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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Cocina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/cocina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Cocina]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial de la Pizza: ¿por qué se celebra el 9 de febrero?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-pizza-celebra-9-febrero_1_12963121.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfbc12a1-1b03-4eb8-8a95-dc299fd836fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Mundial de la Pizza: ¿por qué se celebra el 9 de febrero?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pizza, una de las comidas más amadas del mundo, tiene su día internacional hoy 9 de febrero. ¿Por qué se festeja? ¿Cuáles son las más populares?

</p></div><p class="article-text">
        El 9 de febrero se celebra el&nbsp;<strong>D&iacute;a Mundial de la Pizza</strong>, una de las comidas m&aacute;s consumidas en todo el mundo y que a todos gusta, debido a la diversidad de ingredientes con los que puede ser servida.
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2017 la pizza fue declarada&nbsp;<a href="https://ich.unesco.org/es/RL/el-arte-de-los-pizzaioli-napolitanos-00722" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO</a>, debido a su rol en la vida social y la transmisi&oacute;n de este arte culinario entre generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Fue aprobado por el&nbsp;Comit&eacute; Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio de la Organizaci&oacute;n de Naciones Unidas para la Educaci&oacute;n, la Ciencia y la Cultura, en reuni&oacute;n efectuada en la isla de Jeju (Corea del Sur), respaldado por una petici&oacute;n mundial de m&aacute;s de dos millones de firmas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La Pizza: s&iacute;mbolo de la gastronom&iacute;a italiana</strong></h2><p class="article-text">
        La palabra&nbsp;pizza&nbsp;proviene del griego&nbsp;p&#275;ktos, que significa s&oacute;lido o coagulado. Es uno de los platos m&aacute;s emblem&aacute;ticos de la gastronom&iacute;a italiana, que consiste en una masa circular horneada, elaborada con harina de trigo, sal agua y levadura.
    </p><p class="article-text">
        Se recubre con una base de salsa hecha a base de tomate y queso mozzarella, que puede ser cubierta con diversos ingredientes en trozos, tales como cebolla, piment&oacute;n, jam&oacute;n, pepperoni, anchoas, tocino, ma&iacute;z o cualquier otro acompa&ntilde;ante al gusto del comensal &iquest;Cu&aacute;l es tu ingrediente favorito?
    </p><p class="article-text">
        La forma tradicional de cocinarlas es en un horno de le&ntilde;a, aunque es muy com&uacute;n utilizar hornos dom&eacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        Una de las presentaciones comerciales m&aacute;s recientes de este producto tradicional son las pizzas congeladas o listas para hornear.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>Historia de la Pizza</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los principales antecedentes de la pizza est&aacute; relacionado con el consumo e pan de trigo en las antiguas culturas de Egipto, Persia, Grecia y Roma.
    </p><p class="article-text">
        En el periodo 521-500 a.C. los soldados persas se alimentaban con un plan plano, queso fundido y d&aacute;tiles. En la Antigua Roma los soldados com&iacute;an un pan plano aderezado con aceite de oliva y hierbas.
    </p><p class="article-text">
        La pizza como se conoce actualmente se origin&oacute; en N&aacute;poles, Italia.&nbsp;Anteriormente las personas que habitaban en los alrededores de N&aacute;poles agregaban tomate a un pan plano elaborado a base de levadura.
    </p><p class="article-text">
        Se estima que la pizza moderna ha sido una creaci&oacute;n del panadero&nbsp;Raffaele Esposito&nbsp;de N&aacute;poles. De acuerdo a una leyenda urbana muy popular la muy conocida&nbsp;Pizza Margarita o Margherita&nbsp;se invent&oacute; en el a&ntilde;o 1889. El Palacio Real de Capodimonte hizo un encargo al pizzaiolo napolitano Esposito, para crear una pizza en honor a la visita de la Reina Margherita.
    </p><p class="article-text">
        Una de sus magn&iacute;ficas creaciones consisti&oacute; en un pastel envuelto con tomate, albahaca y queso mozzarella, cuyos ingredientes simbolizaban los colores de la bandera italiana. Esta pizza se nombr&oacute; en honor a la Reina como&nbsp;Pizza Margherita, alcanzando una gran popularidad en el resto del mundo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Tipos de Pizza y sabores m&aacute;s populares</strong></h2><p class="article-text">
        A nivel mundial estos son los tipos de pizza y sabores m&aacute;s consumidos en el mundo, con una deliciosa variedad y combinaci&oacute;n de ingredientes &iquest;Cu&aacute;l es tu tipo de pizza preferido?
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Margarita:</strong>&nbsp;es el tipo de pizza m&aacute;s b&aacute;sico y popular en el mundo, con tomate, albahaca y queso mozzarella.</li>
                                    <li><strong>Pepperoni:</strong>&nbsp;tambi&eacute;n conocido como salame, con un toque picante.</li>
                                    <li><strong>Hawaiana:</strong>&nbsp;es una combinaci&oacute;n agridulce de anan&aacute;, jam&oacute;n y queso. Este sabor tropical es muy controversial entre los amantes de la pizza.</li>
                                    <li><strong>Napolitana o Romana:&nbsp;</strong>con anchoas, ajo y alcaparras.</li>
                                    <li><strong>Cuatro quesos:&nbsp;</strong>contiene queso azul, mozzarella, parmesano y provolone.</li>
                                    <li><strong>Cuatro estaciones:&nbsp;</strong>con sabores de cada estaci&oacute;n: alcachofas (primavera), aceitunas, tomate y albahaca (verano), champi&ntilde;ones (oto&ntilde;o) y jam&oacute;n serrano (invierno).</li>
                                    <li><strong>Calzone:</strong>&nbsp;es una versi&oacute;n de la pizza poco convencional, por su forma de media luna o empanadilla. Rellena con jam&oacute;n, queso, tomate y mozarella.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text"><strong>Versiones internacionales de la Pizza</strong></h2><p class="article-text">
        Existen otras versiones de la pizza las cuales, a pesar de no ser tan populares como la pizza italiana, representan otras versiones gastron&oacute;micas de este plato tan conocido a nivel mundial. A continuaci&oacute;n mostramos otras variedades de pizza originales y sorprendentes.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Francia:&nbsp;la&nbsp;Tarte Flambe&eacute;&nbsp;est&aacute; elaborada con una masa plana y fina, cubierta con cebolla, tocino y nata l&iacute;quida gratinada al horno.</li>
                                    <li>India:&nbsp;existe una pizza tradicional denominada&nbsp;Uttapam, elaborada con una masa de harina de lentejas y harina de arroz cocido fermentado.</li>
                                    <li>L&iacute;bano:&nbsp;el&nbsp;Manakish&nbsp;es uno de los platillos indispensables en el desayuno. Es elaborado con una masa fina y delgada, con una combinaci&oacute;n de especias locales.</li>
                                    <li>Jap&oacute;n:&nbsp;la versi&oacute;n de pizza japonesa se denomina&nbsp;Okonomiyaki, conformado por una masa elaborada con varios ingredientes elaborados a la plancha, tales como cebolla de verdeo, carne, camarones, kimchi, vegetales y queso.</li>
                                    <li>Macedonia:&nbsp;contiene condimentos y sabores fuertes, tales como carne ahumada, especias y chile, adem&aacute;s de huevo.</li>
                                    <li>Polonia:&nbsp;el&nbsp;Zapiekanka&nbsp;es considerada la comida callejera favorita de los polacos. Es un pan tipo baguette horneado, aderezado con jam&oacute;n, queso, champi&ntilde;ones salteados.</li>
                                    <li>Siria:&nbsp;la&nbsp;Sfiha&nbsp;es un platillo popular elaborado con masa crocante y esponjosa, cubierta con carne de cordero, pi&ntilde;ones, cebolla y especias.</li>
                                    <li>Turqu&iacute;a:&nbsp;la pizza turca o&nbsp;Iahmacun&nbsp;es un pan delgado y crujiente, con una salsa hecha con carne, hierbas, vegetales y especies locales.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Cu&aacute;ndo se celebra el D&iacute;a Mundial de la Pizza en otras partes del mundo?</strong></h2><p class="article-text">
        La celebraci&oacute;n del&nbsp;D&iacute;a Mundial de la Pizza&nbsp;cuenta con varias fechas del calendario, para homenajear a esta deliciosa comida de origen italiano en varias partes del mundo:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>El&nbsp;7 de mayo&nbsp;se celebra el&nbsp;D&iacute;a Internacional de la Pizza&nbsp;en&nbsp;M&eacute;xico.</li>
                                    <li>El&nbsp;9 de febrero&nbsp;se celebra en&nbsp;Estados Unidos&nbsp;el&nbsp;Pizza National Day, una festividad proclamada por el Congreso de ese pa&iacute;s.</li>
                                    <li>El&nbsp;tercer viernes del mes de mayo&nbsp;se celebra igualmente en&nbsp;Estados Unidos y otros pa&iacute;ses&nbsp;el&nbsp;D&iacute;a de la Fiesta de Pizza.</li>
                                    <li>El&nbsp;28 de septiembre&nbsp;se celebra en&nbsp;Argentina&nbsp;la&nbsp;edici&oacute;n Primavera de la Noche de la Pizza y la Empanada.</li>
                                    <li>El&nbsp;10 de julio&nbsp;se celebra el&nbsp;D&iacute;a de la Pizza&nbsp;en&nbsp;Chile.</li>
                            </ol>
            </div><h2 class="article-text"><strong>Datos curiosos sobre la Pizza</strong></h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cuando se declar&oacute; a la pizza como Patrimonio Cultural Inmaterial en Italia, lo celebraron con porciones de pizza gratis.</li>
                                    <li>La persona que elabora la pizza se conoce como pizzaiolo, en italiano.</li>
                                    <li>En Italia existe la&nbsp;Asociaci&oacute;n de Pizzaioli Napolitanos.</li>
                                    <li>La primera pizzer&iacute;a se inaugur&oacute; en 1830 en N&aacute;poles (Italia), conocida como&nbsp;Antica Pizzeria Port&rsquo;Alba.</li>
                                    <li>Anualmente se venden m&aacute;s de 5.000 millones de pizzas en todo el mundo.</li>
                                    <li>La&nbsp;pizza napolitana&nbsp;est&aacute; reconocida como producto agroalimentario tradicional italiano, por parte de la Uni&oacute;n Europea desde el a&ntilde;o 2010.</li>
                                    <li>La cadena de pizzer&iacute;as&nbsp;Pizza Hut&nbsp;se origin&oacute; en Estados Unidos, durante la d&eacute;cada de 1930.</li>
                                    <li>La pizza es el segundo alimento favorito de los mexicanos despu&eacute;s de los tacos, con un consumo promedio de 120 millones de piezas anuales.</li>
                                    <li>La pizza m&aacute;s cara del mundo se vendi&oacute; a trav&eacute;s del portal eBay, por la cantidad de 3.700 d&oacute;lares.</li>
                                    <li>La pizza se hizo popular en Estados Unidos a ra&iacute;z del regreso de las tropas de Italia, al finalizar la segunda guerra mundial.</li>
                                    <li>En el a&ntilde;o 2001 la famosa cadena de pizzas Pizza Hut envi&oacute; pizzas por primera vez a la Estaci&oacute;n Espacial Internacional, en cajas selladas al vac&iacute;o.</li>
                                    <li>De acuerdo a un estudio, se determin&oacute; que el s&aacute;bado por la noche es el d&iacute;a de la semana que m&aacute;s se come pizza.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-pizza-celebra-9-febrero_1_12963121.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Feb 2026 03:01:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día Mundial de la Pizza: ¿por qué se celebra el 9 de febrero?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pizza,Cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murió el chef Ramiro Rodríguez Pardo, socio del Gato Dumas y pionero de la cocina en la televisión argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/murio-chef-ramiro-rodriguez-pardo-socio-gato-dumas-pionero-cocina-television-argentina_1_12606966.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/091bd880-3bf8-4f79-b2df-51ba3959f1d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió el chef Ramiro Rodríguez Pardo, socio del Gato Dumas y pionero de la cocina en la televisión argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fallecimiento se produjo tras complicaciones derivadas de un cuadro de demencia senil que transitó durante los últimos meses. Junto al Gato Dumas, Rodríguez Pardo cambió para siempre la gastronomía local. Con sus programas "Cocineros" y "Gatopardo", sacaron la cocina de la intimidad y la convirtieron en un espectáculo popular, dignificando la profesión.</p></div><p class="article-text">
        La gastronom&iacute;a argentina est&aacute; de luto: este lunes por la noche falleci&oacute; a los 87 a&ntilde;os el chef&nbsp;<strong>Ramiro Rodr&iacute;guez Pardo</strong>, una figura fundamental de la cocina nacional y pionero de los programas culinarios en televisi&oacute;n junto a su inolvidable socio y amigo,&nbsp;<strong>Carlos &ldquo;Gato&rdquo; Dumas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El fallecimiento se produjo tras complicaciones derivadas de un cuadro de demencia senil que transit&oacute; durante los &uacute;ltimos meses.&nbsp;El chef David Veltri, su disc&iacute;pulo y amigo &iacute;ntimo, lo acompa&ntilde;&oacute; hasta sus &uacute;ltimos momentos, primero en el Sanatorio de la Trinidad y luego en una cl&iacute;nica de cuidados paliativos, seg&uacute;n relat&oacute; a&nbsp;Teleshow.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text">Un revolucionario que &ldquo;dignific&oacute; la chaqueta&rdquo; de cocinero</h3><p class="article-text">
        Junto al Gato Dumas, Rodr&iacute;guez Pardo cambi&oacute; para siempre la gastronom&iacute;a local. Como record&oacute; Veltri citando al cr&iacute;tico Miguel Brasc&oacute;, antes de ellos &ldquo;exist&iacute;a una cocina marr&oacute;n&rdquo;, mon&oacute;tona y con los chefs ocultos. Con sus programas&nbsp;<strong>&ldquo;Cocineros&rdquo;</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>&ldquo;Gatopardo&rdquo;</strong>, sacaron la cocina de la intimidad y la convirtieron en un espect&aacute;culo popular, dignificando la profesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su &eacute;xito en la televisi&oacute;n, la dupla fue socia en m&aacute;s de 33 restaurantes que marcaron una &eacute;poca, como&nbsp;<strong>La Chim&egrave;re, Drugstore y Clark&rsquo;s</strong>. Sin embargo, el restaurante personal de Pardo,&nbsp;<strong>Catalinas</strong>, fue su obra cumbre, con la que obtuvo reconocimiento y premios internacionales por su car&aacute;cter innovador.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/murio-chef-ramiro-rodriguez-pardo-socio-gato-dumas-pionero-cocina-television-argentina_1_12606966.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Sep 2025 13:05:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ramiro Rodríguez Pardo,Gato Dumas,Cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un gran cocinero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/gran-cocinero_129_12407957.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0aea0f5-7916-4dad-b523-03648f0c36b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1120407.jpg" width="960" height="540" alt="Un gran cocinero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un gran cocinero es un jugador avezado. Entiende algunas reglas con la cabeza y otras con el cuerpo, igual que un futbolista o un bailarín: por repetición, por entrenamiento, adquiere esa “mano” que reconoce el punto justo del batido sin mediar pensamiento. Parece magia, pero es otra cosa.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo y por qu&eacute; hay grandes cocineros? Pareciera una condici&oacute;n de nacimiento. El don te toca, o no, por designio divino. Hablamos de gente &ldquo;con mano&rdquo; para la cocina, como otros tienen dedos verdes y plantas exuberantes. Igual que sucede con las brujas, que los hay, los hay: personas con mucha intuici&oacute;n para obtener texturas y sabores, para reproducir un plato sin m&aacute;s ayuda que un ejemplo, para improvisar o para conseguir resultados epif&aacute;nicos desde la misma receta que al com&uacute;n de los mortales nos sale mediocre. Para esos casos brujos, en realidad, hay muchas explicaciones bastante racionales: a&ntilde;os de exposici&oacute;n a comida buena de verdad, o de platea privilegiada ante la performance de madres, abuelas, t&iacute;os cocineros; conocimiento t&eacute;cnico en alg&uacute;n &aacute;rea af&iacute;n de trabajo manual, conocimiento cient&iacute;fico en qu&iacute;mica, f&iacute;sica o biolog&iacute;a; un largo etc&eacute;tera. Y sobre todo, mucha dedicaci&oacute;n, mucho cuidado, mucho deseo puestos en la preparaci&oacute;n de la comida. Un valor agregado sustancial, dif&iacute;cil de sustituir en la cocina. 
    </p><p class="article-text">
        Ponerse entero al servicio de lo que trabaj&aacute;s con las manos para que se transforme en un bocado espl&eacute;ndido, en una experiencia placentera propia o ajena, es dif&iacute;cil de ense&ntilde;ar o de aprender. Hay distintos motores que pueden impulsar una dedicaci&oacute;n tan profunda: la competitividad, el perfeccionismo, la necesidad de autosuperaci&oacute;n, la religi&oacute;n. De entre todas esas drogas duras, el amor es la que m&aacute;s te coloca y menos costo tiene, creo yo. El amor no es una aptitud menor en un gran cocinero  y lo sumar&iacute;a a la lista, por m&aacute;s cursi que suene. No estoy hablando del amor rom&aacute;ntico, o no s&oacute;lo de &eacute;l. Tampoco del cuidado maternal de una ama de casa para con su familia, aunque puede ser. Es posible sentir un amor profundo por un oficio, por el arte de la hospitalidad, por un proyecto, una militancia, un pa&iacute;s. Los grandes cocineros suelen estar as&iacute;, enamorados. 
    </p><p class="article-text">
        La gran mayor&iacute;a de nosotros no somos prodigios, no somos especiales, a&uacute;n si cocinamos bastante bien. Tampoco somos homog&eacute;neos: un gran asador rara vez maneja la pasteler&iacute;a francesa con solvencia. Mi mam&aacute;, una cocinera maravillosa, no amasa. Punto. Nunca hace pastas, ni pizzas, ni panes. Prepara unos regios &ntilde;oquis, y en &eacute;pocas de hiperinflaci&oacute;n, con tres hijos, supo sacar de la galera unas medialunas memorables, as&iacute; que todos comprobamos de qu&eacute; es capaz. Aun as&iacute;, no es lo suyo, no quiere que lo sea. Esto es igual entre los cocineros profesionales; hayas estudiado o no, te especializ&aacute;s, poco a poco. Y si sos afortunado, te especializ&aacute;s en lo que te gusta.
    </p><p class="article-text">
        No necesariamente lo que te gusta comer es lo que va a gustar cocinar. A m&iacute;, por ejemplo, me gusta mucho jugar a la reposter&iacute;a. Es un mundo de desaf&iacute;os por el estilo de cocina que manejo &ndash;con diversos endulzantes, harinas integrales, ingredientes a veces fuera de la pasteler&iacute;a tradicional&ndash; lo que en s&iacute; mismo me estimula, es un desaf&iacute;o entretenido. Pero tambi&eacute;n tiene una belleza est&eacute;tica innegable. Los colores, las formas, la aptitud pl&aacute;stica de los dulces son &uacute;nicos. Durante el &uacute;ltimo verano mi hija, que no ten&iacute;a colonia ni permiso para usar pantallas durante el d&iacute;a, me invitaba a jugar con reposter&iacute;a cl&aacute;sica, francesa, en la cual yo incursiono poco. Mi verano no era tan calmo como el de ella, pero empezamos unas sesiones experimentales de manteca y az&uacute;car, merengues brillosos y frangipane dorado. Se arm&oacute; una serie hermosa, durante la cual fui feliz y aprend&iacute; t&eacute;cnicas, como pastelera amateur. &iquest;C&oacute;mo comensal? Me empalago de solo recordar cada uno de esos bocados perfectos, laqueados y perfumados. Paso, gracias.
    </p><p class="article-text">
        La imagen del cocinero innato tiene su contracara: el mal cocinero incorregible. &ldquo;No sabe hacer ni un huevo frito&rdquo;, se dice, como si un huevo frito perfecto fuera tarea sencilla. No lo es. Demanda prueba y error, ensayos con yemas pasadas o claras desparejas. Un gran huevo frito se logra, no por f&aacute;cil, sino porque lo amamos y lo deseamos lo suficiente para insistir. Lo que llamamos &ldquo;buena mano&rdquo; casi nunca es puro talento sino esfuerzo, dedicaci&oacute;n, perseverancia; fen&oacute;menos que no est&aacute;n en la cresta de la ola, precisamente. Es comprensible: cuando matarse trabajando durante a&ntilde;os no le da ninguna recompensa a casi nadie, es dif&iacute;cil que rankee alto. Hoy tenemos dibujitos en el canal estatal dedicado a los chicos que dicen casi literalmente: &ldquo;&iquest;Ir a la universidad? &iexcl;Ya fue! Si pod&eacute;s ganar mucha m&aacute;s plata de otras formas&rdquo;. En la generaci&oacute;n de mi padre, el esfuerzo era un mandato tan incuestionable que pod&iacute;a aplastar cualquier entusiasmo atravesado en su camino. &iquest;Quer&iacute;as ser m&uacute;sico? Proced&iacute;as a reprimirte y estudiar abogac&iacute;a o dedicarte a la empresa familiar, a los bifes. Pero hay versiones de la perseverancia que no asesinan el deseo, todo lo contrario: son su tierra f&eacute;rtil. Trato de explic&aacute;rselo a mi hija cuando se frustra &ndash;porque la frustraci&oacute;n es la primera escala para bajarse del esfuerzo&ndash;, trato de recordarle cu&aacute;nto practic&oacute; hasta que logr&oacute; hacer una vertical perfecta, trenzarse el pelo o silbar. Le cuesta verlo. Son entrenamientos que atraves&oacute; ciega de ganas y casi no los recuerda. Ciega de ganas tambi&eacute;n prepara curd de lim&oacute;n ella sola o voltea panqueques en la sart&eacute;n, incluso cuando es a condici&oacute;n de lavar los platos despu&eacute;s. A&uacute;n cuando algo sale mal, cuando el curd se corta o la masa se quema, dedicarse &iacute;ntegra a hacer algo es una forma de entrega m&aacute;gica, casi sagrada. El tiempo pasa distinto mientras uno se encuentra en ese estado. Es puro presente. Cuando todo sale bien, el resultado es evanescente: se come, desaparece. No hay trofeos.
