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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Laura Paredes]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/laura-paredes/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Laura Paredes]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA["El teatro necesita de tirarse hacia los cuernos para que la cosa funcione"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/teatro-necesita-tirarse-cuernos-cosa-funcione_1_8937680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed6e024f-2277-421a-ba38-daa5ac4c506f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;El teatro necesita de tirarse hacia los cuernos para que la cosa funcione&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mariano Llinás y Laura Paredes son pareja y escribieron en cuarentena su primera obra de teatro juntos, dedicada a Federico García Lorca. Una decisión que, confiesan en una entrevista con elDiarioAr, los tomó por sorpresa. "Fue un proceso de contaminación mutua, casi una decisión no tomada", coinciden. Un drama lorquiano en la que se mezclan las pasiones más bajas, las traiciones y los amores. En el CCGSM.</p></div><p class="article-text">
        Era raro que el ciclo Invocaciones a&uacute;n no tuviera una obra dedicada a <strong>Federico Garc&iacute;a Lorca</strong>, uno de los autores que los argentinos le&iacute;mos y leemos con mayor frecuencia en el Secundario. Curado por la escritora y cr&iacute;tica teatral <strong>Mercedes Halfon</strong> y producido por <strong>Carolina Mart&iacute;n Ferro</strong>, el ciclo se propone hace ya muchos a&ntilde;os producir un di&aacute;logo entre directores contempor&aacute;neos de la escena local y los grandes maestros teatrales del siglo XX. Logra un cruce de lo m&aacute;s interesante. A trav&eacute;s de sus escritos, los manifiestos, sus textos de teor&iacute;a, las biograf&iacute;as y cartas, los directores porte&ntilde;os inician un contacto con ese cuerpo de ideas para crear algo nuevo: algo que dista de ser la puesta de un texto existente, y que en general cobra forma de obra contempor&aacute;nea en di&aacute;logo con un esp&iacute;ritu del pasado, con una tradici&oacute;n que pide ser retomada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Laura Paredes</strong> es fan&aacute;tica de Lorca desde hace mucho tiempo. Alguna vez, con sus compa&ntilde;eras del grupo<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/pilar-gamboa-actriz-emocionante-volver-poner-cuerpo-comprobar-teatro-le-gana-peste_128_7289706.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Piel de lava</a>, fantase&oacute; con hacer una puesta de Yerma, pero la idea qued&oacute; &ndash;por ahora&ndash; en el plano de la fantas&iacute;a. Cuando fue convocada para escribir y dirigir la nueva creaci&oacute;n del ciclo a partir del autor granadino, tuvo una imagen inicial: poner en escena una suerte de conferencia perform&aacute;tica en la que distintas voces acad&eacute;micas retomaran las investigaciones sobre la vida y la obra del poeta de Granada, fusilado durante la Guerra Civil en Espa&ntilde;a. Entonces se puso en contacto con el investigador en artes esc&eacute;nicas Maximiliano de la Puente, que le fue acercando material para adentrarse en su mundo. Pero la idea mut&oacute;, en alg&uacute;n momento, hacia la ficci&oacute;n: las investigadoras que finalmente encarnan Claudia Cantero y Mar&iacute;a In&eacute;s Sancerni en el <strong>Centro Cultural San Mart&iacute;n </strong>comienzan cruzando ideas para terminar envueltas en un verdadero drama lorquiano en la que se mezclan las pasiones m&aacute;s bajas, las traiciones y, por supuesto, los amores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lorca, el teatro bajo la arena&rdquo; sucede en un futuro m&aacute;s o menos cercano, en una Espa&ntilde;a en la que se han prohibido las corridas de toros. En una plaza de Almer&iacute;a que hasta hace no tanto estuvo dedicada a la tauromaquia y en el presente de la obra permanece cerrada, dos investigadoras argentinas se juntan a disertar sobre la obra de Federico Garc&iacute;a Lorca. Sobre la arena, las acad&eacute;micas exponen diferentes versiones sobre la vida y la producci&oacute;n del poeta granadino, sus piezas can&oacute;nicas, sus declaraciones y sus textos malditos. Mientras se despliegan las exposiciones y las