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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Transnistria]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/transnistria/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Transnistria]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Desde Transnistria, el enclave prorruso que teme la llegada de la guerra: “La gente está nerviosa”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/transnistria-enclave-prorruso-teme-llegada-guerra-gente-nerviosa_1_8951696.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0cae3e16-55fc-4a6a-bc45-2ba8a4c8b55f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desde Transnistria, el enclave prorruso que teme la llegada de la guerra: “La gente está nerviosa”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno de Moldavia llama a la calma tras explosiones en la región separatista, que funciona con gobierno, parlamento, policía, ejército y moneda propios desde los años 90 y tiene desplegados unos 1.500 soldados rusos</p></div><p class="article-text">
        Un par de soldados rusos observan cada veh&iacute;culo que atraviesa el <em>check-point </em>entre Moldavia y su regi&oacute;n separatista de Transnistria, donde oficiales fronterizos analizan con lupa pasaportes y permisos extranjeros. En la orilla oriental del r&iacute;o Dniester, la bandera bicolor ornamentada con la hoz y el martillo ondea a la misma altura que la tricolor de Rusia. Alcanzada la capital, una enorme estatua de Lenin vigila el &lsquo;Soviet Supremo&rsquo;, la sede gubernamental y parlamentaria de la autoproclamada rep&uacute;blica, enclavada en Moldavia y apenas reconocida a nivel internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parecemos estar en un territorio comunista estancado en su pasado sovi&eacute;tico, pero en Transnistria no todo es lo que parece.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Frente a la imponente escultura, varios coches de lujo recorren la calle 25 de Octubre, los m&uacute;ltiples negocios del conglomerado empresarial Sheriff -propiedad del oligarca Viktor Gushan, exagente del KGB y due&ntilde;o de un club de f&uacute;tbol propio- salpican cada esquina y las cafeter&iacute;as <em>hipsters</em> se esparcen por Tiraspol, la capital del territorio independiente, que funciona con gobierno, parlamento, polic&iacute;a, ej&eacute;rcito y moneda propios desde inicios de los 90, y donde el Kremlin conserva alrededor de 1.500 soldados de &ldquo;mantenimiento de paz&rdquo; tras el final de la guerra entre Moldavia y Transnistria. 
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                    alt="Varios viandantes caminan en Tiraspol frente a un supermercado del conglomerado empresarial Sherriff."
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                Varios viandantes caminan en Tiraspol frente a un supermercado del conglomerado empresarial Sherriff.                            </span>
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        El centro de la ciudad, limpio e impoluto, transmit&iacute;a hace tres semanas, cuando elDiario.es visit&oacute; la regi&oacute;n, una calma que chocaba con los &uacute;ltimos titulares internacionales acerca del enclave prorruso y algunos de los miedos expresados ya entonces, con sigilo, por parte de su poblaci&oacute;n desde el inicio de la guerra en Ucrania. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/crece-temor-region-moldava-transnistria-vea-arrastrada-guerra-ucrania_1_8945620.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Tras las explosiones</a> detectadas en la regi&oacute;n esta semana, el temor ante la posibilidad de que el territorio separatista se vea envuelto en el conflicto del pa&iacute;s vecino ha aumentado entre sus ciudadanos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este lunes, varias explosiones impactaron en la sede del Ministerio de Seguridad del Estado de Transnistria, que se encontraba vac&iacute;o debido a la celebraci&oacute;n de la Pascua ortodoxa. El martes, otras dos detonaciones sacudieron dos antenas de radiodifusi&oacute;n de la regi&oacute;n. Los ataques, que no han sido reivindicados por ning&uacute;n grupo ni pa&iacute;s, han desencadenado acusaciones cruzadas entre Rusia, Ucrania, Transnistria y Moldavia. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno transnistrio ha apuntado a las autoridades ucranianas como responsables de un tiroteo cerca de la localidad de Kobasna, donde se localiza un importante dep&oacute;sito de armamento de la &eacute;poca sovi&eacute;tica.&nbsp;La inteligencia de Ucrania defiende que las explosiones en Transnistria fueron &ldquo;una provocaci&oacute;n planeada por los servicios especiales rusos&rdquo; para &ldquo;infundir p&aacute;nico y un sentimiento antiucraniano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde principios de abril, el Estado Mayor de Ucrania ha acusado a Rusia de estar efectuando un &ldquo;redespliegue&rdquo; de sus fuerzas rusas concentradas en la regi&oacute;n de Transnistria desde el alto el fuego de 1992. Tanto el Gobierno transnistrio como el moldavo lo negaban y transmit&iacute;an el mantenimiento de la calma en la zona. 