    </p><p class="article-text">
        Cocinar puede ser una obligaci&oacute;n, una necesidad. Puede ser un poder, tambi&eacute;n: el poder de materializar a la perfecci&oacute;n algo que se te antoja y sentirte tu propia impresora 3D humana. Puede ser un juego. Para jugar hay que saberse las reglas, en especial para jugarlo en modo libre, creativo. Un gran cocinero es un jugador avezado. Entiende algunas reglas con la cabeza y otras con el cuerpo, igual que un futbolista o un bailar&iacute;n: por repetici&oacute;n, por entrenamiento, adquiere esa &ldquo;mano&rdquo; que reconoce el punto justo del batido sin mediar pensamiento, el calor preciso en las brasas del asado. Parece magia, es verdad. Pero es otra cosa. Es esfuerzo y es amor. &iquest;Juntos? Son dinamita. 
    </p><p class="article-text">
        <em>DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Kiako]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/gran-cocinero_129_12407957.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Jun 2025 09:56:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un gran cocinero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Cocinar,Cocina,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué fiaca cocinar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/fiaca-cocinar_129_12216180.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0fd2ae32-2643-46e9-99f0-ca49e45e6a96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué fiaca cocinar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cocinamos porque es una actividad básica para cuidar de nosotros mismos. ¿Se puede derivar? Sí. Pero saber cuidarnos solos es parte de la integridad de una persona. Cocinar es un saber esencial para un adulto autónomo, como bañarse, lavarse los dientes o tomarse un colectivo. </p></div><p class="article-text">
        Jerry Seinfeld confes&oacute; una vez que tiene calculado c&oacute;mo vestirse a la ma&ntilde;ana dando la menor cantidad de pasos posible. Me sent&iacute; identificada  &ndash;la fiaca es mi animal espiritual&ndash; pero adem&aacute;s me pareci&oacute; un mecanismo interesante viniendo de &eacute;l, que est&aacute; lejos del clich&eacute; del perezoso: un chab&oacute;n tirado todo el d&iacute;a en el sill&oacute;n, en camiseta, con manchas de salsa. Seinfeld es un tipo p&uacute;blicamente productivo, perfeccionista y exitoso en su trabajo. Estoy segura de que aplica esa misma l&oacute;gica, la ley del menor esfuerzo, a todos los &aacute;mbitos: las formas m&aacute;s excelentes de trabajar el m&iacute;nimo para lograr el m&aacute;ximo. Por algo es una ley. &iquest;A qui&eacute;n le gusta esforzarse m&aacute;s de lo indispensable?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De ninguna manera me imagino a Seinfeld pensando &ldquo;meh, ya fue&rdquo; ante una dificultad para alcanzar sus objetivos. La clave para ser funcional ante la pereza es que el deseo &ndash;el prop&oacute;sito, las ganas de lo que sea que uno quiere&ndash; nos inquiete lo suficiente como para vencer la inercia. Lo necesitamos. <em>Necesitar</em> es una palabra que usamos cuando queremos tanto algo que mover el culo para conseguirlo nos parece inevitable. &Uacute;ltimamente, me parece, nos cuesta bastante esforzarnos. Creo que es, en cierta medida, porque nos entretienen tantas micro recompensas virtuales que no requieren esfuerzo; y porque las otras recompensas &ndash;muchas necesarias, incluso algunas que podr&iacute;amos considerar derechos&ndash; no llegan ni con todo el sacrificio del mundo. Esforzarse y conseguir est&aacute;n perdiendo relaci&oacute;n de causa y efecto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Entremos a la cocina, donde para preparar la comida, un poco m&aacute;s, un poco menos, hay que trabajar. Afuera tenemos una oferta abundante de comidas que vienen hechas, resueltas, listas para &ndash;literalmente&ndash; consumir. &iquest;Por qu&eacute;, entonces cocinar? Me irrita un poco la romantizaci&oacute;n de la cocina como argumento para ejercerla. A m&iacute; me gusta mucho cocinar, pero tambi&eacute;n me da fiaca y me cansa. Lo hago igual, la mayor&iacute;a de las veces. Pero cocinar no siempre es un placer. Hay veces que no ten&eacute;s ganas. Otras, todo falla y es un desastre. Muchas veces no te calma, te estresa. Las m&aacute;s de las veces, todos estamos ocupados, cansados y estresados antes de empezar. Pero lo mismo pasa con muchas otras actividades que no cuestionamos nunca. Desde cosas chiquititas, como cortarse las u&ntilde;as, hasta otras colosales, como convivir o criar chicos. Vivir cansa. Todo o casi todo nos puede dar fiaca. Mandamos a los hijos a ba&ntilde;arse mientras est&aacute;n a nuestro cargo, y despu&eacute;s son gente grande que se ducha, se viste, va al trabajo por voluntad propia: las cosas que tenemos-que-hacer. Lo imprescindible. Cocinar puede parecer ajeno a ese repertorio de necesidades, prescindible,&nbsp; y yo no creo que lo sea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay que cocinar? S&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Cocinamos porque lo necesitamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cocinamos porque es una actividad b&aacute;sica para cuidar de nosotros mismos. &iquest;Se puede derivar? S&iacute;. Pero saber cuidarnos solos es parte de la integridad de una persona. Cocinar es un saber esencial para un adulto aut&oacute;nomo, como ba&ntilde;arse, lavarse los dientes o tomarse un colectivo. Todos esos &ldquo;se&rdquo; significan algo importante en el autocuidado m&iacute;nimo que una persona necesita darse a s&iacute; misma. Cocinarse, hacerse la comida, tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cocinamos porque es la &uacute;nica forma de comer bien con frecuencia, en todos los sentidos de la expresi&oacute;n &ldquo;comer bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cocinamos porque hay que ser muy rico y privilegiado para comer sin cocinar &ndash;lo que significa que otra persona cocina siempre por nosotros&ndash;y sin enfermarse &ndash;porque sin mucha plata y sin cocinar, es imposible comer buena comida. Estoy hablando de la dieta cotidiana y no de las excepciones, el &ldquo;de vez en cuando&rdquo;, la salidita ni el delivery de emergencia. Estoy hablando de lo que comemos casi siempre. Comprar hecho lo de casi siempre, sin mucha plata, no nos deja m&aacute;s remedio que elegir entre comestibles que pueden ser muy ricos, muy tentadores, muy saciantes, pero que cuesta considerar alimento. Apelo, ya no digamos al sentido com&uacute;n, sino a la ciencia: una dieta basada en ultraprocesados te va a enfermar.
    </p><p class="article-text">
        Cocinamos porque nos hace mejores comensales. Porque sentir placer comiendo comida chatarra es inevitable (est&aacute; dise&ntilde;ada para eso), pero disfrutar de la comida normal requiere un m&iacute;nimo entrenamiento, una familiaridad con ella. Ver c&oacute;mo un beb&eacute; aprende a comer lo muestra clar&iacute;simo. Lleva tiempo y muchas experiencias. La recompensa no es tan instant&aacute;nea como la teta. Primero hay sorpresa, hay curiosidad, hay una exploraci&oacute;n fascinante. 9 de cada 10 saboreos no terminan con cara de &eacute;xtasis: lleva a m&aacute;s investigaciones, con las manos, con la lengua. Decodificar los alimentos es necesario para disfrutarlos. La comida puede ser rica, puede ser incluso deliciosa. Entenderla &ndash;saber c&oacute;mo se prepara, qu&eacute; operaciones transforman un pu&ntilde;ado de ingredientes en un plato, conocer el lenguaje de la cocina&ndash; nos vuelve m&aacute;s aptos para gozarla. Cocinando vas a descubrir tus propios gustos, a conocerte mucho mejor como comensal. Vas a encontrar tu versi&oacute;n favorita de tu comida favorita, y vas a tener el poder de hacerla siempre. Si cocin&aacute;s pod&eacute;s comer lo que quer&eacute;s cuando lo quer&eacute;s, al menos la mayor parte de las veces.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cocinar nos conecta con el territorio y las personas. Hacer las compras nos recuerda qu&eacute; estaci&oacute;n es y qu&eacute; se produce en este momento. Lo que est&aacute; barato en la verduler&iacute;a es local y estacional; lo que est&aacute; caro, viene de otro clima, de otro lugar. Cuando hay sequ&iacute;a, heladas o inundaciones, desaparecen las hojas verdes. &ldquo;El campo&rdquo; es parte de tu vida todos los d&iacute;as, vivas en Tilcara o en Chacagiales. La cadena de personas que lleva los ingredientes a tu mesada cada d&iacute;a se hace presente de muchas maneras. Todo bien con abrazar &aacute;rboles, con el &ldquo;grounding&rdquo;. Quiz&aacute;s podemos empezar con una manzana que todav&iacute;a tenga una hojita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cocinar no es necesario para conservar viva una tradici&oacute;n. La tradici&oacute;n de cocinar nos ayuda a conservarnos vivos. Cocinar es posible &ndash;realizable, incluso m&aacute;s f&aacute;cil- si contamos con una herencia de recetas y procedimientos. Las recetas pueden cambiar, aggionarse y adaptarse. No son sagradas, o mejor dicho, lo esencial no se altera en esas operaciones. Las recetas no son necesariamente el meollo del asunto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cocinar no es necesario para darle amor a la gente que queremos. Si les cocinamos a otros los estamos cuidando, s&iacute;. Pero hay muchas formas de ir por la vida, de cuidar y de descuidar. Incluso a los chicos. Si otra persona le cambia los pa&ntilde;ales a tu beb&eacute; est&aacute; todo bien. Si nunca jam&aacute;s le cambi&aacute;s los pa&ntilde;ales a tu hijo, o ni siquiera sab&eacute;s hacerlo, bueno, est&aacute; como para echarse una pensadita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cocinar no es necesario para relajarnos. Cocinar un domingo o con amigos puede ser un momento de placer y de ocio, pero la cocina necesaria es la de todos los d&iacute;as, la de batalla. Hay gente que no disfruta de cocinar, hay gente que s&iacute;. El deber de sentir lo que no sentimos es el peor de los deberes.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se puede vivir sin cocinar? Bueno, s&iacute;, seguro. Pero como cualquier renuncia importante tiene un costo elevado. Se puede vivir sin alfabetizarse, sin conectarse a internet tambi&eacute;n. Se vive mejor con lectoescritura y con buena comida. Puede ser dif&iacute;cil encontrarle la vuelta y todav&iacute;a m&aacute;s sostenerlo: c&oacute;mo nos cuesta sostener, a&uacute;n lo que merece la pena. Otro d&iacute;a hablamos de eso. Pero s&iacute; que merece la pena. No s&eacute; si les pasaba, de chicos, que demoraban horas en resignarse a entrar en la ducha, y despu&eacute;s no quer&iacute;an salir nunca del agua tibia. Hoy, por ejemplo, es un feriado de oto&ntilde;o crocante y espl&eacute;ndido. Me da una fiaca infinita levantarme de esta silla a prender la hornalla, pero s&eacute; que es el puente directo a la sopa de calabaza que se me antoja. Hacia all&iacute; voy. Tarda en llegar, y al final hay recompensa.
    </p><p class="article-text">
        <em>NK/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Kiako]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/fiaca-cocinar_129_12216180.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Apr 2025 14:01:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué fiaca cocinar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cocina,Alimentación,Soberanía alimentaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Libros sobre chefs y cocina para fans de ‘The Bear’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/libros-chefs-cocina-fans-the-bear_1_11658216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c538ceda-a512-4025-8d78-32d728fee910_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Libros sobre chefs y cocina para fans de ‘The Bear’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una selección sobre sabores y las personas que los buscan incesantemente.</p><p class="subtitle">Los Emmy 2024 encumbran a 'Shōgun' y 'Bebé reno', y 'Hacks' se cuela por sorpresa en la fiesta de 'The Bear'</p></div><p class="article-text">
        La cocina, desde hace un tiempo, se ha convertido en un espect&aacute;culo m&aacute;s, uno al que todo el mundo parece aspirar (como cocinero o como comensal) y que se sigue con un fervor similar al que se muestra con la m&uacute;sica o el cine. Incluso la literatura. Probar nuevos sabores y restaurantes es a la vez una pasi&oacute;n y una manera, para algunos, de reflejar un estatus. Solo as&iacute; se entiende que la ficci&oacute;n cada vez incluya m&aacute;s t&iacute;tulos como&nbsp;<em>The Bear</em>, la serie de &eacute;xito sobre un chef que intenta reflotar el peque&ntilde;o restaurante de bocadillos que su hermano le deja en herencia. Buceamos entre la literatura sobre esta pulsi&oacute;n por el sabor para recomendar grandes libros sobre chef y cocina.
    </p><h2 class="article-text">Memorias de chefs</h2><p class="article-text">
        Pese a que es una profesi&oacute;n en la que no faltan &ldquo;vendehumos&rdquo;, los chefs pueden ser personas apasionadas e incluso apasionantes. Un ejemplo perfecto es&nbsp;Anthony Bourdain, cocinero, viajero y autor, cuya turbulenta vida qued&oacute; reflejada en su&nbsp;<em>Confesiones de un chef</em>. Mitad libro de recetas y mitad experiencias vitales nos encontramos en&nbsp;<em>Momofuku</em>, del chef asiatico americano&nbsp;David Chang. De manera similar, en&nbsp;<em>Rasa: sabores e historias de mi cocina india</em>,&nbsp;Anjalina Chugani&nbsp;se vale de la cocina y la comida para relatarnos su periplo vital en busca de sus ra&iacute;ces indias.
    </p><h2 class="article-text">Confesiones de un chef</h2><p class="article-text">
        <strong>Anthony Bourdain</strong>
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                Confesiones de un chef de Anthony Bourdain                             </span>
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        Escritor y cocinero, Bourdain no tiene pelos en la lengua a la hora de explicar todo lo que pasa tras la puerta de la cocina. En este libro delicioso y divertido el autor es fiel a su premisa de que &ldquo;para m&iacute;, la comida siempre ha sido una aventura&rdquo;, y acompa&ntilde;a el lector a trav&eacute;s de una vida llena de an&eacute;cdotas: desde sus modestos inicios trabajando como lavaplatos en un bar de Provincetown hasta la cocina del Rainbow Room en el Rockefeller Center o los traficantes de droga del East Village.&nbsp;En un tono desenfadado, de colega a colega, desgrana las oscuras y rec&oacute;nditas entra&ntilde;as de un restaurante, un mundo que constituye su h&aacute;bitat natural. Sus vivencias, experiencias y an&eacute;cdotas, tanto con cocineros como con clientes, se relatan con acierto en este libro no exento de un cierto aire de provocaci&oacute;n. Consignas para comer fuera F&aacute;cil: de martes a s&aacute;bado. Sitios concurridos. Movimiento. Rotaci&oacute;n. Martes y jueves suelen ser los mejores d&iacute;as para pedir pescado (en Nueva York y casi en cualquier otra gran ciudad). Las provisiones que entran los martes son frescas, los preparados-base est&aacute;n reci&eacute;n hechos, el chef viene descansado y de buen humor luego de la relativa serenidad del domingo y el lunes. Los viernes y los s&aacute;bados las provisiones tambi&eacute;n son frescas, pero hay mucho ajetreo, de modo que ni el chef ni los cocineros pueden prestarle a tu pedido la atenci&oacute;n que ellos -y t&uacute;- quieren. El martes por la noche el chef quiere estar contento. Los s&aacute;bados, por el contrario, s&oacute;lo piensa en cerrar, poner las mesas patas arriba y perderse en una noche de feliz autodestrucci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Momofuku</h2><p class="article-text">
        <strong>David Chang y Peter Meehan</strong>
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                Momofuku de David Chang y Peter Meehan                            </span>
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        El famoso chef David Chang presenta aqu&iacute; su revolucionaria cocina y las historias que le dieron forma.
    </p><p class="article-text">
        En&nbsp;Momofuku&nbsp;(&laquo;Durazno de la suerte&raquo; en japon&eacute;s) descubrir&aacute;s las recetas, historias, an&eacute;cdotas, pasiones y peculiar personalidad de Dave Chang, considerado actualmente uno de los mejores chefs del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Los platos m&aacute;s emblem&aacute;ticos de sus restaurantes de Nueva York, como son el Ramen Momofuku, el Bao de cerdo o las Virutas de foie gras, son fruto de su obsesi&oacute;n por la receta perfecta de ramen y de su devoci&oacute;n por el cerdo, la comida coreana y la t&eacute;cnica de las grandes recetas cl&aacute;sicas.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ahora conocer&aacute;s todos los secretos de sus ic&oacute;nicos platos y podr&aacute;s cocinarlos en casa.
    </p><p class="article-text">
        Disfruta del banquete.
    </p><h2 class="article-text">Rasa: Sabores e historias de mi cocina india</h2><p class="article-text">
        <strong>Anjalina Chugani</strong>
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                Rasa: Sabores e historias de mi cocina india de Anjalina Chugani                            </span>
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        Un viaje a trav&eacute;s de la vida de Anjalina Chugani, una cocinera de origen indio, desde sus inicios en su Londres natal, pasando por su adolescencia y primeros a&ntilde;os como adulta en Bangalore (India, donde redescubri&oacute; sus ra&iacute;ces), hasta su casa en Barcelona. La autora siempre se ha expresado a trav&eacute;s de la comida que conoci&oacute; y am&oacute;. Este viaje gastron&oacute;mico muestra su vida como inmigrante en la mayor&iacute;a de las etapas de su vida. Sus apetitosas recetas no solo destacan sus ra&iacute;ces indias, sino que tambi&eacute;n evidencian su influencia occidental y la incorporaci&oacute;n de ingredientes locales de temporada en cada plato. Cada cap&iacute;tulo muestra una parte vital de su vida a trav&eacute;s de la comida, la cultura, sus aprendizajes y sus viajes. Las m&aacute;s de 100 recetas, perfectamente pensadas y explicadas con minuciosidad, son f&aacute;ciles de seguir para cualquier apasionado de la cocina, ya sea principiante o experto, y transportar&aacute;n al lector a las gastronom&iacute;as de muchas partes del mundo, pero sobre todo a su querida India. El detallismo y la belleza en el dise&ntilde;o de los platos que ha elaborado Anjalina Chugani se puede apreciar en las fant&aacute;sticas fotograf&iacute;as de Becky Lawton, que acompa&ntilde;&oacute; a la autora en uno de sus viajes a la India para captar el ambiente tan especial que atesora este libro.
    </p><h2 class="article-text">Literatura sobre cocina</h2><p class="article-text">
        Muchos autores se han interesado por el placer de la comida y el arte de la cocina para construir obras suculentas. El periodista&nbsp;Bill Buford&nbsp;se sumergi&oacute; en ese mundo en&nbsp;<em>Calor y La transmisi&oacute;n del sabor</em>, el relato de c&oacute;mo se adentra en el universo culinario como ayudante de cocina, primero en Estados Unidos y m&aacute;s tarde en Europa. Desde otro punto de vista, en&nbsp;<em>El perfeccionista en la cocina</em>&nbsp;descubrimos al&nbsp;Julian Barnes&nbsp;m&aacute;s gastron&oacute;mico, en un libro divertido y ligero sobre las experiencias del brit&aacute;nico en los fogones, una afici&oacute;n que le lleg&oacute; en la madurez de su vida.
    </p><h2 class="article-text">La transmisi&oacute;n del sabor</h2><p class="article-text">
        <strong>Bill Buford y Bill Buford</strong>
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                La transmisión del sabor de Bill Buford y Bill Buford                            </span>
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        <strong>Julian Barnes</strong>
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                El perfeccionista en la cocina de Julian Barnes                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El placer de comer</h2><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, otros libros afrontan la cocina desde el m&aacute;s puro placer y la celebraci&oacute;n de lo que representa ser feliz ante un buen plato de comida preparada con esmero. Es el caso de&nbsp;<em>El pan que como</em>, de&nbsp;Paloma D&iacute;az-Mas, un libro en el que la comida es el punto de partida hacia el recuerdo y el arte. Y tambi&eacute;n de&nbsp;<em>El pa&iacute;s donde florece el limonero</em>, delicioso libro en el que&nbsp;Helena Attlee&nbsp;nos propone un viaje geogr&aacute;fico e hist&oacute;rico por Italia y su pasi&oacute;n por los c&iacute;tricos.