rencillas personales, dos antiguos trabajadores de la plaza, ahora desocupados (Agust&iacute;n Gagliardi y Nicol&aacute;s Lev&iacute;n), deambulan y recitan, cada vez que se les presenta la oportunidad, el romancero gitano para justificar su sueldo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando el mundo de la tauromaquia comenz&oacute; a aparecer con fuerza en la historia, Paredes empez&oacute; a consultar al cineasta <strong>Mariano Llin&aacute;s</strong>, su pareja y pap&aacute; de su hijo, que es un apasionado del mundo de los toros pero tambi&eacute;n de la discusi&oacute;n en torno a la pr&aacute;ctica. As&iacute;, casi por accidente, Llin&aacute;s y Paredes escribieron su primera obra de teatro juntos. Una obra apasionante e irreverente, que va de la comedia al drama, y que deja al espectador con ganas de saber m&aacute;s sobre la vida de Lorca cuando abandona la sala. Esa decisi&oacute;n de firmar este trabajo juntos los tom&oacute; un poco por sorpresa: &ldquo;Hay roles que en la pareja que estaban muy divididos, cada uno ten&iacute;a sus especificidades&rdquo;, cuenta Llin&aacute;s, que dirigi&oacute; a Laura, junto a las dem&aacute;s integrantes de Piel de Lava, en el monumental largometraje <em>La flor</em>, adem&aacute;s de colaborar constantemente con ella en otros proyectos. &ldquo;Pero siento que en alg&uacute;n momento se empezaron a mezclar. Ella empez&oacute; a escribir guiones, y yo ahora escrib&iacute; una obra de teatro con ella. Fue un proceso de contaminaci&oacute;n mutua, casi dir&iacute;a una decisi&oacute;n no tomada. Yo podr&iacute;a haber sido un asesor taurino de este trabajo y nada m&aacute;s, pero al final&hellip;&rdquo;.&nbsp;
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                Lorca, el teatro bajo la arena.                            </span>
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        <strong>Al final, Laura te invit&oacute; a ser coautor.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        LP: Es que yo sab&iacute;a que contar con &eacute;l para darle voz a esos personajes, a esos ex-toreros, pod&iacute;a estar muy bueno, que yo no iba a poder hacer eso sola&hellip; Los otros universos que trae la obra los pod&iacute;a imaginar y escribir. Pero a esos dos personajes en particular, que de pronto tienen que dialogar con gente que le resulta de otro planeta, sab&iacute;a que Mariano le iba a poder dar una carnadura&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ML: A m&iacute; me apasiona mucho el tema taurino. No solamente el arte taurino en s&iacute;, sino la discusi&oacute;n que existe en torno a &eacute;l. Porque, m&aacute;s all&aacute; de que soy muy taurino, no desprecio la discusi&oacute;n, no me parece menos interesante que la cosa en s&iacute;. Y eso es algo que en general suele pasar. Quiero decir, cierto p&uacute;blico taurino de derecha r&aacute;pidamente se deshace de eso: hay una gran grieta, que es mundial pero se da sobre todo en Espa&ntilde;a, que considera que los toros son de derecha y ser antitaurino es de izquierda, lo cual es muy contrario a la historia de la tauromaquia. Pero toda la discusi&oacute;n &eacute;tica que traen los animalistas, me parece que es muy atractiva para pensar cuestiones del arte y de la moral, entre otros temas. As&iacute; que me sent&iacute; muy interpelado por el proyecto, pens&eacute;: &ldquo;Bueno, yo no me quiero perder eso&rdquo;. Por eso me col&eacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        LP: No te colaste, yo te invit&eacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ML: Al principio s&iacute; me sent&iacute; medio colado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una invocaci&oacute;n a Lorca es una invitaci&oacute;n a vincularse con un teatro del pasado, escrito con un lenguaje de otra &eacute;poca. &iquest;Fue novedoso abrir ese canal de di&aacute;logo con la tradici&oacute;n para ustedes, que son artistas que est&aacute;n en conversaci&oacute;n con sus contempor&aacute;neos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        ML: Yo no siento que ese sea mi caso. Por el contrario, yo sistem&aacute;ticamente me vinculo con los cl&aacute;sicos. Creo que mis pel&iacute;culas est&aacute;n en di&aacute;logo permanente con la historia, con autores de otras &eacute;pocas, mucho m&aacute;s que con la contemporaneidad. Mis