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada, sin embargo, las declaraciones de un alto comandante ruso incrementaron las alertas. Seg&uacute;n confirm&oacute; por primera vez Rusia, el objetivo de la actual ofensiva rusa era hacerse con el control del sur de Ucrania y mejorar el acceso a Transnistria, donde, seg&uacute;n aseguraba, &ldquo;hay hechos de opresi&oacute;n de la poblaci&oacute;n de habla rusa&rdquo;. Apenas cuatro d&iacute;as despu&eacute;s, comenzaron las primeras explosiones, de las que a&uacute;n se desconoce la autor&iacute;a.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Estamos pensando en migrar&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Estaba en el centro de Tiraspol y escuch&eacute; una explosi&oacute;n y me fui a casa corriendo&rdquo;, explica por mensajes Yoan (nombre ficticio), ucraniano que huy&oacute; de Odesa a la regi&oacute;n separatista prorrusa tras el inicio de la guerra en su pa&iacute;s. Con familia en Transnistria, el joven confiaba en encontrarse en un lugar seguro y no llegaba a creerse la posibilidad de que el conflicto llegase a Moldavia, hasta este lunes. &ldquo;Estamos pensando en migrar otra vez. Pero no sabemos d&oacute;nde. Creemos que puede ser peligroso seguir en Transnistria&rdquo;, dice ahora el veintea&ntilde;ero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades de Transnistria han instalado este martes puestos de control militar en las entradas a las ciudades de la regi&oacute;n. Desde su casa de Tiraspol, Marc (nombre ficticio), un hombre de negocios moldavo y residente en el enclave, mantiene cierta calma pero est&aacute; preocupado: &ldquo;Estamos en alerta roja, en muchos sitios polic&iacute;as armados registran los coches&hellip; la gente est&aacute; nerviosa&rdquo;, reconoce a elDiario.es.&nbsp;
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                    alt="Varios ciudadanos esperan al autobús en Tiráspol, la capital de Transnistria. "
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                Varios ciudadanos esperan al autobús en Tiráspol, la capital de Transnistria.                             </span>
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        Seg&uacute;n advirtieron el 10 de abril los servicios de inteligencia brit&aacute;nicos, la fuerzas armadas rusas hab&iacute;an empezado a intentar reclutar nuevos soldados en Transnistria. Alex Gutsaga, gu&iacute;a tur&iacute;stico y activista nacido en el enclave prorruso pero residente en Moldavia, advert&iacute;a desde el mes de marzo de supuestos &ldquo;movimientos&rdquo; de las autoridades transnistrias y las tropas rusas en la regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de un v&iacute;deo publicado en Facebook, que acumula casi m&aacute;s de 700.000 reproducciones, <a href="https://www.facebook.com/watch/?v=764544741184360&amp;ref=sharing" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">enumeraba una serie de hechos</a> que a su juicio evidenciaba la preparaci&oacute;n del terreno por parte del Gobierno transnistrio para arrastrar a la regi&oacute;n al conflicto. Su hermano, alerta a elDiario.es, recibi&oacute; la llamada para alistarse en el ej&eacute;rcito. &ldquo;Ha decidido abandonar Transnistria. Se ha ido con toda su familia, no se quer&iacute;a arriesgar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tras las explosiones de este lunes, Gutsaga considera que se trata de una estrategia pactada entre Transnistria y Rusia para &ldquo;generar p&aacute;nico&rdquo; entre la poblaci&oacute;n, desestabilizar la regi&oacute;n y empujar el reconocimiento de la independencia del enclave. 