    </p><h2 class="article-text">El pan que como</h2><p class="article-text">
        <strong>Paloma D&iacute;az-Mas</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El pan que como de Paloma Díaz-Mas                            </span>
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        Un cocido es el punto de partida de un bell&iacute;simo libro sobre la comida, la vida cotidiana, los recuerdos y la literatura.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Voy a comer.&raquo; Con esta escueta frase arranca este libro sobre la comida. Sobre la comida y la vida, la comida y los recuerdos, la comida y la literatura. No es esta una narraci&oacute;n sobre alta gastronom&iacute;a, ni contiene recetas elaborad&iacute;simas y rebuscadas, ni habla de chefs medi&aacute;ticos. Este libro se desarrolla alrededor de un modesto cocido que la protagonista se dispone a comer en su casa.
    </p><p class="article-text">
        Y, a partir de ese plato humilde y tradicional, los sucesivos cap&iacute;tulos nos hablan de la tienda de barrio que vende comida preparada, de los ingredientes del cocido &ndash;las carnes, las legumbres, las verduras...&ndash;, del agua y el vino y el pan que lo acompa&ntilde;an, del mantel y los cubiertos, de las aceiteras y de la sal, del proceso de cocinado y de las mujeres que preservaron y transmitieron el saber culinario de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n... Y a trav&eacute;s de todos estos elementos la autora se adentra en la vida cotidiana, en los recuerdos de infancia y de m&aacute;s all&aacute; de la infancia, en las p&aacute;ginas literarias en las que la comida es protagonista...
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un texto que maravilla sin levantar la voz, que emociona sin necesidad de acudir a pirotecnia estruendosa, que atrapa la vida sin envolverse en ostentosas piruetas. Un libro bell&iacute;simo en su aparente sencillez, sabroso como el plato de comida alrededor del cual est&aacute; escrito.
    </p><h2 class="article-text">El pa&iacute;s donde florece el limonero</h2><p class="article-text">
        <strong>Helena Attlee</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El país donde florece el limonero de Helena Attlee                            </span>
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        Helena Attlee, distinguida experta en jardines, cay&oacute; bajo el hechizo de los c&iacute;tricos hace diez a&ntilde;os y desde entonces fue reuniendo materiales y dando forma a este delicioso libro. Con una inmensa sabidur&iacute;a, delicadeza y sentido del humor la autora nos relata los or&iacute;genes de los c&iacute;tricos, de la gastronom&iacute;a y del pa&iacute;s, nos descubre los secretos del arte de la horticultura y nos ofrece recetas tan sencillas como suculentas. Los aromas, los colores, las texturas, la luz y los paisajes que evoca son los hilos de una historia dorada donde civilizaci&oacute;n y naturaleza se reconcilian. Y as&iacute; El pa&iacute;s donde florece el limonero invita al lector a emprender un viaje &uacute;nico y fascinante a la Italia de ayer y de hoy.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Rey]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/libros-chefs-cocina-fans-the-bear_1_11658216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Sep 2024 09:44:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Libros sobre chefs y cocina para fans de ‘The Bear’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lecturas,The Bear,Cocina,Chef]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El chef José María Goñi: “Si enseñáramos los valores de la nutrición y la buena alimentación, comeríamos de otra forma”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/chef-jose-maria-goni-si-ensenaramos-valores-nutricion-buena-alimentacion-comeriamos-forma_128_11356867.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/acec5cc5-419b-49d9-9fd2-27be19585bb5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1845y2842.jpg" width="1200" height="675" alt="El chef José María Goñi: “Si enseñáramos los valores de la nutrición y la buena alimentación, comeríamos de otra forma”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El jefe de cocina de Martín Berasategui en Madrid asegura que estamos ya en "la época de la cocina procesada" y reivindica un consumo mejor y de mayor calidad para mejorar nuestra alimentación.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En el colegio me hicieron creer que no me destacar&iacute;a en nada&rdquo;, dice <strong>Jos&eacute; Mar&iacute;a Go&ntilde;i</strong> (Vigo, 1990) sentado en un reservado del Club Allard de Madrid. Dice que fue &ldquo;muy mal estudiante&rdquo;, que trabaj&oacute; en un barco, fue mec&aacute;nico naval, y que intent&oacute; estudiar Ingenier&iacute;a Mec&aacute;nica pese a que se le daban &ldquo;supermal&rdquo; los n&uacute;meros. Siempre pas&oacute; mucho tiempo en la cocina, pegado a los fogones con su padre y con su cuadrilla de Donostia, y descubri&oacute; que ese era el &uacute;nico lugar en el que se sent&iacute;a c&oacute;modo siendo como es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su objetivo en la cocina es<strong> &ldquo;llevar al l&iacute;mite&rdquo; las texturas y el sabor</strong>. Su empe&ntilde;o: <strong>que sepamos de qu&eacute; hablamos cuando hablamos de comer</strong>. Formado en el prestigioso <a href="https://www.bculinary.com/es/home" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Basque Culinary Center</a>, Go&ntilde;i defiende que si se ense&ntilde;aran &ldquo;<strong>los valores de la nutrici&oacute;n y de la buena alimentaci&oacute;n</strong>, comer&iacute;amos de otra forma&rdquo;. &ldquo;Para m&iacute; <strong>es m&aacute;s importante saber sobre prote&iacute;nas, hidratos de carbono, az&uacute;cares o vitaminas que sobre el pret&eacute;rito pluscuamperfecto de no s&eacute; qu&eacute; verbo</strong>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ca&oacute;tico&rdquo; en el comer por un est&oacute;mago al que le mete &ldquo;unas buenas palizas&rdquo;, el jefe de cocina que recuper&oacute; la Estrella Michelin que el Club Allard perdi&oacute; en el a&ntilde;o 2022 dice que los reconocimientos no le cambiaron la vida. &ldquo;Me siento igual de cocinero&rdquo;, asegura. <strong>&ldquo;Si cocin&aacute;s para conseguir premios, te termin&aacute;s perdiendo a vos mismo&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le pesa la Estrella Michelin?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. La Estrella ha supuesto una satisfacci&oacute;n y una confirmaci&oacute;n de que est&aacute;bamos en lo correcto haciendo las cosas como las hac&iacute;amos en un restaurante que estaba, por decirlo bonito, patas arriba. Demuestra que las personas que hemos venido aqu&iacute; [al Club Allard], que estamos luchando por este proyecto, estamos en lo correcto. Supone una satisfacci&oacute;n, claro, pero a m&iacute; no me cambia la vida. Me siento igual de cocinero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha sentido alguna vez la tentaci&oacute;n de cocinar con el ego, de dejarse llevar por la Estrella o por la ambici&oacute;n de futuros reconocimientos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sinceramente?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Claro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. &iquest;Sabes por qu&eacute;? Porque perder&iacute;a el foco de lo que es importante: que somos cocineros, nada m&aacute;s. Tenemos conocimiento, t&eacute;cnico y cultural, un conocimiento cada vez m&aacute;s amplio sobre liderazgo de equipos y, precisamente, gesti&oacute;n de egos, pero si cocinas para conseguir premios, te terminas perdiendo a ti mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me dec&iacute;a Paco Roncero que &ldquo;los cocineros j&oacute;venes ya no quieren hacer cocido, sino que prefieren hacer cocido deconstruido&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Puf&hellip; Habr&aacute; gente que s&iacute; y gente que no. Nosotros guisamos, lo hacemos durante horas y como se ha hecho siempre. Tambi&eacute;n aplicamos tendencias actuales, pero no necesariamente lo deconstruimos todo. Deconstruir es una t&eacute;cnica creativa que se utiliz&oacute; durante un momento concreto y no creo que sea una t&eacute;cnica que est&eacute; en auge ahora mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que hemos perdido el recetario tradicional espa&ntilde;ol?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En las casas, s&iacute;. En un mundo cada vez m&aacute;s globalizado y en el que cada vez hay m&aacute;s comida procesada &mdash;que esto es un punto superimportante&mdash;, la gente cada vez cocina menos. Hace 40 o 50 a&ntilde;os se cocinaba m&aacute;s que ahora y se cocinaba m&aacute;s en casa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si enseñásemos los valores de la nutrición, de la buena alimentación, de la naturaleza, de las proteínas, los hidratos de carbono, los minerales, las verduras o las vitaminas... Y aplicásemos ese conocimiento a la salud, comeríamos de otra forma</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha afectado la comida procesada a nuestra cultura gastron&oacute;mica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Indudablemente. S&iacute;, s&iacute; y s&iacute;. Creo que la &eacute;poca de mis padres, por ejemplo, era la de la cocina casera y ahora estamos en la &eacute;poca de la cocina procesada. No digo que est&eacute; mal o que sea necesariamente malo, pero hay much&iacute;sima mala calidad en la comida procesada. La industria alimentaria, la buena industria alimentaria, se est&aacute; preocupando ahora por hacer cocina procesada de calidad, lo que llamamos 3.0. El 1.0 ser&iacute;a la cocina casera; el 2.0, la cocina procesada; y el 3.0, el procesado de calidad. Ese es el futuro de la alimentaci&oacute;n, sobre todo porque todo es cada d&iacute;a m&aacute;s r&aacute;pido y tampoco podemos cocinar durante seis horas despu&eacute;s de estar todo el d&iacute;a trabajando, &iquest;no?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es solo cuesti&oacute;n de tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tiene que ver con la educaci&oacute;n, claro. A m&iacute; la educaci&oacute;n espa&ntilde;ola... Fui muy mal estudiante y durante toda mi vida me han dicho que iba a ser un fracasado. Y, &iquest;sabes qu&eacute;? No siento que lo sea, pero me parec&iacute;a que lo que estudiaba en el colegio no me iba a servir para mi vida. Intent&eacute; varias cosas, como estudiar ingenier&iacute;a mec&aacute;nica, trabaj&eacute; en un barco y soy mec&aacute;nico naval, pero en el &uacute;nico sitio donde me sent&iacute;a c&oacute;modo siendo como soy ha sido en la cocina. Si ense&ntilde;&aacute;semos los valores de la nutrici&oacute;n, de la buena alimentaci&oacute;n, de la naturaleza, de las prote&iacute;nas, los hidratos de carbono, los minerales, las verduras o las vitaminas... Si ense&ntilde;&aacute;semos todo eso y aplic&aacute;semos todo ese conocimiento a la salud, comer&iacute;amos de otra forma. Para m&iacute; es m&aacute;s importante saber sobre prote&iacute;nas, hidratos de carbono, az&uacute;cares o vitaminas que sobre el pret&eacute;rito pluscuamperfecto de no s&eacute; qu&eacute; verbo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                José María Goñi en una imagen de archivo.                            </span>
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    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Habría que regular más los restaurantes de ensamblaje, a los que vas comer pero en los que no se cocina, como cierta cadena de restaurantes italianos. Lo único que hacen allí es juntar elementos ya procesados y servirlos. Generalmente, siempre es malo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Nos falta cultura gastron&oacute;mica entonces?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, much&iacute;sima. Much&iacute;sima. Nos falta cultura en general, pero gastron&oacute;mica tambi&eacute;n. Con la quinta gama [alimentos cocinados previamente y envasados para un consumo posterior], por ejemplo. Yo no ir&iacute;a a un restaurante con productos de quinta gama a no ser que me est&eacute; muriendo de hambre. Tampoco ir&iacute;a a un sitio en el que sirvan cosas procesadas. De hecho, en Francia esto se ha limitado much&iacute;simo y ahora obligan a los establecimientos a poner en las cartas qu&eacute; alimentos son de quinta gama.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Deber&iacute;a aprobarse una pol&iacute;tica similar en Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto. Y tambi&eacute;n habr&iacute;a que regular m&aacute;s los restaurantes de ensamblaje, a los que vas comer pero en los que no se cocina, como cierta cadena de restaurantes italianos. Lo &uacute;nico que hacen all&iacute; es juntar elementos ya procesados en una cocina central y servirlos. No es necesariamente malo, pero, generalmente, siempre es malo. Eso es un tema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y es posible en nuestro pa&iacute;s una legislaci&oacute;n as&iacute;? Porque </strong><a href="https://www.eldiario.es/viajes/vicky-sevilla-chef-crecemos-sin-saber-sabor-alimentos_128_10991683.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>Vicky Sevilla tambi&eacute;n me habl&oacute; de ello</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        [Silencio] Bueno, si te dijera lo que pienso&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Diga, diga.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es un pa&iacute;s que est&aacute; muy atrasado en t&eacute;rminos de pol&iacute;ticas que persigan la buena salud y el bienestar de los ciudadanos. Sinceramente, estoy muy descontento con la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola. De la pol&iacute;tica en general, en toda su amplitud. Y no, no creo que sea posible una legislaci&oacute;n como la francesa. No se va a regular porque no consideramos que la salud sea un tema prioritario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pol&iacute;tica propondr&iacute;a usted?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, una que forme a los ni&ntilde;os, desde muy peque&ntilde;os, en temas de salud, nutrici&oacute;n y alimentaci&oacute;n. Tambi&eacute;n consumimos demasiado: demasiada carne, pero de mala calidad; demasiado pescado, pero de mala calidad. Consumimos demasiado de mala calidad cuando deber&iacute;amos centrarnos en un consumo menor y mejor. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La cocina de los restaurantes gastron&oacute;micos depende mucho del producto de temporada, pero en los supermercados se respeta cada vez menos la estacionalidad alimentaria. &iquest;Por qu&eacute; hemos normalizado, por ejemplo, comer palta de enero a diciembre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que ya hemos perdido las estaciones. No creo que la tendencia de la gastronom&iacute;a actual sea ir de la mano de la estacionalidad. Obviamente, es algo que se respeta, pero, en mi caso, no es mi prioridad en el sentido creativo. Cuando pienso en crear un plato, y justo ahora estamos trabajando en uno superestacional que durar&aacute; poco m&aacute;s de un mes, la estacionalidad no es necesariamente un factor que vaya a intervenir creativamente hablando. En el men&uacute; que estamos sirviendo en este momento hay platos en los que no pens&eacute; en t&eacute;rminos de estacionalidad, aunque los productos que utilizo s&iacute; que son de estaci&oacute;n. Por ejemplo, cuando cre&eacute; el Txangurro a la donostiarra [uno de sus platos emblem&aacute;ticos], la estacionalidad no estaba en mi <em>focus</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Influyen otros factores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. Obviamente, al final a un horticultor como Iban [Sabalza] de Blasenea, que es uno de los mejores de Europa, no le vas a pedir productos fuera de estaci&oacute;n. Te va a mandar a&hellip; ya sabes. Al final utilizas productos de temporada, pero no piensas en hacer un plato con pepino porque haya pepino. La gastronom&iacute;a actual no tiende tanto a la estacionalidad en su sentido creativo, eso es algo m&aacute;s del pasado. Al cocinar, s&iacute; se tiene en cuenta, claro.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Somos cocineros, nada más. Tenemos conocimiento, técnico y cultural, un conocimiento cada vez más amplio sobre liderazgo de equipos y, precisamente, gestión de egos, pero si cocinas para conseguir premios, te terminas perdiendo a ti mismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se crea un plato desde cero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo s&eacute;&hellip; Surge de una conversaci&oacute;n, de un viaje que est&aacute;s haciendo o de una idea que te llega y apuntas en el m&oacute;vil. Utilizo mucho el bloc de notas para ir apuntando cosas que luego se ir&aacute;n desarrollando o pueden acabar convertidas en otra cosa. Para crear un plato tienes que tener una motivaci&oacute;n; si no est&aacute;s motivado, es imposible. La motivaci&oacute;n a veces puede ser aprender algo, hacer algo que no sabes hacer, lo que conlleva muchas horas de investigaci&oacute;n; otras, que te apetezca desarrollar una idea puntual o la necesidad de cambiar un plato porque est&aacute;s aburrido de &eacute;l. Siempre partes de una estructura, el men&uacute;, de la que si quitas una pieza que cumple unas determinadas caracter&iacute;sticas organol&eacute;pticas [que puedan ser percibidas con los sentidos], necesitas una algo que cumpla esas mismas caracter&iacute;sticas o que sea completamente diferente de lo que tienes. A la hora de crear un plato influye much&iacute;simo el sitio al que quieres llegar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que hemos perdido la cultura del aprovechamiento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un tema complicado porque si no cocinas en casa, &iquest;c&oacute;mo vas a aprovechar? &iquest;C&oacute;mo vas a aplicar t&eacute;cnicas de aprovechamiento? En un restaurante es mucho m&aacute;s f&aacute;cil porque, adem&aacute;s del conocimiento, tenemos la infraestructura y el equipo necesario. Adem&aacute;s, no creo que debamos vincular siempre el aprovechamiento al comer. Si vives en un caser&iacute;o o en el monte, haciendo compost ya est&aacute;s haci&eacute;ndolo. &iquest;En un piso en el centro de una gran ciudad? Recicla y punto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les deber&iacute;an ser los indispensables de nuestra despensa? Y se lo voy a limitar un poco porque ya tenemos cebolla, ajo, aceite y huevo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Iba a decir el ajo&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se le adelant&oacute; Vicky Sevilla.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Venga&hellip; Grasa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; har&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Much&iacute;simas cosas! Unas tostadas con palta y grasa animal, que est&aacute;n de buen&iacute;simas. O, ahora que estamos de temporada, un revuelto de ajos tiernos con grasa&hellip; &iquest;Qu&eacute; eligi&oacute; Paco Roncero?
    </p><p class="article-text">
        <strong>El aceite.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;S&iacute;? [Risas] Pues hacemos un bocadillo de jam&oacute;n con aceite y grasa, que va a ser la gloria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El chef José María Goñi junto a uno de sus platos."
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            <span class="title">
                El chef José María Goñi junto a uno de sus platos.                            </span>
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        <strong>&iquest;Usted c&oacute;mo suele comer? &iquest;Se organiza las comidas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy s&uacute;per ca&oacute;tico&hellip; Depende del tiempo, del momento. No tengo un orden. No creo que te pueda decir mucho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No tener orden tambi&eacute;n es una forma de organizaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mira, para que te hagas una idea, hay d&iacute;as que no como o que solo como una vez&hellip; Cuando lo hago por sobrevivir, porque es muy diferente el comer para sobrevivir que hacerlo para disfrutar, intento evitar todo lo que se me viene a la cabeza. Trato de comer cosas que me gustan, s&iacute;, pero que sean sanas, as&iacute; que nada de productos procesados. Me suelo hacer muy a menudo solomillo con una ensalada de lechuga, cebolla y ma&iacute;z. En cambio, cuando como para disfrutar no hay barreras&hellip; Tambi&eacute;n suelo hacer 'limpiezas', me paso horas sin comer porque, al final, en este mundo en el que est&aacute;s todo el rato probando cosas, en el que comes todo el rato, al est&oacute;mago le metes unas palizas que flipas. Tienes que dejar que descanse, &iquest;sabes?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El procesado de calidad es el futuro de la alimentación porque todo es cada día más rápido y tampoco podemos cocinar durante seis horas después de estar todo el día trabajando, ¿no?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le pasa tambi&eacute;n con los sabores?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo necesito tanto, pero s&iacute; que pasa que cuando descansas los identificas de una forma mucho m&aacute;s clara. Creo que no lo necesito&hellip; No lo hab&iacute;a pensado nunca, sinceramente [silencio]. Creo que s&iacute;, que cuando descanso los identifico mejor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se idealiza el mundo de la cocina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, creo que s&iacute;. A ver... Es que la pregunta es un poco trampa. [Silencio] Creo que hay mucha gente que piensa que la cocina y la gastronom&iacute;a son diferentes a lo que realmente son. La gente no se imagina c&oacute;mo es la vida de una persona como yo o la de cualquiera de los cocineros a los que has entrevistado. Tendemos a imaginar la vida del chef como una vida de glamur y de estrellato, pero el trabajo y los sacrificios que hay detr&aacute;s son brutales. La vida de muchos de nosotros, en ciertos momentos, se puede llegar a parecer a la de un deportista de &eacute;lite: dedicaci&oacute;n, esfuerzo y sacrificio. Cada vez que pruebas algo, por ejemplo, est&aacute;s entrenando, est&aacute;s creando una biblioteca sensorial, est&aacute;s analizando. Y te pasas 24/7 haciendo lo que haces y pensando en lo que haces.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y eso le afecta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A m&iacute;? A m&iacute; no me afecta&hellip; [Silencio]. No, no me afecta. A m&iacute; no me afecta. [Silencio]. Me afecta el tener una vida dedicada a la gastronom&iacute;a. Afecta a mi vida, nada m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías de Diego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/chef-jose-maria-goni-si-ensenaramos-valores-nutricion-buena-alimentacion-comeriamos-forma_128_11356867.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 May 2024 12:05:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El chef José María Goñi: “Si enseñáramos los valores de la nutrición y la buena alimentación, comeríamos de otra forma”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cocinar,Cocina,José María Goñi,Chef]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las recetas del hambre: cómo la cocina de escasez de la posguerra influye en lo que comemos hoy]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/recetas-del-hambre-cocina-posguerra-escasez_1_10836725.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36fa626b-f297-4d71-a68b-4b73ba5c97de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las recetas del hambre: cómo la cocina de escasez de la posguerra influye en lo que comemos hoy"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La memoria colectiva se empeñó durante décadas en olvidar aquellos tiempos de escasez y fracaso. Negar el hambre por temor a la vergüenza, al espanto", dicen los antropólogos David Conde y Lorenzo Mariano, que recuperan el recetario y las costumbres culinarias de la época en un libro</p></div><p class="article-text">
        Hay decenas de libros dedicados a la cocina de una zona, alrededor de un producto o firmados por chefs de renombre. Tambi&eacute;n sobre tendencias, dietas en muchos casos absurdas, consejos nutricionales, c&oacute;mo hacer que los ni&ntilde;os coman mejor&hellip; La lista de temas es interminable, pero apenas ninguno se hab&iacute;a parado a hablar de lo que se com&iacute;a en los a&ntilde;os de posguerra y hambre en Espa&ntilde;a, y c&oacute;mo aquella escasez marc&oacute; en cierto modo la cocina y algunas costumbres. 
