todos de que fueron muchos a&ntilde;os de equivocaciones que van a pasar su factura. Que sea tanta la gente no tiene idea de lo interesante que es el cine argentino, de la variedad de cineastas que tenemos, de que quiz&aacute; tengamos uno de los cines m&aacute;s directoras mujeres en el mundo&hellip; Es una trama sociocultural que hay que defender, porque es muy rica y cost&oacute; mucho trabajo. Y creo que el INCAA no hizo nada, m&aacute;s all&aacute; de repartir plata, para que siguiera existiendo. Pero bueno, ahora hay que salir a defenderlo, porque uno no le tira piedras a un chancho rengo. Los que toda la vida criticamos al INCAA, ahora tenemos que salir a defender al INCAA, mir&aacute; qu&eacute; paradoja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>LORCA, el teatro bajo la arena, puede verse los s&aacute;bados a las 21 y los domingo a las 20 en el Centro Cultural San Mart&iacute;n (Sarmiento 1551). Las entradas se consiguen a trav&eacute;s de</strong></em><a href="http://tuentrada.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong> tuentrada.com</strong></em></a><em><strong>.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>NL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Laube]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Apr 2022 03:04:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["El teatro necesita de tirarse hacia los cuernos para que la cosa funcione"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Federico García Lorca,Mariano Llinás,Laura Paredes,Lorca, el teatro bajo la arena]]></media:keywords>
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