referencias cinematogr&aacute;ficas son referencias cl&aacute;sicas, las referencias literarias y las de la pintura &ndash;por citar las tres artes de las que m&aacute;s abrevo&ndash; tambi&eacute;n. Si me pregunt&aacute;s por qu&eacute;, no s&eacute;, supongo que porque aprendo m&aacute;s as&iacute;. Me resulta mucho m&aacute;s f&aacute;cil el di&aacute;logo con los grandes maestros que con mis contempor&aacute;neos. Por algo son maestros. En ese sentido, para m&iacute; la escritura de esta obra no es excepcional, es algo que hago siempre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        LP: S&iacute;, es verdad que en tu caso es as&iacute;. En mi caso fue al rev&eacute;s: el contacto con la obra de Lorca fue una buena raz&oacute;n para salir un poco de cierto ombliguismo contempor&aacute;neo. Parad&oacute;jicamente, ir a buscar a un cl&aacute;sico fue una manera de traer temas nuevos. El otro d&iacute;a, Luciano Suardi vino a ver la obra y cuando sali&oacute; me dijo que le hab&iacute;a parecido&nbsp; &ldquo;amorosa e irreverente&rdquo;. Y me alegr&oacute; mucho escuchar eso porque yo amo a Lorca, y en alguna medida fue una pregunta c&oacute;mo hacer para faltarle un poquito el respeto, es decir, c&oacute;mo hacer para llegar a cierto lugar trascendente si le ten&iacute;a demasiado respeto a su obra. Porque esto funciona como cualquier v&iacute;nculo: si ten&eacute;s demasiado respeto, la cosa se cristaliza y no pod&eacute;s ser vos, no pod&eacute;s jugar ni encontrar a partir de una zona que est&eacute; m&aacute;s disponible en vos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ML: Claro, en mi caso ese miedo nunca existi&oacute;. El otro d&iacute;a, caminando por Corrientes, pas&eacute; por el cine Lorca e hice la conexi&oacute;n: &ldquo;Claro, Lorca es alguien con semejante nivel de consenso que han bautizado un cine con su nombre&rdquo;. Es alguien que en alg&uacute;n momento se convirti&oacute; casi en un s&iacute;mbolo de la poes&iacute;a, alguien un poco intocable, pero en mi cabeza siempre fue un personaje muy vivo. Me acuerdo de una an&eacute;cdota de mi viejo que, cuando era muy joven, conoci&oacute; a Rafael Alberti ac&aacute; en Buenos Aires, y cuando le fue a dar la mano pens&oacute; &ldquo;esta mano le dio la mano a Federico&rdquo;. Hay algo de esa corriente de manos que se tocaron, esa cadena f&iacute;sica, que me qued&oacute; medio grabada en el imaginario. Para m&iacute;, eso es lo contrario a lo reverencial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo fue el proceso de escritura a cuatro manos?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        ML: La obra la escribimos cuando empez&oacute; la pandemia, encerrados en la casa de mi hermana Ver&oacute;nica. Fue un &ldquo;bueno, ahora que no podemos salir, aprovechemos y escribamos&rdquo;. Y sali&oacute; muy r&aacute;pido: Laura ya ten&iacute;a material escrito, hab&iacute;a investigado, pero le terminamos de dar forma en tres d&iacute;as. Un amigo que vino la semana pasada a verla me dijo &ldquo;siento que la obra les sali&oacute; f&aacute;cil&rdquo;. Y me pareci&oacute; un halago, siento que es una gran gloria conectar con la facilidad, con la simpleza. Yo creo que las cosas que hice que m&aacute;s me gustan se hicieron as&iacute;, f&aacute;cilmente. Y creo que la invocaci&oacute;n, en ese sentido funcion&oacute;, porque tengo la impresi&oacute;n de que a Federico las cosas le saldr&iacute;an as&iacute; tambi&eacute;n. No hay otra manera de escribir como escrib&iacute;a &eacute;l, textos con tantos giros, con tanto juego po&eacute;tico. Si vos te ten&eacute;s que poner a escribir as&iacute; en un sentido flaubertiano, de buscar la palabra justa, no no se puede, no termin&aacute;s nunca. La sensaci&oacute;n, cuando lo le&eacute;s, es que las palabras le brotaban.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; dir&iacute;as que apareci&oacute; esa &lsquo;imagen disparadora&rsquo; de la plaza de toros para hacer una obra sobre Lorca, Laura?