    </p><p class="article-text">
        Tal vez sea porque es algo que muchos prefieren olvidar: a nadie le gusta recordar cuando &eacute;ramos pobres y se pasaba hambre. Menos ahora que <a href="https://www.mapa.gob.es/es/alimentacion/temas/desperdicio/27informepanelcuantificaciondesperdicioenhogares2021_tcm30-639556.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada residente espa&ntilde;ol tira unos 28 kilos de comida a la basura al a&ntilde;o</a>, en datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n (MAPA). Pero no hace tanto, hierbas del campo, sopas con poco m&aacute;s que agua, bellotas, pieles de frutas y, con suerte, achicoria en el desayuno, eran el d&iacute;a a d&iacute;a de la mayor&iacute;a del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La memoria colectiva se empe&ntilde;&oacute; durante d&eacute;cadas en olvidar aquellos tiempos de escasez y fracaso. Negar el hambre por temor a la verg&uuml;enza, al espanto&rdquo;, explican David Conde y Lorenzo Mariano, antrop&oacute;logos y autores de <em>Las recetas del hambre</em>, editado por Cr&iacute;tica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9b804ed1-b809-484f-b183-74a993e9301c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Arroz de Franco&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        M&aacute;s de una d&eacute;cada de trabajo, estudios anteriores basados en otros pa&iacute;ses como Guatemala, y una tesis doctoral avalan la investigaci&oacute;n hecha por estos dos doctores en antropolog&iacute;a alrededor del hambre en Espa&ntilde;a y los platos que surgieron en torno a &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que pretendieron los espa&ntilde;oles con estas recetas fue seguir siendo personas en unos tiempos donde se com&iacute;an algunas cosas propias de animales&rdquo;, explican. Se trataba, al fin y al cabo, de mantener la dignidad en la mesa con recetas que so&ntilde;aban siguiendo parecidos a los platos originales que ya no se pod&iacute;an hacer.
    </p><p class="article-text">
        El popular &ldquo;arroz de Franco&rdquo; o &ldquo;arroz por cojones&rdquo; es un buen ejemplo de esta estrategia. Y de la sorna y la rabia porque, por supuesto, este arroz se hac&iacute;a sin arroz. En su lugar se usaba el trigo que se consegu&iacute;a como se pod&iacute;a, tomate, pimiento y <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/aceite-de-oliva-virgen-extra-barato_1_10494925.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">algo de aceite</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios recogidos de quienes vivieron aquellos a&ntilde;os van salpicando las p&aacute;ginas de este libro, a medio camino entre un curioso recetario y un interesante estudio antropol&oacute;gico que mira al pasado para entender el presente. &ldquo;Cuando hablamos de los a&ntilde;os del hambre alguien podr&iacute;a pensar que se trata de algo muy lejano, pero en realidad es algo que ha permeado a generaciones de espa&ntilde;oles durante d&eacute;cadas, y que por lo tanto tambi&eacute;n forma parte de nosotros mismos&rdquo;, explican sus autores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cuchara y paso atrás.                            </span>
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        Los apartados dedicados a gazpachos y migas recuerdan la esencia de estos platos como recetas de aprovechamiento, capaces de alargar los ingredientes m&aacute;s humildes para intentar quitar el hambre de la familia con casi nada. Platos extremadamente b&aacute;sicos que en algunos casos entraron tambi&eacute;n en el recetario de la alta cocina. Lo mismo ocurre con ingredientes usados en su momento porque no hab&iacute;a otra cosa y que ahora est&aacute;n siendo reivindicados. &ldquo;Este es un proceso abordado en nuestras investigaciones bajo el concepto de <em>gourmetizaci&oacute;n</em>. El caso de las algarrobas en las Islas Baleares, por ejemplo, es paradigm&aacute;tico&rdquo;, se&ntilde;alan los dos investigadores. Lo ven, eso s&iacute;, como algo positivo porque supone apostar por productos locales y tambi&eacute;n una suerte de homenaje, consciente o no, a la memoria culinaria de aquellas generaciones.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La tortilla sin huevo ni papas</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;La estrategia culinaria m&aacute;s extendida fue la del uso portentoso de la imaginaci&oacute;n para llenar los est&oacute;magos&rdquo;, se puede leer en el libro. Algo que se traduce en decenas de recetas que, m&aacute;s all&aacute; de su dureza y escasez de ingredientes, seguro que resultan familiares. Llama especialmente la atenci&oacute;n una de ellas: la tortilla sin papas ni huevos. La receta actualizada que sugieren en estas p&aacute;ginas reza as&iacute;:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para conseguir el suced&aacute;neo de huevos se ponen unas gotas de aceite, cuatro cucharadas de harina, diez de agua, una de bicarbonato, una pizca de pimienta molida, sal al gusto y una pizca de colorante artificial cuyo cometido es suministrar el tono a la yema. Se bate todo hasta convertirlo en una crema bastante l&iacute;quida, similar a la de los huevos batidos. Ahora se le a&ntilde;aden las peladuras de naranja convenientemente escurridas, se mezcla y se hace en la sart&eacute;n como una tortilla de papa&rdquo;.
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                Plato de garbanzos.                            </span>
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        La receta se remonta a los a&ntilde;os de la Guerra Civil y aparece en el recetario que por aquel entonces escribi&oacute; Ignacio Dom&eacute;nech, titulado <em>Cocina de recursos (Deseo mi comida)</em>. Y, de nuevo, la misma idea: seguir haciendo algo parecido a la tortilla, aunque los ingredientes hayan desaparecido. La cocinera y escritora Mar&iacute;a Nicolau la prob&oacute; y comparti&oacute; los resultados. &ldquo;Mejor que algunas de las peores tortillas que he probado&rdquo;, dec&iacute;a. M&aacute;s all&aacute; de este experimento, seg&uacute;n explican Conde y Mariano, tambi&eacute;n algunos cocineros extreme&ntilde;os se animaron a probar y reinterpretar algunas de las que aparecen recogidas en el libro. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las recetas preferidas de David Conde es el polvor&oacute;n de bellota, que se hac&iacute;a en Extremadura cuando llegaban las Navidades. &ldquo;Los relatos hablan de una masa apelmazada que en realidad estaba muy mala pero que era la &uacute;nica manera de celebrar, representa a la perfecci&oacute;n la idea de normalidad en tiempos que no lo son&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Gato por liebre</h3><p class="article-text">
        Un hambre y un recetario que no fue el de un pa&iacute;s, sino m&aacute;s bien el de un bando, el de los vencidos en la Guerra Civil. De hecho, el libro dedica un cap&iacute;tulo a la gastronom&iacute;a de los vencedores. &ldquo;Simone de Beauvoir lo narra muy bien en su visita a Madrid en abril de 1945, cuando habla de la coexistencia de caf&eacute;s y pasteler&iacute;as en la Gran V&iacute;a junto al hambre m&aacute;s atroz unos kil&oacute;metros m&aacute;s all&aacute;, en Vallecas&rdquo;, apuntan. 
    </p><p class="article-text">
        Pero volviendo a la despensa de la mayor&iacute;a, en aquellos a&ntilde;os figuran ingredientes como la rata, el lagarto y, por supuesto, el gato. De hecho, aquello tan repetido de dar gato por liebre tiene su origen en esa &eacute;poca y en el uso del gato como alternativa al conejo a la hora de cocinar.
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                Cena de los adinerados.                            </span>
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        &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de lo acad&eacute;mico, muchos lectores recordar&aacute;n las visitas a sus abuelos donde los platos rebosaban, o las reprimendas cuando algo se rechazaba bajo la advertencia de que ten&iacute;a que venir otra guerra para entenderlo&rdquo;, recuerdan los autores del libro. El hambre de aquellos a&ntilde;os explica refranes, costumbres y man&iacute;as como ese rechazo de muchos mayores por el pan negro, el &uacute;nico que hab&iacute;a entonces.
    </p><p class="article-text">
        La memoria es, adem&aacute;s, un tema complejo con este asunto. Muchos de los que lo vivieron no quieren recordarlo. Y las nuevas generaciones tienden al olvido, confirman Conde y Mariano. &ldquo;Nosotros hemos cifrado en unas tres generaciones este trauma. Y aunque es bueno superarlo, habr&iacute;a que reflexionar sobre si la amnesia colectiva y la falta de memoria al respecto es igual de buena&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Morán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/recetas-del-hambre-cocina-posguerra-escasez_1_10836725.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jan 2024 09:08:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las recetas del hambre: cómo la cocina de escasez de la posguerra influye en lo que comemos hoy]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Cocina,España,Hambre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los riesgos de usar el mismo cuchillo en la cocina para todo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/cuchillo-contaminacion-cruzada_1_10827676.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/188c93e4-7dfc-4ac0-b521-61d373e3e2f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los riesgos de usar el mismo cuchillo en la cocina para todo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Usar el mismo cuchillo para distintos alimentos es una práctica asociada a un mayor riesgo de intoxicación porque movemos bacterias de un alimento a otro</p></div><p class="article-text">
        Los cuchillos son una parte indispensable en nuestras cocinas y un aliado indiscutible en cualquiera de nuestras aventuras culinarias. Pero su uso alcanza muchos m&aacute;s matices que el simple hecho de cortar. La higiene y el cuidado de este utensilio impactan de forma directa en nuestra salud.
    </p><p class="article-text">
        Porque, aunque invisible, la contaminaci&oacute;n bacteriana pueden hacer acto de presencia incluso en este peque&ntilde;o objeto, especialmente cuando lo usamos para cortar alimentos con mayor potencial de crecimiento o contaminaci&oacute;n bacteriana, como los crudos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Podemos cortar una pechuga de pollo y despu&eacute;s cortar la lechuga para preparar una ensalada con el mismo cuchillo? Si bien siempre se relacion&oacute; la falta de <a href="https://www.eldiario.es/era/consejos-lavarse-manos-forma-correcta_1_1311872.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">higiene de las manos</a> como una de las principales causas de intoxicaci&oacute;n alimentaria en la cocina, tambi&eacute;n lo son los utensilios que usamos, como los cuchillos, que se convierten en una v&iacute;a de transmisi&oacute;n de bacterias pat&oacute;genos de unos alimentos a otros si no los usamos de la forma correcta.
    </p><h3 class="article-text">La contaminaci&oacute;n cruzada, el principal problema</h3><p class="article-text">
        Cuando preparamos distintas recetas debemos tener claro qu&eacute; es la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/catorce-evitar-contaminaciones-cruzadas-cocina_1_3455924.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contaminaci&oacute;n cruzada</a>, un problema de transmisi&oacute;n de microorganismos de un alimento contaminado, la mayor&iacute;a de las veces crudo, a otro que no lo est&aacute; y que puede ser una de las principales causas de intoxicaci&oacute;n alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        Esto puede ocurrir bien por contacto directo entre los dos alimentos o bien de forma indirecta, es decir, a trav&eacute;s de las manos o de cualquier otro material, como superficies, trapos o utensilios como tablas de cortar y cuchillos. 
    </p><p class="article-text">
        La contaminaci&oacute;n indirecta es una de las m&aacute;s habituales y se da, por ejemplo, cuando usamos un mismo cuchillo para carnes rojas contaminadas y verduras para ensalada; o cuando tocamos pollo crudo y salchichas cocidas sin lavarnos las manos; o cuando la carne de cerdo cruda y el pan se cortan en la misma tabla. 
    </p><p class="article-text">
        En todos los casos, hay un veh&iacute;culo involucrado. En el caso de las carnes rojas y la ensalada de verdura es el cuchillo. Si la carne que cortamos alberga bacterias como Salmonella o E. coli, estas pueden transferirse f&aacute;cilmente de la carne al cuchillo y despu&eacute;s a otros alimentos si usamos de nuevo el mismo cuchillo sin limpiarlo. Adem&aacute;s, los restos de la carne pueden degradar la calidad de otros alimentos y alterar el sabor si no se eliminan bien. 
    </p><p class="article-text">
        Debemos tener presente que un alimento completamente cocinado puede volver a contaminarse si entra en contacto con otros alimentos crudos que tengan pat&oacute;genos.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, cada vez que un cuchillo entra en contacto con carne cruda como el pollo, si esta est&aacute; contaminada con Salmonella o E. coli &ndash;a las que se las relaciona con s&iacute;ntomas como gastroenteritis aguda, diarrea o v&oacute;mitos&ndash; estos pueden transferirse f&aacute;cilmente de la carne al cuchillo y despu&eacute;s a otros alimentos si este no se limpia bien. Lo mismo sucede si estamos cocinando y colocamos el cuchillo que ha estado en contacto con la carne cruda sobre la encimera o un plato: podemos estar favoreciendo la contaminaci&oacute;n cruzada. 
    </p><p class="article-text">
        Como demostraba <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0740002015001306" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una investigaci&oacute;n</a> publicada en Science Direct, los cuchillos y ralladores pueden propagar bacterias entre distintos tipos de productos. Tras contaminar distintos tipos de frutas y verduras con bacterias como Salmonella, los expertos cortaban el alimento con un cuchillo y despu&eacute;s lo volv&iacute;an a usar sin lavar en otros productos. El estudio concluy&oacute; que tanto el rallador como el cuchillo propagan las bacterias a otros alimentos. 
    </p><p class="article-text">
        Un dato curioso de la investigaci&oacute;n es que no todos los alimentos contaminan igual: la contaminaci&oacute;n es mayor en alimentos como tomates y menor en productos como las frutillas. Una vez llega al alimento, es muy dif&iacute;cil eliminar el pat&oacute;geno si no seguimos unas adecuadas pr&aacute;cticas de higiene.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo usar los cuchillos para evitar intoxicaciones alimentarias</h2><p class="article-text">
        Prevenir la contaminaci&oacute;n cruzada al usar el cuchillo en nuestra cocina es crucial para mantener la seguridad alimentaria y prevenir enfermedades transmitidas por los alimentos. La Agencia Espa&ntilde;ola de Seguridad Alimentaria y Nutrici&oacute;n (<a href="https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/para_el_consumidor/ampliacion/contaminacion_cruzada.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AESAN</a>) aconseja usar tablas de cortar y cuchillos distintos para alimentos crudos y cocinados, como carne cruda, pescado, pollo o verduras: esto ayudar&aacute; a prevenir la propagaci&oacute;n de bacterias de un alimento a otro. 
    </p><p class="article-text">
        Otra opci&oacute;n es limpiar con agua caliente y jab&oacute;n los cuchillos despu&eacute;s de usar, sobre todo si hemos cortado alimentos crudos. Como vimos, la carne cruda puede ser una fuente importante de bacterias como Salmonella y E. coli para nuestro cuchillo. 
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, cada vez que el cuchillo entra en contacto con cualquier tipo de carne, es necesario limpiarlo bien. La desinfecci&oacute;n constituye un apoyo contra las amenazas culinarias invisibles.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, debemos tener en cuenta que los pat&oacute;genos de la carne cruda pueden terminar en el mango del cuchillo, por lo que es fundamental tambi&eacute;n limpiar todo el cuchillo y no solo la hoja. Si lo guardamos sucio, favorecemos que las bacterias crezcan y se propaguen en cualquier otra superficie con la que entre en contacto. 
    </p><p class="article-text">
        Y si no secamos bien el cuchillo (o cualquier otro utensilio de la cocina), tambi&eacute;n ayudamos a las bacterias a que permanezcan en &eacute;l, sobre todo si tenemos en casa uno de esos bloques con peque&ntilde;as ranuras donde se almacenan: cualquier humedad residual que pueda quedar en el cuchillo o en el interior de estos bloques favorece el crecimiento de moho y, adem&aacute;s, pueden oxidarse. Incluso, seg&uacute;n <a href="https://www.nsf.org/blog/consumer/clean-germiest-kitchen-items" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una investigaci&oacute;n</a> realizada por la empresa de certificaci&oacute;n de productos estadounidense NSF, estos bloques son uno de los art&iacute;culos m&aacute;s contaminados de la cocina.
    </p><p class="article-text">
        Aunque es tentador poner todo en el lavavajillas, no es aconsejable meter los <a href="https://www.ocu.org/electrodomesticos/detergentes-lavavajillas-mano/consejos/no-apto-lavavajillas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuchillos de cortar de acero templado</a> (no hablamos de los de los de uso diario para comer, sino los que tienen un filo m&aacute;s fino), y conviene usar agua caliente y detergente suave porque el calor excesivo y el detergente m&aacute;s agresivo pueden da&ntilde;arlos y provocar la aparici&oacute;n de puntos de &oacute;xido.
    </p><p class="article-text">
        <em>MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/cuchillo-contaminacion-cruzada_1_10827676.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jan 2024 09:22:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Alimentos,Cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Historia de la comida y la cocina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/historia-comida-cocina_1_10481920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/322af528-e471-4f9f-9842-674b55ecf296_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Historia de la comida y la cocina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué lugar tiene la comida en la construcción de la nación y en los procesos de racialización? ¿Cuándo comenzaron las autoridades públicas a preocuparse por la cocina y cómo modificó esa preocupación la práctica de cocinar? ¿Cómo cambió la transmisión del saber culinario a lo largo del tiempo? ¿Qué jerarquías, apropiaciones y resignificaciones operan en la identificación de la cocina como patrimonio cultural? 
</p><p class="subtitle">Episodio anterior - Historia de la salud: Ramón Carrillo y Cecilia Grierson</p></div><p class="article-text">
        En este nuevo episodio de Historiar, <strong>Sandra Aguilar Rodr&iacute;guez </strong>y <strong>Paula Caldo</strong> abordan estos y otros interrogantes y muestran c&oacute;mo el foco en la comida y la cocina permite problematizar distintos aspectos de la historia social y cultural.
    </p><p class="article-text">
        Conduce:<strong> In&eacute;s P&eacute;rez</strong>
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n y edici&oacute;n de sonido: Ian Guti&eacute;rrez y Mart&iacute;n Shindell
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        <a href="https://open.spotify.com/show/6ZzcVyIlDzcz3YaXAb7KEg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">HistoriAr</a>&nbsp;es un podcast creado y producido por la&nbsp;<strong>Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia&nbsp;</strong>(<strong>AsAIH</strong>)<strong>.</strong>&nbsp;Cada episodio aborda un tema espec&iacute;fico de historia argentina, latinoamericana o mundial.
    </p><p class="article-text">
        <em>AsAIH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/historia-comida-cocina_1_10481920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Sep 2023 03:05:59 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Natalia Kiako: "Me interesa reconciliar el comer comida auténtica con el disfrute"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/natalia-kiako-interesa-reconciliar-comer-comida-autentica-disfrute_128_10428524.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2f12ca0-19a3-49e9-96b2-730e4b0d96b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1078580.jpg" width="7358" height="4139" alt="Natalia Kiako: &quot;Me interesa reconciliar el comer comida auténtica con el disfrute&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cocinera diseñó un método que permite volver a la comida real y casera sin necesidad de dedicarle demasiado tiempo. Esta "cocina de componentes", que explica en detalle en su nuevo libro, 'Claves de cocina', propone empezar a pensar en cómo nos alimentamos desde las compras y sobre todo a preparar "básicos" que nos facilitarán la tarea diaria de cocinar, sin renunciar nunca al placer.
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Para volver a comer rico, variado y casero todos los d&iacute;as&rdquo;. Esa es la promesa que <strong>Natalia Kiako</strong> hace desde la portada de su nuevo libro, <em>Claves de cocina </em>(Sudamericana), en el que despliega en detalle el m&eacute;todo que la hizo famosa como cocinera y que miles de seguidores aprenden desde hace a&ntilde;os a trav&eacute;s de sus <a href="https://www.instagram.com/natikiako/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">redes</a> o sus talleres.