    </p><h3 class="article-text">Miedo a hablar de pol&iacute;tica</h3><p class="article-text">
        Cuando a&uacute;n todo parec&iacute;a en calma en Pridnestrovia (nombre oficial de la rep&uacute;blica), Marc (nombre ficticio) ya transmit&iacute;a su miedos ante la cercan&iacute;a del conflicto en Ucrania.&nbsp;&ldquo;Transnistria es un sitio muy pac&iacute;fico, la gente intenta ser neutral y desligarse de la pol&iacute;tica. Intento no ser parte&rdquo;, aclaraba de antemano el veintea&ntilde;ero, nacido en Moldavia, pero criado en Tiraspol y de lengua natal moldava. &ldquo;Transnistria est&aacute; entre distintas civilizaciones e informaciones opuestas: Rusia, Ucrania y Moldavia, y la opini&oacute;n de los transnistrios no importa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sinceramente, estoy asustado. Cuando me despert&eacute; el 24 de febrero, estaba realmente asustado. He servido en el Ej&eacute;rcito de Transnistria, conozco el significado de las armas, y cu&aacute;les son las consecuencias&rdquo;, dec&iacute;a el joven. Su vida sigue siendo la de siempre, pero considera que la situaci&oacute;n es &ldquo;delicada&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su opini&oacute;n despierta las miradas de algunos se&ntilde;ores mayores que le miran con extra&ntilde;eza. &ldquo;Es delicado&hellip; Pero la situaci&oacute;n actual en Ucrania es una guerra y las cosas deben llamarse por su nombre. Mucha gente en Transnistria, especialmente la gente joven debe entender eso. Aunque no todos piensan igual afortunadamente, muchos j&oacute;venes, entienden que esta guerra tambi&eacute;n es sobre nosotros, porque en cualquier momento podemos estar envueltos en este conflicto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se siente libre? Re&iacute;a. &ldquo;No. No, no puedo hablar libremente. Igualmente,&nbsp;ahora, mientras hablo soy consciente de que ese hombre mayor est&aacute; mir&aacute;ndome raro. Hay un silencio mayoritario, de personas que entienden la realidad pero no pueden hablar en p&uacute;blico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil hablar con libertad de pol&iacute;tica en Transnistria si las ideas se desmarcan de una posici&oacute;n prorrusa o la repetida bandera de la neutralidad. En un agradable paseo de piedra junto al r&iacute;o Dniester y una gran zona ajardinada, dos se&ntilde;oras de alrededor de 70 a&ntilde;os caminan agarradas del brazo cubiertas con abrigos elegantes y gorros de lana. Ellas no temen dar su opini&oacute;n. Defienden al bando ruso y repiten el argumentario del Kremlin. Dicen haber visto en la televisi&oacute;n que el Gobierno ucraniano ha &ldquo;discriminado&rdquo; a los rusoparlantes desde el inicio de la guerra en el Donb&aacute;s, en 2014, lo que a su juicio justifica la actual contienda en el pa&iacute;s. Tambi&eacute;n admit&iacute;an sentir miedo. La mujer romp&iacute;a a llorar cuando recordaba la guerra de 1992 y, dec&iacute;a, no quiere que se repita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los medios de comunicaci&oacute;n estatales rusos tienen una fuerte influencia Transnistria, y desde su autoproclamada independencia, han desencadenado durante a&ntilde;os una postura prorrusa generalizada en la regi&oacute;n. No obstante, entre la poblaci&oacute;n joven residente en el enclave, especialmente en la capital, es posible encontrar opiniones que se separan del apoyo a Rusia. Para contarlas, suelen disminuir el volumen de su voz.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un joven se enciende un cigarro frente a un restaurante de decoración soviética, que busca atraer a turistas."
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            <span class="title">
                Un joven se enciende un cigarro frente a un restaurante de decoración soviética, que busca atraer a turistas.                            </span>
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        Dos estudiantes de Medicina de 19 a&ntilde;os observaban el r&iacute;o sentados en un banco hace tres semanas. &ldquo;Rusia es culpable por la guerra de Ucrania, pero solo puedo dar mi opini&oacute;n en c&iacute;rculos de confianza porque se generan muchas discusiones. Es peligroso decirlo en p&uacute;blico, porque a veces puede tener consecuencias&rdquo;, zanjaba Elena (nombre ficticio), quien se refiere a efectos sociales. &Eacute;l, sin embargo, no lo ten&iacute;a tan claro: &ldquo;No s&eacute; qu&eacute; creer de la guerra, porque hay demasiada informaci&oacute;n y no logro crear mi opini&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Desconexi&oacute;n ucraniana con Transnistria</h3><p class="article-text">
        En la localidad transnistria de Pervomaisc, fronteriza con Ucrania, ya escucharon la guerra demasiado cerca el pasado 6 de marzo. Ante el temor de una posible incursi&oacute;n de tropas rusas a trav&eacute;s de Transnistria, el Ej&eacute;rcito ucraniano vol&oacute; la v&iacute;a ferroviaria que conecta Ucrania con el enclave prorruso a trav&eacute;s de varias explosiones en suelo ucraniano. La casa de Nadejda tembl&oacute; y sus ventanas se abrieron de golpe. Sus cristales resistieron, no como los cristales de varios vecinos que contin&uacute;an fracturados por el impacto de la onda expansiva.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El puente ferroviario que conecta la región separatista de Transnistria con Ucrania fue destruido por Ucrania en su propio territorio para evitar la entrada de fuerzas rusas por este punto                            </span>