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        LP: Hace no tanto fui a una corrida de toros en Sevilla con mi mam&aacute;. Y me hab&iacute;an pasado tantas cosas, hab&iacute;a sido tan compleja y tan intensa la experiencia, que me qued&oacute; resonando. Est&aacute;s ah&iacute; y todo el tiempo est&aacute;s pensando en la muerte, en la muerte de ese animal, en la posible muerte del torero y en la espectacularidad de la plaza de toros. Si te gusta el teatro, es muy dif&iacute;cil no sentirte convocada por esa experiencia, sobre todo por la noci&oacute;n de peligro, de riesgo que se juega ah&iacute;. Hay toda una liturgia del peligro y una noci&oacute;n sobre c&oacute;mo mantener la atenci&oacute;n del espectador que es de locos. Yo me volv&iacute; loca. Lloraba, me re&iacute;a, me mor&iacute;a por ese nivel de belleza. Los trajes, la orquesta, la muerte, la sangre, es muy fuerte: est&aacute;s viendo un ser que muere en escena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ML: Ojo con lo que dec&iacute;s, que te van a cancelar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        LP: (risas) Y Lorca era hiper taurino, estaba s&uacute;per imbuido en la l&oacute;gica taurina. El otro d&iacute;a le&iacute;a unos ensayos suyos en los que hablaba de la poes&iacute;a y no pod&iacute;a dejar de vincularlos con el teatro. &ldquo;El toro tiene que luchar, por un lado, con la muerte, que puede destruirlo, y por otro lado con la geometr&iacute;a, con la medida, base fundamental de la fiesta&rdquo;. Hay algo de esa noci&oacute;n que me parec&iacute;a una met&aacute;fora genial para que estuviera ah&iacute; sobrevolando. El teatro tambi&eacute;n tiene algo de lo met&oacute;dico, de la m&eacute;trica, de la repetici&oacute;n, pero tambi&eacute;n pide eso: ir a desangrarse frente al p&uacute;blico. Por supuesto, de una manera menos riesgosa. Pero la t&eacute;cnica y la geometr&iacute;a perfecta necesitan algo de ese impulso, de tirarse hacia los cuernos, para que la cosa funcione.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ya que bromeamos con &ldquo;cancelaciones&rdquo;, Mariano, voy a cambiar radicalmente de tema. Hace unos d&iacute;as, desde la cuenta de twitter de El Pampero, tu productora, publicaste un tuit que hac&iacute;a referencia a ese lugar com&uacute;n que manda &ldquo;a laburar&rdquo; a los cineastas, que cobr&oacute; vida nuevamente a ra&iacute;z del conflicto del INCAA. Recibieron m&aacute;s de 700 comentarios, muchos de tono muy agresivo. &iquest;Te sorprendi&oacute; ese nivel de hostilidad?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        ML: Fue muy impresionante la reacci&oacute;n a ese tuit, algo que yo nunca hab&iacute;a visto. Me abri&oacute; un panorama del odio manifiesto que hay hacia el cine argentino que me era totalmente desconocido. Uno pod&iacute;a suponer que hay una especie de tradici&oacute;n de pensar que el cine argentino es una cagada &ndash;que en muchos casos hasta puede estar justificada&ndash;, pero ese nivel de hostilidad fue sorpresivo. Creo que es el sedimento de un mont&oacute;n de a&ntilde;os de cosas mal hechas y de decisiones tomadas equivocadamente. A la vez, hay personas que fomentan ese odio aprovechando esas malas decisiones. Pero me parece que este nivel de confusi&oacute;n es para tener en cuenta, porque se cre&oacute; una idea sobre lo que es el cine que es extremadamente escalofriante: parecer&iacute;a que hay un mont&oacute;n de gente que considera que el cine est&aacute; compuesto por una banda de actores kirchneristas, que las personas que hacen cine necesariamente son kirchneristas, que si uno defiende al cine argentino es kirchnerista&hellip; Y se mezclan 678, la TV P&uacute;blica, los actores que salen o salieron alguna vez a decir cosas sobre pol&iacute;tica y el cine. Y se termina dando un di&aacute;logo que es casi de Ionesco. Gente diciendo &ldquo;Vayan a laburar, usen su propia plata&rdquo; a la que les respond&eacute;s &ldquo;se&ntilde;or, estamos trabajando, y nosotros por caso usamos plata que no s&eacute; si es exactamente nuestra pero le prometo que no sale de sus impuestos&rdquo; y te vuelve a responder &ldquo;vayan a laburar, usen su propia plata&rdquo;. Es teatro del absurdo. Eso, me parece, es muy grave no solo para el cine argentino, sino peligroso en t&eacute;rminos del v&iacute;nculo que genera un pueblo con su cultura. Y me da la impresi&oacute;n de que la respuesta es d&eacute;bil, no est&aacute; a la altura de la amenaza que implica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo dir&iacute;as que se lleg&oacute; hasta ac&aacute;?