    </p><p class="article-text">
        Pero, ojo, a Nati, como se la conoce, no le gusta imponer nada. Ella ofrece informaci&oacute;n, consejos pr&aacute;cticos, experiencia, pero recalca una y otra vez que cada uno tome lo que quiera o pueda.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, elige con cuidado sus palabras. &ldquo;Hay muchas creencias que tenemos en torno a la comida y a la cocina que no son necesariamente tan as&iacute;. Y esas creencias detonan una cadena de peque&ntilde;as decisiones, que no nos sirven&rdquo;, dice en charla con <strong>elDiarioAR</strong> la creadora de la ya c&eacute;lebre &ldquo;crema de chocoporotos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algo que no nos conviene y nos hace mal es una teor&iacute;a de creencias en la cual todo lo rico y placentero en relaci&oacute;n con la comida no es lo que cocinamos, sino lo que se compra hecho, lo que viene en paquetes. Damos por sentado que el disfrute de comer va a venir de la mano de algo que venga comprado. Comprado es m&aacute;s rico y cuando nos promete una monta&ntilde;a de grasa, az&uacute;car, etc&eacute;tera, ah&iacute; est&aacute; el placer. Y si uno cocina en casa es porque no puede acceder a eso o porque est&aacute; limit&aacute;ndose de alguna manera porque hay que comer m&aacute;s sano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Kiako quiere romper con esas creencias. &ldquo;Me interesa reconciliar el comer comida aut&eacute;ntica, en el sentido m&aacute;s b&aacute;sico, con el disfrute. Todos mis cursos o talleres los comienzo diciendo que para que una comida para m&iacute; sea comida real tiene que cumplir las dos funciones: darnos lo que necesitamos para estar vivos a nivel m&aacute;s fisiol&oacute;gico, pero gustarnos tambi&eacute;n. Si no, estamos tratando la comida como un medicamento. Y si solamente nos da placer y nos hace da&ntilde;o o no nos hace bien, es puro est&iacute;mulo y es un comestible, pero por ah&iacute; no es comida&rdquo;. 
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            <span class="title">
                Portada del libro &#039;Claves de cocina&#039;, de Natalia Kiako                            </span>
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        El m&eacute;todo que desarroll&oacute; para cocinar rico, variado y casero se remonta a las experiencias que vivi&oacute; de chica en su casa y en la de sus abuelos en combinaci&oacute;n con la practicidad necesaria para llevar una vida de profesional y madre habitando una gran ciudad. &ldquo;Cuando entr&eacute; a la cocina ya en los veintipico fue muy orientada a lo pr&aacute;ctico. Empec&eacute; a buscar una mec&aacute;nica que me hiciera viable comer comida aut&eacute;ntica sin abandonar el resto de mi vida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Empez&oacute; compartiendo recetas en un blog. Le fue bien. Sac&oacute; dos libros, <em>C&oacute;mo como</em> (2016) y <em>A cuatro manos</em> (2018). Despu&eacute;s empez&oacute; a dar clases. &ldquo;Ah&iacute; empec&eacute; a escuchar lo que necesitaban los dem&aacute;s, distintas rutinas, distintas personas. Se empez&oacute; a conjugar mucha cintura en la l&oacute;gica de la cocina de hace tres o cuatro generaciones con esta cosa m&aacute;s pr&aacute;ctica de 'no me voy a dedicar a ser ama de casa'. Empec&eacute; a pensar una manera muy pl&aacute;stica de proponer las recetas, que es esto de que si sos vegano la pod&eacute;s hacer as&iacute;, si no ten&eacute;s huevos, resolvelo con tal otro ingrediente, etc. Buscarle el <em>multiple choice</em> a las recetas, la versi&oacute;n personalizada, que en un punto era un juego, pero tambi&eacute;n te hace ejercer una l&oacute;gica, que es ver qu&eacute; hay detr&aacute;s de la receta, qu&eacute; se puede adaptar y qu&eacute; no. Y esa es una forma de entender la cocina que est&aacute; en este m&eacute;todo. Una forma de pensar cu&aacute;l es el esqueleto, la estructura detr&aacute;s de un mont&oacute;n de cosas, para no quedarme en obedecer recetas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Y c&oacute;mo hacemos para cambiar la manera de comer con lo acostumbrados que estamos a los productos con exceso de az&uacute;car, sal, grasa, etc? &iquest;Se puede deconstruir el paladar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Es dif&iacute;cil y, a la vez, creo que todos podemos hacerlo. No hay una sola respuesta a esta cuesti&oacute;n. Me parece que es dif&iacute;cil para cualquiera en cuanto a que estos comestibles a los que te refer&iacute;s est&aacute;n dise&ntilde;ados para ser irresistibles. Son dispositivos muy perfectos para que nos toquen todos los botones y todos tenemos las mismas terminaciones nerviosas, la misma fisiolog&iacute;a. Quiero decir: me parecer&iacute;a muy extra&ntilde;o que comas una galletita de marca y no digas &ldquo;che, qu&eacute; rico, qu&eacute; complemento perfecto de dulce, salado, cremoso, crocante&rdquo;. Siempre est&aacute; en su punto perfecto de cremoso y s&uacute;per crocante porque tiene un mont&oacute;n de aditivos para que eso est&eacute; siempre igual y siempre perfecto. Entonces, no digo que sea f&aacute;cil, menos si uno aparte ya est&aacute; muy acostumbrado a eso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Qu&eacute; papel juega en esto la memoria sensorial?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Si uno tiene una memoria tanto emotiva como sensorial de haber comido otra cosa ayuda un mont&oacute;n. Por eso se hace tanto hincapi&eacute; en la comida de los chicos. No se trata nada m&aacute;s que de su buena nutrici&oacute;n. Es importante lo que come. Pero a m&iacute; me resulta tan importante como eso o m&aacute;s, desde la perspectiva de mam&aacute; y de comensal, qu&eacute; patrimonio le queda. Si le pudiera dar a un chico todos los nutrientes que necesita escondidos detr&aacute;s de una patita de pollo, no lo estoy ayudando y le estoy generando un problema tanto o m&aacute;s grave que si lo dejo comer eventualmente esas cosas afuera. El desaf&iacute;o est&aacute; en el medio. No quiero decir que sea f&aacute;cil. Primero hay que querer. Me parece un error muy grande ir evangelizando al que no quiere ser evangelizado con un cambio de h&aacute;bitos. Cada uno va encarando las batallas que puede. Pero me parece que es importante el terreno del medio y que si uno s&iacute; tiene la inquietud hay algunas peque&ntilde;as batallas que puede ir ganando a diario. Tiene que ver con qu&eacute; hay y qu&eacute; no hay en casa y con generar esa memoria emotiva y esa memoria sensorial. Por ah&iacute; hoy parece que no ganaste un cent&iacute;metro, pero a la larga eso es re valioso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Vamos al m&eacute;todo que present&aacute;s en el libro. Habl&aacute;s de una cocina de componentes. &iquest;Qu&eacute; es eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Hay una bajada de l&iacute;nea muy grande en lo que tiene que ver con la comida que tiene que ver con esto de obedecer recetas. Parece que aprender a cocinar es seguir recetas, obedecerlas y que te salgan bien. Y que comer bien tiene mucho ver con la medici&oacute;n y con entender conceptos que no tenemos por qu&eacute; entender porque somos cocineros dom&eacute;sticos y comensales. Cuando &eacute;ramos m&aacute;s chicas, la pir&aacute;mide nutricional. Ahora est&aacute; el plato dividido en secciones. Y est&aacute;s midiendo conceptos que no entend&eacute;s: carbohidratos, macro y micronutrientes. De d&oacute;nde saco el calcio. Ahora todos estamos entendiendo que para que el hierro se absorba no hay que consumirlo con otras cosas. Todas cosas que cient&iacute;ficamente tienen relevancia, pero no en nuestra cocina. Me parece que es un error pensar nuestra cocina desde ah&iacute;. Yo organizo el m&eacute;todo con palabras que conocemos desde siempre, lisas, llanas, que estaban en el mercado en el que compraban nuestras bisabuelas y que entendemos hoy. Por un lado, organizo la comida pensando en cereales, legumbres, frutos secos y otras semillas, vegetales, frutas y, en el caso de que seamos omn&iacute;voros, tambi&eacute;n, como un conjunto m&aacute;s, alimentos de origen animal. Y hago tanto pre&aacute;mbulo porque la ciencia llega a un consenso: podemos comerlos, podemos no comerlos, podemos estar sanos igual. No es imprescindible. Lo importante es c&oacute;mo llevamos adelante esa alimentaci&oacute;n con o sin alimentos de origen animal. Como yo soy omn&iacute;vora y la mayor&iacute;a de la gente que toma mis cosas lo es, es un grupo m&aacute;s. En este contexto de la cocina de componentes, el planteo es que cada uno de estos grupos funcione como una ruedita que siempre est&eacute; girando en nuestra casa como si hubiera una m&aacute;quina. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo funciona esa m&aacute;quina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Cada ruedita es un grupo y cada dientecito que pueda tener uno de estos engranajes es un ingrediente posible. En la ruedita de cereales, tendr&aacute;s mijo o trigo sarraceno o quinoa, pero tambi&eacute;n ten&eacute;s los cl&aacute;sicos. Est&aacute;n el trigo, el ma&iacute;z, el arroz. Cocina de componentes implica por un lado tratar de tomar como pilar de todo lo que vamos a hacer la variedad. Variado no es comer un d&iacute;a pizza y otro milanesa y otro pasta. Est&aacute; todo bien con las tres cosas, pero eso no es variado si siempre est&aacute; hecho con la misma harina, un l&aacute;cteo y un pedazo de tomate. Variado es comer un poco de todos estos grupos. No necesariamente en cada plato ni cada d&iacute;a. Pero s&iacute; a lo largo de nuestra alimentaci&oacute;n. Y en cada estaci&oacute;n, las frutas y los vegetales ser&aacute;n distintos y, seg&uacute;n los cereales que m&aacute;s nos gustan, comeremos m&aacute;s de alguno de ellos. No quiere decir que tengamos que comer todo absolutamente. Quiere decir que tenemos que tratar de comer variado. El otro punto de vista desde el cual es una cocina de componentes es que una vez que tenemos delimitado esto como nuestra mesa de trabajo y nuestros materiales, el &eacute;nfasis est&aacute; puesto en aprender a combinarlos y la combinaci&oacute;n no tiene que ver con la nutrici&oacute;n m&aacute;s &oacute;ptima. Tiene que ver con que sea placentero, con esto que dec&iacute;a el principio: reconciliar el placer con lo que nos hace bien. Entonces buscamos aprender criterios que ya son m&aacute;s gastron&oacute;micos y culinarios de lo que queda rico: comer crocante con cremoso, &aacute;cido con dulce o tambi&eacute;n picante. Empezar a intuir un poco m&aacute;s c&oacute;mo pegan las cosas.
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                    alt="La preproducción es clave en el método que propone Kiako"
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                La preproducción es clave en el método que propone Kiako                            </span>
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        <strong>-Explic&aacute;s el concepto de &ldquo;b&aacute;sicos&rdquo;, de &ldquo;preproducci&oacute;n&rdquo;, que es la base de todo el m&eacute;todo. &iquest;En qu&eacute; consiste?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Lo que te dije hasta ac&aacute; ser&iacute;a el comienzo y el objetivo del m&eacute;todo. Estos b&aacute;sicos y la preproducci&oacute;n ser&iacute;an los pasos intermedios para que eso sea realmente viable. O sea, sin perder el componente de practicidad, ver c&oacute;mo hacer peque&ntilde;as intervenciones en la cocina que son muchas veces de 15 a 20 minutos. A veces son de m&aacute;s, a veces son de cinco minutos. El objetivo es ir logrando &ldquo;adelantos&rdquo;. Pero no tiene que ver con los adelantos del <em>meal prep</em> y el <em>batch cooking</em>, que est&aacute;n de moda ahora y que es pensar en t&eacute;rminos de cocinar en grandes tandas. No me parece mal. Al que le funcione, genial. Pero ah&iacute; generalmente seguimos basados en recetas. Es hacer grandes cantidades de alg&uacute;n men&uacute; y dejar todo en el freezer o en la heladera para la semana. A m&iacute; me embola eso. Entonces, como no quiero menospreciar el factor del placer, lo que hago es ir teniendo eso pasos o adelantos. Teniendo algunos de los adelantos que propongo en el libro siempre en la heladera, en la alacena o en frascos, puedo ensamblar platos. Por eso tambi&eacute;n cocina de componentes y por eso tambi&eacute;n estas met&aacute;foras m&aacute;s de maquinita. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo se ensamblan los platos? &iquest;Cu&aacute;les ser&iacute;an los b&aacute;sicos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Un b&aacute;sico, por ejemplo, es un untable. Y ese untable puede ser un humus, que es untable a base de garbanzos, o una mayonesa de zanahoria. O pod&eacute;s combinar ambas cosas y hacer un humus con zanahoria, pero ma&ntilde;ana es con espinacas o con tomates secos o con aceitunas. Empez&aacute;s a jugar con ensamblar lo que hay en la heladera. Una tarta es un ejemplo que siempre doy, porque no es un plato que ranquee muy alto. Pero hacer una tarta de cero hasta el final es un mont&oacute;n de trabajo y de tiempo. No es un plato r&aacute;pido si no ten&eacute;s pasos. O vas a estar obligado a usar masa comprada, por lo que volvemos al problema de los comestibles y adem&aacute;s realmente no es m&aacute;s rica. Tener b&aacute;sicos implica tener preparaciones en mi casa que sean el ligue listo o el relleno que de alguna manera ya est&aacute; precocido o un salteado. Por ah&iacute;, el salteado lo plante&eacute; ayer a partir de que ten&iacute;a equis cantidad de materiales y ma&ntilde;ana con eso voy a hacer la tarta. O una tortilla. O quiz&aacute;s hago bollitos de mijo. Quiz&aacute; hago el humus con el salteado de espinaca. O quiz&aacute; hago las tres cosas en los pr&oacute;ximos tres d&iacute;as. Entonces, un salteado de espinacas es un b&aacute;sico posible. Una calabaza hecha entera al horno que me llev&oacute; tres minutos, porque no hago m&aacute;s que lavarla, es un b&aacute;sico. As&iacute;, un mont&oacute;n de cositas, siempre pensando en funci&oacute;n no solo de la practicidad. El <em>batch cooking</em> tambi&eacute;n est&aacute; pensando en la practicidad. Me refiero a que hay algo de tomar las riendas y de decir no solamente 'esto es pr&aacute;ctico', sino que me permite elegir m&aacute;s. En nuestra casa a veces estamos remanija comiendo batatas una semana. Pero, claro, porque las comemos con miel y almendras un d&iacute;a y otro d&iacute;a con un gran queso. Y entonces no solo no te aburr&iacute;s, sino que dec&iacute;s: qu&eacute; rico cuando la batata est&aacute; en su &eacute;poca, cremosa, no fibrosa, bien dulce. Y de la misma manera que hice la calabaza, puedo hacer la batata o manzanas asadas. Pod&eacute;s sacar el tronquito, pod&eacute;s ponerle mermelada adentro, pero las hac&eacute;s enteras y realmente no tardaste nada. Cuando est&aacute;n en su &eacute;poca son muy baratas y ma&ntilde;ana son 15 platos: son el relleno de una tarta, el relleno de un panqueque, la masa de un bud&iacute;n, una fruta, un postre, un desayuno o el acompa&ntilde;amiento de una carne. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-A veces se cree que cocinar de esta manera es m&aacute;s caro, pero no lo es, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Todo lo que digo es desde un lugar de cierto acceso a la comida muy privilegiado en este momento en este pa&iacute;s. Porque no es m&aacute;s caro que lo que yo comer&iacute;a o que lo que come la mayor&iacute;a de la clase media incluso pauperizada en este momento. Pero por ah&iacute; es fuerte decirlo pensando que hay mucha gente que ni siquiera est&aacute; en esa situaci&oacute;n de privilegio. De todas maneras, incluso esa persona que est&aacute; por debajo de la l&iacute;nea de pobreza est&aacute; sometida a un mont&oacute;n de presupuestos que no le convienen y que no son por supuesto responsabilidad de esa persona. Hay unos presupuestos sobre en qu&eacute; gastar la plata y qu&eacute; ser&iacute;a bueno darle a mis hijos que por ah&iacute; no le sirven a esa persona ni a sus hijos y que solo le sirven a la persona que vende productos. Por ejemplo, no comemos nada de cereales y legumbres que son muy accesibles. Y por ah&iacute; cuando esa persona tiene un mango va a gastar en el gustito de comprar una gaseosa de marca. Y la entiendo. O va al s&uacute;per a comprar el yogur de marca fortificado que le prometen y eso tampoco es lo que necesita su hijo. Y se gasta lo que no tiene en ese consumo. Volviendo m&aacute;s a la gente que s&eacute;, para ser realmente honesta, que es la que m&aacute;s puede disfrutar de lo que hago, me parece que s&iacute;, que hay muchos presupuestos sobre lo caro que es comer as&iacute; y yo veo lo que salen los paquetes de galletitas o un combo de marca, que aparte son chiquit&iacute;simos, y me parece que hay cosas muy caras, incluyendo a esta altura lamentablemente las facturas o las empanadas de la esquina en comparaci&oacute;n con lo que es hacerte una tarta en casa pensando de esta manera. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo plante&aacute;s las compras en tu m&eacute;todo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Es una parte fundamental. Implica hacer compras de otra manera. No vas a comprar para una receta o para un almuerzo. Vas a comprar para tener en casa los grupos que dije antes. Vas a hacer compras menos veces y m&aacute;s abundantes. Y entonces esta preproducci&oacute;n de la que habl&aacute;bamos implica no solamente tener adelantos para ma&ntilde;ana hacer pasos m&aacute;s breves, sino hacer durar esa comida, hacer que no se ponga mala y no te den ganas de tirarla porque ya no tiene la misma gracia que ten&iacute;a fresca. Teniendo en cuenta estas cuestiones uno termina comprando tres atados de espinaca al precio de uno cuando la espinaca est&aacute; m&aacute;s rica, cuando est&aacute; en su buen momento, y no buscando un tomate en julio, cuando va a estar m&aacute;s caro. Hay muchos presupuestos con lo caro y lo barato. Por ejemplo, buscamos siempre la prote&iacute;na en la carne. Y hay un mont&oacute;n de fuentes de prote&iacute;na y de todos los nutrientes que necesitamos mucho m&aacute;s econ&oacute;micas en este momento en este pa&iacute;s que la carne.