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        &ldquo;Fue un susto. Tuve miedo al principio pero, luego, entendimos que no era en nuestro territorio, entend&iacute; que Ucrania lo hac&iacute;a como estrategia de seguridad y me calm&eacute;&rdquo;, dice la mujer, trabajadora en un centro cultural y pintora. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el patio de su peque&ntilde;a casa verde, la primera de una hilera de viviendas en la calle m&aacute;s pr&oacute;xima a la frontera ucraniana con Pervomaisc, puede verse la destrucci&oacute;n de la v&iacute;a ferroviaria sobre la que ella misma cruz&oacute; en 1992 para huir al pa&iacute;s vecino durante la guerra civil entre Moldavia y el enclave separatista de Transnistria. &ldquo;Y ahora ellos vienen aqu&iacute;&rdquo;, dec&iacute;a, en referencia a los refugiados ucranianos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los antecedentes de la declaraci&oacute;n de la independencia se remontan a 1989, cuando comenzaron los gestos de Moldavia para convertir el moldavo (rumano) en idioma oficial del pa&iacute;s. Entonces a&uacute;n formaba parte de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica pero su aproximaci&oacute;n a Ruman&iacute;a inquiet&oacute; a parte de la poblaci&oacute;n eslava de la regi&oacute;n de Transnistria, que tem&iacute;a perder el ruso como lengua oficial, as&iacute; como marginaci&oacute;n de los rusoparlantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras la declaraci&oacute;n de la independencia de Transnistria en 1990, comenzaron los enfrentamientos en la regi&oacute;n, aunque la guerra estall&oacute; el 2 de marzo de 1992, el d&iacute;a en que Moldavia fue admitida como miembro de las Naciones Unidas. El alto el fuego, alcanzado en julio del mismo a&ntilde;o, no lleg&oacute; a resolver el conflicto, que desde entonces se mantiene congelado, con una regi&oacute;n independiente de facto pero no reconocida a nivel internacional.&nbsp;
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                    alt="Las ventanas rotas en una de las viviendas de Pervomaisc más próximas al puente fronterizo con Ucrania."
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            <span class="title">
                Las ventanas rotas en una de las viviendas de Pervomaisc más próximas al puente fronterizo con Ucrania.                            </span>
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        El enclave, de 470.000 habitantes de mayor&iacute;a rusoparlante, cuenta con apoyo ruso a distintos niveles, aunque Rusia no reconoce la Rep&uacute;blica. Adem&aacute;s de los 1.500 soldados que permanecen en la regi&oacute;n, un hecho que mantiene el statu quo en la zona y mantiene a Moldavia en la neutralidad ante el constante temor del estallido de un conflicto, el Kremlin financia pensiones, entrega pasaportes con facilidad y costea la educaci&oacute;n universitaria de miles de transnistrios -dado que si estudian en Transnistria su titulaci&oacute;n no cuenta con reconocimiento internacional-. 
    </p><p class="article-text">
        En territorio transnistrio se encuentra adem&aacute;s una planta de energ&iacute;a rusa que abastece, a bajo coste, al enclave prorruso y a Moldavia, cuyo Gobierno ya ha alertado de que no puede prescindir del gas ruso. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Imagen de la central eléctrica Moldavskaya, ubicada en suelo transnistrio y de la que depende Moldavia.                            </span>
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        En Tir&aacute;spol, a 20 minutos a pie de la enorme figura de Lenin ubicada frente al edificio gubernamental, una peque&ntilde;a casa destartalada confirma lo poco que ha quedado de comunismo en la Rep&uacute;blica Moldava Pridnestroviana (nombre oficial del territorio independiente transnistrio). 
    </p><p class="article-text">
        Es la sede del partido comunista, sobrecargada de cuadros y estatuas de l&iacute;deres comunistas y recuerdos sovi&eacute;ticos, pero con apenas dos trabajadoras en su interior. Una de ellas es<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Nadezhda_Bondarenko" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Nadezhda Bondarenko</a>, la actual presidenta en funciones y redactora del peri&oacute;dico comunista PCP. La mujer, de trato cercano, coloca sus brazos entrecruzados para destacar que el cabeza de partido se encuentra en prisi&oacute;n desde 2018.&nbsp;
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            <span class="title">
                Una pequeña casa en Tiraspol es la sede del partido comunista de Transnistria.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Apr 2022 13:49:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ucrania,Guerra en Ucrania,Rusia,Transnistria,Moldavia]]></media:keywords>
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