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        ML: Creo que es otra consecuencia de la grieta. Yo personalmente creo que, en Argentina, la grieta es uno de los fen&oacute;menos m&aacute;s tristes de los veintipico de a&ntilde;os que lleva el siglo. Nuestro pa&iacute;s es un pa&iacute;s muy complejo culturalmente, que ten&iacute;a una cultura pol&iacute;tica muy interesante, y en alg&uacute;n punto la sigue teniendo. Y cuando digo complejo quiero decir con muchos matices, con un entramado muy interesante y muy virtuoso. Y me da la impresi&oacute;n de que la divisi&oacute;n, entendida como se entendi&oacute; &ndash;porque siempre hubo divisiones, siempre hubo unitarios y federales&ndash; llev&oacute; a un nivel de brutalidad y a un empobrecimiento cultural enorme Y eso es algo a combatir de todas las maneras posibles, con toda la diplomacia que se pueda. No s&eacute; c&oacute;mo se combate, no s&eacute; cu&aacute;l es la forma, pero la riqueza cultural de una sociedad est&aacute; en los intersticios y si la gente deja de creer en esa riqueza, me resulta dif&iacute;cil ver un panorama muy optimista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Pampero es y fue hist&oacute;ricamente una usina de producci&oacute;n que busc&oacute; otros modos de financiaci&oacute;n por fuera del INCAA y que dio discusiones con el Instituto. &iquest;Qu&eacute; pens&aacute;s del conflicto?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        ML: Te voy a responder con una escena de la pel&iacute;cula &ldquo;&Eacute;l&rdquo;, de Luis Bu&ntilde;uel, que muestra una cena en la que todos est&aacute;n hablando del amor y uno de los comensales le pregunta a un cura: &ldquo;Y usted, padre, qu&eacute; opina del amor? El cura contesta: &rdquo;Pues yo opino sobre el amor que este pavo est&aacute; muy bueno&ldquo;. Sobre el INCAA, eso mismo: yo opino que este pavo est&aacute; muy bueno. S&iacute; puedo decirte que mi grupo y yo venimos hace un mont&oacute;n de tiempo discutiendo con el INCAA y con la marcha que fueron tomando las pol&iacute;ticas de fomento y ahora noto, tr&aacute;gicamente, que ten&iacute;amos raz&oacute;n. Que todo sus mecanismos condujeron a un posible final dram&aacute;tico, que no se pens&oacute; en las maneras en que el cine argentino pudiera sobrevivir m&aacute;s all&aacute; de determinada afluencia de dinero, que no se pens&oacute; en generar p&uacute;blicos, m&aacute;s all&aacute; de algunos sistemas muy b&aacute;sicos como la cuota de pantalla, que se trat&oacute; de fomentar solamente un tipo de cine (no estoy hablando en t&eacute;rminos pol&iacute;tico ni ideol&oacute;gicos, sino de una forma de producci&oacute;n). Y eso trajo un mont&oacute;n de problemas que ahora va a ser dif&iacute;cil revertir. Que por supuesto es posible revertir, pero nos tenemos que hacer cargo todos de que fueron muchos a&ntilde;os de equivocaciones que van a pasar su factura. Que sea tanta la gente no tiene idea de lo interesante que es el cine argentino, de la variedad de cineastas que tenemos, de que quiz&aacute; tengamos uno de los cines m&aacute;s directoras mujeres en el mundo&hellip; Es una trama sociocultural que hay que defender, porque es muy rica y cost&oacute; mucho trabajo. Y creo que el INCAA no hizo nada, m&aacute;s all&aacute; de repartir plata, para que siguiera existiendo. Pero bueno, ahora hay que salir a defenderlo, porque uno no le tira piedras a un chancho rengo. Los que toda la vida criticamos al INCAA, ahora tenemos que salir a defender al INCAA, mir&aacute; qu&eacute; paradoja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>LORCA, el teatro bajo la arena, puede verse los s&aacute;bados a las 21 y los domingo a las 20 en el Centro Cultural San Mart&iacute;n (Sarmiento 1551). Las entradas se consiguen a trav&eacute;s de</strong></em><a href="http://tuentrada.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong> tuentrada.com</strong></em></a><em><strong>.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>NL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Laube]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Apr 2022 03:04:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["El teatro necesita de tirarse hacia los cuernos para que la cosa funcione"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Federico García Lorca,Mariano Llinás,Laura Paredes,Lorca, el teatro bajo la arena]]></media:keywords>
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