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            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CADe8laj9MO/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/CADe8laj9MO/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; 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font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/CADe8laj9MO/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Natalia Kiako (@natikiako)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo pueden ayudar las personas que no cocinan en la casa? Eso tambi&eacute;n lo destac&aacute;s en el libro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Empiezo por los m&aacute;s chicos. Algo de lo que dec&iacute;a antes de dejar una memoria sensorial y emotiva tiene que ver con participar de c&oacute;mo se elabora el alimento. Los pibes se copan haciendo pasos en la cocina, porque es muy l&uacute;dica. Y en realidad a&uacute;n si no nos ayudan significativamente, ayuda mucho complementar la crianza con la cocina. Es mucho m&aacute;s f&aacute;cil hacer eso que entretener a un chico o ponerle la tele mientras cocino. Por fuera de eso, esta manera de plantear la cocina, en la cual son componentes que combinamos, ayuda mucho a cocinar menos y que sea m&aacute;s activo el comensal. Incluso un comensal chico. Si uno plantea una forma de comer en casa en la cual se ensamblan en el plato cosas que ya est&aacute;n listas, ese chico va a abrir la heladera o la alacena y va a decir: hoy quiero comer esto con esto o quiero comer mucho de esto o quiero llevarme un poquito de aquello. Esa comensalidad m&aacute;s activa en otras culturas es m&aacute;s com&uacute;n. En la India o en Jap&oacute;n son muchos platitos y el comensal los combina en su plato. Va a decidir en cada bocado qu&eacute; quiere hacer. Eso te hace disfrutar m&aacute;s. Tambi&eacute;n te hace aprender a interpretar como si fuera un lenguaje. Hay una sintaxis que aprend&eacute;s a usar cuando enhebras la oraci&oacute;n, es decir, cuando arm&aacute;s tu plato. Y hay una parte de ese lenguaje que lo aprendemos comiendo. Respecto de los adultos o cuando los chicos se van haciendo m&aacute;s grandes, perfectamente pueden con un <em>whatsapp</em> traer compras m&aacute;s f&aacute;cil cuando cocinamos as&iacute;, porque no tienen que saber exactamente qu&eacute; hace falta. Los mensajes empiezan a ser: 'nos quedamos sin legumbres', 'eleg&iacute;te un cereal' o 'ya que vas&nbsp;a la diet&eacute;tica f&iacute;jate si hay un fruto seco que est&eacute; barato'. O aprenden a hacer b&aacute;sicos como las legumbres o arroces o cualquier cereal integral.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Tres utensilios de cocina que te parecen indispensables.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Uno es una buena olla o una sart&eacute;n muy grande, pero buena, buena. Eso quiere decir que sea gruesa o pesada o si es de acero de doble o triple fondo. Si no, que sea de hierro. Estamos hablando de ollas y sartenes que transmitan bien el calor a toda la superficie. Con una olla o una sart&eacute;n que hace bien eso, cosas que pensabas que te sal&iacute;an mal por ah&iacute; le sal&iacute;an mal a tu sart&eacute;n. El tefl&oacute;n para esto no va y no por una cuesti&oacute;n de salud nada m&aacute;s. Si quer&eacute;s tener una sart&eacute;n de tefl&oacute;n, la us&aacute;s de vez en cuando para hacer una crepe o un omelette, pero para la cocina de batalla, esta que propongo de todos los d&iacute;as, una sart&eacute;n profunda pesada, una olla pesada para hacer legumbres y cereales es indispensable. Un cuchillo de oficio o pelador o de verduras. Siempre pensamos en el cuchillo de chef, que es el m&aacute;s grandote. El cuchillo pelador o de oficio es como del tama&ntilde;o de un cuchillo de mesa, pero robusto como un cuchillo de chef. Para todo lo que es el chiquitaje, que es la mayor parte, es muy &uacute;til. Te la pas&aacute;s picando cositas, pelando. Y hacerlo con el cuchillo de mesa es un sufrimiento. Si tengo que decir uno m&aacute;s, el mixer de mano. Me acompa&ntilde;a desde el d&iacute;a cero. Es tan gauchito. He resuelto desde budines hasta todos los untables que dije. Por ah&iacute; la olla es una peque&ntilde;a inversi&oacute;n. El cuchillo de oficio o pelador por ah&iacute; no es tan caro, pero tampoco es barato si es m&aacute;s o menos bueno. Un mixer de mano es re barato en comparaci&oacute;n a lo que dije y sirve para todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Alguien lee esta nota y quiere empezar a cambiar su alimentaci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a una primera compra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Me cuestan estas preguntas universales, porque siempre hago hincapi&eacute; en lo individual. Pero, por ejemplo, puede empezar a comer legumbres. Me parece que es buen&iacute;simo por muchos motivos. Por ah&iacute; justo la persona que lee detesta las legumbres y le resulta m&aacute;s f&aacute;cil si le digo que empiece a comer quinoa. Hay que empezar a pensar qu&eacute; pasitos te quedan m&aacute;s cerca. Si a m&iacute; me hubieran dicho al d&iacute;a 1 que deje el queso blanco, capaz que iba para otro lado. Porque no estaba dispuesta a dejarlo y no ten&iacute;a por qu&eacute; estarlo. Me parece importante tomar las riendas de lo que uno quiere hacer hasta donde uno lo puede hacer en ese momento. No hay un men&uacute; para todos, no hay un 'lo que todos tenemos que hacer'. Lo de legumbres me parece muy bueno, porque es empezar a incorporar un grupo entero que no se puede creer lo poco que comemos en Argentina cuando somos grandes productores mundiales. No lo digo en t&eacute;rminos econ&oacute;micos nada m&aacute;s, sino que son muy buenas las legumbres ac&aacute;. Tanto que a&uacute;n cuando no las remojes, las lentejas quedan muy tiernas. Y es muy f&aacute;cil que eso quede rico. Las pod&eacute;s meter en un guiso o hacerte una sopa. Esto que dec&iacute;a de incorporar fuentes de placer, sabor, cremosidad, textura y nutrientes que no sean caras la verdad que la legumbre te lo convida un mont&oacute;n. Y, despu&eacute;s, empez&aacute; a comer fruta y verdura de estaci&oacute;n. Hay muchas puertas de entrada. Me parece que lo m&aacute;s importante es que cada uno encuentre su anzuelo.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/natalia-kiako-interesa-reconciliar-comer-comida-autentica-disfrute_128_10428524.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Aug 2023 08:59:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Natalia Kiako: "Me interesa reconciliar el comer comida auténtica con el disfrute"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Natalia Kiako,Alimentación,Cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El juego que cualquiera puede jugar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/juego-jugar_129_9945713.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08b51d1d-3314-450d-94c0-c32e52842f29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El juego que cualquiera puede jugar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A propósito de "Sobre lo natural", un ensayo de Mónica Müller sobre la comida, la autora repasa amistades y recetas para terminar reivindicando una sabiduría "no neurótica".</p></div><p class="article-text">
        Si hay una cosa que me gusta ver hacer a la que gente que me gusta es cocinar. Tengo una amiga que hace la mejor tortilla de papas de la Argentina, y cuando la veo prepararla puedo apreciar tantas cosas sobre ella. Es una amiga que, adem&aacute;s, hace buenos asados, maneja bien, una persona a la que le gusta saber resolver cosas, hacer cosas sola, ser un adulto independiente en el m&aacute;s cabal de los sentidos. En la cocina es limpia y r&aacute;pida, pela y corta las papas uniformes, no se cuelga conversando y no se le traban las cosas. Los cuchillos en su casa est&aacute;n siempre afilados y las cosas que la veo hacer siempre llevan pocos ingredientes. Tengo otra amiga que siempre hace postres y budines: cocina con mucha m&aacute;s cosas, entonces, con un poco m&aacute;s de desbole, pero siguiendo recetas con precisi&oacute;n, como pide lo dulce. Siempre que trae algo riqu&iacute;simo a una comida pide disculpas por alg&uacute;n reemplazo, algo a lo que le falt&oacute; fr&iacute;o o le falt&oacute; tiempo. Hace poco me hice amiga de una chica que es cocinera profesional, una cocinera excelente. Pocas cosas me enamoran m&aacute;s que verla cocinar, con pasi&oacute;n pero con calma; todo lo huele, todo lo prueba, todo la entusiasma y te reta cuando le desemprolij&aacute;s la cocina, pero es como si tuviera en mente tambi&eacute;n que m&aacute;s all&aacute; de ocuparse de que todo quede perfecto hay que evitar que la gente se obsesione o se ponga nerviosa.
    </p><p class="article-text">
        Pienso en todo esto porque acabo de terminar <em>Sobre lo natural</em>, un ensayo de M&oacute;nica M&uuml;ller &mdash;escritora pero tambi&eacute;n m&eacute;dica&mdash; sobre la comida y nuestras ideas actuales sobre ella. Me gusta el tono de M&oacute;nica: est&aacute; muy bien escrito el libro, se lee como un r&iacute;o, pero no me refiero principalmente a eso sino sobre todo al tono de su voz, de su mente, el modo en que piensa. M&oacute;nica naci&oacute; en 1947, y escribe con un tono de m&eacute;dica de vieja escuela que me hace acordar a mi mam&aacute; y a algunos cl&iacute;nicos m&aacute;s j&oacute;venes que sigo en Twitter pero tienen ese mismo oficio de m&eacute;dico de familia, con esa sabidur&iacute;a de quien cree firmemente que no hace falta saber tanto para hacer cosas b&aacute;sicas como comer, respirar y mantenerse vivo. El asunto, en el fondo, es bastante sencillo: las cosas sin marca, dice M&uuml;ller, son siempre las que hay que comer m&aacute;s; muy parecido a la f&oacute;rmula de tres partes que Michael Pollan condens&oacute; en su best seller <em>En defensa de la comida</em>, &ldquo;comer comida, no demasiada, sobre todo plantas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El libro no se mete tanto con la cuesti&oacute;n de clase, pero al menos a m&iacute; me pas&oacute; que durante su lectura lo tuve presente todo el tiempo. En este siglo parecemos creer que todos los problemas son problemas de informaci&oacute;n, y que para comer mejor necesitamos saber m&aacute;s: pienso en la mayor&iacute;a de las mujeres humildes que conozco que cocinan para sus familias. Todas ellas saben que ser&iacute;a mejor servir una carne y verdura fresca antes que un guiso de fideos mo&ntilde;ito, pero no tienen la plata, no tienen el tiempo para cocinar ni para planificar y tampoco el resto psicol&oacute;gico para pelearse con los hijos que quieren comer porquer&iacute;as porque est&aacute;n hechas para ser adictivas, y porque si no se puede hacer regalos ni paseos caros qu&eacute; mejor que unas papitas de paquete que nos transportan a todos a un mundo de felicidad intensa e instant&aacute;nea. Pens&eacute; tambi&eacute;n en la brecha que separa esa necesidad elemental de alimentarse, sobrevivir y resolver del estudio pormenorizado y la obsesi&oacute;n con el que los sectores medios y altos encaran hoy su alimentaci&oacute;n; yo tambi&eacute;n me la paso leyendo sobre el tema, pero en alg&uacute;n nivel tengo claro que existe algo as&iacute; como saber demasiado y que lo mejor que podr&iacute;a hacer es dedicarle m&aacute;s tiempo a cocinar y comer con gente que quiero y menos a googlear sobre glucosa y carbohidratos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&uuml;ller pasa, en los cap&iacute;tulos breves que conforman este ensayo, por varias de las modas y creencias m&aacute;s actuales sobre la comida, haciendo hincapi&eacute; en la obsesi&oacute;n con &ldquo;lo natural&rdquo;, pero lo que m&aacute;s me interes&oacute; fue el modo en que en su libro quedan claras la cantidad de met&aacute;foras, im&aacute;genes y fantasmas que hoy depositamos en la alimentaci&oacute;n. La fantas&iacute;a de la pureza: desintoxicarse, tomar cientos de litros de agua, quitar los alimentos &ldquo;sucios&rdquo; de la dieta. La fantas&iacute;a de ser especial: tener una alergia, comer algo distinto del resto, ser fr&aacute;gil, una doncella de cristal. Pienso que muchos de esos fantasmas antes se tramitaban en las religiones: ir al templo o a la iglesia con cierta frecuencia como hoy vamos al gimnasio, limpiarse con agua bendita, confesarse y liberarse de los pecados. Cuando yo era chica com&iacute;a kosher, y aunque el asunto me importaba poco recuerdo que mis compa&ntilde;eras de colegio compet&iacute;an por qui&eacute;n era la que mejor sab&iacute;a las normas como hoy compiten la chicas que conozco en su conocimiento sobre nutrici&oacute;n y fitness: hab&iacute;a un goce en el cumplimiento de la regla. Creo que es eso sobre todo los que nos dan esas dietas, el goce de la restricci&oacute;n en un mundo donde casi todo est&aacute; permitido.
    </p><p class="article-text">
        Yo cocino charlando, escribiendo o leyendo, haciendo cualquier cosa, haciendo siete cosas a la vez, como hago todo. Escribo esta columna mientras hago un salmorejo, una especie de gazpacho emulsionado, se agrega el aceite de oliva de a poco sin dejar de mezclar, como en una mayonesa, para que emulsione y quede mucho m&aacute;s espeso. Pienso que cocinar y escribir se parecen en el hecho de que hay much&iacute;sima gente que no sabe tocar ning&uacute;n instrumento ni pintar, por caso, pero toda la gente escribe y cocina en su vida diaria: quienes nos dedicamos a la cocina o a la escritura sabemos hacer algo, en teor&iacute;a, pero no algo que el resto de la gente no sepa hacer en alguna medida. A veces por eso supongo que se siente como no saber hacer nada. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s me gusta de mi amiga la que es cocinera profesional es que tiene una relaci&oacute;n completamente no neur&oacute;tica con eso: yo envidio tanto en cambio a la gente que, no s&eacute;, toca un clavicordio o arregla m&aacute;quinas, la gente que tiene un saber t&eacute;cnico espec&iacute;fico. Ella es todo lo contrario: es una pastera experta pero rara vez te lo recuerda si est&aacute;s cocinando con ella, y tiene menos esnobismos culinarios que mucha otra gente que conozco. Hace poco tuvimos que llevar sanguchitos de miga a una reuni&oacute;n y le pregunt&eacute; d&oacute;nde comprar, preocupada por no caer con algo que ella no comer&iacute;a: me dijo que cualquier confiter&iacute;a que a m&iacute; me gustara, sin darle ninguna importancia. Supongo que esa es la sabidur&iacute;a que me interesa, con la comida y con todo, la sabidur&iacute;a del juego que cualquiera puede jugar, que la idea es que juguemos todos. 
    </p><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/juego-jugar_129_9945713.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Feb 2023 03:02:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El juego que cualquiera puede jugar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comida,Cocina,Escritura,Sabiduría]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una explotación demasiado dulce]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/explotacion-dulce_129_9647014.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bdcd4460-dee5-41f5-ac2c-d93fd7e36bc3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El oso es una serie que capta la especificidad del trabajo de cocinar, la belleza y la posible tortura que puede ser la vida laboral en un restaurante, sostiene Tamara Tenenbaum, que responde acá, algo enojada, a una reseña del New York Times.</p></div><p class="article-text">
        Estoy viendo<em> </em><em><strong>El oso</strong></em><strong>,</strong> la serie de la que internet est&aacute; enamorado (&iquest;enamorada?) esta semana, y me maldigo a m&iacute; misma por haber le&iacute;do una cr&iacute;tica cuyo enfoque me molest&oacute; y ahora no poder dejar de pensar en la serie en t&eacute;rminos de una respuesta a esa cr&iacute;tica. Soy adicta a leer rese&ntilde;as y discusiones, y a la vez soy consciente de que es completamente enloquecedor que ya no podamos acercarnos a una obra sin vernos al mismo tiempo inundados por la recepci&oacute;n de esa obra. Las cr&iacute;ticas, las audiencias, lo que dice la gente en redes, lo que hace la gente en los cines; siempre supimos estas cosas pero ahora directamente podemos saberlas sin siquiera tener claro de qu&eacute; o es de est&aacute; hablando (me est&aacute; pasando en estos d&iacute;as con Gran Hermano, programa que no estoy mirando pero que sigo con entusiasmo a partir de la cobertura tuitera).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La nota que me molest&oacute; era de una cr&iacute;tica del <a href="https://www.nytimes.com/section/magazine" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">New York Times</a>, Carina Chocano. Seg&uacute;n ella, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=l_6NWUnI95k" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El oso</a>, una serie de Star + sobre un ex chef de restaurantes de lujo que se hace cargo del bolichito familiar despu&eacute;s de la muerte de su hermano, no era una serie sobre la cocina sino sobre &ldquo;el p&aacute;nico del trabajo moderno&rdquo;. Entiendo que lo de que &ldquo;no hace falta haber trabajado en una cocina para reconocer el caos y la precariedad que el show describe&rdquo; es una forma de decir, y sobre todo una forma de pensar, pero justamente es eso lo que me molesta, esa forma de pensar. Me molesta porque <em><strong>El oso</strong></em><strong> es una serie sobre cocina:</strong> hay subtramas enteras sobre personajes probando m&eacute;todos nuevos, di&aacute;logos con relatos de recetas que deben cubrir m&aacute;s de una p&aacute;gina, vocabulario espec&iacute;fico, planos de varios segundos de gente cortando cosas en juliana o en brunoise, escenas largu&iacute;sima explicando formas de organizaci&oacute;n de las cocinas. Supongo que hay algo personal; ya he contado alguna vez en esta columna que trabaj&eacute; varios a&ntilde;os como periodista gastron&oacute;mica, y es un oficio al que no s&oacute;lo le tengo cari&ntilde;o sino que conozco un poco m&aacute;s de cerca que otros. Pero de verdad: siento que efectivamente hay algo que <em>El oso </em>capta de la especificidad del trabajo de cocinar, que a diferencia de trabajos como la limpieza (siempre hechos por personas con salarios m&iacute;nimos) o las profesiones liberales (siempre ejercidas por la clase media) cubre un espectro ampl&iacute;simo de sectores sociales que se encuentran, quiz&aacute;s por primera vez, en la cocina de un restaurante.<em> El oso</em> capta, tambi&eacute;n, la satisfacci&oacute;n &uacute;nica que puede dar el trabajo de cocinar, de hacer algo bien hecho y que da placer, un trabajo manual y de servicio que sin embargo est&aacute; mucho menos desvalorizado que la amplia mayor&iacute;a de los trabajos manuales y de servicios: en el fondo creo que lo que m&aacute;s bronca me da del art&iacute;culo del NY Times (s&eacute; que exagero, pasa que uso la bronca para pensar) es que siento que cuando habla de &ldquo;el trabajo moderno&rdquo; la autora est&aacute; hablando de los trabajos cuello blanco que hacen sus lectores, trabajos que en muchos casos no deber&iacute;an existir y son producto de burocracias corporativas absurdas, esos que el gran <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/David_Graeber" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>David Graeber</strong></a><strong> </strong>llam&oacute; <em><strong>bullshit jobs</strong></em>. Esa gente tendr&aacute; sus cafecitos de Starbucks y sus vacaciones para Instagram, pero no conocer&aacute; nunca la satisfacci&oacute;n de hacer un trabajo impostergable, atender a un cliente que tiene que ser atendido, ocuparse de algo concreto que no hay que preguntarse para qu&eacute; sirve o qu&eacute; sentido tiene. Es virtuoso que la serie de Christopher Storer pueda mostrar esa belleza al tiempo que deja en claro que el trabajo en la cocina puede ser una aut&eacute;ntica tortura. Que alguien escriba, entonces, que <em>El oso</em> es una met&aacute;fora de todos los trabajos me ofende como persona que ama la comida y como persona que trabaja, que sabe que ning&uacute;n trabajo es como todos los trabajos: es una forma horrible de pensar el trabajo como explotaci&oacute;n gen&eacute;rica, una manera de ver que casi parece inventada por gente que nunca trabaj&oacute; o que no tiene ning&uacute;n respeto ni curiosidad por el trabajo de la dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Sigo ahondando en mi rabia caprichosa incomprensible, y pienso que este asunto me molesta sobre todo como escritora, y como cr&iacute;tica, supongo; &uacute;ltimamente parecer&iacute;a que para que una obra sea interesante tiene que estar hablando de otra cosa, de una cosa lo m&aacute;s universal posible por una parte y lo m&aacute;s cercana a la experiencia del cr&iacute;tico por la otra. Trato de recordar las discusiones sobre Heidegger y las lecturas de Fenomenolog&iacute;a que hice en la facultad, pero pasaron demasiados a&ntilde;os y ni siquiera prest&eacute; suficiente atenci&oacute;n en el momento. Creo que reci&eacute;n ahora entiendo por qu&eacute; es interesante la pregunta de si para conocer un objeto tengo que acercarme yo a &eacute;l o acercarlo a &eacute;l a m&iacute;, si son cosas distintas y en qu&eacute; consistir&iacute;an; y sobre todo, la pregunta por si se puede conocer algo en la inminencia, conocerlo y pensarlo en lo que es, fuera de toda relaci&oacute;n, y ese conocimiento es algo que se puede comunicar o es una experiencia intransmisible que entonces es dif&iacute;cil pensar, en t&eacute;rminos claros al menos, como un conocimiento. Entiendo la importancia de estas preguntas ahora que me siento rodeada por relaciones, que vivo en un mundo en el cual escribir es escribir sobre el modo en que una cosa en realidad se trata de otra cosa, otra cosa lo m&aacute;s cercana posible, otra cosa con la que los lectores se puedan <em>identificar</em>. Y llego a una especie de nudo: en el fondo siento que solamente en el sexo y en el trabajo, en algunos instantes de intensidad, puedo salirme de la trampa de las relaciones, de la trampa de traer los objetos hacia m&iacute;. Me molest&oacute; entonces esa nota porque hablaba mal del trabajo, en parte, y quiz&aacute;s entonces porque tiene raz&oacute;n, porque yo me identifico con esos personajes que cortan cebollas en pluma a toda velocidad y la sensaci&oacute;n de que solo en ese momento, o casi solo en ese momento, est&aacute;s entrando en una comuni&oacute;n con una verdad no discursiva, una verdad que no habla de ninguna otra cosa. Supongo que me ofende que justo en este caso reduzca el trabajo a una precariedad absurda cuando para algunas personas (no para las grandes masas, pero s&iacute; para m&iacute;, y para los personajes de la serie), es una explotaci&oacute;n que le da sentido a la vida, una explotaci&oacute;n demasiado dulce.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/explotacion-dulce_129_9647014.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Oct 2022 03:03:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una explotación demasiado dulce]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El oso,Cocina,Tamara Tenenbaum,The New York Times]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo limpiar una sartén sin estropear su capa antiadherente?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/limpiar-sarten-sin-estropear-capa-antiadherente_1_9117211.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac08b0b7-4d4c-472f-a04e-d21e5535894b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: Max Pixel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No todas las sartenes son iguales y no todos los métodos de limpieza son eficaces o permiten preservar sus características.</p></div><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; no hay que hacer?</h3><p class="article-text">
        Si se trata de una sart&eacute;n con capa antiadherente <strong>nunca hay que limpiarla en caliente bajo el agua</strong>, porque el contraste t&eacute;rmico que implica el contacto con el agua fr&iacute;a da&ntilde;ar&aacute; dicha capa; esta es la primera norma: esperar a que se enfr&iacute;e.
    </p><p class="article-text">
        Si son sartenes de acero inoxidable, las cu&aacute;les no tienen capas espec&iacute;ficas para evitar adherencias se pueden lavar en caliente pero tambi&eacute;n en fr&iacute;o; adem&aacute;s este tipo de sartenes presentan la ventaja adicional: <strong>se puede quitar la suciedad incrustada con un esponja de&nbsp;metal</strong>, algo totalmente desaconsejado en las sartenes con capa adherente.
    </p><p class="article-text">
        R<strong>ascar con fuerza est&aacute; totalmente descartado en sartenes que no sean de acero</strong> o bien de hierro. El mayor enemigo de &eacute;stas &uacute;ltimas es la humedad, ya que puede dar lugar con el tiempo a reacciones degradantes, por lo cual se aconseja siempre frotarles un papel con aceite como elemento protector.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Qu&eacute; cosas s&iacute; est&aacute;n indicadas</h3><p class="article-text">
        El modo m&aacute;s adecuado de limpiar una sart&eacute;n con capa antiadherente es agua y el jab&oacute;n. Cuando la suciedad resiste a este m&eacute;todo,<strong> se puede utilizar  vinagre tibio  porque hace de tensioactivo cati&oacute;nico</strong> y ayuda a desincrustar acompa&ntilde;ado de unas gotas de jab&oacute;n. La misma funci&oacute;n podr&iacute;a hacer el suavizante, pero no es aconsejable su uso en dispositivos que contacten con alimentos, dados sus componentes.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el bicarbonato con agua es &uacute;til, aunque no en combinaci&oacute;n con vinagre. Se puede usar un pa&ntilde;o mojado con vinagre o bien con bicarbonato, para limpiar los fondos de ollas y sartenes de acero inoxidable, as&iacute; como los reversos, con el fin de&nbsp;<strong>quitar las manchas oscuras que se producen por causa de la temperatura</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Se pueden<strong> usar esponjas con p&uacute;as de silicona</strong>, porque son igual de efectivos y mucho m&aacute;s limpios que las de alambre. Lo ideal es al comprar una sart&eacute;n, elijamos una con fondo no acanalado, porque acumulan menos suciedad. 
    </p><p class="article-text">
        <em>J.S.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/limpiar-sarten-sin-estropear-capa-antiadherente_1_9117211.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jun 2022 22:40:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cómo limpiar una sartén sin estropear su capa antiadherente?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[sartén,limpieza,Cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Doce especias milagrosas que te levantan cualquier plato]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/especias-milagrosas-apanan-cualquier-aburrido_1_9117151.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52b42247-4ab5-4573-ae67-0223f725697c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pixabay"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tanto solas como en un mix, compartimos una selección de los más extraordinarios potenciadores del sabor para mejorar cualquier plato.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntas veces un arroz, una carne o una pasta resultan de lo m&aacute;s sosos y necesitan un toque de sabor para tener un poco de personalidad? Con estas especias podr&aacute;s disfrutar de sus propiedades simplemente agreg&aacute;ndolas en la sart&eacute;n o la olla de las preparaciones dulces o saladas. Solo una advertencia: no suelen necesitar sal y no son incompatibles entre s&iacute;.
    </p><h3 class="article-text">Las especias de la ruta de la Seda</h3><h4 class="article-text">Cardamomo</h4><p class="article-text">
        Es una semilla que suele emplearse en la <strong>gastronom&iacute;a india y asi&aacute;tica en general</strong> para la elaboraci&oacute;n de arroces, postres, currys, panader&iacute;a y algunas bebidas como el chai tea. Hay dos tipos: el verde y el negro. El verde se usa desde India hasta Malasia y en pa&iacute;ses de Medio Oriente, pero tambi&eacute;n en numerosos pa&iacute;ses de &Aacute;frica, para darle un punto interesante a las comidas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales exportadores de cardamono verde para todo el mundo es Siria. En cuanto al cardamomo negro, se denomina tambi&eacute;n &ldquo;de Nepal&rdquo; y est&aacute; m&aacute;s difundido en la parte oriental de Asia y toda Ocean&iacute;a. Puede servir para acompa&ntilde;ar o darle un sabor intenso, fresco y <strong>un punto c&iacute;trico a un arroz blanco normal</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h4 class="article-text">Curry</h4><p class="article-text">
        Es el nombre que se le da, en Occidente, a la combinaci&oacute;n de<strong> especias deshidratadas que se utilizan en cientos de versiones, en el este y el sudoeste asi&aacute;tico</strong>. Se difundi&oacute; en Europa a trav&eacute;s de los colonizadores de Reino Unido y Pa&iacute;ses Bajos a partir del s. XVIII y de all&iacute;, al mundo. El t&eacute;rmino curry significa estofado y fue adoptado por el idioma ingl&eacute;s para poder designar los platos de sus colonias en India y Pakist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Normalmente, la mezcla, que var&iacute;a en funci&oacute;n del tipo de comida y la regi&oacute;n, contiene aj&iacute;, azafr&aacute;n, apio, canela, cardamono, cebolla seca, semillas de cilantro, clavo de olor, comino, c&uacute;rcuma, hinojo, jengibre, semilla de mostaza, nuez moscada, pimienta, cayena y tamarindo. Un mix ideal para platos de pollo o vegetales.
    </p><h4 class="article-text">Garam Masala</h4><p class="article-text">
        Es un tipo de curry, <strong>un mix de m&aacute;s de 20 especias</strong> compuesto por una base m&iacute;nima de comino, cilantro, cardamomo negro y verde, canela, nuez moscada, clavo de olor, laurel, pimienta negra, hinojo, diferentes tipos de aj&iacute; picante e imace (una subespecie picante de la nuez moscada). Var&iacute;a seg&uacute;n la regi&oacute;n y las combinaciones pueden ser infinitas. Es un potenciador del sabor para cualquier alimento que necesite un poco de gracia.
    </p><h3 class="article-text">La herencia greco-persa</h3><h4 class="article-text">Azafr&aacute;n</h4><p class="article-text">
        Curiosamente, son <strong>unos filamentos que aprovechan el estigma de la flor </strong><em><strong>Crocus sativus</strong></em> y se cultivan desde hace m&aacute;s de 3.000 a&ntilde;os en Grecia, en el imperio otomano y, por expansi&oacute;n, en el sudeste asi&aacute;tico. Sale diez veces m&aacute;s caro que la vainilla y 40 veces m&aacute;s caro que el cardamomo, que ya es mucho decir. Si bien aporta un sabor sutil y un color amarillento que son muy distintivos, se utiliza no solo en la gastronom&iacute;a sino tambi&eacute;n como colorante textil o qu&iacute;mico y en la industria farmac&eacute;utica. En la paella, es fundamental.
    </p><h4 class="article-text">Comino</h4><p class="article-text">
        Es un condimento esencial en la cocina de India, Medio Oriente, &Aacute;frica y Latinoam&eacute;rica. Suele estar molido pero, originalmente, es una semilla, que, para poderle extraer el sabor, hay que tostarla antes de cocinar. Tiene un olor y sabor muy fuertes y <strong>se utiliza para hacer guisos y estofados con carnes</strong>. Indispensable para las empanadas.
    </p><h4 class="article-text">Ras el hanout</h4><p class="article-text">
        Su traducci&oacute;n en &aacute;rabe es &ldquo;cabeza de la tienda&rdquo; porque solo las puede hacer el comerciante, ya que <strong>es una combinaci&oacute;n de unas 30 especies con origen en el Magreb</strong>: pimienta negra, comino, cardamomo, nuez moscada, piment&oacute;n, jengibre, c&uacute;rcuma y otras muchas m&aacute;s, que van variando por regi&oacute;n, pero suelen ser picantes. Es m&aacute;s frecuente como aderezo en platos como el cus c&uacute;s y el tahine.
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                </figure><h4 class="article-text">Piment&oacute;n de la Vera</h4><p class="article-text">
        Es una Denominaci&oacute;n de Origen de la comarca espa&ntilde;ola de Jara&iacute;z de la Vera, provincia de C&aacute;ceres, y hay tres tipos: el picante, que se elabora con una variedad de gerom&iacute;n; el dulce, con jaranda y bola; y el agridulce, con jaranda y hariza. Exhibe <strong>un incre&iacute;ble poder como colorante y saborizador</strong>, y su sabor ahumado se debe al lent&iacute;simo proceso de secado al humo, que permite que se mantenga inalterable a pesar del paso del tiempo. Vale para todo, especialmente en el momento de saltear, y no solo para el pulpo a la gallega, tambi&eacute;n para el humus o el guiso de lentejas. Se produce mucho en el norte argentino.
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                </figure><h4 class="article-text">Pimientas variadas</h4><p class="article-text">
        No es lo mismo una pimientra roja que blanca, la verde, negra o la de Cayena (aunque hay muchas m&aacute;s), la diferencia depende de en qu&eacute; momento de su proceso de crecimiento y maduraci&oacute;n la corten de la planta, que, en general, s<strong>e exportan desde Vietnam, Indonesia e India</strong>. En una escala de cero a diez, la verde ser&iacute;a la m&aacute;s vegetal y ligera; y la negra, las m&aacute;s madura, m&aacute;s potente y picante. Es decir, van <em>in crescendo</em> y estimulan diferentes partes de las papilas gustativas, ensalzando el sabor de pr&aacute;cticamente todo.
    </p><h4 class="article-text">Or&eacute;gano</h4><p class="article-text">
        Es una <strong>planta de hojas arom&aacute;ticas y flores comestibles</strong> que sirve como condimento especial para saborizar carnes o salsas, con especial preminencia en las gastronom&iacute;as italiana y griega, como es el caso de las pizzas, donde es casi un <em>must</em>. Se suele comercializar seca porque conserva el aroma y el sabor imperturbables.
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                </figure><h4 class="article-text">Hierbas provenzales</h4><p class="article-text">
        Es <strong>una mezcla de plantas originarias del Mediterr&aacute;neo</strong> que pueden a&ntilde;adirse secas o frescas, con diferente impacto de sabor en la comida. Las b&aacute;sicas son or&eacute;gano, romero y tomillo, pero se les puede agregar lavanda, salvia, albahaca, laurel y estrag&oacute;n. Eso con una salsa con crema sirve para darle alegr&iacute;a a un mont&oacute;n de platos.
    </p><h3 class="article-text">Imprescindibles para los postres </h3><h4 class="article-text">Canela</h4><p class="article-text">
        Es una corteza de la ramita de un &aacute;rbol de origen indio, muy c<strong>odiciada a lo largo de la historia de la humanidad por su sabor intenso y peculiar. D</strong>e hecho, en la antig&uuml;edad, era tan cara como el rub&iacute; y se utilizaba para pagar impuestos porque desde que se siembra hasta que se puede talar, hay que esperar unos seis a&ntilde;os. En polvo, tiene fecha de caducidad pero es mejor para hacer marinadas secas, mix de especias y postres. En rama, dura m&aacute;s y lo ideal es tostarla antes de echarla a la cocci&oacute;n para que despliegue su sabor y aromas o para decorar postres.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h4 class="article-text">Clavo de olor</h4><p class="article-text">
        Proviene de una planta de unos 20 metros de altura con milenios de historia que crece sobre todo en Indonesia, Madagascar, Sri Lanka, India y Zanz&iacute;bar. <strong>Lo que nos comemos nosotros es el tallito de la flor ya seco</strong> y es uno de los principales ingredientes de muchos de los combinados de especias de Medio Oriente y del sudeste asi&aacute;tico, sobre todo en postres, por su potencia de sabor y aroma.
    </p><p class="article-text">
        <em>E.I.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabeth G. Iborra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/especias-milagrosas-apanan-cualquier-aburrido_1_9117151.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jun 2022 21:42:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Doce especias milagrosas que te levantan cualquier plato]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[especias,Cocina,sabor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[5 recetas saludables del chef español Xavier Pellicer para celebrar el Día internacional de los Océanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/5-recetas-chef-xavier-pellicer-celebrar-dia-internacional-oceanos_1_9063898.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b77ca28-54ed-4234-b366-f50a1f1df7d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="5 recetas saludables del chef español Xavier Pellicer para celebrar el Día internacional de los Océanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si amas el mar y apuestas por la sostenibilidad en tu cocina, estas sencillas propuestas te van a permitir celebrar el 8 de junio con profundo respeto hacia sus habitantes marinos.</p></div><p class="article-text">
        El d&iacute;a 8 de junio es el<strong> D&iacute;a internacional de los Oc&eacute;anos </strong>y, para intentar ser coherentes con ese prop&oacute;sito de Naciones Unidas de promover y concienciar sobre una gesti&oacute;n sostenible y sobre la protecci&oacute;n de los oc&eacute;anos, hemos pensado que, lo mejor, al menos por un d&iacute;a, es no comer pescados ni mariscos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso hemos consultado a Xavier Pellicer, el chef espa&ntilde;ol especializado en verduras que ya te descubrimos en este reportaje sobre <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/siete-restaurantes-verduras-enamorar-declares-carnivoro_1_8923706.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">restaurantes donde te vas a enamorar de las verduras aunque seas carn&iacute;voro</a>. Porque, aunque pienses que no te gustan la coliflor o los guisantes, cuando entras en su restaurante <a href="https://www.xavierpellicer.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Xavier Pellicer Healthy Kitchen</a> en Barcelona, te adentras en un universo particular de un trato tan delicado y exquisito del mundo vegetal que quer&iacute;amos compartirte sus recetas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poseedor de los galardones <strong>Mejor Restaurante de Verduras del Mundo en 2018 </strong>y<a href="https://we-re-smart-world.prezly.com/premios-were-smart-2021-el-chef-xavier-pellicer-es-nombrado-were-smart-plant-based-untouchable-y-el-chef-ricard-camarena-gana-el-were-smart-discovery-award-en-espana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> 'We&rsquo;re Smart Plant-Based Untouchable'</a> durante varios a&ntilde;os consecutivos, este cocinero tiene claro que lo es desde los 13 a&ntilde;os y, despu&eacute;s de trabajar con los chefs Arzak o Santi Santamar&iacute;a, pas&oacute; a dirigir &Agrave;bac y Can Fabes, de estrella en estrella Michelin. 
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que le hace diferente es su pasi&oacute;n por la cocina ecol&oacute;gica con productos de temporada, la agricultura biodin&aacute;mica y la nutrici&oacute;n ayurv&eacute;dica, sin mayores disfraces, como comprobar&aacute;s en sus siguientes propuestas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Espaguetis de calabac&iacute;n con albahaca:&nbsp;</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Pelar un calabac&iacute;n. Cortar otros dos calabacines a modo de espaguetis (hay unos <a href="https://www.amazon.es/Cortador-Rallador-Calabacin-Espiralizador-Espaguetis/dp/B09GVHVV11/ref=sr_1_1?crid=QXXFOH01BNEC&amp;keywords=rallador+de+calabacin&amp;nav_sdd=aps&amp;qid=1653807258&amp;refinements=p_36%3A1323855031&amp;rnid=1323854031&amp;s=kitchen&amp;sprefix=rallador+de+calabacin&amp;sr=1-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">ralladores espec&iacute;ficos</a> para ello). Reservar.&nbsp;</li>
                                    <li>Escaldar dos tomates maduros, pelar, cortar en daditos.&nbsp;</li>
                                    <li>Cortar dos cebollas tiernas en <em>brunoise</em>. Mezclar el tomate y la cebolla y a&ntilde;adir unas hojas de albahaca picadas, 15 alcaparras, sal, pimienta molida y cubrir con aceite de oliva de origen extra (AOVE).&nbsp;</li>
                                    <li>Cortar el calabac&iacute;n pelado (hemos reservado las pieles), con un poco de cebolla, rehogar en una sart&eacute;n y, cuando est&eacute; al dente, procesar en una batidora de vaso o licuadora.&nbsp;</li>
                                    <li>A&ntilde;adimos aceite de oliva, un poco de agua caliente (si es necesario), y m&aacute;s hojas de albahaca previamente escaldadas, enfriadas en agua y hielo y picadas.&nbsp;</li>
                                    <li>Por &uacute;ltimo, a&ntilde;adir las pieles verdes del calabac&iacute;n escaldadas como la albahaca. Rectificamos de sal. </li>
                                    <li>Conseguimos una crema fina y muy verde de calabac&iacute;n y albahaca. Reservar.</li>
                                    <li>Saltear con aceite de oliva los espaguetis de calabac&iacute;n dej&aacute;ndolos al dente.</li>
                                    <li>Poner en el plato una base de crema de calabac&iacute;n y los espaguetis encima, en el centro.</li>
                                    <li>Salsear con el tomate, cebolla, alcaparras, albahaca. Cortar unas lascas finas de 80 g de parmesano y disponer junto a 12 aceitunas kalamata.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Ensalada de coliflor, tomate y or&eacute;gano:</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Separar los cogollitos de una coliflor ecol&oacute;gica del mismo tama&ntilde;o.</li>
                                    <li>Rallar seis tomates maduros al natural, ali&ntilde;ar con sal marina, pimienta tres gramos de or&eacute;gano, unas gotas de vinagre y AOVE. Mezclar.</li>
                                    <li>Introducir los cogollos de coliflor en crudo en el tomate. </li>
                                    <li>Dejar marinar en fresco durante un par de horas.</li>
                                    <li>Servir junto a unas hojas de ensalada fresca o con quinoa real.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Verduras en ceviche vegetal:</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Para el licuado de ceviche, pica cuatro zanahorias, una lima, un lim&oacute;n, tres cebolletas y cilantro fresco, reservar.</li>
                                    <li>Cortar medio mango, cuatro tomates variados ecol&oacute;gicos, un aguacate, el pepino pelado y sin pepitas, cuatro fresas por la mitad y ocho cerezas retirando el hueso.&nbsp;</li>
                                    <li>Cortamos una cebolleta a gajos finos.&nbsp;</li>
                                    <li>Marinamos ligeramente las verduras y las frutas con parte del licuado.</li>
                                    <li>Emplatamos en plato hondo las verduras y las frutas, a&ntilde;adimos licuado de ceviche y un poco de chilli finamente laminado. </li>
                                    <li>Aprovechamos el verde de la cebolleta picado para acabar de decorar el plato junto a unas hojas de cilantro. </li>
                                    <li>A&ntilde;adir un chorrito de aceite de oliva AOVE.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Sopa fr&iacute;a de hinojo y manzana verde con hojas de apio:</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Separar las hojas verdes de dos hinojos frescos y reservar. Cortar los bulbos.&nbsp;</li>
                                    <li>En una olla, cocinar los bulbos con un poco de aceite, cortar una manzana verde Granny Smith con la piel, retirando el coraz&oacute;n.&nbsp;</li>
                                    <li>Rehogar, a&ntilde;adir agua hasta cubrir, dejar cocer unos minutos, a&ntilde;adir la f&eacute;cula diluida en agua fr&iacute;a. Rectificar de sal.&nbsp;</li>
                                    <li>Incorporar el verde de hinojo y triturar en un vaso batidor hasta conseguir una crema fina y lisa. </li>
                                    <li>Pasar por un colador de malla fina, reservar en fr&iacute;o.</li>
                                    <li>Cortar bastoncitos de otra manzana verde finos. </li>
                                    <li>Cortar finamente las hojas verdes de dos ramas de apio lavadas.</li>
                                    <li>Disponer los bastoncitos de manzana junto al picado de hoja de apio, verter la crema fr&iacute;a. </li>
                                    <li>Acabar con un hilo de aceite de oliva AOVE.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Esp&aacute;rragos blancos de Gav&agrave;, meuni&egrave;re de avellanas y lim&oacute;n:&nbsp;</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Pelar ocho esp&aacute;rragos. Reservar. </li>
                                    <li>En una olla, hacer hervir agua. Cuando hierva, introducir los esp&aacute;rragos, a&ntilde;adir sal y una pizca de az&uacute;car de ca&ntilde;a ecol&oacute;gica. </li>
                                    <li>Cuando arranca el hervor de nuevo, contar unos seis o siete minutos, apagar el fuego y dejar enfriar en la misma olla.</li>
                                    <li>Tostar 100 g de avellanas en el horno. Guardar unas ocho para decorar el plato. Con el resto, con la ayuda de un mortero, hacer una pasta fina de avellana tostada.</li>
                                    <li>Hacer el jugo de un lim&oacute;n y reservar.</li>
                                    <li>Retirar los esp&aacute;rragos del agua. Coger una taza de caldo de esp&aacute;rrago y colocar en un cazo. </li>
                                    <li>Calentar sin hervir, a&ntilde;adir la pasta fina de avellanas tostadas, dejar cocer unos minutos, a&ntilde;adir al gusto zumo de lim&oacute;n, rectificar de sal y, si fuese necesario, a&ntilde;adir un poco de aceite de oliva AOVE. </li>
                                    <li>Conseguimos una salsa ligera, pero untuosa.</li>
                                    <li>Disponemos dos esp&aacute;rragos por plato, cortados en trozos de unos dos cent&iacute;metros de largo. </li>
                                    <li>Salseamos ligeramente la salsa meuni&egrave;re de avellanas. </li>
                                    <li>Y decoramos con brotes y hojas verdes de temporada y las mitades de avellanas tostadas que previamente hab&iacute;amos reservado.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>EI</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabeth G. Iborra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/5-recetas-chef-xavier-pellicer-celebrar-dia-internacional-oceanos_1_9063898.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jun 2022 10:24:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[5 recetas saludables del chef español Xavier Pellicer para celebrar el Día internacional de los Océanos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Día Internacional de los Océanos,Cocina,Recetas,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo preparar el locro del 25 de mayo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/preparar-locro-25-mayo_1_9020503.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d25d7b86-20b4-48a2-8d55-f96b54c4b77e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo preparar el locro del 25 de mayo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es uno de los platos típicos de esta fecha patria. El paso a paso para cocinarlo desde casa y las distintas opciones de lugares y precios para degustarlo en distintos restaurantes de Buenos Aires.</p></div><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles se celebra el <strong>25 de Mayo</strong> en nuestro pa&iacute;s, fecha en la que se conmemora<strong> la Revoluci&oacute;n de Mayo</strong>, una gesta que concluy&oacute; en la constituci&oacute;n de la Primera Junta de Gobierno que depuso la autoridad del virrey espa&ntilde;ol Baltasar Hidalgo de Cisneros sobre el Virreinato del R&iacute;o de la Plata.
    </p><p class="article-text">
        En esta fecha declarada como<strong> feriado nacional</strong>, los argentinos aprovechan para cocinar o degustar los t&iacute;picos platos tradicionales. Entre ellos, el <strong>locro</strong> que tiene sus or&iacute;genes en los pueblos originarios.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Or&iacute;genes del locro</h3><p class="article-text">
        De origen precolombino, el locro es fruto de la cocina de los pueblos originarios quechua o quichua, que lo llamaron<em> &ldquo;luqru&rdquo; </em>o<em> &ldquo;rucru&rdquo;</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este guiso se preparaba a <strong>base de zapallo, ma&iacute;z y porotos</strong>, pero algunos ingredientes de su receta original fueron cambiando seg&uacute;n la tradici&oacute;n de cada provincia argentina. De todas maneras,&nbsp;hay algo que se mantiene en todas: base vegetal y cocci&oacute;n a fuego lento durante varias horas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de este origen aut&oacute;ctono, la receta argentina del locro muestra claramente los aportes gastron&oacute;micos que hicieron los europeos: <strong>mondongo, chancho y chorizo</strong>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Paso a paso para cocinar locro y sus ingredientes</h3><p class="article-text">
        &nbsp;Los ingredientes para este t&iacute;pico plato argentino son los siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Aceite de ma&iacute;z 40 cc</li>
                                    <li>Patitas de cerdo 2 kg</li>
                                    <li>Pechito de cerdo&nbsp;1 unid</li>
                                    <li>Falda&nbsp;2 kg</li>
                                    <li>Chorizos de cerdo&nbsp;8 u.</li>
                                    <li>Chorizos colorados&nbsp;3 u.</li>
                                    <li>Ma&iacute;z blanco&nbsp;2 kg</li>
                                    <li>Porotos pallares 2 kg</li>
                                    <li>Zapallo anco 3 kg</li>
                                    <li>Morr&oacute;n rojo 3 unid</li>
                                    <li>Verdeo &frac12;&nbsp;paq.&nbsp;</li>
                                    <li>Puerro &frac14; paq</li>
                                    <li>Zanahoria 4 unid</li>
                                    <li>Caldo de verduras c/n</li>
                                    <li>Piment&oacute;n dulce&nbsp;&nbsp;</li>
                                    <li>Comino</li>
                                    <li>Sal fina&nbsp;</li>
                                    <li>Pimienta blanca molida&nbsp;&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Aceite picante:</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Aceite de ma&iacute;z 150 cc</li>
                                    <li>Cebolla de verdeo &frac12; atado</li>
                                    <li>Piment&oacute;n dulce 20 grs</li>
                                    <li>Aj&iacute; triturado picante 30 grs</li>
                                    <li>Agua fr&iacute;a 70 cc</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Receta, paso a paso:</strong>
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>En una cacerola grande con aceite de ma&iacute;z empezar a cocinar y dorar a fuego medio las carnes. Incorporar la panceta, la que comenzar&aacute; al cabo de unos minutos a desprender su grasa y tornarse dorada y crocante. Agregar a continuaci&oacute;n la falda cortada en cubos parejos, las patitas de chancho, la carne del chorizo de cerdo y el chorizo colorado cortado en ruedas. Cocinar a fuego moderado durante 15 minutos y salpimentar con sumo cuidado.</li>
                                    <li><strong>&nbsp;</strong>Integrar a nuestro guisado o estofado el ma&iacute;z y los porotos que habremos dejado en remojo con 8 horas de antelaci&oacute;n y a las que les habremos cambiado el agua, por lo menos 3 veces. Agregar entonces los granos de ma&iacute;z blanco y los porotos pallares, seguir cocinando y revolviendo por unos 5 minutos m&aacute;s.</li>
                                    <li>&nbsp;A&ntilde;adir los vegetales. Primero los puerros y unos 2 minutos m&aacute;s tarde los cubos de zapallo. Volver a salpimentar discretamente.</li>
                                    <li><strong>&nbsp;</strong>Para continuar guisando, a&ntilde;adir el caldo y m&aacute;s tarde el mondongo, previamente hervido y luego cortado en tiras delgadas. Condimentar con el piment&oacute;n dulce y el comino molido. No volver a salpimentar dado que los caldos contienen una buena cuota de salaz&oacute;n. De todas maneras controlar.</li>
                                    <li><strong>&nbsp;</strong>La cocci&oacute;n del locro puede llevar entre 2 y 3 horas a fuego suave. Si notan que se evapora demasiado el l&iacute;quido, es factible agregar m&aacute;s agua, preferentemente caliente, para no bajar la temperatura de cocci&oacute;n. Es importante tambi&eacute;n, espumar de tanto en tanto. Esto es, quitar y eliminar la espuma que se va formando en la superficie de la preparaci&oacute;n.</li>
                                    <li>&nbsp;La textura y coloraci&oacute;n del guiso estar&aacute;n dadas por el zapallo, que con tanto tiempo de cocci&oacute;n se desarmar&aacute; y brindar&aacute; la consistencia caracter&iacute;stica de este cl&aacute;sico plato. Asimismo, la textura algo densa, estar&aacute; dada por el almid&oacute;n que se encuentra en el ma&iacute;z y los porotos. En definitiva, la preparaci&oacute;n finalizada, deber&aacute; tener una consistencia ligada o medianamente espesa. M&aacute;s all&aacute; del tiempo indicado, el locro estar&aacute; listo cuando se deshaga completamente el zapallo, el ma&iacute;z y los porotos resulten tiernos y asimismo las carnes.</li>
                                    <li><strong>&nbsp;</strong>Para acompa&ntilde;ar el locro se puede realizar una salsa t&iacute;pica de nuestra cocina regional, la llamada Grasita Colorada. Consiste en un salteado de cebolla de verdeo en aceite de ma&iacute;z, condimentado con piment&oacute;n dulce y aj&iacute; picante, al que inmediatamente fuera del fuego, se le agrega agua fr&iacute;a. Esto generar&aacute; que la cebolla de verdeo decante y resulte el aceite saborizado, coloreado y picante en la superficie, que es lo que se utiliza para condimentar el Locro.</li>
                            </ol>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text">D&oacute;nde ir a comer el mejor locro y los precios</h3><p class="article-text">
        <strong>-</strong><a href="https://www.asaderoparrilla.com/es/home/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>ASADERO</strong></a><strong>: </strong>Durante el mediod&iacute;a del 25, Asadero ofrecer&aacute; tradicionales platos especiales acompa&ntilde;ados con los vermuts de Giovanonni, para celebrar la revoluci&oacute;n de mayo junto a Tupac Guantay, actualmente Chef ejecutivo de 802 Brasas (Salta) , Seibo (Bs As) y cocinero/host en el programa &ldquo;Maestros de la Empanada&rdquo; del canal El Gourmet programa y Miguel Yulan (bartender).
    </p><p class="article-text">
        La porci&oacute;n de locro sale $1800 mientras que el vegetariano realizado por Tupac Guantay, vale $1800.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-SANTA EVITA: </strong>El restaurante ubicado en Juli&aacute;n &Aacute;lvarez 1479 ofrecer&aacute; porciones de locro para llevar, en tres versiones.
    </p><p class="article-text">
        * Porci&oacute;n de locro con rabo, panceta ahumada, chorizo colorado, cerdo y vaca a $1.200.
    </p><p class="article-text">
        * Caja patria: 3 porciones de locro, botella de Amargo Obrero, 2 flanes con dulce de leche a $5.200.
    </p><p class="article-text">
        *Caja grande: 4 porciones de locro, tinto de la casa, 4 empanadas de carne, 2 flanes con dulce de leche a $8.000.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/Cd6P1JGtg3s/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>-</strong><a href="https://www.ardebrasas.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>ARDE BRASAS &amp; CO</strong></a><strong>: </strong>el restaurante ubicado en Dr. Pedro Ignacio Rivera 4999 ofrece una nueva edici&oacute;n de Locro ARDE a $1.000 la porci&oacute;n. Tambi&eacute;n ofrecen una versi&oacute;n vegetariana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-FIF&Iacute; ALMAC&Eacute;N: </strong>ubicado en Gorriti 4812, ofrece un brunch patrio para el 25 de mayo. Entre ellos, un locro a base de plantas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n Revuelto de gramajo / tofu revuelto cremoso / arvejas / hongos / papas pay/ chips de batata, Pastel de humita / tempeh.
    </p><p class="article-text">
        Cada opci&oacute;n con dos bebidas a elecci&oacute;n cuesta $3.800 por persona.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/Cd60ocDsFcf/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <em>DL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/preparar-locro-25-mayo_1_9020503.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 May 2022 16:55:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo preparar el locro del 25 de mayo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[25 de mayo,Locro,Cocina,Comida,Receta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Catorce claves para evitar la contaminación cruzada en la cocina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/catorce-claves-evitar-contaminacion-cruzada-cocina_1_9004724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15d51a2f-33aa-4863-9df3-985142b954d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1048178.jpg" width="2399" height="1350" alt="Catorce claves para evitar la contaminación cruzada en la cocina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al mover objetos o comida de un lado a otro desplazamos gérmenes y bacterias. La clave para evitar la contaminación cruzada es la higiene y el orden. Cómo lograrlo.</p></div><p class="article-text">
        Cuando movemos objetos o comida de un lado a otro desplazamos, sin saberlo ni darnos cuenta, g&eacute;rmenes y bacterias, de la misma manera tambi&eacute;n que los transportamos tambi&eacute;n con las manos. Es lo que se denomina&nbsp;<strong>contaminaci&oacute;n cruzada</strong>, que consiste en desplazar bacterias de un lugar a otro y se produce cuando se transmiten microorganismos pat&oacute;genos de un alimento, superficie o utensilio contaminados a otro que est&aacute; 'sano'.
    </p><h3 class="article-text">Porqu&eacute; se produce una contaminaci&oacute;n cruzada</h3><p class="article-text">
        No es dif&iacute;cil limpiar la cocina de aquella&nbsp;<strong>suciedad visible</strong>, la que se ve y desaparece cuando pasamos un pa&ntilde;o h&uacute;medo por encima: una mancha de tomate en la encimera o restos de lechuga de la tabla de cortar. S&iacute; resulta m&aacute;s complicado limpiar aquello que no se ve, y menos desinfectar.
    </p><p class="article-text">
        Cuando esto ocurre, y&nbsp;<strong>no se limpia ni se separa de manera correcta</strong>, el riesgo existe, y aumenta si adem&aacute;s el alimento no se va a cocinar (las altas temperaturas eliminan buena parte de los pat&oacute;genos). Existen dos tipos de contaminaciones cruzadas:&nbsp;<strong>la contaminaci&oacute;n directa</strong>&nbsp;es cuando se da por contacto directo entre alimentos, sobre todo entre un alimento crudo y uno cocinado. Por ejemplo, por el goteo de l&iacute;quidos de alimentos crudos, como la carne de ave o el pescado, sobre alimentos ya cocinados. Tambi&eacute;n se produce contaminaci&oacute;n directa cuando se preparan recetas en las que se combinan alimentos crudos con cocinados.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la&nbsp;<strong>contaminaci&oacute;n cruzada indirecta</strong>&nbsp;se produce a trav&eacute;s de las manos, de alg&uacute;n utensilio o de una superficie. Por ejemplo, cuando se usa la misma tabla de cortar para trocear un trozo de pollo y vegetales, que despu&eacute;s se comer&aacute;n crudos en una ensalada. Uno de los principales retos que plantean las contaminaciones cruzadas es saber d&oacute;nde pueden crecer y prosperar las bacterias para no darles la oportunidad de sentirse c&oacute;modas ni de pasar de un lugar a otro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Debe tenerse en cuenta que pat&oacute;genos como Salmonella tienden a propagarse f&aacute;cilmente si encuentran las condiciones adecuadas. Por tanto, es muy importante limpiar y desinfectar bien todo aquello que entra en contacto con el alimento. A continuaci&oacute;n se ofrecen&nbsp;<strong>catorce claves para evitar las contaminaciones cruzadas en la cocina</strong>, tanto directas como indirectas.
    </p><h3 class="article-text">Claves para evitar las contaminaciones en la cocina</h3><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Lo m&aacute;s habitual en una cocina es que no se tenga un cuchillo para cada alimento o m&aacute;s de una tabla. Por tanto,&nbsp;<strong>deben lavarse escrupulosamente entre cada uso</strong>&nbsp;y alimento. La limpieza, el orden y la separaci&oacute;n son tres aspectos clave en la prevenci&oacute;n de contaminaciones cruzadas.</li>
                                    <li><strong>Evitar la multitarea en la cocina</strong>. No es extra&ntilde;o que, mientras preparamos la comida, aprovechemos para hacer otras tareas como hablar por tel&eacute;fono o ayudar a hacer los deberes. Lavarnos bien las manos es fundamental para evitar que se contaminen los alimentos que se manipulen despu&eacute;s.</li>
                                    <li>Durante la compra, los alimentos crudos y los cocinados&nbsp;<strong>se pondr&aacute;n separados</strong>&nbsp;para evitar que los jugos de carnes, por ejemplo, contaminen platos preparados.</li>
                                    <li>En la nevera, poner los alimentos cocinados y bien envasados en la parte de arriba, y debajo, los alimentos crudos. De esta manera, se&nbsp;<strong>evitar&aacute; que posibles goteos</strong>&nbsp;de carne cruda caigan encima de los alimentos cocinados.</li>
                                    <li><strong>No usar los mismos utensilios</strong>&nbsp;(cuchillos o tablas) para manipular distintos alimentos.</li>
                                    <li>Si se hace una tortilla, no utilizar el plato de batir los huevos para servirla, ya que quedan&nbsp;<strong>restos de huevo crudo</strong>&nbsp;que pueden contaminar el plato ya acabado.</li>
                                    <li>Si el trapo entra en contacto con un alimento crudo debe cambiarse. Los trapos de cocina&nbsp;<strong>pueden tener niveles altos de bacterias</strong>, como E. coli y&nbsp;<em>Listeria</em>, sobre todo si se usan para lavar restos de alimentos y est&aacute;n h&uacute;medos Otra opci&oacute;n es usar papel de cocina.</li>
                                    <li>Las&nbsp;<strong>ensaladas que&nbsp;combinen&nbsp;alimentos</strong>&nbsp;crudos -lechuga, tomate, etc.- y cocinados -pollo- se har&aacute;n en el &uacute;ltimo momento, antes de servir.</li>
                                    <li>Tub&eacute;rculos como&nbsp;<strong>patatas, puerros o zanahorias</strong>&nbsp;pueden tener restos de tierra con bacterias pat&oacute;genos procedentes de contaminaciones fecales, por lo que deben lavarse antes de usar.</li>
                                    <li>Pat&oacute;genos como&nbsp;<em>Campylobacter</em>&nbsp;pueden permanecer en una superficie un m&aacute;ximo de una hora. Por tanto, si no se lava bien despu&eacute;s de cocinar y se dejan restos mucho tiempo, el riesgo de contaminaci&oacute;n aumenta.</li>
                                    <li>Debe tenerse cuidado con los envases de carne cruda, evitando que entren en contacto con cualquier superficie o alimento, ya que suelen estar llenos de jugos que pueden estar altamente contaminados. Del mismo modo, no es aconsejable&nbsp;<strong>lavar el pollo en el fregadero de la cocina</strong>&nbsp;porque las salpicaduras pueden propagar a otras zonas de la cocina las bacterias pat&oacute;genas.</li>
                                    <li>No hay que dejar la&nbsp;<strong>c&aacute;scara rota de los huevos</strong>&nbsp;cerca de los alimentos porque normalmente contiene unas tasas muy altas de contaminaci&oacute;n bacteriana. Ya explicamos en otro art&iacute;culo que&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/respuestas-huevo-interrogantes-gallina_0_495201457.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">dicha c&aacute;scara no debe ser lavada</a>.</li>
                                    <li>Si hay&nbsp;<strong>animales en casa</strong>, evitar que se suban en las encimeras y mantener su comida aislada de la zona de donde se cocine.</li>
                                    <li>En la limpieza de la cocina debe prestarse atenci&oacute;n a zonas como&nbsp;<strong>las juntas de la nevera</strong>, una de las partes donde m&aacute;s suelen acumularse los microorganismos pat&oacute;genos. Tenemos que evitar que se forme moho en esta parte, as&iacute; como en el fregadero y en los tiradores de las puertas de los armarios.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        <em>MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/catorce-claves-evitar-contaminacion-cruzada-cocina_1_9004724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 May 2022 12:35:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Catorce claves para evitar la contaminación cruzada en la cocina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Contaminación,Contaminación cruzada,Cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ñoquis de papa: cómo hacer el clásico del 29]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/noquis-papa-clasico-29_1_8955970.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d662433-ef23-4ef3-a45f-f5e16584d015_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ñoquis de papa: cómo hacer el clásico del 29"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como cada 29 de cada mes, por tradición se comen ñoquis en la mesa de todos los argentinos. ¿Cómo se preparan y de dónde viene la costumbre?</p></div><p class="article-text">
        Hacer &ntilde;oquis de papa caseros en casa es muy f&aacute;cil. Adem&aacute;s de simple, la receta cl&aacute;sica de la&nbsp;cocina&nbsp;italiana es s&uacute;per econ&oacute;mica ya que incluye papas, harina y, como m&aacute;ximo, dos huevos. &iquest;Qu&eacute; mejor que intentarlo este 29 de noviembre?
    </p><h3 class="article-text">Receta&nbsp;de &ntilde;oquis de papa</h3><p class="article-text">
        Los ingredientes para cuatro personas son: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>1 kg. papas</li>
                                    <li>300/350 grs. de harina</li>
                                    <li>Un huevo o dos yemas</li>
                                    <li>100 grs. de queso parmesano</li>
                                    <li>Sal</li>
                                    <li>Nuez moscada a gusto</li>
                                    <li>Pimienta</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Preparaci&oacute;n: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Colocar a hervir las papas sin pelar en una olla y cocinar hasta que est&eacute;n blandas</li>
                                    <li>Una vez cocidas, dejar enfriar y, luego, pelarlas</li>
                                    <li>Pisar las papas hasta formar un pur&eacute; homog&eacute;neo y agregarles sal, pimienta y el toque de nuez moscada</li>
                                    <li>Agregar a la preparaci&oacute;n los huevos batidos y la harina. Unir con las manos para poder pasar un &ldquo;bollo&rdquo; a la mesada que sea posible de amasar.</li>
                                    <li>Formar tiras de masa y cortar en trocitos de no m&aacute;s de 3cm. Si ten&eacute;s ganas, pod&eacute;s utilizar la herramienta propia de los &ntilde;oquis o, simplemente, un tenedor para darle su cl&aacute;sica presentaci&oacute;n troquelada.</li>
                                    <li>Cuando los cubitos ya est&eacute;n armados, colocarlos en una olla con agua hirviendo con un pu&ntilde;ado de sal gruesa.</li>
                                    <li>En un principio, la pasta se va a hundir en el agua, pero al minuto subir&aacute;n hacia la superficie y ese ser&aacute; el momento clave para colarlos y agregarles la salsa.</li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text">Otra opci&oacute;n: &ntilde;oquis sin harina</h3><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1520063238431547392?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h3 class="article-text">Por qu&eacute; se comen &ntilde;oquis de papa los 29</h3><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n de comer &ntilde;oquis el 29 de cada mes se remonta al siglo VIII&nbsp;cuando un joven m&eacute;dico llamado Pantale&oacute;n, que despu&eacute;s fue canonizado por la Iglesia Cat&oacute;lica, visit&oacute; a una familia humilde en su peregrinaci&oacute;n diaria en la que curaba enfermos y ayudaba a los pobres. La historia cuenta que, en una de sus recorridas, el m&eacute;dico le pidi&oacute; a una familia que le permitieran compartir la comida simple y econ&oacute;mica de la que dispon&iacute;an: eran&nbsp;gnocchi,&nbsp;lo que ac&aacute; llamamos&nbsp;&ntilde;oquis.
    </p><p class="article-text">
        En agradecimiento, les predijo &ldquo;un a&ntilde;o de pesca y cosechas excelentes&rdquo; y cumpli&oacute;. De hecho,&nbsp;el encuentro entre Pantale&oacute;n y la familia se dio un d&iacute;a 29 por lo que comenz&oacute; a trascender la costumbre de comer el platillo en esa fecha de cada mes&nbsp;con el &ldquo;truco&rdquo; de dejar dinero debajo de cada plato para&nbsp;atraer la prosperidad econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/noquis-papa-clasico-29_1_8955970.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Apr 2022 17:32:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cocina,Comida,Receta,Ñoquis]]></media:keywords>
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